S.568 58-0500  El Águila Agitando Su Nido 

Tiempo de lectura: 36 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

El Águila Agitando Su Nido

New England Area, E.U.A.

58-0500

1 Buenas tardes amigos. Es un privilegio estar aquí en esta noche para hablar en el Nombre del Señor. Y me estaba fijando que estaban teniendo un problemita con el… con mi segunda voz. Este es un sermón. Esta cosa [Micrófono. Trad.] permanece muda al menos que alguien esté detrás hablando a través de ella. De esa manera es con un ministro: Él está mudo hasta que el Espíritu Santo habla a través de él, y después se convierte en un siervo de Cristo.
Ahora, creo que mañana por la mañana es el desayuno, para los… creo que los Cristianos… creo que es la de los Cristianos, no está designado, a los ministros, incluye a los hombres de negocios en cualquiera de los lugares que he hablado. Y eso es lo que sigue, es su convención. Así que acabo de asentirle con la cabeza al Hermano Vayle. Él está allá atrás atendiendo la acústica, viendo si está bien.

2 Mañana por la noche, miren, es la oración por los enfermos. Y voy a tratar de dejarlos salir… Le dije al Hermano Vayle hace unos minutos: “Voy a acortar mi mensaje en dos partes, porque vamos un poquito retrasados”. Pero mañana en la noche es la noche que oramos por los enfermos. Ahora, tomen sus teléfonos mañana, y traigan a la gente para acá que está enferma.
Ahora las tarjetas de oración se repartirán mañana en la tarde, en el servicio de la tarde en la iglesia. Y aquellos que son de fuera de la ciudad, y que han venido de fuera de la ciudad, y que trabajan y no pueden… Tengo a los muchachos aquí para que repartan tarjetas de oración aquí a las seis y media mañana en la noche, para aquellos que no puedan entrar para el servicio de la tarde. Si es posible, reciban el servicio de la tarde y obtengan allá las tarjetas de oración de los muchachos, o a las seis y media mañana en la noche en el auditorio.

3 Ahora vayamos rápidamente al mensaje. Están esperando ver a muchos de Uds., en la mañana en el desayuno. Me imagino que ya se les anunció. Y estaremos esperándolos mañana. [Espacio en blanco en la cinta. Ed.] … continuando con el servicio en la Convención Internacional De Hombres Cristianos de Negocios.
En el libro de Deuteronomio, en el capítulo 32 y el versículo 11. Leeré una porción de la Palabra de Dios.
Como el águila que excita su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas,
Anoche dije que hablaría esta noche, si es la voluntad del Señor, sobre: “El Águila Agitando Su Nido”. Ya he hablado de esto antes, allá en Virginia, hace unos meses. Y sé que fue muy extenso, así que solamente trataré de hablar de los puntos más sobresalientes.

4 Pero hay algo con respecto a la naturaleza. Que si Ud. mira la naturaleza, Ud. verá a Dios. Y Dios mora en Su universo, en Su pueblo, en Su Palabra, en Su Hijo. Él simplemente mora en Sus flores, Él mora en todo. Dios es universal, omnipresente.
Y ahora, cuando pensamos en el águila… Muchas veces me he preguntado por qué Dios compara Su herencia con el águila. Y entonces movió mi curiosidad siendo yo mismo un ranchero, y al observar los rasgos del águila, y cómo es que la madre naturaleza… La naturaleza fue mi primera Biblia. Solía ser que yo… antes de que aprendiera una sola palabra en la Biblia.
Cuando tenía veintiún años de edad, un hombre me dijo que buscara Santiago 5:14 en la Biblia, y yo andaba en Génesis buscándolo —a los veintiún años. Y a los veintidós años de edad yo era un ministro bautista ordenado en la Iglesia Misionera Bautista. El Señor era bueno conmigo. Pero yo estudié a Dios a la manera de la naturaleza, en donde lo encontré a Él.

5 Igual que una flor. He notado aquí a las mujeres con sus flores. Cómo es que florecen en la temporada del verano, después revientan. Ellas inclinan sus cabecitas ante esa vida que está en su interior. Los pétalos se caen, una pequeña semillita negra cae de ellas, después tienen una procesión fúnebre. ¿Sabían eso? Dios lleva a cabo una procesión fúnebre para Sus flores. Seguro. Las lluvias de otoño llegan y dejan caer sus pequeñas lágrimas, y entierran las semillitas negras. Seguido llega el viento helado, congela todo, y la [Palabras inaudibles. Ed.] …estalla de la estación, se acaba. Tráiganlas para acá donde no hay insectos, ni pulpa, ni semillas, nada, que pueda encontrar, sin embargo, allí adentro sabemos que Dios ha preservado la vida. Justo cuando el sol del Este comienza a brillar y a calentar el suelo, no hay ciencia que pueda encontrar ese pequeño grano de vida, y sin embargo está allí, y vive allí adentro. Y si Dios ha abierto un camino para que la flor vuelva a vivir, cuánto más Él ha abierto un camino para que el hombre vuelva a vivir.

6 Hace un tiempo, estaba comiendo helado con un viejo predicador metodista amigo mío. Y él solía cantar ese cancioncita de la cual yo estaba predicando. Ahora él era un metodista verdadero. Él no siempre era… [Palabras inaudibles. Ed.]… como muchos metodistas de hoy en día, que solo van a la iglesia. Él era un metodista, él tenía una experiencia.
Como muy a menudo le he dicho a la gente pentecostal: “Uds. gente pentecostal tienen el mismo Espíritu Santo que los bautistas tienen”. Ahora no somos solamente alguna clase de bautista que estrecha la mano y se une a la iglesia. Nosotros vamos al altar y nos golpeamos uno al otro en la espalda hasta salir al otro lado. Nosotros tenemos algo cuando salimos del otro lado. Dios sabe que necesitamos unos bautistas más como esos, el tipo de bautista chapado a la antigua. No solamente los que creen en gracia y traen mucha desgracia al Evangelio, pero uno que cree en la gracia de Dios y vive por medio del Espíritu Santo.

7 Y yo estaba comiendo helado con este viejo amigo metodista mío. Y estaban transmitiendo “La Hora De La Agricultura”. Y allá en Louisville, Kentucky, había un programa por el estilo. El pequeño club 4-H sabe de una máquina que puede producir un grano de maíz tan perfecto como el que ha crecido en el campo. Dicen que uno puede meter la mano en el saco y le daría [Palabras inaudibles. Ed.], meter la mano en un saco de los que fueron cosechados del campo, revolverlos, y que no hay manera en la que Ud. pudiera diferenciar uno del otro. Lo llevan al laboratorio, lo abren; ambos tienen la misma cantidad de calcio y humedad, y el corazón estaba en este… grano de la misma manera. Y todo tan igual… Uno elabora una buena hojuela de maíz igual que el otro, la sémola es igual de buena, el nixtamal, cualquiera cosa es igual al otro. Y dicen que solamente hay una manera cómo Ud. puede diferenciarlo, eso es, enterrándolos. Le dije a este viejo metodista: “Ahora, si Ud. no quiere que lo avergüence, mejor es que me tome de la mano”.

8 Ud. puede actuar como un Cristiano, pudiera vestirse como un Cristiano, pudiera personificar a un Cristiano en todo aspecto, pero al menos que ese grano de vida esté allí adentro, Ud. nunca se levantará en la resurrección. Esa máquina pudiera ponerle toda la humedad y todo el calcio allí adentro, pero no le puede meter vida; esa es una obra exclusiva de Dios. Ud. pudiera ser un Cristiano, ser tan leal y perfecto en su iglesia como pudiera serlo; pero excepto que sea nacido de nuevo en la resurrección, Ud. se quedará allí. Solamente la Vida Eterna, la Vida de Dios, levantará Él del polvo de la tierra.

