S.55 51-0508  Fe Es La Sustancia 

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OBRAS DEL MENSAJE

Fe Es La Sustancia
Los Angeles, California, E.U.A.
51-0508
1 Gracias hermano [nombre confuso]. No, no tendré discernimientos [palabras confusas]. Buenas noches, amigos. Estamos contentos de estar de nuevo aquí esta tarde para, mejor dicho esta noche, para tener esta noche de ministros que les he estado prometiendo desde el principio. Y lamentamos de que mañana sea nuestra última noche, pero yo… Nosotros sencillamente tenemos que continuar. Acabo de conocer al, otro hombre que ha de venir después de mañana en la noche, el reverendo Sr. Cain. Y él tomará los servicios el jueves en la noche y seguirá hasta el final: Paul Cain. Es Cain, creo yo, fue así, Cain, C-a-i-n.

2 Yo pienso que después de mi gramática tan pobre anoche, me siento muy apenado por lo que dije anoche. Tendré que pedir disculpas por esa gramática tan pobre. Yo no quise decir que “esa ballena vomitó a Jonás” y no… Hoy me sentí muy avergonzado por eso. Me enredé, y no quise decir eso. Yo posiblemente estaba todo emocionado y no me percaté de lo que estaba diciendo. Así que siento mucho eso; no fue mi intención hacer eso.

3 La mayoría de nosotros durante esta semana pasada, o durante la semana—yo he tenido una audiencia muy amorosa. Y mañana en la noche esperamos que sea nuestra, confiamos de que sea la noche más maravillosa de este avivamiento de todas maneras, el que está en curso ahora mismo. Deseo intentar mañana en la noche si podemos, de ver a cuántas personas les puedo ministrar. Y luego la noche siguiente, bueno, el hermano Cain se hará cargo para ministrarle al pueblo después de eso.

4 Y el propósito de tener una noche ministerial delante del pueblo, es que yo quiero tener a los pastores y a los ministros locales delante de la gente en un…
La sanidad Divina ha sido muy mal interpretada muchas veces, la sanidad Divina. De que sólo ciertas personas tienen el derecho de orar por los enfermos y que ellos sean sanados. Pero ese es un mal entendido. La… Todo el que crea en sanidad Divina tiene el derecho de orar por los enfermos. ¿Ven? Y no es un solo hombre, o un solo evangelista, es para cualquiera, para todos.

5 Hay un excelente grupo de ministros aquí esta noche. Y si ellos no son pastores de iglesias locales… Yo confío que en las próximas semanas Dios los tenga a ellos allá en el campo en alguna parte orando por los enfermos. Si yo tuviera alguna manera en lo absoluto, o alguna autoridad para enviarlos, yo ciertamente estaría contento de hacerlo. Porque cada uno de ellos saliendo, ellos llegarían a un grupo de gente que estuviera necesitada, seguramente que alguien sería sanado en alguna parte. Y si hay una sola persona sanada, esa es una. Oh, ¿qué tal si esa sería Ud.? ¿Ven?

6 Y he notado en el periódico del hermano Lindsay, esa “Voz de Sanidad”, hay muchos allí, muchos, muchos ministros. Yo pienso que cualquier ministro que desee ser representado en el periódico, que esté tratando de hacer lo que es correcto, puede ciertamente tener un itinerario en el periódico. Yo pienso que así es como el hermano Lindsay lo lleva.
Y me he fijado que ellos están añadiendo todo el tiempo, muchos, muchos. Y cada uno de ellos, ellos tienen un lugar en el periódico de distintas personas que fueron sanadas mientras que ellos estaban orando por ellos. Así que si yo junto todo eso, ¿no sería esa una gran reunión? Esa sería una verdadera reunión. Así que uno solo de nosotros no puede orar por todos los enfermos; y necesitamos muchos, muchos, muchos más.

7 Y yo confío en Dios que de esta reunión, que muchas de las personas, muchos de los ministros que no han, todo el tiempo que trabajan para el Señor en sus iglesias… Yo pienso que un pastor, si él es llamado para ser un pastor, él debería ser un pastor. Y yo quiero que toda la gente sepa que ese pastor tiene el mismo derecho de orar por los enfermos como cualquiera otra persona, el mismo derecho.

8 Sanidad: No hay nadie en el mundo… Miren, escuchen esto atentamente. No hay nadie en el mundo que pudiera hacer una cosa por Ud. en cuanto a sanidad Divina, solamente para hacer que Ud. crea en lo que Jesús ya ha hecho. ¿Ven?
La gente dice: “Yo tengo poder de sanidad en mis manos. Pongo…” Eso está errado. No hay tal cosa como esa. Miren, saquen, alejen eso de Uds. Cuando alguien dice eso, Uds. saben que ellos están…
Puede que ellos sean sinceros, pero están interpretando ignorantemente los términos de Dios para la sanidad Divina. Eso es correcto. Porque nadie, no importa quién sea, nadie pudiera hacer lo que Jesús ya ha hecho. Pues la sanidad estuvo en la redención, las bendiciones redentoras. Una de ellas es la sanidad Divina, y Jesús pagó el precio completo para eso en el Calvario. Lo único que Ud. hace es aceptarlo.

9 Yo, no importa cuánto yo orara por Ud. siendo un pecador, mis oraciones pudieran ayudarle, y mi persuasión pudiera ayudarle. Pero yo no pudiera perdonar uno solo de los pecados suyos. Dios ya ha hecho eso; Ud. tiene que aceptarlo en Cristo. Cuando Jesús murió, Él salvó a todo el mundo, en lo que a Dios concierne. Porque Él pagó el precio completo de la redención humana. Y nosotros sólo, pero…

10 Ahora, no crean que yo soy un universalista que cree que todos son salvos y que lo serán; yo no creo eso, no, señor. Yo creo que todos aquellos, todo el mundo fue salvo en lo que a Dios concierne, pues Jesús pagó la pena completa por el pecado cuando Él murió.
Ahora, eso nunca le hará ningún bien a Ud. hasta que lo acepte. ¿Ven? Ud. tiene que aceptarlo. Y no se trata de cuánto Ud. clame, cuánto suplique, cuánto Ud. persuada; se requiere de un corazón rendido a Dios creyendo con fe que Él lo hizo.
Incluso nuestros llamamientos al altar que tenemos, trayendo a la gente alrededor del altar, ellos no hicieron eso en los tiempos de la Biblia; esa es una tradición de nuestra gente, originada formalmente en la iglesia metodista. Pero miren, es una cosa buena. A mí no me gusta ese arrepentimiento de ojos secos. A mí me gusta ver a alguien levantarse y estar verdaderamente arrepentido por lo que ellos hicieron, y realmente decirlo en serio.
Pero no importa cuánto Ud. ore, Ud. jamás será perdonado hasta que crea que ha sido perdonado, luego Ud. confiesa que Ud. lo es, y luego vive como que Ud. lo fue.
Y nadie aún sabrá, no importa cuánto Ud. llore, cuánto ore, cuánto grite, cuántas veces hable en lenguas, o lo que sea que Ud. haga, Ud. todavía no lo es, hasta que los frutos del Espíritu den testimonio en Ud. Pues: “Por sus frutos los conoceréis”. Eso es correcto. “Por sus frutos…”

11 Habrá un cuerpo redimido. Muchos de nosotros decimos: “Bueno, esa persona va a estar allá, porque yo los oí a ellos gritando y alabando al Señor. A veces queremos aceptar a una persona de esa manera, pero eso no es lo que Jesús dijo. A veces decimos: ”Oh, ellos llegarán allá porque ellos estaban tan llenos que hablaron en lenguas“. Eso todavía está errado. Eso está bien, pero todavía está errado. El gritar también está bien. Pero la única forma en que Ud. alguna vez entrará allá, es cuando, es por los frutos del Espíritu. ”Por sus frutos los conoceréis“.

