S.51 51-0505  Mi Comisión 

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OBRAS DEL MENSAJE

Mi Comisión

Los Angeles, California, E.U.A.

51-0505

1 Gracias, Hermano [Nombre no claro]. Buenas tardes. Gracias, hermano. Buenas tardes a todos. Muy contento de estar esta noche, sintiéndome bien. Me estoy sintiendo bien desde la reunión de anoche. Fue una gran bendición para mí ver que la pobre mujer ciega recibió su vista. Y muchos otros…
El día de hoy recibí una carta alentadora donde una cierta dama (Probablemente esté presente ahora) me estaba contando de unas cosas que sucedieron ayer en su vecindario después de la reunión de antenoche, cómo el Señor le restauró el oído a una mujer que estaba —llevaba mucho tiempo totalmente sorda. Y el… Dijo… Afirmó que el Ángel del Señor entró a la casa donde ella estaba, y le dio su oído. Y ella puede muy….
Nos gustaría escuchar su testimonio, que lo escriba allá atrás. Y así que, eso es excelente. Y estamos felices por eso. Tan felices.
Y entonces estamos planeando en… Iba a cerrar la reunión el domingo en la noche, pero decidimos mejor no hacerlo. Quizá debamos continuar solo un poco más. Estábamos… Íbamos a… [La audiencia aplaude] Gracias. Muchas gracias. Muchas gracias. Eso me hace sentir bien.

2 La razón por la que lo iba hacer, no era por causa de no tener aquí la cooperación, pero en respeto al Hermano Freeman. ¿Lo ve? Y no quería estar llevándolo a cabo al mismo tiempo que él. Y si pensara que estaba obstaculizando su reunión de alguna manera, no lo haría.
Pero acabo de recibir hace un momento una pequeña nota, así que me siento mucho mejor al respecto, que todo está bien, entonces [Palabras no claras]. Gracias. Muchas gracias.
Solo nos confundimos un poco con algunos de los hermanos ministros, que nuestras reuniones se enredaron y llegamos a la misma ciudad al mismo tiempo. Y estoy seguro que nosotros no querríamos hacer eso. Pero no queremos que ustedes piensen que solo estamos tratando de apresurarnos con ustedes.

3 Pero yo creo como… Creo que Jacob cavó un pozo, y los Filisteos lo corrieron, y él lo llamó malicia. Y él cavó otro, y lo corrieron, y lo llamó contienda. Pero cavó el tercero y dijo: “Hay lugar para todos nosotros”. Así que yo… De esa manera… Gracias. Muchas gracias.
Así que cuando el Hermano Freeman y yo estábamos en la ciudad pequeña, Chicago, pues, yo lo dejé en paz, me fui, Uds. saben, y tuvimos…
Pero hay espacio para todos nosotros en California. Tenemos un pozo grande aquí afuera [Palabras no claras]. Alguien me dijo que la ciudad tiene cuatrocientos cincuenta millas cuadradas [724 Km. Trad.] Así que hay mucho espacio, ¿no es así? Mucha gente enferma también. Entonces muchos de ellos vienen aquí por su salud.
Y simplemente confío que Dios nos dará una gran reunión aquí, a ambos, y bendecirá los servicios por todas partes, y todas las campañas y a los ministros en todas partes.

4 Y mañana, sábado, oremos para que Dios nos dé muchas almas a través de las naciones, por todas partes, para Su gloria. Después de todo, nos vamos a casa muy pronto, Ud. sabe. Y solo nos estamos preparando ahora. Así que solo mantengamos todo limpio todo el tiempo. Por cuanto no sabemos a qué hora puede suceder.
Y le amamos a Él, y estoy seguro que Uds. le aman o no estarían aquí. Y hay una pizca en sus corazones que ama a Dios, o no estarían aquí en lo absoluto. Uds. estarían en otra parte. Así que estamos felices que lo hagan así.
Entonces eso… Anoche fue una gran reunión, y esta noche estamos esperando otra gran reunión para nuestro Señor. Que Él añada de Sus bendiciones.
Y ahora, mañana en la tarde, si es la voluntad del Señor, quiero hablarles mañana en la tarde, solo… Bueno, si pueden llamarlo “tratar de predicar”. Yo…
Como les dije en una ocasión, yo soy una especie de neumático de repuesto en lo que se refiere a predicador, Ud. sabe. Yo… cuando…
Usted sabe, cuando tiene una llanta ponchada, Ud. usa su repuesto para rodar con él. Así que tenemos… Pero nosotros no tenemos una llanta ponchada, pero me van a usar de todas maneras.

5 Así que mañana en la tarde… Siempre trato de hablar en la tarde. Y la gente me levanta una ofrenda misionera que ayuda a los misioneros en ultramar en los campos extranjeros.
Nunca supe qué eran los misioneros hasta que lo probé yo mismo. Es glorioso. Pero, oh, si alguien necesita ayuda, es un pobre misionero en los frentes más remotos allí donde tiene que enfrentarse a todo; y especialmente aquellos que están luchando la batalla con lo sobrenatural.
Y entonces mañana en la tarde… Creo que es a las dos y media, ¿no es así, hermanos, cuando tenemos…? A las dos y media de la tarde.
Y estaremos muy felices si ustedes… Si su iglesia no tiene servicio… Ahora, mañana es domingo. Y sus propias iglesias tienen servicios. Así que estaremos muy felices, si no tienen ningún servicio en su propia iglesia, que puedan venir. Por supuesto, si tienen servicio en sus propias iglesias, su deber es pararse en su puesto del deber durante ese tiempo de sus servicios: cada persona en su iglesia. Pero si Ud. no tiene iglesia, y usted… o no tendrán culto en el lugar de ustedes, vengan y acompáñennos. Y recuerden de nuevo, todas las campañas se están llevando a cabo alrededor de la ciudad y en todas partes.
Y Dios… Y oro que Dios mande más segadores a la cosecha, porque ciertamente los necesitamos.

6 Y mucha de nuestra gente querida me está mandando invitaciones para que venga y cene con ellos, y… Oh, ciertamente desearía poder hacerlo con… con todos. Y me gustaría hacer eso. Pero es… me sería difícil hacerlo. Me temo que si voy con uno y no con el otro, podría hacerles pensar que tuve más consideración con ese que en el otro. Y no es así.
Pero los amo a todos ustedes. Y quiero que Uds. me amen a mí. Y si amamos al Señor, nos sentiremos de esa manera el uno por el otro. Así que… Y luego haremos… Un día, voy a ir a cenar con todos ustedes. Amén. ¿No va a ser eso maravilloso? Ahora, solo piense, después que la batalla termine y los humos sean disipados, subimos, nos encontramos con nuestros seres amados, y luego nos encontramos con Él. Nos sentamos en esa mesa uno frente al otro. ¿No será eso maravilloso? Jamás habrá una muleta o una silla de ruedas en la mesa, jamás no… Oh, ¿no será eso maravilloso?

7 Y luego miraremos a todos sentados a lo largo de allí, miraré por la mesa y diré: “Bueno, Dios le bendiga, hermano. Vaya”. Y luego haremos… Simplemente tendremos que llorar un poquito. ¿No lo creen así? Si podemos, simplemente lloraremos un poquito de gozo.
Y luego en la cabecera de la mesa, saldrá nuestro Rey en Su Majestad. Él caminará por donde estamos todos nosotros, y pondrá Sus brazos alrededor de nosotros, y dirá: “Uds. han sufrido mucho. Pasaron por muchas cosas por Mí”. Él limpiará todas las lágrimas de nuestros ojos: “Ahora, no llores más. Estamos… Todo ha terminado”.
Oh, por ese gran tiempo cuando [Palabras no claras]. Es por eso que estamos aquí, ¿no es así? Acaso no será maravilloso sentir Sus brazos alrededor de nosotros, y diga: “Ahora, no llores. Entra al gozo del Señor. Han peleado una buena batalla”. Así que mientras estamos aquí y tenemos esta oportunidad, hagamos que sea una buena pelea, una verdadera pelea.

8 Ahora, quiero leer algo de la Escritura, y vamos a comenzar directamente en la línea de oración, para poder tener un buen tiempo, dejar que la gente salga temprano, para que no vayan a llegar tarde a su Escuela Dominical en la mañana. Y estamos tratando de hacerlo un hábito, si es que podemos, salir muy temprano, y para que la gente pueda ir a trabajar y regresar de nuevo, entonces… para la siguiente noche.
¿Cuántos están aquí por primera vez? Veamos sus manos, aquellos… Vaya, eso es maravilloso. Vamos a darles un aplauso, todos Uds. que están aquí que es… [Palabras no claras]. Eso es maravilloso [Palabras no claras]. Vaya, estamos tan felices de tenerlos aquí y llegarlos a conocer.
Desearía poder saludarlos de mano y hacerlos bienvenidos. Pero oro que el Espíritu Santo pondrá Sus brazos alrededor de Uds. y les dirá: “Esto es a lo que él se refiere, que son bienvenidos”.

9 Y ahora, en los servicios, nuestros servicios son un poco diferentes a los servicios normales de sanidad Divina a los que asistimos. Es bajo la operación de un Ser Sobrenatural a quien yo… se encontró conmigo hace unos años. Y siendo que esto es estrictamente una doctrina Bautista, yo… Uds. me han escuchado referirme muchas veces, sobre siendo un Bautista. Ahora, yo no soy Bautista. Soy un Cristiano. Eso es. Aún puedo seguir siendo un Bautista y ser un Cristiano, entiendan.
Pero no hace mucho en Little Rock, yo… Había un hombre que tenía unas muletas, y estaba… llevaba años con ellas. Y él entró en la línea, y el Señor lo sanó. Oh, él estaba tan feliz. Y estaba gritando, y comportándose así en la calle con una muleta colgando sobre la otra, testificándole a todos, por Little Rock.
Y a la noche siguiente, él regreso al servicio, y se levantó, dijo: “Por cierto, Hermano Branham, escuché que Ud. dijo… No puedo entender bien esto”. Él dijo: “Ahora”, él dijo: “Cuando lo escuché predicando, yo estaba seguro que usted era un Nazareno”. Eso es lo que él era. Dijo: “Yo estaba seguro que usted era un Nazarenos”. Dijo: “Luego vi a toda la gente Pentecostal, y dije: No, él es Pentecostal. Y aquí Ud. dice que es un Bautista”. Él dijo: “No puedo entender eso”.
Yo dije: “Oh, eso es fácil, papá”. Dije: “Yo soy un Pentecostal, Nazareno, Bautista”. Así que eso es lo que soy. Sí, Dios nos ama a todos. A través de Su Hijo, todos somos hijos e hijas por el nuevo nacimiento en el reino.

10 Y entonces yo era… Verdaderamente… Eso es… Yo fui ordenado en la Iglesia Bautista Misionera, y desde entonces no he sido ordenado por ninguna otra iglesia. Pero al venir a los servicios de sanidad Divina, lo hago inter-evangélico, solo interdenominacional para todos. Solo…
Dios nunca pregunta en la línea si son Metodistas, o Bautistas, o Católicos, o lo que sea. Es por su fe por la que Uds. son sanados. Por medio de su fe Uds. son sanados. Y…
Pero no quisiera que pensaran ahora que esto es estrictamente una doctrina Bautista cuando digo que los dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Yo creo que son la voluntad preordenada de Dios.

