S.596 58-0625  UNO MÁS GRANDE QUE SALOMÓN ESTÁ AQUÍ 

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OBRAS DEL MENSAJE

Uno Más Grande Que Salomón Está Aquí

Southern Pines, North Carolina, E.U.A.

58-0625

1 Gracias, muchas gracias. [El Hno. Branham responde los comentarios de un Hermano. Ed.] Gracias…?… Muchas gracias. Eso es muy dulce de parte de todos Uds. Al venir con Uds. como dije esta mañana, cansado y desgastado, casi no he tenido un día libre desde Navidad. Y luego, iré a casa a las tres de la mañana, llegaré y desempacaré las cosas del carro, estaré unas dos horas, y salgo de nuevo para Filadelfia, para comenzar en aquel lugar el domingo. Así que es estar constantemente en movimiento.
Ahora, sé que su… Uds. tienen… veo que tienen abanicos, si tan solo tuvieran la electricidad para ponerlos en operación. Así que está muy caluroso, y seré tan breve como pueda en el mensaje y empezaremos inmediatamente a orar por los enfermos.

2 No encuentro la manera de expresar cómo aprecio está visita aquí en Southern Pines, y nuestra… nuestra cooperación con el Hermano Tomas, y ellos… todos los otros ministros que están cooperando de todas las diferentes denominaciones, y Uds. gente. Yo ciertamente aprecio esto. Han sido cuatro días que han pasado muy rápido. Uds. tienen una región muy bonita, y gente encantadora. Las personas son las que hacen lo que es… lo que conforma la región. No me importa que tan caluroso se ponga o lo que sea, si tienen buenas personas allí, es una buena región. Eso es lo que la hace. Y son personas con las que espero pasar la eternidad.
He sido invitado a vuestros hogares; desearía poder hacerlo. Yo sé que cada uno de Uds. tiene la mejor comida que hay en el país, y de seguro que me gustaría visitarlos, y… y cenar con Uds., y disfrutaría sentarme, y platicar con Uds. por varias horas. No puedo hacerlo, en estas estancias tan cortas como esta.

3 Y luego, mucha gente piensa que soy un aislacionista. No soy un aislacionista, no, pero no puedo ser un siervo de Cristo y un siervo del hombre al mismo tiempo. Así que tengo que apartarme yo mismo en oración, y meditación, para de esa forma estar de lo mejor que puedo en el púlpito.
Y me da vergüenza que tuviera que venir todo cansado. Como les dije el otro día, he perdido veinte libras de peso [9.07 Kg. Trad.] desde la Navidad, allí está mi saco. ¿Ven? Y yo… realmente lo noto. Y no es tanto cansancio físico, como lo es el cansancio mental. La mayor parte del tiempo han sido servicios de sanidad. Tuve que recortar dos noches de aquí, para que de esa forma pudiera tener un poquito… solamente un poquito de descanso para poder continuar.
Y la que sigue es la convención de los Hombres Cristianos de Negocios, ahora, el domingo en la tarde es en Filadelfia, en algún gran tabernáculo, donde pueden sentarse varios miles de personas, se me ha dado el servicio del domingo en la tarde. Y el lunes en la noche en la sala de convenciones, yo doy inicio a la convención de los Hombres Cristianos de Negocios, para la convención mundial. Oren por mí. Yo en verdad necesito sus oraciones, para que Dios pueda usarme y que me pueda ayudar a ser Su siervo y hermano de Uds. en la Palabra.

4 Ahora, Billy me dijo hace unos momentos, yo creo, que cuando íbamos entrando, que ellos levantaron una ofrenda de amor para mí. Eso no era precisamente necesario. Yo… aún me da pena tener que aceptarlo, pero yo nunca les pedí que hicieran eso. Yo nunca vine con ese propósito. Soy un hombre pobre; necesito dinero para vivir, para operar, y mis operaciones son pequeñas. He mantenido mis reuniones muy humildes.
Yo estaba en el campo antes que el Hermano Roberts. El Hermano Roberts había venido a mi reunión. Yo estaba en Kansas City, Kansas, y él estaba en Kansas City, Missouri, en una pequeña carpa rasgada, y con solamente un puñado de gente. Él vino y se sentó una noche a un lado de la línea. Y yo me encontré con él en la parte de atrás del pasillo; nos tomamos una foto juntos. Él dijo: “¿Cree Ud. que Dios escuchará mi oración por los enfermos?”.
Yo le dije: “Él escuchará la oración de cualquiera, Sr. Roberts, que sea sincero”.

5 El Sr. Roberts es un hombre inteligente: cuatro años de psicología, y una fina educación, inteligente y listo. Él sabe cómo manejar las cosas. Dios lo puede usar. Y él salió, y ahora, en verdad tiene un gran trabajo a través de la nación. Y…
Ahora, Dios no me permitiría hacer eso. En primer lugar, yo no tengo educación. Yo apenas tengo educación, y por lo tanto, no pudiera hacer eso. No tengo psicología; yo ni siquiera tengo una educación de escuela en gramática, solamente de séptimo grado. Así que yo… no pudiera hacer nada como eso, y Dios lo sabía. En lugar de permitir que mis reuniones sean explosivas, y muchas oportunidades se me han dado, pero sin embargo yo siento que Dios no quiere que haga eso.
Miren, como pudiera venir acá, digamos por cuatro noches, y me imagino, yo no sé, pero me imagino que todos nosotros somos gente pobre, alrededor de doscientos dólares de ofrenda de amor sería lo suficiente.

6 ¿Cómo podría Oral Roberts quedarse aquí por dos o cuatro noches, con una ofrenda de amor de doscientos dólares? No es porque él no quisiera venir, pero él no pudiera. Él está bajo ciertas obligaciones, al punto que requiere alrededor de siete mil dólares para operar diariamente, cada día de la semana. Lo último que escuche fue de siete mil dólares, probablemente es más que eso ahora, con todas sus otras estaciones en televisión. Él no pudiera venir aquí. Él amaría hacerlo.
Oral Roberts es un buen hombre. Yo lo conozco, y él pudiera… él vendría para acá de todo corazón, pero no puede hacerlo. Y cuando Uds… Cuando lo invitan, y él dice: “No puedo hacerlo; tiene que haber tantos cientos de iglesias cooperando”. Él no lo dice por ser indiferente; él quiere decir que no puede hacerlo; él está bajo tal obligación.
Pero vean, yo no permito que mi ministerio llegue a eso. Es muy pequeño. Mi obligación es como de cien dólares diarios en mi oficina, en el hogar, es alrededor de ciento dólares al día. Por lo tanto, puedo ir a cualquier lugar. Y luego, si el Señor quiere que predique ante cien mil, quinientos mil, Él sencillamente lo pone en el corazón de alguien, y ellos me envían. Yo no tengo que preocuparme del dinero. No lo necesito, así que no tengo que preocuparme en ello. Así que yo…

7 Déjeme ver, tuve un cumpleaños recientemente, cumplí… creo que cumplí veinticinco o un poquito pasado de eso. Nací en 1909; eso me hace tener un poquito… como de veinticinco, ¿no es así? Solamente un poquito pasados los… cuarenta y nueve. Así que he estado en el ministerio, veintisiete años, y nunca he tomado una ofrenda en mi vida. Yo pastoreé la iglesia Bautista por diecisiete años, y nunca he recibido un centavo de salario, o levantado una ofrenda en todo ese tiempo. Trabajé en como guardabosques estatal en Indiana, y así me gané mi sustento. Nunca he tomado una ofrenda en mi vida.
Recuerdo que una noche, normalmente lo cuento, especialmente, cuando mi esposa no está alrededor, que llegué a un punto donde no me salían las cuentas. ¿Alguna vez han llegado a ese estado? Seguro, a todos nos ha pasado. Y dije: “Querida, voy a levantar una ofrenda esta noche”.
Ella dijo: “Iré para ver como lo haces”. Y ella tomó su asiento y se sentó. Ahora, no es como si la gente no lo diera, ciertamente, ellos lo harían. Ellos me hubieran dado todo lo que tenían. Pero yo era jovencito, y yo… yo solamente tenía servicios los miércoles y los domingos, y yo… eso era todo lo que yo… yo podía trabajar, entonces porqué no trabajar, y no estar obligado con… que fuera una obligación para ellos. Todo el dinero que tengo, lo pongo en la iglesia, todo aparte de mi sustento.

8 Así que, proseguí, y le dije al diacono de la iglesia, le dije: “Vaya y tome mi sombrero, tío Jim”. No teníamos un cesto para la ofrenda ni nada, nunca tuvimos uno en la iglesia. Le dije: “Vaya y tome mi sombrero, voy a levantar una ofrenda”. Yo dije: “Señores, estoy un poco apretado, yo… si tienen algunos centavos que puedan arrojar en el cesto de la ofrenda, yo… tengo una obligación de cinco dólares, y yo… yo no los tengo”. Y dije: “Si pueden ayudarme, se los agradecería”.
Y el tío Jim fue por mi sombrero. Había allí una pequeña mujer anciana que solía sentarse frente a mí; tenía puesto uno de estos delantales que tenían una bolsa por dentro. ¿Algunas veces han visto uno de esos? Seguro, Uds. madres sureñas. Mi anciana abuela solía cargar una pequeña pipa allí adentro; ella se sentaba y la guardaba allí dentro en su bolsa. ¿Cuántos de Uds. han visto uno de esos viejos… creo que eran de tiza, o alguna u otra cosa, de lo que hacían las pipas, y tenían la pipa larga, en donde las abuelitas solían fumar? La mía lo hacía. Ella no quería que uno de… que ningún hombre la viera fumar, así que ella la escondía en la bolsa interior, en donde guardaba su tabaco. Ella la mantenía allí adentro, y hablaba con los hombres de esa forma mientras la mantenía así, y esa vieja pipa parecía como si le fuera a quemar los dedos. Así que ella….

9 Y esta pequeña mujer anciana tenía puesto uno de estos pequeños delantales, y ella metió la mano y saco un pequeño y viejo monedero que encaja a presión en la parte superior, y empezó a buscar unos centavos. Hermano, yo no hubiera podido recibir eso. Pues, eso me ha perseguido toda mi vida. “Oh”, dije: “Solamente estaba bromeando con Uds.; yo no quise decir eso”.
El viejo compañero, parado allí con el sombrero en su mano, dijo: “¿Qué debo hacer, Hermano Branham?”.
Le dije: “Yo… solamente estaba bromeando para ver lo que iban a hacer. Cuelgue mi sombrero”.
Y había un hombre anciano, que solía montar una bicicleta, era de Dowagiac, Michigan, de nombre Ryan… el viejo hermano Ryan. Si preguntara esta noche, quizá muchos de Uds. lo conoció… un buen amigo mío. El montaba una vieja bicicleta en ese lugar. Y yo solía decir que se había descarriado, pero no se había descarriado, estaba gastada. Y él… él me la dejo, y me fui a la tienda de diez centavos, y compré dos latas de pintura, y la pinté con dos diferentes colores, y le puse un letrero: “Se vende por cinco dólares”, vendí la vieja bicicleta, después de todo no tenía que levantar la ofrenda.
Eso es lo más cercano que he llegado de tomar una ofrenda en mi vida. Así que cuando Uds. ponen una porción de su sustento, por medio de la ayuda de Dios y por Su gracia, les prometo esto, a lo mejor de mi entendimiento, que se irá para el reino de Dios. Todo…

10 Tengo tres hijos, una esposa, una madre viuda, una suegra viuda, grandes obligaciones, la oficina y demás. Yo envío miles de pañuelos orados cada semana, alrededor del mundo, y tenemos diez diferentes oficinas, en diez naciones del extranjero que están funcionando por medio este pequeño lugar. Y luego, la gente, si ella no me envía ofrendas, por correo, tendré entonces que parar todo inmediatamente, eso es todo. Porque yo… yo no podría lograrlo, porque mi obligación son cien dólares diarios, y yo… en el último año, me pase los últimos seis meses, constantemente en el campo misionero; cada campaña me ha atrasado doscientos o trescientos dólares, cada ocasión, en la campaña. Así que pueden ver a lo que yo… me refiero.

11 Y cualquiera sabe, y tenemos allí los libros, pero yo compro esos libros por menos de cuarenta centavos, se los compro a Gordon Lindsay. Y compro esas fotografías; ellas tienen derecho de autor de los Estudios Douglas de Houston, Texas. Yo tengo que comprar todas esas cosas, y las vendo únicamente para que… Pues, yo pierdo en cada una… en cada lote de ellas. Primeramente, hay muchas de ellas que se estropean cuando las recibo; la siguiente cosa es que uno tiene que pagarle a alguien para que las venda. La siguiente cosa, yo regalo muchas de ellas; si alguien las quiere, y no tienen el dinero para pagarlas, se las llevan de todas maneras. ¿Ven? Así que yo… Nosotros no… No estamos aquí por el dinero; estamos aquí para tratar de ayudarles a que sus vidas sean más fáciles para Uds. por medio del Reino de Dios. Ahora, Dios conoce eso; está en mi corazón. Eso… Que eso siempre sea mi objetivo y mi motivo. Afectuosamente les agradezco. Dios les bendiga.

12 Y si no los vuelvo a ver otra vez de este lado del gran río, en el otro Lado donde la brisa estará soplando fresca, bajo los árboles siempre verdes, los estaré esperando, al cruzar el río, del otro Lado.
El ministerio, del cual ahora les testifico ser la verdad, ese mismo testimonio estará en mis labios, cuando los encuentre allá. Es sublime gracia, que dulce suena, que salvó a un infeliz como yo. Una vez estuve perdido, pero ahora he sido hallado. Yo ciego fui, más hoy veo ya.

13 Deseo leer solo una… una pequeña Escritura. Iba a predicar esta noche, e hice el anuncio, que iba a predicar de la fe vencedora. Pero siendo que está tan caluroso, no tendré tiempo. Voy a tomar un pequeño texto sobre algo más, y predicar de eso.

