S.527 58-0107  La Reina de Saba 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Reina de Saba

Chicago, Illinois, E.U.A.

58-0107

1 Permanezcamos de pie solo un momento ahora para orar.
Señor, queremos darte las gracias por Tus bondades y por perdonar nuestras vidas y por el privilegio que tenemos de venir a Ti en esta noche fría de invierno, sabiendo que solo somos el polvo de la tierra pero dentro de nosotros hay un espíritu que vive para siempre.
Y oramos, Señor, que esta noche perdones nuestras faltas y prepares nuestros corazones para encontrarnos Contigo en aquel día. Estos pequeños hilos flojos en los cuales estamos caminando llamados: “los hilos de la vida”, no sabemos exactamente a qué hora pueden romperse y sumergirnos en la eternidad. Pero como dijo David de antaño: “No temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo”, si atravesamos el valle de sombra de muerte, seguro que Tú vendrás a nuestro encuentro.
Mantennos en perfecta paz, Señor, mientras nuestros corazones permanecen en Ti. Sana a los enfermos y afligidos. Recibe gloria del servicio y bendice a esta gente buena que se ha reunido aquí en esta noche fría, desafiando al clima solo para venir a escuchar la Palabra de Dios. Yo sé que Tú los despacharás con una buena comida de Tu bondad, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén. Pueden tomar asiento.

2 Muy contento de estar aquí esta noche. Y Billy regresó hace solo unos momentos y dijo: “Papá, no habrá ni cien personas allí en una noche como esta”. Ahora nosotros los sureños tenemos un poco, Uds. saben, como una sangre delgada, tal vez. Y este es un clima frío para nosotros.

3 Al venir en el elevador hace un rato la joven de color dijo, lo que dijo fue: “Pues, Reverendo”, ella dijo: “Este es un buen clima”. Ahora a mí me gusta, en verdad que sí. Yo creo que este es un muy buen clima cuando está seco y frío. Y cualquier clima está bien siempre y cuando el Señor se encuentre allí“.
Deseo darme prisa ahora y leerles la Palabra e inmediatamente después hablar y orar por los enfermos. Y esta noche esperamos que Dios haga lo mucho más abundantemente para nosotros esta noche. Usted sabe, algunas de las reuniones más grandes que he tenido ha sido cuando solo un pequeño grupo estuvo reunido. Miren, se tiene todo confinado a solo un grupo pequeño, algunas veces como un culto de oración en el hogar.

4 Justo le estaba diciendo al Hermano Sothmann hoy: Yo dije: “Iba a llegar a Houston, su ciudad natal, si es la voluntad de Dios, entre las reuniones, para ir a pescar con él. Y yo dije: ”Me gustaría visitar la pequeña iglesia allá“.
Y él dijo: “Bueno, solo es un grupo pequeño”.
Le dije: “Tráigalos a su casa y vamos a entrar a la habitación y cerrar las puertas y quedarnos allí toda la noche y el día siguiente, solo hablando del Señor”.
De esa manera me gusta cuando solo podemos juntarnos ahora. Cristo viene a grandes multitudes o pequeñas multitudes o Él caminará a solas con usted. En cualquier lugar que Ud. quiera encontrarse con Él y si su corazón está correcto, Él se encontrará con usted.

5 Solo quiero tomar un pequeño tema esta noche, si es la voluntad del Señor, y yo no sé… Usted sabe que a veces los evangelistas cuando están ocupados durante el día con entrevistas y gente entrando, saliendo, algunas veces uno no tiene oportunidad de buscar en la Biblia. Y yo solo tomé un pedacito de papel hace un rato y escribí algo en él, que he hablado antes, en alguna parte, no sé. Pero pensé que lo usaría como texto esta noche. Quizás no ha sido en Chicago.
Y ahora los muchachos de las cintas están aquí, mis muchachos, el Hermano Leo Mercier y Gene. Y ahora ellos tienen las cintas en venta aquí. Y como yo estaba diciendo la otra noche, nosotros no las vendemos en domingo. Y durante la semana es cuando tienen que comprarlas. Y estoy seguro, estos muchachos… Los conozco de años. Ellos fueron mis, como mis convertidos cuando ellos… estos dos jóvenes; uno habiendo salido de un hogar Católico y el otro… No sé exactamente de dónde salió el Hermano Gene, qué era su gente, tal vez Metodista o algo. Y ellos vinieron a la reunión solo para sacar una concepción general de ello. Y el Señor les habló a ellos.

6 Ellos siguieron hasta mi hogar como un pequeño equipo de FBI por su propia cuenta para averiguar si esas visiones sucedían en cualquier lugar aparte de la reunión. Y resulta que el Señor simplemente hizo grandes cosas allí mismo cuando ellos estaban presentes para verlo, y yo los he llamado mis estudiantes. Unos jóvenes excelentes, verdaderos hermanos Cristianos. Y he aprendido a amar a esos muchachos, y son honestos y justos.
Y ellos querían acompañarme, hacer algo en la reunión, y yo se los permití y que grabaran las cintas; porque no teníamos a nadie que en verdad lo hiciera, nadie de manera oficial, y así que ellos fueron para grabar las cintas y querían saber si podían… La gente comenzó a querer las cintas. Yo dije: “Muchachos, siempre y cuando no sean muy caros para la gente.

7 Y yo ordené una cinta aquí hace un tiempo de un evangelista y puedo comprar tres cintas de las nuestras, las mismas cintas, por lo que yo tenía que pagar por una de esas. Así que yo sé que casi están al costo. Y de esa manera es que lo queremos hacer.
Los libros que consigo del Sr. Lindsay que, él estuvo aquí anoche, él sabe exactamente que… Esos no son míos, son suyos. Pero compramos esos libros y nos da un pequeño porcentaje de ellos, luego tenemos que pagar el flete de los que nos envían. Luego tenemos que tener a alguien que los venda. En eso uno pierde mucho en ellos. Y solo es un margen estrecho y los libros; incluso si yo los imprimiera; no pienso que podrían pagarse. Por lo tanto, la campaña se encarga de eso.

8 La fotografía, no me pertenece. Pertenece al Estudio Douglas. Tenemos que comprarlas y venderlas al precio que pagamos. Por lo tanto, pueden ver, que no es nada con lo que podamos comercializar. Solo lo hacemos… Y no estarían aquí, ninguno de ellos a menos que fuera algo que Uds. pidieron, y que podamos conseguir para que los tengan. Así que, están en los estantes en alguna parte y pueden decirle a sus amigos y a los que quieran recibirlos.
Ahora a la Palabra. En el Libro de San Mateo, el Evangelio, el capítulo 12 y el versículo 42. Deseo leer solo una porción como algo… para sacar un contexto. Ahora, en el versículo 42.
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.

9 Me gusta pensar en esto que cuando acabo de leer una porción de la Palabra eterna del Dios eterno y cómo cada pequeña palabra en la Biblia, uno puede aferrarse a ella porque es la verdad. Y los hombres de todas las edades, a medida que la leen, obtienen algo nuevo. Hay algo tocante a la Palabra.
Recién estaba hablando con el Sr. Lindsay hoy en la habitación de mi hotel. Y yo me he fijado en las visiones y él me habló. Y él dijo: “Hermano Branham, sentado en la plataforma anoche estaba observando cómo el Espíritu está comenzando aún más grande a lo que solía ser”.
Y yo dije: “Pero lo que me sorprende, que simplemente parece que pudiera ser yo, que la gente no puede captarlo”.

10 Él dijo: “Tal vez no lo hagan. Mientras habla desde la plataforma… Tal vez tenga Ud. que sellar su testimonio con su sangre un día, y entonces estas cosas despertarán y ellos dirán: Bueno, nosotros nunca supimos eso”.
Y ese puede ser el resultado. Cómo yo mismo sé que verdaderamente como creyente Cristiano, eso viene de Dios. Y nunca lo he visto fallar ni una sola vez.
Y al ver incluso esta fotografía… Cuando era un niñito, cuando solo tenía menos de tres años, estoy pensando de unos dieciocho meses. Usted pensará: “Hermano Branham, no vio o recordó tanto tiempo atrás”.

11 Sí lo recuerdo. Y recuerdo cuando Eso me habló siendo un niñito y a lo largo de la vida como lo describí, años antes que tomaran la fotografía de Eso. Y ahora tienen tres fotografías oficiales de Eso. Una de Alemania y dos de los Estados Unidos, de la fotografía del Ángel del Señor con científicos de Alemania y científicos de los Estados Unidos han puesto su sello sobre eso que es un Ser sobrenatural, descrito exactamente, la Columna de Fuego.
A mi opinión, y si estoy equivocado que Dios me perdone, como su hermano, yo pienso que es la misma Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel. No estoy diciendo eso porque fue tomada su fotografía conmigo; porque no es para mí, es para la iglesia, la iglesia completa.

