S.632 59-0411E  MIRANDO SU ESTRELLA 

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OBRAS DEL MENSAJE

Mirando Su Estrella

Los Angeles, California, E.U.A.

59-0411E

1 Permanezcamos de pie por un momento para orar. Inclinemos nuestros rostros.
Dios Todopoderoso, Quién trajo de nuevo de entre los muertos a nuestro Señor, resucitándole al tercer día de acuerdo a las Escrituras, y lo has sentado a Tu diestra en gloria. Allí está Él esta noche, para hacer intercesión en base a nuestra confesión, mandando de nuevo al gran Espíritu Santo para continuar la obra que Él comenzó, para que siempre sea sabido, que este Espíritu Santo que lleva a cabo la obra del Señor Jesús, es para ser una señal de que Él regresará un día.

2 Y ahora, Padre, estamos viviendo para ver este tiempo final, cuando estamos viendo la cercanía del Señor. Las señales en los postes han sido puestas. Cada hora nos hace pensar que es la gracia de Dios que Él no haya venido. Tal vez, Señor, es para que nosotros prediquemos más duro, para que oremos más, y para que tratemos de alcanzar esa última alma para el Reino antes que el curso de la manecilla final de media noche golpeé en el reloj del tiempo, cuando dejará de golpear. Cuando golpeé esa hora, se entrelazará con una eternidad sin fin. Señor, que podamos pensar en estas cosas ahora mientras el servicio continúa. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Quién hizo la promesa. Amén.
Pueden tomar asiento.

3 Estoy empezando a sentirme un poquito cansado. Y como que odio tener que admitirlo, pero es… es la verdad. Y llevando a cabo muchos servicios, y mañana tengo tres servicios, uno allá con la gente Armeniana en Downey. Mi tema es: “Qué Escuchas Tú”, para Uds. Armenianos que estarán allá mañana. Mañana por la tarde en el Templo aquí, mi tema es… éste: “Estén seguros de Dios”. Y después de ese servicio de mañana, vamos a repartir tarjetas de oración para la línea normal de oración de mañana en la noche, y los muchachos estarán repartiendo las tarjetas inmediatamente después del servicio de mañana en la tarde. Porque tendrán, el domingo por la tarde, un concierto aquí en el Templo. Por lo tanto, será difícil repartir las tarjetas de oración entonces. Así que todos los que deseen tener una tarjeta para que se les llame en la línea de oración de mañana en la noche, vengan hasta mañana después del servicio de la tarde para que puedan obtener una.

4 Y luego, creo que el lunes por la noche descansaremos, y después toda la siguiente semana, si el Señor lo permite, quiero empezar predicando el martes en la noche en una serie de temas de Génesis sobre la fe. Y estaremos en… deseamos mucho que puedan venir y escuchar, porque estoy esperando que el Señor haga grandes cosas.
Luego, si es la voluntad del Señor, no lo he hecho por más de siete años. Pero si es la voluntad de Dios, el próximo domingo en la tarde, quiero hablarles en el Templo, sobre la historia de mi vida. No la he contado ahora o abordado, me destroza tanto. Por siete años, creo, desde que conté la historia de mi vida. Si es la voluntad del Señor, me siento lo suficientemente fuerte para hacerlo, el siguiente domingo por la tarde. El domingo, dentro de una semana.

5 Tuvimos un tiempo maravilloso allá en Cliftons esta mañana en el desayuno… el desayuno de los Hombres Cristianos de Negocios. Cuando estaba sentado, comiendo, había una… una pequeña mujer se me acerco. Estoy seguro de no poder pronunciar su nombre correctamente, es un nombre Armeniano, Sheviskin, creo que algo como eso. Y ella vino a mí…
Y hace unas cuantas noches, ellos tuvieron una… una llamada desde Suiza en donde se encontraba su hermana postrada con una enfermedad seria con diabetes de azúcar y neumonía, lo cual significaba que iba a morir en unas cuantas horas.
Y el esposo de esta mujer es un buen amigo mío, y su familia. Y ellos fueron muy amables conmigo cuando estuvimos en Suiza hace algún tiempo. Y luego me visitaron aquí en América.
Sin embargo, no me enteré del recado que me habían mandado, porque nadie me molesta por un tiempo antes de llegar al servicio. Pero mientras el servicio se estaba llevando a cabo, el Espíritu Santo hizo que me volteará hacia ella en la audiencia, y le dijo que estaba orando por su ser querido, y que no temiera, porque ellos iban a estar bien. Y esta mañana, temprano, se conectó el teléfono atravesando el océano, sobre el Cable del Atlántico hasta este país, para decirle que la mujer estaba absolutamente y perfectamente bien y normal. Las bendiciones del Espíritu Santo…

6 Que no pueden ver, Dios es… cubre todo el espacio, y llena todo el tiempo, y corre hasta la eternidad. Lo he visto a Él hacer eso muchas veces para personas del otro lado del mar. Como es que Dios hace esas cosas tan extraordinariamente hermoso…
Así que este día, ha sido un gran día para mí. Y ahora, aprecio la pequeña hermanita cantando esa canción hace solo unos momentos: “Mirando Su Estrella”. Porque pensé que en esta noche, siendo que será una noche corta, predicaré sobre eso: “Mirando Su Estrella”. Y quiero referirme a ella como esta misma Luz (o una estrella es una Luz) que hemos visto aparecer aquí, lo cual tienen la fotografía de eso, y demás. Porque, es la misma. La misma Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, el mismo Ángel del Pacto. Y estamos confiando que Él vendrá en nuestros medios otra vez en esta noche, y que nos guiará al Cristo.