14 Primeramente, estos pañuelos están aquí para que se ore por ellos. Hay muchos de ellos, y he tratado de estar al corriente cada noche. Si Ud…. si no están aquí, si Ud. no tiene aquí su pañuelo, y si Ud. quiere uno de los que ya oré, solamente pídanlo a mi oficina: Jeffersonville, Indiana. Le mandaré uno de forma gratuita, con la estampilla pagada, sin ninguna obligación de nada. Y no quiero su dirección de correo, porque yo no tengo programas en la radio ni en la televisión, ni en nada más. Paso un tiempo difícil pagándoles a las secretarias para que contesten. Pudiera ser que se tarde un poquito, pero los mandaremos de poco a poco.
Pero ahora presten atención, pues, Uds. recibirán una carta, donde va una carta con un formato de rutina, en donde alrededor del mundo, medio millón de personas, están orando al mismo tiempo. Algunas personas se levantan a las dos de la mañana, en los campos del extranjero, para orar, para lograr la cadena de oración de las tres alrededor del mundo, todos orando unos por los otros. Y milagros, sucediendo miles de veces más que en las reuniones…. Seguro, abarco a una audiencia más grande.
Pero ahora, cuando Uds. reciben ese pedacito de tela, que es cortada por mi secretaria. Yo mismo oro por eso. Ahora, muchos de Uds. piensan, y me lo escriben en sus cartas: “Hermano Branham, unja este pañuelo para mí”.
Bueno, yo sé, que Uds. Nazarenos, y muchos de Uds. creen eso, está perfectamente bien. Lo que sea que Dios bendice, yo estoy con ello. Pero si Uds. notan la Escritura, ellos nunca ungieron los pañuelos, ellos los tomaban del cuerpo de Pablo, pañuelos y sudarios. Y los enfermos y afligidos eran sanados.

15 Yo creo que Pablo era un fundamentalista. ¿No lo creen así? Y no creo que Pablo hubiera hecho eso sin la autoridad Escritural. ¿Saben de dónde pienso que lo tomó? Cuando la mujer Sunamita fue con Elías, y él tomó su bordón, y le dijo a Giezi: “Ve, y ponlo sobre el niño”. ¿Ven? Todo lo que él tocaba, él sabía que era bendecido, si él pudiera hacer que la mujer creyera la misma cosa. ¿Ven? Todo lo que él tocaba era bendecido. Él sabía eso, porque el Espíritu Santo estaba sobre él. Y Pablo, como dije, siendo un fundamentalista…
Les diré un pequeño comentario. Al viajar por el mundo, he encontrado dos clases de personas. Una de ellas es la fundamentalista, la otra es la pentecostal. Los pentecostales tienen mucha fe, pero ellos no saben quiénes son. Los fundamentalistas saben quiénes son, pero no tienen fe con ello.
Es igual como un hombre que tiene dinero en el banco, pero no sabe escribir un cheque, y el otro hombre puede escribir un cheque, pero no tiene dinero en el banco. Si uno pudiera juntas a los dos, hacer que los pentecostales reconozcan quienes son, o hacer que el fundamentalista reconozca que todas sus enseñanzas fundamentales, aún así Cristo… la letra mata, pero el Espíritu es el que da vida. Entonces lo habrán logrado.
Así que oro para que un día pueda ver esa gran unión de todo el Cuerpo de Jesucristo, juntándose, como un gran Cuerpo, entonces el rapto sucederá. Antes de abrir las Escrituras, oremos.

16 Querido Dios, mientras el silencio recorre el edificio, justo entonces, cuando dije: “Oremos”, todos estamos muy conscientes de que hay un Dios en el cielo, Quién conoce los secretos del corazón. Como Daniel dijo en sus días: “Hay un Dios en el cielo”. Y Tú conoces los secretos de nuestros corazones, y yo oraré esta noche, querido Dios, que Tú puedas revelarnos a Tu Hijo en el poder de Su resurrección, para perdón de toda nuestra iniquidad, y para sanar todas nuestras enfermedades.
Habla por medio de Tu Palabra, O Dios eternal, y permite que el Espíritu Santo la tome y la plante en los corazones del oyente, y que pueda salir de allí, un gran avivamiento, uno del tipo antiguo, que barrerá de costa a costa, antes que Jesús venga. Concédelo, Señor. Salva a los perdidos esta noche y sana al enfermo. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, vuestro Hijo. Amén.

17 En el capítulo 12 del evangelio de San Mateo, en el versículo 24, deseamos leer por un momento, estas palabras. Es un pequeño texto que he leído muchas veces, y del cual he hablado. Y la razón por la que la tomé esta noche, es porque puedo darme prisa con ella, para llegar al punto al cual quiero llegar, antes de orar por los enfermos. Y mientras estoy orando y hablando, quiero que cada persona mantenga esto en sus mentes, que tan pronto la oración empiece a salir por los enfermos, cada uno de ustedes se levantará y saldrá del edificio sanado. No tengan nada más en sus mentes. Manténganse pensando eso. “Si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad”. Ud. no puede recibir algo de Dios con un pensamiento negativo. “Porque es necesario que el que a Dios se allega, crea que existe y que es galardonador de los que le buscan diligentemente”. Ahora, el versículo 42:
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y he aquí, uno mayor que Salomón en este lugar.

18 Nuestro Señor acababa de ser llamado por los… los doctores de Su día, eso es, los teólogos, Beelzebub. Y Él había estado reprendiendo a la ciudad donde Él acaba de terminar de predicar, y de llevar a cabo señales y maravillas, como leímos la otra noche sobre cuál fue Su ministerio en Su día, como fue que él podía discernir los pensamientos del corazón por medio del Espíritu de Dios.
Y la… y la gente de iglesia de Su día pensaba que Él era uno que podía leer la mente, o un tipo de brujo, y le llamarón un espíritu del maligno. Y nuestro Señor dijo: “Si Uds. hablan eso de Mí, Yo les perdono, pero un día viene el Espíritu Santo, y Él obrará lo mismo que Yo hago, y entonces una sola palabra contra el Espíritu Santo haciendo la misma obra, no le será perdonado al hombre en este mundo, ni en el mundo venidero”. Él dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis. Pero si hago las obras de Mi Padre, entonces creed a las mismas obras”.

19 Vean, ¿cuáles son las obras del Padre? Ahora, Él lo declaró claramente, de la manera que Él le representó Su ministerio a la gente, fue por… la gente espiritual. Ahora, hay dos iglesias: está la iglesia natural; está la iglesia espiritual. Y al mezclarlas, no hay manera de segregarlas, y Jesús dijo: “Un sembrador salió y sembró semillas. Algunas sembradas fueron buena semilla, y un hombre malo sembró cizaña. Y el labrador, el cual era el pastor, dijo: ¿Quieres que arranquemos la cizaña?. Él dijo: Arrancaréis también el trigo. Dejadlas crecer juntas”.
Así que no hay manera de separar la iglesia natural y la Iglesia espiritual. Pero la Iglesia espiritual es la Iglesia elegida, llamada a salir fuera y separada únicamente por Dios. Y son ellos los que oirán la Palabra de Dios.
No importa que tan difícil -pareciera extrañarlo decirlo- pero algunos hombres están predestinados para eterna destrucción; las Escrituras así lo dicen: “Hombres que desde antes, habían estado ordenados para esta condenación, que convierten la gracia de Dios en disolución”, en el capítulo de Judas. Así que no nos gusta pensar en estas cosas, pero hay unas personas que nunca serán salvas, no importa lo que uno haga, y son muy religiosas.

20 Y el espíritu anticristo es un espíritu religioso; no olviden eso, queridas personas. Y cuan bendecidos son vuestros ojos que sí pueden ver, y oír, y entender; porque Uds. no pueden entender, al menos que Dios se los revele. Porque toda la iglesia está edificada sobre la revelación espiritual de Jesucristo siendo el Hijo de Dios.
Cada vez que uno lo menciona, Ud. se topa con una multitud mixta especialmente cuando se lleva a cabo lo sobrenatural. Moisés salió de Egipto con lo sobrenatural; una multitud mixta lo siguió.

21 Lutero, muchos de Uds. gente Luterana, pues, la historia reclama que no fue un misterio, el cómo Martín Lutero protestó la iglesia católica y logró escaparse con eso, pero el cómo pudo mantener su cabeza por arriba sobre todo el fanatismo que siguió el avivamiento.
Y eso es lo que sucede hoy en día. Y Uds. que no son pentecostales, eso es lo que… Permítanme decir esto como un Bautista: a lo que yo sé, los pentecostales tienen muchas tonterías. Tienen mucho de la carne y procederes, pero hermano, hay un genuino Espíritu Santo entre ellos. Eso es correcto. Así que Uds. pentecostales, que pueden mantener su cabeza sobre… en el Calvario, y en la Palabra, y no en sensaciones, pero de acuerdo a la Palabra, y aún caminar ante Dios, bienaventurados sois. Uds. tienen la crema y nata… el Espíritu y la Palabra.

22 Y Jesús continuaba alrededor, tan fundamental como aquellos fariseos reclamaban serlo, y cuando Él hizo Sus obras, ellos esperaban que fuera otra cosa, pero por cuanto Él podía discernir los pensamientos de sus corazones… Como cuando Pedro llegó, Él dijo: “Tu nombre es Simón, y el nombre de tu padre es Jonás”.
Cuando Felipe fue al encuentro de Natanael, y le dijo a Quién había encontrado, pues, él no podía entenderlo, que el Mesías saldría de Nazaret, fuera de ese tipo de denominación, y de ninguna denominación en absoluto. Él no podía entenderlo, y él dijo: “Ven, y ve por ti mismo”.
Y cuando él vino, Jesús dijo: “Tu… He aquí un israelita, en quien no hay engaño”.
Y él dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces? Soy un desconocido para ti”.
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”.
Y Felipe dijo… o Natanael, mejor dicho, dijo: “Tú eres el Cristo; Tú eres el Rey de Israel”. Vean, el real y verdadero elegido, reconocerá que eso es Dios, cuando los reales sacerdotes y escribas se pararon allí y dijeron: “Este hombre es un adivino”. Y cualquiera sabe que un adivino es del diablo.
Así que ellos le llamaron al Espíritu de Dios un espíritu inmundo, y Jesús dijo: “Cuando venga el Espíritu Santo y se manifiesta a Sí mismo, Él hará las mismas obras que Él hizo, y una palabra en contra no será perdonado”. Por lo tanto pueden ver la hora en la que estamos viviendo.

23 Miren a la mujer samaritana. Tan pronto como Jesús le dijo el secreto de su corazón, ella dijo: “Estamos buscando al Mesías que ha de venir, y Él nos dirá estas cosas. ¿Pero, quién eres Tú? Tú debes de ser el profeta”.
Él dijo: “Yo soy, que habla contigo”.
Ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es éste el Mesías?”. Y los samaritanos creyeron en Él, porque ellos eran unos desechados.

24 Ahora, quisiera decir esto: Jesús hablando aquí, estaba… dijo: “Oh, tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, porque tú piensas que tienes las mejores sinagogas, todos esos ministros inflados, y todo, y eres muy religiosa. Estás tan inflada y tan pía, al punto que has sido exaltada hasta el cielo, por tanto Yo te digo, hasta los infiernos serás abajada”.
¿En dónde está Capernaum ahora? En el fondo del Mar Muerto. Cada ciudad que recibió a Jesús, permanece el día de hoy. Cada ciudad que Él maldijo, no está ahora. Seguro, Él fue más que un profeta; Él era Dios manifestado en carne.

25 Y noten, Él va atrás a Sus… las Escrituras, y empezó a mostrar (igual como deseo hacerlo en los próximos quince minutos), que en todas las edades, Dios siempre tuvo a Su pueblo y tenía lo sobrenatural obrando en todas las edades. Cuando Dios envía un don a la Tierra, si esa generación recibe ese don, entonces ellos se tornan a ser un pueblo bendecido, y si lo rechazan, entonces llegan a ser un pueblo maldecido, siempre.
Miren la generación en el día de Jesús. Dios envió el Don más grande que podía enviarle a esa generación, eso es lo que Él dijo: “Uno más grande que Salomón está aquí”. Y ellos lo rechazaron, y le llamaron un adivino. ¿En donde están hoy? Esparcidos por los cuatro vientos del mundo, el templo incendiado. Vean, ellos lo rechazaron.
Y Jesús se estaba refiriendo… en el capítulo… en el versículo anterior a éste, de los días de Jonás. Él dijo: “Como fue en…”.
Ellos vinieron a Él y dijeron: “Nosotros buscaremos otra señal”. Y él dijo: “Habrá una generación mala y adulterina, que buscará una señal, y una señal les será dada”. Estoy fuera de mi texto, pero quiero hacerles llegar esto.

26 ¿Creen Uds. que estamos viviendo en una de esas generaciones malas y adulterinas? Ciertamente que lo estamos. Como he dicho muchas veces, que esta nación nunca podrá escaparse de la condenación y de la ira de Dios. Yo soy un americano. Muchos de los Branham están enterrados allá en los campos, explotados en las guerras. Y si esta noche tuviera que elegir, América sería mi país. Yo la amo. Pero no amo el pecado que está cometiendo. Dios ama a América, pero Él aborrece su pecado. Y el pecado es un reproche para cualquier nación, y no piensen que porque nuestros antepasados, allá en Plymouth Rock, la fundaron bajo los principios que lo hicieron, que nosotros escaparemos del juicio. Israel fue la esposa amada de Dios, y ella pagó por su pecado. David fue un hombre conforme al corazón de Dios; él pago por su pecado, y nosotros pagaremos por nuestro pecado.
Si Dios no juzga a América por su injusticia, como el Dios santo e infinito, Él está obligado a resucitar a Sodoma y a Gomorra y pedirles perdón por hundirlos y por quemarlos. Seguro, estamos sentenciados a juicio. No hay forma de evitarlo. Así que solamente prepárense para escapar la condenación de la ira de Dios, corriendo a Jesucristo.

27 Ahora, Él se refirió a Jonás, y yo creo, eso que Él le dijo a Jonás, Él estaba hablando de este día. Ahora, Él dijo: “Ellos estaban buscando una señal, y ellos recibirían una señal, la señal de la resurrección. Porque así como Jonás estuvo en el vientre de la ballena tres días y tres noches, el Hijo del hombre estará en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Y después, la resurrección será una señal para una generación mala y adulterina”.
Cualquiera sabe, que esa Escritura tiene un doble significado, y la historia se repite en sí misma. ¿Creen Uds. que la Escritura tiene un doble significado? Muy bien.
Tomen en dónde… esta aquí, me acaba de venir a la mente, en Mateo 3 donde dice: “De Egipto llamé a Mi Hijo”. Busquen la referencia allí y vean si no estaba hablando de Jacob. Ciertamente, así fue… Jacob, el hijo de Dios; significa Jesús, el Hijo de Dios. Tenía una doble profecía, muchas veces lo tiene.
Por lo tanto, yo creo que hemos regresado de nuevo a una generación mala y adulterina. Y esta generación tiene que recibir la señal de la resurrección que encaja exactamente con el sermón de mi primera noche de: “Las señales que Él hizo entonces”. Desde entonces Él no las ha llevado a cabo en las edades, hasta el cierre de la dispensación gentil, en la cual estamos viviendo ahora. Y esta generación mala y adulterina que rechaza a Cristo, ha recibido la señal de la resurrección, la última señal dada a la iglesia.

