S.500 57-0810  Jehová-Jireh 

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OBRAS DEL MENSAJE

Jehová-Jireh

Edmonton, Alberta, CANADA

57-0810

1 Mañana en la tarde, si es la voluntad del Señor, voy a hablar sobre un tema evangelístico. Y voy a predicar sobre el don más grande que Dios tiene para el hombre. Y ahora, eso será… [Ruptura en la cinta]. Recuerden, solo podemos, como el buen samaritano, traerlos al mesón. Y el Señor le dijo al mesonero, dijo: “Cuídalo”, le dio tantos denarios y dijo: “Si Ud. quiere… Si él quiere algo, dáselo, yo te lo pagaré cuando regrese”. Y estoy seguro que Dios hará eso cuando se lo pague a Sus pastores en la venida del Señor Jesús.

2 Ahora, estamos… Ha sido un día muy lluvioso, y, como ven, sí que ha perjudicado a nuestras multitudes en nuestra reunión esta noche. Pero Uds. saben, hay un bendito pensamiento que tenemos y sabemos que es una verdad: Jesús viene ya sea que esté lloviendo o no. Él simplemente llega. Y no hay nada que pueda detenerlo. Él en una ocasión entró al vientre de una ballena por unos tipos… o, Jonás. Y Él entró a un horno ardiente, a través de las llamas de fuego, y quitó todo el BTU [Unidad Térmica Británica] de las llamas por unos hombres. Él entró en una ocasión al foso de los leones por un profeta, y se paró allí como una gran luz. El Ángel del Señor esa gran luz se paró allí, y por supuesto, el animal le tiene miedo a la luz, así que él no pudo ir al profeta. Y yo creo que ese mismo Ángel de Dios, esa gran Columna de Fuego, la Luz, está con nosotros esta noche. Amén.
Y ahora, quiero hablar solo un poquito de la Palabra. Y anoche, tuvimos una línea de oración con muchas personas que pasaron; confiando que el Señor hizo grandes cosas. Tenemos esperanza, estamos confiando, que hubo testimonios de eso esta noche. Y creemos esta noche que Dios hará más de lo que hizo anoche. Lo creo. Y les pido que si alguno de ellos siente que no fue sanado que regrese hoy y consiga una tarjeta de oración, y llamaremos de nuevo de alguna parte en las tarjetas de oración que repartimos, dentro de un rato. Y mañana en la noche, terminaremos mañana en la noche, si es la voluntad del Señor.

3 Ahora, siendo que estoy temeroso de alguna manera de ver el cierre de esta reunión. Solo pareciera que justo en el momento cuando uno se prepara para decir: “Bueno, estoy seguro… que nos estamos conociendo”, y todo el (¿Cómo lo llamaremos?) nos quitamos el susto, cuando nos preguntábamos de qué se trataba todo, luego tenemos que decir: “Adiós”.
Anoche, mi muchacho me dijo; dijo: “Papi, tengo algo que mostrarte”. Y él me trajo una tarjeta de oración; está en mi otra Biblia, el Nuevo Testamento, de donde he estado predicando. Esta noche, tengo un texto del Antiguo Testamento. Y era una tarjeta de oración que le dieron a él, dijo: “Escuché que tu padre dijo que tomarán todas las tarjetas de oración”. Y cuando ellos entraron aquí a la línea, ¿saben qué tan antigua era su tarjeta de oración? Diez años exactamente. Y ese bendito hermanito tenía la tarjeta de oración que fue escrita el 7 de agosto, de 1947. Exactamente hace diez años esta semana, que yo estuve aquí. Nunca lo supe. Hace diez años esta semana… Y el hermanito ha estado… todavía estaba sufriendo con la misma cosa que él tenía en su tarjeta de oración; le dijo aquí al muchacho. Él la miró y él vino a la línea de oración, tuve la oportunidad de orar por él anoche.
Estoy seguro…

4 Hermano, si Ud. está presente, sí que confío que el Señor Jesús lo haya sanado completamente. Si Ud. conservó una tarjeta de oración durante diez años para entrar a la línea de oración, pienso que solo publicaré eso en “El Heraldo De La Fe”, y dejar que la gente vea cuánto tiempo él esperó en la línea de oración. Pensé en la vieja zarigüeya tendida allí durante veinte cuatro horas, como nuestra pequeña historia, fue mucho tiempo, pero este hombre esperó diez años a la fecha, diez años.
¿Está ese hermano en el edificio esta noche? Si lo está, desearía que levantara su mano, hermano, o se pusiera de pie o algo, para poder verlo. Nunca vi tal paciencia. Yo pensaba que Job tenía paciencia. Él sí que le ganó a Job, y él era un… Billy dijo que era un hombrecito de bigote, creo que fue, que estuvo en la línea. Tal vez mañana, creo que traeré su… la tarjeta de oración para poder llamar su nombre. Quizás él ni siquiera pueda hablar inglés, hasta donde sé. Así que la traeré, y quiero quedarme con ella como recuerdo.

5 Ahora, en el libro de Génesis, el capítulo 22, el versículo 14, deseo tomar solo a manera de texto. Y antes de leer el texto, vamos a hablar con el Autor.
Padre celestial, estamos agradecidos Contigo desde lo profundo de nuestros corazones por este gran y glorioso privilegio de estar aquí en esta sala de exposiciones esta noche, sentados con gran expectativa, esperando la aparición de nuestro bendito Señor. Porque ciertamente un día Él vendrá, y con Él, diez mil de Sus santos. “Nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron; porque sonará la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero; y luego nosotros seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire”.
Oh, qué consuelo esperando por ese gran tiempo, y si acaso dormimos antes de ese gran evento, somos la gente con la promesa de salir primero. Oh, Dios, simplemente vemos que nos encontraremos primero el uno con el otro antes de encontrarnos con Él. Porque Dios, sabiendo cómo hacer las cosas, sabía que estaríamos anhelando ver a mamá, y a papá, y los hijos antes de encontrarnos con el Señor. Y Él quiere que todo esté resuelto, para que cuando nos encontremos con Él podamos simplemente adorarle y coronarlo Rey de reyes y Señor de señores. Anhelamos esa hora.

6 Y siendo que nos hemos reunido aquí esta noche, para tener compañerismo alrededor de la Palabra, que el bendito Espíritu Santo lleve la Palabra directamente al corazón de cada uno. Habla a través de los labios de barro; unge, Señor, no con premeditación, o sabiendo lo que tengo que decir, pero solo dependiendo de Ti. Esto lo tengo desde hace veinticinco años; Tú todavía no me has fallado. Y Tú nunca fallarás. Y ruego que Tú recibas gloria del servicio, y cuando comiencen los servicios de sanidad, que haya tanta fe aquí esta noche, que no quede ni una sola persona débil entre nosotros esta noche. Creemos que Tú lo harás. Lo estamos pidiendo, en el Nombre del Señor Jesús que bendigas a Tu pueblo. Amén.

7 Ahora, en el versículo 14:
Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
Deseo hablar esta noche en el tema de Jehová-jireh.
Ahora, Jehová-Jireh es uno de los nombres compuestos de redención de Dios. Y Él es Jehová-Jireh: “El Señor se proveerá de un sacrificio”. Él es Jehová-rapha: “El Señor que sana todas tus dolencias”. Él es Jehová-Manasés, y Jehová nuestro Escudo, nuestra Adarga, nuestra paz: siete nombres compuestos de redención. Y esos nombres compuestos de redención son inseparables. Esos son parte de Dios. Dios está representado en esos siete nombres de redención. Todo el plan de redención yace en esos nombres.

8 Ahora, la noche que fue tomada esta fotografía, cuando yo estaba en Houston, Texas, en el coliseo, el gran Coliseo Sam Houston… Creo que tiene la capacidad para treinta mil personas, cuando se sientan en el piso de las estampidas. Y habíamos estado en un auditorio de música, donde habían estado teniendo ocho mil en las reuniones. Y un ministro puso un artículo en el periódico y dijo que yo era un diablo religioso, y que debían expulsarme de la ciudad, y que deseaba tener el privilegio de él hacerlo. Y luego, el Sr. Bosworth me trajo el periódico, y un reportero estaba esperando abajo la respuesta. Yo dije… Y él me retó a un debate.
Bueno, déjenme decirles, amigos, yo no creo que la Biblia deba ser debatida. Yo creo que la Biblia es el libro por el que deberíamos vivir en lugar de discutir al respecto. Y yo no estaba para debatir. Pero al día siguiente él escribió otro artículo grande en el periódico, en primera plana, decía: “Eso prueba la clase de gente que son ellos; tienen miedo de abordar su herejía a la luz de la Biblia”.

9 El Sr. Bosworth regresó y me lo volvió a traer, y dijo: “¿Qué de esto?”.
Bueno, yo dije: “Sr. Bosworth, no tenemos el tiempo”. Dije: “Hay por lo menos ocho o diez mil personas por las cuales orar, y por qué usaríamos esa noche, porque solo nos quedan unas noches para estar aquí. ¿Por qué tomaríamos esa noche solo para discutir con un incrédulo, y él tendría la misma actitud, no importa lo que se diga, cuando se vaya, la misma con la que entró? Nunca he visto una discusión donde se haya sacado algo bueno”. Así que yo dije: “¿Por qué no solo lo deja a él en paz?”.
Él dijo. “Pero, Hermano Branham, tenemos la obligación, como caballeros religiosos, a responder su pregunta”.
Y yo dije: “Bueno…”.
Él dijo: “Él nos ha desafiado a un debate”.
Y yo dije: “Bueno, Hermano Bosworth, yo no lo haré”. Dije: “Solo provocaría un escándalo”.
Y nunca olvidaré la mirada en el rostro de ese hombre santo; él dijo: “Entonces, Hermano Branham, déjeme a mí hacerlo”.
Yo pensé en Caleb, cuando él dijo: “Josué puso su espada en mi mano cuando yo tenía cuarenta años de edad, y hoy, tengo ochenta, y todavía estoy tan fuerte como lo estaba entonces”. Y él probó que lo estaba.

10 Bueno, este joven, ministro Bautista, solo tenía treinta y cinco, treinta ocho años de edad, recién salido del seminario. Y era un hombre inteligente, muy inteligente.
Y yo dije: “Hermano Bosworth, solo causaría una discusión”.
Él dijo: “Si yo le prometo, Hermano Branham, que no discutiré, ¿me dejaría hacerlo?”.
Le dije: “Muy bien, si no discute”.
Y al día siguiente, grandes titulares en el Heraldo Houston, creo que es… o, La Crónica De Houston, y decía: “Volarán Plumas Eclesiásticas”. Ya saben cómo el periódico puede manipularlo.

11 Y así que eso me hace saber ahora que no estamos viviendo en un lecho de rosas, porque había gente que no estaría de acuerdo conmigo en otros temas, tan lejos como el Este del Oeste, pero ese día, aviones especiales, trenes especiales, grandes motores rugieron, carros cruzaron esas praderas y gente de kilómetros y kilómetros a la redonda acudió rápidamente al rescate. Ellos creían en la sanidad Divina y vinieron.
Así que yo dije: “Yo ni siquiera iré a ese lugar, porque yo no quiero… Ellos discutirán, y yo no quiero ir para allá, porque no me gusta escuchar a la gente discutiendo”.
Y a medida que caía la tarde, bueno, yo pensé que sería mejor ir. Así que me puse el saco, me lo subí, y dos policías me llevaron hasta la trigésima fila; y me senté allí con mi esposa, mis bebés y mi hermano.
Y ellos tenían a los ministros en la plataforma, y entonces, el Sr. Best, el Dr. Best, del Templo Bautista, él había contratado a la Asociación Americana de Fotógrafos para que vinieran y tomaran seis fotografías satinadas de él. Dijo: “Ahora, voy a tomar a ese anciano Bosworth, y lo voy a despellejar con la Biblia, y voy a tomar su piel y la voy a clavar arriba de la puerta de mi estudio como un memorial de sanidad Divina”.

12 Ahora, un hombre que podía hacer esa declaración, hay algo mal debajo de su quinta costilla a la izquierda. Así que, un Cristiano no haría esa declaración. De todos modos, cuando empezó la reunión, y le iban a dar treinta minutos a cada uno. Entonces, el Sr. Bosworth se levantó con su librito en su mano. Él pidió desde el moderador, él dijo: “Ahora, le voy a pedir al Sr. Best…”. Dijo: “Yo tengo seiscientas Escrituras aquí que muestran que la misma actitud de Cristo hacia los enfermos hoy es igual como lo fue cuando Él estuvo aquí en la tierra en un cuerpo humano”. Dijo: “Ahora, el Hermano Branham está fuera del cuadro; estamos hablando de doctrina Bíblica sobre sanidad Divina.
Bueno, me preguntaba qué iba él a hacer… Dijo: “Le daré este libro al Sr. Best, y esperaré hasta que él esté satisfecho en escoger una de esas seiscientas Escrituras, y si él puede tomar una de esas seiscientas Escrituras, y prueba por la Biblia… refuta mis declaraciones de que Cristo es el mismo hoy, Su actitud hacia los enfermos”. Dijo: “Entonces yo bajaré de la plataforma, y no diré ni una sola palabra más al respecto, y le daré el debate a él, y le pediré disculpas a esta audiencia”.

