S.677 59-1115  MI NUEVO MINISTERIO 

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OBRAS DEL MENSAJE

Mi Nuevo Ministerio

Jeffersonville, Indiana, E.U.A.

59-1115

1 Gracias hermano. Buenos días amigos. En verdad que es un gran privilegio estar aquí en esta mañana en el Tabernáculo, y puedo darme cuenta que ya se encuentra lleno.
Y estamos esperando que comiencen las grandes reuniones en San José esta semana, en— en San José, California. Vamos a salir inmediatamente después del servicio hacia la Costa Oeste; y luego estaremos en los Jardines Coconuts aproximadamente dos días también, si el Señor lo permite, con los Hombres Cristianos de Negocios. Y estamos con expectativa de tener un gran tiempo en el Señor en la Costa Oeste. Tienen a ochenta y dos iglesias patrocinando el evento y las asociaciones de San Joaquín y de los valles de la Costa Oeste. Y estaremos en los terrenos de la feria de entretenimientos. Si tienen algunos amigos que conozcan que quisieran asistir a los servicios, estaremos felices de conocer sus amigos y a sus familiares.

2 Y estamos esperando… tengo una gran inspec… expectación en esta mañana que en muchos otros cultos que he tenido, porque creo que estamos en la víspera de que algo suceda. Lo he estado esperando por mucho tiempo y creo que estamos al borde de ello ahora, de algo que Dios hará para ayudar a sus hijos más adelante en el camino.
Usted sabe, la Biblia dice que cuando el enemigo viene como río, el Espíritu de Dios levantaría bandera contra él; y cuando Dios le da a Su Iglesia una bendición y ellos se mueven en esa bendición por tanto tiempo hasta que llega a ser común para el mundo, entonces ellos comienzan a tenerlo en poco. Entonces el Espíritu de Dios viene, levanta una bandera de nuevo. Y se abre camino para un avivamiento o algo así.
Y nuestra gran esperanza es esta; que uno de estos días el Espíritu de Dios enviará de vuelta a Jesucristo a la Tierra. Y luego todo será perfecto. Esa será la genuina bandera.

3 Ahora, la gente está parada alrededor de las paredes y otros lados por todo el edificio. Me encontré con un hombre entrando cuando estacioné mi auto y él me dijo… Y le dije: “Usted…lo dejaré con las llaves puestas, así usted podrá moverlo y salir cuando Ud. quiera.”
Él me dijo: “Bueno, traté de entrar y no pude encontrar ni un lugar en donde estar de pie.”
Y nuestra iglesia es demasiado pequeña para una reunión. Pero al partir esta mañana… y anunciamos el domingo pasado que estaríamos aquí y que vendríamos a orar por los enfermos y a darles unas instrucciones sobre lo que hemos visto suceder. Y ha habido más, por la gracia de Dios, añadido a ello, para esta mañana.

4 Ahora, hemos predicado y otros antes que nosotros de la cercanía de la venida del Señor, la pronta venida y creemos que se acerca más. Por supuesto que es así, día tras día. Pero si nos detenemos a pensar que uno de estos días, Ud.… vamos a escucharlo por última vez y entonces el Señor Jesús vendrá.
Toda la Tierra, los árboles, toda la naturaleza, las personas, la Iglesia, todo está gimiendo, llorando, aguantando, esperando ese día de Su venida. La naturaleza sabe que entonces dejará de sufrir y la gente sabe que dejarán de sufrir entonces. La muerte perderá su agarre y la tumba y el infierno serán sorbidos en victoria.

5 Estaba tan feliz en esta mañana de conocer a éste pequeño pastor que nos tocó la música y cantó, de Sellersburg. Uno de los hermanos ha estado hablando acerca del avivamiento que se está llevando en aquel lugar. Y me imagino que ya lo han anunciado y todo eso. Así es que eso está muy bien. Que el Señor les bendiga allá por todo el esfuerzo que hacen, es mi sincera oración, para el Reino de Dios.

