S.540 58-0208 La Reina Del Sur

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OBRAS DEL MENSAJE

La Reina Del Sur

South Bend, Indiana, E.U.A.

58-0208

1 …ahora mientras inclinamos nuestros rostros. Bondadoso Señor, nos allegamos a Ti humildemente, en el Nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús, para derramar ante Ti la adoración de nuestros corazones, tratando de expresar nuestro amor y agradecimiento a Ti por haberlo enviado a Él a la tierra; que aún cuando éramos todavía pecadores, Cristo tomó nuestro lugar en muerte, muriendo el inocente por el culpable.
En la tierra a Él se le fue dado el nombre más bajo que se le pudiera dar al hombre; pero cuando Tú lo tomaste en Tus manos y lo resucitaste, Él recibió el nombre más alto que se pudiera dar. Él no tuvo lugar para reposar Su cabeza cuando estuvo en la tierra; pero ahora Él mira para abajo para ver el cielo desde Su trono. Oramos, Dios, que mientras estas Tú mirando hacia abajo en este noche, que Tú te acuerdes de nosotros. Que Tu gracia repose sobre cada uno de nosotros.
Desesperamos por la necesidad de Tu Espíritu, oraremos por misericordia para el pecador, el incrédulo, por aquellos que se han desviado ellos mismos alejándose de la casa de Dios. Que ellos puedan encontrar su camino de regreso en esta noche. Sana a los enfermos, Señor. Muestra Tu presencia entre nosotros. Y que no quede ni una persona débil en nuestros medios cuando nos vayamos esta noche. Escúchanos, Señor, porque oramos en el Nombre del Señor Jesús. Amén. Pueden tomar asiento.

2 Puedo decir una cosa, que ciertamente la gente no vino esta noche a la iglesia solo para ser vista en una noche como esta. Nosotros los Sureños nos quedaríamos en casa en una noche como esta. Pero eso muestra que Uds. aman al Señor. Así que estoy tan agradecido por eso, que Uds. amen a nuestro bendito Señor.

3 Y ahora, los servicios mañana, yo creo que debo estar con un Hermano en su clase bíblica por unos minutos antes de su predicación. Y luego, mañana en la tarde habrá un servicio evangelístico. Y mañana en la tarde es la clausura de nuestra pequeña reunión. Y confío en Dios que en todas partes que yo vaya, de aquí en adelante por toda América, pueda encontrar fe y gente como la que he encontrado aquí. Eso es cierto.
Por lo tanto, yo tengo varias reuniones programadas, y luego iremos al extranjero. Así que oren por nosotros.

4 Y ahora, si Uds. son visitas, de fuera de la ciudad, estoy seguro que el Hermano Summerall estará muy contento de que Uds. estén aquí mañana, y él quizá tenga clases para los niños y para todos. Estoy seguro que Uds. serán bienvenidos mañana por la mañana si no tienen una iglesia propia, una iglesia de su elección a donde asistir; pues, estoy seguro que serán bienvenidos aquí.

5 Ahora, esta noche será la última noche para las cintas. Uds. gente tengan sus grabadoras y los que les guste escuchar su nombre y lo que el Espíritu les dice en la línea; el Hermano Mercier aquí es uno de mis asociados en la reunión (él graba), y el Hermano Goad, ellos toman estas cintas y luego los libros y demás. Ahora, mañana ellos no las van a tener porque nosotros nunca les permitimos que vendan o que hagan cualquier transacción de negocios como esa en un día domingo. Por lo tanto, estaremos contentos que Uds. arreglen ese asunto esta noche si las desean.

6 Ahora, deseo ir a la lectura de la Escritura en esta bendita Biblia. Si el Señor lo permite, mañana por la tarde o mañana por la noche, estoy pidiendo esto, que el cantante evangelista (yo creo que es un cantante local): Hermano Golden. Yo conseguí su disco esta mañana. En verdad que me gusta como canta. Discúlpenme.
Y las pequeñas damitas que cantaron, también, me recuerdan de mi esposa y mi cuñada cuando recién comencé a predicar, en el pequeño tabernáculo Bautista. Ellas cantaban todo el tiempo, igual como ese pequeño trío. Me trajo viejos recuerdos, mientras el hermano estaba hablando, yo no podía despegar mi vista del escenario. Y por lo tanto, yo quiero que cante mañana en la noche y quiero pedirle si por favor, puede cantar antes del mensaje: “Las Llaves”. Y quiero predicar sobre: “Las Llaves Al Corazón”, si es la voluntad del Señor, antes del servicio de sanidad.

7 Y durante la tarde pensaba en la habitación de mi hotel, solo un pequeño texto que cayó en mi corazón que he utilizado antes, pero pensé que tal vez sería bueno traerlo esta noche. Vean, después de haber estado en la habitación orando, al venir aquí al púlpito, orando por los enfermos bajo la unción de una visión, es un Espíritu diferente al de predicar, ¿ven? Todo es el mismo Espíritu, pero un don diferente. Y por lo tanto, cuando uno se sacude de esa forma de una unción a otra, nunca tendrá el valor que tendría si uno solo viene directamente y comienza una línea de oración. Es demasiado seco de esa manera cuando llevamos a cabo estas pequeñas reuniones. Me gusta predicarles alrededor de unas tres noches y permitirles obtener sus tarjetas de oración y tomarlos, mantenerlos y esperar y estar en oración y luego dar inicio el servicio de sanidad. Luego uno llega y entra directamente, camina directamente a la plataforma, comienza a orar por los enfermos.

8 Pero, ahora, muchas veces Uds. se preguntarán por qué no traemos a muchos. Bueno, podría ser que nosotros nos tardaríamos un poquito más en la línea de oración, pero viene enseguida otra reunión. Uds. no tienen que soportarme como mi esposa y mis asociados. Ciertamente que es una cosa desastrosa. Ahora, cualquiera que conoce la Escritura se da cuenta que un hombre, un hombre mortal como los somos nosotros, el tener algo en la línea de lo sobrenatural ciertamente que le saca a uno la vida.

9 Ustedes saben que veinte minutos de predicación bajo la inspiración lo deja a uno todo abatido. Se ha comprobado. Le arranca a uno más en veinte minutos de predicación bajo inspiración que ocho horas de trabajo con el pico y la pala. Veinte minutos. Piensen en la diferencia.
Entonces qué de una visión. Una visión le hará a uno más que dos horas de predicación, ¿ven? Porque llega a un punto donde no hay necesidad de que yo trate de decir que lo entiendo, porque yo no lo entiendo y nadie más lo entiende. Solo algo en lo que podemos decir: “Señor, Tú eres bueno con nosotros y te damos las gracias”. Eso es todo lo que podemos decir. No hay manera de explicarlo. Nosotros simplemente tenemos que aceptarlo.

10 Ahora, quiero leer del Evangelio de San Mateo, el capítulo 12, y el versículo 42. Es un texto que nos es muy conocido, tal vez su pastor ha predicado muchas veces de él.
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.

11 Jesús acababa de ser llamado Belcebú. Su ministerio había sido cuestionado, y Él había discernido sus pensamientos y sabía lo que ellos estaban pensando. ¿No es maravilloso y tal consolación el saber que en esta noche Él todavía conoce nuestros pensamientos y lo que estamos pensando? Los pensamientos de Uds. hablan más fuerte en el cielo que sus palabras aquí en la tierra, porque: “Él es un discernidor de los pensamientos de la mente. Su Palabra es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos, penetrando aún los pensamientos de la mente”. Y Él conoce todas las cosas, por lo tanto, Él puede decir todas las cosas como Dios lo permita.
Ahora Jesús dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre Me lo muestre primero”. Y el Padre le mostrará cosas, y Él las hablará.

12 ¿Alguna vez se han detenido a pensar en qué pueblo tan privilegiado somos en este día? Viviendo en el cierre de esta historia mundial y viviendo en el tiempo cuando todo tipo de ismos, y todos los credos diferentes, y todo lo que está sucediendo, y sin embargo en medio de todo ello, nuestro Dios cabalga sobre las olas, y confirma Su Palabra justo enfrente de nosotros.

13 Los mahometanos son la religión más numerosa en el mundo. Los mahometanos sobrepasan en número a la cristiandad como unas tres veces. Los adoradores de Buda son más numerosos que la cristiandad; eso es considerando a los católicos y a todos. La Cristiandad ocupa como la tercera o la cuarta religión del mundo. Pero no hay ninguna de ellas que pueda probar más que solo con psicología creyendo que… bueno, Mahoma fue un gran hombre; él murió y va a regresar. Pero solamente hay Uno que dijo una vez: “Yo tengo poder para poner Mi vida y poder para volverla a tomar”. Y luego lo probó después que Él resucitó.

14 Pudieran haber historias de ficción y que dicen: “Oh, bueno, Él nunca resucitó”. Hace un tiempo cuando el Hermano Reedhead… (¿Cuál es su primer nombre?) [Alguien dice: Perris] Perris, Perris Reedhead vino a mi casa.
Ahora, Perris Reedhead es un bautista. Y él vino a mí y me dijo: “Hermano Branham, conociendo que Ud. es un bautista, Ud. debiera saber la verdad como piensan los bautistas, Uds. saben. Él dijo: ”¿Qué es lo que tienen los pentecostales?“.
Yo dije: “El Bautismo del Espíritu Santo”.
Él dijo: “Yo fui llamado por Dios cuando tenía aproximadamente seis años de edad”. Y él dijo: “He ido a todas partes; mi madre me dio una educación”. Y dijo: “Cuando obtuve mi título, mi licenciatura en artes”, dijo: “yo pensé que encontraría allí a Cristo. Así que cuando obtuve mi título de doctorado, yo pensé que encontraría a Cristo. Cuando recibí mi LL.D., pensé que encontraría a Cristo”. Pero dijo: “Tengo las suficientes diplomas que casi podría forrarle su pared con ellos”. Él dijo: “¿Pero en dónde está Cristo? Yo no lo encontré en nada de eso”. Dijo: “¿Acaso los maestros han estado errados?”.
Yo dije: “Una persona iletrada como yo, ciertamente no me gustaría decir que los maestros están errados. Ellos le dijeron la verdad, pero no toda la verdad”.
Cristo no yace en títulos; Él yace en fe, creyéndole en la Persona de Cristo.

15 Él me contó una historia de un mahometano que había sido criado, yo creo, en sus misiones. Pienso que en sus misiones en Sudán. (¿Qué fue eso?), en las grandes misiones en Sudán.
Y este mahometano, camino de regreso, el Hermano Reehead le dijo, dijo: “Señor”, siendo que va de regreso después de haber sido educado para una u otra cosa en la India. Dijo: “Ud. va a regresar a trabajar a su nación tal vez como ingeniero eléctrico”, o lo que sea que haya estudiado. Dijo: “¿Por qué no lleva de regreso consigo al Señor Jesús en lugar de ese profeta muerto al cual Uds. están adorando?”.
Él dijo: “Amable señor”, él dijo: “¿qué pudiera hacer su Señor Jesús por mí que no pueda hacer mi profeta?”. Él dijo: “Los dos escribieron libros; al de nosotros le llamamos Corán, Uds. le llaman al de Uds. la Biblia, y ambos creemos los libros”.

