OBRAS DEL MENSAJE


¿Qué Escuchas, Elías?
Los Angeles, California, E.U.A.
59-0412E
1 Estoy seguro que todos disfrutamos ese mensaje maravilloso en canto. Siendo éste un domingo por la noche, estamos felices de saber que el Señor nos ha bendecido en la semana con una reunión poderosa.
Y tuve noticias hace solo un momento del padre del pequeño Rickey. Lo llevaron de nuevo al hospital infantil para que los doctores lo vieran. Y él dijo que un gran grupo de doctores y enfermeras se apresuraron por las escaleras hasta el cuarto, y se quedaron maravillados de ver lo que le había pasado al pequeño Rickey. El Señor ha bendecido a la criatura y ha sanado su cuerpo. Ellos lo habían desahuciado, con solo dos o tres días de vida, y ahora está bien. Así que estamos agradecidos por eso y por supuesto le damos toda la gloria a nuestro Padre celestial. Es un trofeo de la gracia de Dios para la raza humana.
2 Un poco antes de salir de la habitación, estaba orando… Y Philadelphia, y… y Baltimore, Maryland, y de diferentes lugares de donde han estado llamando… En la mañana me dijeron que tomara una llamada de larga distancia desde Alemania, y de Suiza, de gente llamando de alrededor del mundo, y mientras van a casa, y así sucesivamente que orara por…
Queremos hacer ahora un breve anuncio, que este miércoles que viene, si es la voluntad del Señor, predicaré en el servicio de la tarde en la iglesia Pisgah Bible aquí en la ciudad. Y creo que ese es el nombre del lugar: Pisgah, del Hermano Smith, pastor. Él está llevando a cabo una reunión, y él… Voy a predicar para él el próximo miércoles por la tarde.
3 Y también después, la reunión será de nuevo aquí el martes por la noche, mañana será un día de un pequeño descanso. Dios sabe que lo necesito. Por lo tanto estaremos… Después de esta reunión iré a San José. Y luego, estaré yendo a ultramar en un viaje largo a través de varias diferentes naciones predicando el Evangelio. Y ciertamente quiero darles las gracias a Uds. personas. No sabía que esta tarde levantaron una ofrenda misionera para que yo vaya para allá. Les doy las gracias por ello; muy amables.
Hace un tiempo yo fui a las islas; y allá, como cuarenta mil personas entregaron sus corazones a Cristo en el transcurso de nueve noches. Y el gobernador de la isla estaba hablando cuando yo partí, y dijo sobre el gran impacto que tuve en las personas. Y dijo que había una cosa, que yo nunca había pedido dinero.
Yo nunca he tomado una ofrenda en mi vida, nunca lo he hecho en mi vida. Pero los diezmos, y cosas, que la gente me da… Yo ni siquiera les pido cuando voy a ultramar que paguen mi viaje.
4 Yo tomó sus diezmos y me pago el viaje. Y luego, yo sé entonces que se ha gastado para el Reino de Dios. Cuando tenga que responder en el día del Juicio, podré decir con un corazón verdadero que hice con él todo lo mejor que sabía hacer. Y de la misma manera irán estas ofrendas aquí. Gracias, y por todo lo que han hecho esta noche.
Yo le llamo al hombre “Gran Mike”. Él es uno de los ujieres aquí. Él me dijo que una de las hermanas fue tan amable en hornearme un pastel. No he comido en todo el día; va a estar muy bien después que el servicio termine. Mis más sinceras gracias; desearía poder invitarlos a todos a salir, pero me temo que no habría suficiente de ello. Pero afectuosamente les doy las gracias, y las pequeñas cosas que Uds. hacen, y lo transfieren a las personas, y lo mandan… Nosotros apreciamos eso con todo el corazón. Mi esposa y yo, y los niños que están esta noche aquí en la iglesia ciertamente lo apreciamos con todo nuestro corazón.
5 Y estando con el Hermano duPlessis y su mensaje tan sobresaliente y la manera en la que trae las Escrituras, estoy seguro que todos Uds. lo están apreciando, al Hermano DuPlessis, quien estará con nosotros la siguiente semana.
Mi muchacho está aquí… yo les llamó muchachos. Son artistas de las cintas. Y ellos venden los libros. Ahora, esos libros los compramos; no son nuestros. Nosotros compramos esos libros por cuarenta centavos, y luego los acarreamos, y los vendemos a la gente solamente para que el mensaje salga. La Sra. Lindsay imprime ese libro. Y los muchachos graban las cintas. Estos dos muchachos, el Sr. Mercier y el Sr. Goad son unos buenos muchachos. Han estado conmigo ya por un tiempo. Uno de ellos era católico; el otro creo que no pertenecía a ninguna iglesia.
6 Y allá en Indiana en donde llevé a cabo una gran reunión, estos muchachos se sentaron y vieron el discernimiento, así que dijeron: “Eso es fraude; eso solo es falso; es un engaño; es todo lo que puede ser”. Así que dijeron: “Vamos a exponer a ese tipo”. Así que se convirtieron en pequeños FBI. El Sr. Mercier era un cantinero. El Sr. Goad era un instalador de calefacción, creo, o un ingeniero.
Así que se juntaron y formaron un pequeño FBI, y se dejaron crecer una barba larga, y vinieron a mi casa, y lograron pasar diciendo: “Sr. Branham, somos evangelistas. Vamos de camino hacia el Sur”.
Yo dije: “Eso está bien, me da gusto conocerlos muchachos, y demás”.
En lugar de hacer aquello, se fueron a la ciudad, consiguieron una habitación, y rentaron esta habitación, y fueron alrededor preguntándole a las personas si las visiones eran reales. Lo estaban llevando a cabo con mucha técnica. Así que ellos… Después de quedarse un par de semanas, regresaron. Dijeron: “Hemos regresado de nuevo de nuestro viaje del Sur; solamente vamos de paso”, el Sr. Mercier con una gran barba larga.
7 Pero sucedió que de casualidad llegaron en el momento equivocado; el Ángel del Señor estaba en el cuarto. Así que fue dicho: “Sr. Mercier, ¿Por qué trataron de llamarse con otro nombre, Ud. y el Sr. Goad? Y simplemente los arrojo completamente al suelo.
Los he llamado mis estudiantes desde entonces. E inmediatamente después, empezaron a ir a las reuniones. Y ellos querían algo que pudieran hacer durante la reunión. Yo no tenía mucho por hacer, porque nunca he dejado que mi campaña llegue al punto en donde no pueda asistir a las iglesias más pequeñas, a la gente más humilde. Acabo de tener un avivamiento en una iglesia que tenía veinte personas. Ahora, si tuviera que pagar una gran cantidad, no pudiera hacer eso. Pero no quiero que llegue a ese punto. Siempre he dicho: “Yo nunca quiero ser grande; quiero ser honesto”.
Esta viene siendo la número 610 de 1170 cintas disponibles. Así que yo… Estos muchachos graban las cintas en las reuniones, y las venden casi al mismo precio que cuesta la cinta, solamente para que la gente obtenga el mensaje. Ellos tienen estas cintas, y están en los libreros. Y Uds. estarán… Tenemos cientos de cientos de mensajes predicados alrededor del mundo. Y si Ud. está interesado en las cintas, o demás, o en los discos (los tienen también en discos), puede conseguirlos en la concesión de libros.
El Señor les bendiga grandemente. Oren por mi ahora, por el día de mañana, para que pueda descansar.
8 El Hermano David acaba de leer una Escritura maravillosa aquí, y quiero tomar como texto las últimas palabras, o las últimas palabras del versículo 9.
¿Qué escuchas, Elías?
Ahora, inclinemos nuestros rostros para una palabra de oración.
9 Dios eterno, te damos las gracias en esta noche mientras nos dirigimos a Ti como el Único eternal por todo lo que Tú has hecho por nosotros. Es verdad que nuestros corazones se quedan asombrados cuando vemos el gran trabajo de Tu poder, el ver más allá de cualquier sombra de duda, que nosotros, en esta noche como Cristianos tenemos la única religión de todas las religiones del mundo que pueden probar que su Fundador está vivo.
Y estamos tan contentos en esta noche, Señor, por esto, porque nos da la perfecta seguridad y ese descanso para nuestras almas, de que cada palabra que Él prometió, Él aún está vivo para cumplirla. Y Él sí lo hace. Y estamos agradecidos por esto, de que Tu vengas desde la gloria entre gente humilde como lo somos, porque es Tu gracia y Tu amor para con nosotros.
10 Y oraremos esta noche, Señor, que hemos reservado esta noche aparte para llamar una línea de oración para los enfermos y necesitados. Permite que no quede ni una sola persona débil en nuestros medios cuando finalice el servicio. Permite que sea en gran medida, abundantemente, sobre todo lo que podamos pensar. Concédelo, Señor. Bendice esta iglesia, este Templo Angelus, que la lealtad y el trabajo de una pequeña mujer, sirviendo estableció este memorial de su amor para Ti…
Dios, bendice a su pastor, a su querido hijo el Hermano Rolph, y su linda esposa, y a todos los maestros, y pastores de esta gran obra, sus misioneros en el campo, y todo lo que esté conectado con él, Señor, y eso incluye a toda la Iglesia entera del Dios vivo.
Bendícenos, Señor, y que podamos tener tal derramamiento del Espíritu en la semana entrante, que cientos de preciosas almas puedan encontrar su posición en el Calvario. Concédelo, Señor. Fortalece nuestras voces, y bendice a nuestro Hermano duPlessis y… y también a los otros, que están ayudando, a los cantantes, y todo lo que esté conectado con ello; porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
11 Solo por un corto espacio de tiempo quiero llamar su atención ahora a las tres fases en la Escritura que acaba de ser leída. Una de ellas la llamaré, El Monte Carmelo, la siguiente, el árbol de enebro, y la siguiente, la cueva.
Elías acababa de tener un gran día ante Él, y Dios había estado preparando a Elías.
12 Y mientras estaba parado detrás de la cortina esta noche, escuchando a mi Hermano tan competente David duPlessis hablando sobre lo que significa un ministerio de lo sobrenatural… Nadie sabe al menos que le toque ir con ello, lo que significa. Y muchas veces la gente ha pensado que yo… que soy alguien que me gusta estar solo, porque yo no… yo no estoy entre la gente. No es porque no me guste la gente; yo amo a la gente, pero no puedo ser un siervo de Dios y ser un siervo de la gente al mismo tiempo. Tengo que mantenerme ante Dios, para así poder servir a Su pueblo.
Y yo creo que ningún ministro del Evangelio tiene negocios, justo antes de entrar al púlpito de estar en reuniones sociales, y grandes cenas, y demás. Él llega al púlpito no apto, sin unción. Yo creo que un ministro debiera de estar en la Gloria Shekinah en la Presencia de Dios antes de salir frente a una audiencia.