11 Cuando yo era un niñito… Hoy… Esa dama que hizo esa pintura de la pequeña cabaña donde nací, eso fue muy lindo. Y cuando yo nací, allí estaba un Ser Sobrenatural que entró a la habitación, como del tamaño de una de esas luces que están allí. Me ha seguido durante todos los días de mi vida hasta este momento. Yo no sabía lo que era.
Yo… Mi gente antes que yo era Católica. Yo soy irlandés por ambos lados, padre y madre. Y hay perdón para eso. Así que tenía… Y alguien dijo: “Siendo Ud. Irlandés y también de Kentucky, oh, vaya, eso lo hace terrible”. Así que yo… Pero Dios tuvo misericordia de mí, y Él hizo un Cristiano de mí mediante Su Hijo Jesucristo. Y estoy tan feliz. Y luego cuando me convertí en Cristiano…

12 Cuando era un niñito, antes de ser un Cristiano, Esto venía a mí, y me hablaba, y me decía cosas que iban a suceder. Bueno, Eso me mataba casi del susto. Yo estaría nervioso y temblando al respecto. Pero Eso haría… Me habló la primera vez en un arbusto, igual a un viento arremolinándose en un arbusto. Y me dijo que nunca fuera a beber, o a fumar, o a contaminar mi cuerpo, que habría una obra que tendría que llevar a cabo.
Y por toda la vida, he tratado de vivir para ser un caballero. Y fui mal entendido. Y aún mi padre dijo que yo era un afeminado, porque no bebía como el resto de los Branham, y así sucesivamente. Pero había algo en mi corazón que no me dejaba beber. Era Cristo.
Y tengo una idea. Puede que no esté acertado en esto. Pienso que Dios estaba conservando esto para Su pueblo, para que pudieran beneficiarse con ello. No lo podría entender de ninguna otra manera, porque por naturaleza, yo era de la otra forma. Así que toda mi gente bebía y así sucesivamente.
Y es igual como cuando Uds. plantan un grano de maíz, si es un grano de maíz amarillo, producirá maíz amarillo, ¿ven? Pero… A menos que se le haga una conversión. Y en este tiempo, Dios lo hizo.

13 Y así que tiempo después, vendría a mí, y hablaría conmigo, y me diría cosas que iban a suceder. Bueno, yo me alejaba de eso. Y después de mi conversión, mi propia iglesia, en la iglesia Bautista, hice referencia de eso con algunos de los ministros y demás. Y ellos me aconsejaron alejarme de eso, y no tener nada que ver con eso, estaba errado. “Así que, si algo viene a ti”, dijeron: “Nosotros… Esos días de lo Sobrenatural… Y eso sucede en el otro lado”. Dijeron: “Nosotros vivimos por la Palabra”.
Y leí un día donde la letra mata, pero el Espíritu da vida. Así que traté de rechazarlo. Yo lo reconocí. Me senté y traté de considerarlo solo de la mejor manera que podía.
Y yo dije: “Señor, si he estado errado, perdóname”.

14 Y Eso entró a la habitación y caminó hacia mí en esa ocasión, un Hombre, como de unos seis pies de alto [Un metro ochenta y dos centímetros.—Traductor].pero se miraba su complexión como color olivo, cabello oscuro hasta Sus hombros, pesando aproximadamente doscientas libras [Noventa y un kilos].en peso humano, y me dijo que fui traído a este mundo para orar por las personas enfermas. Si lograba que ellos me creyeran y si era sincero al orar, que nada se interpondría delante de la oración.
Yo cuestioné a ese Hombre, una de las cosas fue que yo era pobre, y yo… sin educación. Y yo dije: “La gente no me creerá”. Dije: “No podré hacer que la gente me crea”.
Y Él me dijo que yo iba a orar por reyes y monarcas, y así sucesivamente. Casi no podía creer eso. Un muchacho con una educación de primaria, y orar por… por reyes y monarcas, casi no podía creerlo. Sin embargo yo sabía que nunca me había dicho nada errado. Pero Él estaba parado cerca. Yo escuchaba la voz y veía las señales.

15 Hace como unos doce años, estaba bautizando a mi primer grupo después de mi… uno de mis avivamientos en Jeffersonville, Indiana, donde vivo en este momento… donde está mi casa, más bien. Y parado en las riberas del Río Ohio donde [Espacio en blanco en la cinta] se había reunido. Y mientras yo estaba bautizando… Eran las dos de la tarde, en junio. Y el candidato número diecisiete, estaba bautizando en el agua en el Río Ohio al pie de la Calle Spring. Y escuché Algo que habló, y sentí Algo que se apoderó de mí. Y miré hacia arriba. Y cuando lo hice, bajando de la gloria vino este torbellino descendiendo donde yo estaba.
El “Periódico Courier Journal” publicó un artículo de eso, decía: “Una estrella mística apareció sobre un pastor Bautista local mientras estaba bautizando en el río”. Ellos no lo entendían. Oh, como unas diez mil personas lo vieron a medida que bajaba en donde yo estaba, y volvió a subir a los cielos. Vino directamente a donde yo estaba y regresó al cielo. Bueno yo… Muchos me preguntaron qué significaba. Y yo dije: “No lo sé”.

16 Pero cuando esto vino, Él me dijo… En esta ocasión Él se miraba, Él… Era un Hombre. Cuando le dije que tenía miedo que la gente no me fuera a creer, Él dijo que serían dadas dos señales igual como se le dieron a Moisés, para vindicar, o para (en otras palabras) para hacerlo más claro para ustedes gente, o cualquier gente, que yo estoy diciendo la verdad, ¿ven? Eso es.
Ahora, el hombre puede decir cualquier cosa. Pero si Dios no responde diciendo que eso es verdad, entonces no es verdad. Pero si Dios testifica que es la verdad, entonces yo lo creeré. Si Dios así lo dice, yo lo creeré. Ahora, quiero que crean que es la verdad.

17 Y Él me dijo, en primer lugar, que yo conocería las enfermedades al tomarle la mano a una persona. Si yo era reverente y continuaba, llegaría a acontecer en un cierto tiempo que yo sería capaz entonces de conocer cosas que la gente hizo en su vida pasada, y decirles lo que les esperaba.
Y luego mientras lo estudiaba un momento, Él se refirió a las Escrituras que muchas veces menciono, sobre Jesús de Nazaret, sabiendo que Él fue mal entendido, y me hizo saber que yo sería mal entendido. Y soy mal entendido por muchos. Pero estoy muy agradecido de que muchos han creído el mensaje. Y Jesús fue mal entendido.

18 En una ocasión vino alguien a Él. Natanael fue y trajo a su hermano. Eso es justo lo que este Ángel refirió. O, Felipe fue y trajo a Natanael. Y cuando él llegó, Jesús dijo: “He aquí, en verdad, un israelita, en quien no hay engaño”.
Él dijo: “¿De dónde me conoces, Rabí?”.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol”.
Y observe su corazón. Ahora, él podría haberse echado atrás y decir: “Hay alguna especie de truco en esto”. Él jamás hubiera recibido la bendición que obtuvo. Pero él dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el Rey de Israel”. Y él se arrodilló para adorarlo, y le dio a Dios alabanza. Su corazón estaba listo para recibir después que Jesús se había vindicado a Sí mismo ante él, que Él era lo que reclamaba ser.

19 Luego una mujer, en una ocasión vino a Él en el pozo. Y Él habló un ratito con ella mientras contactaba su espíritu. Y Él le habló, diciendo: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Él dijo: “Bien has dicho; tienes cinco, y el que ahora tienes no es tu marido”.
Dijo: “Percibo que Tú eres un profeta”, y así sucesivamente. Y ella fue y se lo contó a su gente: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho”. Ella estaba emocionada, Él nunca le dijo todas sus cosas, pero Él sabía que si… Ahora observe esto. Ella sabía que si Jesús supo eso, Él sabía todas las cosas, ¿ven? Eso es correcto. Él sabía todas las cosas. Si Él supo eso, entonces Dios se lo podía revelar.

20 Ahora si se fija, mi querido amigo Cristiano, conciudadano del Reino de Dios, que Jesús testificó mientras estuvo en la tierra, que Él no hacía nada de Sí mismo, que Él solo hacía lo que el Padre le mostraba, por visión qué hacer. ¿Es eso verdad? Eso es correcto. ¿Ven? Únicamente por medio de lo que el Padre le mostraba. ¿Ven? Él dijo: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo; sino aquello que el Padre le muestra, eso hace el Hijo”. ¿Se fijaron cuando Lázaro había muerto? Jesús… Ellos lo mandaron llamar para que viniera a orar por Lázaro. Él no vino; Él solo siguió adelante. ¿Se preguntan por qué? Él tenía una visión de que Lázaro debía morir. Así que cuando el siguió adelante, si se fijan detenidamente en las Escrituras: Él sigue adelante. Lo mandaron llamar de nuevo. Él nunca vino. Y en… Después que Él… Él dijo después de un rato: “Nuestro amigo Lázaro duerme”. O él está muerto; Él se los dijo claramente. Y entonces Él dijo: “Pero por vuestra causa, me alegra no haber estado allí. Pero voy a despertarle”.

21 Ahora, de acuerdo a Sus palabras en San Juan 5:19, el Padre ya le había mostrado lo que iba a acontecer, porque Él dijo: “El Hijo no puede hacer nada sino lo que el Padre le muestra”. ¿Es eso correcto? Y en la tumba, observe Su oración. Él dijo: “Quiten la piedra”.
Pero si él iba a resucitar, ¿por qué quitar la piedra? La mujer tenía que hacer algo también. ¿Lo ven? Él dijo: “Quiten la piedra”.
Y Él dijo: “Padre, te doy gracias porque me has oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que me rodea”. Solo una oración de rutina, y siempre —solo para hacerles saber. Después Él llamó a Lázaro de entre los muertos.

22 Ahora, eso mismo… Y al hacer nuestro Maestro esas cosas, y haciendo esas predicciones, y diciendo solo lo que el Padre le mostraba. Solo… Él supo una vez en dónde estaban dos mulas atadas. Él supo en dónde se alistaría un aposento alto y un hombre estaría cargando una jarra
Bueno, yo he sido acusado de ser un espiritista. He sido acusado de ser un médium. Y alguien me dijo el otro día que… dijo: “¿Pertenece usted a…?”. ¿Existió alguna vez un grupo de gente que le pertenecía la iglesia llamada “YO SOY”, o algo como eso?
Alguien me pregunto si YO SOY“.
Le respondí: “No, ÉL ES, y yo soy Su siervo”. Yo dije…
Él dijo: “¿Acaso no está llevando a cabo una reunión allá donde estaban los YO SOY?”.
Yo dije: “YO SOY todavía está allá”. YO SOY, ese es nuestro Señor Jesús, nuestro Dios, Su Padre. “YO SOY EL QUE SOY”.

23 Ahora… eso se mal entiende, querido amigo Cristiano. Por la gracia de Dios… Yo no soy ninguno de esos. Yo soy su hermano. Yo soy su hermano. Y quizá no soy un bravucón, y que pueda derrumbar y edificar, y sacudirme como alguno de esos grandes predicadores poderosos. Yo no reclamo ser uno. Y mi timidez, no la puedo evitar, de esa manera Dios me hizo. Solo tengo que ser lo que soy. Eso es todo. Y así es como Él quiere que sea, de esa manera tengo que ser. Y yo solo hago como Él me dice que haga. Y… Primeramente, eso me lastimaría…
Una vez en una reunión en Cleveland no hace mucho, se acercó un hombre de color, y dijo: “¿Puedo conseguir una tarjeta de oración para que se me lea la suerte?”.
¡Oh, vaya! Para mí, eso fue… Oro para que Dios no tenga en cuenta eso en contra de ese pobre hermano. Él estaba bebiendo, pero él… yo ho… confío que Dios no lo hará… Recuerden, Uds. podrían blasfemar el Espíritu Santo allí. ¿Lo ven, ven?

24 Sin embargo, amigos, Satanás tiene algo que imitar, o personificar cualquier cosa que Dios tiene. Todas las cosas que él tiene, tuvo que haber personificado a Dios con eso. Pero en donde está uno falso, si… tiene que haber uno que es verdadero en alguna parte para poder sacarlo de allí, o no sería falso. ¿Es eso correcto? Si Uds. tienen un dólar falso, bueno tiene que haber un dólar real en alguna parte. O si no es así, ese es el original (¿Ven?), y no sería falso.
Pero Jesús fue mal entendido también. Él fue crucificado. Ellos lo llamarón Belcebú. Y un Belcebú es un adivino, o un demonio. ¿Sabían que Belcebú era un diablo? El príncipe de los diablos.
Y ellos dijeron que Su obra, Sus actos donde podía predecir cosas, y ver cosas que estaban por suceder, y “Él echaba fuera demonios; era por el poder de Belcebú, quien era el príncipe de los diablos”. Ellos sabían que Su poder era mucho más superior que todos los profetas. Sabían que Él estaba en un nivel más alto que cualquiera de los profetas, porque Él sabía y entendía, y el Padre estaba con Él, y por el estilo como Él lo afirmó, y Dios estaba confirmando que Jesús estaba diciendo la verdad. Pero el mundo eclesiástico de afuera, el mundo religioso fue el que dijo que Él es Belcebú. “Él echa fuera demonios por medio del príncipe de los diablos”.

