S.501 57-0811A  El Don Más Grande En La Biblia 

Tiempo de lectura: 36 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

El Don Más Grande En La Biblia

Edmonton, Alberta, CANADA

57-0811A

1 Gracias. Pueden tomar asiento. Estoy muy contento de ver a toda esta multitud de gente maravillosa en esta tarde. Creo que son tantos como los que tuvimos anoche. Normalmente en las reuniones del domingo en la tarde no son muchos, porque, pues, como que a la gente le gusta salir el domingo en la tarde y toman un tiempo para ellos mismos en tranquilidad, pero a pesar de ello muestra que hay un interés, en la gente que está aquí que ama al Señor. Así que estoy muy feliz por esto.
Acabo de hablar con el Hermano Carbol aquí, y él estaba… Estábamos hablando de la buena música y cantos que disfrutaba a medida que venía para acá y estaba hablando con mi amigo, el Hermano Rasmussen, detrás de la cortina.

2 Y ahora, las reuniones continuarán el martes en la noche. El Hermano Carbol y su grupo evangelístico continuarán. Y esta excelente música y los cantos, más la predicación, orando por los enfermos, y demás, eso continuará. Estoy seguro que ya anunciaron el lugar donde se llevará a cabo, Hermano Carbol. Por lo tanto, pueden seguir disfrutando de estas finas bendiciones.
Y hace solo un rato, recibí una carta de un amiguito mío de Anchorage, Alaska, y por poco le gana a llegar a su carta aquí. Fueron quince minutos, que su carta llegó antes que el Hermano Fandler. Él está aquí en alguna parte. Ha sido un muy buen amigo mío de Suiza.

3 Y en verdad que podemos recordar su conversión y cómo el Señor lo llamó y lo que él era. Y una vez él fue un individuo bastante rudo. Y él pensaba que esto era una especie de fraude o algo un tanto manufacturado. Y él trajo a alguien y lo puso en la línea de oración, alguien que él conocía. Y el Espíritu Santo no solo le dijo al hombre quién era, pero le dijo quién era el hombrecito que lo había traído. Así que, eso lo arregló a él bastante bien. Y hemos sido grandes amigos desde entonces.
Ernie, ¿en dónde te encuentras? Solo ponte de pie o algo o levanta tu mano, o en alguna parte. Él está aquí en alguna parte. Ernie Fandler. Él solo es un poco vergonzoso. Sí, allá arriba en… ¡Oh, vaya! ¿Quién pudiera verte hasta allá arriba? El Hermano Ernie y su linda esposa, y dos lindos niñitos. Yo estuve en su hogar cuando estaban en Shawano, Wisconsin. Y van otra vez de camino allá, vienen de Anchorage, Alaska. Y él dijo que iba a tratar de llegar aquí, pero cómo es que él condujo esas dos mil millas de rocas [3218 Km. Trad.], y el camino y el lodo… Uds. debieran ver su carro, al tratar de llegar aquí para disfrutar el servicio. Esa es lealtad, ¿no es así? Esa es una verdadera lealtad.

4 Y ahora, esta noche será el servicio de sanidad otra vez. Y estamos esperando que Cristo haga mucho más abundantemente esta noche. Y esta tarde se dio para un servicio evangelístico, y para que inmediatamente después yo pueda hablar, y luego tendremos tiempo para ir a casa y para que puedan comer y regresar de nuevo. Una mañana muy ocupada. El Señor ha estado lidiando maravillosamente con los individuos que he entrado en contacto esta mañana. Él mostró visiones y enderezó vidas y así sucesivamente. Él es maravilloso. Todos nosotros le amamos a Él, estoy seguro de eso.
Y si de casualidad hay alguien aquí de Calgary, tenemos todas esas invitación y demás, y todas son apreciadas, pero yo… Y quizás antes que entre el invierno pueda regresar a Calgary para una pequeña reunión allá, tal vez de miércoles a domingo. Ellos dijeron que podían conseguir los terrenos tradicionales, pero no después cuando se ponga muy frío. No es… No creo que haya sido acondicionado para el invierno. Por lo tanto, tal vez podamos regresar. Tengo que venir a Idaho este otoño. Y tal vez de allí pueda subir y pasar ese fin de semana con la gente de Calgary y tener un compañerismo allá.

5 En verdad que se aprecia toda la fina cooperación con estos ministros de aquí, sin más invitación de la que ellos tienen. Solo… El Hermano Sothmann, al cual he aprendido a amar como un querido y amado hermano. Él vino para acá. El hermano Fred no es un ministro, pero él ama al Señor con todo su corazón. Déjenme decirles, Uds. no encontraran un hombre más fino que Fred Sothmann. Él simplemente es uno que… Él no se encuentra ahorita aquí y esa es la razón por la que puedo decir eso, ¿ven? Y sencillamente él es un buen hombre.
Discúlpenme yo… ¿Qué no te llevó Billy a la habitación de atrás? Fred, Billy quiere verte detrás de las cortinas esas. Se supone que yo le iba a decir eso y pensé que él había bajado de la plataforma. Lo siento. Tus pecados te alcanzarán, ¿no es así? [El Hno. Branham se ríe. Trad.] Honestamente yo creí que él estaba allá atrás. Billy quería verlo allá atrás de la plataforma concerniente a algo de las cintas, Leo, sobre algo, alguien quería la reunión completa en la cinta o algo.

6 Ahora, yo puedo hablar mientras que él no está. Ciertamente él ha sido un verdadero hermano para mí. Y él viene para acá y de la mejor manera que puede, reúne a los ministros y les avisa que vamos a venir. La razón por la que tratamos de hacer esto es porque si uno tiene un patrocinio, bueno entonces, esa cierta denominación que está patrocinando, la otra denominación siente que no tienen nada que ver en ello. Pero si uno viene solamente…
Este es mi motivo: Estoy haciendo planes, si es la voluntad del Señor, de hacer un gran esfuerzo este próximo verano en los Estados Unidos, si es la voluntad del Señor, y en Canadá. Estoy ordenando una carpa donde se puedan sentar alrededor de ocho a diez mil personas, y queremos averiguar los sitios donde podamos poner esta carpa y no solo quedarnos cuatro o cinco días o una semana. Queremos quedarnos cuatro o cinco semanas, para enseñar, para así tomarme las tardes, y demás, y poner un fundamento lo más estrechamente posible.

7 Y luego algunas veces cuando los espíritus malignos salen de una persona —muchas veces ellos no saben eso— ellos no saben qué hacer. Bueno, ellos no… y unos de ellos dicen: “Oh, me enfermé, o…”. Bueno, se supone que debe ponerse más enfermo. Ellos no saben eso. Cuando, como un crecimiento dentro de Uds.…. Ahora, no estamos lidiando con ese crecimiento. El doctor lidia con eso cuando se lo saca. Pero con lo que estamos lidiando es la vida en ese crecimiento. Es esa vida.
Ahora, por ejemplo, con el cáncer. El cáncer es uno de los mayores asesinos. Bueno, mire, el cáncer tiene una vida. Y es otra vida aparte de la vida de Ud. Y es un crecimiento, esparciéndose. Ahora, la Biblia lo llama diablo. La medicina le ha puesto el nombre de cáncer, lo cual viene de la palabra “cangrejo” con piernas y esparciéndose. Pero en el término real es un diablo, y un diablo es un atormentador.

8 Y él se establece en el cuerpo de Ud., sale de una pequeña célula que ha sido herida, o usualmente, y la pequeña célula recae y puede algunas veces costarle la vida. Esa es una gran palabra para que la diga un Bautista: “recaer”, ¿verdad? Pero de todos modos, cuando una célula recae, eso interrumpe cada célula en su cuerpo, si el diablo puede entrar a esa pequeña célula.
Ahora, el diablo no puede crear. Él no puede crear ni una sola cosa. Él solo puede pervertir lo que Dios ya ha creado, ¿ven? El pecado es la justicia pervertida, ¿ven? El pecado no es nada… El diablo ni siquiera pudo crear el pecado. Él solo puede pervertir la justicia, ¿ven? Porque solamente hay un creador: ese es Dios. Y solamente Dios puede crear. Pero el diablo toma lo que Dios ha creado y lo pervierte. Dios los creó para que Uds. fueran hijos e hijas de Él. El diablo se introduce en Uds. y los pervierte a su manera. Y eso es lo que causa el problema.

