S.642 59-0419E  Muéstranos al Padre y Nos Basta. 

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OBRAS DEL MENSAJE

Muéstranos al Padre y Nos Basta

Los Angeles, California, E.U.A.

59-0419E

1 Inclinemos nuestros rostros para una palabra de oración.
Señor, ha sido bueno tener este tiempo de compañerismo con estas personas santas en este maravilloso Templo al que llaman Angelus. Y yo oro, Padre celestial, por causa que tenemos que salir esta noche, que esta atmósfera celestial que está aquí siempre permanezca. Te agradecemos por estar alrededor de Tu Palabra con Tu pueblo y por las almas perdidas que han sido traídas al gran redil de Dios y aquellos descarriados que han sido traídos de vuelta y han renovado su compañerismo contigo.
Señor, no nos olvidaremos de aquellos que han estado enfermos y afligidos, porque hay muchos de ellos Señor de acuerdo a sus testimonios y sus cartas, ellos estaban en condiciones agonizantes y postrados en sillas de ruedas y en camillas, están aquí de pie saludables y contentos por causa de Tu presencia, y todo esto ha sido por causa Tuya, oh Señor.

2 Y oramos que Tú nos bendecirás mientras estemos viajando, bendice estos servicios que se avecinan, al pastor de esta iglesia nuestro hermano Mcpherson y a su esposa, y a todos los pastores asociados, y oramos por Billy Adams que tiene aquí el servicio de sanidad. Señor responde la oración de ese joven y de cada uno que venga necesitado. Y todos los ministros que han cooperado, sencillamente te damos las gracias por todas estas cosas y nunca las olvidaremos en nuestros corazones.
Y oramos Padre para que algún día concedas cuando hayamos terminado aquí en la tierra, que todos nos reunamos alrededor de Tu gran mesa en la gloria para esa cena de la boda que Tú nos has prometido, y cuando la batalla sea ganada, mientras sales en la forma de Melquisedec para encontrarte con Abraham y le des la comunión, cuando nuestra batalla termine, Señor, vamos a contemplarte parados en aquella mesa, beberemos contigo el fruto del vino una vez más, uno nuevo, en el reino de Dios. Hasta entonces, Señor, que podamos trabajar, obrar y orar y vigilar Su venida, lo pedimos en el nombre de Jesús, Amén. Pueden sentarse.

3 Si yo fuera un orador, para mí sería difícil hallar las palabras para expresar mis sentimientos, gratitud y agradecimiento a esta gran iglesia, y a todos Uds. Y con todos estos dieciséis días, creo que los servicios aquí en el Templo Angelus. Sencillamente he tenido el privilegio de hablar una vez más al hermano y a la hermana Mcpherson, yo le estaba diciendo del gran trabajo que él está haciendo, procurando sostener y mantener el trabajo que dejó aquí su santa madre.
Y estos han sido días memorables para nosotros, nunca olvidaremos esta reunión, la cooperación, el espíritu amoroso, y rara vez nos hemos topado con grupos de personas que fueron tan colaboradores y procurando hacer todo el trabajo para hacernos sentir bienvenidos en este grupo como lo ha hecho el Templo Angelus. Ha sido una maravillosa reunión. Y hemos tenido un gran compañerismo junto alrededor de la Palabra, y el Espíritu Santo ha hecho para nosotros mucho más abundantemente sobre todo lo que pudiéramos imaginar. Estamos tan contentos por esto. Y lo expreso de igual manera a los jóvenes Leo y Gene. Ellos quieren agradecerles por haberles comprado los libros, las cintas, las grabaciones y quiero agradecerles desde lo más profundo de mi corazón por la ofrenda de amor, la ofrenda misionera. Haré lo mejor que pueda para darle el uso para el reino de Dios.

4 He estado predicando treinta años y nunca personalmente tomé una ofrenda en mi vida. Mi esposa está sentada aquí presente, ellas y los niños, yo solo quiero decirles esto. Ella me va a dar una buena enjabonada por esto. Pueden Uds. imaginarse eso, cualquiera que la conoce, ella es tan penosa. Yo dije: “desearía que subieras un momento a la plataforma.”
Ella dijo: “¿tú quieres que me desmaye? Ella es muy tímida referente a eso. Así que, estamos muy agradecidos con todos Uds. por su bondad y generosidad.

5 Un día cuando yo pastoreaba el pequeño tabernáculo Bautista allá en Jeffersonville… no era porque el pueblo no me podía dar una ofrenda, yo simplemente era joven y podía trabajar, asi que trabajé y no tuve que tomar una ofrenda. Yo pastoreé allá por diecisiete años y nunca tomé un centavo.
Y lo más cercano que tuve de tomar una ofrenda fue -bueno, en una ocasión para la iglesia cuadrangular para recabar para una campaña misionera y eso fue para el hermano Beard en la ciudad de Kansas. Me encargué de hablar para el grupo misionero y les dije que mi corazón estaba en las misiones. Y cada noche que me siento inspirado mientras miro aquí por todas partes y veo a estas naciones representadas, esos son los misioneros que salen de este Templo para otros países. A Ud. Nunca le irá mal siendo un misionero, esas son las órdenes del general: “A todo el mundo, a toda criatura”

6 Llegamos a un punto donde no me daban las cuentas, estoy seguro que todos aquí en la audiencia saben de estas cosas. Y yo le dije a mi esposa… yo trabajaba caminando en las líneas de alta tensión del Servicio Público, tenía que caminar treinta millas (48 kms -traductor) en un día, de la selva y me iba… llegaba a la casa una o dos veces a la semana. Y esto fue un miércoles por la noche y tuve que darme prisa (andrajoso, buscando entre los arbustos y demás), y mi esposa tenía mi ropa tendida sobre la cama (teníamos dos habitaciones). Y yo estaba… tuve que correr hacia la iglesia y le dije: “Cariño ¿sabes qué? esta noche voy a levantar una ofrenda. Necesito cinco dólares. Simplemente las cuentas no me dan, y voy a pedir una ofrenda”.

7 Luego esa noche me levanté y dije: “Amigos” dije: “nunca hemos tomado una ofrenda en este tabernáculo, pero estoy en un pequeño aprieto.” Dije: “vamos a pasar un sombrero.” Mi sombrero estaba colgando del lado de la pared. Dije: “vamos a levantar una ofrendita, de un centavo, diez centavos, lo que Ud. Tenga para depositar estará bien.” El viejo tío Jim Wiseheart, esta noche él está en la gloria, un diácono anciano fue a buscar mi sombrero.
Allí estaba una mujercita de nombre Webber. Ella acostumbraba sentarse a mi derecha delante de mí, ella oraba todo el tiempo, una mujercita chapada a la antigua. Ella usaba uno de estos delantales pequeños que tenían un bolsillo por dentro, ¿Alguna vez vieron uno de esos? Colocan el bolsillo por dentro del delantal y ella metía la mano por dentro. (Y eso fue durante una época de tiempos difíciles), jaló de uno de los bolsillos de la solapa de arriba, comenzó a sacar aquellos centavos. No pude hacer eso, miré aquello y simplemente mi corazón se abrumó. Yo dije: “Oh, era solamente una broma, no era en serio, no quise decir eso.” Y el asunto es… no podría haberla gastado si hubiese tenido que hacerlo.

8 Y sin embargo, yo iba a salir de esa situación difícil, el anciano hermano Ryan originario de Benton Harbor (muchos de Uds. tal vez lo llegaron a conocer, él estuvo en una ocasión conmigo aquí en California, de barba larga), él montaba una vieja bicicleta allá, y como que había dejado de usarla y me la obsequió. Fui a la tienda de diez centavos y compré dos potes de pintura, la pinté y la vendí. Después de todo no tuve que levantar una ofrenda, eso es lo más cercano que alguna vez estuve de levantar una ofrenda.

9 Bien, me gustaría hacer esta afirmación: desearía que la audiencia radial pudiera ver a este grupo de gente fina aquí esta noche. Por supuesto que son un público maravilloso aquí esta noche en el Templo. Y les amo con amor piadoso. Si en algún momento puedo hacerle un favor a alguno de Uds., háganmelo saber. Y yo estoy…siempre que estoy en casa, estoy orando por los enfermos y afligidos por teléfono o enviando telas ungidas y asi sucesivamente. Estaré contento de ayudarles de cualquier modo que pueda. Ahora, tal vez haya…si preguntara en esta noche cuántos Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, todos ellos estarían por aquí. No hay barreras denominacionales entre nosotros. Nosotros simplemente cruzamos la cerca para llegar a cada uno porque todos somos uno en Cristo Jesús, todos uno.

10 Así que, si es la voluntad del Señor, estaré de regreso en su encantadora ciudad dentro de tres o cuatro semanas. Voy a ultramar hacia Australia, voy a estar allá el día quince, entonces probablemente pasaré por aquí el día diez cuando vaya a Australia y a Nueva Zelandia en Oriente. Y si se acomodan un poco las cosas con los Hombres Cristianos de Negocios, el hermano Shakarian y ellos, entonces yo estaré aquí para la convención. Yo creo que a finales de Junio, en vez del quince será a finales. Cuando se llevará a cabo la convención Cristiana de los hombres de negocio. Nos estamos anticipando en cuanto a la asistencia, si ellos pueden extender las reuniones, o depende cuándo el hermano Billy Graham salga de Australia. No me gustaría estar allí al mismo tiempo que él estuviera, porque eso no es actuar como Cristiano, deje lo Cristiano, ni siquiera es de caballeros. Por lo tanto, si él se va a quedar hasta Junio, entonces yo podría asistir aquí a la convención. Ellos muy amablemente me han dado una invitación para que les predique en la convención. El jueves por la noche es la mía, el miércoles en la noche le toca al hermano Roberts y el jueves en la noche es mi turno. Quiero estar durante toda la convención porque van a estar aquí unos predicadores notables, mi oración es que “Dios les bendiga a todos.”

11 Y allá en la audiencia radial, es un privilegio hablar por este medio como lo es la radio. Mientras entraba oía, creo que esta tarde oía que alguien patrocinó esta parte de la reunión pagando este espacio radial para que yo saliera al aire y hablara. Dios bendiga su alma tan valiente, en verdad agradezco eso y confío que Dios le bendiga ricamente retribuyéndole al hermano o a la hermana el ciento por ciento.
Espero que el Espíritu Santo pueda manifestarlo. Yo soy temperamental y como que me puse todo nervioso aquí esta tarde. Creo que mejor me quedo quieto un poquito. Que Dios les bendiga. Espero que Él les dé a conocer a cada uno cómo me siento, Dios les bendiga.
Escuché que esta noche el hermano Duffield se sentía enfermo, se resfrió. Si me está escuchando Dios le bendiga hermano Duffield y sane su cuerpo enfermo, que Dios le conceda eso.

12 Ahora, para el texto de cierre, solo por un breve momento (no pretendo retenerlos mucho tiempo, porque mañana es lunes y Uds. tienen que ir a trabajar), así que deseo, si tienen sus Biblias, que busquen el capítulo 14 de San Juan. Y mientras lo buscan, este más bien es un texto inusual, pero Uds. saben, Dios es inusual. Él hace las cosas de una manera inusual. El capítulo catorce y los versos siete y ocho:
“Si me conocieses, también a mi Padre conocerías; y desde ahora Le conocéis, y Le habéis visto.”
Felipe dijo: “Señor, muéstranos al Padre, y nos basta” (la Palabra “basta” significa ser suficiente.)
Uds. tal vez dirán: “hermano Branham, ese es un texto muy pequeño para un grupo de personas de esta magnitud, y su audiencia radial son miles.” Pero vea, no es…se ha leído suficiente Escritura para convertir al mundo entero, no es lo mucho lo que cuenta, es la Palabra de Dios que ha sido leída. Y cielos y tierra pasarán, más la Palabra de Dios no pasará.
Me gustaría en esta noche tomar como tema: “Muéstranos al Padre y nos basta”.

13 Y me gustaría ejemplificar cuatro maneras de cómo podemos ver a Dios, y demostrar que Dios está aquí dentro de este edificio: Dios en Su universo, Dios en Su Palabra, Dios en Su Hijo, y Dios en Su pueblo. Deseo tomar esas cuatro fases para intentar mostrarles que el clamor de esta edad antigua es: “¿Quién es Dios? ¿Dónde está Dios? ¿Podría ver a Dios?—Ha sido el clamor a través de las edades. Aun Job, el hombre más perfecto en su día, él quería saber si podía hallar dónde estaba Él. Tal vez subir hasta Su puerta, tocar esa puerta. ¡Si él solo pudiera verlo a Él!