12 Un árbol pudiera tener corteza de sicómoro, pero si está dando manzanas, es un manzano. Eso es correcto. Es un manzano por cuanto la savia, la vida en el interior de la manzana, de ese sicómoro es cambiada a vida de manzano y está dando manzanas, en una clase de…
No importa qué manifestación externa Ud. muestre, mientras que el interior, aquí, sea el Espíritu Santo, dará los frutos del Espíritu: longanimidad, bondad, mansedumbre, paciencia, amabilidad, fe, templanza.
Satanás puede copiar cualquier clase de don, cualquier clase de manifestación, pero él no puede amar. Dios es amor. Eso es correcto. ¿Ven? Satanás no puede amar.
Ud. ve a un hombre humilde, y amoroso, y bueno con sus vecinos, y un buen ciudadano, un buen individuo, y un buen hombre, y un hombre cristiano, lleno de amor y humildad; vigile a ese hombre. ¿Ven? Eso es correcto. Él es caritativo, paciente, Ud. puede hablar de él, y está bien, él lo perdona a Ud., a él no le importa. Allí, ese es el verdadero hombre; vigílelo. ¿Ven? Ese hombre soporta, él es un ejemplo.

13 Pero no importa cuánto él grite en la iglesia, y cuánto él haga esto, aquello, o lo otro, y todavía no tiene eso que Pablo dice: “Si yo hablare en lenguas humanas y angélicas, si tuviera todas estas otras cosas; y tuviere fe para mover montañas, y entendiere todos los misterios de Dios. Y hubiere pasado por todos los seminarios, y lo supiera todo, de arriba abajo y de un lado a otro; y no tengo caridad, de nada me sirve”.

14 No hace mucho, mi hijita me llamó, cuando estuve aquí la otra vez. Eso me hizo pensar. Ella dijo: “Papi, quiero que vengas a casa”.
Y yo dije: “Cariño, yo te envié una muñequita desde Texas”. Ella dijo, ella apenas tiene cuatro años de edad. Yo dije: “Yo te envié una muñequita, cariño”.
Ella dijo: “Yo la recibí, papi”. Y yo dije, ella dijo: “Papi, yo quiero que vengas a casa”.
Y yo dije: “Buen, cariño, yo te envié un conejito desde Chattanooga”.
Ella dijo: “Yo lo recibí, papi”. Pero dijo: “Yo quiero que vengas a casa”. ¿Ven?
Y yo dije: “Bueno, cariño yo, papi…”
Ella dijo: “Papi, yo te amo, y amo los regalos que me diste, pero yo quiero a papi”.

15 Así es. Todos estos dones son maravillosos, pero yo quiero a mi Padre. Yo amo esos dones, el oír y las manifestaciones, las alabanzas a Dios, y el gritar, y la sanidad, y el hablar en lenguas, y la interpretación de lenguas, y todos los diferentes dones. A mí me encanta sentarme y observarlos a ellos. Yo no los tengo, pero me encanta observarlos operando en la iglesia. Pero después de todo eso, yo quiero a Jesús. Yo lo quiero. Sus dones están bien, pero yo quiero al Dador aquí adentro. ¿Ven? Eso es correcto.

16 Así que Pablo dijo que era posible para él hacer esas cosas sin tener al Dador: “Aunque hablare en lenguas humanas y angélicas, si no tengo amor de nada me sirve”. ¿Ven? ¿Ven? Muy bien.
Ahora, ámense unos a otros. Por encima de todo lo que Uds. hagan, ámense unos a otros. Y mientras se aman unos a otros, Uds. amarán a Dios. ¿Ven? Uds. ámense unos a otros y amarán a Dios. Porque Dios es amor.
Y un hombre que anda en amor, anda en vida. Y el prefecto amor echa fuera todo temor. Entonces si Ud. lo puede tomar a Él en Su Palabra, y no tema ni un poquito al respecto. Diga: “Señor, yo te amo; yo sé que Tú me vas a responder porque Tú me prometiste que lo harías, y yo sólo sé que Tú lo harás”. ¿Ven? Y eso quita todo temor.

17 Ahora, esta noche sólo estoy hablando por un ratito así para que Uds. sepan que estas cosas que están sucediendo y tomando lugar en la reunión, son solamente vindicaciones de Su Presencia estando aquí.
Y Él está, Él sencillamente no está obligado a mi oración o a la oración del pastor; es a cualquier persona en este edificio o en alguna otra parte del mundo que crea que Él contestará la oración, es a ese a quien Él responderá. Y una persona pudiera estar parada aquí, de lo más dotada por Dios, y no obstante ellos no pudieran hacer nada por Ud., hasta que Ud. primero crea que ellos pudieran hacerlo.

18 Deseo leer sólo una pequeña Escritura antes de expresar ese pensamiento: Hebreos 11:1.
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Ahora, la fe es la sustancia. Miren, no es sólo algo manufacturado, o un pensamiento, es una sustancia real. Es algo que es tan real como cualquier otro sentido del cuerpo. Existen estos cinco sentidos que controlan este cuerpo, y existen dos sentidos que controlan al hombre interior. Y eso es fe e incredulidad para el hombre interior. Vista, gusto, olfato, y oído para el hombre exterior.

19 Ahora, creo que la última vez que estuve aquí di una demostración y les mostré cómo operan los diferentes sentidos.
Por ejemplo, como por fe, Uds. dirían… Ahora, Uds. no tienen que ver por fe. Ud. dice: “Esa camisa es blanca”. Todos Uds. que tienen su vista correcta saben que si su sentido está correcto, dice que es blanca.
Y ahora, ellos dicen fe, ver para creer. ¿Cuántos han oído esa expresión? “Déjame verlo y lo creeré”. Oh, yo puedo probarles a Uds. que eso está errado. Eso está errado. Ver es solamente un solo…

20 Venga aquí por un momento, Reverendo Kopp, por favor. Párese allí. Sólo miren esta demostración. Párese aquí atrás. Quiero que vean si ver para creer es correcto o no.
Ahora, yo creo que hay un hombre parado allí delante de mí con un traje puesto, traje azul, y él tiene una rosa roja en la solapa de su saco.
¿Cuántos creen que estoy en lo correcto? Veamos ahora, ¿creen eso? Yo llamé mal eso. Era un clavel en vez de una rosa, pero yo… [El hermano Kopp dice: “Entonces no era ver para creer, ¿verdad?”] Eso es correcto.
¿Cuántos creen que ese hombre está parado delante de mí? Veamos sus… Uds. saben que él está parado delante de mí. Muy bien. Ahora, yo sé que él está parado allí también, porque puedo, yo puedo verlo a él. Y estoy agradecido por mi vista.
En una ocasión yo estaba ciego, tan ciego que apenas podía distinguir los objetos, y me tenían que guiar. Hoy mis ojos están 20/20, porque Jesucristo me sanó. Y yo le creo a mi vista.
Y él está parado allí porque yo lo veo.

21 Ahora es totalmente imposible para mí verlo a él, ¿es correcto eso? Mi espalda está hacia él. Pero él todavía está allí. ¿Uds. quieren discutir conmigo de que él no está allí? Intenten Uds. convencerme. Uds. no pudieran hacerlo. Ahora, ese es el mismo hombre parado allí. ¿Por qué?
Me fijé que él tenía un pedazo de papel en su mano; todavía está allí. ¿Ven? Y él…
Ese es el mismo hombre. Sin embargo, yo no lo veo a él, pero sé que él está allí. ¿Cómo sé yo que él está allí? Yo lo palpé a él, ¿es correcto eso? Entonces no es ver para creer, ¿verdad? En este caso palpar es creer. Ahora, yo muy bien puedo discutir con Uds. que ese es el hermano Kopp.

22 Ahora, quiero que Ud. comience a caminar, repitiendo una Escritura, cuando yo le diga.
Ahora, yo no veo al hermano Kopp, no palpo al hermano Kopp. Comience a citar una Escritura. [El hermano Kopp dice: “Apocalipsis 1:7”] El hermano Kopp está parado allí. Yo no lo palpo a él, no lo veo. ¿Uds. quieren discutir conmigo? Yo sé que él está parado allí. ¿Por qué? Porque yo lo puedo oír a él. Entonces ver no es creer, ¿verdad? Así que entonces olvídense de eso. Dios le bendiga.
¿Ven? No, la vista es solamente uno de los sentidos. Y vista, gusto, tacto, olfato, y oído, eso es… Nunca fue la intención de Dios que el hombre utilizara eso para reconocerlo a Él. Dios hizo al hombre a Su propia imagen primero, y Dios es Espíritu. San Juan 4: Los que le adoran a Él es menester que le adoren en Espíritu y en verdad.

23 Pero una vez que el hombre fue puesto en carne humana, Dios entonces le dio a él cinco sentidos para que contactara, no a Dios, sino a su hogar terrenal. Estas cosas, los sentidos del cuerpo, son sólo para declarar, o para contactar cosas terrenales aquí en la tierra, no cosas celestiales.
Y luego su hombre interior es el espíritu que tiene dos sentidos: fe e incredulidad.