9 Ahora, un cáncer: Cuando esta vida ha salido del cáncer, está muerto. Pero el crecimiento continúa allí al menos que se lleve a cabo un milagro. Bueno, ese crecimiento cuelga allí, sin vida en él. Está muerto. Un pedazo de carne así de grande en su cuerpo, y (en la manera clara de hablar del Sur) se pudre, en su cuerpo, bueno, entonces su corazón empieza a latir y cada vez que late, su sangre pasa por el corazón y purifica el torrente sanguíneo, y recoge la sustancia muerta de este cuerpo de cáncer, y provocará una fiebre. Ud. estará más enfermo que nunca. Y eso probablemente… Ud. se sentirá bien en las primeras setenta y dos horas, porque en unas setenta y dos horas, después un cuerpo se corrompe.

10 Igual como si usted le disparara a un venado hoy o a un animal, si lo pone en la báscula y lo pesa y le dice a los muchachos: “Ese venado pesa tanto y tanto”. Tenga cuidado, en la mañana no pesará eso por muchas libras, ¿ven?
Si alguien muere, la funeraria le retira los dientes falsos, o el ojo artificial, o algo, porque cuando se encoje explota. Pero simplemente deje ese cuerpo allí por unos cuantos días, entonces se pondrá más grande que nunca.
Observe a un perrito o algo, a un animalito atropellado en la calle, cómo se pone más grande, se hincha en unos cuantos días. Bueno, eso es lo que sucede, ese cáncer que está por dentro de Ud., el crecimiento, el tumor. Ud. simplemente se pone más enfermo. Y la persona dice: “Oh, perdí mi sanidad”. Si ellos no han sido entrenados para saber cómo aferrarse a la fe…

11 Ahora, mire, Dios en el principio sabía todas las cosas, y cuando no había nada, ni siquiera luz o nada, Dios solo dijo: “Sea así…”. Y Él se mantuvo con Su Palabra y Su propia Palabra creó los cielos y la tierra. Solo por una concepción mental. Él tenía… Él lo iba a tener y solo dijo: “Sea así…”. Y Su propia Palabra llegó a ser una creación. Y el suelo sobre el cual está usted el día de hoy no viene siendo más que la Palabra de Dios hecha manifiesta. Eso es correcto. Cualquier cosa que Dios habla, absolutamente tiene que producirlo. Simplemente no se puede evitar.
Miren a Jesús cuando Él bajó de la montaña. Él tenía hambre y buscó en un arbusto algo de comer, y no había nada allí. Él dijo: “Nunca más coma nadie fruto de ti”. Y solo continuó. Nunca le gritó, Él solo dijo: “Ningún hombre coma de ti”. Uno de los apóstoles lo escuchó. Y cuando pasaron al siguiente día, ese árbol estaba seco, ¿ven? Él habló Su Palabra y no lo dudó ni siquiera un poquito sino que iba a suceder de esa manera, y la vida salió del árbol. Dios lo dijo.

12 Eso es lo que estaba predicando anoche sobre Abraham. Cuando la Palabra es hablada por Dios, solo manténgase aferrado a eso, y creará exactamente lo que dice que hará. Pero Ud. no lo puede hacer dudando y saltando y de arriba abajo. Ud. solamente tiene que aferrarse a eso. Quédese con ello. Dios hará que se manifieste.
Y yo pienso que si tuviéramos un mes para quedarnos en una ciudad de este tamaño, y dejar que todos los ministros, y demás, y la cooperación, que todos, todas las iglesias, yo creo… y tener reuniones de oración, y dejar que la gente venga y escuche las instrucciones por uno o tres servicios aún antes de que se ore por ellos. Luego cuando ellos vienen a la plataforma, están listos, ¿ven?, para recibir su sanidad.
Y yo creo que podemos tener un verdadero avivamiento aquí mismo en esta ciudad, porque puedo ver con solo venir aquí, de entrada por salida, y ver, y decir cómo el Espíritu Santo está tomando el control ahora aquí mismo, significará algo.
Por lo tanto, esta reunión va a continuar, así como dije, con nuestro Hermano Carbol que está aquí, después que nosotros nos hayamos ido. Oro para que pueda ser una de las más grandes reuniones que él haya tenido, porque él ha sido un hermano verdaderamente maravilloso cooperando y haciendo todo lo que puede hacer para ayudar durante la reunión.

13 Ahora, oremos. Bendito Señor, a medida que venimos a Tu Divina Presencia en esta tarde, con gozo en nuestros corazones porque estamos más que persuadidos que Jesucristo es el Hijo de Dios y que Él lo resucitó de los muertos de acuerdo a las Escrituras, y ha vindicado Su vida eterna en nuestra presencia durante esta semana. Lo hemos visto a Él en Su gran y magistral obra, vivo, igual como Él lo fue en las generaciones pasadas de estos dos mil años.

14 Y, oh, cómo nuestros corazones se regocijan de saber que la Biblia es la verdad, y Dios todavía ama a Su pueblo. Y Él nos ha visitado en estos últimos días, para llamar de los gentiles, aquellos que no eran dignos, a una iglesia, un pueblo para Su Nombre.
Y ruego, Padre, que en este día Tú puedas, en esta hora que viene en este servicio de predicación, que Tú simplemente nos unjas de una manera tan maravillosa, para que nuestros corazones puedan ser conmovidos más profundamente, y se enraícen más en Tu amor y fe como nunca lo hemos estado. Y permite que cada uno de nosotros, al salir de estos terrenos en esta tarde, tengamos una mejor determinación en nuestros corazones de servirte a Ti, como nunca antes en nuestras vidas.

15 Se está haciendo tarde. El Hijo del hombre llegará un día de estos, y debemos trabajar mientras hay luz para poder hacerlo. Y ayúdanos, Señor, para poner a un lado todo peso y pecado que tan fácilmente nos asedia, que podamos correr con paciencia la carrera que está por delante, mirando al Autor y Consumador de nuestra fe, al Señor Jesucristo.
Ábrenos la Palabra este día. Y permite que el Espíritu Santo santifique los labios que hablan. Y que Él tome la Palabra de Dios y se la dé a cada corazón hambriento así como tenemos necesidad. Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.

16 Hace un tiempo salió un pequeño lema: “Es más tarde de lo que piensa”. Yo tengo un carrete. Debí haberlo traído. Aquí sería un maravilloso lugar para mostrarlo: Tres Minutos Para La Medianoche. ¿Hay alguien que lo haya visto? Yo lo tengo, y por poco me vuelvo a convertir cuando vi eso. No queriéndolo decir de esa manera: convertido de nuevo. Simplemente agitó mi alma de tal manera.
Ustedes saben, si quieren saber qué día del mes es, miren su calendario. Pero si quieren saber qué día están viviendo de acuerdo al ciclo del tiempo, observen a los judíos. Ese es el calendario del tiempo de Dios.
Y la película comienza cuando estos judíos vienen llegando de Irán y la Revista “Look” publicó grandes artículos al respecto. Esos judíos eran tan primitivos que ellos nunca habían visto siquiera un arado de acero. Ellos araban con viejos palos de madera, así como lo hacían hace dos mil años. Y cuando esos grandes aviones bajaron y recogieron a esos judíos y los trajeron de vuelta a Palestina, cumplió lo que los profetas dijeron que ellos serían… cuando regresaran, ellos retornarán en alas de águilas.

