S.550 58-0309E  ¿Se Irá La Iglesia Antes De La Tribulación? 

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OBRAS DEL MENSAJE

¿Se Irá La Iglesia Antes De La Tribulación?

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

58-0309e

1 Inclinemos nuestros rostros sólo por un momento para orar.

2 Santísimo y justo Dios, queremos darte las gracias por Tu amorosa bondad, porque para nosotros es mejor que la misma vida. Y rogamos que te encuentres con nosotros en una manera muy especial en esta noche, y nos des de Tus bendiciones. Permítenos ver la gran mano extendida de nuestro amoroso Salvador, para ministrar a los enfermos y a los afligidos. Y para dar una mano de bienvenida a todos los que estén fatigados en el camino de pecado en esta noche. Para invitarlos a la casa del Padre donde se espera que ellos estén.

3 Te pedimos que recuerdes aquellos que se han extraviado del camino recto y angosto, que ellos también puedan regresar nuevamente al compañerismo del Padre.

4 Y rogamos en esta noche, Señor, que abras los oídos de la gente para oír el Evangelio, y que circuncides los labios del orador. Y déjanos solamente ser usados para Tu gloria. Y que al final de este servicio, cuando salimos a nuestros diferentes lugares, que podamos decir como aquellos que venían de Emaús, “¿No ardían nuestros corazones en nosotros mientras El nos hablaba en el camino”? Porque te lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo el Señor Jesús. Amén.

5 Deseo leer algo de las Escrituras en esta noche, del capítulo 17 de San Lucas y comenzando con el versículo 26.

Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.

Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.

Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

6 Y como un texto, deseo tomar de Génesis, capítulo 19 el versículo 22.

Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí.

7 Esta mañana, yo estaba hablando de los juicios venideros, y esta noche deseo continuar. Nosotros podemos sentir los vientos calientes de los juicios cercanos del Dios Todopoderoso. Y a medida que comenzamos a sentir estas cosas, nos conviene vigilar a dónde estamos viviendo, y la hora que estamos atravesando.

8 Y hace algún tiempo, fue mi privilegio visitar la India. Y justo antes de llegar a la India, tuvieron aquel gran terremoto. Y yo estaba leyendo en los periódicos en la India, que como unos dos días antes de que el terremoto llegara, aparentemente sabían que algo estaba mal; todos los pajaritos que viven en las cavidades en las grandes construcciones, y vivían a lo largo de los grandes muros de piedra. Gran parte de la India tiene muros de piedra. Y todos los pajaritos que tenían sus nidos en esas cavidades, dejaron los muros. Y todo el ganado que normalmente se paraba alrededor de los grandes edificios, por la tarde, en la sombra, y alrededor de los grandes muros de piedra; por aproximadamente dos días antes del terremoto, todos estos animales y pajaritos salieron a pararse allá al campo abierto.

9 ¿Ven? Había algo en esto, que Dios estaba cuidando de Sus pajaritos y de Sus animales. Uds. saben, el mismo Dios que los encaminó al arca, en los días antiguos, cuando fueron destruidos por agua, en la predicación de Noé, ese mismo Dios todavía vive y reina hoy, y El tiene control de Sus seres.

10 Y yo estaba pensando, “Si Dios fue tan cuidadoso de Sus pajaritos, y de Su ganado y ovejas, de alejarlos de la destrucción antes que azotara, ¡cuánto más cuidadoso no será de Sus hijos que han nacido de Su Espíritu, lavados en Su Sangre. El tiene cuidado de ellos”. Y así como El les advirtió a los pajaritos que se fueran de sus habitaciones, yo verdaderamente creo que El está advirtiendo a Su pueblo, hoy. Así como vemos las grandes señales de Su Venida a la mano, yo creo que Dios está advirtiendo a Su pueblo que se junten, y del gran llamamiento fuera en este último día.

11 Mi tema en esta noche es: ¿Se Irá La Iglesia Antes De La Tribulación?

12 Ahora, es más tarde de lo que Uds. piensan. Es tan tarde, hasta que creo que es casi demasiado tarde en América. Estamos justo al fin del camino. Y en esta mañana, mientras yo estaba predicando sobre Babilonia y sus condiciones, pensé que sería muy bueno traer algo de la Biblia esta noche, para mostrar qué tan cerca estamos a la Venida del Señor. Y podemos ver con nuestro ojo natural que algo está por suceder.

13 Hay tal disturbio entre la gente, es muy difícil tratar de tener un avivamiento. Las iglesias son tan diferentes, y peleándose entre sí mismas, por causa de las barreras denominacionales. Y parece que los Cristianos están tan nerviosos y perturbados. Pero saben, es raro, pero nuestro Señor dijo que “cuando estas cosas comenzaren a acontecer”, que miráramos hacia arriba, porque nuestra redención estaría muy cercana.

14 Y al ver Su gran misericordia, a medida que es proyectada hacia nosotros, viendo las grandes señales y maravillas de Sus manos, que en unos minutos nuestros ojos serán abiertos, para ver. Y luego nos da esta solemne consolación, de saber que el Dios de la Biblia aún vive hoy. Y El ama a Sus hijos, y les está dando advertencia. Y aquellos que son de una mente espiritual salen fuera.

15 Y notamos que los días de que Jesús estaba hablando, El dijo, “Así como fue en los días de Noé, y en los días de Lot”.

16 Ahora, en cada empalme del tiempo, Dios siempre ha dado una llamada de misericordia antes de una llamada de juicio.

17 Ahora si Uds. son historiadores, y yo he estado estudiando historia esta semana, y las últimas dos o tres semanas, Los Padres Antes de Nicea, de la antigua historia de la iglesia antes del Concilio de Nicea, y después se formó la iglesia católica en los mil quinientos años de la Edad del Oscurantismo. Y yo veo que en esos escritos de Nicea, o el Concilio antes de Nicea, ellos estaban experimentando lo mismo que tenemos hoy. ¡Oh, cómo se repite!

18 Y al ver la condición de la iglesia, la condición de la gente, y las señales de los tiempos; están escritas por todos lados.

19 Ahora, antes de que Dios haga algo, en cada empalme del tiempo, El siempre manda misericordia, un Angel, un profeta, un Mensaje. Y como ha sucedido en cada ocasión, siempre ha sido todo rechazado. La iglesia no quiere recibirlo.

20 Noé. El habló de Noé aquí. Y él predicó ciento veinte años. Y aunque su mensaje era misericordia, la gente falló en prestar atención a sus enseñanzas. Era algo que era para salvarlos, pero sin embargo ellos no quisieron escuchar. ¡Y si ese no es un cuadro hermoso de los tiempos de hoy!

21 Ahora, Ud. podrá decirme, “Hermano Branham, ¿cómo puede Ud. decir ‘hermoso’ y pintarnos el cuadro que nos está pintando”?

22 Es hermoso porque el Señor Jesús viene pronto por Su Iglesia, y ese es el más hermoso pensamiento que cualquier criatura de Dios pudiera imaginar; de salir de este caos y entrar en Su bendita Gloria, donde lo viejo será joven, y el enfermo será sanado para siempre. No habrá más penas o aflicción. ¡Esa es la cosa más hermosa que yo pudiera imaginar! Y qué bendito es para aquellos que esperan ese tiempo de reunión.

23 Ahora nos damos cuenta, como Jesús se refirió a los días de Noé. Volvamos, porque El dijo, “Tomen un ejemplo de ese día”.

24 Ahora cuando Caín y Abel. Cuando Caín hubo matado a Abel, y después Set tomó su lugar. Encontramos que Satanás estaba tratando de destruir aquella Simiente que debía venir, que Dios había prometido, que “la Simiente de la mujer heriría la cabeza de la simiente de la serpiente”. Y Satanás estaba tratando de destruir aquella Simiente real, y pensó que lo había logrado cuando destruyó a Abel. Pero Dios levantó a Set en su lugar. Un muy hermoso cuadro de la muerte y resurrección de Cristo, y de la venida de la Simiente real.

25 Entonces es muy notable ver cómo, en el lado de Caín, se volvieron muy religiosos. Y era gente que asistía a la iglesia. Y también Caín era una persona que asistía a la iglesia. El adoraba al Señor. El construyó un altar. El pertenecía a la iglesia. El pagó sus deudas. En todo aspecto a la vista de los hombres, él era un verdadero creyente.

26 Pero sólo hay tres clases de gente, que son: creyentes, incrédulos y creyentes manufacturados. Y el mundo aún está lleno de ellos en esta noche.

27 Y Caín sólo estaba fingiendo que creía. Y de su linaje salió un gran grupo de gente que asistía a la iglesia, gente muy religiosa.

28 Ahora, esto está muy fuera de lo común, pero ¿notaron que de su lado vino la raza culta y educada? La Biblia lo dice claramente. El dijo, “Ellos estaban edificando, y haciendo grandes cosas”. Ciencia salió del linaje de Caín. Y los grandes científicos, los doctores y los grandes hombres salieron del linaje de Caín.

29 Pero del otro lado era gente pobre, gente campesina; pero era gente que creía que su Dios era real. ¡Oh Dios, cuéntame a mí con ellos!

30 Y justo antes de que viniera el tiempo del fin, hubo una gran confusión. Y por el lado de la iglesia, parecía que había ganado, igual como hoy, a favor de la ciencia.