24 Ahora, vigile. Fe es la sustancia, igualmente como dice mi vista, igualmente como dice mi tacto, igualmente como dice mi oído, o mi olfato. ¿Ven? Fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de las cosas que Ud. no ve, gusta, palpa, huele, u oye. ¿Ven lo que quiero decir? Ellos son claros.

25 Y ahora, decir que con… y me siento un poco mal al tener que decirlo, pero aproximadamente el noventa por ciento de la gente que viene a la plataforma tiene esperanza en vez de fe. ¿Ven? Uds. simplemente….
Yo he oído gente venir y decir: “Hermano Branham, yo tengo toda la fe del mundo”. Oh, hermanos, eso es bastante. Muy bien.
Jesús nunca preguntó que, si cuando Él regresara, ¿hallaría Él respeto? Él nunca preguntó que si encontraría santos; Él nunca preguntó que si encontraría justicia; pero lo que Jesús preguntó de que, si Él encontraría o no, es lo que yo estoy tratando de sostener. “¿Hallaré fe cuando Yo vuelva?”

26 Fe, Uds. tienen que creer. Y al creer, la única manera en que la fe puede estar basada de una manera sana y sensata para la sanidad Divina, es sobre la Palabra escrita de Dios. Ese es el fundamento.
Yo soy muy analfabeta, pero creo que yo, que si la persona se sentara y no tratara de argumentar, sino que tratara de ser como un hermano, yo no creo que hay un obispo en el país que pudiera pasar por encima de la sanidad Divina, según mi propia interpretación en la, como se muestra en la Biblia. Yo creo que puedo probar que, si no hay sanidad Divina ahorita, que cuando Ud. muere Ud. está acabado para siempre, no hay nada más para Ud. Esto es las arras de nuestra redención. Esto es…

27 Y nosotros tenemos las arras de nuestra salvación. Y la salvación fue tanto físicamente como espiritual. Él le dijo a una mujer cuando ella tocó el borde de Su vestidura; Él dijo: “Tu fe te ha salvado”, físicamente la salvó. Ella fue salvada físicamente; ella tenía un flujo de sangre. Y ella creyó que, si podía tocarlo a Él, ella sanaría.
Ahora, esa fue la fe de ella. Y la única manera en que Jesús interpreta eso era decir esto: “Que yo puedo si vosotros creen que puedo”. ¿Es correcto eso? “Si tú crees que Yo soy capaz de hacer esto”, ¿es eso verdad? Él le dijo al hombre ciego cuando ellos vinieron. Él dijo: “¿Creen Uds. que Yo puedo hacer esto?”
Ellos dijeron: “Sí, Señor”.
Entonces Él tocó sus ojos, diciendo: “Conforme a vuestra fe (¿es correcto eso?) sea hecho”.

28 Ahora, atentamente, quiero que se fijen bien en esto. Dios no debería tener que tener esto, pero Él siempre ha tenido que tenerlo, al parecer, algun objeto que la gente pudiera mirar, algun objeto como la serpiente de bronce.
Ahora, ellos no deberían haber tenido eso, ellos debieron haberle creído a Dios. Pero como memorial, de que habría una expiación, o que había uno que vendría, lo cual la serpiente de bronce hablaba… La serpiente hablaba de pecado; el bronce hablaba de juicio, ya juzgado; la serpiente de bronce representó el altar de bronce: pecado ya condenado y juzgado.
Como cuando Elías subió y miró, y Giezi dijo: “Pues, los cielos son como de bronce”, juicio. El bronce siempre habla de juicio. La serpiente de bronce, el bronce hablaba de pecado. Fue clavada en un poste, mostrando que el pecado sería clavado a un poste, a un madero, algún día para una causa compuesta.
Cuando la serpiente de bronce fue levantada en el desierto, fue para perdón de pecados y sanidad del cuerpo. ¿Es correcto eso? Jesús dijo: “Como Moisés levantó la serpiente de bronce, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”, para la misma causa. Una era el tipo, y la otra era el antitipo. Y ¿me quieren Uds. decir que hubo más bendiciones en el tipo que las que hubo en el antitipo? No pudiera ser.

29 Así que yo no tendremos tiempo para entrar en eso porque a Uds. les ha sido enseñado eso por estos evangelistas, y pastores, y demás, a tal grado que Uds. saben que es la verdad. Que la sanidad está en la expiación.
La sanidad, la enfermedad es un atributo del pecado. Y cuando Jesús mató el pecado, o expió el pecado, Él expió por cada atributo. Todo lo que fue causado en la caída, Jesús expió por ello.
Oh, hermanos, eso hace que nuestros huesos metodistas sientan cosquillas. Miren. No quiero comenzar a predicar más. Así que, vaya. Ahora miren.

30 Cuando la serpiente de bronce fue levantada en el desierto, fue como una insignia, que Dios dijo que cualquiera que mirara a la serpiente, creyendo, sería sanada de su mordida, y la mordida fue causada porque ellos habían murmurado contra Moisés y contra Dios: pecaron.
Y Dios hizo una expiación por el pecado. Y allí su enfermedad era un atributo de su pecado. ¿Lo ven? La mordida de serpiente que estaba matando al pueblo era un atributo del pecado que ellos habían cometido. Y cuando Dios les hizo a ellos una expiación por su pecado, eso trajo el atributo, su sanidad. ¿Ven lo que quiero decir?
Cuando Jesús expió el pecado, Él expió la enfermedad. “Él fue herido por nuestras rebeliones, y por Sus llagas fuimos nosotros curados”.
El apóstol dijo: “Por cuyas heridas fuisteis (tiempo pasado) ya fuisteis sanados”. Ya está hecho; el precio fue pagado.

31 Ahora, la gente venía y contemplaba esa expiación y era sanada. Después de un tiempo esa cosa se convirtió en un ídolo para la gente. Y el profeta llegó corriendo, y agarró la cosa, y la quitó, y la hizo pedazos, por causa de que la gente estaba adorando a la serpiente en vez de a Dios a quien representaba.
Así que entonces Dios hizo otra manera para el pueblo. Él puso un Ángel que descendía en ciertos tiempos, y entraba a un estanque de agua y removía el agua. ¿Recuerdan eso? Y todo el que se metía primero al estanque era sanado de la enfermedad que tuviera. ¿Ven?
¿Por qué no podían ellos ser sanados de alguna otra manera? Pero ellos tenían que tener algo que pudieran mirar, algo en lo que pudieran creer, algo que sus ojos pudieran ver. Muy bien.

32 Después de los días de eso, vino Jesús. Él era la insignia de Dios. Y Él fue levantado. Él ascendió a las alturas y dio dones a los hombres. Y los hombres recibieron el bautismo del Espíritu Santo para ser hechos deidad ellos mismos.
Ahora, eso no cayó muy bien. Pero eso es de acuerdo con la Palabra. Un hombre o una mujer que es nacido del Espíritu de Dios es una parte de Dios. Amén. Uds. son hijos de Dios e hijas de Dios. ¿No dijo Jesús: “No está escrito en vuestras Escrituras, vuestras leyes, que vosotros sois dioses?”. Miren, no para perdonar pecados, pero Uds. son hijos e hijas de Dios, limitados a su fe.

33 Y el propio Dios, allá atrás en el principio, que creó el mundo, la luna, las estrellas, y los hizo de cosas que no se ven, o los formó de cosas que sí se ven. De cosas… ¿Y de donde Él obtuvo el material para hacerlo? Él lo habló a existencia por Su Palabra. Él dijo: “Sea”. Y así fue: Deidad. Y esa, una porción de esa Deidad mora en el corazón de cada cristiano nacido de nuevo. Aleluya. Entonces ¿qué dijo Él? “Pedid lo que quisiereis y os será dado”. Allí lo tienen.
Deidad, cayó en el día de Pentecostés. Aún está cayendo. Muy bien.

