S.531 58-0112A Al Ejecutar Sus Maravillas

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OBRAS DEL MENSAJE

Al Ejecutar Sus Maravillas

Chicago, Illinois, E.U.A.

58-0112A

1 Gracias hermano José. Inclinemos nuestras cabezas sólo un momento para orar.
Señor, estamos agradecidos Contigo ciertamente por este gran privilegio que tenemos de venir a Ti esta tarde, llamándote nuestro Padre, sabiendo que en Tu Palabra que es prometida por Tu Hijo, que: Si pedimos cualquier cosa al Padre en Su Nombre, nos será concedido. Entonces pedimos por misericordia, Señor, perdón de nuestros pecados y nuestras transgresiones; pedimos sanidad para el enfermo, alegría para aquellos quienes están tristes, esperanza para aquellos quienes están sin esperanza. Concédelo, Padre. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

2 Pueden sentarse. [Alguien habla al hermano Branham.] Eso está bien. Sólo estoy un poco decepcionado que el Hermano Osborn no esté esta tarde, pero de alguna manera él sintió que tenía que regresar de prisa en un llamado de nuevo a Tulsa, Oklahoma. Y yo estaba esperando, así como lo están Uds. por el Hermano Osborn. Tan sólo me avisaron, y tuve que apurarme ahí mismo y tomar su lugar. Y, oh, yo no podría tomar su lugar, pero vengo otra vez para hablar en su lugar. Así que, estamos muy agradecidos por la visita que tuvimos con nuestro hermano la noche anterior.

3 Y estaba muy feliz de poder ver la proyección de la película, porque eso le da a la gente una idea de lo que tienes que enfrentar cuando llegas a esos países. Ahora, fue muy repugnante mirar eso. Pero si Uds. toman mi palabra, eso es menor, África lo es, comparado con la India. Así que, Uds. saben lo que nosotros tenemos que confrontar.
Y cuando una persona va a los campos, no sólo de visita, pero se adentra en los campos como un misionero, Uds. no saben a lo que ellos tienen que exponerse y enfrentarse. Ahora, Uds. no ven eso en derredor de las grandes ciudades. Uds. tienen que volver a las selvas donde ellos viven.

4 Y cuando yo estuve allá esta última vez, eso casi me desanimó al ver a todos los misioneros alrededor de la ciudad y viviendo en hoteles finos con grandes automóviles finos, y saliendo a los recintos de vez en cuando y ver las danzas de los nativos, y entregar algunos tratados. Ese no es el misionero estilo David Livingston. No, señor. Nosotros deseamos regresar allá a donde la adoración pagana todavía existe, y predicar ahí las insondables riquezas de Cristo.
Y el Hermano Osborn es uno de esa clase. Él se adentra en los campos y predica a Cristo a aquellas gentes quienes nunca antes han oído el Nombre del Señor Jesús ser mencionado. Así que, estoy contento que Ud. vean a algún… ahora tengan un concepto, de lo que es llegar a los campos misioneros, por el Señor Jesús.

5 Ahora, estamos un poquito tarde; y cuando oí que iba a tener que hablar en este lugar, me sentí a mí mismo desinflarme y pensé: “¡Oh, vaya!” La audiencia está aguardando por el Hermano Osborn que venga y yo tenía que salir aquí. Y entonces sin nada en mi mente, de manera que pensé solamente en una escritura que me gustaría leerles y comentar de ella unos cuantos momentos.
Y los muchachos estarán entregando tarjetas de oración, yo oí decir al Hermano José: a las seis en punto. Y luego esta noche estamos a la expectativa de lo extremadamente abundante, esta noche en el cierre del servicio.

6 Y quiero agradecer a aquellos jóvenes que acaban de tocar con esa trompeta y cantar y a este Hermano Johnson. Yo he dicho siempre a la audiencia: “Cuando lleguemos allá en gloria y deseen buscarme, ¿Ustedes saben dónde el rio de la vida desciende al trono de Dios? Bien, den la vuelta a la derecha. Y luego el coro angelical cantando, sobre la colina, todo el tiempo, porque ahí no hay ni día ni noche. Hay un pequeño arbusto plantado al otro lado de la colina. Yo quiero estar sentado bajo él, sólo escuchando todo el tiempo.”
Amo el buen cantar, oh, y la música. Y la trompeta es uno de mis instrumentos favoritos, así como el joven que acaba de tocar. Y yo deseo que aun mis hijas se inicien en la trompeta. Una de ellas está aprendiendo el piano, y José (No sé) Yo quiero que él sea un predicador, si puedo. Lo llamé hace un momento, pero ya había tomado su siestecita de la tarde preparándose para el servicio de esta noche, en el cual estarán.

7 Ahora, apresurándonos en regresar tan pronto como terminemos aquí de hablar sólo algo de las palabras del Señor, o para leerlas al menos. Y Él añadirá Sus bendiciones a ellas seguramente. Deseo leer del Evangelio de San Mateo, el segundo capítulo.
Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
Diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.
Este es completamente un texto muy extraño y peculiar. Pareciera ser un texto navideño. Pero todo en la Biblia es la Palabra de Dios. Y Dios hace las cosas peculiares. Él trabaja en maneras misteriosas, al ejecutar Sus Maravillas. ¿Captaron eso? Él obra en maneras misteriosas, al ejecutar Sus maravillas. Oh, cómo amo eso. Y cómo es que Él lo hace de cierta forma que a veces no puede ser explicado para nada.

8 Y nos preguntamos de nuevo entonces, en las Escrituras, cuando se escribe: “Todas las cosas les ayudan a bien a aquellos que aman a Dios.” Y muchas veces cuando quizás el látigo de Su corrección está sobre nosotros, nos preguntamos cómo eso podría obrar para bien. Pero después que todo ha terminado, entonces miramos hacia atrás y alabamos al Señor por ello, porque Él sabe; no nosotros. Nosotros solamente actuamos obedientes a Su Palabra y a Su castigo. Él nunca nos castigó a menos que lo hayamos necesitado. Y algunas veces pudiéramos pensar que no éramos culpables, mas Él sabe…quizás no lo seamos, pero Él sabe cómo hacerlo todo obrar para bien. Y qué cosa más hermosa es solamente poner tu vida en Sus manos y decir: “Aquí estoy, Señor. Solamente úsame ahora; llévame y guíame y dirígeme en la manera que sea agradable ante Ti.” Y entonces no murmurar. Sin importar cuál sea el camino, permanezcan en él de todos modos, y Dios obrará todo para bien. “Las pasos del justo son ordenados por el Señor.” Y esa Escritura es verdadera.