17 Y cuando los estaban bajando de los barcos y de diferentes partes del mundo, del Este, y Oeste, del Norte y del Sur, a medida que iban llegando, estaban cargando en sus espaldas a los más ancianos, sus madres ancianas, y abuelas, y padres, en la entrevista se les preguntó: ¿Para qué están regresando a la patria, para morir en la patria y ser enterrados?
Ellos respondieron: “No, hemos venido a ver al Mesías”.
No repasen eso muy a la ligera. Recuerden, el pueblo judío fue declarado como nación en 1946, en abril… o, el 6 de mayo, en 1946, y el Ángel del Señor se me apareció en abril… o el 7 de mayo de 1946. Y la bandera más antigua del mundo, con la estrella de seis puntas de David, que había estado abajo por dos mil años, ondea otra vez sobre Jerusalén. Estamos en el tiempo del fin.

18 Cuando esos judíos entraron, ellos no habían escuchado tal cosa como Jesús. Y muchos de ustedes noruegos y gente sueca que está aquí, la Iglesia de Filadelfia de Estocolmo, Suecia, mandó miles de Biblias, Nuevos Testamentos, a los pequeños judíos. Y los judíos, a medida que leían esta Biblia, le dijeron a los que estaba al lado de ellos: “Si este es el Mesías, Jesús el Mesías, veámosle hacer la señal del profeta y le creeremos a Él”. Los judíos buscan señales; los griegos, sabiduría.
Qué hermoso escenario para el ministerio, que el Señor me ha dado. Recientemente estuve a doscientas millas [321 Km. Trad.] de Palestina. Y tenía mi boleto para ir; yo pensé: “Esta es la hora”. Y el Espíritu Santo me llamó en un avión en el Cairo, Egipto. Yo me fui a la parte de atrás del lugar y oré y Él dijo: “No vayas ahora”.

19 Me gustaría ver el día cuando entremos allá y tomemos a todos esos miles de judíos y les digamos: “Ahora, ¿es verdad que si Él efectúa la señal del profeta, la resurrección, Uds. lo aceptarán a Él? Entonces vayan y busquen a unos hombres y tráiganlos acá. Veamos si Él es el Mesías, el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. Y cuando el Señor obre así como Él lo está haciendo aquí, yo espero ver a diez miles de judíos venir a Cristo al mismo tiempo.
Y cuando Dios se vuelva a los judíos, el día gentil habrá terminado. Eso es correcto. Estamos en el fin. Cuando esos judíos reciban el Espíritu Santo, van a revivir al mundo otra vez, porque a ellos les importan mucho los misioneros. Y Dios prometió que a ellos todavía les quedan tres años y medio. Y yo creo que estamos en ese tiempo. Así que oren, a medida que avanzamos en fe hacia Cristo.

20 La lectura de la Palabra en esta tarde… La razón por la que estaba hablando un poquito, la gente seguía entrando por las puertas y buscando sus asientos. Estaba esperando que se instalaran.
Salmos 163:
Dios, Dios mío eres Tú; de madrugada te buscaré: mi alma tiene sed de Ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas,
Para ver Tu poder y Tu gloria, así como te he mirado en el santuario.
Porque mejor es Tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.
Y yo digo esta tarde… o, para esta tarde, quiero hablar sobre: “El Don Más Grande En La Biblia”. Y cuántos en la audiencia esta tarde pudieran pensar en cualquier otro don más grande que Dios pudiera darle al hombre aparte de la vida eterna. No hay otro don que se pudiera dar aparte de la vida. La vida es… Ese es el don sublime. Es el más grande de todos los dones, porque donde hay vida, allí hay gozo. Y solo Dios tiene Vida Eterna.

21 Y al tomar el escenario de las Escrituras en esta tarde, David, el profeta y el amado salmista, cómo él amaba cantar; la inspiración venía sobre él y podía escribir los himnos. Y muchas veces he pensado, cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él se refirió a David: “¿Acaso no dijo David en los Salmos…?”. Bueno, entonces los Salmos también son proféticos.

22 Y me pregunto cómo será cuando Él venga, si este gran y maravilloso canto que cantamos el día de hoy sobre las historias de la redención y de la venida del Señor… me pongo a pensar en ese antiguo canto que solían cantar y tocar con la música, algo como esto:
Han oído del pequeño Moisés en los juncos,
Del valiente David y su honda,
Han oído la historia de José el soñador,
Y de Daniel y los leones mucho cantamos.
¡Oh, hay muchos, muchos más en la Biblia
Y mi anhelo es conocerlos a todos, eso es muy cierto!
Y el Hijo de Dios nuestro guía será,
En el encuentro celestial.

23 ¡Oh, yo quiero ver eso en realidad! Y creo que lo vamos a ver, y creo que esos cantos fueron escritos bajo inspiración. Y David aquí, siendo que recorría los bosques, y él miraba a Dios a través de la naturaleza. Uno solo puede ver a Dios… Mi primera Biblia fue la naturaleza. Cuántas veces observaba los grandes pájaros del aire y los atardeceres.
No hace mucho tiempo me encontraba arriba en las montañas. Y estaba cazando alces. Y era al comienzo del otoño y la nieve no había caído lo suficiente para hacer descender a la manada de alces. Y yo, tal vez, estaba a unas cuarenta, cincuenta millas [64 a 80 Km. Trad.] de un alma viviente, simplemente estaba solo.
Solíamos cantar un canto:
Hay ocasiones que me gusta estar a solas
Con Cristo mi Señor,
Puedo contarle todos mis problemas a solas.

24 Y es bueno que el hombre salga a solas, allá muy arriba en las montañas, no tanto por obtener la caza, pero simplemente para estar a solas. Y las tormentas allá empiezan en el otoño y ellas… llueve por un rato, nieva por un rato, y el sol brilla: como que cambia mucho el clima estando así de alto en las montañas.
Y yo había dejado mi caballo de carga muy abajo de la montaña y subí hasta el límite de la vegetación arbórea. Iba caminando por allí, pensando, buscando las huellas de los alces y señales. Y de repente escuché un rugido, y miré; venía una gran nube negra, y supe entonces que venía una tormenta. Me bajé un poquito hasta los árboles, y me topé con un espacio donde el viento había despejado el lugar; así que yo simplemente me coloqué detrás de unos árboles hasta que pasó la tormenta.

25 Y cuando los grandes vientos se retorcían, y los árboles crujían y gemían bajo su efecto, yo comencé a pensar: “¿Por qué esos árboles están crujiendo y gimiendo y saltando tanto con eso?”. Dios envía el viento con un propósito y solamente afloja las raíces para que puedan tener espacio para enraizar más profundamente.
De esa manera lo hace Dios con un avivamiento en Su iglesia. Él solamente nos sacude para que podamos aflojarnos y así crecer más profundamente, para tener un mejor agarre. Por lo tanto, el sacudimiento y el mover del Espíritu nos aflojan.
Y mientras me encontraba maravillado mirando aún la florecita, pensando en cómo es que muere en el invierno, y llega a estar probablemente a setenta bajo cero allá. El pequeño bulbo se va, la flor se va, la semillita negra sale de ella, muere y la pulpa se va, pero en algún sitio en esa tierra yace un germen de vida que todos los científicos en el mundo nunca lo pudieran encontrar.
Pero tan pronto como ese sol cálido de la primavera comienza a pegar en ese terreno, la florecita levanta su cabeza y alaba al Señor. Y si Dios hizo un camino para que una flor volviera a vivir, ¡cuánto más Él ha hecho un camino para que el hombre viva de nuevo!

26 Y estaba pensando a medida que me encontraba parado allí, en un antiguo predicador metodista amigo mío. Un día estábamos teniendo compañerismo alrededor de un platito de helado en Henryville, Indiana, y el pequeño programa de la agricultura de Louisville Kentucky se estaba transmitiendo.
Y el club 4-H había inventado una máquina que sacaba un grano tan perfecto de maíz como el que uno pudiera cultivar en el campo. Y uno podía tomar un puñado del saco cultivado en el campo, y un puñado del saco que había hecho la máquina, y revolverlos, y uno no podría volver a diferenciarlos. Uno podía hacer la misma hojuela de maíz igual como con el otro, el mismo pan de maíz igual como con el otro, con la misma cantidad de calcio, humedad, con el corazón en el lugar preciso del centro de él, la piel por el exterior.