31 Y otra gran cosa, El dijo: “Allá estaban construyendo”. Jamás ha habido un tiempo de la historia, cuando la construcción haya sido tan grande como es hoy. Es una de las señales del tiempo del fin. Nunca hemos tenido semejante tiempo de construcción. Y ahora, aun aquí en nuestra pequeña ciudad, ya no puedo encontrar suficiente espacio para ir a cazar conejos. Todo se ha convertido en proyectos de vivienda, sólo construyendo y plantando. Y si abrimos nuestros ojos, es una de las señales de Dios que el fin está a la mano.

32 Y estábamos predicando esta mañana, sobre los sputniks [satélites rusos] y los misiles, y cómo es que desde Moscú, pueden dirigir un misil al centro de la 4a calle aquí en Louisville, sin ellos salir de Moscú. Y eso producirá un hueco en la tierra de ciento setenta y cinco pies [52 metros] de profundidad, con una circunferencia de ciento cincuenta millas [242 km]. Así de grande sería el hueco. Con tres destruirían el mundo entero, sacudiéndolo de su órbita. La ciencia, ¿pueden ver de qué lado está? Está del lado malvado.

33 Dios espera que Sus hijos confíen en El para todo lo que tienen. Pero nosotros queremos confiar en la mano del hombre. Yo prefiero tener mis esperanzas ancladas en Cristo, tomando mi lugar solemne en Su gracia y misericordia, que con cualquier grupo de gente educada que forman su organización, diciendo: “Este es el camino”. Cristo dijo, “Yo soy el Camino, la Verdad y la Luz. Nadie viene al Padre sino por Mí”.

34 Por lo tanto, pueden ver que es un gran día de educación. Es un gran día de conflicto mundial. Y en el medio de todo eso, ellos debieron haber tenido un mundo científico más avanzado de lo que tenemos ahora. Ellos construyeron las pirámides. No tenemos ninguna cosa para construir las pirámides, si en alguna ocasión han estado por allí. Yo he estado allí, en Egipto, y en las de México. Y a la altura de lo que serían cuadras, están piedras gigantescas que pesarían cientos de toneladas, instaladas en lo más alto de esa tremenda construcción. Y están tan perfectamente talladas que ni siquiera hay espacio para una hoja de afeitar; fueron labradas con tal perfección. ¡Oh, qué día de ciencia! Y, también, está colocada tan perfectamente en el centro de la tierra, que no importa donde esté el sol, nunca hay sombra a su alrededor. Dudo que lo pudiéramos igualar hoy con nuestra ciencia moderna.

35 Pero Jesús dijo, “Así como fue en ese día, así será en la venida del Hijo de Dios”. Ahora, y Noé predicó ciento veinte años, y noten, se burlaron de él.

36 Ahora, Jesús también dijo, que, “Así como fue en los días de Lot, así será”. En los días de Lot, ellos comían, bebían, se casaban, y se daban en casamiento, plantaban, edificaban, vendían y compraban.

37 Oh, jamás ha habido un día en que hubiera tanto comercio como hoy, ventas de carros usados y de todo. Tanto así que uno puede comprar una nevera este año, y pagar cuatrocientos o quinientos dólares, y el próximo año nadie la quiere. Ya está fuera de moda. ¿No pueden ver cómo el mundo comercial les tiene la nariz pegada a la piedra de afilar? Uno puede comprar un carro este año, y para el año siguiente probablemente estará tan bueno como el que se pudiera comprar entonces, pero se habrá devaluado mil dólares porque le cambiaron la tapa del radiador, o porque le han hecho cualquier tontera. Es pura publicidad para dar cumplimiento a la Biblia.

“Así como fue en los días de Noé, y en los días de Lot”.

38 Aunque en cada ocasión Angeles aparecieron, se levantaron profetas, y sus mensajes siempre han sido gracia, misericordia, y liberación. El mensaje de Dios siempre ha sido liberación, justamente antes del tiempo del fin. Revíselo a través de las Escrituras. Como fue que Noé predicó liberación, y aquellos se rieron, y se burlaron y se mofaron.

39 Y así como fue en aquellos días, es igual hoy. Y cuando uno sale con un Mensaje, que Cristo ha resucitado de entre los muertos, así como El prometió que El se mostraría. Los de hoy hacen con ese Mensaje, igual como aquellos hicieron con el Mensaje de los días pasados.

40 Lot salió entre los de Sodoma, e hizo lo mejor que pudo para que sus parientes escucharan el Mensaje del Angel, pero ellos se burlaron de él y dijeron que él estaba bromeando.

41 ¡Oh, qué cuadro de este día presente! Cuando uno les trae el Mensaje de liberación de Dios, ellos dicen, “Ud. está haciendo burla de la religión. Ud. está tratando de personificar algo”. ¡Son de la misma clase de gente! ¡Qué hora en la que estamos viviendo! “Bueno, ellos piensan que son los únicos que van a ser salvos. Piensan que son los únicos predicando el Evangelio”.

42 Jesús dijo, “Estas señales seguirán a los que creen”. No es mi palabra. Es Su Palabra.

43 Y noten. Quiero que noten rápidamente el tipo de mensaje que era. Oh esto me regocija el corazón. Cuando pienso en Sodoma y Gomorra, que se habían contaminado a tal grado moralmente, que habían pervertidos por todos lados.

44 Pero justo antes de la gran destrucción final, Dios les mandó un profeta. Y estoy pensando que El también les mandó un Angel, y quiero que noten el Mensaje del Angel. Abraham, el cual había escogido el camino con los pocos despreciados del Señor, salió al desierto donde las tierras no eran productivas.

45 Y Lot fue allá y se volvió alcalde de la ciudad, y fue un gran hombre entre el pecado. Yo preferiría no ser tan popular, y a la vez estar correcto con Dios. Pero Lot era muy popular, y él se sentaba en las calles, y en las puertas de la ciudad. El era juez de lo que podía entrar y lo que no podía entrar. Y allí estaba él, entregando su vida a fornicaciones, y sabiendo que tales cosas sucedían en su ciudad.

46 ¡Si ese no es el cuadro exacto de hoy, en nuestra nación; programas sin censura, toda clase de tonterías, cosas malas, maquinaciones! Oh, ellos podrían desbaratar todo eso, si quisieran, pero no quieren. Y ellos no pueden hacerlo, porque Dios dijo que sería de esta manera. ¡Si ellos sólo pudieran abrir sus ojos y pudieran entender!

47 Y noten, justo antes de que llegara la gran hora decisiva. Abraham y Sara, quienes se sentaban debajo del árbol de roble, un día mientras estaban sentados allí, Sara vio que venían algunos Hombres. Y ella partió hacia la tienda.

48 Qué diferencia, a las mujeres de este día, y qué tan diferente hubiese sido allá en Sodoma. Cuando se aproxima la hora en que los hombres vienen hacia la casa, ellas se visten con sus ropitas cortas y salen a cortar el césped. ¡Qué diferencia!

49 Pero Sara se retiró a la tienda. Y cuando lo hizo, estos Hombres llegaron. Y Abraham los miró. Ellos parecían ser Hombres de extrañas apariencias. Y uno de ellos parecía ser el vocero, y se sentó y empezó a hablar con Abraham.

50 Abraham dijo, “Siéntense aquí, y yo traeré un poco de agua, y les lavaré los pies. Y amasaré un poco de pan. Y nos alistaremos, y podrán comer un poco de carne, y después pueden seguir”.

51 Y cuando corrió al rebaño, y encontró el ternero engordado, y lo mató. Le dijo a Sara que amasara un poco de pan y que hiciera algunas tortas.

52 Y él habló con el Hombre. Yo creo que de alguna manera u otra, Abraham sabía quien era Aquel. Y el Hombre que era el vocero, tenía Su espalda hacia la tienda. El era el Mensajero de ese día. Y El dijo, “Abraham, voy a visitarte de acuerdo a la promesa de hace veinticinco años. Yo te hice una promesa, y la voy a cumplir”.

53 ¡Oh, bendito sea el Nombre del Señor! Dios hizo una promesa: “En los últimos días El derramaría de Su Espíritu sobre toda carne,” y El la cumplirá. Jesús hizo una promesa y dijo, “Las cosas que Yo hago, también vosotros las haréis,” y El la cumplirá, porque El es justo.

54 Y Abraham le miró. Y El dijo: “Como a este tiempo del mes que entra, de acuerdo a la vida,” eso era con Sara, “voy a visitarte, y Sara va a traer el bebé que te prometí”. Ahora Abraham tenía cien años y Sara noventa.

55 Y Sara, detrás del Angel, dentro de la tienda, se rió.

56 Y el Angel, con Su espalda volteada, dijo, “¿Por qué se ha reído Sara?” Ese era el Mensajero. Oh, ¿se dan cuenta a lo que me refiero? ¿Qué clase de telepatía mental fue aquello, con su espalda hacia la tienda, y ella adentro? Y ella se sonrío. Y El dijo, “¿Por qué se ha reído ella”? El lo supo. Y ese fue el último Mensaje antes que Sodoma y Gomorra se quemaran. Hermano, si Ud. lo escucha en esta noche, este es ahora el último Mensaje antes que este mundo se queme. ¿Ven la naturaleza del Angel? ¿Quién era ese Angel? Era Dios.

57 Recuerden, Abraham le llamó, “Señor”. Y la traducción de eso es “Elohim, el gran y poderoso Jehová”. Era Jesucristo reencarnado.

