OBRAS DEL MENSAJE


Bálsamo en Galaad
Cleveland, Tennessee, E.U.A.
59-0707
1 Y buenas tardes a todos los siervos de Cristo que están presentes y en la radio… Es un privilegio para mí el venir en esta noche, a hablarle a esta fina audiencia.
Y a menudo me he preguntado qué es lo que haría si yo tuviera en mi mano—un frasco, una taza, un vaso como nosotros lo llamamos, con dos gotas de la Sangre física del Señor Jesús. A menudo he pensado, “Si a mí se me concediera ese privilegio, de tener dos gotas de la Sangre física del Señor, cómo las abrazaría cerca de mi corazón, caminaría tan humildemente, cuidando cada paso que doy, para que no se cayeran—o de alguna manera se derramaran.”
Pero mientras estaba pensando eso, “Esta noche, ante los ojos de Dios tengo frente a mí, un mayor premio que dos gotas de la Sangre física de nuestro Señor? tengo la compra de Su Sangre: Su pueblo? por el cual Él dio Su Sangre para que este pueblo pudiese vivir.” Así que Él puso en más alta estima al pueblo que Su propia vida. Él dio Su vida para que Su pueblo pudiese vivir. Así que, yo tengo a, mi audiencia en esta noche, en la más alta estima, porque es la compra de la Sangre del Señor.
2 La noche pasada, hable un poquito extenso. Y yo había manejado muchas millas, y estaba cansado. Y supongo que canse a mi audiencia al predicar por casi una hora. Pero hoy, cuando alguien me paso un cumplido de que ellos estaban contentos de que estuvieron aquí, sentí como que les debía agradecer a ustedes. Y hace poco mientras estaba escuchando la radio, al locutor, quiero agradecerle por ese maravilloso cumplido que me hizo. Que el Señor lo bendiga, mi hermano.
Y yo desearía que cada estación de radio en los Estados Unidos tuviese programas como este, y dedicaran su tiempo a la predicación del Evangelio como lo hace esta estación. Que permanezca hasta que Jesús vuelva. Yo he estado escuchando sus finos programas. Y cuánto aprecio una estación de ese tipo. Si yo viviese en los alrededores, mi radio siempre estaría sintonizada a ella. Y a mí—a mí me gusta la música Cristiana… Y me gustan las obras de Dios y escuchar a los siervos de Dios.
3 Ahora, hay que apresurarnos a entrar en el tema, porque esta noche vamos a orar por los enfermos. Mientras venía en el carro, oí al Hermano Hall decir tal cumplido, yo no merezco tales cumplidos, pero gracias Hermano Hall. Pero si hay alguna cosa buena en cualquier ser humano, es por causa de Cristo. Porque para empezar todos nosotros somos un fracaso. No hay cosa buena en nosotros. Sí hay algo bueno, es de Dios.
Y ahora en esta noche, antes de que abramos las páginas del Libro para encontrar un texto, me gustaría explicarles una pequeña cosa? eso es, concerniente al orar por los enfermos, porque pueda que nosotros aún estemos saliendo al aire cuando inicie la línea de oración.
Ahora, yo nunca, en todos mis viajes alrededor del mundo, a los cuales el Señor me ha enviado alrededor de unas cinco veces, nunca he sanado a nadie. Yo no creo que ningún otro evangelista haya sanado a alguien. Yo no creo que alguna vez hubo un doctor, o un hospital, o algún medicamento que alguna vez haya sanado a alguien. Yo creo que Dios es el Sanador. Salmos 103 dice, “Él que sana todas tus enfermedades.”
Sí los ministros reclaman ser sanadores, entonces ellos no son escriturales. Si un doctor reclama ser un sanador, pues, yo no quisiera que él me atendiera. Porque solo hay un Sanador, y ese es Dios, así lo dice la Clínica Mayo y otras grandes instituciones médicas. Nosotros tenemos doctores, y hospitales, y medicamentos, y cosas así, lo cual yo apoyo, y oro diariamente por su éxito. Esas son instituciones dadas por Dios. Pero ellas no sanan? ellas solamente ayudan a la naturaleza. Dios es el Sanador.
4 Por ejemplo, si yo me fracturar el brazo y fuera al doctor y le dijera, “Doctor, yo estaba echando a andar mi carro. Me fracture el brazo. Sanador, que sane rápidamente, para que yo pueda terminar de echar a andar mi carro.”
El doctor me miraría y diría, “Usted necesita sanidad mental.” Y eso sería cierto. El médico podría fijar mi brazo, pero Dios lo tiene que sanar. El médico me puede extraer el apéndice, o un tumor, o algún crecimiento? pero Dios tiene que sanar la herida. Dios es el Único que puede crear, y las células tienen que ser creadas para que puedan reconstruir.
Una vez yo hice una declaración de este tipo, y después hubo un hombre que dijo, “¿Cómo explica usted lo que hace la penicilina?”
“Oh,” yo dije, “eso es muy fácil. Eso es como tener su casa llena de ratas, y usted pone veneno para las ratas. Las ratas le están haciendo agujeros a la casa. El veneno mata las ratas, pero no resana los agujeros. Esa es la misma cosa que hace la penicilina. Mata los gérmenes, pero no reconstruye las células que destruye. Dios tiene que hacer eso. Dios es el Sanador.” Yo creo la palabra de Dios, y si Dice, “Porque yo soy Jehová tu sanador,” yo Le creo. Esa es la verdad. Es la única manera en la que puedo tener fe, es en lo que Dios dijo.
5 El ministerio de sanidad es orar por los enfermos. Todas las iglesias oran por los enfermos. Yo nunca he trazado una línea denominacional, ni alguna barrera. Yo fui ordenado en la iglesia Misionera Bautista por el Dr. Roy E. Davis. Pero yo no me aferro a ninguna barrera denominacional. Yo creo que Cristo murió por todos Sus hijos, y yo oro por todos Sus hijos en todas partes. Dios nunca me ha dicho a mí, “Si esta persona es Bautista, él puede ser sano.” Si usted tiene fe, usted puede ser sanado.
Yo no creo que la sanidad sea algo que algún ministro le pueda hacer a usted, solo le explica lo que Cristo ya ha hecho por usted. Yo no creo que fui salvo hace treinta y un años. Yo creo que fui salvo hace mil novecientos años cuando Jesús murió por mis pecados. Yo lo acepte hace treinta y un años.
Y “Él herido fue por nuestras rebeliones, y por su llaga fuimos nosotros curados.” Notaron que dice,
“fuimos,” en tiempo pasado. Cuando Él murió, y cuando fue herido, y todo fue concluido… Todo lo que Dios puede hacer por usted fue concluido cuando Cristo murió en el Calvario. Porque Él trajo redención completa a la raza humana.
6 Nosotros aun no lo tenemos en su totalidad? nosotros tenemos las arras de nuestra salvación. Tenemos las arras de la Vida Eterna, de una vida inmortal, de que viviremos para siempre, cuando recibimos el Espíritu Santo. Tenemos las arras de nuestra resurrección. Cuando vemos un cuerpo frágil, el cual solo es una sombra, tendido en una cama comido por el cáncer, donde muchos finos doctores han intentado acabar con él y han fallado? al ver al Dios Todopoderoso sanar a esa persona, esa es la prueba de la resurrección. En esta noche sé de miles de ese tipo de casos por todo el mundo.
Ahora, un ministerio de sanidad, si ustedes se fijan en Primera de Corintios 12, no es… Hay un don de profecía, pero los dones de sanidad? están escritos en plural. Porque Dios usa muchas diferentes maneras.
7 Ahora, hay cinco oficios que Dios puso en la Iglesia? hay nueve dones espirituales que acompañan a estos oficios y a todos los miembros del Cuerpo. Los primeros son apóstoles, los cuales son misioneros. La palabra “apóstol” significa “uno que es enviado.” La palabra “misionero” significa “uno que es enviado,” el mismo significado. Apóstoles, profetas, maestros, pastores, evangelistas, estos ministerios son puestos por Dios en la Iglesia. Todos ellos operan en la iglesia, o deberían de hacerlo. Nosotros no podemos hacer a un lado uno y decir que hay maestros sin decir que hay evangelistas. Nosotros no podemos decir que hay evangelistas sin decir que hay apóstoles. No podemos decir que hay apóstoles sin admitir que hay profetas. Todos ellos son para la perfección [edificación] del Cuerpo de Cristo.
El Señor me da visiones. Estas cosas comenzaron cuando yo era un pequeño bebé. Yo no creo que el hombre pueda llamar al hombre y que sea un ministro exitoso. Yo creo que los dones y llamamientos son sin arrepentimiento, que Dios en su Previo Conocimiento pre ordenó a Sus ministros para el Evangelio, y los dones en la Iglesia.
Dios le dijo a Jeremías, creo que fue a él, a quien le dijo, “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifique, te di por profeta a las naciones.” Setecientos doce años antes de que Juan el Bautista naciera, Dios le dijo a Isaías que él era la voz de uno clamando en el desierto. Él no podía evitar ser Juan. Y aun desde el jardín del Edén, y si, aun antes de la fundación del mundo, Jesucristo fue ordenado el Hijo de Dios. Así que somos lo que somos por la gracia de Dios.
8 Y ahora, antes de que volteemos las paginas para tomar un pequeño texto evangélico… Y si hay muchos ministros, lo cual los hay, ministros sentados aquí, y sin duda, muchos que están escuchando por la radio… Ahora yo no creo que la sanidad Divina sea algo principal. Y usted nunca podrá hacer de una cosa secundaria lo principal.
Yo creo que la sanidad Divina es como un hombre que va de pesca. Él pone la carnada en el anzuelo. Él no le muestra el anzuelo al pez? él solo le muestra la carnada. Y los—peces toman la carnada y muerden el anzuelo.
9 Es por eso que, recientemente, en Durban Sudáfrica, cuando doscientas mil personas se reunieron, yo vi a treinta mil paganos tomar sus ídolos y quebrarlos en el suelo y recibir a Jesucristo como su Salvador personal
Cuando un hombre que nunca había caminado, ni siquiera estaba en su mente cabal, y el Espíritu Santo le reveló a él quién era y todo concerniente a su vida, y luego cuando miré la visión por encima de él de que iba a sanar, yo dije, “¿Ahora si Dios sana este pobre hombre cuántos de ustedes recibirán a Cristo?” Y yo dije, “El Espíritu Santo acaba de decir que el nació con esa condición. Y ustedes pueden ver a sus padres muy allá en la audiencia por allá en los hipódromos, los cuales atestiguan que eso es la verdad. Le dijo cuál era su nombre.” Dije, “Yo ni siquiera puedo hablar su lenguaje.”