34 Y los hombres son regenerados, convertidos en nuevas personas, sellados en el Reino de Dios por el Espíritu Santo. La vida de Cristo estampada en ellos. Todo el beber de ellos y hábitos inmorales, y todo lo demás sale.
El amor de Dios es como una Notaría Pública: toma un sello y lo estampa a tal grado que la inscripción de ese sello queda marcada en el papel sobre la firma. Oh, hermanos. Y cuando Cristo firma el nombre suyo en el Libro de la Vida, y el Espíritu Santo lo estampa allí a tal grado que la vida de Cristo fue formada en Ud. (Aleluya.) llega a ser deidad. Hombres y mujeres son hijos e hijas de Dios. Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que seremos semejantes a Él. Porque le veremos tal como Él es, tendremos un cuerpo como Su propio cuerpo glorioso. Y estamos esperando nuestra completa redención. Amén. ¿Uds. lo creen?

35 Nuestros cuerpos están gimiendo, y tenemos una herencia. Y somos hijos ahora, herederos del Reino (oh, hermanos), reyes y sacerdotes para Dios ofreciendo sacrificios espirituales.
¿Qué hace un sacerdote? Hace un sacrificio. ¿Qué es un sacrificio espiritual? Eso es lo que hacen estos hijos e hijas, los cuales son reyes y sacerdotes, sin embargo, no en plena posesión, pero ellos están haciendo sacrificios, ofreciendo a Dios sacrificios espirituales: los frutos de nuestros labios dando alabanzas a Él (Amén), frutos de nuestros labios.
Ud. dice: “Hermano Branham, yo sencillamente no tengo ganas de alabarlo a Él”. Ese es el momento de hacer el sacrificio. Alábelo de todas maneras. Reyes y sacerdotes, hijos e hijas ofreciendo sacrificio espiritual, los frutos de nuestros labios dando alabanzas a Su Nombre.

36 Si bien estamos gimiendo, velados en este tabernáculo de humillación, tenemos las arras de nuestra perfecta y completa redención otra vez a como estábamos en el principio cuando Dios creó a Adán en el huerto del Edén. Tenemos un anticipo de gloria divina por el bautismo del Espíritu Santo, el refrigerio viniendo de la Presencia de Dios para regar la iglesia haciéndola crecer en la gracia. Y cuando estamos enfermos tenemos la redención, la bendición, los atributos de la muerte de Cristo. La sanidad Divina como una pre-señal a nosotros de que algún día esto inmortal se vestirá de inmortalidad. Sí, señor. Amén. Oh, hermanos. Maravilloso. Él está aquí para hacerlo. ¡Gloria!
[Una hermana habla en lenguas y otra hermana interpreta] Jesús… [Una segunda hermana habla en lenguas; otra hermana interpreta. Una tercera hermana habla en lengua; otra hermana interpreta.]

37 Bendito sea el Señor. Ahora, este Espíritu Santo ha hablado; es hora para la línea de oración. Estos ministros están parados aquí, lo cual es la noche de los ministros. Estoy muy agradecido de oír ese mensaje confirmar lo que yo estaba diciendo. Voy a leer lo que…
¿Cuántos conocen a estos ministros aquí en la plataforma? Veamos sus manos. ¿Uds. conocen a estos ministros? ¿Cuántos aquí conocen a estos hombres sentados aquí, que ellos son ministros del Cristo de Dios? No muchos de Uds. Bueno, ellos son hijos de Dios. Esta es la noche que yo, que nosotros les hemos dado a ellos para los servicios de manera que Dios bendiga y sane a la gente mientras que ellos oran por ellos.

38 Deseo leer una porción de la Palabra ahora mismo, otra vez. Escuchen el último mensaje que salió de los labios de nuestro Salvador, luego crean: Marcos el capítulo 16, comenzando con el versículo 14:
Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

39 Ahora, mucha gente sólo le llaman la Palabra. La Palabra está correcta. Pero las señales siguen a la Palabra. Pablo dijo: “El Evangelio vino a nosotros”, algo así: “No solamente en Palabra, sino en poder y demostración del Espíritu Santo”. Ahora, para probar que eso es de lo que él estaba hablando, escuchen:
… predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
Tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la Palabra con las señales que la seguían. Amén.

40 ¿Cuántos han estado aquí en las otras reuniones esta semana? Veamos sus manos ahora, por todo el edificio, por todas partes. Uds. ven lo que el Espíritu Santo ha hecho, ¿no es así? Aquí mismo junto a esta plataforma ha habido hombres que han estado lisiados por más de cincuenta o sesenta años. Inválidos se levantaron y salieron caminando del edificio normalmente y sanos. Aquellos que han sido ciegos desde niñitos, no sólo míticamente, imaginariamente, pero reciben su vista y se van. Y cosas, el Espíritu Santo ha estado aquí y ha revelado los secretos del corazón de la gente cada vez, perfectamente, le dijo a cada persona su enfermedad y lo que andaba mal con ellos y… ¿Es correcto eso? Correcto.

41 Ahora, eso no fue porque yo estaba aquí; es porque Él está aquí. ¿Ven? Él está aquí. Miren, Él está aquí esta noche.
Y hemos estado tomando, sólo teniendo como cincuenta personas, ¿pero cuántos están aquí para que se ore por Uds. esta noche? Quiero ver sus manos, no importa en donde Ud. se encuentre en el edificio. Probablemente hay hasta trescientas o cuatrocientas personas, tal vez quinientas personas para que se ore por ellos.

42 Ahora, esta noche como anun… como lo he estado anunciando, y esta noche, todos, creo yo, van a tener una oportunidad. Cuando uno se canse, el otro puede ponerse de pie. Y podemos comenzar ahora mismo mientras que es temprano, creo yo, y orar por todos los que deseen que se ore por ellos. Y entonces, yo quiero que Uds. me crean, honestamente, cristianos queridos, yo casi no…
Uds. pudieran no gustar de mí, pero yo no veo como Uds. pudieran dejar de creer de que yo les he dicho la verdad. Eso es… Uds. quizás no gusten de mí. Ud. dice: “Ahora, a mí no me gusta… El hermano Branham está bien, me supongo, pero él sencillamente no me cae bien”.
Bueno, eso es su… que Ud. piensa al respecto. Yo quiero caerle bien a Ud.

43 Y si hay alguien a quien yo no le cayera bien, pues, yo intentaría enmendarlo con ellos. Y yo trataría de ser tan sincero y actuar como un cristiano todo lo posible, fuera en mi casa o cualquier parte. En todas partes donde voy yo siempre he tratado de hacer lo que es correcto, y trato de vivir lo que digo y lo cual hablo. Y yo preferiría que cualquier hombre me viviera un sermón a que me predicara uno. Porque somos epístolas escritas, leídas de todos los hombres. Yo prefiero vivir correctamente, y tener mi nombre en alto, limpio, de tal manera que mi Maestro pudiera decir: “Él es un cristiano”, y que la gente diga: “Él es un cristiano. Yo no sé de una sola cosa donde lo haya visto hacer lo malo”. Y si, o algo de esa índole…

44 Ahora, si yo he, si yo he hallado gracia con Uds., y yo creo que Dios les ha mostrado a Uds. mediante las cosas de las que yo he testificado, tres semanas ahora, que yo he testificado de la verdad. Y Dios ha venido detrás de mí y ha dado testimonio de que yo he dicho la verdad. ¿Es correcto eso? Ahora, eso es sin lugar a dudas. Esa es la verdad. Y yo nunca, jamás traté de expresar más mis sentimientos hacia la gente en toda mi vida, de lo que estoy tratando de hacer ahora para que Uds. me crean.

45 Yo digo esto, amado cristiano, que si Ud…. Ahora, si Ud. es un pecador aquí, y confiesa sus pecados, o si Ud. ha hecho algo malo en su vida, si Ud. le pide a Dios que lo perdone, y luego pasa por aquí para que se ore por Ud., creyendo con todo su corazón que Dios le va a sanar… Y no importa lo que esté mal con Ud., cuando Ud. llegue a esta plataforma… Bueno, si Ud. es un, si Ud. está ciego, ponga sus manos sobre sus ojos, y tan pronto como se le impongan las manos, diga: “Señor, yo recibo mi vista”. Y si la persona es sorda, o media sorda, alguien les enseñará, que esté sentado a su lado, les dirá que a medida que pasen por la plataforma, que ponga sus manos sobre sus oídos, o algo, entonces cuando lleguen aquí, digan: “Señor yo recibo mi audición”.
Aquellos que están enfermos, muchos de Uds. aquí no tienen remedio para los doctores. La ayuda médica no puede ayudarles, especialmente los que tienen problemas del corazón, cáncer, y así por el estilo.
Ellos están haciendo su mejor esfuerzo, la ciencia médica. Yo oro por ellos. No pasa un día que yo no ruegue que Dios dé en las manos de hombres en alguna parte, que puedan encontrar algo para ayudar a esta gente. Yo no creo que nosotros realmente pudiéramos ser cristianos sin hacer eso. Eso es verdad. ¿Pudiera Uds. imaginarse a una pobre persona sufriendo y que alguien pudiera hacer algo para ayudarle? Y Ud. dirá: “¿Orar por la ciencia médica?” Sí, señor. Yo quise decir eso.