14 Todo el que ha nacido en esta tierra que tiene un alma siempre está tratando de ver detrás de la cortina para ver de dónde vienen, qué son y hacia dónde van. Muchos grandes libros han sido escritos, pero solo hay un Libro en el mundo entero que le dice de dónde viene, quién es Ud. Y hacia dónde va, esa es la Palabra de Dios, la Biblia. Y cada pequeño texto que está en la Biblia nunca perecerá, porque es la Palabra de Dios. Ud. Puede anclar su alma en cada partecita de la Palabra de Dios, cualquier escritura, cualquier versículo, o solo una palabra. Y algunas veces una sola palabra cambia la vida de un hombre.

15 Hace un tiempo en Canadá, el último Rey George estaba haciendo un viaje, un tour por todo el Canadá, y una preciosa… escuelas y demás se presentaron para saludar al rey. Y a todos los niñitos les dieron banderas, pequeñas banderitas británicas para saludar ondeándolas al rey. Y después que el rey había pasado por la calle, los niños de las escuelas tenían que regresar a la escuela. Y en una escuela, todos los niños regresaron, excepto uno y era una niñita pequeña.
Pues, la madre y la maestra estaban frenéticas. Recorrían las calles por todas partes tratando de hallar a esta niñita. Finalmente hallaron a esta niñita parada en un poste telegráfico, con sus manos levantadas asi recostándose con el poste, lloraba como si el corazón le fuera a estallar. La maestra corrió hacia ella, la tomó de sus brazos y dijo: “¿Por qué estas llorando, cariño? Dijo: ”¿no llegaste a ver al rey?“
Y ella dijo: “si maestra, yo vi al rey.”
“Bueno,” dijo: “¿no llegaste a ondear tu bandera al rey?
Ella dijo: “si, yo ondeé mi bandera al rey.”
Y ella dijo: “bueno, ¿Por qué estas llorando?”
Ella dijo: “Vea, yo soy tan pequeña. Yo vi al rey pero el rey no me vio a mí.”
Pero con Jesús no es de esa manera. Ud. no puede hacer algo por más pequeño que sea sin que Él no lo sepa, Él oye el clamor más débil. Él está en cada palabra que Ha hablado.

16 Así que el clamor es: “¿Dónde está Dios?”
Hablaremos de Él en Su universo, en la naturaleza. Esta noche me pregunto cómo es que el hombre pudiendo ver las estrellas salir aquí al monte Palomar o al monte Wilson, donde está ese gran observatorio, en el que afirman que pueden ver como a ciento veinte millones de años luz en el espacio… Me pregunto cómo es que el hombre en su sano juicio puede pensar en esos ciento veinte millones años luz en el espacio, y aquellas estrellas girando en sus órbitas… ¿Qué las sostiene allá arriba? ¿Cómo es que pueden cronometrar el eclipse de la luna y el sol en los próximos veinte años tan perfecto que no pierden un minuto en el tiempo? Todo el sistema solar funciona en perfecta armonía con Dios. Ud. No tiene que ir muy lejos para ver a Dios.

17 En nuestra ciudad hubo un jovencito que estaba en la escuela dominical, y un día le preguntó a su madre después de mostrar sus estrellitas doradas por ser constante en la escuela dominical, dijo a su madre, él dijo: “Mamá, si Dios es tan grande como dicen que es, ¿puede alguien verle?”
La madre dijo: “Bueno, Junior, si yo estuviera en tu lugar le preguntaría a la maestra de la escuela dominical.” Así que él va y le pregunta a la maestra de escuela dominical.
Y ella dice: “Junior, yo no te puedo explicar eso. Pregúntale a tu pastor.” Entonces va donde el pastor y le pregunta.
Y el pastor dijo: “Bueno, Junior, de seguro nadie puede ver a Dios.” Dijo: “nadie alguna vez ha podido ver a Dios”. Pero de alguna manera esa repuesta no le bastó a aquella mentecita.

18 Y rio arriba cerca de nuestra localidad allá en el Rio Ohio hay una isla que se llama “la Isla de las Seis Millas” (9 kms y medio-traductor), son solo seis millas desde Louisville hasta esa isla. El niñito solía ir allá y pasar bastante tiempo con un viejo pescador de barba gris, un fino y anciano caballero Cristiano. Un día cuando estaban rio arriba apareció una tormenta y tuvieron que jalar su bote hacia la orilla. Y luego que la tormenta pasó bogaron rio adentro y el sol se estaba poniendo en el oeste. Después de la tormenta el anciano pescador miró al este por la espalda del muchacho, y había un arcoíris. Y él remaba su bote, como cualquier lanchero conoce el ritmo de ese corte de olas contra los remos, mientras él estaba remando y bajando con la corriente del rio, todas las hojas barridas por la lluvia, parecía simplemente estar en una quietud. Y Uds. saben, cómo es la naturaleza. Si Ud. Está frustrado y no sabe qué hacer, solo venga a Jesús. Después de la tormenta hay una quietud, una paz que sobrepasa todo entendimiento.
Y el anciano pescador, mirando el arcoíris (el cual, con su espalda detrás del arco del bote miraba el arcoíris), y comenzó a llorar. Y el pequeñito se sentó en la popa del bote, se movió hacía en medio del bote y cayó en el regazo del anciano y le dijo: “Señor, voy a preguntarle algo que ni mi mamá, ni mi maestra de la escuela dominical, ni mi pastor han podido responder.” Dijo: “si Dios es tan grande, ¿puede alguien ver a Dios?” El anciano pescador, conmovido con la afirmación del pequeñito, lo tomó en sus brazos, lo abrazó y le dijo:“ Querido, Dios bendiga tu corazón, todo lo que he visto durante los últimos cuarenta años ha sido a Dios.” Él tenía tanto de Dios por dentro que él podía ver a Dios por fuera.

19 Y si Dios está oculto, Él está oculto para aquellos que están ciegos a Él, porque cualquiera puede mirar en todas partes y ver a Dios. En el crecimiento de las flores: a medida que la florecita muere, la semilla se abre y se rompe, la pulpa se acaba, y todo lo demás se acaba. Pero luego, esa flor vuelve a vivir. Ese es Dios abriendo paso para que esa flor viva nuevamente para servicio. Si Dios abre paso para que una flor viva nuevamente, ¿Qué hay del hombre que fue hecho a Su imagen?

20 Si Ud. Observa a Dios en la naturaleza…Cuando me voy de cacería cada año en el otoño, cuando puedo, arriba hacia el norte, Ud. Puede observar aquellos patitos que han nacido en el lago. Tan pronto comienza a hacer frio, esos patitos levantan vuelo, salen de aquel lago y se van directo mientras pueden hacia Louisiana. Sin brújula, sin nada, ¿quién los guía? Dios.
¿Alguna vez se han fijado, cuando Ud. Sale en el invierno y ve a los conejos echados cerca del suelo metiéndose por debajo de la grama? Y luego Ud. Enciende la radio y escucha al comentarista de las noticas decir: “bueno, mañana va a ser un buen clima.” No preste atención; ese conejo sabe más que cualquier otro. Sí señor, porque hay algo dentro de él. Dios en la naturaleza.
Y Ud. Toma…deje que el comentarista de noticas diga: “mañana va a ser un buen día,” y observe cómo se cae la cáscara de aquella siembra en el lado norte de la colina y la trae hasta el lado sur y la tiende como una cama, ella sabe más del clima que ese comentarista de noticias, porque ella se guía por ese instinto que Dios le dio, Ud. Puede confiar más en eso que algo que ha sido fabricado mecánicamente, porque es Dios obrando en Su gran universo.

21 Hace algunos años estaba en Colorado, estaba cazando alces. Es algo intenso cazar en otoño. No es tanto por cazar, sino para estar fuera, solo en el bosque. Fue allí en el bosque donde encontré a Dios. Yo no sabía cómo hacer mi primer oración para confesar mis pecados, así que iba a escribirle a una carta a Dios, y la iba a fijar con una tachuela sobre un árbol en el bosque para que Él la leyera cuando descendiera por el sendero. ¡Pues yo sabía que Él estaba allí!

22 Recuerdo el primer rebaño de ganado que una vez intenté sacar de las montañas. Sentía mis pies como trozos de plomo. Me caí rodando de aquel caballo, recogí mi manta, y yo pensaba en verdad que era un vaquero. Recosté mi cabeza en la silla de montar, y había allá un anciano al que llamábamos Slim y otro fulano de Texas que tenía una guitarra, y estaban cantando canciones. Y este fulano Slim tenía un peine con un trozo de papel colocado atrás, manteniéndolo al tono. Y todo el rebaño estaba echado en el suelo, y luego de un rato comenzó a tocar: “Allá en la cruz donde murió mi Salvador, allí fue donde clamé por la remisión del pecado.” ¡Mi corazón comenzó a palpitar! Agarré la manta y la coloqué sobre mi cabeza para dejar de oír porque yo era un pecador.
Y después que el ganado se aquietó, estaba acostado allí simulando que estaba roncando. Pero cuando me quité la manta…pensé: “Ahora ya todo terminará porque ya se han ido acostar y el vigía está allí afuera con el ganado.” Pero cuando levanté la mirada, allá estaban colgando esas grandes estrellas justo sobre mí y algo dijo: “¿Quién las colocó allá y quién las sostiene en ese lugar?” Y precisamente el viento comenzó a pasar susurrando por aquellos pinos y parecía como que había una voz que decía: “Hay una tierra más allá del rio aquel al que llaman dócil por siempre. Y solo llegamos a esa orilla por decreto de fe.” Y una vez más agarré mi manta y la coloqué sobre mis oídos.
Dios es tan grande, Él lo encontrará, no me importa dónde esté. No intente ocultarse de Él, Ud. Está librando una batalla perdida. Solo ríndase, y Ud. Será feliz. Ud. Lo puede ver a Él en todas partes.

23 Recuerdo que estaba cazando alces sobre el Rio Troublesome, muy arriba. El Sr. Jeffries, el hacendado, conocíamos las tierras porque habíamos salado el ganado. Son como de treinta y cinco a cuarenta millas o algo asi desde cualquier hacienda subiendo hasta la cima de la división continental, exactamente detrás del Arroyo Wilson. Y habíamos estado- yo había estado allá por años ayudando con el ganado, regreso cada vez que puedo para montar en el rodeo del otoño o los llevo en la primavera porque me encanta. Solo oír los susurros de los pinos y oír el chillar de los pájaros y las pequeñas olas del agua extenderse. Hay algo en eso que es celestial y habla por sí solo. Ningún hombre puede pararse en el bosque, quedarse quieto unos minutos y no saber que hay un Dios.

24 Y aún no había nevado ese año… así que fue al principio de octubre y los alces todavía estaban arriba por las copas de los árboles. El Sr. Jeffries dijo: “Billy, sigue desde aquí hasta Corral Peaks y yo regreso hacia Haystack. Te veré allá pasado mañana en la vieja cabaña atrás donde hay un colono que llegó allí hace años. El lugar se llama ”el trigal.“
Yo dije: “muy bien.” Teníamos nuestros caballos, así que até mi caballo y me fui a la parte alta. En esa época del año normalmente nieva un poco, y hay algo de tormenta, y luego sale el sol. Yo estaba caminando por allí y meditando en el Señor, me encanta cuando el sol se oculta o cuando sale. Y yo estaba caminando por este lugar buscando al alce y fue…se levantó una tormenta y me coloqué detrás de un árbol, y oh, el viento comenzó a soplar fuerte y el frio venía detrás y los árboles comenzaron a congelarse…
Y después que pasó la tormenta estaba parado allí meditando en el Señor, en Su bondad y misericordia. Y pensé en Elías cuando estaba en la cueva y oyó un ruido pasar; ¡oh! simplemente estaba disfrutando un buen momento y con regocijo en el corazón. Cuando pasó la tormenta salí de detrás del árbol y vi que la manada de alces se había esparcido y oí el bramar de un macho de este lado y su compañero respondiendo allá en el valle y oh… mi madre era India y mi conversión nunca sacó eso de mi -yo amo la naturaleza. Y cuando oí el bramar de aquel alce, y a este otro aquí y el lobo y el coyote tuvieron que aullar, y su compañero respondiendo allá abajo, Ud. habla de un abismo llamando a otro abismo.