9 Por lo tanto al observar el águila, y a los pájaros, muchas veces me ha sido de gran gozo el observarlas. Y comencé a leer lo que son los águilas, cuántas hay de ellas. Y Ud. se sorprendería al saber que hay cuarenta tipos diferentes de águilas. La palabra en sí misma significa “un portador, o uno que alimenta con el pico”, con la boca.
Y eso se parece a Él. Con razón Dios compara Su heredad con las águilas, a Sus profetas, porque ellos alimentan la Palabra con la boca, al predicarla. Esa es la razón que Él los compara con las águilas, alimentando a las multitudes con la boca: “La fe viene por el oír, el oír por la Palabra de Dios”. Así que esa es una razón por la que Él los compara con las águilas.
Y otra razón por la que Él los compara con las águilas, un águila es un ave especial. Ella puede volar más alto que cualquier otra ave que hay. Quiero saber porqué la gente de aquí, piensa que el halcón… El halcón no se compara con ella en lo absoluto. Pues, si el halcón tratara de volar tan alto como el águila lo hace, él simplemente se desintegraría en el aire. El halcón puede guiar… El águila puede guiar al halcón en cualquier momento. Ella puede subir tan alto que el halcón ni siquiera podría respirar.

10 Y para poder subir allá arriba, eso significa que tendría que tener la habilidad para ver más lejos. Entonces, otra cosa, tendría que ser un ave de una hechura especial. Si no es así… Las plumas de sus alas están tan apretadas, que uno ni siquiera puede sacarlas con un par de pinzas. Tiene que ser así, para mantener su gran peso en ese aire ligero. Así que cuando sube allá arriba, ella tiene que ser un ave especial, de una hechura especial, o nunca logrará subir.
Y de esa manera es un Cristiano. Él no es uno reconstruido, o de alguna clase de… de ave arreglada. Él ha nacido y ha sido hecho un Cristiano por nacimiento. Él es un ave de una hechura especial. Dios lo diseñó. Así que si subimos, muy alto, volamos por sobre las cosas del mundo, y observamos las cosas que vienen a la distancia. Ahora, de nada le serviría llegar allá arriba, al menos que pueda mantenerse allá, o ser de beneficio mientras está allá arriba. Y de esa manera es el profeta, el predicador, que puede subir en el Espíritu, más allá de cualquier cosa, muy arriba en las alturas de la inspiración. Un real siervo de Dios puede subir tan alto al punto que uno de mente normal no puede seguirlo, porque él es un ave con una hechura especial. ¡Oh, cómo amo pensar en eso!

11 Siempre me ha gustado ser un poquito diferente de todas maneras de las cosas que no me gustan. Y a mí no me gusta el mundo, o las cosas del mundo. Y me da gusto el saber que ellas son hechas diferentes, sencillamente se ven diferentes.
Ahora, Uds. saben, un pequeño… [Palabras inaudibles. Ed.]… puede correr por el suelo, y un buitre puede volar, pero nunca podrá seguir a un águila; él se moriría. Yo simplemente estoy tan contento que Dios tiene unas águilas que pueden elevarse sobre las cosas del mundo, en las alturas. Y ella tiene que ser un ave especial para poder hacer eso.
Después me di cuenta otra vez que ella cree que cuando sube allá arriba… Y es un ave especial, no porque desea ser un ave especial, pero porque Dios la ha hecho un ave especial. Ella es un ave especial porque nació siendo un ave especial. Y esa es la razón por la que muchos miembros tibios de iglesia no pueden seguirla, o ser un Cristiano en las cosas espirituales: él nunca ha nacido de nuevo. Él no ha sido diseñado con ese propósito. Con razón él no puede entenderlo, ni siquiera puede ver.

12 Y otra cosa sobre el águila. El águila renueva su juventud, renueva su fuerza y su juventud. Eso vuelve a representar a la iglesia. Porque un hombre puede ser un descarriado y estar alejado de Dios, y póngalo en un buen avivamiento en algún lado y él renueva su pacto, renueva su juventud. Él vuelve a Dios, y simplemente se siente como que ha sido completamente lavado y listo para volver a salir. De esa manera lo hace el águila. Ella envejece, y sus hábitos y cosas empiezan a fallar. Ya no puede ver bien, entonces, de repente, algo le sucede, y regresa de nuevo a ser un pájaro joven.

13 Pues, me acuerdo de la primera reunión pentecostal que asistí; fue en Mishawaka, Indiana. Y tenían como a quinientos ministros en la plataforma. Y dijeron: “Queremos que todos los hombres que están aquí arriba, se pongan de pie y digan a cuál iglesia pertenecen, y cómo se llaman”. Y yo solamente me puse de pie y dije: “Evangelista William Branham, Bautista”, y me senté. Todos los demás igual. Y ese día, me había estado fijando que muchos de los ministros jóvenes habían estado predicando. Y… Y yo escuché sus mensajes. Y pensé que eran un tanto ruidosos; pero Uds. saben, si Ud. no es un poquito ruidoso, es una señal que está muerto, una señal de que está muerto. Si su religión no tiene un poquito de emoción en ella… Yo les puedo probar, que cualquier cosa sin emoción está muerta. Eso es correcto.
Cuando Aarón entraba al Lugar Santísimo, le colocaban una granada y una campanilla. Y con eso podían saber que él todavía estaba vivo, porque hacía ruido allí adentro. Y esa es de la única manera que uno puede saber que la iglesia está viva, cuando uno escucha un buen “amén” de vez en cuando, o algo que responda atestiguando que todavía hay vida en algún lugar.

14 Me acuerdo de esa noche. Ellos subieron a un predicador anciano. Tenía como ochenta años de edad, le tuvieron que ayudar hasta la plataforma. Y él solo tenía un pequeño margen de pelo blanco alrededor de su cabeza, era un predicador anciano de color. Y él solo tenía un pequeño margen de pelo blanco alrededor de su cabeza y traía uno de esos grandes sacos antiguos… un predicador con un antiguo saco con el cuello de terciopelo, un faldón largo “cola de pichón”, como solíamos llamarlo. Caminó hasta la plataforma, lo colocaron allí… Y el pobrecito apenas si podía hablar. Y él dijo: “¡Hijos!” Él habló referente al texto allá en Job: “¿En dónde estabas tú cuando Yo puse los fundamentos de la tierra, o cuando las estrellas de la mañana cantaban juntas y los Hijos de Dios alababan con júbilo?”.
Oh, todos los ministros aquel día habían estado hablando sobre la vida del Señor Jesús en la tierra, pero él lo tomó a Él millones de años antes de que el mundo comenzara, cuando las estrellas cantaban juntas y los Hijos de Dios alababan con júbilo. Y lo trajo acá en la Segunda Venida a través del arco iris horizontal.
Él llevaba en la plataforma como cinco minutos, y directamente brincó en el aire, golpeando los tacones de sus zapatos, diciendo: “¡Gloria!”. Dijo: “Uds. no tienen aquí espacio suficiente para que yo predique”. Y saltaba allí como un niño pequeño.
Yo tenía como unos veintitrés años de edad. Yo dije: “Eso es lo que yo quiero. Si Eso hace que un anciano actúe de esa manera, qué hará Eso a un hombre joven. Yo necesito algo de Eso”. Oh, estoy tan contento que es para todos.
Así que el águila renueva su juventud. “Los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como el águila. Correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”. Y, oh, cómo es que el Señor sí nos da esas pequeñas afirmaciones.

