OBRAS DEL MENSAJE


Todos Los Días De Nuestra Vida
Chicago, Illinois, E.U.A.
59-0612
1 Gracias. Pueden tomar asiento. Ciertamente aprecio esa cálida bienvenida que me da este comité aquí en Chicago. Esta mañana el hermano Sullivan me preguntó si asistiría el próximo año a Ohio, allá en su iglesia, donde se celebrará la próxima convención. Le dije que si era la voluntad del Señor estaría encantado de hacerlo. Nosotros simplemente… Por supuesto, no sabemos lo que sucederá de un día al otro. Nosotros simplemente… Siempre deberíamos decir: “Si es la voluntad del Señor…” Pero esta ha sido una verdadera bendición para mí.
2 Como les mencionaba, recientemente en la cueva donde voy a orar, tuve un encuentro con el Espíritu Santo.
(Creo que él está tratando de ajustar los teléfonos. tienen transposición allí, supongo que es eso).
Yo trabajé para la compañía de servicios públicos y allí llamábamos “trasposición” cuando movíamos los cables de tres fases, y transposición era cuando movíamos la fase de mano derecha a mano izquierda. Y lo llamábamos una transposición. Creo que eso es lo que está sucediendo allí. La transposición de la—la voz. Pero estamos contentos de estar aquí.
3 Billy acaba de subir corriendo y me dijo: “Papá, dales las gracias, te están recogiendo una ofrenda”. Bueno, yo—yo les agradezco con todo mi corazón. Y yo—yo le dije a Joseph que no hiciera eso. Pero él dijo que lo haría. Pero con certeza se puede usar ahora mismo porque la necesito mucho. Como Uds. saben, yo estoy… Recientemente pedí prestado cinco mil dólares. Y antes de arreglar eso, tuve que pedir prestado otros cinco mil. Uds. saben lo que quiero decir. Y yo… Pero hasta la fecha no he levantado ni la primera ofrenda, yo mismo.
Pero quizás, si el Señor provee, y tenga que salir muy pronto por mi propia cuenta nuevamente… Yo soy un comisionado del Tabernáculo Branham. Todos Uds. quizás se pregunten cómo vivo si yo no recojo dinero. Yo recibo un salario de cien dólares semanales de parte del tabernáculo, que se supone está designado para mí. Después de sacar los impuestos sólo me quedan unos setenta y tres dólares semanales. De eso es que vivo. Y así que… Pero lo demás pasa a un fondo llamado Tabernáculo Branham, y sólo puede ser gastado, no para el tabernáculo, sino para los servicios de por acá. Y así quiero yo que sea. Yo jamás recibí un salario sino hasta hace poco. Y en ocasiones no usaba ni eso. Pero miren, yo recibo un salario del tabernáculo, el cual…
4 Ellos creen que me metí en un pequeño problema al no conseguir ese número para mi Fundación… Siendo una iglesia, no pensé que lo necesitaba, pero ellos dijeron que sí. Y así que, allí fue que surgió el problema. Ya he enviado y se va a obtener un número y todo estará bien.
Y yo solamente recibo un—un salario de unos setenta y tres dólares a la semana, cuando le sacan las cantidades que son para impuestos y cosas, por semana. Y todo el resto del dinero se destina para la obra del Evangelio solamente. Yo no toco nada de eso. La iglesia simplemente me da un cheque, y así es como vivimos. Nosotros tenemos una familia grande. Y Uds. saben lo que ello… Y no es que uno vive extravagante, con muchas llamadas a los enfermos y toda clase de cosas, y son entonces setenta y tres dólares a la semana.
5 Pero en los servicios, yo me inclino casi a… en mis servicios de sanidad, he estado notando que es mucho mejor si sólo oro por los enfermos. Y estoy… Con mucho discernimiento, eso me hizo decaer aquí anoche. Pero la mayor parte de eso lo estoy usando para las entrevistas privadas. Me doy cuenta que es mucho mejor, porque estoy solo con la persona. Y luego, el señor Mercier, que es el hombre que está a cargo del servicio de atención de las llamadas en la—la casa. Y cuando la gente desea venir, pues a veces ellos—ellos no pueden ver la salida por medio de la Palabra. Nos sentamos delante de ellos y le oramos al Señor. Cuando recibimos un caso, nos quedamos con ese caso hasta que sea resuelto por completo. ¿Ven? Nos mantenemos enfocados. Y no desistimos. Hacemos una lista de eso, y lo almacenamos, y volvemos al caso, y así seguimos y seguimos hasta que el Señor los librare.
Creo que tal vez más adelante podría conducir todos mis servicios así. Los servicios de oración y las reuniones, simplemente hacer pasar a la gente y orar por ellos. Y luego si hay algún caso difícil, que no puedan entenderlo y así pierdan su sanidad, entonces los pasamos a las entrevistas privadas, para que yo pueda estar con ellos a solas. De esa manera es mejor que estarse deteniendo, atendiendo una media docena aquí durante la noche. En toda la nación la mayoría me conoce y conocen el ministerio. Ahora, cuando se va al extranjero allá sería distinto. Podemos continuar con eso como lo hicimos aquí.
6 Tengo pensado, si el Señor lo permite, y creo tener la seguridad, que la mejor parte de mi ministerio está delante de mí. Yo—yo creo eso con todo mi corazón. Yo—yo ya no soy un muchacho, Uds. saben, así que… Yo era un… recientemente cumplí años, y… el seis de abril, y… veamos querida, yo tenía… Ya paso de veinticinco, ¿verdad? Nací en mil novecientos nueve, así que todo el mundo sabe que tengo un poco más de veinticinco, así que… y así que, no soy un muchacho. Pero, Uds. saben, yo creo que uno debe tener un poco de edad para comenzar a darse cuenta de qué se trata todo esto. Por lo menos así lo siento yo.
Quiero agradecerles hermanos por su fina cooperación, por su amor, su bondad y por esta ofrenda de amor que será llevada directamente a los síndicos para que sea puesta en la fundación. Todo será usado, cada centavo, para el Reino de Dios, para las misiones en ultramar, y en las cosas que yo sé que son correctas. Tiene que ser para lo correcto. Así que, de esa manera quiero yo que sea. Yo no—no lo permitiría de otra manera. Así lo quiero yo.
7 Y ahora, mañana, mañana en la mañana es el desayuno de los Hombres De Negocios Del Evangelio Completo en el Edgewater Beach. El nombre sólo me da escalofríos. Y parece ser mucho dinero, Uds. saben, algo costoso para entrar allí. Y así que, yo… estaremos allá, si el Señor lo permite, en la mañana en el desayuno. Ruego que el Señor nos bendiga igual que Él lo hizo en esta mañana en el—el desayuno ministerial.
Y luego mañana en la noche, van a pasar la película del hermano Osborn aquí en la ciudad, y ya lo han anunciado. Yo voy a estar lejos, a varias millas, en los alrededores de Hammond para predicar en una pequeña iglesia. No será un culto de sanidad, sólo voy a predicar en un servicio de treinta minutos o algo así, luego regreso para descansar un poco.
8 Y luego el domingo en la tarde, yo mismo quiero ver la película. Así que, si mañana en la noche están por aquí, vayan a ver la película del hermano Osborn. Siempre es mejor verla de noche porque el local está más oscuro y se ve mejor.
Y luego el domingo en la noche, la iglesia Filadelfia está patrocinando una pequeña despedida para el hermano Joseph, porque se va a ultramar. Y eso se celebrará en el mismo edificio. Creo que es en la escuela—en el auditorio de la escuela secundaria Lakeview, a poca distancia de aquí en la calle Park, Irving Park y avenida nacional. Muy bien. Eso será el domingo en la noche a las siete y media. Si el Señor lo permite yo estaré predicando y orando por los enfermos.
He tomado unos días de descanso antes de salir nuevamente a ultramar, a Australia y los distintos lugares donde sé que me espera una batalla: ¿Qué pasó con Oral Roberts allá? ¿Qué le hicieron a Billy Graham? Yo sé que mi hora se acerca. Pero quiero cooperar con mi parte del Evangelio en el día del juicio. ¿Ven? Mis hermanos fueron e hicieron su parte; es mí deber ir y también hacer mi parte. Entonces si ellos lo rechazan, Dios es un Dios Justo. Él siempre muestra misericordia antes del juicio. Estoy seguro que puedo solicitar las oraciones de este grupo para que siempre estén orando por mí mientras esté allá.
9 Ahora, antes de que abramos Su Palabra, o la leamos para que Él pueda abrirla a nosotros, inclinemos nuestros rostros para orar.
Bondadoso Señor, venimos ahora a Tu Presencia con confianza, pero con humildad, dándonos cuenta que no tenemos derecho, ningún mérito por el cual venir así confiadamente. Pero se nos ha pedido que nos acerquemos con confianza al Trono de la Gracia. Y venimos en el Nombre del que nos invitó a venir, el Señor Jesús. Dios, te pedimos que contestes nuestra oración. Y tenemos esa bendita seguridad que si nuestros corazones no nos reprenden, Dios oirá.
Y si hubiera algo en nuestras vidas que pudiera ser de condenación para nosotros, entonces Señor, primero perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Porque sabemos que el que nos dijo que viniéramos, dijo: “Si vosotros no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre Celestial perdonará vuestras ofensas. Por lo tanto, cuando estén orando, perdonen”. Señor, si tengo algún enemigo en alguna parte de este mundo, te ruego Dios que nos perdones a ambos, sabiendo que somos hombres y seres humanos que estamos esforzándonos por entrar al Reino.
10 Y te pido que nos hables a través de Tu Palabra en esta noche, y la conviertas en una Palabra viva para nuestros corazones y mentes. También Señor, te pedimos por el cierre de esta convención, te damos gracias por lo que ha significado para todos nosotros. Que la Simiente que ha sido sembrada en nuestros corazones, Dios, pueda crecer, crecer y crecer.
Bendice a estos hombres, a estos finos hermanos que se han congregado para esta reunión, a estas damas, las esposas de ellos y hermanas, Tus hijos. Haznos a todos mejores Cristianos y más aptos para Tu servicio en este año entrante. Responde la oración a favor de mis hermanos Señor, cuando ellos vengan a orar por los enfermos y necesitados. Escúchalos, oh Señor. Porque un día Salomón dijo: “Si Tu pueblo estaba en problemas y volvían sus rostros hacia este lugar, y oraban, entonces Tú oirías desde el Cielo”. Señor, te pido que cuando ellos vuelvan sus rostros hacia el Cielo y oren, entonces escucha, Señor; contesta sus oraciones. Permite que su ministerio crezca en este año, que las iglesias aumenten en número, en poder y favor delante de Dios.
Te pedimos que en esta noche sanes a los enfermos que haya entre nosotros. Salva a los que están aquí para ser salvos. Llena con el Espíritu Santo a los que tienen sed de justicia. Habla a través de labios mortales y oye a través de sus oídos. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
11 [Alguien habla en lenguas y otro interpreta: “Aun asi, el Señor es fiel en lo que Él ha prometido que llevará a cabo. Porque has declarado la Palabra del Señor y si la gente cree, ellos verán la gloria de Dios. Aún así, esta noche se manifiestara mi gloria , ”DICE EL SENOR“. Si tú levantas tus ojos y con fe me miran a Mí, Yo te mostraré mi gloria ”.—Ed.]
Denle gracias al Señor. Amén.