25 Me di cuenta que el sol se estaba poniendo nuevamente en el oeste, mirando por las grietas como si estuviese pasando por California, ese gran ojo asomándose parecía el ojo de Jehová que se pasea por toda la tierra, no hay forma de escaparse de Él. Yo he visto eso, levanté mis manos y comencé alabar al Señor y luego el sol golpeando aquel hielo en los árboles que forma un arcoíris cruzando el valle y dije: “es cierto. Allí está Dios en el bramar de aquel alce, allí está Dios en el aullar del lobo, allí está Dios en la puesta del sol, allí está Dios en la montaña, Dios en el valle, Dios está alrededor de todo”. Y dije: “Él está allá en el arcoíris” el arcoíris es Su pacto, y en el primer capítulo de Apocalipsis, Él era semejante a la piedra de jaspe y a la cornalina, el primero y el último, El que es, que era y que ha de venir. El jaspe y la cornalina, los dos eran Benjamín y Rubén, el primero y el último, el mayor y el menor. Y el pacto, Dios hizo un pacto que salvaría al hombre.
Y eso hizo romper en llanto en mi corazón, tanto asi que me volví un verdadero religioso. Hice recostar mi arma sobre el árbol y dando vueltas por todo aquel arbusto comencé a gritar a todo lo que daba mi voz. Sencillamente tenía que dejar escapar eso de alguna manera, habría explotado. Si alguien hubiese estado en el bosque habría pensado que había un hombre loco allá arriba, pero me estaba regocijando, estaba justo en la presencia del Dios del universo. Todo alrededor era Dios. Si Ud. Mira alrededor, lo verá a Él, no es difícil de hallarle, si Él está adentro.

26 Yo estaba gritando y llorando con mis manos levantadas, ahora Ud. Piensa que los Bautistas no gritan, pero Ud. Hubiese estado allá entonces. Yo soy un Bautista Pentecostal Uds. saben. Yo andaba de un lado a otro gritando en este árbol y me paré con mis manos hacia arriba sostenidas en el aire, y luego de repente una pequeña ardilla de pino, tan azul como el abrigo de un policía del bosque, todo ruido y no ardilla (y es el amiguito más ruidoso acá en el bosque, como el soplón que avisa a todos que inicia el juego), saltó sobre un palo, me miró y comenzó a hacer: “chátara, chátara, chátara,” como que me iba a romper en pedacitos.
Pues, me detuve y dije: “No hay necesidad de emocionarse pequeñito, yo solo estaba alabando al Señor, al mismo Dios que te hizo. Tú deberías de estar haciendo lo mismo.” Dije: “Si te hubieses sentido como me sentía yo, estarías haciendo lo mismo.”
Pero me fijé que el pequeñito en su asombro no me estaba chatareando a mí precisamente. Él estaba inclinando su cabecita para ambos lados y miró como sin aliento, allá donde las tormentas anteriores, no aquella tormenta sino otra tormenta había derribado los árboles. Bueno, pensé: “¿Por qué está tan nervioso el pequeñito?” y miré allá hacia abajo y una gran águila fue obligada (hay águilas grandes de color marrón ahí), el viento y las tormentas habían derribado los árboles y esta águila fue obligada a volar cuesta abajo. Y el pequeñito le estaba chatareando al águila y ¡oh vaya! él estaba saltando de arriba abajo como que iba a despedazar en trocitos aquella águila.

27 Y pensé: “Señor ¿Por qué atrajiste mi atención aquí de Tu arcoíris y de Tu naturaleza y Tu gran gloria?” ¿Por qué distrajiste mi atención de esto? Pues es bueno estar aquí. Yo podría edificar tres tabernáculos como Pedro dijo.“ Pero por supuesto, allá abajo hay enfermos esperando ¿ven? Allá es donde voy a descansar unos días.
Y esta gran águila saltó arriba sobre una rama y pensé: “Ahora, Dios, hay algo de lo que quieres que aprenda una lección o no hubieses hecho que ocurriera esta escena.” Y pensé: “Ahora, aquella gran águila no estaba preocupada por aquella ardilla, ni estaba preocupada por mí.” Ella fijaría aquellos grandes ojos grises y miraría aquella ardilla, y luego me miraría a mí y pensé: “Bueno, hay una cosa que puedo admirar en un águila, y es que no tiene miedo.”

28 Dios no puede usar algo que tenga temor, Uds. saben, Gedeón tuvo que regresar a las cosas que le tenía miedo. Y si Ud. Tiene miedo de testificar de su sanidad antes de que acontezca, Dios no lo puede usar a Ud. Si tiene miedo de decirles a las personas que Ud. Ha recibido el Espíritu Santo, no se preocupe, yo dudo que Ud. Alguna vez lo reciba o no ¿ve? Dios quiere héroes, Él quiere algo que sea de valentía, Dios quiere algo que se levante y hable, que no tenga miedo de decirle a su jefe o a cualquier otro “¡Jesucristo el Hijo de Dios me salvó de una vida de pecado!”

29 Yo vi la valentía en el águila y pensé: “Ahora, ¿Qué lo hace valiente?” Lo miré y dije: “amiguito ¿Sabes que te podría disparar?” Eso no pareció pertúrbale en lo absoluto, él me miró, miró el pinar de ardillas, nada lo perturbó ni un poquito y pensé: “¿Por qué está tan seguro de sí mismo?” Yo quiero ser de esa manera, seguro de mí mismo, saben de qué estoy hablando, todos los Cristianos tienen el derecho de hacer eso, Ud. Puede ser asi cuando toma a Dios en Su Palabra.
Entonces pensé: “¿Qué lo hace a Ud. Estar tan seguro?” Y me di cuenta que él continuaba tocando esas grandes alas sintiendo- Uds. saben lo que ellas hacen con sus dos grandes alas lo que sienten con sus plumas ¿ven? Si están en buenas condiciones. Oh, alguien me dijo: “Hermano Branham ¿No tiene Ud. Miedo que cometa un error en ese discernimiento?” Oh no, Dios le dio alas a esa águila para que ella supiera que con eso pudiera escapar. Mientras yo sienta el Espíritu Santo a mí alrededor, no tengo miedo mientras sé que Él está allí. Pero cuando Él se va de mí, me bajo de la plataforma.

30 Y aquella vieja águila continuó moviendo sus plumas de un lado a otro, y dije: “eso es.” Dios te dio dos alas y confías en ellas, tienes confianza de saber que antes que pueda alcanzar y agarrar el rifle tú podrías estar en medio de las copas de los árboles y nunca más te volvería a ver. Tenía confianza.
Bueno, si un águila tiene la confianza en sus dos alas para escapar del peligro, Dios le dio las alas, son un regalo de Dios. La ardilla rayada o la ardilla de tierra no tenían alas pero el águila si tenía, la ardilla estaba tan inquieta que saltaba por todas partes, ella no sabía que iba a pasa. Pero el águila no estaba inquieta porque Dios le dio algo. Y si Dios le dio alas al águila para escapar del peligro, y poder sentir que eso le bastaba, cuánto más la iglesia del Dios viviente con el bautismo del Espíritu Santo en medio de ellos para escapar del peligro.

31 Los observé, un águila grande, finalmente se hartó y se cansó de chátara, chátara, chátara, chátara, chátara, ¿Saben lo que hizo? Dio un gran salto aleteó sus alas dos veces y alzó vuelo saliendo de aquel bosque y simplemente parecía saber cómo posicionar esas grandes alas y a medida que entraba en la ráfaga de aire ella volaba y otra ráfaga de aire entraba y volaba, nunca movió una pluma, sabía cómo posicionar sus alas.
La observé hasta que se volvió más pequeña y más pequeña hasta que se convirtió solo en un puntito. Levanté mis manos y clamé a Dios “¡oh, eso es todo Señor!” no es aletear y aletear hasta esta reunión y agarrar una carta del Metodista al Bautista, es simplemente saber cómo posicionar tus alas de fe en el poder del Espíritu Santo, y cuando entre la ráfaga de viento es solo volar en ella.

32 Se hartó y se cansó de chillarle a aquella ardilla de pino. Y algunas veces eso hace que un Cristiano se harte y se canse de oír a estas pequeñas ardillitas de pino terrenal: “Los días de los milagros han pasado no hay tal cosa como el Espíritu Santo. Tú no puedes recibir esto, no puedes hacer aquello, ¡todo eso es fanatismo!” Solo posicione sus alas por la fe en la Palabra de Dios, y deje que el Espíritu Santo lo lleve hacia arriba, no salte de un sitio hacia otro, esto y aquello, solo posicione sus alas vuele y piérdase de vista, deje la atadura terrenal chátara, chátara “Los días de los milagros ya pasaron, el Espíritu Santo no es real” ¡No crea eso! aléjese de eso, de los problemas. La Palabra de Dios dijo que era…Él era el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Navegue lejos de eso y de los problemas.

33 Seguro. ¿Cree Ud. que Dios está en Su universo? Entonces Dios está en Su Palabra. ¿Cree que Dios guarda Su Palabra? cada palabra que Jesús dijo, era una semilla. Ahora, Uds. los de California son buenos productores de naranja, y no sé si debería o no decir esto, porque tengo muchos amigos de Arizona que están sentados aquí, pero Uds. reclaman tener las mejores naranjas del país. Por supuesto, allá afuera las patrullas interestatales ven la diferencia.
Pero sin embargo, cuando Uds. se encuentran con un arbolito de naranja, Ud. siembra una semillita en la tierra y al brotar llega a ser un arbolito. Y Ud. agarra ese arbolito de una pulgada de alto y lo posiciona, y ¿sabe Ud. que cada naranja que obtendrá de ese árbol ya está dentro de él? Seguro que sí, si no es asi, ¿De dónde viene? Solo piense, hay cientos de montones de naranjas en una pequeña fundita, como asi de grande, de un árbol de naranja. Montones de naranjas, montones de flores, montones y montones de hojas. Si no es asi entonces ¿de dónde viene?

34 Ahora, ese arbolito es como Ud. Después que ha aceptado a Cristo en la forma de bebé, luego somos plantados juntamente en Cristo. Ahora, la única cosa que hace este arbolito, Ud. Solo tiene que regarlo, y él comienza a bebe. Y cuando bebe su porción asignada, tiene que beber más que eso. Tiene que beber hasta el punto que le comiencen a salir las ramas, y asi continúa bebiendo hasta que le salen las hojas. Luego sigue bebiendo hasta que florece. Después sigue bebiendo hasta que salen las naranjas. Todo el tiempo está bebiendo, bebiendo, bebiendo.
Y cuando llegamos a nacer de nuevo, siervos de Dios, la simiente que Dios sembrada en nuestro corazón, nosotros solo seguimos bebiendo y bebiendo y brotando. Todo de lo que Ud. Tiene necesidad en esta jornada en la tierra está ahí cuando recibe el bautismo del Espíritu Santo, Toda la sanidad que Ud. Alguna vez necesite, todo el gozo que alguna vez necesite, todo el poder que alguna vez necesite, todo lo que necesite está en Ud. cuando recibe a Cristo dentro de Ud. Y todo lo que Ud. Necesita hacer es seguir bebiendo, bebiendo. A la gente no le da suficiente sed. La Biblia dice: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.” Cuando Ud. Tiene sed Ud. Puede beber y mientras más bebe más se esparce. Mientras más gracia recibe, Ud. Tiene más poder, Ud. tiene más fe, mientras sigue bebiendo de Cristo, la fuente de inagotable de vida. -Bebiendo-la simiente se forma.

35 La Palabra de Dios es una semilla. Dios está en Su Palabra. Vea cuando Él hace manifestar la Palabra, las promesas de lo que Él haría. Observe a aquellos ciento veinte tomando la Palabra de Dios, subieron al día de Pentecostés y esperaron hasta esa comisión: “Pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder de lo alto” (Lucas 24:49). La Palabra de Dios fue grabada en sus corazones y esperaron allá. ¿Qué estaban haciendo? ¿Solo sentándose y diciendo: “Bien, veré que pasa”? Ud. No puede regarla de esa manera. Si Ud. Dice: “bueno, sí, yo creo en sanidad divina. ¡Oh seguro! está en la Biblia.” Así Ud. No va a ser sano, puede ser que Ud. Tenga la semilla pero Ud. Tiene que regarla. Ahora, la Biblia dice: “cuando ellos estaban en el aposento alto ellos estaban bendiciendo, dando gracias y alabando a Dios” ¿Por qué? Alabándole a Él porque ellos sabían que eso venía, ellos tenían la simiente en sus corazones—¡la promesa de Dios!

