S.570 58-0503  La Reina De Sabá 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Reina De Sabá

Hartford, Connecticut, E.U.A.

58-0503

1 Póngase de pie solo por un momento para orar, mientras inclinamos nuestros rostros.
Querido Dios, te damos las gracias por el privilegio que tenemos de estar reunidos aquí una vez más. Y te pedimos que Tus bendiciones estén sobre nosotros en esta noche, para salvación del impuro, y para la sanidad de aquellos que están enfermos y afligidos, y para bendecir aquellos que son bendecibles esta noche. Y que podamos tener un gran derramamiento de Tu Espíritu.

2 Bendice a los hermanos ministros. Mañana siendo sábado, estaremos saliendo mañana para dar testimonio por Ti en toda la ciudad, y oramos que Tú bendigas cada púlpito en esta ciudad, y ciudades circunvecinas, y alrededor del mundo. Y permite que los ministros sean una luz nueva para la gente, y concede, Señor, que muchos grandes milagros se conciban en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús, en sus púlpitos, y en el ministerio a través de las naciones. Danos esta noche de la misma manera, Señor, algo extraordinario, que esta gente tan querida, que ha venido a través de la lluvia y el lodo, a escuchar el Evangelio, que puedan regresar a casa con un corazón aliviado, y regocijándose con un corazón satisfecho, de que han estado en la presencia el Señor Jesús.
Concede estas cosas, Padre, porque las pedimos en el Nombre de Tu Hijo, Amén. Pueden tomar asiento.

3 Unas personas dijeron que han estado llamando por teléfono el día de hoy, contando de su experiencia de sanidad de anoche estando en la audiencia. Y unos de ellos han estado diciendo que ni siquiera estuvieron en la plataforma; solo estaban sentados en la reunión y en algún momento durante el día, reconocieron que la enfermedad que tenían se había ido. Así que a mí me gusta eso. Entonces ya no podemos decir: “Tal y tal”, ciertos ministros impusieron manos sobre mí, y…“. Vean, Dios recibe toda la gloria. Y simplemente yo amo eso, cuando Dios recibe la gloria, porque todo es para Su gloria, nuestra intención es que Él la reciba, todo para Su gloria.

4 Ahora, esta noche en la Biblia, deseamos tomar un pequeño texto por unos cuantos minutos. Y ahora, mañana por la noche es la clausura de nuestra pequeña campaña, solo tres noches para irnos familiarizando con la gente. Y después, es extraño, justo en el momento que nos familiarizamos entonces decimos: “Bueno, nos vemos la próxima vez”. Aparentemente, ha sido así en los últimos doce años alrededor del mundo, solo nos familiarizamos y nos damos prisa.

5 Si es la voluntad del Señor, y cuando regrese del extranjero esta vez, voy a tratar de conseguirme una carpa o algo, para que Uds. no tengan que salir a prisa de la ciudad: solo levantarla y quedarnos por un rato. Y estoy seguro que será mejor, porque Uds. podrán…. Si la gente no sabe simplemente cómo aferrarse a la sanidad Divina, implica más que solamente venir y decir: “Yo lo creo”, e irse.
Si un paciente tiene algo como un tumor, o algo parecido, ese paciente se sentirá mejor inmediatamente, pero dentro de las próximas setenta y dos horas, se enfermará más que nunca, porque ese nódulo o lo que pudiera ser, la vida que estaba en ese nódulo muere. Y el nódulo todavía está allí. Así que empieza a romperse. Y luego, cuando lo hace, el corazón empieza a bombear la sangre y la sangre purifica el cuerpo, así que comienza una fiebre. Y pareciera que el paciente comienza a pensar: “Oh, he perdido mi sanidad”. Pues, la fe que puede sacar la vida de un tumor, la incredulidad puede volver a traerla. Es allí cuando pierden su sanidad. Ellos simplemente no saben cómo abordarlo.

6 Pero recuerden, al lidiar con… como con la sustancia, el tumor, no estamos lidiando con ese nódulo o el cáncer. ¿Qué es cáncer? Es una vida, y no es su vida, es otra vida. Es una multiplicación de células. ¿Y qué causó que estuviera allí? Es otra vida que entró a la de usted para matarlo. La Biblia le llama un diablo. Nosotros hoy le llamamos cáncer, lo cual es un término médico, que viene de la palabra “cangrejo”. Pero la Biblia lo llama un diablo, un asesino.
Miren, no estamos lidiando con esa casita en la que ha crecido; eso desarrolla células igual como Ud. lo hizo. ¿Sabían que Uds. vinieron de una pequeña célula? Esa célula vino de su padre. Ese germen entro en el huevo, lo cual fue su madre, y de allí se desarrolló, la célula empezó a hincharse y célula sobre célula, hasta que formaron lo que Ud. es hoy.

7 Y ahora, esa vida que Ud. tiene ahora, a través de estas células, son células buenas, células de su vida. Pero aquí viene un cáncer, o un tumor, o cualquier otra enfermedad que venga, y es una célula diferente, y un germen diferente. ¿Y qué viene hacer? Si está en contra de su vida, entonces es muerte. Así que es un demonio, y no estamos lidiando con ese manto donde vive, esa casa; estamos lidiando con la vida que está en esa casa.
Igual como si yo estuviera lidiando con Ud., si Ud. fuera el cáncer, y yo estaría… tratando de frotar su cuerpo hasta que no es más, pero solo al sacar la vida de allí. Se iría de nuevo al polvo de la tierra. Eso es lo que es echar fuera demonios, es llamando la vida de eso a salir fuera. La sustancia todavía está allí, el cuerpo.

8 ¿Pero qué le sucede a un pequeño animalito cuando lo matan? ¿Qué le sucede a un venado, Uds. cazadores que están aquí, si lo mata el día de hoy y lo coloca en la báscula y lo pesa? Ud. le dice a sus compañeros que su venado pesa tanto, pero póngalo en la báscula en la mañana y vean cuánto pesa, cuántas libras menos. Le pasa a cualquier cosa, se encoje por cierto tiempo, hasta que la corrupción empieza a entrar, luego se hincha, y se pone más pesada, y más grande de lo que era al principio.
La misma cosa le sucede a un tumor o a un cáncer. Después el paciente comienza a decir: “Bueno, he perdido mi sanidad”. Es la mejor señal en el mundo que la tiene. Y es por eso que, muchas veces al entrar aquí corriendo, en reuniones como estas, no tenemos la oportunidad de tener esos servicios por la tarde de instrucciones y de decirles a las personas como aferrarse a Dios. Nosotros solo nos arriesgamos a que la gente tenga fe, independientemente de cómo se sienten, o de la evidencia de que algo reaparezca, ellos de todas maneras lo creen. Quédense con eso. Eso es lo principal.

9 Ahora, deseo leer algo de la bendita Palabra de Dios, que se encuentra en esta noche en el Libro de San Mateo, el capítulo doce, y el versículo cuarenta y dos.
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.
Que el Señor bendiga Su Palabra.

10 Jesús, en el capítulo anterior, acababa de estar reprendiendo las ciudades por causa de su incredulidad. Uds. saben, la incredulidad es una de las cosas más horribles que puede atacar a una persona.
Y solamente hay dos facultades que pueden gobernarlos; ya sea fe o incredulidad. Ud. no puede estar en medio de las dos; no hay pájaros negros-blancos, o un hombre borracho-sobrio, pecadores-santos. Ya sea que Ud. es un creyente o un incrédulo. Y el único pecado que hay, es la incredulidad.
Ud. pudiera ser muy religioso y nunca decir una mentira. Ud. pudiera ser tal miembro de iglesia, al punto que todo el vecindario podría decir: “Qué persona tan reconocida”, y todavía ser un pecador a la vista de Dios. Ud. no es juzgado por eso; es por su fe. “El que no cree ya ha sido condenado”.

11 Si la justicia es lo que le agrada a Dios, y así es, pero todo lo que Dios requería… Los Fariseos fueron hallados intachables, pero sin embargo Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre, el diablo”, porque no creyeron, —esa cosa horrible de incredulidad.
Y Jesús había hecho muchas obras en las ciudades, y les dijo: “Oh, tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada. Si las maravillas hubieran sido hechas en ti… que han sido hechas en ti, hubieran sido hechas en Sodoma y Gomorra, hubieran quedado hasta el día de hoy”.
Esa gran incredulidad, autoproclamados, exaltados hasta el cielo, más santo que tú, esa actitud… Y Jesús hizo maravillas en Capernaum, y ellos lo llamaron Belcebú, príncipe de los demonios, y Él los estaba reprendiendo por esa causa.

12 Y digo esto con respeto: Amigos y Cristianos, si Dios permite que esta nación se salga con la suya… Él simplemente no puede dejar que salgan bien librados de esta horrible ola de pecado que está arrasando nuestra nación. Si Dios nos deja continuar de la manera que lo estamos haciendo, sin ser juzgados, entonces Él siendo justo tendría que levantar a Sodoma y a Gomorra, y pedirles disculpas por haberlos destruido, teniendo la misma clase de ola de pecado.

13 Dios no hace acepción de naciones o de personas. Él ama al pecador, pero aborrece el pecado. Y nosotros estamos condenados; solo tomen nota de eso, Uds. que veo tomando notas, anoten que yo lo dije. No queda nada más para América más que juicio; eso es todo. Así que prepárense para ello. Pero la iglesia se habrá ido antes que comience el juicio. Dios lo prometió.
Solamente tenemos unas cuantas semanas para quedarnos en esas cosas para irlas consolidando. Pero escuchen, Jesús había dicho que si se hubieran hecho las obras en Sodoma que se hicieron en esas ciudad, ellos se hubieran arrepentido.
Y luego, entendemos que Dios por todas las edades ha tenido dones y maravillas por medio de las cuales Él ha obrado, llamando a su pueblo. En cada edad, prácticamente, Dios ha tenido un siervo, en alguna parte a una persona en alguna ocasión, en la que Él puede poner Su mano, o sobre un pueblo. Él nunca ha estado sin un testigo, y Él nunca estará sin un testigo, mientras exista una tierra, para dar testimonio.