16 Pues él dijo: “Señor”, él dijo: “Nuestro Cristo ha resucitado de entre los muertos y su profeta Mahoma todavía está en la tumba”.
Él le respondió: “¿Ha resucitado de entre los muertos? Me gustaría verlo”. Oh, él dijo: “¿Cómo sabe Ud. que Él ha resucitado de entre los muertos?”.
El Sr. Reedhead dijo: “Él vive en mi corazón”.
Él dijo: “También Mahoma vive en mi corazón”.
Él dijo: “Bueno, a nosotros nos produce gozo el saberlo”.
Él respondió: “Mire. Sr. Reedhead, la región mahometana puede producir tanta psicología como la Cristiandad: Que nosotros podemos gritar igual de fuerte y vociferar igual de alto, danzar igual de fuerte y todo lo demás igual como Uds. pueden hacerlo”. Él dijo: “Pero nosotros los mahometanos estamos esperando ver que sus maestros prueben que Jesús ha resucitado de los muertos”. Él dijo: “Mahoma nunca prometió nada sino vida después de la muerte”. Él dijo: “Pero Jesús le prometió a Sus maestros que las obras que Él hizo, ellos las harían también. Nosotros estamos esperando ver esas obras”.
Él le respondió: “Bueno, ¿quizás está Ud. pensando en la Escritura de San Marcos 16?”.
Él dijo: “Esa es una de ellas, sí, señor”.
Él dijo: “Bueno, los mejores maestros saben que Marcos 16 a partir del versículo 9 ni siquiera está inspirado, así que esa…”.
Él dijo: “¿Qué tipo de libro está Ud. leyendo?”. Todo el Corán está inspirado.

17 Y el Sr. Reedhead dijo que se sacudió el polvo y cambió el tema. Eso es correcto. Porque él sabía que al hablar simplemente con el mahometano, estaba derrotado. Él dijo: “Y, Hermano Branham, estoy aquí para encontrar algo tocante a Dios”.
Y allí Morris… o, el Hermano Reedhead ha re…. Perris Reedhead ha recibido el Bautismo del Espíritu Santo y está predicando el Evangelio con señales y maravillas siguiendo su ministerio porque él creyó, estaba hambriento y sediento de justicia. Dios dijo: “Ellos serán hartos”. La Palabra es verdad.

18 Y Jesús aquí en Su enseñanza, Él sencillamente tenía muchas críticas y ellos habían estado hablando de Él tal como sucede cada vez que se lleva a cabo lo sobrenatural, hay una multitud mixta. Cuando Moisés hizo lo sobrenatural, una multitud mixta salió con él y causó problema. Siempre cuando se efectúa lo sobrenatural, sale una multitud mixta. En este avivamiento que se está llevando a cabo ahora; hay una multitud mixta.
Los historiadores dicen que no fue una cosa rara que Martin Lutero pudiera protestar contra la iglesia católica y salir bien librado, sino el poder mantener su cabeza por sobre todo el fanatismo que siguió a la reforma.
Así que, uno se da cuenta. ¿Pero qué provoca el reclamo falso? Solamente prueba que hay uno verdadero en alguna parte. Cuando Ud. ve a alguien burlándose de la religión, solo recuerde que hay alguien que tiene religión. Cuando Ud. ve a alguien pretendiendo tener el Espíritu Santo, hay alguien que en verdad lo tiene. Eso es correcto.

19 Cuando uno va a la India se encuentra con todos los payasos acostados en clavos y haciendo cositas por dinero: son los payasos. Alguna persona sincera allá atrás en el interior que se está cortando él mismo e hiriéndose para tratar de aplacar a sus dioses.
Y siempre con el pro y el contra, el falso y verdadero, el día y la noche. Y Jesús era la Luz del mundo cuando Él estuvo aquí. Y Él es la Luz del mundo esta noche. No hay otra luz que lo pudiera a Ud. sacar de las sombras de la muerte, sino el bendito Señor Jesús.

20 Y en todas las edades, Dios ha tenido hombres, y Él ha tenido Su ministerio en cada edad, Dios es sobrenatural. Y cuando Dios entra en la escena, lo sobrenatural toma lugar, porque Él es sobrenatural. Y Su pueblo siempre lo busca a Él en lo sobrenatural. Porque cuando ellos llegan a ser hijos de Dios, ellos llegan a ser de la naturaleza de Dios. Y en eso, ellos lo captan creyéndole a Él por fe, creen que lo que Dios dijo es la verdad, no importa qué tan contrario se mire.
Parecido a Abraham de la antigüedad, él llamó las cosas que no eran como si fueran, porque Dios lo había dicho. Y a medida que envejecía, el bebé fue prometido por veinticinco años. Y la Biblia dice que él se fortaleció todo el tiempo esperando por la promesa porque sería un milagro mayor. Y nosotros nos hacemos llamar hijos de Abraham y ni siquiera podemos esperar toda la noche por Dios, si Él no efectúa un milagro sobresaliente por nosotros.

21 Es por eso que no captamos lo que en realidad es la fe. La fe es algo: quizá no suceda en su mano si esta lisiada, pudiera no suceder en su ojo si está ciego; pero la fe toma su solemne postura en el corazón, y desde allí Ud. llama cualquier cosa contraria a lo que dice la fe como si no lo fuera.

22 Pero la multitud mixta… Y Jesús dijo… comenzó a hablarles de otras edades, de como ese Dios a través de la edad siempre ha hecho lo sobrenatural. Y Él se estaba refiriendo allá atrás al profeta, a Jonás. Luego Él llegó hasta aquel en el cual queremos basar estos pequeños pensamientos por los próximos quince o veinte minutos.
Eso fue en los días de Salomón. En todas las edades cuando Dios ha enviado un don a la gente y ellos lo rechazan, eso solo ocasiona que la gente entre en caos. Pero, cuando la gente cree y acepta lo que Dios les ha enviado, entonces es una edad de oro para esa gente. Cuando Él dijo en Su propio ministerio: “Cuántas veces te hubiera juntado como la gallina junta sus polluelos, pero no quisiste”. Ellos no conocieron su día. Y solo me estoy preguntando si nosotros como América conocemos el día de nuestra visitación.

23 Y voy a decir esto ahora mismo solo porque pareciera que el Espíritu Santo lo está poniendo en mi corazón: Sean cuidadosos; Satanás tratará de decirles de algo mayor en alguna otra edad por venir, o de la venida de otro avivamiento, y pudiera estar viviendo en la última parte de lo único que Ud. va a recibir. Pudiera ser ahora mismo. Siempre ha sido de esa manera. Ellos llegan, y el avivamiento ya se ha ido, y no lo supieron. En lo que a mí concierne, yo creo que estamos en el fin. Yo no estoy buscando algo más sino la venida del Señor. Yo creo que todo lo que Él ha prometido en la Escritura se ha cumplido.

24 Yo creo que estamos recibiendo nuestro último llamado. Esa es la razón, que cansado y agotado, me paro en la plataforma noche tras noche. Y Uds. saben que no es por dinero. No es por popularidad; yo evito esas cosas. Pero, es porque algo dentro de mí me está impulsando, y yo sé que es el Espíritu Santo, que el mensaje está peinando a través de la nación de un lado a otro hasta que cada pez sea atrapado en la red del Evangelio.

25 Noten, si la gente lo recibe, entonces hay un gran avivamiento y un gran tiempo de jubileo.
Ahora, Él se estaba refiriendo a Salomón. Dios levantó a Salomón como un tipo de Cristo, el hijo de David, y le dio un don. Oh, cómo todo Israel se juntaba alrededor de ese don. Cómo ellos amaban ese don, porque venía de Dios para ellos. Y cualquier don no le es dado al hombre solamente para servicio. Él se convierte en un servidor del pueblo al cual él le predica y ministra el don que Dios le ha dado. No es para su beneficio. Es para el beneficio del pueblo.

26 Y Dios levantó a Salomón y le dio un gran don, y la gente se reunía alrededor de él —fariseos, saduceos, lo que sea que ellos fueran. Y ya sea que viniera de un grupo de fariseos, o de uno saduceo, o cualquier denominación que fuera, ellos de manera unánime se juntaban alrededor de ese principio: lo que Dios había hecho. Y uno le decía al otro y el otro le decía a otro hasta que todos los transeúntes comenzaron a escuchar al respecto. Y se lo llevaban y lo daban a conocer en su país.

27 ¿No sería algo maravilloso pensar si nosotros, en la iglesia americana en esta noche, transmitiéramos solamente las buenas noticias uno al otro de esa manera? ¿No sería maravilloso si pudiera pasar de nación a nación la bondad que Dios nos ha mostrado aquí? Pero nosotros, oh, somos muy exclusivistas. No es en nuestra denominación, así que no sabemos si pudiera ser verdad o no. Dios siempre toma a un individuo con el cual obrar, no una denominación. Díganme de alguna ocasión donde Dios haya alguna vez preferido tomar el clan de una denominación. Dios en todas las edades ha trabajado a través de individuos. Exactamente.

28 Y en todos los tiempos y en toda la historia, Dios siempre levanta a un hombre de afuera de la denominación y bendice al hombre y le da un ministerio. Martín Lutero, Juan Wesley, siguiendo así, solo los trae a través de la edad. Alguien de afuera de la iglesia, porque si él mismo se mete en algo parecido a un clan, y entonces Dios no puede moverse ya más en eso. Se vuelve calloso, trae su doctrina, y lo finaliza con un punto. “Esto es lo que nosotros creemos y nada más”. Sus mesas de doctrinas estarían bien si Uds. las finalizaran con una coma. “Nosotros creemos esto más mucho más que podamos escuchar de Dios”. Entonces eso estaría bien. Entonces Uds. serían interdenominacionales. Y, oh, cómo la gente entra… Y esa es la razón por la que el mensaje no puede impactar el lugar que debería impactar.

29 Y yo estaba pensando en eso de cómo Jesús habló de Salomón y cómo la gente yendo y viniendo, escuchando el mensaje. Y muy allá en los confines del mundo conocido, estaba una pequeña mujer que era una reina —una pagana— lejos en Sabá. Y ella había escuchado… Todos pasaban y decían: “Uds. deberían subir a Israel. El Dios de ellos les ha levantado un hombre con un gran don, y este don trabaja maravillosamente. Es un don de discernimiento, y deberían verlo obrar”.

30 Ustedes saben la Biblia dice: “La fe viene por el oír”. Y todos los que pasaban, y viendo este gran milagro siendo efectuado por Salomón en su discernimiento… Finalmente, la pequeña reina comenzó a hambrear. Ella se preguntaba si eso en realidad podía ser verdad. Y luego alguien más pasó: “Oh, Ud. debería verlo. Oh, nosotros nunca hemos visto algo parecido. Ellos tienen a un Dios poderoso allá en Israel, y alrededor de este don están todos ellos unánimes. Nadie dice nada en contra de eso, pero todos lo creen”. ¡Oh! ¿No sería eso maravilloso si la iglesia pudiera hacer eso?