7 Y ahora para un texto, quiero que vayan conmigo al Evangelio de San Mateo, el capítulo 2.
Y ahora, nosotros no sabemos lo que Él hará. Ya pasaron tres noches, que no hemos repartido tarjetas de oración. Y el Espíritu Santo ha estado yendo sobre la reunión, llamando a las personas, y diciéndoles igual como Él lo hizo cuando estuvo aquí en la Tierra en la forma del Señor Jesús, cumpliendo una promesa que Él hizo, que sería la última señal antes de Su aparición, y en la culminación de la dispensación gentil. Ustedes recuerdan eso. Es la última señal.
La siguiente semana, trataremos de profundizar en ello, en donde puedan ver que todas las cosas nos han guiado justo a esta hora. Y la iglesia está ahora en condición para que pueda recibir estas cosas.
Ahora quiero leer. Uds. ya fueron, quizás, a la Escritura.
Y cuando Jesús nació en Belén de Judea en los días del rey Herodes, he aquí, unos magos vinieron del oriente a Jerusalén,
Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle.

8 Debió haber estado ya casi oscuro. Ellos acaban de subir a la cima de la colina. Y al dar la vuelta de la esquina, se encontraron de frente con Belén, en donde la montaña queda al Oeste de la ciudad. Y él se paró y se quitó el sudor de su frente, mientras sostenía el cabestro de su pequeño asno, y él miró abajo hacia la pequeña ciudad.
Y las luces estaban ardiendo, porque había mucha gente entrando y saliendo. Vean, había un… un decreto había salido que toda la gente debía regresar a su lugar de nacimiento para ser empadronada.
Y cualquier hombre tosco sin corazón que causaría que una mujer en su condición, que tuviera que dejar su casa para hacer ese viaje tan largo sobre un pequeño asno…
Pero mucho antes de que comenzara, todo esto fue planeado en la sabiduría de Dios. Dios siempre tiene todo justo en el minuto. Todas las cosas ayudan a bien para… a aquellos que le aman. Y pensaremos en ello de esa manera.

9 Y cuando pensamos que en aquel tiempo ese despiadado, rey asesino que estaba reinando… Y en el tiempo que los impuestos forzaron que José y María fueran a Belén… Y mientras José estaba mirando abajo hacia el valle, sin duda que él estaba como desanimado al pensar en su esposa y su condición, y en que cada pequeño hotel estaba lleno. No había lugar, y la gente estaba durmiendo a la orilla de los muros.
Debió haber sido muy desalentador para él, mientras pensaba en ese rey desalmado que había forzado a su linda mujercita a venir hasta su lugar de nacimiento. Tal vez él no sabía que todo se estaba moviendo en el gran círculo de Dios.
Pero cuando él se volteó para bajarla a ella del pequeño asno, y buscar una pequeña roca que fuera apropiada, mientras acababan de darle la vuelta a la colina para que ella pudiera ver el lugar donde había nacido. Y caminando suavemente cargándola y colocándola en un… un lugar agradable para que ella pudiera descansar un poquito, él notó su pequeño rostro que parecía brillar con una… tan resplandeciente como nunca antes había brillado. Y tal vez él dijo algo como esto: “Oh, mi querida, siempre supe que eras una mujer hermosa muy sobresaliente. Pero nunca te había visto tan bonita como lo estás ahora”.

10 Me pregunto cómo debería de mirarse la Iglesia, ¿Qué tan bonita debería de estar para la venida del Señor? Sus vestiduras deberían estar lavadas en la Sangre del Cordero, y todas las órdenes Divinas de Dios puestas en perfecto orden, sin desacuerdos, solamente esperando ese momento. Dios lo tendrá de esa manera.
Y lo podemos ver mientras él nota la belleza en su rostro. Y él dice: “María, tu rostro simplemente resplandece”. Pero pareciera como que ella no le prestó mucha atención; sus ojos hermosos estaban mirando hacia los cielos. Y él siguió la dirección de su vista. Y notó colgando sobre la pequeña ciudad, una de las estrellas más hermosas que alguna vez haya visto en toda su vida. Y él tal vez dijo algo como esto: “Esa estrella, no la había notado hasta ahora. De ahí es de donde viene el reflejo que está sobre tu lindo rostro”.
Oh, si Dios esta noche pudiera reflejar Su gracia en la Iglesia y Su belleza, y Él quiere hacerlo, cuando la Iglesia se prepare para el evento.

11 Y ella dijo algo como esto, quizás: “José, tan pronto el sol empezó a declinar, cuando todavía estábamos en la parte baja de la montaña, noté esa estrella. Y me parece que me ha estado siguiendo todo el trayecto hasta subir la montaña. Yo simplemente no podía quitarle los ojos de encima”.
Y mientras él la tomó de la mano, y mientras ellos dos, esa pareja joven parada allí, unas horas antes del nacimiento de Aquel más grande que alguna vez haya pisado la tierra, tomándole sus manos, ellos encaraban el Este hacia esa gran estrella que colgaba sobre Belén.