Yo soy un gran creyente de la oración, eso es lo que cambia las cosas, la oración.
13 Y se han fijado que una vez que la maldad de la noche se ha apaciguado… Y alguna vez han caminado muy temprano por la mañana después que todos los demonios que… y los bares de carretera… y se ha apaciguado y descansado, toda la maldad se ha aquietado. Entonces uno puede salir muy temprano en la mañana en esa calma y quietud de la mañana, y el rocío ha traído la fragancia de las flores. Es refrescante salir a una atmósfera así.
Y también lo es cuando nosotros hemos salido del cuarto de oración. Qué privilegio ha sido para mí cada noche de entrar a ese cuartito donde la Sra. McPherson, y Paul Rader, y grandes hombres se pararon allí escuchando la canción: “Solo creed, Solo creed, todo es posible”… ¿Saben Uds. quién escribió ese canto? Fue Paul Rader.
Y he pensado al estar allá atrás preguntándome si Paul Rader era… tuvo la inspiración para escribir ese canto, si él sabía que aquel pequeño muchachito sentado a sus pies, que esa sería mi canción tema alrededor del mundo. Nosotros no sabemos lo que estamos haciendo cuando estamos hablando bajo inspiración. No tiene fin; simplemente continúa.
14 Me gusta Longfellow cuando dijo: “Huellas en las arenas del tiempo”.
Huellas que quizás otro,
Mientras navega por el solemne mar de la vida,
Porque después de que me vaya, algún hermano desanimado y naufragado,
Y, viendo, tome ánimo de nuevo.
Y todas las vidas de grandes hombres nos recuerdan,
Que podemos hacer nuestras vidas sublimes,
Al partir, dejar detrás de nosotros,
Huellas en las arenas del tiempo.
15 Me gusta eso. Lo que Ud. hace, alguien más lo está observando.
Y Elías había estado allá arriba en el Monte Carmelo por mucho tiempo. Dios lo había estado alimentando por cuervos. Y finalmente llegó el tiempo cuando Dios estaba preparando a ese hombre para un gran y sobresaliente milagro. Y él juntó a todo Israel, y pensó, seguramente, si podían ver la mano sobrenatural de Dios moverse, ellos creerían que Dios era Dios. Porque la nación estaba contaminada con el descarriado rey Acab y una…una malvada e idólatra Jezabel. Ellos trajeron a la nación bajo idolatría. Y estaban rompiendo el corazón de este siervo de Dios.
Así que Uds. saben, tal como dije la otra noche, gente, más vale que revisemos nuestra experiencia. Porque el Espíritu Santo solamente va a ungir en los últimos días aquellos que gimen y claman por las abominaciones que se llevan a cabo en la ciudad.
16 Hoy en día podemos gritar; podemos vociferar; podemos hablar en lenguas, tener señales y cosas, pero en dónde está esa sinceridad tan sincera con respecto a la Palabra de Dios y la… la Iglesia de Dios al punto que se entristece nuestro corazón de ver el pecado que está pasando. Y Elías había llegado a todo esto.
Y luego cuando él llamó a que se juntara Israel, y les hizo un reto: “Dejen que el Dios que sea sobrenatural, dejen Aquel que pueda mostrarse Así Mismo vivo, que Él sea Dios. Si todas sus teologías”, les estaba diciendo: “si Baal es dios, si él puede responder, dejen que responda. Dejen que el Dios que responda, dejen que el Dios que guarda Su Palabra sea Dios”.
Si acaso ese no es un reto para el mundo otra vez en esta noche: “Que el Dios que guarda Su Palabra sea Dios”.
17 ¿Entonces qué sucedió? Él los llamo a juntarse y el Dios del cielo respondió con una señal sobrenatural para Israel de que Él todavía era el Dios que podía responder con fuego. Y Él hizo precisamente lo que siempre había hecho, contestar la oración, guardar Su Palabra.
Y después de todo esto, todavía no era suficiente. Y el pequeño viejo Elías no sabía qué hacer, así que él corrió al árbol de enebro. Estoy contento de que exista un enebro. Toda la gente de Dios necesita ir a ese árbol de enebro. Es un lugar en donde estuvo él tan desanimado que no sabía qué hacer. Así que corrió y se puso abajo del árbol de enebro. Muchos de nosotros nos sentimos con ganas de ir allá.
Y hoy día, cuando vemos las instituciones llenas con gente de Dios, ataques nerviosos, tensión, oh, nos hace a todos querer correr bajo el árbol de enebro.
18 Yo pienso que lo pudiéramos expresar como aquella dama anciana de color lo dijo allá en el Sur cuando fue atropellada por un automóvil. Un carro la golpeó, y le preguntaron si quería demandar por daños. Ella dijo: “Qué terrible, no, hijo. Yo no necesito daños; necesito reparación”.
Y de esa manera pienso que la iglesia esta noche necesita reparación, un lugar bajo el árbol de enebro para que podamos estar solos. El profeta en ese gran día, que tan decepcionado estaba, de que había hecho exactamente lo que Dios le dijo que hiciera, y él pensó, de seguro si Él hizo eso, la gente lo creerá. Pero vino a darse cuenta que todos los milagros que Dios le dijo que hiciera, él los hizo, y todavía Jezabel, no solamente lo rechazó, pero ella dijo que pararía su campaña. Él ya no podría llevar a cabo más de esas campañas, ella le cortaría la cabeza si lo hacía.
Vean que cuando el diablo toma control de una persona, él simplemente la hace horrible. Y él pensó que las señales y maravillas de un Dios vivo serían suficientes, pero no fue así.
19 Así que su pobre corazón estaba roto, y el corrió al árbol de enebro para refugiarse. Y se quedo allá, y puedo verlo dejando a su siervo muchas millas atrás y simplemente se fue solo bajo el árbol. Todos nosotros tenemos un lugarcito al que vamos cuando nos metemos en esos problemas.
Yo tengo una pequeña cueva a la que voy donde el FBI no podría encontrarme, me quedo allí dentro por dos o tres días, tengo que caminar por un riachuelo, subir una pequeña colina, atravesar un ramal, ir por debajo de un árbol, y entrar a la cueva. Y siempre hay un lugar a donde podemos retirarnos y entrar otra vez en la Presencia de Dios.
20 Y yo creo, amigos, que ningún hombre tiene el derecho de profesar la Cristiandad como Cristiano, hasta que encuentre ese lugar de retiro. Pudiera llegar el tiempo cuando los hombres que están entrenados conforme al mundo, que no han sido enviados divinamente, muy posible que puedan explicar todo lo sobrenatural alejándose de la Biblia. Pudieran ser capaces de satisfacer la mente carnal que no conoce a Dios, diciendo que los días de los milagros han pasado, que no hay tal cosa como el Espíritu Santo. Pero si un hombre ha tenido alguna vez una experiencia en donde se ha encontrado con Dios, todos los teólogos del mundo jamás le pudieran quitar esa experiencia de Ud. Usted se ha encontrado con Dios frente a frente, y Ud. sabe de lo que está hablando.
Igual como con Moisés en las arenas sagradas en la parte de atrás del desierto, cuando un hombre alguna vez se encuentra con Dios sobre esas arenas sagradas de ese lugar secreto de retiro, no hay diablos en el infierno que pudieran alguna vez quitarle eso a él. Porque él sabe que ha hablado cara a cara con Dios. Pueden explicar lo que quieran, pero Ud. estaba allí cuando eso sucedió, y Ud. sabe de lo que está hablando.
21 Y Elías sabía que su Dios era real. Así que él lo había traído a un reto, pero luego cuando la gente había rechazado la señal sobrenatural: “Oh, no hay nada en eso. Tal vez el relámpago pudo haber caído…”. Jezabel arrojó sus amenazas, y todo por su grupo. Ellos no querían dejar sus clubes sociales. Y el corazón del pequeño viejo Elías se rompió.
Cualquier ministro sabe lo que es un lunes después de un día duro en domingo. Comparen eso; Uds. esposas de predicadores saben cómo se encuentra su esposo en un lunes por la mañana después de haber predicado duro dos o tres veces el domingo. Él se encuentra todo desgastado.
¿Qué piensan del pobre pequeño viejo Elías? Allí estaba él, nadie para confortarlo, y él se detuvo bajo este árbol de enebro. Y se arrodilló, y miró hacia Dios y dijo: “Señor estoy tan cansado y tan agotado. ¿Por qué no tomas mi vida y me dejas ir? Todos mis padres se fueron, así que déjame ir”.
22 Cuando los hombres se ocupan en lo sobrenatural, que se quedan en la Presencia de Dios, y cuando ven el programa de Dios ser rechazado, y lo predican, y hacen lo mejor que pueden, y hacen todo lo que Dios les indica hacer, y aún así ellos se apartan de ello, es desgarrador. Dios todopoderoso ha hecho lo suficiente aquí en el Templo Angelus esta última semana, al punto que tuvo a Los Ángeles encendido. Con razón Él dijo: “Será más tolerable para Sodoma y Gomorra en el día del Juicio”.
Y el pobrecito hombre, delgado, acostado allí y su cabello gris colgándole a los hombres… Dios dijo: “Mi siervo necesita un descanso”. La misericordia de Dios para con su siervo, Él solamente lo recostó sobre un montón de maleza y él se durmió.
Me puedo imaginar que había diez mil Ángeles vigilando su sueño. Hay una seguridad que el creyente tiene, aunque todo el mundo lo rechace, sin embargo Dios lo ama. El mundo les pudiera llamar santos-rodadores; les pudiera llamar fanáticos; pero si Ud. se mantiene verdadero a Dios hay una cosa segura: Dios le ama, y Sus Ángeles acampan alrededor de los que le temen.
23 Me puedo imaginar que en cada rama, por todo alrededor, había una multitud de Ángeles. Y Dios descendió, y Él dijo: “Mi pobre pequeño y cansado siervo. Está tan nervioso y despedazado, él no sabe qué hacer. Quiero escoger al Ángel que está aquí que tiene las manos más suaves. No lo vayas a asustar; ve y toca su frente cuidadosamente. Y quiero al mejor cocinero entre ustedes, y ve para allá, y toma todas las vitaminas que puedas encontrar, y colócalas en esta harina de maíz. El mundo lo ha rechazado, pero yo lo voy a tratar bien”. ¡Aleluya! Eso significa: “Gloria a Dios”. No se asusten de eso.
“Traigan lo mejor que tenemos; cocínenle una torta de maíz y mándenle un poco de agua”. Y esta mano suave del Ángel fue allá y tocó al pequeño siervo de Dios en la frente.