13 Él no tomaría el libro. Entonces él le pidió al moderador si podía hacerle una pregunta al Sr. Best. Ellos le dieron el permiso.
Él dijo: “Sr. Best, si Ud. contesta esta pregunta, sí o no, solo diga sí o no. Si hace una de esas declaraciones, se lo pasaré a usted, y bajaré de la plataforma”. El Sr. Best asintió con su cabeza que lo haría.
El Sr. Bosworth dijo: “¿Se aplicaron los nombres de redención de Jehová a Jesús, sí o no?”. Eso lo concluyó. Él no podía responder eso.
Si Él no era Jehová-rapha, el sanador, Él no es Jehová-jireh, el sacrificio provisto del Señor. Y si Él es Jehová-jireh, también es Jehová-rapha, el mismo ayer, hoy y por los siglos. No había nada que se pudiera hacer.

14 El Sr. Best supo que era mejor no lidiar con eso. Pero si acaso ese anciano de casi ochenta no se paró allí ató esas Escrituras, al punto que yo nunca había escuchado nada parecido en mi vida. Ese hombre no tenía un lugar… Él ni siquiera pudo predicar un buen sermón Bautista. Él predicó un buen sermón Campbelita, pero no uno Bautista. Ahora, yo fui mecido en una cuna Bautista; sé cuál es la doctrina Bautista.
Así que, predicó que él ni siquiera creía que Lázaro fue sanado. Él creía que si Lázaro había sido sanado, nunca hubiera vuelto a morir. Pero la sanidad Divina viene en otra edad. Bueno, tendremos un cuerpo glorificado entonces y no necesitamos sanidad.
Y cuando él se sentó, el Sr. Bosworth le hizo una pregusta, y los moderadores habían hecho… Él no le había contestado ni una sola pregunta al Sr. Bosworth… o, contestado… o, abordado la pregunta. Así que, él solo siguió predicando, algo sobre un buen sermón Campbelita.

15 Así que entonces, cuando eso sucedió, él saltó y dijo, golpeó la plataforma con su puño, dijo: “Déjenme ver que venga ese sanador divino y lo lleve a cabo”.
Y el Sr. Bosworth, dijo: “Bueno ahora, el Sr. Branham no reclama ser un sanador divino, señor”.
“Déjenme ver que lo lleve a cabo”. Y él dijo: “Luego déjenme revisar a esas personas dentro de un año a partir de hoy. Él no puede hipnotizarlos y salirse con la suya conmigo”.
Por tanto, luego ellos tuvieron que detenerlo. Y luego, el Sr. Bosworth dijo: “Ahora, yo sé que el Hermano Branham está en la reunión. Si él quiere, puede venir y despedir la audiencia”.
Y entonces, mi hermano dijo: “Ahora, quédate quieto”.
“Pues”, yo dije: “¿Acaso no me estoy quedando quieto?”. Y yo solo me quedé allí un rato, y de repente sentí al Espíritu Santo muy cerca.
Y yo me levanté, comencé a levantarme, y Howard, mi hermano, dijo: “Siéntate”. Dos policías estaban parados allí, y él dijo: “Siéntate”.
Y yo dije: “No puedo, Howard; el Espíritu Santo me está guiando”.

16 Y como unos quinientos ujieres juntaron sus brazos, y formaron una línea para que yo viniera a la plataforma, y cuando llegué a la plataforma, dije: “Ahora, que nadie tenga resentimientos contra el Sr. Best”. Dije: “Yo difiero con él en doctrina”. Pero dije: “No sean duros con él”. Eso es lo que nuestros muchachos… La guerra de Corea se estaba llevando a cabo entonces. Yo dije: “Es por eso que ellos están allá peleando: por libertad”. Pero dije: “Yo ciertamente difiero con él en doctrina, pero ciertamente no quiero que nadie lo condene, porque él es nuestro hermano. Él simplemente no lo entiende de la manera que lo hacemos nosotros”. Dije: “Ahora, en cuanto a sanidad, yo no puedo sanar”. Dije: “Pero si el Ángel… la visita del Ángel del Señor está en duda, entonces eso se puede probar”.
Así que, justo antes de que yo bajara, él le dijo al Sr. Kipperman y demás, que tomará las fotografías de él. Así que él se pone enfrente del Sr. Bosworth, y pone su dedo en su cara, y con el puño atrás; dice: “Tómala de esta manera”. Y él lo hizo, luego cerró su puño y lo puso en el rostro del Sr. Bosworth, dijo: “Tómala de esta manera”. Y el Sr. Kipperman la estaba tomando con su cámara grande.

17 Y ahora, ellos no dejan que tomen fotografías cuando estoy bajo la unción porque ese Ángel es una luz también, e interfiere conmigo. Pueden tomarlas en cualquier momento antes de eso; está bien. Así que entonces… Luego ellos comenzaron a tomar esas fotografías, y cuando yo bajé, dije: “Ahora, si yo tengo… si yo he tergiversado algo… ”. Ustedes no pueden probar eso por la Biblia, tampoco él ha sido azotado en sanidad divina en ese sentido… por la Biblia. Ustedes vieron que él ni siquiera pudo contestar una pregunta. Yo dije: “Pero el Ángel del Señor, eso es verdad; y si yo soy verás, Dios hablará por mí”. Y en ese momento, sonó como un viento que estremeció el edificio. Y cuando lo hizo, bajando, visible, aquí venía esta Columna de Fuego descendiendo.
Y Kipperman, por cierto, tomó otra vez la fotografía, y el Sr. Ayers, un Católico Romano, había puesto un artículo en el periódico, y dijo que yo hipnoticé a una mujer, y un bocio desapareció de su garganta, el día anterior. Y él simplemente me ridiculizó. Él era uno del estudio. Y entonces en el… Fue un… Después que tomaron la fotografía, yo dije: “Ahora, Dios ha hablado. Es tiempo que yo me vaya”. Dije: “Cuando Él habla, la audiencia debe mantenerse callada”.

18 Y en el camino a casa esa noche, el Sr. Kipperman dijo…o, Ayers le dijo al Sr. Kipperman, dijo: “¿Crees que se mostrará?”.
Dijo: “Yo lo dudo”.
Así que, ellos entraron, y pusieron las fotografías en el ácido, y el Sr. Kipperman subió las escaleras, siendo que vivía arriba del estudio y se fue a la cama. Y el Sr. Ayers dijo: “Mejor es que revelemos estas satinadas, porque Best las quiere para mañana”. Entonces, él se sentó allí, y fumó su cigarrillo con muchos nervios, y fue para sacarlas del ácido, y todas las seis fotografías del Sr. Best sacudiendo su puño bajo la nariz del Sr. Bosworth, cada una de ellas estaba en blanco. Dios no permitiría que ese hombre sacudiera su puño bajo la nariz de ese santo piadoso. Cada una estaba en blanco. Y cuando él sacó la séptima, allí estaba el Ángel del Señor en la fotografía. Él tuvo un ataque al corazón esa noche.

19 Ellos la mandaron: fue revisada por George J. Lacy, jefe en el FBI de huellas digitales y documentos, uno de mis críticos. Al día siguiente cuando él… Como unos cuatro días después fuimos al Edificio Shell donde lo habían traído desde California para revisar la fotografía. Él dijo: “¿De quién es el nombre Sr. Branham?”.
Yo dije: “Mío”.
Dijo: “Póngase de pie”. Dijo: “Venga aquí”. Dijo: “Yo he sido su crítico”. Dijo: “He escuchado a personas decir sobre esa luz y así sucesivamente”. “Pero”, dijo: “Yo dije que era psicología”. Pero él extendió su mano, él dijo: “Sr. Branham, el ojo mecánico de esa cámara no capta psicología”. La luz pegó en el lente. Y él dijo: “Hasta donde yo sé, esa es la primera vez que un Ser sobrenatural ha sido fotografiado científicamente en toda la historia del mundo”. Él dijo: “Un día eso estará en las tiendas de diez centavos”. “Pero”, dijo: “no mientras esté usted vivo”, porque el testamento no está en vigor hasta que el testador muere. Nosotros sabemos eso.
Luego, eso selló el testimonio, y estamos agradecidos por eso, porque Dios todavía es el mismo; Él nunca falla. Él todavía es el mismo Jehová Dios. Lamento haber tomado todo ese tiempo en esa pequeña fotografía allí, pero trataré de apurarme con mi texto.

20 Estamos hablando esta noche de Jehová-jireh, el Señor proveerá un sacrificio. Y mantengan esto en mente, que mientras Él es un Salvador, Él también es un Sanador. Y Él también es un Dador de paz. Él también es nuestro Escudo. Él también es nuestra Adarga. Cada nombre de redención pertenece a Jesús. Y Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
Ahora, comenzamos con algo básico por unos momentos en este texto. Tenemos que comenzar con Abraham. ¿Quién fue Abraham? Él aparece primero para nosotros en el capítulo 12 de Génesis. Abraham era solo un hombre ordinario que vino de Babilonia; tal vez su padre pudo haber sido un adorador de ídolos. Pero él se casó con su media hermana, Sarai, cuando ella todavía era una joven, y Abraham era diez años mayor que Sarai. Y ellos bajaron al valle de Sinar y en la ciudad de Ur, la tierra de los Caldeos. Y ellos estaban habitando en la ciudad de Ur.

21 Y Dios, por Su gracia soberana y elección —no porque Abraham fuera mejor que alguien más, sino porque Dios por elección, preordenación— llamó a Abraham.
Oh, solo quiero tomar mi tiempo. Cada noche me pongo nervioso, porque tengo temor que Uds. tengan que ir a trabajar y yo los estoy reteniendo mucho tiempo. Pero vamos a aquietarnos por un rato y escuchar la Palabra.
Abraham era solo un hombre ordinario que Dios eligió. Él no tuvo nada que ver con eso. Y tampoco usted tiene nada que ver con eso, ni tampoco yo tengo algo que ver con eso. Es el asunto de Dios tomar la decisión. “No es del que quiere o del que corre, mas del que Dios tiene misericordia”. Todo en su conjunto por elección…

22 Ahora, y Dios hizo Su pacto con Abraham, absolutamente incondicional. No hubo “si” y “entonces” al respecto. El pacto no tenía absolutamente ningún compromiso, y Abraham no tuvo nada que ver con eso. Dios hizo un pacto con el hombre una vez el cual fue Abel. Y Abel rompió su promesa a Dios… o, su pacto. Y el hombre siempre rompe su promesa con Dios. Así que, Dios estaba determinado a salvar a los que eran de la raza caída de Adán. Y así que, Él hizo el pacto con Abraham incondicionalmente, no: “Si tú haces algo”, pero: “Yo lo he hecho”.
Y Ud. dice: “Oh, si Dios hiciera ese pacto conmigo…”. Él no solo lo hizo con Abraham, sino con su simiente después de él. Ud. dice: “Bueno, si yo fuera un judío”. No se requiere de un judío… exteriormente no es un judío; es un judío en lo interior. Porque si estamos muertos en Cristo, tomamos de la simiente de Abraham y somos herederos conforme a la promesa. Así que el judío no es el judío en lo exterior, pero el judío en lo interior por el Espíritu Santo, por creer la promesa que Dios le dio a Abraham. ¡Oh, es hermoso! Es perfecto.

23 Si alguna vez regreso a Edmonton, me gustaría venir por un mes más o menos, y tener las primeras dos o tres semanas con solo enseñanzas Bíblicas sobre estas cosas, para quitarle el susto a las personas. Ellos vienen muy nerviosos: “Oh, yo…”. Eso no es. Usted viene en quietud, con reverencia, sobriamente, sin sombra de duda: Está anclado; nada puede quitárselos.
Así que, Dios le dijo a Abraham cuando él tenía setenta y cinco años y Sara tenía sesenta y cinco. Ellos habían vivido juntos como esposo y esposa desde que eran apenas unos niños. Pero Dios dijo que ellos no tenían hijos… o, la Biblia dice que no tenían hijos, y Sara era estéril. Ahora, piense: Cuarenta, cincuenta, sesenta… Ella tenía aproximadamente veinticinco años después de la menopausia. Y su esposo había vivido con ella desde que era una muchachita, sin hijos; y aquí él tiene setenta y cinco años, y ella sesenta y cinco años, y Dios dijo que Él les iba a dar un bebé.

24 Se pudieran imaginar qué sucedería hoy si un anciano de setenta y cinco años, con su esposita débil de sesenta y cinco, va y dice: “Doctor, quiero hacer los preparativos con usted. Vamos a tener un bebé”.
Pues, el doctor habría dicho: “Hay algo mal con ese anciano”. Ciertamente. Pero miren, el doctor habría visto el lado natural, y Abraham estaba mirando lo que Dios prometió. Esa es la diferencia. El creyente nunca mira el lado natural. Él mira lo que Dios dijo, y eso lo concluye. No importa cómo se mire, él lo cree de todos modos.
Pues, puedo ver a Abraham saliendo, comprando la cuna, y los alfileres, y todo. Preparándose. “Vamos a tener al bebé, cariño”.
Y la gente decía: “Usted sabe, el anciano como que está mal de la cabeza”.
Pero todo el que trata de servir a Dios es considerado un poco necio, porque ellos tienen la mente de Dios por la cual se están conduciendo. No le están prestando atención a lo que el mundo dirá. Nosotros vemos lo invisible, al ojo humano. La fe no es lo que Ud. ve: “Fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de las cosas que no se ven”. Ahora, si consiguen eso en su corazón, entonces estamos llegando a la base central.