12 Ahora, si nos fijamos, sabemos que fue el Ángel del Pacto que guió a los hijos de Israel, el cual era el Logos, o Cristo, el Espíritu de Cristo. Y cuando Él estuvo aquí en la tierra Él dijo: “Yo vine de Dios, y vuelvo a Dios”.
Y entonces después de Su muerte, sepultura y resurrección, Pablo, en su camino a Damasco, fue derribado por una Luz, la misma Columna de Fuego. Ninguno del resto la vio. Pablo la vio. Era tan real para él al punto que sus ojos se apagaron por una temporada.
Pedro, entró por una Luz, entró por los barrotes a la prisión y lo sacó de la prisión.
Ahora vemos eso Escrituralmente, se ve como la misma Columna de Fuego. Y observe hoy, hace la misma clase de obras que hizo cuando estaba en nuestro bendito Salvador, el Señor Jesús.

13 Y cómo eso pasa por encima de la cabeza de las personas, yo simplemente no puedo entenderlo. Pero Ud. sabe, son ciertas cosas que tienen que pasar y luego después que termine todo, la gente dirá: “Bueno, yo nunca lo vi realmente de esa manera”. Eso tiene que pasar después, igual como dijo George J. Lacy, el jefe del FBI para huellas digitales y documentos de fotografías que dijo… que revisó la fotografía.
Ahora, en eso… Hace un tiempo vino una visión y me dijo tocante a ir a África. Y yo pensé que significaba ir a África primero, luego a la India. Y el Señor me habló y me dijo que fuera primero a África, y luego a la India. Bueno, yo pensé que eso se comparaba con la visión.

14 Y luego se me olvidó al respecto y fui primero a la India, y luego Él me condenó en Portugal, como Uds. conocen la historia. Y dijo: “Pensé que te había dicho Ve primero a África”. Y luego yo estaba condenado. Y todo el tiempo pensé… Y ahora simplemente surge, la revelación comienza a empujarme a África, y leo en la visión y la visión realmente dice: “Ve primero a India y de regreso a África”. Es exactamente de la manera que va a suceder“.
Ahora, miren, el Señor me habló sabiendo que yo iba a fallar, pero la visión no puede fallar. Es lo que Dios ya ha dicho y no puede fallar. La visión: La tengo escrita en la página de mi Biblia, la voy a traer tal vez y dejar que lo vean. Cómo es que realmente se lee que yo iré a India primeramente y luego de regreso a África, pero Él me dijo que fuera a África primero y luego a la India, sabiendo que yo fallaría, pero la visión no puede fallar. Dios lo ha hablado. Tiene que ser de esa manera.

15 ¡Oh, qué día estamos viviendo! Qué hora que estamos ahora enfrentando, el tiempo del fin. La cuestión es que la gente se mira hoy como en nuestro texto de esta noche: ¿De dónde vino esto? ¿Cómo es esta sabiduría, el hijo del carpintero?“. Ellos no se dan cuenta que no es la persona: es el Cristo, el Dios.
Jesús dijo: “Si no hago las obras de Mi Padre, no me creáis. Mas si hago las obras de mi Padre, aunque no me creáis a Mí, creed a las obras”, ¿ven? Y entonces está escrito: “Aunque Él hizo muchas cosas, sin embargo ellos no pudieron creer porque Isaías dijo: teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís”. Hasta que Él murió, fue sepultado y resucitó que realmente ellos… el mundo se dio cuenta que ese era el Hijo de Dios.

16 Ahora, Dios a través de todas las edades ha tenido una manera de manifestarse a Sí mismo a todas y cada una de las generaciones a través de las edades. Y en el día del Juicio no habrá ni una sola excusa para nadie en ningún tiempo. El Dios infinito se ha manifestado a Sí mismo a cada generación en alguna manera peculiar y sobresaliente. Y Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, Jesucristo. Él siempre ha abierto un camino y siempre ha sido lo sobrenatural lo que ha atraído la atención del creyente predestinado y ha cegado los ojos de aquellos que están ordenados a la condenación. Eso es exactamente correcto. Ustedes no pueden creer a menos que Dios los llame a creer. Eso es exactamente correcto.

17 La Escritura no puede fallar. Jesús no vino a la tierra solo para decir: “Bueno, Yo moriré y veré quién tendrá misericordia de Mí, y quizá ellos serán salvos”. Esa no era la idea. Él vino a morir por los que el Padre por conocimiento previo sabía que serían salvos, y Él vino a salvar a ese remanente que Dios desde antes de la fundación del mundo sabía que serían salvos. Eso es exactamente correcto. Dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí excepto que el Padre lo traiga primero”. Eso es correcto. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Eso es correcto.
Ahora, atrás en las edades, queremos basar este pequeño mensaje alrededor de esto: que en las edades pasadas, que Dios cuando Él envió algo a la tierra para declararse a Sí mismo a la gente, si la gente en general lo aceptaba, ellos tenían un gran tiempo de jubileo. Si lo rechazaban, ellos eran rechazados.

18 Jesús aquí le ha estado hablando a la gente y haciendo milagros. Él era capaz de discernir los pensamientos de la gente. Y los bien entrenados eruditos de aquel día de la iglesia dijeron que Él era un Belcebú. Ahora, cuando Uds. vayan a casa, lean este capítulo y averigüen que esos eruditos no dijeron eso en voz alta: “Él es Belcebú”, pero lo pensaron en sus corazones que Él era Belcebú. Y Jesús podía discernir sus pensamientos. La Biblia así lo dice. Ellos solo lo estaban pensando.
Usted no lo tiene que decir en voz alta. Dios conoce sus pensamientos. Ellos estaban pensando en su corazón que ese hombre era un espiritista. Él es un adivino o algún gran jefe de demonios, Belcebú. Y Jesús percibiendo sus pensamientos, entonces Él comenzó a decirles: “¿Puede Satanás echar fuera a Satanás? Y si él puede, su reino está dividido contra sí mismo”.

19 Y luego Él hizo esta gran declaración: “Si ustedes me llaman Belcebú, Yo se los perdonaré. Pero cuando venga el Espíritu Santo, y Uds. blasfemen eso, nunca habrá perdón, ni en este mundo ni en el mundo venidero; eso nunca les será perdonado”.
Ahora, en el Evangelio de San Marcos como él lo citó, él dijo: “Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo”. Las obras que Él estaba haciendo —discerniendo sus pensamientos, y mostrando señales de Dios— ellos lo llamaron un diablo, un espíritu inmundo. La obra de Dios fue considerada un espíritu inmundo. Y Jesús dijo: “Es blasfemia lo cual no puede ser perdonado”.

20 ¿Qué de América entonces? ¿Qué pasa con el día de hoy en el que estamos viviendo? ¿Qué hay del pecado imperdonable que se ha cometido miles de veces entonces? Miles y miles de veces. Cuando la iglesia y los grandes maestros y demás dicen: “No asistan a esa reunión; pues, es el diablo”. Ellos mismos se separan eternamente de la presencia de Dios. No importa cuán grandes sean, cuánto hayan predicado y todo lo que hayan hecho, la Palabra de Dios no puede fallar. No importa quién sea usted. No hay acepción de personas. Maestro, erudito…
Jesús dijo que aquellos fariseos que eran tan religiosos, que tenían que venir a través de un cierto linaje y un cierto nacimiento, tenían que ser entrenados, y santos, y justos, y honestos, y rectos. Él dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”. Eso es correcto. El diablo es religioso y puede realizar acciones muy piadosas y de santidad. Pero Dios mira el corazón. Jesús dijo en cierto lugar: ¿Cómo podéis hablar lo bueno entonces? Porque de la abundancia del corazón habla la boca“. Entonces, si su corazón piensa una cosa y su boca habla otra, Él dijo: ”Ustedes son hipócritas“.

21 Así que eso es lo que hay en el mundo hoy, mucho más de lo que había en aquel día. Pero ahora lo vemos a Él mientras le dicen: “Este hombre es Belcebú, porque Él es un vidente. Él es un adivino o algún espíritu maligno”. Y Jesús les refirió los días previos de acción de Dios. Él les habló de Jonás. Entonces Él llega al día de Salomón. Salomón fue un gran hombre. Y él era hijo de David y una prefigura del Señor Jesús. Su reino, por supuesto, fue terrenal y pereció. Pero el Hijo de David el cual es Jesús, Su reino nunca perecerá.
Y nos fijamos que en los días de Salomón, y Jesús declaró que el día en el cual ellos vivían era más grande que el día que Salomón vivió. Y cuánto más grande entonces, incluso si la blasfemia era perdonada entonces, y en este día no puede ser perdonada. Qué día más grande es este de lo que fue ese en aquel entonces. Incluso cuando Él caminó en Galilea… Sus acciones y Sus obras hoy en día ante los hombres es más pecado rechazarlo que cuando estuvo aquí en la tierra. Oh, si la iglesia tan solo despertara a estas cosas.

22 Ahora, noten. En los días de Salomón, Dios envió un gran don a la tierra. Eso fue un don de discernimiento. Y Salomón tenía este don. Y oh, toda la nación lo creyó. Todo Israel, unánime, cuando vieron esta gran sabiduría de Salomón que el Señor le había dado, toda la nación se regocijó porque Dios había dado este gran don.
Y Ud. sabe, eso es llamado los años de oro de Israel. Era en su milenio como fue. Israel prosperó más bajo Salomón que cualquier otro rey, me imagino, que hayan tenido, porque ellos creyeron el don que Dios había enviado. Si lo hubieran rechazado, hubieran sido azotados y llevados por otras naciones y así sucesivamente.