36 Esta noche si esto se ha posicionado en su corazón, Ud. El de la silla de ruedas, Uds. en los catres, Uds. con problemas del corazón, con cáncer, Uds. en la radio, en los hospitales, dondequiera que se encuentren, si Uds. pueden recibir la Palabra de Dios y regarla con sus alabanzas y acciones de gracias a Dios por concederlo a Uds., crecerá y se volverá un árbol de lo que sea que esa semilla represente. Sanidad, salvación, sea lo que sea, ese árbol florecerá.
Pero Ud. tiene que beber, Ud. tiene que regarla, alimentarla, dejarla crecer, Y mientras más confíe en Dios… si Ud. está en una silla de ruedas, en un hospital, y está tan paralizado que solo puede mover un dedo, siga moviendo ese dedo para la gloria de Dios, Ud. moverá la mano mañana. Al día siguiente Ud. Moverá el brazo. Y Ud. se estará moviendo muy pronto, si Ud. continua regándola, brotando, creciendo más y más. Tome la Palabra de Dios, es una semilla, seguro que es una semilla.
Dios le dio una promesa a Abraham, como hemos estado estudiando. Y Abraham dejó que esa semilla se metiera en su corazón -la promesa- y siguió regándola con alabanzas y acción de gracias a Dios por el hijo, y esperó veinticinco años, pero el árbol igual floreció porque lo regó con fe.

37 Dios está en Su universo, todos los que crean eso digan: “Amén.” Dios está en Su Palabra ¿Creen Uds. eso? Ahora, Dios en Su Hijo. Seguro que lo estaba. Cristo Jesús era Dios manifestado en carne. La Biblia dice que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo. La parte humana era el hombre, el Espíritu era Dios. Jesús dijo: “Yo no puedo hacer nada a menos que el Padre me lo muestre primero.”
Cuando Él estuvo aquí en la tierra Él tuvo hambre como hombre, le dio hambre, buscó alrededor de un árbol para hallar algo qué comer. Pero cuando tomó aquellos panecillos y dos pececitos, y alimentó a cinco mil personas, ese era Dios en acción.
Cuando bajó a la tumba de Lázaro, Él estaba llorando. Ese era el hombre, ese era Jesús. Pero cuando llamó al hombre de la tumba, al que había estado muerto y enterrado por cuatro días, ese era Dios en Su Hijo, porque solo Dios puede hablar a los muertos, Dios estaba en Su Hijo.

38 Es verdad, como mencioné la otra noche de aquella pequeña barca, Él era el hombre acostado allí, dormido, cansado de predicar y sanar a los enfermos. Él era un hombre cuando estaba cansado y agotado, con sueño, al grado que la tormenta no lo despertó. Pero cuando puso un pie sobre la popa de la barca y miró hacia arriba y dijo: “calla, enmudece,” los vientos y las olas guardaron silencio, ¿quién puede sino Dios hablar a la naturaleza? Él era Dios cuando habló a los vientos y a las olas.
cuando los dolores y la agonía de los clavos y la corona de espinas sobre Su cabeza, Él era un hombre cuando estaba muriendo. Pero aquella mañana de Pascua cuando rompió los sellos y resucitó, Él probó que era Dios. Tenía aspecto de Dios, hablaba como Dios, predicaba como Dios, sanaba como Dios y ¡Él es Dios! Dios manifestado en carne, el Santo. El Dios Todopoderoso que hizo sombra sobre la virgen María, creó una célula de sangre que hizo nacer el tabernáculo donde vivió Dios por treinta y tres años y medio, Dios estaba en Su Hijo.

39 Un día estaba allá un hombre predicando (al inicio de Su ministerio). Salieron y se consiguieron a un viejo pescador llamado Andrés. Fueron y buscaron a su hermano, lo trajeron hasta allí. Y cuando él subió hasta donde este hombre sencillo, simplemente un hombre, un carpintero Galileo…pero cuando llegó hasta Él, frente a este carpintero Galileo que dijo: “Yo no puedo hacer nada a menos que el Padre me lo muestre primero,” miró directo al rostro de aquel hombre diciendo: “Tu nombre es Simón y tu padre es Jonás ”¿Qué fue eso? Ese era Dios hablando por medio de Su Hijo. Dios estaba en su Hijo. Esa es la razón por la que Él dijo: “No puedo hacer nada a menos que el Padre me lo muestre primero.”

40 Cuando Felipe se convirtió, salió quince millas por detrás de aquella montaña, encontró a Natanael debajo del árbol y lo trajo de regreso, subió donde estaba un hombre predicando, un hombre, en la carne, mortal, de sangre, hueso, sencillamente un hombre; y tan pronto fijaron sus ojos el uno al otro Jesús dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño.”
Y él volvió a llorar y dijo: “Rabí (maestro), ¿cómo me conociste? Si nunca me has visto.”
Luego de aquellos labios mortales del hombre salió una palabra: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas bajo la higuera, te vi.” ¿Cómo podría, quince millas alrededor de aquella montaña? Ese era Dios hablando por medio de Su Hijo.

41 Cuando la mujer en el pozo salió a buscar agua, ella vio a un hombre H-O-M-B-R-E en carne humana sentándose y recostándose contra el muro, un Judío de treinta años, pero aparentaba cincuenta dice la Escritura…“¿Ud. Quiere decir que eres un hombre que no llega a los cincuenta años y dices que has visto a Abraham? Ahora, sabemos que estás loco (demente significa ”loco“), tienes un demonio.”
Él dijo: “Antes que Abraham fuera Yo Soy” ese no era el hombre hablando Él solo tenía treinta y tres años edad. Era Dios en el hombre, seguro que sí.
Y aquella mujer lo miró y dijo: “Dame de beber,” ese era el hombre.
Ella dijo: “No es costumbre, hay una ley de segregación entre los Judíos y Samaritanos”, “No es costumbre que los Judíos y Samaritanos me hagan preguntas a una mujer de Samaria.”
Él dijo: “pero si supieras quién te habla, si supieras quién te habla.” Algunas veces me pregunto cuando nos arrodillamos si sabemos a quién le hablamos. “Si supieras a quién le hablas, tú me pedirías de beber y Yo te daría aguas para que no vengas aquí a sacarla.”
Dijo: “El pozo es profundo, ¿y cómo vas a sacar agua? No tienes con que sacarla.”

42 Y la conversación continuó. Ese era el hombre hablando, pero luego después de algunos minutos, algo sucedió. Él dijo: “Ve y busca tu marido y que venga aquí.”
Ella dijo: “No tengo marido.”
Dijo: “Muy bien” porque cinco maridos has tenido y con el sexto que estás viviendo no es tu marido; por lo tanto has hablado con verdad“.
Eso alarmó a aquella mujer ¿por qué? Ella sabía que aquel no podía ser un hombre, ella sabía que era más que un hombre, verdaderamente Él era más que un hombre ¡Él era Dios! Vean este día cuando lo quieren hacer a Él un profeta, Él era el Dios de los profetas, Él fue Dios mismo hecho carne en un cuerpo, Él mismo hizo su propia creación, un tabernáculo santo; Él vivió dentro de el mismo. Caminó en ese cuerpo, habló con ese cuerpo, Él se expresó por medio de ese cuerpo de carne, para que por medio de aquel cuerpo lo diera en sacrificio y nos lo trajera a todos nosotros como hijos e hijas de Dios para que el Espíritu Santo pueda hablar por medio de nosotros y continúe Su obra, Dios en Su Hijo.

43 Cuando Él dijo eso, ella dijo: “Señor, me pareces que eres profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga, nos dirá estas cosas.” Vea, esa era la obra del Mesías. ¿Qué es el Mesías? Era el Logos, el Espíritu de Dios El Mesías es el Espíritu de Dios, el Cristo, el ungido. Ella dijo: “Cuando ese Espíritu venga de la gloria, cuando sea manifestado aquí en la tierra, Él nos declarará estas cosas, eso es la naturaleza de ello.” Esa es la naturaleza de Dios. Ella dijo: “Ahora, tú debes ser profeta y sabemos que cuando el Mesías venga nos declarará estas cosas, pero ¿Quién eres tú?”
Solo Él pudo ser eso, el único capaz de decirlo: “Yo soy el que habla contigo mujer,” ¿qué fue eso? ese era Dios hablando por medio de Su Hijo.
Ella dejó aquel cántaro y corrió a la ciudad diciendo: “Vengan y vean a un hombre que me ha dicho las cosas que he hecho, ¿No es este el Mesías?”

44 ¿Creen Uds. que Dios está en Su Hijo? ¿Está Dios en Su universo? ¿Está Dios en Su Palabra? Ahora, ¿Está Dios en Su pueblo? ¿Cuál fue el motivo de la muerte de Cristo? Fue para santificar una iglesia en la que Él pudiera obrar y continuar Su obra. Se tenía que hacer una expiación, y el cuerpo fue Jesús, el hombre fue el sacrificio voluntario. Como lo explicamos esta semana pasada en un tipo de Isaac—voluntario, se entregó a sí mismo a la muerte, él no tenía que morir. Él dijo: “Ningún hombre toma mi vida, Yo la pongo, y eso fue lo que Él hizo, para que por medio del sacrificio se cumpliera la Escritura, ”Aquel que nace de Dios no comete pecado.“ Porque Él no puede pecar. Hay un sacrificio de sangre para el hombre que está en Cristo. Dios no ve tus pecados, están cubiertos por la sangre.

45 Hace algún tiempo fui aquí en una ciudad donde tenían un gran avivamiento. Y tuvimos que…tuve que salir de la ciudad. Había miles y miles de personas en Ohio, asistiendo a la reunión. Tuve que salir para descansar un poco. Habíamos estado comiendo en el pequeño y agradable restaurante Dunkard. Cuando llegó el domingo cerraron el pequeño restaurante y todos ellos se fueron para el culto de la tarde, el hermano Baxter y ellos, y tuve que conseguir algo de comer antes de salir. Y crucé hacia la carretera a un típico restaurante americano junto al camino. Cuando entré por esa puerta vi lo más vergonzoso que alguna haya visto. Allí estaba parado un policía con su brazo alrededor de una mujer, era como de mi edad (tal vez casado, con esposa y un montón de niños,) con su brazo puesto alrededor de la mujer, jugando con una maquina tragamonedas, lo que es ilegal en Ohio. No es de extrañarse que estamos corrompidos, las propias leyes de nuestro país están corrompidas con eso.

46 ¡No hay ningún sonido más que Jesucristo y Su Palabra! Y Ud. tiene miedo de tomarla. Ese es el único fundamento donde puede poner sus esperanzas, “Mis esperanzas están fundamentadas nada menos que en la sangre de Jesucristo y Su justicia. Cuando todo lo que está alrededor de mi alma cede el paso, entonces Él es mi esperanza y estancia. En la roca solida me paro que es en Cristo; todo lo demás es arena movediza. Cualquier otro terreno.” Eddie Perronett escribió aquel sermón… o aquella canción que todos entonaban cuando entraban a la iglesia allá en el culto de Baccalaurete.

47 Fíjense. Y mientras este policía estaba parado allí, me detuve. Pensé: “¿No es eso extraño?” Y miré allá, y había una jovencita adolescente de no más de dieciocho años de edad y un grupo de estos rufianes con sus cabellos colgándoles así como las mujeres, cortados hacia abajo en la espalda, cola de pato o como lo llaman, un grupo con esas chaquetitas encima, motociclistas y todo, parados allá en una mesa con su brazo alrededor de la jovencita, sobre las piernas de ella, sobre los labios de ella. El uno al otro, no puedo expresar en una audiencia mez…multitud mezclada lo que estaba aconteciendo. Y dije: “¡oh mira allá, mira eso!”

