S.482 57-0610  La Fe Que Una Vez Fue Dada A Los Santos 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Fe Que Una Vez Fue Dada A Los Santos

Indianapolis, Indiana, E.U.A.

57-0610

1 Gracias hermano Joseph. Buenas noches amigos. Pueden tomar asiento. Con una bienvenida como esa, cualquiera debería predicar. En verdad es un privilegio estar aquí esta noche en estas estupendas encrucijadas de América, en este gran templo como un memorial dejado aquí a un hombre que amó a Jesucristo, el fallecido E. Howard Cadle.
Y al…algo se destaca siempre cada vez que me acuerdo del Sr. Cadle, que él solía decir:“ Venimos a hacer de éste un mejor lugar para vivir, es más difícil hacerlo correcto… o más difícil hacerlo mal pero más fácil es hacerlo bien”. Algo así en ese orden, él solía decirlo en sus locuciones. Cuánto apreciaba el ministerio del hermano Cadle.

2 En casa tengo su libro, “Cuando regreso”, creo que el nombre del libro es ¿“Cómo regreso”? Aquí en el sótano, él vio el cuadro de su madre yaciendo allí cuando acababa de perder este tabernáculo y cómo el valor surgió en él para regresar.
Tengo mucho respeto por un hombre que, cuando comete un error, tiene el valor de levantarse e intentar de nuevo. Todos vamos a cometer errores. Los mejores cometen errores.
Pero un soldado no es aquel que caerá cuando es derrumbado, sino aquel que se levanta de nuevo. Solíamos entonar aquel cántico: “Déjame levantarme e intentar de nuevo”. Me agrada eso, porque yo he cometido muchos errores en mi vida, todos los hemos cometido. Más siempre he sido agradecido a Dios por Su gracia que me ha permitido levantarme otra vez. Creo que el título del cántico es “Perdóname, Señor, y pruébame una vez más”. Creo que es así, “seré Tuyo, si Tú serás mío. Si cayere o pecare, permíteme levantarme e intentar una vez más. Llévame de vuelta y examíname una vez más”. Eso es. Me encanta eso.

3 Es lo que estoy confiando que Dios hará con este magnífico cuerpo de Cristo aquí en la tierra en esta noche, que tienen…todos somos culpables de hacer cosas erradas, pero tal vez podamos, los que estamos aquí reunidos esta noche, con el resto de este magnífico cuerpo de Cristo aquí en la tierra, que podamos levantarnos e intentar de nuevo.
Estoy confiando que esta convención será uno de los eventos más sobresalientes que este grupo haya tenido en cualquier ocasión. No porque yo esté con Uds. nuevamente esta vez, sino porque creo que este es el momento que la gran iglesia del Dios viviente se puso de pie y se sacudió a sí misma y se preparó.
En esta noche estamos en la ciudad llamada “las Encrucijadas de América”. No solo eso, sino que la iglesia está en las encrucijadas. Y estamos cercanos al tiempo cuando Jesús vendrá, yo lo creo. Anhelo ese momento, procurando vivir y prepararme para esa hora.

4 Ahora, es mi turno, por la gracia de Dios y la cortesía y bienvenida de Uds., de predicarles del Señor Jesús, el Crucificado, y orar por los hijos enfermos de Dios. Como dije anoche en los escalones del monumento: no vine para tomar el lugar del doctor, sino que he venido para orar por los hijos de Dios, los pacientes del doctor y mis amigos.
Yo creo que la oración cambia las cosas. He visto a la muerte retroceder por causa de la oración y a la vida tomar su lugar. Y si Uds. son testigos oculares de estas cosas, y saben de lo que están hablando, les aseguro, eso les hará valorar la oración. Dentro de mí no hay nada para sanar a las personas. Recibo mucha crítica por decir eso. El otro día alguien dijo: “Hermano Branham, todos los ministros dicen: salid fuera demonios, y Ud. siempre le está pidiendo a Jesús que lo haga.” Jesús dijo: “Pedid al Padre cualquier cosa en Mi nombre, y Yo lo haré.” Me agrada eso. Yo no puedo hacerlo, pero Él puede si se lo pido. Ese es mi deber. Es deber nuestro creer esto.

5 Ahora, ha habido un cambio en las últimas semanas, que el Señor me ha dado en el ministerio. La primera vez que procuré orar por los enfermos de la manera que comenzaré en este tabernáculo, si es la voluntad de Dios, fue hace unos cuantos días en Saskatoon, Saskatchewan, en el anfiteatro de hielo.
Hace menos de un mes cuando estuve en Maine con los chicos que graban, el Señor me reveló en los bosques del norte cómo podría retener mis fuerzas y aun así orar por los enfermos y tener las visiones. Eso lo probé en Saskatoon y fue sorprendente. Creo que fue la mejor reunión que he tenido en América en los últimos siete u ocho años.

6 En esta noche, siendo que estamos acostumbrándonos y familiarizándonos, pensé que solo tendríamos (tal vez, si el Señor nos dirige) esa clase de línea de oración, o la manera normal, o lo que sea.
Pero ese no es el asunto principal por el que estamos aquí en esta noche. Estamos aquí procurando lograr que todo pecador que esté en Indianápolis o a sus alrededores sea salvo, si podemos.
Creo que se ha hecho demasiado hincapié en sanidad divina. Creo que el cuerpo más enfermo que conozco es el cuerpo del Señor Jesucristo. Necesita sanidad. Y se requieren convenciones como esta, donde hombres de diferentes denominaciones se juntan como hermanos. Eso es lo que hace la sanidad. La gran iglesia rescatada de Dios debería estar unánime en un solo corazón. Dios morará en ella.

7 Y ahora… se me ha pedido que predique en las reuniones de la tarde. Mañana tengo tantos compromisos, que tal vez no creo que predique por la tarde, no estoy seguro. Más si es la voluntad de Dios será la siguiente tarde, me gustaría estar solo más tarde cuando comience el servicio aquí para poder orar, y concentrarme, y aguardar para el servicio de mañana en la noche. Quiero que sea lo mejor. Quiero hacer mi mejor esfuerzo, quiero ser hallado haciendo mi mejor esfuerzo. Deseo que cada hora valga para Cristo, cuanto tiempo quede.
Por la gracia de Dios propuse en mi corazón hacer todo lo que sé para el reino de Dios y para la venida de Cristo. También oren por mí, he de tomar una decisión ahora mismo. Se han organizado servicios allá en el extranjero, demasiadas veces y miles están esperando. Y yo he hecho un alto en mi corazón tocante a ir. Uds. oren por mí. Dios me dirigirá correctamente.

8 Ahora antes de abrir esta bendita Biblia antigua, inclinemos un momento nuestros rostros al Autor.
Oh, nuestro bendito Señor, muy humildemente venimos a Tu Presencia en el nombre de Tu amado Hijo, el Señor Jesús, y Te rogamos por guianza divina en esta noche, y que Tus misericordias descansen sobre nosotros. Tal vez muchos de Tus hijos que están sentados aquí están enfermos y necesitados. Tal vez algunos de ellos estén enfermos en sus almas.
Ruego que el Espíritu Santo suplirá todo lo que necesitamos en esta noche, mientras nos rendimos a Ti, como vasos para que obres. Lo pedimos en el nombre de Jesús.

9 Solo para nuestro pequeño texto en esta noche… estoy seguro que el reloj está mal. Marca las dos en punto. No he ido tan lejos, seguro. Pero no trataré de retenerlos tanto tiempo. Más bien quiero dedicar el mayor tiempo a la línea de oración.
Y ahora en el libro de Judas el versículo 3, deseo leer esto para un texto:
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

10 Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura. Este es un tipo de texto inusual. Es una afirmación inusual porque se nos pide que contendamos, y sin embargo, la Biblia dice que no debe haber contiendas entre nosotros.
Más notamos que no solo es contender, sino contender ardientemente. Las contiendas están bien si es por el asunto correcto. Y Él dijo: “Contended ardientemente por la fe que una vez fue dada a los santos”
Ahora, hoy en día Ud. escucha a la gente decir: “Oh, la sanidad divina está en contra de mi fe. El bautismo del Espíritu Santo está en contra de mi fe”. Solo hay una fe, y la fe no viene por unirse a la iglesia. La fe viene por oír y eso es la Palabra de Dios.
Por lo tanto, si se nos ofrece que contendamos ardientemente por la fe que una vez fue dada a los santos, esa fe no debe de salir de un libro de credos; más bien debe salir de la Biblia de Dios. Porque la fe no debe descansar sobre las arenas movedizas de la teología de un hombre. Más bien debe reposar sobre la Roca eterna de la inmutable Palabra de Dios. Ese es el lugar donde debe reposar sobradamente.

11 No importa cuánto algo más, cuán real y piadoso luzca, debe salir de la Palabra del Dios viviente. Porque la fe solo viene por el oír, y el oír de la Palabra.
Así que, hay tantas cosas que son atractivas al ojo. Yo a menudo he pensado en ver los grandes santuarios de diferentes religiones y cuán hermosos podrían ser. Medito en el templo de Diana en la Biblia. Este afirmaba ser más hermoso que el templo de Salomón; hecho de mármol y con incrustaciones de oro, la diosa Diana de Éfeso.
Más cómo luce, eso no cuenta, es lo que dice la Palabra de Dios: “Hay camino que al hombre le parece derecho” por lo tanto, la fe no puede reposar en cómo luce. Entonces, la fe solo puede hallar su lugar en la Palabra. Y se nos propone que contendamos por la fe que una vez fue dada a los santos.

12 Y la palabra santo viene de la palabra griega “santificado”. Y la palabra santificar es una palabra compuesta que quiere decir “limpio y apartado”. Los vasos que eran colocados en el altar era vasos limpios; el altar santificaba los vasos y eran apartados para el servicio del templo.
Y un vaso de Dios, el cual somos, es santificado por medio de la sangre de Jesucristo y apartado para el servicio de Dios.
Hace unas cuantas semanas en México… mejor dicho hace unos meses en la ciudad de México, estaba teniendo un avivamiento. Y, oh, esa pobre gente se mantuvo de pie desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche antes de que yo llegara allá. Y todos los días se paraban como ovejas sosteniéndose el uno al otro en dirección a los rayos de aquel sol sureño, tan hambrientos.
Esa es la razón por qué nuestra gran y fabulosa nación, América, no recibe las cosas que debería recibir, es porque no estamos lo suficientemente hambrientos. Cuando entremos en acción, entonces Dios obrará.

13 Y se paraban en contra uno del otro – madres con sus pequeñitos bebes enfermos sosteniendo a sus amados, parados en el sol, parados todos el día solo para conseguir un lugar. Y cuando tuve que pasar sobre un gran muro alto y bajar para entrar al campo tipo estadio donde se estaban llevando a cabo las reuniones, me levantaban con una cuerda tipo escalera y me bajaban. Y mientras miraba…
Y después que la noche…una noche allá, un anciano mexicano se acercó y no tenía sus zapatos puestos, y su barba era gris, apenas tenía ropa para cubrirse. Él era ciego, y mientras se me acercaba, él sacó un pequeño rosario y comenzó a repetir una oración. E hice que él… yo dije: “Eso no es necesario, hermano.” Miré al anciano, y sus pies estaban arrugados y empolvados, pensé que tal vez el hombre nunca había tenido una buena comida en toda su vida. Y ellos solo trabajan tan duro como pueden por un escaso pequeño sustento.

14 Y miré sus pies y coloqué mi pie junto al de él. Pensé que quizás pudiera solo quitarme mis zapatos y dárselos a él sin que la audiencia estuviera viendo, pero sus pies eran más grandes. Me puse junto a sus hombros para ver si le podía dar mi abrigo. Y pensé en aquel pobre hombre con todo este problema, y el destino había sido cruel con él, hasta aquí él se tambaleaba en la oscuridad: el diablo, que enemigo tan cruel el que tenemos.
Y simplemente entrando en compasión con él, coloqué mis brazos a su alrededor y le pedí a nuestro bondadoso Padre celestial si Él restauraría la vista de aquel pobre hombre ciego. De repente los brazos de él se cruzaron alrededor mío, y él gritó con todo lo que le daba la voz, él podía ver, él podía ver. Arriba y abajo de la plataforma, él se fue regocijándose.
La noche siguiente montones de ropas eran colocados, como de lo largo de la plataforma aquí, abrigos usados, zapatos y sombreros, ¿de quiénes eran?, no lo sé. La gente, de modo que si Ud. solo pasaba por él, ellos creían que sanarían. Y, oh, yo pensé que ese tipo de fe no la encuentro en América, porque Uds. obtienen las cosas muy fácilmente.