28 Ahora, miren a Jonás. Mucha gente piensa que Jonás fue una persona terrible. Jonás era un profeta del Señor, caminando en toda la voluntad del Señor. Uds. dicen: “¿Por qué hizo eso? Él nunca hizo nada contrario a la voluntad de Dios. Ud. no puede hacerlo, si está en Cristo, hacer algo que es contrario, si va caminando humildemente, y… y siendo honesto. Pareciera que lo está haciendo, pero no lo está haciendo. Nada pasa providencialmente. Los pasos del justo son ordenados por el Señor, y todas las cosas obran para bien, para aquellos que le aman. ¿Cómo pudieran tomar esas Escrituras, y compararlas unas con otras, y luego quebrantarlas? Las Escrituras no pueden ser quebrantadas.
Oh, Uds. dicen: “Él tomó una navío y se fue para Tarsis, en lugar de Nínive, cuando Dios lo había enviado a Nínive, y él se fue para Tarsis”. Veámoslo por unos minutos, y averigüémoslo. Es la manera en que Uds. lo ven. Uds. pasan por arriba de ellas y dicen: “Oh, eres un Jonás”. Me gustaría ser uno. Seguro, él era un hombre de Dios.

29 Nótenlo a él, cuando se fue para ir a Nínive, no había barco, así que tomó un barco para Tarsis. Cuando había llegado al mar, el mar se enfureció, por causa del predicador descarriado. Y le ataron de manos y pies, y lo arrojaron fuera del barco. Y Dios tenía un gran pez para tragárselo.
Ahora, cualquiera sabe que un pez merodea por el agua hasta que encuentra su comida, después se va al fondo del mar, o del lago, o donde quiera que se encuentre pescando, y pone sus pequeños nadadores en el fondo y descansa. Alimenten a sus pececitos dorados y obsérvenlos. Ellos se irán al fondo de la pecera, ponen sus pequeñas aletas aquí abajo y descansan.
Ahora, este pez, Dios lo había preparado, y él preparó a un predicador para cenar. Y él subió. Y lo aventó a la boca de la ballena, y ella se fue al fondo del mar… con sus manos detrás de él, atado… con sus pies atados.
Muchas veces me he preguntado, como es que la gente de este día y en este tiempo, puede mirar sus síntomas y leer esta historia. Ese es el problema, por el cual las personas no están siendo sanadas. Uds. empiezan a ver sus síntomas. Uds. no pueden mirar sus síntomas y ser sanados. Uds. tienen que ver la promesa que Dios hizo.

30 Aquí hace algún tiempo fui a… a un lugar en donde un muchachito se estaba muriendo. Han pasado como diez años. Y un hombre santo vino a mí, y dijo: “Hermano Branham, pudiera ir con mi hijo; se está muriendo de difteria negra”.
Yo dije: “Sí señor, tan pronto concluya el servicio, yo iré”. Y fui al lugar en donde el joven se estaba muriendo, y había estado inconsciente por dos días.
Pero, el doctor no me dejaba entrar. Él dijo: “¿Es Ud. un hombre casado?”.
Le contesté: “Sí, señor. Tengo un par de niños”.
Él dijo: “Bueno, no lo puedo dejar entrar; Ud. transportará la enfermedad”.
Le dije: “Doctor, si no puedo confiar en Dios en eso, no tengo negocios orando por ese muchacho”.
Y él dijo: “No lo puedo dejar entrar”.
Le dije: “Déjeme entrar, y después le da la comunión o algo”. Le dije: “¿Es Ud. católico?”
Él dijo: “Sí lo soy”.
Le dije: “Si un sacerdote viene aquí para darle los últimos sacramentos, si fuera católico, ¿lo dejaría entrar?”.
Él dijo: “Eso es diferente, un sacerdote no tiene hijos”.
Yo dije: “Pero quiero preguntarle algo. Esto es tan sagrado para nosotros como aquello lo es para Ud.”. Y le dije: “Déjeme entrar”.
Él dijo: “Adelante. Es bajo su propia responsabilidad”.
Le dije: “Dios lo hará”. Y él me vistió como el Ku Klux Klan.
Y entré allí para ver… para ver al muchacho, y él estaba inconsciente. Una pequeña enfermera, parada allí, muy linda, una pequeña mujercita, y me arrodillé a un lado. El niño estaba inconsciente. Y la enfermera dijo: “Señora…”.
La dama , dijo: “yo…” Yo creo que la dama está aquí esta noche. Yo… quiero dejar… seguir con esto antes de decirle a ella, y luego… quién es ella.
Y dije… La enfermera le dijo a ella: “¿Podría… sabe que su hijo se está muriendo? Creo que la pequeña enfermera solamente lo dijo por mí.
Y dije: “Bueno, si él se está muriendo, Dios es un Salvador”. Y ella simplemente como que volteó sus pequeños labios pintados, y miro hacia los lados, y dije: “Oremos”. Y el viejo padre y la madre se arrodillaron a un lado del niño; yo dije: “Señor Dios, el Dios, que hizo el cielo y la tierra, Tu dijiste: Cualquier cosa que desees, cuando oren, crean que lo recibirán. Y también está escrito: Si dijeres a este monte, quítate, y no dudares en tu corazón, pero crees que lo que has dicho sucederá, entonces tendrás lo que pidieres. Esta es Tú Palabra, y eso es lo que estamos haciendo, Señor”. Y yo dije: “Impongo manos sobre este muchacho, y condeno esta muerte en el Nombre de Jesucristo”. Levántese; y el anciano padre se levantó, se limpió las lágrimas de debajo de sus lentes, y tomó a la madre en sus brazos, él dijo: “Madre, piénsalo; ¿no es glorioso? Él ahora va a vivir”. El muchacho estaba más que ido, apenas respirando. Y la enfermera dijo…
“Oh”, ella dijo: “Es maravilloso, Fred, es maravilloso. Dijo: ”Ahora él va a vivir. Gracias, Señor“.

31 Y la pequeña enfermera volteó, no sabía de que se trataba, y ella dijo: “Señor, ¿entiende que los mejores doctores que tenemos en el país han dicho que el niño va a morir en las próximas cinco horas?”. Ella dijo: “Esta cosa de cardiograma que tenemos en su corazón”. Yo no sé nada al respecto. Ella dijo: “Se ha bajado completamente, y nunca en la historia de la medicina, cuando ha descendido, alguna vez ha vuelto a subir”.
Y el viejo padre caminó hacia ella, puso sus brazos alrededor de la pequeña enfermera y él dijo: “Querida, mira, yo… yo siento lástima por ti. Tú estás viendo la gráfica, la máquina, porque has sido entrenada a ver solamente eso”. Dijo: “Tú estás viendo la máquina; yo estoy viendo a una promesa divina, que fue hecha por Dios”. El muchacho está casado y tiene ahora dos hijos“. Señora Bartell, si está aquí… Muy bien. Allí está. Vea, eso es lo que hace que las cosas sean reales. Depende de lo que Uds. estén mirando.

32 Jonás, cuando él estaba en el vientre de la ballena, si alguien había de tener síntomas, Jonás los tuvo. Pues, si el miraba para este lado, era ballena… vientre de ballena. Si el miraba para este otro lado, era vientre de ballena. A cualquier parte que mirara, era vientre de ballena. Él tenía algas marinas por su cuello, acostado sobre vomito en el vientre de la ballena. Pues, con razón, el tenía un buen caso de síntomas.
Él tenía el peor caso, de lo que Ud. pudiera tener esta noche. No hay nadie aquí en esa condición. ¿Pero saben lo que Jonás dijo? Él dijo: “Vanidades ilusorias. Ya no veré más el vientre de la ballena, pero una vez más, Señor, miraré hacia Tu santo templo”. Amén. ¿Por qué?
Él sabía que cuando Salomón dedicó el templo, Salomón hizo una oración, y él dijo: “Señor, si Tu pueblo está en problemas en cualquier parte, y miraren hacia este lugar santo, y oraren, entonces escucharás desde el Cielo”. Y Jonás, si Uds. quieren llamarlo un descarriado, con las manos atrás, atado, de pies atados, en un mar tormentoso, en el vientre de una ballena, aplomado en lo más profundo del océano, él rehusó ver cualquier cosa que no fuera el templo, porque había una oración sobre ese templo.
Si Jonás podía mirar hacia un templo hecho por hombre, y tener esa clase de fe, en esas condiciones, cuanto más nosotros en esta noche, bajo cualquier circunstancia, mirar hacia el cielo, en donde Cristo está a la diestra de Dios, con Su propia Sangre para hacer intercesión en base a nuestra confesión. Depende de lo que Ud. esté mirando.

33 ¿Saben lo que hizo Dios? Él debió de haber puesto un tanque de oxigeno o algo allí adentro. Él mantuvo a ese profeta vivo por tres días y tres noches, y lo llevó a dar un paseo, por todo el océano hasta Nínive.
Nínive era la ciudad más grande, muchos miles de personas. Eran adoradores de ídolos, y ellos adoraban dioses, y el dios más grande de ellos era el dios del mar, la ballena. Todos ellos eran pescadores. Y se encontraban allá jalando sus redes, pecaminosos como lo es ahora América, y de repente, aquí venía una ballena (él era un dios para ellos), abrió su boca, sacó su lengua, y el profeta salió caminando como en una pasarela. Allí venía el dios, escupiendo al profeta. Con razón… Vean, Dios tuvo que hacerlo de esa manera. Dios sabe lo que está haciendo. Con razón ellos se arrepintieron con la predicación de Noé… o Jonás. ¿Por qué motivo? Que él era… El dios ballena lo escupió en la ribera.
El profeta salió caminando de la boca de la ballena y empezó a predicar. Por supuesto que se arrepintieron. Dios hace las cosas de una manera sobrenatural, Sus maravillas que lleva a cabo… ciertamente.

34 Jesús dijo: “Así como Jonás estuvo en el vientre de la ballena tres días y tres noches, el Hijo del hombre estará en el corazón de la tierra tres días y tres noches, cuando Él resucite”. Y en ese día, después la generación mala y adulterina que busca señales, esa será una señal para ellos.
Ahora, si Jesús todavía está muerto, entonces Él solamente fue un hombre. Pero si Él está resucitado esta noche, si ha estado vivo por dos mil años, desde Su muerte, entierro, y resurrección, entonces la Biblia dice: “Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Y luego si Él es el mismo, Él actuará igual, hará lo mismo: mismas obras, mismos milagros, mismo poder, misma gracia. Él es el mismo Dios, y esta edad gentil que se está cerrando lo ve. Después Él dijo: “Y la reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará, porque vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón”.

35 Ahora, en los días de Salomón, Dios le dio a Salomón un gran don. Era el don de discernimiento. Todo Israel se reunía alrededor de este don. Oh, ellos pensaban que era maravilloso. Y todos saben, que esa fue la más grandiosa edad que Israel haya vivido. ¿Por qué? Todos se concentraban alrededor del don. Fue construido un gran templo. No había guerras en los días de Salomón (no, señor), le tenían miedo, porque las personas estaban en un solo acuerdo con Dios.
¿Y saben algo? El mejor refugio que tenemos esta noche, no es el conseguir un científico que pueda crear una… una bomba mayor que la bomba de cobalto o la bomba de hidrogeno, pero conseguir un hombre que pueda pararse con el mismo poder, que sacudirá a América de regreso a Dios. Sería la cosa más grande que pudiera pasar… sacudir a toda la gente en América, que reclama ser Cristiana, de regreso otra vez al Salvador, alejados de sus credos, y alejados de sus viejas cositas lujosas y fantásticas, y regresarlos de nuevo al Dios viviente. Esa sería la cosa más grandiosa que podría pasar… vale más que todas las bombas que pudieran ser creadas, la mejor protección que tenemos.

36 Noten, y en los días de Salomón, el gran don, todos se reunían alrededor de él, y empezaron a hablar de él, y Uds. saben que las noticias de ello se esparcieron por todo el mundo en aquel día. Todos los que pasaban, decían: “Esa gente está en común acuerdo. Pues, ellos son… ellos tienen un gran don que Dios les mandó”. Y todos ellos creían en el don.
No sería hermoso si en esta noche, si solamente la iglesia en América, pudiera creer que el don más grande que Dios alguna vez ha enviado al mundo fue el Espíritu Santo, y se reunieran alrededor de él…? Si Uds. metodistas derribaran sus barreras, y Uds. bautistas derribaran sus barreras, presbiterianos, y pentecostales, nazarenos, peregrinos de santidad, y todos Uds. derribaran sus pequeñas barreras, y dejaran que el Espíritu Santo viniera entre todos nosotros, y creara un piadoso amor fraternal, y respeto, habría un poder golpeando esta nación, que los periódicos publicarían, y la radio, por todo alrededor de mundo. Pero ellos no lo harán. Cada hombre tiene su propio árbol, y ellos no se juntan.

37 Pero entonces todos ellos estaban en común acuerdo, y llegaron ante Salomón, y observaron ese gran don… como era que lo describían, por todas partes. Y las noticias, finalmente, llegaron a las partes más remotas del mundo conocido, hasta Sabá. Y había un pequeña reina en ese lugar; para empezar ella era pagana, pero Uds. saben, Dios no hace acepción de personas, Él salva a todo aquel que quiera ser salvo.
Ahora, observen. Cuando ellos fueron allá, la gente venía, cada viajero que pasaba por Palestina, cada uno llegaba, le contaba a otro, y le contaban a la pequeña reina: “Mira, acabo de pasar por Palestina; nunca has visto tal en tu vida. El Dios de ellos es un gran Dios. No es un Dios muerto; Es un Dios vivo. Y Él ha dado un hombre llamado Salomón. Pues, lo hicieron rey sobre ellos, y él tiene un gran poder de discernimiento, que solamente pudo haber venido de Dios”.
Bueno, Uds. saben, la fe viene por el oír; y el oír por la Palabra de Dios. Así que eso produjo un hambre en el corazoncito de la reina. Y todos estaban hablando al respecto, así que ella decidió ir a ver por sí misma. Esa es una buena idea. Eso es mucho mejor que solamente quedarse sentado en casa y criticando. Eso es mucho mejor que solo decir: “Mi denominación no tiene cooperación con este avivamiento”. … mucho mejor. Así que ella dijo: “Iré a ver por mi propia cuenta”.