48 Escuché a alguien reírse, miré a mi derecha y allí estaba una mujer mayor, bastante mayor como para ser mi abuela. Por lo menos tenía sesenta años de edad o más, allí estaba sentada y vestida con esa ropita pequeñita, o esos pantalones cortos o como sean que los llamen y ella estaba… su piel estaba tan arrugada y hasta sus brazos estaban tan caídos y arrugados, ella tenía esa… manicura, esa cosa que se hacen en las uñas, y esa cosa que siempre se ponen en los labios o lo que sea, son ese tipo de cosas, todo eso sobre sus ojos. Y su cabello estaba cortado y pintado, lo tenía…Yo no culpo a una mujer por lucir mejor, pero no luzca como el diablo mientras esté tratando de lucir mejor. Luzca como una dama, como Dios la hizo. Además, ella tenía su cabello pintado de azul. Pensé: “¡Oh vaya!, miren…” Y allí estaban sentados dos hombres embriagados. Es la época del verano, y uno de ellos tenía puesto un abrigo grande y un trapo alrededor de su cuello que servía de bufanda y estaban tan embriagados, sentados allí con esa mujer anciana.
Me paré allí y dije: “Dios ¿quieres decir que mis pequeñas Rebeca y Sara que están sentadas allá atrás van a crecer bajo una cosa como esa? Tu eres santo ¿cómo puedes mirar eso? Si como ministro arde mi corazón,” dije: “¿Por qué no destruyes esa cosa? ¿Cómo puede hacer, tolerar y mirar, un Dios santo, mirar tal cosa?” El anciano se levantó e hizo algún tipo de comentario. Y los dos hombres salieron apresurados para el baño.

49 Me paré solo un momento y pensé: “saldré de este basurero.” Y dije: “mejor salgo de aquí sin intentar comer, malestares y todo lo inmundo.” Entonces me di la vuelta y salí, y el Espíritu Santo me habló, ¡nunca olvidaré ese día! Me fui hacia detrás de la puerta y vi una visión del mundo girando y vi alrededor del mundo un hilo de escarlata. (Igual a las visiones que veo aquí en la plataforma). Y miré y allí estaba Jesús sentado y vi que mis pecados salían contra Él. Y vi un libro con mi nombre, y cada vez que hacia algo malo, no importaba lo que fuera, Su sangre del costado actuaba como un parachoques de un carro, y eso detenía la ira de Dios de golpearme. Y vi las lágrimas de Él bajando por Sus mejillas, la sangre sobre Su rostro, la miré y pensé: “¿Así te lastimaron mis pecados?” Y vi que cada vez que hacia algo malo, si Él no los detenía, Dios habría arrebatado mi vida. Pero la sangre de Jesús los estaba aguantando, Él no me puede ver asi mientras haya una ofrenda de sacrificio por mí.

50 Cuando Jesús murió, Él limpió todo el mundo de pecado (pero Ud. tiene que aceptarlo, Ud. tiene que aceptar su perdón) o Dios destruiría al mundo, por el primer pecado cometido, Dios lo estremecería de su lugar porque Él es santo y Sus Palabras son acertadas.
Antes de poder hablarles a Adam y a Eva Él tuvo que presentar allá una ofrenda de cordero por el pecado. La razón que pueden tener fiestas de rock and roll y toda clase de cosas vulgares en el mundo esta noche, y Dios no arrebata sus vidas o pasa por alto al mundo, es porque esa sangre está sobre el trono de misericordia. Pero uno de estos días esa sangre va a salir del propiciatorio, y luego vendrá el juicio. No lo sé, tal vez pueda salir antes que ese reloj marque las nueve. No lo sé. Luego, ella estará en oscuridad y no quedará otra cosa sino juicio, Ud. ha pasado su propio juicio por la manera que ha tomado a Su Hijo en la expiación.

51 Y yo vi mi nombre allí y corrí hacia Él. Le dije: “¿Señor, quieres decir que asi te han lastimado mis pecados?
Lo oí a Él decir: “Perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
Y dije: “Señor, si perdonaras mis pecados, prometo servirte.” Y Él escribió con Su mano de Su costado sobre aquel libro antiguo: “Perdonado,” lo lanzó detrás de Él en el mar del olvido, y dije: “¡Siempre te estaré agradecido, Dios!”.
Él dijo: “Ahora, yo perdono tus pecados gratuitamente, pero tú quieres destruirla a ella.” Luego salí de la visión, y vi que Él me estaba señalando a aquella mujer. Fui perdonado gratuitamente. El pecado es pecado sea grande o pequeño.
Yo dije: “Oh Señor perdóname.”

52 Caminé hasta donde estaba ella y pensé: “tengo que hacer esto bien antes de salir.” Entré y dije: “¿Cómo está Ud.?”
Ella dijo: “Oh hola.”
Yo dije: “¿Le importa si me siento?”
Ella dijo: “ya tengo compañía.”
Yo dije: “Hermana, no quiero decir eso,” yo dije: “Yo solo quiero hablar con Ud. solo un minuto.”
Me senté y comencé a hablarle y noté que mientras le hablaba esa cosa negra que tenía en los ojos comenzó a caérsele de su rostro, ella estaba llorando. Ella dijo: “¿Cuál es su nombre? ¿Ud. no es el Sr. Branham de por aquí en…?”
Yo dije: “Si señora.”
Ella dijo: “Estoy tan avergonzada de mí misma.”
Ella se sentó y comenzó a contarme la historia de un padre predicador Metodista chapado a la antigua, además tenía dos jovencitas en el mundo. Muchas veces vemos a las personas pero no sabemos lo que hay detrás de la historia. Entonces la escuché, y ella dijo: “señor, yo conocí a Dios una vez, iba a la iglesia con mi papá y mi mamá.” Me contó la historia que por cierto fue muy horrible, como entró al pecado. Y ella dijo: “No hay oportunidad para mí.”
Yo dije: “¿Le ama Ud. a Él?”
Ella dijo: “Por supuesto que le amo.”
Yo dije: “¿Cómo podría Ud. amarlo si Él no le hubiese amado?”
La tomé por la mano allí en medio de aquel piso, tuvimos una oración. Deshicimos el grupo de la máquina tragamonedas y todo eso. Ella fue guiada al Señor, ¿Por qué? Allá hubo una expiación esperando para que ella la aceptara y borrara sus pecados.

53 Dios en Su pueblo. Cuando Él estaba… Ellos caminaron con Él aquí en la tierra por treinta y tres años, además Dios estaba en Su pueblo. Pero les dijo que esperaran en la ciudad de Jerusalén. Subieron y aseguraron las ventanas porque tenían miedo. Dios había estado con Su pueblo. Pero llegó el día de Pentecostés como un viento recio que llenó la casa donde estaban sentados; Dios estaba con Su pueblo. Salieron por las puertas a las calles para sellar Sus testimonios con su propia sangre. Dios estaba con Su pueblo.

54 Cuando el anciano Elías fue llamado en un caso donde estaba un profeta y un bebé muerto tendido, él se levantó y bajó por el piso ¿Qué fue eso? Un hombre caminando pero una vez que sintió la unción sobre él, se estiró y se acostó sobre el bebé y este estornudó siete veces y volvió a la vida, ¿Qué fue eso? Dios en Su pueblo.
Allá estaba Pablo, de quien tomaban los sudarios de su cuerpo y eran enviados a los enfermos y afligidos y eran sanados. ¿Qué fue eso? Dios en Su pueblo.
Allá estaba el apóstol Pedro, sin suficiente educación para escribir su propio nombre, pasaba por las calles y con su sombra la gente era sanada, ¿Qué fue eso? Dios en Su pueblo. Seguro.
¿Qué es eso que está aquí cada noche cuando ven las grandes señales y maravillas que acontecen de forma sobre natural? Dios el Cristo manifestado aquí entre Su pueblo ¿Qué es? Dios en Su pueblo.

55 ¿Creen Uds. que Dios está en Su universo? ¿Está Dios en Su Palabra? Si Él viniera esta noche a este edificio y se manifestara que Él está aquí en el pueblo, ¿no recuerda Ud. que hay un sacrificio de sangre más allá esperando por Ud.? Sus pecados están bajo esa sangre, cada uno de Uds. crea en el Señor Jesucristo.
Y aquellos que están aquí o en la radio que nunca antes lo han aceptado a Él, por favor en esta hora, al terminar esta gran reunión en el Templo Angelus, recuerden, Dios está cerca de su cama, allá afuera, Dios está cerca de Ud. el que está sentado en la cantina, Dios está allá afuera para el que está en pecado allá en el carro, Dios está cerca dondequiera que Ud. se encuentre. “Él no está lejos” dijo el apóstol “Él no está más lejos de lo que está su brazo derecho” dijo el apóstol. Él lo tiene a Ud. sostenido, Él sabe cada movimiento, cada pensamiento de su mente, solo créale y permita que Él lo salve.

56 Y Ud. que está en esta audiencia visible, ¿Cree Ud. que Dios está aquí? Si nunca antes le ha aceptado como su único Salvador personal. Ahora Inclinen sus rostros y oremos. ¿Cuántos aquí en esta gran audiencia de personas, visibles en esta noche, levantarían su mano y dirían: “Ahora creo en el Señor Jesucristo, que Él tenga misericordia de mí y me perdone de mis pecados. Acuérdese de mi hermano Branham en la oración”? Dios le bendiga, allá cruzando por la audiencia. Correcto, levante su mano, eso es… Dios le bendiga, aquí atrás a mi derecha, aquí abajo en el piso, cualquiera levante su mano. Tenga… ¿Tiene Ud. respeto por la misericordia de Dios para con Ud.? ¿Lo respeta lo suficiente como para aceptar su sacrificio y decir: “Dios, ten misericordia de mi”? Levante su mano.
Alguien acá arriba en los balcones, aquí a mi lado derecha, levante su mano y diga: “Hermano Branham, yo simplemente no estoy viviendo correctamente, ore y diga: ”Dios ten misericordia de mí, he calumniado y he hecho comentarios vulgares y todo lo demás, y eso no es lo que hace el Espíritu de Cristo, quiero levantar mis manos y decir: “Dios ten misericordia de mí.” Él le ha perdonado, ha puesto sus pecados en el mar del olvido. Por aquí atrás en los balcones, por este lado…Dios le bendiga, por allá, muy bien, los que están levantando las manos, eso está bien.

57 Ahora, Dios está en Su universo, obsérvelo en la puesta del sol, obsérvelo en las aves, obsérvelo en las flores, obsérvelo en los vientos, obsérvelo en la mañana, obsérvelo en la noche, cuando salen las estrellas, Dios está en el universo, podríamos pasar horas en esto.
Dios está en Su Palabra, Él guarda cada palabra y la manifiesta, Dios está en Su Palabra. Dios está en Su Hijo, verdaderamente Él es el Hijo de Dios, Dios estaba en Él expresándose al mundo.
Dios está en Su pueblo, observe aquí, si Ud. quiere ver a Dios en Su pueblo, mire por todos lados en esta audiencia, todo lo que es nacido del Espíritu sabe que Ud. ha pasado de muerte a vida, levanten sus manos. Literalmente miles de ellos han levantado las manos, han pasado de muerte a vida. ¿Por qué? Dios está en Su pueblo, ¿Cuántos aquí afuera sanados por medio de la sanidad divina saben que Dios es sanador? levanten su mano. La audiencia radial, Uds. tienen que ver esto, literalmente miles de ellos están con sus manos levantadas ¿Qué es eso? La evidencia de que Dios está en Su pueblo, Dios los salvó del pecado. Dios los sanó de enfermedades “Mas Él herido fue por nuestras rebeliones y por Su llaga fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5 trad.) ¿Cuántos han pasado de penumbra, temor, duda y frustraciones, a gozo, paz, benignidad, bondad, y mansedumbre, gentileza y paciencia? levanten las manos en la audiencia. Acéptelo ahora, si no conoce a Cristo como su Salvador personal, acéptelo ahora mientras oramos. Inclinemos nuestros rostros.

58 Señor, la reunión está a punto de terminar, solo un poquito más de tiempo para el servicio de sanidad, y terminaré para ir a san José. Dios, Te has manifestado a nosotros. Nos basta lo suficiente que eres Dios, y que Jesús es Tu Hijo y que somos Tu pueblo, porque nuestro Espíritu da testimonio con tu Espíritu que somos hijos e hijas de Dios y hemos pasado de muerte a vida. Muchos aquí levantaron sus manos en esta audiencia visible, y, Señor, solo Tú sabes cuántos en la audiencia invisible. ¿Por qué levantaron sus manos? Porque ellos tienen necesidad de Ti Señor. Ellos levantaron sus manos al Creador de los cielos y la tierra y pidieron perdón por sus pecados.
Y Tú dices en Tu Palabra: “al que a Mi viene, no le echo fuera.” (Juan 6:37 traductor). Y sé que los recibirás porque ellos Te han creído. Y está escrito en Tu Palabra, fue dicho por Tu Hijo Jesús, que toda Escritura es dada por inspiración y no puede fallar, Él dijo: “el que oye Mi Palabra y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” Señor, ellos son Tuyos, ahora son ovejas de Tu prado. Pastoréalos por las aguas de reposo y restaura sus almas con cosas buenas. Y si anduviesen en valle de sombra de muerte, no temerán mal alguno porque Tú estarás con ellos.