25 Cuando Dios hace una promesa, Él está obligado a cuidar esa promesa. Abraham creyó eso, y él llamó las cosas que no eran, como si fueran. Romanos 4 dice eso, que él llamó las cosas que no eran, como si fueran. Así que, él miraba lo invisible. Eso es lo que cada creyente… Ellos vendrán y dirán: “Oh, oraron por mí; mis manos estaban lisiadas. No están mejorando. No sé si acaso hay algo como eso o no”.
Bueno, mejor no hubiera venido en primer lugar. No hace ninguna diferencia de cómo se ve eso. Si Ud. mira esa mano, siempre se mirará de esa manera. Pero usted quiere mirar a lo que Dios dice, y no prestarle atención a la mano. Dios así lo dijo, y eso lo concluye.

26 Qué si Abraham hubiera dicho: “Ahora, solo un momento. Mejor es que vaya y consulte al doctor, y vea si todo eso pudiera ser posible. Al fin y al cabo, yo soy estéril, y ella es infértil. Así que entonces… Y estamos muy pasados de edad; ella pasó la menopausia hace unos veinticinco años, y pues, yo tengo setenta y cinco años. Mejor es que consulte al doctor”.
Bueno, Uds. saben lo que el doctor hubiera dicho. Pero Abraham nunca pensó en tal cosa. Él pensó en lo que Dios dijo, y llamó esas cosas que no eran, como si fueran. Amén. No piensen que me estoy diciendo “amén” a mí mismo, pero amén significa “así sea”. Y yo lo creo. Llamó esas cosas que no eran, como si fueran.
Bueno, pasó el primer mes; él dijo: “Sara, ¿cómo te sientes?”.
“Ni un poquito diferente, cariño”.
“Bueno, gloria a Dios, lo vamos a tener de todos modos. Dios así lo dijo”. Pasó el segundo mes. “¿Qué al respecto, cariño?”.
“Nada diferente, Abraham”.
“Bueno, bendito Dios, lo vamos a tener de todos modos”.
Pasó el primer año. Nada diferente. “Vamos a tener al bebé de todos modos”. ¿Por qué? Dios así lo dijo.
Pasaron veinticinco años. “¿Qué al respecto, Sara?”.
“Nada diferente, cariño”.
“Pero gloria a Dios, lo vamos a tener de todos modos”.

27 Entre más espere usted, más grande será el milagro. Y nosotros no podemos esperar quince minutos después que se oró por nosotros. Y luego somos hijos de Abraham. Oh, sí, somos hijos e hijas de Abraham. Solo tenemos nuestro nombre en el libro de una iglesia; eso es todo. Los hijos e hijas de Abraham toman a Dios en Su Palabra. No importa lo que venga o vaya, o quién dice otra cosa; es la Palabra de Dios primero en todo tiempo.
Pero luego, encontramos que hubo unas cosas que iban junto con eso. Dios le dijo a Abraham, tan pronto como Él le hizo esta promesa, dijo: “Sepárate de tu parentela”.
Ahora, el problema con nosotros, cuando sentimos o escuchamos una promesa de Dios, vamos y consultamos lo que este ministro tiene que decir, o lo que aquel tiene que decir, y entramos entre incrédulos, y lo mezclamos todo. Con razón nosotros… Dios llama a una separación. Sepárense de las cosas del mundo. Y oh, bendito sea el nombre del Señor. Hombres y mujeres que toman a Dios en Su promesa tienen que pararse solos. Dios así lo dice.

28 Hoy en día, cuando Uds. eligen sus pastores… Por supuesto de esa manera nosotros lo hicimos en la iglesia Bautista, yo no… Otros tienen… La conferencia los manda. Pero regularmente, cuando ellos eligen a su pastor, quieren a un hombre, un hombrecito bonito, con un cabello muy ondulado, y que pueda decir: “Ah-mén”, como un becerro, y que dé la vuelta con un traje muy bonito, y que simplemente sea tan digno, y predique quince minutos, y luego salir e irse a bañar con ellos. Y tener un pequeño juego abajo en el sótano, y pequeños entretenimientos para cenas de sopas, y así por el estilo para pagar al pastor. ¿Y soportar eso, un mezclador? El mundo quiere mezcladores, pero Dios quiere separadores. Eso es correcto. Dios quiere que nos separemos de las cosas del mundo. Y si somos simiente de Abraham, nos separaremos de las cosas del mundo.
Ahora, Abraham salió; él tuvo problemas mientras su papá estuvo con él. El anciano murió. Entonces él tomó a su sobrino, y mientras anduvo Lot con ellos, hubo problemas. Dios dijo: “Sepárate”, y camina solo con Él.
De esa manera Dios quiere que Ud. lo haga: Sepárese de toda incredulidad y camine a solas con Dios. Dios no lidia con organizaciones, ni con denominaciones; Él lidia con individuos en esa organización o denominación. Camine solo.

29 Y ahora noten, y cuando Lot siendo lo que hoy llamaríamos un creyente fronterizo, uno de estos aquí tibios. Cuando Abraham siendo un verdadero representante de la Cristiandad, él dijo: “Tú elige qué lado de la región quieres”. Un Cristiano siempre le dará a Ud. el beneficio de la duda.
Y por supuesto, él clavó su tienda hacia lo exclusivo en Sodoma y Gomorra, y descarriado y estaba… Todo lo que él tenía se quemó después, igual como todo creyente tibio lo será. Todos sus bienes serán probados por fuego, y sus obras, y será quemado.
Pero luego, después que se separó Lot de Abraham, Abraham estaba morando en la tierra, y Dios se le apareció a Abraham y le dijo que toda la tierra le pertenecía a él. “Todo eso es tuyo. Mira al Este, Oeste, Norte, y Sur; cada pedacito es tuyo. Todo te pertenece. Camina por allí. Mira cómo se ve”.

30 Oh, ese es el problema con el Cristiano hoy. Usted es heredero de todas las cosas. Bueno, hermano, si yo comprara una casa o alguien me diera una casa, yo entraría a cada cuarto que tuviera. Iría al sótano; iría al garaje. Yo quiero saber lo que poseo. De esa manera fue cuando fui salvo. Estas son las promesas de Dios, así que yo solo pasé por ellas, reclamé cada una de ellas. Son mías.
Usted sabe, es como entrar a una gran galería. ¿Alguna vez han entrado a una gran galería? Usted mira alrededor; todo le pertenece a usted. Por un solo Espíritu, todos fuimos bautizados en esta gran galería. Cada promesa es suya. Algo se mira un poquito alto, solo tome la escalera y súbase en ella. Mírelo bien; todo le pertenece. Cada promesa es suya. Cada promesa es para el creyente; heredero de todas las cosas, todo le pertenece a usted.

31 Ahora, Abraham estaba envejeciendo, y él dijo: “Señor, ¿cómo sabré esto?”.
Ahora, quiero mostrarte una cosita aquí. Quiero que escuchen en silencio. Dios le dijo a Abraham, dijo: “Tráeme una becerra de tres años, y la oveja, y así sucesivamente, y dos tórtolas. Y pártelos por la mitad, pero no dividas los pájaros”. Los pájaros se pusieron enteros.
Ahora, si Uds. son espirituales y entienden, los pájaros siempre son el sacrificio para la sanidad. Dios cambió de ley a gracia, pero la sanidad siempre ha sido en base a la fe. Noten, pero Él partió esas piezas, en dos. Y luego, Abraham observó el sol, mientras se ocultaba, y ahuyentó los pájaros. Y cuando se puso oscuro… Escuchen atentamente. Cuando comenzó a oscurecer, un gran sueño sobrecogió a Abraham. Dios iba a mostrar… Ahora, esto, a Ud. mi hermano Armeniano, puede que le pellizque un poquito, pero no quiero que grite, sino solo manténgase quieto un minuto; escuche.

32 Noten: “Abraham, te voy a mostrar como lo voy a hacer”. Y aquí está en el capítulo 16… el capítulo 15, creo que es, de Génesis. Es un cuadro hermoso.
Ahora, Dios puso a dormir a Abraham. “Ahora, tú no tienes nada, Abraham, que puedas hacer para salvarte a ti mismo. Pero Yo te voy a mostrar cómo lo voy a hacer”.
Ahora, Él lo puso a dormir para que él pudiera estar fuera del cuadro completamente. Y nosotros no somos salvos por obras; es por gracia, a través de la fe, que somos salvos; nada que Ud. pueda hacer. Usted no podría darle la vuelta a una pequeña curva para merecer algo para su salvación; es un regalo gratuito de Dios por gracia. Eso es correcto.
Si Ud. me diera mil dólares y yo digo: “Pues, le voy a enderezar su corbata, señor, por eso”.
Una cosita como esa, sin embargo Ud. nunca me da los mil dólares, siendo que yo hice algo para merecer eso. Es absolutamente un don gratuito de Dios, que Él toca a su corazón y dice: “¿Deseas tenerlo?”. Eso es todo.

33 Noten, Abraham se quedó dormido, y cuando lo hizo… Observe la rutina de esto. La primera cosa que él vio fue una horrible oscuridad. Eso representa la muerta para cada uno de la raza de Adán. Y después de la oscuridad, un horno humeando. Cada pecador merece ir al infierno. ¡Muerte, infierno! Y luego lo siguiente que vio, fue una lucecita blanca. Bendito sea el nombre del Señor por esa lucecita blanca. Y esa lucecita pasó por encima de estos sacrificios, y pasó por entre cada uno de estos sacrificios partidos, escribiendo o haciendo un pacto, mostrando que a través de este sacrificio, que Él salvaría la raza de Adán.
Noten, Dios estaba haciendo Su pacto incondicional con Abraham.

34 Ahora miren, hay muchas formas en que hacemos un pacto. Ahora como en los Estados Unidos, si yo dijera: “Haremos un pacto o una promesa el uno con el otro”. Iríamos y conseguiríamos un emparedado y haríamos alguna clase de trato. Yo tomaría la mano del hombre, y diría: “Saluda, hermano”. Ese es un pacto en los Estados Unidos. Ese es un acuerdo. Nos saludamos para eso.
En Japón, un pacto, cuando ellos hacen un pacto, se paran y consiguen una cajita de sal y se la avientan uno al otro. Ese es un pacto en Japón.
Pero en el Oriente, en el tiempo de Abraham, ¿sabe qué hacían para hacer un pacto? Tomaban un animal, y mataban el animal, lo partían, y se paraban entre esas piezas de carne, y ellos escribían en un pedazo de papel: “Estoy de acuerdo en hacer esto, y tal y tal cosa”. Luego rompían ese papel. Un hombre tomaba una parte; el otro tomaba la otra parte. Y hacían un juramento sobre el cuerpo muerto del animal, que si ellos rompían este pacto, que sus cuerpos fueran como este animal muerto. Y cuando ellos se juntaban, tenían que tener el pedazo correcto de papel, porque tenía que encajar perfectamente con el otro pedazo de papel.

35 Ahora, cómo Dios le estaba mostrando a Abraham. Si tuviéramos el tiempo para entrar en eso. Pero aquí está lo que era eso. Dios estaba mostrando que a través de la simiente de Abraham, traería a Cristo, Su propio Hijo, a través de Isaac a Cristo. Y eso en el Calvario, Dios tomó a Su propio Hijo, y lo partió. Él levantó Su cuerpo y lo sentó a Su diestra, y mandó la otra parte, el Espíritu Santo, abajo a la iglesia. Y cuando el rapto venga, tendrá que ser el mismo Espíritu que estaba en Cristo, tendrá que encajar perfectamente con esa promesa, o será rechazado. Con razón Él dijo: “El que no naciere de nuevo, no entrará al reino”. Tiene que ser el mismo Espíritu Santo que cayó en el día de Pentecostés, tiene que bautizar a cada creyente o no será el mismo espíritu, y contrato, que fue partido en el Calvario.
Piense en eso. Oh, eso debiera hacer al Pentecostés gritar de todos modos. Piénselo, el pacto incondicional. Dios dijo: “Tiene que ser”. Y Él lo partió, el alma y cuerpo de Su propio Hijo. Él tomó el cuerpo y le mandó el Espíritu a la iglesia. Y ese Espíritu puede entrar en la iglesia hoy, y llevar a cabo los mismos milagros mostrando, y la gente se reirá de eso y se alejará de eso. ¿Cómo esperan hacer el rapto o entrar para ver a Dios? Allí estamos. Quizás Uds. nunca han visto eso antes, pero es la verdad.

36 Ahora, ¿ven por qué es necesario, que tienen que nacer del Espíritu? El Espíritu de Cristo tiene que estar en usted, porque tiene que ser el mismo Espíritu. Tomar su cuerpo para unirse con ese cuerpo. El mismo Espíritu que fue partido de Cristo, arrancado de Cristo… o, Jesús. Y si ese Espíritu está en usted, lo hará hacer las cosas que Cristo hizo. Lo hará vivir la vida que Cristo vivió. Y Cristo andaba en los negocios del Padre todo el tiempo, no deambulando en espectáculos y entretenimientos. Él estaba en los negocios del Padre.
Ahora, ¿se dan cuenta por qué es difícil tener un servicio de sanidad? Tienen que poner un fundamento primero. Tienen que lograr que la gente esté basada en el “Así dice el Señor”. Allí está el pacto incondicional que Dios le dijo a Abraham.

37 Luego cuando Abraham tenía noventa y nueve, Dios se apareció de nuevo (en el capítulo 17 de Génesis), y Él se le apareció en el nombre como El Shaddai. El Shaddai es la palabra hebrea que significa: “El que tiene pechos, o el Dios con pechos”.
Ahora noten, Abraham tenía casi cien años, y Dios se le apareció en el nombre de “el que tiene pechos”, como una madre con su bebé, y la madre no que… Dios con solo un “pecho”, sino el Dios con “pechos”.
Ahora, ¿qué era eso? Él murió por una causa compuesta, para ambos alma y cuerpo. Él fue herido por nuestras rebeliones; por Sus llagas fuimos nosotros curados. Él es el que tiene pechos Dador de vida.