38 Ahora, ella tenía bastante que afrontar, mucho más que de lo que Uds. tendrían. En primer lugar, ella era mujer. La siguiente cosa, ella era pagana. Ahora, para poder salir, ella le tenía que pedir permiso a su… a su sacerdote pagano. Así que ella va a ver al arzobispo de su iglesia, y le dice: “Obispo, he escuchado… traje a mi pastor conmigo, el no está de acuerdo conmigo, pero he escuchado que allá en Palestina, tienen un Dios que les ha dado un gran don, y Su gran presencia, trabajando por medio de este hombre, está manifestando la presencia de un Dios vivo”.
Ahora, el obispo dijo: “Uhm, uhm, ahora, reina, ¿sabes que tú eres un miembro fundador de esta congregación? Y ahora, no toleraremos una tontería como esa. Ahora, tú sabes que no existe tal cosa como esa. Si hubiera cualquier cosa bajo una señal sobrenatural o algo, nuestro dios Dagón, y todo el resto de ellos, lo tendrían aquí. ¿Ves? Así que no hay nada al respecto; son puras tonterías; está inventado”.
Ella dijo: “Pero Ud. sabe, quisiera ir a ver por mí misma”. Esa es una buena idea. Vaya a averiguarlo.

39 Pues, puedo escuchar al obispo, y al arzobispo, y a todos ellos juntos, decir: “Mira, fíjate bien, tu pudieras ser la reina, pero recuerda, si te vas tras algún tipo de fanatismo como ese, te vamos a excomulgar de la iglesia, y no vas a recibir los últimos sacramentos cuando te mueras, y no podrás ser enterrada aquí en nuestro cementerio (Seguro), en donde está enterrada tu madre, y donde fue enterrado tu papá, y demás”.
Ella dijo: “Pero mire, obispo, hay algo en mi corazón que me hace querer ir a averiguarlo”. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos. No habrá nada que los pueda detener. “Oh”, dijo ella: “espere un minuto, yo iré”.
Y él dijo: “Mira, si tienes curiosidad, porque no vas por tu libro de oración y vienes a la iglesia, y hablaremos al respecto”.

40 Puedo escucharla decir: “Espere un minuto. Mi madre pasó por esta iglesia, mi padre pasó por aquí, mis hermanos y hermanas pasaron por aquí, y yo he venido a esta iglesia por cuarenta años, y todo lo que he escuchado son un montón de credos, sin nada de vida. Si hay tal cosa, como un Dios vivo, Quién puede producir un don vivo, yo quiero encontrarlo”. Oh, vaya, necesitamos unas pequeñas reinas como esa. “Todo lo que conozco son un montón de oraciones, y libro de alabanzas, y así sucesivamente, y Uds. hablando de un gran dios, pero, ¿en dónde está? ¿Es uno vivo? Nunca he visto un movimiento; mamá nunca vio un movimiento; la abuela nunca vio que se moviera. Entonces, ¿en dónde está él?
Eso es lo que yo digo el día de hoy, si Jesucristo no es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, ¿en dónde está ese Dios que una vez fue grande?

41 ¿De qué sirve que le dé a su pajarito canario (como dije la otra noche), muchas vitaminas para fortalecer sus alas y mantenerlo encerrado en una jaula? ¿De qué sirve predicar un Dios histórico, si Él no es el mismo Dios esta noche? ¿De qué sirve predicar un Dios de Moisés, si Él no es el mismo Dios esta noche? ¿De qué sirve predicar un Cristo, que sana, y que hace milagros, si Él no es el mismo esta noche? Si no lo es, yo no quiero tener nada que ver con Él. Porque la Biblia dice: “Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Si eso no es la verdad, entonces la Biblia es una mentira. Y si es la verdad, entonces la Biblia está correcta, y hay un Dios vivo, no una forma de credos muertos y denominaciones, y una pequeña…?… oraciones de cama, y… y libros que leer, y demás. Mahoma puede producir eso. Buda puede producir eso. Cualquier ídolo puede producir eso, y puede producir tanta psicología como esa. Permítame decirle algo mi hermano, solamente hay Uno que ha vivido, y que murió, y que resucitó, y se mantiene el mismo esta noche; ese es Jesucristo, el Hijo del Dios Viviente, que vive y reina, y contesta cada palabra, y cada promesa que Él dijo.

42 Sé que piensan que estoy emocionado; si pudieran sentirse como yo, también se emocionarían. Yo sé que Él es real, no porque está en mi corazón, esa es una razón, sí. Los mahometanos dicen: “Él es real, porque Mahoma está en mi corazón”. Bueno, déjeme ver a Mahoma hacer las cosas que él hizo cuando estaba vivo. Les puedo mostrar que Jesús hace la misma cosa. Seguro, Él es un Dios vivo.
Así que la reina dijo: “Ahora, pueden borrar mi nombre del libro. Hacer lo que deseen. Estoy cansada de estos viejos credos. Voy a ir a averiguar si esta cosa es verdad o no”. Y cuando estuvo lista para partir, ella no iba a irse con las manos vacías. Ella cargo algunos camellos con oro, con incienso, y dinero, y dijo: “Si está correcto, lo voy a respaldar. Si no está correcto, traeré de vuelta mi dinero”. Eso es bueno. Eso está bien.
Si Uds. gente fueran un poquito más sinceros en eso, y respaldaran algo que en verdad tuviera a Dios en ello, en lugar de tantas cosas viejas que respaldan, algún edificio de un millón de dólares, que no es nada más que una gran morgue en algún lugar; uno entra y el termómetro de espiritualidad marca los noventa bajo cero, alguien dice: “Amén”, el resto de ellos se desmaya. ¿Qué es lo que sucede? Si Cristo llevara a cabo un milagro, lo echarían a uno fuera del edificio.

43 Me hace recordar una funeraria. Meten allí un cadáver, y luego le inyectan más fluido, para asegurarse que no vaya a cobrar vida. Lo meten a uno allí adentro, y les inyectan estas cosas viejas: “Los días de los milagros ya pasaron”. “No hay tal cosa como sanidad Divina” “El Espíritu Santo vivió allá en el pasado muchos años atrás, ya no más hay tal cosa como Pentecostés”. Hermano, ese es líquido para embalsamar del infierno. Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Eso es correcto.
Si Él no es, Él es solamente un montón de credos. Algunas personas limitan a Dios a credos. Posiblemente nosotros no seamos capaces de caminar donde Josué caminó, para gritar hasta derrumbar los muros de Jericó. Posiblemente no pueda caminar como Enoc lo hizo, y dar un pequeño paseo, e ir a casa con Él sin morir. Pero nunca le estorbaría a alguien que sí tuviera la fe para hacerlo. Eso es correcto. Yo oraría por ellos, y daría gracias a Dios por ellos, en vez de criticarlos, burlándome de ellos.

44 Así que la pequeña reina, tenía mucho que afrontar. Ahora, ¿alguna vez han medido la distancia entre Sabá y Palestina? Y ahora, ella no vino en un cadillac aire acondicionado, o en algún gran vagón. Ella vino en el lomo de un camello. Y no le tomó solamente una hora o dos; le tomó tres meses llegar. Y algunas personas, de hoy, no cruzan la calle caminando. ¿Qué hará ella en tu generación, cuando se pare allí con esta generación? Si ella vino en el lomo de un camello a través de trescientas millas, no por una buena carretera con pinos, como las tenemos aquí, pero a través del desierto para escuchar un don… Y Jesús dijo: “Ella se parará en el día del juicio y condenará esta generación”. Y nosotros tenemos dos mil años de enseñanza Bíblica con el mismo Espíritu Santo esta noche, obrando los mismos poderes, y obras, y nosotros no cruzamos la calle, ni aún manejamos una milla en un buen carro con aire acondicionado. ¿Qué le hará ella a esta generación?

45 Oh, ustedes tienen que ver a Elvis, a Arthur Godfrey: “Yo amo a Susy”, o algo parecido. Entretenidos, ese es el problema con la gente americana; ellos quieren entretenimiento; ellos no quieren el Evangelio. Esperan hasta obtener su predicador, y Ud. va y vota por él en su iglesia, ¿qué hace Ud.? Ustedes toman a un pequeño, afeminado, parecido a Hollywood, que se quedaría aquí toda la noche, acostado en la playa en algún lugar, y tiene una pequeña fiesta social, juega bingo en el sótano de la iglesia, con cenas de sopas, y hierven algún gallo viejo, venden el plato a cincuenta centavos, para pagarle al predicador. Si predicara el Evangelio hasta llegar allí y hacer que la gente pague los diezmos, no tendrían que hacer cosas como esas. Esos son credos hechos por el hombre. Y luego le llaman a eso religión.
Se levantan el domingo por la mañana, y predican un sermón de diez minutos; si se pasa de los diez minutos, el… la mesa de diáconos lo llama, y en la siguiente conferencia votan para sacarlo. ¡Vergüenza les debería de dar! Lo que necesitamos esta noche es un Evangelio sin guantes, de antaño, enviado por Dios, tan azul como el cielo, que mata el pecado, y el Espíritu Santo Bíblico de regreso en la iglesia en los miembros. Eso es correcto.

46 La pequeña reina tenía hambre, y a ella no le importaba cual era el precio, ella vendría de todas maneras. Ella vino atravesando el desierto. Ahora noten, los hijos de Ismael estaban en el desierto en esos días; ellos eran ladrones, y había miles de ellos. Qué haría esa pequeña caravana de camellos, una pequeña mujer o tres pequeñas mujeres sentadas con ella, con cuatro o cinco eunucos alrededor y un pequeño ejército como de cuarenta o cincuenta hombres. Pues, los hijos de Ismael, correrían inmediatamente hacia ellos, les pondrían una trampa, y tomarían los diez miles de dólares en oro. Pero hay algo al respecto. Cuando un hombre quiere encontrar a Jesús, que en verdad quiere encontrar a Dios, no hay nada que se le atraviese en el camino. No hay predicador, ni obispo, no hay credo, ni mamá, ni papá, no hay ningún miembro de iglesia, ni ninguna otra cosa que pueda interferir entre él y Dios. Si su corazón está con hambre, Ud. irá de todas maneras. Ud. irá.

47 Ella dijo: “He escuchado, si hay un Dios viviente, Él honra a Su pueblo, y Él le ha dado a un hombre un don, y ese don es maravilloso, he escuchado, voy a ir de todas maneras”. Ella se puso en camino; viajó noventa días a través del desierto ardiente del Sahara en el lomo de un camello, como a dos millas por hora, a través del desierto. Pero Dios cuido que ella llegara a salvo. Él hará lo mismo por Uds., si en verdad están hambrientos y sedientos de Dios, de encontrar algo… si nuestro Dios todavía está vivo, si es que Él todavía tiene el mismo poder, si Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Si Ud. tiene hambre de ello, vean si Dios no se los trae.
Aquí venía ella, y finalmente llego a la puerta. Cuando lo hizo, ella no llegó nada más para decir: “Me quedaré cinco minutos, y si el pastor Salomón dice unan sola cosa contraria a lo que el obispo Tal y tal dijo, me levantaré inmediatamente y me iré”. Esa es la actitud americana. “No escucharé ni un minuto”. Ella ni siquiera sabía sobre el Cristianismo. Ella no sabía sobre Jehová, pero tomó los rollos y empezó a estudiar qué era Él.
Eso es, tomen su Biblia, y escudríñenla “Ellas son la Palabra de Vida, ellas son las que testifican de Mí”, dijo Jesús. “Escudriñad las Escrituras”. Ella entonces lo hizo.

48 Ella no llegó para quedarse solamente una noche: “Bueno, si no se ora por mi esta noche, ya no voy a regresar”. No, no. Ella tenía algo en su corazón. Ella acampó en el patio del palacio; ella descargó los camellos, puso su tienda, y se preparó para quedarse un tiempo. Esa es la manera de hacerlo.
Ella dijo: “Me voy a quedar hasta estar convencida”. Qué si los hombres y las mujeres de América fueran así de sinceros. “Me quedare hasta estar convencida. Escudriñaré las Escrituras, y veré si ese gran Dios, que prometió que Él es el mismo ayer, y hoy y por los siglos, si Él hará la misma cosa hoy que Él hizo ayer, escudriñaré las Escrituras. No las voy a criticar; seré sincera; escudriñaré las Escrituras”. Hagan eso, y se pararán en el lado justificado en el día del juicio con la reina. Pero critíquenlas, y salgan corriendo, cuando Uds. ni siquiera saben de lo que están hablando, encuentren en dónde se pararán en el día del juicio. Dios está obligado a enviarlo; depende de Ud. el recibirlo, si es que lo quiere o no. Dios no empuja a fuerzas Su religión por la garganta de nadie. El predicador pudiera hacerlo, pero Dios no lo hace.

49 Noten, cuando ella llegó allá, dijo: “Me voy a quedar hasta que finalice. Cuando esté muy bien convencida”. Ahora, puedo verla a la siguiente mañana vestida con su mejor ropa, y sus pequeñas princesas alrededor de ella, y los eunucos, y demás, y fueron hasta la puerta. Y allí se quedaron; la gran congregación estaba reunida. Ella dijo: “Ahora, voy a ver; he escuchado que él puede discernir los pensamientos de la mente, un gran poder de discernimiento. Y que hay un Dios que puede producir eso. Nuestros dioses no hacen eso. Ellos no tienen la suficiente vida como para hacerlo. Nosotros solamente tenemos un montón de libros y credos, que nos dicen de un dios que existió, y tenemos unas estatuas y cosas, pero sin vida. Pero si ese hombre realmente es un siervo de un Dios que produce eso, entonces yo seré una sierva de ese Dios”. Bien.
Ella se aproxima y se sienta… toma su posición, el pastor Salomón sale, se para en la plataforma, y empieza a hablar un poquito, sobre el Gran Jehová, y le traen un caso. Y tan pronto llega ante Salomón, hay un poder de discernimiento que trae la verdad a flote. ¿Qué creen Uds. que pensó esa pequeña pagana? Dijo: “Creo que ya estoy convencida”.
Después de un rato otro caso llegó, Salomón era solamente un hombre, pero viendo que había algo en el hombre, un don que vino de Dios, que era sobrenatural. Que podía decir: “He observado ahora por dos días, y no ha habido ni un solo error, mi tarjeta de oración será llamada en un momento más”. Finalmente, ella vino ante Salomón, y Salomón, la Biblia dice: “Le declaró todas las cosas que ella deseaba”. ¿Qué hizo ella? Caminó directamente entre la gente, y dijo: “Todo lo que había oído es verdad, y aún más de lo que había oído es la verdad”. Y ella tomó su postura en público, y se fue a casa con Dios en su corazón, que era un Dios de lo sobrenatural. [Espacio en blanco en la cinta. Ed.]… era un Dios que le reveló por medio de Su siervo, los secretos de su corazón.
Y Jesús dijo: “Ella se parará en el día del juicio”. Con Salomón fue una cucharadita del don de Dios, y Él estaba con toda la plenitud de la Deidad corporalmente, y le llamaron demonio, y un Beelzebub, dijo: “Ella se parará en el día del juicio y condenará esta generación”. ¿Qué hará ella con esta generación? ¿Qué hará ella?
¿Qué fue lo que dijo ella? Ella dijo: “Bienaventurados son los hombres que van contigo, bienaventurados son las personas que te siguen, porque están continuamente delante de ti, y oyen tu gran sabiduría, que Dios te ha dado, este gran espíritu de discernimiento. Felices tus eunucos, y felices los coperos, y aquellos que trabajan contigo, porque son privilegiados de pararse a tu lado, y ver todos los días el discernimiento de Dios. Jesús dijo: ”Ella se parará en el día del juicio, y condenará esta generación“.