25 Pero se fijaron, los diablos cuando se encontraron con Él, dijeron: “Sabemos quién eres. Tú eres el Hijo de Dios”. Eso es correcto. Y tuvieron que reconocer Su autoridad.
Ahora, si llamaron al jefe de la casa Belcebú, ¿cuánto más llamarán a Sus discípulos? ¿Ven lo que quiero decir? Y espero no haberle dado a nadie la impresión de que estoy aquí para tratar de hacer algo errado. Yo preferiría irme a casa y no intentarlo, que tratar de ser un engañador.
Alguien estuvo en el edificio el otro día, tenía una fuerte impresión de eso, que yo era un engañador. Y yo lo sabía. Y le dije a mi hijo al respecto. Y hoy, llegó una carta de una dama que ha estado [Palabras no claras]. Mi muchacho la vio, dijo: “Mira eso, papá. Justo lo que tú…”.
Yo dije: “Seguro. Yo sabía que era de esperar (¿Ven?) porque Él me mostró que eso estaba en camino”. Dije: “Él estaba allí la otra noche”. ¿Me escucharon diciendo: “Yo no soy un engañador”, al hombre sentado allá en la parte de atrás? Yo sabía que él pensaba eso, dijo que yo era un farsante.
Bueno, si soy un farsante, venga y pruebe que estoy equivocado. Eso es correcto. ¿Ven? No soy nada más que un siervo del Señor. Igual como es usted, eso es un Cristiano, ¿ven? Y no puedo hacer nada de mí mismo, solo lo que el Señor me muestra, eso puedo hacer. No puedo hacer más de lo que Él me muestra para hacer. Y en estas visiones, Él me muestra cosas que van a suceder, me muestra cosas que la gente ha hecho.

26 Por los primeros… más o menos dos años… o, un poco más de dos años, aproximadamente tres años, de la única manera que podía saber era cuando tomaba a la persona de la mano y mostraba algo raro sobre… en la mano. Y tal vez Dios sabía que eso iba a causar un poco de confusión.
¿Puedo decir algo desde mi corazón, si está bien? ¿Ven? Había tanto —una gente pasaba, y presentaba después sensaciones en sus manos, usted sabe. Y tuvieron la impresión equivocada, pensando que uno sana a las persona por alguna sensación que tuvo en su mano. Muchos vendrían a mí diciendo: “Hermano Branham, sienta y vea si yo tengo poder sanador”.
No, se los digo ahora: Uds. no lo tienen. El único poder sanador que hay yace en Jesucristo. Eso es correcto. Eso es todo. Eso es todo. Lo único que Ud. puede hacer, es apuntar a la gente a eso. Y eso es todo lo que puedo hacer, o que alguien más puede hacer, es apuntar a la gente a Jesucristo Quien ya los ha sanado.
Cuando Él murió en el Calvario, Él pagó el precio supremo. Él pagó… Todas las bendiciones redentivas por las que Él murió en el Calvario, ya están pagadas delante de Dios. La deuda está completamente pagada. Y Uds. está disculpado delante de Dios. Ud. fue sacado de la casa de empeño. Eso es correcto. La única cosa que Ud. tiene que hacer, es aceptar fe en Cristo, y salir de la casa de empeño. Eso es todo.

27 Él es nuestro Pariente Redentor. ¿Es eso correcto? Que Dios fue manifestado en carne para tomar nuestro lugar, y para ser un Pariente cercano a nosotros. Y en el libro de Ruth, y en Éxodo, y así sucesivamente, cómo predica —enseña allí de cómo — nosotros nos convertimos en parientes cercanos de Dios. Y Dios bajó y habitó en Su Hijo, Jesucristo, llegó a ser de nuestra parentela. Y Él era nuestro Pariente Redentor.
Y un testimonio público debía hacerse delante de las puertas de Israel, a medida que Booz se quita sus zapatos para mostrar que él ha redimido firmemente a Noemí. Y al redimir a Noemí, obtuvo a Ruth la novia.
Y Jesús, cuando redimió a Israel, Él obtuvo una novia gentil. Él hizo un testimonio público. Él fue levantado entre los cielos y la tierra como una Insignia, justo afuera de las puertas de Jerusalén. Y allí es donde se pagó el precio supremo. Allí fuimos redimidos. Y toda nuestra herencia que estaba perdida —nuestra salud, nuestra fuerza, nuestra salvación — todo eso fue perdido allá atrás en la caída, fue remidido en el Calvario. Allí está.

28 Y mi hermano, hermana, no es qué tan elegante pueda orar, o cuánta penitencia pueda hacer, es su fe al creer que Él lo ha hecho por usted. Eso lo hace salir adelante. Eso es correcto.
Cada pecador está salvo esta noche a la vista de Jehová Dios. Pero nunca les servirá de nada hasta que lo acepte, y lo crea, y lo confiese. Y luego Él es el Sumo Sacerdote de su confesión para arreglarlo delante de Dios.
Y cualquier bendición redentiva… Si Ud. está cansado… “Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra está sobre Él; por Sus llagas hemos sido curados”. Ya está hecho. Usted solo acéptelo.

29 Ahora, un ministro puede tomar la Palabra y explicarlo. Yo no tengo educación. Yo hago… sé mucho de la Palabra, solo el plan de salvación y cosas que Dios me ha revelado. Nunca vino por seminario o enseñanzas; vino solo por revelación del Espíritu. Y lo que yo sé, sé que Dios me lo dio. Y luego, sin conocer mucho de la Palabra, Él dio estas otras cosas para confirmarles a ustedes que yo les estoy diciendo la verdad.
Y Dios sabe que de todas… Yo he predicado delante de millones. Pero nunca ha habido un tiempo donde yo haya dicho que tengo algo que ver con ello, es… Toda la gloria va a Jesucristo, el Hijo de Dios Quien lo redimió allá atrás. Y solo puedo hablar y decir como Él habla y dice.
Y yo creo esta noche, si estuviera dejando el edificio esta noche para nunca más regresar, yo creo que Uds. gente tendrá que dar testimonio que ha estado en estas reuniones, en cualquier parte de la nación o afuera de la nación, que sabe que cada vez que el paciente… Cuando me siento con un paciente, no importa quiénes son, cuándo o dónde.

30 Como la mujer con la que me encontré en el parque el otro día en aquel lugar. Ella venía cruzando el parque. Ella había venido de Illinois, y estaba muy enferma. Y venía cruzando el parque, y dijo: “Oh, Hermano Branham…”. Y ella comenzó allá. Y yo me senté al lado de ella.
Y allí el Espíritu Santo regresó. Y ella pudiera estar presente ahora. Me imagino que lo está. Y Él regresó y le dijo todo del trayecto de su vida, sentado allí en el parque (¿Ven?), y cuando…
Ustedes nunca han visto el momento, ninguno de ustedes, cuando no se le haya dicho al paciente exactamente lo que tenía mal, y las cosas del pasado de sus vidas, que han sido. ¿Es eso correcto? Y eso es…
¿Cuántos saben que eso es verdad? Ahora levanten sus manos vindicando que eso… Miren, ahora eso no sana. Eso solo es un vindicación (¿Ven?) que Jesucristo está presente.

31 Y las últimas dos noches, amigos, acabamos de soltar a la gente en su propia fe, y los pasamos por aquí. Y he tratado de pararme aquí y tomar la iniciativa, y solo… Cuando la gente viene, solo evitar entrar a… hablar con ellos, pero solo orando por ellos y pasándolos por aquí. Y Dios ha obrado cosas maravillosas por nosotros. Y estoy feliz y emocionado de eso, porque así puedo encontrarme con más gente.
Normalmente los tomo uno por uno, uno por uno. Se tarda tanto llegar a la… llegar a… el número apropiado de gente. Pero ahora, estoy llegando a un lugar donde puedo tomar a cincuenta cada noche. Y creo que antes de la semana, la próxima semana, voy a estar haciendo cien o más cada noche. Creo que Dios puede…

32 Y quiero que cada uno de ustedes, cuando pasen por aquí, independientemente de su condición, quiero que acepten a Jesús como su Sanador personal, y salgan de aquí creyendo, testificando, reclamando su sanidad antes que la puedan sentir o cualquier otra cosa.
Ahora, la señora anciana de anoche que estaba ciega. Trajeron a la pobre cosita anciana a la plataforma. Solo como… Por supuesto, la unción estaba trabajando bastante fuerte. Ella era justo la primera en la línea. Y yo dije: “Siéntenla”. Y pensé que podía llegar a ella en unos minutos. Vi que estaba ciega, tropezándose con las cosas. Y ellos trataron de sentarla. Ella pasó. Y yo puse mis manos sobre ella y la bendije. Y a medida que ella comenzaba a pasar, cuando el Espíritu le dio la vuelta, me jaló alrededor. Y supe que todo había concluido entonces. Allí estaba ella, recibió su vista.

33 Alguien me dice que está sentada allí atrás leyendo y cosas como esa desde entonces, y cómo es que Dios la ha bendecido. Y cuán agradecidos estamos. Y otros que han estado sordos, y algunos que estaban mudos, y toda clase de enfermedades han sido sanadas en la reunión.
Ahora, estamos esperando grandes cosas. De casualidad miré a una damita sentada aquí enferma en una silla. Ahora, Dios sea misericordioso con todos.
Ahora, quiero leer una Escritura rápidamente ahora, para que podamos empezar nuestra línea de oración. ¿Están listos para que se ore por ustedes? ¿Han creído con todo el corazón? Oh, que Dios les bendiga.

34 Algún desconocido en nuestras puertas, tal vez nunca ha visto el discernimiento sobrenatural de enfermedades. Yo no sé lo que el Espíritu Santo hará. Yo… Quizá Él capte a alguien en la línea, o alguien me pregunte lo que está mal, o algo como eso en sus vidas. Posiblemente pase alguien pecaminoso por la plataforma. Él me puede llamar allí mismo y detenerlo.
Usualmente, después que han estado en la reunión y de ver tantas cosas que se dicen, normalmente se arrepienten antes de llegar a la plataforma, y se preparan; porque muchas cosas horribles se le han dicho a las personas, y así sucesivamente, en la plataforma. Y Uds. son testigos de esas cosas.

35 Ahora, deseo leer una Escritura inmediatamente para que si… Mis palabras fallarán. Soy un hombre. Pero estas Palabras no fallarán. Esta es la Palabra de Dios, no puede fallar.
Ahora, ¿Cuántos de los que están aquí tienen fe en Jesús? Levanten sus manos. Oh, maravilloso. Muy bien. ¿Cuántos creen que Él es el mismo de hoy como lo fue ayer, y cada día? Oh, eso está excelente. Quiero… Ahora, esa es su fe.
Ahora, quiero mostrarles lo otro que quiero que tengan esta noche. En el versículo 14 del capítulo 2 de San Santiago. Y yo leeré inclusive el 26. Escuchen atentamente la lectura ahora.
Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? (No puede. Si Ud. cree que Dios lo salvará, Ud. tiene que creerlo y luego confesar que Él lo ha hecho, antes que pueda venir… Y luego obra para justicia. ¿Lo ven?).
Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,
Y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?
Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.
¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?
Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.
Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? (Ahora, el último versículo, escuchen atentamente).
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

36 Ahora, todos Uds. con fe, y tienen miedo de ponerlo por obra, no servirá de nada. Pues no… por qué no dejar de lado todo lo que no es de fe. Crea y actúe en lo que cree; no lo que usted… lo que siente, o lo que sus sentidos pueden atestiguar, sino lo que su fe atestigua. ¿Es eso correcto? Usted tiene fe en Dios, y entonces actúe como que tiene fe en Dios.
Ahora, si Abraham dice: “Yo tengo fe en Dios”, pero tuviera miedo de ofrecer su hijo Isaac, entonces su fe no le serviría. Pablo justificó a Abraham por la fe. Pablo estaba hablando sobre lo que Dios había visto en Abraham. Pero Santiago lo justificó por las obras. Santiago estaba hablando sobre lo que el hombre vio en Abraham. ¿Ven? Dios ve su fe; el hombre ve sus obras.
Y si Ud. dice que tiene fe y tiene miedo de dar un paso y hacer de eso obras, entonces no le sirve. Jamás le servirá de nada. Usted tiene que creerlo. Tiene que aceptarlo, y Ud. tiene que actuar así, ¿es eso cierto?