15 Miren, y otra cosa que el águila tiene: Ella es un ave que tiene el anhelo de no permitir que sus pequeñitos salgan heridos. Les construye el nido muy arriba en las rocas. Y allá hace su nido para sus pequeñitos. Qué tan diferente es de otra ave. Cómo es que ellas construyen sus nidos abajo, pero el águila se va a las alturas para construir su nido.
Hace un tiempo me encontraba en Cincinnati, Ohio, en el zoológico. Yo tengo dos niñas y un niño pequeño, y cómo amo a los niñitos. Y cada vez que me ausento de ellos por mucho tiempo, cuando llego, entro a la casa, y uno de ellos quiere un paseo a “caballito”. Uds. saben cómo es eso. Y yo simplemente amo a los pequeñitos. Y los voy a usar ahora para expresar algo. Hace un tiempo…

16 Ellos se levantan en la mañana, y el primero que se levanta, en la mañana, es el primero en subirse a mi rodilla. Y Rebeca es un poquito mayor que Sara, y así que Rebeca se levantó primero, y corrió y brincó hasta mi pierna. Y sus piernas largas, cuelgan hasta el suelo. Y ella puso sus brazos a mí alrededor y comenzó a abrazarme. Y en eso la niña pequeña entró a la habitación. Y miró, y Rebeca volteó a ver a Sara y le dijo: “Sara, yo tengo completamente a mi papá. Ya no queda nada para ti”.
Y la pequeña, la niñita, hizo un pequeño puchero, para llorar, y yo le hice señas y saqué mi otra pierna. Y ella se vino y brincó en mi rodilla, y yo puse mis brazos alrededor de ella. Y después ella volteó con esos grandes ojos cafés, y miró a Rebeca, y dijo: “Rebeca, tu bien pudieras tener completamente a papá, pero papá me tiene completamente a mí”.
Así que de esa manera es, hermano. Ud. pudiera tener toda la teología y demás, pero yo quiero que Cristo tenga todo de mí: Todo lo que soy, cada fibra y cada pedacito. Quiero que Él me sostenga. ¡Cómo es que Dios y… hace Su gran y maravillosa obra!

17 Un día yo estaba allá arriba en Colorado donde cazo muchos alces. Y había… Todo… El otoño y la nieve aún no habían llegado, y la manada de los alces andaba en la altura. Y el ranchero, el Sr. Jeffries y yo, habíamos estado juntos por muchos años en lo que concierne al rancho. Y estamos cazando y conocíamos la región así como Uds. conocerían esta su ciudad.
Así que estábamos a dos días de viaje en aquel lado de Troublesome [Palabras inaudibles. Ed.]… arriba por el Río Troublesome. Y esa mañana nos separamos. Él dijo: “Billy, voy a ir a buscar unas ovejas”, unas ovejas salvajes, ovejas de montaña. Dijo: “Te veré allá abajo en la línea del campamento”, lo cual estaba como a unas setenta y cinco millas de distancia. [120 km. Trad.] Dijo: “Te encontraré allá alrededor de mediodía, porque el alce está en… [Palabras no claras. Trad.]
Le respondí: “Muy bien, Jeff”.

18 Así que subí directamente hasta límite de la vegetación arbórea. Y amarré mis caballos abajo, y regresaría al día siguiente, o algo así, para recogerlos. E iba yo caminando. Y en esa temporada del año, hay… Bueno, empezó a llover y después el sol volvió a brillar, luego estaba nevando, después el sol brillaba. Y vino una tormenta, y yo me metí detrás de un árbol y me quedé allí de esta manera, hasta que pasó la tormenta, la lluvia y la ventisca. Y me quede parado allí y estaba pensando en qué tan bueno es Dios. Y de cómo me gusta estar a solas con Él allá arriba en la montaña. Y cerca de mí estaba un lugar despejado donde había soplado el viento y el remolino había derribado los árboles.
Y luego, después que había cesado la tormenta, comencé a pensar en las Escrituras, en las grandes reuniones. Y entonces el sol se estaba ocultado en el Oeste, y un gran ojo miraba a través del valle. Y hacia donde había soplado el viento por entre las siemprevivas, por sobre la tormenta, se había formado un arcoíris.

19 Y oh, David dijo: “Cuando un abismo llama a otro abismo”. Si hay algo dentro de Uds. que ama a Dios, y Ud. puede ver algo que es piadoso, hay algo que simplemente se apodera y lo toma a uno.
Y me acuerdo que dije: “Allí está Él, Jehová, el gran ojo observando”. Allí está el arcoíris, ese es Su pacto. Y dije: En el Nuevo Testamento, recuerdo que leí eso: “Y el aspecto de Él era de jaspe y de la piedra cornalina. Benjamín y Rubén, el primero y el último”. Y el pacto y el arcoíris sobre Su cabeza.
Y en ese preciso momento un viejo lobo gris aulló arriba en la montaña, y la compañera le respondió desde el valle.
Mi mamá es mitad india, y mi conversión nunca sacó eso de mí. Oh, algo empezó a llamar de un abismo a otro. El llamado salvaje. Entonces escuché al viejo alce bramar, el cual se había desviado de la manada. Y entonces algo dentro de mí comenzó a llamar: “Oh, Dios, Tú estás presente. Allí estás Tú en el llamado del lobo. Aquí estás Tú en el bramido del alce. Aquí estás Tú en el arcoíris. Allí estás Tú en la puesta del sol. Señor, Tú estás en todas partes”.

20 Y luego me maravillé que una pequeña ardillita de pino saltó, una cosita así de larga. Y ella se parece al irlandés… [Palabras no claras. Ed.] Ella simplemente comenzó a saltar de arriba abajo comportándose de esa manera como si fuera a destrozar a pedazos el lugar.
“Bueno”, dije: “¡Pequeñita!”. Lo que yo estaba haciendo cuando sentí ese real y profundo llamado, había puesto mi rifle contra el árbol, y estaba dando vuelvas y vuelvas y vueltas alrededor del árbol, tan recio como podía, gritando a voz en cuello. Bueno, si hubiera estado alguien, hubiera dicho: “Un maniático está aquí”. Pero a mí no me importaba lo que pudieran pensar. Yo estaba adorando a Dios; eso era lo único que me importaba. Yo sabía que Él estaba allá. Y una persona que solamente puede gritar en la iglesia, sus gritos no sirven de nada. Ud. debiera… En todas partes donde Ud. vea a Dios, exprésese Ud. mismo ante a Él, y ámele.
Y pensé: “¿Fui yo quien te molesté, pequeñita?”. Y de casualidad me fijé, no era a mí a quién le estaba prestando tanta atención. Pero ella movió su cabecita, y miró alrededor. Estaba mirando hacia ese lugar despejado, y los vientos y la tormenta habían forzado a descender a una gran águila. Nosotros tenemos el águila café en Colorado, y es un ave muy grande. Y había sido forzada a estar allí, y fue por eso que la ardillita estaba tan emocionada.

21 “Bueno”, yo pensé: “Señor, ¿por qué me detuviste de estar clamando, por algo como eso?”. Esta gran águila brincó a una de las ramas. Un pájaro hermoso con unos grandes ojos grises. Y estaba parada allí tan derecha como podía estarlo. Y yo dije: “Ahora, ¿que deseas Tú que yo vea en esa águila? ¿Me quieres decir que puedo verte a Ti en esa águila? ¿Por qué me interrumpiste de estarte adorando, de la manera que lo estaba haciendo, corriendo alrededor y alrededor de este árbol?”. Entonces pensé: “Bueno, hay una cosa que puedo ver en ella: no tiene miedo”. Y las criaturas de Dios nunca tienen miedo. Uno no le tiene miedo a nada.
Así que entonces, me di cuenta otra vez… Y yo seguía diciendo: “¿Sabías que puedo dispararte?”. Simplemente hablando con ella, no había nadie más con quien hablar, solo ella y yo y el Señor. Así que yo dije: “¿Sabías que puedo dispararte?”. E hice como que iba a agarrar mi rifle. Vi esos grandes ojos mirándome. Y noté que empezó a sentir esas plumas, cerciorándose que todo estuviera en orden. Sabía que Dios le había dado dos alas, y que podía confiar en esas dos alas. Y ella sabía que antes de que yo pudiera poner el rifle en mi hombro, ella estaría ya en la copa del árbol y que nunca más la volvería a ver. Ella sabía lo que estaba haciendo.

22 Oh, yo pensé: “Cuánto más, si Dios le dio al águila dos alas, y ella supo en qué lugar se encontraba con ellas, ¿cuánto más debiera hacer un Cristiano con el bautismo del Espíritu Santo?”. Cómo es que sabía dónde estaba parada. Porque vio que yo no la iba a lastimar, porque yo la admiraba. Pero se cansó de estar escuchando a la pequeña ardillita de pino: “Cháchara, cháchara, cháchara; cháchara, cháchara, cháchara”. Y finalmente aleteó dos veces con sus alas, brincó; aleteó sus alas como dos veces, y se fue más allá del bosque. Y después me di cuenta lo que Dios quería decir.
Ella no volvió a aletear, simplemente sabía cómo posicionar esas grandes y fuertes alas. Y a medida que el aire entraba en una gran ráfaga, ella posicionaba sus alas. Y subía, subía y subía, no volvió a mover ni una pluma. Ella simplemente sabía cómo posicionar sus alas, y se fue más allá de esa vieja ardillita de pino, hasta que se convirtió en un puntito. Yo me quedé parado allí y lloraba como un bebé.