Dije, “Ahora yo reto a todo sacerdote Mahometano que venga aquí, que su religión la cual ustedes dicen que es tan grande, venga y enderece a este hombre. Todos ustedes Budistas, o de cualquier otra religión…” Y por supuesto, la audiencia estaba muy callada. Yo dije, “Tampoco yo puedo hacerlo. Pero el Dios del cielo Quien levantó a Su Hijo Jesucristo, me acaba de mostrar una visión, de que el muchacho va a recibir su sanidad. Si no es así, entonces soy un testigo falso de la resurrección, y debería ser echado fuera de África. Pero si es así, ¿cuántos de ustedes Mahometanos, y paganos, y Budistas recibirán a Cristo como su Salvador personal?” Tan lejos hasta donde usted podía ver, había manos oscuras batiéndose. Y hable lo que el Señor dijo, y el hombre se puso de pie de un brinco, no solamente fue sanado, sino que también estaba en su mente cabal. Y treinta mil quebraron sus ídolos en el suelo y recibieron a Cristo como su Salvador personal. Fue la carnada lo que causó que ellos recibieran a Cristo. Oremos.
10 Gran Dios, Tú nunca has perdido Tu poder, y nunca lo harás, porque Tú eres el Dios infinito, Quien nunca tuvo principio ni Tendrá fin. Si este viejo mundo estuviese tambaleando con tanto pecado al punto que sobrepasara por encima de las estrellas, y Tú enviaras juicio y lo destruyeras, y no hubiere ya más mundo, ni luna, ni estrellas, o sistema solar, Tú aún serás Dios. Cuando los desiertos—los océanos se vuelvan desiertos por tanto llorar a causa del pecado, Tú aún serás Dios.
¿Y qué es el hombre, para que Te acuerdes de él? Por qué es que Tú has sido tan bueno con nosotros que nos enviaste a Jesús, Tu Hijo Unigénito, para que Él muriese para salvarnos de nuestros pecados.
Y en estas últimas horas de la historia del mundo, cuando el mundo se está tambaleando bajo el impacto del pecado, y las bombas de hidrógeno y las bombas atómicas están en las manos de los paganos, y de los incrédulos, y de los impíos, los cuales pueden destruir a todo el mundo en unos cuantos segundos… A nosotros se nos ha dicho eso por medio de nuestra ciencia moderna, y solo queda aproximadamente un minuto para la media noche. Oh Señor, despierta a los hombres y mujeres. Unge a Tus ministros, Señor, como llamas de fuego haciendo el último llamado, la señal del último día. Y que sea grande.
11 Y que lo podamos ver en esta noche, al Cristo vivo, Quien no está muerto, sino que ha sido levantado de nuevo para nuestra justificación, ahora vive entre nosotros en la Persona del Espíritu Santo. Que Él venga en esta noche y le hable a cada corazón, en la audiencia visible e invisible. Y que Él haga en sus corazones la obra del nuevo nacimiento. Les traiga el poder de la redención de Su resurrección, quitando toda sombra de duda e incredulidad, y destruyendo todo escepticismo, para que la Iglesia pueda seguir adelante en perfecta armonía con la voluntad de Dios tal como lo muestra la Biblia y el Espíritu Santo.
Toma las Palabras que voy a leer en esta noche porque son Tus Palabras, Oh Señor, y úngelas en los labios de tu siervo, y posiciona las en los corazones del oidor. Circuncida los oídos y los corazones, Señor, para que puedan recibir Tu Palabra. Y al final, nosotros inclinaremos nuestros rostros en humildad hacia el polvo del cual fuimos tomados, y Te daremos honra. Porque lo pedimos en el nombre de Jesús, Tu Hijo amado. Amen.
12 A mí me gustaría le—me gustaría en esta noche leer, un versículo, del Libro de Jeremías 8:22.
¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay ahí médico? ¿Por qué, pues, no hubo médico para la hija de mi pueblo?
Esa es era la pregunta que Jeremías, bajo la inspiración de Dios, preguntó mientras él estaba trayendo este mensaje muchos años atrás a la puerta del templo. La ciudad y todo el pueblo se habían apartado completamente de Dios. Y Dios le dijo al profeta Jeremías que se parara a la puerta y hablará estas palabras: “¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay ahí médico? ¿Por qué, pues, no hubo médico para la hija de mi pueblo (la cual es la Iglesia)?
La pregunta es, “¿Por qué?” Cuando Dios hizo provisión, o una manera de escape para su pueblo, y ellos la rehusaron, Dios hizo la pregunta, “¿Por qué?”
Yo estaba aquí hace ya algún tiempo leyendo un poema. Pueda que yo no lo pueda recitar, quizá solo una—una línea, pero dice algo más o menos así:
Cuando los grandes ejércitos marchantes hayan guardado todas sus armas,
Y cuando el actor haya actuado su último drama,
Y cuando la Biblia sea cerrada en el púlpito,
Y el predicador haya dicho su última oración, Cuando los libros del juicio sean abiertos,
Se nos pedirá que demos una razón, entonces ¿por qué?
13 Me pregunto, cuando estos Estados Unidos de América, el cual es mi hogar dulce hogar, cuando el gran Libro de Dios sea abierto en el día del juicio, y esta nación sea traída a juicio, y cuando Él apunte Su dedo a los Billy Grahams y Oral Roberts, que han andado de arriba abajo por toda la nación, predicando el Evangelio y mostrando grandes señales y maravillas de Su venida, y el Ángel del Señor Quien ha estado acompañando sus ministerios esté parado ahí como testigo, cuando se le pregunte a América, “Por qué no se arrepintieron,” me pregunto qué respuesta darán.
Cuando ellos continuamente… el whiskey, la bebida, y engaños del diablo continuamente siguen avanzando hacia adelante. Conforme va avanzando el Evangelio, ellos se vuelven más radicales con su consumo de alcohol cada año? el pecado se incrementa cada año, cada día. Y pareciera que solo es una pequeña historia de Navidad que se cuenta.
Pero estamos viviendo en ese gran día cuando las grandes señales de la venida del Señor están apareciendo. Y los ministros ungidos con el Espíritu están predicando con todo lo que hay en ellos, y el hombre aún lo ignora. Me pregunto qué tipo de respuesta será dada en el juicio.
14 Una vez en la Escritura. Después de la muerte a Acab, uno de los reyes más perversos de Israel, su hijo, Ezequías [Ocozías] lo sucedió sobre el trono en Samaria.
Y un día mientras él estaba caminando en la parte de arriba del pórtico, se cayó por la ventana, y se lastimó, y contrajo algún tipo de enfermedad. Y mandó llamar a dos de sus hombres y los envió a Baal-zebub dios de Ecrón a consultar a su profeta, si habría de recuperarse ¿o no?
Y Elías el Tisbita, siendo un verdadero profeta de Dios, el Espíritu Santo vino a él en visión y le dijo, “Levántate y párate en el camino.”
Dios estorba el camino. No es fácil ir al infierno. Es difícil ir al infierno. Dios envía a Sus mensajeros, y Él envía a sus profetas? Él envía Su Evangelio? Él hace de Sus Iglesias una llama de fuego, y el hombre constantemente pelea y pasan por encima de eso. Él Lo envía a través de las ondas de la radio? Él Lo envía a través de la televisión? Él Lo envía por medio de la palabra impresa? Él Lo envía de labio a oído, y el hombre constantemente camina por encima de ello.
15 Pero Dios envía Su profeta para estorbarlo. “¿Por qué vas a Ecrón a Baal-zebub? ¿Es porqué no hay profeta en Israel? ¿No hay Dios allí?
¿Es esa la razón por la cual la gente hoy deliberadamente va a fiestas de borrachos, bailan toda la noche, apuestan, engañan, intentan hacer mucho dinero? ¿Es porque no hay placer en Dios? ¿Es porque no hay un Dios que de placer? La mera razón por la cual usted tiene sed de eso, es porque usted está rechazando a Dios. Dios hizo al hombre para que tuviese sed, pero sed de Él. Y si usted rechaza eso, usted tiene que… El diablo intenta satisfacer esa sed con el beber, y fumar, y apostar, y otras cosas. ¿Es porque nosotros no tenemos el Espíritu Santo que trae gozo? ¿Es porque no hay satisfacción en Cristo que usted busca estas cosas?
Él dijo, “¿No hay Dios en Israel? ¿Por qué vas a Baal-zebub, el diablo?
16 ¿Es que no hay placer en servir a Cristo? ¿Es esa la razón por la cual los hombres continuamente beben, y asisten a la iglesia para cubrirse? Usted nunca ha probado del Señor todavía. Usted nunca ha sabido cuán bueno es. Si el hombre alguna vez viene a la fuente que fluye con la Sangre sacada de las venas de Emanuel, una vez sumergido bajo eso, los pecados del mundo, y todo lo que el diablo le pudiera ofrecer, estarían muertos para él. Es por cuanto ellos rehúsan hacerlo. Porque ellos rehúsan recibir el Espíritu Santo, el Bálsamo de Dios, esa es la razón por la que lo hacen.
Eso me recuerda a un hombre muriendo a la puerta de un doctor, un hombre puede morir a la puerta de un doctor, porque él rehúsa tomar el remedio para su enfermedad. Si el doctor tiene el remedio para su enfermedad, y usted dice, “Yo no me lo voy a tomar.” Usted se podría sentar a su puerta, así de cerca de ella, y aún usted se moriría, porque usted rehúsa el remedio. No van a culpar al doctor. Él tiene el remedio. Él tiene lo que usted necesita para su inoculación [transformación], pero es por su obstinación que no lo reciben.
17 No era porque no había un Dios en Israel? no era porque no había un profeta ahí? era porque el rey era demasiado obstinado. Él odiaba al profeta.
Eso es lo que pasa hoy. Hay satisfacción. Hay sanidad para el alma y el cuerpo en Dios, en Cristo, pero la gente es demasiado obstinada. Ellos son como Ezequías [Ocozías] de antaño. Ellos quieren ser modernos. Ellos odian el mensaje del Evangelio. Esa es la razón por la cual ellos mueren en sus pecados en los escalones de la iglesia. Los hombres se sientan en sus iglesias y mueren en sus pecados, porque ellos rehúsan el remedio de Dios, el Espíritu Santo. No porque Él no esté ahí? es porque ellos rehúsan reconocerlo y recibirlo.
18 Ese rey odiaba al profeta y su Evangelio. Así que, él pensó que podría ir por algún otro medio y obtener alivio, satisfacer su necesidad.