37 Ahora, entonces, ¿piensan que fue fácil para mí venir cuando ese Ángel vino a mí? Y nada como eso, hasta donde sé, desde los días de los apóstoles, alguna vez ha acontecido. El que yo me tenga que parar antes miles, y algunas veces tantos como veinticinco mil o treinta mil personas en una sola reunión, y decir… y hacer un reto de ese tipo, cuando están allí los de las revistas: “Look, Life, Times, Colliers”, críticos, doctores y de todo tratando de encontrar una falla en ello. ¿Piensan que eso fue fácil?
Pero hermano y hermana, yo le creí a Dios, así como Él me lo dijo, y será de esa manera.
Y cuando me paré allá y dije que reyes y monarcas del país me estarían llamando para que orara por ellos, eso fue… Lo creí porque Él me lo dijo así.
Y el rey más grande del mundo me mandó cablegramas para que fuera orar por él, con el Rey Jorge de Inglaterra, y varios de esa manera. Y grandes hombres por todo el país…

38 Aquí, había un gran hombre aquí mismo, sentado aquí que usó muletas durante mucho tiempo, el congresista del Congreso de los Estados Unidos, sentado aquí el Sr. Upshaw se sentó aquí, durante muchos años un lisiado, sesenta y seis años, lastimado. Y aquí está él esta noche sin sus muletas, sin su silla, sin nada, caminando tan normal. El Espíritu Santo es verdad. Dios hace…
Ese es él con sus manos levantadas. Si alguno de ustedes nunca lo ha visto, ese es él aquí. ¿Cuántos han visto… nunca han visto al Congresista Upshaw, el congresista? Veamos sus manos.
Bueno, él estuvo inválido durante sesenta y seis años. Él se cayó. Y mientras estaba parado aquí en la plataforma, cuando me acerqué… Dios Eterno, Quien es mi juez, sabe que yo nunca había escuchado del hombre en mi vida, no lo conocía. No tengo una educación. Si tuviera alguna educación, habría conocido a este hombre. Si hubiera estado en librerías y leído libros, y… Él se postuló para presidente, pienso, en 1926. Y él… Y un gran hombre de Georgia, pero no lo conocía.

39 Y una noche, vino aquí a la plataforma. El Sr. Baxter acababa de dejar la plataforma. Y miré, colgando justo por aquí, y vi la Casa Blanca, vi todo al respecto. Comencé a hablar, y no podía diferenciarlo. Y le dije al Sr. Baxter. En unos momentos, Eso cayó y vi en dónde estaba sentado el hombre. Y vi que era él, lo vi que se lastimó cuando era solo un niñito pequeño. Y había estado lisiado por todos…
Y comencé a irme y el Espíritu de Dios comenzó a caer. Y una mujer se había levantado de una silla de ruedas, y otras cosas más habían acontecido donde el Espíritu Santo se los estaba revelando.
Y a medida que comenzaba a irme, el Sr. Kopp aquí, el… el Hermano Kopp, el pastor corrió allí arriba. Y yo dije: “Vaya a decirle al congresista que Dios lo ha sanado. Yo lo vi, yéndose caminando”.
Aquí él… ¿Se puede poner de pie, congresista, solo para que la gente pueda verlo? Aquí está él. El congresista de los Estados Unidos que estuvo lisiado durante sesenta y seis años. Digamos: “Bendito sea el Señor”. Dios le bendiga, mi hermano.
Y no pudieron decir nada malo de eso, porque el hombre estaba con los que habían estado tendidos en la puerta durante cuarenta años. Y este hombre llevaba sesenta y seis años inválido. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos…

40 ¿Cómo fue que el Sr. Upshaw…? Nunca lo había visto en mi vida. No sabía nada de él. ¿Cómo supe que era congresista y quién era él? Pero el Espíritu Santo lo reveló aquí en la plataforma, ¿ven? Él lo reveló. Su… Él da a conocer Sus secretos… Ahora, eso no tiene nada que ver conmigo, ¿ven? Solo se dio la casualidad que yo nací para ese propósito, ¿ven?
Igual como el estanque y el agua de Betesda. No podría decir: “Miren qué gran agua soy yo”. Porque cuando el Ángel salía del agua, era solo agua. ¿Es eso correcto? Eso es correcto.
Ahora, yo solo soy su hermano, por la gracia de Dios. Pero cuando el Ángel del Señor baja, Eso llega a ser entonces la Voz de Dios para ustedes. Tal vez lo…
Si los ofendo al decir eso, perdónenme. Pero sentí que Uds. podrían resentir eso. Pero yo soy la Voz de Dios para ustedes, ¿ven? Digo eso otra vez. Esa vez fue bajo inspiración. ¿Ven? Y me sentí mal de la primera vez, pero lo repitió.
Ahora miren, no puedo decir nada de mí mismo. Pero lo que Él me muestra, yo lo digo. Ustedes créanlo y observen lo que sucede. Miren, Él lo hizo. Después de haber estado sentado en grandes reuniones…

41 Ahora, miren esto. El Sr. Upshaw aquí se sienta bajo la predicación del Sr. Freeman. Y el Sr. Freeman, oh, vaya, es probablemente un poderoso hombre en las Escrituras. No conozco al Hermano Freeman, solo por ver su fotografía. Pero sin duda, él es un hombre de Dios maravilloso. Y Oral Roberts, vaya, él es… Conozco a Oral. Y Oral es un hombre de Dios maravilloso, un gran predicador. Y el Hermano Ogilvie, me encontrado dos veces con él, un hombre maravilloso.
Y el Hermano Upshaw se sentó allí y esos hombres orando por él. ¿Pero qué sucedió? Dio la casualidad que era justo la estación. Y luego cuando llegó, y él vio lo Sobrenatural moviéndose… ¿Ven? ¿No es maravilloso?
Y Dios manda Su Palabra, entonces manda algo para confirmar eso, para respaldarlo. ¿Lo ven? Así que tenemos todo de eso. Y debiéramos de estar agradecidos por eso, ¿no lo creen?

42 Ahora, él dijo en su testimonio, dijo que creía que yo tenía… La Palabra del Señor estaba hablando a través de mí. Así que al piso fueron a dar sus muletas y cosas, y se fue, normal y sano, ¿ven?
Yo no le hubiera dicho eso al hombre sin saber primero que Dios me lo había dicho. ¿Ven? Eso es correcto. Y trataré de ser honesto con cada uno tanto como pueda serlo. Y yo… si hay…
Jesús dijo: “Lo que atares en la tierra será atado en el cielo. Lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo”. Ahora, podemos hacer eso a medida que Dios lo permita. Ahora, que el Señor Jesús les bendiga.

43 Y ahora, para algunos de ustedes que están aquí que son desconocidos, si el Espíritu del Señor el cual está presente… Si Él no detecta o dice algo concerniente a la audiencia, pues… o esta noche, o a alguien en la línea, ya está vindicado por estas personas que es verdad, porque esta noche… cada día…
Este día yo no lo he hecho. Solo he tratado de quedarme contento, y orar, y, usted sabe, y caminar alrededor, y regocijarme. Cuando entro bajo la unción, pierdo… Estoy perdiendo un promedio de dos libras [0.90 Kg. Trad.] diarias cuando la… cuando uno está bajo esa unción. He perdido, creo, seis libras [2.72 Kg. Trad.] creo que fueron, o algo, desde que he estado en esta reunión.
Así que hoy solo he tratado de relajarme, y solo salir. Es algo que me afecta, que toma la parte humana. Y por lo tanto, sabemos que uno no podría vivir mucho tempo de esa manera.
Y ahora, oren ustedes, y yo oraré. Y después cuando formemos a la gente para la línea de oración, Dios, estoy seguro, escuchará la oración y la contestará.

44 Inclinemos nuestros rostros. Querido Padre Celestial, estoy muy agradecido esta noche de tener este privilegio de ser contado entre este grupo de Cristianos, este grupo de gente que Dios salvó, hijos e hijas de Dios, que están de camino esta noche a esa gran región feliz más allá de las estrellas, más allá de la enfermedad, problemas. Estoy muy agradecido, Señor, que por la gracia de Cristo, me has llamado para ser su hermano. Qué agradecido estoy.
Y ahora, querido Padre, estoy muy agradecido porque le has atestiguado de tal manera a la gente desde el principio, y por las cosas que le has permitido decir a Tu pobre siervo iletrado, que… mostrando que fuiste Tú hablando y no una pobre persona inculta. Que Tú lo has traído a cumplimiento, que grandes hombres y reyes de la tierra… Y yo creo que todavía hay más por venir.

45 Y ahora, Padre, es mi privilegio estar aquí en California esta noche donde se están llevando a cabo grandes servicios por todas partes. Tu siervo, el Hermano Freeman, está allá abajo en la esquina. Tú sabes en dónde está él, porque Tú estás con él. Y oro que Tú sanes a muchos allá abajo esta noche. Concédelo, Señor, que mucha de esa pobre gente… Muchos de nuestros amigos de color están allá. Dios, oro que los bendigas y sanes esta noche. Que sea una gran noche. Y escuchamos en el Templo, el… [Espacio en blanco en la cinta] donde Tu sierva, la Sra. McPherson… [Espacio en blanco en la cinta].
Toca a cada una de esa pobre gente enferma esta noche que viene para ser liberada… [Espacio en blanco en la cinta] Concédelo, Señor. Y por todo el mundo, recuerda a todos Tus hijos esta noche. Sánalos, Padre. Bendice a cada ministro y a todas tus siervas, y a los que están tratando de esforzarse por hacer algo por Ti en este gran campo de cosecha. Bendícelos a todos.

46 Y luego, Padre, recuérdanos esta noche aquí en este grupito esta noche. Oramos que muchos sean sanados, muchos sean salvos, muchos se convenzan de Tu Presencia, Señor. Y que muchos de nosotros, con Tu siervo incluido, y todos los ministros, y todos nosotros aquí, salgamos del umbral de esta casa esta noche como un mejor Cristiano que cuando entramos, con más fe en Ti y más amor para Ti, Padre. Concédelo, estas amables bendiciones.
Y si es Tu voluntad Divina esta noche, Señor, si hay algunos que se encuentran en la plataforma que están lisiados, y es Tu voluntad, lo cual creo que es, darles la sanidad inmediata en forma de milagro, espontáneamente. Para que la gente en la audiencia pueda ver y creer con gran fe, ruego que así sea, Señor. Pero sin embargo, si no es así, cuando te pedimos, creemos que recibimos lo que pedimos.

47 Y Padre, oro que Tú les darás una gran fe, que ellos no serán decepcionados, sino que saldrán de aquí felices, regocijándose, buscándolo en todo momento, tratando de caminar mejor cada minuto de sus vidas, o de ver, o lo que pudiera ser su problema.
Y si es Tu Divina voluntad revelar los secretos del corazón de alguno de ellos, que les provocó estar en esta condición, háblale a Tu siervo humilde, Señor. He aquí, me paro confiando que la Sangre de Cristo me limpiará de todos mis pecados, para que pueda ser un canal por donde le hablarás esta noche a Tu gente. Escucha mi oración, Padre, mientras lo pido con toda la sinceridad de mi corazón, en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén.