15 Y otra cosa, ese era un territorio virgen. Y aquí es otra cosa y otro asunto: “Yo creo esto y creo aquello”. La llamada Cristiandad tiene muchos cabos sueltos. Correcto. Pero en verdad hay solo una fe.
Ayer en la tarde en el templo…o en los escalones del monumento, un hermano anciano se acercó, me abrazó y estaba llorando. Cualquier otro podía oírlo. Él dijo: “Quiero abrazarlo, hermano Branham.” Dijo: “Ud. oró por mi allá en Lima,” creo que fue así, y dijo: “El Señor me sanó de cáncer, y nunca he tenido la oportunidad de expresar mis sentimientos hacia Ud. por haber hecho esa oración por mi”
Agradecidos, si fuéramos lo suficiente agradecidos. Pero si los metodistas no nos quieren, nos iremos donde los bautistas. Si los bautistas no nos quieren, iremos a donde los pentecostales. Si las asambleas no nos quieren, nos iremos a donde los unitarios. Así seguimos, uno tras el otro, y llegamos a ser los trota-misiones, y apenas conocemos lo que creemos.

16 Hermano, lo que esta gran iglesia necesita es volver a la Palabra y volver a Dios a las reuniones de oración chapadas a la antigua, cánticos chapados a la antigua, Evangelio chapado a la antigua, volver a la fe de Dios chapada a la antigua, una experiencia de salvación por medio del Hijo de Dios.
La siguiente noche en la pequeña reunión en México, unos veinte mil aceptaron a Cristo cuando vieron a un bebecito… La madre, una mujercita católica, ella estaba desesperada. Me dijeron que había estado en la audiencia desde las 3 de la tarde. Y su bebecito, el día anterior, el doctor había dicho que se estaba muriendo, y en un momento dado en la tarde, pasó de esta vida.
Y ella estaba en la audiencia y estaba lloviendo bastante fuerte. Ella estaba parada allá afuera, desesperada. El hermano Espinoza y otros hermanos habían repartido las tarjetas de oración, y Billy, mi muchacho.
Y la mujercita no había recibió la tarjeta de oración porque no pudo acercarse lo suficiente. Simplemente estaban todos amontonados juntos. Más ella estaba decidida a entrar a la línea de oración.

17 Billy se acercó y dijo: “Papá, tienes que bajar hasta donde la mujer o hacer algo”. Dijo: “No hay suficientes ujieres para mantenerla fuera de la línea de oración”. Ella tenía un bebé envuelto en sus brazos. Y una pequeña… hermosa damita de alrededor de veinticinco años, creo, no más de veinticinco.
Y ella estaba gritando tan fuerte como podía diciendo: “Padre”, tan fuerte como podía, para que tuviera misericordia del bebé. Yo le dije al hermano Moore, el hermano Jack Moore, yo dije: “vaya allá, y ore por ella (por el bebé). Eso la calmará, porque no sería correcto que yo saliera de aquí, ahora, para ir allá con el resto de ellos”.
Justo mientras comenzaba con el mensaje, vi a un pequeño bebé parado aquí afuera delante de mí. Dije: “Un momento Hermano Moore.” Bajé hasta donde estaba la damita e hice que trajera al bebé hasta aquí, y estaba todo envuelto en una manta que estaba realmente empapada.

18 Ahora, no puedo decir; yo solo tengo el testimonio. Colocando manos sobre la pequeña manta y pidiéndole a Dios que tuviera misericordia de aquella mujercita que tenía tal fe para creer. El bebecito estaba quieto. Y no más palabras de las que fueron dichas, hasta que se oyó un grito y un chillido que provenía debajo de la manta. Y ella solo salió frenéticamente. Gritando, continuó y se alejó.
Al día siguiente yo me fui de México, y nunca lo entendí completamente hasta que el hermano Espinoza…No hacemos estas afirmaciones sin antes autenticarlas. Así que el hermano Espinoza le siguió el rastro a la mujer, y averiguó quién era ella, averiguó que era verdad lo que dijo el doctor que el bebé había fallecido. Esta noche ese bebé está bien. Eso fue por aquella fe que una vez fue dada a los santos, operando en una mujer católica. Eso es todo.

19 Al siguiente día la prensa me interrogó, que si pensaba que sus santos podrían hacer la misma cosa. Yo dije: “Si fueran santos y vivieran, ellos pueden”. Es un vaso santificado y apartado para el servicio de Dios en el que Dios mora.
Haces unas cuantas noches en Saskatoon, Saskatchewan, había un muchachito que se acercó a la plataforma. Y él me susurró al oído: “Yo soy católico”. Él tenía una joroba en su espalda. Dijo: “Nosotros creemos en sanidad divina”
Yo dije: “Hijo, Dios honra eso. Pero Uds. lo toman de una estatua, tocan alguna estatua o le oran a una persona muerta”. Dije: “pero hay una pequeña diferencia de lo que yo creo que la Biblia enseña”. Dije: “Así es como creemos en sanidad divina. Creemos que Dios es eterno, y cualquier cosa que tuvo principio tiene un fin. Más Dios no tiene principio y por lo tanto Él no tiene fin. Y el mundo fue hecho por Él., porque Él es el Creador. Él lo hizo de las cosas con las que no tenía que hacerlo: solo con Su Palabra hablada y viene a existencia. Y solo hay un tipo de sanidad, esa es sanidad divina”.

20 Toda sanidad es sanidad divina. Los doctores son una ayuda; Dios es el sanador. Los doctores acomodan los huesos; Dios obra la sanidad. Los doctores dan la medicina para matar las ratas dentro de Ud., pero Dios arregla los hoyos por donde comen las ratas.
Ahora, sólo una sanidad: sanidad divina. Y luego yo dije: “Jesús dijo que aquel que cree en Su Palabra tiene vida eterna, y la vida eterna es la vida de Dios. Y cuando el hombre nace de nuevo, él llega a ser una parte de Dios y es absolutamente imperecedero. ”El que oye Mi Palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida“.
Llegamos a ser una parte de Dios porque nacimos de Él, y el Espíritu de Dios que mora en nosotros es inmortal, no tuvo principio y no tendrá fin. Y eso que opera en el hombre le da la fe en su Hacedor, el mismo Hacedor que se paró sobre la tierra un día y dijo: “Tened fe en Dios, porque de cierto que cualquiera que dijere a este monte: quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.

21 Dije: “Es la Palabra hablada del Dios eterno por un pueblo nacido de nuevo, rogando a Dios en oración, y Dios está obligado por Su Palabra. Cuando eso real, no puesto ni manufacturado, sino una fe anclada que está en el corazón del hombre que no varía ni un poquito de la Palabra de Dios, es la Palabra de Dios que está siendo hablada por labios mortales”. Esa es la fe que una vez fue dada a los santos.
Aquel muchachito no podía comprender mucho. Le dije que se colocara una cuerda alrededor de él. Yo le dije: “si esa cuerda no se reduce tres pulgadas para mañana en la noche, yo soy un falso profeta”.

22 En unos momentos, otro jovencito jorobado se acercó, sus manos estaban caídas. Yo dije: “Hijo te voy a pedir que hagas lo mismo que le pedí al otro joven”
Y él dijo: “Bueno, hermano Branham,” dijo: “somos una familia pobre”. Y ellos eran de la Columbia Británica del Norte. Dijeron: “No tenemos dinero y tenemos que regresar mañana.” Yo dije: “Ven acá, hijo”. Y colocando un brazo alrededor de aquella espaldita jorobada, la gran protuberancia sobre su hombro: con las manos puestas sobre aquel jovencito, sencillamente obedeciendo a lo que Dios dijo que hiciera, orar por aquel jovencito, y de repente, pensé que algo sucedió debajo de mi mano. Y cuando miré sus ojitos, estos brillaban vigorosamente.
Dije: “¿No sucedió algo?
Y él dijo: “sí, señor, sucedió.”
Yo dije: “Levanta tus pequeños brazos” y allí mismo los levantó, ya no había ninguna joroba sobre su espalda, nada. Él estaba perfectamente normal y sano.
¿Qué fue eso? La fe que una vez fue dada a los santos operando en un niño. Ciertamente.

23 Hubo una mujer ciega que se acercó. No sé cuántos años ella había estado ciega. Y cuando se estaba orando por ella…Los chicos aquí tienen el testimonio de ella. Pero han sido unos cuantos años. La habían guiado a la plataforma, ella estaba completamente ciega y hablándole a ella sobre el Señor Jesús quien la había sanado hacia mil novecientos años, se le preguntó si tenía fe para creerlo y ella dijo: “Si tengo”.
Y cuando se estaba orando por ella, sus ojos se abrieron en la plataforma, salió de la plataforma y escribió a máquina su propio testimonio y me lo proporcionó ¿Qué fue eso? La fe que una vez fue dada a los santos operando en una mujer ciega.
Ahora, no es más de lo que sería correcto tratar de decir, si estamos contendiendo por tal fe que una vez fue dada a los santos (o a los santificados), entonces deberíamos regresar a la Biblia y averiguar lo que aquellos santificados hicieron y qué clase de fe tuvieron.

24 Cuando Dios llamó a Cristo de la tumba y Él ascendió, Jesús le dejó Su Palabra a la iglesia para que fueran por todo el mundo a predicar el Evangelio. “Estas señales seguirán a los que creen”. Las señales seguirían a la iglesia, ¿Qué tan lejos? por todo el mundo.
Algunas personas quieren limitar esa fe a un credo. Algunos la quieren limitar a una denominación. Pero yo digo esto bajo la autoridad de la Palabra de Dios: No hay límite para la fe de Dios que Él dejó para Su iglesia porque Él dijo: “Todo es posible para aquel que cree”. Eso no está limitado.
Y no fue por causa de los discípulos. Pedro dijo en el día de Pentecostés en Hechos el capítulo 2: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”
Y esa fe que una vez fue dada a los santos, mientras Dios esté llamando, esa fe está lista para el creyente, si solo Ud. la recibiera.

25 Fíjese ahora, Jesús fue el que… el centro de la Cristiandad. Y cuando Él estuvo aquí en la tierra…
He estado esta semana en mi oficina y las siguientes que le siguen… o antes, sólo orando por los enfermos. Alguien dijo: “Hermano Branham, yo creo que Ud. perdió su poder con Dios”. Bueno, para comenzar yo no tengo poder, la única cosa que tuve fue la gracia de Dios. Y fue dada por Dios. Yo creo que la Biblia nos enseña que la oración cambia las cosas. Es la oración de fe que salva al enfermo: la oración.

26 Ahora, hallamos que, en el día… Jesús nunca afirmó que Él era un sanador, pero solo fijémonos en lo que Él dice al respecto. Sabemos que en San Juan 14:7 Jesús prometió al cuerpo de creyentes que harían las mismas obras que Él hizo. Y cuando Él salió de esta tierra, Él dejó una descripción o la forma como debería estar el cuerpo de Cristo.
Pero tan pronto la primera ronda de apóstoles cesó, salieron a transitar por pequeños caminos: agregando y quitando algo, añadiendo esto y quitando aquello. Ellos lo han despedazado, lo denominaron. Oh, le han hecho de todo… Ha sido dejado apenas un poco para que se pueda decir que es el cuerpo de Cristo. Es más como una logia. Se fanatizó, no por causa de la voluntad de Dios, sino por la tradición de los hombres.
Y Jesús dijo: “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. Ahora, hay una fe que fue dada a los santos, y nosotros estamos contendiendo ardientemente por esta fe. Veamos lo que fue esa fe. Jesús la introdujo.