23 Yo dije: “Eso es, Dios”.
No es el unirse a la Metodista. Y no importa si se une a la Bautista, y si se va con los Pentecostales. Eso no es. Es solamente que aprenda cómo posicionar sus alas en el poder de Su fe. Y cuando el Espíritu Santo viene, como una ráfaga, suba volando más y más alto, lejos de todo este cháchara, cháchara de aquí: “Oh, los días de los milagros han pasado”. Cháchara, cháchara, “no hay tal cosa como sanidad Divina. No hay tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo”. Solamente ponga su fe en el poder de Su Espíritu, y váyase cabalgando; sin unirse a la Bautista, Metodista o Pentecostal, o cualquiera de ellas. Solo cabalgue sobre el poder del Espíritu Santo. Solo extienda su fe y diga: “Dios, Tú todavía vives y reinas, y Tú eres el mismo Señor Jesús”. Y váyase cabalgando en Sus bendiciones. ¡Ciertamente! Él lo prometió.

24 Un día, la pequeña Sara y yo íbamos caminando por un zoológico. Y vi el cuadro más triste, creo, que alguna vez haya visto. Era un águila en una jaula. No llevaba mucho tiempo allí. Esa gran ave ya no tenía plumas sobre su cabeza, todas sus alas estaban golpeadas a los lados. Y yo la observé. Estaba tirada sobre el piso, sacudiendo la cabeza. Ella se levantaba; y miraba por entre los barrotes. Se daba la vuelta y caminaba hacia este lado, hasta que podía comenzar de nuevo y atravesaba volando y golpeaba su cabeza contra los barrotes, aleteando sus alas, y la arrojaba de nuevo al piso. Ella se levantaba, miraba los barrotes por otro lado; se regresaba, y allí venía de nuevo. Se golpeaba allí donde topaba al punto que no tenía plumas en su cabeza o en sus alas. Y finalmente la tumbaba al piso y allí se quedaba. Con sus ojos angustiados, a medida que miraba hacia el cielo. ¿Qué era? Ella era un ave celestial. Había nacido para elevarse sobre los cielos. Y allí estaba, enjaulada, sin posibilidad de ser libre una vez más.

25 Yo pensé, que ese era el cuadro más triste. Yo le hubiera dado a ese hombre cien dólares más de lo que él pagó por el águila, si él me hubiera dejado abrir esa puerta y sacarla. Oh, pensar que ella había nacido para elevarse en esos cielos azules. Y luego ella volteaba a verlos, pero no podía hacerlo. Alguien la había enjaulado. Yo pensé que ese era un cuadro triste.
Pero hermano, cuando veo a hombres y mujeres que han nacido para ser hijos e hijas de Dios, y están enjaulados en alguna vieja jaula de teología denominacional, que dicen: “Los días de los milagros han pasado”. Cuando… y que los apartan de la cosa real de Dios. Caminando por aquí, tratando de satisfacer esa hambre santa que Dios le puso, para que tuvieran sed de Él. Y luego la satisfacen usando pantaloncitos cortos, y bebiendo, y uniéndose a iglesias, y a todos estos credos y cosas. Ese es el cuadro más triste que alguna vez haya visto. Uds. han nacido para ser hombres y mujeres de Dios, para elevarse hasta lo inexplorable, y explorar lo desconocido. Dios así los hizo. No para que estén enjaulados con: “Mi denominación no cree en milagros”. A mí no me importa lo que su denominación haga. El Salvador de Uds. así lo dijo. Eso lo concluye. No dejen que algún hombre los enjaule. Uds. no necesitan una jaula. Uds. necesitan ser libres. Uds…. La razón por la que Uds. miran hacia arriba es porque Uds. nacieron siendo águilas. La razón por la que aman hacer eso es porque Dios así los hizo. Uds. no pueden quedarse encerrados en un gallinero. Uds. fueron hechos para ser águilas, para volar en el firmamento, arriba en los cielos, para navegar en lo desconocido, en el poder del Dios vivo.

26 Uds. no nacieron para ser como los otros pájaros. Eso es lo que pasa en esta noche. Eso es por lo que su corazón hambrea, es por soltarse y ser libres, porque Uds. son un águila, para comenzar.
Un águila es un águila, para comenzar. Ella nació siendo un águila. Eso es lo que los hace tener sed y hambre de justicia. Pero mientras Ud. esté parado en una jaula que dice: “Los días de los milagros ya pasaron. Oh, no escuchen a esos fanáticos. No hay sanidad Divina. No hay bautismo del Espíritu Santo. Ellos no son más que un montón de santos-rodadores”. ¡No crean eso! ¡No crean eso!
Hay un Hombre que ha pagado el precio, Quien abrirá la puerta y… [Palabras no claras. Trad.]. Y volar hacia casa, a través de este poder que es… [Palabras no claras. Ed.] Ese Hombre es Jesucristo. El murió para sacarlos de la casa de empeño del diablo, y para hacerlos libres en Cristo Jesús, para que Uds. puedan escudriñar los cielos arriba… [Palabras no claras. Ed.]

27 Sin embargo, un águila, todo lo que ella escucha, qué tan diferente es de una gallina, pero ambos son pájaros. ¿Qué es una gallina? Una gallina viene siendo su hermano denominacional, pero es una gallina. Qué tan diferente es ella de una gallina. El águila sube tan alto como puede, y construye su nido en la hendidura de la roca. Y ella sube allá arriba para que ningún predador la pueda alcanzar.
De esa manera es como un real predicador construye su iglesia. Como águila de Dios, él la coloca en la Palabra y en el Espíritu de Dios, para que el in… todos esos antiguos trotamundos y los que usan pantaloncitos cortos, y fumadores de cigarrillos, y los ji-jo… [Palabras no claras Ed.] no lo pueden soportar. Porque, Él puede mandar águilas tan alto, y nacidos en el Reino de Dios, al punto que todas estas viejas cosas de… [Palabras no claras. Ed.] de Elvis Presley y Arthur Godfrey, ese montón… [Palabras no claras.]. Aléjense de eso. Porque Uds. son águilas [Palabras no claras. Ed.] … Espíritu del Dios vivo. Sus grandes ambiciones…

28 Jesús dijo: “Vosotros sois una ciudad asentada sobre una colina, que alumbra a todos”. Y la verdadera iglesia de Dios está construida con ambición que no se detiene en estas ciertas organizaciones. Cree en el poder y la resurrección de Cristo, que se eleva más allá de de estos viejos nidos de gallinas que hemos encontrado alrededor de aquí. Eso es correcto.
Una vieja gallina construirá su nido… Miren como las cuidan. Ellos las rocían, y deshidratan, o mejor dicho… [Palabras no claras. Ed.]… Les están poniendo talco para pulgas. Toda clase de cosas como esas. Los documentan. ¿Qué son? Nada más que un… [Palabras no claras.], un lugar para… [Palabras no claras] un lugar para el mundo, un lugar para el enfermo, para todo lo que llega. Hermano, un hombre que ha nacido del Espíritu de Dios, no tiene que estar todo indoctrinado, y unirse a esta cierta iglesia, y a ese cierto círculo. Él es nacido del Espíritu de Dios. Un hombre depende de eso, y depende en el Dios vivo para su cuidado, independientemente de lo que suceda. Su más grande ambición es vivir para Dios.