14 Y Él se estaba refiriendo a los días del pasado, Él había dicho en la reunión previa, como en los días de Jonás, el profeta. Y Él estaba preocupado, porque ellos le habían llamado al Espíritu que estaba en Él, Belcebú. Eso significaba que Él era un poder del demonio. Y si se fijan, porque Él había discernido sus pensamientos y sabía lo que ellos estaban pensando… Ellos nunca lo llamaron Belcebú a Su cara; ni siquiera eran lo suficiente caballerosos como para hacer eso. Ellos lo pensaron en su corazón, y Jesús dijo que percibió sus pensamientos. Ellos pensaron que Él era Belcebú, y estaban todos enojados porque Él no estaba de acuerdo con ellos en su teología. Y algunos vinieron a Él, después que Él hubo hecho todo aquello, y dijeron: “Deseamos ver de Ti señal”.
Y Él respondió: “La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días, y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”.

15 Antes de entrar a nuestro texto, o a lo que quiero decir, me gustaría examinar esa cita de nuestro Señor. Ellos estaban buscando una señal, y Él dijo que una generación débil y adulterina demanda señal. Y yo creo que nuestro Señor se estaba refiriendo a esta generación. Todas las Escrituras tienen significado múltiple (cualquier estudiante sabe eso); por ejemplo, en Mateo 3, cuando Él dice: “Para que se cumpliera lo que fue dicho: De Egipto llamé a Mi Hijo”. Si Ud. sigue la referencia de eso, era de Su hijo, Israel, pero también pertenecía a Su Hijo, Jesús. Escrituras con un significado múltiple.
Y Jesús dijo que una generación mala, y una generación débil, adulterina, demandan señal. Ahora, quiero que escuchen atentamente. Él dijo que ellos recibirían una señal, y esa señal sería la señal de la resurrección, de la resurrección; porque así como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días, y tres noches, así debe de estar el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.

16 Y cuando Dios le dio a Jonás la comisión, y él se fue a Nínive, y él encontró un barco de placer, así que no pudo obtener su boleto y su pasaje, quizás, a Nínive, así que él simplemente se fue a Tarsis. Y se dieron cuenta que él se había metido en problemas.
Yo creo que eso es lo que le pasa a la iglesia Cristiana esta noche: estamos en problemas. Hemos tomado el camino equivocado. Y Dios no está en problemas; es la iglesia la que está en problemas. Dios quiere que todos nosotros seamos uno, quiere que tengamos compañerismo uno con el otro, mientras que la Sangre de Su Hijo, Jesús, nos limpia de toda injusticia. Pero nosotros trazamos pequeñas murallas y decimos: “Ahora, no vamos a cooperar con tal reunión. No, no podemos hacer esto, porque nuestra iglesia no está en eso”. Oh, qué cosita tan débil, como unos jovencitos.

17 Y noten que entonces el barco se empezó a mecer, y Jonás se encontraba en problemas. Y ellos le ataron de pies y manos, y lo arrojaron por la borda, y Dios tenía un gran pez bien preparado para tragárselo. Yo siempre le he tenido una profunda compasión a Jonás. Él estaba en una terrible condición, sin embargo era un profeta del Señor.
Ahora, cualquiera sabe que un pez que anda merodeando por el agua está en busca de su presa. Y tan pronto se alimenta, se va al fondo y descansa, con sus pequeños flotadores en el fondo del agua… del estanque. Alimenten sus pececitos dorados y observen lo que pasa. Él se irá directamente al fondo del estanque, y allí descansa. Y aquí estaba el pez, después que él se había tragado al profeta, se encontraba en el fondo del mar, a muchas brazas de profundidad.

18 Y solo fijémonos esta noche, Uds., que están en las sillas de ruedas, y Uds. que están con muletas, y tal vez sienten que no se pondrán bien. Nunca hemos estado en una situación parecida a la que se encontraba Jonás. En primer lugar, él era un descarriado, y tenía sus manos y pies atados, y estaba en el vientre de una ballena, en el fondo del mar, y una tormenta sobre el mar. Si él volteaba a mirar para este lado, era vientre de ballena. Si él volteaba a mirar hacia atrás, era vientre de ballena. Todo a su alrededor era vientre de ballena.
A propósito de un buen caso de síntomas, Jonás los tenía. Yo creo que ninguno de nosotros podría tener esa clase de síntomas. ¿Pero saben lo que dijo? Él conocía a Dios, y él dijo: “Son vanidades ilusorias, no las miraré más”.
Porque él sabía que cuando Salomón dedicó el Templo a Dios, que él oró y dijo: “Señor, si Tu pueblo está en problemas en algún lugar, y mira hacia este lugar santo, entonces Tú oirás en los Cielos”. Y él tenía confianza, bajo esos síntomas, para confiar en la oración de Salomón y creer que Dios escuchó la oración de Salomón.

19 Y la ballena lo mantuvo en su vientre por tres días y noches, y lo liberó justo en el lugar correcto. Dios hizo que la ballena se diera la vuelta y lo llevó en un paseo en taxi por todo el país, hasta que fue de Tarsis a Nínive. Y Dios lo mantuvo vivo, porque él dijo: “Yo no veré mis síntomas; miraré hacia Tu Santo templo”.
Y si Dios hizo eso, bajo esos síntomas y esas circunstancias, ¡cuánto más hará Él, esta noche, bajo estas circunstancias con nuestros síntomas, si es que miramos no a un templo hecho con manos de hombre, pero hacia el templo en los cielos, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios, haciendo intercesiones en base a nuestra confesión! ¿Cuánto más nos librará Él? Yo no veré mis síntomas; yo veré a lo que Jesús dijo: “Por Sus llagas, yo estoy sanado”, y lo confieso, porque Dios no puede hacer nada por Ud., hasta que primero Ud. lo confiese. La Biblia en Hebreos 3, dice: “Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión”. Ahora, la versión de King James tiene “profesión”. Pero “profesión” y “confesión” es la misma cosa.

20 Él no puede hacer nada hasta que Ud. primero confiese que Él lo ha hecho, y lo acepte como su propiedad personal. Ud. no puede ser salvo golpeando el altar, o no puede ser salvo al pagar sus diezmos, o en guardar ciertos días, o absteniéndose de carnes. Uno no se salva por eso. Es por fe que son salvos, y eso por medio de la gracia de Dios. Ud. tiene que aceptarlo primeramente, y creerlo como su propiedad personal, entonces Ud. es salvo. Lo mismo con la sanidad.
Así que esta noche, miremos más allá de nuestros síntomas, y recuerden que Dios todavía vive, y Su promesa todavía es verdadera. Y Jesús está sentado a la diestra de la Majestad en el cielo para hacer intercesiones como Sumo Sacerdote, sobre cualquier cosa que Ud. ha confesado que Él ha hecho por Ud., que estuvo en la bendición redentiva. Si acaso no es tan simple, un pequeño niño bebé o niña aquí puede entenderlo. Él se sienta como Sumo Sacerdote para hacer intercesiones sobre cualquier cosa que sea correcta, que Ud. le pida.

21 Y Él dijo en Marcos 11:24: “Todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. Cualquier cosa, ore y crea que lo recibirá ahora (tiempo presente), y os vendrá. Ud. puede tenerlo, si lo cree cuando lo pide, porque rápidamente ante el Padre, Él empieza a obrar para hacer intercesiones en base a su confesión. Eso lo concluye. Por esa razón la gente está siendo sanada sentada alrededor en la reunión. No se requiere de un evangelista especial para que pase por aquí; solamente se requiere de su fe en el Cristo Todosuficiente, y el Cristo Omnipresente, que está en todo lugar, en cualquier parte, al cual puede llamar, Él está allí para suplir la necesidad, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

22 Luego Jesús se refirió al día de Salomón. Y Dios a través de las edades, cuando Él le dio dones a Su pueblo, si ese don era rechazado, esa nación se iba a la ruina, esa generación moría. Pero si la aceptaba, entonces esa era un gran tiempo de luz para la gente. Y Él se estaba refiriendo al don de Dios que vino en los días de Salomón.
Ahora, Dios le dio a Salomón un don, y todos sabemos (Uds. que leen la Biblia) que esa fue la edad de oro de Israel, de Salomón. Y tan pronto ellos vieron el don trabajando en Salomón, viendo ese gran poder de discernimiento, toda la gente se reunió alrededor de él. Y sin importar lo que él dijera, ellos lo hacían, porque creían en él, y creían que era el siervo de Dios, y Dios honró eso. Y sin importar lo que Dios haga, si Ud. no viene a Su don con respeto, Ud. nunca recibirá nada de él.

23 Qué si Martha y María… Creo que fue Martha, cuando corrió a encontrarse con Jesús, aparentemente ella tenía el derecho de reprenderle. Él la había dejado, y su hermano había muerto. Y aún así no acudió a su llamado, Él simplemente lo ignoró y siguió su camino. Pero cuando ella fue a verlo, aparentemente ella hubiera podido decir: “¿Por qué no viniste cuando te llamé?”. Si ella hubiera dicho eso, nunca hubiera recibido lo que había pedido. Pero ella fue con respeto, y dijo: “Señor, si Tú hubieras estado aquí, mi hermano no hubiera muerto. Pero aún ahora, cualquier cosa que Tú le pidas a Dios, Dios te la dará”. De esa manera tiene que venir. Tiene que venir, porque es con su respeto. Ella lo estaba respetando. Ella sabía que la mujer sunamita fue a Eliseo y recibió lo que deseaba. Y ella sabía que si Dios estaba en su profeta Eliseo, seguramente, Él estaba en Su Hijo Jesús.

24 Hace un tiempo, una mujer me dijo, que pertenecía a una iglesia denominacional, que no creía que Jesús era más que un profeta. Amigo, Él era más que un profeta. Él fue Dios o fue el engañador más grande que el mundo haya tenido. Él era Divino. Y esta cierta mujer me dijo: “Sr. Branham, Ud. alardea mucho de Jesús siendo Divino”.
Le respondí: “Él era Divino, y yo no pudiera alardear lo suficiente de Él”.
Y ella dijo: “Si yo le pruebo por la Biblia, que Él no era Divino, ¿lo aceptará?”.
Yo dije: “Ciertamente, si la Biblia así lo dice. Pero no creo que Ud. lo pueda probar por la Biblia”.
Y ella dijo: “En San Juan, en el capítulo once, la Biblia dice: Cuando Él fue a la tumba de Lázaro, Él lloró”. Dijo: “Puede ver, Él no era más que humano y para después llorar”.
Yo le respondí: “Hermana, ese argumento está muy diluido. Él era ambos: Dios y Hombre. Y cuando Él fue a la tumba de Lázaro, Él lloró como hombre. Pero cuando Él se paró y enderezó su cuerpecito y dijo: ¡Lázaro, ven fuera!, y un hombre que había estado muerto por cuatro días, se puso de pie y volvió a vivir, ese fue más que un hombre”.