27 Cuando Él vino primero, se fue haciendo lo bueno. Si les dijera en esta noche que el espíritu de alguna persona estuviera en mí, Ud. esperaría que yo imitara a esa persona, porque mi propia vida sería la de esa vida dentro de mí. Si les dijera que el espíritu de un gran criminal estuviera en mí, pues, Ud. esperaría que yo fuera un criminal. Si el espíritu de un pintor estuviera dentro de mí, Ud. esperaría que yo sostuviera una brocha correctamente.
Cuando el espíritu de Elías venía sobre Eliseo, Eliseo era como Elías. Y cuando ese mismo espíritu vino sobre Juan el Bautista cuando tenía nueve años, lo guio hasta el desierto.
El espíritu que estaba dentro de Ud. lo controla. Y si el Espíritu de Cristo está dentro de nosotros, el cuerpo de Cristo será como Cristo en sus tratos, en sus acciones. Sea lo que sea, será como Cristo. Este hará las obras de Cristo. Dios quiere obrar en el cuerpo de Cristo como lo hizo en la forma corporal del Señor Jesús. Él quiere obrar en este cuerpo de Cristo, si Él solamente pudiera llevarlos hasta un lugar donde ellos se quedaran quietos el tiempo suficiente, para que Él los coloque en el fundamento de Su Palabra para que Él pueda obrar. Dios no puede obrar contrario a Su Palabra.

28 Es allí donde la iglesia necesita venir: de regreso a la Biblia, de regreso a la fe. Ahora, observémosla por un momento. Cuando Jesús en los meros comienzos de Su ministerio, hallamos a un hombre que llevaba por nombre Natanael quien fue salvo y llamo a su amigo de nombre… o, Felipe fue y llamó a Natanael y dijo: “Ven y ve lo que hemos encontrado. Este es Jesús de Nazaret el hijo de José”. Y él le halló debajo de un árbol orando. Y cuando él lo halló él dijo:“ Ven y ve”
Les digo, cuando este hebreo se levantó, él dijo: “Ahora, ¿Puede salir algo bueno de Nazaret?”
Él dijo: “Ven y ve”. Esa fue la mejor repuesta que alguien pudo dar. Ven, ve por ti mismo. No vengas a criticar. Ven, siéntate y escucha. Obsérvalo. Si no está de acuerdo con la Palabra, no tengas nada que ver con ello. Si es de Dios, Dios obrará en Su Palabra, porque Su Palabra es una simiente. Toda promesa es una simiente, y producirá exactamente lo que Dios dijo que produciría si es colocada en el terreno adecuado.

29 Y luego en su camino, probablemente Felipe le preparó diciéndole: “ahora, cuando subas, sube creyendo. Sube hasta allá y párate en la fila, observa y ve lo que ocurre”. Oh, puedo oír a Natanael decir: “No sé si pueda creer eso o no.”
“Bueno, solo vamos y averigüemos. Vamos, ve conmigo”
Y vinieron alrededor de aquel monte y hallaron a Jesús orando por los enfermos, o cualquiera que fuera Su deber que haría ese día. Y cuando le hallaron, Jesús viendo venir a Natanael, Él dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”.
Y este hebreo quedó asombrado “¿Cómo me conoció Él? Él nunca me ha visto en Su vida.” Y él dijo: “Rabí ¿de dónde me conoces?”
Jesús le dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”. “Te vi”. ¡Qué ojos! Treinta millas rodeando la montaña. “Te vi cuando estabas debajo del árbol”.
Dijo él: “Pues, Rabí, Tú eres el Hijo de Dios viviente. Tú eres el Rey de Israel”

30 Más tarde los judíos dijeron: “Ese es Belcebú. Él es un adivino”.
Jesús dijo: “Ahora Uds. hablan contra el Hijo del hombre, Yo les perdonaré; más cuando el Espíritu Santo haya venido, el hablar en contra de Él nunca les será perdonado en este mundo ni en el venidero.” Oh…
El otro día cumplí años. Les dije que tenía veinticinco años de edad. Me miraron. Yo les dije que solo estaba contando los años desde que fui convertido, el resto de los años no cuentan de todos modos. Correcto.
Pero físicamente, tenía cuarenta y ocho. Y mientras veo, que si alguna vez voy a hacer algo para Dios, tengo que hacerlo ahora mismo. Porque veo las señales y la escritura en la pared. Veo a la iglesia entrar en su condición de Laodicea. Veo pequeños ismos, y modas, y pequeñas sensaciones esparciendo y separando a la iglesia, empeorándola más que nunca. Sé que es hora. No puedo evitarlo. Algo dentro de mí me hace exclamar: “Regresen a la Palabra”. Correcto.

31 Oh, iglesia del Dios vivo, ¿cómo puede ser? Los últimos días he sido quebrantado en oración muy temprano en la mañana. Y la otra mañana le dije a Dios: “Dios, no sé qué más puedes hacer. He hecho lo que me has dicho (hasta donde yo sé), la gente está constantemente a la deriva, a la deriva.” Yo dije: “lo siguiente, tienes que moverte, por Ti mismo. Tienes que poner una fe y confianza en el corazón de aquellas personas para que lo crean, o todo lo que yo pueda hacer nunca lo cambiará
Luego me pregunto sobre este punto: si en nuestra gran nación y en nuestra corpulenta patria no nos hemos sofocado bajo pequeños credos y denominaciones, al grado que Dios la ha levantado para colocarla delante de la gente solamente para traer Juicio. Correcto.

32 Cristo pasó por la tierra. Él dijo: “Si yo no hago las obras de Aquel que me envió, entonces no Me creías, más si hago las obras de Dios, no Me creías a Mí, creed a las obras”. Y si ese gran cuerpo de Cristo hizo aquella clase de obras en aquel día -Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos- Su cuerpo produce las mismas obras.
Él dijo: “Bien habló Isaías”. Tenemos ojos y no podemos ver, y oídos y no podemos oír. Dijo: “pero a pesar de que había hecho tantas obras de Dios delante de ellos, no creían en Él”. Me pregunto si estas grandes campañas estremecedoras que se han llevado a cabo por todo el país (no solo en la nación sino en las naciones), las grandes señales y maravillas, y todavía la gente las rechaza. Me pregunto si esto no es el cumplimiento de las Escrituras: “como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del hombre”

33 Medite en esto durante la campaña; siéntese quietamente por un momento y mire hacia el cielo. Agradezca a Dios ¿Qué más podría Ud. hacer? Entonces que sea el Espíritu Santo estremeciendo su conciencia, que lo estremezca a Ud. por dentro, hasta que Ud. se dé cuenta que estamos en el fin. Estas cosas acompañan la venida del Hijo de Dios. Estas cosas son el precursor de este gran final en el que estamos.
Y la fe que una vez fue dada a los santos, palabra tras palabra, señal tras señal, es llevada a cabo por el Espíritu Santo y hombres con dones, y la iglesia todavía vocifera y debate: “Tu no perteneces a mi organización, no tendré nada que ver con eso”. Oh, Uds. solo están llenando el infierno al hacer eso. Correcto“

34 Dese cuenta, Él subió camino a Jericó. Él anduvo por Samaria. Esa está a las afueras del camino. Más Él se sentó, despachó a sus discípulos. Una mujer vino a sacar agua, Él dijo: “Dame de beber”.
Ella dio un vistazo viendo a aquel judío. Esa no era la costumbre de un judío, había segregación en aquella nación. Ella dijo: “No es costumbre que los judíos pidan tal cosa a los samaritanos, no nos tratamos entre sí”
Él dijo: “Mujer, si tú supieras quien te habla, tú Me pedirías de beber. (Oh vaya, solo uno pudiera decir eso) tú Me pedirías de beber. Yo te daría aguas para que no vengas aquí a sacar del pozo de Jacob”
Oh, ella dijo: “el pozo es hondo y Tú no tienes con que sacarla”.
¿Qué hacía Él? Él estaba haciendo contacto con el espíritu de ella. Luego Él averiguó cual era el problema de ella“. Él dijo: ”Ve y busca a tu marido y dile que venga aquí“.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Dijo: “Yo sé que no tienes marido, porque cinco has tenido; y con el que ahora vives no es tu marido, por lo tanto has dicho lo correcto”.
Miren lo que la mujer dijo. ¿Qué dijeron los judíos cuando eso fue llevado a cabo con los judíos? Pues,“ dijo el judío: ”bueno, Tú eres el Hijo de Dios“
Pero los judíos críticos dijeron que Él era Belcebú.

35 Vean, ellos tuvieron que hacer eso para recibir la condenación. Muchos de Uds. historiadores saben lo que les ocurrió más tarde. Cuando Tito sitió los muros de Jerusalén, se comieron a sus propios hijos, comieron grama arrancada de la tierra, la corteza de los árboles, y luego los asesinaron y los masacraron a tal punto que la sangre que corría por las calles se acabó. Ciertamente.
El juicio: cuando Ud. rechaza la misericordia solo queda una cosa y eso es el juicio. Cuando las misericordias de Dios son presentadas al pueblo y las rechazan no queda otra cosa sino el juicio divino.

36 Y ahora fíjese lo que ocurrió. Esta mujer dijo: “Señor, me parece que eres profeta”. Ella dijo: “Sabemos que cuando el Mesías llamado el Cristo venga, nos declarará estas cosas”. Más ella no podía entender quién era Él. Mire esa señal que ella estaba buscando: un hombre, un hombre que sabría aquellas cosas, que podía discernir los pensamientos del corazón.
La Biblia dice, Daniel dice: “Se te ha hecho saber, Oh Rey, que hay un Dios en los cielos que conoce los pensamientos del hombre. Él sabe los secretos del corazón”. Él verdaderamente lo sabe.
Y ellos sabían que Dios, lo que Él sería, y sabían que Jesús sería Él…o, el Mesías sería Él. Y cuando ella vio acontecer aquel acto, ella dijo: “Tú debes ser un profeta”, porque un profeta es una parte de Dios. Ella dijo: “Tú debes ser un profeta, porque sabemos que cuando venga el Mesías, Él hará esto. Él nos declarará todas las cosas”.
Él dijo: “Yo soy el que habla contigo”. Oh vaya.
Ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un hombre que aún conoció los verdaderos pensamientos de mi corazón y me dijo todo cuanto he hecho. ¿No es este el Mesías?”

37 Fíjese nuevamente, Él no reclamó ser un sanador. Él no dijo: “Voy a sanarle, venga aquí”. Cuando Él pasó por una gran multitud de gente y Él no sanó sino a un hombre que yacía sobre un catre; Él le estaba buscando hasta que lo halló, luego Él lo sanó y se fue. San Juan 5: versículo 19, cuando los Judíos lo cuestionaron, Él dijo: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo del hombre no puede hacer nada por Sí mismo”.
“No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre”. Hacer estas cosas no recae sobre un hombre. Solo Dios puede hacerlo, ningún hombre hace esto. Ud. puede estar mentalmente preparado, Ud. puede estar emocionado. Más no estoy hablando de eso. Yo estoy hablando de la fe que una vez fue dada a los santos, para establecer algo. No importa cómo Ud. se siente o qué sensación tiene, Ud. tiene alguna o no tiene ninguna, está concluido sobre la eterna Palabra de Dios. Allí está la fe que una vez fue dada a los santos.

38 No que “Este hermano oró por mí, y este echó fuera a ese demonio y este hizo esto y aquello.” Las emociones mentales pueden hacer eso. Más cuando esa real y genuina fe de Dios habló con verdad, es establecida en el corazón de la persona. Es eterna.
El sentir ya no tiene nada más que ver con esto. Dios lo dijo así. Luego esa fe queda constituida, no importa lo que ocurra o cómo se sienta, si se enferma o no, eso no tiene nada que ver con el asunto. Es la fe que una vez fue dada a los santos que ellos creen.
Ellos han visto las obras de Dios. Sabían que era Dios. Les fue vindicada. Jesús dijo: “Si no hago las obras de Dios entonces no Me creáis”. Pero Él hizo las obras de Dios, y Él dijo: “No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Cualquier cosa que ve hacer al Padre, de la misma manera lo hace el Hijo”. Él dijo: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también”. Esa fue la iglesia. Cristo dejó esto, que Su iglesia tendría Su Espíritu. Y el Espíritu de Cristo lo hará, actuará y vivirá como Cristo. Amén. ¿Cómo podríamos segregarnos nosotros mismos, si Cristo nos enseñó el amor fraternal? “En esto conoceréis que sois Mi iglesia, si tuviereis amor los unos por los otros”.