27 Y luego el locutor comenzó a decir: “La única manera de poder diferenciarlos es enterrándolos, y aquel que la máquina produjo se pudrirá y dejará de ser. Pero aquel que Dios hizo crecer en el campo tiene un germen de vida dentro de él, y vivirá de nuevo”.
Yo pensé: “Qué historia tan hermosa. Hay dos hombres sentados en la misma banca en la iglesia, los dos son diáconos, o pastores, o lo que pudieran ser, o dos laicos, los dos van a la iglesia, los dos escuchan el mismo mensaje. Pero uno de ellos tiene vida y el otro no la tiene”. Se requiere de la mano de Dios para hacer algo por el hombre. Si Ud. ha nacido de nuevo, tiene el Espíritu de Dios en Ud., Ud. tiene que vivir de nuevo. No importa qué tan bueno sea Ud., qué tan religioso sea, si el Espíritu de vida no está en Ud., Ud. perecerá. Y solamente hay una Vida Eterna y Dios la tiene.

28 Y mientras observaba en mi asombro parado allá, mi pistola todavía estaba recargada contra el árbol, miré alrededor; escuché a una pequeña ardilla de pino. Creo que Uds. las tienen aquí en Canadá, una cosita pequeña, parecida al búho irlandés, todo plumas y alboroto. Oh, qué ruido estaba haciendo, como si fuera a correr a todos del bosque: cháchara, cháchara, cháchara, cháchara. Pensé: “Bueno, quizá yo hice que te exaltaras, pequeñita”.
Y miré por todo el lugar, y el sol estaba saliendo por detrás de las grandes hendiduras de la montaña y brillaba sobre las siemprevivas que habían recibido el agua; y la brisa fresca a esa altura las había congelado. Había témpanos de hielo, y se había formado un arcoíris que atravesaba el valle. Luego yo dije: “¡Oh, Dios, aquí estás Tú! Tú estás en al arcoíris”.

29 Y luego escuché a un viejo alce macho, que se había perdido en la tormenta, bramando, por un lado de la colina. Y hay algo en eso que simplemente enciende mi alma. Y un viejo lobo aullaba por ese lado de la colina y su compañera le contestaba desde abajo.
Mi madre es mitad india. Y sencillamente hay lo suficiente del exterior que yo amo. Y pensé: Oh, qué lugar tan más hermoso en el cual estar, escuchando a Dios en el bramido del alce, escuchando a Dios en el llamado del lobo, viendo a Dios en la flor, a Dios en el viento, a Dios en los árboles, Dios está en todas partes. Solo miren alrededor. Ud. recíbalo a Él aquí en el interior, y podrá verlo a Él allá en el exterior.
Y volteé a ver a esa vieja ardillita listada o ardilla, y pensé: “Cosita ruidosa, ¿acaso yo te exalté?”. Y mejor les cuento toda la historia completa. Yo me entusiasmé tanto… o (no diría eso), me inspiré, al punto que coloqué mi pistola sobre el árbol, y comencé a dar vueltas y vueltas y vueltas alrededor de ese árbol tan rápido como podía correr, gritando a voz en cuello. Pues, si alguien hubiese llegado al bosque, hubiera pensado que tenían a alguien de una institución para dementes en el lugar.

30 ¿Pero qué era? Dios estaba cerca. Yo le estaba alabando a Él con todo lo que había en mí, porque Él estaba en el arcoíris, allí estaba Él susurrando por los bosques, allí Él me llamaba a través del lobo, y Él contestaba por allá en el alce. Pues, uno no podía mantener su paz en un lugar como ese. Por lo tanto, yo estaba más ruidoso que lo que estaba la ardilla. No me importaba. Yo estaba alabando al Señor, allá muy arriba en la mera cima de las montañas rocosas.
Y mientras estaba parado allí, esa pequeñita se puso más y más ruidosa, simplemente saltando de arriba abajo. Y pensé: “No quise exaltarte, pequeñita”. Y me fijaba que seguía moviendo su cabecita para un lado y mirando de esa manera hacia abajo. Pensé: “Quizás ella no me está viendo a mí”.

31 Y cuando estaba pasando la tormenta, había… La tormenta había hecho descender a una gran águila sobre esta área despejada. Y es por eso que tenía miedo, era del águila. La gran águila saltó sobre un tronco, con esos ojos aterciopelados me miró y miró a la pequeña ardillita.
Y yo pensé: “Esto es raro. Yo escuchaba a Dios por todo alrededor, entonces esto me interrumpió. ¿Por qué fue interrumpida mi sagrada adoración? ¿Por qué lo hiciste, Señor, por qué lo permitiste?”. Y me empecé a fijar en la gran águila. “Ahora, Dios, ¿pudieras estar Tú en esa águila?”.
Y me fijé en ella, no tenía miedo. A Dios no le gustan los cobardes. Dios le dio dos alas. Y ella tenía confianza en su don dado por Dios. Ella sabía que podía estar en aquel bosque antes que yo pudiera tomar mi pistola. Pero me preguntaba el porqué no tenía miedo. Ella seguía sintiendo, Uds. saben, con sus plumas. Uds. saben cómo ellas lo hacen con sus alas: viendo que todo estuviera funcionando en orden.
Pienso que si la iglesia se junta, y hace que sus alas espirituales funcionen en orden…

32 Y ella seguía mirándome. Y después de un rato, no era a mí a quien le tenía miedo, pero no le gustaba todo ese cháchara, cháchara. Así que pegó un gran brinco y aleteó sus alas como dos o tres veces. Se halló más allá del bosque.
Y luego sucedió que yo vi lo que Dios estaba tratando de mostrarme. Esta gran y colosal maestra del viento, solo tuvo que desplegar sus grandes alas de esa manera; no volvió a aletear ni una vez más. Ella simplemente sabía cómo posicionar sus alas en esas oleadas del viento, y solo se elevó más y más y más, hasta que llegó a ser solo un puntito.
Yo dije: “Oh, Dios, voy a volver a tener ese momento. Eso es correcto. No es uniéndose a la metodista y luego dejarlos e irse con los bautistas y con los nazarenos. Solamente es el saber cómo posicionar su fe en el poder del Espíritu Santo y ser elevado. Solo cabalgue las olas a medida que vienen, por encima de la sombra. Dame compañerismo Contigo porque en la Luz yo veo la Fuente y la Sangre que me limpia”.
Ella dejó a esa vieja ardillita atada a la tierra sentada allí diciendo: “Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como el Espíritu Santo. Ud. no puede recuperarse si tiene…”, todas esas cosas parecidas a eso. Ella simplemente posicionó sus alas y se fue volando de eso. Dios nos dé alas como águila. “Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como sanidad Divina. No son más que unos santos-rodadores”. Cháchara, cháchara por aquí, cháchara, cháchara por allá. Tan atados a la tierra como pueden estarlo.

33 Ella nunca le prestó atención, se cansó y se hartó de eso.
Yo espero que esta iglesia haga la misma cosa. Solo posicionen sus grandes alas en la promesa de Dios y dejen que el Espíritu Santo los lleve hasta que quede eso fuera de la vista y llegue a ser semejante a metal que resuena y címbalo que retiñe.
En la naturaleza, Dios vive en la naturaleza. David fue un gran hombre de la naturaleza. Él la estudió. Él encontró a Dios allá. Él sabía que Dios lo ayudaba a matar el oso, podía matar a un león con su honda. Y es por eso que pudo escribir estos cantos.
Pero la parte extraña del canto es esta: “Tú misericordia es mejor que la vida”. ¿Se dieron cuenta del entorno de la Escritura?: “Tú misericordia es mejor que la vida para mí, mis labios te alabarán. Y mi alma tiene sed de Ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas”.