50 Me pregunto, y para cerrar me gustaría decir esto: “Cristo es el mismo ayer y hoy, y por los siglos. Él está obligado. Él aún es el Dios viviente. Él no está muerto. Él ha resucitado. Me pregunto, esta noche… Estaba leyendo una pequeña historia hace un tiempo sobre un… sobre Danny Greenfield, en América Central, él era evangelista, hace como setenta y cinco o cien años atrás. Y él ganó muchas almas para Cristo, y soñó una noche que había muerto. Y por supuesto, él subió al cielo. Cuando llegó a la puerta, había un… El portero salió, y dijo: ”¿Quién se acerca a este lugar santo?
Y él dijo: “Soy Danny Greenfield, el evangelista americano. Yo he ganado muchas almas para nuestro Señor, y vengo a tomar mi posición y lugar en el cielo.
“Espere un minuto, señor”, dijo el portero. Y al regresar: “¿Cómo me dijo que se llamaba?
“Daniel Greenfield”.
Lo busca y dice: “No hay ninguno aquí”.
“Oh”, él dijo: “Debe estar equivocado, señor”. Dijo: “Yo predicaba, y gané almas para Cristo”.
Él dijo: “Lo siento, señor, su nombre no está en este libro, y tendrá que retirarse de las puertas”.
“Pues”, él dijo: “¿Qué puedo hacer?”. El Ángel le dijo: “La única cosa que sé que puede hacer, puede apelar su caso al gran juicio del trono blanco, si desea pararse allí”.
“Pues”, él dijo: “No me queda otra alternativa”.
Dijo: “Muy bien”.

51 Dijo: “Comenzó a moverse, y yendo por el espacio; iba cada vez mas y mas veloz. Después de un momento, llegó ante la presencia de una luz; empezó a ir más despacio, más despacio. Finalmente hizo una parada perfecta. Una de las luces no venía precisamente de algún cierto lugar, pero estaba todo a su alrededor… justo en el centro de esta luz”. Dijo: “Qué lugar para tener que estar parado”. Hermano, yo espero nunca tener que pararme allí.
Después de un momento una Voz dijo: “¿Quién se acerca a Mi trono de juicio?”.
Y él dijo: “Soy Danny Greenfield, el evangelista americano, yo me acerco a Tu trono de juicio, oh, Señor”. Él dijo: “Ellos me condenaron en la entrada, y dijeron que mi nombre no estaba en el libro, y yo apelo mi caso a Tu justicia”.
Él dijo: “Muy bien, Danny Greenfield, te juzgaré de acuerdo a Mis leyes”. Él dijo: “Danny Greenfield, ¿alguna vez en tu vida mentiste?”.
“Pues”, dijo: “Estaba listo para decir: Claro que fui un hombre honesto, Pero”, dijo: “Me acorde entonces, que había muchas cosas que había dicho que no fueron exactamente verdad”. Dijo: “Sí, Señor, sí mentí”.
Dijo: “Danny Greenfield, ¿alguna vez en tu vida robaste?”.
Él dijo: “Yo pensé, si hubiera podido responder algo era que siempre había sido un hombre honesto”. Y dijo: “En la presencia de esa luz, me acordé de muchos pequeños tratos turbios, de los cuales me había escapado”.

52 Hermano, de esa manera es esta noche. Mientras Uds. están aquí sentados en la iglesia, mientras están saludables como lo están, pudieran sentirse muy bien, pero en la presencia de ese juicio del trono blanco, van a haber muchas cosas que saldrán entonces. Uds. son mortales, viendo como mortales. Nunca confíen en sus méritos para nada.
Él dijo: “Sí, Señor, sí robé”.
Él dijo: “Daniel Greenfield, Mi justicia demanda perfección. ¿Fuiste perfecto en tu vida?”.
Él dijo: “No, Señor, no fui perfecto”. Y dijo que estaba escuchando, y escuchó un gran trueno viniendo: “Mándenlo a la destrucción eterna alejado de Mi presencia”.
Dijo: “Parecía como si mis huesos, él dijo, se estuvieran separando, al escuchar ese gran estremecimiento que venía de algún lugar”. Y dijo: “Escuché la Voz más dulce, que alguna vez haya escuchado en mi vida”. Dijo: “Ninguna voz de madre podría haber sido así”. Y dijo: “Volteé para mirar, y yo vi el rostro más dulce que alguna vez haya visto. Ningún rostro de madre podría mirar de ese modo”. Dijo: “Él caminó hacia mí, puso Sus brazos a mi alrededor, y me abrazo hacia Su costado. Y Él dijo: Padre, es verdad, ese Daniel Greenfield no fue perfecto en su vida, pero”, dijo: “una cosa que Daniel Greenfield hizo, en su vida, se paró por Mí. Y mientras él esté aquí, Yo me pararé por él”.
Hermano, mi iglesia no puede permanecer; mi denominación no puede permanecer; mi justicia no puede permanecer, y tampoco la suya, yo quiero hacer igual que la reina de Sabá, quiero tomar mi postura, esta noche, por el Señor Jesús. Si Ud. se estuviera muriendo está noche, ¿quién se parará por Ud. en ese Santo Lugar? Piénsenlo, mientras inclinamos nuestros rostros por un momento.

53 Antes de que Uds. vean una señal sobrenatural, antes que Jesús llegue a declararse a Sí Mismo no más que en la predicación de la Palabra, cuantos aquí esta noche, levantarían su mano, digan: “Dios, solemnemente levanto mi mano para decir: ”Me paró por Ti aquí; párate Tú por mí allá. Ahora yo, me paro valientemente y declaró que Tú eres el mismo“. Dios le bendiga allí, hermana. Dios le bendiga. A Ud. mi hermano. A Ud. Sí, solamente miren las manos.
De cuarenta a cincuenta manos, aquí en las dos hileras del centro. “Yo me paro, valientemente, Señor. He escuchado decir al predicador esta noche, que Tú eres el mismo ayer, y hoy y por los siglos. Tú no has muerto. Ellos me contaron de esta reunión, que Tú vienes y actúas, y te muestras aquí entre la gente, en grandes señales que Tu llevaste a cabo en la edad de los judíos, cuando ellos fueron rechazados hasta el final de su generación. Ellos me dicen que Tú lo estas llevando a cabo otra vez. Señor, he leído Tu Biblia. Yo sé que eso es la verdad. Yo sé que es Tu promesa. Antes de ver que se lleve a cabo, yo creo lo que la Palabra dice; me paro esta noche por Ti”. Levanten su mano. En los balcones a mi derecha, Dios les bendiga por todo ese lugar.
Dos balcones, a mi izquierda, podrían levantar su mano, digan: “Esta es mi mano, Señor, tomo mi postura”. Dios le bendiga, por todo el lugar allí. Sean sinceros; recuerden, esta pudiera ser la última oportunidad que tengan de tomar su postura. Antes que el día amanezca, el doctor pudiera estar en su casa, tomar su pulso, mover su cabeza y decir: “No hay nada que se pueda hacer; es un ataque al corazón”. Ud. sentirá esas venas frías helándose, el pulso llegar hasta su manga, y Ud. se acostará sobre una almohada de muerte. “Oh, si tan solo pudiera regresar a esa reunión, una vez más, y escuchar esa voz decir: Levante su mano”. Será entonces demasiado tarde, ¿por qué no lo hace ahora?

54 Dicen: “¿Qué diferencia hace eso…?” Dios le bendiga, por todos estos pasillos. Puedo verlos. Continúen simplemente levantando su mano. Dios ve cada uno de Uds. “Yo tomare mi postura”.
Cuando Ud. levanta su mano, ¿qué ocasiona? Significa para Dios, lo profundo de su corazón que gime por misericordia. “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por Ti, oh, Dios el alma mía”. “Yo ahora me paro, Dios eterno y justo. Haré todo lo que esté en mi poder para servirte por el resto de mis días. Seré como la reina del Sur; tomaré mi postura aquí levantando mis manos ante la presencia de esta audiencia. Yo me paro por Ti”.
¿Pudiera haber alguien más, antes de terminar, que no ha levantado su mano, y quiere ser recordado en oración? Dios le bendiga allá arriba, jovencita. Sí. Adolescente, eso es bueno hermana, la cosa más grande que alguna vez haya hecho. Dios le bendiga aquí, hermana, querida. Sí. Ud. está ahora justo en el cambio de vida.
Dios le bendiga, en la parte de atrás, papá, con sus manos levantadas. Él lo ve. Ciertamente, Él lo hace. “Yo valientemente tomo mi postura ahora por Jesús en la hora de mi muerte…”. Dios le bendiga muy allá en la parte de atrás, hermano, Él ve su mano. Ciertamente, y su nombre se va para el Libro, y no hay suficiente hollín en el infierno para cubrirlo. Eso es correcto. Esta escrito por la Sangre de Jesucristo. “El que oye Mis Palabras, y cree al que Me envió, tiene (tiempo presente) Vida Eterna, y no vendrá a condenación, pero ha pasado de muerte a vida”. Tenga fe en Dios.

55 Muy bien, Uds. que levantaron sus manos, estén listos para la oración. Ahora, acepten a Jesús. Inmediatamente después del servicio de sanidad, quiero verlos aquí arriba dando gracias a Dios. Si en verdad lo dijeron de corazón, cuando levantaron su mano, les puedo asegurar por medio de la promesa de Dios, que su nombre ha sido puesto en el Libro de Vida del Cordero, y Jesús se para por Uds. Si en verdad lo quisieron hacer: “El que oye Mi Palabra y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna (¿Qué es Vida Eterna? Vida Eternal, el Espíritu Santo), y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida.
Padre, Dios, Tú has visto sus manos. Antes que una sola cosa se llevará a cabo, estas personas, solamente en base a la Palabra, han venido y levantado sus manos, muchos de ellos. Te han aceptado a Ti como su Salvador. Gracias por ellos, Padre, son trofeos del mensaje, aunque vino de una persona nerviosa, destrozada, sin embargo Dios lo tomó, y lo plantó en corazones de… Doscientos o trescientos levantaron sus manos.

56 Dios eterno, oro para que Tus bendiciones reposen sobre ellos. Que ellos tengan Vida Eterna ahora mismo. Llénalos con el Espíritu Santo. Nunca los rechaces, Señor, y sé que no lo harás. Tú dijiste: “Ningún hombre puede venir a Mi, excepto que Mi Padre no lo trajere primero. Todos los que vengan tendrán la Vida Eterna, y Yo lo resucitaré en el día postrero”. Y ellos son dados a Jesús como regalos de amor del Padre. ¿Quién pudiera arrebatarlos de la mano? Nadie.
Te ruego, Padre, ahora, que puedas guardarlos por Tu gracia hasta ese gran día, el cual pudiera ser mañana, y ellos tendrían que pararse en la presencia de Dios. No importa lo que hayan hecho: ellos pudieran ser tan veraces; ellos pudieran ser muy leales; pudieran vestirse tan decentemente, actuar tan amables, y unirse a cada iglesia, y estar perdidos. No traemos nada en nuestras manos. No hay nada que pudiéramos hacer para merecer algo. Nosotros solamente confiamos en Tu gracia. Y cuando hacemos eso, entonces nuestra vida cambia y produce los frutos de Cristo.
Concédelo, Señor, te los presento a Ti ahora. Guárdalos, Padre, te lo ruego. Y si nunca estrecho sus manos aquí en la Tierra, permite que tenga el privilegio de hacerlo en aquel día, cuando crucemos el río. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

57 Discúlpenme por haberles retenido todo este tiempo. Solamente empiezo y no sé como… Uds. son un pueblo tan precioso. Diré una cosa: Uds. gente sureña, realmente tienen algo. Yo he estado en sus ciudades, por los pequeños lugares, entrando en sus comercios, yendo a las gasolineras, estrechando manos con la gente, nunca he conocido gente más fina. Eso es correcto. Maravilloso, unos buenos saludos sureños y un pequeño: “Venga a visitarnos”. Eso es tan americano como el jamón ahumado y la melaza de sorgo. Eso es lo que realmente amo. Unos de los mejores viejos corazones que alguna vez han latido bajo viejas camisetas azules, están aquí afuera en alguna parte con remiendos de algodón. Uds. saben eso. Verdaderamente, Dios les bendiga, es mi oración.

58 Ahora, nunca he venido aquí como un engañador, preferiría estar esta noche en casa. Preferiría estar en mi pequeño viejo tabernáculo, en aquel lugar, predicándoles a ellos, o en algún otro lugar en una orilla, pescando. Preferiría estar en cualquier lugar, que estar aquí y ser un hipócrita o un engañador. ¿De qué servirían todos mis esfuerzos, y estando parado aquí tan cansado, que yo apenas puedo ver? ¿De qué me serviría estar parado aquí y después ser un engañador? “Apartaos de Mí, obradores de iniquidad, Yo nunca os conocí”, sería mi perdición. Dios lo sabe. Yo no he venido por dinero. No es por popularidad; yo rehúso todo eso. ¿Qué es? Es porque… Dios, yo le amo a Él. Él me dio un mensaje que traerles, y lo estoy haciendo de la mejor manera que sé. Uds. recíbanlo, es para Uds. Seguro, a un corazón honesto, Dios le revelará eso.