58 Alguien dijo, “¿Ud. quiere decir que ese era? ¿Cómo obtuvo El ese cuerpo”?

59 Pues, El simplemente llamó a esos dos Angeles, y sopló un pequeño soplo, de esta manera, y los átomos, calcio y potasio se unieron, y Gabriel se metió en uno, y otro Angel en el otro. Y creó uno para El mismo.

60 ¡Bendito sea Su santo Nombre! Estoy tan contento en esta noche, sabiendo que El mismo Dios Todopoderoso, que pudo hacer para Sí mismo un cuerpo en qué vivir — mi confianza está en El — que algún día El levantará este cuerpo, así como prometió hacerlo.

61 Y El está en nuestros medios, haciendo lo mismo que hizo allá. Oh, alabado sea Su glorioso Nombre; dándonos advertencia, hablándonos, diciéndonos que nos alistemos. Desde luego, El dijo, “Un poco y el mundo no me verá más. Pero vosotros me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo”. ¡Qué hora en la que estamos viviendo!

62 Noten, el Angel que trajo el fuego, fue el mismo que obró ese milagro. Y todos sabemos que el mundo será destruido la próxima vez por fuego. Y el Angel que fue enviado a Sodoma y Gomorra… Miren lo que Jesús dijo. Oh, me emociona tanto el alma al llegar a esto: “Así como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del Hombre”. ¿Qué hizo el Angel? El tenía el espíritu de discernimiento. Y El dijo, “Así como fue entonces, así también será cuando el Hijo del Hombre está siendo revelado del Cielo”. ¿Lo ven? Sólo piensen, que en nuestros medios ahora mismo, está el mismo Angel de Dios, el cual es ningún otro que el Señor Jesucristo en forma del Espíritu Santo. Está en nuestros medios, “En aquel día.” Y El era Dios, y ese era Su Mensaje justo antes que viniera la destrucción.

63 Ahora notamos que era un Mensaje de liberación. El bajó allá y trató de liberar el pueblo, y ellos rehusaron escucharle.

64 Y hoy, es lo mismo con nuestra nación, entre nuestra gente. He tenido el privilegio de ver a nuestro Señor Jesús, en las reuniones, obrar señales y maravillas, y grandes cosas. Y la gente realmente se para en la plataforma, y saben — más allá de alguna sombra de duda — que el gran inmortal e infinito Dios está presente y obrando la misma clase de milagro; y se paran allí a mascar chicle, y se van de la plataforma sin ningún cuidado. A ellos no les importa.

65 A mí me parece, que si un hombre tuviere lo mínimo de espiritualidad, o el Espíritu de Dios en él, y que él viera al Señor Jesús hacer exactamente lo que dijo que haría, eso le emocionaría el corazón de tal manera, que él ya no pudiera contenerse y quedarse quieto. El encendería la nación con el Mensaje. El dijo, “Así como fue en aquellos días, así será”.

66 El mensaje salió, y aquellos se burlaron y se mofaron, como si alguien estuviera contando un cuento de fantasía. Pero aquello era de misericordia, y era de gracia, y era de liberación. ¡Oh, hermano!

67 Y el Angel en aquella mañana, le dijo a Lot, después de que había dado el mensaje: “Apresúrate, ven aquí, porque no puedo hacer nada hasta que hallas venido aquí”. Ahora quiero que noten esto, porque tenemos que cortar esto, por causa de la línea de oración. ¿Notaron lo que dijo el Angel? “No puedo hacer nada hasta que hallas venido aquí”. ¿Qué fue? Era un mensaje de liberación. Y antes de que una partícula de fuego pudiera caer del Cielo, Lot tenía que salir de Sodoma.

68 Y antes de que una gota de lluvia cayera del Cielo, Noé entró en el arca.

69 Y antes de que la bomba atómica pueda herir esta nación, la Iglesia se irá en el Rapto, para encontrar al Señor Jesús. Y si los sputniks y los misiles están listos, y los gatillos están en posición, los Angeles están todos parados en orden. ¡Aleluya! Los grandes pasillos del Cielo están llenos de multitudes. Las arpas están afinadas. Las grandes bandas ya ensayaron. Hay un tiempo de recepción a la mano para la Iglesia del Dios viviente, que ha estado esperando Su Venida. Todo está en orden. Estoy tan contento. Estoy cansado. ¡Oh, esa hora tan tremenda!

70 ¡Y pensar que nosotros hemos tenido una parte en este empalme de tiempo! Recuerden, “Así será en la venida del Hijo del Hombre, cuando el Hijo del Hombre sea revelado del Cielo”.

Ahora recuerden, antes de caer la lluvia, Noé estaba en el arca.

71 Antes que cayera el fuego, Lot estaba fuera de Sodoma. Porque, el Angel dijo, “No puedo hacer nada hasta que hayas venido aquí. Tengo la palanca en mi mano, para jalar y hacer que los fuegos caigan del Cielo”.

72 Y pienso que así es exactamente. El Angel de destrucción está deteniendo la mano de Rusia, con las bombas atómicas; hasta que la Iglesia se junte, y sea un gran Cuerpo de Cristo. “No puedo hacer nada hasta que vengas aquí”. ¡Oh, si esa no es una bendita seguridad!

73 Y si vemos todo colocado en orden, el arrebatamiento de la Iglesia está en orden. Aquí está el Angel de Dios con el mismo Mensaje, obrando las mismas señales, las mismas maravillas, todo puesto en orden. Tabernáculo Branham, hace aproximadamente veinticinco años, hablé desde este mismo púlpito y les dije que un día estas cosas ocurrirían. ¡Y aquí está! Estamos en el tiempo del fin. El empalme está aquí. Estamos próximos a la hora de ir a Casa para la Iglesia.

74 Los críticos burlándose, mofándose, como lo hicieron allá con el Rey Nabucodonosor y Beltsasar. Así también fue en los días de Noé. También fue así en los días de Lot. Y están haciendo lo mismo hoy.

“No puedo hacer nada hasta que hayas venido aquí”.

75 Quiero que noten, Lot salió de algo que lo hubiera destruido; y Noé entró en algo que lo salvaría. Y ese es tipo de la Iglesia. Nosotros salimos del mundo, y lejos de esta edad de Elvis Presley y Arthur Godfrey, en la que vivimos. ¡Salgan del mundo y entren en Cristo! Salgan del mundo. “Los que son del mundo, perecerán con el mundo.” Aquéllos que están en Cristo se irían con Cristo a Casa. “Porque aquellos que duermen en Cristo, Dios traerá con El cuando El venga”. Nosotros salimos del mundo, para entrar en Cristo para la seguridad. ¡Oh!

76 “Pero yo no puedo hacer nada hasta que hayas venido aquí”. Me gusta eso. “¡Aprisa! ¡Escapen!” El Mensaje era urgente. “¡Aprisa! ¡Aprisa! ¡Escapen!”

77 ¡Bendito sea el Nombre del Señor! Jesús prometió que este Evangelio sería predicado. Eso ha estado ocurriendo por años y años. Y aquí está en el tiempo del fin, la última gran señal. Justo antes que los Angeles gritaran, “Aprisa”, El volteó y dijo, “¿Por qué se ha reído Sara?” El Angel de destrucción, El dijo, “He oído de sus pecados, y he descendido para ver si es así”. Y El encontró que era la verdad. Y el Mensaje fue gracia y misericordia y liberación. Pero, “¡Aprisa! ¡Aprisa!”

78 Oh, hijos, no se queden atontados y pensativos. ¡Apúrense! ¡Apúrense! ¡Rápidamente! El tiempo está a la mano. Corran (¿a dónde?) lejos como hicieron los pajaritos. Aléjense de esos grandes muros modernos de Babilonia, estas antiguas denominaciones que dicen, “No hay diferencia en los tiempos”. Estas grandes iglesias incrédulas que dicen, “No hay tal cosa como sanidad Divina. No hay milagros”. Aléjense de estos muros, porque se van a derrumbar. Van a caer en destrucción y derrota, porque mi Dios así lo dijo.

79 ¡Corran rápido hacia el Calvario! Si los pájaros huyeron a los árboles, Uds. también huyan al árbol, ese madero donde Cristo fue crucificado. Allí dependa de Su misericordia, y clame a Dios hasta que haya pasado la tormenta.

80 ¡Aprisa! ¡Escapen! “Vayan allí, porque no puedo hacer nada hasta que salgan afuera”. El está esperando en Ud. Aléjense de estas cosas modernas. Apártese de la televisión cuando pasan esa clase de programas. Apaguen ese radio cuando comience el rock-and-roll. Actúe como una dama. Vístase como una dama. Actúe como un hombre. Vístase como un hombre. Hable como un Cristiano. Viva como un Cristiano. Queme todos los puentes. ¡Aprisa! ¡Salgan! Destrucción está a la mano. Dios está harto y disgustado.

81 Oh, es más tarde de lo que Uds. piensan. La hora está a la mano. La misericordia del Angel, el Angel de misericordia, que envió Su Mensaje, está presente aquí esta noche. ¿Lo creen Uds.? [La congregación dice, “Amén”.] ¿Tendrá la iglesia que subir antes del período de la Tribulación? [“Amén”.]

82 Miren. Israel entró a Gosén; y Egipto entró en tinieblas. Egipto entró en Gosén, y fue llevado a la tierra prometida. Egipto entró en tinieblas, y fue enterrado en el Mar Muerto.