39 Hoy en día tenemos pequeñas sensaciones y pequeños ismos que desintegran y separan, hay evidencias menores, y cositas que nos separan. Eso demuestra que nunca hemos llegado al lugar donde estemos completamente comprometidos con el Dios Todopoderoso y parándonos sobre el pilar de Su eterna Palabra diciendo: “Ahora reclamo la fe que una vez fue dada a los santos”, no de sus labios sino desde su corazón. No una concepción intelectual, sino una experiencia de nacer de nuevo es la que le hace a Ud. una criatura cambiada, esa es la fe que una vez fue dada a los santos.
Es por eso que ve a la gente, algunos están en el tejado todo el tiempo. Otros dicen: “Bueno, yo fui sanado ayer, bendito sea Dios pero perdí mi sanidad”. Ud. nunca la tuvo para comenzar. Correcto.
Una vez anclada la Palabra, todos los diablos del infierno no la pueden remover de Ud. “Sobre esta Roca edificaré Mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. Correcto. ¿Qué fue eso? La verdad espiritual de Jesucristo revelada.
Pedro dijo… “¿Quién dicen los hombres que Yo, el Hijo de Dios, soy?”
Algunos dijeron que Moisés y Elías y los profetas y así sucesivamente.
Y dijo: “¿Quién dicen vosotros?”
Pedro dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
Él dijo: “Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque ni carne ni sangre te reveló esto. Nunca lo aprendiste en un seminario, ni lo aprendiste en alguna denominación. Ni vino de un libro de un credo. sino mi Padre que está en los cielos te lo ha revelado. Y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. La fe que una vez fue dada a los santos. “Las obras que yo hago vosotros también las haréis”.

40 Cuando ese gran cuerpo… no estamos para ser conformados con este siglo, más ser transformados. El cuerpo de Cristo es una nueva criatura. Y cuando las cosas viejas pasaron y el mundo se ha ido de nosotros, y llegamos a ser nuevas creaturas en Cristo, todo nuestro afecto está en las cosas de arriba. No miramos las cosas de este mundo.
Aquí, es sencillo. Ahí hay una foto de la Sra. Cadle a un lado. Del otro lado está la foto de su hijo. Cuando Ud. mira en esta dirección, Ud. está pensando en la Sra. Cadle. Cuando está mirando del otro lado, Ud. está pensando en la foto de este lado, Ud. está pensando en el Sr. E. Howard Cadle. Si Ud. está viendo al Sr. Cadle o está mirando al reloj, o está mirando la bandera. Lo que sea que esté mirando, es eso en lo que Ud. está pensando.

41 Pero cuando Ud. va a mirar los síntomas y: “¿Me pregunto qué dirá mi pastor? No puedo cooperar con aquello. Yo no sé…” Oh hermano, Ud. nunca podrá recibir algo de Dios de esa manera. Ud. tiene que poner su fe en la Palabra eterna de Dios y decir: “Es Así dice el Señor; esa es mi posición”.
“¿Qué dirá mi pastor? ¿Qué dirá mi denominación? ¿Me excomulgarán?” ¿Cuál es la diferencia? Fije su corazón y fe en Dios. “Sobre esta roca edificaré Mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.” Eso demuestra que lo intentará, más no prevalecerá.

42 Ahora, la fe que una vez fue dada a los santos: si el cuerpo de Cristo, cuando estaba en Cristo Jesús, literalmente… Cuando ese Espíritu de Dios estaba en Cristo: “Un poquito,” dijo Él, “y el mundo no Me verá más; pero vosotros Me veréis, porque estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Las obras que yo hago vosotros también las haréis, y aún mayores que estas porque yo voy al Padre.” Allí lo tienen, esa es la fe que una vez fue dada a los santos.
Amigos cristianos, ya no seamos más niños. No tenemos ninguna necesidad de ser niños; somos adultos. Deje de andar tras esto y aquello, uniéndose a esto o aquello. Venga y una su corazón con la Palabra de Dios y con el Espíritu Santo. Ese es el asunto. Quédese ahí y diga: “Dios yo creo en Ti”

43 Yo creo hoy en día con todo mi corazón que los mensajes y las cosas que Dios ha hecho en toda nuestra nación son solo para traer condenación. ¿Se da Ud. cuenta que solo al cruzar el mar, donde está sentado un maniático, que lo único que tiene que hacer en diez minutos a partir de ahora para hacer desaparecer a Indianápolis de la tierra, es presionar un botón, y un cohete volará por el aire llevando una bomba de hidrógeno, y decían que tenían una que explotaría todo el océano? Eso es todo…
Un loco pueblo desquiciado, sentándose allí en esa condición, y el Evangelio ha sido predicado, el real y genui…Oh, yo sé que Jambres y Moisés resis… Janes y Jambres resistieron a Moisés, el Dios de dos cabezas de Egipto…lo tenemos. Eso solo afirma que hay un verdadero, y es cierto. Eso solo afirma que hay uno genuino.
Hay un Dios Todopoderoso verdadero. Hay un verdadero Espíritu Santo. Hay una fe verdadera que una vez fue dada a los santos. Esa misma fe que una vez fue dada a los santos operará por medio de la santa Palabra de Dios. Fue así como obró entonces, y así mismo obrará ahora.

44 ¿Por qué acepta Ud. un sustituto cuando tenemos los cielos llenos de una verdadera y genuina bendición pentecostal? ¿Porque deberíamos de probar otra cosa? Regresemos a Cristo en esta convención, llenemos nuestros corazones de Su amor. Él se levanta dando lo mejor de Él para vaciarlo en nosotros, pero no permanecemos quietos lo suficiente.
Tenemos muchas cosas bonitas que ver, demasiadas modas. El diablo solo quiere que haga como hizo Eva: detenerse un momento. No preste atención a él. Mantenga sus ojos en Cristo, sus oídos en la Palabra, siga moviéndose. Esa es la fe que una vez fue dada a los santos.

45 En esta noche les declaro por la Escritura que Jesucristo se levantó de los muertos y que Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Creo que estamos al final del tiempo. Creo que el juicio está cerca, yo podría ser un anticuado, me podrían considerar un maniático por decir esto, pero yo creo que la venida de Cristo ya es pasada, creo que ya está vencida, porque Dios, como cuando Él estaba en el mundo antediluviano, Él es paciente, no queriendo que ninguno perezca sino antes vengan todos al arrepentimiento.
Oh, amigo mío, vuelva a Cristo. Vuelva con su corazón, vuelva con todo lo que tiene y venga a Él. Diga: “Señor Jesús, yo creo”.

46 Ahora, si Jesucristo, el Hijo de Dios dijo: “Estas señales seguirán a los que creen. Las obras que Yo hago vosotros también las haréis. Yo hago estas cosas, Uds. las harán también. Estaré con Uds., aún en Uds. hasta el fin del mundo,” entonces los discípulos le siguieron el paso a Cristo, haciendo las mismas obras que Él hizo. Eso es absolutamente correcto.
Cuando ellos se dieron cuenta que Pedro Y Juan eran hombres ignorantes y sin letras…Ellos no tenían educación ni eran inteligentes, pero tenían que haberse dado cuenta que ellos habían estado con Jesús, porque el Espíritu que estaba en Jesús estaba con ellos haciendo las mismas cosas que Jesús hizo, siguiendo el mismo objetivo, y todo lo que Jesús tuvo, eso fue lo que ellos tuvieron.
Ud. no tiene que ser inteligente, Ud. no tiene que tener una educación, Ud. solo tiene que tener un corazón dispuesto. Dios envía Su fe, Su Poder. La fe es un poder y nosotros estamos contendiendo ardientemente por ella.

47 Ahora, si la Biblia dice: (Hebreos 13:8) “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. Eso es la verdad o no es la verdad. Si Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos, Él tiene que ser el mismo en principio, el mismo en Poder, el mismo en compasión, el mismo Cristo, o Él no es el mismo. Correcto.
Ahora si Él es el mismo y prometió las cosas que hizo allá en el pasado en Su cuerpo literal, Él lo hará aquí en este cuerpo de creyentes. “Estas señales seguirán a los que creen, las obras que Yo hago vosotros también las haréis; y aún mayores porque Yo voy a Mi Padre. Un poquito y el mundo no Me verá más; más vosotros Me veréis; porque estaré con vosotros hasta el fin del mundo.” Esas son promesas.
Estas son promesas: “Un poquito y el mundo no Me verá más.” No importa lo que ocurra, ellos nunca lo creerán.

48 Solo vea lo que ha pasado. Yo solo soy una piedrita pequeñita en la gran playa de grandes piedras. Pero en mi propio ministerio, he visto a diez mil personas sanadas. La gente siempre se está quejando: “Nunca hemos visto un milagro, no hay…” Con razón no lo puede ver, la Biblia dice que no puede verlo, Ud. está ciego, obstinadamente ciego. Si la Biblia dijo que Ud. no lo vería más, no lo verá. Pero Él dijo: “Vosotros Me veréis (el creyente) porque estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Las obras que Yo hago vosotros también las haréis.” Allí lo tienen. Está delante del mundo.
Cristo vendrá. Él será el Juez. Pero antes de traer juicio, Él tiene que ofrecer misericordia para ser un Dios justo, y si Él ofrece la misericordia y la misericordia es rechazada, entonces no queda otra cosa sino el juicio, y Ud. mismo es juzgado si lo rechaza a Él. Ya no Le rechace más.

49 Oremos. Mientras transcurren los minutos, Señor, y nuestros corazones están latiendo; cada vez que palpitan, es un palpitar menos que alguna vez hará. Estamos enfrentando un gran lugar oscuro aquí afuera al que llamamos muerte. Cada uno de nosotros, no sabemos cuándo se detendrá este corazón. No sabemos cuándo un misil pueda venir girando por el aire. Es demasiado tarde.
Cada manchita de petróleo, humedad, y todo lo que está dentro de nosotros será quitado; más tenemos una seguridad bendita: Ellos nunca serán capaces de fabricar una bomba que pueda tocar nuestras almas. Es inmortal; es parte de Dios. Yo estoy tan contento esta noche Señor, porque eso es posible.

50 Oro a Ti esta noche Padre celestial, si hay alguien aquí que no tiene ese Espíritu descansando en ellos, que propongan en sus corazones en esta convención, o en esta misma hora, que ahora ellos aceptarán a Cristo y tendrán esta experiencia. Tal vez ellos han sido miembros de iglesia por años. Ellos han tratado de seguir adelante y vivir una buena vida. Ellos han tenido dificultades, han tenido altos y bajos.
Oh Dios de los tales, Te ruego en esta noche, Señor, que lo fijes por siempre en sus corazones ahora mismo. Y vean lo sencillo que es, no con el intelecto, sino que, con su corazón, crean que Jesucristo se levantó de los muertos y está presente ahora mismo para concederles el deseo de sus corazones.

51 Mientras inclinamos nuestros rostros, ¿Habrá aquí adentro una persona que quiera levantar su mano y diga: “Hermano Branham acuérdese de mí, quiero tener la fe que una vez fue dada a los santos y que more en mí.”? ¿Lo aceptará? Diga: “Ore por mí”.
Dios le bendiga, señor. A Ud. y a Ud. Oh, vaya. Dios les bendiga. Al menos dos o tres docenas de manos levantadas o más en esta pequeña audiencia en esta noche. ¿Hay otro al que le gustaría decir…? Dios ve su mano, seguro que sí. “Hermano Branham acuérdese de mí. Yo quiero tener esa fe en mí. Anhelo…”
Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, hermano, allá atrás, Dios le bendiga aquí, Ud., mi hermana. Allá a mi derecha, Dios le bendiga mi hermana. Ud. y Ud., y Ud. allá abajo, Dios le bendiga, y a Ud., hermana. Muy bien, Dios la bendiga mi hermana, acá atrás.
“Yo quiero… Hermano Branham, sé que estamos viviendo en horas finales” ¿Qué? “¿Tendré oportunidad después de esto?” No señor. Esta es. Tal vez no tenga otra oportunidad después de esta noche, tal vez no tenga oportunidad después de cinco minutos desde ahora en adelante, ¿Cómo lo sé? no lo sé. Pero hay una cosa, que Dios es inocente .Él ha hecho todo lo que prometió hacer.