31 Entonces, noten, la pequeña reina comenzó a hambrear por verlo. Ella quería verlo. Y Uds. saben, simplemente hay algo concerniente al poder del Dios Todopoderoso que cuando lo sobrenatural se lleva a cabo, cada corazón que en realidad está bien con Dios, anhela por verlo. El hombre es un ser sobrenatural. Él vino de detrás de una cortina oscura. Él está saliendo de esa cortina oscura. Él anhela ver a través de esa cortina y ver de dónde vino y hacia dónde va. Es natural que el hombre haga eso, porque lo anhela.

32 Hace un tiempo en California, yo estaba sentado en una reunión disfrazado. (Eso es correcto), porque un hermano estaba predicando, y yo estaba solo sentado allí vestido un poquito diferente. Y dio la casualidad que estaba sentado al lado de un ministro Episcopal.
Y el ministro en la plataforma, después de haber hablado como una hora y media, se fue detrás de las cortinas y el asistente le cambió las ropas y salió de nuevo porque él estaba sudando. Eso era exactamente lo que el ministro episcopal quería. Él dijo: “Él no se comporta como un siervo de Cristo”. Bueno, yo mismo no pensaba que fuera demasiado, pero de seguro yo respaldaría a mi hermano en la plataforma.
Yo dije: “Pienso que él está bien”.
Él dijo: “¿Es Ud. uno de estos?”.
Le respondí: “Yo no pertenezco a esta iglesia, no señor”.
Él dijo: “¿Sabe algo?”. Él dijo: “Hace unos años…”. Apuesto que no era episcopal; era un presbiteriano. Él dijo: “Nosotros teníamos las iglesias más grandes en esta Costa Oeste. Teníamos todo el lugar asegurado”. Y dijo: “Pero esa secta de la Ciencia Cristiana llegó”. Y dijo: “Ellos dividieron nuestras iglesias”. Y dijo: “Parece que este tipo va a dividir a la Ciencia Cristiana”.
Oh, yo pensé que ese era un buen momento para meter mi pequeña apuesta. Así que dije: “Señor, si Uds. presbiterianos hubieran alimentado a los hijos el pan de vida, Uds. todavía estarían guiando la iglesia; pero si Uds. no lo hacen, Dios puede levantar de estas piedras hijos a Abraham. Él alimentará a Su iglesia. Él prometió hacerlo”.

33 ¡Oh, las grandes obras del Dios viviente! Y entonces esta pequeña mujer, después que hubo estado escuchando sobre esto, ella pensó en irlo a ver por sí misma. Esa es una buena manera de averiguarlo. No tome la palabra de alguien más. Averígüelo por Ud. mismo. Siéntese con un corazón honesto. Abra su corazón y diga: “Señor, ahora lidia conmigo”. Y examínelo por la Escritura para que se dé cuenta si está correcto. Y ella decidió ir, porque la Palabra había sido plantada y ella deseaba verlo.
Quiero que se fijen: Así como fue con esa mujercita, de esa manera es con cada persona que viene a Dios —les costará un precio. En primer lugar ella era una mujer. Y tenía que cruzar un desierto, no en un Cadillac con aire acondicionado, o en un gran carro hermoso y lujoso; pero sentada sobre la espalda de un camello.
Observen la distancia entre Jerusalén y el país de donde ella vino. Le tomó a ella por lo menos tres meses llegar con Salomón sobre la espalda de un camello. Y nosotros casi ni podemos manejar una milla en un buen carro para llegar al culto de oración. Qué diferencia.

34 Y un don de Dios, la mayoría de las veces, decimos: “Oh, tontería, no hay nada al respecto. El Dr. Jones dijo tal y tal cosa y eso lo concluye”. Esa es la razón por la que no llegamos a ninguna parte. Ese es el problema con el mundo en esta noche. Ese es el problema con la iglesia en esta noche. Si tan solo hubiésemos conocido el día.

35 Ahora, noten, los hijos de Ismael se encontraban allí en el desierto en aquellos días, y eran ladrones. Ella tenía que pensar en eso. Ella podría haber sido asaltada. Así que ella dijo esto: “Voy a ir a ver por mí misma, y si es la verdad, yo lo voy a apoyar con todo lo que tengo”. Y ella cargó los cabellos con oro e incienso. Ella en verdad que trajo una ofrenda.
Si era verdad, ella quería apoyarlo. Si no era verdad, entonces ella podía regresarse con los regalos. Pero entonces qué impresión hubiera sido para aquellos árabes en aquel día en el desierto el haber atrapado esa pequeña caravana que venía atravesando el lugar con sus pequeños soldados, y esta pequeña reina sentada arriba de un cabello, y con sus pequeñas sirvientas alrededor de ella; tan solo llegar cabalgando y dispararles y llevarse ese gran tesoro.
Pero si hay un hambre en su corazón por ver a Dios, no hay suficientes diablos en todo el tormento que le impidan el poder verle a Él. Él hará un camino donde no hay camino. Si Ud. en verdad quiere verle, y es honesto en su corazón.

36 Ella tenía que pensar en todas esas cosas. Pero cuando la fe toma la preeminencia, no hay más campo para el temor. Ellos lo echan fuera. Ella tenía una alternativa: esa era ver si el don era correcto. Así que ella cargó sus camellos con oro y cosas costosas, y se subió en el camello y empezó el viaje. Tal vez viajando de noche, siendo más fresco por el desierto del Sahara, y ella vino a través de las arenas. ¡Oh, qué precio! ¡Qué viaje! Pero qué ambición sobre todo el resto, porque en su corazón había algo con hambre y sed de encontrar si había en realidad un Dios que podía responder.

37 Ahora, ella no era Cristiana. Ella era una pagana. Así que venía a averiguar sobre este Dios. Se le había sido presentado de una manera maravillosa: Uno que puede obrar lo sobrenatural. Así que aquí venía ella. Y luego cuando llegó a la puerta del palacio… Ella nunca vino solo para sentarse quince minutos y decir: “Voy a observar y ver cómo se desarrolla. Si no me gusta, yo me daré la vuelta”. Ella desempacó los camellos, instaló las carpas y se quedó hasta quedar convencida.
Oh, si los hombres y las mujeres pudieran tan solo hacer eso en lugar de sacar sus propias opiniones y escaparse a los quince minutos porque el predicador dijo algo que es un poco diferente a su teología. Si tan solo pudieran creer y quedarse sentados allí. Dios se revelará Él mismo a Ud. “Oh, yo asistí una noche, no me pareció gran cosa, así que yo solo me retiré”.
Ella no. Ella dijo: “Me voy a quedar hasta que se acabe”.
Me gusta eso: Vigilarlo completamente, probarlo. Averigüe si es la verdad o no. Si no es la verdad, no tenga nada que ver con ello. Pero si es la verdad, entonces merece cada onza y cada esfuerzo que podamos poner para servir al Dios vivo y verdadero.

38 Así que ella llegó al lugar, descargó los camellos. Ella vino a quedarse hasta el final. Y yo puedo ver a la pequeña reina, como es que fue, en la primera mañana cuando la reunión fue preparada, Salomón salió y tomó su asiento. Y mientras él estaba sentado allí, ellos le trajeron los casos difíciles. Y puedo verla a medida que se quedaba atrás en el rincón o en algún lugar del patio del gran palacio, y Salomón sentado, y la gente llegaba. Ella vio el Espíritu del Dios vivo moviéndose en el corazón humano, y dando el discernimiento del bien y del mal.

39 ¡Oh, debió haberle emocionado su corazón! Ella dijo: “La reunión de la mañana fue tan grandiosa, yo creo que simplemente me quedaré hasta la reunión de la tarde”. Así que cuando Salomón se volvió a sentar, y que ella vio el Espíritu de Dios moviéndose en ese hombre, oh, continuaba aumentando la confianza más y más. Y finalmente después de un rato, ella estaba tan convencida al punto que fue y trajo sus ofrendas y las colocó en el piso y se presentó ella misma. Y esto fue lo que ella dijo: “Todo lo que yo había escuchado es la verdad y más de lo que había escuchado ha sido hecho”. Ella se quedó. ¿Qué sucedió?
Jesús se refirió a esa mujer. Nunca antes había escuchado el Evangelio, pero al oír, ella vino y lo examinó y se dio cuenta que así era. Por lo tanto, Jesús dijo que ella se levantará en el día del juicio y los condenará a todo el grupo de Uds. autoproclamados, fariseos educados que debieron haber conocido algo diferente y lo rechazaron.

40 Yo digo esto humildemente como siervo de Cristo: Creo que los hotentotes en África se levantarán en el día del juicio y condenarán a este Estados Unidos. Porque si la predicación poderosa, y los avivamientos poderosos, y las grandes señales hubieran arrasado por todo África así como ha sucedido en esta nación, ellos se hubieran arrepentido desde hace mucho tiempo, y fuegos de victoria estarían siendo construidos en cada colina.
Pero nosotros nos quedamos en casa los miércoles por la noche y en los días de cultos de oración para ver algún programa televisivo que no deberíamos permitir siquiera que se prendieran en nuestra casa. Y a pesar de todas las cosas que se han hecho, nos vamos con la corriente directamente al pecado cada día. “¡Negándolo! Teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella”.

41 ¿Que será en aquel día cuando esa pequeña reina se levante en esta generación, cuando alguien ni siquiera cruza la ciudad o cruza la calle para examinar algo y ver si es correcto? Si es correcto, pongamos todo nuestro corazón en ello. Si no es correcto, no tenga nada que ver con ello. Si no es la Palabra de Dios, entonces está errado. Si es la Palabra de Dios y Su promesa, Dios está obligado a Su promesa y Él guardará cada palabra que Él dijo. Entonces si Él hace eso para nosotros, eso muestra que Él verdaderamente le ha dado a la iglesia en esta noche dones y llamamientos y maravillas, para que Él mismo pueda presentarse ante la gente.

42 Su sanidad. Cada persona aquí está sanada ahora mismo. La Biblia dice que Ud. lo está. Cada pecador dentro de estas puertas, y cada pecador en el mundo ya está salvo y ha estado salvo desde la muerte de Jesús en el Calvario.
Ud. dice: “Hermano Branham, yo fui salvo hace diez años”. No, Ud. lo aceptó hace diez años. Él quitó el pecado del mundo hace mil novecientos años. Pero es su fe personal en una obra concluida que trae los resultados. Si Ud. nunca lo ha aceptado, Ud. morirá y sin misericordia porque juzgó al Hijo de Dios de esa manera.
Si Ud. está enfermo esta noche: “Él herido fue por nuestras rebeliones, y por Sus llagas fueron Uds. curados”. Está en tiempo pasado. No es el que yo imponga manos sobre Uds., o que cualquier otro ministro le imponga las manos. Es la fe personal de Uds. en una obra concluida que Cristo hizo. Ciertamente.