46 Ahora, mantengan su corazón hacia Dios. Miren, Dios mismo usó remedios. Isaías fue y agarró una cataplasma que estaba hecha de higos y la puso sobre Ezequías para sanarlo de sus llagas. Y muchas cosas fueron remojadas en agua. Y Jesús puso un poco de lodo en los ojos de un hombre, barro, la mismísima cosa de donde viene la medicina y esas cosas.
La medicina no sana. Ningún doctor pudiera decir que la medicina sana. La medicina únicamente ayuda a la naturaleza. Dios es el único sanador que existe. Eso es correcto.
Ahora, había muchos doctores cuando Jesús vino a la tierra; Él nunca condenó a uno solo de ellos, nunca dijo nada acerca de eso. Ellos están bien. Y el día en que estamos viviendo, donde hay millones y billones de gente, y una tierra llena de gérmenes y enfermedades, ¿qué pudiéramos nosotros hacer si no tuviéramos estas cosas?… [Cinta en blanco]…

47 Así que estimada gente cristiana, si Ud. tiene un corazón humano, miremos la cosa correctamente. Ahora, si tomar medicina o cualquier cosa estorba su fe, manténgase alejado de ello. ¿Ven? Pero yo les diré…
Ahora, yo sé que Uds. dicen: “Bueno, yo conozco doctores que se burlan de la sanidad Divina”.
Yo también, y conozco predicadores que también se burlan de ella. Eso es correcto. Muchos de ellos se burlan de ella. Francamente, para ser honesto con Uds. y con mi Biblia, yo encontré más predicadores incrédulos en la sanidad Divina que doctores. Porque muchos, muchos, doctores finos vienen a mi casa para que se ore por ellos. Y nosotros nos sentamos allí en el cuarto, y conversamos de corazón a corazón. Yo nunca he oído a uno todavía que no me dijera: “Pues, hermano Branham, yo creo”. Y especialmente un cirujano, dijo: “Yo he preparado gente”, y dijo, “pues, ellos simplemente dejaron de respirar. Los bajábamos y al poco rato ellos comienzan; allí van ellos otra vez, respiran y mejoran. ¿Qué lo hizo?” dijo él.
Yo dije: “Dios”.
Él dijo: “Ud. tiene razón”. Dijo: “Nosotros tal vez extirpemos un apéndice que está reventado, pero no podemos sanar el lugar que cortamos. Dios tiene que hacer eso”.
Un dentista pudiera extraer una muela, pero ¿quién va a sanar ese lugar?
La medicina no forma tejidos. La medicina únicamente mantiene limpia la cosa. Un doctor pudiera componer un hueso en su brazo, pero él no puede producir el calcio y las cosas que sanan el brazo. Dios tiene que hacer eso. Eso es correcto.

48 Y así como en las esferas de la iglesia Pentecostal… Oh, yo no quiero decir esto o no… Uds. tal vez no me amen tanto. Pero si Uds. hubieran reprimido el fanatismo, y hubieran mantenido la cosa marchando de manera limpia y pura, este mundo aquí afuera está hambreando por lo que Uds. tienen. Eso es correcto. Si Uds. hubieran permitido, añadido a la iglesia diariamente los que son salvos, y no se hubieran separado en pequeñas denominaciones y discutiendo el uno con el otro, la iglesia ya se hubiera ido a la gloria hace tiempo. Eso es correcto. Amén. Eso es correcto. Amén. Gracias.

49 Y ese es el único propósito de mi ministerio, es ver a la iglesia de Dios unida. ¿Ven? No hace ninguna diferencia lo que el otro crea, eso está bien.
Si Ud. es nacido de nuevo del Espíritu de Dios, Ud. es un cristiano. ¿Ven? Porque Ud. es nacido de nuevo. ¿Ven? Pero Ud. debe nacer de nuevo. Debe nacer del Espíritu Santo, Él debe entrar en su vida, y eso lo hace a Ud. un cristiano. Eso lo sella a Ud. hasta el día de su redención.
Mientras que Ud. viva correctamente, y lo mantenga a Él con Ud., Ud. lo logrará, Efesios 4:30: “No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados ¿hasta el próximo avivamiento? Hasta el día de vuestra redención”. Eso es correcto.

50 El Espíritu Santo testifica, y lo recibe a Ud., y Dios lo recibe a Ud. y pone Su sello sobre Ud., y Él lo marca a Ud.
Yo he apacentado unos cuantos ganados. Recuerdo cuando solíamos traer a los becerros al corral, en el tiempo de marcar. Salíamos allá y teníamos que tumbarlos con una soga y sujetarlos, y agarrábamos una grande marca candente y salíamos y se la pegábamos encima; él berreaba y resoplaba un rato. Pero hermanos, él ya estaba todo arreglado. Nosotros sabíamos a quién él pertenecía.

51 A veces alguien tiene que salir allá y andar rebuscando un poquito. Pero cuando el Espíritu Santo saca al diablo de Ud., Ud. sabe de qué lado está desde allí en adelante. Eso es correcto.
Quítele las ataduras y a él casi le da una crisis por correr, pero él está marcado, hermano.
Déjenme decirles, yo los he visto levantarse del altar y tener una corredera también, tan rápido como ellos pueden. Pero estaban marcados.
Cuando el Espíritu Santo alguna vez lo sella a Ud. en el Reino de Dios, hay algo que sucede que Ud. recordará mientras viva. Eso es correcto. No importa por donde vague, Ud. todavía recordará eso, y será Ud. atormentado hasta el día que muera si Ud. no le sirve a Dios desde allí en adelante. Eso es correcto.
Sí, como la paloma que salió del arca. Ella salió y no pudo hallar ningún descanso para sus patas hasta que regresó y tocó en la puerta del arca. Ella regresó.

52 Ahora, las señales que Dios permite y hace, ese es el Espíritu Santo aquí obrando con el pueblo. Miren, Él está aquí. Él sabe todo lo que está en sus corazones. Él sabe todo acerca de Uds. Él está aquí mismo ahora.

53 Ahora, miren, sanar a una persona, yo no pudiera hacerlo, ni nadie más puede. Jesús no podía sanar a nadie a menos que ellos primero creyeran que Él era. Y no había ninguna virtud en Él a menos que ellos creyeran que había virtud en Él.
Una vez unas personas, ellos tenían cierta curiosidad. Amarraron un trapo alrededor de Su rostro, y lo golpearon en la cabeza con una caña, dijeron: “Mira, si Tú eres profeta, profetiza y di quién te golpeó”. Él nunca ni siquiera abrió Su boca y dijo una palabra. Él no hizo payasadas para nadie. No, Él era el Hijo de Dios.
Pero una pobre y humilde mujercita, que verdaderamente creía en Él, y tenía un flujo de sangre, ella se deslizó a través de la multitud y tocó Su vestidura, y Él dijo: “Virtud ha salido de Mí”.
Es la actitud al acercarse. Y cuando Uds. vienen esta noche, ¿cómo pueden Uds. oír a menos que fuera un predicador, y cómo puede predicar un predicador si no fuere enviado?
Ahora el, yo quiero que se den cuenta que él, la razón principal al estar aquí hoy, es para presentarles a Uds. un fenómeno de Dios.
Ahora, Uds. no pudieran venir aquí sin que yo sepa lo que está mal con Uds. Uds. no pudieran pararse aquí.

54 Yo me he sentado al otro lado de la mesa y hablado con ministros, cuando estaba comiendo con ellos en la mesa, y salgo afuera y pongo mi brazo alrededor de ellos y Él me dice que ellos estaban viviendo en adulterio. Y él dijo: “hermano Branham, por favor no, oh no, ruéguele a Dios que…”
Uno no puede evitar eso. Ese es un don que Dios me dio; es mío. Y yo quiero usarlo tan respetuosamente, y tan honorablemente como sé usarlo, y sólo para glorificarlo a Él. Y lo que, todo lo que Él me permita saber, yo quiero engrandecerlo a Él por medio de eso. ¿Ven?