12 Viajemos hacia el Este por un momentito, muy al extremo Este, atravesando los valles, allá en las montañas. Al extremo Este, había unos magos los cuales eran conocidos en los días de Daniel como los Medos o Persas. Ellos adoraban un único Dios verdadero. Ellos esperaban en Él por medio de un fuego sagrado. Y ellos solían ir a la cima de la montana, y estudiaban los cuerpos celestiales. Porque habían aprendido de Job y… el movimiento de las estrellas, y los nombres de las estrellas. Y habían vigilado a aquel único Dios verdadero para que les diera una señal por medio de las estrellas.
Y ellos estudiaban esas estrellas de la misma forma que nosotros estudiamos la Biblia. Eran Rollos que eran heredados de sus padres antiguos que habían estudiado esos cuerpos celestiales. Y ellos sabían en que parte estaba cada uno de ellos. Y si uno se movía un poquitito de su lugar, ellos lo sabían.

13 Noche tras noche llevaban a cabo sus ceremonias. Y ahora, ellos creían que había un único Dios verdadero. Los conocemos hoy día, la mayoría son mahometanos. Y mientras se ponían a mirarlas, hacían un fuego y observaban… adoraban a Dios cantando himnos sagrados y mirando el fuego, y… y discutían las Escrituras y demás. Y luego se subían a esta gran torre, parecido a un observatorio. Y miraban los cuerpos de los cielos toda la noche. Y creían que el movimiento de esos cuerpos significaba diferentes señales para ellos del dios del fuego.
Y una noche mientras estaban sentados, tal vez discutiendo el levantamiento de reinos, y la caída de imperios, y de las cosas que estaban sucediendo en la Tierra, historias antiguas, y demás…
Debió haber sido en el tiempo que levantaron el Rollo de Daniel, y estaban leyendo en Daniel. Porque él debió haber conversado con ellos. Daniel 2 dice que él era su jefe. Y así sucesivamente, debieron haber estado conversando con él. Y levantaron el Rollo en donde Daniel había profetizado que vendría el tiempo cuando habría una piedra cortada de la montaña sin ayuda de manos, y que destruye los reinos del mundo. Debieron haber estado leyendo eso. Y luego en… Tenían unos Rollos Hebreos… o Rollos, de allá en Números, en donde Balaam dijo que habría una Estrella de Jacob que se levantaría.

14 Y debió haber sido en el tiempo cuando estaban pensando en estas cosas, y que estaban discutiendo esto, que lo más raro apareció en los cielos. Uds. saben lo que debió de significar para esa gente, como es que si una estrella rara, ellos conociendo cada una de ellas, y las habían nombrado, y sus trayectos, y de repente, aquí esta una más brillante que todas las demás… Porque sabemos que Él es la Estrella Resplandeciente y de la Mañana, el Lirio de los valles, la Rosa de Sharon, el más hermoso entre millares para nuestra alma.
Esta nueva visita en los cielos debió de haberlos alarmado.

15 Alguien pudiera pensar que esos magos no fueron personas privilegiadas de ver esto. Pero si Uds. leen en el Libro de Los Hechos, Pedro dice que él percibe que Dios no hace acepción de personas, y que Él pudo… Él visitará a aquellos, o aceptará a aquellos, recibirá a aquellos de toda nación que le teman y que obran justicia. Dios no hace acepción de personas. Y ellos… (Alguien que vea lo que el hermano quiere).
Y luego alguien debió haber visto esa visita celestial y dicho: “Me pregunto qué significa”. Ellos no podían entender porque estos magos…
La gente hoy en día no puede entender. ¿Sabían Uds. que esos magos vieron la Estrella, y que pasó por los observatorios, y no tenemos algo en la historia que nos hable de alguien más que la vio? ¿Por qué? Porque no la estaban buscando. Yo creo que vieron la Estrella. La Biblia dice que la vieron.

16 Esa es la razón por la cual la gente no ve las cosas que deberían de ver, los misterios de Dios siendo desenvueltos, es porque no los están buscando. Dios solamente se revela a Sí Mismo a aquellos que se lo permiten, y que lo están esperando.
Oh, ¿se han dado cuenta en las últimas dos o tres noches de servicio, que el Espíritu Santo nos ha traído a ese mismo lugar cada noche? La expectación, alguien que está siendo guiado, y que está esperando que algo suceda…
La cuestión del asunto es, que no estamos con suficiente expectativa. Si las personas que están aquí en esta noche que está enferma y afligida vinieran con expectativas de regresar a casa sanas, se irían a casa sanas. Si Ud. está aquí en esta noche, y nunca ha recibido el bautismo del Espíritu Santo… Oh, pudiera ser misterioso para Ud. Pero mientras la Palabra de Dios lo enseña, eso es suficiente. Dios así lo dijo, y eso lo concluye.

17 Y en lo que concierne a mí, yo estoy con expectativa de que algo acontezca. Escrito está: “Cuando el pueblo sobre el cual Mi Nombre es invocado se reunieren y juntas oraren, entonces yo oiré desde el cielo”. Y yo he estado orando este día, y sé que otros han estado orando, y yo estoy esperando que algo acontezca.
Habrá cosas que sucederán que pasarán por encima de la cabeza de la gente. Muchos que no están ordenados a vida nunca lograrán verlo.
Cuando Jesús vino, había miles de miles, sí, millones esperando que Él viniera, y Él solamente se reveló a Sí Mismo a un puñado. Vean, es para aquellos que están buscando algo, para aquellos que tienen un… un pulsar en su corazón… latiendo, esperando, deseando que algo suceda. Es en aquellos que creen que sucederá, y que están esperando el evento, es a ellos que Jesús vendrá, por aquellos que aman Su aparición. Si Ud. ama a alguien, y está con la expectativa que aparezca, estará haciendo todo preparativo para ello.
Esa es la manera en que la Iglesia debería de estar esta noche, haciendo todo preparativo para la venida del Señor, mirando cada señal en el poste. Y cuando Ud. ve a Dios haciendo algo, regocijarse, porque está apuntando a Su venida. Y estamos ahora ya en el… casi en la última señal del poste. Él pudiera aparecer antes de la mañana.