Déjenme decirles estos—más bien, esto a ustedes, esta noche. Mis amados amigos, ustedes nunca podrán tener satisfacción. Usted puede ser dueño de toda la fortuna de Tennessee. Usted pudiera vivir en la mejor casa, y conducir una flota de Cadillacs con aire acondicionado. Usted pudiere ser muy popular en la pista de baile. Usted pudiere ser el rey de su fiesta, la vida y la diversión de su grupo. Pero usted nunca estará satisfecho hasta que usted haya probado la Vida Eterna de Dios por medio del Espíritu Santo. Esa es la Toxina de Dios. Esa es la única cosa.
Así es como ellos encuentran una cura. Ellos toman un conejillo de indias. Y ellos toman una toxina y la preparan. Y luego ellos tomas la toxina y se lo dan a un conejillo de indias. Si le funciona al conejillo de indias, entonces ellos se lo dan a los humanos. Abecés eso no funciona bien en un humano, porque el cuerpo de los conejillos de indias no es exactamente igual al de un humano. Algún medicamento ayudará a algunas personas y matará a otras. Así que hay un riesgo en eso, en tomar medicina.
Pero no hay ningún riesgo en el Bálsamo de Dios, en Su Toxina? Ella funciona en el que quiera, que venga a beber de la fuente del Señor. No hay algo dudoso en eso.
19 Ellos la diluyen y se la dan al conejillo de indias y observan su reacción.
El mundo no se está muriendo de… El causante de muerte número uno en el mundo hoy no es la enfermedad del corazón, como se nos ha dicho. La causa número uno de muerte es la enfermedad del pecado. Es la enfermedad del pecado la que está matando al mundo.
A menudo he hecho esta declaración de que, “No es el petirrojo que pica la manzana lo que echa a perder la manzana? es la lombriz que está por dentro lo que echa a perder la manzana.” No es el comunismo lo que está matando a América. No es alguna otra nación la que está contaminando a esta nación? es el pecado que está en la nación lo que la está contaminado. Es la inmoralidad de la gente. Y miles de ellos son llamados por el nombre de Cristianos. El mundo no ve algo diferente en ellos que lo que hay en cualquier otra persona. Por lo tanto, su Cristianismo es demasiado débil.
20 Por favor, perdonen esta ruda, muy ruda expresión. No lo digo para ser malo. No lo digo con malicia. Lo digo con amor. El sábado pasado, mi esposa y yo íbamos a la tienda de víveres. Y nuestra pequeña ciudad es de alrededor de treinta y siete mil habitantes. Y hay un nuevo centro comercial, al cual toda la gente va en Sábado a este centro comercial de Youngstown, porque muchas de las grandes cadenas de tiendas están ahí.
Y mientras nos dirigimos hacia allá, de las cientos de mujeres que pasamos, encontramos una con una falda puesta. El resto de ellas estaban vestidas inmoralmente. Mi esposa me dijo? ella dijo, “Billy, mira. ¿No crees tú que esa mujer sabe que está desnuda?”
Yo dije, “No lo creo.”
Ella dijo, “Sí ella no sabe que está desnuda, entonces ella está fuera de su mente.”
Yo dije, “No, ella simplemente es una Americana. Ella sigue la moda Americana. Ella actúa como el resto de los Americanos.”
Pues ella dijo, “¿Entonces acaso nosotros no somos Americanos?”
Yo dije, “Como ciudadanos en nuestra carne, lo somos. Pero aquí nosotros somos peregrinos y extranjeros: estamos buscando una ciudad venidera.” Dije, “Esa es la razón que un Americano es diferente al otro. Nuestros espíritus son nacidos de arriba. Y en esa tierra de la cual venimos, la naturaleza y los hábitos de esa tierra son de santidad, pureza, piedad. Y si el Espíritu de esa tierra se mueve en nosotros, esta tierra es rara para nosotros.” Porque su alma y su espíritu lo motivan a usted? lo hace lo que usted es. Y usted nunca se podrá unir a las iglesias y sacar eso de usted? usted aún será un miembro de iglesia que se burla de la gente que predica en contra de tales inmoralidades.
21 Usted tiene que nacer de nuevo de arriba. Entonces ustedes son nuevas criaturas en Jesucristo, y son como lo fue Abraham? ustedes son sus hijos. Usted está buscando una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor es Dios. Por eso es que usted actúa diferente. Por eso es que usted busca cosas diferentes. Usted nunca se acostumbra a este mundo, porque usted es de arriba. Usted actúa de acuerdo al Reino al que pertenece.
Yo estoy contento de ser un ciudadano de América. Creo que es lo mejor que hay. Pero, oh hermano, odio confiar en que eso sería mi salvación. El espíritu Americano es vulgar, malvado.
Todo reino en el mundo está controlado por el diablo. Así lo dice la Biblia. Satanás dijo, “Todos son míos para hacer lo que yo quiera con ellos.”
Jesús nunca lo negó. Pero Él sabía que Él sería heredero de ellos en el milenio. Y Él dijo, “Apártate de mí, Satanás.” Con razón las Escrituras dicen, “Regocíjense, cielos y toda la tierra, porque los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo.” Sí. Eso hace la diferencia.
22 Algunas personas dicen, “Yo simplemente no puedo dejar de fumar. No puedo dejar de beber.” La razón por la cual usted hace esto, es porque usted rehúsa la Toxina contra ello. Usted siempre lo hará hasta que tome la Toxina, hasta que usted sea inoculado [transformado]. La razón por la cual la gente hace esto es porque…
Esa es la razón por la que tenemos tantas iglesias denominacionales. Ellas solamente hacen esto… Saben que Es la Escritura, así que intentan pasarla por alto. Y muchas de las grandes iglesias de la santidad están cayendo en el mismo bache, tratando de pasarla por alto. Pase al frente y estreche su mano con el ministro y diga, “Yo creo que Cristo es el Hijo de Dios.” El diablo cree la misma cosa. La razón por la que hacen esto es porque están tratando de pasar por alto el nuevo nacimiento.
23 Ahora, yo no deseos que ustedes piensen que soy sacrílego, pero quiero hacer una declaración, y escuchen atentamente. Cualquier tipo de nacimiento es un desorden. Si un nacimiento de un becerro, es un establo, es un desorden. Si un nacimiento toma lugar en cualquier parte… Si es en una cama hecha de hojas de maíz, o de paja, o en un hospital pintado de rosa, aun así, es un desorden.
Y este nuevo nacimiento no es nada menos que un desorden. Usted se levanta del altar llorando y balbuceando, y sigue por ahí así. Hace que una iglesia almidonada piense que usted no tiene que hacer eso. Pero el nuevo nacimiento trae nueva Vida. Usted solo lo puede obtener cuando usted esté listo para ponerse muy mal. Cuando usted se quite el almidón que trae, cuando usted se aleje de la hipocresía hecha por sí mismo en la cual vivimos hoy, y esté dispuesto a pagar el precio, y se postre ahí hasta que usted muera a las cosas del mundo y sea nacido de nuevo del Espíritu Santo… Ellos lo pasan por alto.
24 Nosotros tomamos nuestros ministros y los hacemos grandes doctores de divinidad, en lugar de darles a ellos el nuevo nacimiento. Mucho de nuestros seminarios toman al hombre y lo tratan de educar. La educación es una cosa maravillosa. Pero la educación nunca va a sustituir la salvación o el nuevo nacimiento. No lo puede hacer.
Dios tiene un programa y nosotros debemos alcanzar ese estándar. Nosotros tratamos de enseñarles a nuestros ministros conocimiento. Nosotros deberíamos enseñarles a ellos del bautismo del Espíritu Santo. Deberíamos de enseñarles de Cristo. Pero nosotros estamos tratando de tener una mejor clase de personas en nuestros medios. No hay una mejor clase de personas que Cristianos nacidos de nuevo. Pueda que ellos sean peculiares, actúen peculiar, se vean peculiar, se vistan peculiar, pero ellos son un pueblo peculiar, un sacerdocio real, una nación santa ofreciendo sacrificios espirituales, el fruto de nuestros labios dando alabanza a Su nombre. Ciertamente.
25 El Conocimiento, esa fue la primer cosa que apartó al hombre de Dios. En el jardín del Edén, ahí había un árbol del conocimiento. Cuando Adán comió de él por primera vez, él se separó a sí mismo de Dios. Pero nosotros intentamos enseñar conocimiento, educar a la gente el programa de Dios. Usted no lo puede hacer. La educación es buena. Es algo bueno. Pero déjenme decirles esto: Eso nunca tomará el lugar del nuevo nacimiento o la manera provista de Dios para la salvación.
Se podrían imaginar, a un pequeño canario saltar sobre una pequeña ramita en la jaula donde están los demás canarios, y decir algo así como: “Compañeros canarios…” y ajustar sus pequeñas gafas, para decir algo, sobre su nariz como un profesor, y decir: “He estado estudiando. He adquirido mucho conocimiento. He comenzado a conocer todo sobre estos humanos. Oh, los conozco desde la A hasta la Z.” Tal como nosotros intentamos conocer a Dios.
Y luego la siguiente cosa que sucede, llega un profesor de Purdue. Él dice, “Buenos días, mi pequeño insignificante amigo,” y comienza a hablarle unas grandes palabras al pequeño canario. Y él está avergonzado. El voltea su pequeña cabecita? el escucha. Él tiene ojos? él lo puede ver. Él tiene oídos? él puede escucharlo. Pero él no le puede entender. ¿Por qué? Él tiene un cerebro de canario.
26 Y esa es más o menos la manera en que funciona nuestro conocimiento humano. ¿Cómo vamos a entender a Dios, lo sobrenatural, con una mente carnal? ¿Con conocimiento? Abecés yo no quiero decir un chiste? no es un chiste? sin embargo, actuamos como si tuviésemos un cerebro de canario cuando hacemos eso. Nosotros no entendemos a Dios y no podemos entender a Dios, no hay otra manera más que… No es por medio del conocimiento, la única manera es por medio de la revelación del Espíritu Santo. Aún la Escritura dice, “Nadie puede decir: Jesús es el Señor sino por el Espíritu Santo.”
27 Cuando Dios hizo esta prueba de Toxina… Ustedes saben, hubo un tiempo en el cual nosotros no teníamos una toxina contra la viruela. Mucha gente murió. Pero ahora nosotros tenemos una toxina contra la viruela. Tenemos una contra la viruela, y contra la difteria, y muchas otras enfermedades, ahora aún tenemos toxinas contra la polio.