52 Solo piense, en mis pequeñas reuniones, he visto al ciego con…muchos reciben su vista, el sordo, el mudo habla y conversa. He visto tres casos definitivos, no, cuatro ahora, cuatro casos definitivos de personas que habían pasado de esta vida y han vuelto a vivir. He visto al Señor Jesús moverse justo en el medio de la escena de la gente, y Él mismo ser el discernidor de los pensamientos de la mente. Así como Él fue en el Antiguo Testamento, al igual que en el Nuevo Testamento, Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
El mundo científico tomó una fotografía del gran Ángel parado a no más de cinco pies de donde yo estoy parado. Esa gran luz… Ud. dice: “¿Llama Ud. a ese Jesús?” Es Jesús, fue ese Jesús el que guio a los hijos de Israel por el desierto. Sabemos eso. Fue una columna de fuego, una luz.
Y Él dijo: “Yo vengo de Dios y vuelvo a Dios.” Y después de Su crucifixión y Su resurrección, Pablo se encontró con ÉL camino a Damasco. Él fue esa luz tan brillante que hasta cegó al apóstol. Seguro. Él está aquí ahora. El mundo científico lo ha comprobado. La iglesia lo sabe. Dios lo sabe.

53 ¿Pero qué hacen? Continuamente, en pequeñas diferencias e ismos; aparecen pequeños absurdos, los separa, hacen denominaciones, pequeñas sectas. Oh, Dios ten misericordia de un pueblo que amo con todo mi corazón.
¿Qué puedo hacer? ¿Qué puedo hacer? no hay nada que yo pueda hacer, Dios tiene que decirle a Ud. que esa es la verdad. Yo quiero declararlo de Su Palabra. Dios lo confirma, aquí con esa… tenga fe en Dios.
Ahora, Padre, Tú has vistos todas esas manos levantadas, no menos de cincuenta manos estuvieron levantadas en esta noche que quieren ser recordadas en oración, Señor.
Y Te ruego, Dios misericordioso, con todo mi corazón y mi alma, que Tú recibas a aquellos que Has visto que han levantado sus manos. Ellos están en tal condición que se dan cuenta que tienen que enfrentar a una eternidad interminable. Yo Te ruego, Dios, que nunca los dejes perecer. Que este sea el momento en que el Dios eterno coloque Su Espíritu en sus corazones, y que ellos reciban vida eterna, y nazcan de nuevo ahora mismo, justo allí donde están sentados. Dios, Tú conoces sus corazones, y concede que eso suceda justo en este momento. Permite, que desde esta hora en adelante sean una persona cambiada.

54 Que esta convención sea una convención que parezca como un gran viaje al cielo para ellos. Concédelo, Padre. Y ahora, amado Jesús, mientras llegamos a la otra parte del servicio, he hablado largo rato y dicho aquello que se nos ordenó por los apóstoles y la Biblia, a contender ardientemente por la fe.
He intentado presentar a esta audiencia lo que fue esa fe, lo que ellos hicieron por la fe, que Tú eres el mismo de ayer, hoy y por siempre. El Cristo que vivó en un cuerpo llamado Jesús es el mismo logos en esta noche que viven en el cuerpo de la iglesia haciendo las mismas cosas, viviendo de las mismas maneras, amando de las mismas formas, haciendo las mismas cosas, el mismo Espíritu produciendo la misma cosa: el mismo Jesús de ayer, hoy y por siempre.
Dios, que puedas vivificar los corazones y mentes de estas personas desde el más joven hasta el más anciano, en el nombre de Cristo, yo oro. Amén. El Señor les bendiga.

55 Pienso que algún día tengo que predicar mi último sermón, pienso que algún día me tengo que parar en el púlpito por última vez. Creo que fue el hermano Cadle cuando se paró aquí la última vez, también creo que otros hombres se pararon aquí, hombres que pasaron por aquí. Tal vez B.E Redigar, y otros más que se pararon en este púlpito. Ellos se pararon una última vez. Dieron su último testimonio.
Algún día yo daré mi último testimonio. Correcto. La gente, no…mientras somos pequeños podemos hablar como en casa, sentándonos en el diván conversando el uno con el otro. ¿Puede Ud. entender lo que todo eso significa? ¿Puede Ud. ver el día que estamos viviendo? ¿Puede Ud. ver los cabos sueltos de la iglesia yendo tras esto y aquello? Denominaciones, fingimiento, sensaciones…
Eso no tiene nada que ver con la Palabra de Dios. La fe que una vez fue dada a los santos de la eterna Palabra de Dios, y ellos permanecen allí, Cristo lo ha demostrado. Y yo creo que Él lo hará en esta noche.

56 Ahora, Uds. que levantaron las manos para andar en una caminata más profunda o por algo más; que recibirán a Cristo, yo oro que Dios se los concederá. En una o en dos noches (no les he preguntado), queremos hallar un sitio aquí. Queremos llevarlos allá adentro y quedarnos un poco allí con ustedes.
Si no han recibido el Espíritu Santo, hay un lugar preparado para Uds. en el reino de Dios, allí es donde Dios quiere traerlo. Y Ud. puede recibir el Espíritu Santo si solo cree. Es para creyentes. Ahora, no viene de esta o aquella manera; no lo vea de ese modo.
Espere hasta que algo entre aquí… Bueno, Ud. lo sabrá cuando llegue. Manténgase allí, es una parte de usted. Es su vida.
Si es la voluntad del Señor una de estas noches de esta semana, quiero predicar “cuando El Oriente se encuentra con el Occidente”.

57 Ahora oremos. En esta noche (vaya, no sabía que era tan tarde), creo que vamos a iniciar con la línea de oración normal en esta noche, como siempre lo hacemos, y mañana vendré un poquito más temprano y comenzaremos el otro.
¿Repartieron las tarjetas de oración? ¿Cien? Cien. Muy bien. Acomodemos aquí en una fila a las personas, ¿por dónde los traemos? ¿Por acá? Muy bien. Pongamos de pie a unas cuantas personas.

58 Ahora, les quiero preguntar algo. ¿Me brindarán su completa atención solo por unos momentos? Hagan eso. Hagamos esto esta noche… ¿Hay algún desconocido que nunca haya estado antes en mi reunión? Déjeme ver su mano. Solo piense… Bien, Dios les bendiga. Eso está bien.
Ahora, permítanme constarles ahora. Yo no afirmo ser un sanador o que tengo algún poder para sanar a la gente. Y honestamente en mi corazón no creo que haya un hombre sobre la faz de la tierra que lo haga. No creo que alguna vez alguien lo haya hecho. Yo creo que eso pertenece solo a Dios.

59 Y Dios nos usa para ministrar Su Poder. No nosotros, sino que Dios nos usa por medio de la oración para sanar al enfermo. Correcto. Es la oración la que cambia las cosas.
Pero yo hago esta declaración amigos: Que Cristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, o esta Biblia es un falso testigo de Cristo. Si Él se levantó de los muertos, Él tiene que ser el mismo Cristo. Si Él no lo… Ahora, Su Espíritu está en la iglesia, ¿Qué Espíritu estaba en Cristo? ¿Cuántos creen que Dios estaba en Cristo? Seguro.
Bien, Él se fue y envió de vuelta al Espíritu Santo para que viva aquí adentro y para que obre en la iglesia, y haga lo misma cosa de declararlo a Él ser el mismo, ¿Es eso correcto? Entonces Él hará la misma cosa. Ahora, ¿Afirmó Él ser un sanador? No. ¿Qué afirmó ser Él? Él afirmó solo hacer lo que el Padre le mostraba, ¿Correcto? Piense ahora, San Juan 5:19: “De cierto, de cierto os digo: no puede el Hijo hacer nada de Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre.”

60 Note cuando Él en una ocasión estaba parado y una mujercita se le acercó, tocó Su vestidura. Ella tenía un flujo de sangre, y corrió hacia la multitud, porque ella dijo en su corazón: “Si pudiera tocarle, yo seré sana.” Y ella corrió hacia la multitud y se levantó, se sentó o lo que fuera.
Jesús se detuvo y dijo: “¿Quién me ha tocado?” Él no sabía quién lo había tocado, no creo que Él hubiese… no hay hipocresía en Cristo. Por eso Él dijo: “¿Quién me tocó?” Todos lo negaron. Él dijo: “Pero yo Me debilité, alguien Me tocó.” Y Él miro por toda la audiencia hasta que halló a la mujercita. Él dijo: “Eres tu…tú con el pequeño… el flujo de sangre que tenías allí, tu fe te ha curado. Tu fe te ha salvado”.
Fue su fe la que creyó las afirmaciones que hizo Él siendo el Hijo de Dios que Él era. Y Dios honró eso.

61 Bueno, si Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre, Ud. le puede tocar en esta noche de la misma manera. ¿Cuántos estudiantes de la Biblia saben que eso es la verdad? Levante sus manos, predicador.
¿Dice eso la Biblia, que Él es el Sumo Sacerdote que puede ser tocado por el sentir de nuestras debilidades? ¿Es eso correcto? Ciertamente Él es un Sumo Sacerdote. Entonces Ud. puede tocarle. ¿Luego cómo es que Él obra? Por medio de nosotros, ¿Cuyas manos….? ¿Dónde están Sus manos en esta noche? Las manos de Uds., mis manos. ¿Dónde están sus labios? Mis labios, sus labios, vean. Estos son sus labios cuando están encomendados a Él; Él nos usa.
Así como ellos hicieron de María un dios (una cierta iglesia) ella era solo una mujer, no una diosa; ella era solo una mujer. Pero eso es muy bueno hoy en día para América, de cualquier modo. Pero ella era sencillamente una mujer que Dios usó, no más que cualquier otra mujer. Ella no es un dios. Ella solo era una mujer, ella tuvo que pasar por Pentecostés y recibir el Espíritu Santo como el resto de ellos lo recibieron. De seguro que ella lo recibió.

62 Hay un solo mediador entre Dios y el hombre, ese es Jesucristo hombre (eso es correcto), no diosa, no santo, Cristo.
Ahora, si Él se levantó de entre los muertos, Él hará la misma cosa que Él hizo… si Su cuerpo se sujetara a ellos mismos, Uds. verían al Espíritu Santo entrar en Su cuerpo y hacer la misma cosa.
No importa cuánto don me diera Dios, si Ud. no ha recibido la fe para creer que Dios envío eso, nunca obrará. Mire al romano, colocó un trapo alrededor de Su rostro y golpeó Su cabeza con un palo y dijo: “Si eres profeta, dinos quién te golpeo.” Vean, ¡crítico! Jesús nunca abrió Su boca, nunca dijo una palabra.

63 Pero la mujer tocó Su vestidura, apenas Le tocó. Un romano Lo golpeó y la mujer solo Lo tocó y se fue porque ella creía en Él. Él se volteó y dijo: “Tu fe te ha sanado.” Allí lo tienen. Esa es la diferencia. Ud. tiene que acercarse a Él correctamente.
Ahora, si Él viniera al inicio de esta convención y probara que está vivo… Ahora, Ud. dice: “hermano Branham, si Él estuviese en esta noche aquí en la plataforma, ¿Cree Ud. que Él me sanaría? Él no podría. Él ya lo ha hecho. Él no puede hacerlo dos veces. Él ya lo ha hecho y le ha dejado el descanso a usted. Si Ud. lo cree, Ud. está sano, si no lo cree, no lo está. Eso es todo. Si Él estuviese parado aquí Él no podría hacer más nada tocante a eso. Él no podría salvarlo a menos que Ud. lo crea.
Entonces ¿qué prometió Él hacer? “Me mostraré vivo en la iglesia hasta que venga nuevamente. Las cosas que He hecho aquí, vosotros las haréis hasta que Yo regrese otra vez.” Entonces si Él se prueba que está vivo ¿Qué opina Ud. de Él? Es su fe, no hay nada que yo pueda hacer por Ud. sino lo que Él ya ha hecho por Ud. y Ud. solo tiene que aceptarlo. Oh, oro a Dios que permita que ello entre a este grupo en esta noche.

64 Si eso entrara a este grupo en esta noche, no habría una persona débil entre nosotros en veinte minutos desde ahora en adelante. Correcto. No habría una persona débil en medio nuestro.
¿Porque no puede ser otro Pentecostés? ¿Porque esta convención no puede volverse algo real que estremecería a la nación? Amén. Él quiere hacerlo. Es solo que nosotros no se lo dejamos hacer. Y, oh, cuánto anhela Él tomar esta convención en Sus brazos y decir: “Hijos, quiero obrar con Uds.” “Quiero obrar por medio de Uds.” Él se está esforzando para entrar en Ud.
Así como un… así como todo el agua del mundo puesta en un contenedor de cuatro pies, cuatro pies a lo largo, cuántos decenas de miles de millas de alto serían. A qué presión estaría procurando contenerse. Es como el Espíritu Santo está esforzándose para entrar en la iglesia, procurando hallar una pequeña grieta en algún lugar para Él entrar, para bendecirle, para hacerlo crecer y vivir. Y aun así permanecemos secos y duros, “No sé nada al respecto.” Oh, vaya.