34 Entonces yo no podía entender de qué estaba hablando David. Cuando recién lo leí pensé: “¿Qué quiso decir el profeta?”. “Que Tú misericordia es mejor que la vida”. ¿Qué pudiera ser mejor que la vida? Nada. Así que, saqué esta conclusión: que deben de haber dos clases diferentes de vida. Vida tiene un significado compuesto. Significa más de una cosa.
Ahora, mucha gente piensa que beber, fumar, apostar, dar la vuelta, bailar, le llaman a eso vida. Pero esa es una vida pervertida. Es muerte. Ciertamente que lo es. El diablo ha pervertido esa vida, y Ud. piensa que es vida, pero es muerte. Esa vida se torna tan miserable. Lo que la gente de hoy llama “vida”, se torna tan miserable al punto que toman una pistola y se vuelan los sesos. Esa no pudiera ser vida, de la que Dios estaba hablando.

35 Muchas jovencitas piensan que si pueden llegar a la ciudad, conseguir el suficiente dinero para comprar algún tipo de ropita sensual y caminar por la calle toda arreglada, y los muchachos le silban ese silbido de lobo, ella con goma de mascar en la boca, y dice: “Esto es vida”. Hermana, está equivocada. Eso es muerte. La Biblia dice: “La mujer que vive en placer, viviendo está muerta en vida”.
Y el hombre piensa que porque le subieron el sueldo, y puede comprar un mejor carro, usar un traje un poquito mejor: “Vaya, ahora estoy viviendo”. ¡Si Ud. no tiene a Cristo, Ud. está muerto! ¡Es una vida pervertida!

36 Hace un tiempo, me encontraba en una gran ciudad, en esta maravillosa, hermosa Canadá dada por Dios… No tengo que decir esto, pero lo he dicho muchas veces: Si yo fuera un hombre joven, quisiera llegar a ser un ciudadano de Canadá. Tiene más que ofrecer. Me gusta Canadá. De todos mis viajes alrededor del mundo, no hay lugar más bonito que haya visto alguna vez en mi vida, que Banff y Jasper. Yo he estado en Jugfrau, Eigeroy, y Monkebude, y por todos los Alpes Suizos, y Alemania, y alrededor del mundo, pero Banff y Jasper supera toda la oferta que el mundo pudiera ofrecer.
Tal vez el Señor me permita vivir allí en el Milenio. Espero que Él lo permita. Donde todos Uds. están disfrutando ahora, y yo espero que estemos todos juntos en ese entonces. ¡Oh, es hermoso!

37 Y yo estaba en una de las ciudades grandes de Uds., y en uno de los hoteles más grandes y colosales donde un hermano amable me había colocado. Y me estaba yendo a casa una noche después de la reunión, y subí como hasta el cuarto o quinto piso. Y estaban un montón de americanos allá arriba, de los Estados Unidos, que una cierta logia estaba llevando a cabo, pero no voy a nombrarla.
Pero una logia, una cierta logia, estaba teniendo su jubileo, o su convención en el lugar. Bueno, me di cuenta de ciertas acciones curiosas en la gente esa tarde antes de ir a la iglesia. Pero cuando regresé esa noche, salí del elevador en el piso de arriba, oh, estaban teniendo una de las fiestas de embriaguez más horrible que haya visto. Y aquí venían dos mujeres de buena apariencia, tal vez de veinticinco años o principios de sus treinta, venían sin nada sino solo con la ropa interior. Cada una con una botella de whisky, y los hombres jalándolas de un cuarto a otro.

38 Yo solo me agaché en la sombra. Y las dos traían argollas de matrimonio. Ahora, ellos le llaman a eso sana diversión. Eso es pecado inmundo. Cierto. Tal vez con un esposo en casa cuidando al bebé, pensando que su esposa estaba en algún lugar con un buen grupo de gente cenando y en una reunioncita social, y resulta en una borrachera. ¡Qué cosa tan más horrible! ¿Qué piensa Dios de esa manera de vivir?
Y observé a medida que un hombre mayor, tal vez veinte años más que una de las jóvenes, la agarró por la parte incorrecta de su cuerpo, y de un tirón la metió a la habitación, y todo ese comportamiento. Yo me quedé allí y empecé a orar. Unos minutos más tarde salieron, el hombre mayor estaba tan borracho que ni siquiera podía sostener a la mujer. Y cuando volvieron a salir, una de ellas se quedó allí y se quitó el resto de la ropa que traía puesta, y tomó un trago de whisky y arrojó su pie al aire, y dijo: “¡Yupi! ¡Vaya, esto es vida!”.

39 Yo simplemente no pude quedarme quieto por más tiempo. Salí a prisa y tomé a la mujer por el brazo. Dije: “Dama, ¡es muerte, no es vida!”. Ellos arrojaron botellas de whisky y se fueron. Pero ellos creyeron que estaban teniendo un buen tiempo, pero estaban muertos.
Ahora, David dijo aquí: Mi alma tiene sed de Ti, en tierra seca y árida donde no hay aguas“. Ahora, Dios creó al hombre para que tuviera una sed. La hechura de Uds.… Uds. fueron hechos para tener sed. Dios los hizo de esa manera. Uds. no pueden evitar que les dé sed. Dios los hizo para que la tuvieran. Pero Dios los hizo para que tuvieran sed de Él. Esa sed fue puesta en Uds., no para que fueran a los lugares del diablo, no para que tuvieran sed de Hollywood o por las modas del mundo, pero esa sed se les fue dada para que tuvieran sed de Dios.

40 Jesús dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos”. Es una bendición aún el tener sed. Pero el diablo ha tratado de hacer que Uds. piensen en otra cosa. Pero la sed se les fue dada por Dios. Escuchen.
Cómo se atreven a tomar esa bendita y santa sed que Dios les ha dado para que tengan sed de Él, y tratan de satisfacerla con las cosas del mundo: con programas de televisión, bebiendo, con grandes parrandas. El diablo tiene sus propios instrumentos pervertidos y toma esa sed en Uds. que Dios les ha dado para que tengan sed de Él, y los hace tener sed por las cosas del mundo. Y cada sed que Ud. tiene debería ser por Él. Ciertamente. Eso es vida.

41 Ud. dice: “Mire, yo conozco la Biblia mejor que Ud., Hermano Branham”. Ud. no tiene vida por conocer la Biblia. Ud. no tiene vida por unirse a la iglesia. Ud. no tiene vida por haberse bautizado. Ud. no tiene vida por conocer su catecismo. Ud. no tiene vida por ser un ministro. El conocerlo a Él es vida. No es conocer el catecismo o las reglas de su iglesia, pero conocerlo a Él es vida.
Y esa sed que Dios le da a Ud. no es para que la gaste tampoco en la iglesia. El diablo, si él no puede hacer que Uds. vayan a los bailes, y beban, y vivan inmoralmente y esas cosas, él lo ha pervertido para que Uds. puedan unirse a la iglesia. Y eso sigue estando pervertido, porque el unirse a la iglesia no le da a Ud. vida.

42 Pero de la única manera que Ud. puede tener vida es tomando esa sed y satisfacerla bebiendo en la Fuente que nunca se secará, ese hermoso Espíritu Santo que llueve de Dios desde el Cielo. De esa manera Ud. encuentra vida: es conocerle a Él; no conocer Su Libro, pero conocerlo a Él; no conocer la iglesia de Ud., pero conocerlo a Él; no tener sed para satisfacer al pastor. Pero el satisfacer al Señor. Es esa sed santa. Es para eso que está en Ud. ¿Y Ud. la saciará con las cosas del mundo? Es muerte. Está pervertida.
Acaso no dice la Biblia: “Si amáis al mundo o las cosas del mundo, es porque el amor de Dios ni siquiera está en vosotros”. Esa gran sed santa. Ud. no la puede satisfacer con unirse a la iglesia. No hay satisfacción en unirse a la iglesia. Ud. está tratando de apagar su conciencia y llena su corazón con codicia. Salga al descubierto, confiese sus pecados, y tenga sed por la justicia de Dios. “Porque Tu misericordia es mejor que la vida; mis labios te alabarán”. Piénsenlo.