Y hubo un tiempo cuando la toxina no era muy buena, o más bien no era muy buena para el alma,pero ahora es perfecta. Bajo la antigua toxina de la ley, era una—una ley que los animales tenían que morir para reconciliarnos con Dios. Eso nunca podía quitar el pecado? solo cubría el pecado. Pero ahora la Biblia dice que una vez que el adorador es purgado ya no tiene más conciencia de pecado. La traducción correcta sería, que ya no tiene más deseo de pecar cuando toma la Toxina.
28 Esta Toxina fue puesta a prueba, no en un conejillo de indias. Esta Toxina de Vida Eterna no fue puesta a prueba en un conejillo de indias. Dios nunca escogió a un conejillo—conejillo de indias: Él eligió a Su Hijo amado para probar esta Toxina en la raza humana. “Después que fue bautizado, subió luego del agua? y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vi al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre Él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”
Él anduvo en esta vida como nosotros andamos. Él fue tentado con las mismas tentaciones con las que nosotros somos tentados, pero sin pecado, probando que la Toxina funcionaria, no en un conejillo de indias, no en un animal, sino en el Hijo de Dios, un Hombre.
Y cuando Él llegó a la muerte, la Toxina probó ser la indicada. Le hizo orar por sus enemigos. Y luego en la mañana de Pascua, Dios probó que la Toxina era la indicada, cuando Él le levantó de los muertos. Jesús se levantó en la mañana de Pascua para probar que esta Toxina, el Bálsamo de Vida eterna, levantará a los muertos en los días postreros, en la venida del Señor. No hay que especular más, ya ha sido probada. Funciona para todos. El Mismo que tiene la Toxina dijo, “Él que quiera, venga.”
29 No es por causa de que no hay Bálsamo? es porque la gente rehúsa tomarlo. Ellos van a la iglesia y se ponen almidonados. Ellos se unen a la iglesia y ponen su nombre en el libro. Pero cuando se trata de nacer de nuevo y recibir el Espíritu Santo, ellos le dan la espalda y se burlan de Ello. Esa es la razón por la cual ellos no pueden creer en sanidad Divina. Esa es la razón por la cual ellos… como decía mi anciana madre sureña, “¿Cómo puedes sacar sangre de un nabo?” No hay sangre en un nabo. Usted no puede creer, hasta que usted haya nacido del Espíritu de Dios.
Nicodemo preguntó, “¿Cómo puede el hombre hacer esto?”
Jesús dijo, “El que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.” Primero tiene que nacer.
30 El diablo en el jardín del Edén llamó la atención de los ojos del hombre para mostrarle, todo su intelecto. Dios tomó su corazón. El hombre asiste a grandes y finas iglesias, algo en lo que él puede ver una clase social. Esa es su vista. Dios escogió su corazón para hacerlo creer cosas que no puede ver: “Pues, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Dios tomó el corazón? esa es la torre de control de Dios.
Y Él levantó a Jesús para comprobarlo. Él Lo envió y Lo inóculo, y lo comprobó por alrededor de la tierra. Él anduvo predicando el Evangelio. Él vio visiones.
Cuando el primer hombre fue traído ante Él, era Simón Pedro. Y cuando Pedro vino, Jesús lo miró? Él estaba inoculado y dijo: “Tu nombre es Simón, y el nombre de tu padre es Jonás.”
¿Qué aconteció? Pedro estaba asombrado. “¿Cómo sabía Él quién era yo?” Él estaba inoculado. Él tenía el Bálsamo de Vida Eterna. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo a Sí mismo.
31 Ahí hubo un hombre que oyó eso. Y él se fue por su camino a buscar a su amigo. Su nombre era Natanael. Y él lo encontró… Felipe encontró a Natanael, más bien, en el huerto, orando. Y cuando él se puso de pie le dijo, “Ven a ver a Quien hemos hallado, a Jesús de Nazaret, el hijo de José.”
Y vean él era un hombre muy almidonado, él dijo, “Pues, Felipe, ¿Puede algo bueno salir de Nazaret?”
Él dijo, “Ven, y ve.” Esa es la mejor respuesta que algún hombre pudiese dar: “Ven, y ve por ti mismo.”
“¿Habrá algo ahí?” No se quede en casa a criticar, venga y averigüe. Escudriñe las Escrituras.
Y cuando él vino, sin duda, él le dijo, sobre las reuniones— de cuando Jesús se encontró con Pedro.
Y mientras que Felipe y Natanael hablaban, imaginemos que ellos dijeron esto. Natanael dijo, “Ahora, ¿qué es esto que me dices?”
Él habría dicho algo así, “Natanael, ¿acaso no sabes que Moisés dijo, El Señor vuestro Dios os levantará un profeta de entre vuestros hermanos, como a mí? ¿Y que debe de ser el Mesías? Debe de ser un Dios-profeta. Y este Hombre, sin conocer a Simón Pedro, el anciano pescador, que no puede ni escribir su propio nombre…” Pero a Dios le plació hacerlo a él la cabeza de la iglesia en Jerusalén, sin tener suficiente educación para escribir su propio nombre, pero él creyó.
Noten, y cuando él hizo esto, él dijo, “¿No debe Él ser el Dios-profeta?”
“Sí.”
Y cuando ellos llegaron a donde Él estaba orando por los enfermos, tan pronto como Jesús puso Sus ojos sobre Natanael, Él dijo, “He aquí un Israelita, en quien no hay engaño.” ¿Cómo le conocía Él? Porque había Bálsamo en Galaad? porque la promesa que hizo Moisés se manifiesto.
Ahí estaba él, “He aquí un Israelita (No porque se vestía diferente… Toda la gente de Oriente se vestía de la misma manera.), en quien no hay engaño.”
Esto sorprendió tanto al hombre que dijo, “Rabí, ¿De dónde me conoces?”
Él dijo, “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, Te vi.”
Él sabía que había Bálsamo en Galaad. Él dijo, “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de
Israel.”
32 Ahí hubo algunos que se pararon a un lado y dijeron, “Este hombre es Belcebú.”
Jesús dijo… Porque Él estaba discerniendo sus pensamientos… Y Jesús discernió sus pensamientos cuando ellos lo estaban pensando en su corazón. Ellos nunca lo dijeron en voz alta. Ellos eran leales miembros de iglesia, y no se atrevieron a decirlo en voz alta. Pero Jesús dijo, “Yo los perdonaré. Pero un día… (No exactamente en estas mismas palabras), el Espíritu Santo vendrá y hará la misma cosa. Y una palabra en contra de Él nunca será perdonada en este mundo ni en el venidero.”
Continuamente habrá Bálsamo en Galaad. Estará ahí después de que me vaya. “Y las obras que yo hago, vosotros también las haréis. He aquí yo estoy con vosotros, aun en vosotros hasta la consumación. Todavía un poco, y el mundo no Me verá más? pero vosotros me veréis (la Iglesia, el creyente), he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Absolutamente, Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos…
33 Noten. Los Judíos estaban esperando Su venida. Es así como Él se manifestó a Sí mismo.
Solo hay tres clases de personas. La gente de Cam, Sem y Jafet. Esos son los Judíos, Gentiles, y Samaritanos.
Jesús fue por el camino a Samaria, porque le era necesario hacerlo. ¿Por qué? Ahí estaba una mujer. Y Él la miró, y entabló una conversación con ella. Él dijo, “Traedme de beber.”
Ella dijo, “No se acostumbra. Aquí hay segregación.” Dijo, “Los Judíos y Samaritanos no se tratan entre sí.”
Él dijo, “Si conocieras Quién es el que te dice: Dame de beber? tú Me pedirías que te daría de beber.” La conversación continuó hasta que Jesús halló lo que estaba en su corazón. Y Él dijo, “Ve, llama a tu marido, y ven acá.”
Ella dijo, “No tengo marido.”
Él dijo, “Cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido. Bien has dicho.”
Escuchen a esa mujer. Ella nunca dijo, “Tu eres Belcebú.” Ella estaba esperando la inoculación. Ella dijo, “Nosotros sabemos… Nosotros los Samaritanos, sabemos que cuando el Mesías venga, llamado el Cristo, cuando Él venga nos declarará todas las cosas.” Ella sabía. ¿Por qué? Ella estaba buscando por ese Bálsamo en Galaad. “Su Espíritu, Él será el Dios-profeta. Él nos declarará todas estas cosas. Pero, ¿Quién eres Tú?
Él dijo, “Yo soy, el que habla contigo.”
Entonces ella dejó su cántaro y fue a la ciudad y les dijo a los hombres, “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Mesías?” El Bálsamo estaba en Galaad. Ciertamente.
34 Después de Su muerte y resurrección, había ciento veinte reunidos en el aposento alto para la Inoculación. Y de repente, vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados. Dios estaba derramando Su Bálsamo del Espíritu Santo en Pentecostés.
Y ellos salieron del aposento por todo el mundo, predicando el Evangelio, viendo visiones, y siendo perseguidos por causa de Su Nombre, y siendo llamados herejes. Pero con alegría sufrían la afrenta por causa de la verdad de Cristo, y lo contaban como sumo gozo, sacrificando sus vidas, y sellando su testimonio. ¿Por qué? Ellos estaban Inoculados. Ellos habían recibido el Bálsamo que estaba en Galaad.
35 Miren a Pablo al final de su camino. ¿Qué dijo él? Vean si el Bálsamo le funcionó a Pablo cuando le iban a cortar la cabeza. Yo estuve parado no hace mucho en el pequeño calabozo donde él estaba escribiendo, y él dijo, “He peleado la buena batalla? he acabado la carrera? he guardado la fe? por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día.” ¿Qué era eso? Él estaba Inoculado. Él tenía el Bálsamo. Él era uno de los médicos de Dios.
Hay un Bálsamo en Galaad. Ahí también hay un médico. Pero es la gente la que no lo recibe. Para cerrar, diré esto. En el día de Pentecostés… Escuchen, para ustedes, todos ustedes, oíd. En el día de Pentecostés cuando estas personas habían recibido el nuevo nacimiento y la Vida Eterna… Si ustedes tienen la Vida Eterna en ustedes, ustedes pueden mostrar la Vida Eterna. Ustedes se abstienen de las cosas del mundo.
36 Pero en el Día de Pentecostés, cuando ellos vieron a esta gente manifestando la nueva Vida resucitada, que ellos habían sido Inoculados, ellos le preguntaron a uno de los doctores de Dios… ¿Les gustaría saber su nombre? El Doctor Simón Pedro. Ellos le preguntaron, “¿Qué haremos para recibir esto?”