Recuerden, si han hecho lo mejor que pueden, Dios todavía tiene esos Ángeles a sus órdenes. Él te ama de la misma manera que amaba a Elías.
24 Y él tocó su frente, y Elías se despertó. Y pudiera escucharle decir algo como esto: “El Señor tu Dios que te ama… Haz hecho lo mejor que has podido, Elías. Yo solamente envié esas señales para testimonio, para que en el día del Juicio, ellos tengan que pararse solos. Yo… Tú has hecho exactamente como Yo te dije que hicieras. Yo sé que ahora estas cansado y agotado. Y el Señor Dios, Creador de los Cielos y de la Tierra me ha enviado a Mí para que te alimente con este pan y esta agua.
Elías, frotándose los ojos, levantándose, con sus pequeñas manos frágiles temblando, tomó un pedazo del pan y se lo comió. En ese momento el gran coro Angelical salió, formó una panorámica alrededor de él de esa manera, y comenzó a cantar las canciones, como ninguna madre podría arrullar a su bebé hasta dormir. Dejadlo que duerma de nuevo. El Padre se dio la vuelta y dijo: “Sabes algo, le amo tanto; el viaje es largo. A él todavía le queda mucho por recorrer. Todavía no termino con él. Así que debo de alimentarlo de nuevo”.
Así que Él llamo a los Ángeles, y arrojó otro gran manojo de vitaminas, y cocinó otra torta de maíz, y le mandó una tinaja de agua, y tocó su frente, y lo alimentó de nuevo.
25 Estoy tan contento de que hay un árbol de enebro, cuando llegamos a estar todos desgastados y quebrantados, podemos ir debajo de ese árbol de enebro y encontrar vitaminas espirituales para hacer cualquier tipo de viaje.
Yacía allí mismo. Se levantó sintiéndose un poquito mejor, y siguió por cuarenta días y cuarenta noches. Me imagino si hay un doctor presente escuchando, acaso no les gustaría saber qué tipo de vitaminas usó, que mantendría a un hombre con una torta de maíz y un vaso de agua por cuarenta días y cuarenta noches. Ese es el poder de nuestro Dios.
Después encuentra la cueva muy atrás en el desierto. Y lo primero que pasa, Dios lo encuentra allá atrás. Y Él lo llama, y pasó un grande y poderoso viento que rompía los montes. Y quebraba las peñas y estas caían. Elías solamente se quedo quieto escuchando. Y luego vino un estremecimiento, un terremoto que estremeció la montaña. Pero Elías se mantenía quieto. Y luego vino un fuego; el relámpago alumbró, y Elías se mantenía quieto. Pero luego vino un silbo apacible y delicado que habló, y Elías respondió. Él se cubrió su rostro con su manto y salió.
26 Solamente me pregunto, si nosotros no hemos escuchado demasiados vientos recios, y fuego, y sangre, y todo lo demás, y hemos fallado en escuchar ese silbo apacible y delicado. Me pregunto si hemos visto demasiados dones que no nos han dejado mirar al Dador. Uds. saben, América es propensa al ruido. Es la razón por la cual el rocanrol es tan popular, y tantos otros ruidos.
Ahora, hemos tenido vientos recios; hemos tenido grandes estremecimientos, ¿Pero en dónde está Dios en todo ello? Elías dijo que Él no estaba en ello. ¿Qué fue lo que hicimos con los vientos recios? ¿Qué hemos hecho con todos estos tipos de emociones? ¿A dónde nos ha llevado? Estamos tan denominados que no tenemos compañerismo uno con el otro. ¿Qué es lo que hemos hecho con eso? ¿Está la iglesia mejor? ¿Esta unificada con vientos recios? No, señor. Solamente estará unificada cuando la gente escuché ese silbo apacible y delicado de la voz de Dios.
Allí es en donde estamos fallando, amigos. Cuando Dios aparece en la señal con algo, y se prueba Así Mismo ser Dios; en vez de ir tras el ruido, vayamos tras a Aquel que hace el ruido. Olvidamos al Dador.
27 Pablo dijo: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, nada soy. Y si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo amor, nada soy”.
Vean, somos tan propensos de ir tras los dones en vez de ir al Dador. Cuando Uds. ven señales y maravillas aconteciendo, no se fijen tanto así en las señales, pero vean lo que está detrás de eso. Es ese silbo apacible y delicado que nos habla.
Esa es la razón por la cual no podemos tener avivamientos en América, es porque la gente se va tras los dones en vez del Dador. Eso es lo que le pasa a todo el mundo esta noche. Oh, lo tenemos si quieren grandes multitudes y audiencias, tienen que tener un verdadero atuendo clásico de Hollywood junto con un gran espectáculo. La gente americana quiere entretenimiento. Ellos no quieren el verdadero Evangelio del Señor Jesucristo. Por lo tanto, la radio y la televisión les dará más entretenimiento de lo que la iglesia puede darles, y se quedan en casa. Todos los que salen son los elegidos de Dios que todavía tienen hambre y sed, y están clamando y gimiendo por la cosa verdadera de Dios.
28 Y todo se ve mal cuando nos ponemos a pensar en lo que está haciendo el Señor Dios del Cielo, dando grandes milagros y señales, y luego la gente no le presta atención.
Ellos irán y dirán: Oh, yo lo vi una vez. Oh, yo he estado en las reuniones del Hermano Branham; vi el discernimiento. Yo estuve en la reunión de Oral Roberts y lo vi decir cuántos atenderían la reunión, y no lo hicieron, y demás, y como les dijo lo que iba a suceder. Yo he visto todo eso. He estado con los pentecostales, y escuché el viento recio, y el… el hablar en lenguas. Yo escuché todo eso“. Eso es correcto. ¿Pero qué había detrás de eso?
Allí es donde fallan, cuando no escuchan el silbo apacible y delicado de Dios llamándoles. Allí es en donde yace el problema, es en eso, ciertamente. El mundo puede copiar y… y entretenerlos de más. La iglesia no es un entretenimiento. No se supone que deba entretener. Se supone que debe predicar el nuevo nacimiento que les hará una nueva criatura en Cristo. Pero el mundo está buscando entretenimiento, algunas fiestas sociales, o algo fantástico por el estilo.
29 Ahora, quiero que noten lo que sucedió. No siempre las cosas que hacen más ruido son las cosas grandes. No son las cosas más ruidosas. Un vagón puede ir por el campo; cuando no lleva carga se sacudirá, y traqueteara, y hará mucho ruido, puede regresar por los mismos baches cargado con cosas, y ni siquiera hará un crujido. Pues, está cargado. Lo que la iglesia necesita esta noche es estar cargada, llena con el amor de Dios.
El sol puede sacar millones de galones de agua con menos ruido de lo que nosotros pudiéramos bombear un vaso lleno con una bomba. Eso es correcto. Los cielos pueden rosear la brisa sobre la tierra con menos ruido de lo que Uds. podrían rociar su patio de enfrente. Ciertamente. ¿Han escuchado alguna vez como dan vuelta los planetas? Las grandes cosas son cosas apacibles.
Observen al Espíritu Santo cuando venga esta noche, que tan quieto se pone todo. Pero nosotros vamos tras sensaciones, corriendo tras pequeñas cositas, fallando en escuchar esa voz.
30 ¿Alguna vez han escuchado el amanecer? No, nunca han escuchado el amanecer, y sin embargo ahuyenta toda la oscuridad. Si nosotros solamente escucháramos esa voz de Él que nos habla detrás de estas cosas, habría compañerismo entre las iglesias. Metodistas, bautistas, protestantes, católicos, y todos juntos por en medio de los muros de separación, y tendríamos amor fraternal.
El Templo Angelus estaría esta noche lleno hasta el techo, estarían parados allá afuera en el patio en algún lugar si tan solo pudiéramos escuchar la Voz de Dios hablando detrás de la cosa. Recuerden que esas cosas salieron primero. La voz habló a lo último. Fue la última cosa.
Hemos tenido vientos recios, y trueno, y todo lo demás. Pero la hora viene ahora cuando la voz de Dios hablará. Y Él prueba que es Él. Fue Él que envió el trueno. Y ellos se fueron tras el trueno en lugar de escuchar la voz. Él envió el viento, pero ellos se fueron tras el viento en lugar de la voz.
31 ¿Saben algo? No es la pequeña ola del estanque que hace mucho ruido la que refleja las estrellas del cielo. Es el pequeño estanque profundo, sólido, quieto, que refleja las estrellas. Todas estas cosas son la manera en que Dios lo hace.
Me pregunto en esta noche si nosotros no nos hemos ido demasiado tras este… este ruido, que hemos puesto mucho interés en eso, hasta el punto que nos olvidamos de esa pequeña vocecita. Ud. dice: “¿Qué está tratando de decir, Hermano Branham?”.
Recibí una carta tras otra en esta semana, en donde la gente me escribió diciendo: “He venido al Templo Angelus, pensando que escucharía a un siervo de Dios. Pues, tú todavía eres un bautista. Pues, estas tan muerto como ellos. Tú no tienes el Espíritu. Tu eres tan formal como el resto de los bautistas”.
32 Escuche, hermano, Ud. pudiera tener mucho ruido, pero me preguntó qué tanto Espíritu está detrás de eso, eso es lo que me estoy preguntando. No es el ruido que hace al espíritu. Yo he visto a gente que puede saltar, correr, y gritar, y… y tocar en bandas, y correr de arriba abajo en la plataforma, y no tener suficiente fe verdadera para detener un dolor de muela. Eso es correcto.
Es ese silbo apacible y delicado de la voz de Dios que opera el poder de Dios, que hace que las cosas sean reales y que trae Vida a la iglesia. De eso estoy hablando. No es el ruido lo que cuenta; es la vindicación, el Espíritu de Dios que hace la diferencia. Es estar aquí cada noche ejecutando señales, y maravillas, y milagros entre la gente. Es la verdad.
Yo no veo como es que la gente pentecostal, quienes reclaman haber besado la copa de oro de las bendiciones de Jesucristo, que casi no pueden quedarse quietos cuando el Espíritu Santo se está moviendo en tales cosas. Pero es porque no tiene un ruido por detrás. El ruido salió primero, luego el silbo apacible y delicado vino. Hemos tenido esos tiempos; todo fue a la manera de Dios.
33 Dios estaba llamando la atención de Elías. Y Elías representa a la iglesia. Él estaba haciendo que prestara atención. Pero ahora cuando llega el tiempo para escuchar hablar esa voz, ese algo en nuestro corazón, nosotros lo vemos y nos preguntamos entonces: “¿De qué se trata todo eso?”.