23 Y hoy si Dios envía algo y la iglesia lo rechaza, ¿cómo podemos esperar otra cosa sino confusión? ¿Cómo podemos esperar otra cosa sino denominaciones, y barreras, y complicaciones y toda clase de personificaciones, y de todo hoy? Porque lo hemos rechazado. Cuando Dios comienza a hacer algo en, tal vez, una esfera de gente, los otros dirán: “Bueno, esa no es nuestra denominación. Bueno, solo conseguiremos nuestro propio hombre para que haga eso”. Y eso causa personificaciones carnales, lo cual es maligno a los ojos de Dios y le quita a la cosa real. Eso es correcto.

24 Cuando ellos tuvieron a un niñito que se levantó hace un tiempo, y yo fui a ver al jovencito, hace como diez o doce años… Su nombre era el pequeño David Walker, un maravilloso predicadorcito. Él no contaba pequeñas historias de como mamá lo persuadió, cómo Jesús un pequeño bebé. Él se quitó el saco y tomó un texto y lo manejó como un hombre.
Y yo hablé con algunos de los hermanos. Yo recién era nuevo en la esfera del Evangelio Completo. No sabía que ellos tenían el mismo problema que nosotros los Bautistas teníamos, todo tipo de rupturas. Yo pensaba que ellos eran ángeles. Y entonces nos dimos cuenta, uno de ellos dijo: “Bueno, él pertenece a un cierto y cierto grupo”.
Yo dije: “¿Qué interesa el lugar a donde pertenece su padre? Él es un don de Dios enviado a la iglesia”.

25 Yo dije: “Si Uds. hermanos derriban sus pequeñas ideas diferentes, y rodean a ese niño, no dejar que él se infle, pero que lo envíen, él ganaría a miles de niñitos para el Señor, pequeños niños y niñas”.
¿Pero qué era eso? Todos se consiguieron un pequeño David. A todas partes que uno iba… Un pequeño hombrecito fue a Miami y se metió en problemas y yo fui allá para ayudarlo. Y las dos páginas completas estaban llenas de pequeños David. ¡Celos! Eso muestra que eso es carnal y no de Dios. Cualquier iglesia que haga un truco como ese no es de Dios. No puede ser. Y allí es donde estamos hoy. Ellos no creerán cualquier cosa, pero tratan de personificar eso. Y cuando lo hacen, tienen una concepción carnal de ello. Y cuando lo hacen, ellos tienen manifestaciones carnales de eso. Únicamente producirá eso.
Pero no en el tiempo de Salomón. Todos ellos creían que Dios les había enviado a Salomón, y él era un siervo de Dios. Y ellos se juntaban alrededor de ese don. Ellos no tenían cincuenta Salomones; solo tenían un Salomón.

26 Y ellos no tuvieron cincuenta Moiseses.
Una vez había un hombre de nombre Coré. Se levantó y dijo: “Ahora, espera un minuto. Hay tantos profetas y hombres santos como Moisés. Moisés no es el único”.
Dios le dijo a Moisés: “Sepárate de él”. Y Él abrió la tierra y se lo tragó.
La Biblia predice que en los últimos días sucedería la misma cosa, y ellos perecerán en la contradicción de Coré. Eso es correcto. Esa es la Escritura.

27 Y noten, pero en el tiempo de Salomón… Jesús los apuntó al tiempo de Salomón, de ese gran don. Vamos a verlo. Ahora todos comenzaron a testificar: “El Señor Dios está con nosotros. Efectivamente Él lo está. Porque Él nos ha dado un gran y poderoso don, nuestro hermano Salomón. El Señor le ha dado discernimiento que él puede decirnos cosas que debemos hacer. Y cómo el Espíritu del Señor está sobre nuestro hermano”. Y todos estaban unánimes.
Ellos comenzaron a esparcirlo por todo Palestina, y se fue de nación en nación, de un lugar a otro, hasta que se supo en todo el mundo que Salomón era el siervo de Dios y que había un gran y poderoso don enviado desde el cielo que solo el cielo podía enviar a la iglesia y a… Un hombre mortal no podría hacer esas cosas por sí mismo. Y todos ellos creyeron de manera unánime.

28 ¿Y ven lo que eso hizo? Eso edificó un templo poderoso. Le dio la riqueza del mundo. Le dio el favor con cada nación, todas las naciones temían a Israel porque habían visto la poderosa unidad entre el pueblo con este don que Dios les había enviado.
Finalmente, lejos en las partes más remotas del mundo conocido, había una pequeña reina, una pagana. Y ella es llamada la Reina del Sur aquí, lo cual era Saba. Y ella estaba lejos cruzando los desiertos hasta donde estaba su país. Y todos los que pasaban por allí decían: “Oh, debiera de subir a Jerusalén, allá en Palestina, porque ellos tienen un gran Dios allá Quien los ha visitado con un gran don. Y señales y maravillas están sucediendo en uno de nombre Salomón, a quien han hecho un rey”.

29 Ustedes saben, la fe viene por el oír, el oír por la Palabra de Dios. La fe viene por el oír. Ahora ¿cómo puede el mundo exterior creer cuando la iglesia está condenando a uno, levantando a otro y expulsando a este y poniendo a este…? ¿Cómo pueden ellos creer? ¿Ven?
Pero no así en aquel entonces. De manera unánime todos estaban testificando. Era una cosa maravillosa. Y la pequeña reina comenzó a escuchar esto. Ahora, ella no era de la tribu de Israel. Ella era una pagana gentil. Pero la fe viene por el oír, oír por la Palabra. Y cuando Ud. sigue escuchando tales testimonios, comienza la curiosidad. La gente comienza a preguntarse: “¿Podría ser así?”.
Esa es la manera, sin duda, que la pequeña reina comenzó a sentirse. Y poco a poco, a medida que la fe seguía creciendo, ella dijo: “Ustedes saben, solo hay una manera de estar segura de esto, y es ir y ver por mí misma”.
Eso es lo bueno. No tome lo que alguien más dijo; vaya a verlo usted mismo. Convénzase.

30 Y sin duda la mujercita tenía mucho que afrontar. Y había muchas cosas en contra de ella y en contra de que fuera. En primer lugar, era en contra de su religión el ir. Su iglesia no cooperaría con esa campaña allá arriba. Pero no hacía ninguna diferencia para ella. Ella quería averiguarlo. Ella quería estar segura.
Así que una de las cosas era, a ella le esperaba un viaje largo, y solo era una mujer. Y recuerden, en los desiertos en aquellos días los hijos de Ismael andaban allá afuera, quienes eran ladrones. Y ahora la pequeña mujer, cuando simplemente algo en el interior de ella comenzó a jalar que debía ir a ver por sí misma. Me gusta eso.

31 Cuando Felipe encontró a Natanael, y Natanael dijo: “Ahora, ¿de Nazaret puede salir algo bueno?”.
Felipe dijo: “Ven y ve por ti mismo. Ven, convéncete”.
Y la pequeña reina pensó la misma cosa. Cuánto mejor estaba en sus pensamientos esa reina, que miles de miles, sí, millones en Chicago esta noche. En todos los periódicos y todo, se anuncian las reuniones. ¿Pueden ver cómo esta nación está lista para el juicio? Si es la voluntad de Dios, si mi voz se pone un poco mejor, estaré predicando sobre los sputnik en unas cuantas noches. Por tanto, tengo que tomar algo la noche siguiente, porque realmente te deja en un lugar oscuro.
Ahora, noten. Pero el ver a la gente de hoy rechazando a Cristo, solo por causa de las denominaciones. Porque ellos están más que satisfechos viendo la televisión y cosas, de lo que están escuchando el Evangelio. Sus corazones no tienen hambre. No les importa. Ahora, ellos no saldrían en una noche como esta. Muchos de los ricos tienen que conducir limosinas y Cadillacs allá, que leen esos anuncios y demás. Pues ellos dicen: “Nuestro pastor dice: Es un diablo”. Y le creen a él.
Oh, con razón ellos se convierten en doble hijos del infierno de lo que eran para comenzar. Ciertamente es la verdad.

32 Ahora esta pequeña reina, ella dijo: “Yo iré, y lo averiguaré”.
Me gusta eso. Ahora ella no fue a ver un ángel. Ustedes saben, la gente tiene eso en la cabeza hasta este día, que si Dios va a hacer algo, tendría que hacerlo a través de un ángel. Hacer descender un ángel del cielo y dejar que él lo haga. Dios no manda ángeles. El hombre es el siervo de Dios. Dios predica el Evangelio por medio de los hombres.
La Biblia dice que Elías era un hombre sujeto a pasiones igual que nosotros. No un ángel; un hombre. Él era tan humano. Y simplemente con sus altibajos como usted y yo los tenemos, al punto que se le pasó por alto a la gente común… o, a toda la gente.