Y el Doctor Simón Pedro escribió una receta para todas las generaciones. Él dijo, “Arrepentíos, cada uno de vosotros.” Eso significa, “volver.” “Arrepentíos, cada uno de vosotros, y bautícese en el Nombre de Jesucristo, para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo? porque esta receta es para todas las generaciones, para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”
Ahí está la receta. Usted puede recibir el Espíritu Santo. La promesa es para usted, cuando usted se aparte de su incredulidad y se arrepienta, y se regrese, y se vuelva a Dios, en lugar de permanecer en su manera intelectual de pensar. Dios lo ha prometido. Es la receta que el Doctor Simón Pedro escribió: “La promesa es para vosotros, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare
Dios aún vive. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
37 ¿Entonces por qué? Es que ¿No hay Bálsamo en Galaad? ¿No hay médico ahí? Ciertamente lo hay. Hay un gran Médico aquí. ¿Cuál es la razón por la cual la gente no lo recibe? Por causa de su incredulidad. Ellos se sientan en la iglesia y se mueren. Ellos llegan del consultorio del doctor, y se tienden en la cama, y mueren, porque ellos rehúsan creer en el gran Médico. Ellos se tienden en sus camas de mundanerías, y perecen, y se van a un infierno eterno, porque ellos rehúsan recibir el Bálsamo que hay en Galaad para sus almas pecaminosas. Que eso esté muy lejos de ustedes, mis amigos.
He hablado por mucho tiempo. Pero déjenme decir esto? he estado hablando por unos cuarenta y cinco minutos. Hay Bálsamo en Galaad. Hay un Médico ahí. Entonces, ¿por qué está la Iglesia tan enferma? ¿Por qué es tan pecaminosa? Es por cuanto la gente rehúsa el— el creerlo. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos y se ha levantado de entre los muertos. Él está aquí ahora mismo. Él es el mismo que era en aquel entonces. Cuando Él estaba aquí, Él no reclamó ser un sanador. Él solo reclamo que Él hacía… En San Juan 5:19, Jesús dijo, “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre? porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.”
38 En otras palabras, Él no hacia ningún milagro hasta que veía una visión de parte de Dios. Y luego Dijo, “Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro.” El Padre le mostraba que hacer. Ahora, Él dijo, “Las obras que yo hago vosotros también las haréis? y aún mayores haréis.” Yo sé que la versión Reina Valera dice “obras mayores,” pero no puede haber obras mayores, son “más,” porque Él solamente era un solo
Hombre? ahora Él está por todo el mundo dentro cada miembro. “Más obras haréis, porque yo voy al
Padre.”
Pensemos ahora en esto, y sepan que hay Bálsamo en Galaad. Hay Bálsamo en el Nombre de Jesucristo, si ese nombre es invocado a través de santos labios arrepentidos que han sido santificados por medio de Su Sangre y han sido llamados al ministerio. ¿Por qué dije eso? Por qué Jesús dijo, “Y todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, yo lo haré. Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Oremos. Hay Bálsamo en Galaad. Galaad es la Iglesia.
39 Y en la audiencia invisible, si ustedes nunca han… Mi querido amigo rechazado, allá afuera… Usted no ha sido rechazado por Jesucristo. Él le ama, y Él lo quiere. Y usted ha buscado la—la santificación. Iban a los bailes? han andado en esos lugares? han bebido? han apostado? han vivido en adulterio. Hay muchas cosas que ustedes pudieran haber hecho. E inclusive pueda que se hayan unido a una iglesia.
Pero eso no es lo que deben de hacer? ustedes tienen que nacer de nuevo. Esa es la gran inoculación del Médico. Ahí es cuando Él les garantiza que Él los guardará. “El que oye Mi palabra, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna? y no vendrá a condenación? mas ha pasado de muerte a vida.” Oiga eso, amigo pecador, y en este momento acéptelo como su Salvador personal.
40 Si hubiere alguno en esta audiencia visible que aún no ha aceptado a Cristo como su Salvador personal, y les gustaría ser recordados en oración, para que ahora mismo, para que antes de que ustedes salgan de este edificio, Dios les dé el nuevo nacimiento, ¿levantarán su mano, dirían, “Ore por mí, Hermano Branham, yo lo quiero creer con todo mi corazón, dejando a un lado todo. Sin embargo, yo nunca he visto una evidencia de Su resurrección. Yo… Antes de que algo se haga en esta noche, yo quiero aceptarlo a Él en las bases de Su Palabra. Yo creo que Él está vivo. Él vive en Su Iglesia.”?
Y si la vida de la vid… Si la primer Iglesia… Jesús dijo, “Yo soy la Vid…” Escuchen atentamente. “Yo soy la vid: vosotros los pámpanos.” Y si el primer pámpano que salió de la Vid fue un pámpano Pentecostal, trayendo sanidad Divina y todas las señales de la resurrección, el segundo pámpano será exactamente como el primero? y serán iguales hasta el último pámpano? porque es La misma Vida que está en la Vid.
41 Ahora, si usted no cree en estas cosas, cómo puede… Cómo puede unirse a una iglesia y tener estas cosas. Usted ha nacido por medio del Espíritu de Dios, entonces la Vida que está en la Vid está en el pámpano, y usted traerá el fruto de Su Presencia dentro de usted.
Oremos. Amado Dios, Traemos ante Ti en esta noche, en la audiencia visible e invisible, a todos aquellos que están buscando la Vida Eterna, a todos aquellos que quieren ser llenos con Tu Bálsamo. Hay Bálsamo en Galaad para el alma-enferma. También hay un Médico para sanar.
¿Y por qué, Señor, es que la iglesia es tan pecaminosa? ¿Por qué no pueden creer? Nosotros sabemos que la incredulidad es pecado, y es el único pecado que existe. “El que no cree, ya ha sido condenado.” Y ellos hacen lo malo, porque ellos son incrédulos. Si ellos fueran creyentes, dijo Jesús, “Estas señales seguirán a los que creen.” “En mi nombre echarán fuera demonios, tomarán en las manos serpientes, o si bebieren cosa mortífera, no les hará daño, y sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”
Dios, concédenos, que cada persona, sin importar que tanto— a qué condición hayamos caído, Señor… Si el nuevo nacimiento es como el nacimiento natural, a mí no me importa, Señor, que—si tengo que ser un rechazado, si tengo que ser llamado un santo-rodador, o cualquier tipo de nombre vulgar que el diablo le ha dado a la Iglesia [Porción. Sin. Grabar. En. La. Cinta.]… ser llamado cualquier cosa, solamente dame la Vida Eterna. Permíteme tener a Cristo dentro de mi corazón. Déjame tener el Bálsamo de Galaad, porque yo Le amo. Da a cada uno de los que están deseando esto, gratuitamente, Señor, en esta noche de Tu gracia. Los presentamos delante de Ti como trofeos del mensaje. Guárdalos, Señor. En el Nombre de Jesús oramos. Amen.
42 Para todos ustedes escuchando por la radio que han aceptado a Cristo como su Salvador personal, yo les aconsejaría que en este momento ustedes se aparten y vayan a algún lugar y le pidan a Dios que los llene con Su Espíritu Santo.
Ahora, ustedes dicen, “Hermano Branham, esa es una doctrina muy dura para un Bautista. Yo pensaba que uno recibe el Espíritu Santo cuando creía.”
Pablo dijo en Hechos 19 a los Bautistas de allá, “¿Recibisteis el Espíritu Santo desde que creísteis?” ¿Ven?
Alguien me dijo no hace mucho, dijo, “Hermano Branham, sabía usted que Dios le dio a Abraham una… Tomó sus pecados, y le fue contado como justicia, porque él le creyó al Señor. Eso era todo lo que él tenía que hacer, era creer.”
Le dije, “Eso es correcto. Pero Él le dio el sello de la circuncisión como una confirmación de que Él había aceptado Su fe.”
43 Y si Dios nunca le ha dado a usted el Espíritu Santo, sin embargo, usted reclama ser un creyente, y nunca ha recibido el Espíritu Santo y no ha pasado de muerte a Vida, entonces Dios aún no ha confirmado su fe. ¿Ven? Efesios 4:30 dice, “No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” Ese es el Sello de Dios, el Espíritu Santo. Recíbanlo, amigos.
A ustedes audiencia visible aquí en esta noche, tan pronto como se acabe la línea de oración, quiero que tome a uno de estos finos predicadores aquí. Ustedes acepten a Cristo como su Salvador? y hablen con uno de ellos. Únase a sus iglesias. Vaya, y hágase parte de una iglesia en algún lugar, de la denominación de usted quiera? eso depende de usted. Siempre y cuando usted haya nacido de nuevo y este lleno con Espíritu Santo. Usted será de provecho para cualquier iglesia, si usted ha recibido a Cristo de esa manera. Dios les bendiga.
44 Ahora, nosotros vamos a llamar la línea de oración. Siendo que ya es un poco tarde en esta noche, pensé que haría esto: En la línea de oración de esta noche, que solamente llamaría a algunos cuantos, a lo que nosotros llamamos una línea Bíblica, donde veremos si el Espíritu Santo nos hablara y ver lo que Él hará. Yo no digo que Él lo hará. Pero si es Su voluntad, y sí obra las mismas cosas de las que he predicado, de cuando Dios… Y—y yo lo llamo… Y no quiero ser sacrílego cuando digo que: La Inoculación, fue cuando Él vertió de Su Espíritu Santo en Su Hijo Jesús, y Él fue y mostro este tipo de señales, le dijo a Pedro quién era él y continuo, y discernió los pensamientos de su mente, y le dijo a la mujer… Y esa era la señal del Mesías.
¿Por qué no fue Él y se lo mostró a un Gentil? Ni siquiera lo hizo una sola vez en la Biblia. ¿Por qué? Los gentiles no estaban esperando Su venida. Ahora, los Gentiles han predicado el Evangelio por dos mil años. Ahora, nosotros estamos esperando Su venida. Dios no puede ser infinito, y hacer acepción de personas, y darles a ellos esa señal y no darnos la a nosotros. Él prometió que Lo haría. ¿Cuántos de ustedes creen eso? Por su puesto que Lo hizo.
Muy bien. Nosotros hablaremos más sobre ello mañana por la noche. Porque se está haciendo tarde.
45 ¿Quién las repartió, tu…?… ¿A? ¿Del 1 al 100? Mi hijo entregó las tarjetas de oración. ¿Cuantos aquí no tienen una tarjeta de oración, y están enfermos, levanten su mano? Bien. Observen como se manifestar el Espíritu Santo.