29 La vieja gallina sale y construye su nido. Se construye un nido, un gran y enorme gallinero, y le ponen un montón de alambre sobre él, y le colocan paja, y todo por el estilo. Es solamente un pájaro domesticado, eso es todo. Cuando salen sus pequeñitos, ellos no saben nada sobre lo celestial.
Pero el águila sube más allá, construye su nido. Cuántas veces las he observado a través de mis binoculares, en la cima de la montaña. Deberían de observan al águila, y cómo es que ella pone cuidado al hacer su nido. Ella sale y consigue unas ramas grandes. Se va a un pequeño… [Palabras no claras]… de esta forma, tan alto como puede, no hay ni un… [Palabras no claras.] y no hay nada que pueda alcanzarla.
Estoy tan contento que la iglesia del Dios viviente está construida de la misma manera. Está construida por sobre todas las cosas del mundo. Está tan arriba de ellos, porque ya ni siquiera se parecen más a eso. Si Ud. ama al mundo, las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en Ud. Eso es correcto.

30 Y entonces esta vieja águila toma estas ramas, y cómo es que las coloca en las pequeñas grietas, y construirá alrededor de ellas… [Palabras no claras.] Después va… [Palabras no claras]. Ella sigue amarrándolo por todo alrededor, y aprieta todo el nido, tan fuerte como puede, para que el viento no lo vuele. ¡Cómo Dios cuida a los Suyos!
Y después ella sale, y quiere que todo esté bien cómodo para sus bebés que están por llegar. Por lo tanto, cuando mata ovejas o conejos, ella trae esas cosas allí adentro. Y toma su gran pico, y cubre todos los lugares espinosos con la piel de conejo, lo cubre todo con las pieles de ovejas, y lo hace muy suave y acogedor.
De esa manera lo hace Dios cuando Él trae a uno de Sus hijos a Su cuidado. Él siempre hace el nido muy acogedor… [Palabras no claras.] y demás, todas las cargas se van. Ud. simplemente es una oveja cuando nace de nuevo. Dios cuida de Ud.

31 Y cómo es que ella cuida de esos pequeñitos; los observa, los alimenta, los cuida. Ella sale y obtiene una oveja. Ella sale y obtiene un pescado. Cuida de su dieta. Y los aguiluchos comen de… Los aguiluchos espirituales se alimentan de la Palabra del Dios vivo. “No solamente de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra”.
El hombre no vivirá por denominaciones. Él no vivirá por credos, o por oraciones. Él vivirá por la Palabra de Dios. “Que toda Palabra que sale de la boca de Dios…”. Así que él ya no ama al mundo más; no lo puede soportar. Él ha salido. Él no es un buitre. Él es un águila.

32 Noten, entonces, después de un tiempo, llega el momento en que estos pequeños aguiluchos empiezan a dar plumas. Qué tan complacida está la madre de ver estas plumas en su pequeña águila. Después de un tiempo, empiezan a tener plumas de buen tamaño. Ahora, recuerden, ellos nunca han salido del nido. Y esa vieja mamá águila está determinada que sus hijos no serán gallinas. Ellos no tendrán los hábitos de las gallinas.
Estoy tan contento por eso, que los hijos de Dios… Dios está determinado, por medio del Espíritu Santo que Sus hijos llenos del Espíritu no serán unos así llamados Cristianos formales denominados. Él está determinado en eso.
Y después que les salen un poquito las plumas, entonces llega el tiempo, lo que llaman: “la agitación del nido”. Yo lo he visto muchas veces. Esa vieja mamá águila baja un día, mira a todos esos pequeñitos, y dice: “Muy bien”; ella hace que se pongan de pie. Ella se para en su nido. Toma esas grandes alas suyas, y empieza a abanicar el nido tan recio como puede. ¿Por qué? Después de un rato ella va a llevar a esos aguiluchos en un viaje a solas. Ellos no van a ser gallinas, atadas a la tierra.
“Los días de los milagros ya pasaron. Y no hay tal cosa como esto y eso. Y…”

33 Pero ella les va a dar un viaje a solas. Y si esas plumas están sueltas, les romperá el cuello. Así que ella tiene que abanicar todas esas plumas sueltas de ellos, con sus propias alas, antes de que pueda llevarlos a volar solos.
Hermano, déjeme decirles, si la iglesia pentecostal alguna vez necesitó una abanicada de alas, es ahora mismo, para sacarles todas esas plumas sueltas de ellos. Eso es cierto. Para sacarles, para sacarles las cosas el mundo. Todas estas iglesias son culpables de la misma cosa, de una a otra.
Y noten, ella tiene que sacarles esas plumas. Si no lo hace, se les romperá el cuello. Y hay demasiadas plumas sueltas. Y ella tiene el equipo con qué hacerlo. Ella tiene dos grandes alas. Y Dios tiene el equipo con qué hacerlo, ambos el Antiguo y el Nuevo Testamento. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
¿Qué piensan Uds. que toma lugar cuando esas pequeñas águilas que nacieron en esa hendidura de la roca, y todo el tiempo han estado cubiertas por mamá, y por primera vez sienten ese viento recio y poderoso que viene bajando?

34 Pero de algún modo Dios tiene una manera de agitar el nido con un viento recio y poderoso. Aún en los días de Pentecostés, en esa reunión u otra, con vientos recios poderosos del Espíritu Santo, para abanicar las plumas sueltas de la iglesia pentecostal. Uds. saben que es la verdad. Uds. bautistas, presbiterianos, y el resto. Uds. necesitan que les abaniquen todas esas plumas sueltas. Uds. no pueden decir una cosa; les cortarán el cuello.
Y Uds. hermanas, no hay necesidad de que piensen al respecto. Con razón no lo pueden lograr.
Ahora, Uds. tomen una vieja gallina y pónganla en ese lugar, ella se desintegraría. Eso es correcto. No puede soportarlo. Ella tendrá que ser un águila, o no podrá soportarlo. Uds. no lo pueden soportar. Y Uds. tienen que nacer de nuevo antes de poder entender y ver lo sobrenatural. Eso es correcto.

35 Esa vieja águila se para allí, y ella los abanica y les saca todas las plumas. ¡Oh, hermano, qué tiempo! Después la siguiente cosa que hace, ella se mete allí y toma todas esas pieles de cordero, y cosas que metió en el nido; toma su pico y con él avienta todas las cosas por la colina. Ella está determinada que ellos no van a ser gallinas. Y va a tornarles ese nido en algo tan miserable que tendrán que salir de allí.
Así que entonces, los tenemos parados sobre espinas. Cada vez que Ud. trata de sentarse, allí está una espina. Por todas partes, hay espinas. Por donde quiera que se detenga, hay una espina. Dios hace eso con un propósito. La vieja águila quiere que les suceda de esa manera.

36 ¿Y se fijaron que cuando el viento recio y poderoso los golpeó a Uds., y empezaron a entrar en Dios, por todas partes que pisaban había una espina? Uds. trataban… [Palabras no claras.] testimonio… [Palabras no claras.] Y tan pronto Ud. le contó a su mejor amigo, él dijo: “¡Huh! Te atrapó un santo-rodador, ¿no es así?”. Una espina. Prepárese. Ud. está a punto de tomar un paseo, esa es la única cosa que puedo decirle. Dios solamente lo está preparando.
Usted va y busca al pastor, y le dice: “Pastor, anoche cuando estaba orando, de repente algo me pasó; mi vida ha cambiado y me siento diferente”.
“Ahora, mira, no vayas a andar divulgando eso en la iglesia”. Otra espina.
Él hace el nido tan miserable al punto que Ud. tiene que salir de allí. Ud. simplemente ya no puede soportarlo. Porque si no lo hace, si no lo recibe, eso muestra que Ud. no era un águila para comenzar.