38 El pequeño bebé, cuando está enfermo, con necesidad, la madre se lo lleva a su seno; ella lo alimenta. Y es la fuerza del cuerpo de la madre que entra en el bebé. Y el pequeño bebé queda satisfecho mientras se está recuperando. Y los hijos de Abraham se acuestan en el seno de Dios, cualquier promesa divina, y quedan satisfechos mientras se están recuperando, porque están amamantando de la promesa de Dios Todopoderoso. Allí lo tienen.
Si Uds. están débiles, espiritualmente, recárguense en Su seno, pequeños niños enfermos. Abraham dijo: “Bueno ahora, yo tengo cien años de edad”.
Dios dijo: “Solo eres un niño bebé. Yo soy el Dador de fuerza. Y ahora, solo ven aquí a Mi seno. Y eres igual que uno muerto, y el vientre de Sara igual como uno muerto”. Por supuesto, el esposo y la esposa son uno. Ahora, dijo: “Ahora, solo acuéstate en Mi promesa de la que te has estado amamantando, y Yo te amamantaré tu salud otra vez”.
Me siento religioso. Piénselo. Ambos Nuevo y Antiguo Testamento, Alfa y Omega, el que tiene pechos Dador de fuerza. “Solo recárgate aquí; eres viejo Abraham. Eres un hombre anciano, de cien años de edad, pero Yo soy el Dios con pechos, el Dador de vida. Solo amamanta; solo sigue amamantando; te regresaré de nuevo a un hombre joven”.

39 Cuando él solo tenía cien años de edad, un día él estaba sentado en la puerta de su tienda, y vio de casualidad, aproximándose, y allí venían tres ángeles. Y ellos se acercaron; se miraban como hombres; tenían polvo en sus ropas. Y a medida que Ellos se acercaban a Abraham, Abraham corrió y se encontró con ellos. Él dijo: “Entra, mi Señor, y déjame lavar Tus pies”. Y cuando él… Ellos se sentaron bajo el roble, dijo: “Refrésquense, yo les traeré un poco de comida; luego continuarán en su viaje, porque por esta causa Ud. vinieron a su siervo”.
Abraham sabía que había algo un poco más que un hombre allí. Así que, él los sentó. Él corrió rápidamente, y dijo: “Sara, trae la buena harina, y amásala”. Y él corrió a la manada y cogió el ternero más gordo que pudo encontrar. Lo mató, se lo dio a su sirviente para que lo preparara. Dijo: “Sara, haz rápido un poco de pan ahora y prepáralo”. Y él salió.
Usted sabe que allá en el Sur tenemos lo que llamamos un arbusto mosca. Ustedes norteños no saben lo que es eso: solo una cosa para espantar las moscas, Ud. sabe. Así que, puedo ver a Abraham allá afuera espantando las moscas y lavando sus pies. Sara lo llamó, y trajeron la comida de carnero, la mantequilla de la leche de vaca, y la leche, y algo de pan de maíz; y él tenía unas chuletas de ternera, y pan de maíz y mantequilla. Y oh, ese es un buen plato sureño. Y ellos se lo comieron. Y ¿saben quién era? Eran dos ángeles y Dios todopoderoso. Correcto. Ellos comieron pan, y bebieron leche, y comieron carne. La Biblia dice que lo hicieron. ¿Qué de eso?

40 Un ministro me dijo hace un tiempo; yo estaba predicando sobre eso. Él dijo: “¿Me quiere decir, Sr. Branham, que ese era Dios?”.
Yo dije: “La Biblia dice que lo era”.
Él dijo: “¿Cómo llegó Él a ser un hombre?”.
Yo dije: “Bueno, eso fue muy fácil para Dios, el Creador, Quien hizo todas las cosas, solo tomó un puñado de un poco de luz cósmica, y calcio, y potasa, y ¡wheww! Aquí vino, Gabriel, y entró en eso. ¡Wheww! Aquí vino, Miguel, y entró en esto”. Él mismo entró en esto, y vino aquí a la tierra, y comió, y bebió, y se desapareció de la vista de Abraham. ¡Aleluya! Estoy contento de que ese es mi Dios esta noche. Seguro que lo es. Él tiene todo en Sus manos. Amén.

41 Descendió, Él dijo: “Voy a bajar a hablar con Abraham, quizás él no me entienda. Si Yo voy como hombre, él lo sabrá”. Eso no fue otra cosa que la figura previa del Señor Jesucristo, Melquisedec y así sucesivamente. Era una teofanía para empezar, y luego se hizo carne. Y ellos comieron como hombres, con hambre. Y mientras Él estaba sentado dándole la espalda a la tienda, Él dijo: “Abraham, tú le has estado preguntando a Sara todo el tiempo el cómo se siente; ahora han pasado veinticinco años. Y ahora, de acuerdo al tiempo de la vida, que solía estar con ella (Uds. saben lo que yo… cada veintiocho días), te voy a visitar. Y vas a tener este bebé”.
Y Sara, en la tienda, dijo… [El Hermano Branham da una risita].
Él dijo: “¿Qué hizo que Sara se riera?”. Si acaso hablamos de telepatía mental, eso de seguro debió haber sido. “¿Qué hizo que Sara se riera?”.
Y Sara dijo: “Oh, yo nunca me reí”.
Dijo: “Oh, sí, lo hiciste”. Él dijo: “Y Yo te voy a visitar”.

42 Ahora, no estén con prisa, pero quiero mostrarles algo aquí a ustedes amigos. ¿Qué le hizo Dios a Sara y Abraham justo entonces? Después de la destrucción de Sodoma y Gomorra y así sucesivamente, si se fijan, Dios tomó…
Ahora, Uds. tienen que leer la Biblia como en la línea y entre líneas, porque está escondido de los ojos de los sabios y entendidos. Ahora, de la manera que encontrarán eso es estar enamorados de Dios, y Dios se los revelará. ¡Oh, vaya la Biblia es un libro nuevo después que se convierten!
Ahora noten, cuando estoy en el extranjero, yo amo a mi esposa, oh, mucho. Y cuando ella me escribe una carta, se sienta y dice: “Querido Bill, te extraño tanto esta noche. Acabo de poner a los niños a dormir. Besé al pequeño José una vez por ti”. Ahora, eso es lo que ella está diciendo en la carta, pero entre líneas allí yo veo una mancha, una pequeña lágrima. Estoy leyendo entre líneas. Porque ella está tratando de comportarse como un soldado, pero yo sé lo que está entre líneas, porque la amo.
Y cuando Ud. ama a Dios, usted no lo levanta y lee como un periódico; simplemente hay algo allí que se aferra a usted y lo sujeta.

43 Observe lo que Dios hizo. Dios le mostró a Sara y a Abraham lo que Él va a hacer con cada uno de ustedes hombres y mujeres esta noche, que son salvos. ¿Saben lo que Él hizo? Él volvió a Sara y a Abraham a un hombre y mujer jóvenes. Él lo hizo.
Ahora noten, sabemos que Sara ahora, casi de cien… noventa años de edad; tenía que llevarse a cabo un milagro. Ahora escuchen, en primer lugar, si su vientre no era fértil, Él tenía que hacerla fértil. ¿Es eso correcto? Muy bien. Otra cosa, si ella casi de cien años de edad… Y Uds. le prestan atención a su doctor; yo soy su hermano. Y tengo una audiencia mixta, pero ella no podría dar a luz con un corazón como ese de casi cien años de edad. Así que Él tenía que darle un corazón nuevo. En esos días las mujeres no fumaban cigarrillos, para que tuvieran que criar a sus bebés con biberones, así que ellas los criaban dándoles pecho, de la manera que Dios quiso que fuera. Así que para poder hacer eso, las venas de leche se habían secado en sus pechos, así que Él tuvo que hacer venas de leche y por el estilo para que el bebé pudiera amamantar. Dios no parcha las cosas de esa manera; Él simplemente la hizo una mujer nueva. Yo puedo probar eso por la Palabra de Dios.

44 Ahora observe. Usted dice: “¿Puede hacer eso, Hermano Branham?”. Solo fíjese.
Noten. Solo unos días después de eso, Sara y Abraham hicieron un viaje de trescientas millas [482 km]. Ciertamente, es una gran distancia para una un hombre realmente anciano y una mujer de cien años, caminando despacio por el camino. Y cuando ellos llegaron al país de los Filisteos, había un hombre justo allí en la ciudad, y su nombre: Abelec. No. No recuerdo su nombre en este momento: Abimelec. Abimelec era un rey, y rey joven, y él estaba buscando una novia para él. Y todas esas muchachas bonitas que había por allí, cuando él vio a la abuela viniendo, Sara de cien años de edad, un pequeño chal sobre su hombro, con un gorrito para el polvo, caminando despacio por el camino: “Oh”, él dijo: “allí está ella. Esa es la que he esperado durante tanto tiempo”. Él se enamoró de Sara. La Biblia dice que lo hizo. Y la abuela de cien años de edad ahora, y un rey joven buscando novia, se enamora de esa hermosa mujer hebrea.
“Oh”, Ud. dice: “Hermano Branham, ellos vivían más tiempo allá”.
Espere un minuto, la Biblia dice que ambos eran de edad avanzada. ¡Oh, me siento como un santo-rodador ahora! Piénselo: Mi Dios haciendo el pacto con Abraham y Sara, y su simiente. Ciertamente. Él no es un debilucho, una especie de algo prehistórico empujado en un rincón. Él es Jehová Dios, el YO SOY, no el Yo era, el YO SOY.
No les estoy gritando; no es mi intención dejarlos sordos, pero… No estoy excitado; yo solo me siento bien.

45 Noten. Les hará sentir bien saber que cuando este tabernáculo terrestre se deshiciere —viejo y arrugado, y agotado— tenemos un cuerpo joven esperando. Amén. Puedo ver a Abraham, esa joroba en su espalda, barba larga colgando, Ud. sabe, y cabello largo. Una mañana se despierta, y él dice… Sara dice: “Oye, Abraham, tus hombros se están enderezando. Tu cabello se está poniendo otra vez negro”.
“Pues”, él dice: “Sara, esos ojos bonitos que se opacaron hace muchos años, se están poniendo otra vez café”. Amén. Jehová-jireh estaba en el trabajo.

46 Y este rey, buscando novia, no podía… Todas esas mujeres hermosas, pero cuando él encontró a esta pequeña abuela, de cien años de edad, él dijo: “Esa es ella. Esa es la que he esperado”.
Ahora, eso sería ridículo. Seguro que sería. ¿Qué hay en eso? Leer entre líneas. Dios los había vuelto a un hombre y mujer jóvenes, así que ella podía tener este bebé.
Después de un rato cuando nació el pequeño Isaac, un niñito dulce, así que quiero que se fijen. No solo eso, pero aún después que Sara murió, él se casó con Cetura, y después de eso tuvo siete hijos, aparte de hijas.

47 [Cinta en blanco]… día los cielos se abrirán y el anciano será joven para siempre. Oh, porque Él viene. ¿Quién es Aquel? Es Aquel que se encontró con Abraham allá y le dio la promesa.
Ahora, ¡vaya! esto podría demorar mucho tiempo. Apenas estoy entrando en calor, así que siento que ahora ya puedo predicar.
Piénselo. ¡Oh, es suficiente para emocionarlo! No es solo emoción; es la verdad positiva por la Palabra eterna de Dios. Eso es correcto. Lo que Él hizo por Abraham y Sara allí, Él lo hace por cada uno de sus hijos por una promesa jurada bajo esos sacrificios muertos de que lo haría. Oh, no tenemos nada de qué preocuparnos. Estamos en nuestro camino hacia la tierra prometida. Cuando su pie toca esa tierra, Ud. salta a ser joven otra vez y una gente joven. ¡Oh, qué hermosa promesa! Descansamos en eso. ¡Qué maravilloso!

48 Luego cuando el muchachito tenía unos quince años de edad… Me daré prisa. Cuando el muchachito tenía unos quince años, pequeño cabello rizado, y pequeños ojos café de bebito, cómo esa mamá amaba al pequeñito. Pero Ud. sabe, Dios dijo: “Habrá algunas personas en Edmonton, Alberta, en algún momento en un servicio de sanidad, y quiero mostrarles a las personas que cumplo Mi promesa. Y tengo a su padre, Abraham, aquí, y lo voy a probar por medio de él que cumplo Mi promesa. Ahora, le di el nombre de Abraham y le dije que era el padre de naciones. Y ahora Yo le he dado un niño, y ahora él tiene unos ciento quince, ciento veinte años de edad”.
Y yo les digo a ustedes, que Dios le dijo a Abraham que llevará a ese muchachito arriba y lo destruyera, que lo matara. Pues, él estaba matando toda esperanza de llegar a ser el padre de naciones, su único hijo. Y él tenía más de cien años de edad, y había esperado cien años para tener el hijo. “Llévalo arriba y mátalo”.
Bueno ahora, Abraham no quería decirle a Sara, porque, Ud. sabe, las mujeres simplemente no entienden algunas veces de esa manera. Así que él…. Especialmente la mamá. Así que él dijo: “En la mañana, vamos a subir a adorar”. Entonces él ensilló las mulas, y tomó unos sirvientes, y puso un poco de leña sobre las mulas, y se fue a un viaje de tres días.