Ahora, nosotros vamos a llamar… Nosotros nos aseguraremos de que las tarjetas sean traídas al frente y que se ore. Si nosotros no terminamos en esta noche, lo haremos mañana por la noche. Vamos a empezar por alguna parte de esta línea de oración y llamaremos a unas cuantas personas de las cien tarjetas de oración que fueron repartidas. La tarjeta de oración A… Veamos. Llamemos las últimas veinte. Eso sería de la 80 al 100 de la A. Y los primeros serán postreros, y los postreros serán primeros. Esto está volteado al revés? en lugar de empezar con las primeras, vamos a empezar por las últimas. Y así seguiremos hasta terminar, quizás esta noche, o terminaremos mañana en la noche—con las tarjetas de oración.
46 ¿Quién tiene la tarjeta de oración número 80? A-80, levante su mano. ¿Es usted la persona? Se pondría de pie… Vayan allá, por favor, algunos de ustedes a ayudar. ¿80? 81, ¿quién tiene la tarjeta 81, por favor levante su mano si puede? ¿81? ¿82? Muy bien, la dama, justo aquí. ¿83? ¿Arriba en el balcón? ¿83? ¿Quién tiene la tarjeta de oración 83, podría levantar su mano? Pueda que sea alguien que sea sordo, no pueda oír. Vean sus tarjetas de oración. Cada uno vea su tarjeta de oración. ¿Tarjeta de oración número 83? Vea la tarjeta de oración de su vecino. Quizás ellos están inválidos. Vemos algunos catres y camillas. Alguien, revise estas tarjetas de oración. Quizás ellos no se pueden levantar ni levantar sus manos. ¿83? Muy bien. Quizás ellos salieron. Si ellos así lo han hecho, ellos pueden volver a venir, y tomar su lugar. ¿84? ¿Quién tiene la tarjeta de oración 84? ¿La dama que va por allá? Levante su mano cuando le llame. ¿85? Muy bien. ¿86? ¿87? ¿88? ¿Veo la tarjeta 88? Tarjeta de oración 88, 89, 90, 91, ¿91? 92, 93, ¿93? 94, 95, 96, 97, 98, 99, ¿100? ¿Vi la numero 100? ¿Quién tiene la tarjeta de oración número 100? Muy bien, ahí viene desde allá atrás.
Ahora, mientras estás… Nosotros vamos a retenerlos por unos cuantos minutos, luego vamos a empezar de la otra manera.
47 Ahora, me gustaría preguntar esto mientras estamos esperando por unos cuantos minutos, y los ujieres están preparando a la gente para traerlos a la plataforma… Quiero toda su atención. Quiero que los que están en la radio… ¿Creo que en estos momentos ya salimos del aire? Muy bien. Yo también les iba a dar a ellos algo. Pero ahora, ustedes que están aquí… Ahora, no se estén moviendo: manténganse muy quietos. No se muevan. Sean muy reverentes.
Por, cuantos en este edificio saben que yo no los conozco, levanten sus manos. ¿Cuántos en esta línea de oración saben que yo no los conozco, levanten su mano, todos los que están en la línea de oración? ¿Cuántos están enfermos, y no tienen una tarjeta de oración, y sin embargo, ustedes están esperando que Dios le sane, levanten su mano? Quiero ver. ¿Sin tarjeta de oración…? Hay cientos. Muy bien. Quiero que hagan esto: Mientras están poniendo en línea a la gente, ahora mismo quiero que miren hacia acá hacia mí. Escuchen muy atentamente.
Ahora, he predicado por mucho tiempo. Hay Bálsamo en Galaad. ¿Cuántos saben que el Bálsamo de Galaad que Dios puso ahí, es el Espíritu Santo? Pues, si el Espíritu Santo en la primera Persona le hizo actuar de tal manera que Él podía, por medio del Espíritu Santo, podía discernir los pensamientos del pueblo y hablarle al pueblo, y así, ¿hará Él de nuevo la misma cosa si Él nos ha inoculado? ¿Es eso correcto? Si la misma Vida está en nosotros… ¿Dijo Jesús, “Las obras que yo hago, vosotros también las haréis”? ¿Dijo Él eso? Entonces Su Palabra debe de ser verdad.
48 Entonces, para los ministros, y para la gente allá afuera, escuchen esto ahora. Ustedes que no tiene una tarjeta de oración. Ahora, ustedes no… La tarjeta de oración no tiene nada que ver con ello. Ahora, vean. Déjenme les platico una pequeña historia.
Una vez, Jesús venía cruzando por un mar tempestuoso. Y había una pequeña mujer. Vamos… Ella tenía un flujo de sangre. Y digamos que ella no tenía una tarjeta de oración, así que ella no podía pasar con la multitud. Pero de alguna manera ella se abrió camino, hasta que ella dijo en su corazón… Ahora, escuchen atentamente. Ella dijo en su corazón, “Si yo tan solo toco el borde del manto de ese hombre, será sana.” ¿Alguna vez han leído esa historia, levanten su mano? Muy bien. Y ella dijo, “Yo creo que Él es el Mesías del cual se habló. Él es ese profeta de Galilea.”
49 Una mañana cuando la multitud se había reunido a la ribera, todos Le estaban tocando, y decían, “Hola, Rabí. Como está Usted, Doctor. Profeta de Galilea.” Y otros estaban parados, diciendo, “Oye, tú que levantaste al muerto, nosotros tenemos todo un cementerio lleno por acá. Ven a levantar a unos acá. Tú que trajiste a Lázaro a vida, intenta hacerlo acá con el anciano Jones de acá (¿Ven?)? él se murió hace una semana: un buen hombre anciano, pagaba sus diezmos y todo. Ven, intenta levantarlo a él. Intenta levantar al pequeño bebé de los Johnson que está tendido acá.” Esos son los críticos, usualmente los miembros de iglesia. “Ven, inténtalo con este.”
Jesús dijo, “Yo no hago nada si el Padre no me lo muestra primero.” ¿Ven? Esa fue Su respuesta para los críticos.
Pero esta pequeña mujer, ella se abrió paso, hasta que toco el borde de Su manto.
50 Cualquiera sabe que el manto Palestino caía suelto alrededor de la persona. Y era una túnica. Esa es la razón por la cual ellos tenían el lavamiento de pies. Mientras ellos caminaban, esa túnica, levantaba el polvo por donde los animales habían pasado por el camino, y—y el polvo se les pegaba, y era algo de mal olor. Ellos se tenían que lavar los pies antes de poder ser un huésped de honor en un hogar. Y ellos usaban una túnica por debajo de esa que llegaba hasta por debajo de la rodilla.
Y ahora, cualquiera sabe que, al tocar un poco el borde, el borde de ese manto, probablemente estaba alrededor de dos a seis u ocho pulgadas de alejado de Él? Jesús físicamente nunca lo sintió.
Y ella Lo tocó y se regresó, digamos, a la audiencia, y se sentó. Jesús se detuvo. Él dijo, “¿Quién Me ha tocado?”
Y ustedes saben, fue tal la sorpresa que Simón Pedro Lo reprendió. Él dijo, “Pues, Señor, ¿por qué dirías una cosa semejante? Pues, todos, toda la multitud Te está tocando. Y por qué Dirías, ¿Quién Me ha tocado?” Dijo, “Todos ellos Te han tocado.”
Aquí está la respuesta de Jesús. “Pero he percibido que me he debilitado.” La versión Reina Valera dice, “Virtud ha salido de Mi.” Y cualquiera sabe que “virtud” es “fuerza.” “Fuerza ha salido de Mi? Me debilito.”
Ven, ella lo tocó a Él con un tipo de toque diferente. Así que Él no sabía quién fue. Pero ella lo tocó a Él. Ahora escuchen. Luego Él se dio la vuelta y miro a la audiencia, quizás una como la que está aquí en esta noche. Él miró alrededor hasta que encontró a la mujercita. Y le dijo que su fe la había sanado de su flujo de sangre. ¿Es eso correcto? ¿Qué fue eso? Él tenía algún tipo de inoculación en Él de parte de Dios, un Bálsamo, de Dios, B-á-l-s-a-m-o, de Dios dentro de Él, lo cual era el Espíritu Santo, que esa mujer con fe en Dios, sabiendo que ese era Su Hijo, le tocó? y eso atrajo la atención de la mujer. ¿Es eso correcto? Y Él dijo, “Tu fe, tu flujo de sangre se ha ido, porque tu fe te ha…” La palabra Griega es “Sozo,” que significa “salvado,” físicamente o espiritualmente, significa las dos cosas en todas las Escrituras, “Sozo.” Muy bien. “Tu fe te ha salvado.”
51 Ahora, ¿Es Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos? Si usted lo cree, diga “Amén.” [La Congregación dice, “Amén” – Ed.] Muy bien. Predicadores, ministros, maestros de escuela Dominical, laicos, ¿Enseña el Nuevo Testamento, en el Libro de Hebreos, que Él ahora mismo es el Sumo Sacerdote, que puede compadecerse de nuestras debilidades? ¿Es eso correcto? Pues, si Él es el mismo Sumo Sacerdote, y usted Le ha tocado de la misma mera, ¿no actuaría Él de la misma manera en que lo hizo allá? Si Él es el mismo Sumo Sacerdote, la misma Vida. Ahora, ¿dónde está Él en esta noche? A la diestra de Dios Todopoderoso, haciendo intercesiones como Sumo Sacerdote.
Ahora, si ustedes Le han tocado, y su Vida la cual estuvo en Él, el Bálsamo que estaba en Galaad, en Cristo, del cual Él estaba lleno… Y ahora, nosotros somos Su Novia, tomados de Él para ministrar en Su lugar. Si usted le ha tocado a Él, Él puede hablar a través de mí o alguien más, y hablar al igual que Él lo hizo en aquel entonces, y decirle a usted la misma cosa que Él le dijo a la mujer, si Él es el mismo Sumo Sacerdote. ¿Es eso correcto?
52 Ahora, ustedes sin tarjetas de oración, oren, y vean. Solo no sean críticos. Solo siéntense muy quietos por los siguientes diez o quince minutos, y diga en su corazón, “Señor Dios, quizás yo no entienda esto.” Yo tampoco lo entiendo, pero sé que es la Palabra de Dios. Dios tiene que cumplir Su Palabra. Diga, “Señor, yo estoy enfermo. Ese hombre no me conoce. Pero yo estoy enfermo, y necesito de Tu poder sanador. Y si no lo recibo, pereceré. Mi doctor ya ha hecho todo lo que él puede hacer. Él me ha desahuciado. Y tengo el derecho de venir a Ti. No puedo sanar de ninguna otra manera. Ten misericordia, gran Sumo Sacerdote de Dios, Jesucristo, Su Hijo. Tócame en esta noche, y háblame a mí a través de Tu siervo, permítele que me hable aquí a mí como Tú lo hiciste con esa mujer que toco Tu manto. Permíteme tocar Tu manto, y confírmame lo a mí. Yo ni siquiera tengo una tarjeta de oración. No hay manera de que yo pueda llegar a esa plataforma. Solo háblale a él, y permítele a él hablarme a mí, y yo tomaré—yo lo creeré con todo mi corazón.” ¿Lo harán? Ustedes sin tarjeta de oración, levanten su mano, diga, “Yo lo hare. Voy a orar y seré verdaderamente sincero.”