18 Como fue que aquellos magos, cuando la Estrella apareció, empezaron a escudriñar en los Rollos. Y encontraron que era el cumplimiento de una profecía. Oh, debieron haber tenido un grande gozo en ellos cuando vieron que Dios había hablado que aquella Estrella aparecería, y allí estaba.
Me pregunto si esos magos, que tratamos de llamarlos astrónomos y demás, si se preguntaron si nosotros los condenaríamos por ver en s… solamente en un pequeño juego de Rollos, cuando tenemos la Biblia, y maestros, y Dios colocando frente a nosotros Sus señales y maravillas, y nosotros nos damos la media vuelta y nos alejamos. Pues, debería de encender un avivamiento que quemaría la escoria de Los Ángeles. Es suficiente para hacerlo. Las señales que Él dijo que estarían aquí. Oh, como me gusta ver las Escrituras desenvolviéndose, es como el reloj en la pared dando la hora.

19 Y cuando ellos estaban notando eso. Y tal vez, uno de ellos dijo: “Mira. Me pregunto si eso no se compara con ese Rollo que Daniel nos dejó, llamado el libro de Números, cuando el profeta Balaam dijo que habría una Estrella de Jacob levantándose. Me pregunto si es esa la Estrella”.
Otro dijo: “Nunca hemos visto algo semejante”. Y ellos debieron de haber tenido un gran jubileo entonces. Ellos dejaron el fuego y se subieron a la torre a mirar ese hermoso don celestial moviéndose en el firmamento.
Usted dice: “¿Un don?” Sí, fue un don para ellos para guiarlos al Salvador. Ellos creyeron su don que se les fue enviado. Pero Dios ha enviado en estos últimos días el Espíritu Santo, un Don de Dios para guiarnos a Jesús, y aún así no lo creemos. Estoy hablando del mundo.
Y Uds. en esta noche en donde se transmite la radio, quiero que piensen en eso. ¿Cómo pueden quedarse en casa cuando se está llevando a cabo un avivamiento en medio de la ciudad en donde el Señor Dios se está manifestando a Si Mismo? Un corazón hambriento quiere acercarse a Dios, y ellos irán a cada movimiento que saben que proviene de Dios. Ellos escudriñarán y buscarán, y tendrán hambre y sed. Ellos están deseosos de ver a Dios. Vengan, tomen la Biblia, como los magos hicieron, y léanla, y vean si la Escritura se compara con lo que está siendo hecho. Y sí así es, Uds. tienen el derecho de regocijarse con muy grande gozo.

20 Y mientras ellos subían noche tras noche, mirando esta nueva visita… Nunca habían visto algo parecido. Ellos sabían que las Escrituras decían que estaría allí, pero nunca en toda su vida habían visto alguna vez un don de los cielos como éste. La estudiaron desde todos los ángulos. Y la única cosa que pudieron decir fue esto: “La Escritura lo declara”.
Así que una noche, podríamos decir, mientras uno estaba observando, estudiando, se empezó a mover. Y se empezó a ir hacia el Oeste. Y tal vez mientras uno estaba tomando su descanso, se levantó y dijo: “Hermanos, acabo de tener un sueño con respecto a la Estrella. Y esa es una señal que el Rey, Dios ha nacido. Y Él es Rey de los judíos, y Él es el Rey del cielo. Él es Rey de toda la gente. Y debemos ir a adorarle”.
Me imagino que con una confirmación como esa, juntaron todas las más grandes riquezas que podían juntar. Alguien debe ir y llevar estos regalos. Quizá echaron suertes, y cayó sobre tres de ellos. Y cargaron sus camellos con oro, con mirra, y con incienso. Y esperaron hasta que la Estrella saliera de nuevo en la noche, y notaron que se había movido de lugar, y los estaba guiando hacia el Oeste. Se subieron en sus camellos, y arriba de las montañas…

21 Ustedes saben, algunas veces el camino por donde Él nos guía es muy accidentado. No hace mucha diferencia por donde Él nos guiará, con tal que lleguemos allá. Eso es lo principal. Tal como el poeta lo expresó:
Algunos por el agua,
Algunos por inundaciones,
Algunos por duras pruebas,
Pero todos a través de la Sangre.
Dios guía a Sus hijos.
Y sobre el camello, ellos subieron montañas escabrosas y empinadas, a través de valles. Ese es el camino por el que vamos. Algunas veces por los valles, y otras veces por las montañas. Pero simplemente continuando. Llegaremos si solamente nos mantenemos siguiendo el liderazgo del Espíritu de Dios.
Y mientras cruzaban las montañas, luego tenían que bajar y continuar hacia el Sur. Y cuando cruzaron el río Tigris por el vado, llegando a la planicie, y la Estrella nunca les falló.
Esa es la parte bonita del don de Dios, no puede fallar, porque es Dios.