43 En los tiempos de la Biblia cuando ellos vieron esta manifestación del Espíritu, colocaban a personas en la sombra de un pescador que ni siquiera podía escribir su propio nombre (conocido como el apóstol Pedro), y ellos eran sanados. Ellos lo creyeron. No había nada en ese hombre que pudiera sanarlos, porque él era solo un hombre. Pero la fe yacía en la fe personal de ellos en Cristo que estaba en el hombre.
Oh, Dios, concédelo está noche, es mi oración, que cada persona que está aquí pueda ver al Señor Jesús en Su gran poder y Su manifestación de Su Espíritu. Y lo reciban a Él y sean sanados y salvos, mientras inclinamos nuestros rostros solo por un momento para orar.

44 Me pregunto en esta noche mientras estamos sentados con nuestras cabezas inclinadas en la presencia de Su majestad, ¿pudieran ser ustedes como esa pequeña reina? ¿Pudieran Uds. mostrar la simplicidad? Esa mujer nunca había leído los rollos de la Escritura. Ella solo tenía que creer un testimonio, y le tomó tres meses llegar a ello para averiguar si era verdad o no. Allí su corazón fue saciado, y ahora ella es inmortal entre los hombres. Ella está en la gloria y se levantará en el Juicio, con la generación de personas que tuvo la oportunidad de recibirlo y no lo hizo.
¿Qué fue lo que dijo Jesús? “De cierto os digo, he aquí más que Salomón en este lugar”. Y aún en esta noche… Y digo esto con respeto y con un corazón humilde. Y confío que Uds. se esperarán solo un momento y que no pensarán que estoy siendo sacrílego con mi declaración. Uno más grande está aquí entre nosotros en esta noche que Aquel que estuvo que dijo estas palabras, porque es un Jesús glorificado. Él dijo: “Uds. pueden decir algo en contra del Hijo del Hombre y les será perdonado, pero una palabra en contra del Espíritu Santo cuando Él venga a hacer la misma cosa, nunca les será perdonado en este mundo ni en el mundo venidero”.

45 Por lo tanto, Uno que ha estado entre nosotros, murió y resucitó de nuevo, ha sido glorificado en la Presencia de Dios en esta noche, regresa en la forma de la tercera Persona de la trinidad, el Espíritu Santo, y mora en nosotros y se mueve y Él se prueba a Sí mismo ser el mismo Señor Jesús. “Un poquito y el mundo no Me verá más, empero vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, en vosotros. Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis. Mayores que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. Me pregunto a la luz de la Escritura, si Ud. ha venido en esta noche, si Ud. no es un Cristiano, podría levantar su mano y decir: “Hermano Branham, ore por mi ahora mismo. Yo aquí levanto mis manos a Cristo y digo que no he vivido la vida correcta. Ten misericordia de mí, Señor Jesús”.

46 Hay alguna persona en el edificio, en cualquier parte alrededor o cualquier lugar solo levante su mano, diga: “Hermano Branham, no soy un Cristiano. Recuérdeme; quiero arreglarme. Yo vengo aquí en esta noche con un propósito. Yo vengo aquí, he escuchado de esto como Ud. ha estado predicando sobre un don que el Señor Dios le ha dado a la iglesia. Y yo ciertamente no quiero quedarme fuera en ese día. Yo no quiero problemas allá en el río cuando llegue al río. Yo quiero estar seguro de estar correcto. Recuérdeme, Hermano Branham, en su oración”. A medida que Ud. testifica levantando su mano. Descarriado, Dios le bendiga, dama. ¿Alguien más? Solo un momento. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señor. Eso es bueno. ¿Alguien más? Dios le bendiga, dama. Bendecido sea.

47 “Yo aquí levanto mi mano, Hermano Branham, a Dios”. Ahora diga: “Señor Dios, he venido tal vez a través de la nieve en esta noche así como la reina vino a través del desierto. Tal vez esta es mi primera noche aquí. Yo he escuchado de estas cosas. Yo quiero saber si es la verdad o no. Y quiero que Ud. ore, Hermano Branham, que mi corazón sea humilde, que pueda estar dispuesto y capaz de recibir el Espíritu de Cristo. Ore por mí”. Dios le bendiga.

48 Ahora, Padre celestial, pedimos por misericordia por estos que han levantado sus manos. Circuncida ahora cada corazón, y yo pudiera permanecer aquí hora tras hora predicando, y sin embargo una palabra de Ti, Señor Dios, contará más que lo que todos los predicadores en el mundo pudieran decir durante años. Solo una palabra de Ti.
Oh, Señor, nuestros corazones hambrientos tienen sed como el siervo brama por las corrientes de las aguas; nuestras almas tienen sed de Ti. Muchos de los que han entrado en esta noche levantaron sus manos que quieren ser recordados. Dios, ruego que Tú les des en esta noche lo mucho más abundante de Tu gracia.

49 Bendice a cada persona enferma en el edificio. Y así como les acabo de decir, yo oro, Señor Dios, que no se les haya pasado por alto, sino que haya entrado al corazón que ellos ya han sido sanados. Tu poder produce eso en el todo-suficiente sacrificio en el Calvario. Allí fue donde el precio y el poder se otorgaron. Y el gran supremo sacrificio fue hecho. Y el requisito de un Dios airado quedó saldado. Ellos están justificados. El creyente al aceptar Tu propiciación por sus pecados y sus enfermedades.
Oh, Inmortal y Creador, párate cerca en estos próximos minutos, que Tu Palabra no sea hallada falsa, pero que Tu Palabra pueda manifestarse.

50 Oh, eternal, bendito Dios, escucha la oración de Tu siervo mientras oro por este pequeño grupo que se ha arriesgado a través de la tormenta de nieve en esta noche para venir a la reunión de la iglesia hambrientos, y sedientos, y anhelando. Ellos saben que han salido de alguna parte y que se dirigen hacia alguna parte.
Oh, Señor, ancla la fe de cada persona allí en el Calvario. Y a nuestro bendito Señor, cuando Él estuvo en la tierra y cómo fue que Él llevó a cabo los milagros, y mostró que Él era el Mesías al discernir sus pensamientos —diciéndole a Felipe dónde estaba— y cuando Él tomó a Natanael y cómo Él le dijo a Natanael que él estaba bajo el árbol —le dijo a Pedro su nombre. La mujer que tocó Su manto. La mujer samaritana no podía entender quién era Él. Ella dijo: “Yo percibo que Tú eres un profeta, pero sabemos que cuando el Mesías venga, se harán estas cosas”. Cómo es que pudo decir después de eso: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es éste el Mesías?”.
Concédelo, Señor, que pueda haber el testimonio de esta iglesia después de los siguientes minutos.

51 Padre Dios, toma las palabras ahora y santifícalas y concede ahora que ellas puedan llegar a ser vida en cada corazón. Porque si Tú estuvieras aquí parado en la forma de Tu ser, la gente tendría que tener fe para obtener los beneficios de Tu presencia.
Cuando Tú entraste a Tu propia ciudad, a Capernaum, y a Nazaret, y a Galilea y alrededor por muchos lugares; ellos dijeron: “Oh, nosotros escuchamos que Tú lo hiciste en otra parte. Ahora hazlo aquí”. Y muchas otras grandes obras Tu no pudiste hacer por causa de su pecado, su incredulidad. Y sabemos que ese es el pecado original: es la incredulidad. Y en realidad el único pecado.

52 Yo oro, Padre, que Tú nos bendigas ahora a medida que nos encomendamos nosotros mismos a Ti. Y este pequeño don que Tú me has permitido tener de… ruego que Tú solo obres de manera grande y extrema en esta noche. ¿Y de qué nos serviría, Señor, si alguien allá afuera no pudiera captarlo rápidamente y creer?
Permite que pueda emocionar los corazones de los ministros. Que se levanten y levanten esas manos débiles que han estado colgando. Permite que la iglesia se regocije, porque sabemos que la redención cerca está. La misericordia misma se ha revelado y lo que sigue es el juicio para aquellos que han rechazado la misericordia.
Concédelo, Señor, ahora estamos en Tus manos en el Nombre de Jesucristo, ten misericordia de nosotros. Amén.

53 Muy suavemente en este himno. Yo amo eso. ¿Cuántos aman ese himno: “Salvador, Salvador, escucha mi humilde clamor, mientras otros Tú bendices, no pases de mí?” Con razón la anciana ciega Fanny Crosby pudo escribir eso. “¿A quién tengo en la tierra aparte de Ti? ¿O en el cielo sino a Ti?”. Cantémoslo quietamente y suavemente y con inspiración para el Señor, ahora. Muy bien, alguien que lo dirija por nosotros.
No me pases, Oh, tierno Salvador,
Escucha mi humilde clamor;
Mientras otros Tú bendices,
No pases de mí. (Ahora, quietamente
Y suavemente ahora).
Salvador (en el Espíritu de adoración) Salvador,
Escucha mi humilde clamor;
Mientras otros Tú bendices
No pases de mí. (¿Le aman a Él?
Solo levanten sus manos. Suavemente).
Salvador… (Dios es Espíritu y Él desea
el ser adorado)
Escucha mi humilde clamor;
Mientras a otros Tú bendices,
No pases de mí. (Ahora tarareémoslo suavemente).

54 Señor Dios, Tú ves las manos, los rostros, conoces el corazón. Alguien aquí, entre estas tarjetas de oración, yo tengo que llamar a alguien. Ellos serán llamados a la plataforma. Y si te complace en esta noche manifestar la resurrección de Tu Hijo, el bendito Señor, a nosotros, concede que estos que están allá en la audiencia no sean pasados por alto. Que todos reciban los beneficios de Tu gracia expiatoria en esta noche, y de Tú poder sanador. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, para Su gloria. Amén.
Oh, yo sencillamente amo este tipo de reunión. ¿No se sienten como si los hubieran restregado? Simplemente algo que les ha quitado toda condenación. “Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne (lo que sus ojos ven y sus oídos oyen) sino conforme al Espíritu”. El Espíritu da Vida.

55 Ahora crea en Él esta noche, amigo mío. ¿Cuántos estuvieron aquí anoche? Veamos sus manos. ¿Para cuántos esta es su primera noche? Veamos sus manos. Oh, vaya. Entonces Uds. que estuvieron anoche esperen solo por un momento. Quisiera hablarles a los que están aquí por primera vez en la reunión.
Mis queridos amigos, yo no reclamo ser un sanador. Si yo dijera eso, estaría diciendo algo errado. Yo soy solo su hermano. Yo no sano a los enfermos; yo oro por los enfermos. Dios ya los ha sanado. Ellos ya fueron sanados cuando Jesús murió.
Ahora la única cosa que Dios puede hacer para hacer real Su Palabra, es tomar a un buen predicador que puede predicar la Palabra. Esa es la manera oficial y la inicial. “Fe viene por el oír, el oír por la Palabra de Dios”.