Entonces si Él no lo hace, entonces soy un falso profeta. Si Él lo hace, he dicho la verdad, y entonces ustedes Recíbanlo. Y entonces sabrán que hay Bálsamo en Galaad.
53 Muy bien. ¿Todos han, pasado? ¿Todos…?… Muy bien. ¿Qué de esa mujer que falta? ¿Ya se metieron a la línea?
Ahora, si puede, hermana. Mientras va al órgano toque muy suavemente, “Sólo Creed.” Muy suavemente. Esta es la primera noche.
Ahora, con esta Biblia sobre mi corazón, la cual atesoro como la Palabra del Dios Eterno… Entonces si Dios ha prometido, que Jesús, Su Hijo, quien fue Dios en la tierra, Dios se hizo carne y habitó entre nosotros… Yo creo que el Espíritu de Dios, a través de Jesucristo, prometió que Él estaría con nosotros por siempre, el Espíritu de Verdad, al Cual el mundo no le puede recibir.
¿Alguna vez han pensado en lo que eso significa? ¿Qué si usted no pudiera creer? Esa sería la cosa más lamentable que yo jamás podría imaginar. Porque, Jesús dijo, “Ninguno puede venir a Mí si el Padre que me envió no le trajere.” Dios tiene que traerlo.
54 Y ahora, Él Quien está presente… En este momento no veo a una persona en este edificio a quien yo conozca. Yo conozco a algunos que están aquí… a los muchachos que graban mis cintas, a Leo y Gene, mi hijo. Conozco a algunos de estos ministros aquí. Allá en la audiencia estoy tratando de mirar y ver si hay una persona que conozca, personalmente. Estoy buscando al Hermano Wood. Él está aquí en alguna parte. Al Hermano Sothmann de Canadá… El Hermano Wood está ahí, el Hermano Sothmann de Canadá, está aquí atrás… Sí, yo lo conozco a usted por acá, es el Hermano Welch Evens y su esposa, y a la niñita.
¿Cuántos de ustedes allá en el—en el balcón o en cualquier lugar, saben que yo no los conozco, levanten su mano? Muy bien. Pero Dios sí los conoce. Entonces sí yo me puedo someter al Espíritu Santo, de que no usaré mi propia mente, y que Él tome completo control, y permita que Su—el Espíritu de Su Hijo, Jesús, haga la misma obra que Jesús hizo, ¿creerán ustedes? Ahora, aquí… ¿Es este el paciente? ¿Es usted la dama? Muy bien.
55 Aquí está una mujer. Supongo que somos extraños el uno para el otro. Dios conoce a esta mujer? Él me conoce a mí. Yo no la conozco? ella no me conoce a mí. Pero Dios sí. Ella está aquí con algún propósito? yo no lo conozco. Yo no tengo idea de lo que quiere esta mujer. Pueda que ella tenga problemas financieros. Ella puede tener problemas domésticos. Ella puede estar enferma.
Pues, qué si yo viniera a ella y dijera, “Dama, aleluya, usted está aquí en la plataforma. Aleluya.” Ven, eso estaría bien. “Usted está enferma. Aleluya. Yo voy a poner mis manos sobre usted. Aleluya. Usted va a sanar.” Eso estaría bien. Seguro. Ella pudiera irse y creer eso. Yo—yo creo, que si ella estuviera enferma, ella sanaría? porque ella ha venido reverentemente a lo que ella cree que es correcto. Ella ha venido a recibir algo.
Ahora, yo no la conozco. Pero si Dios me hablase y me dijera algo como Él le dijo a la—la mujer en el pozo, en otra escena, un hombre y una mujer, que nunca se había encontrado antes, como en San Juan 4, la mujer en el pozo… O, si Él dijera algo como lo que Él le dijo a Felipe, o a Pedro, o a uno de ellos, entonces, o que le dijera algo de su vida, algo que ella ha hecho, algo que está mal con ella, algo que ella desea, algún problema en el cual ella se encuentra, o algo que ella sabe que es verdad… Si Dios sabe lo que fue antes, seguramente, usted puede tomar Su palabra sobre lo que será, si Él puede revelar lo que fue. ¿Es eso correcto?
56 Oremos. Ahora Señor, en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios, me someto ahora bajo Tus manos, Oh Señor, esto no es nada. Es algo muy pequeño el someterse a Ti. Pero si en esta noche Tú buscaras manos santas y ojos santos, no se podrían encontrar en esta tierra. Pero Tú tomas las cosas corruptibles del mundo, y confundes a los sabios y fuertes. Permite que se sepa en esta noche, Señor, que he dicho la verdad, que Tú eres Jesús, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, y que hay Bálsamo en Galaad, y que también hay un Médico. Que se sepa en esta noche, Señor, y háblales a este amado pueblo: a aquellos con tarjetas de oración y a aquellos sin tarjetas de oración, para que ellos crean que Te has levantado de los muertos, y la venida de Tu gran y santo Ser está a la mano. Y estas cosas solo están reflejando, a través de Tu siervo, la venida del verdadero Mesías. Concede lo, Señor, en el Nombre de Jesús. Amén.
57 Ahora, quédense muy quietos. Y en el Nombre de Jesucristo, tomo a cada alma aquí bajo el control del Espíritu Santo.
Siendo un extraño para usted, al no conocerle a usted y no haberla visto antes. Sí el Espíritu Santo me revela algo sobre usted, que usted sabe que yo no sé, ¿lo aceptaría usted como algo que viene de parte de Cristo? Ahora, usted tendría que decir que vino de una manera sobrenatural. Tendría que venir… Eso tendría que ser un poder del diablo o el poder de Dios. No puede ser natural? Tiene que ser sobrenatural. Si usted cree que es el poder del enemigo, entonces usted recibirá su recompensa. Si usted Lo recibe como el poder de Dios, entonces usted obtendrá la recompensa de parte de Él.
Jesús… Aquellos que dijeron… Cuando a Natanael se le dijo dónde estaba él antes de venir a la reunión, él dijo, “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”
Y Él dijo, “Bienaventurado eres. ¿Por qué te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.
Pero para los Fariseos los cuales le llamaron la obra del diablo, un espiritualista, o—o telepatía, o algo. Ellos dijeron, “Él es Belcebú.” ¿Dónde cree usted que están ellos en esta noche? ¿Dónde cree que está Felipe? Ahora, eso depende de usted. Yo solamente puedo obrar conforme Él me lo diga. Pero si Dios me revela su causa, o su problema, ¿creerá usted?
¿Cuantos en la iglesia creerán? ¿Cuantos allá afuera creerán?
58 Ahora, esta es la primera vez que nos encontramos, esta mujer y yo, nunca antes en la vida nos hemos visto el uno al otro. Pero el Espíritu Santo está aquí.
La mujer está sufriendo de una condición nerviosa. Eso es por lo cual quiere que se ore por ella, es un problema de nervios grave. El problema nervioso es una condición de nervios mental, un pensamiento, raro, los pensamientos vienen a usted, de todo, se pone muy nerviosa. Eso es correcto. Satanás incluso le está diciendo que usted va a perder su mente, y todo como eso. Pero es una mentira. Le diré esto. Puede que usted…
¿Cuántos creen ahora? Pregúntenle a la mujer. ¿Fue correcto eso, una condición nerviosa? Levante su mano si eso es correcto. Ahora, ¿cuántos creerán? Usted dice, “Hermano Branham, usted puede haber adivinado eso.” Muy bien, veamos si estaba adivinando. Permitan que el Espíritu Santo sea el que hable. Vean si fue una adivinación. Y que Él lo conceda es mi petición. No digo que Él lo hará. Pero que Él lo haga.
Si, la veo a ella moverse. La mujer parece alejarse de mí. Si, ella viene hacia acá? ella… Si, ella no es de esta ciudad? ella es de fuera de esta ciudad. Usted es de otra gran ciudad, Chattanooga. Eso es correcto. Eso es correcto. ¿Creé usted que Dios sabe quién es usted? Su nombre es Cleo. Su apellido es Dugan, Señorita Cleo Dugan. Eso es correcto. Usted tiene algo en su corazón por lo cual está orando. Es por su hermana, y ella está en una institución mental en Knoxville. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Eso es verdad. ¿Ahora cree usted que el Espíritu de Dios que está parado aquí presente en algún lugar, está revelando esto? ¿Lo creé usted? Entonces tal como usted lo ha creído, así lo recibirá. Vaya, y que la paz de Dios sea sobre usted.
59 ¿Ustedes allá en la audiencia creen con todo su corazón? Ahora, tengan fe en Dios. Si ese no es el mismo Espíritu Santo de la Biblia, entonces yo no conozco la Biblia. Ahora, ustedes sin tarjetas de oración, comiencen a orar.
Nosotros somos extraños el uno para el otro. ¿Este es nuestro primer encuentro? Muy bien. Dios nos conoce a ambos, ¿no? Si Dios me revela cuál es su problema, ¿creerá usted que soy Su siervo? Yo no la puedo sanar? yo solo soy un hombre. Pero cuando nací, yo nací con un don. Toda mi vida, he visto visiones. Ni una sola vez Ha fallado. Usted también sufre de los nervios. Eso es correcto. Y usted tiene problemas con su espalda. Eso es correcto. ¿Sí eso es correcto, mueva su mano? Su problema de espalda es lo que la pone nerviosa. Su nombre es Señorita Wells. Usted es de aquí mismo en Cleveland. Eso es correcto. Váyase por su camino regocijándose? se ha acabado. Sea sana. Tenga fe en Dios.
60 Pase dama. Ahora, ¿creé usted con todo su corazón? ¿Creé usted que Dios me puede decir su condición? ¿Creería usted que Es el Espíritu de Cristo? Lo haría. Usted tuvo una caída, se lastimó sus hombros? y usted está aquí para que se ore por eso. Usted no es de esta ciudad? ni de este estado.
Usted es de Missouri. Eso es correcto. Váyase por su camino y regrese a Missouri, usted está sana. Jesucristo la ha sanado. Dios es Dios.