37 Entonces, después de un tiempo, cuando los tiene a todos… cuando los tiene a todos insatisfechos, entonces la vieja madre águila viene al nido. Y, Uds. saben, en realidad ese aguilucho no ha visto de qué tamaño es su mami águila. Así que ella entra al nido… Debieran verlo, es un verdadero drama. Y ella entra al nido, y empieza a hacerles gorgoritos. Les hace gorgoritos con voz de águila. ¡Oh, eso suena bien! Luego ella extiende sus grandes alas. “¿Ven qué tan grande soy?”.
Y esos pequeñitos empiezan a decir: “¡Oh, mamá! Qué gran ave eres”. Ahora, algunas águilas llegan a medir catorce pies [4.26 m. Trad.] con las alas extendidas, de punta a punta. Ellas pueden levantar un becerro y llevárselo. Y ese aguilucho no se daba cuenta qué clase de madre tenía, hasta que él empezó a mirar hacia arriba viéndola. Y ella empezó a mostrarle su poder.
Mucha gente está sentada aquí enferma, esta noche. Uds. bautistas, y metodistas, y presbiterianos, el doctor los envió, y Uds. pentecostales, es porque Dios está tratando de mostrarles… de llevarlos allá arriba. Él extiende Su poder y dice: “Miren qué tan grande Soy”.
Dios se los va a llevar en un vuelo, uno de estos días. Y Él quiere que Uds. sepan: “Cuán grande es Él”.
¿En alguna ocasión han salido por la noche a observar el sistema solar? Cómo es que esas viejas estrellitas y lunas no son más que insectos, pequeños granos de polvo en sus plumas. Seguro: “Cuán grande es Él”.
Y dicen: “¿Puede Él sanar a los enfermos?”. ¿Qué tipo de pastor sería ese?

38 “¡Cuán grande es Él!”. Él quiere que Ud. lo vea. ¿Por qué? Él quiere llevarlo en un paseo. Él quiere darle algo a Ud. Porque, ¿acaso no está cansado de ser una gallina? Ud. no querrá ser una gallina. Seamos un águila.
Así que, entonces, extiende sus grandes alas, dice: “¡Miren, qué tan grande soy!”. Muestra esas grandiosas alas. “¿Pueden ver qué tan grande soy?”. Ellos sienten esa brisa suave llegando.
De esa manera es con un hombre, cuando se postra ante Dios, y el Espíritu Santo comienza a moverse en él. “¡Cuán grande es Él! ¡Cuán grande es Él!”.
“¡Confía en Mí! ¿Puedes confiar en Mí?”.

39 Y la pequeña águila extiende sus alas, dice: “Mamá, yo soy igual que tú. Estoy listo”. Ella despierta su nidada. Revolotea sobre sus polluelos. Y cada uno de esos pequeños aguiluchos… Ella baja esas grandes alas, cada pequeño aguilucho se trepa en ellas, y posicionan sus pequeñas garras en sus grandes y poderosas alas. Toman su piquito, y se aferran bien a las plumas. Uno no podría sacar esas plumas con un par de pinzas. Pues así tiene que ser, para que el pequeñito pueda sujetarse.
¡Oh, bendito sea el Señor! Aférrense a la mano incambiable de Dios. Nada en mi mano llevo, simplemente a Tu cruz me aferro. Dejen que el mundo diga: “Santo-rodador, fanático, sanador divino”, lo que quieran decir. Déjenme aferrarme de la mano incambiable de Dios. Colocar mi esperanza en lo infalible. No en los méritos de alguna iglesia, o algún sacerdote, o algún predicador. Pero colocar mi fe en los méritos de Jesucristo, el Hijo de Dios, Quien me libertó de la ley del pecado y de la muerte. Ciertamente. Déjenme aferrarme a Su incambiable mano, cuando tome el vuelo.

40 Después de un rato, cuando todos los aguiluchos se juntan en su ala… Me gusta pensar en eso.
Yo iba llegando a Gary, Indiana, hace un tiempo atrás, de donde es el Hermano Goad. Y me llevaron a conocer la planta, la planta de acero. Yo pensé: “Oh, esto es maravilloso. Siempre me pregunté cómo sería esto”.
Y cada hombre estaba en su banca trabajando, con sus tornos, Uds. saben, caían virutas de acero en el piso. Y un pequeño silbato sonó. Cada hombre barrió las sobras de su trabajo de acero hasta en medio del piso.
Y yo dije: “¿Qué va a hacer, señor?”.
Dijo: “Párese aquí, Sr. Branham, y va a ver algo”.
Le respondí: “Muy bien”. Permanecí allí. Después de un rato, el silbato sonó; todos los hombres salieron. Y después que todos hubieron salido, él presionó un pequeño botón. Y escuché que venía algo a la distancia, un estruendo, retumbando y retumbando.

41 Yo pensé: “¿Qué es eso?”. Y allí venía bajando. Era un gran imán. Y a medida que atravesaba por todo el piso, por todo ese pasillo, todas esas sobras las iba recogiendo, y subían a la cúpula. Luego las desmagnetizaban, y las arrojaban para ser moldeadas otra vez
Yo dije: “¡Aleluya!”
Él dijo: “¿Señor?”
Le respondí: “Yo dije: ¡Aleluya! Significa Gloria a nuestro Dios”.
Él dijo: “No lo sabía”.
Le dije: “¿A dónde se va esa cosa?”.
Él respondió: “Será moldeado y se volverá a hacer”.

42 Yo dije: “Estoy pensando en otro gran imán que viene un día de estos. Y va a tomar a este viejo… [Palabras no claras] cuerpo mío, y lo va a volver a moldear”. Dije: “Le quiero hacer una pregunta. ¿Por qué esas otras sobras no subieron?”.
Él dijo: “Señor, unas de ellas son de aluminio. No estaban magnetizadas para subir”.
Yo dije: “¡Gloria a Dios!”. Dije: “¿Qué le pasa a ese pedazo de hierro allí, que no se fue?”.
Él dijo: “Está atornillada”.
Yo dije: “Eso es. Eso es”.
Oh, no sean desmagnetizados o atornillados aquí abajo en algún credo. Pero sean libres en Cristo cuando Él venga, y cuando Su Espíritu Santo venga a recogerlos y los haga una nueva criatura, y los moldee a Su propia forma.

43 A medida que notaba a esta vieja águila, mientras regreso otra vez a ella. Ella pega un chirrido unas tres o cuatro veces, muy agudo. Y extiende sus grandes alas, y levanta a esos pequeños pajaritos, y ella sube y sube, sube y sube. El aire se vuelve delgado. De no haber sido águilas, hubieran muerto. Pero ella sabe lo que son. Son de su misma sangre.
Si Dios les ha hecho una promesa alguna vez, y Ud. da un paso en ella, Él les dará el aliento… el aliento para respirar; Él les dará gracia para que Uds. se mantengan en pie. Él les dará gracia. Salgamos sobre Sus alas de promesa, y vean si Él lo hace o no.

44 Y al elevarse tan alto, en las alturas…. Miren, esto es lo más curioso. Cuando ella sube allá arriba, ¿saben lo que hace? Ella se sacude a cada uno de ellos, se los sacude de las alas. Ellos no van a ser unas gallinas. Tienen que volar. Pero esos aguiluchos, van dándose vueltas. ¿Qué pasa? Van cayendo patas para arriba y todo lo demás. A ellos no les importa. Ellos están volando. ¿Cree Ud. que ella se aleja de ellos? No, señor. Ella solamente los avienta por un lado, y comienza a observarlos. ¡Oh, vaya! Si uno de ellos se aleja del cuidado, ella va y lo recoge.
La sublime gracia lo recoge, y lo vuelve a poner en la altura, en los…

45 ¡Oh, Él es real! Su ojo está sobre el gorrión, y yo sé que Él cuida de mí. Puede que yo no sea formal. Pudiera estar fuera de orden, pero de todas maneras estoy tratando de volar, teniendo un buen jubileo pentecostal, aleteando mis alas pentecostales, aleteando en el aire tan fuerte como puedo. Y viendo el lugar de Dios, tanto como puedo hacerlo. Y Él es el mismo… ¿Por qué?
Él no tiene miedo. Y ésta es su mami. Él es un águila, para comenzar. Él no tiene miedo. Y aunque él se da la vuelta y se pone boca abajo, si él se va muy lejos del cuidado, ella rápidamente desciende y lo levanta, y lo lleva directamente arriba hacia donde está la fortaleza. Él no tiene miedo. Así que, él aprende cómo volar.
Oh, qué tan diferente es con una gallina… [Palabras no claras.] Ella solamente camina por la granja con su atadura a la tierra, eso es todo lo que conoce.