56 Si fuera Ud. tratando de darle a un enemigo, que ha sido su enemigo… Muchas veces he pensado, si Dios perdonó los pecados de Sus enemigos, ¿no sanará Él las enfermedades de Sus hijos? Y luego, si Ud. pone frente a su enemigo, o quien sea, y les dijera su palabra, y ellos no la creen, y se apartan de ello, eso lo concluiría para usted y para mí. Pero no Dios. No es Su voluntad que alguien perezca. Así que Él envía dones a la iglesia para hacerles saber Su presencia. Y yo creo que hemos sido participantes en este día final por los últimos treinta, cuarenta años, hemos sido participantes de cada don espiritual que se nos ha recomendado en la Biblia por los que Jesús murió. Yo creo que esto ahora es el tiempo final.

57 Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él no reclamó ser un sanador. (¿Hay personas nuevas aquí?) Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí”. Él hace las obras. San Juan 5:19, Él dijo: “El Hijo no puede hacer nada de Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre, esto hace el Hijo igualmente”.
Y cuando se dio a conocer a Sí mismo a Israel… Primero fue a Pedro y Él le dio su nombre. Él no lo conocía y nunca lo había visto antes, pero Él le dijo quién era, y cuál era el nombre de su padre. ¿Cuántos de Uds. creen que eso es la Biblia? En San Juan el primer capítulo.

58 Cuando Felipe se convirtió, él fue y encontró un amigo, Natanael, bajo un árbol. Él le dijo: “Ven y ve a Quien hemos hallado, a Jesús de Nazaret, el hijo de José”.
Él dijo: “Ahora, ¿de Nazaret puede salir algo bueno?”.
Él le respondió: “Ven a ver”.
Cuando iban en el camino, él le dio instrucciones, igual como sus amigos les dieron a Uds. al venir esta noche. Y cuando él llegó ante la presencia de nuestro bendito Señor, él miró hacia abajo y el Señor lo acogió, y dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”.
Le sorprendió tanto que él dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?”.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi”. ¡Qué ojos! A treinta millas [48 Km. Trad.] rodeando la montaña.

59 Y Él puede ver directamente al corazón suyo. Él es omnipresente. ¿Creen Uds. eso? Omnipotente, infinito. Claro que lo es. Él conoce… Él conocía todo desde antes de la fundación del mundo. Él es todo presente, tiene todo el conocimiento, todo el poder. Eso probó que era Dios en Él.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi”.
Él dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
Vean, ellos tenían una concepción espiritual. Oh, desearía tener solo unos cuantos minutos aquí. ¿Me tolerarían si les digo que voy a observar el reloj por unos tres o cinco minutos?
¿Sabían Uds. que todo el cuerpo entero de Jesucristo es revelado a través de revelación? ¿Sabían Uds. que las cosas que están escritas en la Palabra, Uds. tienen que leer la Biblia entre líneas? Es una historia de amor. ¿Creen Uds. eso?

60 Ahora mi esposa está sentada por allá, yo la amo. Dios sabe eso. Y cuando ella me escribe una carta cuando estoy en el extranjero, y ella sabe que estoy cansado y agotado, ella se sienta y: “Querido Billy, acabo de poner a los niños a dormir. Y esta noche estoy pensando en ti y he estado orando por ti”. Ahora, eso es lo que ella está diciendo, pero yo la amo tanto y ella me ama que yo puedo leer entre líneas. Yo sé lo que en realidad está tratando de decir, ¿ven? Es un romance.
Y si Uds. aman al Señor de esa manera, Uds. leen la Biblia no como un periódico, no con alguna interpretación teológica de seminario; pero como una carta de amor. La Biblia así lo dice. Ahora, ¿cuántos saben eso? Algunos de Uds.

61 Buenos, Jesús dijo: “Te doy gracias, Padre, que Tú lo hayas escondido de los estudiantes de seminario —sabios y entendidos— y que se lo hayas revelado a los niños que pueden aprender”. Véalo desde los ojos del listo y educado. Es revelado a tales niños que pueden aprender“.
Noten, cuando Job estaba en problemas y se preparaba para morir —según pensó. Y el Ángel del Señor vino, y el Espíritu vino sobre el profeta, y los truenos rugieron, y los relámpagos alumbraron. Y Él se paró y dijo: “Yo sé que mi Redentor vive. Y al fin se levantará sobre el polvo; después que los gusanos destruyan este cuerpo, aún en mi carne he de ver a Dios”. ¿Saben Uds. en dónde fue sepultado?

62 Luego vino Abraham. Y cuando Sara, su amorcito, cuando ella murió, ¿se dieron cuenta en dónde él la enterró? En la tierra de promesa, en donde estaba Job. Cuando Abraham murió, él fue sepultado con Sara. Abraham engendró a Isaac; cuando Isaac murió, él fue sepultado con Abraham. Isaac engendró a Jacob y él murió allá en Egipto, pero hizo que su hijo profeta le pusiera la mano debajo de su muslo, y dijo: “Júrame por el Dios de Abraham, que no enterrarás mis huesos aquí”. ¿Por qué? ¿Qué diferencia hacía dónde él fuera enterrado? Ellos eran profetas. Con revelación espiritual.

63 Y cuando murió José, él dijo: “No vayan a enterrar mis huesos aquí, mas un día Dios ciertamente os visitará. Lleven mis huesos fuera de este Egipto, allá arriba a la tierra prometida y entiérrenlos”. ¿Por qué? No estaba escrito en la Palabra nada al respecto. Pero era un entendimiento espiritual. Ellos sabían que los primeros frutos de la resurrección, ese Redentor que Job vio, se levantaría, y en una mañana de Pascua cuando Él se levantó, allí venía Abraham, Isaac, Jacob y los santos que durmieron bajo el polvo de la tierra salieron y fueron a la ciudad y se le aparecieron a muchos.

64 Sigan adelante, quédense con el mundo. Tomen toda su incredulidad, todo lo que quieran. Entiérrenme a mí seguro en Jesús, porque los que están en Cristo, Dios traerá con Él en Su venida.
Todo el formalismo y los rituales y demás, solo denme a mí el viejo Evangelio simple de la misma manera que está escrito. Déjenme creerlo en la simplicidad que se escribió, y creerlo así como lo haría un niño. Dios hizo la promesa. Dios guarda Su promesa. ¡Ciertamente que Él lo hará! Cada palabra, Él la guarda. Y Él lo tiene que hacer.

65 Y cómo fue que Él se manifestó a Sí mismo allí a los judíos, era una revelación espiritual. Y Natanael lo vio. Y Pedro lo vio. Los apóstoles lo vieron. Ellos dijeron: “Ese es el Hijo de Dios”. ¿Pero qué fue lo que los fariseos educados y saduceos dijeron?
Ahora, no estoy tratando de apoyar mi ignorancia, pero hablando… La educación es algo maravilloso, pero ha sido el impedimento más grande que el Evangelio haya tenido. Nunca ha habido cantina que impida el Evangelio como alguien que tiene más educación que sentido común para saber cómo controlarlo. Eso es cierto. Se vuelven tan educados, que Uds. saben más al respecto que Dios. Solo tómenlo de la manera que está escrito y créanlo. Esa es la manera como Dios quiere que lo hagan.

66 Luego los fariseos y saduceos dijeron: “Ese es un espíritu maligno. Él lo revela por Belcebú, el jefe de los adivinos”. Después Él subió a Samaria, y una mujer que había vivido en mala fama, como creemos aquí en América. Así que, ella fue al pozo a sacar agua y allí estaba sentado un hombre de mediana edad. Él solamente tenía treinta, pero la Biblia dice que Él se miraba de cincuenta. Su trabajo lo ha de haber quebrantado. ¿Creen que la Biblia dice eso? Claro que sí.
Decían: “¿Tú dices que has visto a Abraham, y aún no tienes cincuenta años?”.
Y cuando tiempo… Y Él respondió: “Antes que Abraham fuese, YO SOY”. Seguro que Él lo era. El [Espacio en blanco en la cinta. Ed.]

67 Le llamó a Jesús el Hijo de Dios. Allí, él estaba allí en el pozo. Y esta mujer dijo: “No tenemos tales relaciones. No, no es costumbre que Uds. judíos le pidan a los samaritanos”.
Él dijo: “Pero si tú supieras quien es el que habla contigo, tú pedirías de Mí de beber”. Él estaba captando su espíritu. Y es por eso que… Recuerden, Él no se había manifestado hasta ahora más que a los judíos, estos son los gentiles… o los samaritanos. Donde solo hay tres razas en la tierra: La gente de Cam, Sem, y Jafet: Judíos, samaritanos y gentiles. La mitad de un judío y gentil hace un samaritano.

68 Ahora, observen. Después en el cierre, y esos tres hijos… Él se tiene que manifestar aquí. ¿Se fijaron en Pedro con la llave? Él lo abrió en Pentecostés. Él le abrió a Samaria en la casa de Cornelio. Y luego fue abierto para el mundo, ¿ven?
Jesús se manifestó a Sí mismo bajo un espíritu de discernimiento, diciendo los secretos de los corazones y dónde habían estado con —a los judíos; ellos creyeron. Los otros no creyeron.
Ahora con los samaritanos, Él le dijo a la mujer: “Ve, llama a tu marido y ven acá”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
“Eso es correcto, cinco has tenido, y con el que ahora vives no es tuyo”. Observen ahora lo que la mujer dijo, los nuevos.
Ella dijo: “Yo percibo que Tú eres un profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga Él nos dirá estas cosas”. Ella no sabía quién era Él.
Él dijo: “Yo soy Él, que habla contigo”.
Ella corrió a la ciudad y dijo: “Vengan a ver a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es esta la señal del Mesías?”.

69 Si de esa manera Él mismo se manifestó a los judíos… y les prohibió ir con los gentiles. ¿Cuántos saben eso? “No vayan a los gentiles”.
Y Él se manifestó a Sí mismo a los samaritanos. La Biblia dice en Hebreos 13:8: “Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”. Él está obligado a hacer la misma manifestación a los gentiles, y este es el fin de los gentiles. Estamos en el fin. Entonces Dios está aquí para probar que Él es igual… Y si Él viene y se manifiesta Él mismo a Su siervo humilde aquí esta noche, porque todos nosotros le creemos y le amamos y lo aceptamos. Que el Señor lo conceda.

70 Creo que anoche llamamos la primera tarjeta… Creo que llamamos desde el número 1 al 15; ¿es eso correcto? Muy bien, tomamos las primeras quince anoche; tomemos las últimas quince esta noche. ¿Esa será la ochenta y cinco? ¿Qué letra fue? Ochenta y cinco. ¿Quién tiene la tarjeta de oración I-85? Levante su mano. [Palabras no claras. Ed.]
Billy las repartió esta tarde. Solo las toma y viene ante Uds. y revuelve todas las tarjetas. Las reparte inmediatamente… nadie sabe a partir de donde será llamada la línea de oración… [Palabras inaudibles. Ed.] Yo comienzo de algún lado.
¿Ochenta y cinco? Levante su mano. Muy bien. Párese por este lado, señora. 85, 86, 87, 88, 89, 90, hasta la 100. Pónganse de pie primero. Es solo un lugarcito, un pecadito… luego es solo un espacio pequeño. Voy a parar a quince personas.
Muy bien. ¿Cuántos de los que están aquí no tienen tarjeta de oración y quieren que el Señor Jesús los sane, pueden levantar la mano? Por todo el edificio, en cualquier parte.
¿Cuántos han estado antes de una de las reuniones que saben que el Señor Jesús sana más allá en la audiencia que los que Él sana aquí en la plataforma? Muchas veces más. ¿Qué es esto, ahora? Quiero su atención ahora solo por unos cuantos minutos.