9 Ahora, en el principio cuando Jesús nació en Belén de Judea, hay algunas cositas justo ahí en las que me gustaría permanecer por unos cuantos momentos. ¡Cuán misterioso fue eso!, y en ese día ante eruditos y hombres quienes debieron saber que Su venida se estaba acercando. Y hubieron grandes cosas empezando a amontonarse, como suele ser en cada entronque del tiempo, así como estuvimos hablando la otra noche.
Justo antes que el gran juicio golpee la tierra, Dios siempre envía un Ángel de misericordia. En los días de Noé, los días de Lot…Moisés vino a Egipto para llamar fuera a Israel de Gosén. Y justo antes del gran advenimiento del Señor Jesús, Ángeles aparecieron, profetas se levantaron en la tierra. Grandes señales y maravillas, las cuales fueron descreídas por la mayoría. Pero sólo es Dios para mostrar esas cosas: misericordia, antes del juicio.

10 Y si sólo se fijan cómo aquello no pudo haber pasado en otro tiempo. Cómo Dios en Su gran y sabia providencia, ¡cómo es que Él mueve cada diente del engranaje sólo para golpear en el momento adecuado! Y eso algunas veces nos da fe. Cuando pensamos: “Oh, todo está patas arriba y no hay manera de salir.” No piensen eso. Dios lo está haciendo obrar exactamente acorde a Su tiempo programado.
Y cómo eso en este gran tiempo antes de la venida del Señor Jesús a la tierra, esta parejita de…pareja joven, de José y María, estando comprometidos, y algo tuvo que pasar en la vida para que José viera que María iba a ser madre. Y él estaba pensando en éstas cosas, y el Ángel del Señor le apareció. Vean, lo sobrenatural comenzó a obrar. Y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.” Y cómo fue que José lo entendió y entonces se siguió adelante con el matrimonio. Y en aquellos días si hubiera habido otro rey, quizá un rey de buen corazón, esto no habría pasado. Pero tenía que estar aquel asesino, cruel y sanguinario. Herodes tenía que estar en el trono. Sólo tenía que pasar de esa manera. El profeta había dicho que habría llanto en Ramá, Raquel que llora a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron. Y lo que el profeta dijo bajo inspiración tenía que suceder.
Y si cada precepto de la Eterna Palabra de Dios tiene que suceder de acuerdo a Su tiempo establecido, no se preocupen; Jesús estará aquí justo a tiempo. Y la iglesia estará lista a tiempo. Y tiene que suceder de esa manera.

11 Y nunca había habido un censo de todo el pueblo en aquel tiempo. Ellos tenían que ir a sus lugares de origen para ser empadronados. Y ahora, María iba a ser madre en cualquier momento. Pero se miraba como que ella no podría haber hecho ese largo viaje hasta Belén. Y recuerden, ella no tuvo una ambulancia en que ir, tampoco una carroza fina. Ella tuvo que sentarse en la espalda de un burrito, rebotando a lo largo de senderos difíciles, tropezándose con las rocas. Pero era mandato del rey, sin excepciones. Ellos tenían que ir. Pero el pensamiento bendito es este: No importa de quien sea orden, si es el programa de Dios, tiene que obrar para bien— sencillamente tiene que salir bien.

12 Y luego había otro peligro: esta pequeña compañía, sólo un hombre joven y su mujercita recién desposada, yendo por todo el camino, había muchos ladrones en la tierra en aquellos días, como Barrabás y cuantos más. Y qué espectáculo debió haber sido para ellos ver a un hombrecito caminando con una mujercita, para ser madre, sentada en un burrito y con una varita en su mano contra un grupo de hombres salvajes y malos para descender y tirarla de ahí y hacerle mal.
Pero Uds. saben, si Dios dirige el camino, ¿Qué diferencia hace? Dios les protegerá hasta su destino. No hay peligros cuando caminan con el Señor. Yo creería sin problemas que había una hueste de diez mil ángeles caminando por todo aquello con ese hombre y ese burrito. Ella estaba tan segura como podía estarlo.

13 Pero quizás ella sí sabía un poquito estas cosas. Y quizás un poquito, José supo, que todo esto estaba más o menos sucediendo. Pero no tenemos que saberlo todo. Solamente creemos por fe y continuamos. Dios no tiene que decirnos todos Sus planes, cómo es que Él simplemente va a hacer brillar a la estrella de la mañana y… sólo continúen de todos modos. Dios tiene cuidado de los Suyos.
Y cuando se ha orado por Uds. estando enfermos, Uds. no tienen que preocuparse de cómo Dios va a quitar ese cáncer, cómo Dios va a hacer que la extremidad paralizada se enderece. Sólo avancen en fe. Depende de Dios cuidar de eso. Uds. no tienen que preocuparse de si mantendrán sus trabajos si aceptan a Cristo como su Salvador. Uds. no tienen que preocuparse de si el jefe estará enojado o si su vecino les rechaza, o si su madre les dirá que han perdido su mente, o si su papá les hecha de la casa. Sólo prosigan. Dios tendrá cuidado del resto.

14 Y mientras veo a esta pequeña compañía moviéndose por todo aquello, debió haber sido que ellos viajaban de noche, porque estaría más fresco. Y luego otra cosa, que si la mulita se hubiera tropezado y se hubiera caído, cargando ese tesoro precioso. Oh, el Tesoro más grande que el mundo tendría alguna vez, y estaba asentado en el lomo de una mula.
Luego Uds. a veces se preguntan que si tienen que tener una gran iglesia que cueste millones y millones de dólares, cuando Dios viene a una misioncita en alguna parte. Algunas veces ellos tienen el mensaje. Buscamos cosas con grandes luces brillantes alrededor. Dios habita en la humildad; siempre.