33 Jesús era tan humano, como tan hombre, solo el hijo de un carpintero, sin educación del mundo que sabemos, un hombre pobre. ¿De dónde obtuvo Su enseñanza? Él debió haber usado “His, hain´t. and tote, y fetch, y carry” [Modismos americanos. Traductor], como sería hoy. Alguna gramática que no estaba pulida, dijeron: “¿De qué escuela viene Él? ¿En dónde aprendió algo? ¿No es este el hijo del carpintero?”.
Pues, Él es tan humano, tan real y tan humilde al punto que se le pasó por encima de la cabeza a la gente. Ellos no lo entendieron. Si hubiera sido Caifás, un sumo sacerdote, o algún gran erudito pulido, oh, hubieran dicho: “Sí, su Señoría, Señoría Reverendo Padre. Sí, nosotros creemos eso”.
Pero Dios lo trae en humildad y a la gente se les pasa por alto. Eso es correcto. De esa manera Él siempre lo ha hecho.

34 Ahora, la reina no iba a ir a ver un ángel; ella iba a ir a ver un hombre al cual Dios le había dado un don, que realmente estaba siendo probado ser verdad, según escuchó. Así que, se tenía que preparar para ir.
Ahora, ese desierto era un viaje largo, si lo miden en su mapa. Le tendría que haber tomado por lo menos tres meses para hacer el viaje en la espalda de un camello. Bueno, Ud. dice: “Chicago está un poco lejos para mí. Yo vivo en la parte norte. Lejos en la Escuela Secundaria Lane Tech. Y es tiempo de invierno. Si tan solo lo traen para acá a mi iglesia y cruzando la calle, probablemente lo visite una vez”.
Y Ud. va con rumbo al cielo. Oh, seguro. Sí, señor.

35 Usted ama al Señor. Sus obras prueban que lo aman. Pero por sus frutos la gente es conocida. Si le ponen algo en su regazo, usted no lo apreciaría de todos modos. Es algo por lo que Ud. tiene que batallar y por lo que tiene que sacrificarse (ciertamente lo es) de lo cual saca un gozo.
Ahora, la pequeña reina tenía algo que afrontar. Ella tenía que cabalgar tres meses en el desierto, no en un coche con aire acondicionados ahora, ni tampoco en un Cadillac, sino en la espalda de un camello a través de los desiertos calientes. ¿Para qué? Dios le había estado hablando a su corazón, y ella estaba determinada a ver si este don era correcto o no. Allí lo tienen. Ella se fue tres meses para averiguar si acaso era así, y la gente no puede quedarse sentada en la reunión tres minutos para averiguar si es correcto o no. Esa es la diferencia. Con razón Jesús dijo: “Ella se levantará en los últimos días y condenará esta generación”. Eso es correcto.

36 Tres meses por un desierto caliente. Tres minutos en un asiento acojinado. Qué diferencia. Venir en un camello o en un Cadillac. ¿Captan la diferencia? ¿Qué responderá esta generación en aquel día del juicio cuando se levante la Reina de Saba? Ciertamente. ¿Qué dirá la iglesia que rechaza los dones de Dios cuando ese montón de Israelitas allá atrás aceptaron algo que no era ni la mitad de grandioso como lo es ahora? ¿Qué será? Pregunten.
Salomón no fue para ningún lado. Ellos vinieron a Salomón. Ellos tenían hambre. Ellos tenían sed. Ellos estaban creyendo. Y Dios estaba trabajando. Hoy estamos llenos y alimentados y no tenemos necesidad de nada, como decimos; y la Biblia dice: “Y no sabes que eres pobre, cuitado, miserable, ciego, y desnudo, y no lo sabes”. Eso es lo malo: Y no lo sabes.

37 Si un hombre estuviera desnudo en la calle y ciego y lo supiera, él trataría de ayudarse a sí mismo. Pero cuando él no lo sabe, esa es la parte lamentable. Entonces el hombre no está mentalmente bien. Y la iglesia no está espiritualmente bien, porque no lo sabe. Jesús dijo: “Si Me conocieseis, hubieras conocido Mi día”.
Noten. Luego ella tenía otra cosa determinada en su mente: “Ahora, yo no sé; todavía no lo he visto”, como dije anoche. Después que Uds. han visto la obra de Dios, entonces Dios puede castigarlos justamente, porque lo rechazaron. Y ella todavía no había visto la obra de Dios. Pero ella dijo: “Si está correcto, lo voy a apoyar con todo lo que tengo”. Así que cargó los camellos con oro, y todo lo demás, y mirra, e incienso. Si el don era realmente correcto, ella lo iba a apoyar. Eso es correcto.

38 Y si los dones de Dios son correctos, Uds. no tienen que apoyarlos tanto en lo financiero sino debieran de apoyarlo con alabanzas a Dios, con testimonios, con guiar a la gente a Cristo y haciendo algo para la gloria de Dios. No solo su dinero y así sucesivamente, sino con todo lo que esté en usted. Deberían de apoyar la obra del Señor.
Ella cargó el camello. Y a medida que iba, recuerden, con todo ese oro en esos camellos, miles de miles de dólares de valor en oro, y joyas preciosas, y mirra, e incienso, perfumes aromáticos que eran muy costosos. Y cuando ella fue a ver si eso era correcto, ella iba a apoyarlo. Ahora, miren el riesgo que ella tenía que tomar. Todos esos ladrones en el desierto solo esperando por ella.

39 Pero si Dios ha llamado su corazón, no hay suficiente en el mundo que pueda mantenerlo alejado de Cristo. Todas las amenazas de que serán excomulgados de su iglesia, todas las amenazas de que lo despedirán de su trabajo; no hay nada que nos pueda separar, o detener, de alcanzar la meta. Cuando nosotros realmente en nuestro corazón nos ponemos bien, y nuestro objetivo está correcto que vamos por la parte sincera y para darnos cuenta si Dios ha hecho esto.
Si Jesús ha resucitado de entre los muertos, vamos a apoyarlo. Si Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, vamos a quedarnos al lado de eso. Hagamos todo lo que podamos para hacer que la gente vea el reino de Dios.
Ella tuvo que cruzar el desierto, así que partió. Ahora si Ud. está determinado y es por la cosa correcta, Dios hará un camino. Después de un rato, vemos a los camellos por el desierto, la pobre mujercita sentada allí arriba y los vientos del desierto soplando y sus labios partiéndose, pero sus ojos estaban puestos en Dios. Aunque los camellos tropezaban por el camino con un pequeño ejército, con guardias que ella tenía, que el gran desierto lleno de ismaelitas podría haberlos tomado en un momento, pero su corazón estaba decidido: “Si hay un Jehová Dios y Él se está dando a conocer, yo quiero ser Su sierva”.

40 Allí lo tiene. No se preocupe. Había decenas de miles y miles de ángeles marchando con esa banda mientras avanzaban. No había saeta que volara de noche… o, terror nocturno, o saeta de día que la pudiera tocar. Ella estaba destinada a encontrar a Jehová. Ella estaba buscándolo a Él con un corazón verdadero.
De igual manera hará Él con usted. Si Uds. tan solo ven la simplicidad de ello. Dios no brilla en alguna clase de un gran glamur. Él nunca lo hace. Su gran hora viene para eso, cuando Él se revele a Sí mismo desde la gloria. Pero hoy Él trabaja en humildad para hacer las cosas como siempre las ha hecho.

41 Y aquí va ella. Y el viento sopla, y los desiertos están calientes, pero ella sigue presionando hacia el supremo llamamiento. Ella va a llegar, porque Dios se encargará de que llegue. Aquí va ella, una mujercita con este grupo de hombres y sus pequeñas doncellas alrededor de ella, y se fue atravesando el desierto.
No había lugares con sombra para sentarse y descansar. Ella solo se quedó debajo de un pequeño dosel sobre ella, y mientras el viejo camello iba golpeando de un lado a otro por el desierto. Y la mujercita siendo sacudida de un lado a otro, día y noche, a través de grandes peligros, bestias de leones, y cosas, en el desierto. Pero ella siguió adelante. No iba a dejar que nada la detuviera. Ella estaba determinada a averiguar si eso era correcto o errado. Con razón ella se parará en el Juicio con esta generación. Ella estaba determinada a averiguar si eso era correcto o no. Y aquí va ella.
Y finalmente, guiada por el curso, guiada por el Espíritu, ella vino… Usted dice: “¿Guiada por el Espíritu?”. Absolutamente. Toda persona que empieza a ir hacia Dios es guiada por el Espíritu. Absolutamente, ella lo fue. Y los grandes ángeles la guiaron hasta la entrada de Jerusalén.

42 Y cuando ella sube al templo… Ahora, ella no fue para sentarse unos minutos para darse cuenta. Ella no fue solo para quedarse un día; y tener que regresarse rápido a su reino. Ella fue y se quedó hasta que estuvo convencida. Esa es la manera de hacerlo. Solo quédese hasta que esté convencido.
Ella descargó los camellos y clavó las tiendas y así sucesivamente, y retuvo sus tesoros, y por el estilo hasta sentarse un rato en la reunión para averiguar si eso era realmente la verdad, de lo que había escuchado. Seguro, ella tenía fe para creer que era correcto, pero entonces quería ver si acaso eso era correcto o no.