83 ¡Aprisa! ¡Aprisa! ¡Escapen! Esa podrá ser su última oportunidad. Y recuerden, vemos los misiles preparados. Los oímos, lo vemos en el periódico. El mundo entero está temblando, todo lo que Dios ha dicho está aconteciendo.

84 Entonces ¿qué de todo esto? “En el día cuando el Hijo del Hombre sea revelado del Cielo.” ¿Qué es el Hijo del Hombre siendo revelado? Jesucristo el mismo, ayer, y hoy, y por los siglos. Miren el versículo 21 ó el versículo 30, sí.

Aun así será en los días en que el Hijo del Hombre sea revelado del Cielo.

85 ¿Qué es? Este Mensaje… Esto no ha ocurrido desde que Jesús estuvo en la tierra. Y aquí está al final de la edad gentil. Vamos a mirarlo por un momento, y píensenlo bien.

86 Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, El no profesó ser sanador. El dijo, “No soy yo el que hace las obras; es mi Padre, pero yo sólo hago lo que El Padre me muestra que haga”. San Juan 5:19, El dijo: “De cierto, de cierto te digo, El Hijo no puede hacer nada en sí mismo, sino lo que ve al Padre hacer”.

87 Si notan a Felipe, cuando recién se convirtió. No… El comenzó Su ministerio, el Señor Jesús. ¿Qué pasó?

88 Veamos cómo el Hijo del Hombre se ha de revelar a sí mismo. Si El es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, El tendrá que revelarse a sí mismo como lo hizo ayer; y si se revela igual entonces tendrá que revelar el mismo Mensaje. Mantengan silencio y vean.

89 Cuando Pedro vino a El después de haber ministrado en San Juan 1. Pedro llegó ante El, pero entonces no era llamado Pedro, tenía otro nombre. Y cuando llegó allí, El le dijo: “Tú eres Simón, y tu padre es Jonás”.

Aquel pescador pensó, “¿Cómo es que me conoce”?

90 Y luego Felipe, también de Betesda, dio la vuelta a la montaña, y encontró a un amigo, Natanael, debajo de un árbol, orando. Le dijo: “Ven, mira a quién hemos encontrado: Jesús de Nazaret, el hijo de José”.

Vean bien cómo El se reveló.

91 Y le respondió, “¿Podrá salir algo bueno de Nazaret?”

92 El dijo, “Ven y ve”. Esa es la mejor respuesta que cualquier hombre puede darle a otro. No critique el asunto, venga y averigüe por sí mismo. Oh, si sólo pudiéramos ser así de sinceros hoy.

93 Y en el camino de regreso, empezó a instruirle. “Pues,” le dijo, “Pedro, ayer, un hombre…Cefas, ¿tú conoces aquel pescador”?

“Sí”.

94 “El se presentó delante de este Hombre, y le dijo quién era y hasta quién era su padre”.

“Ah,” dijo Natanael, “yo no sé acerca de eso”.

95 Y cuando él llegó a donde estaba Jesús, en la línea donde El estaba orando por los enfermos, Jesús enfocó esos ojos en él, y le dijo, “He aquí un israelita, en quien no hay engaño”.

96 ¿Cómo supo que él era un israelita? Los griegos y todos los demás se vestían igual y no se distinguían. ¿Cómo supo El que éste era un israelita? Es que era Dios manifestado en carne. ¿Qué hizo? Lo miró y lo vio.

El dijo, “¿Cuándo me conociste, Rabí?”

97 El dijo, “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, Yo te vi”.

98 El dijo, “Eso lo afirma. Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.

99 Jesús dijo, “¿Crees porque te he dicho esto?” Dijo, “Entonces podrás ver mayores cosas que éstas”.

100 Pero el miembro incrédulo de la iglesia se quedó a un lado; y tan reverente y leal como lo pudiera ser. Ciertamente. Allí estaban parados con gran educación, y grandes experiencias teológicas de seminario. Y declararon, “Este Hombre es un adivino. El es Beelzebú”.

101 Jesús dijo, “Uds. dicen eso a Mí, y Yo les perdonaré. Pero cuando venga el Espíritu Santo y hace las mismas cosas, una sola palabra en contra de eso jamás será perdonada, ni en este mundo ni en el mundo venidero”.

102 Había una mujercita que tenía flujo de sangre. Y ella se abrió camino por toda la multitud y tocó Sus vestidura, porque ella había dicho entre sí misma: “Si puedo tocar al Hombre yo seré sana”. Ella lo tocó, y desapareció entre de la multitud, y se sentó por allí, o lo que haya hecho.

Y Jesús se volteó y dijo, “¿Quién me tocó?”

103 Pedro le amonestó y le dijo, “Mira, toda la multitud te está tocando. ¿Por qué dices, ‘Quién me tocó’”?

104 El dijo, “Pero me debilité. Virtud (o fuerza) salió de Mí”. Y El miró todo alrededor, con esos ojos, hasta que El la encontró. ¿Cómo lo hizo? No sabemos. Pero El es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Y El se reveló a la nación judía de esa manera.

105 Cuando El vino a los samaritanos, la mujer estaba junto al pozo, una hermosa mujer samaritana.

106 Recuerden, sólo hay tres naciones de gente. Son los judíos, los gentiles y los samaritanos: los descendientes de Cam, Sem y Jafet. Y los samaritanos eran medio judío y medio gentil. Y Uds. recuerdan cuándo eso comenzó, cuando ellos se casaron con sus mujeres, etc.

107 Y esta mujercita joven llegó allí, la que creemos en nuestro país que sería una mujer de mala fama, pero no era así. Este muchacho aquí de la India podría decirles eso. Este es un libro oriental, y Uds. están tratando de leerlo con una educación occidental.

108 Cuando yo fui a la India, y bajé del avión, en Bombay, allí estaba el obispo de la iglesia metodista y los demás parados allí. Dijeron, “No nos diga que Ud. es un misionero, Señor Branham. Nosotros sabemos más de la Biblia que lo que Uds. yankees jamás podrán conocer”. Y esa es la verdad. El dijo, “Nosotros tuvimos la Biblia dos mil años antes de que Uds. fueran una nación”. Eso es correcto. La iglesia de Santo Tomás está allí todavía, a donde Santo Tomás fue y predicó. “Pero,” dijo él, “entendemos que Dios le ha visitado a Ud., para hacer que esta Biblia viva nuevamente”. Dijo, “Eso es lo que deseamos saber”. Eso es. El mundo está hambriento por el pan viviente.

109 Esta mujer samaritana, parada allí junto al pozo, Jesús le dijo: “Mujer, dame de beber”.

110 Pues, ella le dijo que allí ellos tenían segregación. Pero El le dio a entender que no existía ninguna diferencia. Dios hizo todas las gentes de una sola sangre.

111 Y El dijo: “Si supieras con Quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”.

112 Y la conversación siguió hasta que El pudo captar su espíritu. Entonces El encontró cuál era su problema. Le dijo, “Ve trae tu marido y ven aquí”.

113 ¿Qué pasó cuando al judío le fue dicho eso? El judío dijo, “Tú eres el Hijo de Dios”. Eso es correcto.

114 ¿Qué le sucedió a la samaritana cuando le fue dicho: “Anda trae tu marido y ven aquí”?

115 Ella dijo, “Señor, me parece que Tú eres profeta. Ahora, sabemos que cuando venga el Mesías, el cual es llamado el Cristo, cuando El venga, El nos dirá estas cosas. Pero ¿quién eres Tú?”

El dijo, “Yo soy, el que habla contigo”.

116 Ella corrió a la ciudad, y dijo, “Vengan y vean a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es éste el Mesías”?

117 Y El nunca hizo eso ni una sola vez con algún gentil. ¿Por qué? Es que lo dejó para el día presente. Eso es lo que El dijo aquí, “En los días cuando El Hijo del Hombre se revele a Sí mismo desde el Cielo”. El se está revelando ahora mismo a la Iglesia, para misericordia. La próxima vez que El se revele será en destrucción, para aquellos que han rechazado el Mensaje.

118 Dios tenga misericordia con nosotros, mientras oramos por un momento. Hermana Gertie, si tiene la bondad, toque ¡Cuán Tiernamente Jesús Nos Llama!

119 Me pongo a pensar en esta noche, sintiendo lástima por Uds. que están parados a lo largo de las paredes. Y puedo sentir sus anticipaciones. Sólo me pregunto que si Uds., fueran honestos con Uds. mismos, y con Dios, por un momento.

120 ¿Uds. realmente desean apurarse y salir de esto? Hay un Hombre en nuestra presencia en esta noche, llamado el Señor Jesús. El tiene el boleto para cada uno, y todo lo que Uds. tienen que hacer es solamente darle a El su corazón. El lo lavará en su propia Sangre, y lo limpiará a Ud. de todo pecado y duda, y lo llevará a Su Cielo cuando El venga.

121 Y pudiera venir antes del amanecer, los sputniks… La ciencia dice que no hay nada… Uds. lo escuchan todos los días, en la radio, y en la televisión, cuando están entrevistando esta ciencia. Ellos dicen, “No hay ni una sola cosa que impida que este mundo estalle en cualquier momento”. Sólo se requiere un buen trago de vodka, y de repente jalarán la palanca, y eso es todo.

122 ¡Aprisa! El Mensaje es urgente. ¡Aprisa¡ ¡Escapen! ¡Corran por su vida! Salgan de eso. Salgan de esta moderna Babilonia. Aléjense de los muros. ¿No pueden sentir algo tirando de su corazón? ¡Si Ud. es realmente espiritual, y Dios le está hablando! Seguramente, si El habló a aquellos pajaritos, El puede hablarle a Ud.