¿Se han dado cuenta que recientemente…? En todas las reuniones que he estado llevando a cabo en todas partes, por toda la nación, en Cuba y—y en las islas, cada vez que se da una interpretación siempre es: “Si crees Mi Palabra…” ¿Ven? Créanla. Oh, esa fue la pregunta que Jesús hizo: “¿Hallaré fe cuando regrese?” Él no dijo: “¿Encontraré iglesias o encontraré religión”, Pero: “¿Hallaré fe?” Ni siquiera…Él no preguntó por la sinceridad, sino que preguntó por la fe.
Ahora, quiera el Señor, que ya ha hablado por medio de los dones e interpretación de lenguas, permita Él que Su Espíritu se mueva en este auditorio esta noche y les dé fe a todos.
12 Voy a leer ahora en el Libro de San Lucas, capítulo 1, comenzando con el verso 73, como texto. Y mi tema en esta noche es: “Todos Los Días De Nuestra Vida”.
Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre,
Que nos había de conceder que, librados de nuestros enemigos, sin temor le serviríamos.
En santidad … justicia delante de él, todos los días de nuestra vida.
Me gusta eso: Todos Los Días de Nuestra Vida.
13 Cuando recibimos a Cristo, no es por unas pocas horas, o durante el tiempo del avivamiento sino para que dure todos los días de nuestra vida. Yo creo que toda persona que viene a Cristo, debería primero sentarse y meditar antes de tan siquiera ir a la reunión. “Si Dios me llama, ¿estoy yo listo? Si Él hablara a mi corazón esta noche, ¿debería ponerme de pie? ¿Estoy preparado para rendirle a Él toda mi vida?” Esa es la única manera en que Él lo aceptará, cuando Ud. le entregue toda su vida.
El hombre está predispuesto a hacer las cosas a su manera. El hombre quiere hacer las cosas, pero quiere hacerlas a su manera. Lo demostró unas horas después de su caída. En el Jardín del Edén quiso hacerlo a su manera. Porque el hombre siempre está satisfecho mientras lo esté haciendo a su manera.
14 ¿Se han dado cuenta cuando Uds. están manejando con otra persona? Hay toda clase de errores que ellos cometen. Uno casi le hace un hueco en el piso del otro lado, tratando de frenar el carro uno mismo. Y en su mente Ud. dice: “Bueno, ¿por qué hizo él eso? O, ¿por qué giró de esa manera? Yo lo habría hecho así y así”.
Fíjese, esa es la naturaleza del hombre. Él quiere hacer las cosas a su manera. Y Dios no hizo al hombre para que deseara hacer las cosas a su manera. Dios hizo al hombre para que dependiera de Él, para que renunciara a su manera, para que crucificara su manera. Él nos comparó con ovejas. Y la oveja es un animal que no puede hallar su propio camino. Debe ser guiada. Un corderito puede extraviarse del rebaño y estar completamente perdido. Él simplemente se queda allí y bala.
Y así es con el ser humano. Si él llega a ser un cordero, si su naturaleza es cambiada, él depende enteramente de Dios y de la guianza de Dios. Pero el hombre terreno, Cuando Adán se dio cuenta que había caído de aquél estado donde Dios lo tenia dependiendo enteramente de Él, Adán rápidamente mostró su segunda naturaleza, su naturaleza caída. Y él quería una manera de volver, para ser redimido, pero quería hacerlo a su manera y conforme a su propio parecer.
15 Espero que la iglesia entienda esto: que nosotros no tenemos ningún derecho a usar nuestro propio parecer respecto a las cosas. Cuando nos convertimos en cristianos, le rendimos totalmente cada partecita de nuestros poderes mentales a Dios y seguimos Su guianza. Y mientras intentemos seguir nuestros propios sentimientos, entonces estaremos usando la condición caída del ser.
Porque Dios guió a Adán antes de la caída, pero después de la caída Adán quería guiar a Dios. Ahora, Dios le proveyó a Adán una manera pero él no quiso esa manera. Él quiso hacerse una religión. Y nos damos cuenta que quería hacerlo por sí mismo. No estaba dispuesto a esperar a Dios y decirle: “Señor, Tú me guiaste antes de esto. Y ahora estoy caído; estoy perdido. Ayúdame ahora y muéstrame cómo volver a Ti, Señor”. Jamás habríamos tenido todo este problema que tenemos hoy.
16 Si un hombre se acerca a Dios así… cuando esté perdido no trate de hallar su camino de regreso. Ríndase a Él y Él lo llevará de vuelta. No trate de resolverlo. Eso—eso es poder mental.
Hace cierto tiempo en una—una reunión, en un mensaje, dije: “En el Jardín de Edén, Dios y el diablo escogieron su parte del hombre. El diablo tomó su cabeza; Dios tomó su corazón”. El diablo trata de mostrarle algo tremendo que puede hacer con sus poderes mentales. Y él sólo quiere mirar con su vista lo que puede ver. Pero viene Dios a su corazón y lo hace creer en cosas que no puede ver. Porque “la fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de las cosas que no se ven”. Él simplemente lo cree porque Dios lo dijo y no tiene que ver nada. Ni ningún sentido de su cuerpo tiene que declararlo; él simplemente lo cree en su alma donde mora Dios. Pero el diablo tomó su cabeza y lo hace inteligente, y se forma una religión, una vía de escape. Pero Dios quiere guiarlo a la senda de la adoración.
17 Entonces, Adán rápidamente cosió unas hojas de higuera y sin esperar en Dios… Yo creo que es allí donde nosotros siempre hemos cometido errores. Si en el principio eso estuvo mal, ahora también está mal y estará mal por siempre. Si en el principio Dios dependía de una rendición entera y completa, así tendrá que ser por siempre. Dios abrió el camino y le pidió a Adán que anduviera por él, pero Adán no quiso ir por ese camino, él quería darse prisa y hacer las cosas a su manera. Así que, pudiéramos quedarnos mucho tiempo en eso.
Pero fíjense, él se hizo un delantal con unas hojas de higuera. Bueno, todavía sigue siendo el mismo espíritu pero le cambiaron el nombre de hojas a credos. Ahora está juntando algunos credos, pero el objetivo es el mismo, sigue siendo el pensamiento intelectual del hombre y no el plan y la voluntad de Dios. Ud. no puede ser salvo por credos, debe venir por el camino provisto por Dios. Dios abrió el camino, pero el hombre quiere hacer las cosas a su manera.
18 Sin embargo, el hombre es muy religioso. Caín era muy religioso. Y por su mente pasó el regresar a Dios y Dios estaba dispuesto a recibirlo de nuevo, pero Caín quería venir a su manera y Dios quería que viniera por Su Camino. Nos damos cuenta que entre ellos había un conflicto.
Ahora, los hombres hoy tratan de decir que ellos se inventan sus propios credos y otras cosas, lo hacen por el poder de su padre Caín o su padre Adán. No son como los cristianos nacidos del Espíritu, que dependen del Espíritu Santo, esos van tras el segundo Adán que fue Jesús, la expiación que guía al hombre por el Espíritu Santo.
Cuando el hombre hoy trata de decir que no tiene que recibir el Espíritu Santo, entonces uno puede darse cuenta en qué condición está ese hombre. Él quiere ser religioso, pero lo quiere ser a su manera.
19 Se parece mucho a Caín, Caín quería ser religioso y entonces fue y se inventó su propia religión. Cuando lo hizo, la presentó ante Dios con algo así como: “Aquí está lo mejor que tengo, esto es todo lo que puedo hacer. Ahora, recíbelo o déjalo”.
Algo parecido hace el hombre hoy: “Yo ayudé a construir la iglesia. Yo mando a mis hijos a esa iglesia allí. Todos los años doy dinero para ella y eso es lo mejor que puedo hacer, tómalo o déjalo”. Oh, fíjese, él lo quiere a su manera y así lo hizo Caín.
Pero Dios todavía lo amaba y fue tras él. ¿Qué le dijo Dios a Caín? Harás bien si adoras como tu hermano Abel. Abel vino por el Camino de Dios, pero Caín quería su propio camino. Dios le dijo: “Caín, yo no tengo nada en tu contra. Si tan sólo vienes y haces igual que Abel, harás bien”.
20 Pero él odiaba a Abel y creía que Abel era un fanático. Todavía eso no ha cambiado de opinión. Él creía que Abel era un fanático religioso y todavía cree que sus ideas formales y la cultura de propia manera son mejores que el Bautismo del Espíritu Santo. Pero está errado, absolutamente errado. A mi no me importa lo bien que su coro pueda cantar o lo bien que su predicador pueda predicar, sin derramamiento de Sangre no hay remisión de pecado. Regresen al plan de Dios, vuelvan a la Biblia.
Dios tiene un camino pero el hombre no quiere acercarse a Él. El hombre dice: “Mira, yo soy tan bueno como tú. Yo asisto a la iglesia. Yo pago mi porción en la iglesia”. Quiere ser religioso y eso está bien, pero sólo es un religioso…
Pero fíjese, la naturaleza del hombre terrenal es religiosa, Caín era religioso y Satanás es religioso. Lo que te salva no es la religión, es la Sangre de Jesucristo la que te salva y Ése es el único lugar en el que Dios se encontrará contigo para adorar. Lo demás es en vano.
21 Encontramos ahora que el hombre se vuelve muy religioso. Es religioso, como Caín que buscó flores y frutos en el campo, se hizo para sí un lugar donde adorar y levantó un altar. Hoy encontramos al hombre haciendo eso, va y se forma para sí una apariencia de piedad, como dice la Escritura que haría. “Teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella”. La mayoría en los Estados Unidos son culpables de esas cosas, Pentecostales y todos forman un credo, un código de reglas o algo por lo que se rigen. La Escritura nos lo ha advertido con anticipación.
Hay algo en él, porque aunque sea un hombre caído, todavía es una criatura hecha por la mano de Dios. Hay algo en él que lo impulsa a adorar, pero si lo hace a su manera sigue en su inteligencia y su intelecto es del diablo, pero su corazón le pertenece a Dios.
22 Fíjense en él. Aquí lo encontramos. Acabamos de pasar por lo que llaman el tiempo de la cuaresma; y durante la cuaresma él quiere volverse muy religioso. Durante cuarenta y seis días rechaza los cigarrillos y otras cosas. Y yo le entiendo en cuanto a negándose a sí mismo. Eso está bien. Durante cuarenta y seis días se priva de algunas cosas. Él se queja, discute y espera que los cuarenta días pasen rápido, esos cuarenta y seis días. Él desea que se acaben, porque está cansado de no poder fumar, no puede tomarse un trago o alguna otra cosa que haya sacrificado. Es por la cuaresma. Y no lo puede hacer a menos que sea un hipócrita en la iglesia. Él tiene que guardar esa cuaresma.
Pero el lunes después del domingo de Resurrección se vuelve loco con eso. Correcto. ¿Por qué? Es su naturaleza. Se comprará una cajetilla de cigarrillos y deseará que pase esa hora de la media noche para saltar y agarrar un cigarrillo, buscarse un trago o algo así. Y así en verdad parece arrepentido por algunos días. ¿Por qué? Hace un buen papel. Yo puedo caminar con él durante esos cuarenta y seis días. Pero después de los cuarenta y seis días, él mismo se aparta.
23 Yo creo que la vida Cristiana es un continuo sacrificio. “El que quiera seguirme, niéguese a sí mismo cada día, (cada día, no sólo por cuarenta y seis días sino todos los días) tome su cruz y sígame”. Eso lo dijo Jesús, no durante cuarenta y seis días sino cada día, la vida Cristiana es una cuaresma continua.