15 Y los vemos mientras vienen a través de la noche, porque estaría fresco. Y nos imaginamos que si esos rayos directos del sol Palestino, en aquellos días, habría sido duro sobre esa mujercita. Y mientras ellos viajan de noche, digamos que es alrededor de las nueve o diez de la noche en punto, en esa gran noche memorable. Y a medida que Uds.… el camino que ellos siguieron se encuentra al oeste de Belén. Y parados en este camino, el cual está como a una milla fuera de Belén, Uds. descienden cómo una colina, y hacen una curva y entonces entran a Belén. El mismo caminito permanece hasta hoy.
Y justo mientras Uds. dan esta vuelta, hay un gran cúmulo de rocas yaciendo ahí. Y sólo imaginemos, ahora en nuestra historia, mientras esta pareja se acerca a esta roca, que José, en su ternura, dice: “Cariño, estamos mirando sobre la ciudad.” Y él la toma gentilmente en sus brazos, y la acomoda junto a la roca. Y ellos comienzan a hablar acerca de los días de la infancia, de cómo solían jugar en las calles de Belén. Y puedo oír a José decir: “Fue exactamente aquí, María, que mi madre solía hablarme y cepillar mi cabello y contarme de las grandes historias de la Biblia.”

16 Y mientras ellos hablan, María ve hacia arriba y dice: “José, me parece que las estrellas son sólo un poco más brillantes esta noche sobre Belén.” Uds. saben, hay algo extraño acerca de ello, que cuando Dios está listo para hacer algo, parece haber una peculiaridad.
Cómo estaba diciendo la otra noche, en India, justo cuando llegamos, vimos una foto, un artículo en el periódico; yo lo tengo en un recorte. Que antes que el gran terremoto golpeara, el día anterior, todo el ganado y las ovejas, y los pajarillos salieron de las molduras [Espacio sobrante-Trad.] de los techos, volaron hacia el interior del bosque. Las ovejas y el ganado se juntaron en medio del campo. No había nada físicamente o materialmente para ahuyentarlos allá. Pero era Dios quien estaba protegiéndolos. Y por instinto, Él puso sobre aquellas sus criaturas el alejarse de esas grandes y altas paredes antes de que cayeran.

17 Y normalmente, cuando Dios está a punto de hacer algo, la audiencia entera parece simplemente estar cautivada. Yo recuerdo, allá en Finlandia, que cuando dos años antes, una visión (muchos de Uds. todavía lo tienen escrito en sus Biblias) que fue dicho acerca de un muchachito que iba a ser levantado de los muertos. Y nosotros estábamos arriba en Kuopio, mirando sobre la cortina de hierro. Y cuando descendimos, cerca de treinta misioneros, yo dije: “Me siento muy extraño; algo está a punto de suceder.”
Y ellos dijeron: “¿Que será, Hermano Branham?,” así como Uds. lo han leído en mi libro. Yo dije: “Yo no sé, pero parece que esa presencia de Su santo Ser está muy cerca.”
Y en ese mismo momento ese muchachito estaba muriendo en el camino bajo nosotros. Después de yacer ahí por media hora, nuestra pequeña comitiva descendió y lo encontró. Y la gente parada alrededor, y el hombre principal de la ciudad, el cual es el equivalente al alcalde en nuestra nación. Y caminé ahí para mirar al amiguito, y me regresé. Y yo estaba pensando de Billy Paul, mi muchacho. Y yo había estado lejos de casa por un buen rato. Y ¿Cómo me sentiría si ese fuera mi muchacho? Y cómo esa madrecita y ese papá se iban a sentir luego de que llegarán de su granja para ver a su amorcito postrado ahí muerto. Sólo un padre puede tener ese sentimiento. Y yo estaba muy desgarrado.

18 Ellos levantaron el pequeño abrigo de su cara y me dejaron verlo, y comencé a alejarme. Y algo sucedió. Yo volteé para mirar otra vez al muchacho. Y el administrador, quien estaba parado ahí… yo vi que era la mera descripción de la visión. Y entonces fue cuando el Espíritu Santo comenzó a moverse. Ahí ante quinientas personas yo pude, ciertamente, con la seguridad de que Dios guarda Su Palabra, pude decirles: “Esto es ´ASÍ DICE EL SEÑOR, ´ ese muchachito estará sobre sus pies viviendo en los próximos cinco minutos.” Todo lo que le Señor había mostrado en la visión dos años antes estaba ahí, lo cual muchos de Uds. aún tienen escrito en sus Biblias. Algo predijo que eso vendría a suceder—la gracia de Dios hacia nosotros.
Y entonces cuando oré por el muchacho, y sus huesos quebrados… Él fue lanzado treinta pies [9.14 mts.] en el aire, después que había sido arrollado bajo las ruedas y lanzado en medio de la calle, con su sangre brotando de su boca, sus oídos, sus ojos fijos, y sin pulso por más de treinta minutos. En cinco minutos el muchachito estaba saltando y corriendo por todo aquello, alabando a Dios. Fue la presencia del Señor sobre la colina diciendo: “Algo está a punto de ocurrir.”

19 Y en este día en que estamos viviendo ahora, el creyente puede decir, verdaderamente en su corazón: “Hay algo a punto de ocurrir.” Lo sabemos. Yo creo que es un llamado de la iglesia del Dios viviente para separarlos del incrédulo. Él está llamando ahora en misericordia a la iglesia, pero Él hablará al mundo en juicio. Y el culpable no sufrirá con el… el inocente no sufrirá con el impío.

20 Y mientras ellos miraban hacia aquellas estrellas—María y José—muy lejos al este, muchas miles de millas de distancia, me gustaría expresar esta tarde algo que estaba pasando en esa tierra muy lejana, camino a la India. Y cuando leí una vez este texto, y vi a estos Magos venir para adorar al Señor Jesús, me preguntaba: “¿Qué tiene que ver un Mago con el Señor Jesús? ¿Qué parte tiene ese hombre en este drama… o, aquellas gentes, en el Evangelio?”
Entonces vemos que fueron dirigidos por una luz misteriosa que ellos llamaron una estrella. Y una estrella es solamente un objeto de luz. No está en una forma definida, es sólo un misil [Objeto arrojadizo-Trad.] en el aire. Y a medida que fueron guiados, vino a mí este pensamiento: “Y los hijos de Israel fueron guiados por una luz mística.” En Éxodo 13 leemos, que fue un pilar de fuego que venía delante de ellos para dirigirlos a la promesa que Dios les había dado.

21 Y cuando regresé un poco en la historia antigua, tal como “Las Dos Babilonias.” de Hislop y muchos de los escritores antiguos, para estudiar, que eran estos Magos, porque yo pensaba que quizás algún día esa pregunta me sería hecha. Y descubrí que estos Magos en la India realmente eran los Medo-Persas de los que estuvimos hablando la otra noche en la fiesta de rock and roll de Belsasar, cuando los Medo-Persas tomaron control del reino Babilónico. Y ellos habían emigrado y llegado a la India.
Ahora, los Indios son llamados los intocables [Nombre dado a la gente de clase baja entre los Hindús]. Pero los Hindús son los Medo-Persas. Y allá aún tienen esas artes de los sabios. Ahora, descubrí que estos Magos no eran esta clase de individuos de hoy que leen las estrellas y dicen la fortuna, sino que eran hombres científicos quienes observaban los cuerpos celestes y podían mirar… conocían cada pequeña estrella que era visible al ojo humano. Y cada pequeño movimiento, eso suponía algún significado espiritual.