6 Ahora, la Palabra de Dios es lo más precioso para nosotros, sabemos eso. Así es que hoy, yo creo, estamos tan cerca de la venida del Señor y hay tanta necesidad en el campo misionero…
Acabo de hablar con algunos de los hermanos y pienso que ahora gran parte de mi ministerio está dirigido a ultramar. Estamos planeando ir a África ahora mismo después de Navidad y hasta Australia y muchos otros lugares. El Señor se está moviendo y está abriendo camino para nosotros. Hemos tenido invitaciones desde hace mucho tiempo de todas partes alrededor del mundo. Y quizás podamos tomar ese viaje ahora después de Navidad si todos ustedes oran por nosotros.

7 Ahora, tengo aquí delante de mí, la Palabra de Dios abierta. Ahora, he abierto las páginas porque físicamente, con la ayuda de Dios, soy capaz de hacerlo; abrir la Biblia. Pero no soy capaz de abrir el contenido. Hay Uno sólo que puede hacer eso y Ese es sólo Dios. Él fue Quien La escribió por Su Espíritu Santo y Él es el único que puede abrirnos la Biblia a nosotros. Y yo confío que Él abrirá nuestros corazones mientras la leemos y nos la hará saber. Será muy breve en esta mañana.
Lo primero que quiero hacer es, como prometí que haría; contarles todo lo que ha sucedido en estos últimos días concernientes al cambio de mi ministerio y luego tengo un texto no muy largo y luego oraremos por los enfermos. Y creo que habrá un bautismo también porque vi el baptisterio lleno.
Pero antes de proseguir, inclinemos nuestros rostros sólo por un momento para orar. Me pregunto cuantas personas aquí están conscientes de que necesitan a Dios y levantarían su mano hacia Dios y dirían al hacerlo: “Recuérdame Señor, tengo necesidad de esto y esto otro.”

8 Oremos. Señor, quietamente… Nos damos cuenta de que debemos venir quietamente a la presencia de Dios porque el que viene a Dios debe creer que Él es; y un galardonador de aquellos que diligentemente le buscan. Y venimos en la quietud del Espíritu hacia Tu Trono, oh Dios.
Y levantamos nuestros corazones hacia Ti diciendo: “Escudríñalos ¡Oh Señor!” Y si hay algo inmundo en nosotros, sácalo Señor tan lejos como el Este está del Oeste. Y si hay alguna iniquidad en nuestros corazones, algo que impida a nuestras oraciones de ser respondidas, oramos que Tú dejes que la Sangre del Señor Jesús saque toda mancha de nuestro espíritu y de nuestro corazón, porque está escrito: “Si concibo iniquidad en mi corazón, el Señor no me oirá”.
Y Tú has visto las manos que se han levantado, y eso a nuestros ojos físicos, representan las necesidades de sus corazones. Oramos, Oh Señor, que Tú respondas cada una de ellas. Hay muchos necesitados.

9 Y pedimos en la congregación del pueblo en esta mañana, que Tú recuerdes estos cultos por venir en San José. Ayúdanos, Oh Señor, ya que hay cientos de kilómetros de nieve y hielo por delante en el camino que debemos recorrer. Pero vamos en el Nombre del Señor para tratar de hacer todo lo que está a nuestro alcance para ayudar a Tu pueblo, Señor. Ayuda a los perdidos para que te encuentren como su Salvador y ayudes al débil y al ciego y que allanes el camino para los otros que nos seguirán.
Bendice nuestra pequeña Iglesia y a su pastor, nuestro hermano Neville, a todos los síndicos, los diáconos, los laicos, a los maestros y a todos los que están afiliados; no sólo a ellos, sino a todas las iglesias que están representadas aquí. Por éstos jóvenes quienes están sosteniendo la obra en Sellersburg, pedimos Señor que Tu mano se extienda a ellos, Señor. Que Tú levantes una poderosa Iglesia del Dios viviente en Sellersburg. Concédelo Señor.