¡Oh, cómo anhela el Cristiano hacer eso! No lo hace quejándose sino con el sentir de que ama a Dios, le alegra poder hacerlo, es un gozo servir al Señor Jesús, es un gozo sacrificarse, es un gozo adorar al Señor, es un gozo ser llamado fanático por causa del Reino de Dios, es un gozo defender lo correcto y apartarse de lo malo, es un gozo alabarle y es un gozo abstenerse de las cosas del mundo, eso está en su corazón, es una perfecta cuaresma todo el tiempo, el Espíritu de Dios entra en Ud. y le cambia sus deseos.
24 Ahora, hoy se oye mucho decir: “Somos libres, vivimos en una hermosa América, somos libres”. El aire está lleno de eso, se han escrito libros sobre eso por miles y todavía Uds. están muy lejos de ser libres. No son libres, no sean engañados por eso, los Estados Unidos es uno de los países más engañados y el que está en mayor esclavitud que cualquier otro lugar que yo conozca. Están en peor esclavitud que la que les puede imponer el Comunismo, el Comunismo sólo puede hacerle daño al cuerpo y solamente al cuerpo pueden poner en esclavitud; pero cuando el diablo entra, él esclaviza el alma.
Y el hombre es un esclavo. Los Estados Unidos son un montón de esclavos. Ud. puede ser un esclavo del orgullo. Podría caminar por esas calles, recorrer cada tienda y ver todas las modas que se observan en la televisión, puede ir de tienda en tienda procurando comprar algo y se convierte en un esclavo de eso, se convierte en un esclavo de su forma de vestir, en un esclavo de su dinero y lo único que piensa es en ganar dinero, hacerse de él y ponerlo por acá. Si Ud. hace eso es un esclavo.
25 Ud. podría ser esclavo de una religión, esclavo de los credos. Permítanme decirles algo, los credos no son otra cosa que el marco del Comunismo, es el andamio que el diablo puede usar para hacer surgir al Comunismo, una iglesia formal y fría; porque los hombres y mujeres asistirán a esa iglesia y se convertirán en esclavos de su religión, esclavos del diablo. Asistiendo a la iglesia, inscribiendo su nombre en un libro y aportando dinero para ella o asistiendo allí pero nunca se habla nada de lo malo.
No me gusta decir esto, pero voy a decirlo de todas formas, espero que no esté hablando demasiado duro. Lo quiero decir bien sazonado. Pero las hermanas andan por… aquí en estas calles de Chicago y es una desgracia verlas como se quitan la ropa y andan por las calles. Aparentemente no conocen otra cosa, no se dan cuenta que están cometiendo adulterio. Ud. dirá: “Bueno hermano Branham, yo conozco mujeres que…”
Una mujer no puede usar pantalones cortos sin tener un espíritu maligno en ella. Capten eso. Porque en su intelecto puede que ella no lo crea, pero satanás le ha puesto ese espíritu para que se exhiba delante de los hombres y en el día del juicio todo hombre que la mire de manera incorrecta será culpable en el día del juicio de cometer adulterio con ella, pero su pastor no habla nada de eso.
26 Dicen que yo soy duro, pero yo no soy duro, eso no es dureza sino la verdad. ¿Saben por qué? Ella y él están ciegos y la Biblia dice que si el ciego guiare al ciego ambos caerán en el hoyo. Es algo intelectual. Los hombres también salen y hacen cosas, son deshonestos en los negocios y, aún así, son diáconos en la iglesia, fuman. Cuando en este año ciento treinta y tres mil americanos morirán por fumar cigarrillos, ciento treinta y tres mil están ya señalados para morir este año por haber fumado cigarrillos. En la última revista Selecciones, dice la ciencia médica que si un hombre fuma en estos días, la cosa está tan avanzada que él no vivirá justamente su tiempo. Si algo no lo mata, pues morirá con cáncer antes de tiempo. Eso está delante de sus ojos. Aún así, siguen haciéndolo. El otro día le di la mano a un pastor que tenía los dedos amarillos de tanto fumar cigarrillos. “Si contaminas este cuerpo, yo lo destruiré, dice el Señor”.
27 El Espíritu Santo hablando por las Escrituras esta noche dice que podemos servirle todos los días de nuestra vida en santidad delante de Él. Eso es en pureza, en santidad. Pero hoy Ud. menciona la palabra santo y la gente se ríe. ¿Se dan cuenta cómo satanás tiene todo envuelto?
Pero Ud. es un esclavo, si es un Cristiano es un prisionero, un prisionero del Señor Jesús. Si hay dos de Uds.… Tanto espíritu como cuerpo… Si Ud. se alimenta de la carne es un esclavo del diablo y crucificará el alma que está en Ud., porque la Biblia dice: “El alma que pecare esa morirá”. Ud. debe crucificar la carne para convertirse en un esclavo en su carne y ser siervo de Jesucristo, entonces Ud. es esclavo de cualquier manera que lo tome. Y Ud… Ud. no lo puede evitar.
28 Así que Ud. es un esclavo y está marcado. Dice la Biblia que en los últimos días habría dos marcas y toda persona sobre la tierra tiene una o la otra, no puede evitarlo. Una es la marca de la bestia y la otra el Sello de Dios. El Sello de Dios es el Espíritu Santo, el Camino provisto por Dios para Su iglesia. En Efesios 4:30 dice: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”. Rechazar el Espíritu Santo es recibir la marca de la bestia… Todos los que no tenían la marca de Dios llevaban la marca del diablo. Entonces Ud. está marcado ya sea como un prisionero del amor de Dios o como esclavo de las cosas del mundo y del diablo.
Eso es duro, pero somos esclavos y queremos servirle todos los días de nuestra vida. Un esclavo es un siervo. Para llegar a ser un siervo de Jesucristo Ud. debe ser un esclavo de Ud. mismo para crucificar… ¡Oh Dios, permite que esto penetre! Crucifíquese a sí mismo, a su carne y sus deseos para que Dios pueda apoderarse de su corazón para dirigirlo y motivarlo, ese es el esclavo de Cristo. Así lo llamó el esclavo Pablo. Él dijo que era un prisionero del Señor Jesús, un esclavo en el servicio del Señor Jesús, crucificando diariamente toda la carne para ser un esclavo por Jesucristo, regocijándose porque era un esclavo de Él. Así es.
29 Nosotros tratamos de pararnos por la iglesia y todo lo que uno escucha es: “La iglesia, la iglesia”. Sólo hay una Iglesia y Ud. no se mete a esa Iglesia porque no tiene credos. Uno nace en esa Iglesia por el Espíritu Santo, su nacimiento lo hace entrar en esa Iglesia, al compañerismo de esa Iglesia. Entonces, así llegamos a ser esclavos de Jesucristo.
Ahora, Uds. han oído la antigua leyenda de cuando el diablo reunió una mañana a sus súbditos, para tener un consejo en el infierno y les dijo: “¿Qué podemos hacer? Quiero que el más inteligente y el más brillante de mis súbditos se acerque a mi trono, ¿cómo podemos engañar a los seres humanos?”
Uno de los súbditos que parecía inteligente se acercó y le dijo: “Maestro, ya yo tengo la idea preparada”.
El diablo le preguntó: “¿Entonces cuál es?”
Y él le dijo: “Iremos allá y haremos que un ciclón destruya todas sus iglesias, así es como los vamos a engañar”.
Pero otro demonio que era más inteligente se acercó y dijo: “¿Cómo puedes hablar tal tontería? El único lugar donde los tenemos engañado es en la iglesia”.
30 Así fue en el principio y lo es también ahora, porque fue engañado al tratar de coser hojas de higuera para hacerse un camino y rechazar el Camino de Dios. Todavía está haciendo lo mismo, cosiendo sus credos, haciendo esto y aquello, grandes iglesias y sitios para tratar de engañar al hombre. La Biblia dice que lo haría. “Teniendo forma de piedad, pero negando la eficacia de ella”. Entonces Ud. ve, debe ser un esclavo de una o de otra manera.
Pero nosotros que somos esclavos de Jesucristo, somos esclavos del gozo. Me alegra mucho tener cadenas sobre mí, que me apartan de las cosas del mundo y así poder convertirme en un esclavo de Jesucristo y servirle en amor. Uds. mis hermanos y hermanas que son de la misma valiosa fe y que han nacido del Espíritu Santo, que la Sangre de Jesucristo los santificó y limpió de toda inmundicia del mundo, que diariamente mueren a la carne, la crucifican, la ponen a un lado, llegando a ser esclavos en su propio cuerpo para servirle a Dios. Buscamos una Ciudad por venir. ¡Bendito sea el Señor!
31 Buscamos una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor es Dios. Cuando dejemos caer este viejo manto de carne, nos levantemos y nos hagamos del premio Eterno y mientras atravesemos el aire gritaremos: “Adiós, adiós, dulce oración”. Eso es lo que esperamos. Esperamos el día en que seamos liberados de este viejo cuerpo de corrupción y ya no haya más esclavitud, sino que estemos en Sus brazos, a Su cuidado, a la imagen de Aquél que nos amó y dio Su Vida por nosotros para poder lavarnos en las Aguas por la Palabra para hacernos aceptos en la Presencia de Dios. Su Presencia va con nosotros, los Ángeles del Señor acampan alrededor de los que le temen.
Y nosotros sabemos que Él está aquí en esta noche y si le servimos todos los días de nuestras vidas en santidad, somos esclavos de Él. Si todavía Ud. no se ha convertido en un prisionero de Dios, de Cristo, un esclavo de su amor, incline su rostro y medite en eso por un momento.
¿Te gustaría ser libre de tu carga de pecado?
Hay poder en la Sangre, hay Poder en la Sangre.
Las manchas de pecado acaban en esta Fuente que da Vida.
Oh, hay Poder maravilloso en la Sangre.
¿No quieren Uds. seres humanos, no quieren Uds. que están presentes aquí esta noche soltarse de las cadenas de satanás? Él quiere mantenerlos en esclavitud tanto como pueda hacerlo.
32 Cuando los hijos de Israel salían de Egipto, Faraón les dijo: “Sí, pueden ir a adorar, pero dejen a sus hijos y su ganado”. ¿Qué quería hacer él? Que dejaran algo allá, para saber que volverían por eso. Eso es lo mismo que Faraón, (el diablo) todavía les está diciendo a los hijos.
Pero a mí me gusta lo que dijo Moisés, él dijo: “No dejaremos nada, ni una pezuña, iremos y todo lo que tenemos también irá”.
Así es. Que vaya su orgullo, que vaya todo lo que Ud. tenga, llévese todo, no deje nada en el mundo. Ríndale todo a Cristo mientras oramos.
33 Y mientras oramos, ¿quiere alguien que se le recuerde en oración? Levante sus manos y diga: “Recuérdame a mi Dios”. Oh, eso está bien. Dios les bendiga. “Quiero que Dios me selle, quiero ser Su siervo y quiero estar tan enamorado de Jesús que todas las cosas deseables de este mundo en mi vida sean crucificadas y que cada día sea más como Jesús. Que sea tanto como Él, que los demás vean a Jesús en mí, así es como quiero que mi vida esté escondida”. ¿Habrá otros que quieran levantar sus manos que aún no lo hayan hecho? Dios les bendiga. Hay por todas partes, allá en el balcón. Eso es bueno. Dios les bendiga. Inclinemos nuestros rostros con humildad y oremos. Cualquier cosa de la que tenga necesidad, sólo pida. “Pedid abundantemente para que vuestro gozo sea cumplido. Pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá”.
34 Oh Señor, esta noche tenemos que acortar un poco el Mensaje porque viene el servicio de sanidad. Pero primero, queremos un servicio de sanidad para el alma Señor, queremos ver hombres y mujeres ser sanados por el Poder de Dios, que les quite el mundo y los deseos del mundo de sus vidas. Satanás está intentando arrastrar muchos de los jóvenes hoy día. Oh, hay tanta seducción, tantos programas sin censura en la televisión y cosas que no se deberían ver. Eso engaña al ser humano. Pensamos en las iglesias, cómo les permiten entrar en tales cosas ciegamente, creyendo que todo está bien. Oímos la solemne advertencia: “Si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo”.