43 Luego, a medida que ella subía a la reunión a la mañana siguiente donde Salomón se sentaba y le llevaron las cosas, ella comenzó a observar a Salomón y supo que él era solo un hombre ordinario. Y ella vio el gran discernimiento del Espíritu de Dios obrando a través del hombre. Ella observó reunión tras reunión. Ella acampó y observó. Y finalmente cuando estuvo totalmente convencida, va y toma todos sus tesoros, todo lo que ella tenía; y los puso a los pies de Salomón. Y ella dijo: “Todo lo que había escuchado a esos santos testificar es verdad, y más de lo que los escuché decir es verdad”.

44 ¿Por qué? Fue más porque había llegado a ella entonces, una mujer pagana. Dejen que ella se pare en el Juicio en contra de los Presbiterianos de hoy en día, Bautistas, Metodistas, Católicos, Pentecostales, Nazarenos, Peregrinos de Santidad, Adventistas del Séptimo día, Ciencia Cristiana. Dejen que ella se pare como la pagana que fue, en contra de la gente que se supone lee la Biblia a diario y ora. Observen su testimonio en contra de estos de este día. Sí, señor.
Ella era una mujer pagana, pero vino; y cuando se dio cuenta que era la verdad de ese gran don que Dios había dado, ella supo que era la verdad entonces, porque lo había visto con sus propios ojos. Y Jesús dijo que ella se levantará en el día del juicio y condenará a sacerdotes y predicadores y los así llamados gente religiosa. Ella se levantará en el día del juicio y condenará esta generación que lo estaba llamando a Él un diablo. Piénselo.

45 Piense en el día que estamos viviendo. Mi hermano, hermana, y mi amigo. Dios siempre en cada generación, Él se declara a Sí mismo. Si la gente se reuniera alrededor de Cristo y olvidara sus pequeñas diferencias, que gran cosa sería. Pero en este día cuando Él viene para mostrarse a Sí mismo otra vez, en todas las formas, más de lo que Él hizo entonces…
Jesús se paró en las riberas de Galilea, y se paró en Jerusalén, y en la ciudad. Y Él declaró: “No hay nada que Yo pueda hacer de Mí mismo. El Padre primeramente me muestra y Yo hago lo que Él dice. Pero si Yo digo…”.
Viendo que Él podía hacer eso, entonces ellos pensaron que Él era un espiritista. Pero cuando vieron que eso se llevó a cabo, supieron que no podía ser un espiritista. Pero su gran estatus de iglesia y demás les impidió aceptarlo.
Nicodemo lo expresó bien cuando dijo: “Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que Tú haces, si no está Dios con él. Sabemos eso”.

46 ¿Pero por qué no lo aceptaron? ¿Por qué no soltaron al Sanedrín? Fariseos y Saduceos, y todos, y decir: “Ve. Este es el Mesías”. Porque eran sus denominaciones y su orgullo y así sucesivamente que no los dejaban ir con una persona sin letras como ellos pensaban. Él tenía la enseñanza de Dios. Él no necesitaba la enseñanza del mundo. Así que, Dios había obrado en Él.
Así como Él tuvo que hacer con Moisés: quitarle todo el aprendizaje del mundo primero antes de que pudiera recibir el aprendizaje de Cristo en él. Y hoy tratamos de introducir el aprendizaje del mundo y sacar el aprendizaje de Cristo. Es correcto. Eclipsada con todo tipo de licenciaturas.
Ahora, hoy, amigos, Dios todavía vive. Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Y ahora lo que Él dijo allí: “He aquí más que Salomón en este lugar”. Y ellos lo llamaron del diablo.

47 Y ahora Él dijo: “Estas cosas que Yo hago, serán declaradas a otra generación después de Mí, otras ovejas que tengo que no son de este redil. Todavía un poco y el mundo no Me verá más; pero vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo. Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. Jesucristo, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Todas estas cosas que Él prometió y aparte de eso vienen en nuestra edad mecánica.
En los días cuando somos científicos, y se probó que Él era el mismo por una máquina científica de fotografía. Entonces, ¿qué vamos a hacer? Aquí está. Si ese ángel no hace las obras de Jesucristo, entonces es el ángel equivocado. Pero si hace las obras de Jesucristo, entonces es el ángel correcto. Eso es correcto. Porque Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
¿Cómo supieron los judíos que Él era el mismo? Cuando Él le dijo a ese judío, a ese judío verdadero, a ese judío que estaba predestinado a Vida Eterna, que Felipe fue y trajo. Y él lo trajo allí y cuando vio a Jesús, Él dijo: “He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “¿De dónde me conociste, Rabí?”.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, estabas debajo del árbol. Yo te vi”.
[Cinta en blanco].

48 Qué hará Él con la generación de gentiles en sus días que estamos hoy. Él hizo eso para probarse a Sí mismo a los judíos. Él lo hizo para probárselo a los samaritanos. ¿Qué hará Él para probárselo a los gentiles? Si Él es el mismo para los judíos como lo es para los samaritanos, entonces Él es el mismo para los gentiles. ¿Qué hacen los gentiles? Exactamente lo que ellos hicieron.
Los grandes eruditos, y ritualistas, y aristócratas, y así sucesivamente, y los educados, y listos, y los así llamados en el mundo. Ellos dijeron: “Es el diablo. No tengan nada que ver con eso, con un montón de santos-rodadores. No tengan nada que ver con eso”.

49 Pero Dios en la gran resurrección tomará a ese montón de santos-rodadores y condenará al mundo. Exactamente correcto. Ciertamente. Porque han creído, porque lo han leído en la Biblia y lo han visto por sí mismos. Y ellos vienen a través de vientos fríos, nieves y todo lo demás, para reconocer los grandes dones de Dios moviéndose en estos últimos días. Y ellos dicen: “Oh, es mi Señor y mi Dios”.
Oremos.
Señor, nuestro refugio en cada generación, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Oh, bendito y eterno Dios, si hemos de levantarnos de aquí ahora mismo e irnos a casa a nuestros hogares, podríamos irnos felices y regocijando, porque creemos Tu Palabra.

50 Pero preguntaríamos esta noche, que quizás haya algunos aquí que estén algo desanimados como los que vinieron un día de Emaús. Desde Jerusalén, yendo a Emaús, Tú caminaste con ellos por el camino, y hablaste con ellos y les predicaste. Y pensaron que Tú tenías una forma extraña de explicar las Escrituras, porque luego dijeron: “¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras Él nos hablaba en el camino?”.
Pero una vez que Tú los metiste al pequeño edificio y cerraste la puerta, hiciste algo igual como lo hiciste antes de que Tú fueras crucificado y resucitado. Y ellos reconocieron que ese eras Tú, porque nadie podía hacerlo así más que Tú. Y ellos dijeron que era el Señor. Y regresaron a prisa con las noticias.

51 Señor Dios, haz lo mismo por nosotros esta noche. Danos lo que sabemos que nadie puede hacer. Solo Tú a solas. Que puedan regresar a través de los vientos con el alma tan llena de fuego que ni siquiera presten atención al viento frío, diciendo: “¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros? ¿No fuimos recompensados? No porque el predicador predicara o el coro cantara, sino porque vimos a Jesús manifestándose a través de Su pueblo”.
Concédelo, Dios eterno, porque te amamos, y queremos encontrarnos Contigo un día cuando nuestra vida aquí termine, que escuchemos la Voz decir: “Sube más alto a un mundo mejor y a un lugar mejor”.
Mientras estamos aquí, que seamos luces, Señor, para brillar en esta hora de oscuridad justo antes de que la gran destrucción golpee y estas ciudades se conviertan en nada más que polvo. Señor, siempre antes del juicio envías misericordia. Que la gente no lo desprecie. Te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

52 Ahora, amigos, yo no… no puedo explicar las cosas que sé, las cosas que siento en mi corazón. No puedo expresarlo. No tengo una educación. No tengo escolaridad para predicar. Por lo tanto, no puedo hacer que mi mensaje sea exactamente lo que debiera de ser. Y perdónenme por eso. Pero normalmente, el Hermano Baxter y algunos de ellos van, y dan la explicación. Y ellos son predicadores que son eruditos y Cristianos, no solo eruditos sino Cristianos, hombres nacidos de nuevo. Ellos saben cómo poner en orden sus sermones para poder presentárselo a la gente de tal manera que puedan verlo.
Ahora, ese no es un don mío. Yo no soy capaz de hacer eso. Mi don es por visión que Cristo prometió que se llevaría a cabo, ¿ve? Y sabiendo que yo no tenía una educación y por el estilo. Y tal vez… Yo no digo que tal vez— yo creo que fue la intención de Él que yo no tuviera ninguna educación, porque probablemente dependería de eso en lugar de lo que dependo. Solemnemente espero cada palabra de Él.