Hace un tiempo vi una pintura en Alemania llamada: “La Pintura de la Nube”. Se miraba horrible al verla. Parecía un gran desastre de nubes todas amontonadas, y… y se miraba una cosa horrible. Pero a medida que se acercaba, mientras más se acercaba uno podía darse cuenta que no eran nubes. Eran alas de Ángeles batiendo una con otra, regocijándose, alabando a Dios.
Y Uds. han visto las experiencias pentecostales, y Uds. las han visto de lejos, y dicen: “Oh, escuchen eso, y todo esto, y los truenos, y vientos recios”. Pero si Uds. tan solo se acercaran, si entraran en ello, se darían cuenta, entre más cerca llegan más real llega a ser, y ese silbo apacible y delicado de la voz de Dios trae la parte Angelical de Dios y le habla a Su pueblo. No es tan áspero como pareciera. Es la gloria de Dios, pero Uds. están parados mirándolo de lejos.
Igual como Jezabel, ella no estuvo arriba en el Monte Carmelo cuando sucedió. Ellos vinieron y le dijeron: “Oh, el profeta de Dios ha hecho grandes señales”.
“Le voy a cortar la cabeza”. Ud. no puede pararse lejos y ver algo.
34 Juan Sproule, un amigo mío, tomó a su esposa, y fue de viaje a Alsace Lorraine, Francia. Y el guía los estaba llevando a través de cierto jardín, y él les mostró una estatua del Señor Jesús. Y el Hermano Sproule dijo que estaba viendo la estatua. Él dijo: “¿Qué tendría en mente el escultor? Pues, yo no veo el sufrimiento de Cristo. Yo no veo nada, simplemente se ve como una estatua. ¿Qué significa?”.
Y el guía le dijo a él, dijo: “Sr. Sproule, quizás se encuentra criticando la estatua”.
Dijo: “Lo estoy”. Dijo: “Yo no sé lo que el escultor tenía en mente”.
Él dijo: “La cuestión es, uno tiene que saber lo que el escultor tenía en mente, antes de poder ver lo que él estaba tratando de hacer”.
Él dijo: “Ahora, venga para acá”.
Y él fue a los pies de la cruz, y allí había una almohadilla. Él dijo: “Arrodíllese”. Él dijo: “Ahora, voltee para arriba”.
Y el Sr. Sproule dijo que pensó que su corazón se iba a quebrar; allí estaba toda la agonía que Jesús atravesó en la cruz, todo destacado.
Él dijo: “Vea, señor, la estatua fue hecha para bajarse y verla hacia arriba, no verla estando parado”.
35 Bueno, de esa manera es con Pentecostés. Es… Y de esa manera es la Palabra de Dios. De esa manera son las promesas de Dios. No es pararse a lejos y decir: “Oh, no hay nada en ello”. Póngase de rodillas una vez, y voltee para arriba, y verán todo el cuadro diferente. Escucharán que algo les habla por medio de la Palabra que una vez levantaron y dijeron: “Oh, es solo una palabra que fue escrita en papel”.
Uds. pónganse una vez de rodillas y digan: “Señor Dios, ¿Es esta Tu Palabra? ¿Es esta Tu promesa para mí, oh Señor?” Y Uds. sentirán las lágrimas corriendo por los lados de sus mejillas.
Se verá totalmente diferente a lo que se miraba.
36 Si Uds. hicieran eso, los metodistas se mirarían distintos para ustedes bautistas. Y Uds. pentecostales se mirarían distintos al resto de ellos. Uds. todos verían a Dios, si Uds. solamente se bajan y lo respetan, y escucharán la Voz de Dios, y tomarán la Escritura, y tomarán las cosas de Dios a la luz en la que fue intencionada. La Palabra de Dios no es para ser criticada; es para creerse.
Alguien me dijo no hace mucho tiempo, dijo: “Hermano Branham, Jesús dijo: Mayores que estas haréis”. Dijo: “De seguro, mayor es predicar el Evangelio”.
Jesús dijo: “Estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis. Estas obras que Yo hago, vosotros también las haréis”, las mismas obras, solamente más de ellas. Será en la iglesia universal alrededor del mundo. En donde aquí solamente podía ser en un lugar, eso era en Cristo. Pero cuando Cristo está en Su iglesia, las mismas obras que Él hizo se estarán llevando a cabo completamente alrededor del mundo, todo el tiempo.
37 Lo que fallamos en ver es en escuchar ese silbo suave y apacible que nos habla, entonces arropémonos en Su justicia, y salgamos diciendo: “Señor Dios, ¿me hablaste a mí? ¿Significa que es para mí, oh, Señor? Estoy aquí en esta noche; estoy enfermo; estoy en necesidad. Oh, si solamente me hubiera parado en el Monte Carmelo y visto a Elías, después de todo el ayuno y la oración, trayendo el fuego del cielo, bajando una señal del cielo y probando que Tu todavía eras Dios, el Dios que estuvo con los jóvenes hebreos en el horno ardiente. El Dios que estuvo en la zarza ardiendo con Moisés, el mismo Dios que estuvo aquí en el Monte Carmelo. Si yo pudiera verte hacer eso, o hacer aquello como Tu lo hiciste cuando fuiste manifestado en carne aquí en la Tierra, yo te adoraría con todo mi corazón”. Entonces Ud. escuchara a Dios hablándole cuando haga eso.
Inclinemos nuestros rostros. [Un mensaje en lenguas e interpretación es dada. Trad.]
38 Gracias al Señor. Ahora, a la audiencia a través de la radio, posiblemente no escucharon eso. Fue el hablar en lenguas y una interpretación de lenguas. Ese es un don que pertenece a la iglesia. Dios mismo lo colocó en la iglesia. Fue después que el mensaje se dio justo en orden, no mientras el mensaje estaba siendo dado. El Espíritu de los profetas se sujeta a los profetas. Ahora, vino justamente en orden, y llamó a la iglesia al arrepentimiento y de avanzar con Dios. Que el Señor les bendiga.
39 Señor Jesús, te damos las gracias por estas cosas, estas manifestaciones. Y permite que la gente pueda ver esta noche, que Tú eres Dios que sana al enfermo. Tú eres un Dios que conoce el secreto del corazón. Tú eres el Dios de Pentecostés. Tú eres el Dios de Elías. Tú eres el Dios de Moisés. Tú eres el Dios que vendrá un día, y te revelarás Tu Mismo en nosotros, y nos llevara arriba a la gloria. Te damos gracias por Tu Presencia, y por Tus Palabras de confort para nosotros, y por la advertencia para que nos arrepintamos. Yo oro, Señor Dios, que Tu concedas que todas estas cosas sean cumplidas en el Nombre del Señor Jesús.
Ahora, Padre, mientras la línea de oración se formará en unos minutos, yo no sé que habrá en esa línea de oración, pero Tú si lo sabes. Y oro que Tú hagas cosas esta noche que la gente pueda mantenerse, y observar, y escuchar ese silbo suave y apacible de la voz de Dios. Y cuando ellos vean que Tu Espíritu empieza a moverse entre la gente, que ellos puedan estar felices y que se regocijen, y que acepten a Jesús como su Salvador y Sanador; porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
40 Ahora, estas últimas cinco, cuatro, o cinco noches, no hemos repartido ninguna tarjeta de oración, solamente dejen que el Espíritu Santo se mueva en la audiencia llamando a las personas y haciendo las cosas que Él desee hacer. Y la otra tarde sola en una ocasión, algo extraño sucedió la tarde pasada, y nunca antes había pasado en el Templo. Hubo… Es solamente un don al cual uno se humilla así mismo, o se relaja ante Dios, y Él usa tu habla. Dios no tiene más voz que la tuya y la mía. Él… Nuestras manos son Sus manos. Si únicamente podemos estar tan som… sometidos al Espíritu al punto que pueda usar nuestra voz, y usar nuestras manos, y usar nuestros ojos…
Ahora, Ud. no tiene que hacer estas cosas, Dios solamente puso esas cosas en la iglesia para que todo aquel… Son señales para que la gente pueda conocer que Dios todavía está vivo. Es Jesús el Hijo de Dios obrando a través de Su cuerpo que Él ha redimido. Nosotros no somos dignos, ciertamente que no, pero Él es digno. Y no nos toca a nosotros decir si este es digno o aquel no es digno. Es de Dios el escoger esas cosas.
Ahora, la tarde pasada no podía hacer que la gente me entendiera en la parte de atrás de la audiencia, y si se les estaba llamando. Y luego solamente le pedía al Señor, y Él los llamaba por nombre. Y llego a una pequeña mujer que estaba sufriendo con algo; no me acuerdo. Y cuando el Espíritu Santo habló, y la llamó a ella, le dijo cual era su problema, entonces ella nunca respondió.
Y luego en unos cuantos momentos escuché mi propia voz hablar en otro lenguaje. Y vine a darme cuenta, que la pequeña mujer era finlandesa; ella era de Finlandia. Y el Espíritu Santo la llamó por su nombre, y le dijo a ella todo al respecto, y le dijo que alabara a Dios. Yo no sé nada de finlandés. Fue el Espíritu Santo llamando a la mujer, teniendo cuidado de que no quedará fuera, Él puede hablar todo lenguaje.
41 En el día de Pentecostés cada lenguaje bajo el cielo estuvo reunido allí. Y Dios habló en cada dialecto que había bajo los cielos. Y si nosotros tan solo nos sometemos a nosotros mismos… Ahora, eso es… ¿Quién pudiera criticar que eso no fue Pentecostés?
Cuando el Espíritu Santo aquí… Yo ni siquiera sé el inglés. Soy kentukiano. Yo… ni siquiera sé buen inglés. Pero cuando el Espíritu Santo tomó control, habló finlandés, y llamó a la mujer, y de su problema, y le dijo que alabara a Dios en finlandés. De casualidad había personas allí que podían entenderlo, y traducirlo, y vinieron a mí esta mañana, diciéndome de una pequeña mujer que se levantó moviendo sus manos y alabando a Dios. Eso es gracia soberana.
Eso debería hacer que cada persona enferma aquí se aferrará a Cristo. Eso debería hacer que cada lisiado se pusiera de pie, y creyera al Señor Jesús. Escuchen por esa voz.
42 Ahora, esta noche la gente americana ha sido enseñada sobre la imposición de manos. Esa es una costumbre judía, nunca lo fue para los gentiles. Pero se nos ha sido enseñado eso. Lo que se les ha enseñado, es lo que Uds. creen.
Jairo dijo: “Mi hija está a la muerte, ven y pon Tus manos en ella”. Esa es la tradición de los ancianos. Ella vivió.
Pero el romano, el gentil dijo: “No soy digno que entres debajo de mi tejado; mas di la Palabra y mi siervo vivirá”.
Y Él se volteó y admiró a ese romano, dijo: “No he visto fe como esa en Israel”.