En esta noche pedimos Dios, que tal deseo venga a cada corazón que ha levantado su mano y aquellos que no las levantaron, que esta noche el deseo sea tan grande en sus vidas de tal manera que toda cuerda que los ata a este mundo sea cortada y que sus almas fluyan con libertad. Dios toma el control y guíalos, que no traten de pensar por sí mismos, sino que crean lo que Dios dice y sean libres.
35 Perdónales sus pecados, perdona sus pecados de transgresión y omisión, cualesquiera que sean Señor, te pedimos que los perdones. Tal vez se hayan quedado, te pido Señor que los perdones por eso. Porque Tú quieres hombres y mujeres que salgan de esta convención, como diríamos nosotros, con toda la atención en Ti y preparados para ir a servir. No sabemos en qué día se nos presentará la última oportunidad de servir, cuando nuestras vidas sean llamadas y respondamos ante Dios.
Si alguno se ha escapado de los servicios, concede que esta sea la hora en que lo rindan todo, que este mensaje penetre. Que sea producido en el corazón conforme a Tu deseo, que ellos puedan ver…
36 Señor, estoy tratando de mostrarles que el hombre natural ve lo natural y que las cosas espirituales son contrarias a las intelectuales y él no puede entenderlas. Fuiste Tú Señor el que le dijo a Nicodemo: “A menos que el hombre nazca de nuevo, no podrá entender el Reino de Dios”. Permite que el nuevo nacimiento esté en este auditorio esta noche por todas partes Señor, que nuevos corazones, nuevas generaciones, nuevo impulso, nuevos dones, nuevas esperanzas y una nueva vida sean pasadas por todo este lugar en cada corazón.
Lo presento a Ti ahora Señor, como Tu siervo. En el Nombre de Jesucristo permite que no me los encuentre en el juicio sino antes y que puedan decir que fue en Chicago, aquél viernes por la noche cuando di mi “Sí” y corté todo cabo con el puerto para lanzar a lo profundo y dejar caer la red para la pesca. Concédelo Padre. Nos gusta ser Tus esclavos todos los días de nuestra vida, Te servimos con gozo como esclavos de Tu amor. En el Nombre de Jesús. Amén.
37 Vamos a cantar ese himno: “Vengo a Ti Señor, ahora vengo a Ti”. ¿Lo conoces hijo? Danos un canto como “Hay lugar en la fuente”, ¿te lo sabes? “¿Hay lugar en la fuente? ¿Jesús manténme cerca de la Cruz?”. Muy bien.
Vamos a cantar ese antiguo himno… Pueden cantar cualquiera que deseen… Los jubileos están bien pero a mí me gustan esos antiguos cantos que se sienten en el corazón y que hablen de la Sangre y de la Cruz. Que alguien me ayude a dirigir este ahora:
“Jesús, mantenme cerca…”(Ahora
es el momento para que Uds. adoren.)
(¿Por qué adoramos? Por razón
de la Palabra. Ahora les toca a Uds. regar.
Adoren la Palabra conforme
está en su corazón.)
“Oh, es gratis para todos, una fuente de sanidad
Que fluye de la fuente del Calvario
En la Cruz…“ (Adórelo ahora)…la cruz,
“Será mi gloria por siempre
Hasta que mi alma raptada
Encuentre descanso más allá del río“.
38 ¿No preferiría Ud. gloriarse en la Cruz que en cualquier moda del mundo? ¿No preferiría gloriarse en la Cruz que en cualquier placer mundano?
“En la Cruz, en la Cruz
Será mi gloria por siempre, (Vamos a cantarlo otra vez)
En la cruz, en la Cruz
Será mi gloria por siempre
Hasta que mi alma raptada
Encuentre descanso más allá del río“.
¿No aman Uds. eso, el Espíritu Santo, dulce y suave, como respirando sobre nosotros? Fíjese, es muy sencillo. Todo ese almidón e intelectualidad del mundo han sido quitados y el Espíritu está adorando y alabando a Dios a través de nosotros, el Espíritu Santo está haciendo intercesión, respirando adoración. ¡Oh, Dios! Preferiría eso antes que cualquier credo que exista. No tenemos ninguna ley sino el amor, ningún credo sino Cristo, ningún libro sino la Biblia. Eso es, eso es. Denme de Eso por siempre que Eso es suficiente para mí.
¡Oh, cómo le amamos! Todos los que se sientan bien ahora, muy limpios, levanten sus manos. Oh, ¿no está bien eso? Fíjense. Oh, Dios. Tan dulce…
39 “Oh cuán dulce fiar en Cristo”. Todos los que se saben ese himno, ayúdenme a cantarlo. “Oh cuán dulce fiar en Cristo”. Ahora, no cantamos para que otro aquí nos escuche, cantamos para que Él nos oiga en el Espíritu. Estamos tratando de hallar favor con Él ahora y adorarle y Él vendrá a nosotros. Muy bien. Vamos a cantarlo.
Cuán dulce es confiar en Jesús,
Sólo tomarle en Su palabra;
Sólo descansar en Su promesa,
Sólo el saber que “así dice el Señor”.
Jesús, Jesús, cómo confío en Él,
¡Cómo lo he probado una y otra vez!
¡Jesús, Jesús, precioso Jesús!
¡Oh por gracia para confiar más en Él!
40 ¿No es ese su deseo? Me alegra mucho que yo haya aprendido a confiar en Él, lo he probado una y otra vez, he visto a hombres muriendo bajo la sombra del cáncer y los he visto ser levantados a vida nuevamente. He visto a niños tirados en la carretera, a un niño que estaba completamente muerto con todos sus huesos rotos, tirado a un lado de la carretera, ya lo había visto en visión dos años antes que sucediera. Con las manitas cruzadas, y luego irse caminando, y todos nosotros parados allí… Salió caminando, y cómo es que Su Palabra me dijo que ese niño viviría de nuevo. ¡Oh, Dios! Lo he probado una y otra vez. Sólo hablé y dije: “Señor Jesús, Tú fuiste el que me dijo que él se levantaría de nuevo, así que muerte, no puedes retenerlo más. Vida, vuelve a él”. El pequeño saltó sobre sus pies, comenzó a correr y saltar por todo aquel lugar. ¡Cómo lo he probado una y otra vez!
He visto a los que tropiezan en la ceguera y oscuridad, recibir la vista e irse. ¡Oh, cómo lo he probado una y otra vez! He visto a prostitutas en la calle acercarse a mí y decirme: “Hermano. Branham, no soy digna de pararme delante de un ministro, pero no quiero morir así”. Y ver que fueran hechas damas, damas. Tan conocido como sea, todo pecado es perdonado. He visto a borrachos entrar y tan empapados de whiskey y llenos de tabaco, diciendo: “Yo tomé la medicina, he hecho de todo y no hay esperanza para mí”. Y he visto la Sangre de Jesucristo limpiarlos de toda injusticia y un año después los he visto parados en el púlpito predicando el Evangelio.
¡Cómo lo he probado una y otra vez!
Jesús, Jesús, precioso Jesús
Por gracia para confiar más en Él.
41 Ahora voy a confiar en Él para su sanidad y quiero que Ud. también confíe en Él. Voy a confiar en Él para que después que nuestros pecados estén bajo la Sangre y nuestros corazones ya no nos reprendan, entonces pongamos nuestras manos sobre los enfermos y ellos sanarán. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]
42 No, está escrito en mi otra Biblia, cuando el Señor me dio una visión y me dijo que el cambio ocurriría cuando una dama pasaría a la plataforma, me dijo cómo estaría vestida, que traería un niño desahuciado envuelto en una manta y que el niño sería sanado. Que ella llevaría puesto un abrigo y cómo se vería y todo al respecto. Ese sería el momento en que mi ministerio cambiaría. ¿Cuántos ya me han oído decir eso? Desde luego, durante años. ¿Cuántos saben cuándo sucedió eso? Fue aquí mismo en la armería, cuando estuve aquí la última vez.
Vino caminando por el pasillo; mi esposa, mi nuera y hasta Billy, todos estaban presentes. Y yo vi venir a esa dama y había en ese momento una línea de oración que estaba pasando. Esta dama se acercó y yo pensé: “Bueno, yo—yo no creo que… En alguna parte conocí a esa mujer, pero no puedo ubicarla”. Vean, había sido largo tiempo, como cinco o seis años. Pero, aunque tarde, siempre hablará en su día.
43 Veamos, Billy, ¿ya el número cinco está allí? ¿Billy? ¿Billy? ¿El cinco está allí? ¿Del uno al cinco? Seis, siete, ocho, nueve y diez… Cinco, cinco… seis, siete, ocho, nueve y diez. Muy bien.
44 Y entonces, yo miré alrededor para encontrar a Billy. Él no estaba en la plataforma. Yo busqué a mi esposa. Y ella y Loyce (mi nuera), ellas estaban mirando para otro lado. Y vi lo que era, era la mujercita. Ella tenía al bebé. Y ella trajo a la bebé, oré, y el Señor Jesús la sanó, la puso bien—puso bien a la bebé. Y Rosella, ¿dónde estás? Ella estaba aquí para testificar acerca del bebé. Y así que…
De esta manera comenzó la historia. Yo fui allí para orar por los niños que habían sido heridos en esta escuela católica que se quemó. ¿Uds. recuerdan el caso? Y recuerden, los hombres de negocio del Evangelio Completo tuvieron una—una reunión allí para orar por los enfermos, y las hermanas y ellos estaban en los hospitales.
45 Y esta damita había ido a su pastor. Rosella, ¿estoy correcto? Era la Iglesia del Pacto sueca o algo a lo cual ella pertenecía. Y los doctores aquí en la ciudad, muchos de ellos habían desahuciado al bebito. Él no podía vivir. Y su pastor dijo: “Vayan a ver al hermano Branham; Dios escuchará su oración”. Ahora, si ese hombre está presente, Dios le bendiga, hermano, por eso, pues Ud. hizo algo por esa dama. Y así que, el… Si estoy contando bien la historia, Ud. sígame. Así que ellos… Esa noche cuando el…
Esa tarde, simplemente hice una oración congregacional a favor de los enfermos en el hospital, y las hermanas heridas, y me fui. Y la damita estaba llorando porque ella tenía que irse a casa. El padre estaba cuidando a uno o dos niños más. Y así que, el… Yo creo que Rosella la vio a ella llorando, o algo así. Y ellos dijeron: “Bueno, ¿por qué el hermano Branham no…?”
Ella dijo: “Yo traje al bebé. El… Mi pastor me dijo que viniera y le pidiera al hermano Branham que orara por él”. Y dijo: “Los doctores lo han desahuciado”. Dijo: “Pero él no oró por los enfermos”.
Y ella dijo: “Eso será esta noche. Aquello fue para la escuela, hoy”.
Y entonces ella dijo: “Pero es que yo no me puedo quedar”.
46 Y creo que uno de los ujieres sostuvo al bebé, o algo, mientras que ella fue y le hizo una llamada a su esposo. Su esposo le dijo amablemente: “Bueno, está bien, cariño, quédate”.
Entonces Rosella dijo: “Mira, déjame decirte. Usualmente, el hijo del hermano Branham, Billy Paul, reparte las tarjetas”. Dijo: “Párate allí junto a la puerta, y él te dirá adónde ir”. Y dijo: “Dile que tú quieres una tarjeta”. Así que Rosella la ayudó, y Billy le dio una tarjeta.