22 Y sabemos hasta hoy que aquellas cosas eran verdaderas. Dios, cuando hizo Su sistema solar, Él puso la luna como un guardián con un arma sobre su hombro. Y Él estableció los límites al mar. Y esa luna, si alguna vez se moviera de su órbita, esta tierra completa sería destruida con agua. Esa luna retiene al mar. Y oh, cómo me he parado cerca de sus orillas y observado sus furiosas olas tratando de arremeter. Pero la luna dice: “Guarda tu paz. Dios establece tus límites y yo soy el guardián.” Y cuando la luna comienza a mirar a los lados para adorar a Jehová, entonces las mareas comienzan a desplazarse hacia tierra y la luna regresa, y él se desplaza hacia atrás otra vez, porque esos cuerpos tienen un significado.

23 Y entonces otra cosa: Está escrito en el libro de los Hechos, el capítulo 10 el verso 34 y 35, que Pedro dijo: “En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.” Algo en ese orden. Sin importar quien sea la persona, de qué nación sean, de qué color o credo. Si ellos adoran a Dios en justicia, ellos serán guiados a la luz.

24 Y éstos Magos… Cuando yo estuve recientemente en la India, en la gran reunión donde estimamos que algunas quinientas mil personas asistieron a la reunión… y no se supo cuántos el Señor Jesús trajo dentro de Su reino esa noche. Cuando el hombre ciego fue traído a la plataforma y un reto, con una Biblia en una mano y el Corán en la otra, y dije: “Uno está correcto y el otro equivocado. Dejemos que el Dios de la creación hable, quién hizo el ojo humano. Y retamos a todo Mahometano a venir aquí arriba y darle a él la vista.” Él fue un adorador del sol, ciego veinte años.
Cuando el Espíritu Santo dijo cuál era el problema, los Magos y los demás estaban diciendo: “Esa es telepatía.” Pero cuando el bendito Señor Dios Jehová, en Su misericordia, Su misericordia infinita, mostró la visión de que el hombre iba a recibir su vista, eso lo estableció. Ninguno de ellos pudo venir. Y dije: “Uds. no se pueden ir, Uds. sacerdotes mahometanos. Tampoco Uds. sacerdotes budistas, o ningún cualquier otro sacerdote. Tampoco yo puedo. Pero el Dios de los cielos ha levantado a Su Hijo, Cristo Jesús, quien ha mostrado una visión que el hombre va a recibir su vista.” Y entonces cuando yo oré por él, él gritó y se agarró del alcalde de la ciudad, y miles de miles de ellos se rindieron al Señor Jesús. Pasar trataditos no lo hará, por muy bueno que sea. Y eso hace su parte. Eso allana el camino. Pero ahora el Dios de la gloria se revela a Sí mismo para confirmar lo que los tratados han dicho de Él.

25 Así que estos Magos en el este, cuando Billy y yo salimos a las calles, ellos estaban agachados con los turbantes en sus cabezas, dándose cabezazos él unos con otros, durante el día esperando a que llegue la noche. Y una de las historias antiguas dice: “Ellos no eran reyes, pero eran dignos de ser llamados siervos de los reyes.”

26 Y fue arriba en las montañas a donde este gran evento tomó lugar, y ellos tenían un gran templo arriba en la montaña, en la India. Y cada noche, ellos tenían sus ceremonias y sus fiestas, mientras que dormían durante el día. Y en el ocaso ellos salían a la plaza, y desde ahí subían los escalones de un observatorio y subían en la torre de observación y se sentaban toda la noche observando aquellos cuerpos. Y hasta que estaba bien oscuro, cuando los crepúsculos de la noche todavía decaían, ellos tenían una manera de meterse en el espíritu de su astrología… o, su astronomía… o, astrología, yo pienso que es la palabra correcta. Y mientras ellos miraban, ellos leían los manuscritos antiguos y hablaban de cosas, de los fracasos de sus padres, y de los fracasos de las cosas. Y haciendo eso, entonces ellos adoraban a un Dios verdadero. Ellos no eran adoradores de ídolos. Ellos creían en un único Dios verdadero.

27 Y los Mahometanos creen hasta hoy en un Dios verdadero. Y ellos dicen: “Hay un Dios viviente y verdadero, y Mahoma es su profeta.” y nosotros decimos: “Hay un Dios viviente y verdadero, y Jesús es Su Hijo.” Esa es la diferencia. Ellos descienden a través de los hijos de Ismael; nosotros venimos a través de la simiente de Isaac. “Estando muertos en Cristo, toma sobre Sí la simiente de Abraham y somos herederos, según la promesa.” No judíos exteriormente, pero judíos en lo interior, por tener la fe que Abraham tuvo, quien tomó a Dios por Su Palabra y llamó aquellas cosas que no son como si fuesen porque Dios así lo dijo. Hay muchos que profesan ser eso, que no tienen fe para echar mano de la Palabra. Pero aquellos quienes son capaces de tomar la Palabra de Dios y llaman todo lo demás contrario a ello, como si no fuese. Esos son los hijos de Abraham.

28 Y mientras se sentaban ahí, y contemplaban las estrellas. Y en esta cierta noche, mientras ellos contemplaban, sacaron los viejos manuscritos y comenzaron a hablar de ellos, oh, ciertos reinos se habían levantado, caído y levantado y caído nuevamente, y demás, y de cómo habían fallado los imperios. Y entonces cuando ellos comenzaron a hablar acerca de: “Me pregunto si alguna vez habrá un día cuándo tendremos un reino que no caerá ya más.”
Y fue hasta alrededor de ese tiempo que uno de los hermanos de su asociación sacó a luz las lecturas de Daniel. Ahora, Daniel conocía algo sobre ellos ciertamente, porque él fue hecho su jefe supremo en el reino Babilónico. Y estoy seguro que todo lector Bíblico conoce y está consciente de eso, que Daniel fue el jefe supremo de los Magos. Él fue el señor de todos ellos. Y siendo él su jefe supremo, ellos guardaron sus escritos. Así que el manuscrito fue presentado para estudio esa noche. Y mientras ellos miraban sobre este manuscrito, ellos se fijaron en estas palabras: “Y Daniel dijo: y yo miré hasta que una piedra de la montaña cortada no con mano. Y sometió a todos los reinos del mundo. Y se levantó y se convirtió en una gran… cubrió toda la tierra.” mientras ellos estaban leyendo esto, observando al cielo, y conociendo cada estrella que había en el sistema solar, que los humanos podían ver, fue casi a ese tiempo que un extraño apareció.