22 Y ellos la observaron. Noche tras noche los guió. Semana tras semana, mes tras mes mientras atravesaban los valles, y las planicies y demás. Finalmente, los guió directo a Jerusalén. Y lo más extraño fue que, cuando llego a Jerusalén, la capital de la religión judía, la… la silla de la religión judía, en donde todos los grandes patriarcas, y el… y los grandes profetas de la antigüedad habían predicado el Evangelio, y predicho estas cosas. La Estrella los guió directo a ese lugar. Pero cuando llegaron allí, la Estrella se apagó. ¿Por qué? Jerusalén no la estaba buscando.
Ese es el problema hoy día. Cuando llegamos a estas enseñanzas sociales del Evangelio y demás. ¿Por qué no pueden creer las señales sobrenaturales? Ellos no las están buscando. La Luz se apagó, y ellos solamente adoraban a Dios a través de credos. Pero “Dios es Espíritu”, dijo Jesús. “y quienes lo adoran, deben de hacerlo en Espíritu y en Verdad”, no por credos, no por medio de discusiones sobre denominaciones, pero en el Espíritu de Amor y en Verdad. ¿Qué es Verdad? Jesús dijo: “Yo soy la Verdad”.

23 Y cuando llegó a Jerusalén y se apagó… Notaron, un don no se quedará o brillará por sí mismo, o se dará a conocer en donde no es bienvenido. Se apagara, se irá. Y luego la gente dice: “Pues, debiera de venir a Tal y tal, porque es el grande, el más grande”. Eso no tiene nada que ver en lo absoluto.
Y luego, quizás el mago pensó: “Si ese es el centro de la religión judía… La iglesia principal estaba allí; el cuerpo de los creyentes principales estaba allí”, por lo menos así lo pensaban, el sumo sacerdote. Y todos los grandes hombres que tenían los rollos, y sus grandes escuelas estaban allí. Seguro, allí era en donde estaba el Rey.
Y cuando la Estrella los dejo, llamaron la atención de la ciudad a medida que subían y bajaban por las calles gritando: “¿En dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?”. ¿Pueden imaginarse eso? Por cada camino ancho, por cada callecita estrecha del lado… Tuvieron que haberlos notado; eran hombres ricos. Tal vez pudiera llamarlos hoy Hombres Cristianos de Negocios. Y ellos iban montados en esos camellos adornados con finas decoraciones. Ellos sabían que había algo con respecto a estos hombres.
Pero la cosa que los alarmó fue esto: la pregunta que estaban haciendo: “¿En dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque Su Estrella hemos visto en el Este, y venimos a adorarle”.

24 Ese es el corazón hambriento de muchos millonarios en esta noche, queriendo encontrar ese verdadero Espíritu Santo que cayó en el día de Pentecostés y el verdadero Don de Dios. Hemos leído en la Biblia donde Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. ¿En dónde está? Hemos leído que Él es un gran Sanador. ¿En dónde está? Hemos leído que el Espíritu Santo es para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamaré. ¿En dónde está en nuestras iglesias? ¿En dónde está ese poder que pone a la Iglesia en fuego, que hace que Uds. apaguen la televisión el miércoles por la noche para ir a la iglesia? ¿En dónde está ese poder que hace que nuestras damas se vistan como mujeres? ¿En dónde está ese poder que enciende de tal forma un alma, que está allá en el campo constantemente testificando para la gloria de Dios?
Hoy en día, aún en los terrenos pentecostales, se están avergonzando del testimonio. “No me avergüenzo del Evangelio de Jesucristo”, dijo Pablo: “pues es potencia de Dios para salud”. No es solamente una declaración de credos, es el poder de Dios para salvación para todo aquel que cree.
¿Por qué? La Escritura dice: “En los últimos días, habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos (quieren ser entretenidos)… amadores de los deleites más que de Dios, teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella”. “Los días de los milagros ya pasaron”, dicen. “No hay tal como el bautismo del Espíritu Santo en este día como lo tuvieron en el día de Pentecostés”.
Eso es simplemente porque han llegado tarde en decírmelo. Yo ya lo tengo, y sé que es la verdad. Yo sé que el mismo Jesús que Dios resucitó de los muertos es mi Salvador, y Él vive en mi corazón, y en cada corazón de cualquier creyente que pueda aceptarlo. Él cambiará su vida, y les dará una Salvación del yo-sé, y un testimonio de Su resurrección.

25 Pero Jerusalén no tenía la respuesta. La Escritura dice que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. La iglesia no tiene la respuesta a eso. Ellos dicen: “Él es parcialmente lo que fue. Él todavía quiere que prediquemos el Evangelio, pero las señales y las maravillas todavía no aparecen”.
Jesús dijo: “Vayan a todo el mundo”. ¿Qué tan lejos? “A todo el mundo”. Y dos terceras partes de la Tierra todavía no han escuchado el Evangelio. ¿Qué tan lejos queda a lo último? “A todo el mundo”. ¿A quién? “A toda criatura”. Prediquen el Evangelio. ¿Qué es el Evangelio? Pablo dijo: “El Evangelio no vino solamente en Palabra, sino en poder y demostración del Espíritu Santo”. “Estas señales seguirán a los que creen”.
Oh, eso es lo que necesitamos hoy día. Hermano, aquí en esta noche, si su iglesia no cree en eso, Ud. métalo en su corazón en esta noche y llévelo de regreso a la iglesia. El mundo se está preguntando: “¿En dónde está ese Dios? ¿En dónde está Aquel que solía ser? ¿En dónde está ese Dios de la historia?” Si el Dios de la historia no es el mismo Dios hoy, ¿qué bien les hará el Dios de la historia, si Él no es el mismo hoy? ¿Qué le sucedió al gran Jehová, el Todopoderoso, el El Shaddai, el Yo soy, no YO fui, el Yo soy? ¿Qué le paso? No le pasó nada a Él, le pasó a la gente.