Y esa noche… Yo creo que ella no estuvo en la línea del discernimiento, ella simplemente venía pasando por la línea. Pero, sin embargo, yo… Cuando ella entró, yo vi al bebito y pensé: “Espera un momento: ¿un vestido así? Yo conozco a ese bebé”.
47 El hermano Gene Goad, sentado aquí, allá en New Hampshire la primavera pasada, había una dama que subió a la plataforma cargando un bebé. Miren, él dijo: “Hermano Branham, ¿no era ésa aquella dama?”
Yo dije: “No, ésa no era ella”. Habíamos estado buscándola como por cuatro o cinco años. Y yo dije: “Esa no era ella”. Dije: “Porque esta mujer era una… Tenía… Tenía el pelo rubio y era alta, y estaba vestida diferente, y el bebé era más grande”. Y éste era un bebito pequeñito, muy enfermo.
Y así que, cuando la dama subió, el Espíritu Santo comenzó a moverse, y dijo que los—los doctores habían desahuciado al bebé, comenzó a relatar toda la historia acerca del bebé, como Él usualmente lo hace, y le dijo que su bebito no podía comer nada. Cada vez que comía, yo creo (¿es correcto eso?), lo vomitaba. Y tenía tantos meses de nacido, y sólo pesaba dos o tres libras, o algo así. Y si acaso se le quedaba en el estómago, pasaba como diarrea. Y ellos… Estaba en una condición terrible. Pero el Espíritu Santo habló diciendo: “ASÍ DICE EL SEÑOR, el bebé está sano”.
48 Y yo miré para ver en dónde estaba Billy; no podía verlo para hacerle entender. Entonces dije: “Sólo esperaré y veré cuán ciegos están, si ellos estaban tan ciegos como yo”. Y entonces continué.
Y después que salimos para la casa esa noche, nos subimos al carro. Mi her-… mi nuera dijo: “¿Se fijó Ud. en ese bebito tan dulce en la plataforma?” Ella dijo: “Era la cosita más linda. Y tan enfermo”.
Mi esposa dijo: “Yo me fijé en ese bebé”.
Y yo pensé: “Ahora, ellas lo mencionarán”. Yo lo dejé continuar. Ellas nunca lo mencionarán.
49 El día siguiente, nos íbamos a casa, y no pude salir de Chicago sino hasta el mediodía. Mi carro se congeló, y tuve que descongelarlo. Y era como el mediodía cuando logramos salir. Y al ir por la carretera, mi esposa dijo: “Billy, ¿te fijaste en ese bebito anoche? ¿No era la cosita más dulce?”
Yo dije: “Sí, lo era”. Y ella seguía hablando. Y de nuevo lo mencionaba. Yo dije: “Cariño, ¿tú sabías algo, algo especial acerca de ese bebé y su madre?”
Dijo: “No, no lo pienso”.
Yo dije: “¿Recuerdas hace como cinco años, que una mujercita estaría vestida con un abrigo?”
Ella dijo: “¿Era ése?”
Yo dije: “Exactamente. Ése era”. Y mi nuera y mi hijo, después los alcanzamos y fuimos a comer nuestra—nuestra cena de la noche; lo llamamos. Y así que, fuimos para comer nuestra cena. Y el—y Loyce volvió a mencionar acerca del bebé. Y yo le mencioné a ella.
Y Billy dijo: “Eso era correcto, papá. Ése era el bebé; ¿no es cierto?”
“Sí”.
50 Y desde eso, la cosa ha cambiado. Todo el mundo… Yo puedo traerlos acá para orar por ellos. Eso no importa. Y cada uno… Algunas veces en la línea, el Espíritu Santo me detiene y dice: “Háblale a éste”. Y entonces usualmente, si yo he tenido discernimiento sobre uno, yo no podía tener más. Cada vez que yo encontraba a una persona, era igual. Pero ahora no es así. ¿Ven? Yo puedo tener, quizás, ir por allí, y algo tiene que ser, yo veo a alguien que parece que lo va a necesitar, el Espíritu Santo algunas veces habla, se detiene y les habla a ellos. Luego quizás me deje por completo. Y tal vez se vaya bien lejos a otra parte, quizás a alguien más, tal vez desanimado o algo; y se detiene y les dice a ellos. Luego me deja por completo.
Y yo descanso entre esos tiempos (¿Ven Uds.?), para así poder hacer un llamamiento al altar. Oh, es—es muy distinto a como era antes. De esa manera, yo puedo orar por cada uno de ellos, por cada persona. Y mis reuniones han sido revolucionadas, pues la gente aquí pensaba: “No son muchos por los que se ora”. Bueno, yo no podía evitarlo. Cuando yo tenía discernimiento por uno, Él se iría a otro, y entonces yo no podía apartarme de eso. Pero ahora sí. Eso me deja, y sigue, por cuanto luego Dios decide hablar algo. Oh, eso es mucho mejor.
51 Yo quería explicar esto aquí, porque pienso que esta es la primera vez que estoy aquí para orar por los enfermos en la iglesia Filadelfia desde entonces. Así que, estamos muy agradecidos. Cada visión que Dios me ha dado se ha cumplido perfectamente, exactamente lo que Él dice, nunca ha fallado ni una sola vez. Yo anclo mi vida en eso, pues es la Palabra del Dios viviente hecha vida entre nosotros. Eso es cierto.
Ya tengo cincuenta años. Yo sé de visiones desde que tenía como dos o tres años de edad, la primera visión que me dijo en dónde iba a vivir.
Y digo esto como cristiano: Yo nunca en toda mi vida le he pedido algo a Dios en sinceridad que Él no me lo haya dado, o que no me haya dicho por qué Él no podía hacerlo. Y creo que todo cristiano aquí puede dar fe de lo mismo. Si Ud. es sincero, y viene a Dios… Ahora, hay muchas veces en que Ud. piensa que tiene necesidad de algo. Pero Dios nunca dijo que Él supliría sus deseos; Él supliría sus necesidades. ¿Ven? Él sabe lo que es.
52 Ahora, que el Señor les bendiga. Bien, ¿cuántas tenemos allí ahora? La… Billy, ¿en dónde estás? ¿Cuántas…? ¿10? Del 10 al 15, número 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20. Muy bien, eso es bueno. Ahora, yo creo que cuando ese grupo está allí, veinte… Que se ponga de pie. Ahora, desde aquí es de donde quiero que se pongan de pie veinte para comenzar, de aquí mismo. ¿Es Ud. la 20, hermana? Póngase de pie allí mismo donde se encuentra. ¿Cómo? Sí… Bueno, parece que ellos están alineados contra la pared, Billy. Entonces yo puedo alinearlos aquí mismo, creo, y que vayan pasando. ¿Crees que puedes pararte por allí abajo? Muy bien, hazlo a tu manera. 21, 22, hasta la 30. Vayan y pónganse alrededor de la pared. Yo… De la 20 a la 30, pónganse alrededor de la pared. Muy bien, eso es diez más, justo alrededor de la pared. De la 30 a—a la 40, que vengan ellos ahora, de la 30 a la 40.
Billy, yo creo que estás cometiendo un error. Nunca me gusta decirle a nadie cómo dirigir sus asuntos, pero creo que vas a tener más de los que puedes meter allí en la línea.
53 Te diré algo. Deja que esa dama se pare aquí mismo. Uds., las hermanas allí, salgan y vengan aquí. Muy bien. Tendré que esperar hasta que logren alinear a esos. Muy bien. Mientras están alineando a esos, cantemos: “Sólo Creed”. ¿Qué dicen? Todos juntos ahora.
Sólo creed. (Meditemos mientras estamos cantando. Lo veo a Él descendiendo de la montaña).
Todo es posible, sólo creed;
Sólo creed, sólo creed,
Todo es posible, sólo creed.
Ahora, cantémoslo diferente. Ahora, yo recibo. Cantémoslo así. ¿Les gusta así?
Ahora, yo recibo, (Recibo a Cristo) ahora, yo recibo.
Todo es posible,
(40 a 50 ahora, tarjetas de oración 40 hasta la 50 ahora, pónganse en línea por acá).
Ahora, yo recibo, ahora, yo recibo,
Todo es posible, porque ahora, yo recibo.
54 ¿Cuántos saben quién escribió ese canto? Un gran predicador de Chicago: Paul Rader. Él está en la gloria esta noche, se fue como un héroe valiente. Antes de morir… Cuando él estaba muriendo, me cuentan que en el hospital, él llamó al hermano Lucas. Y él dijo: “Lucas, nosotros hemos viajado mucho, juntos. Pero piensa en esto: Dentro de cinco minutos yo estaré parado en la Presencia de Jesucristo, vestido en Su justicia”. ¡Oh, hermanos! Él era un hombre maravilloso. Dios bendiga a Paul.
55 Ahora, ¿se va a orar por esos pañuelos? Miren, yo quiero decir esto a mis—mis amigos que están aquí. Ha habido ocasiones en que Uds. me han escrito pidiendo un pañuelo o una tela por la cual yo he orado. Y Uds. no la recibieron o quizás esperaron mucho tiempo antes de recibirla.
Yo solía pensar: “¡Qué hombre tan inteligente era Oral Roberts!” Y él sí es un hombre inteligente, y un hombre de Dios maravilloso. Y yo solía pensar: “Cuán brillante puede ser ese hombre al tener una oficina de aproximadamente cuatrocientos. Y todas esas cosas, y la edición de un periódico”. Yo dije: “No entiendo cómo él lo hace”.
El hermano Tommy Osborn y yo caminábamos casi junto. Y después de un tiempo el hermano Tommy Osborn se fue hasta arriba, casi a la medida del hermano Roberts, y con oficinas casi tan grandes como las que ahora tiene en hermano Oral. Yo dije: “Oye, ¿cómo ocurrió eso?” Yo no entendía.
Pero vine a darme cuenta que no eran ellos que lo hacían todo; es que tenían a otros a su lado que hacían todo. Así que eso—eso aligeró la carga.
56 Así que, estamos intentando tener suficiente personal para poder responder al pedido de estas telas de oración, y las cartas, tan pronto como nos llegan. Para que llegando un día, puedan salir al día siguiente.
Y he cambiado de oficina. Yo no tengo la misma oficina. El mismo apartado postal 325, pero tengo un personal de oficina completamente nuevo, gente llena del Espíritu Santo que están listos para contestar, y trabajar con el correo. Y muy pronto, si el Señor lo permite, vamos a extender eso aún más, para poder ministrar más todavía. Y así que…
57 Pero estamos tomando cuidado de que cada tela de oración sea incluida. Yo oro por eso. Cada petición que se recibe, de inmediato me la pasan. Y tenemos todo al día. Así que, si Ud. necesita la oración, oración urgente, y Ud. quiere que ore por Ud., que mi personal ore por Ud…. No sólo el personal, pero ellos la traen a mí. Quizás si yo no estoy allí junto al teléfono, o no los llamo, eso se apunta con reverencia, y me lo entregan inmediatamente cuando hacen contacto, y yo entro en oración directo. Y a veces me traen hojas enteras. Y yo tomo eso y voy a mí—entro quizás en mi sótano. Yo tengo un—como un estudio allí. Yo tomo una con mi dedo así, y comienzo a orar hasta que siento que el Espíritu Santo está allí. Y digo: “Dios, aquí está la hermana Sam Jones. Ella dice aquí que tiene cáncer. Oh, Dios, ella está muriendo. Por favor, en el Nombre de Jesús, escucha mi oración. Aquí está el hermano fulano de tal. Él tiene un tumor. Él está en un hospital. Dios, por favor, ten misericordia de él y libra su vida”. Y así cada una, según la lista. A medida que el hermano Mercier las escribe a máquina y se las envía al hermano Goad, luego directo a mí, y me aparto con eso.