Yo no sé porque es que mi ministerio no tiene un buen recibimiento en América como lo tiene en el extranjero. Yo simplemente… tiene que ser la referencia de las iglesias y demás. Simplemente pareciera que no tengo administradores de campaña, y no tengo mucha cooperación de otros, y alguien que vaya a todos lados haciendo que cientos de iglesias cooperen, y que traigan grandes cantantes, y así sucesivamente. No deseo eso. Ese no es mí… Yo creo que el ministerio es para los elegidos, para aquellos que quieren escuchar.
43 El otro día estuvimos en ultramar, en Kingston, Jamaica; ellos no sabían que vendríamos hasta el martes por la tarde. El viernes por la tarde estábamos allí; la primera noche había cerca de cinco mil; la segunda noche como quince mil; la tercera como treinta mil y algo; y quince mil vinieron a Cristo de una sola vez. Y yo llamé a unas personas a la plataforma, y el Señor empezó a revelarles. Tan pronto como eso sucedió, a lo lejos a través de todo lo ancho de la audiencia había miles de miles sentados, ellos se levantaron de esos pequeños y viejos catres, y camillas, y de carretas con ruedas en que los empujaban. Y uno podía llenar buses con ellos, o cargas de camiones en el suelo esperando ser recogidos, por diez minutos de oración. Ellos lo creyeron.
Nos fuimos directamente a Puerto Rico, y la misma cosa se repitió de nuevo. Y cuando golpea a América, es diferente. ¿Por qué? Me pregunto. Y en Sudáfrica, en Durban, en Sudáfrica… [Espacio en blanco en la cinta. Trad.]
44 El Hermano DuPlessis aquí en este país, en Durban en donde tuvimos a miles de personas reunidas; cuando cinco personas vinieron al altar arriba de la plataforma para que se orara por ellos, y el Espíritu Santo les reveló cosas como esas, yo hice una oración, y ellos estimaron que veinticinco mil sanidades sobresalientes ocurrieron: veinticinco mil. Ellos llevaron siete car… buses llenos, o… o camiones llenos de muletas, y palos tirados en el terreno donde los habían dejado. Y treinta mil rindieron su corazón a Jesús en una sola ocasión. ¿Por qué no podemos nosotros americanos creer de esa manera?
Saben algo, digo esto con reverencia, no a la gente que está aquí, para nada, mi voz está saliendo a través de la radio, pero América está consumida por el fuego. Ha sido barrida, y espigada, y deslizada, y acabada, y jalada, y así sucesivamente al punto que únicamente está casi lista ahora para el juicio. Eso es correcto. La siguiente cosa es el juicio; y lo vamos a recibir; solo recuerden eso.
45 Esta noche, estaremos llamando las tarjetas de oración para orar por ellas. No habrá línea de discernimiento; es solamente una línea para orar por los enfermos. Y yo creo… ¿Qué tarjetas de oración repartieron? ¿Qué tarjetas de oración repartieron hoy? Las Cs, muy bien, las tarjetas de oración C son las que estaremos llamando entonces. Muy bien, hay como cien, me supongo. Normalmente ellos repartes como cien.
¿Y quién tiene la tarjeta C número 1, levante su mano? Una mujer sentada atrás aquí por el pasillo de en medio. Venga si puede, venga hasta aquí. Números 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, permitan que vengan primero y que se formen de este lado ahora. Y serán enviados al corredor si se forman todos.
Y para la audiencia a través de la radio, me hubiera gustado que hubieran estado aquí en esta noche en este hermoso Templo Angelus para que hubieran visto esta enorme multitud reunida aquí. Están sentados en el piso principal, y sentados en el primer balcón, casi todo lleno. La gente está dispuesta, ansiosa, esperando que algo suceda. Frente a mí está gente en sillas de ruedas, en catres, y demás, esperando el movimiento del Espíritu.
46 Desearía tan solo que pudieran estar aquí viendo esto. Están esperando con una gran anticipación. Y tan cierto como el Dios del Cielo vive y reina en esta noche, y si ellos tan solo pudieran escuchar la voz de Dios, no quedaría ni una persona débil en nuestros medios en pocos minutos, si tan solo lo pudieran creer.
Muy bien, estamos llamando a la línea de oración ahora del 1 al 10, del 10 al 20, tarjetas de oración con C como en California, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, tomen su lugar. Muy bien. Mientras van llegando, del 20 al 50 tomen su lugar, 20, 30, 40, 50, solamente posiciónense ahora en la línea. Algunos de Uds. le será más fácil si salen por la puerta que está enfrente del pasillo, denle la vuelta, y vengan por el lado, creo que podrán alinearse mucho mejor.
Y para aquellos que no se pueden mover, Uds. solamente enséñenle su tarjeta al ujier, y cuando su número sea llamado, será traído hasta acá a la plataforma para que se ore por Ud.
47 ¿Están esperando que algo acontezca? ¿Están esperando el movimiento de… la agitación del agua? ¿Qué hacía el agua cuando era agitada? Era una señal que el Ángel del Señor estaba en el agua. ¿Es eso correcto? Era una señal sobrenatural para mostrar la… que la corriente del agua había cambiado.
El agua agitada es cuando la corriente va para un lado, y el soplar del viento la manda para el otro lado. Esa es agua agitada. Y cuando vemos agua agitada, sabemos que tiene que haber algo que está haciendo que el agua corra distinto a su corriente.
48 Bajo ese porche en donde salían estos grandes chorros, y las aguas fluían por todo el estanque de ovejas, bajando, ahora, la gente permanecía allí por multitudes. Y ellos no solamente esperaban allí una noche, dos noches, tres noches, ellos esperaban por meses y años. Algunos de ellos esperaban allí año tras año, esperando que el agua fuera agitada. Y la primera vez que alguien se paró allí con suficiente fe para sanar, jaló virtud del Ángel del agua. Y ellos tenían que esperar por otra estación. En que estación sucedía yo no lo sé, tal vez en semanas. Pero ellos esperaron pacientemente a que llegara al agua.
Y tal como nos lo cuentan los historiadores, ellos se apuñalaban unos a otros tratando de llegar al agua para ver quien llegaría primero a probar su fe con el Ángel del Señor. Dios en todas las edades, en todos los tiempos, siempre ha tenido un camino para sanidad Divina, siempre. Muy allá en el Viejo Testamento, por todo el Nuevo Testamento, a través de la nueva edad, hasta este tiempo presente Dios ha tenido una fuente abierta para aquellos que pueden creer para sanidad Divina.
Muy bien, del 50 al 60, pónganse de pie por favor, C-50 al 60. Tomen su lugar de este lado. Creo que tal vez hay un cuartito aquí por donde pudieran pasar ahora, y simplemente avanzar para atrás, o si prefieren salir y dar la vuelta, los ujieres allá los… los formaran.
49 Ahora, mientras que los 60 y los 70, hasta 74, permitan que se formen, y empiecen por… la hilera. Ahora bien, si no se pueden mover, bueno, entonces solamente enséñenle a alguien su tarjeta de oración, y los ujieres los traerán a la plataforma cuando su número sea llamado. Ellos lo atenderán cuando los tengan a todos formados. Esa es la forma en que los formamos, para así darnos cuenta que tenemos a todos los llamados en la línea. ¿Cuántos no tienen tarjeta de oración, y quieren que Dios los sane, en alguna parte? Solamente levanten su mano.
¿Han notado los días que han pasado de esta última semana como el Espíritu Santo va allá arriba a los balcones por todo alrededor de los dos lados, y por todo el edificio? Y ni siquiera una vez ha fallado. Si eso es correcto en la audiencia que está aquí diga: “Amén”. [La congregación dice: “Amén” Trad.] Perfectamente cada vez, porque es su fe que lo hace. Su fe es que los sana.
Uds. conocen a la mujer que tocó Su manto; Él dijo: “Tu fe te ha salvado”. ¿Notaron eso? S-a-l-v-a-d-o, te ha salvado. La palabra griega allí creo que es “Sozo”. ¿Es eso correcto? Tu… tu fe te ha salvado, simplemente ser salvado físicamente es igual a ser salvado espiritualmente.
50 Cada vez que es traducida la palabra salvado en la Biblia es Sozo lo cual significa “salvado”, salvado físicamente, salvado espiritualmente, la misma palabra todo el tiempo: “Tu fe te ha salvado”, salvado de la enfermedad, salvado de la muerte, salvado de la tumba, salvado de una tumba prematura, sí y salvado del infierno del diablo, salvado para el Reino de Dios, seguro.
Muy bien, del 75 al 100 ahora pueden tomar su lugar. C-75 al 100. Ahora, vayan por este lado y den vuelta por un lado del pasillo, porque ahora aquí ya está todo lleno, todo hasta la puerta. Y reverentemente tomen su lugar, y los ujieres los acomodarán. Y daremos inicio con la línea de oración en unos cuantos momentos. Tan pronto nosotros… algo que cause conmoción, no queremos perder nada del Espíritu Santo.
51 Ahora escuchen, cuando Uds. están esperando por el Espíritu Santo, ahora no hay nadie que crea en gritar y regocijarse en el Espíritu más de lo que yo lo creo, porque creo que cualquier cosa que tiene vida tiene emoción. Y si su religión no tiene vida, debería entonces de enterrarla. Esta muerta. Trae emoción.
Pero mientras venimos a Dios, seamos reverentes, quietos, esperando escuchar lo que Él tiene que decirnos. Y luego cuando Él haga algo por nosotros, entonces ese es el tiempo para dejar que la gloria de Dios reine desde nuestros corazones.
Sean reverentes, observen, y si en algún momento de la reunión Uds. sienten que Dios les ha hablado a su corazón mientras la línea de oración está pasando, entonces levanten sus manos y digan: “Gracias, Señor Jesús, por sanarme”.
Dejen… Entonces díganle a alguien sentado a su lado. Por la Sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos vencieron. ¿Es eso correcto? Uds. vencen por medio de la Sangre del Cordero y por la palabra de su testimonio. Si solamente podemos tener fe y creer en el Señor Dios que Él hará estas cosas por nosotros.
52 Ahora, es temprano. No hay necesidad de apurarnos; solamente manténganse reverentes y quietos; en unos quince minutos la línea estará terminada. Y yo creo, si Uds. personas tomarían todo este tiempo, y Uds. a través de la radio, asegúrense de hacer esto, cuando Uds. escuchen que la gente se regocija por su sanidad, y que se oró por los enfermos, entonces Uds. también regocíjense, y acepten a Jesús como su Sanador.