43 David también escribió en, yo creo, en el Salmo 47, siendo un hombre del bosque, él dijo: “Como el ciervo tiene sed por las corrientes de las aguas, así clama por Ti, oh Dios, el alma mía”. Como el ciervo, el venado, brama por las corrientes de las aguas, así clama por Ti el alma mía.
Ahora, estando familiarizado con el exterior, y en África en las selvas y en los países del Este donde este Libro, la Biblia, fue escrita, tienen allá grandes manadas de perros salvajes, lobos. Y David estaba familiarizado con esos animales.
Y un venadito, cuando estos salvajes, los perros salvajes se topan con una manada de venados… Ellos tienen unos colmillos largos. Y ellos… Uno de sus lugares preferidos para agarrar al venado es justo por detrás de la oreja, encaja esos colmillos, y luego columpia su peso. Cuando él hace eso, le desgarra el cuello al venado. Es todo lo que se requiere. El venado cae inmediatamente.

44 Y si el venado… Él no puede agarrarlo en la vena yugular aquí, como la llamamos, él tiene otro lugar preferido. Él lo agarra justo por el flanco. Y él lo agarra con su diente de esa manera, y cuando columpia su peso, él logra que el venado se caiga. Y los perros cubren a ese venado y lo desgarran a pedazos en solo un momento.
Ahora, muchas veces el venado, cuando el perro lo agarra por el lado o aquí arriba, si él lo agarra muy fuerte, bueno, él hará… unas veces al balancearse el venado hará que se le arranque un gran pedazo de carne. Luego el animal tiene la carne en su boca, y si no hay otros perros parados para cortarle el camino, algunas veces puede escaparse. Pero está sangrando. La sangre empieza a derramarse del pequeñito.
Ahora, si hay un cazador aquí que sabe algo sobre cacería, si un venado puede llegar al agua, puede vivir; pero si ese venado no llega al agua, muere. Y David sabía eso. Y él dijo: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por Ti, el alma mía”.

45 Pueden imaginarse, los sabuesos le acaban de agarrar y jalar un gran pedazo de su lado, su sangre -la vida- se le está saliendo. El venadito se para olfateando por agua, los sabuesos están justo detrás de él. Él tiene que encontrar el agua, o morirá.
David dijo: “De esa manera mi alma tiene sed de Ti. Oh, yo debo tenerte, Señor, o pereceré”. Si tan solo supiera, amigo pecador, que los sabuesos del infierno están justo detrás de Ud. lisiado y herido por el pecado, y Ud. tiene que encontrar a Cristo o perecer. Cuando esa clase de deseo llega en el corazón del hombre, él encontrará a Cristo, cuando Ud. llega a ese estado.

46 “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas. Yo debo tenerlas. Estoy herido. Si no las tengo, estaré acabado”. Y cuando Ud. llega a un punto que quiere a Cristo más que nada, Ud. tiene que tenerlo a Él o perecer -Ud. no puede dormir en la noche, no puede comer Ud. simplemente tiene que ir en busca de Él, bienaventurado es Ud. cuando tiene hambre y sed de justicia- Ud. encontrará Vida Eterna.
Que Dios le ayude en esta tarde para que pueda tener sed por esa vida, porque solo hay una vida que durará para siempre, esa es la Vida Eterna, y solamente es dada por conocer a Jesucristo y el perdón de sus pecados. “El que oye Mis Palabras y cree en Él que Me ha enviado, ha pasado de muerte a vida, y no vendrá al juicio”. Ud. ya ha pasado de muerte a vida: es lo que significa.

47 Hace unos años yo estaba hablando con un guía indio que se había perdido en el desierto. Su nombre era Tim Coy, un guía muy reconocido. Y él se perdió en el desierto de Arizona, y no podía encontrar su camino de regreso. Y su caballo…
Si Ud. alguna vez se ha perdido… Yo he estado perdido. La nariz se enrojece y sangre en donde la arena está hirviendo. La lengua se le pone tan gruesa que uno no puede hablar, los labios se invierten y se parten totalmente. Luego el diablo le muestra un espejismo.
Eso es algo… Usted va por el camino y mira como si Ud. viera agua. Cuando llega allí, no es agua. De esa manera lo hace el diablo con los miembros de iglesia y pecadores. Él trata de mostrarles algo placentero.

48 Y muchas veces los turistas que se salen del camino y se adentran en el desierto a recoger unas flores, y luego todo se ve parecido y ellos no pueden hallar su camino de regreso. Y antes de morir, ellos ven esos espejismos. Y corren hacia eso, brincan en eso, y piensan que se están echando agua, pero encuentran que ellos solamente se están echando arena caliente en la cabeza. Y mucho antes de que mueran, los grandes buitres vienen de los cielos y les pican sus globos oculares mientras están acostados en el desierto.
Qué tan seguido la gente lo hace, los pecadores, y los miembros de iglesia, y los que pretenden, cuando el diablo le muestra un espejismo donde Ud. puede ser popular si se viste así y así y va con la corriente y demás, los buitres del infierno le pican y sacan los ojos al Evangelio mucho antes que la muerte física les llegue a golpear. Ud. va a una reunión, dice: “Yo no creo esa cosa”. Pues, los buitres del infierno le han sacado los ojos. Esa es su vista espiritual.

49 Tim dijo que él llegó al lugar. Él era un hombre Cristiano, un hombre Cristiano muy renombrado. Él dijo: “Me bajé de mi caballo, yo oré y oré por agua”. Dijo: “Me había extraviado en mi camino y no lo encontraba por ningún lado”. Dijo: “Después de un rato llegué a un sendero donde parecía que un búfalo o algo había corrido”.
Y dijo: “Mi viejo caballo, su nombre era Bess”. Y dijo: “Ella empezó a relinchar, y yo me subí en ella, traté de cabalgar de nuevo, y ella estaba demasiado débil para cargarme”. Y dije: “Voy a caminar un pedacito siguiendo esta…”. Dijo: “Se me había sido dicho que algunas veces esos senderos llevaban a un abrevadero”.

50 Y dijo: “Empecé a montarla, ella estaba demasiado débil”. Y dijo: “Después yo me excité todo y estaba tratando de irme por el sendero, y…”. Dijo: “De repente, me encontré tropezando y cayendo. Yo también estaba muy débil. Estaba acabado”. Dijo: “Me subí otra vez a la montura, y comencé”.
Y dijo: “A mi derecha, había un pequeño sendero tenue que desviaba hacia la derecha”. Dijo: “Mi viejo caballo Bess trató de tomar ese sendero”. Dijo: “Yo dije: Sal de allí, Bess. No puedes tomar ese sendero. Este es el sendero. Es más amplio. Es mejor. Más de ellos se han ido por este camino. Este va hacia el agua”. Y dijo: “Ella comenzó a relinchar y trataba de irse por el otro camino”.

51 Dijo: “Yo traía puestos un par de espuelas. Y cuando menos pensé, yo la estaba cortando a pedazos con estas espuelas, tratando de hacerla ir por el sendero ancho”. Y dijo: “Luego ella comenzó, se tropezó y se puso de rodillas”. Y dijo: “Yo me bajé de ella y la miré. Ella estaba allí a punto de morir, mirando hacia ese sendero pequeño, y estaba relinchando, y la sangre corría de sus lados donde yo la había cortado con esas espuelas”.
Dijo: “Yo me quedé allí un ratito, y pensé: Oh, qué vamos a hacer. No estamos en mejores condiciones”. Dijo: “Yo le froté la cara y le dije: Bess, muy seguido he escuchado que los animales tienen instinto, y tal vez ese sendero grande y ancho no conduce al manantial”.