58 Vean, yo desearía estar juntándome con la gente, y conociéndolos, y conversando y estrechando las manos. Pero no puedo hacer eso y entonces ministrar así. ¿Ven? Yo tengo que permanecer en donde está la unción del Espíritu todo el tiempo. Cuando la batalla haya terminado, entonces deseo tener una cita con cada uno e Uds., por mil años con cada uno, y sentarnos junto al río de las Aguas de la Vida, y allí podemos hablar bien las cosas.
Pero ahora mismo, tenemos que ministrar. Estamos en plena batalla. El día está caluroso. Ministremos y peleemos la batalla de la fe, y permanezcamos en la batalla a favor del pueblo. Vean, eso es lo que tenemos que hacer. Y cada paño de oración que Uds. envían que son enviados a Uds. son ministrados absolutamente. Cada persona que llama pidiendo la oración es absolutamente ministrada una a una. Yo sé que a Uds. les gusta oír eso. Antes no era así. Nosotros simplemente… Oh, nosotros simplemente teníamos que hacer lo mejor que podíamos. Pero todo está siendo organizado ahora. Y estamos agradecidos.
59 Ahora, mientras que ellos están… Que ellos tienen la línea de oración esperando, vamos a orar por estos paños. Y Uds. ayúdenme. Ahora recuerden, Uds. que están bien con Dios, Dios contestará su oración igual que contestará mi oración, o la oración de cualquiera. Él les contestará a Sus hijos. Él no tiene especiales. Ahora, Él pudiera darle a uno un cierto trabajo que hacer, y a alguien un azadón, y a alguien un martillo, y hacer a alguien un carpintero, o a alguien… Pero todos ellos son Sus hijos. Así que, oremos.
Señor, nosotros, como esta porción del cuerpo de Cristo, estamos viniendo a Ti sinceramente por estas personas enfermas que estos pañuelos, y pequeños paquetes, y botellas de aceite, y demás aquí representan. Y ahora, permite que el Espíritu Santo que está presente, el Espíritu de la Palabra de Dios que hizo la promesa, que Él santifique estos esfuerzos que estamos haciendo, para que cuando estos paños sean puestos sobre la gente, o el aceite de la unción sea derramado sobre el enfermo, que inmediatamente, los Ángeles de Dios se paren cerca para ministrarles las bendiciones del pacto que Jesucristo hizo con los enfermos. Concédelo, Señor, pues lo pedimos para Su gloria y en Su Nombre. Amén.
Dios les bendiga. Pueden sentarse. E inmediatamente después del servicio ahora, pueden Uds. recogerlos.
60 Creo que—que todas las cincuenta están en la línea. Muy bien. ¿Cuántos…? Ahora, nadie… ¿Hay más tarjetas de oración aquí? Muy bien. Entonces sólo hagan… Quien no tenga una tarjeta de oración, levante la mano. ¿Quién era? ¿Alguien con una tarjeta de oración? Bueno, el hermano aquí, métase allí en cualquier lugar, hermano. Muy bien. Ahora, los que dijeron que no tenían tarjetas de oración, levanten la mano, y Uds. están enfermos y quieren que Dios los sane.
Ahora, recuerden… Yo tengo un pequeño sermón que predico: “Él Es Dios En La Azotea; Él Es Dios En El Sótano. Él es Dios en la prisión; Él es Dios en el hospital. Él es Dios en la Iglesia; Él es Dios en la banca. Él es Dios en todas partes; Él es Dios. Y eso es correcto. Él es Dios. Él es Dios tanto allí donde Ud. está como Él es Dios aquí o Dios en el cielo. Él es omnipresente en todas partes. ¿Creen Uds. eso? Omnisciente, omnipotente, infinito, Él es Dios.
61 Ahora, Uds. saben que había una mujercita en la Biblia que no pudo tener una tarjeta de oración o entrar en la línea de oración. Pero ella tocó el borde de Su vestidura. ¿Recuerdan eso? Esa es toda la tarjeta de oración que ella necesitaba. Si ella hubiese tenido una tarjeta de oración sin esa clase de fe, ella nunca hubiese sido sanada. Pero ella tenía esa fe sin la tarjeta de oración. Y eso es todo lo que es necesario. Y eso es todo lo que Uds. tienen que tener. Tengan la fe sin una tarjeta de oración, y Uds. pueden ser sanados. ¿Creen Uds. eso? Sólo para hacerles saber que Dios todavía es Dios. Él les responderá a Uds. allá en la audiencia.
Yo—yo no vi las manos por acá. Todos por acá, levanten sus manos los que—que tienen una tarjeta de oración. ¿Todo alrededor ahora? Supongo que están por todas partes. Todos…
Este es un mundo enfermo, ¿no es cierto? Pero ¿saben Uds. cuál es el cuerpo más enfermo sobre la tierra? Y digo esto con reverencia, no para ser sacrílego. Que Dios me perdone si estoy equivocado. Pero el Cuerpo de Jesucristo necesita sanidad. Y únicamente puede ser sanado por el amor fraternal. Ese es el cuerpo más enfermo que yo conozco, todo hecho pedazos y dividido. Dios, yo oro por la sanidad de ese Cuerpo. Y Uds. son los miembros de ese Cuerpo. Así que, que Dios los sane físicamente y espiritualmente, y les haga lo que Uds. deberían ser.
Ahora, toquen Su vestidura en esta noche. Y Él será Dios allá en la audiencia igual que Él es Dios aquí.
62 Ahora, supongo que todos en la línea de oración… Quiero hablar con Uds., ya que esta no es una línea de discernimiento; esta es una línea de oración. Ahora, la razón por la que yo escudriño con tanto cuidado al pueblo con este discernimiento… Cualquiera sabe, que conozca la Escritura, que algunas veces la enfermedad es permitida por Dios para traer disciplina a Su pueblo. ¿Saben eso? Correcto. Bueno, ¿qué si uno toma un don y quita de una persona lo que Dios puso sobre ellos? Entonces uno está en problemas con Dios. ¿Es correcto eso?
¿Creen Uds. que el poder que Dios les da a los hombres en la oración puede hacer eso? Si es la voluntad de Dios o no, lo hará de todos modos. Moisés hirió la peña, y eso no era la voluntad de Dios. Yo no puedo imaginarme siendo la voluntad de Dios, porque Elías era calvo, y aquellos niños burlándose de él porque era calvo, y él maldijo a esos niños y causó la muerte de cuarenta y dos niñitos. Yo no puedo pensar que eso sea el Espíritu Santo. ¿Ven? Pero era sólo el profeta enojado, y el poder de ese profeta.
63 Ahora, entonces, todos Uds. a lo largo de la línea de oración, recuerden esto: Si Ud. tiene pecado sin confesar en su vida… Yo voy a orar con todo mi corazón. Y si hay algo en mi vida que impida que la oración sea contestada, yo no lo sé. Miren, yo no soy un sanador. Pero si he tenido unas respuestas directas a la oración, y por eso es que vengo a orar por Uds., no para sanarlos, sino para orar por Uds. Uds. tienen que tener la fe para la sanidad Uds. mismos, igual que yo tengo que tenerla para orar por Uds. Pero la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen: Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”.
Ahora, recuerden. Estoy dejando esto directamente con Uds. Si Ud. tiene pecado sin confesar en su vida, sálgase de la línea de oración ahora; enmiéndelo con Dios. Porque recuerde, yo no soy responsable. Que Dios lo juzgue a Ud. Si Ud. pasa por la línea con pecado sin confesar, y es sanado, y es en contra de la voluntad de Dios, entonces arreglen eso. No está en mis manos. Porque el Señor no me permitió hacer esto en mucho tiempo, pero ahora Él me ha dado el permiso. Así que, yo dejo la cosa con Uds. ¿Ven?
64 Muchos de Uds. recuerdan en las reuniones, cómo el Espíritu Santo exponía esos pecados y cosas, los hombres viviendo en adulterio con mujeres, y cosas que ellos habían robado. Uds. lo recuerdan, ¿verdad, iglesia, todos Uds.? ¿Ven?
Ahora no estamos con tales cosas. Lo estoy dejando con Uds. ¿Ven? Uds. arreglen eso. Vengan pues. Si Ud…. Si Ud. no se siente bien al respecto, ore y pídale a Dios. Si Él le dice que todo está bien, venga y pase. Que el Señor les bendiga, hasta que nos volvamos a encontrar el domingo por la noche, en la quinta reunión, Dios sea con Uds.
65 Ahora, comenzaremos con estas personas que están aquí. Supongo que cada uno de Uds. en la línea es un desconocido. Nosotros somos desconocidos… ¿Cuántos aquí en la línea saben que yo no sé nada acerca de Uds., no sé qué está mal con Uds., una u otra cosa, levanten su mano, todos Uds. para quienes yo soy un desconocido? ¿Cuántos allá en la audiencia que están enfermos, y saben que yo no sé nada acerca de Uds.…?… levanten la mano. Pero Dios sabe eso, ¿no es cierto? Si Él lo permite, que se haga la voluntad de Dios.
Ahora, para comenzar, de manera que Uds. vean que el Espíritu Santo todavía está aquí. El Espíritu Santo da discernimiento. Él aún está aquí. Esta dama aquí, comenzaremos con ella.
66 Ahora, hermana, si yo… Si el Espíritu Santo me ungiera para decirle acerca de Ud. misma, o algo, eso no haría ninguna diferencia para Ud. Ud. lo creería de todas maneras, es cuestión de orar. ¿Es correcto eso? Ud. me creería de todas formas, si yo orara por Ud. Pero yo creo que Ud. levantó la mano hace un rato indicando que éramos desconocidos el uno al otro, pero Dios nos conoce a los dos. Ud. cree eso. Si el Espíritu Santo me dice cuál es su problema, o algo así… Pudiera haber desconocidos aquí.
Veamos si los hay o no. ¿Ven? ¿Hay desconocidos aquí que nunca antes han estado en una de mis reuniones? Veamos sus manos, levántenlas. Miren nada más. Claro que hay. Entonces explicaré esto sólo un momento quizás.
67 Aquí está un cuadro de San Juan 4, sólo para que Uds. lo vean. Jesús, siendo un Hombre, el Dios-Hombre, Dios estaba en Él. Él se encontró con una mujer en el pozo, San Juan 4. Y ellos… Ella era una samaritana, y Él siendo un judío. Él le pidió a ella que le diera a beber agua. Y ella dijo: “El… No es costumbre que Uds. los judíos le pidan a los samaritanos tal cosa”. Y la conversación continúo. Y Jesús… La Biblia dice que Él tuvo necesidad de pasar por Samaria. El Padre lo envió a Él allá, porque…
¿Cuántos saben que Jesús dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre me lo muestra primero?” Jesús nunca hizo nada hasta que Él vio una visión sobre qué hacer. Ningún profeta ni nadie más hasta que Dios le mostrara… No es un hombre; es Dios, nunca el hombre; es Dios.
68 Así que, Él le habló a la mujer hasta que descubrió en dónde estaba su problema. Y cuando Él encontró su problema, Él le dijo a ella su problema.
¿Cuántos de Uds. personas desconocidas aquí nunca antes han estado en una de las reuniones, y saben cuál era el problema de aquella mujer, levanten la mano? Seguro, ella tenía… Ella estaba viviendo en adulterio. Ella se había casado con cinco esposos, y ella no estaba viviendo con un sexto marido, con el que estaba viviendo entonces no era suyo.