123 ¿Puede levantar la mano hacia El? No tenemos espacio para colocar la gente alrededor del altar. Pero si Ud. sólo levanta su mano y dice, “Dios, ten misericordia de mí”. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga. ¡Oh, vaya! Están por todo el edificio. No sé cuántas manos hay. “Oh, Dios, ten misericordia de mí. Esta es mi mano. Deseo escapar, Señor. Antes del amanecer puede ser que escuche yo un grito, al mirar afuera, los arco iris estarán flotando por los cielos, el Hijo del Hombre estaría viniendo”.

124 Que día tan terrible, si es que Ud. perdiera su oportunidad. Ud. se mantuvo fiel a su iglesia, ¿verdad? Ud. diría, “Pero mi madre pertenecía a esto”. Todo esto está bien, hermano. Todo está bien, hermana. Pero la salvación de su madre no te beneficia a ti. Mamá vivió en un día, y tú estás viviendo en otro.

125 Escuchen el Mensaje del Señor, y escuchen la advertencia del Espíritu. ¿Qué clase de Espíritu fue aquel que discernió cómo era que Sara se reía adentro de la carpa? El Angel del Señor.

126 Ahora con sus rostros inclinados, quiero orar por cada uno de Uds.

127 ¿Qué hicieron cuando levantaron sus manos? Ud. dirá: “¿Eso significa algo, Hermano Branham?” Claro que sí. Si Ud. en realidad lo hizo en serio, entonces significó la diferencia entre muerte y Vida. El Mensaje es urgente. ¿No levantará su mano en este momento? “Dios, ten misericordia de mí”.

128 Dios bendiga la pequeña niña. Dios bendiga la señora. Dios lo bendiga a Ud.; a Ud. hijito; a Ud., a Ud. joven. Niños pequeños a lo largo de estos altares tienen sus manitas en alto. ¡Bien, bendice sus pequeños corazones!

Ud. dice, “Ellos no lo hacen en forma seria”. Oh, pero sí.

129 Jesús dijo, “Dejad que los niños vengan a Mí, no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios”. Ellos quizás nunca vivan para llegar a madurez. Pero sí estarán. Ellos nunca… Quizás escaparán todas las grandes cosas por las cuales hemos tenido que atravesar.

130 “¡Dios ten misericordia!” Cuando Ud. levanta sus manos, eso muestra que hay algo en Ud. que ha tomado una decisión. Su cuerpo estaría muerto si no hubiese algo en Ud., que dijera, “Levanta tus manos”. Eso fue el Espíritu. Entonces Ud. levantó la mano. Dios lo atestiguó. El Espíritu hizo que Ud. levantara sus manos.

131 Dios les bendiga, y a todos los niños allá atrás. También esos niños de color parados por allí, Dios bendiga sus pequeños corazones, queridos. Dios les ama. Seguro.

132 Uno de estos días nos vamos a ir de aquí. No sé cuando será, pero eso viene. ¡Aprisa, dense prisa y entren al reino! Ud. dice, “Ya he escuchado esto antes”. Y alguna vez lo va escuchar por última vez. Permita que este sea el tiempo…

Dios la bendiga allá atrás, jovencita.

133 Apártense de todas estas cosas modernas, estos viejos muros. Todos se caerán. Todo este rock-and-roll y todas estas cosas perecerán con el mundo. No se deje incluir Ud. en el mundo. Salga de allí. Dios viene por Su Iglesia. El lo ha escogido a Ud., y por esa razón El le está hablando. El Mensaje es urgente. ¡Venga rápido!

134 Ahora, mientras oramos, sean sinceros y pídanle a Dios que tenga misericordia de Ud.

135 Bendito Señor, puedan haber personas aquí que nunca antes han visto los poderes de Dios obrando, pero algo en lo profundo de su corazón ha dicho, “Levanta la mano. Soy Yo”. Y ellos ven que hay un llamado urgente. Ellos, son lo suficientemente inteligentes para mirar a su alrededor y ver que algo está listo para suceder.

136 Niños pequeños, muchos de ellos levantaron sus manitas. Dios, sé misericordioso con ellos. Muchos de los ancianos y de los de edad mediana, ellos levantaron sus manos. Los jóvenes levantaron sus manos. Dios, ellos desean misericordia. Y estoy tan contento de saber que la primera revelación de Cristo es misericordia; la segunda revelación es juicio. Oh, Dios, gracias por estos que han escogido misericordia en esta noche, el camino de la misericordia. “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”.

137 Enciende sus mechas en esta noche, Señor. Que puedan ser luces puestas en una colina, que no pueden ser escondidas, pero que puedan dar luz en las escuelas y los lugares donde ellos están relacionados, desde aquí en adelante. Concédelo Señor. Que ellos puedan ser luces que brillan para la gloria de Dios. Bendícelos.

138 Y algún día, en un mundo mejor, Señor, que podamos todos reunirnos alrededor de la gran mesa de Dios, en la Cena de las Bodas. Mantén Tu Espíritu sobre nosotros, Señor. Bendice aquellos que están de pie alrededor de las paredes, y afuera en el vestíbulo y alrededor, que levantaron sus manos. Sé con ellos, Señor. Se han mantenido de pie en esta noche con las extremidades encalambradas. Pero sé misericordioso. Concede estas cosas.

139 Ellos son los frutos de este corto Mensaje tan apurado en esta noche. Yo ruego que los Angeles de Dios les hagan estas cosas tan real a sus corazones, que ninguno se pierda ninguna parte de esto. Y ellos son el fruto, y yo te los presento a Ti. Y Tú se los entregas a Jesús, porque ellos son Tu regalo de amor para El. “Ningún hombre los puede arrebatar de la mano, porque nadie es más grande que Dios”. Y yo ruego que los mantengas firmemente seguros hasta que Jesús venga por ellos.

140 Que los demás se den prisa Señor, y se apuren porque el Mensaje es urgente. Debemos irnos rápido antes de que venga la destrucción. Y ahora Señor y Dios, yo ruego que mandes Tu Angel, el mismo que se sentó con Abraham (concédelo Señor), el cual sabía lo que Sara hacía, atrás en la tienda. Y ese era el Angel del Pacto. Ese era el Angel que trajo misericordia antes de que cayera el fuego. A cualquier hora, ya el fuego podría caer, los átomos que partirían el mundo entero en dos partes. Que El pueda venir en esta noche y darnos misericordia, Señor, porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

141 Oh, hay algo en cuanto al bendito Evangelio que lo deja a uno limpio. Yo amo eso.

142 Cantemos eso, “Cuán tiernamente Jesús hoy nos llama”. Todos, con las manos levantadas. ¿Lo pueden hacer?

Cuán tiernamente Jesús hoy nos llama,

Con insistente bondad,

Toca a las puertas del alma y espera

Con amorosa ansiedad.

“Venid, a mí, venid, (Sólo enciérrese ahora con Cristo)

Los que cansados estéis,”

Dulce descanso Jesús nos ofrece;

Hoy aceptarlo debéis.

143 Los que nunca antes han estado en uno de nuestros servicios de sanidad, veamos sus manos. ¿Nunca han estado en los servicios? Muy bien. Estoy muy contento de tenerlos a Uds. aquí.

144 Ahora, yo no reclamo ser un sanador. Yo reclamo que Jesús no está muerto, pero que está vivo. Yo no soy un sanador, no hay sanadores. Cristo ya le ha sanado a Ud. “Por sus llagas ya fueron sanados”.

145 Pero yo quiero hacerles esta pregunta a Uds. que están por primera vez. Ahora, Uds. quizás asisten a alguna iglesia. Muchos de Uds. que levantaron sus manos, también las tenían levantadas para la oración, hace un rato. Si Ud. no tiene iglesia preferida, le damos la bienvenida aquí al Tabernáculo Branham, adonde nuestro querido Hermano Orman Neville, un hombre de Dios, que no enseña nada sino la verdad de la Biblia. Uds. son bienvenidos a nuestro compañerismo. Nosotros no somos una denominación. Somos sólo una iglesia aquí, un compañerismo. Somos metodistas, bautistas, presbiterianos, pentecostales, luteranos, somos de todo. Somos Cristianos que le amamos a Uds. Y oramos que Uds. encontrarán su… Si no pueden venir aquí, consigan una buena iglesia en alguna parte, donde realmente prediquen el Evangelio. Y así podrán ser alimentados por el Espíritu de Dios.

146 Todo alrededor y a través del edificio, en esta noche… Si el Señor Jesús se ha levantado de los muertos, y yo les he dicho la Verdad, entonces Dios está obligado por Su Palabra para ponerla por obra. ¿Ven?

147 Oh, no tenga miedo de confiar en eso. La Biblia, o es la Verdad o no es la Verdad. Si no es la Verdad, es el más grande engaño que jamás ha sido escrito, porque tiene engañado a millones. Varias veces me he parado con el Corán en una mano y la Biblia en la otra, delante de los mahometanos, y he dicho: “Uno está correcto y el otro está equivocado. Dejemos que hable el Dios que sea el Dios Verdadero”. No tenga miedo. El nunca le abandonará. El nunca lo dejará.