49 Ahora, un hombre ordinario de estos días, cuando se tiene pies de gasolina, puede caminar unas veinticinco millas [40 km] diarios. Yo he caminado muchas veces treinta y cinco millas [56 km] al día patrullando. Pero veinticinco millas, él fue en un viaje de tres días; eso sería setenta y cinco millas [120 km) alejado de la civilización. Y luego él vio a lo lejos y vio la montaña a la que Dios le dijo que fuera. Y él fue a la montaña. ¿Qué hizo él? Cuando se acercó a la montaña, detuvo los caballos… las pequeñas mulas. Él quitó la leña de las mulas y la puso sobre la espalda de Isaac: un cuadro hermoso de Cristo. Justo lo que Él le había prometido allá atrás. ¿Ven a Cristo actuando Él mismo en los profetas, y en el Antiguo Testamento? ¿Lo ven a Él mismo actuando lo que Él era entonces, Él es ahora? ¿Mostrándoles lo que sería cuando viniera, mostrándonos ahora lo que Él fue cuando estuvo aquí? ¿Todo llegando a la cruz? El camino de la cruz conduce a casa. ¿Pueden verlo?
Miren cómo David lloró sobre la ciudad. Miren cómo José fue vendido casi por treinta piezas de plata, y rechazado por sus hermanos, amado por su padre, y todo: tan perfectamente la representación de Cristo. Mostrando lo que Cristo sería para la cruz, después de la cruz. Ahora, Él muestra lo que Cristo era. Todo apuntaba de ese lado hacia la cruz, y todo de este lado apunta de regreso a la cruz. La cruz abrió el velo. Redención únicamente a través de la cruz.
Y noten, él colocó la leña sobre la espalda del pequeño Isaac, e Isaac cargó la leña cuesta arriba, la mismísima leña sobre la cual iba a morir. Dios puso Su leña sobre la espalda de Su Hijo y la cargó cuesta arriba, cargó la cruz subiendo la colina, sobre la cual Él iba a morir.

50 Pero yo amo esto. Léanlo cuando lleguen a casa, el capítulo 22 de Génesis. Los sirvientes… Él dijo: “Ustedes quédense aquí, mientras el muchacho y yo subimos a adorar. Y el muchacho y yo regresaremos”.
¡Oh, vaya! Bendito su corazón. ¡Oh, miren la fe que él tenía! Él había sido puesto a prueba. Él había sido probado. Él sabía de qué estaba hablando. Él le va a cortar la garganta a su hijo. Pero él dijo: “El muchacho y yo regresaremos”. ¡Amén! Con el cuchillo en su cinto que cortaría la garganta de su propio hijo, pero Abraham dijo: “Yo lo recibí en sentido figurado como uno de entre los muertos. Estaba persuadido que Dios podía levantarlo de entre los muertos”.
Dios así lo dijo; ve a hacerlo. Dios dijo: “Por Sus llagas hemos sido curados”. Créalo. Dios dijo: “Todo aquel que invocare el Nombre del Señor será salvo”. Créalo. “Él que oye Mis Palabras y cree al que Me ha enviado, tiene Vida Eterna, y no vendrá a juicio… ha pasado de muerte a Vida”. Créalo. Ciertamente. Dios así lo dijo. Si Ud. es simiente de Abraham, lo va a creer.

51 Y él dijo: “El muchacho y yo volveremos”. ¿Cómo van a regresar, cuando él lo va matar? Y el pequeño Isaac subió la colina llevando su cruz, siendo que era una vista previa de Cristo. Subió allá. Imaginen a ese padre anciano con ese excelente muchachito hermoso. Piensen, madre qué… o, papá, qué si fuera su muchacho.
Y él bajó la leña de los hombros de Isaac. Arregló para sí una roca grande, y colocó la leña encima, consiguió el fuego, y arregló bien el bloque de sacrificio, y puso el fuego en él. Y el pequeño Isaac como que sospechaba, y dijo: “Padre…”.
Él dijo: “Heme aquí, mi hijo”.
Él dijo: “He aquí el altar, y he aquí el fuego; he aquí la leña, pero, ¿en dónde está el sacrificio?”.
¡Oh, vaya! Yo creo que Abraham estuvo mudo en ese momento, pero Dios habló a través de él. Él dijo: “Mi hijo, Dios se proveerá de un sacrificio”. ¡Amén! “Dios se proveerá de un sacrificio”. Esa es la razón por la que Él es llamado Jehová-jireh, el Señor proveerá. Él es el Dios que cubre la necesidad del minuto.

52 Aquí que él atrapó a su propio hijito, jaló sus manos detrás de él, Isaac sin hacer un movimiento o haciendo algunas preguntas: obediente hasta la muerte, igual como Cristo lo fue; ató sus manos detrás de él, ató sus pies, lo colocó sobre la roca, peinó sus pequeños rizos fuera de su rostro, extendió la mano y tomó el cuchillo más afilado, miró hacia los cielos, hizo su garganta hacia atrás, levantó su cuchillo para quitarle la vida; y en ese momento el Espíritu Santo atrapó su mano, dijo: “Abraham, detén tu mano. Sé que me amas, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único”. Y en ese momento, un carnero baló, trabado en un zarzal por sus cuernos. Ahora, no una oveja, sino un carnero: hablando de Cristo.
Y quiero preguntarles algo: ¿De dónde vino ese carnero? Él se encuentra a unas setenta y cinco o cien millas [120 a 160 km] de distancia de la civilización. Bestias salvajes, leones, lobos, perros salvajes, los desiertos están llenos de eso. ¿Cómo pudo haber subido hasta allá? Y otra cosa, él estaba en la cima de una montaña donde no hay agua. ¿Cómo llegó hasta allí? Jehová-jireh. Dios lo habló a existencia, igual como Él habló el cuerpo a existencia, igual como Él hablará un día y por gracia de Dios yo saldré. Cómo, yo no sé, pero Él es Jehová-jireh. Él prometió que lo haría. Él habló y ese cordero baló. Él se acercó y tomó el cordero, y lo mató en lugar de Isaac.
Ahora, hermano, eso no era una visión; hubo sangre que salió del carnero. Él era una oveja viviente. Él lo colocó en el altar, le cortó su garganta, y la sangre salió de él. No una visión, era un carnero. ¿Qué fue eso? Él era Jehová-jireh. Él guardará Su Palabra.

53 Y Él es Jehová-jireh esta noche. Él guardará Su Palabra. Lo que Él prometió, eso Él hará. Porque Él tiene que guardar Su Palabra; Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, sin principio de días ni fin de vida. Jehová-jireh. Sin titubear, yo tomo la posición esta noche, como ministro del Evangelio, para decir que Él está aquí mismo esta noche, para llevar a cabo todo lo que Él prometió que haría. Si tan solo pudiera Él hacer que Uds. le crean.
Vamos a orar. ¿Les gustaría tenerlo a Él como su Salvador? ¿Les gustaría que su nombre esté en Su libro esta noche? Si no lo está, ¿levantarían su mano a Él solo por un momento? Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. A usted, dama. Usted, usted, usted. Eso es maravilloso. Usted aquí, señor. Por aquí atrás, hermano. Usted, usted. ¡Oh, vaya! manos… Veinte o veinticinco manos ya en el piso principal.

54 Los balcones a mi derecha, rápidamente, mientras el Espíritu se está moviendo, ¿levantarían su mano? Digan: “Me gustaría que Tú pongas mi nombre en el libro, que un día cuando yo ni siquiera sea polvo, cuando Tú hables yo te escuche. Yo venga a existencia. Mis días envejecidos caerán, y yo seré joven para siempre. Tú lo prometiste. Algo está tocando mi corazón que Tú me das la invitación. No si yo dejo de beber, si dejo de fumar, si dejo de apostar; si yo tan solo te acepto ahora mismo”.
Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, allá atrás, hermano. Dios le bendiga por aquí, hermana. Arriba por aquí ahora, ¿alguien? Dios le bendiga. ¿Qué pasa con los balcones allá arriba? ¿Quieren decirme que el Espíritu Santo solo viene al piso principal? Entonces yo no me sentaré en el balcón. ¿Qué de los que están atrás? ¿Alguien allá atrás, diga: “Yo lo quiero a Él como mi Salvador”? El balcón a mi izquierda. ¿Qué pasa con esos balcones? Nunca obtengo una mano levantada en esos balcones, y rara vez el espíritu va a los balcones a llamar a alguien. ¿Qué pasa con nosotros? Vengan al piso principal, si yo tengo que sentarme en la plataforma. Entonces me quitaría de allí.

55 Escuchen, Cristo está aquí. Jehová está aquí. Su promesa está aquí. Su promesa es buena. No le tengan miedo. Digan: “Yo lo creo. Lo acepto. Él está tocando a mi corazón. Yo lo creo”.
¿Alguien más que no haya levantado su mano, levantaría su mano para oración antes de orar? Dios le bendiga. Todo el grupo aquí, simplemente masivo… Muy bien. Esta pudiera ser la última vez que Él toque a su puerta. Él es Jehová-jireh esta noche. En la mañana, Él puede ser su juez solemne.

56 Allá en Colorado donde yo he estado mucho en los ranchos, se cuenta una historia allá de un ranchero. En una ocasión un bebé estaba acostado atrás en una carreta de caballos, y hubo un conflicto armado en la calle, y alguien disparó una pistola, y los caballos corrieron. Y un joven ensilló su caballo y se fue tras la carreta, y justo antes de caer por la barranca, la agarró, y salvó la vida del bebé. Unos veinte o veinticinco años después, había un hombre siendo juzgado en una corte por un caso criminal. Y el juez, después que el jurado pronunció el veredicto… El juez debía pronunciar el veredicto después que el jurado había decidido, y él dijo: “Póngase de pie, joven”. Y el joven se puso de pie. Él dijo: “Te condeno a que te cuelguen del cuello hasta que tu vida mortal termine. Dios se apiade de tu alma”.
Y ese joven dijo: “Usted no puede hacer eso, juez”. Y él se soltó en la corte, comenzó a correr, él dijo: “Juez, juez”. Él cayó a sus pies. Dijo: “¿No me conoce?”.
El juez dijo: “Creo que no”.
Él dijo: “¿Se acuerda cuando era un muchachito… o, un joven, que usted salvó la vida de un pequeño bebé?”.
Él dijo: “Sí”.
Él dijo: “Usted es el mismo joven que hizo eso, ¿no es así?”.
Y el juez dijo: “Lo soy”.
Él dijo: “Yo soy ese bebé”. Dijo: “Usted me salvó ese día. Sálveme, juez”.
El juez dijo: “Hijo, yo fui tu salvador en aquel entonces, pero ahora yo soy tu juez. El veredicto ya pasó”.
Y el ser negligente con Cristo como su Salvador esta noche, puede ser su juez en las eternidades más allá, en la mañana. Una vez más, ¿levantarían sus manos? Dios les bendiga, eso es bueno. Eso está bien.

57 Ahora, Padre celestial, Tú ves cada mano, y oh, estoy seguro que Tú conoces sus corazones. Cada mortal tiene que llegar al final del camino un día. Y mientras ellos solemnemente en este edificio esta noche, levantan sus manos hacia el cielo, algo los hizo hacer eso. Algo habló a su corazón de manera extraña, y entró un calor en el ser interior de ellos, y levantaron sus manos y diciendo: “Sí, Jehová-jireh. Yo acepto Tu Sacrificio provisto esta noche, al Señor Jesucristo. Soy un pecador. Estoy en necesidad. Y Él murió en mi lugar para tomar mi lugar, y por medio de Su sangre tenemos las aguas de separación que separa el pecado del pecador. Y venimos humildemente ahora para aceptar esa propiciación por nuestros pecados”. Y yo me paro, como Tu siervo, entre estas personas y el Maestro, y pido que a través de esa oración, que Tú hagas un puente, y te envuelvas en su corazón, que ellos dejen de pecar a partir de esta hora, y se enamoren con Cristo, hasta que miren esas cosas que no son, como si fueran. Concédelo, Padre.
Dales una vida larga y feliz aquí en la tierra, y en la gloria que caminen renovados y jóvenes, cambiados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos. Estos cuerpos viles serán cambiados, y tendremos un cuerpo semejante a Su propio cuerpo glorioso, porque le veremos tal y como Él es. Tómalos, en este momento, tiernamente en Tu cuidado, Dios Todopoderoso. Porque pido esta bendición de su parte, en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús. Amén.

58 ¿No se sienten restregados? Piénsenlo. Vamos a cantar un verso de eso: “Cuán Tiernamente”, ahora, vengan.
Cuán tiernamente os está llamando,
Cristo a ti y a mí.
Él nos espera
Con brazos abiertos,
Llama a ti y a mí.
Venid, venid,
Si estáis cansados venid;
Cuán tiernamente os está llamando,
Cristo a ti y a mí.