Pero Jesús encontró en dónde estaba su problema y se lo dijo. Y ¿qué dijo ella? “Señor, me parece que Tú eres profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos declarará estas cosas”. ¿Lo ven? Esa era la señal del Mesías. ¿Ven? “Tú debes ser un profeta. Y nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos dirá estas cosas, pues…”
69 ¿Cuántos saben que el Mesías era un profeta? Moisés así lo dijo. “El Señor vuestro Dios levantará un profeta como yo”. ¿Es correcto eso? “El que no oyere a este profeta será cortado de entre el pueblo”. Así que ellos sabían que Él había de ser el Dios-profeta. Y Él dijo que—que… “Nosotros sabemos que el Mesías vendrá, y cuando Él venga, nos declarará tales cosas. Pero ¿quién eres Tú?”
Y Él dijo: “Yo soy El que haba contigo”.
Y ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que yo he hecho. ¿No será éste el Mesías?”
Ahora, ese mismo Jesús, cuando Él se fue, dijo: “Todavía un poquito y el mundo no me verá más. Más vosotros me veréis, porque Yo estaré con vosotros, y en vosotros, hasta el fin del mundo. Y las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. Él profetizó que esta cosa sucedería.
70 A medida que Él se acerca, Su Espíritu está… En los últimos cuarenta años, se ha estado moviendo en la Iglesia, dando el bautismo, restaurando el don de lenguas, y todo.
Ahora, ¿qué dijo Pablo? “Si alguno viene entre Uds., y todos están hablando en lenguas, y el indocto está sentado allí, él dirá: Pues, Uds. son—Uds. son unos bárbaros. Pero si uno profetiza y revela los secretos del corazón, entonces ellos caerán postrados y dirán: Dios ciertamente está con Uds.” ¿Es correcto eso?
Así que fíjense, nos estamos acercando más a casa ahora. El Mesías está siendo dado a conocer, más claro, más claro, más claro, más claro. Igual que la sombra suya viniendo, y se hace más, y más, y más, hasta que se vuelve positiva por completo. Eso es cuando Cristo y Su Novia se unen. Entonces seremos uno solo en Él.
71 Hermana, yo no la conozco, nunca en mi vida la había visto. Yo tengo que depender de que Algo me lo revele, cuál sería su problema. Yo nunca la había visto a Ud. Esta es la primera vez que nos encontramos. Y, pero Dios la conoce. Ahora, sea Ud. la juez. Mire, si yo corriera y pusiera mis manos sobre Ud., y le dijera: “Oh, Ud. está enferma”. Yo no sé si Ud. está enferma. ¿Ve? Pero si yo dijera: “Oh, Ud. está enferma”. Quizás lo adivinara. Y dijera: “El Señor la va a sanar porque yo puse las manos sobre Ud.”. Eso es cierto. Eso es correcto. Él prometió eso.
Pero ahora, ¿qué si Él escudriña su vida y le dice algo? Y Ud. sabe si eso es correcto o no, algo que ya ha sucedido. Y si Él sabe lo que ha sido, y le dice a Ud. lo que será, entonces seguramente Ud. tendrá fe en eso, ¿no es así? Ud. creería eso, ¿verdad? ¿Lo creería? Muy bien. Yo no dije que Ud. había cometido adulterio. Yo dije: “Si Dios le dijera algo que está mal con Ud., por lo cual Ud. está aquí para que se ore por Ud….” Algo así. Ud. sabe que yo no sé lo que está mal con Ud., pero Dios sí sabe lo que está mal con Ud.
72 ¿Cuántos en la audiencia entienden? ¿Cuántos en la línea de oración lo entienden? Muy bien. Entonces si la dama no entiende bien, dejaré a la mujer e iré a la audiencia para que Uds. vean, y para que la mujer entienda.
Cada persona que está allá en la audiencia que está enferma, que algo está mal con ellos, levante su mano, Uds. que no tienen tarjeta de oración.
Aquí… ¿Ven a esta dama sentada aquí mismo con el pequeño sombrero redondo puesto, con una mano sobre la boca? Sí. Ella está padeciendo de problemas del corazón. Si eso es correcto, póngase de pie, señora. Váyase a casa. Jesucristo la sana.
Yo no la conozco a ella; nunca la había visto en mi vida. ¿Somos desconocidos, señora, el uno al otro? Nosotros no nos conocemos, en lo absoluto. Ud. está sentada allí sin una tarjeta de oración ni nada, sólo sentada allí en la audiencia. ¿Es correcto? Ahora, Ud. se siente diferente ¿no es así? El corazón está latiendo normal otra vez. ¿Por qué? ¿Qué tocó Ud.? Ud. tocó al Sumo Sacerdote; Él está aquí. ¿Ve Ud.?
73 ¿Ve Ud. a lo que me refiero? Sólo tenga fe. Crea. Ahora, ¿entiende Ud. a lo que me refiero? ¿Quiere ver a alguien más? ¿Cree Ud. que eso fue algo fingido? Que alguien más en la audiencia crea.
Aquí… Esta señora sentada aquí con su mano levantada, la que tiene ese gorrito redondo puesto sentada allí. Ella también tiene problemas del corazón y está orando por ello. Correcto. Correcto. Si es así, póngase de pie—Ud. muy bien. Su corazón se siente mejor ahora, ¿verdad? Muy bien, Ud. es sanada. Puede irse a casa.
Para que Ud. no piense que sólo trata con problemas del corazón, la mujer sentada justo detrás de ella allí está sufriendo de alta presión sanguínea. Si eso es correcto, señora, póngase de pie. Eso es correcto.
Si Uds. creen que Él sólo sana la alta presión sanguínea, la señora sentada detrás de ella está anémica. ¿Es correcto eso, señora? Póngase de pie. Váyase a casa y sea sanada. Amén.
Jesucristo es Dios. ¿Ven?…?… Ahora, mire hacia acá.
74 La dama sencillamente no entiende. Pero mire, déjeme mostrarle. Mire hacia acá. Ud. es nerviosa. Ud. tiene una condición nerviosa. Ud. también está padeciendo de un cáncer. Ese cáncer es de los huesos. Correcto. Ud. no es de este lugar. Ud. no es de esta ciudad. Ud. no es de este estado. Ud. es de Kentucky o Tennessee. Ud. está justo en la frontera de Kentucky y Tennessee. Su nombre es Sra. Philips. ¿Eso la satisface? Váyase a casa ahora y sane de eso en el Nombre de Jesucristo. Señor nuestro Dios, Creador de los cielos y la tierra, sé misericordioso con nuestra hermana, y sánala en el Nombre de Jesús.
Si yo no digo una sola palabra, ¿cree Ud. que es sanada de todas maneras? Muy bien. Dios le bendiga. Ahora, váyase a casa.
¿Cree Ud., hermana? Oh Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, Tu Espíritu todo suficiente y presente ahora, permite que Tu amor venga sobre ella y la sane en el Nombre de Jesús. Amén.
Muy bien. Si yo no le digo una sola palabra a Ud., ¿cree Ud. sin embargo que será sanada? Bueno, su nerviosismo la ha dejado. Ud. fue sanada…?… Ud. puede irse.
Si sólo tienen fe, crean ahora. Miren, si yo no le digo a esa gente, eso no hace ninguna diferencia. Es igual. Él es el mismo Espíritu. ¿Uds. lo creen? Seguro.
75 Esta señora. ¿Somos desconocidos el uno al otro? Si Jesucristo… ¿Cree Ud. que es Su Presencia que está parada aquí ahora, simplemente tomando nuestros cuerpos? Ud. es cristiana. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Váyase a casa y sea sana. En el Nombre de Jesucristo sea sanada.
Oh Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, sana a esta mujer de su problema del corazón en el Nombre de Jesús. Amén. Dios sea con Ud., hermana. Vaya creyendo.
Venga, hermana. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Muy bien. El problema femenino la dejará, y Ud. puede irse a casa y ser sana ahora, en el Nombre del Señor Jesús.
¿Cree Ud. por el muchachito? Señor, yo pongo las manos sobre él en el Nombre de Jesucristo. Permite que él sea sano. Amén.
Dios bendiga a nuestro hermano, y mientras pongo manos sobre él, en el Nombre de Jesucristo, que él sea sanado. Amén.
Ahora, hermana, todos nosotros vemos que Ud. está lisiada. Está toda tiesa. ¿Cree Ud. que Dios la sanará? Oh Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, permite que Tu Espíritu y misericordia vengan sobre la mujer y la sanen en el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, vaya y créalo, y bote sus muletas, y váyase a casa.
76 Muy bien. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree Ud. que yo soy el siervo de Cristo? Si Dios me revela a mí por lo que Ud. está aquí, su enfermedad o lo que sea, ¿cree Ud. que Dios le concederá la promesa? Muy bien. Ud. está aquí por alguien más. Es su esposo. Él acaba de ir al hospital. Él tiene algo mal con sus pulmones y sus huesos. Eso es correcto. Vaya, él se pondrá bien. Créalo con todo su corazón.
Oh Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo, que éste niño sea sanado para la gloria de Dios. Amén. No dude. Créalo.
Oh Señor Dios, Creador de los cielos y de la tierra, concede la sanidad de ésta mujer en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Crea, hermana. Señor, Creador de los cielos y la tierra, concede la sanidad de ésta mujer en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Vemos a la niñita aquí con el polio. Ellos la pusieron aquí abajo para que se orase por ella como la última. Sólo crea ahora que Dios va a permitir que ésta niñita sane. ¿Lo va a creer? Tráigala aquí mismo…?…
77 Ahora, la niñita aquí no se necesita discernimiento para esto. Ella tiene polio. Ella tiene tirantes ortopédicos. Creamos que Dios sanará a ésta niña.
Amado Padre Celestial, Creador de los cielos y la tierra, el Autor de Vida Eterna, envía Tus bendiciones sobre la niña y que ella sea sanada para la gloria de Dios. En el Nombre de Jesucristo, lo pedimos. Amén. No dude. Crea que ella sanará, Ud. puede recibir lo que pide. Veo que Ud. quiere quedarse…?… ¿Un ratito? Siéntese allí sólo un ratito, y permanezca en la Presencia aquí, para que vea lo que le sucede a ella. Muy bien.
Bueno, mientras yo estaba orando el problema del corazón la dejó a Ud., así que váyase y disfrute…?…
Señor Dios… Oh Señor, yo ruego que Tú la concedas a él en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Oh Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, dale bendiciones a mi hermano en esto que él está pidiendo en el Nombre de Jesús. Amén.
Venga, mi hermano. Vemos que Ud. está temblando con parálisis. Pero ¿Ud. cree que Dios lo sanará? Señor Dios, yo te ruego que sanes a nuestro hermano y lo pongas bien en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, estén todos en oración, en actitud de oración, esperando, vigilando.
78 ¿Cree Ud. que el Señor Jesús la puede sanar, hermana? Oh Dios Eterno, Autor de la Vida Eterna, Dador de toda buena dádiva, envía Tus misericordias sobre nuestra hermana, y sánala en el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, crea con todo su corazón.
Miren…?… Oh, lo siento.