Recuerden, Dios es omnipresente, omnisciente, omnipotente, infinito. El Dios infinito, omnipresente “en todas partes”, omnisciente “lo sabe todo”, “todo poderoso”, omnipotente. Ese es nuestro Dios. Él está con Ud. allí en el hospital de la misma manera como Él lo estaría aquí en la iglesia. Ud. no puede esconder a un santo de su oración.
En una ocasión arrojaron a uno al vientre de una ballena. Y él se fue al fondo del mar con algas alrededor de su cuello, pero Ud. no puede esconder a un santo de su oración. Él se volteó y miró alrededor, miró el vientre de la ballena por todos lados, pero él dijo: “Todo son vanidades ilusorias; una vez más miraré a Tu santo templo, Señor”. Y cuando él empezó a buscar a… hacia el templo…
Cuando Salomón dedicó el templo dijo: “Si Tu pueblo se encuentra en problemas en cualquier lugar, y miraren hacia este santo lugar, e hicieren oración, entonces oirás desde los cielos, Señor, para liberarlos”. Y Jonás creyó esa oración.
53 Y Dios mantuvo con vida a Jonás por tres días y noches en el vientre de esa ballena, de acuerdo a las Escrituras. Y si Dios pudo hacer eso por Jonás en el vientre de una ballena, mirando hacia un… un templo natural, como éste construido por manos humanas, cuanto más puede Él escuchar su oración en esta noche, cuando Uds. miran hacia el templo celestial en donde Jesús está sentado a la diestra de Dios con Su propia Sangre para hacer intercesión en base a su confesión, seguro.
Él fue al foso de los leones a liberar a uno de Sus siervos. Él fue al horno de fuego ardiente para liberar a uno. Seguramente Él irá al hospital en donde está escuchando. Seguramente él irá a esa casita humilde en donde esta postrado esperando. Él vendrá arriba al balcón. Él bajará al suelo. Él vendrá a cualquier parte que esté y lo librará de su pecado o enfermedad, si solamente tienen fe y creen en Él. ¿Podrían hacer eso ahora?
54 Unos cuantos minutos más, ya están en el pasillo ahora formando a la gente por el pasillo, puesto que hay un gran número esperando oración. Me gusta mucho esa canción; tarareémoslo una vez.
La tierna voz del Salvador,
Nos habla conmovida.
Venid al Médico de amor
Que da a los muertos vida.
El tiene toda potestad,
Puede sanar la enfermedad;
Lleno de gracia y de bondad
Es nuestro Jesucristo.
Todos pueden tomar asiento ahora. La línea ha sido formada. Los ujieres han tomado su lugar. Les pido ahora que sean tan reverentes como puedan.
55 Ahora, a Uds. que están parados en la línea, están notando que hay una diferencia en mi ministerio, porque solamente estoy orando, imponiendo las manos en los enfermos, porque eso es lo que me piden Uds. que haga. Si me detuviera con discernimiento por cada uno de la línea, estaría aquí varias noches. Y no podría pararme aquí más que con uno, o do, o tres, estaría tan débil que me tendrían que sacar de la plataforma como normalmente lo hacen.
Ahora, recuerden que si tienen pecado sin confesar en su corazón, los estoy ahora responsabilizando a Uds. Peor que esto les vendrá. Y si tienen pecado que no han confesado, salgan de la línea de oración, y arréglense con Dios, después regresen y métanse de nuevo a la línea. Recuerden, no soy responsable por un don Divino de quitar una maldición que Dios le permitió a Satanás que se los pusiera para traerlos de nuevo a Él. Solamente voy a orar.
56 Y ahora, si se sienten bien en su corazón con Dios, y Uds. sienten que todo está bien, y Uds. tienen derecho, están creyendo que Dios los puede sanar, entonces vengan aquí con reverencia. Y cuando pasen esta plataforma, igual como cuando fueron bautizados, o en cualquier otro orden de la iglesia, bajen de la plataforma regocijándose.
Mis manos no tendrán nada que ver con ello, imponiendo mis manos, al menos que acepten su sanidad de Jesucristo. Esa fue Su orden, que impusieran las manos sobre los enfermos, y estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán.
Ahora, Señor hay una gran anticipación y la gente está esperando. Ahora, el resto del servicio es Tuyo. Oh Señor. Oro que no quede ni una sola persona débil en nuestro medio. Permite que el Espíritu Santo hable a los corazones de la gente esta noche. Que ellos no busquen un gran trueno o algún gran viento recio, pero que puedan escuchar. Es por eso que hablé en esta noche, Padre, para que ellos en lo profundo de su corazón puedan captar la visión de lo que Dios está haciendo. Concédelo, Señor, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
Muy bien, que comience la línea de oración ahora. Solamente vengan uno por uno, y oraremos.
57 ¿Cómo está Ud.? Ahora, solamente manténgase de pie de este lado por un momento, dama. Siendo que Ud. es la primera en la línea. Ahora, para que la audiencia… ¿Cuántos en está audiencia visible nunca han visto el ministerio antes, nunca han visto mi ministerio, levanten sus manos, por favor? Pues hay muchos… muchos cientos de ellos que no lo han visto.
Ahora, si el Señor Jesús estuviera parado al lado de esta mujer… Yo no la conozco; Dios la conoce. ¿Somos desconocidos uno del otro, dama? Si eso es correcto levante su mano, para que la gente lo pueda ver. Nunca nos hemos conocido.
Bueno, ahora si quieren saber si la Biblia todavía vive, aquí está un caso como en San Juan 4: Un hombre y una mujer que se encontraron por primera vez, como cuando Jesús se encontró con la mujer junto al pozo. Él le habló unos cuantos minutos hasta que Él pudo encontrar cual era su problema. ¿Cuántos saben cuál era su problema? Levanten su mano. Seguro, ella estaba viviendo con su sexto marido. Y Jesús le dijo: “Ve, llama a tu marido y ven acá”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
58 Él dijo: “Eso es correcto. Has tenido cinco maridos, y el que ahora tienes no es tu marido”.
Ella dijo: “Señor, paréceme que eres profeta. Ahora, sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos declarará estas cosas, ¿Pero quién eres Tu?”
Él dijo: “Soy Yo, que habla contigo”.
Ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No es éste el Mesías?
Ahora, si Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, y esa era la señal Mesiánica para esa generación, tiene que ser la misma señal Mesiánica para esta generación, o Él es un Mesías diferente. Si eso es verdad digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”. Ed.]
Ahora, para darles a saber que no es un hombre, Dios sabe que yo no conozco a esta mujer; nunca la había visto en mi vida. Pero si el Espíritu Santo viene aquí y prueba que Él todavía es el Mesías usando mis ojos, mis labios, mi boca, y la fe de ella, y mi fe… Hay algo por lo cual ella está aquí. Ella pudiera ser una engañadora, ella pudiera ser Cristiana. Ella pudiera estar aquí por problemas financieros. No sé. Yo nunca… No tengo manera de saberlo. Ella solamente es una mujer que viene aquí en la línea de oración.
59 Pero si el Señor Dios hablare, que ella sea el juez de si es correcto o no, luego, ¿cuántos de Uds. en verdad conocerán que la Presencia de Jesucristo está aquí? Levanten su mano y digan: “Yo lo aceptaré”. Ahora, nosotros dos… Aquí está la Biblia, nunca antes en la vida nos habíamos conocido. Ahora, no estoy diciendo que Él lo hará. Si Él lo hace estaremos agradecidos.
Ahora bien, hermana solo por hablarle un momento, Ud. no tiene que voltear a verme únicamente… usted está… La mujer es Cristiana, porque de ella sale una sensación de amistad. Él espíritu que ella tiene le está dando la bienvenida al Espíritu que está en mí.
Ahora, en otras palabras, allí está una hija de Dios. Yo soy Su hijo, hijo adoptado por Jesucristo. Ella está parada allí necesitando algo. Yo estoy parado aquí para orar por ella. Ahora, si yo pongo mis manos en ella, y digo: “Vaya y sea sanada; Jesucristo la va a sanar”, eso estaría bien.
60 Pero ahora, ¿que si el Espíritu Santo llega aquí, y revela algo que está en la vida pasada de ella, que sabe que yo no sé nada al respecto? Si Él sabe lo que ha sido, Él de cierto sabrá lo que será. Y ella lo juzgará si esta correcto o no. Y luego dependerá de Uds. el creer de donde viene.
Cuando eso fue hecho en los días de la Biblia, la iglesia ortodoxa dijo: “Él es un adivino. Él es Belcebú”. Eso dijeron en sus corazones.
Jesús dijo: “Yo les perdono que digan eso en contra de Mí. Pero un día cuando el Espíritu Santo venga a hacer las misma cosa (Ese es este día); una palabra en contra nunca les será perdonado ni en este mundo ni en el venidero”. Porque ellos llamaron al Espíritu de Dios un adivino o un espíritu malo.
61 La dama parada aquí está muy nerviosa. Y en verdad que está necesitando una operación, porque tiene hemorroides. Y esas hemorroides se están partiendo y sangrando. Eso es correcto, ¿no es así? Si eso es correcto, levante su mano.
Ahora, ¿quién supo eso? Ahora, lo que le haya dicho, ahora ya no lo sé. ¿Ven? Eso no fue… Esa no fue mi voz; fueron mis labios moviéndose, pero algo mas diciéndole algo a ella, ese no fui yo. Ahora, Ud. dice que lo pudo haber adivinado, Hermano Branham. Muy bien, hablemos con ella solo por un momento más, para que la unción del Espíritu pueda entrar al edificio.
Ahora bien, permítanme hablar con ella de nuevo. Sí, allí viene de nuevo. La mujer está consciente de que algo está sucediendo. ¿Alguna vez ha visto la fotografía que el mundo científico tomó, del Ángel del Señor? Eso es lo que está sobre Ud. en este momento. Si la audiencia, la radio, o lo que sea, pudieran ver aquí entre la mujer y yo está esa Luz dando vueltas alrededor.
62 La mujer esté enfrentando una operación; son hemorroides que sangran. Y sigo mirando, una persona anciana sigue apareciendo aquí. Es un hombre; es su papá. Y él tiene una sombra de muerte sobre él. Él se está muriendo de cáncer. Y está en el hospital en una ciudad grande por donde corre un río al lado de la ciudad. Es St. Louis Missouri. ASI DICE EL SEÑOR. ¿Es eso correcto?
Ahora, ¿le creen al Señor? ¿Creen que Dios puede revelarme quién es esta mujer? ¿Les ayudaría en su fe? Ahora, hermana yo no sé si Él lo hará; solamente estoy pidiendo Su gracia. Su primer nombre es Alice. Su apellido es Spade. Eso es exactamente correcto. Regrese a su casa creyendo y recibirá lo que ha pedido en el Nombre del Señor.