59 Ahora, vamos a poner a Jehová-jireh a prueba esta noche. Dios dijo en Su Libro, Su Libro glorioso: “Probadme en esto, dice el Señor”. Pruébelo a Él en cualquier palabra. ¿Hay alguien aquí que nunca ha estado antes en la reunión? Veamos sus manos de los que no han estado. Usted está… Casi todos aquí han estado, me supongo, así que saben… Tal vez dos o tres.
El Señor Jesús, el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Él afirmó que no hacía nada de Sí mismo, sino lo que veía al Padre hacer. Todos sabemos eso. Estamos conscientes de eso. Dijo: “Yo de mí mismo no puedo hacer nada, sino lo que el Padre Me muestra, eso hago”.
Él miraba sobre Su audiencia; Él percibía sus pensamientos. Eso es verdad. Una mujer tocó Su manto, se fue a la audiencia, y Él la buscó hasta encontrarla. Y Él dijo: “Alguien Me tocó”. Ellos lo negaron. Él le dijo a la mujer que su flujo de sangre se había detenido. Su fe la había salvado.
Él le dijo a la mujer junto al pozo, sus pecados. Él le dijo a Felipe en dónde estuvo antes… o, Natanael antes que Felipe lo llamara. Él le dijo que estuvo debajo de un árbol. Todos esos fueron los frutos de ser Él Mesiánico.

60 Ahora, ¿qué es Él? Escúchenlo a Él. “El que cree en Mí, las obras que Yo hago, también las hará. Más que esto hará, porque Yo voy a Mi Padre”. Si Él no hubiera hecho esa promesa, no podríamos haber hecho nada. Él no se hubiera representado a Sí mismo.
Pero miren, lo vemos de vez en cuando, que Él lo hizo. Pero Él dijo, una vez que lo hizo, Él se debilitó, y Él era el Hijo virtuoso de Dios. Yo soy un pecador salvo por gracia. ¿Cómo pudiera yo soportar más que Él? Porque Él así lo dijo.
Ahora, aquí dice: “mayores”, pero nadie pudiera hacer mayores. Ustedes miren el original y averigüen si acaso no es “más” en lugar de “mayores”. Él levantó a los muertos, detuvo la naturaleza, controló los elementos, e hizo todo. No hay nadie que pudiera hacer algo mayor, pero correctamente, eso era más, porque Él podía estar en todo el mundo al mismo tiempo en Su iglesia. “Más que esto haréis. El que cree en Mí, las obras que Yo hago”.
Ahora, escuchen lo que Él dijo, y solemnemente recuerden: “Todavía un poco y el mundo no Me verá más”. ¿Dijo Él eso? “Pero…”. Ahora, Él solo quiso decir… ¿Qué quiso decir Él? ¿La tierra? No, Él dijo: “El mundo…”. El cosmos, el orden del mundo. “El mundo no Me verá más, pero vosotros Me veréis (la iglesia), porque Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. ¿Es eso correcto?

61 Ahora, ¿qué representa el mundo allí? Cualquier ministro sabe que representa el orden, el orden mundial. La rutina regular: ir a la iglesia, e ir a trabajar en lunes, y regresar al siguiente domingo; ese es el orden mundial. “Ellos no Me verán más”.
Usted dice: “¿Verme?”.
Sí, señor.
“Pues, nosotros tenemos ojos. ¿Nos quiere decir que estamos ciegos, Sr Branham?
Sí, señor. Eso es correcto.
“Bueno, yo me revisé la vista. Es veinte-veinte”.
Pero siguen estando ciegos.

62 Un hombre se acercó a mí en una ocasión, que pertenecía a una iglesia. Él dijo: “Yo no creo en usted”.
Le dije: “Yo no quiero que crea en mí. Quiero que crea en Cristo”.
Dijo: “Hago de su conocimiento: yo soy un ministro”.
Yo dije: “Entonces compórtese como uno”.
Y él dijo: “No me importa lo que se lleve a cabo; yo no lo creería”.
Dije: “No fue para incrédulos. Fue para creyentes”.
Y él dijo: “Bueno entonces, yo soy un diablo. Hiérame usted con ceguera. Pablo hirió con ceguera a un hombre”.
Yo dije: “Usted ya está ciego. El diablo lo ha cegado”.
Él dijo: “Yo tengo buena vista”.
Yo dije: “Pero Ud. está ciego. Jesús dijo: Tienen ojos y no pueden ver”.

63 Miren a Elías en Dotán aquella mañana. Cuando Giezi salió y se regresó corriendo, y dijo: “Oh, padre, maestro, todo el ejército Sirio tiene… Estamos sitiados con miles de Sirios; todos están armados”.
Y el anciano Elías, tan fresco como podía estarlo, dijo: “Son más los que están con nosotros que los que están con ellos”. ¿Ven?
Él dijo: “Pues, no veo a nadie más que a ti y a mí”.
Y Elíseo sabía lo que estaba cerca. Él dijo: “Dios, abre los ojos del joven”. Y Dios le abrió los ojos, y él miró, y alrededor de ese viejo profeta había carros de fuego y caballos de fuego. Las montañas estaban en fuego. Él entendió. Pero miren, él estaba ciego a eso.

64 Ahora, Elías, la Biblia dice, salió e hirió con ceguera a todo ese ejército. ¿Y cuántos saben que la Biblia dice eso? Todo el ejército fue herido con ceguera. Pero ellos no perdieron su vista. El caminó, y… Estamos ciegos a él. Él salió y dijo: “¿Están buscando a Elías?”.
“Seguro, es a quien estamos buscando”.
Dijo: “Vengan; les mostraré en dónde está”.
Ellos estaban ciegos a él. La Biblia dice: “Ellos estaban ciegos”. Y él los guió directamente a una emboscada con todo el ejército judío y ellos simplemente los sitiaron; eso es todo. Y ellos estaban ciegos pensando que él los estaba guiando a Elías, y ellos lo conocían absolutamente, pero no lo reconocieron entonces. Y los hombres están ciegos. El mundo ya no verá a Jesús, no importa lo que Él haga. Y si Ud. muere… La palabra muerte significa “separados”. “Y el alma que pecare, esta morirá”. Será separada de la presencia de Dios para siempre.

65 Ahora escuche, ¿qué es pecado? Ahora, esto los va a impactar. El fumar cigarrillos no es pecado. El robar no es pecado. Cometer adulterio no es pecado. “¿Qué es pecado entonces, Hermano Branham?”. Incredulidad. Bueno, ¿qué es fumar cigarrillos, y cometer adulterio, y mentir y robar? Son los atributos de la incredulidad. “El que no cree ya ha sido condenado”. Mire, Ud. hace esas cosas porque es un incrédulo. Si fuera un creyente, no haría eso, ¿ven?
“Y el alma que descrea, morirá”. Jesús dijo: “Todavía un poco y el mundo no Me verá más; pero vosotros Me veréis. Porque Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. Esa es Su promesa. Yo lo creo.

66 ¿Qué tarjetas de oración? ¿G o D? Las tarjetas de oración son “G”, como en “good, God”. [bueno, Dios] G. ¿Fue del 1 al 100? Vamos a comenzar con el 1. G, número 1, levante la mano. [Cinta en blanco]… ¿Habrá un ministro aquí esta noche, que no cree en sanidad Divina? ¿Cómo puede predicar el Evangelio? Me gustaría saber cómo pudiera hacerlo. Miren. Por ejemplo, qué si una serpiente grande tuviera su… Usted puede decir: “Oh, yo creo que Jesús salva, pero no que sana”.
Y ahora, si una serpiente grande tuviera su… o, una bestia grande tuviera su garra en mí, lastimando mi costado, arañando mi costado. Ahora, yo no tengo que necesariamente cortarle la garra. Si solo la golpeo en la cabeza, eso mata todo el cuerpo, mata todas su garras, y todo lo demás, si Ud. mata su cabeza. Bueno, ¿cuál es la cabeza de la enfermedad? ¿Cuál es la cabeza de la preocupación? Lo que es la cabeza de todo esto, es el pecado. Y cuando Ud. mata el pecado, mata la cosa entera. Usted no puede predicar el Evangelio, de ninguna manera, sin aceptar la sanidad Divina. Ciertamente. Ustedes Luteranos saben eso. Ustedes están saliendo del rango. Bueno, estoy contento por eso por ustedes. Sí, señor. Dejemos que el Bautista siga adelante y se enfríe si quiere. Dios seguirá moviéndose y los dejará. Eso es correcto.
Y Uds. Anglicanos, veo que también le están dando la vuelta a eso. Eso es bueno. Solo sigan adelante. Solo sigan moviéndose. Estamos orando por ustedes. Un día, Jesús va a tener una iglesia sin mancha ni arruga, y va a explotar esta cosa, hermano. Él puede levantar de estas piedras hijos a Abraham, y Uds. Pentecostales dejando que se les resbale por las manos. Dios puede levantar Luteranos y otros. Así que es mejor que empiecen a trabajar.

67 Si Jesucristo ha resucitado de los muertos, entonces Él ya sanó; Él ya salvó. Él se ha llevado su preocupación. Él es Jehová-jireh, Jehová-Manasés. Él es Jehová-rapha. Él es cada nombre esta noche que Él fue entonces, Él es ahora. Y la sangre de Cristo lo ha cubierto y redimido de todo lo que Adán le hizo a usted.
Ahora, Ud. no lo tiene en plenitud, pero lo tiene como las arras de nuestra salvación. Si no hay sanidad Divina, no hay resurrección. Eso es correcto. Si no hay gozo aquí en el Señor, no hay gozo allá en el Señor. Nosotros solo tenemos las arras; ese es el depósito de la… ¿Qué será cuando lo veamos a Él y recibamos el valor total de Su redención?

68 Ahora, como Su siervo, solo un hombre, aquí hay personas en esta línea. Hasta donde yo sé, todos ellos son totalmente desconocidos. ¿Lo son Uds., damas, y hombres, quienquiera que sean? ¿Son desconocidos? Levanten su mano si lo son. Hasta donde yo sé, cada uno en la audiencia que yo puedo ver, son desconocidos. ¿Entonces qué hará que esta Biblia sea real otra vez? Es que Cristo venga y haga la misma cosa aquí esta noche, que Él hizo cuando estuvo en Galilea. ¿Es eso correcto? Si Él lo hace, entonces Él es Cristo; Él es Jehova-jireh.
Ahora, hay… Nos damos cuenta que hay personas que nacieron para nunca verlo. Sabemos eso. Dios no quería que ellos lo hicieran, pero la Biblia dice que ellos fueron preordenados para esta condenación. ¿Cuántos saben que la Biblia dice eso? Igual como Uds. fueron preordenados a Vida Eterna.
Así que no puede… Usted no puede hacer un pez de una tortuga. Simplemente no puede hacerlo. Su hechura no es de esa manera. Usted no puede hacer que un hombre que ha dispuesto su corazón en contra de eso, y que no lo cree, no puede hacer que él lo crea. No importa lo que suceda, él no lo creería. Así que Jesús dijo: “El mundo no Me verá más; pero vosotros Me veréis”. La iglesia siempre lo verá a Él. “Porque Yo estaré con vosotros en cada edad, hasta el fin del mundo”. Él está aquí esta noche, Jehová-jireh, Su sacrificio.

69 Ahora, la dama, suba aquí. Ahora, de todo ese sermón largo, y el tiempo, si solo cayó al lado del camino, los pájaros del aire se juntarán. Algo caerá en buena tierra. Puede ser que ellos crean por unos cuantos días. Después de un rato, y luego un rato, el clima caliente y lo ardiente… La gente dice: “¿Acudió Ud. a esa reunión?”.
“Bueno, no hubo nada al respecto”. Lo abrasador…
Otros vendrán, y ellos piensan un poco más y se alejarán. Pero algo caerá en buena tierra. Y nosotros somos responsables de sembrarlo, ¿ven? Dios tiene que dirigir la semilla. Él sabe quién es de Él desde el principio, ¿ven?

70 Ahora, aquí está una dama parada a mi lado. Hasta donde yo sé, nunca había visto a la mujer antes. Ella es completamente una desconocida. ¿Es eso correcto, dama? Si es así, levante su mano. Una mujer que se ve santa, piadosa, limpia, agradable parada aquí, nunca antes nos hemos conocido. Si acaso no es este un cuadro perfecto otra vez de la mujer junto al pozo y nuestro Señor Jesús. No como si yo estuviera tomando Su lugar, o ella tomando su…o, el lugar de la mujer, pero es igual otra vez, un hombre y una mujer. Nunca nos hemos conocido.
Jesús le dijo a la mujer, comenzó a hablar con ella, dijo: “Dame de beber”.
Ella dijo: “No es costumbre que Tú le pidas tal cosa a una samaritana, Uds. judíos”.
La conversación continuó hasta que Él contactó su espíritu. Él encontró en dónde estaba su problema. Ella tenía cinco maridos. Él dijo: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Dijo: “Eso es correcto; tú tienes cinco”.
“Pues”, ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres un profeta. Ahora, sabemos que el Mesías hará eso cuando venga, pero, ¿quién eres Tú?”.
Él dijo: “Yo soy Él”.
Esa era la señal del Mesías. Ella se fue a la ciudad, dijo: “El Mesías está aquí. ¿No es esa la señal del Mesías?”.
Mañana en la noche, tengo un mensaje sobre eso, si es la voluntad del Señor, sobre eso: “¿Cuál Es La Señal Del Mesías?”. Muy bien.

71 Ahora, hermana, yo no soy Mesías; Ud. sabe eso. Yo solo soy Su siervo, el más pequeño en todo Su reino. No digo eso para ser humilde. Lo digo porque es la verdad. Porque con tantas cosas que Dios ha hecho, pues, yo debería tener fe para mover montañas. Pero estoy confesando mis faltas, ¿ven? Que lo siento. Puede ser que no sea la edad; puede ser que no me sea permitido. Pero las cosas que he visto a Dios hacer llenarían volúmenes de libros. Luego pararme, a veces, tengo mis altibajos como todos los demás. Pero la Biblia dice que Elías era un hombre sujeto a pasiones igual que nosotros, y él oró fervientemente que no lloviera.
Bueno ahora, si lo he ilustrado correctamente desde la Biblia aquí, y mostrado por la Biblia, que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, y la gente se paró como lo hacen Uds. ahora, cuando Él supo cuál era su problema ellos declararon que esa era la señal del Mesías. ¿Alguna vez me escuchó predicar sobre eso antes? ¿Es esta su primera vez aquí? No, Ud. ha escuchado el mensaje. Muy bien.