65 Ahora, aquellos que tienen las tarjetas de oración… ¿Dónde comenzaron, la 1? Número 1 ¿Quién tiene la tarjeta de oración número 1? ¿Podría levantar su mano? Mañana en la noche vamos a comenzar… creo que todos los que están presentes, todos van a recibir una tarjeta de oración u otra cosa adicional, se orará antes de que esta convención termine. Así que ahora, solo sostenga su tarjeta, vean. Mantenga su tarjeta. Mañana en la noche comenzaremos con algo nuevo y yo quiero verlo. Estoy un poquito retrasado. Lo haría en esta noche, pero eso me llevaría más tiempo de esa manera.
Ahora, tarjeta de oración número 1, ¿podría levantar su mano? ¿Está seguro que se dijo el número 1? Oh, lo lamento, muy bien, por aquí, señora. Número 2? Levante su mano, ¿3?, 4, por aquí, 4. 4, 5, levante su mano por favor para que pueda verlo. 5, muy bien. 6, 7, 8, 9,10. Número 10, ¿Vi su mano? (cinta en banco).

66 Saliendo hacia otro ministerio, yo oro para que Tú concedas esto una vez más esta noche. Concédelo Señor, por causa de Jesucristo y por causa de Su Palabra. Concédelo, Señor, porque estamos aquí en este gran santuario donde miles de almas han sido salvas.
Tu siervo E. Howard Cadle, Gypsy Smith, B.E. Redigar, muchos grandes hombres que se pararon aquí esperando este día… y partiendo dejan detrás de ellos huellas sobre las arenas del tiempo. Yo oro, Dios, por amor a esta iglesia que está viviendo hoy en día para ver esta hora. Bendito sus ojos que pueden ver. Benditos los oídos que pueden oír, vivir este gran día, ver las cosas que nuestros antepasados nos dijeron que acontecerían antes de la venida de Aquel justo, el Señor Jesús, en un cuerpo corporal. Que Su Espíritu sería derramado, y Su iglesia estaría unida:
Oh, Dios Padre, habla en esta noche en una forma tremenda y hazte conocer a estas personas. Mientras nosotros como mortales indignos, pero que nos rendimos a Ti, permite que el gran Espíritu Santo que vivió en Jesucristo, viva nuevamente en este grupo de personas. Y que toda duda, todo temor, toda superstición, y todo ismo sean rotos, Señor, y que los hombres vean y sirvan a Cristo y estén aparejados para Su venida. Porque venimos en ese Espíritu. Es en ese Espíritu que Te lo pedimos. Es por el Espíritu de Dios que Te lo pedimos para la gloria de Dios, en el nombre del Hijo de Dios, Cristo Jesús. Amén.

67 Ahora, si solo son tan reverentes como puedan, mantengan sus mentes en Cristo, miren hacia acá. Ahora, vean aquí, amigos. Siento… yo no sé, esto puede… este es solo mi sentir, no un: “Así dice el Señor.” Este es William Branham. Yo siento que mi ministerio está terminando en América (vean), a punto de terminar. Quiero que recuerden esto: que Cristo ha resucitado de entre los muertos, que Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre. Esta es su hora, recuerden eso.
Si Uds. me han considerado ser el siervo de Dios, tomen mi palabra: Yo no busco a la iglesia Americana para que mejore, constantemente empeoran. Yo creo que habrá caídas, y poderes, y el Espíritu Santo…el Espíritu Santo cae. Sí. Yo creo eso. Yo creo que habrá señales y maravillas hechas aún. Pero creo que como nación, no, señor. Yo creo que hemos rechazado nuestro día de gracia por el pecado Ahora Cristo viene.

68 Todas las naciones y reinos tienen que caer. Todo lo mortal debe pasar a la inmortalidad. No deseche esas palabras porque vienen de una persona sin educación. No la descarte por la persona que soy. Sino apréciela porque… apréciela por esto: esa es la Palabra de Dios, y ella es Dios mismo, he hablado con la verdad, será vindicada de ser la verdad. Si soy un falso, entonces mis predicaciones son falsas y por consiguiente mi doctrina es falsa, entonces junto con ella soy falso.
Y si predico una doctrina perecedera y un Cristo perecedero, entonces yo pereceré con eso. Más si predico la Palabra de Dios perdurable, y un Dios perdurable, yo viviré con Él por siempre. Correcto. He hecho mi mejor esfuerzo. No puedo hacer más. Depende de Dios estremecer los corazones de Uds. para creer. Una vez más le pido a Él en nombre de Cristo que permita que suceda una vez más esta noche para la gloria de Dios.

69 Hermano Boze, ¿es esta la persona? Ahora, solo sea reverente por un momento.
Dios ha puesto en la iglesia primero apóstoles (misioneros), en segundo lugar profetas, maestros, evangelistas y pastores. ¿Es eso correcto? Dios ha puesto en la iglesia… como la enseñanza que tuvimos esta mañana allá arriba en aquella habitación, la habitación azul, así es como la llaman allá en el Hotel Washington, ese hermano que predicó las llaves para la iglesia. Eso estuvo muy correcto. Cuán cierto fue cuando la enseñanza del hermano Winston esta mañana sobre la disciplina de la iglesia. Cómo malinterpretamos las cosas, ¿cómo puede Ud. construir un fundamento sobre algo cuando lo está malinterpretando? No hay nada sobre qué construir.

70 Ahora, aquí está una señora, supongo que nunca la he visto en mi vida. Somos desconocidos el uno al otro. Yo no la conozco, y aquí nos estamos conociendo por primera vez. Tal vez la mujer esté enferma, tal vez sean problemas financieros; tal vez ella quiere la oración por alguien más. No tengo idea de lo que ella quiere, ella sabe eso. Yo lo sé. Dios lo sabe. Ud. lo sabe. El Espíritu Santo lo sabe. Los ángeles lo saben. Yo no sé nada acerca de la mujer.
Ahora, qué si Cristo estuviese parado aquí con este traje que yo tengo puesto- el cual Él no tendrá porque Su cuerpo corporal está en el cielo, sentado sobre el trono de Dios (correcto). Hasta que todos los enemigos, aun la muerte es puesta por estrado de Sus pies. Eso será hasta que Él regrese.
Más Su Espíritu, el Espíritu Santo, Dios, que estuvo en Cristo ha venido a nosotros, y somos hijos e hijas de Dios. Luego, ese mismo Espíritu que hizo a Jesús actuar en la manera que Él lo hizo, hace actuar a la iglesia de la misma manera que Él lo hizo. ¿Lo entienden? Evidentemente. Es como la gasolina en un motor: la electricidad.

71 Ahora, hermana, si el Espíritu Santo que estuvo en Cristo, ha venido a la iglesia, y Dios ha puesto la iglesia en orden por medio de maestros, evangelistas, y pastores, y videntes, y así sucesivamente, ¿Cree Ud. que eso sea la verdad?
Bueno, entonces estamos aquí en esta noche como un hombre y una mujer vistos en la Biblia en San Juan 4: un hombre y una mujer que nunca antes se habían encontrado en la vida, no se conocían el uno al otro. Y aquí estamos parados por vez primera. Ahora… pero Dios la conoce a Ud.; Él me conoce.
Ahora, qué si yo le hablara en unos momentos, así como lo hizo Jesús con la mujer en el pozo, y luego Dios me revelara porqué está Ud. aquí, como lo hizo con la mujer en el pozo ¿Creería Ud. Su Palabra cuando Él dijo: “Las mismas cosas que Yo hago vosotros también las haréis”? ¿Lo creería? ¿Aceptaría Ud. que es Su Presencia y no la mía?
¿Haría lo mismo la iglesia? Uds. los recién llegados que nunca antes han estado en mi reunión, nunca la han visto. Yo quiero que Ud. levante su mano y diga: “¿Si Ud. hará eso…?”

72 Le digo a la mujer aquí (levanto mis manos), nunca he visto a la mujer en mi vida, hasta donde yo sé. Ella podría haberme visto desde la audiencia, más yo no conozco a la mujer, ¿es correcto, señora? Eso es correcto, levante su mano así, solo… nunca nos hemos visto.
Y Uds. no tiene que estar aquí en la plataforma, Uds. allá afuera en la audiencia, miren hacia acá y crean, descúbranlo. Miren y digan: “Señor Jesús, yo quiero tocarte, permíteme. Si este hombre está diciendo la verdad, confírmamelo en esta noche, tengo una necesidad, cierta y cierta cosa, Señor. Si Tu usaras sus labios para hablar, somos los pámpanos, y Tú la vid. Energízalo a Él y dime cuál es mi necesidad, lo creeré con todo mi corazón”. Póngalo a prueba.
“Pruébame”, dice el Señor. Esa es la Escritura.

73 Muy bien hermana, si Él lo hace, entonces eso es todo lo que Él puede hacer. Depende de la audiencia, lo que ellos juzguen que sea, eso depende de usted. Lo que ellos juzguen, eso depende de ellos. Eso probaría a Dios. Dios es inocente entonces porque Él lo ha hecho para cumplir Su Palabra.
Y qué quiere decir Él con esto… ¿por causa de Ud.? No señor, ¿por causa de mí? no señor, sino más bien por causa de Su Palabra que dijo que Él lo haría. Jesús dijo que Él vendría y haría estas cosas para que sean cumplidas. Las cuales fueron habladas por el profeta.
Y eso es lo que esta noche será cumplido. Dios no tiene que hacerlo, pero Él dijo que lo haría y Él está obligado a Su Palabra para hacerlo.

74 Ahora, le estoy hablando a Ud. porque Ud. es la primera persona. He estado fuera de las reuniones por siete, ocho o diez días. Yo solo estoy queriendo ver lo que Dios me diría. Si Él lo hará, Ud. lo creerá. También la audiencia, eso tiene que quedar concluido por siempre.
Veo a la señora que está disgustada por algo (si la audiencia aún puede escuchar mi voz). Ella está enterada que algo ha llegado a ella justo entonces. Si la señora fuese honesta conmigo, hace apenas un segundo algo realmente extraño vino a usted. Si eso es correcto, levante su mano, señora. ¿Alguna vez ha visto Ud. esa fotografía con ese Ángel? He visto esa luz descender justo ahora. Eso es lo que está en Ud. ahora mismo. Eso es lo que está haciéndola sentir de esa manera. La estoy mirando ahora mismo, es como algo lácteo, neblinoso a su alrededor.

75 Veo que Ud. va alguna parte, pero Ud. está disgustada. Alguien le dijo algo a Ud. que la disgustó. Es algo, es…Oh, Ud. está nerviosa porque un doctor la ha estado recetando y es algo con su garganta. Y eso fue un… lo veo a él mirando detrás de Ud., mueve su cabeza a alguien. Es una malignidad. No, era.
Y ellos lo quitaron… y ha sido radiografiada y la malignidad ya no está. Pero Ud. quiere que oren por la lesión en la glándulas salivales, su boca no se puede humedecer por dentro con la saliva, ese es el motivo por el que Ud. quiere que se ore. Eso es “Así dice el Señor” ¿Es esa la verdad?
Ahora, Ud. sabe que hay algo aquí que la conoce a usted. Ahora Ud. se siente un poquito diferente, ¿no es verdad? Vea, ya eso salió de Ud. Vean allá, es sencillamente perfecto…vea, ya salió de Ud. Ahora, Ud. ha recibido lo que pidió, porque es vida. ¿Siente ese sentir, genuino, confortable? La veo a Ud. tragar. Ahora está sana, puede seguir su camino, y sea sana. Dios le bendiga, entonces. Dios sea misericordioso y la bendiga, hermana. Tenga fe en Dios.