48 Ahora, amados amigos Cristianos, quiero que todos los que están allá estén orando junto conmigo. Todos ustedes, muchos de Uds. probablemente no estarán en la línea de oración y…. que quieren estar en la línea de oración. Ojalá pudieran.
A media que la fe sigue acumulándose, yo creo que vamos a intentar pasar a unos cien mañana en la noche, si es la voluntad del Señor. Y luego si podemos continuar con cien, si no hay demasiado del discernimiento, entonces lo podré hacer bien. ¿Lo ven? Pero yo… En ello, cuando viene, hay simplemente demasiadas cosas…
Ahora, cuando él comienza a tocar esa música allí mismo, puedo empezar a sentir que viene bajando. Allí está. ¿Ven?
Mire, amigo Cristiano. No sé en dónde ellos… dónde está una de esas fotografías. Pero Uds. la han visto, todos ustedes. ¿La han…? La mayoría ha visto la fotografía de Eso. Está allá atrás en el mostrador. Ha sido probado por el mundo científico que Eso fue el Ángel del Dios, por los grandes examinadores que tiene América, el FBI.

49 Ahora, Él está aquí ahora en la plataforma. Es la verdad, querido amigo. No sé qué hacer para lograr que lo crean, pero es la verdad. Y si Uds. no miran al hombre, su hermano, pero si miran Aquel del cual estoy hablando, el Señor Jesús, y Su Ángel sanador en la plataforma…
¿Creen que Dios tiene Ángeles comisionados de sanidad? ¿Qué era lo que estaba en la serpiente de bronce entonces? ¿Qué era lo que estaba en el agua en el estanque de Betesda si no era el Ángel enviado del cielo? ¿Ven? ¿Ven? Yo no soy el don de Dios. El Ángel es el don de Dios. Salió del cielo. Yo vine de la tierra, y Él bajó del cielo para encerrar, o envolver un vaso terrenal para hablarle a gente terrenal (¿Lo ven?) para que ellos… Uds. crean en Él; no en mí, en Él de quien estoy hablando. Y al hacerlo así, Dios los sanará.

50 Vamos a llamar la línea de oración ahora. ¿Qué números… o, letras y números repartieron, hijo? Del 51 al 100. ¿Y cuál es la letra? U. Todavía con la U. Muy bien. Del 51 al 100. Ahora, veamos. ¿Cuántos…?
Veamos, ¿está aquí la tarjeta de oración 51? Alguien levante un… Solo levante su mano quien tenga la tarjeta de oración 51. Allí mismo. ¿Tarjeta de oración 51? ¿Está la 52? Muy bien. ¿Aquí la 53? Ahora, esa es la manera de venir. Ahora, esa es la manera de traerlos. Ahora, podría….
Si Uds. quieren, podríamos subir a esa gente aquí, y Dios les dirá exactamente lo que está mal con ellos, o podría llamar a uno de la audiencia, o alguien sin una tarjeta de oración. La unción está aquí. La unción del Espíritu Santo está aquí presente ahora para sanar.
Ahora, ¿cuántos…? Ahora, llamar… Veamos, ¿cuántos de los que están aquí…? Pues, podríamos llamar a todo el grupo a la vez.

51 Todos tengan fe. Ahora, recuerden, los que estarán viniendo, vengan aquí mismo. Y cuando pasen por aquí, crean que van a ser sanados. Y el resto de Uds., siéntense solo por un momento.
Y la dama en la camilla, ¿tiene también Ud. una tarjeta de oración, hermana? ¿La tiene? ¿Cómo?
Solo un momento. Mi hijo me acaba de decir. Ahora, los que están en las camillas y en las sillas de ruedas y cosas que los van a llamar en la línea de oración, si se pueden formar por aquí abajo cuando yo… llamemos su número, yo bajaré a orar por ustedes. Ustedes ni siquiera tendrán que ser traídos a la plataforma si no quieren venir. O si ellos los quieren subir… Veo a una damita aquí que tiene… Parece que está sentada en una silla.

52 Ahora, ¿53, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60? Fórmense por aquí, justo en el orden numérico de la manera que están. Muy bien. Muy bien, ¿60? ¿Es todo…?
Muy bien, solo un momento. Creo que hay algo mal en alguna parte. Oh, es para que traigan… La niñita, ella está… Esperen solo un momento. ¿Qué…? ¿Hay alguien que la pueda cargar hasta aquí? Solo dejen a la pequeñita sentada allí.
¿Tienes una tarjeta de oración, querida? Tienes el derecho que se ore por ti. Solo un momento. Déjenla sentada allí en ese asiento.

53 ¿Qué piensas sobre esto, cariño? ¿Crees que esto es verdad? ¿Qué piensas que es ese extraño sentir que está viniendo sobre ti ahora? Ese es el Espíritu Santo, ¿no es así? Crees eso, ¿no es así, cariño? ¿Crees que el Hermano Branham ha dicho la verdad, que el Ángel de Dios me envió a saber estas cosas? ¿Crees eso? Veo que estás lisiado o algo. Creo que te amputaron una extremidad. ¿Es eso correcto? ¿Es eso correcto? Sí, eso es… Yo no te conozco, ¿verdad, cariño? El hermano entró allí, y miré, rompió una especie de visión.
Ahora, solo un minuto. Ahora, todos sean reverentes otra vez solo un segundo. Ahora, mira para acá otra vez, cariño. Solo quiero contactar. Mira, hay mucha gente allá tratando de creer, y eso es… Ahora, sí, uh-huh. Tú tienes… has tenido… Un cáncer hizo eso, ¿no así, cariño? ¿No es eso…? Te contagiaste… y amputaron tu pierna. Todavía está en tu sistema, todavía está pasando. ¿No es eso correcto? Voy a orar por ti ahora mismo, cariño.
Nuestro Padre Celestial, esa pobre niñita sentada allí, yo creo que Tú vas a permitir que ella viva, querido Dios. Ten misericordia de la criatura, una cosita encantadora. Concédele su sanidad en este momento. Oro esta bendición en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén.
Dios te bendiga, cariño. ¿Crees que vas a estar bien ahora? ¿Lo crees? ¿Lo aceptas ahora? Dios te bendiga; eso está bien. Lo estás. Eso es correcto. Él se encontró contigo.

54 ¿Qué dijo? Oh, oh, muy bien. Del 51 al 100, fórmense. Del 51 al 100, fórmense por aquel lado. Todos sean tan reverentes como puedan, crean con todo su corazón.
¿Cuál era el…? [Un hermano comenta sobre la tarjeta de la niñita] Oh, sí. Yo la vi. Eso no sana, es solo… Pero lo creo con todo mi corazón… No podía ver. La gente se estaba moviendo, me voy a acercar a la niña antes… yo creo que yo… qué…
Cuando Uds. son sanados, veo una luz blanca. Esa misma luz va alrededor y simplemente bendice. Es como una bendición. Yo veo Eso, y creo que la niñita va a estar bien. Yo creo que ella está bien, hermana. ¿Ven? Creo que no tienes nada de qué preocuparte, cariño. Vas a estar bien.

55 Muy bien. Ahora, todos… Ahora, ellos están quizá un poco… Ahora, los ujieres verán que vengan como en orden numérico, porque yo no sé exactamente cómo serán estas cosas. Solo tengo que… como el Señor se mueva en…
Ahora, todos sean reverentes. Ahora, ¿cuántos de los que están allá atrás en la línea de oración ahora van a creer con todo el corazón que van a ser sanados? Crean con todo su corazón, que van a ser sanados. ¿Se encomiendan ahora al Señor Jesús y dicen: “Yo ahora te acepto, mi Padre celestial, como mi Sanador. Y por Tu gracia esta noche, no importa lo que suceda, cuando esté pasando por esa línea de oración, yo acepto Tus bendiciones. Y creo que cuando impongan manos sobre mí, voy a sanar. Nunca volveré a tener a un testimonio negativo. Voy a creerle al Señor”? Levanten sus manos, digan: “Yo creo eso, y ahora lo confieso”. Dios les bendiga.

56 Ahora, alguien me dijo en una ocasión, no a mí, sino a otro hermano, a un ministro —lo atacó, dijo: “Oh, es una vergüenza. Él le dice a la gente, sin embargo, que lo crea antes de que algo suceda”.
¿Cómo van a sanar a menos que sea por fe? Abraham le creyó a Dios, y Él le iba a permitir que tuviera un hijo por Sara; y no sucedió por veinticinco años. Y él se fortalecía todo el tiempo, creyendo que iba a suceder. Y nosotros somos hijos de Abraham. ¿Es correcto?
Muy bien. Ahora, todos tan reverentes como puedan serlo. Ahora, tal vez el Espíritu Santo… Solo un momento. Ahora, tal vez dará solo un poquito de discernimiento hasta que pueda entrar bajo la unción profunda, solo por un momento. Y luego… Para que la gente pueda pasar. Y creo que si pasan y solo creen, como entrando en el estanque de Betesda. Mientras el Ángel del Señor está aquí en la plataforma, y Él lo hará.
Ahora, oremos. Padre, Tú conoces todas las cosas; yo no sé nada. Pero oramos que Tú vengas ahora en una gran visitación, y bendigas a Tu pueblo, y les hables, Señor, ahora mismo, y los sanes. Y que puedas manifestar que Tú estás aquí y eres… así como con Tu siervo. Concédelo, Señor. Y que cada uno sea sanado en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Muy bien, estén orando ahora. Y si por favor…

57 Ahora, solo traigan al… su paciente. Ahora, solo un momento. Ahora, no sé exactamente qué. ¿Cómo le va, dama? Estaba subiendo esto para que el paciente que va pasando, usted sabe, pues, logren escuchar… Quiero decir la gente allá pueda escuchar al paciente (¿Lo ven?) es lo que quiero decir.
Y usted tiene… Viene para que se ore por usted. Y quizá está queriendo saber algo sobre usted misma, porque siento que hay algo que está deseando saber: sus condiciones.
Usted está nerviosa, ¿no es así? Extremadamente nerviosa. Y ¿no ha perdido también un poco de peso? Veo a una mujer parada delante de mí con más peso que usted. Y por cierto, ¿no es Ud. una ministra, o algo como eso en la Palabra? ¿Acaso no enseña, o algo como eso? Sí, eso es lo que pensé que era. Uh-huh. ¿Cree Ud. ahora? Anda todo el tiempo presionada.
Lo que es, es que Ud. misma se tensiona. Usted ha pasado por una tensión de todas maneras. No hace mucho empezó a preocuparse, y parece que algo le sucedió que empezó a… simplemente anda presionada. Ahora, eso no es más que el diablo tratando de estorbarle. Ahora, es Satanás tratando de maldecirla y aventarle eso. Y mientras… Usted no debe aceptarlo. Debe tirarlo y creer ahora. ¿Es esa la verdad? Bueno, venga aquí solo un momento.
Oh Padre, te doy las gracias por Tus misericordias y bondades. Y ruego que sanes a nuestra querida hermana en este momento.
Tú, demonio, deja a la mujer. Sal de ella. En el Nombre de Jesucristo, déjala.
Ahora, mire aquí, hermana. ¿Lo acepta ahora? Muy bien. Vaya regocijándose y feliz, y entre en la obra del Señor.

58 Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Ahora, la dama… La dama se va a poner bien. Ahora, ella estará bien.
Ahora, solo un momento. Ahora, parado aquí a mi lado está Alguien más. Ahora, todos solo…
Venga aquí, señor. [El hermano hace una pregunta] ¿Señor? [El hermano pregunta: “¿Qué está mal conmigo?”] Bueno, ahora, si solo mira para este lado y me cree como el siervo de Dios… Ahora, somos desconocidos en la jornada de esta vida. Yo no lo conozco, mi hermano, no más de lo que está aquí parado. Y percibo que cuando caminó aquí arriba, había un espíritu bienvenido. Y Ud. está también sufriendo. Eso es correcto. Y Ud. tiene un problema estomacal, ¿no es así? Sí, señor, eso es correcto. Usted está sufriendo. Veo que le traen comida y luego Ud. se aleja, así que lo sé. Por cierto, ¿no es Ud. un ministro también? Usted también es un ministro del Evangelio. ¿No es eso correcto? Sí, señor. Y usted es un creyente, ¿no es así, hermano? Y Ud. quiere ser sanado, ¿no es así? Venga acá solo un minuto ahora, hermano.
Nuestro Padre Celestial, tomo las manos de un… Tu siervo esta noche, Señor. Y la Biblia dice que si ponen las manos sobre los enfermos, sanarán.
Satanás, suelta a este hombre. Estás tratando de atarlo. En el Nombre de Jesucristo, deja al hombre.