148 Ahora, el Señor Jesús, cuando El estuvo aquí en la tierra, las obras que El hizo, que acabamos de citar, El prometió que El vendría otra vez antes del fin del tiempo y haría las mismas cosas. El dijo que las haría a través de Su Iglesia. Ahora, El dijo, “Yo soy la Vid y vosotros sois los pámpanos”. Ahora, la vid no produce fruto; los pámpanos producen frutos.

149 Ahora, si es una vid de calabaza, ésta produciría calabazas. Si es una vid de sandía, producirá sandías. Si es una vid de melón, producirá melones. Si es una vid de uvas, producirá uvas.

150 Si es una vid Cristiana, producirá a Cristo, la vida de Cristo, las obras de Cristo. ¿Ven? Entonces nuestros espíritus tienen que ser vivificados por algo.

151 Yo estoy muy contento de estar en El, en esta noche. Uds. no saben, manada pequeña, cómo me hace sentir, sabiendo que ya tengo cuarenta y ocho años de edad, un hombre viejo. Y yo he predicado ya por veintisiete años. Mis hombros están encorvados. Y, oh, yo me doy cuenta que yo no soy el muchachito que antes jugaba a las canicas aquí afuera en la calle. Pero hay una cosa que sí sé, yo soy Su siervo. Prefiero tener eso que todo lo que yo pudiera saber. Porque ¿qué beneficio haría el tener cualquier otra cosa?

152 Yo he tratado de ser honesto con todos Uds. Yo he tratado de hacer todo lo posible de ser honesto y justo y verdadero en presencia de Uds. y en la Presencia de Dios; porque yo sé que El nos mira todo el tiempo. Ahora, si yo pudiera…

153 Yo les digo ahora. Este pequeño Mensaje de esta noche, yo traté de terminar temprano, pero estoy rogando que Dios coloque lo demás en su corazón. ¡Aprisa! ¡Aprisa! ¡Aprisa! Salgan de Babilonia tan pronto como puedan. No se queden en el mundo. Aléjense de esas tonterías. ¡Salgan! Salgan acá libre, con Cristo. Aléjense de esas cosas. Porque uno no sabe en qué hora no pudiera quedar nada sino sólo polvo en esta Tierra, sólo gases, y el viejo mundo explotado a pedazos. Puede suceder antes de terminar este servicio, y eso no contradiría las Escrituras para nada. Eso sólo daría cumplimiento a las Escrituras. El Evangelio ha sido predicado. Aquí viene el último Mensaje.

154 Ahora, no estén buscando cosas grandes en el futuro. América ha pecado a tal grado que no le queda más gracia. Eso es exactamente correcto. Apúntenlo en sus Biblias y vean si estoy correcto o errado. Ella ha estado cuesta abajo ahora por dos años.

155 Billy Graham dijo, en un desayuno no hace mucho. El sostuvo la Biblia y dijo, “Aquí está la norma. Pablo fue a la ciudad y tuvo un convertido, regresó el año siguiente y allí había treinta”. Dijo, “Yo voy a una ciudad y tengo un avivamiento con veinte mil convertidos; y regreso en seis meses y no puedo encontrar más que quizás veinte”.

156 ¿Qué es lo que pasa? Hay sólo tantos peces en el lago. Sólo hay tantos que Dios conocía antes de la fundación del mundo, y que están predestinado para Vida Eterna. Cuando ese último entre, allí termina todo.

157 Sólo hubo cierto número de pájaros que entraron en el arca, cierta cantidad de animales entraron en esa arca. Y la puerta fue cerrada por Dios, y los demás quedaron afuera; aunque ellos trataron de entrar.

158 Y mi estimado amigo, si Ud. no está adentro, entre ahora mismo, mientras Dios está llamado, porque las puertas de la misericordia pueden cerrar para los gentiles, en cualquier momento. Ahora. Lo que yo hago ahora… Lo que hablo ahora…

159 Yo he hablado, y mis palabras, aunque hubiese predicado por varias horas, no tendrían ni la mitad del significado que una sola palabra de nuestro amado Cristo. Ahora, pero lo que he predicado, o he dicho la Verdad o una mentira. Si he dicho una mentira, Dios no tendrá nada que ver con el asunto. Si he dicho la Verdad, Dios respaldará Su Palabra.

¿Entregaron cincuenta tarjetas?

160 Les mostraré porqué tenemos que distribuir las tarjetas cuando tenemos una reunión de discernimiento. Yo no digo que El lo hará, quizás no. Pero yo quiero que Uds. sean honestos conmigo. ¿A cuántos de Uds. les gustaría entrar en la línea ahora mismo? Levanten sus manos, por todo el edificio, donde quiera que estén. Todos en el edificio que quieran entrar en la línea, levanten sus manos. Ahora ¿cómo…? ¿Quién sería el primero? ¿Ven? No se podría hacer. Tenemos que distribuir las tarjetas, para formar una línea.

161 Ahora, él ha entregado cincuenta tarjetas. Y llamemos de todos partes, por medio de esa cantidad de tarjetas, y así se le dará oportunidad a todos.

162 Ahora, no es lo que suceda aquí. Es más bien lo que suceda aquí adentro. No es cuestión de tocarme a mí, pero de tocarlo a El. ¿Cuántos saben que el Nuevo Testamento, el libro de Hebreos, dice que ahora mismo, “Cristo es el sumo sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades”? [La congregación dice, “Amén”.] Bien, ¿cómo sabrá Ud. que le haya tocado? Porque El nos responde de la manera como El lo hizo allá. Si El es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos entonces tiene que manifestarse igual como lo hizo ayer y por siempre. ¿Entonces pueden ver el último mensaje a los judíos, y aquellos, cómo lo hizo? Ahora ésta es la última…

163 Si El se manifiesta de cualquier otra manera, a través de alguna denominación, El sería injusto. El nunca se manifestó en una denominación, porque no había denominación en Sus días. El se manifestó a través de lo sobrenatural, como dijimos en esta mañana, como la Escritura sobre la pared y la interpretación. El es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Dios sea con todos Uds. ahora.

164 Me dijo, “Uno al cincuenta”. Muy bien. ¿Quién tiene la tarjeta de oración número uno, puede levantar la mano? Miren sus tarjetas. Alguien en las camillas o en donde sea, que no pueda levantarse, cada uno miren la tarjeta de los otros. Es solamente una pequeña tarjeta. No creo que tengan mi foto en éstas. Es solamente una pequeña tarjeta sencilla. Número uno, dondequiera que esté. Muy bien. Se puede levantar allí donde está, señor. Número dos, levante la mano. La señora aquí mismo. Número tres levante la mano. [Espacio en blanco en la cinta.]

165 Somos desconocidos. Entonces esta es nuestra primera vez de conocernos, en la vida, me supongo. Entonces, El Señor Dios nos conoce a los dos. El sabe todo acerca de Ud., y El sabe todo con respecto a mí. Pero si El en Su bondad fuera capaz…

166 Si yo le dijera a Ud., “Oh, señor, Ud. está enfermo. Y yo… Ud. va a mejorar”. Ud. tendría derecho a dudar eso. Esta audiencia tendría derecho a quedar perpleja con eso. Ciertamente. Uds. sólo tendrían mi palabra.

167 Pero si El Espíritu Santo viene y le dice algo que él ha hecho, algo de lo cual yo no sé nada al respecto, algo que ha sido, él sabrá si es la verdad o no.

168 Entonces si El conoce lo que ya fue, seguramente, si eso es correcto, El puede decir lo que será, y será correcto.

169 Ud. debería creer eso, Señora Cox, ¿correcto? La Señora Cox, sentada allí, acabo de verla, de Kentucky. Esa es la madre de la Señora Wood… en alguna parte de la iglesia. El cáncer le había comido la cara, por aquí.

170 Yo estaba de viaje, bajando de los bosques de la parte norte. Mi esposa me llamó y dijo, “Nunca en mi vida he visto a alguien tan turbado, como la Señora Wood”. Y el Señor y la Señora Wood son mis amigos del alma. Yo me dirigí a la dama, volví con ASI DICE EL SEÑOR. El cáncer murió.

171 Allá está sentada la mujer. Y escasamente se puede notar que… ¿Puede Ud. levantarse Señora Cox, para que la gente pueda ver? Todo el lado de su nariz y todo, comido con cáncer, hasta sus ojos. Voltéese para que la audiencia de atrás la vea. Cáncer.

El siempre está correcto, El nunca se equivoca.

172 Ahora, si el Señor Nuestro Dios le revela algo a este hermano, dejen que él sea el juez; si el Señor nuestro Dios le revela a él porqué está aquí, o algo como lo hizo con la mujer… O, si El diría, como hizo a Felipe, cuando Natanael le encontró… O Felipe encontró a Natanael. Y si lo revela, ¿lo creerán todos Uds.? ¿Lo creerán todos Uds.? Si el hombre sabe que yo no sé nada acerca de él, y tengo mis manos alzadas, no sé nada de él. El levantó sus manos, que yo no lo conozco, ni él a mí. Entonces si El Señor lo revela, todos Uds. lo aceptarán, ¿lo harían? ¿Cuántos? Levanten sus manos sólo para ver. Ahora, el Señor les bendiga.

173 Ahora, señor, sólo estoy parado aquí, esperando ver qué me dirá El, así que Ud. sea el juez. Y si alguien puede ver, el hombre tiene los ojos cerrados, así que pueden ver que no puede ser la telepatía. Sólo permanezca así con sus ojos cerrados. Si nuestro Señor Jesús… Si El lo revela, estaremos agradecidos con El.