71 ¿Qué es esto? ¿Para qué es? ¿Quién se beneficia? Es el beneficio de todo aquel al cual el mismo Señor Jesús se revelará. ¿Cuántos saben que la Biblia dice: “Ningún hombre puede venir a Mí, si mi Padre no le trajere primero?
Muy bien, si solo son muy reverentes allá en la audiencia. Solo sean reverentes, manténganse quietos, quédense en su lugar. Entonces Dios puede revelar esta noche aquí… Y si Él no les llama de manera individual… ¿Cuántos saben que si Él no lo llama, que Él quiere hacer la mismas cosas que Él hizo aquí? Veamos sus manos.
¿Cuántos creen en su fe, si Jesús aparece esta noche…? Ahora, ¿cómo puede Él aparecer? La Biblia dice que Él es el mismo. ¿Cómo es Él el mismo?

72 Quiero preguntarles algo y creo que yo lo mencioné anoche. ¿Cómo sabe Ud. qué tipo de árbol está viendo? “Por los frutos que produce”. Jesús dijo. ¿Es eso cierto? Si es un árbol de manzana, tiene manzanas. Podrá tener una corteza de sicómoro en él. Pero, si está produciendo manzanas, la vida que está en el interior es la vida de un árbol de manzana. ¿Es eso cierto?
Y si yo les digo en esta noche que el espíritu de John Dillinger está en mí, pues, Uds. esperarán que me levante con mi saco y pistolas y… Yo sería un asesino. Sería peligroso que estuvieran a mí alrededor. ¿Qué si yo les digo que el espíritu de un artista está en mí? Yo tomaría un gran lienzo como ese, me pararía aquí con una brocha y pintaría el océano tan hermoso para Ud., y capturaría esas grandes gotas de las olas, porque su espíritu está en mí.

73 Si yo les digo que el Espíritu de Cristo está en mí, entonces debe producir el mismo antecedente de Cristo. Y si el Espíritu de Cristo está en Ud., lo reconocerá. “Mis ovejas oyen Mi Voz”.
Ahora, solo crean. Recuerden que dije que no hay nada que yo pueda hacer y no hay nada que otro hombre pueda hacer más que predicar el Evangelio y orar (eso es todo) al menos que Dios le dé una señal para obrar ante la gente.
¿Qué si Jesús estuviera aquí en esta noche, con este traje que Él me dio? Ud. pasaría, diría: “Señor Jesús, ¿me sanarás?”. ¿Saben lo que Él respondería? “Yo ya lo hice. ¿No puedes creer Mi Palabra, lo que Yo dije allá atrás?”.

74 Si Ud. estuviera en una casa de empeño y yo lo redimo con un boleto —con un boleto escrito— que prueba que yo lo he redimido, ¿cómo puede alguien más redimirlo? ¿Cómo puedo redimirlo otra vez cuando yo ya lo redimí? El diablo lo metió en la casa de empeño. Dios lo saca de allí. Y Él ya lo hizo. Y la única cosa que Ud. tiene que hacer es salir.
Ahora, mientras estamos formando a las personas allí, solo Uds. con las tarjetas de oración, vengan ahora porque no será correcto poner a alguien en la línea que no tenga tarjeta.

75 ¿Cuántos se acuerdan de la sanidad del congresista Upshaw? Yo solo estaba parado allí hablando de esta manera cuando había miles de personas paradas allí, y estaban preparando la línea y yo miré alrededor. Vi a un hombre anciano, y ellos lo trajeron en una silla de ruedas. Oh, había sillas de ruedas por todos lados en aquel lugar de California. Y miré y vi a un muchachito jugando en un almiar, y él se cayó y se golpeó por la espalda… sobre un armazón, y debió haberle quebrado la espalda. Vi a un doctor con sus pequeños lentes en la punta de la nariz (con bigote blanco y cabello blanco), trabajando en él, pero no le servía de nada —no había esperanza. Y yo los vi perforando hoyos en la casa para que la gente al caminar no hiciera vibrar el piso. Él estaba tan mal. Y esa es la única cosa que puedo decir, lo que yo estoy viendo.

76 Y justo entonces, vi que venía un gran hombre.
Venía un orador famoso, y la visión se fue. Y miré alrededor, y no podía encontrarlo. Y ellos lo acaban de traer, creo, en avión. Y dije: “Allí está el hombre anciano sentado allí mismo, ahora”. Y su esposa está allí con él… Él tenía ochenta y seis años, había estado en silla de ruedas por sesenta y seis años. Y allí estaba, inclinándose. Y Uds. bautistas en esta noche, debieran de conocerlo. Él era el vice-presidente de la Convención Bautista del Sur.
Así que entonces, él dijo: “Mi hijo, ¿Cómo llegaste a saber que yo me caí sobre el armazón de una carreta?”.
Yo dije: “Señor, no lo sabía”.
Él dijo: “Tiene que venir de Dios, porque ese es el mismo tipo de doctor que me operó, quien hace años partió”. Él dijo: “Ningún ministro en ningún lado…”. Dijo, y me dijeron, dijo: “Es el congresista Upshaw”.

77 Bueno, yo no… Él bien pudo haber dicho alguien de la India. Yo no hubiera sabido la diferencia, porque no conocía a ningún congresista. Y así que el Sr. Baxter dijo: “Ese es el congresista Willie D. Upshaw”. Yo dije que nunca había oído de él“.
Así que él dijo: “¿Voy a sanar, mi hijo?”.
Yo dije: “Sr. yo no lo sé. La única cosa que puedo decir es lo que vi”.
Y yo dije: “¿Tienen ya preparada la línea de oración?”.
Y los muchachos allá dijeron: “Falta poquito”. Y comenzaron con una mujer que subió.

78 Yo miré para este lado. Todos llevaban allí como una semana. Todos unánimes, todas las dudas se habían ido. Y vi a un doctorcito con una bata de doctor puesta, con unos anteojos de carey, con el cabello peinado hacia atrás. De aspecto pequeño, delgado, cabello oscuro. Se parecía algo al Hermano Vayle aquí, pero traía puestos unos anteojos grandes de carey.
Y él estaba mirando hacia abajo, meneando su cabeza. Y yo describí al doctor. Yo dije: “Él acaba de operar a una pequeña niña de color de sus amígdalas, y él se las sacó, y paralizó a la niña”.
Justo entonces muy allá, allá por esta sección, por este lado, escuché a alguien gritar muy fuerte, y aquí venía una típica “tía Jemima”. Y aquí venía jalando una camilla y un hombre trataba de detenerle la camilla. Ella simplemente estaba empujando a los ujieres a diestra y siniestra.

79 Ella dijo: “Diosito, misericordia, hablaba de mi bebé”. Y ella dijo: “Ese era el hombre doctor que la operó”. Y así que entonces, un montón de ujieres la atrapó antes de que ella pudiera llegar a la plataforma. No estaba bien.
Yo dije: “Mire, espere un momento, tía”. Yo dije: “Yo no puedo sanar a su bebé. Si pudiera, yo bajaría y lo haría; pero yo no puedo. Es la propia fe de Ud. que tendrá que hacerlo, o la niña”. Yo dije: “Pero Ud. está hasta allá, ¿cómo supo el Espíritu Santo eso? Porque Ud. estaba allá creyendo”.
Ella dijo: “Mi bebé yace aquí, pastor, y ha estado de esta manera por dos años”.
Yo dije: “Esa es la niña”.
Ella dijo: “Venga, ore por eso”.
Yo dije: “Eso no estaría bien, tía. Hay cientos de personas aquí que tienen tarjetas de oración. Y esta es su primera vez en la reunión. Ud. no tiene tarjeta de oración, según dijo”. Yo dije: “Ud. solo arrodíllese y ore, tal vez el Señor sanará su bebé”.

80 Y yo dije: “Traigan a esta persona”. Y ellos trajeron a la señora y empecé a platicar con la señora, y tal vez personas que están sentadas aquí estuvieron aquella noche. Y cuando comencé hablar con la señora, miré de nuevo y vi una pequeña raya —oscura— y seguía observándola. Muy allá a lo lejos… parecía un callejón, esta pequeña niña negra tenía una muñeca en su brazo, meciendo a esta muñeca, caminando por allí. ¡Oh, vaya! Todos los diablos en el tormento no podían detenerlo entonces. Era “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Yo dije: “Tía, el Señor Jesús ha sanado a tu bebé”.
Ella dijo: “¿Quiere decir que mi bebé va a caminar?”.
Yo dije: “Puede hacerlo ahora”.
La pequeñita se levantó, dijo: “Mira esto, mami”. La gente se empezó a desmayar alrededor del lugar. Y dejamos que la madre tomara a su bebé por la mano, caminó por esos largos pasillos, saludando a la gente.

81 Y en cuanto me di la vuelta, vi al anciano congresista en un traje café de rayas. Él estaba usando un traje azul con una corbata roja en ese momento. Él iba caminando sobre las cabezas de la gente. Él era muy hospitalario al estilo del Sur, yendo entre la gente, yendo de esta manera.
Yo dije: “Congresista”. (Ellos corrieron rápidamente una extensión del micrófono hacia él). Y yo dije: “¿No tiene un traje café de rayas?”. Él dijo: “Mi hijo, apenas ayer compré uno”.
Yo dije: “ASÍ DICE EL SEÑOR. Pareciera como si Dios lo hubiera sanado cuando Ud. tenía como diecisiete años y con sus huesos jóvenes. Solo esperó sus ochenta y seis y entonces lo sanó”. Pero yo dije: “Él lo ha sanado, congresista”.
Él dijo: “¿Me quieres decir, mi hijo, que puedo levantarme de esta silla de ruedas?”.
Yo dije: “En el Nombre de Jesús, venga para acá”. Y ese hombre, que había estado atado a su… cuando a él lo levantaron como al Presidente Roosevelt, con esas cosas grandes, esas cosas sobre él (aparatos) y él caminó. Uds. saben cómo caminaba él, si es que lo conocieron. Y él tiró esas cosas, se levantó de su silla de ruedas, fue a la plataforma y tocó los dedos de sus pies de esa manera. Y se paró como un hombre de verdad. Y ha viajado por la nación.

82 Y en la reunión de Billy Graham, él se paró en los escalones de la Casa Blanca, cantando: “Apoyándonos En Sus Brazos Eternos”. Jesús todavía vive y reina.
¡Porque él creyó! Él no hace acepción de personas. Él es tan real esta noche como lo fue entonces. La única cosa que Él está buscando es encontrar a alguien quien pueda tener fe en Él.
Muy bien, señor, usted… Oh, discúlpenme. Aquí está el desafío. Este es el momento cuando voy a hacer hallado como un falso profeta y la Palabra de Dios como no revelada y se hallará en error, o lo va a declarar, que Dios todavía vive y reina, que ha resucitado a Jesús de entre los muertos.