59 Ahora, es casi imposible hacer una línea de oración acá arriba, solamente decir… No estaría bien de mi parte decir: “Tomaré a todos estos que están aquí; yo tomaré estas primeras cinco hileras”. Eso no estaría bien. No estaría bien decir que tomaré estas primeras hileras de enfrente. Eso no sería correcto, dejaría estas otras fuera. Tenemos que repartir tarjetas de oración para lograr mantener a la gente formada.
Supongo que hay setecientas personas aquí esta noche, tal vez, y luego en setecientas personas, yo diría que hay por lo menos quinientas de ellas que quieren oración. ¿Quieren verlo? Todos los que están aquí que quieran una oración de Dios, levanten sus manos. Les mostraré. Todos, sean honestos. Allí lo tienen. Yo diría que seiscientos noventa y cinco quieren que se ore por ellos. Ahora, no puedo tomar a todos ellos, ¿y quién será primero?

60 Miren, solía que, cuando íbamos a una reunión, nosotros… [Espacio en blanco en la cinta. Ed.] El hermano Boswell me dijo… [Espacio en blanco en la cinta. Ed.]… uno mientras estuvimos allí. Bueno, los que estaban allí desde el primer día, les tocó. Si Ud. no estaba allí… Si Ud. llegaba al segundo día, un caso de emergencia o cualquier otra cosa, Uds. no la obtenían. No tenían tarjeta. Eso no estaba bien.
Entonces dijimos, la siguiente cosa que haremos, daremos tarjetas de oración cada día… cada día repartir una nueva cantidad de tarjetas. Las que habían quedado del día anterior, las cancelábamos. Todos los que tenían una tarjeta de oración, simplemente tiraban la vieja, y tomaban una nueva. Estaría bien todo. Y nosotros las repartíamos de esa forma.
Después sucedió, que si no tenían… si pasaban de la veinte o veinticinco, “No quiero esa”. La tiraban. “Nunca seré llamado, porque Ud. no llama mas allá de la veinte o veinticinco”. Algunas veces no llego ni a la segunda o tercera. Pero decían: “Nunca seré llamado. No”.

61 Por lo tanto, no podíamos hacer eso. Así que, yo dije: “Bueno, le diré lo que haremos. Repartiremos las tarjetas de oración diariamente, de la misma manera, porque eso es justo, y yo tomaré a un niño pequeño de la hilera de enfrente, y lo dejaré que las cuente, y donde sea que empiece a contar, empezaremos desde allí”. Créanlo o no, la mamá ponía al su hijito allí enfrente, y paraba precisamente en su número. Todavía estamos tratando con seres humanos. Eso no funcionaría.
Así que, de la manera que empezamos hacerlo, mandábamos las tarjetas diariamente. Los muchachos… Tengo aquí a tres de ellos que las reparten. Los tres… los dos muchachos de las cintas. Gene y Leo, y Billy. Los ministros no lo hacen, porque si lo hicieran, ellos lastimarían los sentimientos si nos les dan a sus amigos ministros. Hay dos muchachos que están en la reunión.
Ellos vienen entre la gente y revuelven las tarjetas, cada una de ellas. Le dan una tarjeta a todos los que quieran una; el muchacho no sabe por cuál va a iniciar la línea. El hombre ni siquiera sabe cual tarjeta de oración está recibiendo cuando las reparten. Así que, de esa manera, en la noche, yo no sé. Nadie puede saber algo. Cuando llegamos, la que sea que el Señor me ponga en mente, yo empiezo desde allí.

62 Ahora, he sido criticado, dice: “Oral Robert orará por quinientos mientras Ud. ora por tres”. Eso es correcto. Pero la manera que lo hace Dios… Oral Roberts está haciendo lo que Dios le dijo que hiciera, yo estoy haciendo lo que Dios me dijo que hiciera. ¿Ven? Yo no soy Oral Roberts, y Oral Roberts no es yo. Somos dos siervos de Cristo con dos ministerios diferentes.
Pero a mi manera… Vean, imponer las manos (Tolérenme un poquito, ministros), es una tradición judía, nunca se le fue dada a los gentiles. Miren, Jairo, dijo: “Ven, pon Tu mano sobre la niña, y ella vivirá”. El era un judío. El centurión romano dijo: “Ni siquiera soy digno que entres bajo mi techo, mas solamente di la palabra”. Allí están los gentiles.
Jesús se dio la vuelta y dijo: “Ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe”. Pero se nos ha sido enseñada esa tradición: “Pongan manos sobre los enfermos. Pongan manos sobre los enfermos”. El hermano Roberts, parado allá y poniendo las manos sobre los enfermos, poniendo las manos sobre los enfermos. Un gran porcentaje de ellos regresan de nuevo y se forman en mi línea de oración, quieren saber lo que está mal. ¿Ven? Allí lo tienen. Trabajo lentamente…

63 Quiero preguntarles algo. Si Uds. fueran a la oficina de un doctor y dijeran: “Doctor, tengo un dolor de cabeza persistente”, y le diera una aspirina y los mandará a su casa, ese no sería un doctor. Él únicamente quiere que se vaya de su oficina. Un verdadero doctor le diagnosticará ese caso, hasta encontrar la causa de esos dolores de cabeza. Y luego cuando… Ud. no puede tener la cura hasta encontrar la causa, en donde tendrá efecto. ¿Es eso correcto? Esa es la razón que soy lento, yo observo.
Qué si Dios ha puesto una maldición en alguien, y yo vengo con un don y la quito. ¿Ven? No… ¿Qué si…? ¿Sabía Ud. que se puede meter en problemas con los dones? Es por eso que los mensajes proféticos y las personas proféticas son muy extraños y estrictos.
Miren a Moisés. ¿Creen Uds. que Moisés era un profeta? Dios confiaba en él. Dijo: “Ve allá y háblale a la roca, no la golpees Háblale”. Y Moisés fue para allá, y se enojó, y golpeó la roca. Él hizo brotar el agua, ya sea que haya sido la voluntad de Dios o no. ¿Es eso correcto? Y eso quebrantó las Escrituras. En una parte de las Escrituras…?… encuentro que, por lo tanto Cristo tenía que ser herido dos veces. El agua brotó de seguro, pero Dios tuvo que lidiar con Moisés. ¿Es eso correcto?
¿Cuántos de Uds. se acuerdan de Eliseo? Él era un joven, a muy temprana edad quedó calvo; y cuando salió por allí, ellos no le creían. Ellos no creían que Elías había subido. Así que empezaron a burlarse de él, diciendo: “Viejo calvo, viejo calvo, ¿Por qué no subiste?”. Tenían a esos muchachos por allí corriendo. Y Eliseo se dio la vuelta, ese profeta, y puso una maldición sobre esos muchachos en el Nombre del Señor. Y antes de que llegaran a casa, dos osas mataron a cuarenta y dos pequeños, niños inocentes. Ahora, esa no es la naturaleza del Espíritu Santo. Uds. saben eso. ¿Ven? Pero fue el enojo de un profeta. Ud. tiene que vigilar lo que está haciendo. Que…

64 Gente pentecostal, permítanme decir esto con amor, “Esa es la razón por la cual no están llegando a ningún lado. ¿Ven? Uds. tienen dones. Uds. bautistas, de la misma manera. Los dones que están en la iglesia, Dios se los dio a la iglesia, el poder, pero Él nunca se los quitó a la iglesia. Yo les puedo mostrar en donde Él se los dio a la iglesia, Uds. muéstrenme en donde Él se los quitó. Uds. tienen el poder, pero Uds. no saben cómo usarlo. No son lo suficientemente reverentes. Esa es la razón por la cual todos Uds. están hablando en lenguas, Uds. simplemente lo usan de cualquier manera. Todo… cada… Alguien hablará en lenguas; otros haciendo esto, y… igual que en Babilonia. No hagan eso. Pongan esas cosas en su lugar. Pongan todos sus dones allí, Uds. son maestros, Uds. son apóstoles. Pongan todo en su lugar, y luego operen con decencia y en orden. Uds. encontrarán que Dios es un Dios de orden, y Él traerá la cosa de la manera correcta entonces.
Eso es lo que ha causado que la gente les tenga miedo, por la manera en que se han comportado con el… con lo que Dios les dio. ¿Ven? Respeten esos dones. Solamente no permitan que sea algo casual, que pasa de noche. Pruébenlos. Si son de Dios, si prueban ser de Dios, entonces son de Dios. Si no lo son, alejen la cosa de Uds. Uds. no los querrán. Porqué recibir un sustituto, cuando el cielo pentecostal está lleno de lo verdadero. Ese es el problema…

65 Uds. saben, me gustaría traer una gran carpa y armarla aquí por un periodo de tiempo, justo aquí entre ustedes personas buenas, y solamente quedarnos para que podamos tener servicios de enseñanzas por las tardes entre ministros, y cosas, y dejar que las iglesias se establezcan, Uds. saben. Que… Yo creo que el Espíritu Santo nos ayudaría a hacerlo.
El Señor les bendiga, no debí de haber entrado en eso, pero de todas maneras… En nuestra pequeña iglesia, si algún hombre pensaba que había hablado en lenguas, si alguien pensó que lo había hecho, y alguien tenía un don, si esos dones no tenían un intérprete, entonces no se les era permitido hablar en la congregación. Escudriñen si no es eso la Escritura. Tienen un lugar en donde encontrarse; todos los dones, en donde se encuentran, horas antes de venir a la iglesia. Yo estaba en el estudio, y cuando ellos entraban allí, si uno hablaba en lenguas, esperaba, otro daba la interpretación. No podía ser estar repitiendo las Escrituras; Dios dijo: “No usen vanas repeticiones, como los paganos lo hacen”. Él ya ha escrito eso. Tiene que ser un mensaje directo para alguien.
Luego antes de poder ser recibido, entonces dos o tres testigos tienen que -por lo menos tres – dos o tres tienen que atestiguar que fue Dios, o no era recibido. Si ellos decían: “Es Dios”, ellos lo escribían. Firmaban su nombre en el. “ASI DICE EL SEÑOR: mañana a las dos en punto, díganle al Hermano Jones que se quite de las vías del tren, va a haber un accidente allá, su casa será destruida en el accidente”. Ellos lo escribían. Ellos pensaban que era de Dios. Muy bien.

66 Después de un rato, tal vez el Espíritu de profecía venía sobre ellos. Eso no acontecía en el auditorio principal en donde estaban los pecadores y donde las cosas estaban aconteciendo; eso era en su propio cuarto, donde operaban los dones. Entonces de repente, le llegaba una profecía a uno.
Ahora, hay mucha diferencia entre un don de profecía y un profeta. Un don de profecía pudiera estar sobre alguien una noche, en otro la siguiente noche. Son esos nueve dones espirituales que trabajan en el Cuerpo, pero un profeta nace profeta. Durante toda su vida es un: ASI DICE EL SEÑOR. Un don de profecía tiene que ser juzgado. Pero Uds. nunca ven a alguien parándose ante Isaías o Jeremías para juzgarlos. No. Pero la Biblia dice: “Si alguno profetiza, que dos o tres juzguen si está correcto o no”. Vean, Satanás se puede meter por allí.

67 Y después, estos que disciernen con el espíritu de discernimiento, luego dicen: “ASI DICE EL SEÑOR, esta noche vendrá una mujer de cierto lugar; ella tendrá puesta una mascada verde en su cabeza; la traerán. Ella es de Ohio, y permitan que el Hermano Branham ponga manos sobre ella, pero primero, antes de hacer eso, díganle que le diga a ella: Que cuando ella fue la tesorera de cierta iglesia, ella robó dinero; esa es la razón por la cual está paralizada. Que arregle eso. Dios la sanará”.
El que discierne se levantará y dirá: “Fue de Dios”. El otro dirá: “Es Dios”.
Muy bien, y escriben ese mensaje. Cuando llega a la plataforma, un pequeño timbre suena en mi estudio, y yo salgo; aquí están las profecías; yo se las entrego a la gente, exactamente de la forma que fue escrito, con el hombre del discernimiento en ella. Correcto. Sin errores. Estando ellos allí.

68 Después, si ellos… esa noche venía entrando una mujer, en una silla de ruedas, o catre o lo que fuere, es traída allí, con una mascada verde, toda la congregación la está viendo. Allí estaba. Yo dije: “Señora, Ud. robó dinero de la tesorería, cuando usted era joven. Eso es correcto, Hermano Branham, eso es correcto. Dios me perdone, lo voy a arreglar. ”Póngase de pie, Jesucristo la sana“. Allí está.
“Hermano Jones, quítese mañana a las dos en punto, va a suceder”. Muy bien, él se mueve, y sucede. Perfecto, te damos gracias Señor, continúe. ¿Pero qué pasa si no sucede?
Ahora, hay un espíritu maligno entre ellos. Ellos no lo harán más hasta que oren para que se vaya esa cosa. Ellos… Yo digo: “Uds. no quieren ese espíritu en Uds. No querrán una insensatez, no querrán un fraude, Uds. quieren el verdadero Espíritu Santo, o no pasen ninguna. Allí lo tienen.
Pongan a su iglesia en ese tipo de orden, observen ese Pentecostés subiendo. ¿Ven? Es… Esa es la manera en que Pablo lo llevaba a cabo. De esa manera se hace en la Escritura. Pero no cuando alguien está hablando, uno se levanta y habla en lenguas, y se hace un llamamiento al altar, otro habla en lenguas, no hay interpretación, para… Bueno, eso… Con razón es Babilonia. Uds. tienen algo real, y el mundo de afuera está hambriento por eso, pero no de la manera en que Uds. se lo están dando. Eso es correcto. Ellos anhelan encontrar a Dios.

69 Yo mismo soy un Bautista, yo lidio con bautistas, presbiterianos; ellos se sientan por docenas en mi oficina. Ellos lo quieren, pero es de la manera en que Uds. se lo están presentando. Uds. regresen a la Biblia. Háganlo de la manera que Dios lo dice, entonces todo el mundo estará hambriento por ser como Uds. Amén.
No se enojen conmigo. Yo soy su hermano; yo les amo. Eso es la Palabra de Dios. Háganlo y descubran lo que sucede. No habrá errores; Dios está allí para vindicar lo que Él ha dicho ser la verdad.