59 Cientos de cientos, Señor, sin duda, nunca llegaré a verlos o a estrechar su mano. Pero algún día, al cruzar el rio los veré y hablaremos de este último servicio de domingo en la noche, de la clausura de esta reunión en el Templo Angelus, fue allí donde ellos encontraron a Jesús como su Salvador, y el gran Espíritu Santo los ubicó y seleccionó, ellos han levantado sus manos. Por toda la ciudad, por todos los estados, por el mar, y por los barcos, por las islas han levantado sus manos hacia Jesús porque han sentido su Espíritu aunque parezca raro, hablándoles a sus corazones, sabiendo que Él nunca les condenará sino que les dará vida eterna.
Además Padre, sana a los enfermos y afligidos que están allá afuera en la audiencia radial, aquellos que descansan en sus camas, y aquellos que tienen las manos los unos sobre los otros, permite que el Espíritu Santo descienda a cada alma y que se les dé a Cristo Jesús por cada necesidad que tengan. Concédelo Señor, ellos ahora son Tuyos. Han venido, han levantado sus manos, te han recibido. Y ahora he orado por ellos creyendo que oyes la oración. Son Tuyos, Padre, guárdalos en paz y concédeles misericordia, sanidad para sus cuerpos y gozo para sus almas, y que vivan en esta vida y que nos encontremos en la próxima. Concédelo Padre. Porque lo pedimos en el nombre de Jesús Tu hijo. Amén.

60 [Cinta en blanco]… sobre la Palabra de Dios que sencillamente lo lava. Oh, cantemos este himno antiguo, estoy seguro que todos lo pueden entonar, estamos arreglando para comenzar la línea de oración en pocos momentos por los enfermos y afligidos. “Yo le amo, yo le amo, porque Él a mí me amó,” ¿Cuántos lo saben? Levanten su mano allá afuera en la audiencia radial, cántenlo con nosotros mientras Billy pasa para ayudarnos, si pueden. Cantémoslo ahora para la gloria de Dios. Y vamos a adorar, después de la Palabra de Dios, fuerte y cortante; ahora adoremos al Señor. Muy bien, todos juntos.
Yo le amo, yo le amo.
(Cinta en blanco)
…Él a mí me amó
Y me compró mi salvación
Allá en la cruz.

61 ¿Cuántos aquí son Metodistas? levanten sus manos. El Señor bendice a los Metodistas. ¿Cuántos son Bautistas? levanten sus manos. Bien, miren a los Bautistas. ¿Presbiterianos? Levanten sus manos. Muy bien. Luteranos, levanten sus manos. Bien, eso es bueno. Mientras entonamos este cántico una vez más, dense la vuelta y estrechen sus manos uno con otro. Y los Presbiterianos y Pentecostales, los Nazarenos y los Peregrinos de la Santidad, todos estrechen las manos el uno con el otro mientras cantamos “yo Le amo,” en este gran compañerismo.
Yo… (Eso es, estrechen las manos
Los unos con los otros) Le amo, Yo Le amo
Porque… (La audiencia radial, Uds. deberían
Ver esto, literalmente miles
Y miles de personas estrechando las manos
Unos con otros.)
Y me compró mi salvación
Allá en la cruz.

62 ¿No es Él maravilloso? Tan bondadoso, tan sublime y verdadero. ¿Cuantos aquí esta noche en el edificio en la audiencia visible están enfermos y necesitados? Levanten sus manos y digan: “solo necesito un pequeño toque Tuyo.” Tenemos un cántico que solíamos cantar, “una pequeña platica con Jesús lo arregla todo, todo.” Muchos han escuchado ese cántico y lo entonamos.
Ahora, no podemos traer demasiados a la plataforma, toda la semana Uds. han notado que cuando ya no tenemos tarjetas de oración, tuvimos una línea de discernimiento, solo dejen que las personas allá en la audiencia comiencen a orar. Jesús es el Sumo Sacerdote que es tocado por el sentir de nuestras enfermedades, y ¿cuántos aquí han visto al Espíritu Santo hablar y llamar a las personas y hacer lo mismo que Él hizo en la Biblia? Digan: “Amén”. Ahora, a la audiencia radial ¿pueden escuchar eso? Literalmente cientos y cientos de personas que han estado en las reuniones, ¿cuántos nunca antes han estado en las reuniones? déjenme ver sus manos, la audiencia visible, se nota por todo el edificio.

63 [Cinta en blanco]… yo digo mis términos Kentuckianos y toda esa gramática. Ellos son demasiados inteligentes para saber que yo no podría ser un doctor, yo solo soy su hermano. Yo solo soy el hermano Branham. Hubiese deseado tener suficiente educación para ser… de seguro que yo honro y aprecio al hombre que ha estudiado para obtener un título. Yo solo soy demasiado analfabeto para eso. Y esa es la razón por la que dije que era demasiado inteligente para aceptar el título, porque yo conozco mejor a la gente. No quiero…
Como el congresista Upshaw, el difunto congresista Upshaw tenía un dicho que decía (su viuda está por aquí en alguna parte, por lo general ella está en las reuniones), él decía: “Ud. No puede ser nada que no es,” y eso es completamente la verdad, eso es correcto. Si, hermana Upshaw, la veo allá atrás en la audiencia “Ud. no puede ser nada que no es.” Solo sea Ud. Mismo. La gente aprecia más eso.

64 Ahora hay cien tarjetas, ¿correcto? ¿Qué letra es esa? “S.” Todas las noches y todos los días repartimos tarjetas. Esta semana por cuatro días no repartíamos las tarjetas y solo llamábamos a la línea. Ahora esta noche para el servicio de sanidad vamos a llamar a cien tarjetas y comenzaremos a orar por estas personas.
Quiero que cada persona, al terminar la reunión, si pueden, nos den quince minutos adicionales ¿lo harían? ¿Veinte? Y quédense para el culto. Uds. los que están enfermos y afligidos, solo manténganse en oración mientras se aproxima a la línea de oración. Sus oraciones y las mías hacen mucho, “la oración de fe salvará al enfermo, Dios los levantará.”
Y allá en la audiencia radial, Uds., si continúan con la sintonización del programa (pensé que salían del aire a las nueve y media, pero veo que la luz aún está encendida), Uds. allá en la audiencia radial oren con nosotros aquí y nosotros estaremos orando por Uds. Y vamos a estar a la expectativa para ver a Dios en Su pueblo, ¿Le han visto a Él en Su universo? ¿Le han visto en Su Palabra? Por supuesto. Ahora Él está aquí. Eso hace que Él esté aquí. Tres son un testigo, aquí hay más de tres o cuatro. Tres es una confirmación en la Escritura.

65 Muy bien, ahora la tarjeta de oración “S” número 1. “S” de salvación. Tarjeta de oración número 1, levante su mano quienquiera que sea. Tarjeta de oración número 1, ¿la vi? Digo: “¿Está seguro de ese número? ¿Cuántos aquí afuera tienen la tarjeta de oración ”S“? Levanten su mano, supongo que, solamente hay… eso es todo. No hay más tarjetas de oración aquí, sino la ”S“ porque cada noche aquí en el edificio nos llevamos las tarjetas de oración.
Tarjeta de oración número 1. Mire alrededor, tal vez la persona sea sorda y no puede oír, tal vez la persona esté en una silla de ruedas, en un catre y no se pueda mover. Verifiquen el número de ellos, número 1, podría-¿la tiene? Muy bien, disculpe. Número 2, levante su mano, “S” número 2, muy bien. Número 3, todos…3? Nunca he visto aquella mano. 3, 4. Número 2 ¿Dónde está el número 2? Si quiere que se ore por Ud. es mejor que conteste rápidamente porque llamaremos a la siguiente persona en el lugar. Está allá arriba en el balcón, La gente caminando allá arriba en el balcón ¿Es el número 2? ¿Está Ud. aquí abajo? ¿Número 2?
Número 3, ¿dónde está el número 3? Mantenga su mano levantada número tres. Solamente hay dos personas de pie allí, ¿pueden ser el número 3? ¿Quién tiene el número 4? ¿Podría levantar su mano? ¿Número 5? Bien, venga señora. Ahora vamos con 6,7. Bien, 8. 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15,16, vengan por acá y tomen su lugar.

66 Ven, esa es la razón por la que los llamé de esa manera, no hay presión del uno con el otro pisándose los pies y… Todo se debe hacer en orden y decentemente en la casa de Dios. Todo tiene que estar en adoración divina, en actitud hacia eso.
¿Cuántos no tienen una tarjeta de oración y desean que Jesús les sane? Levanten sus manos .Muy bien. Él solo-Él está en todas partes: en Su universo, en Su Palabra, en Su iglesia, en Su pueblo, en Su Hijo, Él está en todas partes.

67 Muy bien, mientras se acomodan en esa línea, 15, 16, 17, 18, 19,20. Hasta el veinte, muy bien, eso está bien. Ellos está haciendo una fila, allá está el grupo de ujieres que los están preparando. Muy bien, ¿20? Muy bien, 21. Muy bien, la dama sentada allá atrás. 22. ¿Está arriba en el balcón? 22,23, 24, 25, 26, 27, 28, 29,30. Está bien, ahora mientras hacen una fila cantemos el coro que dice: “Yo le amo.” Muy bien.
“Yo le amo, yo le amo”
Porque Él a mí me amó
Y me compró mi salvación
Allá en la cruz.

68 Treinta y uno, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39,40. Hagan una fila aquí hasta el 40. Oh, ¿no Le aman? Él es tan real, tan bondadoso. Me pregunto si pudiéramos hacer que el coro se pare por aquí, hermana, “Allá en la cruz donde murió mi Salvador, por la remisión del pecado yo clamé, allí fue aplicada la sangre en mi corazón, ¡a Su nombre gloria!” Muy bien, cada uno solo manténgase sentado hasta que su número sea llamado y permanezca en absoluto silencio, porque queremos que nos ayuden a orar por estas personas enfermas. Muy bien.
Allá en la cruz donde murió mi Salvador
Por la remisión del pecado yo clamé,
Allí fue aplicada la sangre en mi corazón.
¡A Su nombre gloria!
¡A Su nombre gloria!
¡A Su nombre gloria!
Allí fue aplicada la sangre en mi corazón.
¡A Su nombre gloria!

69 Ahora, del 40 al 50 permaneciendo…
(Cinta en blanco) “…ellos nos matarán, de todas maneras vamos a morir, así que solo moriremos. Pero si nos salvan, bueno, estaremos vivos, o nos mantendría vivos.” Y Dios les galardonó su fe.
Ahora, todos en esta noche, los que están en estas sillas, cosas y catres, y aquí está un hombre muriendo mirándome justo aquí, no se les ha pedido que vayan al campo del enemigo. Se espera que Uds. estén en la casa del Padre, con Sus bendiciones y Su promesa, que Él sanará y les bendecirá. Estoy seguro que Él lo hará, crean con todo su corazón.

70 Ahora, Uds. que están en la línea de oración, aquellos que están de pie para entrar a la línea, si hay algún pecado no confesado en su vida… Recuerden, eso es responsabilidad de Uds., mi hermano. Vea, si Ud. Tiene algún pecado que no ha confesado, tenga en cuenta que será peor si viene aquí para que se ore, cuando hay un pecado sin confesar en la vida suya. Arregle las cosas. Si eso está en su vida, sálgase un momento de la línea de oración y arregle eso, luego regrese a la línea. Pero no venga en esa condición, porque, es que mis líneas suelen ser…cuando examinaba a cada persona para ver si había un pecado en sus vidas por medio de las visiones, la razón del porque hacia eso era para estar seguro. Si Dios permitió que satanás ponga algo sobre las personas y luego vengo y le quito eso por medio de la oración; entonces yo me metería en problemas con Dios. Y no quiero hacer eso, esa es la razón que debo verificar a uno por uno y observar de cerca para que nada se pase.
Ahora, esta noche no es una línea de discernimiento, no en el discernimiento, sino es solo para orar. Pero si Ud. tiene un pecado no confesado en su vida, no venga a la línea de oración sin antes arreglar eso. Ahora, si Ud. lo tiene, cuando pase por aquí, no pase solo diciendo: “voy a subir y voy a dejar que el hermano Branham ore por mí.” Aparte eso… sáquelo de su mente.