83 ¿Cuántos Cristianos hay aquí? Veamos sus manos. Creyentes verdaderos. Entonces representa a su Salvador. Ahora si Jesús es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, y nosotros somos la vid —Él es el pámpano— entonces la vid tendrá que producir el mismo tipo de vida que… el pámpano, mejor dicho, tendrá que producir el tipo de vida que está en la vid. ¿Es eso correcto?
Él dijo: “Las obras, las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Dijo Él eso? “Un poquito y el mundo (cosmos, que significa ”orden mundial“) no Me verá más, empero vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo”. Los creyentes Me verán.

84 Hasta donde yo sé, esta es la primera vez que he puesto mis ojos en la mujer, hasta donde yo sé. ¿Somos desconocidos el uno para el otro? ¿Me conoce? Oh, usted ha estado en mis reuniones. Pero lo que quiero decir, yo no la conozco, en ese sentido. Hasta donde yo sé, el verla a usted o el mirarla, no podría decirlo. Ud. estuvo en la reunión de Indianapolis el verano pasado en junio. Bueno entonces, no tengo manera de saber el motivo por el cual está usted aquí.
Si Él lo revela, ¿le creerá a Él con todo su corazón? ¿La audiencia le creerá a Él? Ahora aquí está otro cuadro como el hombre y la mujer junto al pozo: nuestro Señor y la mujer de Samaria. Ahora, esta mujer pudiera estar parada aquí como crítico. Yo no sé. Ella pudiera estar parada aquí como Cristiana. Yo no pudiera decirles.
Oh, ¿cuántos estuvieron en la reunión del miércoles y vieron al hombre que corrió a la plataforma? Ellos pensaban que era telepatía y tomaron ese problema. Hay un hombre en la parte de atrás que estuvo.

85 Cuando él corrió a la plataforma, él colocó su tarjeta, él dijo… Él fue a la plataforma y él dijo: “¿Cómo está usted?”.
Y yo dije: “¿Cómo está, señor?”. Él dijo… Yo dije: “No hay nada mal en usted”.
Él dijo: “Sí, lo hay”. Yo estaba cansado, fue cuando la línea estaba finalizando. Él dijo: “Sí, hay algo”. Dijo: “Mire mi tarjeta de oración que está allá”.
Yo dije: “A mí no me importa lo que tenga en su tarjeta de oración”.
Él dijo: “Yo tengo tuberculosis, oh, todo tipo de cosas”. ¿Ven? Entonces lo capté, cuál era su truco. Él dijo: “Bueno, mire mi tarjeta de oración”.
Yo dije: “Yo no sé lo que usted puso en su tarjeta de oración, señor; no tengo manera de saberlo. Pero sé que no hay nada malo en Ud., ahora”.
Y él dijo: “Bueno, ¿qué sucedió?”.
Yo dije: “No pudiera decirle. Quizá Ud. solo se quedó allí sentado y sanó [Palabras inaudibles. Ed.]
Él dijo: “Así que de esa manera funciona, ¿no es así?”. Y después el Señor llegó con una visión.

86 Yo dije: “¿Por qué ha puesto el diablo en tu corazón el mentir delante de Dios?”. Yo dije: “Lo que Ud. puso en la tarjeta de oración, ahora mismo lo tiene”. Yo dije: “Ud. es un predicador, y ese hombre sentado allí en ese traje gris en el balcón es el que estuvo con usted anoche. Y Ud. se sentó en el cuarto con un mantel verde sobre la mesa, y usted le dijo a su esposa que sabía que era telepatía. Y obtuvo una tarjeta y vino aquí.
Ese hombre se levantó allí y dijo: “Hermano Branham, eso es verdad. Yo estaba allí con él”.
Yo dije: “Ahora, lo que estaba en su tarjeta de oración es lo que tiene”. Él murió seis meses después con cáncer. Uh-uh, uh-uh.

87 ¿Qué de la reunión cuando este tipo contrató a este hombre para que viniera y…? (no hechizado. ¿Cómo le llaman a esos tipos que van al campamento y le arrojan encantamientos a la gente? ¿Uds. saben, que los hacen ladrar como perro?)… Hipnotismo.
Y yo estaba orando por los enfermos, y seguía sintiendo ese espíritu maligno de alguna parte. Y normalmente los tenemos merodeando el lugar, Uds. saben. Por lo tanto, si Uds. pueden mantener a los hermanos orando para mantenerlos aplacados.
Así que, entonces, se estaba poniendo peor y miré y vi una visión. Yo dije: “¿Por qué has hecho eso? ¿Por qué le prestaste atención al diablo?”. Yo dije: “Por cuanto has hecho eso, Ud. no se va a mover de su asiento”. Y el hombre todavía está paralizado. Eso es cierto. Ellos lo sacaron del edificio esa noche.
Él ha escrito cartas en muchas ocasiones: “¿Puedo venir a la reunión?”.
Yo le dije: “Arrepiéntase delante de Dios; Ud. mismo se ocasionó eso. Yo no tengo nada que ver con eso”. Eso es correcto.

88 Así que tengan cuidado. No estamos jugando a la iglesia. Es el Señor Jesús. Cientos de esas cosas. ¿Qué del oficial en Phoenix de la fuerza policiaca? Probablemente Uds. lo leyeron en su periódico. Se volvió completamente demente allí mismo en la reunión. Se sentó allí, él pensó que sabía… él pensó que era psicología, pero se vino a dar cuenta que era el Espíritu del Señor Jesús. Eso es correcto.
Cómo fue que me arrastraron por encima de él en lodo y demás, allá tratando de hacer que por lo menos le pusiera las manos encima, de esa manera. Yo dije: “Señor, yo no tengo nada que ver con eso. Usted se lo ocasionó…”.
Su esposa dijo: “Pero, Sr. Branham, no sea insensible”.
Yo dije: “No soy yo; es su propio pecado ante Dios”. Hermano, él mismo se lo ocasionó; yo no soy responsable de eso. Yo solo soy responsable por los creyentes.
Dios dijo: “Logra que la gente te crea, y sé sincero, nada se interpondrá ante la oración”. Pero un incrédulo, yo no tengo nada que ver con ello. Pudiera estar muerto ahora hasta donde yo sé. Hay simplemente cientos de esas cosas que han sucedido.
Desearía poder contarles de África, de la India, como los brujos se sientan en… Y no crean que no llegan. Ciertamente que lo harán. En ninguna ocasión, nunca pasó ni una sola vez que el Señor Jesús no haya entrado a la escena. Él es Dios. Ciertamente. Ahora, solo sean muy reverentes. Manténganse en su asiento.

89 Señora, si yo pudiera ayudarla de alguna manera y si es algo doméstico, financiero, enfermedad, o lo que pudiera ser, habría muy poquito que pudiera hacer. Pero quiero decir esto, que yo seré sincero en tratar de ayudarla en cualquier cosa en la que usted necesite ayuda.
Pero ahora, si es algo que viene a través de la expiación, es una obra concluida. Será la fe suya. Si Dios me revela, unge lo que tiene usted en su corazón, ¿creerá Ud. que es el mismo Señor que habló con la mujer…? Yo no soy su hermano, ahora. Yo solo soy un hombre. Pero crea que será el mismo Señor que habló con la mujer junto al pozo, dijo que Él captó qué era su espíritu, y luego le dijo donde estaba su problema. ¿Creerá que es la misma cosa?

90 Ahora sea reverente. Ud. está sufriendo con una extrema condición nerviosa. Luego Ud. tiene algo mal en su pierna, también, por lo que quiere que ore. Eso es cierto. Levante su mano si es verdad. Ud. tiene más que eso que quiere que yo diga. Solo para ayudarla: Ud. ha tenido una operación. Fue en su garganta. Por supuesto, yo puedo ver la cicatriz. Ellos le quitaron un bocio. Pero hay algo más que Uds. no pueden ver. Le quieren hacer otra cosa a eso, ahora. Es por causa de la operación, han crecido allí unas adherencias, y quieren quitárselas. Eso es: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Eso es correcto, ¿no es así? Si es así, levante su mano. ¿Ahora cree Ud.? ¿Lo cree?
¿Creen allá en la audiencia? Hay algo tocante a la mujer. Quiero hablar con ella solo por un minuto porque tiene otra cosa mal o algo en su corazón.
Es por alguien más. Es un hombre y él no está aquí. Yo no puedo captar su espíritu por ningún lado. Eso es correcto. Es su esposo. Es por quien está orando. Si eso es cierto, levante su mano. Si Dios me revela lo que está mal con su esposo, ¿creerá en su lugar? Es su oído. Eso es correcto. Vaya creyendo ahora. Todo ha terminado, en el Nombre del Señor Jesús.

91 ¿Creen con todo el corazón? Ahora, ¿es el Hermano Branham? No, señor. Eso es exactamente lo que Jesús hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Y Él está aquí para declararse Él mismo ante el pueblo gentil justo antes de Su venida. ¿Lo creen?
Si el Señor me dice cuál es su problema, ¿le creerá a Él, también? Quiero pasar a por lo menos tres personas por la línea. Tres es confirmación.
Ud. no está aquí por usted. Ud. está aquí por alguien más. Un pariente, su suegra. Y es un caso mental, demencia. Eso es cierto. ¿Cree que ella saldrá de eso? Si lo cree, vaya y recíbalo así como lo ha creído y que el Señor lo conceda.

92 ¿Cree que el Señor la sanará de ese problema del corazón? ¿Lo cree? Muy bien. Puede obtenerlo, ¿ve? Ahora, miren, ella nunca tocó… ¿Qué fue lo que ella tocó? Ella se encuentra como a treinta o cuarenta pies [9 a 12 m. Trad.] de distancia, ¿pero qué fue lo que ella hizo, amigo? Ud. dice: “¿Se encuentra eso en la Escritura?”. Absolutamente.
Una mujer tocó Su vestidura, Él dijo: “¿Quién me ha tocado? Yo percibo que me he debilitado”. O, virtud (lo cual es fuerza) salió de Mí. ¿Cuántos saben eso? Si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, ¿puede Ud. tocarlo a Él hoy? ¿Cuántos de Uds. creyentes que leen la Biblia saben que la Biblia dice: “Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades?”. Todo está en la Escritura.
Ahora, ha terminado, hermana. Puede irse a casa ahora. Su fe la ha sanado. Ud. no necesita una tarjeta de oración; solamente la fe lo hace.