59 Ahora, mi hermano, lo que le provocó ese problema estomacal ha sido algo similar a la dama que acaba de pasar. Es una condición nerviosa. Ha estado nervioso durante un tiempo. Y últimamente, ha estado peor que nunca. ¿Es cierto? Sí, señor. Y luego Ud. ha tenido muchos problemas que han causado esto y así sucesivamente.
Ahora, siga adelante. Yo le he dicho la verdad. ¿Es correcto? Usted es un ministro. Levante su mano si eso es verdad. Eso es verdad. Muy bien. Ahora usted… No hay manera para que yo pudiera saber eso solo a través de Jesucristo. ¿Es eso correcto? Usted siente… Ahora, siendo un ministro del Evangelio allí, siente que hay algo extraño aquí mismo, o una sensación de amor, y parecido… ¿Es eso cierto? Ahora, para que la gente pueda ver que eso es cierto, levante su mano.

60 Ahora… Ahora, ese es el Ángel del Señor del cual este ministro es testigo, lo que Él le dijo a él. Ahora, qué más es esto, el Espíritu del Señor. Dios en el cielo sabe que yo no sé nada del hombre sino solo…
Pero estando parado aquí en la plataforma en este momento, a medida que subía, sentí un espíritu bienvenido. Yo dije: “Usted es un creyente Cristiano”. Ahora, ese es el mismo Espíritu que dijo a través de nuestro Maestro a Natanael: “He aquí, en verdad, un Israelita, un creyente, un Israelita en quien…”.
Y él dijo: “¿De dónde me conoces?”.
Y allí, yo lo vi a él, su problema, sus cosas y condiciones estomacales y por el estilo, lo que era cierto. Él siente el testimonio del Espíritu. ¿Es Ese el mismo Espíritu que el Señor Jesucristo nos prometió que estaría aquí en los últimos días?
Dios le bendiga, mi hermano. Vaya y va a ser un hombre saludable. Y Dios le bendiga y sea…
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Todos. Y crean con todo el corazón que Dios está aquí para sanar a todos aquellos que creen.

61 Muy bien, venga ahora, hermana. ¿Qué diría Ud. si le digo que fue sanada estando sentada en esa silla? Lo está, hermana. Siga su camino y regocíjese y sea sanada. Amén.
Ahora, para que la audiencia pueda entender, alguna de esta gente… Quiero que algunos de Uds. que no tienen tarjeta de oración en la audiencia que miren para acá. Quiero que crean.
La hermanita que acaba de pasar por allí, y ha estado sufriendo con esa diabetes y cosa, ella va a estar bien ahora. [Palabras no claras].
Ahora, solo un… tenga fe. Ahora, espere. Una dama me está mirando aquí en una camilla. Ahora, dama, quiero contactarla con solo hablarle. Ud. no tiene una tarjeta de oración. Y es una desconocida, y yo no la conozco. Pero Ud. está sufriendo con artritis. ¿Es eso correcto? La tiene lisiada también. ¿No es eso correcto? Y ahora, si Ud. va a creer con todo su corazón…. Y cuando los milagros de Dios, o cosas comiencen a suceder en la plataforma… Si yo estuviera en su lugar, creo que diría: “Jesucristo, te acepto ahora”.
Está un hombre aquí jalando justo enfrente de la dama sentada aquí en la silla de ruedas, que no puedo ver lo que está pasando.
Pero creo que si Ud. solo lo acepta a Él con todo su corazón, Dios lo desatará, y podrá levantarse y salir del edificio y ser una persona sana. Ahora, piense en eso. Usted está tratando de tener fe, ¿no es así? Está tratando de tenerla. Tiene un deseo en su corazón también, ¿no es así? Una caminata más cerca con Dios, caminar más cerca que… al lado de Él. Veo eso arriba de usted. Parecido a una sombra jala alrededor por encima de usted.

62 Alguien más acaba de hacer un… Solo un momento ahora. El Espíritu de Dios se está moviendo. Creo que es la dama sentada justo… o el hombre, cualquiera, aquí mismo… No, creo que es la dama atrás en esa silla. Hay algo mal. Sangre, ¿no es así, hermana? ¿No está anémica o algo…? Sí, allí mismo. ¿Es eso correcto? Póngase de pie. Jesucristo la sana. Eso… Amén. La dama justo… Sí.
Luego hay otra detrás de ella también. Eso es correcto. Póngase de pie, dama. Eso es correcto. Usted se pondrá bien de eso.
Ahora, esperen un minuto. La dama, su amiga sentada a su lado, un caso de cáncer. Muy bien. Póngase de pie, hermana. El Señor Jesús la va a sanar de ese cáncer si tan solo cree. Amén.
Ahora, todos tan reverentes como puedan ahora. Muy bien, hijito, trae a la dama.

63 ¿Es usted creyente, hermana? ¿Cree que el Espíritu Santo está aquí ahora? ¿Cree que esto que siente es Él? La bendigo, mi hermana, por su sanidad en el Nombre de Jesucristo. Vaya y sea sanada. Dios le bendiga.
Tengan fe ahora, cada uno crea con todo el corazón.
Ahora, hermanita, ¿cómo se está sintiendo al respecto esta tarde? ¿Es usted una creyente? ¿Cree que Dios me envió a hacer esto por usted? ¿Lo cree verdaderamente con todo su corazón? ¿Lo cree? ¿Qué pensaría si yo pudiera, sin saber nada sobre usted, decirle lo que está mal con usted? Sería maravilloso, ¿no es así?
Ahora, mire. Para que pueda saber que esto es seguro, usted lleva un tiempo de esta manera, ¿no es así? Eso es correcto. Desde pequeña. Y por supuesto ahora, sus ojos tienen astigmatismo, eso es lo que lo está provocando. Sus ojos no tienen muy buena vista. Esa es una cosa que está mal con usted. No es todo. Luego usted también… Veo que nunca ha estado satisfecha con usted misma en la manera que ha tratado de servir a Dios. Usted siempre está queriendo una caminaba más profunda con Dios, porque veo una sombra siguiendo su sendero. Usted está sufriendo con un problema cardíaco, también. (¿Es eso correcto?) que la está molestando. ¿Es eso correcto? Ahora, qué si… ¿Es esa la verdad? ¿Le he dicho la verdad?

64 Ahora, ¿aceptará mi palabra como el siervo de Dios? Si eso… Si yo sé lo que ha sido en su vida, ¿sé lo que será en su vida? ¿Dirá ahora delante de Dios que lo recibe a Él como su Sanador, y se irá con su cabeza en alto, y regocijándose, y alabando a Dios, y vivirá lo más cerca de Él que pueda, y será una mujer saludable? ¿Le gustaría hacer eso? Pase adelante.
Nuestro Padre celestial, bendigo a esta jovencita. Quita todas las cosas. Ella está presionando duro, Señor, hacia la meta allí, tratando de llegar allí. Satanás está determinado en mandarla a una tumba prematura. Pero Tú estás aquí para sanarla. Y yo la bendigo, Señor, que este problema cardíaco la deje, y ella sea una mujer sana en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, ¿lo cree? Muy bien. Puede aún quitarse los lentes, hermana, y baje de la plataforma y sea sanada. Bendiciones.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Todos.

65 Muy bien, venga. Ahora, es su oído. Veo que ahora en su… Son sus ojos que están muy mal. Usted se está volviendo ciega. ¿Y cree que Dios la va a sanar? ¿Con todo su corazón? Mire, alguien está parado allí, me cruzó entonces. Dio la casualidad que lo capté antes que entrara allí. Veo que…
Ahora, Ud. se está volviendo ciega. Y Jesucristo está aquí para darle su vista, madre. ¿Cree Ud. eso? ¿Con todo su corazón? Ahora, madre, puede ser que Ud. esté un poco avanzada en edad, pero Dios la ama. Cuando la tomo de la mano, pienso en mi propia madre en casa esta noche, está orando por mí. Ella lo hace cada noche. Y una de las bendiciones de día de madre que Ud. podría recibir en este momento, aparte de la salvación, la cual tiene, que usted sería… sería capaz de ver bien y moverse alrededor. ¿No sería eso maravilloso? Ahora, querida madre, yo sé que uno de estos días, que usted y yo nos pararemos delante de nuestro Señor Jesús. Ahora, le voy a pedir a Él que la sane. Y usted crea que lo que he dicho sobre Él es la verdad. Y quiero que incline su rostro ahora.

66 Mi Padre, mientras una querida madre recarga su cabeza en mi hombro, llorando, ciega. Satanás le ha hecho esto vil a ella. Los nervios de sus ojos cedieron, y ella se ha vuelto ciega. Pero Tú estás aquí para restaurar su vista, Padre. Ella está parada tan humilde y sumisa esta noche. Estoy pensando en Sara de la antigüedad, y pensando del ciego Bartimeo en la puerta, y del hombre, cuando Tú escupiste en el lodo y ungiste sus ojos. Y ahora, Padre, Si Tú estuvieras aquí esta noche en un cuerpo de carne entre nosotros, ella correría, recargaría su cabeza en Tu hombro. Bendícela, querido Padre. Y yo sé que mi… Soy un muy pobre sustituto. Pero querido Dios, si estuvieras buscando por justicia, ¿en dónde la hallarías? Así que Padre, yo la bendigo, que Tú le des de nuevo su vista. En el Nombre de Tu Hijo Jesús, que este espíritu de ceguera deje a esta madre anciana, y que ella pueda ser capaz de ver ahora en el Nombre de Jesucristo. Amén.

67 Ahora, madre, quiero que me mire aquí. ¿Me ve? ¿Me ve bien? Quiero que ponga su dedo en mi nariz, solo para que pueda saber que… ¿Puede ver mis dedos? Muy bien, ¿Puede ver ahora mis dedos? ¿Puede verlos? ¿Cuántos tengo levantados? Bueno, ¿Cuántos son ahora? Allí lo tiene, madre. Usted tiene su vista.
Lo que ha sucedido, Satanás, un espíritu ciego… Ahora, la Biblia dice que cuando el espíritu sordomudo… Ahora, el doctor diría que sus tímpanos se murieron, o que sus ojos se murieron, los nervios, usted sabe. Pero escuchen. Lo que es, lo único que él dice es que el nervio se murió. ¿Pero que hizo que se muriera? Había algo tomándolo de forma sobrenatural. No se murió por todo su cuerpo. Solo se murió allí.
Muy bien. Ahora, si yo tuviera una liga transparente alrededor de mi mano, agarrándola de esa manera, eso detiene la circulación, ¿ven? Bueno entonces, todo el ungüento que le ponga a los dedos no ayudará. Lo que se debe hacer es aflojar esto para que la naturaleza pueda fluir de nuevo. ¿Es eso correcto?
Bueno, la energía de la vista, el nervio óptico, no está fluyendo en su ojo por causa de un ser sobrenatural, un demonio, un espíritu ciego había atrapado su nervio y lo estaba agarrando, ¿ven? Ahora, él se ha ido. Esa es la razón por la que puede ver mejor.
Usted va a estar bien. ¿Puede verme bien ahora? Ella dice que ve bien ahora. Dios le bendiga, mi madre. Baje usted misma de la plataforma, regocijándose y alabando a Dios. Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.