70 Ahora, hay cien tarjetas de oración. ¿En dónde están los muchachos? ¿Cuántos…? ¿Qué tarjetas repartieron el día de hoy? Oh, lo siento, yo… ¿Qué dijo? Yo…yo… ¿del 1 al 100? ¿En dónde empezamos? Llamaremos de la… ¿De dónde empezamos la otra noche? ¿Uno? Empecemos de otro lado entonces esta noche. Es la tarjeta de oración: “I”, “yo,… como la letra de… ”I“ Empecemos de la 50. ¿Quién tiene la I-50? Levante su mano. Tal vez es… ¿Está seguro de haber repartido 100? Tal vez empezaremos de otro lado entonces. Muy bien. Empezaremos de la…. Oh, lo siento, lo siento. Muy bien. Tarjeta de oración, I-50, venga acá. I-51, levante su mano, por favor. I-51, ¿En dónde está? Tarjeta de oración, I-51
Miren… Alguien mire… son estos… Hay dos personas aquí en sillas. ¿Tienen tarjetas de oración? Muy bien. Ninguno de ellos, ¿ambos pueden usar las manos? Muy bien. Perfecto. Vean, pudiera ser alguien que esté sordo, que no pueda oír. Miren alrededor a la tarjeta de su vecino. I-51. Tiene… lo siento… yo… Pues, eso es bueno, pudiera ser una persona sorda. Muy bien. Alguien… Venga para acá. I-52, levante su mano. Vea, nosotros… Aquí no es un estadio. ¿52? Gracias, hermana. ¿53? Venga hacia acá, dama. ¿53? ¿Quién tiene la I-53, levante su mano? Muy bien, señora. ¿I-54? 54, levante su mano, por favor. ¿55? Venga para acá a mi lado derecho. ¿55? ¿Quién tiene… la…? ¿Fue la de usted la 55? la señora aquí. ¿55, 56? ¿Quién tiene I-56? Muy bien, señora. ¿57? ¿I-57? Levante su mano, rápidamente. ¿57? 58, levante su mano rápidamente, por favor. ¿59? [Espacio en blanco en la cinta. Ed.]

71 “¿Quién me tocó?” ¿Alguien ha leído esa historia? Muy bien. “¿Quién me tocó?”.
Y Pedro lo reprendió; le dijo: “No digas, quién te tocó. Pues, Señor, todos te están tocando”.
Él dijo: “Pero Yo percibo que virtud ha salido de Mí”. Él se debilitó. ¿Cuántos saben que virtud significa fuerza? Claro que sí. Fuerza. “Yo me debilité”. Y Él miró alrededor hasta que encontró a la mujer, le dijo cuál era su problema, y la pronunció sana, le dijo que su fe la había salvado. ¿Es eso correcto?
Ahora, ¿Dice la Biblia que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y por los siglos? ¿Hebreos 13:8? ¿Dice la Escritura que Él está ahora mismo como Sumo Sacerdote, que puede ser tocado por nuestras debilidades? Aquel, que les digo, no en el templo de Salomón, pero en la casa de Dios, sentado a la diestra de Dios, Su cuerpo corporal, haciendo intercesión sobre nuestra confesión, un Sumo Sacerdote, que puede compadecerse de nuestras debilidades…? ¿Dice la Biblia eso en el libro de los Hebreos? ¿Qué dicen Uds. predicadores? ¿Es eso correcto? Entonces si Él es el mismo Sumo Sacerdote, Él tendrá que actuar igual si es tocado, ¿Es eso correcto? ¿Entonces como actuará? Él dirá la misma cosa.

72 Ahora, si las personas que están aquí, se mantienen sentadas, siendo reverentes, no se muevan alrededor, solamente sean reverentes, y estén muy quietas, y solamente miren hacia Dios, y digan: “Señor, he leído en la Biblia, y desde el servicio del lunes en la noche, he escudriñado eso. He visto que eso es exactamente la verdad. ¿Cuántos de Uds. ahora saben que eso es la verdad? ¿Cuántos que leen la Biblia, saben que eso es la verdad?
Jesús prometió que en este día, que Él derramaría Su Espíritu Santo otra vez este día, y el profeta dijo: “Así como el Sol alumbra en el Este, y habrá un día que no será ni día ni noche, pero al caer la tarde habrá luz”. Ahora repasamos esas Escrituras, y mostramos como Jesús en el cierre de la edad judía se presentó Así Mismo de esa manera, y omitió a los gentiles. Ellos no estaban esperando que viniera. Pero hoy en día, estamos esperando que Él venga. ¿No es así? Muy bien. Entonces, si hay… Dios es llamado a la escena para actuar, y la manera en que Él actúa, hace Su decisión la primera vez, si Él es infinito y perfecto, cada vez que es llamado a la escena, Él tendrá que actuar de la misma manera, o Él actuó equivocadamente la primera. ¿Es eso correcto? Entonces al cierre de la edad gentil, si vamos a entrar a la Gloria, únicamente por medio de nuestros credos y denominaciones, y los israelitas… a los judíos no se le permitió eso, y tuvieron que aceptar la señal de Él, lo cual ellos llamaron adivinación, para condenarlos, y los gentiles entran sin eso, entonces Él es un Dios injusto, que actúa de una manera con cierta gente, y con otra gente de otra manera. ¿Ven? Él no puede hacer eso. Él tiene que ser Dios, y Él tiene que actuar de la misma manera en cada caso. Ahora, si Él lo hace, ¿cuántos lo amarían a Él, y lo recibirían? Muy bien.

73 El Espíritu de Dios está sobre mí, como Su siervo humilde, para ministrar en el Nombre de Su Hijo, Jesús. El Ángel del Señor, el cual Uds. ven en la fotografía, está aquí en la plataforma, ASI DICE EL SEÑOR. Y yo tomó cada espíritu de cada persona que está aquí, bajo mi control para la Gloria de Dios. Hagan de la manera que se les diga. Uds. verán la Gloria de Dios. Sean reverentes.
Muy bien. Frank, éste… ¿es éste el hombre? Muy bien.
A sabiendas, no hay una persona aquí que conozca, fuera del Dr. Vayle, que pueda ver. Todos los que están aquí son desconocidos para mí. Pero Uds. miren a Cristo ahora. Averigüen, si el Ángel del Señor, la Columna de Fuego, allá atrás, si es el mismo Espíritu que estuvo en Jesucristo, producirá Su vida está noche. Si produce cualquier otra vida aparte de la de Él, no es Él. Si lo hace, todo árbol es conocido por su fruto. Entonces hay un mundo científico que lo sabe, y la iglesia lo sabe. ¿Qué harán Uds. con eso?
En la Biblia había un hombre llamado Felipe, él fue a buscar a su amigo Natanael, y lo trajo a la reunión, la primera vez que Jesús había conocido a Natanael y le dijo: “Tú eres un israelita, en el cuál no hay engaño”.
Él dijo: “¿De dónde me conoces, Rabí?” Y Él le dijo en donde había estado, o algo que estaba en su corazón antes de llegar a la reunión, y lo reconoció a Él como el Cristo.

74 ¿Hará la misma cosa, joven? No lo conozco. ¿Somos desconocidos uno del otro? [El joven dice: Ud. solamente me habló esta mañana mientras iba al desayuno“. Ed.] Yo le hablé, esta mañana yendo al desayuno, todo lo que dije fue: ”¿Cómo está Ud. o algo parecido a eso?“ Ese es el único encuentro que hemos tenido. No tengo ninguna otra idea de para qué está Ud. allí, señor, como ninguna otra cosa en el mundo. Ud. simplemente es un joven; eso es todo lo que sé. Dios lo sabe. Yo no conversé con Ud. o le dije algo, o le hice preguntas, o Ud. me dijo algo. ¿Es eso correcto?
Si el Señor me dice cuál es su problema, ahora si yo le digo: “Está enfermo, pondré mis manos sobre usted, vaya y sea sanado”. Ud. podría creer eso. Pero entonces, ¿qué si el Señor va hacia atrás en su vida, y toma algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, entonces Ud…? Eso tendría que ser un milagro. Cualquiera sabe que un milagro es algo que no puede ser explicado. Ese sería un milagro mayor, que para éste, mi hermano sentado aquí, el levantarse de la silla de ruedas y caminar esta noche, o perseverar… un milagro mayor. Ahora, si Él lo hace, ¿entonces qué lo hace?
Ahora, aquí estoy. ¿Se dan cuenta en donde estoy parado, Uds. Cristianos? ¿Hay alguien que quiera venir y tomar mi lugar? Son bienvenidos. Tomen su línea de oración, son bienvenidos. Todos en la línea de oración que saben que yo no sé nada de Uds. levanten sus manos, cada uno de Uds. en la línea de oración. Vean todos. Cada uno de los que está aquí, que sabe que yo no sé nada de Uds. levante su mano.
Ahora, (¿Ven?), sin errores; tiene que ser Dios ahora o he dicho una mentira. Pero si Ud. se para por Él, Él se parará por Ud., si es llamado para hacerlo.

75 Ahora, aquí estoy; mi mano hacia Dios. Nosotros no creemos en jurar, pero ambos tenemos nuestra mano arriba, que nunca nos hemos conocido antes en nuestra vida… solamente un hombre que viene aquí a la plataforma. Si el Señor me revela porque está usted aquí… Si está enfermo, yo no podría sanarlo, porque no tengo poder para sanarlo. Pero si el Señor me dijera el motivo por el cual está usted aquí, su problema, igual como Él lo hizo con la mujer junto al pozo, o algo semejante a eso, ¿Creerá Ud. que Él le ama, y que quiere darle lo que Ud. desea? Muy bien. Eso es bueno. Creerá el resto de la audiencia, cuando me ven a mí y al joven aquí, a un lado de la Biblia de Dios que está aquí, con nuestras manos en el aire, que yo nunca lo he conocido antes, no más de lo que él dijo: “Cómo se encuentra, está mañana”, y le dije: “Como le va”, a él.
Ahora, algo tiene que suceder. Ahora, aquí está. Dios tiene que hablar o soy un mentiroso, y si Él no lo hace, entonces Su Palabra está errada, porque Él prometió que lo haría. Él dijo: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos. Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”.
Ahora, para ustedes allá, que no tienen tarjetas de oración, ustedes oren; digan: “Señor, permite que volteé hacia mí como él lo hizo allí. Pudiera estar un poquito escéptico, Señor, pero perdóname, y permite que él me hable. Yo sé que él no me conoce; yo quitaré todas las dudas de mi corazón”. Vea si Él no lo hace.

76 Y como decía, no lo conozco. Nosotros probablemente nacimos separados por años, millas aparte, y es nuestra primera vez conversando. Pero si el Dios del Cielo, Quién lo ha alimentado toda su vida, que lo conoce, y Él me conoce, si Él me dice su problema, ¿Creerá Ud. que yo soy Su profeta, o Su siervo?
Si la audiencia puede aún escuchar mi voz, el joven parado a muchas… a varios pies de mí, pero entre él y yo permanece la Luz. Y el joven se da cuenta de que algo está sucediendo. Lo qué es, yo veo un… Él no está parado aquí por él mismo; veo a un niño apareciendo. Es una pequeña niña; tiene polio, y él está parado… Dios le bendiga, hijo. Que el Señor te conceda tú petición es mi oración. Amén. Dios sea contigo, hijo.
¿Lo creen? ¿Qué es? La reina del Sur vino de las partes más remotas de la Tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, por un don, y he aquí uno más grande… No yo, uno más grande que Salomón está aquí, el Espíritu Santo, el mismo Espíritu Santo. El Espíritu Santo que estaba sobre Cristo obrando en Su Iglesia. Si ese joven no lo hubiera creído, no hubiera sucedido.

77 Está mujer aquí, yo no la conozco, dama. Nunca le he visto en mi vida. Esta es su primera vez en la reunión, ¿no es así? Si así es, ¿levantaría simplemente su mano? Muy bien. Tomen San Juan 4, ahora mismo, como ejemplo; vean si Jesús vive hoy, si Él ha resucitado de los muertos. Un hombre y una mujer se encuentran por primera vez, una mujer samaritana, y un hombre judío. Jesús estaba sentado en el pozo; la mujer vino para sacar agua. Él le pidió de beber; ella dijo: “No es costumbre, hay segregación”.
Y Jesús empezó a hablar con ella, hasta que Él encontró cuál era su problema, y le dijo a ella en donde estaba su problema. ¿Cuántos alguna vez han leído la historia? Y Él le dijo su problema, dijo: “Ve, llama a tu marido y ven acá”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
“Eso es correcto, cinco has tenido”.
Y ella dijo: “Señor…”Ella nunca le llamó un diablo. Ella nunca le llamó un adivino, como lo hicieron los predicadores. Ella dijo: “Señor, paréceme que Tú eres Profeta”. Ella sabía más de Dios que los predicadores, aunque ella era una prostituta. Ella dijo: “Percibo que Tú eres profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga, esa será la señal del Mesías. El Mesías nos dirá estas cosas”. ¿Dice la Biblia eso? Digan: “Amén”, si lo dice. [La congregación dice: “Amén”. Ed.] Seguro. Luego si esa fue la señal del Mesías entonces, si Él se ha levantado de entre los muertos y está vivo, es la señal del Mesías esta noche, porque Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

78 Ahora, aquí está una mujer, no somos de la misma edad, primera vez que nos encontramos. Nunca la he conocido en mi vida; no sé nada de Ud. Y si Dios me revela el secreto de su corazón, tendrá que venir por el mismo poder; dependerá de Ud. el… Si Ud. dice que es del diablo, entonces recibirá la recompensa de él; si dice que es Dios, obtendrá Su recompensa. No la conozco; Dios la conoce. Y soy solamente un hombre.
La dama, si la audiencia puede escuchar mi voz, ella pareciera apartarse de mí; ella está muy consciente de que algo está aconteciendo. Y la mujer está sufriendo con algo que está mal con sus pies. Tiene un problema en sus pies. Eso es correcto. Si eso es correcto, ¿levantaría su mano? ¿Cómo podría saber eso? ¿Diría Ud. que lo adiviné? Permítanme mostrarles. Dios concédelo, si Él lo hace. Sean reverentes. Ella es una buena persona; permítanme conversar con ella un momentito más, si tenemos que acortar un poquito la línea, hablaré con ella, para que puedan ver.
No sé lo que le dije. Lo que haya sido fue la verdad, porque no fui yo el que hablaba; fue Alguien más hablando. Yo sería igual que este micrófono, mudo, al menos que alguien hable a través de él, no puede hablar. No pudiera decir que está mal con Ud. o algo de Ud., sin saberlo, al menos que Alguien hable a través de mí. Tiene que ser así.
¿Cree Ud. que fue Dios? ¿Es así? Gracias. “Mayores cosas que estás veréis”, Jesús le dijo eso a Natanael. Sí, veo que la mujer está regresando, son sus pies, y ella… están mal… mal. Y ella tiene una, dos, tres operaciones en esos pies. Eso es correcto. Y a propósito, Ud. es una enfermera, para empezar. Eso es correcto. Tiene que mantenerse parada. Es la verdad. ¿Cree que soy el profeta de Dios? Le diré algo más; Ud. es un miembro de iglesia; Ud. va a la iglesia. Y su iglesia, Ud. es bautista; eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Si eso es correcto, levante su mano. Vaya a casa y sea sanada. Tu fe te ha hecho salva. Amén.