93 ¿Somos desconocidos uno para el otro, señora? Esta es la primera vez que nos encontramos ¿me supongo? Pero Dios nos conoce a ambos. Nacimos quizá a miles de distancia y años aparte, pero Dios nos conoce a ambos. Si Él me revela el motivo por el cual está Ud. aquí, ¿lo aceptará? Ud. sabe que ambos nos vamos a parar en Su presencia un día. Si yo pudiera ayudarla y no lo hago, sería una persona horrible.
¿Verdaderamente está creyendo con todo su corazón? ¿Cree que ese problema estomacal se irá? Ud. es tremendamente sincero al respecto, hijo. Todo ha terminado ahora. Vaya y coma su cena ahora, y disfrútelo. Una condición nerviosa lo causó. Es una condición de úlcera péptica. Solo no dude. Vaya; Ud. se va a poner bien.

94 Si el Señor me revela cuál es su problema, ¿lo creerá con todo su corazón? Es la primera vez que nos encontramos, ¿pero no es Él maravilloso? Ud. se da cuenta que algo está sucediendo. Y Ud. sabe, que el estar parado frente a un hermano no la haría sentirse de esa manera. Si la audiencia puede oír todavía mi voz, esa Luz, esa Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, que fue hecho carne y habitó entre nosotros, vino de Dios y regresó a Dios. Se encontró con Pablo camino a Damasco, esa Columna de Fuego que lo cegó. Aquel, cuya fotografía cuelga en Washington, DC. La tenemos aquí, está parado entre la mujer y yo.
La mujer tiene una carga de problemas en su corazón. Eso es correcto. Ella está sufriendo con algo severo. Un problema de vejiga. Eso está mal, ¿no es así, hermana? Demasiado nerviosa. Ud. tiene algo en su corazón, es otra persona. Y el hombre tiene cáncer, ¿sabía Ud. eso? Él se está muriendo. Él es un pecador. Eso es verdad. Vaya creyendo, ahora. Que el Señor lo conceda. Señor, Dios.

95 ¿Cree Ud., señora? Soy un desconocido para usted. Nunca la he visto en mi vida pero… ¿Cree Ud. que ese problema estomacal la dejó? ¿Lo cree con todo su corazón? Puede recibirlo.
Sigo viendo aquí a un bebé con una ruptura. No puedo decir… Aquí, esta sobre el regazo de esta dama. Muy bien, dama. Dios le bendiga. Ud. atrapó Su vestidura en ese momento. El Señor sea con usted, dama. El bebé estaba… [Palabras inaudibles. Ed.]
Si puedes creer, todas las cosas son posibles. Solo crea. Ahora el bebé se ha ido de mí.

96 Ud. está sufriendo con una condición nerviosa extrema. Y la razón por la que esta condición nerviosa se ha encrudecido, es porque Ud. acaba de pasar por ese tiempo que pasan las mujeres, llamado menopausia. Durante este tiempo de menopausia, usted tuvo una gran batalla, una opresión del enemigo. Se oró por usted durante este tiempo. Y fue liberada, pero la ha dejado en una condición nerviosa. Eso es verdad.
¿Cree que soy el profeta de Dios… o, Su siervo? Eso no es todo lo que tiene en su corazón. Ud. tiene algo más. Es por un ser amado. Es su hermana. Esa hermana no está aquí. Ella está cerca de un lago. Y el lago es el Lago Eerie. Y ella está en un hospital. Ella es de Cleveland, Ohio. Ella tiene cáncer. El cáncer está en los intestinos. Ha sido operada varias veces por eso y está programada para otra operación. Eso es: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Crea ahora. Que Dios le conceda su necesidad.

97 ¿Me imagino que somos desconocidos uno para el otro, dama? ¿Ya pasamos a tres por la línea? La Biblia dice: “En boca de dos o tres testigos, conste toda palabra”. ¿Creen Uds. ahora? ¿Con todo el corazón? ¿Qué resta? Solo su fe en Él. Su fe que le dice a la montaña frente a Ud.: “Muévete y quítate de mi camino. Vete cáncer, vete ceguera, vete parálisis. Échate en el mar, porque ahora me estoy moviendo para el Señor Jesús”. Cuando Ud. habla esa palabra, algo sucede.
¿Se dan cuenta que están ante la Presencia del Dios Omnipotente? Ese es Él. Aquel frente al cual se pararán en el Juicio. Acaso no dijo Él: “Donde estuvieren dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”. ¿Entonces Su Palabra está en lo cierto?

98 Solo un momento porque está mujer está parada aquí. Nosotros la subimos para acá. Si somos desconocidos uno para el otro, ¿es eso verdad? ¿Quizá esta es la primera vez que nos encontramos? Ud. estuvo aquí la otra tarde. Estuvo sentada en la audiencia. Muy bien. Entonces yo no sé nada de Ud. Ud. es mucho más joven que yo y nunca la he visto en mi vida. Pero si el Señor Jesús me revela el porqué está Ud. aquí, ¿me creerá que soy Su siervo? ¿La audiencia creerá? ¿Lo concluirá de una vez para siempre? Esta mujer y yo aquí, ambos hemos levantado la mano, no nos conocemos uno al otro. Y aquí estamos, parados aquí en esta noche, la primera vez que nos conocemos.

99 Ahora, ¿qué lo puede hacer? ¿Pudiera yo hacerlo? Se necesita Deidad para hacerlo. Ahora Ud. tiene que admitir que tendrá que venir a través de algún poder sobrenatural. Ahora depende lo que Ud. piensa que es. Si Ud. piensa que es Belcebú, entonces obtendrá su recompensa. Si Ud. cree que es Cristo, Ud. obtendrá su recompensa. Eso es correcto. Depende de lo que Ud. piensa.
Y Uds. en la audiencia sigan orando. Oh, cualquier cosa puede suceder ahora mismo. Uds. saben, yo estoy seguro, oro que Dios me de gracia en sus ojos.
Solo se mira como una neblina en el edificio a mi vista, porque estoy tan estremecido como pudiera estarlo. Ciertamente estoy tan débil, casi ni puedo salir de aquí. Si una mujer tocó Su vestidura y debilidad salió del Hijo de Dios, ¿qué de mí, un pecador salvó por gracia?

100 Un hombre nacido de un nacimiento virginal, el único que ha nacido así en el mundo. Y una mujer tocó Su vestidura. Miren lo que ha sucedido esta noche. ¿Qué está haciendo esto —esta mujer? Yo no sé nada al respecto. Tendré que tomar la propia fe de ella para hacerlo. Este es solo un don. Yo no lo opero; ella lo está operando. Uds. lo operan. La mujer lo operó.
Ahora en las grandes visiones, Dios baja y me muestra todo al respecto de un lugar a donde ir o qué hacer y qué sucederá. Yo se lo digo a la gente de manera exacta. Tengo cuarenta y ocho años. Miles de miles de veces y diez miles de ellas han sucedido. Y ni una sola vez ha fallado. Ni una sola vez por todo el mundo.
Ha entrado a países y ha visto a la gente y aún conoce cuáles son sus nombres. Yo no puedo pronunciar sus nombres. No los puedo hablar. Yo solo los deletreo. Allí lo tienen, cada vez es perfecto. Es Cristo manifestándose a Sí mismo justo antes de que Él venga en juicio.

101 Ahora, si la gente puede todavía escucharme. La dama ha de estar muy enferma, porque ha estado al cuidado de un doctor. Y él le está haciendo algo en el brazo, y le está envolviendo algo alrededor de su brazo. Es para tomarle la presión. Es su presión de sangre lo que está mal. Eso es cierto. Y él le está aconsejando, es tan severo al punto que es una condición peligrosa. Eso es correcto. Eso es: “ASÍ DICE EL ESPÍRITU SANTO”. Él le está aconsejando algo sobre… Creo que le escucho decir, que vaya a la clínica Mayo. Eso es lo que él dijo. ¿Cree que estoy viendo esa presión? Está a doscientos sesenta: su presión de sangre. Exactamente correcto. Pero Ud. no es de Minneapolis o Minnesota. Ud. es de una región boscosa —llana, pareja, una región boscosa. Ud. vive cerca de un lugar donde hay un lago. Y ese lago está en un raro… Paw Paw… Paw Paw Lake. Y Ud. es de Michigan. Y Ud. está cerca de una ciudad llamada Dowagiac. Es donde Ud. vive. Su nombre es Evelyn Pierce. Eso es correcto. Ahora vaya y crea y sea sanada.
Digamos gracias sean dadas al Señor Jesús y denle a Él alabanza. Si puedes creer, todas las cosas son posibles.

102 Ahora, capté un pensamiento: que estaba leyendo las mentes. Dama, ponga su mano en la mía solo por un minuto. Si el Señor me revela cuál es su problema, ¿me creerá como Su siervo? Esta dama. Dios le restaurará a Ud. su sangre y esa condición de anemia la dejará. ¿Cree Ud. eso? Entonces siga su camino y regocíjese y sea sana para la gloria de Dios. Crea con todo su corazón.
Yo no conozco a la mujer. Solo ponga su mano en la mía, dama. Si el Señor me revela, viendo para este otro lado para que puedan ver que no es telepatía, ¿ven? Si él me revela cuál es su problema, Ud. sabrá si es verdad o no, ¿no es así, dama? Seguro. Que Él lo conceda.
La mujer esta sombreada de muerte. Hay una sombra negra que cuelga sobre la mujer. Ella tiene cáncer. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Él la sanará? Vaya, reciba entonces su sanidad y sea sanada para la gloria de Dios. En el Nombre del Señor Jesucristo.

103 ¿Cree Ud. que Dios sanará este problema del corazón sentado allá? Entonces siga su camino alabando y bendiciendo a Dios.
Ahora Ud. también tenía un problema cardíaco. Y por poco tuvo artritis. Así que, siga su camino; Jesucristo lo sana. ¿Lo cree?
¿Qué piensa, señora? ¿Cree que Dios la sanará de ese problema de espalda sentada allá? Bueno, siga su camino y regocíjese, y diga: “Gracias, Señor Jesús, por hacer estas grandes cosas”.
Ud. tiene un problema femenino, está nerviosa y tiene problema cardíaco. ¿Cree que Dios la sanará? Siga su camino regocijándose.
¿Cuántos quieren seguir su camino regocijándose, dando gracias a Dios? Levanten sus manos. Pónganse de pie (Yo le alabaré, yo le alabaré). ¿Están listos? Oremos.

104 Señor Dios, creador de los cielos y la tierra, autor de la Vida Eterna, dador de todo buen don, Tu Espíritu está aquí, Señor. Ha bautizado al pueblo en poder y fe. Yo acusó al diablo. Él es culpable y es un fanfarrón y lo descubrimos. En el Nombre de Jesús, apártate de cada persona enferma y afligida. Para la gloria de Dios, pido esto. Y vendrá a suceder, porque Dios lo ha prometido.
Le alabaré, le alabaré,
Alabaré al Cordero inmolado;
Denle gloria, pueblo entero,
Con Su Sangre toda mancha quitó.
Le alabaré (¿Lo dicen en sinceridad?
Tomen mi palabra como Su siervo.
Levanten sus manos, alábenle; yo iré.)
Alabaré al Cordero inmolado (¡Oh, Él está aquí!
El Espíritu Santo se está moviendo sobre
Toda la audiencia, bautizándolos una y otra vez,
Buscando un lugar para entrar).
Con Su Sangre toda mancha quitó.
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