72 Ahora, si no nos conocemos el uno al otro, solo… ¿Qué estoy haciendo ahora? He estado predicando mucho tiempo. Estoy esperando por esa unción, ¿ven? Y cuando venga, Él me lo dirá. Yo solo me humillo a mí mismo. Él hablará a través de mis labios. Y si Ud. está aquí por alguna causa, yo no sé para qué. Pero si Él me dice para qué, o le dice a usted para qué, Ud. sabe que Él sabe cuál es la causa entonces. ¿Es eso correcto? Tendría que ser un Ser sobrenatural, porque yo no la conozco. Entonces depende de lo que Ud. piensa que es, será el resultado que obtendrá de ello.
El romano que le puso un trapo en Su rostro, y lo golpeó en la cabeza, y dijo: “Si Tú eres un profeta, dinos quién te pegó, y te creeremos”. Él no dijo ni una sola palabra. Él no lo abordó correctamente. Pero la mujer que tocó Su vestidura, ella obtuvo lo que pidió, porque ella creyó.

73 Ahora, si Dios me dice, usa mis labios… No pudiera ser mi voz, porque yo no sé. Yo no sabría qué decir. Si yo lo dijera, sería errado. Pero si Dios viene ahora, el Jehová-jireh y provee los medios para cumplir lo que Jesús prometió que Él haría, ¿seguirá creyendo que Él es Jehová-jireh? Dejen que la mujer sea el juez.
Usted está… ha estado enferma, muy enferma. Y yo creo que lo escuché a Él decir, que era algo sobre el intestino. Eso es correcto. Uh-huh. Y Ud. está muy nerviosa, y luego veo una clase de revisión. O Ud. está mirando algo con sus ropas abajo al… Es un nódulo en su costado. Eso es correcto. Jehová-jireh está presente.
¿No pueden ver eso, amigos? Observe la expresión en la cara de la mujer que cambió, tan pronto como esa Luz se asentó sobre ella. Ahora, vamos a no… No tenemos prisa esta noche. Mañana es domingo. Ustedes no van a la escuela dominical hasta como a las nueve en punto.

74 Ahora, entre más hable con la mujer, más se dirá de ella, ¿ven? Entre más yo hable. Ahora, ahora mismo, yo no sé lo que Él dijo que estaba mal con ella. Lo podría averiguar aquí en la cinta. Si alguien lo llega a cuestionar, regresa directamente a la cinta. Observe lo que dice, ahora. Esa es la visión; eso no sana. Pero cuando Ud. lo escucha decir: “Así dice el Señor, cierta y cierta cosa va a suceder”. Ese es Él hablando. Ahora, este es William Branham ahora. Ese fue Él hace unos minutos.
Ahora mire, si volteáramos con la mujer, y solo hablamos con ella un minuto. Yo no sé lo que Él le dijo a ella, pero lo mejor que recuerdo, que había algo que estaba mal con ella… Algo estaba mal con ella. De algún modo, sé que estaba muy oscuro alrededor de ella. Sea lo que haya sido. Eso fue correcto, ¿no es así, dama? Muy enferma. Sí, muy enferma.

75 De acuerdo. Ahora, es eso por lo que la dama está aquí. ¿Es eso correcto, dama? Que se le dijo. ¿Fue cada cosita de eso correcto? Levante su mano. Yo nunca la he visto. No hay manera que… Solo en este momento es la única vez que nos hemos encontrado. Eso es todo, ¿ve? La mujer con su mano levantada a Dios, yo con mi mano levantada. Ahora, hay algo aquí que sabe eso. Ahora, ¿qué es eso? Es un don.
Ahora, yo estoy completamente mudo hasta que Algo habla a través de mí. Este micrófono aquí está mudo hasta que una vida está detrás de él, hablando a través de él. No es el micrófono; es mi voz a través de eso. Y de esa manera es conmigo. Yo no conozco a la mujer; nunca la he visto. Pero cuando yo puedo humillarme a mí mismo a un don que Él me dio, entonces Él mismo habla. Ese es Él hablando, usando mi voz. Pero yo estoy viendo una visión, solo hablando lo que veo.

76 Ahora, vamos solo a… ¿Le gustaría preguntarle a ella otra vez, solo esta vez, una vez más? ¿Le gustaría preguntarle otra vez, solo para ver lo que el Señor va a decir? ¿Lo desearía, hermana? Por supuesto, Ud. cree, me imagino, ahora, muy bien. Pero vamos a preguntarle al Señor y ver lo que Él dirá.
Ahora, Ud. no tiene que mirarme a mí, ni nada. Solo lo que desee… Ahora, si es la voluntad del Señor solo dejarme ver otra vez para Su gloria.
Y, Dios, ten misericordia. Que solo Dios sabe que esto es desde mi corazón para magnificar a Jesucristo —no un motivo egoísta, nada al respecto— solo para magnificar a Jesucristo. Sí, lo veo. Una revisión otra vez. Es sobre los intestinos. Y veo que él dice que Ud. debe ser operada. Eso es correcto. De algún modo veo cuando usted está… se mira más joven de lo que se ve ahora, y Ud. está parada en una línea o algo, se está orando por usted. Me veo a mí mismo parado allí. Fue cuando yo estuve aquí antes, y oré por usted por una clase de condición nerviosa; y era menopausia, y fue sanada. Y veo a una mujer joven, y (veamos), ella fue… ella fue sanada también. Y ella estaba tuberculosa, y fue sanada. Eso es “Así dice el Señor”. Amén. Todo ha terminado, hermana. Vaya a casa, regocijándose y Dios le dé vida.

77 [La dama habla con el Hermano Branham]. ¿Fue ese un testimonio? Discúlpeme, no estoy fuera de mí, pero déjeme contar la historia, un poco… [La dama habla otra vez]. Su hija ha sido sanada de tuberculosis. Oh, yo oré por ella y ella fue sanada de tuberculosis. ¿Es eso correcto? No en esta reunión. Hace diez años, dice ella, yo oré por su hija con tuberculosis, y no volvió a tener un síntoma desde entonces. Ha sido sanada desde entonces. Pienso que debiéramos de decir: “Gracias a Dios. Gracias a Dios. El gran Jehová-jireh”.
Ahora, aquí está otra dama, una persona de apariencia hermosa, mansa, una mujer de apariencia amable. Somos desconocidos el uno al otro. Si Dios me revela ahora… La mujer ya está ungida. Tan pronto como ella caminó por aquí. Vieron que la primera mujer… Ha pasado bastante tiempo, porque el servicio estaba cambiando. Pero la mujer está sufriendo con una condición nerviosa. Eso es correcto, ¿no es así, dama? Ahora, se fue de mí. Aquí está otra vez. Hay algo mal en los intestinos también. Ella tiene un problema de intestino, y fue operada por ese problema intestinal, y el cirujano cometió un error. Él cortó la cosa equivocada, y cortó un nervio que se fue a la vejiga, y está teniendo problemas con eso. Eso es: “Así dice el Señor”. ¿Lo cree?
Oh, Dios, nuestro Padre celestial, te ruego que toques a nuestra hermana, y la sanes, o dale lo que ella necesita. Oramos en el Nombre de Cristo. Amén. Dios le bendiga, hermana.

78 Muy bien, solo sean reverentes. No se estén moviendo ahora. Siéntense muy callados. Siento esta noche, que el Señor va a hacer algo especial esta noche. Simplemente me siento de esa manera.
¿Qué piensa al respecto, joven, sentado aquí, con el cabello como ondulado? ¿Cree con todo su corazón? Está teniendo problemas nerviosos, ¿no es así? Eso es correcto. El joven con la camisa azul, y corbata como amarilla, está teniendo problemas con sus nervios. Si eso es correcto, levante su mano. Usted ya no los tiene ahora. Su fe lo ha salvado.
¿Qué tocó él? ¿Qué tocó él? Él nunca me tocó a mí. Pero él tocó al Sumo Sacerdote que puede compadecerse de sus enfermedades, y Él respondió a través de mí. Allí está. Si puedes creer, todas las cosas son posibles. Tengan fe.

79 Somos desconocidos el uno al otro, dama. Me supongo que no nos conocemos el uno al otro en absoluto, pero Dios nos conoce a ambos. ¿Es eso verdad? ¿Cuántos van con este, dos o tres personas? Quiero tres testigos y… ¿Segundo? La tercera persona. Muy bien, ¿si es la voluntad del Señor revelar por lo que está Ud. aquí, lo aceptará? ¿Lo aceptará la audiencia con todo su corazón? Ahora, aquí estamos, ambos con manos levantadas ante Dios; nunca nos hemos conocido en la vida. Yo no sé más de esa mujer como de ningún otro. Pero ahora, solo piense: Justo en esta habitación Ud. sabe que hay Algo que está haciendo esto. ¿Es eso correcto? Y está exactamente en lo que la Biblia dice que se llevaría a cabo.
Ahora, ¿cuál es su opinión sobre esto? Es Dios. Él no tiene que hacer esto para probar que Él es Dios. Pero Él dijo que lo haría. Eso es lo que lo hace: Él dijo que lo haría.

80 La dama ha estado teniendo problemas durante un tiempo, y es… Ella se enfermó con algo como ictericia. Y eso vino del hígado, y se asentó en el hígado, y está teniendo un gran problema. Yo la veo comer, y luego va y lo vomita, solo sigue comiendo y vomitando. Usted está extremadamente nerviosa. Eso es correcto. ¿Me cree que soy el siervo de Dios? Usted no es de esta ciudad. Usted es de un lugar (si acaso puedo leer bien ese nombre), es Winfield, Alberta. Sra. Hoggs. Vaya a casa, y sea sanada. Jesucristo la sana. Dios le bendiga.
Solo tenga fe; no dude. Somos desconocidos el uno al otro, dama. Yo no la conozco a usted. Nunca la he visto en mi vida, hasta donde sé. Sean muy cuidadosos, ¿ven? Solo manténganse sentados diez minutos más. Miren, cuando se mueven… Esa unción aquí… Escuchen, si pudiera explicárselos, seguramente, lo haría. Miren, eso es lo que causa incredulidad. El Ángel del Señor… ¿Cuántos saben que cuando yo estuve aquí antes, Él dijo: “Si logras que la gente te crea, y luego eres sincero al orar…”?
¿Recuerdan cómo solía orar y tomar la mano de la gente? ¿Se acuerdan de eso? Y Él me dijo que acontecería que yo conocería los secretos mismos de su corazón. Dijo que era la evidencia del Mesías, la promesa a Él, y que Él hizo la misma cosa. ¿Cuántos saben que yo no podía hacerlo entonces? ¿Pero que Él dijo que llegaría a acontecer? ¿Cuántos en la otra reunión me escucharon decir eso? Bueno, ¿ven lo que ha hecho?
Ahora, si yo digo: “Sean reverentes”. Y Uds. solo siguen moviéndose, yendo, caminando, ¿ven? ¿Qué hace eso? Cada uno de Uds. es un espíritu. Y cuando Uds. se mueven, eso interrumpe algo, ¿ven? Y así es como Uds. lo reciben. Solo sean reverentes, y créanlo con todo su corazón, ¿ven?

81 Ahora, si solo son reverentes. Tomemos… digamos esta mujer aquí, luego después de esto, hagan como Uds. quieran. Pero yo seré inocente delante de Dios, y Dios será inocente delante de la gente… Si esa es la verdad de que no nos conocemos, y Dios me revela en unas cinco personas que están… el quinto, sexto, o algo… Bueno, lo que sea que son, si Dios ha revelado eso, entonces Dios ya no está obligado a la gente, porque Él se probó a Sí mismo que está vivo. Yo puedo decir eso. Eso depende de lo que Uds. creen al respecto. Eso depende de ellos. Pero en cuando a probarlo, Dios se ha hecho claro.
¿Cuántos creerán eso con todo su corazón? Muy bien.

82 La dama sufre con una condición extremadamente nerviosa. Y luego ella quiere oración por sus ojos también, porque sus ojos se están poniendo más y más débiles. Se están apagando. Es el endurecimiento del nervio en el ojo. El nervio óptico se está muriendo, lo cual está apagando la vista. Pero Ud. está muy preocupada por algo, y está agotada, y está… Veo que sacude su cabeza o algo, y en… Incluso algunas veces se pregunta si en realidad está salva. Usted tiene problemas con eso. Eso es verdad. Usted ha dudado de su experiencia de ser salva, pero le diré ahora que lo está. Pero esto fue causado por un llamado, alguna clase de impacto que tuvo, alguna noticia o algo que la impactó de repente y provocó esto. Creo que fue la muerte de su esposo el otoño pasado. Dios bendiga su corazón, dama. Vamos a quitar la tristeza. Todo va a estar bien.
Dios misericordioso, mientras me paro delante de esta querida mujer, y sabiendo que hay un espíritu de tristeza alrededor de ella, yo pido por Tu misericordia divina y guianza. Poniendo mis manos sobre ella, ordeno que ese espíritu deje a la mujer. Cristo vive. Cristo no puede retractarse de lo que dijo, porque Él es Dios, y Él conoce todo desde antes de decirlo. Y condeno ese espíritu que dañaría a esta mujer. En el Nombre de Jesucristo. Amén.