25 Él era un hombre cuando bajó de la montaña, tenía hambre, buscaba algo de comer en aquel árbol. Él era un hombre cuando tuvo hambre, pero era más que un hombre cuando tomó los cinco panecitos y dos piezas de pescado y alimentó a cinco mil. ¡Ese era más que un hombre!
Él era un hombre cuando durante todo el día había salido virtud de Él, y se acostó en la parte de atrás de una barquilla, y las olas… donde diez mil diablos del mar juraron que lo ahogarían. Y Él estando dormido y cansado; Él era un hombre. Pero cuando Él puso Su pie en la proa del barco, miró hacia arriba y dijo: “¡Calla, enmudece!” Y los vientos y las olas le obedecieron. Ese era más que un hombre.
Él era un hombre cuando clamó en el Calvario por misericordia, pero Él probó que era Dios cuando los sellos fueron rotos, y resucitó de la tumba, y Él mismo declaró ser la resurrección. Él era Dios manifestado en carne, Dios en Él.

26 Y Martha, respetaba eso y lo creía. Y en los días de Su carne en la tierra, muchos lo respetaron, recibieron Su recompensa. Pero Él les estaba diciendo a estas personas de otras grandes personas, quienes vinieron a la tierra, y de cómo ellos lo respetaron, y lo que recibieron, y aquellos que lo rechazaron, lo que ellos recibieron.
Y ahora, en los días de Salomón, Dios le dio Su don, y todas las iglesias se reunían alrededor de él. La noticia ha de haber recorrido por todos los países. Y yo solo me pregunto, en estos últimos días cuando el Espíritu Santo está bajando, y grandes avivamientos están alcanzando la nación como Billy Graham, y Jack Schuller, y Oral Roberts, y muchos de esos grandes evangelistas, y Dios está haciendo grandes señales y maravillas ante la gente, ¿no sería maravilloso si todos juntaran sus corazones y se reunieran alrededor de eso? Pues, todo el mundo vendría a Cristo en el lapso de un año o menos. Pero nosotros solo nos dividimos, y mientras ellos se estén disparando uno al otro, Satanás se reclina y los deja que descarguen sus armas. Por lo tanto si nos pudiéramos juntar, y colocáramos nuestros corazones juntos, si juntáramos nuestros esfuerzos, y nuestras oraciones, entonces llegaríamos a algún lado.

27 Así que ellos respetaban ese gran don de Salomón, que Dios le había dado a Salomón. Y aquí estaba él en el templo haciendo cosas, y la gente… y los transeúntes debieron haber pensado: “Oh, esto es algo grandioso”. Y todos (nadie hablaba en contra), todos hablaban a favor; ellos decían: “A nuestro Hermano Salomón, Dios le ha dado un gran don, y oh, Uds. deberían de venir a verlo”, le decían a todos los que iban pasando, y las noticias se esparcieron por todas partes.
Y muy allá en el Sur, en la tierra de Sabá, había una pequeña reina allá, una pequeña reina pagana, aparentemente todos los que pasaban por su lugar decían: “Deberían ver las grandes cosas que están aconteciendo en Israel. Grandes, poderosas maravillas están aconteciendo por medio de un hombre con un don de parte de Su Dios, uno de nombre Salomón. Oh, esta sabiduría es inigualable. Su discernimiento es perfecto; nunca falla ni un solo caso. Él es perfecto en ello”.

28 Uds. saben, la fe viene por el oír, el oír por la Palabra de Dios. Y Uds. saben, la Biblia dice que nosotros somos la sal de la tierra. Y si la sal todavía conserva su sabor, al contacto, es un sabor. Pero si la sal ha perdido su fuerza, si nuestros testimonios son tan irregulares, y un día estamos arriba y al siguiente día estamos abajo, y de esta manera estamos creyendo, y al siguiente día ya no, ¿cómo puede un hombre pecador encontrar algo por parte de nosotros? ¿Ven? Debemos tomar nuestra postura por Dios, y así permanecer hasta que la muerte nos libere.

29 Y esta pequeña reina al estar escuchando esto, dijo: “Oh, me pregunto: ¿podrá ser eso cierto?”. Así que finalmente, ella tomó la decisión de ir y verlo por sí misma. Me gusta eso. No solamente tome la palabra que dijo alguien más; venga, averígüelo por Ud. mismo, como Natanael lo hizo en el mensaje de la otra tarde.
Así que conforme el entusiasmo se incrementaba, llegó el tiempo cuando ella decidió que iría.
Ahora, recuerden, había mucha oposición en su contra. Ella era pagana. ¿Y qué creen Uds. que diría el obispo pagano de su iglesia, al decirle ella que iría a otro país a escuchar a otro predicador? ¿Qué creen Uds. que sucedió? Ahora, ella tenía que enfrentar todo eso. Bueno, tal vez el Papa de su iglesia, o algún obispo, o alguien de sus templos, diría: “Ahora, espera un minuto, reina, vas a contaminar toda nuestra nación si tú vas para allá”.

30 Pero Uds. saben, hay algo al respecto, que cuando Dios empieza a hablar al corazón, no hay nada que pueda detenerlo de encontrar aquello que lo está llamando, cuando Dios empieza a llamar. Y ella le decía al sacerdote, me imagino: “Señor, solamente voy a ir a averiguarlo por mí misma. Aquí nos encontramos, adorando un montón de credos muertos, que nos han ido pasando, y no vemos más que una teología y unos escritos en unas tablas o algo, pero ellos me dicen que su Dios es real y Él mismo se manifiesta frente al público”. A mí me gusta ese tipo de Dios (no un Dios de la historia), un Dios que es tiempo presente, un Dios que es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Lo que Él era ayer, Él es el mismo hoy en todos los sentidos.
Y ella dijo: “Quiero ir a averiguarlo”.
“Bueno, si tú vas, te vamos a excomulgar”.
“Bueno, entonces prepárense para eso, porque de todas maneras voy a ir”. Así que ella dijo: “Ahora, si voy, y me doy cuenta que es la verdad, entonces hay una cosa que voy a hacer: Yo lo voy a apoyar con todo lo que tengo”. Así que cargó unos camellos con oro, y mirra, e incienso, y cosas valiosas“. Pero primero, se guardó sus regalos hasta el momento que descubriera si era verdad o no, ya sea que fuera alguna cosita de esas que pasan de noche, o alguna cosita… de esa clase de emociones que se levantan. Ella quería saber si era verdad. Si todas estas cosas que ella había escuchado por la palabra, si se estaban manifestando y probando ser verdad, entonces ella lo apoyaría. Esa es una buena manera sensata de abordarlo.

31 Si la Palabra lo dice así, o algo ha sido prometido, y esa promesa se cumple, entonces no hay nada más que decir, pero Ud. debe creerlo o deberá hacerse a un lado, alejarse.
Noten: ella cargó sus camellos, y preparó todo para salir. Y ahora, recuerden, le esperaba un largo viaje. Ella no solo tenía que venir del otro lado de la ciudad; ella tenía que viajar aproximadamente tres meses en un desierto ardiente. Midan la distancia de Palestina hasta allá. Y ella no tenía un Cadillac con aire acondicionado tampoco, o un gran carruaje con aire acondicionado en el cual venir. Pero ella se tenía que sentar sobre el lomo de un camello. Pero si su corazón… algo allí adentro la estaba llamando, ella iba de camino independientemente de las circunstancias.

32 Y si Dios le habla a Ud. en esta noche, que Él está presente, y que Él es el Dios que lo sana, no hay nadie que pueda disuadirlo de eso. Y si Él le susurra al pecador que está salvo, y que Yo Soy tu Salvador, no hay suficientes doctores de teología en el país que puedan quitárselo con explicaciones. Ud. lo sabe. Cada creyente tiene sus arenas sagradas, o su lugar atrás del desierto, a donde él puede señalar con su dedo: “Fue allí donde yo me encontré con Dios”. Si es solamente teología, ellos se lo pueden quitar con explicaciones, pero no pueden cuando Ud. ha tenido esa experiencia de encontrarse con Dios y su vida ha sido cambiada.

33 Así que algo le sucedió a ella. Un abismo estaba llamando a otro abismo. Y si un abismo llama a otro abismo, tiene que haber un abismo que le responda. Como dijo David: “A la boca de Tus cascadas… a la voz de Tus cascadas”, mejor dicho…
Si hay un abismo aquí llamando, tiene que haber un abismo que responda ese llamado. Antes de haber una aleta sobre el lomo de un pez, primeramente tiene que haber agua donde pueda nadar para usar esa aleta, o él no hubiera tenido aleta. Antes de que hubiera un árbol que creciera en la tierra, tenía que haber primero una tierra donde pudiera crecer, o no hubiera habido ningún árbol.
¿Qué fue primero, el pecador o el Salvador? ¿Qué fue primero, la enfermedad o el Sanador? ¡Bendito sea Su santo Nombre! ¡Él fue primero! Había un Salvador para expresarse Él mismo; es por eso que Él permitió que pasará: para magnificarse a Sí mismo a Sus súbditos, para hacerles saber que Él es.

34 Noten, en una ocasión, leí un artículo en el periódico de un muchachito que se comía los borradores de los lápices en la escuela. Y la maestra mandó llamar a su mamá y le dijo al respecto. Y un día, para sorpresa de la mamá, el pequeño niño estaba afuera en el patio trasero comiéndose el pedal de una bicicleta. Así que ella se alarmó, y tomó al niñito y lo llevó a la clínica. Y el doctor lo examinó, y vinieron a darse cuenta, que su pequeño sistema necesitaba azufre. Ahora, el azufre se encuentra en el caucho. Ahora pueden ver, que antes de que hubiera un anhelo por azufre, tenía que haber un azufre que respondiera a ese anhelo, o él nunca hubiera tenido el anhelo.
Y Ud. está aquí en esta noche, porque Ud. cree que hay un Dios que puede sanar. Y antes que pueda haber una creación, tiene que haber un Creador para crear la creación. Y la mera razón por la que Ud. está aquí, es una señal de que hay una fuente abierta en algún lado, o Ud. nunca hubiera tenido el deseo de venir. Algo está jalando. Es el Creador Dios tratando de traerlo a la Presencia de Su Ser, para que Ud. pueda reconocer que es Su bondad y misericordia para con Ud.