174 Pero el hombre que está parado delante de mí, la razón que él está aquí, es un asunto espiritual por lo cual él desea la oración. Eso es verdad. [El hombre dice, “Eso es correcto”.] Si eso es correcto, levante su mano para que el pueblo pueda ver. ¿Ahora cree Ud.? Nunca lo he visto en mi vida. Pero allí estaba el asunto. Algo le molesta en la mente. Ahora, cuanto más yo hablo con él, más le sería dicho. Ahora sean reverentes.

175 ¿Qué hizo el Angel? El tenía volteada la espalda, y dijo, “¿Por qué se rió Sara?”

Ella dijo, “No me reí”.

El Dijo, “Oh, sí, lo hiciste”. Fue porque ella estaba asustada.

176 Ahora si la audiencia puede aún escuchar mi voz a través de las bocinas. El hombre parece estar alejándose de mí. Veo a una mujer parada. Esa es la razón principal por la cual el hombre está aquí. Es por su esposa, y ella no está aquí con él. Y ella tiene un problema femenino, un problema de damas, y ella tiene problemas con su espalda. Esa es la verdad.

177 Ud. no es de esta ciudad. [El hombre dice, “Eso es correcto”.] Ud. es de otra ciudad que se llama Marysville. [Eso es correcto”.] Eso es correcto. Ahora vaya a casa y encuentre todo de la manera como Ud. lo ha creído. Será de esa manera, en el Nombre del Señor. Dios lo bendiga. Ese pañuelo, Ud. no necesitará ponerlo sobre ella; Ud. lo tenía en su bolsillo para eso, pero no lo necesitará.

178 Yo la conozco a Ud. No conozco su nombre. Pero Ud. es una mujer que estaba parada en la puerta de atrás un día, cuando el Angel del Señor vino a mí, en una de sus primeras veces aquí en el tabernáculo, y me reveló algo que era un secreto perfecto. Y Ud. fue sanada de un cáncer. Eso es correcto. [La mujer dice, “Eso es correcto”.] Pero no tengo idea qué pasa con Ud. ahora. Yo no sé. Ud. bien lo sabe. No tengo idea lo que padece. Pero, si el Señor me lo revela, ¿Ud. lo aceptará? [“Sí”.]Yo…

179 Ud. no ha venido por sí misma. Ud. está aquí por un niño. Y ese niño está afligido. [La mujer dice, “Sí”.] Y la aflicción está en la columna. [“Sí”.] No puede pararse o algo así. Y veo los padres de ese niño con un rosario. Son católicos. [“Sí”.] Y una pareja anciana, son sus abuelos, también son católicos. [“Sí”.] Y Ud. está parada aquí a favor del niño. Tome su pañuelo y póngalo sobre él, no dude, Ud. puede tener lo que pide. Ahora crea con todo su corazón.

¿Lo están creyendo Uds.? [La congregación dice, “Amén”.]

180 Me supongo que esta dama en verdad es extraña para mí. Somos extraños uno al otro, pero El Señor Jesús nos conoce a ambos. Ahora aquí está un cuadro perfecto. Aquí está un cuadro de San Juan 4. Una mujer de color, y un hombre blanco; en aquel día, era una samaritana y un judío, dos razas de gente. Jesús le dio a saber rápidamente, que no había diferencia. Todos somos criaturas de Dios. El país en el que vivimos, el cambio de nuestro color, no tiene nada que ver. Dios quería que Su pueblo fuera de esa manera. El hizo al hombre blanco, negro, café, amarillo, rojo. El los hizo de esa manera. Ese es asunto de El. Y El nos ama a todos. Pero aquí está un cuadro perfecto: dos personas que nunca se conocieron antes, nuestra primera vez, y dos razas diferentes.

181 Ahora, yo percibo que Ud. es creyente. Ud. es una Cristiana, porque su espíritu es bienvenido. Y ese gran Angel de Dios no daría la bienvenida a nada que estuviera equivocado. Ciertamente que no. ¿Uds. ven aquella fotografía, aquel Angel en la fotografía, aquella Luz arriba de donde estoy parado? Aquello es lo que la hace sentirse de la manera que se siente ahora. La está bañando completamente.

Un momento, Hermana Gertie.

182 Parece haber algo, no puedo captar a la dama correctamente. Sí. La mujer está sufriendo con una condición nerviosa. Se pone nerviosa y se le caen las cosas. Eso es correcto. Y luego Ud. tiene un problema espiritual que está tratando de resolver, porque ha estado orando por eso por algún tiempo. Eso es verdad. Y Ud. tiene artritis. La veo tratando de levantarse de su cama, despacio, especialmente por la mañana. Ud. tiene algo malo en la columna, también, un problema de la columna. Eso es ASI DICE EL SEÑOR.

183 ¿Ud. me cree que soy el profeta de Dios? ¿Ud. cree que el mismo Dios que conoció a Simón la puede conocer a Ud.? Si Dios me revela eso, ¿la hará a Ud. una creyente fuerte, para poder creer lo que va recibir? Le llaman “Nanny”. [La hermana dice, “Amén”.] Y su apellido es Johnson. [“Amén”.] Y Ud. vive en New Albany. Vuelva a casa y sea sana, en el Nombre del Señor Jesús. Amén.

Sólo crean.

184 ¿Somos extraños el uno al otro, señora? Lo somos. Para que el pueblo pueda ver, levante la mano, para decir, “Somos extraños…” Ahora, el Señor Dios nos conoce a ambos. Y si El concede esta petición, ¿estará feliz?

Ahora, algunos de Uds. han empezado a creer.

185 Ahora, sigue apareciendo un hombre blanco ante esta mujer aquí.

186 Es el hombre que está sentado allí. Ud. tiene… Está bien, quédese donde está. Ud. tiene problemas de los riñones. Ud. tiene un problema de espalda. Y Ud. tiene problema estomacal. Eso es correcto. Ahora vaya, creyendo, y no le molestará más.

187 Sólo crean. Yo reto su fe para que lo crean. ¿Cuántos lo creen con todo su corazón? [La congregación dice, “Amén”.] Muy bien, entonces miren y vivan.

188 Y si el Señor nuestro Dios le revela a esta mujer, quien es una completa extraña para mí, y aquí están nuestras manos levantadas, que a sabiendas nunca nos hemos conocido antes. Y si el Señor nuestro Dios le revela a esta mujer, y hace la misma cosa que El hizo, como con la mujer junto al… La mujer samaritana. ¿Entonces creerán todos Uds. de todo corazón? ¿Y con eso quedará establecido para siempre con cada uno? [La congregación dice, “Amén”.]

189 ¿Ven? Yo tengo una reunión programada. Tengo que salir mañana, y tengo que viajar hasta Virginia, y una gran reunión programada. No quiero debilitarme mucho parado aquí. Muy bien, yo tomaré tiempo, sólo un momento, con la mujer. Y Ud. crea.

190 Quien quiera que sea la mujer, ella tiene una oscuridad horrible que le sigue. Oh, es tristeza. Ud. ha tenido algo de problemas. Ud. perdió un hijo, un bebé. [La mujer dice, “Sí”.] Eso es correcto. Y otra cosa, Ud. es molestada con un problema femenino, un problema de damas, y un problema de espalda. Y Ud. también padece de algo que le pasa, como desmayo. Oh, es epilepsia. Eso es correcto. Ud. no es de esta ciudad, tampoco. Ud. cruzó el río, para llegar aquí. Ud. es de Louisville. [“Sí”.] Ud. vive en la dirección de 1754 al oeste de la Calle Roble. Su nombre es Margaret Quinn. Muy bien.

191 Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, dale a esta mujer lo que ella desea, yo pido que este enemigo la deje, en el Nombre de Jesús. Amén.

192 Dios le bendiga, señora. No dude ya más. Vaya y reciba ahora lo que Ud. ha pedido.

193 ¿Creen Uds. de todo corazón? [La congregación dice, “Amén”.]

194 ¿Cómo está Ud., señor? Esta es nuestra primera vez de vernos me supongo. ¿Cree Ud. que el Señor nuestro Dios está presente para obrar y darle a Ud. las cosas que Ud. desea? [El hombre dice, “Sí, así es. Yo sé que El está aquí. Yo lo puedo ver”.] Yo admiro su valor. Y Ud. está aquí por un asunto legítimo. [“Eso es correcto. Eso es correcto”.] Ud. desea librarse de la bebida y del cigarrillo. [“Eso es”.] Bien, eso ahora se ha ido de Ud. Vaya, y que la paz de Dios sea con Ud., y haga algo de Ud. Dios sea con Ud.

“Si podéis creer, todas las cosas son posibles”.

195 ¿Ud. quiere despojarse de ese problema de la espalda? Vaya alabándole a El, y eso lo dejará. Sólo vaya creyendo con todo su corazón.

196 “Si podéis creer,” dice la Biblia. Sean reverentes. Crean que lo que Dios está haciendo es la Verdad.

197 Yo la conozco. Sólo voy a orar por Ud.. Yo conozco su problema.

198 Señor Dios, sé misericordioso con la mujer y concédele su petición, porque yo lo pido en el Nombre de Jesús. Amén. No recuerdo… ¿Es su nombre Baker? [La hermana dice, “Sí señor”.] Eso es correcto. Yo recuerdo ahora. Dios la bendiga. Siga adelante ahora y créale a El con todo su corazón. Muy bien.