Ahora, solamente levantemos nuestras manos y démosle alabanza a Dios. Dios le bendiga, mi hermana; vaya creyendo ahora.
63 Ahora, si no le digo nada a Ud. lo creerá de todas maneras, ¿lo hará? Muy bien, pero el problema de su corazón entonces la dejará, si Ud. se va creyendo. En el Nombre del Señor Jesús que nuestra hermana sea sana.
Ahora, hermana, Ud. se da cuenta que el Espíritu Santo está aquí. Si no le digo ni una cosa, si le digo lo que está mal con Ud. ¿lo creerá? ¿Le hará creer más? Pero ahora, mire, no lo puedo seguir haciendo a través de toda la línea, pero si Ud. cree la diabetes la dejará. ¿Lo creerá? Muy bien, entonces vaya y diga: “Gracias Señor”, y póngase feliz, y créalo con todo su corazón.
64 Muy bien, hermana, si no le digo nada solamente oro por Ud. ¿Lo creerá con todo su corazón? Muy bien, usted esta… Señor Jesús, oro que Tú bendigas esta mujer y la sanes, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Venga hermana. Si no digo ni una palabra, de lo que está mal, Ud. cree que la Presencia de Dios, Aquel por el cual hemos sido ungidos ahora… si pongo mis manos sobre Ud., creerá que el problema en su espalda… Venga, ya fue dicho. ¿Ven? Señor Jesús oro que Tú sanes a nuestra hermana y la restablezcas. Amén.
“Estas señales seguirán a los que creen”.
Venga, hermana, creyendo. ¿Qué piensa de ese tumor, piensa Ud. que la dejará? Siga su camino y diga: “Gracias, Señor Jesús”, y sea sanada.
65 Ud. también, ¿creerá Ud. que el suyo también la dejará? En el Nombre del Señor Jesús, pongo mis manos en mi hermana para su sanidad. Amén.
Crea ahora; en el Nombre de Jesucristo, oro por la sanidad de mi hermana. Amén.
Muy bien, ¿están creyendo por allá? Vean, uno no tiene que decirle a la gente: “Ahora, sean reverentes”, solamente observen; mantengan sus ojos… Escuchen, a través de la radio, la gente está siendo sanada.
Yo los veo cuando… No es que le tengamos que decir a la gente, pero podemos, está bien, pero eso debilita. Y causa que todos quieran hacer eso.
66 Aquí está una mujer parada. Es usted… ¿es esta la persona que sigue? Muy bien, ¿cree Ud. hermana? Somos unos desconocidos uno para el otro, ¿es eso correcto? Yo no la conozco; usted no me conoce a mí. Si eso es correcto, levante su mano para que la audiencia visible lo pueda ver.
Si el Señor Jesús me dice el motivo por el cual Ud. está aquí, o algo, ¿me creerá que soy Su siervo, y se daría cuenta que tiene que estar un poder sobrenatural aquí para saber eso, o de otra manera yo no la sabría? ¿Pensaría Ud. que es un espíritu maligno, o el Espíritu de Cristo de acuerdo a la promesa en la Biblia? El Espíritu de Jesús. Gracias. Entonces recibirá aquello que ha pedido.
La razón por la cual está aquí, Ud. está muy nerviosa; tiene complicaciones. Está toda despedazada; tiene diabetes. Y déjeme decirle; tiene algo en su corazón. Ese es un muchacho, su hijo. ¿Cree que Dios me puede decir lo que está mal con él? Tiene ulceras, y él tiene asma; pero aparte de todo eso es un pecador y no ha sido salvo, y Ud. está orando por su alma. ASI DICE ELSEÑOR. Él… libre. Dios le bendiga. Vaya y recíbalo.
67 ¿Lo cree Ud. hermana? Oh, Señor, yo oro que Tu sanes a nuestra hermana, y la quites de esta muleta en esta noche en el Nombre de Jesús. Amén.
Venga, hermana. ¿Lo cree Ud. hermana? En el Nombre de Jesucristo pongo mis manos sobre Ud., porque está escrito: “Estas señales seguirán a los que creen”. Ahora, créalo.
¿Cree Ud. que el pequeñito será sanado si pongo mis manos sobre él? Entonces tráigalo para acá. Señor, ellos dijeron: “No impidáis que los niños vengan a Mí”. Y yo pongo mis manos sobre este pequeño bebé para su sanidad y de su mamá. En el Nombre de Jesucristo que la enfermedad se aparte. Amén.
68 La Biblia dice: “Estás señales seguirán a los que creen”. ¿Creen Uds. que yo le creo a Él del cual estoy hablando? Estas señales seguirán. En el Nombre de Jesucristo que nuestra hermana sea sanada. Amén.
Venga. ¿Lo creen Uds. mujeres mientras vienen todas juntas que Dios las sanará y las restablecerá? Pongo mis manos sobre Uds. en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, y de acuerdo a Su Palabra y promesa, ustedes sanarán. Amén.
¿Lo cree, señor, mientras trae a este hombre que el hombre será sano? ¿Lo cree para Ud. mismo, por Ud.? Muy bien, acérquense y oremos.
Señor, pongo mis manos sobre este cuerpo débil, y oro que ellos sanen de acuerdo a Tu Palabra, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, señor. Eso está bien, vayan creyendo ahora, hermano. Esa es la manera.
69 El Señor Jesucristo Quien hizo la promesa, le dé a esta mujer su sanidad mientras pongo mis manos sobre ella en el Nombre de Jesús. Amén.
El Señor Dios Quien hizo la promesa, le dé sanidad a esta mujer así como Él lo prometió: “Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Amén. Dios le bendiga, hermana.
El Señor Dios Quien hizo la promesa, que Él confirmé Su promesa, mientras pongo mis manos sobre mi hermano, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Que el poder sanador que fue dado a la iglesia en el día de Pentecostés venga sobre nuestro hermano mientras pongo mis manos sobre él confirmando que yo creo que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Amén
70 ¿Están creyendo? Ahora a través de la radio… mientras oramos por la audiencia de la radio…
Oh, Dios, allá a través de la radio, que el Espíritu Santo venga sobre esa gente allá, y que el enfermo pueda sanar en todas partes. Que puedan oír ahora; la fe viene por el oír. Y que el Evangelio atestigüe de la resurrección de Jesucristo a través de las ondas de éter de esta radio y que sane a todos los que están escuchando que están enfermos. Si están en el bar, en el cuarto de billar, donde quiera que sea, que sean sanados ahora mismo de su pecado y enfermedad, en el Nombre de Jesucristo.
Ahora, continuaremos con la línea de oración.
71 Aquí está otra mujer parada. Somos desconocidos uno para el otro, ¿no es así hermana? ¿Cree que soy Su siervo? ¿Cree que Dios puede decirme cual es su problema? Entonces hará… ¿Le ayudará a creer? ¿Le ayudará ahora a la audiencia? ¿Hará que su…? ¿Le hará creer más en Dios para su sanidad, lo hará? Muy bien, mire para este lado, hermana. ¿Lo cree ahora con todo su corazón? Hay tantos que están orando (¿Ven?) en este momento.
Su problema es nerviosismo extremo; esta toda despedazada. Y luego tiene hinchazón en sus brazos. Esa hinchazón viene de una operación, un operación de cáncer en el hombro. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Eso es verdad. Ahora, si usted va y cree, eso la dejará. Amén.
Venga, hermana. Oh, Señor Dios, concede la sanidad de esta mujer joven mientras pasa por esta línea de oración. Amén.
Señor Dios, mientras la madre pasa por la línea, yo oro que Tú la sanes y la restablezcas, en el Nombre de Jesucristo.
Ahora, no solamente estoy orando yo, pero fíjense, hay cientos de cientos aquí visibles ora… orando, y miles allá a través de la radio. Tiene que suceder, ¿no es así? Y… y la Presencia del Señor Jesús está aquí, nuestro Señor resucitado, nuestro Salvador, nuestro amado Rey…
72 Señor Jesús, oro que Tú sanes a esta mujer, y la restablezcas, mientras pongo mis manos sobre ella, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Venga hermana, querida. Pongo mis manos sobre Ud. En el Nombre de Jesucristo que pueda ser sanada. Amén.
Venga ahora, mi hermana. En el Nombre de Jesucristo pongo mis manos sobre Ud. para su sanidad. Amén.
Toda esa gente allá está orando ahora.
73 Señor, en el Nombre de Jesucristo, en la Presencia del Espíritu Santo, permite que el corazón de este hombre no sea carnal, pero que pueda venir como al… al Dios vivo. Y los santos están orando por todo alrededor de Los Ángeles, por todos lados. Que pueda ser sano en el Nombre de Jesús.
Venga, mi hermana. En el Nombre de Jesucristo, yo pido por su sanidad. Amén.
En el Nombre de Jesucristo pedimos por la sanidad de nuestra hermana. Amén. Dios le bendiga.
En el Nombre de Jesucristo pido por su petición. Amén. Dios le bendiga.
Venga hermana. Ud. está sufriendo de artritis. ¿Cree que Jesucristo la sanará? Oh, Señor, Creador de los cielos y la tierra concede la sanidad a esta mujer en el Nombre de Jesús. Amén.
74 ¿Lo va a creer, hermana, para Ud. y para su bebé? En el Nombre de Jesucristo, que la madre y el niño puedan ser sanados. Amén.
¿Le cree a Él, hermano? En el Nombre de Jesucristo que nuestro hermano sea liberado. Amén.
En el Nombre del Señor Jesucristo, pongo mis manos sobre la mujer para su liberación. Amén.
Venga, hermana. Ahora, no deje que su paso por aquí sea en vano. Oh, no. Va a suceder. Señor Jesús, yo oro que Tu la sanes, y la restablezcas. Bendice a quien está con ella, Padre, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Venga, hermano, no en vano, pero deje que el poder de Jesucristo venga a su vida ahora. Escuche esa voz delicada y apacible mientras pasa por este lugar en el Nombre de Jesús.
Venga, señor. En el Nombre de Jesucristo que sea sano. Amén.
Venga, hermana. ¿Le cree a Dios; si me dice que está mal con Ud… le ayudará un poquito? Yo creo que Ud. es la primera mujer de color en pasar. ¿Creerá Ud. que este problema femenino que la está molestando se irá cuando oré por Ud.? En el Nombre de Jesucristo que la deje ahora, Señor. Amén. Vaya ahora.
75 En el Nombre de Jesucristo que su petición sea concedida, Señor. Amén.
Venga, hermana. En el Nombre de Jesucristo, que su petición sea concedida. Amén.
Ahora, es su actitud. Ahora, sean muy reverentes, todos estén orando. Es… Las personas que están en la línea, depende de su actitud conforme van pasando.