55 Pero yo pudiera pararme y orar por Ud. hasta el próximo año a esta misma hora, y jamás le serviría de nada hasta que Ud. primeramente acepte a Jesucristo como su Sanador. Y si alguno de estos ministros parados aquí estuviera parado en mi lugar, y Ud. viene y cree que Dios contesta la oración de ellos, sería sanado igual que Ud. lo sería si Jesús mismo estuviera parado aquí orando por Ud.
Esa es una palabra fuerte, ¿no es cierto? Pero es la verdad. Él dio todo el poder y autoridad que Él tenía a Su iglesia, pero Uds. simplemente tienen temor de actuar en base a ello. Ahora, ¿Uds. creen eso?

56 Ahora, miren, si Dios ha confirmado que lo que yo dije es verdad, quiero pedirles algo. Cada persona que ha venido aquí a la plataforma, si yo me sentara y conversara con ellos un ratito, fuera allá atrás en su vida y captara cosas y las trajera, de modo que, simplemente las trajera y dijera lo que ellos han hecho en la vida y problemas que ellos han tenido, todo, exactamente al pie de la letra… ¿Es correcto eso? Si es correcto, todos Uds. que estarían aquí como testigos para los demás, levanten la mano si Uds. vieron eso… Allí lo tienen. En cualquier momento en cualquier reunión, en cualquier lugar, desde que yo hice esta afirmación hace más de cuatro años, ha sido exactamente igual. Uds. que han seguido las reuniones por bastante tiempo, en diferentes reuniones, levanten sus manos, veamos si eso es en todos lados o en cualquier parte, en otras reuniones. ¿Ven? Ahora, eso muestra que hay un Ser sobrenatural aquí. ¿No es correcto eso?

57 Ahora, sólo miren a la gente que ha sido sanada. Miren las cosas que han acontecido. Miren a este hermano anciano, el congresista (él no se encuentra aquí esta noche), quien fue un inválido por sesenta y seis años, paralizado de la cintura para abajo. Estuvo en grandes campañas allá con Billy Sunday y todos esos grandes hombres, y con Paul Rader y Redigar, esos hombres quienes enseñaron sanidad Divina a través de la edad. Hombres, el Sr. Freeman, y el Sr. Agilvie, y muchos de esos hombres que predicaron sanidad Divina, que se sentaron y oraron por él y todo lo demás. Pero él sencillamente no podía afianzarse.
Y entonces cuando él vino, y yo entré allí, nunca en mi vida había visto ni oído del hombre, y vi esa visión venir allí, lo vi como un, en las cortes supremas y cosas así, y habló. Y yo me preguntaba dónde era eso.
Miré alrededor unas cuantas veces y le hablé a una muchachita de color que estaba de este lado. Luego en unos minutos, vi un doctor parado allí con algo sobre su cabeza, y comenzó a describir, y la dama empezó a llorar.
Miré atrás, y lo vi, y luego vi al hombre que salió caminando, y el hombre dijo: “Bueno, si Dios está aquí para saber mi vida allá en el pasado, es la verdad”. Y tiró las muletas al suelo, y allí se fue (¿ven?) perfectamente normal. Eso fue en febrero. Él ha estado aquí todas las noches. Pero esta noche, él tenía que hablar esta noche, pero va regresar mañana en la noche.

58 Él le ha escrito a cada rey, creo yo, a cada gobernador, del congreso, al presidente Churchill, y a todos ellos, les envió su testimonio al respecto. Y el rey Jorge de Inglaterra va a, creo que le envió su testimonio. Yo tengo una copia fotostática de las gracias del rey Jorge por mi oración y cosas cuando él fue sanado de esclerosis múltiple. Y otros grandes hombres a través de la nación, en cumplimiento…

59 Ahora, yo he tratado de ser honesto; he tratado de ser tan veraz como sé serlo.
Ahora, por favor, mis amigos cristianos, acepten mi palabra ahora. Miren, yo hablo ahora con la autoridad del Ángel de Dios quien se está acercando cada vez más a mí todo el tiempo aquí en la plataforma. Y con la Palabra de Dios la cual Jesucristo inspiró para escribir, a hombres para que escribieran. Si cualquiera de Uds. pasando por esta línea, y estos hombres y yo mismo parado aquí poniendo manos sobre Uds., creyendo que Uds. serán sanados, Ud. será una persona sana. Ahora, si Ud. puede creerlo, y si Ud. no puede hacerse de la fe suficiente, venga e inténtelo, confiéselo de todas maneras, y aférrese a ello hasta que verdaderamente suceda. ¿Ven?

60 Ahora, ¿creen Uds. que les he dicho la verdad? Todo el crédito es dado al Dios Todopoderoso, al Evangelio que yo estoy predicando, centrado sólidamente sobre la Palabra de Dios. Y estas señales que Él ha dado ahora son en cumplimiento de lo que Él prometió: “Estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis”.

61 Y ahora, Uds. ministros aquí mientras van a orar por los enfermos, Uds. probablemente nunca lo harán, y posiblemente no será en mi edad, nunca más para estas cosas; y no lo intenten, a menos que sepan que Dios esté hablando, ya que algo sucedería. Pero Uds. son ministros; Uds. son hijos de Dios, y la gente está enferma. Miren los centenares de ellos aquí. Vayan, salgan, oren por los enfermos, inícienlos, hagan aumentar la fe, pongan las manos sobre ellos. Uds. tienen un derecho de reclamarlo. Vayan y háganlo en el Nombre del Señor, cada uno de Uds. ¿Ven? Salgan a las carreteras, vallados, atajos, a todos lados, reclamen este Evangelio.

62 Muchos de Uds. ministros que están allá en la audiencia, que llegaron tarde y no están representados en la plataforma, hagan lo mismo. Salgan a alguna parte, Uds. mujeres incluso, en su vecindario, vayan a los hospitales, oren por los enfermos, créanlo, ejerciten su fe y hagan algo por los hijos de Dios rápidamente antes que Jesús venga.
Ahora, no digan: “Bueno, quizás yo no sería capaz, hermano Branham, de decirles los secretos del corazón de ellos y todo esto, aquello, y lo otro”.
Uds. no tienen que hacerlo. Uds. no tienen que hacer eso. Uds. oren por los enfermos. Este es un asunto evangelístico aquí que inspira. Uds. tienen que nacer bajo una señal para hacer eso. Uds. tienen que ser ordenados por eso para hacer eso. Uds. tienen que estar ordenados para hacer una cierta cosa. Eso fue dado allá atrás tal vez hace miles de años, yo no sé.

63 Pero miren, eso no tiene nada que ver con la sanidad; no hace que alguien sea más justo que los demás. Es simplemente algo en lo cual yo quiero ser verdadero y honesto con Uds. Cuando me pare allá en el Juicio, yo tendré que encararme con lo que estoy hablando. ¿Ven? No traten de personificar.
Si este hombre al orar por la gente le sostiene las orejas y salta y brinca y grita, no trate Ud. de imitarlo a él. Lo que el Señor le diga a Ud. que haga, vaya y hágalo. Si Él le dice que vaya al hospital, arrodíllese y ore en silencio, vaya y hágalo. Si Él le dice que vaya y ore por alguien en el edificio cuando ellos están aquí, y nuestras reuniones están en curso, acérquese hasta allá y ore por ellos. Eso es correcto.

64 Ese es un don, el don del Espíritu Santo. Nueve dones espirituales están operando en el cuerpo. Y esta noche puede que esté sobre esta persona, mañana en la noche sobre aquella persona, sobre uno allá adelante. Y Ud. haga lo que el Espíritu Santo le diga que haga. Pues son los dones, nueve dones que están en el Cuerpo, obrando en el Cuerpo en todas partes. Y el Cuerpo debería estar trabajando unido, templados así juntos. Le sacamos toda la escoria, sería de esa manera también. Amén. Toda la diferencia…

65 Ahora, Dios les bendiga a todos. Miren, creo que mi hijito repartió tarjetas de oración aquí hoy. Él repartió cincuenta, creo. Z. ¿dónde está él? Z 1 al 50, creo que Billy repartió, sí. ¿Es correcto eso, Paul? Z 1…
La razón que lo llamo Paul, allá en casa por todo Indiana, mi nombre es Billy también, y el de él, y el de él es Billy, así que tengo que llamarlo Paul, para que ellos sepan cuál, de qué estamos hablando.
Ahora, él repartió cincuenta tarjetas de oración. Yo quisiera que aquellos…
Ahora, veamos, ¿cuántos aquí en estos catres y camillas tienen estas tarjeas por aquí? Veo solamente uno en la camilla ahorita. Yo pienso que Uds. no entraron esta tarde. Nosotros estábamos, no regresamos a tiempo. Pero miren, les diré lo que vamos a hacer, además de eso vamos a tratar de orar por todos.