53 Ahora, yo creo que Él se manifestará a Sí mismo. Y si Él lo hace, ¿los haría irse a casa con un corazón aliviado, y amarlo más a Él, y con regocijo? Si lo harían, ¿levantarían tan solo sus manos a Él?… [Palabras inciertas]. El Señor les bendiga.
¿Está Gene aquí, Gene Goad y Billy? Oh, sí. Muy bien. ¿Qué fue…? Del 1 al 100 anoche. Y creo que empezamos con el 1. Nunca llamamos a demasiados. Tal vez de cualquier parte, del diez al quince, algo como eso, solo suficiente… No hace ninguna diferencia.
La mujer junto al pozo, si no hubiera estado realmente consagrada a lo que estaba escuchando, nunca le habría servido de nada.
Los fariseos que se pararon y vieron a Jesús hacer esos milagros de discernir sus pensamientos y se los dijo, dijeron: “¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Por qué Me llamáis Belcebú?”. Ellos nunca lo hablaron en voz alta. Pero Él conocía sus corazones, y les dijo eso.
Por toda la Biblia, miren Su ministerio, por todas partes. No es que Él solo salió y dijo: “Miren, voy a hacer eso”. Él dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre Me muestra primero”, ¿ven? Eso es correcto San Juan 5: 19. Observe Sus milagros, solo… La gente podía hacerlo.

54 Y estas cosas que se hacen aquí en la plataforma no son exactamente visiones, y sin embargo lo es. Es su fe alcanzando a Dios y jalando de Él estas cosas que ustedes desean.
Miren a la mujer con el flujo de sangre. Ella tocó Su vestidura, y se regresó a la multitud. Y Jesús dijo: “¿Quién Me tocó?”. Ellos no sabían. Él no sabía quién lo había tocado. Entonces Él dijo: “Yo me debilité”. Entonces Él supo que alguien lo había tocado. Eso fue ella usando el don de Dios. Ella estaba usando el don de Dios. Jesús no sabía nada al respecto. Pero cuando ella lo tocó, Él miró a la multitud hasta que pudo encontrarla, quién era ella.

55 Ese era el don de Dios respondiendo a su fe. ¿Lo ven? Ella lo creyó, y ella misma usó el don de Dios. Entonces el don que estaba en Él, le habló a la persona que tenía la fe, y le dijo cuál era su problema, que dijo que su fe la había salvado.
Pero ahora, cuando Dios quiso usar Su don, Él solo llevó a Jesús y dijo: “Ahora, vete de este hogar de aquí de Betania. Después de cuatro días Lázaro va a morir, y entonces Tú regresa y Yo lo resucitaré”. Bueno, Jesús se fue. Ellos mandaron llamarle, pero Él sabía que la visión decía que no fuera, porque Él dijo que no hacía nada hasta que el Padre se lo mostrara. Después de cuatro días, Él dijo: “Lázaro duerme”.
Dijo: “Si duerme, sanará”.
Dijo: “Él está muerto. Y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, mas voy para despertarle”.
Eso es correcto.

56 Y en la tumba, Él dijo: “Padre, gracias te doy por haberme oído, pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor”. Él no tuvo que orar, sino que sabía. Ahora, Él nunca dijo que se debilitó allí. Cuánto mayor fue el poder de Dios para resucitar a los muertos que para averiguar quién era esa mujer. Pero era una mujer usando el don de Dios, o Dios usando Su propio don.
Muy bien. Tarjeta de oración… Joseph fue para averiguar. Tarjeta de oración T, creo que él dijo. Y entonces tuvimos del 1 al 15 anoche. Vamos a tomar del 85 al 100 esta noche entonces, tomar la última parte de ellas. Ahora, eso nos dará quince esta noche. Y ahora, tal vez mañana en la noche comenzaremos, bueno, no lo diré, ¿ven? Vamos a esperar hasta mañana en la noche.
J…

57 Muy bien, entonces J en lugar de la otra. Muy bien. J. Muy bien 85, 99, 500. Eso serían quince. Muy bien, J-85, ¿quién la tiene? La dama aquí mismo. ¿Vendría aquí, dama? 85, 86, 87, 87. Hermano Gene, ¿vendría aquí para guiarlos de la plataforma? 87, ¿alguien la tiene? ¿88? ¿Quién tiene la tarjeta de oración 88? Muy bien. ¿89? J-89, ¿levantaría su mano? Las luces están justo aquí. No puedo ver, así que si tan solo levanta su mano. 89, ¿ya está aquí? ¿89, 90?
Oh, eso está muy bien, no importa. 90, ¿levantaría su mano en alguna parte? Levante su mano, grite: “Amén”, si puede. Tarjeta de oración J-90. ¿90? ¿No está aquí?

58 Usted sabe, desearía que viniera a tomar su tarjeta, ¿ve? eso me confunde, ¿lo ven? Y aquí mismo es donde no debo confundirme, ¿ven? Si Uds. reciben una tarjeta, no la tomen. Si el muchacho les ofrece una, no la tomen si no se van a quedar.
Gracias, quien sea que haya encendido la luz. No se queden.
Si Ud. no se va a quedar, entonces no tome la tarjeta. Si la toma, venga.
Muy bien. J-90, 91. 91, ¿alguien la tiene?
[Cinta en blanco].
¡Oh, qué momento! No saben cómo me hace sentir el estar parado aquí. Me imagino que hay por lo menos quinientas personas, me imagino, allá. ¿Más? De todos modos, yo me he parado ante quinientas mil personas, ¿ven? Y he llevado a Cristo a un reto delante de decenas de miles de paganos. No hay que tenerle miedo a nada. Dios lo prometió. Sus palabras son igual de verdaderas como Él es verdadero.

59 Ahora, aquí está una bonita escena de la Biblia esta noche. Me pregunto qué van a decir Uds. los gentiles. ¿Van a hacer tan reverentes y respetables como la mujer… o, como fueron los samaritanos cuando la mujer entró a la ciudad, y les contó lo que el Señor Jesús había hecho por ella? Y ella dijo: “Por esto…”. Ella incluso se lo dijo a esas personas: “¿No es este el mismísimo Mesías?”. Seguro, ¿ven?
Las Escrituras se entienden espiritualmente. ¿Cuántos saben eso? Ustedes no leen las Escrituras o las escriben para entenderlas. Dios dijo que Él lo escondió de los ojos de los sabios y entendidos.
Miren, aún esa visión, yo mismo escribí la visión, y la leí mil veces o más. No vi que yo debía ir primero a la India. Yo pensé que estaba supuesto a ir a África primero. Pero luego cuando esta hora llegue, aquí está escrito de mi propia mano, ¿ven? Simplemente no podía verlo. Estaba cegado para mí hasta que seguí adelante y desobedecí a Dios, para que Él pudiera corregirme y mostrarme que Sus Palabras son eternas y no pueden fallar, ¿ven? Yo simplemente no pude leerlo de esa manera.
Muchos dicen: “Oh, la Biblia no dice estas cosas”. La Biblia sí lo dice. Llega a ser una realidad. Y Dios confirma Su Palabra.

60 Ahora, somos desconocidos el uno al otro, me supongo, dama. Lo somos. La dama es una dama de color, yo, un hombre blanco. Eso hace dos diferentes colores de personas, dos nacionalidades. Y de esa misma manera fue en San Juan el capítulo 4, la samaritana y el judío. Ambos de diferentes razas de gente, pero Jesús les hizo saber que Dios no hace acepción de raza, que Él hizo todas las razas.
Todos venimos de un solo padre y madre, Adán y Eva; fue lo primero en la tierra. Es de donde nosotros venimos. Y nuestras naciones y donde vivimos, y cambió nuestros colores, no tiene nada que ver con Dios. Somos descendientes. Él tiene toda clase de árboles. Él tiene toda clase de flores. Dios no quiere que seamos todos exactamente iguales. ¿Sabían Uds. eso? Desearía poder hablar con unos de estos segregacionistas y así sucesivamente, si ellos prestaran atención un minuto. Sí, señor.
Dios hizo flores blancas. Él hizo flores azules. Él hizo flores rojas. Él las hizo diferentes porque Él las quiere diferentes. Él nos hizo diferentes porque Él quiere que seamos diferentes, pero todos fuimos hechos para Sus alabanzas. Eso es correcto.

61 Esta mujer está parada delante de mí como Cristiana. Ella pudo haber sido una atea o un crítico, pero su espíritu… Ahora, cuando el Espíritu Santo viene, me hace Su siervo. Y si yo soy Su embajador, y Ud. cree eso con todo su corazón, mi palabra es la de Él. Su Palabra es mía. Eso es correcto.
Si yo fuera a otra nación como embajador de esta nación, entonces todo lo que yo diga, esta nación tiene que respaldarlo. Eso es correcto. Depende de lo que la otra nación piense al respecto. Y a medida que vengo como el siervo de Cristo y hablo Sus Palabras y Él lo confirma y muestra por las credenciales de Su Espíritu que yo estoy diciendo la verdad, entonces si Uds. lo creen, entonces no hay nada que pueda interponerse en el camino para que reciba lo que quiere. Todas las cosas son posibles para los que creen.
Ahora, para que la audiencia pueda saber, aquí estamos, primera vez que nos encontramos en la vida. No nos conocemos. Solo estamos parados aquí. A ella le dieron una tarjeta, ya sea Gene, Leo, o Billy, o alguien.