35 Y era el mismo Dios que le habló a la pequeña reina para darle a conocer en la sinceridad de su corazón, que Él era Dios. Y ella decidió ir, independientemente del costo. Y ella supo entonces que lo apoyaría. Esa es la manera de hacerlo, si es correcto, apóyenlo. Si no lo es, no tenga nada que ver con ello. Así que ella cargó los camellos. Y otra cosa que tenía que afrontar, con toda esa riqueza tenía que cruzar el desierto.
Ahora, Solo piénsenlo, con tres meses en el desierto, y alguna gente en Hartford, ni siquiera puede cruzar la calle para ver la misma cosa. “Oh, está lloviendo mucho”, o “Mi iglesia no está cooperando”. ¿Qué irá a pasar en el día del juicio, cuando esa pequeña reina se pare con Ud.? ¿Qué irá a pasar cuando Salomón se pare, y cuando Jonás se pare, y todo Nínive que se arrepintió a su predicación?

36 Si entienden la pequeña historia, el dios de Nínive era una ballena, y cuando la ballena trajo al profeta justo al frente de los pescadores, y lo escupió en la ribera, fue un milagro. Muchas cosas son providenciales; era la voluntad de Dios que Jonás fuera allá de esa manera. Él tenía que mostrar un milagro.
Y eso es lo que Él está haciendo ahora, mostrando un milagro. La resurrección de Su Hijo después de mil novecientos años, Él permanece igual, y la generación mala y adulterina lo ve. ¿Qué será de ellos el día del juicio, cuando aquellos de Nínive, que no diferenciaban la mano derecha de la izquierda, se arrepintieron a la predicación de Jonás? ¿Cuánto mayor es ahora? Y la pequeña reina, empezó su…

37 Ahora otra cosa, ella traía toda esa riqueza, y los hijos de Ismael estaban en el desierto, y eran ladrones. ¡Qué cuadro! Pues, ese gran grupo de jinetes de pies ligeros, con sus espadas los tomarían, y cabalgarían hasta su pequeña caravana, y los asesinarían, y tendrían toda esa gran riqueza para ellos mismo. Ella tenía que afrontar eso.
Ahora, Ud. no tiene que afrontar eso al cruzar la calle para llegar, o por la ciudad, o de algún lugar cercano. No les toma tres meses, a través de un desierto ardiente y abrazador, sentados en el lomo de un camello. Ahora, con toda sinceridad, me pregunto esta noche, ¿cuántas personas harían el mismo viaje? Piénsenlo.
Pero ella lo hizo, siendo una pagana, y escuchando que había un Dios vivo, que había presentado un don a la tierra. Ella vino a ver el don de Dios obrando a través de un hombre. Y ella comenzó el viaje, dejando a sus amigos, a sus sacerdotes, su todo atrás, porque Dios hacía el jalón en su corazón.
Con razón Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere”.

38 Todo Hartford no será salvo. Hay millones de miembros de iglesia, por todo el mundo, simplemente perecerán con el mundo. Ahora recuerden, que Dios ha elegido a unos que van a ser salvos, y no hay suficiente poder en el infierno que les evite el venir a Jesús. Y Dios se manifestará Él mismo de todas maneras. Él se ha manifestado a Sí mismo… Todo el mundo tiene una oportunidad, pero ellos no lo recibirán. Jesús dijo: “Estrecha es la puerta que lleva a la vida, ancho es el camino que lleva a destrucción, y muchos entrarán por ella, pero habrá pocos, que serán salvos. Como fue en los días de Noé, y en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del hombre”. No hay nada que pueda romper eso. Eso ha sido dicho, y es Dios, y Su Palabra es tan eterna como lo es Él.

39 Ahora, aquí venía ella, y no vino ahora diciendo: “Voy a ir y me sentaré diez minutos, y si no me gusta lo que ese predicador Salomón predica, yo me voy a levantar y me voy a salir. Si él dice algo contrario a nuestra teología, yo me iré; simplemente no soportaré quedarme a escuchar eso. (Esa sería la versión de 1958) Yo veré si él dice algo contrario a nuestro credo”. Ella no dijo eso.
“Yo no podré asistir más que una noche, porque nosotros vamos a tener una fiesta de cartas, y tenemos que sentarnos esta noche para ver…” ¿Cuál ese programa de televisión…? “Yo amo a Susy, o algo como eso. ¿Se pueden imaginar a una gente con un corazón hambriento quedándose para ver tal tontería como esa, y Arthur Godfrey, y Elvis Presley, que se hacen llamar a sí mismo Cristianos y escuchar tal tontería como esa? Eso muestra lo que está en sus corazones.
La Biblia dice: “Si alguno ama al mundo, o las cosas del mundo, el amor de Dios no está en él”.

40 No, ella vino [La reina de Sabá] no para quedarse una hora, o durante todo el servicio de una noche; ella acampó, y se quedó allí hasta quedar convencida. A mí me gusta eso. Ella vino a quedarse hasta que terminara. Ella simplemente trajo a sus doncellas, y demás; y ella solo colocó su campamento, y se quedó allí. Yo puedo verla afuera en los atrios, y preguntaron: “¿Cuándo será la próxima reunión?”.
“Se acaba de terminar esta noche, Reina”.
“Pero Salomón… Bueno, ¿acaso es un santo?”.
“No. Él solamente es un hombre”.
“¿Él es santo?”.
“No, hay un Dios santo lidiando con él”.
“Bueno, deseo ver quién es él”.
“Solo vaya a la reunión en la mañana. Ud. lo verá”.

41 Y puedo ver a la pequeña reina consiguiéndose una silla y sentándose, y Salomón salió. Y toda la gente alrededor estaba diciendo: “Oh, es una cosa pequeña, Uds. debieran ver a nuestro Dios obrando a través de nuestro hermano”. ¿No sería maravilloso tener una iglesia como esa? ¿No sería maravilloso tener aún a nuestra nación trabajando unida en harmonía, y conociendo que nuestro Dios todavía vive, y reina de la misma manera como Él siempre ha sido, haciendo las mismas cosas? Las naciones de todas partes fluirían hacia acá. Y esa es la razón por la que tenemos comunismo. Me da pena por ellos. Es por causa de la debilidad de las iglesias en Rusia que hicieron que el comunismo proliferara.

42 Sentada aquí en el edificio esta noche, creo, está la Sra. Isaacson, mi interprete al finlandés, que estuvo allá en Finlandia, cuando vino una visión, y aquel niñito fue levantado de la muerte, que se encontraba tirado al lado del camino, dos años antes que sucediera la visión lo había declarado. Y esa noche cuando veinticinco mil se encontraban en el Messuhalli y luego dejaban salir a esos veinticinco mil y me permitían hablarle a otros veinticinco mil. Cuando iba por la calle, parados allí estaban esos soldados rusos; y cuando pasé al lado de un pequeño soldado finlandés que trataba de protegerme de la multitud rumbo al Messuhalli, estaban parados con su saludo ruso y lágrimas corrían por sus mejillas, y ellos dijeron: “Nosotros serviremos a un Dios como Ése”. Seguro, un Dios de poder, pero sus credos no son más que nuestros credos.
Y yo he visto con mis propios ojos, a soldados rusos colocando sus brazos alrededor de los soldados finlandeses y darse palmadas en la espalda, y besarse al lado de su cuello, y llamarse uno al otro hermano. Y cualquier poder que puede hacer que un Ruso y un Finlandés se abracen uno al otro hará que las guerras se resuelvan de una vez para siempre; esa es la pregunta. Cristo es la respuesta. Uds. nunca lo harán repartiendo folletos o enseñando teología. Será el poder de Su resurrección que les probará que Cristo todavía está vivo.

43 Ella vino a observar. Me puedo imaginar justo antes de que el servicio empezara, el nerviosismo de la pequeña reina. Ella comenzó a cuestionarse: “Ahora, a mí no me interesa lo que suceda; yo me voy a quedar varios días. Yo me voy a quedar hasta averiguar si es real o no. No voy a sacar mis conclusiones, quizá, a la primera, porque quizá suceda algo está mañana que yo no pueda entender, pero volveré. Me quedaré hasta que se termine el servicio; voy a observar todo”.
Y cuando los casos fueron traídos ante Salomón, y el Espíritu de Dios estuvo allí para discernir el caso, la pequeña mujer observó. Ella esperó, y cuando estuvo completamente convencida, ella se levantó una mañana y dijo: “Todo lo que he escuchado es la verdad, y más de lo que he escuchado fue verdad. Porque yo he visto más de lo que alguien alguna vez testificó al respecto”. Y Jesús dijo que ella se levantará en el día del juicio y condenará esta generación de sacerdotes y de gente que asiste a la iglesia“.

44 Y si Jesús dijo eso sobre ella en aquella generación, ¿cuánto más hoy se levantará esa reina en la generación en la cual estamos viviendo, y condenará a este montón de gente que va a la iglesia y que se ríe y llama al Espíritu de Dios una telepatía mental o por el estilo? ¡Oh, qué horas tan criticas en las que estamos viviendo!
Y ahora, quiero que recuerden esto, Jesús prometió que la generación débil y adulterina recibirá una señal, y esa será la señal de la resurrección. La Biblia dice eso. ¿Y qué es la resurrección de Jesucristo? El declarar que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, para hacer la misma cosa que Él hizo, o ser llamado de la misma forma que lo llamarón a Él entonces, diciendo que el Espíritu de Dios era un una cosa inmunda, lo cual condenará la generación de incrédulos, y salvará la generación que cree.

45 Aquellos que se rieron de la lluvia de Noé que había de venir, la lluvia ahogó al mundo pecaminoso y salvó a Noé. El mismo Espíritu que el mundo de hoy llama fanatismo, y algún tipo de nombre diabólico que le han clavado a la iglesia, diciendo que ellos son un montón de analfabetas, santos-rodadores… Yo he navegado los siete mares y he viajado a casi cada nación en la tierra, y yo nunca he visto a un santo-rodador. No hay tal cosa. Es un nombre que el diablo le clavó a la iglesia del Dios viviente, solo un espantapájaros.
¿En dónde es que uno coloca el espantapájaros? ¿En un árbol de manzanas agrias? Dejen que los pájaros agarren esas. Pero el espantapájaros está alrededor del buen árbol que tiene valor. Y Dios tiene un árbol que es de valor; ese es Su Hijo resucitado, Quien se para en nuestro medio en esta noche, en el poder del Espíritu Santo para hacer y efectuar aquello que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Esa es Su Palabra, Su promesa.