66 Ahora, esta dama acostada aquí en un catre, mire, sólo un momento. Ud. tiene la tarjea de oración, hermana. ¿Cree con todo su corazón? Sí. ¿Cree que Dios la sanaría? ¿Ud. cree que Él está aquí para sanarla? Quiero que mire hacia acá. Quiero pedirle tan humildemente como sé hacerlo, Ud. como ministro, yo veo que Ud. tiene una tarjeta de oración aquí. Ahora, yo no soy capaz de sanarla a Ud. mi querida hermana, pero puedo decirle, si Dios me lo permite, lo que anda mal con Ud. ¿Cree Ud. eso? ¿Ud. cree que Dios me permitiría hacer eso? Y Ud. sabe hermana, que yo no sé nada acerca de Ud., pero quiero que mire hacia acá y simplemente crea con todo su corazón. ¿Sí? Muy bien. ¿Cree Ud. que yo soy siervo de Dios? Sólo estoy tratando de hacerla que me hable, como el Maestro junto al pozo. ¿Ve Ud.? Sí, Ud. tiene tumores, ¿no es así? Sí, así es. Y ¿no tiene Ud. problemas del corazón también? ¿No es correcto eso? Muy bien. Ud. ha estado cansada últimamente, ¿no es así, hermana? Levántese de su catre y váyase a casa ahora y crea.

67 Ella está aceptando a su Sanador y sanidad, saliendo de su camilla. La están levantando para ayudarla. Allí está ella. Amén.
Digamos: “Alabado sea nuestro Padre celestial”. Ahora, Ud. puede darle gracias al Señor con todo su corazón.
Ahora, esa dama tenía una tarjeta de oración. Miren, alguien aquí que no tenga una tarjeta de oración, quiero que levanten sus manos, o en alguna parte alrededor donde no tienen una tarjeta de oración. Muy bien, sólo un momento. Muy bien, ahora sean reverentes. Ahora, Uds. que no tienen tarjeta de oración y que no saben nada acerca de mí, y no tienen ningún contacto conmigo en ninguna parte en lo absoluto, yo quiero que miren hacia acá y crean, en alguna parte ahora. Sólo un momento.

68 Sí, la dama que está sentada allí con el vestido rosado. Mire hacia acá, hermana; Ud. no tiene tarjeta de oración, ¿verdad? Sufriendo con un cáncer. ¿No es correcto eso? Póngase de pie. Ahora, váyase a casa y sea sana y olvídese de su cáncer; se ha ido de Ud., hermana. Ud. no tiene ninguno.

69 ¿Le creen al Señor? Uds. con sus tarjetas de oración ahora, Z 1 al 50, formen una línea aquí, en orden numérico, 1, 2, 3, 4, 5, y así sucesivamente. Cuando uno está orando por los enfermos y hablándoles, entre más ora, entre más le habla a la persona, más sabe uno acerca de ellos.

70 Les voy a pedir a mis hermanos ministros, si gustan, que se paren aquí atrás por un momento.
La razón por la que dije que alguien sin una tarjeta de oración, es porque algunos de ellos piensan, Uds. saben que, mirando la tarjeta de oración, que pensando la persona acerca de eso, que sería telepatía mental. Pero no lo es. Yo escojo a esos que no tienen tarjetas de oración. Eso no importa. Cualquiera en la audiencia, no haría ninguna diferencia; Uds. saben eso. La gente viene aquí y se les dice de cosas que ellos hicieron cuando eran niñitos, y demás. ¿No es correcto eso? Y eso no es telepatía mental, para nada. Es el poder del Dios Todopoderoso.
Ahora, si Ud. no lo cree, nunca le hará bien. Pero si sí lo cree, es sanidad para Ud. Todos sean reverentes.
Ahora, traigan a esos con tarjetas de oración Z-1 a Z-50. Y permitan que se alineen en orden numérico, por aquí: Z-1, Z-Y luego inmediatamente después de eso, cuando esos pasen, vamos a alinear a todos los que deseen que se ore por ellos en ese pasillo, luego todos los que deseen que se ore por ellos en este pasillo, luego todos los que deseen que se ore por ellos en este pasillo, y todos los que deseen que se ore por ellos allá adelante. Y los traeremos alrededor, y oraremos por toda esta noche. ¿Uds. creen que podemos hacerlo? ¿Van Uds. a aceptarlo como su sanidad? Ahora, sólo permitan que esos se pongan de pie primero, que tienen tarjetas de oración.

71 Muy bien, hermana, ¿Ud. cree con todo su corazón? Sufre de tuberculosis, ¿no es así, hermana? Ud. ha tenido tuberculosis por bastante tiempo. ¿No es correcto eso? ¿Cómo sabría yo lo que estaba mal con Ud. si Dios no estuviera aquí? Sólo póngase de pie y permita, míreme sólo un momento, yo quiero hablarle.
Mire, Ud. es una desconocida; Ud. simplemente subió aquí arriba. Y cuando yo la miré, algo habló desde Ud.
Déjeme decirle, hermana, Ud. se está preocupando mucho también, ¿no es así? ¿Ah? Ud. ha tenido esto antes. ¿No es correcto eso? Y Ud. sanó, y teme que eso ha vuelto sobre Ud. otra vez. ¿No es correcto eso? Yo quiero que Ud. salga de aquí esta noche y crea con todo su corazón que está concluido, y Ud. estará bien. ¿Ud. me cree? Venga aquí.
Nuestro Padre celestial, bendecimos a nuestra hermana para su sanidad esta noche, en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Amén.
Ahora, mire hermana, deje de preocuparse. Vaya y baje de la plataforma, coma, tenga un tiempo gozoso en el Señor y esté bien.

72 Muy bien. Todos tan reverentes como puedan ahora. Un momento. Quiero que la unción baje sobre mí y luego le voy a pedir a los ministros que pasen aquí alrededor mío, así, de manera que podamos comenzar a orar por los enfermos.

73 Mañana en la noche queremos todo alineado aquí tan cerca como podamos para todo discernimiento, si no es posible. De modo que… Nosotros sabremos y el Espíritu Santo estará aquí para hablar con nosotros. Y miren, Él está aquí ahora mismo. Pero después de unas cuantas veces que yo puedo sentir la unción bajando muy intensamente, entonces comienza a moverse sobre la gente.
Muy bien, traigan al paciente.

74 ¿Es Ud. el paciente, señor? Muy bien. Ud. se ve bastante pálido; Ud. seguramente debe estar enfermo. ¿Ud. me cree como siervo de Dios? ¿Sí, sí, señor? Muy bien. Ud. está sufriendo de problemas del corazón, ¿no es así, hermano? Puede irse de la plataforma ahora, el Señor Jesucristo de Nazaret le sane.

75 Todos sean reverentes, todos, lo más reverentes que puedan ahora. Muy bien, sólo, nadie… Sean reverentes. Ahora, sólo en un momento. Miren, todos sean reverentes.

76 ¿Cómo está Ud., señor? Ud. le ama, ¿no es así? Qué maravilloso. Ud. tiene un buen y excelente espíritu, mi hermano. Dios le bendecirá. Y esa cosa terrible de la cual Ud. pensó que podía deshacerse, esa tuberculosis, que Ud. estaría bien y excelente y que Dios le sanaría. Él lo ha hecho. Así que Ud. puede irse de la plataforma ahora mismo. Vaya a los campos, adonde Ud. está queriendo ir, y Dios le bendiga, mi hermano.