76 ¿Cómo está señora? Somos dos desconocidos, supongo; tal vez es la primera vez en la vida que nos encontramos. Pero Dios nos conoce a ambos. ¿Cree Ud. que Él ha resucitado a Jesús de entre los muertos? Entonces, si Él se fue, Él dijo que el Consolador no vendría, pero cuando el Consolador viniera, Él permanecería con nosotros por siempre y haría las mismas obras que Jesús hizo.
Ahora, si yo le dijera: “Hermana Ud. está enferma; yo la puedo sanar,” Ud. tendría derecho a dudar eso, vea. Más si Él viniera y le dijera lo que ha sido, Ud. sabría si eso es verdad o no. Ud. sabe eso. Vean, es lo que ha sido, que lo confirmaría. Entonces si Él sabe lo que ha sido, de seguro entonces Él sabe lo que será, vean. Bueno, esa es Su promesa.

77 Ahora, si la audiencia aún puede oír mi voz, la mujer está gravemente enferma. Ella tiene algo como artritis. La veo que se pone rígida y no puede… Oh, y veo una sombra negra moviéndose dentro: es cáncer. Y ese cáncer está en la espalda, está en su espina dorsal, es una sombra de muerte. Ud. ha sido desahuciada, no puede ser curado—al menos eso es lo que ellos le han dicho. Esa es la verdad. Si es verdad, levante su mano.
Ahora, el doctor ha hecho todo lo que él sabe hacer, pero el Gran Médico está aquí, hermana. Él es el que está hablando, no soy yo. Esa Voz que estaba hablando apenas, ese no era yo, hermana. Sinceramente, no sé lo que Él le dijo a Ud. ahora mismo, pero lo que Él le haya dicho, sé que es la verdad.
Ahora, si Ud. sabe que la Presencia de Dios está tan cerca… Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: si ellos oraren y colocan las manos sobre los enfermos, ellos sanarán.” ¿Cree Ud. eso? Entonces permítame sencillamente orar, ¿lo hará, hermana?
Quiero que la audiencia, si pueden… Ahora miren, no solo yo, hermana; mis oraciones son solo las oraciones de una persona. Mire para allá, hay cientos de personas sentadas allá. Ellos también van a estar orando, ¿No es verdad amigos? ¿No estarán orando por esta mujer?

78 Ahora, ¿qué si fuera su mamá? ¿Su esposa? Inclinemos nuestros rostros. Ahora, bendito Señor, no hay poder en el hombre para sanar, eso está puesto en el Dios Padre. Pero hay dones en la iglesia, dones de fe, dones de discernimiento. Están puestos en la iglesia apóstoles, profetas, maestros, evangelistas.
Y esta querida mujer está muriendo… Tu siervo, el doctor, tal vez ha hecho todo lo que ha podido por ella. Y falló en hallar al enemigo. Pero él no se puede esconder de Ti, Señor, Tú sabes exactamente dónde está. Y con esta gran y poderosa iglesia orando en el nombre de Cristo Te pido la sanidad de ella. Entre estas cientos de oraciones que intercederán por ella. Y Tú no cerrarás Tus oídos a la oración. Sino que Tú oirás y responderás, en el nombre de Jesús. Amén.
Ahora, no tema, solo siga como si esto nunca hubiese ocurrido; camine en la fortaleza del Señor. Los he visto ser guiados hasta acá arriba. No importa qué estaba mal con Ud., lo que estaba mal con Ud.; ya no está, vea. La oración lo ha cambiado. Esto es de muerte a vida. Fortalézcase y camine en el nombre del Señor; sea sana. Dios le bendiga ahora. Siga su camino regocijándose.

79 Digamos: “alabado sea el Señor.” Ahora, eso lo hacen sus oraciones, ¿ven? Sus oraciones, su fe, uniéndose con la fe de ellos. Ahora, sean reverentes y no duden.
Supongo que somos desconocidos, pero Ud. me conoce, hasta donde yo sé, y tal vez me ha visto en lugares, pero yo no la conozco, no tengo idea del porqué está Ud. aquí. Pero Cristo si sabe, ¿No es verdad?
La señora que está sentada aquí mirándome, la que acaba de mover los hombros. Tiene un problema del riñón y está orando por eso. Eso es correcto, ¿No es verdad? Ud. solo estaba orando: “Oh Señor, yo soy de la que él está hablando. Que él me llame en esta noche”. Si eso correcto, levante su mano. Ud. tenía… Allí lo tiene. Levante su mano, ahora Ud. está sana, su fe le ha sanado. Solo tenga fe.

80 Ud. está asediada por algo. Está verdaderamente nerviosa, pero su nerviosismo no se debe a ningún sufrimiento, su nerviosismo se debe a un nerviosismo mental, es un estrés mental. Y veo a alguien parado cerca de usted. Ud. está orando y en su devocional diario Ud. le está pidiendo a Dios algo grande. Le está pidiendo a Dios por algo bueno. Si Dios me dice lo que es, ¿Creerá Ud. que lo recibirá? Ud. le está pidiendo a Dios un hogar cristiano y está orando por su esposo que no es salvo. Eso es “Así dice el Señor”. Si eso es correcto, levante su mano.
Padre Dios, en el nombre de Cristo, yo ruego que Tú le concedas el deseo de su corazón. Amén. Dios le bendiga hermana; tenga fe; no dude. Todo es posible.

81 ¿Cómo está, señora? Supongo que somos desconocidos, tal vez esta es la primera vez que nos encontramos en la vida. Pero Dios nos conoce a los dos, ¿No es verdad?
Yo creo que fue simplemente el Espíritu siguiendo a la señora allá. Pensé que era alguien que oraba aquí atrás, pero tal vez la dama que se fue…solo sea reverente. Manténgase en oración.
¿Cree Ud. que Jesucristo, el Hijo de Dios, se levantó de entre los muertos, y que Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos? ¿Cree que Él le ha dado Su Espíritu a la iglesia y en Su cuerpo aquí en la tierra, corporal, Su cuerpo físico de la iglesia, los santos bautizados de Dios en la iglesia? Y ahora estamos introduciendo, por medio del Espíritu Santo, la fe que una vez fue dada a los santos ¿Cree Ud. que es lo mismo? Así como Pablo estaba mirando hacia abajo y percatándose de un hombre, y como el Señor se encontró con él y le mostró a Simón en el tejado qué hacer—todas las cosas tan exactamente…

82 Pablo saliendo de aquella barca, y él estaba orando allá y salió y dijo: “Varones, tened buen ánimo. Y el Ángel de Dios, de cuyo siervo soy yo, se paró a mi lado anoche diciendo: ”No temáis, Pablo, debes ser traído….“ ¿Cree Ud. que es la misma fe?
¿Cree Ud. que es el mismo Señor Jesús que habló con la mujer en el pozo? Ud. está aquí por un crecimiento y para que se ore por ello. Y ese crecimiento está sobre su hombro, su hombro izquierdo. Correcto. ¿Cree Ud.? Ahora, vean, mientras más hablo con la mujer, más se requiere…observen. Hablemos una vez más.
¿Qué fue eso? algo… Espere, no me diga. Vean, yo no entiendo. Es solo cuando tengo que verlo.
Ud. no es de Indianápolis. Ud. es de otra ciudad, es una ciudad grande, pero no es Indianápolis. Veo algo; es un gran cúmulo de agua cerca de la ciudad o en la ciudad donde Ud. vive. Creo que veo al exterior… Chicago. Correcto. Ud. es de Chicago. Eso es Correcto. Allí veo el edificio Wrigley [palabras no claras]. Pero vaya a casa y esté bien. Dios tenga misericordia y bendiga a esta apreciada persona, a quien bendigo en el nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga hermana, tenga fe en Dios. No dude.

83 ¿Cree? ¿Ud. cree que Dios le sanará del problema del colón y le concederá mejorar? Bueno, entonces Ud. está sana. Su fe… estado asustada con respecto a eso, ¿no es verdad? pensó que era cáncer. Asustada por eso. No lo es. Ud. está sana.
Nunca la he visto hasta hoy. Nunca la he visto a usted. Ud. tocó Algo, ¿no es verdad? Estamos como a treinta pies de distancia. Sabe Ud. que nunca me tocó. Pero Ud., tocó al Sumo Sacerdote, y Él retrocedió por medio de la ramificación. Así fue como Ud. lo supo.
La hermana que está sentada allá al final con el pañuelo levantado de esta manera, Ud. tiene un problema de riñón y un problema en su espalda. Correcto. Bien puede irse a casa ahora. Ud. tiene su sanidad. Su fe la ha sanado completamente. Tenga fe en Dios. No dude. Crea con todo su corazón.

84 Nosotros somos dos desconocidos. Cristo la conoce a usted. Ahora, hubo en la Biblia…había un hombre llamado Natanael quien fue y halló… o, Felipe fue y halló a Natanael, cuando Natanael vino a donde Jesús, lo primero que Jesús supo fue que él era un creyente. “He aquí un Israelita en quien no hay engaño.” Y Él comenzó a hablarle y a decirle de donde venía. Y eso hizo de Natanael un creyente
Yo no sé por qué está Ud. aquí. No tengo idea. Más si Dios me revelara la razón porqué está Ud. aquí, o de dónde viene, o quién es Ud.,… Oh, Ud., por supuesto Ud. tiene su nombre pasando por allí, vean. Muy bien. Pero si Dios me dijera la razón porqué está Ud. aquí ¿Le creería a Él?
Sigo viendo a una mujer que sube aquí, luego esto se desvanece. El hombre está orando por una mujer, hermana en…Ud. no es de este lugar, ella está en otro lugar. Veo que se me acercan dos ciudades, dos lugares. Ella está en Kentucky, y Ud. es de Ohio. La señora tiene un problema femenino y cáncer, y está muriendo.
Ese pañuelo que Ud. tiene en su bolsillo, envíeselo a ella. No dude. Crea y ella vivirá. ¿Cree Ud.? Entonces vaya, y que Cristo le sane y haga lo mismo por ella. Sí señor, ha desaparecido. Dios le bendiga hermano. Tenga fe.

85 ¿Cómo está hermana? Nunca la he visto en mi vida que yo sepa. Ud. tiene problemas con los tobillos, ¿no es verdad? Dificultad para respirar…crea con todo su corazón, eso se detendrá, vea.
Algo le perturba con su espalda y sus piernas, siendo que Ud. levantó su mano. Sí, Ud. levantó su mano, pero es la otra señora. Pero algo le perturba en su espalda y sus piernas. Correcto. Tenga fe.
Su problema está en su brazo, su brazo derecho. Es un tumor, y este está ubicado debajo de su brazo derecho y sobre su hombro, en su espalda, hasta el punto que no puede levantar su brazo. Cristo puede sanarle. ¿Lo cree? ¿Lo aceptará? Oremos.
Querido y amable Dios, yo oro que en el nombre de Cristo Tú sanes y cures a esta mujer, a quien bendigo en el nombre del Señor Jesús. Amén.
Ahora salga de allí, de aquel lugar, mientras sale de allí creyendo ahora. Recuerde que eso es muerte; y eso no es de Dios. Al sanarle salga allá afuera, levante sus manos y diga: “Gracias, Señor.” Siga su camino regocijándose y sea sana. Muy bien.
Digamos: “Alabado sea el Señor.” Solo obedezcamos y hagamos lo que Él dice. Cuando Él dice que se haga algo, vaya y hágalo. No razone nada, solo hágalo.

86 Veo el Espíritu…o el Ángel de Dios parado cerca de un hombre de color allá atrás en la audiencia. Pero él es un creyente fiel. Ud. ha sido perturbado por un problema rectal, señor, en el recto, como las hemorroides, si Ud. cree con todo su corazón, Ud. puede ser sano.
Ud. la que está pensando allá, la señora junto a Ud.—su esposa. Ella está perturbada con problemas de la tensión arterial. Ahora, Ud. la ha recibido. Amén. Allí lo tiene. Tenga fe.
Soberanía del Dios Todopoderoso, que no hace acepción de raza, color, credo. Él respeta la fe de las personas quienes creen en Él. Amén. Él es Jesús, el mismo de ayer, hoy y por los siglos, ¿Están creyendo ahora? ¿Creen con todo su corazón? Esto puede continuar horas… tanto como yo pueda.