79 ¿Creen Uds.? Solamente tengan fe en Dios.
Somos desconocidos uno al otro, me supongo, señora. La primera vez que nos encontramos. Si el Señor Dios… Ahora, algo sucedió, un minuto. He visto una sombra oscura pasar en el espíritu, y no es esta mujer.
Ahora, alguien lo tocó a Él. En este rincón, epilepsia, Ud. tenía epilepsia, ¿no es así, señora? Cayó… se cayó. Ese fue ese espíritu oscuro. No se preocupe. ¿Cree Ud. en Dios con todo su corazón? Vaya a casa y ellos la dejarán. Tenga fe en Dios.
Quiero ver, un minuto. Señora, ¿tiene Ud. una tarjeta de oración? ¿No tiene una tarjeta de oración? No tenía una tarjeta de oración. No la conozco, ¿verdad? ¿Nunca la he conocido, nunca tuvo una tarjeta de oración? Muy bien, pero su fe… Ud. tocó Algo; ¿qué fue lo que tocó? Su fe tocó al Sumo Sacerdote; Él volteó. El diablo se excitó; eso fue lo que sucedió. Solamente rechácelo, cuando comience de nuevo, simplemente rechácelo, aléjese, usted sanará.

80 Ud. señora, ¿me cree que soy Su siervo? Si Dios me revela el motivo por el cual está Ud. aquí, ¿lo creerá con todo su corazón? Está sufriendo, es lo primero, con algo que le ponen alrededor de su brazo. Un doctor lo está bombeando… Es alta presión. Eso es correcto. Puedo verla en la oficina de un doctor. Esta bombeando la sangre, y dice, es alta presión, demasiado alta para su edad. Eso es correcto. Un hombre algo robusto. Correcto. Ahora, Ud. sabe que yo no podría saber eso; yo no estaba allí con Ud. Pero lo estuve hace un momento; Dios conoce todo lo que Ud. ha hecho. Ahora, ¿cree Ud.?
Un momento, también hay otra cosa que está mal con la mujer, porque lo veo hacer algo más. Si, la está examinando, tiene un problema de corazón. Eso es la verdad. Y tiene un problema en la piel, y eso problema de piel es raro, está debajo de sus brazos. Eso es correcto. Y ha tenido problemas con su cabeza. ¿Cree Ud. que Dios conoce quién es? Sra. Pearl. Eso es exactamente correcto. Vaya a casa. Jesucristo la sana. Amén. Ud. sabrá cuando acontezca. Solamente tenga fe en Dios.

81 Hermana, querida, no la conozco. Nunca la he visto en mi vida, pero Dios la conoce. Si Dios me revela, aquello por lo cual Ud. está aquí, ¿creerá que soy Su siervo, y lo aceptará? El motivo por el cual está aquí, para que se ore, son sus ojos. Ahora, alguien dirá, claro tiene puestos sus lentes, esa es la razón por lo que lo dice. No, no fue por eso. Vamos averiguarlo. También tiene problemas nervios, un mal nerviosismo. Eso es correcto. Los ojos y nerviosismo. Sra. Matthews, puede continuar su camino a casa y ser sanada. Jesucristo la sana. Eso quitó toda duda, ¿no es así? Amén. Tenga fe en Dios; no dude.
Ahora, yo… Vean, me estoy debilitando, la audiencia empieza a verse oscura, para mí. Solamente crean ahora. Tengan fe. Ahora, el… Jesús, aquí en la plataforma, obrando de esta manera, es el mismo Jesús allá. ¿Lo creen Uds.?

82 La dama sentada justo allá con esa enfermedad en la piel, problema en la piel. ¿Cree que el Señor la sanará? Lo cree. Muy bien, puede recibir su sanidad.
La dama al lado de ella, tiene un… La otra enfrente suyo, la segunda, también tiene una enfermedad en la piel, eso es correcto. Ahora, si creen que soy profeta de Dios, ponga su mano en la mujer en medio suyo; ella tiene diabetes. Ponga su mano en ella, y todas pueden sanar.
¿Creen Uds.? ¿Qué tocaron ellas? Ellas tocaron al Sumo Sacerdote, no a mí. Yo no las conozco; nunca las he visto en mi vida. Tengan fe en Dios. ¿Ven? Solamente crean.

83 Quién quiera que haya sido que Él llamó, donde quiera que haya sido… Ud. dice: “¿Cómo se lleva a cabo, Hermano Branham?” Solamente observo la Luz, de la manera que se va. Y esa Luz se detiene sobre alguien y se abre, y veo la visión, lo que sucede. Jesús dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre me muestre a Mí primero, eso hago”. ¿Es eso correcto? San Juan… Él vio en una visión, que hacer, o Él dijo algo errado. “De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer nada de Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre”. Y después ellos le llamaron un adivino, al Espíritu de Dios. ¿Qué es un adivino? Un espíritu pervertido, el diablo. Los adivinos no predican el Evangelio, y llaman al arrepentimiento, y oran por los enfermos y demás. Es su fe en Dios. Él es un Dios viviente. Solamente sean reverentes.

84 Alguien por favor. Sigo viendo una mujer joven en Ud., pero no puedo ver en donde está. Sigue yéndose. Sean muy reverentes ahora.
Muy allá en la parte de atrás, no puedo decirle cuantos… en donde está. Es un hombre, sentado allí, la Luz está sobre él, él tiene un… problema de vesícula. Está orando por eso. En la parte de atrás muy al final. Él también está orando por su suegro, el cual está lisiado. ¿Cree Ud. señor? Levante sus manos, si lo cree. Si eso es la verdad, mueva su mano de esta manera. ¿No tiene tarjeta de oración? No. Muy bien. Vaya a casa y encuéntrelo a la manera que lo ha creído, en el Nombre del Señor Jesús.
¿Qué tocó él? ¿Qué fue lo que hizo? Pregúntenle. Él estaba orando, y Dios lo escuchó. Si eso es correcto, señor, mueva su mano. El hombre allá atrás que acaba de ser sanado, mueva su mano, si eso es correcto, si fue Ud. que estaba orando. ¿Ven? No importa en donde se encuentre. Tenga fe en Dios.
¿Cree que soy Su siervo? Se da cuenta, hermana, que algo está sucediendo. El estar parado frente a un hombre no la haría sentirse así, por cuanto Ud. es Cristiana, y este Espíritu Santo está tan cerca de Ud., porque todo su rostro y su ser se alumbra frente a mí. Se está moviendo. Vea, yo soy siervo de Dios; Ud. es sierva de Dios. Y Dios me ha dado un don para poder expresar Su amor o la obra terminada que Él ha hecho por Ud. ¿Ve? Ud. es Cristiana, quiero decir una Cristiana nacida de nuevo. Muy bien.
Ud. está sufriendo con una condición nerviosa extrema. Ud.se pone mentalmente nerviosa, y su peor momento es en la tarde. Ud. se pone muy débil, y se sienta. Ud. odia cuando el sol empieza a bajar, y a hacer marcas en los cielos; veo como que esconde su rostro de eso. Y el… Satanás le ha estado diciendo que usted va a perder la mente. Él es un mentiroso. Ud. está en la Presencia de Cristo. Aquí hay otra cosa, si Ud. cree que yo soy Su profeta, que Ud. sabe… o Su siervo… Ese nombre hace tropezar a la gente; no soy Su profeta; soy únicamente un hombre. ¿Ven? Pero Ud. también, está sufriendo de periodontitis en las encías. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Y también quiere que yo ore, de lo que se ha estado orando con respecto a su sobrepeso. Eso es correcto. Y tiene una gran petición en su corazón, y una petición muy leal, usted quiere llegar a ser madre, abrazar un bebé en sus brazos. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Vaya y recíbalo; la bendigo, mi hermana, en el Nombre de Jesucristo. Amén.

85 Tenga fe en Dios. No vayan a dudar.
No la conozco, dama. Dios sí la conoce, ¿pero me cree que soy Su siervo? Un minuto.
Ud. tiene problemas femeninos y de riñón. Ud. ha estado allí orando por los últimos minutos. Es la mujer que vi hace unos momentos, y está por ir a que la operen de eso, pero se rehúsa a tenerla, porque que ha orado antes de venir a la reunión, y dijo: “Señor Dios, permíteme entrar a esa línea, y seré sanada”. Si eso es correcto, levante sus manos a Dios. Muy bien. Vaya a casa y sea sanada, su fe la sana.
¿Creen que yo soy Su siervo? No lo conozco. Pero Dios lo conoce, pero si Él me revela porqué está aquí, cuál es su problema, ¿lo aceptará? Está por todo el edificio, en todas partes, todos sean muy reverentes. Tenga fe, no dude. Aquí va.
La pequeña mujercita sentada justo allí al final, sufriendo de nerviosismo, orando en su corazón: “Dios, permite que me llame”. Eso es correcto, señora, con el pañuelo arriba, si es eso lo que Ud. estaba orando, mueva su mano de esta manera. Él escuchó su oración. La damita con el cuello blanco, ASI DICE EL SEÑOR, vaya a casa, su fe la ha sanado. Reto la fe de Uds., en todo lugar, a creerlo.

86 Está Ud. aquí por alguien más; es un niño. Es su nieto, y su nieto no está aquí; está en otro estado, en Georgia. Y él tiene una clase de brote, el niño tiene, y tiene algo mal en sus músculos. Es una condición en la piel y en los músculos. Eso es correcto. Y mire, para que ella pueda saber que soy profeta de Dios; está preparándose para ir al campo misionero inmediatamente. Eso es ASI DICE EL SEÑOR. Vaya, y vaya con Dios, y crea con todo su corazón, y reciba lo que ha pedido. ¿Lo creen? Venga creyendo ahora.

87 Ese problema de espalda la dejó sentada allí, mientras estaba sentada allí, hermana, solamente continúe su camino. Y los riñones y cosas, solamente siga su camino… nerviosismo… Está sano de todas maneras. Vaya creyendo a Dios.
Su problema de corazón lo dejo mientras estaba parado allí. Vaya por su camino regocijándose, diga: “Gracias, Señor”. Usted ya está sano. Muy bien.
Venga aquí, señora; Ud. está nerviosa. Por esa causa, le ha provocado un problema estomacal, una condición péptica. No puede comer bien. Le amarga el estomago; le sube acido a sus dientes. Eso es correcto. Lo veo retirándose de la mesa. El café le hace daño, o cualquier cosa como esa, que tenga acido. Vaya a casa y coma. Jesucristo lo sana. Créalo con todo su corazón.

88 Venga. Un minuto. Algo sucedió. Sean… sean reverentes. ¿Qué piensa al respecto, señor? ¿Lo cree? Este hombre sentado aquí, Ud. estaba profundamente en oración sobre algo, y estaba creyendo. No le conozco; hasta donde yo sé, nunca lo he visto en mi vida, pero Dios lo conoce. Si Dios me dice sobre qué estaba orando, ¿creerá que yo soy Su profeta, o Su siervo? Ud. tiene venas varicosas. Quiere que Dios las sane. Si es correcto, póngase de pie. Ahora, ¿podría hacer algo por mí, como hermano, podría considerarme profeta de Dios? Deje de fumar; Dios lo sanará. ¿Lo hará? Levante su mano; prométame que lo hará. Entonces tome su asiento. Vaya, sea sanado.
Su problema del corazón lo dejó mientras estaba parado allí. Vaya a casa, y regocíjese, y diga: “Gracias, Señor”.

89 Observe está audiencia, quiero mostrarle algo. Un gran porcentaje de la audiencia está sufriendo con la misma cosa que Ud., una condición nerviosa. Ud. simplemente se pone toda en pedazos; no puede evitarlo. Eso es correcto. Dios es real, ¿no es así? Observe. Todos los que tengan nervios… que sufran una condición nerviosa, pónganse de pie, solo un minuto, por todas partes. ¿Cómo pudiera uno llamarlos a todos, y cada uno de ellos creyéndolo? Solamente fíjese en esto. Párese aquí un minuto. Solamente póngase de pie por un minuto. Quiero mostrarle algo de parte de Dios.
Veo que está tratando de bajarse de algo. Es un escalón. Los baja de lado, artritis. Eso es correcto. Todos los que estén sufriendo de alguna forma de artritis, pónganse de pie.
Ud. tiene problemas de dama; los ha tenido por mucho tiempo. Es su ovario, un absceso; una vez se lo drenaron. Hay muchas así allá en la audiencia. Observe. Todas las mujeres que están sufriendo con problemas de dama, pónganse de pie. Párese por aquí solo un minuto.
Nerviosismo, está a punto de un colapso. Párese aquí por sólo un minuto, las personas con nervios ya están puestas de pie.
Oh, misericordia, aquí está una sombra negra, cáncer. ¿Cree que Dios la sanará? Ud. sabe que eso es correcto, madre. Sobresale. Todos los que estén sufriendo con cáncer, pónganse de pie, en cualquier lugar.
Ahora, me están tocando por la espalda; yo sé que eso significa que estoy a punto de caerme. ¿Lo ve? Así que solo un minuto.

90 Dios conoce a cada uno de Uds. He sido tan honesto con Uds., como puedo serlo. ¿He hallado gracia en sus ojos? ¿Creen Uds. que he dicho la verdad, que Dios respalda que es la verdad? Si un hombre dice cualquier cosa, eso puede ser una cosa, pero si Dios no dice que es la verdad, no es la verdad. Pero si Él dice que es la verdad, entonces Ud. créale a Dios. ¿Es eso correcto?
Ahora, haga lo que yo le diga que haga. Solamente haga lo que le diga. Si cada persona enferma que está aquí… ¿Ven? Fíjense, no pudiera llamar a todos esos; son demasiados. Cada uno de Uds. esta creyendo. Y escuchen, cada uno de Uds. está sanado, si lo pueden creer ahora mismo. La sanidad es algo que Jesús hizo por Uds., hace novecientos años. Qué de Uds. en las sillas con polio y cosas, y sus lisiados. No…no… no piensen que no… que están más allá de la posibilidad de ser curados. Tengan fe ahora mismo. Yo no los puedo sanar, pero su vida, no la pueden esconder. Crean en Dios, ahora mismo, cada uno de Uds., y pónganse de pie, crean en Dios, y acepten su sanidad, y Dios sanará a cada uno de Uds. Si lo pueden creer, pónganse de pie, acéptenlo, levanten sus manos y digan: “Gracias, Señor, por mi sanidad”. Aquí está, el Espíritu Santo moviéndose por el edificio. En el Nombre de Jesucristo, le pido al diablo que abandone el edificio, y cada persona en la Presencia Divina pueda estar completamente sana por las llagas, y por el poder del Señor Jesús.
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