26 Ellos no tenían la respuesta, Jerusalén no la tenía. Pero ellos no podían parar a estos tipos. Ellos querían encontrarlo. Hermano, Si Dios alguna vez ancla algo en su corazón, una sed por encontrarlo a Él, nada los detendrá de encontrarlo.
Arriba y abajo por las calles, hombres ricos testificando como santos-rodadores: “¿En dónde está Él? Díganme en dónde está Él, que ha nacido Rey de los judíos, porque hemos visto Su señal, y hemos venido a adorarle”. Ellos no tenían la respuesta. Ellos no la tienen el día de hoy, la misma cosa.
Ahora noten. Cuando Dios envía una señal a la Iglesia, la Iglesia falla en verla. Igual como hicieron entonces. Entonces causaron tanto alboroto al respecto, hasta el punto que tuvieron que llamar a la Corte del Sanedrín para averiguar qué significaba todo esto. Y cuando juntaron la corte y abrieron las Escrituras que quizás ni habían leído, solamente sus propios credos por años. Pero mientras ellos leían las Escrituras, encontraron la profecía de Miqueas y decía: “En Belén de Judea…”.

27 Escuche, hermano, si la Iglesia no tiene la respuesta para estas señales y maravillas, la Palabra de Dios tiene la respuesta. Si su pastor no tiene la respuesta, la Palabra de Dios tiene la respuesta.
Si Ud. tiene hambre de ello, Dios se lo mostrará en la Palabra. Dios guarda Su Palabra. Y tan pronto como ellos encontraron el lugar en dónde esto tomaría lugar, ellos dejaron la ciudad y al concilio sentado, pensando en lo que debían hacer. Ellos tenían que deshacerse de esto. Esto no debía de saberse entre el pueblo. Tenían que parar esto, porque quebrantaría su tradición. Tenían que ponerle un término.
Y mientras los hombres sabios salían por las puertas, tan pronto como dejaron ese lugar lúgubre, la Estrella apareció de nuevo. Cuando Ud. sale del mundo y sus tradiciones, la gloria de Dios se le aparecerá y los guiará. Cuando puede salir de Ud. mismo, y fuera de sus pecados, fuera de su incredulidad, y deja todo atrás, y levanta su corazón a Dios, Dios se le aparecerá a Ud.

28 Y cuando vieron la Estrella de nuevo, la Biblia dice que se regocijaron con muy grande gozo. Debieron haber gritado un poquito. Con muy grande gozo, porque sabían que estaban siguiendo la señal que los iba a guiar al Salvador. Y exactamente eso hizo.
Y pudiera decir esta noche, que hoy Dios tiene una señal. Es una Señal de Su Espíritu, que en donde Jesús está, hay Vida, porque Él es Vida. En donde está Jesús, hay Luz del Evangelio, porque Él es la Luz. En donde está Jesús, hay fuego, porque Él es fuego consumidor que quema toda su incredulidad y su escoria.
Noche tras noche lo vemos a Él venir en la escena, salvando primeramente a las almas perdidas, dándoles el Espíritu Santo a aquellos que lo están buscando, llamando de nuevo al descarriado. Esa es la señal a seguir. Y luego lo vemos a Él también levantar al enfermo y al afligido, recuperándolos. Él ha venido haciendo eso por un tiempo ahora.

29 Y luego en el tiempo final, Él prometió que habría Luz, habría la plenitud del poder regresando. El profeta dijo: “Habrá un día que no será ni día ni noche. Mas al tiempo de la tarde habrá luz”. El sol sale en el Este y se oculta en el Oeste, geográficamente. Y el Evangelio primero vino a los del Este.
Tenemos un día el cuál no es ni oscuro ni con luz. Siendo un día tenebroso. Sabemos lo suficiente de Dios como para aceptar a Su Hijo como nuestro Salvador. Pero todas las grandes señales y maravillas que cayeron en las personas del Este no habían caído en las personas del Oeste hasta estos últimos años.
Ahora, las luces del atardecer están brillando. El poder de la resurrección de Cristo está derramando Sus bendiciones, llenando a las personas con el Espíritu, señales y maravillas apareciendo, las señales de Marcos 16 siguiendo a los creyentes. Vean, es el tiempo de la tarde. Y la misma luz que se levanta en el Este se está ocultando en el Oeste. Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y lo será por los siglos.