La dama sentada justo aquí, al final de la línea, orando, tiene un problema del corazón. ¿Damita, creé usted que Jesucristo la sana? ¿Lo creé? Con el problema del corazón, sentada ahí mirándome, ¿creé usted que Dios la sanará? ¿Sí? ¿Lo creé usted? Si usted lo cree, acepte lo. Vaya a casa y sea sana.
La dama sentada ahí atrás, la segunda de ahí, tiene un problema del estómago. ¿Creé usted que Jesucristo la sana? Muy bien. Entonces vaya a casa? reciba su sanidad. Jesucristo la sana. ¿Dama, tiene usted una tarjeta de oración? ¿No tiene? No la necesita. Usted ya ha sido sanada. Dios la sana. Ahora, vaya por su camino.
61 ¿Qué tocó ella? ¿Qué tocó ella? Al Sumo Sacerdote, Jesucristo, el Hijo de Dios. El Sumo Sacerdote que puede ser compadecido por nuestras debilidades.
Yo reto a esta audiencia en el Nombre de Jesucristo a que crea que eso es así, y vean lo que el Espíritu Santo hará por nosotros. Tengan fe en Dios. No duden.
La dama aquí. ¿Nosotros somos extraños el uno para el otro? ¿Sí eso es correo, levante su mano?
Nosotros nunca nos hemos visto. ¿Si Dios me revelará su problema, creería que soy el profeta de Dios, o Su siervo? Cree usted que el Espíritu de Dios, que usted ahora… ¿Creé usted que el Espíritu de Dios se está moviendo sobre usted?
Entre la mujer y yo viene esa Luz. ¿Cuántos de ustedes han visto la fotografía que ellos tienen en Washington? Aquí Está parada, justo entre yo y la mujer. ¿No ven eso moviéndose sobre la mujer? Ahí Está.
Ella no está aquí por sí misma. Ella está aquí por alguien más? es por su hijastra. Eso es correcto. Y ella tampoco vive aquí. Ella es de Georgia? ella tiene un problema nervioso que causa que ella tartamudee, que tenga impedimento del habla y demás. Y veo que ella también tiene una sombra. Ella es una pecadora. Ella no ha aceptada a Cristo como su Salvador personal. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Eso es verdad, ¿o no? Vaya, encuéntrela de la manera en que lo ha creído. Y que Dios sea con usted.
62 Cree usted, dama. ¿Usted aquí? ¿Creé que Dios puede decirme su problema? ¿Revelarle a usted como Lo hizo con los demás, y como lo hizo en los tiempos Bíblicos? ¿Lo creé usted?
Ahora, alguien hizo algo. El—el hombre anciano sentado… El hombre sentado allá atrás, justo atrás de aquí mirándome, que tiene algo mal con su pierna. Señor, usted está listo para una operación. ¿Señor, tiene usted una tarjeta de oración? ¿No tiene una tarjeta de oración? Pero usted estaba sentado ahí creyendo. ¿Fue eso correcto? Usted estaba sentado ahí creyendo, ¿no es así? Sí eso es correcto, póngase de pie. Póngase pie. ¿Es esa la verdad? Levante su mano. Muy bien, vaya a casa. Jesucristo lo sana. Usted ha tocado al Sumo Sacerdote que puede ser conmovido por nuestras debilidades. Tengan fe en Dios. No duden.
63 ¿Qué tocó ese hombre? ¿Qué fue eso? Él estaba orando. Él vio que algo estaba sucediendo. Él estaba orando por sí mismo. Él sabía que no podía entrar en la línea? él no tenía tarjeta de oración. Pero él toco Algo, y el Espíritu Santo se dio la vuelta. Y ahí estaba Él, ahí estaba ese Ángel parado por encima de él, esa Luz se estaba moviendo alrededor de él. Y vi que había algo en su pierna por lo cual los doctores le querían operar. Eso es exactamente la verdad. Si usted cree con todo su corazón, nunca tendrá que ser operado.
¿Creen que Dios está presente? ¿El Espíritu Santo? ¿El gran Alfa, y Omega? Seguro, Él es Dios. Él siempre es Dios. Si Él alguna vez fue Dios, Él aun es Dios? y Él siempre será Dios. Él no puede cambiar? Él es infinito.
64 ¿Es esta la dama qué sigue? Dama, sí Dios me revela algo de su vida, o lo que está mal con usted, ¿creerá usted? Estas cosas, las visiones, casi lo matan. Usted tiene miedo del cáncer. Eso es correcto. Usted ya ha tenido una operación en su seno, y usted tiene miedo de que eso este regresando. Ahora, esa es la verdad. ¿Es eso correcto? Mueva sus manos al pueblo si eso es correcto. Pues, no tenga miedo. Hay Bálsamo en Galaad, y ahí también hay un Médico, Quien puede operar sin un cuchillo, Quien hizo la primera operación en el jardín del Edén, y sacó a la madre Eva del costado de Adán. ¿Creé usted que Él está presente? ¿Creé usted que es Él Quien la conoce? Entonces vaya y crea en Él y usted nunca tendrá que ser operada. Y el cáncer la dejará. En el Nombre del Señor, que así sea.
Sigo sintiendo un—un espíritu que está pensando que estoy leyendo la mente de la gente. No lo puedo localizar. Y sí lo hago, les voy a decir quién es.
El hombrecito, sentado justo ahí con TB. ¿Tiene usted una tarjeta de oración? ¿No tiene? Pero usted tiene TB. El gran Médico está parado cercas de usted. ¿Señor, qué fue lo tocó usted? Usted se va a morir si sigue así. Acepte lo a Él: créalo. Póngase de pie y crea, y usted será sanado de esa tuberculosis. En el Nombre de Jesucristo, créalo.
65 Aquí. Que pase este hombre acá por solo un minuto, el paciente. Aquí, usted, ponga su mano en la mía. Yo soy un extraño para usted. Si Dios me revela a mi cuál es su problema, ¿me recibiría a mi como su siervo y creería que Jesucristo es Su Hijo? ¿Lo hará? Pues, entonces esa condición asmática lo dejara. Yo no lo estaba buscando a él.
Vea aquí. Venga para acá. ¿Creé usted que su problema de corazón lo dejará? Pues entonces, vaya por su camino y regocíjese, diciendo, Gracias.
Usted también tiene asma. Muy bien, vaya, no—no dude, y eso se le pasará y estará bien.
¿Lo creen con todo su corazón? ¿Qué si yo no le dijera nada a usted, lo creería? En el Nombre del Señor Jesús, vaya y sea sano, para que la demás gente pueda entender y ver.
Muy bien. Ahora, vaya a comer su cena. Esa condición nerviosa, el problema de estómago lo ha dejado. Así que vaya por su camino regocijándose, diciendo, “Gracias, Señor, por sanarme.” Amén. Tenga buena fe así.
¿Creé que esa artritis lo dejará, y usted estará bien? Muy bien, vaya por su camino y diga, “Gracias
Señor.”
66 Usted tendrá que ser operado de ese tumor, si Dios no lo toca. ¿Creé usted que Él lo hará? Muy bien, levante su mano y reciba al Señor Jesús como su Sanador y váyase creyendo.
¿Creé usted que ese dolor de espalda lo dejará? Muy bien. Simplemente empiece por su camino, regocijándose.
¿Ustedes por allá lo creen? ¿Están satisfechos de que Jesucristo, el Hijo de Dios…?
Su problema de espalda también lo ha dejado, así que se puede ir por su camino regocijándose, y—y sea feliz, y crea.
Problema del corazón, nerviosismo, solo siga adelante, diciendo, “Gracias, Señor, por sanarme.”
¿Creen con todo su corazón? ¿Cuántos creen? ¿Cuántos allá creen? ¿Hay Bálsamo en Galaad? ¿Hay también ahí Médico? Él es el gran Médico, el Hijo de Dios.
67 Algunos de ustedes afligidos… Que, de ustedes en los catres, camillas, u lo que sea. Este es el único momento de oportunidad que veo. ¿Creen ustedes que lo que ven es Dios? ¿Lo creen? Si yo pudiera sanar la a usted, dama, y levantarla de la camilla, lo haría. Pero yo no puedo hacerlo? soy un hombre. ¿Pero creé usted que Jesucristo lo puede hacer? ¿Si Él me revela a mí a través de su Espíritu Santo el por qué usted está tendida ahí y cuál es su problema, le creerá usted a Él? Que Él lo conceda. Mire me a mí. Le estoy diciendo eso no como Pedro y Juan, sino para captar su atención del resto de ellos, para que nos vea a nosotros. Elías dijo, “Si no tuviese respeto al rostro de Josafat, ni te viera.” Usted tiene una sombra de muerte. Es problema del corazón, un coágulo de sangre en el corazón. Eso es verdad. Los doctores no pueden hacer nada al respecto. Dios si puede. ¿Lo creé usted? ¿Acepta usted su sanidad? Entonces levántese en el Nombre de Jesucristo, tome su camilla, váyase a casa, y sea sana. Cree usted que Jesucristo es el Hijo de Dios y que soy Su profeta, y no tiene ni una sombra de duda, póngase de pie, y tome su camilla, y váyase a casa. Hágalo y no dude, usted va a… Oh, usted se puede levantar. Salga de ahí. En el Nombre de Jesucristo, créalo. Ahí está ella, levantándose.
68 ¿Cuántos de los demás creen con todo su corazón? Levanten su mano. Pónganse de pie. A mi no me interesa que es lo que está mal con usted. Si usted está enfermo, ciego, sordo, mudo, eso no impide. Póngase de pie. Eso es. Levántese. No importa, quien no se ponga de pie. Gente enferma, gente piadosa póngase…?.. ¿Qué pasa? Es Jesucristo, el Hijo de Dios. Ahora, vamos a orar juntos.
Oh Señor, Creador de los cielos y la tierra, Autor de Vida Eterna, envía Tu Espíritu sobre esta gente. Hay Bálsamo en Galaad. Hay un Medico. Oh Señor, cómo esta mujer que estaba tendida en la camilla se ha levantado dando Te honra y gloria, y permite que la mujer paralítica que se está poniendo de pie también, otros… Ese es Tu poder, Señor.
Satanás, tú has perdido la batalla. Jesucristo te ha vencido. Eres un engañador. No tienen un verdadero derecho legal. Eres un fanfarrón, y te lo estamos echando en cara. Y en el Nombre de Jesucristo, sal de esta gente y espíritu de enfermedad y aflicción y enfermedades sal de esta gente ahora mismo. Ven, y que ellos sean sanos.
La mujer parada por su propio pie. Esta mujer paralítica que está parada por su propio pie? otros están de pie. Dios lo ha sanado a usted, si usted lo cree. Levanten sus manos. Denle a Él la honra.
Vayan en el Nombre del Señor y sean sanos.
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