29 Oh, amigo, yo espero que la damita no tome esto muy personal, pero ella es mi nuera, quien está sentada presente ahora. Esta ha sido la semana más grandiosa de su vida. Anoche mientras estábamos sentados juntos esperando por Billy que trajera el carro, en el vestíbulo del hotel, y en el piso del salón de baile tenían una fiesta de rock and roll, o alguna clase de baile entretenido. Y niñitos, muchachitos no mayores de doce años o menos, fumando cigarrillos, y muchachitas. Y la damita me miró, y dijo: “Billy, ora por mí.” Durante toda la semana en su habitación, yo la oí cantando cantos. Yo la había oído cantar la noche anterior antes que se fuera para la iglesia, mi himno favorito: “Qué Bella Historia.” Ella comenzó a leer la Biblia, y está muy apegada leyendo la Biblia durante la semana. Canten cantos, comiencen a leer la Biblia, y ese extraño se aparecerá a Uds. también. Mediten en Su Palabra.
Fue mientras aquellos quienes iban a Emaús, por todo el camino, empezaron a hablar acerca de Él, que Él salió de los arbustos y caminó con ellos durante el día. La razón de que no tenemos las bendiciones espirituales, es porque tenemos mucho tiempo viendo la televisión, mucho tiempo leyendo el periódico o escuchando alguna cosa que no deberíamos estar escuchando. Y no estamos redimiendo el tiempo, pero se lo estamos dando a las cosas del mundo en vez de nuestro tiempo al Señor Jesús. Y la Biblia dice que: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios.” Los Cristianos viven en la Palabra.

30 Y mientras ellos leían, y el fuego sagrado estaba ardiendo, ellos adoraban al Dios verdadero por medio de un fuego sagrado. Ellos observaban el movimiento de las llamas, pues ellos sabían que el único Dios habitaba en la luz. Y eso es verdad. Dios habita en la luz. Cuando Él estuvo en la tierra manifestado en carne, Él dijo: “Yo Soy la luz del mundo,” porque Dios fue manifestado a través de Él. Y Él era la luz, la Columna de Fuego, que guio a los hijos de Israel. Él fue la luz que derribó a Pablo en su camino a Damasco. Él fue la luz que entró a la prisión con Pedro. Él es la luz que está en esa foto. Él es la luz que está en mi corazón. Él es la luz que está en esta iglesia. Él es la luz eterna. Y en Él no hay tinieblas.
Y “Ellos quienes caminan en la luz tienen compañerismo unos con otros, y la Sangre de Jesucristo el Hijo de Dios, nos limpia de todos nuestros pecados.” Caminando en la luz. Uds. tienen compañerismo con el Bautista, Uds. tienen compañerismo con el Metodista, Uds. tienen compañerismo con el Pentecostal, Uds. tienen compañerismo con los hijos de Dios de toda denominación, si estamos caminando en la Luz. No se preocupen, la luz los dirigirá.

31 Una vez yo terminé de predicar, allá abajo en las montañas de Kentucky, donde nací. Y mientras salía por la puerta de la iglesia, había ahí un hombre parado, quien era un trampero por todas esas colinas, con una gran enorme mascada de tabaco en su boca, que cuando él… Él me encontró el día anterior, y yo estaba cazando ardillas, y él estaba ahí hablando sentado en un tronco, y ellos estaban hablando sobre un bebito que había sido sanado la noche anterior, del cual decían que tenía espasmos (parálisis). Y ellos no sabían que yo estaba en los bosques.
Y este tipo muy grande, con su sombrero puesto, hecho de corteza de los árboles. [En algunas regiones se usa mimbre para tales artesanías-Trad.] Me supongo que no hay ni una persona aquí que alguna vez haya visto un sombrero hecho de corteza. Tomen corteza de nogal y quiten la corteza y hagan un sombrero de ello, entrelácenlas juntas. Y entonces, sentados en ese tronco, pararon de aserrar, y los rifles Winchester en los árboles—discutiendo. Y cuando él estaba hablando, él tenía un gran bocado de tabaco en su boca [El hermano Branham imita el sonido de un escupitajo—Trad.] que escupió, y las hojas volaron. Él dijo: “Yo vi a ese jovencillo dejar de sacudirse.”
Y yo los oí ponerse muy enojados hablando. Yo pensé: “Mejor me daré a conocer a ellos.” No quería ser un extraño yendo a través de esos arbustos. Y yo dije: “Buenos días, caballeros.” Ese par de bravucones quienes les matarían en lo que se les cae el sombrero, saltaron sobre sus pies. Y este individuo grande con ese cuello largo y su manzana de Adán sobresaliéndole, me miró. Sus ojos se le agrandaron, se arrebató ese sombrero y se tragó ese bocado de tabaco, y dijo: “Buenos días, predicador.”

32 Oh, si Cristo es presentado en la forma correcta, el mundo lo respetará, si hay algo de respeto en ellos. Ciertamente así es, si es traído en la manera de la luz divina.
Esa noche cuando dejamos la iglesia, él tenía una linterna en su mano. Él dijo: “Yo daría lo que fuera, predicador, si tan sólo pudiera creer que Dios me perdonó de mi pecado.” Él dijo: “He matado a dos o tres hombres, y yo sé que soy un pecador culpable. Pero cuando las veo, esas cosas suceder en esa iglesita, yo estoy consciente que hay un Dios viviente y verdadero.”
Yo dije: “Él le perdonará. Y Él quiere perdonarle. Y la misma hambre en su corazón dice que Él está trabajando en su alma.”
Él dijo: “Si tan sólo pudiera sentirlo.”
Yo dije: “Ud. lo sentirá.”
Él dijo: “Cuando lo sienta, lo creeré.”
Yo dije: “Créalo y entonces Ud. lo sentirá.”
Él dijo: “Desearía saber cómo hacerlo.”
Yo dije: “¿A dónde vive?”
Él dijo: “Al cruzar la montaña casi a dos millas.”
“¿Cómo llega Ud. ahí?”
“Por allá sobre los cerritos y a través de los senderos.”
Yo dije: “Está muy oscuro.”
Él dijo: “Pero tengo una linterna.”
Yo dije: “Ud. no puede ver su casa con esa linterna.”
Él dijo: “No, eso es cierto.”
Yo dije: “Entonces ¿Cómo sabe Ud. que va a llegar allá?” yo dije: “Sólo tome su linterna en su mano y párese ante la luz, camine en la dirección correcta, cada paso que Ud. da hace que la luz ilumine el camino.” Yo dije: “Esa es la manera que Ud. encuentra a Cristo.” Párense en Su Luz. Párense en Sus promesas. Párense en Su poder. Si están enfermos, ¿Cómo se van a curar? Yo no lo sé, pero Él prometió hacerlo, y el Espíritu Santo es un testigo de Su luz y Su resurrección. Sólo camine en la luz y vaya en la dirección correcta hacia el Calvario; eso les guiará a su sanidad y a su bendición. Sólo tomen la luz con Uds. a medida que caminan.