52 Hermano, yo les digo ahora: “Espacioso es el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella: porque estrecha es la puerta, y angosto el camino, y tenue es el sendero, que lleva a la vida, pero pocos son los que la hallan”. No se vayan con las multitudes. Vayan con Cristo.
Él dijo: “Bess, tú me has llevado a través de este desierto, y hemos sido compañeros juntos. Y si hasta aquí tú me has llevado a salvo; yo confiaré en ti el resto del camino”.
Sin comparar al Espíritu Santo con un caballo, pero, hermano, el bendito Espíritu Santo me ha guardado a través de todos estos años, yo confiaré en Él en el valle de sombras de muerte. Solamente tomaré esta gran experiencia que tengo, para que me lleve.

53 Ella comenzó a irse por el sendero. Dijo que él no había avanzado ni quinientas yardas [457 m. Trad.] cuando entró de lleno a una gran corriente de agua, se sentó allí disfrutando las bendiciones del agua. Dijo que él saltó al agua, él y el caballo, los dos, arrojándose agua en la cabeza y gritando a voz en cuello. Su vida había sido preservada. Dijo que tomó al viejo caballo y le lavó la nariz y todo, solo… Era tal bendición. Ella lo había traído a salvo al agua.
Este sendero pudiera verse un poco tenue, pero hay una fuente al final de él, llena de Sangre, sacada de las venas de Emmanuel, cuando los pecadores se sumergen en el raudal, pierden todas sus manchas de culpabilidad.
Dijo que cuando estaba disfrutando el estarse refrescando, él y su caballo, escuchó a alguien hablar. Y él miró alrededor, y allí estaba un hombre intoxicado. Y él miró y había algo de humo subiendo. Él dijo: “¿Quién eres tú?”.
Y él dijo: “Sal del agua”. Y él salió. Se lo llevó al campamento; allí ellos tenían algo de carne de venado cocinado.
Y él dijo: “Yo soy Tim Coy, el guía indio. He estado perdido por varios días por aquí, y mi caballo me acaba de guiar al agua”.

54 Él se comió la carne de venado, la disfrutó. Todos estaban borrachos, cuatro de ellos. Bueno, dijeron: “Nosotros pensamos que este era el cuatro de julio; estábamos celebrando”. Dijo: “Hemos estado aquí en las montañas de la Sierra Nevada. Hicimos un descubrimiento y tenemos oro aquí con nosotros, en abundancia. Mañana vamos a regresar para ser hombres ricos”.

55 Él dijo: “Celebra con nosotros, Tim. Pasa la botella, Chaparro”. Y tomaron la botella de whisky, le quitaron la tapa, dijo: “Toma un trago, Tim”.
Él dijo: “No, yo no bebo, señor”.
Y él dijo: “Oh, ¿no bebes?”.
Él dijo: “Señor, nunca he tomado un trago en mi vida. Gracias por la carne de venado, pero voy a continuar”. Y dijo: “De todas maneras no es el cuatro de julio”.
Y él dijo: “¿Quieres decir que nunca has tomado?”.
Él dijo: “Yo nunca he tomado en mi vida”.
Él dijo: “¿Qué dicen Uds., muchachos? Hagamos que este guía indio tome su primer trago con nosotros. ¡Yupi! Así se hace”. Ellos estaban teniendo vida, según pensaron.

56 Así que un tipo, un pequeño vaquero de piernas chuecas, levantó un rifle treinta-treinta y le metió un proyectil, agarró la botella en su mano, él dijo: “Tim, si nuestra carne de venado es lo suficiente buena para comer, entonces nuestro whisky es lo suficiente bueno para tomar”. Él dijo: “Ya sea que tomes un trago de whisky, o toma el veneno que tenemos al final de este treinta-treinta. Ahora, ellos no estaban bromeando. Uds. saben cómo es un borracho.
Tim dijo: “Muchachos, yo no quiero su whisky, pero antes de que jalen el gatillo déjenme contarles mi historia”.
Él dijo: “Yo soy nativo de la región del pasto azul de Kentucky”. Dijo: “Hace muchos años en una vieja casita de troncos”, dijo: “una camita puesta en el rincón de la casa con barandas hacía la cama (En esa clase yo nací), y paja como colchón”, dijo: “a medida que la luz de la mañana alumbraba sigilosamente el piso desnudo de la pequeña cabaña, una madre yacía muriendo”.
Y dijo: “Un niño pequeño descalzo de solo cinco años de edad gateaba alrededor de la casa, la única persona que estaba allí cuando una madre piadosa Cristiana se estaba yendo a encontrar con su Hacedor”.

57 Y dijo: “Mi madre me llamó junto a la cama, puso sus brazos alrededor de mí y dijo: Tim, Dios te va a mandar a alguien aquí tarde o temprano. Mamá se está yendo al hogar. Pero yo quiero que me prometas algo, Tim. Tu padre murió con sus botas puestas. Él murió borracho. Y esa es la razón que hemos estado en pobreza. Pero prométeme, Tim, como tu madre, que tú nunca beberás un trago mientras vivas”.
Y él dijo: “Cuando el aliento dejó su cuerpo, y yo saqué mis pequeñas manos de bebé de las manos apretadas de ella”, dijo: “señores, desde ese tiempo hasta este, nunca he probado el whisky. Pero yo he servido al Señor con un corazón puro”. Dijo: “Ahora, si Uds. quieren disparar, adelante”.

58 Justo en ese momento, una pistola rugió, y cuando lo hizo, la botella en la mano del hombre explotó. De la parte de atrás del cañón, salió un pequeño individuo, lleno de cicatrices y golpeado, lágrimas corriendo por sus mejillas, sacando ambas pistolas.
Él dijo: “Ud. no me conoce, Tim, pero yo lo conozco a usted”. Dijo: “Ninguno de Uds. me conoce”. Dijo: “Mi cabeza tiene precio. Soy un criminal”. Dijo: “Los he seguido por todo el camino desde el rango de la Sierra Nevada, y los he observado aquí con ese oro. Y pensé que cuando estuvieran lo suficientemente borrachos, en lugar de meterles una bala, solo me acercaría y los golpearía a cada uno de Uds. en la cabeza y tomaría el oro. Estaba esperando hasta que se emborracharan, pero, Tim, yo también, vengo de la región del pasto azul de Kentucky”.

59 Dijo: “Yo le prometí a una madre moribunda la misma cosa, pero lamento haber quebrantado el voto”. Pero dijo: “Estoy seguro que ella escuchó mi pistola a medida que hacía eco entre los grandes cañones del cielo, yo hice una promesa. A partir de esta hora yo no volveré a tomar un trago, Tim”. Y con el grupo de criminales y buscadores juntos, Tim los guió a la fuente de vida.
Hermano, hombres que alguna vez fueron intencionados han aceptado esa fuente de vida. Mientras tenemos nuestros rostros inclinados solo un momento… Amigo pecador, quizás Uds. también hicieron promesas. Pudieran pensar que están viviendo bien, pero: “La paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es Vida Eterna al conocer a Jesucristo como su Salvador personal”.

60 Antes de que oremos, me pregunto en esta gran audiencia masiva de gente aquí en esta tarde, si Uds. pecadores solo levantan sus manos a Dios y dicen: “Dios, con esto… Yo le prometí a mi madre, a mi papá, a mi hermana, a mi esposa, un día me encontraré con ellos en la gloria. Yo quiero levantar mi mano mientras Tú pones mi nombre en el Libro de la Vida en el Cielo. Y yo lo voy a hacer levantando mi mano. Yo quiero beber de esa fuente de vida”.
Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, hermana allá atrás. ¿Alguien más en el piso principal? Dios le bendiga por allá, señor. “Yo levanto mi mano. Quiero venir a la Fuente”. [Espacio en blanco en la cinta.]
Hay una fuente llena de Sangre,
Sacada de las venas de Emmanuel,
Cuando los pecadores se sumergen debajo del raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
Pierden (pasen adelante ahora, todos
los que desean venir)… culpabilidad;
Cuando los pecadores se sumergen debajo del raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
Escuchen ahora a este verso ahora.
El ladrón moribundo se regocijó al ver
Esa fuente en su día;
Y ahí pueda yo, aunque vil como él,
Lavar todos mis pecados.
Lavar todos mis pecados,
Lavar todos mis pecados;
Y ahí pueda yo, aunque vil como él,
Lavar todos mis pecados.