30 Y la señal Mesiánica ha aparecido mostrando que Él está con nosotros, en nosotros, y nos confortará, y nos ayudará, y nos bendecirá, y nos guiará a Aquel con cicatrices en Sus manos, y herida en el costado. Yo creo que este mismo Espíritu Santo que está aquí ahora nos subirá un día a la diestra de Dios donde le veremos a Él sentado. Allí viviremos con Él para siempre, para ser Sus hijos; Él será nuestro Dios. Ese es el deseo de mi corazón… es estar con Él.
“Hemos visto Su señal en el Este, y hemos venido a adorarle”, dijeron los magos. La Escritura lo promete, el mismo Jesús lo hizo, dijo que: “Las obras que Yo hago vosotros también las haréis”. Estas cosas deben aparecer en la Iglesia gentil. Una palabra en contra nunca será perdonado. Pero será la señal que estuvo en aquellos días, el mismo Hijo, la misma Luz. Y yo creo que Él está aquí ahora.

31 Si esta audiencia que está sentada aquí ahora que está sufriendo, Algo me está diciendo que me detenga. Yo no sé por qué. No sé otra cosa más que seguir el liderazgo del Espíritu. Tengo otras tres o cuatro cosas en mi mente, comentarios que iba hacer, pero Algo dijo: “Ahora, detente”. Debe de haber alguien en la audiencia orando. Debe de haber alguien en serios problemas. Que yo no sé.
Pero si pueden creer que el Señor Jesús, Quién se paró y pudo decirle al apóstol Pedro quién era, y cuál era el nombre de su padre, y todas las señales que Él hizo como esas… Por cuyas señales lo crucificaron, y lo mataron… un adivino, lo hicieron a Él un Belcebú, un diablo… El mismo Espíritu que estuvo en Jesucristo está en Su Iglesia.
Nos rendiremos ahora a Su Espíritu. Dios hará la misma cosa. ¿Lo creen?

32 Inclinemos nuestros rostros. Dios Todopoderoso, de alguna manera, de algún modo, no lo entiendo, pero Tu sí lo sabes, Señor. Debe de haber un gran sufrimiento, o alguien a unas horas de morir. Que yo no lo sé. Pero de alguna manera, yo quiero seguir como aquellos magos, mirando cada movimiento, porque un día espero que este Espíritu Santo me lleve ante Su Presencia para vivir con Él para siempre. Que pueda ser reverente y que lo respete, y que lo pueda vigilar, y obedecer mientras viva.
Y permite que está audiencia aquí en esta noche, Señor, que tengan sus ojos del entendimiento abiertos. Que puedan tener el Espíritu de Dios sobre ellos, porque hemos visto Su Estrella en el Este, su Señal. Ellos no tenían la respuesta a los dones sobrenaturales celestiales y las señales en Jerusalén. Y Señor Dios, me da vergüenza decirlo esta noche, pero las iglesias de hoy en día tampoco tienen la respuesta. Muchas de ellas, demasiadas de ellas no tienen la respuesta a señales sobrenaturales. Ellos quieren llamarle telepatía, o algún espíritu malo, sin saber que están sellando su destino eterno al hacerlo de esa forma.
Que sea conocido en esta noche, Señor, que Tu eres Dios. El mismo Jesús que salió de la tumba en la forma de cuerpo está aquí esta noche en la forma del Espíritu Santo.
Y que podamos humillar tanto nuestros corazones y someternos a nosotros mismos, nuestros espíritus a Ti, que Tú puedas jalar de la audiencia a aquellos que estarás llamando en esta noche. Y toda la alabanza será Tuya, Señor. Y saldremos de aquí esta noche sintiendo la misma Estrella de la Mañana, un Don celestial guiándonos, a profundidades más profundas y alturas más altas para Jesucristo. Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.

33 Si puedes creer. [Alguien habla en lenguas; y otro interpreta. Ed.] Amén. A la audiencia a través de la radio, y a la audiencia visible, si he sido enseñado de la manera correcta en la Palabra de Dios, yo creo que hay dones en la Iglesia de hablar en lenguas y de interpretación. No hay estudiante Bíblico que pueda condenar eso cuando se llevan a cabo ordenadamente después que el mensaje ha terminado. Es en orden. Vieron lo que se dijo: “El Señor en nuestros medios”, y así sucesivamente. Ahora, que verdadero es eso. Que el Señor añada Sus bendiciones.
Estas cosas, en una ocasión cuando todavía era un joven ministro Bautista, yo no entendía esto. Pero después de leer las Escrituras, vi que es la verdad. Bendito sea el Señor.

34 Miren hacia acá. Toquen el manto del Sumo Sacerdote ahora con su fe. Si yo soy un siervo de Cristo, permitan que Cristo hable.
Ahora es el tiempo de la hora de decisión. Ahora es el tiempo cuando algo tiene que estar correcto o incorrecto. De que me serviría predicarles un Dios histórico que se paró en las riberas de Galilea y que hizo todas esas cosas, si Él no es el mismo Dios hoy. Yo reclamo que Él lo fue.
Yo no puedo sanar a las personas. Cada uno sabe eso. Pero qué Espíritu estuvo aquí la otra noche que podía ver a una persona sufriendo al otro lado de los mares, y que podía estar aquí, y hablar, y decirle a esa mujer perfectamente lo que le iba a pasar a sus seres amados. E inmediatamente, aquí viene el mensaje de regreso a través de los mares, Dios lo ha hecho.
¿No pueden despertar, amigos, al hecho de que es un Dios vivo que está en nuestros medios? Me temo, como dije la otra noche, muchos dones han sido traídos a la Iglesia, al punto que se quedan mirando paralizados. Oh, debería de estremecer cada corazón de las personas hasta que puedan regocijarse y estar tan alegres.