46 ¿Qué vamos a hacer cuando Él venga? ¿Nos pararemos y tomaremos nuestro lugar como creyentes, si Él obra como lo hizo entonces? Si Él nos muestra, como dije la otra tarde, la misma señal con la que Él les probó que era el Mesías, si Él hace las mismas obras, para que el mundo pueda decir que es del diablo o algo como eso que los condenará a ellos y lo salvará a Uds. ¿Me pregunto si nos pararemos, y tomaremos nuestro posición con Él?
Hace un tiempo, atravesando América Central, hace como cincuenta años, hubo un evangelista (y estaré terminando), y su nombre era Daniel Green. Él soñó una noche que había muerto, y subido al cielo. Y cuando llegó a la puerta, el portero salió, y dijo: “¿Quién eres, que te estás acercando a esta puerta?”.
Él respondió: “Soy Daniel Green”. Y él entró: “Yo fui un gran evangelista americano. Ayude a salvar miles de almas”.
Dijo: “Espere un momento, señor”. Y él entró, miró en el Libro; le dijo: “Yo no tengo su nombre, Sr. Green”.
“Oh”, él dijo: “seguramente que tiene mi nombre”.
Le dijo: “No, no está aquí”.
Él dijo: “Bueno, ¿qué puedo hacer?”.
Le respondió: “Puede apelar su caso al gran Juicio del Trono Blanco, si lo desea. Esa es la única esperanza que tiene”.
Él dijo: “Bueno, si esa es mi única esperanza, entonces debo tomarla”.

47 Y dijo: “Él sintió que empezó a moverse, y durante un tiempo se fue a través del espacio. Después de un rato comenzó a ponerse más y más alumbrado. Y mientras más alumbrado se ponía, más lento se tornaba. Y finalmente, se detuvo. No había un cierto lugar de donde proviniera la Luz, pero estaba simplemente por todos lados. Y él escuchó una Voz; él dijo: ”¡Oh, qué lugar para estar parado!
Y escuchó una Voz diciendo: “Daniel Green, escuché que apelaste tu caso a Mi Tribunal de Juicio”.
Él dijo: “Sí, Señor. He apelado mi caso a Tu justicia”.
Él le dijo: “Yo te juzgaré de acuerdo a Mis leyes”. Le preguntó: “Daniel Green, ¿alguna vez dijiste una mentira cuando estuviste en la tierra?”.
Él dijo: “Si alguna pensé ser algo, era el de haber sido un hombre sincero”. Pero dijo: “En la Presencia de esa Luz, me di cuenta que había dicho unas cosas que no eran correctas”. Dije: “Sí, Señor, lo hice. Yo mentí”.
Él dijo: “Entonces Daniel Green, ¿alguna vez robaste?”.
Él respondió: “Pensé que había sido honesto, pero en la Presencia de esa Luz, me di cuenta que había hecho unos negocios que no habían sido del todo correctos”. Y también los hemos hecho usted y yo.

48 Pudiera estar bien al estar sentados aquí en este auditorio escolar; pudiera estar bien allá en su iglesia, pero en la Presencia de esa Luz, van a haber cosas que Ud. olvidó desde hace mucho tiempo y que aparecerán frente a Ud. Habrá pequeños momentos en los que Ud. dijo: “Ese montón de santos-rodadores; yo no tendré nada que ver con ellos”. Hace mucho tiempo que Ud. lo olvidó, pero todavía está allí, sigue viviendo.
“Oh, yo creo que es tontería; yo creo que es telepatía mental”. Lo alcanzará en el Tribunal de Juicio. De seguro lo hará. De la manera que Ud. lo juzga a Él, Ud. será juzgado allá.

49 Y después él dijo: “Una Voz salió, y dijo: Daniel Green, ¿fuiste perfecto cuando estuviste con vida?”.
“Oh”, él dijo: “No, Señor, me faltó mucho para ser perfecto”. Dijo: “Yo esperaba escuchar que saliera un gran estruendo diciendo: Apartaos de Mí, horrible pecador”. Y dijo: “Sentí como que cada hueso en mi cuerpo se descoyuntaba, y estaba listo para escuchar ese gran estruendo, y verme a mí mismo hundiéndome en el infierno del diablo”. Él dijo: “Oí la Voz más dulce que haya oído en mi vida”. Y dijo: “Cuando me di vuelta para mirar, vi el rostro más dulce que yo jamás haya visto”. Dijo: “Ninguna voz o rostro de una madre podría verse tan dulce”. Y dijo: “Él se acercó a mí y puso Su brazo alrededor mío, y Él dijo: Padre, eso es verdad. Daniel Green no fue perfecto en la tierra, pero hay una cosa que él hizo: cuando estuvo en la tierra, él se paró por Mí, ahora aquí Yo me pararé por él”.
¡Oh, Dios! Permite que ese sea yo en esta noche, en medio de todos mis errores, y demás, permíteme pararme por Él, porque en aquel día yo necesitaré que Él se pare por mí.

50 Me pregunto en esta noche, si Ud. se estuviera muriendo, amigo pecador, ¿quién se parará por Ud.? Su pastor no puede, su madre no puede; o algún santo no puede. Se requiere de Cristo y solo de Él. Pensemos en eso, mientras inclinamos nuestros rostros, solo para un momento de oración.
Tal vez Uds. han venido a ver un don de Dios como la reina de Sabá lo hizo. Quiero preguntarles algo mientras están orando. Podrían decir: “Escudríñame, oh, Dios, y ve ahora; yo nunca he visto que esto acontezca, pero acabo de llegar a los atrios. Yo sé que no hay nada en ese hombrecito parado en la plataforma, pero yo he venido por fe, esperando ver que algo acontezca. Y yo sé que Tú lo harás. Y Señor, yo te quiero aceptar como Mi Salvador, y me quiero parar por Ti, ahora mismo, para que en aquel día, Tú te pares por mí.

51 ¿Cuántos de los que están aquí, que rápidamente…? No podemos llamarlos a todos aquí arriba, pero si pudieran levantar sus manos y decir por eso: “Dios, ten misericordia de mí”. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga. Oh, vaya, treinta, cuarenta manos, cincuenta, sí, tal vez más que eso. “Dios, ten misericordia de mí. Ahora yo quiero aceptar a Cristo como mi Salvador personal. Yo quiero tomar esta postura toda-suficiente por Él ahora mismo. Yo creo que estoy en Su Presencia, y me quiero parar por Él, para que Él se pare por mí en aquel día”.
¿Pudiera haber más que levantarán sus manos? Arriba en el balcón, levanten sus manos. Jóvenes, Uds. están justo en la encrucijada de la vida. Escuchen, hermano y hermana, oh, esta es su hora. Dios le bendiga, joven. Eso es algo valiente. Dios le bendiga. Dios le bendiga de aquel lado. Eso es bueno.

52 Ud. dice: “Hermano Branham, ¿qué sucede cuando levanto la mano?”. Lo cambia a Ud. de muerte a vida, si lo dice con sinceridad. Yo estoy tomando su palabra, y Dios lo hará.
Uds. saben, de acuerdo a la ciencia, Ud. no puede mover su mano; se supone que la gravedad le mantiene su mano abajo a su lado. Pero cuando Ud. desafía la gravedad, levanta su mano hacia su Hacedor, eso muestra que hay un Espíritu en Ud. que ha hecho una decisión. Y Ud. ha desafiado las leyes de la naturaleza, Uds.…. Dios le bendiga, señor. Ud. ha desafiado las leyes de la gravedad y ha levantado su mano hacia el Creador, que Ud. cree que lo ha formado y dice: “Yo ahora te acepto a Ti, Señor, como mi Salvador”. Dios puso su nombre en el Libro, en el preciso momento que Ud. lo hizo. Ud. ha pasado de muerte a vida.

53 Solo fíjense lo que está aconteciendo aquí, esta noche. ¿Qué ha sido? Oren ahora. Tal vez haya alguien más, o tal vez más, que les gustaría decir, al levantar la mano, mientras todos están con el rostro inclinado, orando: “Dios, yo ahora levanto mi mano, no al predicador, pero a Ti, Señor. Estoy convencido que Tú eres el Hijo de Dios, y quiero que Tú seas mi Salvador, y yo levanto mi mano para pararme por Ti, esta noche”. Levanten la mano, ¿lo harán, mientras oramos? Dios le bendiga, allá en la parte de atrás, señor. Eso está muy bien. Dios le bendiga, pequeñito. Quizá Dios ni aun ha… usted nunca ha visto al Espíritu Santo moviéndose en poder, pero Ud. simplemente lo está aceptando de ante mano. Mayor es aquel que nunca ha visto y sin embargo cree la resurrección. Dios le bendiga, señor, por aquí. Ciertamente.

54 Ahora, ¿ya terminaron? Yo solo creo esto, que Dios dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere. Y todos los que a Mí vienen, Yo les daré Vida Eterna, y los resucitaré en el día postrero”. San Juan 5:24 dice: “El que escucha Mi Palabra (ahora, ”el“, es un pronombre personal —no una iglesia, un grupo de gente— una persona). El que escucha Mis Palabras y cree en Aquel que me ha enviado, tiene (tiempo presente) Vida Eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”.
Entonces las nubes negras de muerte han zarpado del cincuenta o setenta y cinco por ciento que está aquí esta noche, y las nubes claras de Luz han venido sobre ellos. Oremos.

55 Oh, Bendito Dios, mi corazón se emociona al ver esta pequeña congregación de gente, apenas un puñado, reunidos aquí esta noche, y muchos de ellos, con tan solo escuchar la Palabra han tomado su postura. Ellos aún han venido con una mayor bienaventuranza que la reina de Sabá; ella esperó hasta ver el poder de Dios obrando a través de Salomón. Pero esta gente no se esperó; ellos creyeron la Palabra, y han confesado sus fallas, y han aceptado a Jesús como su Salvador personal.