10 Sana al enfermo, da vista al ciego, fortaleza al débil y da salvación al necesitado. Mientras leemos Tu Palabra en esta mañana, que el Espíritu Santo venga y entre a la Palabra y la vivifique en nuestro corazón. Bendice a aquellos que se van a bautizar; que sean llenos con el Espíritu Santo cuando se levanten del agua, dando gloria a Dios. Glorifícate Ti mismo, Señor.
Y mientras nos congregamos en esta mañana para la purificación de nuestras almas y de nuestros pensamientos, que dejemos este Tabernáculo en esta mañana con mayor determinación que la que jamás hemos tenido de servirte. Que vivamos congregados juntos, enlazados y amarrados por el Espíritu Santo, hasta ese día cuando nos encontremos en Tu casa en Gloria alrededor de Tu Trono, donde millones estarán cantando: “Hosanna, Hosanna”. Que todos estemos allí y que no falte ninguno. Concédelo, Señor. Hasta ese momento, mantennos saludables, felices y llenos con Tu Espíritu y sirviéndote. Estas cosas las pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.

11 Que el Señor añada las bendiciones mientras leemos ahora en el capítulo 11 de San Marcos, comenzando con el primer versículo. Y luego después de esta pequeña cita o exhortación, iré a nuestro texto. Esta es la lectura para lo que… quiero decirles.
Y cuando vinieron …
Discúlpenme, quiero comenzar en el verso 10 para ahorrar tiempo; el versículo 10 del capítulo 11.
Bendito el reino de nuestro padre David que viene en el Nombre del Señor: ¡Hosanna en las alturas!
Y entró Jesús en Jerusalén y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía se fue a Betania con los doce.
Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre.
Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos.
Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.
Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;
Y no consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno.
Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Más vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban como matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina.
Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad.
Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
Entonces Pedro, acordándose, le dijo: “Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.
Respondiendo Jesús les dijo: Tened fe en Dios.
Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
Por tanto os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

12 Que promesa tan bondadosa. Y es absolutamente la verdad. Eso siempre me ha intrigado, o debería usar esta expresión: ¿Cómo puede ser eso?
En una ocasión, cuando recién empecé a predicar aquí en el Tabernáculo hace muchos años atrás, me tope con la palabra “infierno”. Y la busqué en las referencias muchas veces y se refería al “Hades” en el griego, que significa “la tumba”. Y no sabía que decir, porque no quiero ser responsable por las almas de los hombres en el día del Juicio. Así es que investigué e investigué, hasta que encontré la verdad. Como por cuatro o cinco años, no toqué el tema del infierno, hasta que descubrí cuál era la verdad.

13 Y luego, esta Escritura me intrigó aún más, porque es realmente sobresaliente; tal promesa hecha por nada menos que Jesucristo. Y cuando Él le dijo a Sus discípulos: “Todo lo que pidiereis, lo recibiréis. El que dijere a esta montaña: ”quítate y échate en el mar“ y no dudare en su corazón, sino que creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho.”…
Oh si pudiéramos pesar esas palabras: “Lo que dijere le será hecho”, no lo que yo diga, sino lo que usted ha dicho. “Lo que dijere le será hecho…”
Por años he meditado en ello. Fui a cada lexicón, comentario y a cada traducción, aun fui a la versión Douay. Y cada traductor lo ha traducido de la misma manera: “Lo que dijere le será hecho”.
Así es que sé que si está escrito en la Biblia… Para mí, toda Escritura es Verdad. Y si yo no puedo explicarla correctamente, aun así es la Verdad.

14 Por lo tanto creo que algunas veces Dios nos deja ver las cosas cuando es tiempo para que nosotros las veamos. Él retiene estas bendiciones. Como por ejemplo, las bendiciones que hoy disfrutamos; nuestros padres no pudieron disfrutarlas. No era el tiempo para ellos.