46 Un día un hombre iba a colocar una gallina. Y él solamente tenía catorce huevos. ¿Con cuántos huevos queda completa? Con quince, ¿no es así? Y él no podía encontrar el otro huevo, así que dicen que él encontró un huevo de águila. Así que colocó el huevo de águila bajo la gallina. Y cuando todos ellos salieron del cascarón, esa fue la criaturita de apariencia más chistosa, para esas gallinas, que habían visto alguna vez. Simplemente era…
De esa manera los obtenemos en la iglesia, uno en toda la serie. Eso es cierto. Él pudiera ser un pájaro raro, pero es un águila. “Oh, vamos a ir a la sociedad de damas de rescate”.
“Gracias, yo en verdad no quiero ir”.
“¿Acaso no quieres jugar billar, esta noche?”.
“¡No lo creo!”. Hay aproximadamente uno en toda la serie. Más o menos es el promedio.

47 Así que era algo muy extraño observar a esta vieja aguilita. Cómo es que él miraba para todas partes. Él no podía aprender los hábitos de esas gallinas. Pues, ellas escarbaban en el estiércol; él no sabía nada al respecto.
Y estas personas que están acá tomando un pequeño trago social, y yendo a carreras de caballos, y viendo a Arthur Godfrey, y a Elvis Presley y “Yo amo a Susy”, y no van al culto de oración. Un verdadero Cristiano no puede entender esas cosas. Ellos escuchan ese: “Cluck, cluck, cluck, cluck, para que podamos ver Quién ama a Susy”.
La pequeña águila dice: “Yo no entiendo eso. Simplemente hay algo en mí, no quiero hacer esa cosa”.
Estoy tan contento por eso, ¿Uds. no?

48 “Yo simplemente no puedo entender por qué lo hacen”. Eso está en un águila, para comenzar. Él nació siendo un águila. No importa que haya nacido en un nido de gallina, pero él es un águila. ¡Oh, vaya! Él es un águila porque para comenzar era un águila. Su vida era un águila.
Así que la vieja gallina va alrededor, y rasca en esas cosas viejas, y come de ese viejo cadáver que no sirve para nada. La pequeña águila simplemente no podía soportar esa dieta, y no podía entender por qué ellos sí. Así que un día se da cuenta, allá en la granja… El sencillamente no podía entender porqué las cosas sucedían de esa manera, y porque tenía que ser un pájaro feo entre todas ellas, tan diferente al resto.

49 Así que dio la casualidad que la vieja madre voló sobre la granja. Ella supo que ese era su hijito. Y ella gritó: “Hijo, tú no eres una gallina. ¡Tú eres mío!”.
Oh, recuerdo cuando yo escuché eso. ¿Lo recuerdan Uds.? “¡Salgan de esa cosa! ¡Salid de en medio de ellos! Sepárense, dice Dios. ¡No toquéis lo inmundo! Y Yo os recibiré. Uds. serán hijos e hijas Míos, y Yo seré vuestro Dios. No se mezclen con los incrédulos. Pero salgan de entre ellos”. Si alguna vez ha habido un tiempo para salir, debiera ser ahora mismo. Salid y sepárense Uds. mismos de las cosas del mundo.
Esa vieja águila dijo: “Oye, eso suena real”. Quizá él fue a la iglesia… [Palabras no claras] alguien dijo: “¡Amén! ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya!”. Eso sonaba muy bien. Eso encajaba con su naturaleza, ¿ven? Él era un águila para comenzar. ¿Saben qué sucedió? Él volteó su cabecita, empezó a mirar hacia arriba, por todo alrededor. Dijo: “¡Seguro! Es allí dónde debo de estar. Pero el resto de ellas nunca había subido”.
Él le dijo a su vieja mami gallina: “¿Puede alguien subir allá arriba?”.
“No, no empieces con ese fanatismo entre mis gallinas. No empieces a enseñar esas cosas por aquí. Te excomulgaremos de inmediato”.

50 Y de repente, otro avivamiento pasó por el lugar. Él águila sobrevoló y ella dijo: “Jovencito, tú no eres una gallina. Tú eres mío. Sube acá”.
Dijo: “Bueno, mami, ¿cómo puedo subir? Ellos me dicen que tengo que quedarme aquí abajo”.
Dijo: “Solamente corre y mueve tus alas, cariño, yo te atraparé”. Así que el pequeño junior brincó, y aleteo sus alas, y se estrelló en el poste de la granja, justo en la mitad de la organización pentecostal. Justo en la iglesia bautista, en la organización pentecostal.
Y la vieja madre volvió a pasar, ella dijo: “Junior, si no brincas más alto que eso, no podré agarrarte”.
Ud. tiene que subir más alto que su organización. Entrar en lo sobrenatural. Al Espíritu Santo de Dios. Si es que Ud. es un águila. Dios tiene su corazón, Hermano… [Palabras no claras] todo lo que Ud. tiene, para volar… [Palabras no claras. Ed.] ¡Amén!

51 Las águilas comen alimento de águilas. ¡Aleluya! Ud. no puede ser una gallina. Una gallina no puede ser un águila. Ud. está predestinado, por Dios, para ser un águila. Uds. nacieron para ser águilas. Uds. forman parte de la familia de águilas. Su Espíritu vino de Dios, Quien creó los cielos y la tierra, Quién hizo todas las cosas. Y Él hizo la tierra de cosas que no eran.
Si Ud. es Su hijo, dirá “Amén” a todo lo que Él dice. Es la verdad. Y Ud. se parará en Su Palabra. Si el Espíritu Santo está en Ud., dará testimonio a Dios que Ud. es Su hijo, y ningún montón de credos o denominación lo aparta de Dios. Ud. saldrá, porque Ud. es de Dios.
Y oh, el Espíritu Santo de Dios grita sobre el edificio, grita sobre la gente, trabaja entre nosotros.
Aquí la otra noche, cuando Él estuvo hablando, llamando, mostrándole a la gente que Él era el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Él está aquí, esta noche, de la misma manera.

52 Inclinemos nuestros rostros solo por un minuto. Les quiero preguntar algo. Si Ud. no es un águila, ¿les gustaría ser un águila? Levanten la mano. Digan: “¡Dios, atrapa mi mano a medida que la levanto!”. Dios le bendiga. Eso es bueno. Así está bien. “Hazme un águila, Señor, yo no lo he sido, pero quiero ser una. Quiero subir a la esfera donde las denominaciones no me puedan detener”.
No les estoy diciendo, que se salgan de sus denominaciones ahora, Uds. bautistas, metodistas y pentecostales. Yo no les estoy diciendo eso. Pero sea un águila allí adentro. Hay otras águilas allí adentro.

53 Levanten sus manos, y digan: “Dios, toma mi mano. Atrápame esta noche, y súbeme a lo celestial”. Seguro, Él es Dios. Uds. no… [Palabras no claras. Ed.] sanidad Divina, porque Uds. nacieron para creerlo. Hay algo dentro de Uds., que dice que es verdad.
Señor Dios, toma estas manos que fueron levantadas. Sácalos de ese viejo nido, y déjales saber que el Espíritu de Dios está aquí ahora, los está llamando a una caminata más profunda, a una experiencia mayor; no solamente la experiencia de colocar su nombre en un libro, de salir; colocando su nombre en el libro pentecostal, o cualquier clase de libro, y de salir. Pero significa nacer de nuevo por el Espíritu Santo.
Dios, permite que el chirrido del Espíritu Santo haga eco en sus corazones, en lo profundo, esta noche. Que se puedan levantar y puedan ser llenos con el Espíritu. Y algún día cuando Tú vengas, ellos volarán hacia los cielos por medio de Tu Espíritu y por Tu gracia. Concédelo, en el Nombre de Jesús. Amén.