77 Digamos: “Alabado sea el Señor”, todos. Traigan al paciente.
Ahora, ¿cómo está Ud., hermana? Mire, somos desconocidos, ¿no es así, hermana? Yo nunca la había visto a Ud. en mi vida. Algún… Ellos le dieron a Ud. una tarjeta de oración y tenía un número en ella, y Ud. se alineó según su número allí. ¿Es correcto eso? Y yo… Dios sabe que yo no sé lo que Ud. tiene escrito en su tarjeta de oración; eso no es nada para mí Yo no sé. Pero yo seré capaz de saber por medio de este don que Dios me ha dado, lo que anda mal con Ud. ¿Lo aceptará Ud.? Y si yo soy capaz, mediante el poder del Espíritu Santo, el cual Ud. siente ahora… ¿Es correcto eso? Ha estado teniendo muchos problemas.
Déjeme decirle algo ahora mientras lo veo. Veo la visión del caso. Ud. camina raro; hay algo… Es una artritis, ¿no es así? ¿No es correcto eso? Eso es correcto. Es ácido en su sangre, lo cual hace que Ud… Ud. se pone rígida y todo, ¿no es correcto eso? A veces le cuesta bastante, especialmente temprano en la mañana, cuando se levanta. ¿Es correcto eso?
¿Me creerá Ud. como el profeta de Dios? Baje de la plataforma y diga que Ud. está sana.

78 Los ministros acérquense acá, acérquense. Los ministros alinéense aquí arriba, sólo… No quiero meterme tan profundo bajo eso antes de que suceda. Muy bien.
Dios le bendiga, madre mía, y le sane.

79 Ahora, que los ministros se acerquen aquí en la fila. ¿Dónde está ese ministro, evangelista, el hermano Cain, que nunca tuvo su nombre…? Sí, es un rey de oración, Cain. Si él está que, tráiganlo a él aquí también. Y pónganse aquí en fila ministros, una fila doble, justo a lo largo del lado aquí ahora. Todos alinéense de esta manera ahora, acá, sí, eso es, por aquí abajo.
Ahora, Uds. que están parados allá en la línea… Ahora, ujieres, quiero que vigilen la línea. Ujieres, aquí enfrente. Quiero que vigilen la línea. Y tan pronto como esta línea salga, dejen que ellos allá se levanten, luego éstos aquí.
Y cada uno de Uds. ahora, juntos, encomendémonos. Todos Uds. que quieran ser sanados esta noche, coloquen su mano sobre su corazón.
Dios Todopoderoso, oye la oración de Tu siervo. Tú no ves, Tú ves al gorrión caer, y yo sé que Tú ves a estas personas. Y yo ruego, Padre, que Tú sanes a cada uno de ellos. Y ahora junto con ellos, nosotros nos encomendamos a Ti para sanidad del cuerpo, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén.

80 Que las bendiciones de Dios reposen sobre todos Uds. mientras que vienen. Ahora, reverentemente, dejen que algunos de los ministros se coloquen en fila aquí ahora, de este lado aquí también, hermanos, una doble fila acá. Y los quiero de tal manera que Uds. puedan poner sus…
Deja que la dama se pare allí, eso está bien, Billy. Eso está bien, que los ministros se paren allí mismo. Muy bien.
Ahora, vamos hermanos, si todos Uds. desean meterse en la línea aquí, y colóquense aquí en fila y estén parados para orar.

81 Ahora, quiero que la audiencia vea que yo estoy tratando lo mejor posible de poner a Jesús delante de Uds., y a mis hermanos delante de Uds. ¿Ven? Yo amo a estos hombres. Ellos son siervos de Dios; son hijos de Dios. Si vamos al cielo, estamos sólo…
Muy bien, hermano Cain, venga acá y párese aquí para que así pueda orar por estas personas también. Quiero que se pare justo aquí.
El hermano Cain estará representado aquí en las noches que vienen. Ahora, yo quiero que vengan a oírlo. Y miren, estamos parados aquí ahora para orar por los enfermos. Ahora, todos lo más reverente posible. Ahora, mientras la gente comienza a venir…
Ahora, yo quiero que Uds. miren hacia acá. Miren, habrá mucha gente sanada aquí esta noche, porque estos ministros van a poner las manos sobre ellos, y Dios los va a sanar conforme a su fe.

82 Miren, este don de saber, de ciencia y demás así, como digo, sólo porque eso no caiga sobre esos hermanos… Puede ser que nunca caiga; no creo que lo haga mientras yo viva. Después de que yo me vaya, probablemente venga sobre alguien. Pero miren, porque el Espíritu Santo, el mismo Ángel ya ha dicho eso. Así que yo sé que eso es de esa manera.

83 Ahora, fíjense. Pero estos hombres están llamados por Dios a orar por los enfermos igual que cualquiera está llamado (¿Ven?), igual que cualquiera. Ahora, mientras ellos ponen sus manos sobre los enfermos, quiero que Uds. vigilen ahora, mientras nuestro hermanito Cain aquí, y estos otros, ponen sus manos sobre los enfermos, y estos pastores. Observen lo que les sucede a los enfermos. Si ellos creen y pasan por esta plataforma, ellos serán sanados.
Los inválidos colocarán sus bastones aquí. Los catres que los ujieres cargan, dejen su catre aquí. Colóquelo allí en ese lugar y váyase. Las sillas de ruedas, empujen sus sillas de ruedas hacia acá, y váyanse por aquí.
¿Van Uds. a hacerlo? ¿Le están creyendo a Dios? ¿Le están aceptando? Amigos, ya dejen de jugar, vamos, seamos serios con Dios aquí, ahora mismo.
Muy bien. Quiero sólo un poquito de unción, para así poder ver lo que está ocurriendo. Ahora, esperen un momento, quiero ponerme aquí atrás donde Uds. puedan ver a los ministros juntándose, y que yo sea uno de ellos poniendo las manos sobre los enfermos. Miren, reverentemente.
Ahora, ¿cuál es el paciente? ¿Dónde está el paciente?

84 ¿Es Ud. la paciente, hermana? Muy bien, venga aquí. Ud. sabe que no hay ninguna conexión entre Ud. y yo. Yo no sé nada acerca de Ud. ¿Es correcto eso?
Ahora, esto va a ser más difícil. Desde luego, estando este grupo de ministros y todos, diferentes espíritus humanos moviéndose.
Ahora, hermanos, por favor, sólo sean muy reverentes y no pongan su mente en mí, sólo estén mirando.
Quiero que en esta dirección hacia mí, hermana, y crea con todo su corazón. Muy bien. ¿Me acepta Ud. como profeta de Dios? ¿Cree Ud. que lo que yo digo es la verdad? Sí.
Veo una dama parada frente a mí. Ud. tiene muchas cosas que no están bien. Ud. tiene un problema que la ha molestado por mucho tiempo, y Ud. está sufriendo de una artritis. ¿No es correcto eso? Una vieja condición femenina ha estado allí por mucho tiempo. ¿No es correcto eso? Muy bien, levante sus manos así y diga: “Señor Jesús, yo ahora te acepto como mi Sanador personal, ahora mismo. Y Sanador mío, yo ahora soy sanada por Tus llagas”.
Levante sus manos y diga: “Alabado sea el Señor”. Mire, levante sus piernas para arriba y para abajo, así. Ud. no tiene más artritis, hermana. El problema femenino se ha detenido, y Ud. se va completamente sana.

85 Muy bien, traigan al próximo paciente aquí.
Venga aquí, señora. Mire, Ud. es una desconocida para mí, ¿no es así? Deseo que se voltee hacia acá sólo un poco, hacia acá. Yo no la conozco, y Ud. no me conoce a mí. Somos totalmente desconocidos. Pero estamos conscientes de que algo está ocurriendo aquí, ¿no es así? Ud. lo sabe. Y mientras yo le estoy hablando, Ud. sabe que está siendo contactada por algún Ser de algún tipo, ¿no es correcto eso, en la esfera sobrenatural?

86 Mire, delante de mí está una mesa con comida, y una mujer rechazándola. Ud. tiene problemas estomacales. ¿No es correcto eso? Vaya y coma lo que desee; Jesucristo le sanará.
Ahora, mis amigos cristianos, ¿creen Uds., mis hermanos? ¿Creen Uds. que el Espíritu de Dios está en medio nuestro? ¿Se juntarán aquí alrededor entonces?
Todos en la audiencia, con sus rostros inclinados, oremos ahora mientras estas personas pasan por la línea, ahora mientras pasan. Muy bien. Todos inclinen sus rostros y oren.
Canten “Sólo Creed” allá en la audiencia, Uds., mientas ellos pasan. Ministros pongan sus manos sobre los enfermos ahora, mientras ellos pasan. Todos en oración ahora, mientras cantamos.
Sólo Creed,
Ahora, mientras Uds. pasan, crean. [El hermano Branham continúa orando por la gente].

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