62 Ellos mezclan las tarjetas y las reparten a la gente y cualquiera que las quiera puede tenerlas. Reparten unas pocas por aquí y unas pocas por acá, y unas pocas allí, solo… De esa manera les digo que lo hagan. Yo nunca los he visto que las reparten. Pero de esa manera se suponen que tienen que hacerlo.
Y esta dama sabe que yo no sé nada de ella, nunca la he visto, y esta es la primera vez que nos encontramos, hasta donde yo sé. [La dama habla con el Hermano Branham] Usted estuvo en una de mis reuniones, pero nunca vino a la plataforma. Muy bien. Entonces Ud. me ha visto, pero quizá yo la he visto en la reunión, pero yo no la conozco, pero Cristo sí.

63 Ahora, si Ud. está aquí por alguna necesidad… Usted dice: “Estoy enferma. Tengo una enfermedad”. Y yo le digo que el Señor va a sanarle, Ud. pudiera dudar eso, ¿ve? Usted no sabría si mis palabras estaban correctas o no en eso. Pero si el Señor me deja saber algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, entonces Ud. sabe que eso tiene que venir de algún poder Sobrenatural.
Bueno, Ud. puede decir: “Bueno, el diablo le dijo eso”. Entonces Ud. recibe la recompensa del diablo. Si Ud. dice: “El Señor le dijo eso”, entonces Ud. recibe la recompensa del Señor. ¿Es eso correcto, audiencia? Ahora, se lleva a cabo por ella; será con usted de la misma manera. Yo no tengo idea de lo que está mal con la mujer. No tengo idea. Pero Dios sí.
Y yo no quiero que ella me diga, porque yo no sé. Quiero que eso venga por una fuerza sobrenatural para que esta pequeña audiencia, a la que le he predicado, sepa que Dios ha hecho esto. Entonces dependería de ellos juzgar lo que piensan al respecto.

64 No hay nada mal con ella. Ella es una mujer joven, pero tiene un deseo bendito en su corazón. Esta mujer ha venido a mí con la esperanza de que ore por ella, y ponga manos sobre ella para que pueda recibir el Espíritu Santo. Exactamente correcto. Eso es verdad. ¿Me cree que soy Su siervo? ¿Cree que eso tiene que venir de Dios?
Veamos si el Señor dirá algo más, solo mientras estamos parados aquí. Yo no digo que Él lo hará. Sí, hay otro deseo en su corazón, y ese es por un ser amado, su esposo. Usted quiere que él deje de tomar. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Esas cosas son verdad, dama. Levante su mano.
Ahora, ¿cree Ud. que ese Espíritu que está hablando con el Hermano Branham, podría hacer que las lágrimas fluyan por sus mejillas de esa manera…? Usted tiene un sentimiento como nunca antes lo ha tenido, ¿ve? ¿Qué es? Es el Espíritu Santo que viene sobre usted. Es el Ángel del Señor, en cuya Presencia está usted. Es Él, Aquel que es su Salvador y Redentor. Ahora quiero orar por usted.
Señor Dios, dale a nuestra hermana aquí el deseo de su corazón. Y lo que ella ha pedido, que se vaya esta noche tan feliz como la reina que vino de Saba para ver un don que Tú le enviaste a Salomón. Y que ella se vaya a su casa gozosa y recibe lo que ha pedido. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, lo pedimos. Amén. Dios le bendiga.

65 Ahora, ¿cree usted? ¿Están todos creyendo? ¿Están satisfechos? Miren, es el Señor. Es Dios. Yo no tengo nada que ver con eso. No tengo nada que ver con eso. Ahora, les pido a todos los que están allá que se pongan a orar, los que están en la línea, los de allá que no están en la línea. Les pido que oren y crean y tengan fe en Dios. Algunos de ustedes sin tarjetas de oración…
Solo estoy tomando mi tiempo porque sé que Él está parado aquí. Oh, si tan solo pudiera explicárselos; no hay necesidad de intentarlo. No podría. Ahora, ¿pueden ver esto? Miren hacia acá. Está aquí mismo.

66 ¿No tiene una tarjeta de oración? ¿Tiene una tarjeta de oración, dama? No tiene. ¿Cree que Jesucristo ha resucitado de entre los muertos? ¿Cree que Él está aquí en la reunión ahora? Usted tiene un problema en su costado y en su pierna. Si eso es correcto, levante su mano. Ahora, Jesucristo la sana. Vaya y crea.
¿Está convencida? Ahora, sea muy reverente. Quiero hablar con la dama. Somos desconocidos el uno para el otro. Yo nunca la he visto en mi vida, pero Cristo sí la conoce, ¿no es así? Y si Cristo la conoce, entonces Él conoció cuando Ud. nació, Él la alimentó durante todos los días de su vida, y todo lo que usted es, Él conoce al respecto. Y si Él me revela…
Creo que la última dama que estuvo aquí, era una dama de color. Esta es una dama de color. ¿Es Ud. la que sigue en la línea, dama? Hay una mujer blanca. Eso abarcará a las dos razas, blanca y de color.

67 Si el Señor Jesús me revela cuál es su problema… Quiero que toda la gente de color que está en Presencia Divina, crea con todo su corazón, levante sus manos si gusta, toda la gente de color. Este es su ser amado.
Un día, hace muchos años, había un Hombre subiendo al Gólgota. Él tenía una cruz en Su espalda, y la piel de sus hombros estaba irritada. Su vestidura era una mancha grande sangrienta. Y Su pequeño cuerpo débil y frágil bajo el peso de la cruz. Y el padre de él, Simón, vino y recogió la cruz y le ayudó a cargarla.

68 Ahora, aquí están sus hijos esta noche, después de dos mil años, creyendo en Cristo al cual Simón ayudó a cargar la cruz. Seguro que Él lo ama. Y Él está aquí para ayudarle. Si Él me lo permite, solo haga lo que yo le diga que Él prometió hacer.
Usted está aquí por alguien más. Eso es correcto. Es un hombre. Su cuñado, y él es un caso mental. Y Ud. ha venido a pedirme que ore por él. Si yo pudiera sanarlo, lo haría. Pero juntando nuestra fe en Él Quien está presente, lo hará. ¿Creerá junto conmigo?
Señor, oro que Tú concedas esta petición. Y que nuestra fe no se mueva ahora, sino que sea suficiente para sanar a esa persona que no sabe lo suficiente como para aceptar por sí misma. Oro esta bendición en el Nombre de Jesucristo. Amén. Puede irse, hermana, y que sea tal como Ud. pensó que sería. Dios le bendiga.
Ese es un librito maravilloso. Léalo, tiene vida.

69 Somos desconocidos el uno al otro, hasta donde sé. Yo no sé, pero pienso que somos desconocidos. Nunca la he visto, hasta donde sé. ¿Somos desconocidos el uno al otro? Lo somos. Si el Señor me revela para qué está Ud. aquí, ¿creerá? Usted es una mujer blanca ahora. ¿Qué de la gente blanca que está allá, va a creer? Esta es su hermana. Igual como la mujer junto al pozo…
Ahora, mire, yo no tengo poderes para sanar. Usted sabe eso. Solo soy un hombre, como… Si Ud. tiene un esposa como ella lo tenía, mire, o como su hijo, o quien sea… Yo solo soy un hombre, como cualquier otro hombre. Pero es Su don. No soy yo el que puede hacerlo. Es Él. Él prometió que lo haría. Por lo tanto, Él me permite hacer eso por Su gracia y voluntad.

70 Usted está aquí por alguien más, también. Y ese es un caso mental. Su hermana. ¿Cree Ud. que Dios suplirá la necesidad de eso? ¿Con todo su corazón? Por su esposo, también. Eso es correcto. Artritis, diabetes, problema cardíaco, con usted. Crea ahora. Puede tener lo que ha pedido, si no duda en su corazón. El Señor le bendiga hermana y le dé el deseo de su corazón, a través de Jesucristo. Amén.
¿Creen Uds., gente blanca? ¿Entonces por qué esperamos, o tardamos? ¿Por qué no son sanados ahora mismo si tienen necesidad de ello? ¿Ven? Ahora, si Uds. lo creen, no hay nada que pueda quitárselos, ¿ven? Si lo creen.
Ahora, si Dios me está dejando hacer esto por medio de Su voluntad permisiva, de seguro yo digo la vedad. ¿Le daría Dios tal cosa a una persona que enseñara error? Dios no lo quiera. No sería. No sería. Es la verdad.

71 Recuerden que yo digo esto, un hombre tiene que nacer de nuevo antes de que él pueda ver el reino de Dios. Sus pequeñas diferencias de iglesia no hacen ninguna diferencia. Si Uds. han nacido de nuevo son hijos e hijas de Dios. Y Uds. tienen que nacer del agua y del espíritu. Eso es correcto. Jesús el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Solo recuerden eso. Crean eso. Acéptenlo.
Él fue herido por sus rebeliones; por Sus llagas, Uds. fueron sanados. No hay un hombre en la tierra que pueda sanar, ningún doctor, ningún hospital, ninguna medicina. No tenemos ni una medicina que algún doctor diga que lo va a sanar. Si lo hace, él ciertamente no sabe de qué está hablando.
El sanar es reemplazar o desarrollar tejido. Ninguna medicina desarrollará tejido. La medicina tomará gérmenes y matará los gérmenes que están desgarrando el tejido, pero no desarrollará tejido. Dios únicamente puede hacer eso, lo cual es creación.