56 Oh, Dios, es un nuevo día y una nueva vida para ellos. Bendícelos a cada uno. Ellos son Tuyos, Señor. [Espacio en blanco en la cinta. Ed.]… los trajo a través de la predicación del mensaje. Ellos son trofeos del mensaje de esta noche, y de Tu gracia. Y ahora, Tú se los has dado a Tu Hijo como regalos de amor. Ningún hombre los arrebatará de Tus manos. Un día, si yo nunca estrecho esas manos que fueron levantadas esta noche, yo creo que cuando esta vida termine, y la gran mesa esté preparada en la Cenas De Las Bodas, y las lágrimas comiencen a bajar de gozo por nuestras mejillas, que el Rey saldrá y limpiará toda lágrima de nuestros ojos, y dirá: “Hijos, no lloren más. Todo ha terminado. Entren a los gozos del Señor, que han sido preparados para Uds. desde antes de la fundación del mundo”.

57 Yo creo que voy a estrechar manos con ellos allá. Dios, bendícelos; ellos son Tuyos. Dales lo mejor que tienes en Tu Reino, Señor, para ellos. Permíteles vivir una vida larga, y que sean saludables, y felices, y que te sirvan todos los días de sus vidas. Permite que puedan ser un faro en la comunidad donde viven, y en la ciudad, y en sus iglesias. Concédelo, Padre, ellos son Tuyos ahora. En el Nombre de Tu Hijo, Jesús, yo te los presentó a Ti como trofeos del mensaje. Amén.

58 Oh, hay algo tocante al Evangelio que simplemente lo restriega a uno. ¿Se sienten de ese modo? [La congregación dice: “Amén”.] Es tan simple, tan simple que se les pasa por arriba de la cabeza a las personas que están buscando por algo, algo muy grande, pero es simple.
Ahora, vamos a llamar una línea de oración y oraremos por los enfermos, yo creo que Dios va a sanar a los enfermos y a los afligidos que están esta noche en el edificio.
Miren, deseo que permanezcan tan quietos como les sea posible ahora. ¿Y cuántos de los que están aquí se sienten muy bien en su alma? Solo levanten la mano. Oh, eso está muy bien. Dios les bendiga, mis queridos amigos.
Ahora, les quiero preguntar algo. El Señor Jesús, cuando Él estuvo aquí en la tierra, y Él prometió, en nuestro mensaje esta noche, que esta generación en la cual estamos viviendo, vería la señal de la resurrección. Esa será la única señal que le será dada a la generación, la señal de la resurrección. La Escritura enseña que Jesús permanece el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. (Hebreos 13:8).

59 ¿Cuántos están aquí por primera vez, que no estuvieron anoche? Veamos sus manos, por todo el edificio. Pues, es algo bueno que la gente que estuvo aquí anoche no regresara. Dos tercios de la audiencia son nuevos.
Ahora, la última vez que estaba hablando sobre… Me imagino que el Dr. Vayle estuvo anoche, y les explicó de cómo Jesús no reclamó hacer las obras Él mismo, pero era por medio de visión que Él había visto, que Su Padre le mostraba qué hacer. ¿Creen Uds. eso? San Juan 5:19: Jesús dijo: “El Hijo no puede hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve al Padre hacer, eso hace el Hijo igualmente”.

60 Si notan, Él pasó por un lugar donde estaba una gran multitud, quizá varios miles de personas. Los historiadores nos dicen que ellos yacían en este estanque de Betesda, y cuando los Ángeles movían el agua, ellos se tropezaban unos a otros tratando de llegar primero para probar su fe contra el Ángel. Y recuerden, el primero que llegaba sanaba, toda la fuerza del Ángel se iba hasta otra temporada. Ellos esperaban, quizá, por meses. Un hombre había esperado por años. Y Jesús pasó por este mismo lugar, donde unos días antes, una mujer había tocado Su vestidura, y Él se dio la vuelta; Él dijo: “¿Quién me tocó?”.
Y todos ellos lo negaron. Y Jesús dijo: “Pero Yo me he debilitado; virtud salió de Mí”. Y Él miró por toda la audiencia, hasta que encontró a la persona que lo había tocado. Él le dijo cuál era su problema, que su fe la había sanado.

61 Ahora, ese fue Jesús ayer. La Biblia dice que Él es el mismo hoy y que es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades.
Si eso no es verdad, entonces yo bajaré este Libro y lo dejaré aquí, porque si no es la verdad, entonces yo no quiero tener nada que ver con eso. Pero me doy cuenta que cada palabra es la verdad. Ud. puede descansar su alma… Yo quizá no tenga toda la fe para hacerla actuar bien, pero yo la creo de todas maneras. Yo nunca estorbaré… Yo no pudiera tener la fe para caminar como lo hizo Enoc de la antigüedad, y dar esa caminata e irme a casa en la tarde, y no tener que morir. Quizá yo no tenga esa clase de fe; quizá no tenga la suficiente fe para gritar y hacer caer los muros de la ciudad como Josué lo hizo, pero nunca le estorbaré el camino a alguien más que tenga esa fe. Yo daría gracias a Dios por esa fe. Con la fe que tengo, yo le amaré a Él, y pediré más.

62 Ahora, si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, y la mujer lo tocó, y Él no sabía, o… Él no podía mentir; Él era Dios. Así que la mujer lo tocó, y Él dijo: “¿Quién me ha tocado?”.
Y Pedro dijo: “Bueno, toda la multitud te está tocando”. De esa manera lo están haciendo hoy.
Pero Él dijo: “Yo percibo que virtud salió de Mí. (Eso es fuerza) Yo me debilité”. Y Él miró alrededor al agua que estaba en el estanque… al Ángel, mejor dicho, en el agua, y dijo: “Bueno, Yo me debilité”. Así que Él encontró a la mujer y le dijo.
Ahora, si Él es el mismo y la Biblia dice en el Libro de Hebreos: “Él, ahora, es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades”. ¿Cuántos lectores de la Biblia dirán: “Amén”, ahora mismo? [La congregación dice: “Amén”.] Bueno, entonces, si Él es un Sumo Sacerdote ahora, Él tiene que actuar como lo hizo entonces, para ser el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. ¿Es eso correcto? Nada hasta que el Padre se lo muestre a Él.

63 Ahora, Él dijo la verdad, por lo tanto, Él nunca efectuó un milagro hasta que el Padre le mostraba por visión qué hacer, de acuerdo a Su propia Palabra (San Juan 5:19). Escudriñad las Escrituras. Ningún profeta hizo algo por casualidad; siempre es Dios. Ninguna carne, se puede gloriar a la vista de Dios.
Y Jesús no se hizo llamar a Sí mismo sanador Divino. No, Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí. Él me muestra, o hace las obras. Yo solo puedo actuar en base a lo que Él me muestra que haga”.
Y Él estaba parado frente a multitudes de gente, y la gente venía a Él, y Él sabía quiénes eran, y cuáles eran sus nombres, de dónde venían, lo que habían hecho en sus vidas. ¿Cuántos saben eso? ¿Podrían decir: “Amén”? [La congregación dice: “Amén”.]

64 La mujer junto al pozo, Él habló con ella, y le dijo en dónde estaba su pecado. Y ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es Éste el Mesías?”.
La mujer sabía más de Dios que la mitad de los predicadores en el mundo hoy. Eso es cierto. Siendo una prostituta, ella estaba mejor enseñada. Ella sabía más al respecto que todos los religiosos fariseos entrenados de su día.
Ellos dijeron: “Esto es el diablo. Bueno, este hombre… Eso es del diablo. Él es un adivino”.
¿Pero qué dijo el diablo al respecto? “Nosotros sabemos quién eres, eres el Santo de Dios”.

65 ¿Y qué de la ocasión cuando Jesús…? Cuando Pablo y Silas estaban haciendo las obras de Dios, y aquel adivino salió corriendo y dijo… Pues, todos los predicadores dijeron: “Estos hombres son horribles; están poniendo al mundo de cabeza”. Esos eran los hombres religiosos.
Pero este pequeño viejo adivino dijo: “Estos hombres son siervos del Dios Alto, los cuales os anuncian el camino de vida”. ¿Quién tenía la razón, los predicadores o el diablo? Eso es demasiado categórico, pero esa es la verdad. ¿Quién tenía la razón cuando gritaban: “Fuera con ese hombre, fuera con ese hombre, Él no es nada más que Belcebú?”.
Y el diablo dijo: “Sabemos Quién eres Tú, El Santo de Dios, ¿Por qué has venido a atormentarnos antes de nuestro tiempo señalado?”.
¿Quién sabía más, Caifás o Satanás? Satanás. Miren, ellos llegan a estar tan ligados al mundo, tan ligados a la iglesia, al punto que no pueden aceptar la parte espiritual de ello. Se les pasa por alto.

66 Miren, cuando Felipe fue y encontró a Natanael y lo trajo… lo encontró debajo de un árbol y él vino a Jesús. Y Jesús se iba a manifestar a Sí mismo ante la raza judía, y Él dijo: “He aquí un Israelita, en quien no hay engaño”.
Él dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?”.
Él respondió: “Antes que Felipe te llamara cuando estabas debajo del árbol, te vi”.
¿Qué fue lo que él dijo? “Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
Él dijo: “¿Por qué te dije eso, me crees?”.
¿Qué fue lo que dijo la mujer? “Éste Hombre me ha dicho las cosas que he hecho. ¿Acaso no es Éste el mismísimo Mesías?”. Esa era la señal del Mesías.

67 Pedro vino, casi no sabía diferenciar la mano derecha de la izquierda, no podía escribir su nombre, un hombre ignorante y sin letras. Vino ante el Señor Jesús, y Jesús lo miró, le dijo: “Tu nombre es Simón, y a partir de ahora serás llamado Pedro, y el nombre de tu padre es Jonás”.
¿Qué creen que pensó él? Ciertamente. Es el Jesús de ayer. Él se manifestó a Sí mismo, y se declaró ante los judíos y samaritanos. Solamente existen tres razas de gente: judíos, gentiles y samaritanos. Los samaritanos son mitad judío y gentil. Eso es todo, la gente de Cam, Sem y Jafet. Ahora, Él dijo: “No vayan a los gentiles”, y Él tampoco fue. Pero Él se esperó a esta edad, y este es el fin; los gentiles han sido paganos. Ahora, hemos venido por toda esta edad de la iglesia, razonando la Biblia, teniendo escuelas, y teólogos y demás, y de todo.