83 Solo quiero preguntarle, ¿acaso no fue algo sobre… estaba Ud. preocupada sobre descarriarse o algo como eso? ¿Algo por el estilo? Bueno, mire, déjeme decirle… sobre su experiencia. Ahora mire, hermana, esto pudiera lastimar un poquito en la audiencia. Ahora, si Ud. no cree esto… Estoy hablando con la mujer, ¿ven? Dios no maneja Sus negocios de esa manera. Ahora, usted sabe que una vez fue salva. Usted sabe eso. Bueno, si Dios la salva aquí, sabiendo que Él la iba a perder por acá, Él derrota Su propósito mismo. Él no puede perderla. Tal vez Él tenga que sacarla de la tierra por causa de su pecado, como el hombre en la Biblia, que estaba viviendo con su propia madre, y ellos se lo dejaron al diablo para la destrucción de la carne para que el alma fuera salva. Pero Él no puede perderla. Usted es de Él. Antes que el mundo comenzara, Él la ordenó a usted a Vida Eterna. Y es el diablo que está tratando de engañarla en eso. Llámelo a él un mentiroso. Jesucristo, Jehová-jireh, ha provisto un lugar para usted. Vaya por eso. Viva feliz. Dios le bendiga.

84 Dios le bendiga, señor. ¿Cómo le va? Somos desconocidos uno para el otro. Yo no lo conozco, pero si Jehová-jireh, Quien ha provisto el sacrificio y provisto Su Espíritu aquí… Usted está en necesidad. Veo que Ud. está en necesidad. Bueno, si está en necesidad, Él es Jehová-jireh, el Señor proveerá. Ahora, Él proveyó un camino para usted. ¿Cree Ud. eso? Jesús es ese camino. Muy bien. Él proveyó un don para revelarle Jesucristo a usted. Si Él hace eso, ¿aceptará Su provisión para usted? Usted está sufriendo con bocio, es un espíritu que lo ahoga en su garganta. Eso es correcto. Está por dentro. Es por causa de una condición nerviosa, lo que se conoce como bocio nervioso, un espíritu de ahogo. Usted se ahoga todo el tiempo. Correcto. Usted no puede verlo, pero está por dentro. Esa es la razón por la que si hay un bocio colgando afuera, y yo lo hubiera dicho, entonces lo habrían sabido mirándolo. Pero no pueden verlo.
Siendo que la audiencia pudiera pensar que había un rastro de eso, crea en el Señor Jesús, y créame que soy Su profeta. ¿Hará Ud. eso? ¿Cree que Cristo me envió para hacer esto por usted? Y yo solo actúo en Su lugar aquí. Yo soy la rama de Él que es la Vid.

85 Hay alguien más en su familia que tiene un bocio. Ese es un hombre, y él está en el hospital, y es su tío. Usted está orando por él. Eso es “Así dice el Señor”. Usted tiene una amiga por la que está orando. Eso es correcto. Ella tiene problema con sus ojos. Eso es “Así dice el Señor”. Ahora, ¿me cree que soy Su profeta? Entonces Jehová-jireh ha provisto algo aquí para usted. ¿Lo acepta?
Jesús, Hijo de Dios, que ella reciba lo que ha pedido; ruego en el Nombre de Cristo. Amén. Dios le bendiga, dama.

86 ¿Cree Ud., mi hermana, cree que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios? ¿Me cree que soy Su siervo enviado para vindicar Su Palabra para probar en estos últimos días que esta generación gentil vería la gloria? La luz que brilló en Jerusalén está brillando en el mundo del Oeste. ¿Cree Ud. que eso es lo que está brillando aquí esta noche, Cristo el mismo ayer, hoy y por los siglos? ¿Lo cree?
Entonces si Ud. es como la mujer junto al pozo, y Su Espíritu está aquí, usted y yo somos solo hermanos y hermanas, porque usted es Cristiana. Si Dios me revela lo que quiere… lo que tiene, cuál es su enfermedad, o lo que sea que es, y lo revela, usted sabrá si es la verdad o no.
No es enfermedad. Usted está parada aquí por alguien más. Es un asunto doméstico. Es su esposo. Él no es salvo, y usted está a punto de tener un hogar roto. Eso es “Así dice el Señor”. Él afirma que es salvo. Él dice que lo es, pero sus frutos prueban que no lo es. Y Ud. ha venido aquí esta noche, pensó que vendría a la plataforma y me pediría que orara por él. Eso es correcto. ¿Cree usted? Usted lo ama a él. No quiere un hogar roto. Bueno, vamos a orar que Dios lo mantenga unido.
Padre Celestial, mientras una pobre mujercita se inclina aquí, al pie de la cruz, pidiendo misericordia. Dios, concédele misericordia; yo ruego en el Nombre de Cristo. Amén.

87 Solo un momento. Reverencia por un momento. Algo sucedió. Tan pronto como la mujer vino aquí, un espíritu destelló, y corrió hacia la audiencia. Ahora, sean reverentes; estén orando, Cristianos.
La mujer está sufriendo con un problema estomacal. Es causado por una condición nerviosa, pero…
Sí, es ese hombre, sentado allá al final del asiento. Permítanme voy a ver si puedo captar su atención mientras la unción está sobre él. Aquí está una raya negra entre él y ella. Es ese diablo gritando por misericordia, ¿lo ven? Él está llamado al otro espíritu así como yo llamo a la gente a orar, ¿ven? Estén en oración, ¿ven? Este demonio está llamando por misericordia; los dos son la misma cosa.
El hombre tiene un problema en su pecho. Sentado al final de esta hilera de ese lado. Justo aquí. Y él tiene un problema estomacal. Usted es de Peace River. Eso es correcto. El hombre aquí es un tanto calvo de enfrente. Señor, dama, la raya se ha ido; el diablo está derrotado. Ustedes dos están sanados. Vayan a casa y sean sanados, en el Nombre del Señor Jesucristo. Ambos. Usted está bien.

88 Es un problema de damas: un desorden femenino. ¿Cree que Jesús la va a sanar?
Padre Dios, bendice a esta jovencita, y que ella reciba su sanidad esta noche; ruego esta bendición en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya creyendo ahora.
¿Cree que Dios sanará ese problema de riñón y su espalda, y que se pondrá bien? ¿Cree que Él lo hará? ¿Lo acepta con todo su corazón? Entonces, Jesús, oro que Tú le des conforme a su fe, y que sea sanada. Amén. Dios le bendiga, hermana. Tenga fe.
Si lo va a creer con todo su corazón, ese corazón dejará de hacer eso, y usted será sanado. ¿Lo cree?
Alguien por aquí, pero no capté exactamente quién era con el problema cardíaco, sentado aquí en el balcón, justo en esta dirección aquí.
¿Qué piensa al respecto, hermano? ¿Aceptará su sanidad? ¿Cree que el Señor Jesús lo va a sanar? Si lo cree, puede tenerlo también. Dios le bendiga. No llore, a menos que se esté regocijando. Vaya y siga su camino ahora, y que sea sanado para la gloria de Dios.

89 Como que pensó al principio que no iba a entrar aquí, ¿no es así? Pero Él lo sanó de su problema estomacal mientras estaba sentado aquí abajo. Ahora, siga su camino por aquí y vamos a regocijarnos y decir: “Gracias sean dadas a Dios”.
Usted es una mujer que se ve saludable como para ser anemia, pero usted está anémica. ¿Cree que Cristo la va a sanar?
Jesús, oro que Tú la ayudes. Concede que ella sane para la gloria de Dios. En el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, hermana. Tenga fe.
¿Para el bebé? ¿Cómo te va, niñita? Tú sabes, cariño, cuando Jesús estaba aquí en la tierra, Él vio a las pequeñas niñas dulces como tú… [Cinta en blanco]… No, no se preocupe, hermana; eso se irá de ella. Amén. Solo tenga fe.
Usted está lista para que la operen de ese tumor, pero Dios se lo va a quitar, si lo cree. ¿Lo cree? ¿Lo acepta?
Padre, Dios, oro que Tú sanes a la mujer y que se alivie completamente, en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Tenga fe.

90 Hay una dama sentada aquí mismo, mirando hacia acá. No, yo no puedo sanarla, dama, pero usted está ciega; y está orando. Si solo acepta este mensaje que le doy, en el Nombre de Cristo, recibirá su vista. Si lo cree, la dama sentada aquí atrás. Ella está usando un sombrero café, el cabello un tanto canoso. Hay una luz justo arriba de ella, pero se mantiene arriba de ella. Ella piensa que no puede ser sanada. Quite eso, hermana; usted puede ser sanada. Y cuando yo deje de hablar con usted, quiero que mire arriba hacia esas luces. Mire si acaso no ve la luz. ¿Ve la luz? ¿Puede ver esa luz arriba de usted, la mujer ciega? Si puede, levante su mano. Eso es correcto, dama, tóquela allí por el brazo, allí mismo. Muy bien. Allí lo tiene, sabía que iba a poder ver, ¿ve? Yo iré hacia usted, si solamente cree. Amén.
¿Qué piensa de eso, señor? Se ve muy interesado en esa dama. Usted tiene un pequeño saco a cuadros. ¿Cree Ud. eso? Esa luz se movió de la dama a usted. ¿Cree que soy el profeta de Dios? Si Dios me dice qué es lo que Ud. quiere Dios haga por usted, ¿creerá que Él lo hace? Bueno, cálculos biliares y problemas estomacales… Si Ud. lo cree con todo su corazón, que Jesucristo, el Hijo de Dios, lo va a sanar y aliviar. ¿Cree que Él lo hará? Entonces levante sus manos y acéptelo. Dios le bendiga. Vaya, y que la paz de Dios vaya con usted.

91 Aquí está una dama sentada aquí abajo, con un sombrerito azul. Ella está orando por alguien. La veo en su hogar orando frente a una Biblia abierta. Ella está orando por un problema doméstico. Ese es su hijo, por su hogar. Él es un alcohólico, y Ud. le está pidiendo a Dios que lo salve. Eso es correcto, dama. Si eso es correcto, levante su mano. Tenga fe. Su fe lo tocó a Él. Ahora, crea por el que está orando, y puede recibir lo que está pidiendo.
Muy bien. ¿Es esta la dama? Oh, la mujer está sorda. Ella tiene un espíritu de sordera en ella. La mujer está sorda. Muy bien. No sé lo que Dios hará con respecto a esto; no tengo idea. Pero si Uds. oran conmigo… Ahora, esta dama aquí está sorda, y pareciera que hay una tristeza negra alrededor de ella en alguna parte. Ella está afligida; no puede oírme, pero está afligida por algo. Y es que acaba de fallecer alguien en la familia: el padre. [La mujer dice “Abuelo”]. Padre… el abuelo del niño, el padre de la madre. Así es. Eso fue anoche, ¿ven? Eso no sana a la muchacha.
Ahora, ella no puede oír. La fe viene por el oír, y ella no puede oír. Entonces, ¿cómo puede la fe venir a ella? Ahora, yo no sé lo que Dios hará, pero le pediremos que lo haga. Y si Él no lo hace, eso no lastimará nuestra fe ni un poquito. Creeremos que Dios lo hará en Su tiempo, pero yo no sé exactamente cuál es la causa. Quiero que cada persona aquí mantenga sus rostros inclinados y sus ojos cerrados… [Cinta en blanco].
…ruego que Tú la sanes. Y si te complace, Señor, y hemos hallado gracia en Tus ojos, permite que el espíritu se vaya de ella inmediatamente, para que pueda oír para que la gente pueda saber que la Biblia está siendo cumplida, que dice: “Cuando el espíritu sordomudo se fue del hombre, él pudo hablar y oír”. Nos damos cuenta que ella, tal vez, no hablará claramente, no escuchará perfectamente, porque nunca ha oído. Ella no sabrá cómo actuar o cómo decir una palabra. Pero oramos, Dios, que Tú sueltes esos nervios que están muertos en sus cuerdas vocales, y en sus oídos, por el tímpano, que ese espíritu sordomudo que la tiene tomada, que pueda ser echado fuera. En el Nombre de Jesucristo.
[El Hermano Branham chasqueó sus dedos]. Yo amo a Jesús. Amén. Amén. [La muchacha trata de repetir al Hermano Branham]. Pueden levantar su rostro. El espíritu sordomudo ha dejado a la muchacha. Observen. [El Hermano Branham chasqueó sus dedos otra vez]. Alabado sea Dios. [La muchacha trata de repetir otra vez]. Alabado sea el Señor. Vamos a decir: “Bendito el Señor”. Dios le bendiga, hermana. Enséñele a ella esto ahora. ¿Escucha aquí, me escucha? [El Hermano Branham chasqueó sus dedos]. Eso es. Digamos: “Bendito el Señor”, todos. Gracias Señor.
Ahora, la madre que le enseñe a la niña; es como un bebé. Tendrán que enseñarle todo otra vez.

92 ¿Cuántos creen ahora, con todo su corazón? ¿Creen que Jehová-jireh está presente? ¿Acaso no fue anoche que Él hizo que una mujer, de unos treinta o treinta y cinco años de edad, algo como eso, que estaba totalmente sordomuda desde niñita, o nacimiento, ambos hablar y oír? ¿Es eso correcto? Él es Dios, ¿no es así? Jehová-jireh.


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