54 ¿Le aman? Sin música… o, denos un acorde: “Yo le amo”. ¿Cuántos se lo saben? Cantémoslo ahora. Muy bien. “Yo le amo”. Todos ahora.
Yo le amo, yo le amo,
Porque Él a mí me amó,
Y me compró mi salvación,
Allá en la Cruz.
Cantémoslo ahora otra vez.
Yo le amo, yo le amo,
Porque Él a mí me amó,
Y me compró mi salvación,
Allá en la Cruz.
[Espacio en blanco en la cinta. Ed.]
Salvador Divino;
Escúchame mientras oro,
Quita toda mi culpabilidad…
[Espacio en blanco en la cinta. Ed.]

55 Así como la mamá águila voló sobre su pequeñito, llamándolo, llamándolo: “¡Sube, hijito! ¡Sube acá!”. Ud. se dará cuenta. Fue por Ud. El gran Espíritu Santo, la Columna de Fuego, viene sobre el edificio esta noche… [Palabras no claras.] “Mi hijo, tú fuiste nacido por Mi Espíritu”. El Señor Jesús está aquí.
¿Cuántos Cristianos están aquí? Levanten su mano. Levanten su mano. Levanten su mano, levanten su mano muy arriba. Dios les bendiga. Uds. no necesitan tarjetas de oración. Yo creo que el Espíritu Santo me está diciendo ahora mismo, que les quiere probar que Él es Dios, que Él está aquí… [Palabras no claras] en el edificio. No tenemos tarjetas de oración… [Palabras no claras]. No las necesitamos. Yo creo que Dios está por hacer algo en este momento. Amén.

56 Ustedes que tienen en su corazón… ¿Cuántos estuvieron la otra noche en la reunión, aquí, para ver cómo es que Dios hace que ellos…? ¿Cómo la mujer tocó Su vestidura, y Él vino y le dijo…? [Palabras no claras. Ed.]
Ahora tengan fe y crean. Oh, yo simplemente… En mi… No les puedo decir. Es un sentido. ¡Qué sentido! Hay cinco sentidos que controlan el cuerpo: vista, gusto, tacto, olfato, y oír. Pero el sexto sentido es la fe. Ud. no puede ver la fe, olerla, o escucharla, pero está allí. Igual como este micrófono está aquí delante de mí, porque yo lo puedo ver. Si estuviera un hombre parado aquí yo pudiera verlo. Pero de la única manera que puedo saber si un hombre se mueve, es observándolo. Pero en esta unción que está ahora, de todas maneras lo sé. Cuando Él se mueve, yo puedo saberlo. Uds. oren con su necesidad.

57 Éste Dios, aquí mismo ahora, donde estamos parados. Y cada uno de Uds. sabe que yo soy un desconocido para Uds. Si Dios hace algo para Uds. aquí, igual como Él lo hizo con Su Hijo, donde Él prometió que Él lo haría, ¿cuántos de Uds. le amarán a Él y sabrán que Él es el águila, que nuestros corazones…? [Palabras no claras].
Dios puede ver su mano. Yo soy Su siervo. Ellos también lo son. Que sea hecho, Señor, para que puedan conocer que Tú eres Dios, y que yo les estoy diciendo la verdad. Pudiera ser que yo no pudiera pulir un sermón, como un ministro debiera hacerlo, pero, Señor, yo te conozco a Ti. Y sé que Tú estás aquí. Ayúdanos, Señor. Ahora, Tú habla la Palabra esta noche, manda el… [Palabras no claras]. Tú habla la Palabra, en Tu propio lenguaje. Y en el Nombre de Jesús nos encomendamos a Ti. Amén.
Solamente permanezcan sentados en quietud. Crean.

58 Hubo una mujer que tocó Su vestidura. Ella se fue entre la audiencia. Y Jesús se dio la vuelta, dijo: “¿Quién me ha tocado?”. Su Espíritu Santo, del cual estoy hablando, es el mismo hoy, viviendo en Su iglesia, entonces Él tiene que actuar igual. Él es el Espíritu Santo.
Ahora Uds. que están enfermos, oren. Mañana en la noche tendremos nuestros servicio regular de sanidad; esta noche, también.
Ahora. Sí, señor. Párese aquí un minuto, Ud. que está parado. Yo no lo conozco. Espero que no tenga tarjeta de oración; pudiera ser que no sepa cómo es una. ¿Me cree que soy Su siervo? Si Cristo me revela cuál es su problema, ¿lo aceptará, creerá que será sanado, y lo que sea que esté necesitando?
Y Ud. sabe, sentado allí, y mirándome, algo está sucediendo ahora mismo. Si eso es correcto, levante su mano. Yo nunca lo he visto, en mi vida. Está quizá es la primera vez que nos encontramos. Pero si Ud. lo cree de todo corazón, ese problema de corazón lo ha dejado. Ud. tenía un problema cardíaco, ¿no es así? Si eso es cierto, mueva su mano de esta manera. Regrese y tome asiento.

59 A propósito, el hombre que está sentado a su lado allí, tenía también un problema cardíaco, a un lado suyo. Eso es cierto. Ud. no pudiera esconder su vida de mí, aún si quisiera hacerlo. Pero cuando yo le hablé a aquel hombre, eso lo alarmó a Ud. ¿Puede creer? Eso es cierto. Ahora Ud. vaya y sea sanado. Jesucristo lo sana. Si eso es correcto, pónganse de pie, señor. Allí lo tienen.
Los reto a que lo crean. ¡Aleluya! La vieja madre águila los está llamando. Algunos de Uds., crean. Algunos de Uds. crean; por fe, crean.
Siéntense con reverencia. No se estén moviendo. Alguien en la audiencia. El jovencito con su mano levantada, Ud. tiene un problema cardíaco, también; tuvo un terrible ataque hoy… [Palabras no claras.] y seguido de otro. Pero es problema cardíaco, señor; una condición nerviosa y débil. Olvídelo. Vaya a casa; ¡Sea sanado!
Usted viene de muy lejos. Y en el camino para acá sufrió una decepción. Algo se desmoronó. Va a estar bien. No se preocupe; [Palabras no claras.] Yo no lo conozco. Dios sí.

60 ¿Qué de esta joven dama sentada aquí, mirándome de manera tan sincera? ¿Cree Ud. que Jesucristo es el Hijo de Dios? ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? ¿Cree Ud. que Su Espíritu está aquí, ese Espíritu que está en mí…? Usted está necesitando de la oración, ¿no es así? Si yo le digo, por medio del Espíritu de Dios, igual como la mujer que tocó Su vestidura, que Ud. también lo tocó a Él. Yo nunca le he visto en mi vida, ¿la he visto? No sé nada de Ud. Pero Ud. tiene un problema en la columna vertebral. Eso es correcto. Sí lo tenía; pero ahora Ud. ya no lo tiene. Vaya a casa y sea sanada.
¿Lo creen?

61 ¿Qué de Uds. que están de este otro lado? Alguien de este lado va a creer. ¿Lo creen con todo el corazón? ¿Qué de Ud., dama, sentada aquí? Ud. levantó la mano, ¿necesita sanidad? Ud., sentada allí al final. Yo no la conozco. Nunca le he visto en mi vida, hasta donde yo sé. Quizá Ud. me ha visto, pero yo no la conozco. Si Dios me explica, si me da a conocer que Ud. tocó Su vestidura… Algo sucedió. Yo no le hablaría al menos que ese Ángel estuviera sobre Ud. Esa Luz, ¿alguna vez ha visto la fotografía de Eso? Bueno, Eso es exactamente lo que la está haciendo sentirse de esa manera. Él está justo sobre Ud. Yo nunca le he visto en mi vida. Eso es correcto. Si es así, levante su mano, afirmando que soy un desconocido para Ud.
[Espacio en blanco en la cinta. Ed.] Ud. tiene un espíritu extraño, lo cual es bocio dentro de su cuello. Ud. no es de esta región. Usted viene de un lugar que queda en la parte de abajo de aquí. Ud. viene de Orlando, Florida. Eso es exactamente correcto: “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
¿Lo creen Uds.? ¡Oh, Su ojo está sobre el gorrión, y yo sé que Él cuida de mí!
Todos los que creen en Él, pónganse de pie, y denle a Él la alabanza y la gloria. ¡Adórenle! Esta es la hora de Uds. para la adoración. Que el Señor lo conceda.
Mensaje extraido de Messagehub