61 [Espacio en blanco en la cinta] ¿Creen Uds.? [Espacio en blanco en la cinta]… No estoy equivocado, pero ¿no está Ud. asociado con esa tarjeta de oración? Ud. la obtuvo hace diez años aquí. En realidad Ud. nunca la obtuvo. Su esposa la obtuvo. Yo nunca lo he visto a Ud. o la tarjeta de oración. Pero vi esa tarjeta de oración sobre su cabeza justo ahora.
Ahora, Ud. ha venido con ese problema estomacal y cosas, para ser sanado, y esa condición nerviosa con la que está sufriendo. Ud. ha venido, ahora que la tiene. Se oró por Ud., pero ahora Ud. ha venido y la tiene. Ahora, por obedecer a Cristo, eso es lo que estaba faltando. Eso es correcto.

62 ¡Bendito sea el Nombre del Señor! ¿Por qué no pude traer esa tarjeta de oración anoche? Porque no estaba bien. Hay una tarjeta de oración. Esta semana van a ser diez años, yo estuve aquí, sin saberlo. En el día siete de agosto, mil novecientos cuarenta y siete, esta tarjeta de oración se repartió aquí mismo en este cuarto y fue guardada hasta hace unas cuantas noches.
Y ahora el dueño de ella se la presentó en la línea de oración la otra noche a uno de los ujieres o a alguien, regresó a Billy Paul, Billy Paul me la dio a mí, y cuando venía para acá, no conocía al hombre, nunca lo había visto en mi vida, allí estaba esa tarjeta de oración suspendida allí mismo.

63 Muy bien, hermano. Ud. ha recibido lo que ha pedido ahora. Cristo es su Salvador. Cuando Ud. lo acepta como Salvador, Él también lo sana. Allí lo tiene. Su condición nerviosa le causa problema estomacal y agruras y amargo en la boca. Eso es correcto. Todo ha terminado ahora. Ud. se va a poner bien.
Si acaso no es eso gracia. Denos un acorde: Sublime Gracia. Todos. ¿Cuántos se saben ese gran canto? Quiero que los ministros vengan para acá y se paren con estos amigos pecadores —ahora no son pecadores; ellos no son pecadores. Han venido confesando. Que los ministros de esta ciudad vengan alrededor de aquí para que ellos puedan recibirlos ahora en sus iglesias. Vengan, ministros, quien quiera que sea, denle la bienvenida a estos hombres y mujeres, niños y niñas, por aquí a su iglesia. Muy bien, todos juntos.
Hay una… blime gracia!
Del Señor,
Que a un infeliz salvó!
Perdido y Él me halló,
Yo ciego fui, más hoy veo ya.
Escuchen.
Su gracia (todos nosotros) me enseñó
A temer,
Mis dudas ahuyentó,
¡Oh cuán precioso fue a mi ser,
Cuando Él me transformó!

64 Ahora, dejemos que esta audiencia cante el siguiente verso, todos juntos. Abran sus pulmones y cántenselo a Dios. En los peligros y aflicción, que yo he tenido aquí, Su gracia siempre me libró y me guiará feliz. ¿Cuántos Cristianos aquí confían eso en esta tarde, con sus manos levantadas? Muy bien. Bueno. Cantémoslo con nuestras manos levantadas. Muy bien, todos juntos.
En los peligros y aflicción,
Que yo he tenido aquí,
Su gracia siempre me libró
Y me guiará feliz.
Ahora, estrechen manos con su vecino que está parado a su lado allí, diga: “Dios le bendiga, vecino”. El metodista, bautistas, presbiterianos…

65 Ahora, Uds. penitentes que están en el altar, ¿Uds. en realidad aceptan ahora a Cristo como su Salvador personal? Levanten sus manos. Cada persona en el altar acepta a Cristo como Salvador personal. Ahora, quiero que se den la vuelta, mirando a la audiencia y a estos ministros. Uds. en el altar, dense la vuelta por este lado hacia la audiencia. Ahora, levanten sus manos a la audiencia que Uds. han aceptado a Cristo como Salvador personal.
Jesús dijo: “El que oye Mis Palabras y cree en el que Me ha enviado, tiene Vida Eterna”. Esa es la vida de la cual estoy hablando. Uds. ahora la tienen. “Y de ninguna manera vendrá a condenación; sino que ha pasado de muerte a vida. Aquel que Me confesare delante de los hombres, Yo le confesare delante de Mi Padre y de los santos Ángeles”. Esa es la verdad, ¿no es así?

66 Ahora, ministros y todos los Cristianos que les han dado la bienvenida al cuerpo de Cristo como conciudadanos del reino, levanten sus manos dándoles la bienvenida a ellos. Bendito sea el Nombre del Señor. Inclinemos nuestros rostros ahora mientras oro por estos que están aquí.
Padre, estamos tan felices hoy, que a través del fruto del mensaje, trajo pecadores al altar y ellos te han aceptado a Ti como su Salvador personal. Ahora, de acuerdo a Tu Palabra, sus nombres están en el Libro de la Vida, y no hay nada que pueda borrarlos. “De ninguna manera lo echaré fuera. Él tiene Vida Eterna, jamás vendrá al juicio o condenación; pero ya ha pasado de muerte a vida”.

67 Y ellos te han confesado a Ti con sus manos levantadas hacia Ti a estos otros ciudadanos del reino en este gran compañerismo de Cristo, que ellos también se han convertido en esta tarde en peregrinos y extranjeros a las cosas del mundo. Ellos han pasado de muerte a vida. Ahora, Él dijo: “Aquel que Me confesare delante de los hombres, Yo lo confesare delante de Mi Padre y de los santos Ángeles”.
Tan contento de verte a Ti obrar este milagro ante ellos hace un momento: El ver esa tarjeta de oración sobre ese hombre allí. ¡Oh bendito y eterno Dios! Tú esperaste esta hora, y esta es la hora cuando él puede regocijarse. Oramos por si hay más enfermos por esta línea, que Tú quites todas las enfermedades de sus cuerpos. Tú Quien puedes salvar sus almas, puedes ciertamente sanar sus cuerpos. Y ellos están sedientos de eso. Y yo oro que Tú lo concedas.

68 Bendice a esta iglesia en su conjunto. Tómalos en Tus brazos amorosos y guárdalos hasta el día cuando todos nos encontremos. Y a medida que estemos sentados en esa gran mesa esa tarde para la cena del Señor, Tú has dicho: “Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba de nuevo con vosotros en el reino de Mi Padre”.
Y en ese gran día, cuando esa gran mesa esté lista, y todos los redimidos de todas las edades estén sentados por la mesa uno frente al otro, nos vamos a estrechar las manos unos a otros. Oh, yo quiero ver a millones allá, Señor, que he guiado a Ti, y escucharlos decir: “Hermano Branham, estoy tan contento que hayas venido”.
Luego cuando derramemos una pequeña lágrima de gozo, el Rey en Su hermosura saldrá, tomará Su mano cicatrizada y limpiará todas las lágrimas de nuestros ojos, dirá: “No lloren, hijitos, todo ha terminado ahora. Entra a los gozos del Señor”.
Mándalos a los campos de la mies aquí, Señor. Y que ellos puedan ganar a otros. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.


Mensaje extraido de Messagehub