87 Mañana en la noche vamos a comenzar orando por los enfermos, solo tráigalos para orar— y otras cosas también.
Esperemos a esta mujer aquí. Detengámosla por un momento, ¿somos dos desconocidos, hermana? Ud.me vio desde la audiencia el año pasado cuando estuve aquí arriba. Pero quiero decir, yo no la conozco. Muy bien. Aquí está esta señora que no la conozco, nunca la he visto en mi vida y ella dijo que estuvo aquí en junio del año pasado, y estaba sentada afuera en la audiencia y me vio. Ese ha sido el único contacto que alguna vez hemos tenido esta mujer y yo.
Ahora, si Jesucristo, el Hijo de Dios, manifestara Su amor delante de la audiencia, y si esta no es la fe que una vez fue dada a los santos, Ud. nunca ha leído la Biblia, eso es todo. Ud. nunca ha leído las promesas; Ud. no se da cuenta que…

88 Vean, Ud. dirá: “Bueno, yo he visto a Jesús hacer dos o tres cosas en la Biblia.” Pero Ud. No… Nunca lo he visto a Él pararse en una fila completa. No sabe Ud. que Él dijo: “Más, mayores cosas que estas haréis.” No más grandes, eso no podría ser, como mayores en calidad… cantidad, más no en calidad. Él resucitó al muerto, detuvo la naturaleza, vean. Ud. no podría hacerlo mayor en calidad sino en cantidad: “Mayores que estas vosotros haréis, porque Yo voy a donde mi Padre.” Este es el cumplimiento de lo que Él dijo. Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Esta es la fe que una vez fue dada a los santos, solo que en mayor medida. El fin del tiempo está aquí.
Ahora, antes que el Espíritu me deje, quiero ver si puedo hablar con la señora solo un momento, solo tomar mi tiempo y hablarle por un minuto.
Ud. y yo no nos conocemos y nos estamos encontrando aquí por primera vez en este terreno sagrado, este grande y estupendo tabernáculo. Pero Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Y si Él me revelara la razón por la que esta Ud. aquí, ¿lo aceptará? ¿Aceptará la audiencia y creerá unánime que Él está aquí?

89 Quiero que Ud. vea… hasta donde yo sé, nunca he visto a la mujer en mi vida. Ella sabe que no sé nada del motivo por el que ella está aquí, ¿es correcto eso señora? Si eso es así, solo levante su mano para que las personas la puedan ver aquí sobre esta plataforma. Aquí estamos.
Ud. tendrá que aceptar que si algo ocurre, lo que está aquí es sobrenatural. No es fingimiento. Es absolutamente sobrenatural. Ahora, eso depende de lo que Ud. crea que es. Los catedráticos de aquel día decían: “Es Belcebú, el adivino, el jefe de los demonios.” Adivinación la cual es del diablo. Y decían: “Es el adivino, el Belcebú”.
Jesús dijo: “Eso les será perdonado, más cuando venga el Espíritu Santo y hagan estas cosas, nunca les será perdonado a aquellos que hablen en contra de eso.” Pero entonces Él dijo que las cosas que Él hizo nosotros también las haríamos. Aquí lo tienen.

90 Los judíos en aquellos días, y los creyentes decían: “Es el Hijo de Dios.”
Miren a esta mujer, la mujer en el pozo. Ella dijo: “Señor…” (La samaritana.)
¿Qué dijeron los judíos? “Rabino, Tú eres el Hijo de Dios,” cuando Él lo hizo.
¿Qué dijo la samaritana? “Señor, me parece que eres profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga, nosotros sabemos que nos han enseñado eso, que cuando venga el Mesías, Él nos declarará estas cosas. Él es el Dios del cielo. Él sabrá los secretos del corazón, pero ¿Quién eres Tú?”
Jesús dijo: “Yo soy Él.”
Ahora, si los judíos pensaron eso acerca de ello, (los judíos creyentes,) y los samaritanos pensaron eso acerca de ello, ¿qué piensan los gentiles sobre esto? Este es su día. Créalo.

91 Muy bien hermana, como dijeron Pedro y Juan: “Mírame (vean) Mira a nosotros. No a… en otras palabras, mirar no significa… Significa prestar atención a algo, solo al hablar con Ud., vea lo que el Padre me declarará. Yo no la conozco a usted. Entonces eso tiene que venir de una fuente sobrenatural.
Toda esta audiencia aquí ha prometido por ellos mismos. Si Él me declarara, Uds. serán mis testigos de que sea verdad o no. Nunca puede fallar. Es Dios. Dios permitiéndolo. No puede fallar.
Una cosa, Ud. tiene un problema de sinusitis aquí arriba en su frente, esto le perturba todo el tiempo, eso aquí adentro le causa dolores de cabeza. Veo que sostiene su cabeza muchas veces así…su cabeza así de esta manera. Ud. es muy nerviosa, toda enfadada, deja caer las cosas. Correcto. También tiene algo como de caerse, se tambalea de vez en cuando, también. La veo tropezar. Correcto. Eso es causado, no obstante, por la artritis. Ud. tiene artritis. La veo que intenta mover una silla o algo alrededor, dando vueltas alrededor de este lado. Eso es la verdad. ¿Es correcto?

92 Y eso que Ud. podría saber: Ud. está orando por alguien más. Su esposo, que no está aquí. Está en un hospital en Tennessee. Y el hombre tiene…veamos, ellos están haciendo algo en sus brazos. Veo a un doctor. No, es endurecimiento de las arterias. Y esto está afectando su mente, y está afectando su corazón. Y hace unos días, él estaba orando dando su vida a Jesucristo. Eso es la pura verdad. Correcto. Amén. Ahora, vaya creyendo y reciba en el nombre de Jesucristo.
¿Quiere Ud. ser sano de ese problema del estómago? Entonces vaya y coma su cena. Amén. Vean. Si solo puedes creer todo es posible. ¿Creen?

93 Ud. se ve muy saludable, pero Ud. es anémico. ¿Cree Ud. por fe que podemos ir al Calvario y hacer una transfusión de sangre? Hagámoslo. En el nombre de Cristo, pido una vez más por su sangre. Amén. Dios le bendiga.
Bueno Ud. también tiene un problema del estómago, lo ha tenido desde hace mucho tiempo. Es una condición nerviosa que ha venido con los años, durante el tiempo de la menopausia, Ud. se pone realmente nerviosa y está enfadada. Desde entonces, Ud. ha estado pensando, caminando y preguntándose, y esto le ha causado que Ud. tenga una condición péptica (digestiva.) Ud. eructa su comida en el estómago, es acido, correcto. Ahora vaya y coma su cena, eso se acabó. Dios le bendiga. Tenga fe.
Veo un goteo de sangre; sí, está diluido; es anémico. Muy bien. ¿Ud. cree que Jesucristo el Hijo de Dios puede sanarle y curarle? Vaya y sea sana, en el nombre de Jesucristo y que sus palabras sean creadas.
Venga señora, ¿Cree Ud. que Dios la sanará de ese problema del corazón y la curará? Si así lo cree, siga su camino regocijándose y agradeciendo a Dios y sea sana. ¿Creen, cada uno de Uds.?

94 Ahora miren: sin emoción. Cristo está aquí. La Palabra de Dios es hecha verdad. La fe que una vez fue dada a los santos está operando en este edificio esta noche. Sea Ud. el juez. Dios ha hecho Su parte. No se puede hacer más nada sino creer.
Ahora, si Ud. ha hallado gracia en su corazón, Ud. crea lo que le estoy diciendo como siervo de Él, mientras la unción del Espíritu Santo está aquí. Si alguna persona aquí, sin importar qué esté en su…cuál sea su problema, aflicción, en su corazón; lo que sea, la expiación de Jesucristo en el Calvario ya se encargó de esa condición suya si Ud. lo cree. Hace mil novecientos años, por Sus llagas ya Ud. fue curada, ya está hecho—Tiempo pasado. Él ha venido y lo ha predicado por Su Palabra. Él ha enviado Su Espíritu para confirmar Su resurrección. Él (pronombre personal) el Espíritu Santo que Cristo prometió enviar después de mil novecientos años se encuentra infalible en el tabernáculo Cadle esta noche, haciendo las mismas cosas en el cuerpo de Cristo que Él hizo en Jesucristo hace mil novecientos años en los mares arenosos de Galilea.
¿Qué más pudo hacer Él? No sé qué más pudo Él hacer. Eso cumple toda Palabra que Él prometió para la iglesia. El mismo de ayer, hoy y por los siglos.

95 Ahora, voy a pedirles algo. ¿Cuántas personas están enfermas? levanten sus manos. Ahora, mantengan sus manos levantadas, inclinen sus rostros. Oren, cristianos, repitan después de mí esta oración.
Oh, Dios, Padre nuestro, ahora creo con todo lo que hay dentro de mi corazón. Creo en Tu Hijo Jesucristo. Si he cometido algún pecado, perdóname, mientras confieso mi falta en la Presencia de Dios, y del Espíritu Santo, y de esta iglesia. Y Oh Dios, tengo necesidad de sanidad, y creo que Tú estás aquí. Yo creo que estás confirmando Tu Palabra. Y creo que algún día tendré que estar frente a Ti.
Y ahora Señor, perdona mi incredulidad y coloca dentro de mí esa fe que una vez fue dada a los santos, y que con Tu amor arda mi alma, hasta que voltee mi cabeza de mis síntomas y crea Tu Palabra. Ahora la acepto con todo mi corazón en el nombre de Jesucristo.

96 Ahora, solo manténganse como están Esa es su oración. Ahora, oraré por Uds., eso es tan efectivo como estar aquí mismo. Y cada uno ore los unos por los otros. Ahora cuando estén orando digan: “La señora que está sentada junto a mí, el hombre que está frente a mí, sánale, Señor.” Oren el uno por otro, vean. Solo mire y vea a su alrededor quién tiene la mano levantada y seleccione a la persona por la que va a orar. Cada uno, seleccione a una persona por la que va a orar, no ore por Ud. mismo. Ore por la siguiente persona que tiene sus manos levantadas. No ore por Ud. mismo ahora. Ud. estará orando por la persona que está a su lado, mientras yo oro por todos. Oremos.

97 Bendito Señor, aquí estoy de pie una vez más en el tabernáculo Cadle. Y he tenido el privilegio de pararme aquí en Tu ungida Presencia para ver al gran YO SOY, no el que era, YO SOY, que se paró en aquella zarza ardiente aquel día y proclamó a Moisés: “Este es Mi nombre para todas las generaciones: YO SOY.”
Y el bendito Salvador que fue ungido con Dios dijo: “YO SOY.” Y aquí Tú estás esta noche en medio del pueblo, afirmando que “YO SOY el mismo de ayer, hoy y por los siglos”.
Y, oh Dios, mientras confesamos nuestros pecados, nuestras dudas, y nuestros temores, y pedimos por misericordia, mira estas cientos de manos levantadas hacia el cielo. Y alguien se inclinó en oración para pedir que su vecino sea sano. “Orando el uno por el otro,” dice la Palabra de Dios.
Y, oh Dios, Te ruego en esta noche con todo mi corazón que de alguna manera, esa experiencia de fe del nuevo nacimiento chapado a la antigua, barrerá dentro de los corazones de las personas, que toda sombra de duda sea quitada de ellos. Y que ellos sepan que por la persona que están orando será sanada. Y yo creo con todo mi corazón que Tú sanarás a toda persona que está en Tu Divina Presencia. Y conjuramos al diablo, quien nos hace dudar, que salga de este edificio, que salga de las personas y se vaya lo más lejos a las tinieblas de afuera. Y que toda persona aquí adentro sea libertada esta noche, en el nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén.

98 Ahora, Uds. los que tenían las manos levantadas, y más allá de toda sombra de duda, crean en la fe que una vez fue dada a los santos para tomar a Dios por Su Palabra y llamen las cosas que no son como si fueran….
Abraham llamó las cosas que no eran como si hubiesen acontecido ahí mismo. ¿Tienen Uds. esa fe que no mirará las cosas erradas de Uds. sino que llamarán lo que es como lo que no fue y mirará a la promesa de Dios? Si Uds. creen eso, todos Uds. que tenían las manos levantadas, pónganse de pie.
Yo he creído solemnemente con todo lo que estaba dentro de mí que toda persona de pie ha recibido su sanidad por medio de la expiación del Señor Jesucristo. Dios les bendiga. Levanten sus manos y regocíjense. Le entrego el servicio al hermano Boze.


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