68 Ahora ha llegado al final; ellos deberían de darse cuenta. Ahora, Él prometió que lo volvería a hacer. Si Él mismo se declaró y Él mismo se hizo Cristo ante esa gente, y si no hace lo mismo al final de la edad gentil, entonces Él no es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Eso es verdad.
Ahora, en lo que concierne a sanidad, yo pudiera venir, y formarlos aquí arriba conforme van pasando, e imponer manos sobre cada uno de Uds. Eso pudiera estar bien. Yo no tengo nada en contra de eso. Mi querido hermano, Oral Roberts, y muchos otros ministros hacen eso. Su pastor los unge con aceite; eso es exactamente Escritural. Ese es el don de ellos que viene de Dios. Este es otro. Pero si Uds. conocieran que Aquel que escribió esta Biblia está presente parado en la iglesia, obrando en la iglesia…

69 Ahora, recuerden, Él dijo: “Un poquito y el mundo no Me verá más”. ¿Es eso lo que Él dijo? ¿Qué es el mundo? El orden mundial; “Ellos no Me verán más, empero vosotros Me veréis”. Ese es el elegido, la iglesia. “Porque Yo (pronombre personal), Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo”. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Creen Uds. eso? “Las obras, las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Yo soy la Vid; vosotros los pámpanos”. La vid no puede producir fruto; solamente tiene la vida que le da al pámpano, y el pámpano produce el fruto. La iglesia de Cristo es el pámpano. Ahora, si Ud. va al pámpano y no encuentra el fruto de la vid, entonces hay algo mal. No está en el pámpano, Jesucristo. Pero si está en el pámpano, Jesucristo, producirá el fruto de Cristo.

70 ¿Saben algo? ¿Cuántos de los que están aquí tienen tarjetas de oración? Veamos sus manos. ¿Cuántos no tienen tarjetas de oración —veamos sus manos—y que desean oración? Levanten sus manos, los que no tienen tarjetas de oración, que no tienen tarjetas de oración y desean oración, levanten sus manos, por todo el edificio, en los balcones, en dónde sea que se encuentre. Bueno, hay como veinte veces más… o, no veinte veces más, hay muchos más que no tienen tarjetas de oración que los que tienen tarjetas de oración.

71 Yo creo que si Uds. me toleran solo un momentito más, pondré a Dios en un enfrentamiento, ahora mismo, y veremos si Él hace algo por nosotros. Voy a tomar aquellos que no tienen tarjetas de oración, y quiero que Uds. solamente, allá en la audiencia… y yo no los quiero aquí arriba. Los quiero allá en la audiencia… Les voy a dar una Escritura. Voy a tomar esta Escritura. Anoche tomamos otra. Esta noche, vamos a tomar esta Escritura: “que Él ahora es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. ¿Cuántos creen eso de todo corazón? Entonces, si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, y si Uds. lo tocan a Él en esta noche igual como aquella mujer lo hizo, ¿acaso no tendría Él que actuar de la misma manera para ser el mismo? Si Uds. hacen eso, Él tendrá que actuar, y si Él vive en la iglesia, entonces Él actuará igual como lo hizo en el pasado.

72 Ahora, oremos, solo un momento, y cada uno de Uds. coloque esto en su corazón, y diga: “Señor Dios, voy a trazar una pequeña línea, y a partir de esta hora…”. La razón por la que estoy haciendo esto, es porque todo este grupo vino a Cristo apenas hace unos momentos. Esto es algo nuevo. Pero todo el grupo vino a Cristo, y yo voy a creer que Dios va a ayudar a este grupo de gente esta noche para que pueda ver que Cristo está allí con Uds., que Él es el Sumo Sacerdote que puede ser tocado por nuestras enfermedades. Sobre esa Escritura, lo veremos manifestado.

73 Ahora, Señor, está en Tus manos. Ahora, nos encomendamos a Ti, todo este grupo de creyentes, y Tu siervo humilde. Simplemente me encomiendo yo mismo a Ti, y a esta audiencia a Ti. Estas almas levantaron sus manos y dijeron que creían aún antes de ver cualquier cosa suceder.
Señor, con Cristo del cual hemos estado hablando, y que les ha dado la Palabra de Su promesa, que Él obrará en Su iglesia igual como Él lo hizo allá en el pasado y lo hará por siempre, que sea conocido que este es el final de la edad gentil, y somos Tu iglesia, y Tú estás trabajando a través de nosotros en esta noche. Dame a mí fe, Señor; dales fe a ellos, y que Tu gran Nombre sea honrado, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

74 Ahora, seamos muy reverentes —que nadie esté saliendo, ahora— solo sean muy reverentes. Manténganse sentados solo por un momento. E igual como en su corazón, Uds. estaban diciendo: “Ahora, yo sé que esas Escrituras son verdad, y yo voy a creer en Dios esta noche con todo lo que está en mí. Voy a creer que Dios me va a hablar esta noche, y que voy a tocar Su vestidura. Y Él, por medio de mi fe tocando Su vestidura… Señor, Tú usa la voz del Hermano Branham para que voltee y me hable igual como Tú lo hiciste con la mujer junto al pozo, igual como Cristo lo hizo en Su tiempo aquí en la tierra, y yo creeré entonces que Tú estás trabajando a través de mí, y a través del Hermano Branham”.
Solamente hagan eso. Vean si Él no es el mismo. Y si Él es el mismo, y prueba que Él es el mismo, ¿le darán Uds. la alabanza y la gloria por Su bondad? Ahora, solo sean reverentes y oren.
Yo no tengo… No hay ninguna persona enfrente de mí, que conozca. No veo… Creo que éste es el dirigente de cantos, sentado aquí. ¿Es eso correcto? ¿Eres el muchacho que dirige, que conocí en Nueva York? Y yo creo que ese es el Dr. Barton sentado de aquel lado. ¿Es eso correcto? Bueno, el resto de nuestro grupo está en la plataforma.

75 ¿Cuántos de los que están allá saben que yo no los conozco, o que no sé nada de Uds.? Levanten sus manos a Dios, para que puedan ver. Muy bien.
Ahora, que Su Espíritu… Ahora, si Él es el mismo, Su Espíritu trabajando en nosotros, que son los pámpanos, entonces la gran Vid está aquí, en el Espíritu de la Vid. Entonces Él comienza a moverse a través de las avenidas de nuestro corazón. Bueno, ¿Qué hacemos? Solamente nos rendimos a nosotros mismos. Igual como dije anoche: “Este micrófono es un perfecto mudo, al menos que algo esté hablando a través de él”. Así estoy yo también. ¿Qué podría yo saber de Ud.? Yo nunca lo he visto. Pero yo sería un perfecto mudo hasta que el Espíritu Santo hace algo por Ud., y luego viene para acá y habla la cosa a través de mí. Ese es un don de Dios que Él prometió. No había sido desde el último apóstol hasta ahora. Escudriñen la historia, teólogos e historiadores. ¿Por qué? Porque este es el fin de la edad gentil. Pasará de largo; ellos nunca lo reconocerán, solamente aquellos que están supuestos a hacerlo.

76 ¿Sabían que ellos nunca conocieron a Elías; que nunca conocieron a Juan? Vinieron y se fueron. Jesús dijo: “Ese era el Elías que había de venir”. Ellos nunca reconocieron a Jesús, hasta después de Su muerte, sepultura y resurrección. Ellos no conocieron a San Patricio; ellos lo llaman un católico, pero él lo fue tanto como lo soy yo. Ellos no lo conocieron hasta después de muerto. San Francisco de Asís, un predicador andante con una Biblia bajo el brazo, no fue hasta después de muerto. Juana de Arco, ellos dijeron que era bruja y la quemaron en la estaca. Cien o doscientos años después, se dieron cuenta que era una santa. Y por supuesto, hicieron su penitencia, exhumaron sus cuerpos y los aventaron al río. Y hoy día, no es diferente. Dios los envía de todas maneras; pasa por encima de la gente. Él llama aquellos que Él ha escogido. Dios está en todo.

77 Solamente estoy esperando; yo soy un perfecto desvalido. Pueda que Dios no lo haga, pero creamos que Él lo hará, porque yo no sé; esto es algo nuevo. Que Él lo conceda. Yo solamente tengo que observar. No traemos las fotografías; no creo que estén con Gene. Ninguna de las… [Espacio en blanco en la cinta. Ed.]… la fotografía está colgada en Washington, DC, por el FBI, como el único Ser Sobrenatural fotografiado en todo el mundo, la Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel.
¿Cuántos no han visto la fotografía? Veamos sus manos, por todo el edificio, que nunca han visto la fotografía. Algunos de Uds. La tendremos muy pronto, pero no por ahora. Se nos acabaron. No es mía, le pertenece a la Asociación Americana de Fotógrafos, al Estudio Douglas en Houston. Ellos la tomaron allá aquella noche cuando Él se paró allí frente a treinta mil personas, viene directamente a las reuniones. Solo crean con todo su corazón ahora.

78 ¡Qué tiempo tan solemne! Lo qué pudiera suceder ahora mismo, con la iglesia en común acuerdo. Ahora, solo un momento. Aquí está parado… Veo a una mujer; está sentada allá atrás en la audiencia; ahora me está mirando. Ella trae unos lentes puestos, con una pluma al lado del sombrero. ¿Está orando por algo, hermana? La dama, que está allí, sentada al lado del hombre con la camisa blanca puesta. Sí. La que volteó y miró al hombre con la camisa blanca. Ud., ¿está orando por algo? ¿Quiere que Dios haga algo por Ud.? Sí lo está. Ud. no tiene tarjeta de oración, ¿es así? No. Es la dama que está atrás de Ud., dama, que estoy tratando de hablarle. Desearía… Vean, está sobre la dama. Pareciera como si Ud. pudiera ver la Luz, la Luz color esmeralda que está suspendida allí al lado de la dama. Ese es el Espíritu Santo en forma de Luz.
Ahora, esperen, críticos, no piensen que no es el Espíritu Santo. ¿Qué fue lo que llamó a Pablo camino a Damasco?

79 Si el Señor Dios me dice qué es su problema allá, ¿me creerá que soy Su siervo, la dama con la que estoy hablando allá? ¿Lo hará? Bueno, pues, ¿cree que Dios sanará esa ruptura de Ud., y que se pondrá bien? Si es así, póngase de pie. Ahora, esa es la dama que… Sí, eso es, Ud. Ud. no tiene tarjeta de oración, pero Ud. estaba orando, y Ud. tiene una ruptura, o tenía una. ¿Qué fue lo que tocó? Yo nunca la he visto, no sabía nada al respecto, pero Dios la conoce. Él conoce su problema. Si eso es verdad, lo que era su problema, levante la mano, si es cierto. Ahora, vaya y sea sanada.
¿Creen Uds. que Él vive? Ciertamente, Él vive. Él nunca falla. Yo los reto a cualquiera de Uds. a que oren.