68 ¿Cómo le va, hermana? Pase adelante. Quiere ser sanada de sus ojos también, ¿no es así? ¿Cree en Dios? Si Él pudo hacer que esa mujer que estaba casi ciega, y la de la otra noche totalmente ciega, ¿puede Él darle su vista, hermana? Ahora, lo que quiero que haga, es que crea que esto que está cerca ahora está para bendecirla. Ahora, si lo va a creer con todo su corazón que Dios lo hará, Él fluirá hacia usted y la sanará, la bendecirá y le quitará eso.
Sus ojos se están poniendo mal. Están empeorando constantemente. ¿No es eso cierto? La misma cosa. Es el poder del diablo, hermana, que está tapando… Los doctores no pueden hacer algo más al respecto, porque (¿Ve?), ha concluido; aún él lo ha dicho. Ahora, cuando eso… Solo está tapando allí el nervio, el nervio óptico. La energía ya no fluye por allí.
Ahora, los nervios no están tapados en su mano, ni en ninguna otra parte. Es en su ojo. Si fuera en sus oídos, entonces Ud. no podría oír. Ahora, el doctor diría que el nervio está muerto. Por supuesto, él trabaja en los cinco sentidos. Pero Jesús dijo: “Cuando el espíritu sordo sale del hombre”, —el espíritu sordo. “Cuando el Espíritu ciego sale del hombre”. ¿Ve? Él… Es un espíritu, sobrenatural.
Ahora, ¿Cree usted, que por la autoridad de la Palabra de Dios, que he sido enviado aquí para orar la oración de fe para usted que echará fuera ese espíritu de usted, y que se va a poner bien? Pase al enfrente, mi hermana.

69 Oh Dios, pienso, un bastón blanco en su mano en la calle. Esta es la hora. Oh Dios, viendo una visión allí que la desahuciaron y no hay nada que se pueda hacer. Pero Tú puedes sanarla.
Satanás, deja a la mujer. Tú espíritu ciego, sal de ella en el Nombre de Jesucristo. Amén.
¿Cree usted ahora? Pues, quítese sus lentes y siga adelante. Uh-huh.
Allí va ella sin los lentes. Y ella estaba… Muy bien. Todos vengan ahora. Todos crean con todo el corazón.

70 ¿Cómo le va, hermana? Veo que está usando lentes también. Sí, señora. Ahora, vamos a… Ahora, quiero que mire a… me mire. Ahora, somos desconocidos, ¿no es así, hermana? No estoy tratando, solo lo suficiente para ver lo que está mal con usted, y luego seguiremos adelante. Ahora, quiero hablar con usted solo lo suficiente para contactar.
No, pero no son sus ojos en los que tiene interés. Ud. tiene artritis, ¿no es así? ¿Es eso correcto? Muy bien. Quiero que venga aquí solo un momento.
Nuestro Padre Celestial, Satanás ha atado a nuestra hermana, pero Tú estás aquí para liberarla.
Suéltala, Satanás. En el Nombre de Jesucristo, sal de la mujer.
Ahora, ¿me obedecerá como siervo de Dios? Levante sus manos en el Nombre del Señor Jesús. Golpee sus pies de arriba abajo de esta manera. La artritis se ha ido. Usted… Amén. Ahora…
Ella ya no está rígida por la artritis. Dios la ha sanado de eso. No solo eso, pero sus ojos también están sanados, lo cual era astigmatismo. Se ha ido de… Cataratas detrás del ojo. Ahora, todos sean reverentes y crean con todo el corazón. Tengan fe en Dios, y Dios lo traerá a cumplimiento.

71 Muy bien, traigan a la dama ahora. Muy bien. ¿Cómo le va, hermana? Veo que está leyendo el periódico aquí, siendo que tiene allí el testimonio del congresista. Eso fue maravilloso, ¿no es así, madre? Es excelente.
Sí, señora. Usted tiene varias cosas mal. ¿Es correcto? Un problema de riñón la ha estado molestando durante un tiempo, y un viejo desorden femenino y cosa. Y luego tiene artritis también, ¿no es así, hermana? Veo que está tratando de bajarse de la cama en la mañana. Usted se pone rígida durante la noche. ¿No es eso correcto? Eso es correcto.
Levante sus manos. Jesucristo la sana en este preciso momento, hermana. Deje… Pise de arriba abajo de esta forma. Golpéelos. No tenga miedo. Mueva sus pies de arriba abajo de esa manera. Puede recibir su… Eso es correcto, madre. Baje de la plataforma diciendo: “Gracias, querido Jesús”. Todo ha terminado.
Digamos: “¡Alabado sea Dios!”. Nuestra hermana esta sanada. Eso es correcto. Ahora, todos sean reverentes a medida que vienen.

72 Muy bien, solo un momento. Permítanme tener este otro, por favor, bajo el discernimiento. Eso es lo que Ud. quería que dijera de todas maneras. Usted se estaba preguntando. Ahora, no esté nerviosa. Pues mire, usted ha estado nerviosa durante un tiempo. Ahora, esto que Ud. siente ahora, hermana, no es nada que la vaya a lastimar. Es Algo para ayudarla. ¿Ve? Es Algo que la va a ayudar. Es el Ángel de Dios. Eso asusta su alma, por supuesto.
Ahora, Ud. está extremadamente nerviosa, ¿no es así? Ha tenido eso desde que Ud. ha estado… saliendo de la menopausia ahora. Ha estado en eso durante un tiempo. ¿Es correcto? Exactamente correcto. Unas sensaciones de preocupación vienen sobre usted. ¿Es eso verdad? Eso es correcto. Muy bien, un problema de riñón que la ha estado molestando. Está adolorida y cansada. Durante la tarde, Ud. se sienta en una silla y toma… ¿No es eso correcto?
Dios le bendiga, madre. Baje de la plataforma y sea sanada en el Nombre del Señor Jesús.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Muy bien. Todos con reverencia. Ahora, solo un minuto… [Espacio en blanco en la cinta].

73 [Palabras no claras] como sobre esta audiencia ahora. Solo se ve como lechoso, como una apariencia cremosa colgando en el edificio. Pues, es el Espíritu Santo. Y amigos, está sobre todos ustedes. Y Eso… si… Pueden ser sanados si simplemente lo creen. Ahora, si puedo, si Dios me ayuda, voy a tratar de orar por la audiencia.
Y veo que tenemos unas personas aquí abajo en sillas de ruedas. Voy a bajar a orar por ustedes. Ahora, no dejen que me ponga muy débil antes que pueda llegar con esas personas en las sillas.
Ahora. Y ahora, hermana, mientras está en esa camilla, trate… Estoy tratando de ver si es que puedo. No sé lo que ha pasado, hay dos… en medio de aquí (¿Ve?), me tiene detenido. Ahora, trate de creer con todo su corazón.
Y Ud. que está con las muletas, mi hermano, en la silla, tenga fe ahora. Crea con todo su corazón.

74 Ahora, ¿Me pueden ayudar todos a orar por estas personas mientras oramos? Padre, bendice a nuestra querida hermana esta noche; y que ella pueda ser sanada ahora, y se vaya de este edificio sana en el Nombre de Jesucristo. Amén.

75 Vino de por aquí. Si usted [Palabras no claras]. ¿Cómo le va, hermanita? Oh, vaya, yo… Qué es… Usted sabe lo que es su… ¿Quiere que le diga cuál es su problema? Es una curvatura en la columna. ¿Es eso correcto? Muy bien. Dios bendiga a esta pobre muchachita, y que sea sanada en el Nombre de Jesucristo.
Oh, Dios bendice a esta muchachita, Padre. Oro que Tú la sanes y la restablezcas en el Nombre de Jesucristo. Amén. ¿Cree que ella se va a poner bien?
Venga, hermana. Padre, oro que bendigas a nuestra hermana, y la sanes. En el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén. [Espacio en blanco la cinta] Dios le bendiga, hermana.
Muy bien. Venga, dama. Padre, oro que bendigas a nuestra hermana y la sanes a medida que la bendigo en el Nombre de Jesucristo. Amén.
¿Cómo le va, hermana? Sí, Ud. tiene fe, ¿no es así? ¿Cree que la artritis ya la dejó, hermana? Puede adorarle a Él por eso.
Muy bien. Usted igualmente, hermana. Vaya, creyendo ahora con todo su corazón y recíbalo en el Nombre del Señor Jesucristo.

76 Todos crean con todo su corazón. Muy bien. ¿Cree que eso lo dejará si yo se lo pido? En el Nombre de Jesucristo, que este pequeñito sea sanado, y la madre también. Vaya ahora, él se pondrá bien. El problema lo va a dejar. Él hará…
Muy bien. En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, pido por la sanidad de mi hermana en el Nombre de Jesús. Dios le bendiga, querida hermana.
¿Cree, hermana, con todo su corazón? En el Nombre de Jesucristo, pido que ella sea sanada.
Ahora, eso… Venga, hermana. ¿Le cree a Él con todo su corazón? Muy bien. Si es así, Dios hará que se recupere de su problema cardíaco. En el Nombre de Jesucristo, pido [Palabras no claras]. Amén.
¿Cree usted, mi hermano? Oh Dios, bendigo a mi hermano por la sanidad de su cuerpo en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén.
¿Cree ahora, hermano, con todo su corazón? Algo sucedió. Debo decirles esto, ¿ven? Porque no se puede recuperar a menos que yo le diga esto. Y si se lo digo, ¿me aceptará como el profeta de Dios? Usted tiene algo a lo que se está aferrando, y si no lo deja (¿no es eso correcto?) un hábito que usted tiene que debe dejar antes de… Exactamente. Vaya. Dios le bendiga.

77 Muy bien. ¿Creerá, mi hermana? En el Nombre de Jesucristo, la bendigo, hermana, por su sanidad. Y vaya creyendo ahora, y tendrá su sanidad.
Muy bien. ¿Cree, mi hermana? Tantas cosas… preocupación, menopausia prematura, artritis, y también… ¿no es cierto? Tan mal. Vaya y sea sanada, hermana, en el Nombre de nuestro Señor Jesús.
Muy bien. Venga querida hermana. Padre Celestial, bendice a nuestra hermana y sánala justo ahora. En el Nombre de Jesucristo, lo pido.
Muy bien. ¿Está creyendo, hermana? En el Nombre de Jesucristo, la bendigo para su sanidad. Vaya, regocíjese ahora, diciendo: “Gracias, Señor Jesús”.
Muy bien. ¿Cree ahora, hermana? En el Nombre de Jesucristo, le pido a Él que la sane ahora mismo y se recupere. Vaya y diga: “Gracias, Señor”.
Ahora, audiencia… Gente, vayan agradeciéndole a Dios tan pronto se vayan de aquí. Digan: “Gracias, Señor. Gracias, Señor”. Todos con reverencia.

78 Ahora, ¿Cree usted, hermana? En el Nombre del Señor Jesús, sana a nuestra hermana para Tu gloria. Amén.
Muy bien. Ahora, hermana, ¿qué piensa al respecto? ¿Cree con todo su corazón? Solo un momento. Está como hablando allí, me está sacudiendo un poco. Mire hacia acá un momento. Veo algo extraño trabajando en usted, eso… Usted está un poquito asustada, ¿no es así? Usted está… Bueno, lo que es, es el tiempo de la vida en el que se encuentra. Usted tiene un desorden femenino. Así que ahora, quiero que vaya y sea sanada en el Nombre de Jesucristo.
Muy bien. Muy bien. ¿Cree, hermana? En el Nombre de Jesucristo, pido por su sanidad. Concédelo, Señor. Ahora, vaya regocijándose, siendo feliz.
Muy bien. ¿Cree, hermana? ¿Le gustaría comer como solía hacerlo? ¿No es eso correcto? ¿Y volver a tener un buen estómago? Dios le bendiga. Vaya y haga así como quiere hacerlo. Amén. En el Nombre de Jesucristo…

79 Muy bien. Quiere superar ese problema femenino, ¿no es así hermana, y recuperarse? Siga adelante, y Dios le bendiga.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
Casi no puedo…
Muy bien. Dios le bendiga, hermano. Vaya y coma todo lo que quiera ahora, y sea de buen ánimo. Y Dios lo va a bendecir y sanar.
Muy bien. Venga ahora. Muy bien, hermano. Si lo cree con todo el corazón, va a sanar y su vista regresará a usted bien. Dios bendice a nuestro hermano en el Nombre de Jesús.
Muy bien. Dios le bendiga, hermana. Venga ahora. ¿Quiere sanar, no es así, superar ese problema cardíaco? En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada.