71 Lo que hay que hacer es saber que Ud. viene a cumplir una promesa que Dios le hizo a Ud. Habrá miles de personas orando por Ud. Y cuando pase por esta línea, cuando oremos y pongamos las manos sobre Ud., tan pronto como se impongan las manos sobre Ud., levántelas como cuando Ud. sale del agua cuando es bautizado. Ud. ha hecho algo que Dios le prometió que sucedería. “El que cree y es bautizado será salvo.”
Salga de este edificio testificando que Ud. es salvo ¿Qué tal si Ud. sale del edificio diciendo: “Bueno, yo no sé.” Entonces Ud. no es salvo. Pero Dios hará que su cuerpo obedezca a su confesión, ¿ven? Y Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. Antes que Ud. sea sano, Ud. tiene que confesarlo primero. Ud. tiene que creer que Ud. ha sido san. Y cuando Ud. cree entonces Ud. es sano, Dios hace que su cuerpo obedezca a su confesión. Asi que cuando venga aquí, solo deje que eso quede afirmado y diga: “Dios, este es Tu mandamiento. Yo creo que estoy sano.” Salga de la plataforma y diga:… (Cinta en blanco).

72 Si el Señor Jesús me revelara algo del hombre, como cuando Felipe vino hasta Él… y se fue y buscó a Natanael, mejor dicho. Si el Señor Jesús me declarara…Ahora, tal vez el hombre este enfermo, tal vez sean las finanzas. No lo sé. Nunca le he visto. Solo somos dos desconocidos que se encuentran por primera vez. Pero si Dios está en Su pueblo y Dios estuviera en él para darle fe para que crea que el Espíritu Santo está aquí para hacer eso; y luego el Espíritu Santo por el don divino que me dio para que me sujete a Él—solo entregarme a Él, mejor dicho, y que Él usara mis labios para declararle a este hombre por qué está aquí o algo relacionado a él que solo él sabe y yo no sé, ¿hará eso que todos Uds. crean? Muy bien. ¿Para que Ud. también crea, hermano? ¿Lo haría? Ud. crea, muy bien. Muy bien, que el Señor conceda estas cosas. Y si Él lo hace, Alabaremos al Señor por eso. Ahora, es la primera vez que veo al hombre, pero si el Señor Jesús, el Hijo de Dios en quien estoy confiando ahora, me revelara el motivo por el que está aquí, Él recibirá la honra y la gloria a Su nombre.

73 Mientras estoy mirando a este hombre, si las personas pueden ver esa luz entre el hombre y yo, ese es el cuadro que Ud. halla aquí. Ese es el Espíritu Santo y hay una mujer que aparece, es una mujer bastante mayor. Es la madre del hombre. Y él está aquí para que se ore por ella. Es correcto. ¿Cree que el Espíritu Santo me puede decir cuál es su problema? ¿O el problema de la persona, el ser querido por el cual está Ud. orando? (el hermano dice: “Amén.”) Su… veo que es algo como un estetoscopio… No, está sobre el cora…es un problema del corazón. Ella no está aquí, ella vive lejos de aquí. Ella es de un lugar boscoso, donde hay mucho bosque; y es Arkansas. Ella es de Arkansas. Es verdad. Y veo a una mujer más joven, esa es su esposa, y ella tiene algo como una protuberancia en un costado. Eso es “Así dice el Señor.” Sea Ud. el juez, ¿es verdad? (“Si, señor.”) Reciba… ¿Ahora cree? (“yo creo.”) Lo recibirá de la misma manera que ha creído. Ahora vaya y recíbalo, en el nombre del Señor Jesucristo.
Ahora, sean muy reverentes, creyendo con todo su corazón. Dios, en Su universo. Dios guardando Su Palabra ¿Lo prometió Él? Digan “Amén.” “Las obras que yo hago vosotros también las haréis.” Dios está en Su Palabra, Dios está en Su Hijo, Dios está en Su pueblo.

74 Muy bien. Solo uno más. El hombre es un desconocido. Yo no le conozco. Dios lo conoce, yo no. Él probablemente es mayor que yo. Tal vez nacimos con años y millas de distancia, pero Dios nos conoce a ambos. ¿Cree que el Señor Jesús podría decirme algo de Ud.? Ahora, si dijera: “Ud. está enfermo, señor. Ud. se va a poner bien.” Eso estaría muy bien. Está bien. Pero aun así, Ud. no sabría si yo solo estuviera adivinando o no. Pero si el Espíritu Santo fuera y dijera algo donde Ud. haya estado o haya hecho, o algo que Ud. sabe y yo no sé acerca de ello…Y si Él sabe lo que ha sido, de seguro Él sabría lo que será. ¿Es correcto? Cree Ud., levante su mano ahora. ¿Ven? Muy bien.
Ahora no llamamos a demasiados porque es tan debilitante. El Hijo de Dios, una mujer tocó Su vestidura y Él se debilitó. Y yo solo soy un siervo de Cristo.
Veo al hombre moverse. Es algo relacionado con la alimentación. Es su estómago, él tiene problemas en el estómago. Correcto. Y es causado por una condición nerviosa. Ud. sufre de nerviosismo y también algo—es sinusitis, aquí arriba, tuvo algo malo en la garganta, y tuvo una operación de las amígdalas y es lo que está mal en su garganta. Es verdad, ¿Cree? Eso no sanaría. (El hombre dice: “Diez meses antes comenzó a sanar.”) Muy bien, ¿Cree que yo soy Su siervo, el siervo del Señor? Ahora, si eso es correcto, ondee su mano de esta manera hacia la gente para que puedan ver que lo que ha dicho es la verdad, ¿Oyeron eso? Todo es verdad. Uds. dirán que tal vez lo adiviné.

75 Ahora, mientras nos tomamos nuestro tiempo con este hombre, regresemos. Yo no sé lo que era, pero sea lo que sea señor, ahora preste mucha atención a lo que Él dice, porque no soy yo el que está hablando. Si yo hablo y Ud. trata de decir algo, no quiero ser descortés, pero yo no puedo, yo solo estoy hablando, estoy viendo algo suceder y solo tengo que hablar… no soy yo el que habla, es Él. Veo que esto regresa. Es algo acerca de una operación, si, fue en la garganta. Es correcto. Y el hombre—hay algo acerca de ministro. Oh, Ud. tiene un hijo que es un ministro, un hijo predicador. Eso es correcto. ¿Cree que Dios sabe quién es Ud.? ¿Podría Él decirme quién es Ud.? Eso le ayudaría, ¿Sr. Martin? Eso es exactamente correcto. Ahora, vaya a casa y esté bien, y (palabras no claras). Muy bien. Dios le bendiga. Ahora, tenga fe.

76 ¿Creen? Tengan fe con todo su corazón. Ahora sean reverentes por favor, no se muevan. No hagan eso. Vean, Uds. solo estropean todo. También estoy tratando de captar aquellas personas de la audiencia. Por favor, permanezcan quietos solo por un momento. Vamos con el siguiente y Uds. pueden continuar, vean si… el Ángel del Señor dijo: “Si haces que la gente te crea.” Y si les pidiera que hicieran algo entonces deben hacerlo reverentemente. Vean, si no lo hacen, eso demuestra que no lo creen, ¿Ven? Ahora, sean reverentes, solo por aquellos que en verdad creen, por este. Luego comenzaremos la línea directo hasta el final.

77 ¿Somos desconocidos el uno al otro? El Señor nos conoce a ambos. ¿Cree que Dios me puede revelar algo sobre Ud., su problema? Estaba viendo, creo que eran dos hombres, ¿No es verdad Billy? Y esta es una mujer. Ahora, para que vea que no hay diferencia para Dios
La mujer está sufriendo de una condición nerviosa, y también tiene venas varicosas. Correcto, ¿verdad? Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien. Ahora ¿creen todos allá afuera, los hombres y mujeres? Hay algo más en la mujer. Hay algo que más que le está molestando porque sentí el espíritu de ella. Ha dado exactamente en la cosa correcta, exacto. ¿Ve? Hay algo más, veamos. Sí, es un crecimiento, y el crecimiento está en su nariz, es correcto ¿no es verdad? ¿Cree que Dios la conoce? Muy bien señorita Ruth Johnson, puede irse a casa y estar bien. Amén. Ese es el nombre de ella ¿Cómo supo eso? El mismo Dios que supo quién era Pedro. No fui yo. Yo no conozco a la mujer, es Él. ¿Lo creen? Muy bien tengan fe.

78 Ahora, todos Uds. solo inclinen sus rostros y comiencen a orar mientras ponemos las manos sobre estas personas. Muy bien.
Amado Dios, en el nombre de Jesús, sana a la mujer. Venga ahora, solo comiencen a regocijarse. Señor, en el nombre de Jesús sana a la mujer. En el nombre de Jesucristo sana a nuestra hermana. Dios, en el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana. Dios, sana a este niñito, en el nombre de Jesús, Amén. Sana a esta mujer en el nombre de Jesús “Estas señales seguirán a los que creen, si ponen las manos sobre los enfermos y sanarán.” En el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana, Señor. Dios, mientras esta mujer viene caminando, sánala, en el nombre de Jesucristo yo oro, Amén. ¿Viene? En el nombre del Señor Jesús, sana a nuestra hermana. Amén. Venga, hermana, en el nombre de Jesucristo, pongo mis manos sobre ella mientras miles están orando, en el nombre de Jesús. Dios bendiga a este hombre y le sane en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesucristo pongo mis manos sobre mi hermana, Amén.

79 Ahora, si ellos se colocaban en la sombra de Pedro… no era Pedro. ¿Cuántos saben que no era Pedro el apóstol? digan: “Amén” Pues, era Dios. Su fe de ellos, porque él era un siervo de Dios.
En el nombre de Jesucristo, sana a nuestro hermano, Señor. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestro hermano. Gracias hermano. En el nombre de Jesucristo, yo oro que Tú sanes a nuestra hermana. Dios, sana a esta anciana y amada mujer mientras pasa por aquí por la plataforma en el nombre de Jesucristo. Amén.
Venga amada hermana. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana, Dios. Amén. Venga hermana. En el nombre de Jesucristo, Dios, oro que Tú la sanes. Amén.
Yo solo estoy…allá afuera todas aquellas personas que están orando, solo miren a la gente orando. ¿Y qué de la audiencia radial? Venga regocijándose, creyendo ahora. En el nombre de Jesucristo, Señor, oro que Tú la sanarás.

80 Sencillamente no sabemos lo que está a punto de suceder, pero siento que algo está a punto de suceder. En el nombre de Jesucristo, Señor, oro que Tú la sanes. En el nombre de Jesucristo, Señor, oro que Tú la sanes Dios te bendiga hermano. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestro hermano. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestro hermano, Señor. Dios, en el nombre de Jesucristo, sana a nuestro hermano. Venga, hermana en el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana. Dios, sana a mi hermano, en el nombre de Jesucristo. Sana a nuestra hermana Señor, en el nombre de Jesucristo. Sana a nuestra hermana Señor, en el nombre de Jesucristo. Amén. Dios te bendiga hermano, muy bien.
Venga, traiga a la dama. Esta dama esta ciega, al parecer, por la manera que está buscando. Señor, ten misericordia y restáurale la vista mientras pasa por aquí. Tal vez ella sea como Bartimeo el ciego, “Jesús, no pases de mí.” Ten misericordia, en el nombre de Jesús. Dios bendiga a nuestro hermano y le sane. Oh Señor, te ruego que bendecirás y sanarás a nuestra hermana. Dios, en el nombre de Jesucristo bendice a nuestro hermano y sánale. Con una actitud como esa, Ud. tiene que ser sanado, hermano. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestro hermano. Amén. Venga amada hermana, en el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana Señor. Venga, mi hermano. Ahora todos creyendo en fe, en el nombre de Jesús, que puedas sanar a nuestro hermano, Señor. Amén. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana. Amén. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana. Amén. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana, Señor. En el nombre de Jesucristo, te ruego que sanes a nuestro amado hermano. Amén. Muy bien, muy bien, señor. Venga hermana.