33 Dios mora en la luz. Y aquellos Magos sabían eso. Y mientras ellos estaban de pie en la luz del fuego y miraban al sistema solar, ahí estaba un extraño. Era uno diferente a los que ellos antes habían visto. Ellos nunca dijeron nada por un buen largo rato. Ellos estaban maravillados.
Oh, ¡Lo que es caminar hacia la luz! Es algo que Uds. nunca antes conocieron; es algo de lo que Uds. nunca antes pensaron. Pero una vez Uds. se dan cuenta que están en la presencia de la luz eterna de Dios, que Su Palabra es hecha manifiesta justo aquí en medio de Uds. ¡Qué sentir! Oh, Uds. no pueden hablar. Uds. los vieron esta semana en la plataforma, y en otras ocasiones, cómo es cuando el Espíritu Santo regresa y descubre esos pecados y los trae a colación, y aquellas cosas que han estado escondidas por años. Ellos se paran y se ponen pálidos. Ellos difícilmente saben qué hacer.

34 Anoche había una dama de color quien se escabulló ahí y dijo: “Denme un boletito.” Y la muchacha, quizás, esté aquí ahora. Entonces esta mujer estaba en la plataforma, la última reunión aquí, y el Espíritu Santo le dijo quién era ella, de dónde había venido y dijo: “Allá en Arkansas Uds. tiene un amado.” Una hermana, creo que era: “Que estaba demente, una maniaca iracunda, en un hospital para dementes.” Mas dijo: “Es ”ASÍ DICE EL SEÑOR,“ y la mujer se sentará en la audiencia esta noche,” si ella no está aquí ahora. Ella fue sanada en ese mismo instante. Dijeron que estaría esta noche aquí.
Oh, esa es una de las miles de las que Uds. conocen. Una muchachita ahí con problema del corazón, parada allá atrás anoche, cuando yo me moví a un costado, después de observar a aquellas personas queridas aceptar al Señor Jesús, la oí decir: “Yo estaba postrada con problemas del corazón.” Y cómo el Espíritu Santo había hecho una cosa similar con ella. Oh, Él es la luz eterna y sempiterna. Caminen en Él mientras tengan la oportunidad de caminar.

35 Después de un momento ellos comenzaron a hablar: “¿Qué es esa luz extraña? Debe ser algo.” Y la única manera que conozco para decirlo, el Señor debió haberles dado un sueño, porque más tarde descubrimos que ellos fueron avisados en un sueño. Y el Señor debió haberles dado un sueño de que el Niño Rey había nacido. Ese fue el mismo instante en que María y José estaban mirando hacia el este. Dios hace a cada diente del engranaje encajar en su lugar adecuado.
Mientras ellos pensaban en estas cosas, luego ellos tuvieron que juntar su grupito, y desearon adorarlo a Él; ellos deseaban hacer lo que pudieran. Entonces ellos tomaron oro, incienso y mirra. Y ellos montaron a horcajadas sus camellos y comenzaron una jornada de cientos y cientos de millas. No solamente fue de una noche. Les tomó a ellos dos años llegar ahí. Y algunos de nosotros no caminaríamos dos cuadras de la ciudad para llegar a Él, o de la mitad del tabernáculo al altar para llegar a Él. Luego decimos nosotros: “Oh, esos viejos Magos.” Ellos estaban deseando encontrarlo a Él. “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán saciados.”
Ellos tuvieron una jornada terrible. Ellos vinieron por sobre las montañas, ellos se desviaron al lado oeste, siguieron el gran Río Tigris hacia abajo hasta que llegaron a la tierra de Sinar. Quizás cruzaron por el vado, allá abajo en el Rio Éufrates, atravesaron a través de Shanhara [una región que se encuentra en el norte de Mesopotamia y al este de Nínive- Trad.] probablemente ellos tuvieron que viajar de noche porque estaba demasiado caliente en el día. Y luego otra vez, ellos tenían que seguir la estrella. Y ella sólo estaba brillando de noche.

36 Y finalmente ellos vinieron a Jerusalén. Y cuando ellos llegaron a Jerusalén, ellos sabían que Él era un judío, y pensaron que seguramente Él sería nacido entre las celebridades, si Él iba a ser rey. Y seguramente, si Él iba a ser religioso, Él vendría a la gran ciudad del Vaticano, como lo era: el gran templo de Salomón.
Pero noten (Oh, bendigan Su santo Nombre), cuando ellos entraron a Jerusalén, la Estrella se fue. Dios no habita en lo fantástico de este mundo. Y a través de toda la ciudad ellos fueron, estos hombres ricos, esos camellos orientales bien adornados. Grandes borlas y albardas tapizadas colgando de ellos. Y estos Magos con vestidos reales gritando a través de la noche: “¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido?”
Fíjense. Entonces alardearon de los Magos. El erudito, el maestro, los profesores universitarios, los sacerdotes, los rabinos, ellos no tienen ninguna respuesta. Y así es hoy. Ellos no tenían la respuesta para ellos. Y mientras ellos iban, debieron tener una discusión agitada. Ellos decían: “Pero hemos visto su Estrella en el oriente, y hemos venido a adorarle.” Dos años de camino a través de los desiertos y pantanos y valles y montañas. “Hemos venido a adorarle, oh, decidnos a dónde está.”