¿Ven esa pequeña mujer? Ella acaba de pensar estando en la línea. Escuchen, ella tenía un problema que la drenaba, lo que haya sido; vi ese flujo que había estado sucediendo, si no me equivoco es un problema femenino que ella sabe que solamente Dios conoce porque sucedió en el baño. Ya se paró; puede irse y ser sana. En el Nombre de Jesús… ¿vieron la actitud? ¿Qué es? Es por causa de su actitud. Oh, vaya, vaya, no pueden… Señor, en el Nombre de Jesús, ayúdala.
Padre Dios, en el Nombre de Jesucristo concédele su sanidad. Amén.
En el Nombre de Jesucristo que la mujer sea sanada. Amén.
Dios, en el Nombre de Jesucristo que la mujer sea sanada.
Señor Dios, pongo mis manos sobre nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo para su sanidad.
76 Venga, hermana. En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo impongo mis manos en obediencia a Su mandamiento, sobre mi hermana. Amén.
En el Nombre de Jesucristo impongo mis manos sobre esta mi hermana para su sanidad. Amén.
En el Nombre de Jesucristo impongo mis manos sobre la hermana para su sanidad. Amén.
Y en el Nombre de Jesucristo impongo manos sobre la hermana para su sanidad.
Ahora, miren, tan pronto como la… la visión se detuvo pareciera que la gente perdió fe. No hagan eso. Eso es incorrecto. Aquí esta… sigue ocurriendo todo el tiempo; veo lo que la gente tiene.
77 Miren a esta mujer. ¿Ud. cree que Dios le sanará ese tumor? Entonces vaya y créalo. ¿Ve, ve? Solamente crea; tenga fe.
Muy bien, venga hermana. ¿Cree Ud. que Dios le sanará ese problema estomacal? Entonces vaya y créalo. Solamente tenga fe ahora; crea.
Señor Dios, traigo esta mujer a Ti; en el Nombre de Jesucristo que ella pueda ser sanada. Y esta nuestra hermana, Señor, que la está trayendo en el Nombre de Jesucristo.
Yo oro por esta joven mujer, Señor, que Tu la sanes en el Nombre de Jesús. Concédelo, Señor.
Oh, Señor Dios, concede la sanidad de nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo. Amén.
En el Nombre de Jesucristo que nuestra hermana pueda ser sanada. Concédelo, Señor.
En el Nombre de Jesucristo que nuestra hermana sea sanada.
Oh, Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo que nuestra hermana sea sanada.
Venga, hermana. ¿Cree Ud.? Usted está muy seriamente… Es problema en el corazón, pero Dios lo sanará. Ya se ha ido ahora, así que solamente vaya creyendo. Amén.
Señor Jesús, oro que Tú la sanes a ella. En el Nombre de Jesucristo que así sea.
78 Venga. Oh, Señor, Creador de los cielos y la tierra, mientras esta mujer extiende su mano, que no sea por la mía, sino la Tuya, Señor, en el Nombre de Jesús.
Señor Dios, sana a nuestra hermana, y dale a ella su petición, en el Nombre de Jesús. Concédelo, Señor.
Padre Celestial, oro que Tú la sanes y la restablezcas, en el Nombre de Jesús.
¿Ven lo que sucede? ¿Tan pronto como las visiones empezaron a soltarse? Eso me pone tan débil, amigos. ¿Cuántos entienden eso? Pues, una mujer que tocó el borde del manto de nuestro Señor, y Él dijo: “Virtud salió de Mí; me he debilitado”. ¿Cuántos saben que esa es la verdad? Bueno, si Él, el Hijo de Dios se debilitó por una visión, ¿qué le ocasionaría a un pecador salvo por gracia como yo?
Daniel, el profeta, vio una visión y fue turbado en su cabeza por muchos días.
79 Aquí, traigan a la mujer. Somos desconocidos uno del otro. ¿Cree Ud. que Dios la conoce? ¿Cree Ud. que Él me conoce a mí? ¿Puede Él revelarme su problema? Usted tiene una sombra de muerte con cáncer. Eso es correcto. Y aparte de eso, Ud. es una mujer predicadora. Es la verdad. Y Ud. acaba de renunciar a su iglesia. Eso es correcto. Pero no renuncie a su iglesia. No renuncie a la esperanza. Mire a Jesús Quien está parado aquí Quien conoce su condición. Y yo condeno este cáncer en mi hermana en el Nombre de Jesucristo que la deje. Amén.
Venga creyendo.
80 Señor, pongo mis manos sobre esta muchachita de color; en el Nombre de Jesucristo sánala. Su ser amado, Señor, oro que Tú la sanes.
Señor, esta pequeña mujer, mientras pasa por la línea, que el poder de Jesucristo que está presente ahora la sane.
Dios, sana esta mujer. Oro en el Nombre de Jesucristo que Tu lo concedas.
Sana a nuestra hermana, Señor. En el Nombre de Jesucristo que así sea. Dios le bendiga, hermana. Y que el Dios del cielo le sane su artritis.
Venga hermana creyendo con todo su corazón, ahora. Oh, Dios eternal, Autor de la Vida, dale la bendición que ella está pidiendo, en el Nombre de Jesucristo.
81 Venga, hermana, venga con el bebé. ¿Cree que Dios la va a sanar? En el Nombre de Jesucristo que su petición sea concedida para este pequeño, y yo tomo esta aflicción de allí en el Nombre de Jesucristo. Ahora, vaya creyendo que los dos tienen fe, y sirvan a Dios.
¿Están creyendo? ¿Cuántos… cuántos casi pueden ver la Presencia del Señor Jesús parado allí mirando a Su audiencia? El gran Jehová Dios, el Alfa y el Omega, El Principio y el Fin, El Primero y el Último, el mismo ayer, y hoy, y por todos los siglos, Él es Dios.
82 Esta mujer aquí es una desconocida para mí, ¿no es así, dama? [La dama responde: “Sí”. Trad.] ¿Cree que Dios puede decirme cuál es su problema? [“Sí, señor”. Trad.] Si Él lo hace, ¿Le ayudará [“Sí” Trad.] a creer? Ud. tiene artritis. [“Sí, señor” Trad.] Tiene problemas con sus ojos. [“Sí, señor” Trad.] Ud. tiene problema en el corazón. [“Sí, señor” Trad.] Ud. no es de esta ciudad. [“No, señor” Trad.] Ud. es de otra ciudad, [“Correcto”. Trad.] de otro estado: [“Sí, señor” Trad.] Arizona, “Sí, señor” Trad.] Kingston, Arizona [“Kingman, Arizona” Trad.] Y Ud. es la Sra. Holby [“Correcto”. Trad.] va rumbo a casa. Ud. ha terminado con su enfermedad. Vaya a casa y sea sanada [“Aleluya”. Trad.] en el Nombre de Jesucristo.
Ahora, para que la audiencia pueda saber, yo nunca le he visto en mi vida, ¿es eso correcto? Somos totalmente unos desconocidos uno al otro, pero Dios nos conoce a todos. Él sabe todo sobre Ud., solamente crea. Él sabe quién es y todo sobre Ud. Reto a cada persona aquí a creerlo, en cualquier lugar.
Oh, Señor Jesús, oro que Tú sanes esta mujer, y la restablezcas en el Nombre del Señor Jesús.
Oh, Dios, oro que Tú sanes a nuestra hermana en el Nombre de Jesucristo. Dios, concédele su petición en el Nombre de Jesús.
Dios, sana a esta pequeña niña en el Nombre de Jesucristo.
83 Venga, mi querido hermano. Venga creyendo ahora. Señor, en el Nombre de Jesucristo sana a mi hermano. Amén.
Señor Dios, mientras nuestra hermana pasa, que ella no… pase por hombre, pero que pueda pasar por la cruz de Jesús y recibir su sanidad. Amén.
Venga, mi hermana. En el Nombre de Jesucristo que pueda ser sanada.
Venga, mi hermano. En el Nombre de Jesucristo que pueda irse de aquí sano.
Venga, hermana. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo amado de Dios, que acontezca su sanidad. Amén. Él dio la promesa. Él… él tiene que guardar Su promesa. Amén.
Oh, Señor, mientras pongo mis manos sobre estas dos mujeres que vienen juntas, permite que el Espíritu de Dios las sane en el Nombre de Jesús. Amén.
Dios bendice esta mi hermana, y sánala en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios bendice a mi hermano, y sánalo en el Nombre de Jesucristo.
84 Dios bendice a nuestra hermana mientras pongo mis manos sobre ella en el Nombre de Jesucristo.
Dios bendiga a esta pequeña madre en el Nombre de Jesucristo, y que sea sanada.
Bendice, Señor, a mi hermano y sana su cuerpo.
Bendice a esta mi hermana, y sana su cuerpo, y restablécela. Concédelo, Señor.
Bendice a esta mi hermana, y que ella pueda ser sanada en el Nombre de Jesucristo.
Señor Dios, bendice a mi hermano, y sánalo en el Nombre de Jesucristo.
Bendice a este mi hermano, Oh, Señor, y dale su petición en el Nombre de Jesús.
Bendice a mi hermana, Señor, y dale la petición en el Nombre de Jesús.
De igual manera, mientras pongo mis manos sobre mi hermana en el Nombre de Jesucristo.
Señor, bendice a esta mi hermana y restablécela en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Muy bien, hermana, le doy amablemente las gracias.
¿Cuántos creen que Jesucristo, el Hijo de Dios, está presente? Estas son Sus obras y son grandes a nuestra vista.
85 Hermana, veo que está sentada allá en la silla de ruedas con artritis. Yo no la puedo sanar, pero si Ud. hace el esfuerzo, Ud. podría caminar. Si Ud. tan solo… ¿Lo va a hacer? Muy bien, entonces levántese, y vaya caminando; esa es la única manera de hacerlo.
¿Qué del resto de Uds. creen que Jesucristo, el Hijo de Dios, está aquí para hacerlos caminar también? ¿Creen que Él está aquí para sanarlo, sacarlo de ese catre, hermano, y sanarlo? ¿Lo cree con todo su corazón?
Ahora, es su… Ud. es la persona enferma. Dios está aquí para sanarlo si lo puede creer. ¿Lo cree Ud.? Entonces póngase de pie, cada uno de Uds., por todo el edificio.
Pongan sus manos uno sobre el otro. Allí está la mujer que se levantó de la silla de ruedas, caminando que había sido atada por años con artritis, caminando por primera vez. Allí está. Pónganse de pie, todos.
Allá está una mujer levantada de su silla de ruedas, atada, había estado sentada allí por años atada con artritis caminando en el Nombre de Jesucristo. Pónganse de pie y reciban su sanidad. Los pronuncio sanos por sus llagas y la Sangre de Jesucristo.
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