80 Aquí está una niñita, sentada aquí. La niñita está mirando para abajo. ¿Cree Ud. damita, en el Señor Jesús? ¿Es así? Con un vestidito verde puesto, sentada allí. Sí, es ella. ¿Cree en el Señor Jesús? Tienes problemas con tu espalda, ¿no es así? Eso es correcto. ¿Tiene tarjeta de oración? ¿No la tiene? Muy bien, no necesita una. Déjeme decirle; su problema de espalda se ha ido. Ese es su papá sentado al lado suyo. ¿Cree que soy el profeta de Dios? ¿Lo cree? Si Dios me dice cuál es su problema, ¿me creerá que soy Su siervo? Ud. tiene un problema en el riñón. Si eso es correcto, levante la mano. Muy bien. Ahora ya no lo tiene.
Ese es su hijo, sentado allí sonriendo. Eso es correcto. ¿Cree Ud.? ¿Lo cree con todo su corazón? Ud. tiene problema con su cuello, ¿no es así? Un cuello roto. También tiene fiebre reumática, ¿no es así? Ahora ya no la tiene. Ahora, ¿cree en el Señor Jesús? Solo tenga fe y crea en Él.

81 Yo no conozco a la gente. De los que fueron llamados, si yo no los conocía, levanten su mano, las personas que fueron llamadas, que el Espíritu Santo llamó. Levanten las manos, si soy un desconocido para Uds., a los que se les habló, levanten las manos.
Ahora, tengan fe; no duden; crean en Dios. Si pueden creer.
Aquí está sentada una dama con su rostro inclinado, canosa. ¿Cree que soy el siervo de Dios, dama? Sentada allí orando. Ella todavía está orando. Ud., ¿tiene necesidad de algo de Dios? Ud. tiene un sentir raro a su alrededor ahora, un real sentir dulce y humilde. ¿Es eso correcto? Levante la mano. Muy bien. Ese es el Espíritu Santo. Yo no la conozco. Si eso es correcto, levante su mano muy en alto. ¿Cree que el Señor Dios le contestará la oración? Ud. tiene una carga en su corazón. Eso es cierto. Y esa carga es por su hijo. El tiene parálisis cerebral. Eso es verdad. ¿Lo cree con todo el corazón? Entonces reciba lo que ha pedido. Si puede creer.

82 Dr. Barton, ¿le estaba diciendo algo Ud. a la mujer? ¿Estaba ella enferma? Muy bien, dama, míreme. Muy bien. Mire para acá. Si puedes creer, todas las cosas son posibles. Ella está orando por alguien más. Mary; así es como es llamada. Ella está orando por su hija, y esa hija tiene un bloqueo mental. Es por lo que ella está orando. Resulta ser Ud., con sus manos sobre ella; usted también es su hija. Eso es correcto. ¿Cree que soy el siervo de Dios? Yo no la conozco, ¿no es así? Si Dios me revela la razón por la que Ud. está aquí, o algo de Ud., ¿me creerá que soy Su siervo? Ud. está sufriendo con artritis. Que tiene. Eso es cierto. Su nombre es la Sra. Bennett. Eso es correcto. Ud. ha venido de un lugar llamado West Hartford. Correcto. El número de su casa es 167 North Main Street, Hartford, Connecticut. Correcto. Crea ahora, y vaya a casa sana. Yo le hago un reto.
Esta dama, sentada al lado suyo, esta orando también allí. Cuando yo le dije: “artritis” a usted, ella está al lado orando por su mamá, que tiene artritis. Eso es correcto, ¿no es así, dama? Levante la mano, si eso es correcto. Muy bien. Ud. créame, y su madre se pondrá bien.

83 ¡¿No pueden creer?! En todas partes, solo tengan fe, no duden. Alguien en esta sección, crea en Dios.
Aquí. Miren; allí está una Luz. ¿La pueden ver? Allí está el Espíritu Santo. Ud. dice: “¿Ud. ve Eso, Hermano Branham?”. La única cosa que puedo decir; veo la Luz que la ciencia publicó en el periódico y decía: “La cámara no capta psicología”. Está suspendida sobre un hombre allí mismo.
Él trae puesto un suéter como rojizo. Él está orando por un ser amado. Y ese ser amado es una mujer. Y es su hermana, y ella está en una institución para dementes. Eso es correcto. Yo soy un desconocido para Ud., ¿lo soy? Sí lo soy. Muy bien. Crea con todo su corazón. A propósito, esa es su esposa sentada allí al lado suyo. Ella también está en problemas. Ella tiene un tumor, y también tiene una glándula con problemas. Su nombre es Ruth Edwards. Eso es verdad. Y Ud. es de Brookfield, Massachusetts, los dos. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Vaya a casa; ahora está bien.

84 Si pueden creer. Si esa no es la Biblia de Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, entonces yo no conozco las Escrituras y tampoco Uds. ¡Cuán grande es Él!
Solo sean reverentes ahora. Algo sucedió, pero no vi dónde fue. ¿Le creen a Él de todo corazón? ¡Oh, Él es tan real, amigos! ¿Cuántos de todo corazón, creen que nuestro Señor Jesús…? Ahora, Uds. saben que eso tuvo que haber venido de un poder Sobrenatural. Yo no tengo manera de hacerlo. Es Dios; Es su fe; Uds. lo están haciendo. Esos son Uds. haciéndolo; Uds. lo están creyendo. Yo no pudiera decir ni una cosa, al menos que Uds. estén tocando Su vestidura.

85 Miren, hace unas semanas, en Chicago, estaba una dama de color sentada en… Eso está registrado, es autentico, y ella estaba orando por un ser amado, de una parte de Arkansas. Y yo le dije a ella: “Ud. tiene esclerosis en el hígado, pero Ud. está orando por su hermana, que es una maniática en la Institución en Little Rock, Arkansas”.
Ella dijo: “Eso es verdad, señor”.
Yo dije: “Ella está en una celda acolchada”.
Dijo: “Eso es correcto”.
“Pero”, yo dije: “Ella ha sido liberada, porque en este preciso momento ha vuelto en sí”.
Y a la siguiente mañana entró la enfermera y la dejó salir, la dio de alta. Y a la siguiente noche ella voló a Chicago, y traía su tarjeta del alta, y se paró y testificó, la siguiente noche. Ciertamente. Eso sucede todo el tiempo. Si puedes creer. Él es el mismo Jesús. ¡Oh, qué maravilloso!

86 La dama sentada aquí orando, su cabeza está inclinada. Ella está sentada justo enfrente de mí; ella trae unas flores en su sombrero. Sra. Rush, es a Ud. a la que le estoy hablando, si pudiera levantar su cabeza solo por un minuto. Es Ud. ¿Cree que soy Su profeta o Su siervo? Sí. ¿Lo cree de todo corazón? ¿Cree que el Señor Dios le puede dar las cosas que Ud. desea? Bueno, Dios le bendiga. Ud. estaba orando en ese momento por eso. Ciertamente, lo estaba. Su problema lo tiene en la garganta. Ud. tiene problema en su garganta, en sus intestinos, y en su espalda. Eso es cierto. Correctamente. Ud. no es de esta ciudad; Ud. es de Newport, Rhode Island. Eso es exactamente cierto. Ahora, regrese a casa; Ud. está sanada. Jesucristo la sana.
¿Todos Uds. lo creen con todo sus corazones? Levanten las manos y digan: “Ahora yo lo creo, como la reina de Sabá, mientras veía el don de Dios trabajando en Salomón; eso ha quedado concluido para mí”. Muy bien. El Señor les bendiga.

87 Ahora, les voy a pedir que hagan algo para que cada uno de Uds. sea sanado. El seguir así, me debilita, pueden ver cómo me sudan las manos y demás, y ahora toda la multitud se está tornando de esta manera. Uds. están creyendo. Si Dios me ha dado favor a los ojos de Uds., créanme ahora, como Su siervo. Yo se los he dicho desde la Palabra, y Él ha confirmado que les he dicho la verdad. Y si yo les dije la verdad en una cosa, ahora se las estoy diciendo. Cada uno de Uds. ya está sanado, y han estado sanados desde hace mil novecientos años. La Presencia de Cristo confirma la Palabra, y cada uno de Uds. está sanado. ¿Lo creen? Si es así, la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán”. Pongan sus manos uno sobre el otro y oremos. A mí no me importa cuál sea su problema; creamos en Dios.

88 Padre Celestial, te traemos esta audiencia a Ti, y los arrebatamos de las manos del diablo. Satanás, estás derrotado, y el Espíritu Santo te ha expuesto, y ha declarado que en esta generación, de la maldad de esta nación, sin embargo hay gente, que está reunida aquí esta noche, quienes creen en el Señor Dios. Y ellos han visto Su Presencia, sabiendo que un hombre no puede hacer eso, sino que es la Biblia siendo vindicada y la resurrección.
Oh, Señor Dios, oro para que Tú envíes la lluvia del Espíritu Santo y el poder sobre esta audiencia, que pueda sacudirlos a cada uno de ellos en sus sentidos para que se den cuenta que el gran Espíritu Santo está aquí y que los ha sanado. Concédelo, Señor.
Satanás, yo te derroto a través de la Sangre del Señor Jesús, y por Sus directos sufrimientos en el Calvario. Tú estás derrotado, Satanás; sal fuera en el Nombre del Señor Dios y del Señor Jesucristo. Amén.

89 Todos Uds. que creen que están sanos por el poder de Dios, pónganse de pie y denle a Dios la alabanza. No tengan miedo. Si lo aceptan, pónganse de pie.
Denos un acorde: “Yo le alabaré”, hermana. ¡Oh!, ¿no es maravilloso? ¿Qué de los que están en las sillas de ruedas? ¿Tienen miedo? No tengan miedo. Muy bien.
[La congregación canta: “Yo le alabaré”]. Eso está bien.
Ahora, sálganse de toda esa sensación almidonada, suéltense, y levanten sus manos al gran Creador, Quien está presente para juzgarnos, y canten con todo lo que está en Uds. Cántenlo. [La congregación canta: “Yo le alabaré”].
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