37 Así es el clamor del corazón hambriento hoy: “¿Dónde está ese Jesús que es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? Hemos sentido Su Espíritu sobre nosotros y hemos venido para adorarle.”
Las grandes escuelas y las universidades no siempre tienen la respuesta a esta pregunta. No la tenían en aquel día, y tampoco la tienen muchos hoy. Las grandes torres altísimas, los magníficos asientos de felpa, Uds. saben, vamos a encontrarlo en algún lugar allá en una misioncita en alguna parte.

38 Pero noten, mientras venían, eso agitó los ánimos en Jerusalén. Y finalmente, día y noche, de arriba para abajo de las calles zigzagueantes, por todos lados, viendo si podían encontrarle en la Avenida Aleluya. Él no estaba ahí. Ellos fueron a las Señales y Maravillas. Él no estaba ahí. Ellos intentaron todas las calles, y Él no estaba ahí.
Uds. no conocen a Cristo por medio de aleluyas. Uds. no conocen a Cristo por danzar en el Espíritu; eso es un atributo. Uds. conocen a Cristo al conocerlo como una persona que ha venido dentro de su corazón en la forma del Espíritu Santo, y ha tomado sus pecados lejos y les plantó una fe inquebrantable en un Señor Jesús resucitado. Esa es la única manera. No por una concepción intelectual, pero por medio de un nuevo nacimiento para cambiarlos. Y Uds. son cambiados de la criatura que una vez eran. Eso es cómo le conocen. Entonces Uds. danzan en el Espíritu. Entonces Uds. baten sus manos, como fue, o cualquier emoción que el Señor ponga sobre Uds. eso viene después. Pero Uds. pueden tener eso sin tenerlo a Él. Ahí está el problema, vean. Estén ciertos que es correcto. Y Uds. lo sabrán por la clase de vida que eso les hace vivir, por el amor y la fe que hay en su corazón para Él, si Uds. son hijos de Abraham, Uds. tendrán la fe de Abraham. Pues eso es lo que le hizo un siervo de Cristo.

39 Ahora, mientras concluimos, observen. A través de todas esas grandes calles denominacionales, ellos iban de acá para allá gritando: “¿Dónde está Él?” “¿Dónde está Él?” El que ha nacido Rey de los Judíos, anhelamos verlo.“ Pero no pudieron encontrar ningún consuelo, tampoco nadie pudo decirles. Y tan pronto que algo los inspiro para salir al lado este de la puerta… o, el lado oeste, mejor dicho, hacia Belén, la estrella iluminó el camino. San Mateo 10:10 dice: ”y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.“
Ellos iban descendiendo por la avenida Aleluya, ellos iban subiendo la calle Señales y Maravillas, y no pudieron regocijarse. Pero cuando apareció la estrella, la luz volvió, entonces ellos estaban aleyuyando, ellos se estaban regocijando con excedente (“excedente” es abundante, un montón de ello.) gran gozo. Ahí estaba la estrella. Y cuando Cristo se revela a Sí mismo a Uds. como el Hijo de Dios resucitado, hay una abundancia excedida de gran gozo en sus corazones. Uds. encontraron un Tesoro, Uds. encontraron la Perla de manera que venderán todo lo que tienen para poseerla. [Espacio en Blanco en la cinta.]
Es verdad.

40 Y los guio a Belén. Y a medida que empezaron a fijarse, ellos siguieron yendo y se detuvo sobre esta pequeña habitación donde estaba el pequeño. Y se dieron cuenta que empezó a ponerse más lenta, más lenta, descendiendo, descendiendo. Y empezaron a decir: “Oh, miren, está cerca; es por aquí. Se está acercando todo el tiempo.” Y después de un momento se redujo toda la velocidad hasta que se detuvo completamente.
Bajaron muy rápido de los camellos, agarraron su oro, incienso y mirra. Pues ellos trajeron eso, ellos iban a adorar a un Rey. Poco sabían ellos en ese momento, pero el oro representa al Rey, una corona. El incienso es un perfume. Y eso es lo que Él era: un Rey coronado con un dulce olor fragante, para quien viniera a inhalar de Su aroma de Su bondad; para pararse en Su presencia de manera que el hedor de tabaco y whiskey y todo, desaparezca. Bendito sea Su… Ahora siento ganas de gritar. Si Uds. piensan que los bautistas no gritamos, están equivocados. ¡Oh, hermano! Para entrar en Su aroma de la dulzura de Su Espíritu. Él es la Rosa de Sarón, El Lirio de los valles, la Estrella de la mañana, un dulce olor fragante que quita todo mi pecar y sana todas mis dolencias. Un dulce olor fragante, ellos le trajeron incienso. Entonces me dirán Uds.: “Predicador, ¿Por qué le trajeron mirra? La mirra es amarga.” La mirra representa la muerte que Él debía morir y ser desfigurado. Y los pecados del mundo, Él tendría que beber la copa de la amargura del Getsemaní. Eso es por lo que le trajeron mirra. Oro para un Rey, incienso como una fragancia, y mirra por la amargura en que Él debía morir por Uds. y por mí.

41 Cómo podríamos nosotros, esta tarde, cuando la Estrella de Su bendición ha descendido del cielo con las señales y las maravillas de Su segunda venida, y ¿cómo podríamos nosotros sentarnos y dejarlo pasar sin abrir nuestros corazones con todo en ellos y adorarle cómo nuestro Rey? Seguramente nosotros debemos ser tan agradecidos como los magos. Inclinemos nuestras cabezas sólo un momento, mientras piensan de estas cosas.

42 ¿Estás tú en esta audiencia esta tarde, pecador? Dios odia el pecado, pero Él ama al pecador. Él te ama de tal manera que dio a Su Hijo unigénito, para que Él pudiera beber la copa amarga por ti. Recuerda: Él llegó a ser tú para que tú pudieras llegar a ser Él. Él se llegó a ser como un pecador, separado del Padre, cuando Él gritó: “Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?” Él fue separado de Dios en Su muerte de manera que Uds. en su muerte puedan tener la presencia de Dios. Él llegó a ser un hijo de pecado—sus pecados, no los Suyos propios, los de Uds. —de manera que Uds. llegaran a ser hijos de obediencia. Él tomó su lugar como una criatura de tiempo para que Uds. tomaran Su lugar como un hijo eterno e hija de Dios.
¿Ha derramado la Estrella de la mañana alguna luz en su sendero? ¿Le amarán, y les gustaría ser recordados en oración?, ¿levantarían sus manos e indicarán: “Yo le amo”? Dios les bendiga, damas, y Uds. ahí abajo, allá, allá atrás. Eso es bueno. Arriba en el balcón, Dios sea con Ud. levanten sus manos ahora. Dios le bendiga, señorita. Dios le bendiga allá, señorita, a Ud. ahí abajo Señor. Ud. allá atrás, señorita. Ciertamente el Señor… Ud. hermana, a Ud. ahí, Dios le bendiga, amiguito, Ud. joven, sí.