15 Y puedo recordar cuando el Espíritu Santo en esa noche, cuando regresé a este mismo púlpito desde el molino (Greens Mill-Trad.) donde había estaba orando, y les dije a muchos de ustedes hermanos sentados aquí, que Él me había encomendado por Su Espíritu, una comisión para todo el mundo: que el paralítico caminaría, que el ciego vería y que reyes y monarcas llamarían para que orase por ellos. Y que comenzaría un avivamiento entre la hermandad que barrería el mundo antes de la venida del Señor.
Fue difícil creer eso. Fue difícil para mí creerlo. Pero eso es lo que ha sucedido. Hizo eso exactamente, hasta el día de hoy, hay avivamientos del fuego del Espíritu Santo quemando al mundo entero. India, África, Asia, todo Europa y por todo lugar, hombres con el Espíritu Santo, llenos del Espíritu están encendiendo el mundo con un avivamiento del poder del Cristo resucitado. Los paralíticos caminan, los ciegos ven, los sordos oyen, los mudos hablan, toda clase de milagros maravillosos sucediendo, porque Dios lo prometió. Y la promesa de Dios es verdad.

16 Y cuando comencé a considerar esto, no pude sino preguntarle a Aquel que me estaba hablando. Yo era insuficiente.
Y me supongo que Dios tuvo que tomar a alguna persona desinteresada y analfabeta, porque al hacerlo, Él—Dios toma algo que es nada, algo que ha sido desechado… Eso es lo que me hace amar tanto al pueblo de Dios. Los echan fuera como santos rodadores o como pueblo ilegítimo. Pero entonces es cuando Dios está listo para tomarlos y hacer algo con ellos. Y a Él le place eso. Eso muestra que Él es Dios; toma algo que no es nada y hace algo de ello. Toma un pecador como yo y lo hace un Cristiano, la mano de Dios.

17 Le pregunté a Él acerca de la capacidad y Él me dijo que yo iba a orar por la gente enferma. Y la comisión fue: Conseguir que la gente creyera y ser sincero, entonces nada podría hacerle frente a la oración. Muchos de ustedes aquí recuerdan eso, ha sido impreso en literatura y enviado alrededor del mundo.
Le pregunté cómo podría hacer eso cuando no tenía educación. Y Él me dijo: “Te serán dadas dos señales como fueron dadas a Moisés.” Y una de ellas sería como la mano de Moisés: Él la cambió de lepra a sanidad… Y después, eso mismo sucedió al poner mi mano sobre la gente. Y luego eso mismo se hizo manifiesto. Luego Él dijo: “Conocerás los secretos mismos de sus corazones”.
Y yo le dije: “Es por eso mismo que estoy aquí.”
Él me dijo… Luego Él me explicó las Escrituras. Y, oh, desde ese entonces, La Biblia llegó a ser una nueva Palabra para mí. Obtuve una nueva manera de mirarla, una visión diferente de Ella. Algo sucedió.
Luego, un poco después, Él dijo: “Entonces si eres sincero, si te mantienes humilde, si te mantienes alejado del dinero y esas cosas.” Me dijo: “Entonces Te seguirá bendiciendo y seguirás subiendo”.

18 Cuántas veces hemos visto a hombres que suben a altos rangos y consiguen grandes nombres. Pero, algunas veces, no es eso lo que Dios llama grande. ¿Recuerdan cuando Juan fue—vino predicando? La Biblia predijo que toda montaña sería allanada y todo valle sería alzado. ¿Ven? Y cuando vino, uno pensaría que vendría del cielo con carrozas de fuego. Pero no fue más que un hombre pobre vestido con un pedazo de piel de oveja envuelto alrededor de él; y predicando en las barrosas orillas del Jordán, ni siquiera en la iglesia. Pero Dios llamó a eso grande.
Y cuando Jesús le dijo a los discípulos que no había habido uno nacido de mujer más grande que Juan el Bautista… Usted toma a todos los reyes, a David el profeta y todo su gran esplendor y a Salomón; ni siquiera se comparan a Juan. Y sin embargo, él no tuvo siquiera un lugar donde poner su cabeza.
Así es que usted no tiene que ser rico y poderoso en este mundo para ser grande en la vista de Dios. Ud. sólo tiene que ser humilde en su corazón. Y Dios llama a eso: “grandeza”. El que es lo suficientemente grande para humillarse a sí mismo. Esa es una gran persona, la que—la que tomará la culpa por todo, que se humilla a sí misma. Esa es grandeza.