72 Él es el Único que puede crear. Satanás no puede crear. Él puede pervertir lo que fue creado, pero no puede crear. Dios es el único sanador que existe.
Nunca hubo una gota de medicina, hospital, u operación que haya sanado a alguien. La Biblia dice: “Yo soy el Señor que sana todas tus dolencias”. La medicina está bien. Ellos lo llevan para envenenar a los gérmenes, igual como el veneno de ratas envenena a las ratas. Pero no sana la casa donde las ratas hicieron agujeros, ¿ven? Eso es correcto. No repara el lugar. Dios tiene que hacer eso a través de creación.
La operación está bien. Eso quita la obstrucción, un diente malo, un crecimiento, un apéndice, y así sucesivamente. Eso está bien. Coloca un brazo cuando se fractura. Eso está todo bien. Pero Dios hace la sanidad, ¿ven? Dios es el único que puede sanar. No es nada, ningún misterio. Es solo la verdad.

73 Somos desconocidos el uno al otro, me supongo. El Señor Dios nos conoce a todos, ¿no es así? Si el Señor Dios me revela por lo que está usted aquí, ¿lo creerá ahora? Creo que estuvieron dos mujeres de color, y con esta son dos mujeres blancas. ¿Es eso correcto? Muy bien. Eso lo establecerá. Entonces oraremos por el resto de la audiencia. Con esto debiera de ser suficiente.
Si el Señor me revela lo que está Ud. deseando, entonces Ud. sabe si eso es verdad o no. Hay algo extraño tocante a la mujer, porque cada vez que yo la veo, hay una visión que pasa en otra parte. Eso es correcto.
Y hay otra mujer incluida en esto. Esa es su hermana, creo. Y ella no está aquí. Y ella está cruzando el agua en alguna parte. No es cruzando Michigan, el lago, porque es una corriente grande de agua. Es Suecia. Y ella tiene algo mal que no puede dormir por la noche. Y ella está tosiendo. Es asma. Eso es correcto. ASÍ DICE EL SEÑOR.

74 Y usted misma tiene hipertensión, y problema cardíaco. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR.
Ahora, yo no sé lo que dije. Es un misterio para mí ahora. Es como si lo soñé. Pero eso fue verdad. Esa era mi voz, pero no era yo el que estaba hablando. Era otra cosa usando mi voz. Ahora, ¿cree que era el Señor Jesús? ¿Con todo su corazón?
¿Cree la audiencia lo mismo? Entonces pidan lo que quieran, y les será dado, ¿ven? “El que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”. Solo créalo.
Muy bien. Vamos a orar, hermana.
Oh Dios nuestro Padre, ten misericordia de esta mujer. Y dale el deseo de su corazón. Yo pido esta bendición para ella, en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús. Amén. No dude. Reciba lo que ha pedido.

75 Ahora, si alguien… Solo por si alguien dice: “El hombre lee la mente de las personas”. Venga aquí, dama. ¿Sabe lo que es eso de leer la mente? Es que tome un número en su mente y lo adivine un rato. Ahora, dama, solo ponga su mano sobre la mía. Si al mirar para este lado dándole la espalda a usted, si Jesús me revela cuál es su problema, ¿lo aceptará y lo creerá? Que Él se lo conceda, es mi oración.
Dios sabe que yo no la conozco. Pero Él sí. Si Ud. cree con todo su corazón, su problema estomacal no la molestará más. ¿Cree que ha terminado? Entonces puede irse y ser sanada.
Dios puede sanar el problema cardíaco; es algo menor para Él como un dolor de muela. ¿Cree que Él lo va a sanar? Conforme ha creído, le sea hecho. Dios sea con usted, mi hermano, mientras se va.
Hace un rato cuando yo dije “problema estomacal”, ese era su problema también. No solo eso, pero ella tenía el mismo problema que este hombre tiene, problema cardíaco. Eso es correcto. Ahora, ¿cree usted? Conforme ha creído, le sea hecho. Vaya, y que Dios sea con usted y sea sanado. Tenga fe ahora y crea.

76 ¿Cuántos están creyendo allá en la audiencia? Ahora, mire, vean, usted no tiene… Mire aquí, solo esta mujer. ¿Creería usted, dama, si yo no le dijera ni una palabra, y todavía creería que Cristo la va a sanar? Vaya, y que el Señor le bendiga. Tome mi palabra en eso y crea que Él la sana. Amén. Muy bien, ¿ve? Eso es. No se le tiene que decir.
¿Qué haría Ud. dama, si yo le dijera lo que está mal con usted, me creería? Si yo no le dijera, ¿lo creería de todas maneras? Usted no sabe. Muy bien. Le diré cuál es su problema entonces. Usted tiene artritis. Eso es correcto. Vaya y crea, y será sanada. Amén. El Señor le bendiga.
Muy bien, dama. ¿Creería si yo le dijera, le haría creer más? Entonces su espalda se pondrá bien. Vaya y crea con todo su corazón.

77 Venga. Usted la misma cosa. ¿Cree que se va poner bien? Entonces que el Señor se lo conceda, hermana, y todo habrá terminado. Amén.
Digamos: “Alabado sea el Señor”. ¿Están creyendo? Miren, no es telepatía.
¿Cree que Jesucristo lo va a sanar de su problema cardíaco y que se pondrá bien? ¿Qué se irá completamente su problema cardíaco? Es un corazón nervioso. Muy bien. Vaya creyendo ahora y sea sanado. Tenga fe en Dios. Dios lo concederá.
Muy bien. ¿Puede venir, dama? Un problema de dama, un problema femenino y también un problema cardíaco, nerviosismo. Muy bien. ¿Cree que Dios la va a sanar? Entonces vaya y que Jesucristo la sane. Dios le bendiga.

78 Tengan fe. Crean. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Crea. Eso es todo lo que hay que hacer. “Si puedes creer”, dice la Biblia.
Cuando yo dije “artritis” hace solo unos momentos, la dama sentada allí, con una pequeña bufanda alrededor de su cabeza, ¿cree que Dios la sanó al mismo tiempo de su artritis? Bueno, Ud. lo sintió, ¿no es así? Bueno, usted lo recibió entonces. Fue cuando lo recibió. ¿Es maravilloso?
¿Qué piensa al respecto, anciana que dobló sus manos entonces como si fuera a orar? ¿Cree que Dios la va a sanar de esa condición de vesícula? ¿Cree que Él lo haría? Levante su mano a Él entonces. Muy bien. Ahora, Ud. puede ser sanado. Amén.
Tenga fe en Dios si lo cree.

79 ¿Qué piensa, la dama sentada aquí? ¿Cree que el problema de cabeza la dejará y que Dios la va a sanar? ¿Sentada allá? Si lo cree, puede tenerlo. Seguro. Amén. Solo crea con todo su corazón.
¿Qué piensa sentado aquí, orando, con ese problema en los pies? ¿Cree que Dios lo va a sanar? Muy bien, puede tenerlo. Amén.
Solo crea. Eso es todo. Solo tenga fe en Dios. Ciertamente.
El joven, sentado allí atrás, ¿cree Ud. señor, con ese problema en el pie, cree que Dios lo va a sanar? ¿Lo cree? Muy bien. Puede tener lo que ha pedido. Amén.

80 La dama sentada a su lado allí, tiene un problema con el hígado, que volteó a verla. Muy bien, ¿cree? Puede recibir lo que ha pedido. Vaya y crea. Ciertamente. Miren, el Espíritu Santo está aquí. Yo solo estoy tratando de conservar mi fuerza.
Muy bien. ¿Era Ud. la siguiente dama por la cual se iba a orar? ¿Me cree? ¿Con todo su corazón? ¿Lo cree? Muy bien. ¿Cree que Dios la va a sanar de ese problema estomacal que tiene? ¿Tiene un problema intestinal? Eso es correcto. Usted no es de esta ciudad. Usted es de Milwaukee, Wisconsin. Tiene problemas internos, problemas intestinales, y ha estado varias veces en el hospital, por lo menos quince o dieciséis veces en el hospital para operaciones, y los doctores dijeron que tiene que regresar. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”.

81 ¿Cree que soy el profeta de Dios, Su siervo? Entonces vaya y que el Señor Jesús reprenda a este diablo que se ha escondido de los doctores, pero tú no puede esconderte de Dios. Deja a la mujer, sal de ella, en el Nombre de Jesucristo. No dude. Crea y puede recibir lo que ha pedido, y habrá terminado. Amén. Vaya en paz ahora.
¿Creen Uds., cada uno de ustedes? Oh, Señor, manda Tu Espíritu, el Espíritu Santo, y carga a esta gente con Tu Presencia ahora. Y que ellos sean como la reina de Saba, que se pongan de pie con los tesoros de Dios en su corazón, y sanados, cada uno de ellos que se vayan a casa esta noche perfectamente sanos. En el Nombre de Jesús, lo pido. Amén.
¿Lo creen? ¿Lo aceptan? Entonces póngase de pie y recíbanlo en el Nombre de Jesús. Que el hermano Boze los despida a todos.
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