43 Dios ama al pecador. Y todo lo que está en la tierra le alabará algún día. Algún día se postrarán a Sus rodillas… en sus rodillas a Sus pies. Uds. se inclinarán como un reconciliado por Sus obras de reconciliación a medida que le aceptan a Él como su propiciación, y estén lavados por el agua por medio de la Palabra en las aguas de separación, y llegar a ser del todo un hijo del Dios viviente; Uds. lo adorarán en paz. Fuera de eso, será una cosa horrenda. “Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?” y eso pudiera sucederles antes que salgan por la puerta.
¿Se reconciliarán esta tarde creyendo en Él y aceptándole como su Salvador personal? Una parte otra vez… ¿Cuántas manos, mejor dicho, antes que oremos? Piense de ello, acéptenlo. Dios te bendiga, amiguito. Eso está bien, un muchachito levantando su mano. Uds. dicen: “Él es demasiado joven.” Oh, no, no lo es. Jesús dijo: “Dejad a los niños venir a Mí.” SÍ, señor, cariño, eres bienvenido. Bendiga tu corazoncito, Dios te salve. Que mamá pueda llevarte a la iglesia y ser bautizado e invocar el Nombre del Señor. O, como el pequeño Samuel, recuerdas, no era más mayor que tú, que fue llamado un profeta. Él oyó la voz del Señor, la primera visión abierta a Israel en un largo tiempo.

44 ¿Alguien más ahora, querrá ser recordado en oración, ahora? Dios sea misericordioso. Dios le bendiga, señorita. Dios le bendiga allá atrás también. Dios le bendiga, muchachita. Dios le bendiga, dama. Otro más, en este momento, vamos a orar. Muy bien. Me pregunto si nuestro hermano, mientras tenemos nuestras cabezas inclinadas, podríamos solamente tararear…o, tocar esa melodía suavemente: “Tal Cómo Soy.” Ahora, esa es su súplica al Señor Jesús.
“Hermano Branham, ¿puedo yo estar seguro de que la Estrella de la mañana está aquí?” Sí, querido amigo: “Donde están dos o tres congregados en Mi Nombre, ahí estoy Yo en medio de ellos.” Ese mismo Precioso está aquí ahora. Uds. levantaron sus manos, y Uds. que no las levantaron y aún creen que debieron, ¿no lo harán ahora?, sólo digan en su corazón: “Tal cómo soy, Señor, sin una excusa, pero dado que Tu sangre fue derramada por mí, y porque yo prometo (con mi mano levantada) yo creo, Oh Cordero de Dios, ¡Heme aquí! ¡Heme aquí!” ¿Lo harán mientras oramos?

45 Señor, Tú has dicho en Tú Palabra eterna, de la cual Jesús dijo que no podía ser quebrantada: “Nadie puede venir si el Padre no le trae primero.” Oh, ¡cuán precioso que es pensar que el Padre está aquí hoy! El Espíritu Santo está atrayendo. Y literalmente docenas han levantado sus manos. El Espíritu Santo está atrayendo. Dios el Padre, dándole a Su Hijo regalos de amor en conmemoración de Su grande, y todo suficiente sacrificio el cual agradó a Dios para olvidar el pecado. Si Jesús estaba tan dispuesto de hacer todo eso, el corazón del Padre estaba tan quebrantado hasta que Él estaba dispuesto a olvidar todo sobre el pecado. Y ahora Él habla al pecador, diciendo: “Hijo de Mí creación, me gustaría guiarte a Mí Hijo hoy. Me gustaría ponerte a Su custodia de modo que Él pueda guiarte dentro de la vida eterna.”
Que el hombre penitente, mujer, muchacho, muchacha, y aún los niñitos, puedan venir ahora a ese lugar donde la Estrella de la mañana está colgando en la cruz ahora. Que ahí, con profundo arrepentimiento, derriben toda barrera, que tiren lejos todo ego, y se rindan, en esa suprema entrega, al Señor Jesús. Y regresar igual que los Magos, regocijándose mientras van a sus hogares para traer el mensaje que el Rey ha nacido en sus corazones. El Rey que regirá sus vidas desde este día. Concédelo, Padre, mientras esperamos en Ti. A través del Nombre de Jesús, Tu Hijo, lo pedimos. Amén.
Con sus cabezas inclinadas…
………. sin una excusa,
Pero dado que Tú Sangre fue derramada por mí,
Pues creo Tu promesa,
Oh Cordero de Dios, ¡Heme aquí!

46 ¿De verdad lo dicen en serio ahora? si es así, cada persona en el edificio que lo dice en serio que ahora están rindiendo todo a Él, ¿Levantarían su mano solamente mientras cantamos otra vez? Levanten su mano derecha. Toda persona que está aquí que ama al Señor Jesús, ya sea que hayan sido Cristianos, ya sea que no lo hayan sido, ahora mismo, y digan: “Yo rendiré mi vida entera. Dejaré que la Estrella de la mañana, la luz de Dios, me dirija a mi destino eterno.”
……………..recibo,
A Él, cuya Sangre puede limpiar
Cada mancha,
Oh Cordero de Dios, ¡Heme aquí! ¡Heme aquí!

47 Mientras lo tarareamos ahora….todos. Ahora, quiero que estrechen manos con quien está sentado a su lado, a la derecha e izquierda, atrás de Uds. y frente a Uds. y digan esto, mientras esa preciosa música está tocando: “Dios le bendiga, compañero ciudadano del reino. Dios le bendiga, peregrino extraño; estoy contento de sentarme con Ud. en lugares celestiales en Cristo Jesús hoy.” Eso es, justo frente a Uds. detrás de Uds. y a Su lado. Metodistas, Bautistas, Luteranos, Presbiterianos, Católicos, Judío, juntos: “Estoy contento de tener compañerismo con Ud. aquí en la presencia del Cordero.” Oh, ¿No es maravilloso? ¿Cuántos se sienten realmente bien? ¿Pueden sólo sentir que algo está presente? Ese es Él, el Espíritu Santo.
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