81 Quiero hacerles una pregunta, sea reverente. ¿señorita Mcpherson oró por los enfermos uno por uno por las personas en el Templo? ¿Fue de esta manera que ella oró? ( alguien dice:“ SI”) ¿es? ¿Uno por uno? me pregunto si hay algo inusual o algo, ahora el discernimiento es algo que ha venido después de la señora McPcherson ¿ven? Ahora la iglesia está cerca del fin ¿ven? Ahora solo porque no me detuve con cada uno de Uds. no podría hacer solo…no podría ser capaz de terminar con la línea de oración, pero Él todavía está aquí, el Señor está aquí, Él está aquí todo el tiempo, ¿ven?.
Ahora por ejemplo aquí está esta mujer ¿Es esta mujer la siguiente en la línea de oración? no la conozco ¿verdad? Jesucristo la conoce a Ud. ¿Correcto? Si Dios me revelara cuál es su problema ¿cree que yo soy Su siervo? muy bien, Ud. sufre de nerviosismo y complicaciones, es correcto, alguien está orando por Ud., el asunto principal es su hijo, él es alcohólico y no solamente eso, él es un adicto a los narcóticos, es correcto, ¿Cree que Dios le sanará? pues que asi sea como Ud. ha creído en el nombre de Jesucristo que ella este bien.

82 Dios en el nombre de Jesucristo sana a nuestra hermana oh Señor Dios, Padre, Dios en el nombre de Jesús sana a nuestra hermana. Oh señor en el nombre de Jesucristo sana a nuestra hermana, Dios por medio de Jesucristo sana a nuestra hermana, oh señor en el nombre de Jesucristo haz que mi hermana este sana, ahora crean, cientos están orando, cientos están orando, solo tengan fe, venga hermana, en el nombre de Jesucristo pongo mis manos para su sanidad , en el nombre de Jesucristo coloco mis manos para su sanidad, Dios te bendiga mi hermano y que Él te sane, Señor en el nombre de Jesús yo oro, Amén. En el nombre de Jesucristo y oro por la sanidad de nuestra hermana.
Ahora tengan fe y crean y solo comiencen a regocijarse agradeciéndole, es su actitud, Dios le bendiga hermano, coloco mis manos y cuerpo junto a este hombre que esta tan enfermo y afligido que el Espíritu Santo le devuelva la completa sanidad en el nombre de Jesucristo Amén. ¿Hermano cree que va a estar bien? Dios le bendiga, Dios le bendiga y sane a nuestra hermano, venga hermana en el nombre de Jesucristo que ella sea sana, en el nombre de Jesucristo que ella sea sana coloco mis manos sobre ella en el nombre de Jesucristo por su sanidad, acá nuestro hermana coloco mis manos sobre ella por su sanidad, concede la sanidad de nuestra hermana en el nombre de Jesucristo coloco mis manos sobre ella porque fue dicho:“ sobre los enfermos pondrán sus manos ” en el nombre de Jesucristo pongo mis manos sobre mi hermana para su sanidad.

83 Dios conceda la sanidad de esta, nuestra hermana, en el nombre de Jesucristo. En el nombre de Jesucristo, Señor, pongo mis manos sobre ella, pues esta dicho: “Pondrán manos sobre los enfermos.” En el nombre de Jesucristo, pongo manos sobre mi hermana para sanidad. Dios conceda la sanidad de mi hermana mientras impongo manos sobre ella. Que salga de esta plataforma sana por medio del poder de Jesucristo Amén. Dios bendiga a este mi hermano y le sane en el nombre de Jesucristo Amén. Dios bendiga a esta jovencita y la sane, Señor, en el nombre de Jesucristo. Dios bendiga a esta nuestra hermana, y la sane, en el nombre de Jesucristo. Oh Señor, creador de los cielos y la tierra, bendice a nuestra hermana, mientras miles están orando, en el nombre de Jesús. Amén.
Señor, sana a nuestra hermana, en el nombre de Jesucristo. Amén. Dios, sana a nuestra hermana, en el nombre de Jesucristo. Al igual que la hermana aquí, en el nombre de Jesucristo. Bendice a esta jovencita, Señor, te ruego que la sanes en el nombre de Jesucristo, Amén. Bendice y sana a mi hermana, Señor, en el nombre de Jesús. Oh Señor, sana a nuestra hermana, en el nombre de Jesucristo. Amén. Así es, hermana, en el nombre de Jesucristo oro que sanes a nuestra hermana. Dios, en el nombre de Jesús, sana a nuestra hermana. Amén. Señor, bendice y sana a nuestra hermana en el nombre de Jesús. Esa es la actitud hermana. En el nombre de Jesús, sana a esta, nuestra hermana.

84 Recuerden yo no puedo sanar. Forme Ud. mismo el objetivo y la actitud correcta. Comience ahora mismo. Es por Ud. por quien van a orar. Es Ud. que está necesitando la sanidad. Es su actitud mental hacia la promesa de Dios. Nosotros solo podemos orar.
Yo la conozco hermana, así que Ud. entiende. Oh Señor Dios, oro que Tú la sanes. Concede los deseos de su corazón en el nombre de Jesús. Dios en el cielo, bendice a esta nuestra hermana y sánala y que este bien, en el nombre de Jesús. Dios, en el nombre de Jesucristo, sana a esta nuestra hermana. Padre, en el nombre de Jesús, oro por nuestra hermana que Tú la sanes. En el nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana, Señor. Venga hermano. En el nombre de Jesucristo sana a este joven, Señor. Amén. Venga amada hermana. En el nombre de Jesucristo, que Dios la sane. Venga hermana en el nombre de Jesucristo, que Dios le sane, hermana. Venga. En el nombre de Jesucristo, que Dios conceda su sanidad, hermana, para Ud., sí. Venga hermano. En el nombre de Jesucristo, que Dios le sane. En el nombre de Jesucristo que Dios le sane hermano. Concédelo, en el nombre de Jesús

85 Muy bien. Venga, tráiganlo a la línea. Ahora, cuando esté pasando, no se desanime. Cuando pase, levante la mano y diga: “Gracias Señor.” Eso es todo. “Gracias Señor.” Créalo, Vean, El Espíritu Santo está aquí ahora. ¿Lo creen? ¿Cuántos lo creen? Muy bien. Correcto. Tengan cuidado por lo que le está esperando. ¿Cómo se lo puede perder? Ahora, siéntese reverente, porque yo creo que Dios está a punto de hacer algo. Siento una gran anticipación. Estoy mirando por toda esta audiencia y parece que hay fe en todas partes. Oh, qué podría pasar ahora. Esto va a llegar a ser una noche de Pentecostés.

86 ¿Es Ud. la dama? ¿Cree que soy el profeta de Dios… o Su siervo? Algunas veces cuando Ud. dice: “profeta” eso hace tropezar a la gente. Quiero decir que yo solo soy Su siervo. Soy un desconocido para Ud.; Ud. no me conoce, yo no le conozco, ¿es correcto? Si eso es cierto, levante su mano para que las personas puedan verle y la audiencia radial que miles me están escuchando. Somos totalmente extraños. Si el Señor me revelara cuál es su problema, o algo de Ud. que solo Ud. sabe y yo no, ¿eso le animaría? ¿Verdad? Muy bien, ¿Cuántos en la audiencia pensaría que es lo mismo? Y el resto de la línea de oración ¿pensaría que es la misma cosa? Crean.
Muy bien hermana, mire hacia acá para poder distinguirla del resto de los que están orando y…Algo extraño con Ud. Oh, Ud. está sufriendo de nerviosismo y un problema en su espalda. Muy bien, Ud. no es de aquí, Ud. es de… Ud. es una genuina Noruega. Correcto. Es verdad, sí Señor. ¿Cree que Jesucristo le conoce? ¿Cree que Él me podría decir quién es Ud.? Ud. es Noruega, aun así ¿creería que Jesús me diría quien es Ud.? Su nombre es Mary Larsen. Correcto. ¿Ahora cree? Muy bien, vaya, y que así sea como ha creído.

87 Esta mujer aquí, no le conozco ¿verdad? Somos totalmente desconocidos el uno del otro. Si Dios me revelara… Solo…mire hacia acá hermana, quiero que me mire por un momento. Hay un ochenta por ciento en esta audiencia que está sufriendo lo mismo que Ud. lo está. Ud. tiene una condición nerviosa muy muy mal ¿ven? Todos allá afuera los que sufren de nerviosismo, levanten sus manos, por toda la audiencia y solo quiero demostrarle de lo que estoy hablando. Ahora, ¿cómo puedo llamar eso? ¿Ven? Es solo que muchos de ellos… yo creo que Dios les sanará. ¿Lo creen? Vayan y que el Señor Jesús les bendiga.

88 Ahora, aquí hay una mujer con una sombra de muerte con un cáncer. ¿Cree Ud. señora que Dios la sanará? Todos los que están allá que tienen cáncer, pónganse de pie si quieren ser sanados al mismo tiempo, miren para acá sobre esta audiencia. Señora, párese aquí solo un momento, póngase justo aquí, quiero orar por Uds. a la vez. Venga aquí, señor, problema del estómago. Todos los que tengan problemas del estómago levántense. Manténganse de pie, Uds. los del cáncer y los del problema del estómago, observen lo que el Señor está a punto de hacer, párese aquí mismo señor.
Venga aquí, lo suyo son los riñones, aquí atrás, atrás. Todos los que tengan problemas de los riñones pónganse de pie allá. Miren aquí, párense aquí solo un momento. Venga, esta dama tiene una pequeña artritis que la está perturbando. Muy bien, todos los que tienen artritis no importa cuál sea la condición en la que estén, pónganse de pie. Párense aquí solo un momento, muy bien, aquella mujer tiene un problema con el corazón. Párese aquí justo en este lado, todos aquellos que tiene problemas con el corazón, levántense y manténganse de pie. Crean.
Venga por aquí señor. Mire aquí. ¿Cree que soy Su profeta? Ud. esta anémica, tiene anemia, eso es… todos los que tienen anemia, pónganse de pie, condición anémica. Levántense y párense por aquí, muy bien, vengan. Mire aquí señora. ¿Cree que soy el profeta de Dios? Ud. tiene un tumor, muy bien, párese por aquí, todos los que están sufriendo de tumores, muy bien, pónganse de pie. Nerviosismo, muy bien.

89 Venga por aquí, señor, ¿me cree que soy el profeta de Dios? ¿Cree que soy Su siervo, quiero decir, el siervo de Él? Si Dios puede revelarme cuál es su problema ¿Creerá con todo su corazón? Ud. está sufriendo de una debilidad y esa debilidad es de una operación. Correcto, ¿no es verdad? Y Le digo que hay algo sobre su corazón, Ud. está buscando el bautismo del el Espíritu Santo. Correcto. Si eso es correcto, mueva su mano. Todos los que quieren el bautismo del Espíritu Santo pónganse de pie, Amén. Aquí lo tienen. Esta es la hora, todas las personas nerviosas, ahora pónganse de pie. Cada uno de Uds.
(Cinta en blanco) Miren, de pie por aquí, mientras Dios los sanó a ellos. Él también va a sanar a los de allá afuera ¿lo creen? Levanten sus manos y alaben a Dios por su sanidad.

90 Oh, Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, Autor de la vida eterna, envía Tu poder y bendiciones sobre esta iglesia y sobre este pueblo. Yo ahora, en el nombre de Jesucristo, te pido que todo espíritu de duda salga de este edificio y Satanás saldrá de ellos y estarán completamente sanos, sal de estas personas, Satanás, En el nombre de Jesucristo. Amén.

91 Levanten sus manos y alábenle a Él ahora. Ud. el que está en esa camilla, levántese y deseche esa camilla, tome su tarjeta, recoja su cama, llévela consigo y continúe caminando. Salga del edificio y sea sano. Eso es correcto, Ud. lo puede hacer, ¡póngase de pie! Eso es todo. Amén. Levántense, el resto de Uds. Saquen al viejo hombre… allá levántese y salga de esa silla de ruedas. Algunos de Uds. ayúdenlo. Eso es todo, amigos. Si Uds. quieren ser sanos, levanten sus manos y alaben a Dios y denle a Él la gloria. Amén
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