35 Miren. Volteen para acá por un momento. Hacia esta dirección acá, veo una pequeña mujer. No la conozco a ella, pero esta orando. Tiene puesto un pequeño sombrero plano. Y ella está sufriendo. Y sobre ella cuelga esa Luz. Ella está sufriendo con su… hay algo mal en sus ojos y oídos. Me temo que la mujer no está captando a quién le estoy hablando. Señor Dios, di algo o has algo para que a ella no se le pase por alto. Su nombre es Sra. Allen. Muy bien, ¿cree que Ud. será sanada? Entonces levántese y sea sana en el Nombre del Señor Jesús.
Ahora, sea agradecida. [Espacio en blanco en la cinta. Trad.] Esa es la manera de hacerlo.
Justo de este otro lado en la sección de aquí, una pequeña mujer sentada con su mano en alto orando. Y ella está sufriendo con… Hay algo mal con su cabeza, y tiene asma en su garganta, y una condición cardiaca. Sentada aquí, viéndome directamente, su nombre es Sra. Henry. Ella viene de San Diego. El Señor la ha bendecido. Vaya a casa y sea sanada. Su fe la ha sanado.

36 Si puedes creer. Yo no conozco a estas personas. Nunca las he visto en mi vida. ¿Qué es, amigos? Ahora, no se vayan pensando en algo misterioso. Es la promesa de Dios, Jesucristo.
Mientras me acerco a la pared, mi sombra de la luz… la sombra llega a ser mas el positivo y positivo hasta que se desvanece perfectamente en mí. Y como la venida del Señor está aproximándose a la Tierra, Su Presencia se está acercando y acercando, hasta que finalmente nosotros nos fundimos en Él, este Espíritu nos llevará con Él.
“En Aquel día vosotros sabréis que Yo estoy en vosotros, y vosotros en Mi, y Yo en el Padre, y el Padre…” así sucesivamente. Uds. solamente tengan fe y crean.
Aquí, una damita sentada allí moviendo su cabeza, justo aquí mirándome, como en la segunda fila, Ud. está sufriendo con un problema de sinusitis. Eso es correcto. Por supuesto que no tiene una tarjeta de oración, ¿no es así? No hay tarjeta de oración. Y solamente está sentada allí, orando. Y la veo con dolores de cabeza y sobándose su cabeza de este modo. Y Ud. está orando: “Señor Jesús, yo lo creo”. Si eso es correcto, ¿levantará su mano? ¿Cómo podría saber lo que ella oraba? Ya no lo tendrá más. Jesucristo la sana. Ud. tocó al Sumo Sacerdote.

37 Sentada aquí enfrente de mí, a unas cuantas hileras atrás, una pequeña mujer delgada con su mano en la garganta… Soy un desconocido para ella, pero tiene una sombra de muerte. Ella tiene cáncer. Se lo han operado, y su garganta se le cerró. No puede ni comer ni beber. Eso es ASI DICE EL SEÑOR. No la conozco a Ud., pero Ud. estaba orando. Dios la ha sanado, mi hermana. Ud. acepte su sanidad. Ud. ha tocado el manto del Sumo Sacerdote.
En la parte de atrás, directamente en el lugar de atrás de aquí, como en la mitad del pasillo, está una pequeña… una mujer, ella está sufriendo con alta presión de sangre. Ella… ella no es de por aquí, ella es finlandesa. Ella es de Finlandia. Si puede creer, hermana, Ud. reciba su sanidad. “Jumalan rauhaa”, póngase de pie y acepte su sanidad y recupérese. Dios le bendiga. “Kiitos Jesús”. ¡Aleluya! ¿Qué estaba diciendo? Si puedes creer.

38 Dígale a esa pequeña mujer postrada allí con artritis, tenga fe en Dios, levántese de esa camilla y vaya a casa.
En la parte de arriba en el balcón, está una dama orando. Hay algo mal con su… con su oreja. Está en la parte de atrás de su oreja, problema de mastoides. Está lista para ser operada. Para que puedan saber quién es, tu nombre es Sra. Delaney. Póngase de pie, Sra. Delaney, y acepte su sanidad en el Nombre de Jesucristo.
¿Qué tocó ella? Al gran Espíritu Santo de Dios, al Sumo Sacerdote de nuestra confesión. ¿Pueden creer que Él está aquí? Entonces pónganse de pie y recíbanlo, cada uno de ustedes en el Nombre de Jesucristo. Pónganse de pie y créanle con todo su corazón. Levanten sus manos ahora mientras oramos.

39 Oh, Señor Dios, Quién mandó la Estrella de la Mañana, Quién nos dio a Jesucristo en la resurrección, Su poder está aquí hoy con nosotros, yo condeno toda incredulidad, y rompo el poder del diablo por medio de la oración, confesando que un Ángel de Dios vino a mí hace catorce años y confirmó esta manifestación. Y nos paramos en el Nombre de Jesucristo. Satanás, estás derrotado. Jesucristo te venció con Su sufrimiento vicario y muerte en el Calvario. Sal de este lugar y aléjate de estas personas, que ellas puedan ser sanadas por medio del Nombre de Jesucristo.
Pónganse de pie. Adórenle. Levanten sus manos a Él. Se acabó. Jesús murió. Jesús resucitó. Jesús está aquí, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Los entrego a Jesucristo y a su Espíritu que está aquí. No hay necesidad de que ustedes continúen enfermos, o que sigan pecaminosos. Dios les bendiga.
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