80 ¿Qué de eso ahora? Todos… ¿Qué dice? ¿Quiere que vaya allá? ¿Son todos los que quedan? ¿O le quedan unos pocos más?
Ahora, pusieron a la gente en… las sillas de ruedas. Van a alinearlos, y yo voy a bajar, voy a orar por el resto de estos. Y seguir alabando [Palabras no claras] y tomar al resto de ellos [Palabras no claras]. Él va a traer al resto de ellos. Muy bien, traigan a la dama.
Venga, querida hermana. Muy bien. Padre Celestial, oro que bendigas a nuestra hermana y la sanes en el Nombre de Jesucristo. Amén. ¿Cuánto tiempo lleva eso en su mano [Palabras no claras]?
Venga, hermana. ¿No le gustaría comer y ser normal como solía serlo? ¿Cómo podría saber lo que estaba mal con usted? Solo a través de Jesucristo. ¿Es eso correcto? Ahora, Ud. sabe que está bendecida de Dios, y que se va a poner bien, ¿no es así? Dios le bendiga, querida hermana. Amén.
Muy bien ahora, hermana. Oh, son muchas cosas con las que está sufriendo: problema cardíaco y está teniendo una condición grave de nervios. Oh querido Dios, oro que sanes a nuestra hermana y la restablezcas en el Nombre de Jesucristo. Amén. [Palabras no claras]. Eso es lo que sus nervios [Palabras no claras].

81 Muy bien. ¡Oh vaya! Querido hermano, lo veo que está en una muleta. ¿Qué piensa respecto a esto? ¿Cree que es la verdad? ¿Lo cree? Ahora, yo no puedo sanarlo, mi hermano. Pero seré capaz de saber lo que está mal con usted, si me va a creer como el profeta de Dios. ¿Lo cree con todo su corazón? ¿Lo cree? Eso que está ahora sintiendo, es el Espíritu al lado, es el Ángel de Dios.
Su problema es desconocido al hombre. Usted solo se pone muy débil, ¿no es así, solo se pone débil, muy débil? Y camina en eso… Un ratito, y luego, se rinde y se sienta. ¿Es correcto? Eso es correcto. ¿Cómo podría saber que estaba haciendo eso? Solo a través de visión es la única manera que lo sabría, porque yo no lo conozco. ¿Es eso cierto? Lo que es, es su sistema nervioso que se está rindiendo, hermano, en su columna. Ahora, venga aquí solo un momento.
Oh Dios, bendice a este hombre. Dale fuerza. Tú dijiste: “Diga el débil: Fuerte soy.”. Concédelo, Señor, a medida que lo bendigo en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Quiero que baje caminando de la plataforma. Tome su vieja muleta y tirela allí abajo y vaya a casa [Palabras no claras] nunca tendrá más dolencias.

82 Muy bien. Venga, hermana y sea sanada ahora en el Nombre de Jesucristo de su problema en los ojos. Amén. Dios le bendiga, hermana.
Muy bien. ¿Cree, mi hermano? En el Nombre del Señor Jesús, sana a mi hermano. Amén.
¿Cree usted, hermana? En el Nombre del Señor Jesús, sana a mi hermana.
¿Cree, hermana? En el Nombre de Jesucristo, reciba su sanidad. Amén.
En el Nombre de Jesucristo reciba su sanidad, mi hermana, Vaya, regocijándose ahora. ¿Cree en Él hermana? En el Nombre de Jesucristo, reciba su sanidad. Amén. Alabe al Señor.
Muy bien… Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Solo levante sus manos y alábelo a Él.
Muy bien. Ahora, aquí está un grupo de gente… aquí abajo en las sillas de ruedas a los que no he llagado. Ahora, quiero que todos oren conmigo ahora. Esas personas no tienen tarjetas de oración. Y solo voy a bajar a orar por ellos de todas maneras, porque están sentados allí. Algunos de ellos, pienso que uno o dos tienen tarjetas de oración. Y quiero orar con ellos. Y quiero que mis hermanos ministros se unan conmigo.

83 Ahora, seré capaz de decirle a cada uno de ellos lo que sucedió, y todo al respecto. Pero el sanarles, yo no puedo. Pero quiero preguntarles algo. ¿Aceptarán al Señor Jesús como su Sanador si yo voy a orar por ustedes? Permitan que unos de los ministros se formen aquí con ellos para… para que también ellos puedan… puedan estar en esto, todo el…
Quiero que la audiencia sea reverente. Que Dios realice unos milagros poderosos allí mismo. Solo veo lisiados y afligidos, muy lisiados y torcidos que no pueden salir de allí.
Solo déjenlos allí abajo. Ahora, todos reverentes. Permitan que unos de los ministros se paren aquí atrás.
Amigos Cristianos, ¿cuántos se unirán conmigo en oración mientras estoy aquí abajo ministrando a estas personas? ¿Creerán con todo el corazón? ¿Podrán ser reverentes y mantener su rostro inclinado, y estar en oración? Y le estamos pidiendo a nuestro Señor Jesús que sane a estos enfermos y… ¿Qué si está fuera su gente sentada aquí? Algunos de ellos todos torcidos y paralizados, y algunos totalmente ciegos, con bastones en sus manos. Yo creo que nuestro Señor Jesús los va a sanar.

84 Ahora, todos tomen su asiento, todos excepto los lisiados. Solo los lisiados aquí ahora. [Un hermano le da instrucciones a la congregación].
Ahora, ustedes que están lisiados, y torcidos y afligidos aquí, mi corazón se compadece de ustedes cuando me ven aquí en la plataforma pronunciando bendiciones sobre alguna de la gente. Ha habido varios de ellos aquí completamente lisiados y torcidos que han sido sanados. Y ustedes escucharon de eso.
Por ejemplo, el Sr. Upshaw aquí que estuvo lisiado durante sesenta y seis años. No hay ninguno de ustedes que haya estado en esa condición como lo estuvo él desde que era un niñito, y trató de ser sanado cuando tenía diecisiete años cuando recién se había quebrado la espalda. Él era como el Presidente Roosevelt, nuestro finado presidente, de su cintura para abajo, es donde lo tenía. Yo solamente podía hacer a medida que Dios me decía qué hacer, para ver una visión y decirle al respecto, lo que sucedería.

85 No solo él, pero otros se han sentado aquí en sillas de ruedas, que no están en sillas de ruedas esta noche, que han sido sanados. Muchos de Uds. saben eso. En Phoenix, la semana antepasada, y cómo Dios los sacaba de las sillas de ruedas.
Mientras estoy parado aquí, observándolos. Les podría decir lo que está mal con ustedes. Pero la razón por la que no lo hago algunas… mayoría de las veces no le hablo a los casos de sillas de ruedas, alguien podría decir: “Bueno, cualquiera puede ver allí abajo y decir: Ese hombre está lisiado”. Eso es correcto.
Mi ministerio no se basa demasiado en eso; es el ver a una persona saludable y entonces decirle lo que está mal (¿Ven?) personas de apariencia saludable. Y si… Uds. lo notarán.

86 Y esta noche, la audiencia, a los desconocidos, he tratado de retener Eso lo más posible, para mantener mi fuerza para bajar a orar por estas personas. Ahora, les voy a preguntar algo. ¿Cree que yo les he dicho la verdad? ¿Ustedes lisiados y cosas? Es… Voy a bajar y pedirle a Dios que los bendiga, y orar por cada uno individualmente. Y quiero que crean que Dios va a permitir que sean sanados.
Ahora, Él puede hacerlo ahora mismo. Si Uds. sienten que… la fe por la que se van a parar, muy bien. Si no lo hacen, bueno entonces crea que Él lo va a sanar. Si tienen tanta fe así, tardará mucho para traerlo. Pero Jesús dijo: “Conforme a vuestra fe os sea hecho”. Pero ahora, si Ud. tiene una gran fe, será capaz de ser sanado en el mismo momento.
Veo a unos hombres ciegos sentados aquí con bastones. Quiero que crean. Y quiero que toda la audiencia… ¿Qué si este fuera su papá o mamá o alguien sentado aquí?

87 Ahora, seamos sinceros. La única cosa que puedo hacer es ir a orar por ellos. Ahora, si ellos quieren saber lo que está mal y lo que sucedió, Dios lo revelará. Eso puede hacerse. Pero quieren que se ore por ellos. Y ellos creen que si yo oro por ellos, Dios les permitirá ser sanados. Y yo creo que si ellos creen con todo el corazón, sucederá inmediatamente. Y si ellos lo hacen…
Y si no es inmediatamente, no se desanimen. Pudiera ser en una media hora a partir de ahora; pudiera ser en una semana a partir de ahora. Yo no sé. Pero será así, si lo creen. Conforme a vuestra fe os sea hecho. Si esa es la Escritura, dejen que la audiencia diga: “Amén”. Ahora, crean con todo el corazón.

88 Cuántas veces los hemos visto en instituciones para dementes y en camisas de fuerza y cosas, y están ahora en casa y son personas normales. ¿Ven? Y toda clase de aflicciones…
Ahora, los hermanos ministros van a estar orando mientras yo estoy orando. Y me pregunto si la audiencia hará lo mismo. Si inclinan sus rostros, y Hermano Hall, quédese aquí en el micrófono. Hijito, si bajas conmigo a la línea.
Estoy queriendo que Dios llame a mi muchacho a orar por los enfermos. Y estoy queriendo ver que suceda algo primero que lo vindique. ¿Lo ven? Y quiero que él esté conmigo cuando esto esté sucediendo. Muy bien. Esté Ud. hablándole a la audiencia. [El Hermano Hall le habla a la audiencia mientras el Hermano Branham ora por la gente].

89 Amigos Cristianos, a ustedes que creen todo el corazón… Ahora, todos tan reverentes como puedan serlo.
Sí creo que Dios ha bendecido a cada uno de ustedes para su sanidad. Y un hombre está aquí testificando de un lado a otro de sus ojos que estaba ciego. Otra dama está colocando sus pies fuera de la silla de ruedas aquí, una dama de color, se va a levantar en unos minutos. Aquí está otra dama que se ha levantado.
Muy bien. Ahora, todos con reverencia. El Espíritu Santo ha… La gente está bendecida; yo lo creo con todo mi corazón.
Ahora, quiero que la audiencia se ponga de pie, cada uno en el edificio. Amigos ministros, quiero que pasen adelante ahora y pongan sus manos sobre los afligidos. Mis hermanos ministros aquí, vengan al frente y pongan sus manos sobre ellos, para que los asistan ayudándolos en su fe para que se levanten de las sillas de ruedas y sean sanados.
Ahora, quiero que cada uno levante sus manos a Dios, de esta manera, mientras oramos.

90 Ahora, dama, la dama aquí de color, quiero que se levante de allí. Y esta dama aquí, y por allá, quiero que crean ahora con todo su corazón.
Todos los Cristianos oren. Ahora, Padre, hemos bendecido a estas personas en Tu Nombre, sabiendo esto, que Tú prometiste eso. “Cualquier cosa que deseen, cuando oren, crean que lo recibirán”. Si Tú pudiste sacar a esa mujer que estaba atada y retorcida en esa camilla, puedes sacar a cada uno de ellos, Señor. Concede ahora mismo que puedan ser sanados y que se recuperen. Escucha la oración de Tu siervo humilde, Padre. Ahora, Concédelo, Señor.
Satanás, has atado a esta gente, se ha orado por ellos. Las bendiciones de Dios se han pedido sobre ellos. Tú eres un perdedor.

91 En el Nombre de Jesucristo, levántense de allí. Aquí viene saliendo una señora paralizada de una silla de ruedas, levantándose. Miren aquí, saliendo de la silla de ruedas, caminando sin… ¡Alabado sea el Señor! Aquí viene otra. Otra dama paralizada se está parando de la silla de ruedas alabando a Dios. Levantemos nuestras manos dando a Dios alabanza por todos lados.
Eso está bien. Levántense por allá. En el Nombre del Señor Jesús, pónganse de pie. El niñito, extiende tu mano allí y sé sano.
Están quitando las sillas de ruedas. La gente está cayendo en las sillas de ruedas y están teniendo un glorioso… ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!

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