Venga acá, hermana. Lo que pasa es que Ud. —Ud. está—Ud. está toda nerviosa, nerviosismo mental. Siente como que no se puede hallar. Desea un lugar donde fijar bien el pie. Y aquí estamos frente a la cruz. Ahora, vaya… Yo puedo hacer que eso la deje a Ud. (¿ve?), pero regresará. Es—es—es porque en esta Presencia ahora, eso no se podría quedar así, de ninguna manera. ¿Ve? Pero regresará. Si el buen hombre de la casa (fe) no está allí. Ud. ha querido un lugar donde comenzar; ahora comience desde aquí mismo. Señor, en el Nombre de Jesucristo, esta sombra de oscuridad como una neblina colgando sobre la mujer, en el Nombre de Jesucristo, demonio de nerviosismo, deja a esta mujer. Amén. Ahora, vaya y regocíjese. Mire. Sea feliz. Sólo regocíjese y dele gracias a Dios; eso se mantendrá alejado de Ud. Sólo créalo.
79 Muy bien. Venga, hermana. Ud. va a tener que ser operada si Dios no la sana. Pero Dios sacará ese tumor si Ud. le cree. ¿Le creerá Ud.? En el Nombre de Jesucristo, que Ud. sea sanada. Amén. Crea con todo su corazón.
Ahora, Ud. está tullida por la artritis. Si no… Si Dios no la sana. Señor Jesús, sánala de artritis en el Nombre de Jesús. Amén.
Venga, hermana. La artritis también le va a ganar, si Ud. no cree. Señor, te ruego que Tú le quites la parálisis y la sanes de la artritis, y haz que esté bien en el Nombre de Jesús. Amén. Ahora, vaya creyendo. Si lo puede creer.
¿Todos Uds. están creyendo allá en la audiencia ahora? ¿Todos están orando para recibirlo?
¿Cómo está Ud.?
Algo sucedió en la audiencia en ese momento. No puedo verlo ahora mismo. Tal vez Él lo revele. Sólo manténganse en oración.
80 Somos desconocidos uno al otro, me supongo. Esta es la primera vez que nos encontramos. Pero el Señor Dios nos conoce a ambos. ¿Cree Ud. que Él podría decirme cuál es su problema? Ud. tiene problemas del corazón. Ud. está lista para el hospital para ser operada. Sí. Eso es cierto. ¿Ahora me cree? Ud. tampoco es de esta ciudad, ni siquiera de este estado. Ud. es de Missouri, Waynerville. Sí. Su nombre es Elsie. Su apellido es Maltus. Ahora, váyase a casa y sea sana en el Nombre…?…
Rosella, por supuesto que sé quién eres… En el Nombre del Señor Jesucristo, que el poder de Dios descienda sobre ella, amén.
Así es. Reciba su sanidad mientras que el Espíritu Santo…?… Así se hace…?… Dios bendito y Eterno, sana a nuestra hermana en el Nombre de Jesús. Amén.
Oh Señor, yo pongo mis manos sobre esta dama y echo fuera el mal en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Oh Señor, en el Nombre de Jesucristo, yo pido por la sanidad de esta mujer, que Tú la sanes completamente en el Nombre de Jesús. Amén.
Señor, yo oro por mi hermano, para que Tú toques su cuerpo también, Señor, y lo sanes en el Nombre de Jesús. Amén.
Dios bendiga a este joven. Te ruego que Tu Espíritu Santo le conceda a él el deseo de su corazón, por medio de Jesucristo nuestro Señor. Amén.
81 Dios bendiga a este nuestro hermano, y que el Dios del cielo, Quien es el Autor de esta Palabra la cual él tiene bajo su brazo, que Tú le concedas a él el deseo de su corazón en el Nombre de Jesús. Amén. Tenga fe.
Muy bien, hermana. ¿Ud. cree que su problema de la espalda la ha dejado y… Le ha dejado para que Ud. pueda…?… Oh Señor Dios, en el Nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana y dale salud. Amén.
Señor, te ruego que sanes a nuestra hermana aquí y le des salud en el Nombre de Jesús. Amén.
Si tan sólo tienen fe… Sólo—sólo crean. Eso es todo lo que tienen que hacer. Cuando las bendiciones están cayendo así, entonces simplemente estiren la mano y agárrenla. ¿Ven Uds.? Es Dios con su gran…?… los poderes de Dios cayendo sobre Uds. así, dones para Uds. Él simplemente los arroja a Uds.…?… como hizo Eliezer con Rebeca, simplemente arrojando Sus dones de misericordia y bendiciones a Uds. ¿Uds. creen eso? Muy bien.
Sólo tengan fe y crean. Parece que el discernimiento lo enciende todo. Y entonces (¿ven Uds.?) no se puede tener todo discernimiento. Si fuera así Uds. no podrían pasar. ¿No les gusta mejor de esta manera? Pues seguro. Les da a todos una oportunidad para que se ore por ellos. Ahora, cada uno de Uds. haría lo mismo. Yo diría… Sería igual para cada uno.
82 Miren, veamos, ¿quién es el siguiente? ¿Esta mujer? ¿O esta mujer aquí? ¿Cómo está Ud.? Somos desconocidos uno al otro, ¿verdad? Muy bien. Yo no la conozco a Ud., y Ud. no me conoce a mí. Pero si Dios me revela a mí cuál es su problema, ¿creerá Ud. que yo soy Su siervo? ¿Creerá que tendrá que ser el Espíritu de Dios diciéndome eso? Ud. tiene problemas con sus pulmones, con sus pechos, y con su espalda. ¿Es correcto eso? Ahora, regrese a Nebraska y sea sana. Jesucristo la sanará.
¿Cree Ud. que Dios quitará ese tumor sin una operación? Muy bien, vaya y recíbala en el Nombre de Jesucristo.
Mire, hermana, esa vieja condición asmática es muy mala. Pero ¿cree Ud. que Dios le va a sanar? En el Nombre de Jesucristo, que sea condenada bajo el poder del Espíritu Santo y en la Presencia de Cristo, que él sea sanado. Amén, amén.
Oh Señor, Creador de los cielos y la tierra, concede las sanidades a este hermano que él está pidiendo en el Nombre de Jesús.
Venga, hermana. Ud. se ve bastante fuerte para ser una—para ser una persona nerviosa. Pero a veces, nuestra—nuestra apariencia no… Es engañosa. Pero Dios la sanará de eso, ¿no lo cree Ud.? Oh Señor, yo Te ruego que Tú sanes a nuestra hermana y quites este nerviosismo de ella en el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, vaya creyendo. Sólo tenga fe.
83 ¿Ud. cree, mi hermano? Señor, en el Nombre de Jesucristo, que nuestro hermano se vaya y sea sanado completamente en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermano.
Muy bien, el siguiente. ¿Es…? Muy bien. ¿Somos desconocidos uno al otro, hermana?
Miren, estas son las tarjetas de oración. La muchacha—la muchacha aquí es lo que nosotros llamamos aquí en esta nación: de color. Su hogar está… Ella es etíope. Ahora… África. Pero, sabemos que siendo un hombre blanco y una mujer de color, es un cuadro exacto de cuando el Señor se encontró con la mujer junto al pozo. Ellos eran dos nacionalidades de gente. Una era una samaritana y el otro era un judío. Pero Jesús les dejó saber a ellos rápidamente que Dios no tiene colores ni razas en Su… Todos somos uno. Nosotros venimos de Adán, cada uno de nosotros. Todos nosotros somos hijos de Dios. El país en el que Uds. viven les dio el color… blanco, trigueño, amarillo, negro, lo que sea, somos uno solo en Cristo Jesús. Los lugares en que vivimos no tuvieron nada que ver con Dios. Dios nos puso de esa manera. Cierto. Ellos tenían una gran segregación en aquellos días como ellos la están tratando de tener en el sur. Pero Dios les hizo saber… Jesús les hizo saber que Él era Dios de todos. Y eso está bien.
84 Ahora, aquí está exactamente ese cuadro otra vez, dos personas distintas, un hombre y una mujer, una de una raza, una de la raza blanca, y otra de la raza oscura parados aquí. Yo nunca había visto a esta mujer.
Y supongo que somos desconocidos el uno al otro. ¿Es correcto eso? Si eso es correcto mueva—levante su mano para que la gente pueda ver. Yo no la conozco a ella, nunca en mi vida la había visto. Quizás es la primera vez que ella me ha visto… Pero ahora, tal vez hay algo mal. Tal vez no. Yo no sé.
Pero si el Espíritu Santo me revela y me dice cuál es su problema, o algún secreto que Ud.—que está en su corazón, simplemente lo saca a la luz, y lo revela; entonces Ud. sabrá que fue Algo que lo hizo. ¿Creerá Ud. que fue el…? ¿Haría Ud. como aquella mujer de Samaria cuando el Señor Jesús hizo eso con ella? Ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me dijo las cosas que yo he hecho, o lo que tenía escondido en mi corazón. ¿No será éste el Mesías?” Bueno, es el mismo Mesías en Su iglesia, ¿no es así? ¿Cree Ud. eso? ¿Todos Uds. lo creerán? Que el Señor lo conceda.
85 Ahora, acérquese, por si la visión se abre, la gente podrá escuchar bien. Ahora, aquí estamos nosotros dos, nunca antes nos habíamos encontrado en nuestras vidas. Aquí está la Biblia, nuestra primera vez.
Ahora, si Jesucristo todavía es el Mesías, si Él ha resucitado de entre los muertos, y Él no está muerto; Él está vivo por los siglos de los siglos. Él está con la Iglesia. Y si Él está con la Iglesia, Él prometió obrar a través de la Iglesia de la misma manera que Dios obró a través de Él, el cuerpo de Jesús, que Dios obraría a través de la Iglesia por el mismo Espíritu, el Espíritu Santo. ¿Es correcto eso? Las mismas obras. Ahora, sea conocido que Jesucristo está vivo. Esto es por medio de un don que provienen de Dios.
86 Ahora, esta dama, yo nunca la había visto a ella. Que el Señor Dios me diga algo que causaría que la audiencia reciba a Jesucristo como su—como su Sanador. Y si Ud. lo necesita, que Él conceda lo mismo a Ud.
Ahora, Ud. se ve como una mujer saludable—fuerte, joven. Pero a veces… Tendría que ser algo que yo no pudiera ver. Tendría que ser algo que sea revelado espiritualmente. Pero Ud. está sufriendo, y el sufrimiento es debido a un tumor. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir en dónde está el tumor? Está en su costado derecho. Eso es correcto, ¿no es así? Ahora, ¿cree Ud. al mismo Mesías?
¿Creen Uds. allá en la audiencia? Ud. dirá: “Hermano Branham, Ud. quizás adivinó eso”. Ella tiene un buen espíritu. Sí. Veo una cosa en su corazón; es un deseo.
¿No es Él maravilloso? Ud. sabe que yo capté eso, ¿no es cierto? Es por alguien más. Es una amiga suya que está en el hospital con apoplejía. Eso es correcto, ¿no es así? Si Dios me dice quién es Ud., ¿Lo concluiría eso para Ud.? El mismo Dios que le dijo a Pedro: “Tu nombre es Simón y el nombre de tu padre es Jonás”. Pues, eso lo impresionó a él. Pero el nombre suyo es Mattie y su apellido es Jones. El mismo Dios. Vaya y sea sanada, hermana, en el Nombre de Jesucristo.
87 ¿Le creen Uds. al Señor Jesús? Entonces todos los que creen en Él, pónganse de pie y reciban su sanidad. Levanten sus manos. Ahora, miren hacia el Dios del cielo mientras oramos.
Oh Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, que estás presente ahora para sanar a los enfermos y afligidos, envía Tu poder y Tus bendiciones sobre esta audiencia. Yo condeno toda enfermedad y toda dolencia. Que deje al pueblo. Sal, satanás, en el Nombre de Jesús. Que el pueblo sea sanado para la gloria de Dios.
Ahora, levanten sus manos, denle a Él alabanza, y denle las gracias por su sanidad, y cada uno de Uds. estará bien.
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