199 Yo no la conozco a Ud. señora. Somos extraños. Eso es correcto. ¿Ud. desea comer su cena, despojarse de ese problema estomacal, esa úlcera que Ud. ha tenido todo este tiempo? Vaya y coma, y Jesucristo la pondrá bien.

200 Yo le conozco a Ud. Y sé cuál es su problema. Ud. no sabe que yo lo sé, pero, lo sé. Entonces siendo que Ud. viene aquí al tabernáculo, yo no lo diré. Pero la artritis le dejará si Ud. sólo lo cree. Ud. siga adelante, Dios lo bendiga.

201 Digamos, “Gracias a Dios”. [La congregación dice, “Gracias a Dios”.]

202 Ud. está nerviosa, también. Tiene un problema estomacal que le molesta. ¿Ud. cree que el Señor Jesús puede sanarle? [La hermana dice, “Lo creo”.] Entonces vaya, y la paz de Dios descanse sobre Ud., sólo quiero poner las manos sobre Ud. y creer con todo nuestro corazón, que Dios lo hará.

203 Soy un extraño para Ud., me supongo, señora ¿Me conoce Ud. a mí? ¿Asiste Ud. aquí a la iglesia? Muy bien. Yo nunca la he visto. Desde luego, tanta gente viene. Bien vaya Ud. creyendo, y ese problema femenino la dejará, el problema de dama que tenía. ¿Cree Ud.? [La dama dice, “Sí”.] Bien, entonces vaya, y Dios estará con Ud. y le ayudará, estoy seguro.

204 ¿Cree Ud., Señor? ¿Ud. cree que el Señor quitará esa rigidez de Ud., y lo pondrá bien de esa artritis? Regrese por allí, agradeciéndole a El y alabándole, por eso, entonces Ud. se pondrá bien.

205 Ud. es molestada con problemas nerviosos, ¿verdad, señora? Ese es un nerviosismo mental. Ud. se pone débil, sufre con ataques, especialmente en las tardes. Aun Satanás le ha dicho que va a perder la mente. Eso es correcto. Pero es una mentira. Ud. va a estar bien. No es más sino el tiempo de la vida al que Ud. está entrando. Es la menopausia. Cada mujer tiene que llegar a eso. Pero Ud. ahora estará bien. ¿Cree Ud. mi palabra? Entonces vaya, agradezca a Dios, y cante himnos y regocíjese, y sea sana.

206 Bien, señora, soy extraño para Ud. también. La cosa rara es que cuando le dije eso a ella, eso mismo la dejó al mismo tiempo, porque eso era exactamente su problema, nerviosismo. Ahora siga Ud. su camino, y crea con todo su corazón, y Ud. se pondrá mejor. Amén. Vaya y crea con todo su corazón.

207 Yo la conozco, señora. Yo conozco su rostro, pero yo no… ¿Ud. cree que Dios la sanará? Ahora, ya sé quién es Ud.. Ud. es una dama que viene aquí al tabernáculo. ¿Cree Ud. que Dios la sanará? Déjeme orar por Ud.

208 Señor Dios, Creador de los cielos y tierra, sana la mujer, yo ruego, en el Nombre de Jesús. Amén.

209 No dude. No puedo pensar el nombre de la mujer, pero yo sé quién es…

210 ¿Qué de Uds. aquí en la audiencia? ¿Están creyendo Uds.? Ahora siéntense bien quietos. Sean muy reverentes. En esta dirección aquí, alguien. Yo reto su fe, en el Nombre de Jesucristo, que crea esto.

211 Una mujer de color tiene sus manos levantadas, allá. ¿Cree Ud., señora, que yo soy el siervo de Dios? [La mujer dice, “Sí señor”.] Si Dios me revela a mí cuál es su problema, ¿Ud. lo aceptará? [“Sí señor”.] Ud. quiere oración para Ud. misma, para sus ojos, y para esa pequeña niña sentada allí. Eso es correcto. Ponga sus manos sobre la niña y crea con todo su corazón.

212 Señor Dios, yo ruego que ellos lo reciban, en el Nombre de Jesús. Amén.

¿Creen Uds.? [La congregación dice, “Amén”.]

213 Allí está el Angel del Señor parado al lado del muchacho de pelo negro. Creo que él asiste aquí a la iglesia. No estoy seguro. Señor, si lo conozco a Ud., yo no sé qué tiene, a menos que Dios me lo revele. Pero es algo de Su misericordia que está presente aquí. Y Ud. tiene una úlcera en el pie, en el pie izquierdo. Eso es correcto. Su fe tocó algo.

214 ¿Qué de Uds., por acá en esta sección, creen? [La congregación dice, “Sí”.] Entonces tengan fe. No duden.

215 Aquí, la dama sentada aquí con el sombrero negro, con lentes. ¿Señora, tiene una tarjeta de oración? Allí atrás de ese niñito, al final de la hilera ¡Ud.! ¿Tiene una tarjeta de oración? ¿No tiene una tarjeta de oración? ¿Ud. me cree ser el profeta de Dios? ¿Si Dios me revela cuál es su problema, entonces lo aceptará? Tiene problemas del corazón. Ese es su esposo sentado junto a Ud., y él tiene problemas de las glándulas. Ahora vayan y crean.

¿Quién le cree a El? [La congregación dice, “Amén”.]

216 ¿Y qué de este hombre de color sentado aquí? ¿ Cree Ud., señor? [El hombre dice, “Sí señor”.] ¿Ud. cree que soy Su siervo? [“Sí”.] Ud. está deseando oración, ¿cierto? [“Sí”.] Si Dios me lo revela, de mí a Ud., ¿Ud. cree que lo podrá aceptar? [“Sí”.] Ud. tiene problemas de sinusitis. [“Sí señor”.] Y Ud. tiene una ruptura. [“Sí”.] Eso es correcto.

217 ¿Y qué de alguno de Uds. allá? ¿Creen Uds.? [La congregación dice, “Amén”.]

218 Hay otra mujer de color sentada atrás de esta mujer acá. Tiene su mano levantada, hermana. ¿Ud. quiere algo de parte del Señor? ¿Me cree ser Su siervo? Es un problema de la voz, del que Ud. sufre. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que El la ha sanado?

219 Allí cerca de Ud., mirando a un lado, allí cerca de Ud., al final de la hilera; como uno, dos, tres, cuatro, cinco personas más atrás. Ud. tiene problemas de las tiroides. ¿Cree Ud. que Dios le sanará?

220 ¿Qué de aquí atrás, el hombre al final de la banca, aquí atrás en la hilera? Ud. tiene colitis ulcerada. Eso es correcto, señor. ¿Cree Ud. que Dios le sana? Entonces párese y acéptelo, en el Nombre del Señor Jesús.

221 Dios le bendiga. Nunca lo he visto. Ud. me es desconocido. Pero Dios lo conoce a Ud..

222 Uds. lo creen, ¿todos Uds.? [La congregación dice, “Amén”.] Creen que el mismo Angel de Dios que vino a Abraham, en misericordia, que conoció los secretos de los pensamientos de Sara, El mismo que se paró en la Tierra y conocía los pensamientos secretos de la mente, no creen que El está aquí ahora? [“Amén”.] El mismo Dios, justo antes de que el mundo se queme otra vez en una destrucción. ¿No creen que está presente? [“Amén”.] Entonces aceptémosle a El. Creámosle a El. Tomémosle a El como nuestro sanador, ahora mismo. ¿Cuántos de Uds. creen eso?

223 ¿Cuántos de Uds. realmente creen? Levanten sus manos. Ahora, bajen sus manos.

224 La Biblia dice así: “Estas señales seguirán a los que creen”.

225 Pongan sus manos unos sobre otros, si son creyentes. Ud. ore por la persona junto a Ud.. Y la persona a su lado estará orando por Ud.. Oren el uno por el otro, por todo el edificio. Yo reto esta fe.

La señora allá con tuberculosis, olvídese de eso, Ud. está sana.

226 Ud. con el problema de próstata, sentado allí, señor, levantándose por las noches. Olvídelo. No tendrá que hacerlo más. Dios lo bendiga.

227 Yo les reto a que hagan un acto de creer. ¿Lo harán? Entonces oremos, cada uno de su propia manera. Ponga sus manos sobre alguien y ore por alguien junto a Ud.; mientras yo oro por todos Uds.

228 Señor Dios, Creador de los cielos y tierra, Autor de la Vida Eterna, dador de toda buena dádiva, envía Tu Espíritu ahora mismo sobre estas personas.

229 Yo condeno las obras del Diablo, porque el Diablo está expuesto. Satanás, tú no los puedes detener más. La fe de ellos está creciendo, y ellos tienen sus manos los unos sobre los otros. Y yo te reto a que has perdido la batalla, y el juicio está a la mano. Sal de ellos, en el Nombre de Jesucristo. Apártate de ellos en el Nombre de Jesús.

230 ¿Le creen a El? Levanten sus manos y denle gloria a El por su sanidad. Si Ud. está lisiado, póngase de pie; Cristo le sana. Si Ud. está lisiado, tiene sus manos lisiadas, levántelas; todo ha terminado.

Aquí está una mujer lisiada, parándose.

231 ¡Alabado sea el Señor! Todos digamos, ¡Alabado sea el Señor! [La congregación dice, “¡Alabado sea el Señor!”] Amén.

Hermano Neville.
Mensaje extraido de La Voz de Dios