19 Entonces encontramos que esto, lo que Dios dijo. Después fue pronunciado desde el púlpito aquí la primera vez. Hizo exactamente lo que dijo que haría.
Vino un… La iglesia pentecostal captó el avivamiento. y hoy, la iglesia pentecostal es la que crece más rápidamente en todo el mundo. El año pasado ellos registraron (eso no nos incluye a nosotros y-y a estos fuera de las denominaciones.) un millón y quinientas mil conversiones el año pasado, lo cual cubre todo el resto del protestantismo puesto junto con el catolicismo también. El catolicismo tuvo sólo, creo cuatrocientos setenta y cinco mil o algo así, convertidos alrededor del mundo. Pero los pentecostales fueron un millón quinientos mil. Dios preparando a Su Iglesia.
Hombres sin educación, con bajos grados, levantados en poder, ungidos con el Espíritu, yendo sin educación ni nada y proclamando las inescrutables riquezas de Cristo. Eso es lo grande a la vista de Dios.

20 Y entonces notamos que todas estas cosas encendieron el fuego y que el Espíritu Santo fue fiel a Su Palabra. Después de alrededor de cinco años de tomar a la gente de la mano… Una noche en Queen City en Regina Canadá, un hombre vino a la plataforma, y justo allí, estaba su vida tan abierta como pudiera estarlo delante del Espíritu. Hubo discernimiento como Él lo prometió.
Y eso ha recorrido el mundo. Ha sido impreso en muchos, muchos idiomas, casi por todo el mundo, hasta el punto que todo el mundo sabe al respecto. Y luego el enemigo viene y se burla de ello y dice que se está adivinando el pensamiento, y han salido personificaciones de ello y todo lo demás. Pero en medio de todo ello, Dios avanzó de todas maneras. Dios fue fiel a Su promesa leal. Él lo será cada vez.

21 Ahora, encontramos que, un poco después, un día que iba de pesca a Dale Hollow con unos hombres, el señor Wood y su hermano. Y ellos eran Testigos de Jehová y recién habían sido convertidos y bautizados a la fe. Y mientras estábamos pescando junto a la orilla… Les he contado la historia muchas veces.
Allí… el señor Woods dijo, “El…” (Banks Wood, uno de nuestros síndicos aquí ahora). Comenzó a hablar de una antigua hermana que solía darles de comer una rebanada de pan casero y mantequilla. Ella pertenecía a la Iglesia de Dios. Y dijo: “Lyle,” a su hermano, “deberíamos irle a decir que hemos sido salvos”.
Ud. sabe, hay ciertas cosas que podemos decir que simplemente captan la atención del Espíritu Santo, ciertas cosas que le agradan mucho a Él y cuando decimos esas cosas…
Quiero que noten: “Lo que Uds. dicen”. Si tan sólo pudiéramos encontrar que decir. Sus palabras lo juzgan a Ud. Sus palabras lo condenarán o sus palabras lo bendecirán.

22 Inconscientemente, Banks debió haber dicho la cosa correcta. Porque en cuanto dijo eso… yo estaba sentado en la parte de atrás del bote, pescando con línea utilizando pececitos de anguila azules como carnada, porque se nos había acabado la carnada. Y yo estaba pescando estos pececitos y los estaba poniendo en un balde para pescar truchas. Y cuando Banks dijo eso, de repente, algo me golpeó. Él dijo la cosa correcta, Y el Espíritu Santo habló y dijo: “ASI DICE EL SEÑOR, encontrarás que en las próximas horas habrá la resurrección de un animalito”.
Yo pensé que sería un gatito que creí que mi muchachito había apretado muy fuerte y lo había dejado sin aliento y—y lo había dejado caer al suelo, justo antes de salir. Yo pensé que eso sería.
Pero para nuestra sorpresa, la siguiente mañana… mientras estábamos sentados en el bote… Yo sé que Banks está aquí. Me supongo que Lyle también lo está. ¿Está Lyle Aquí, Banks? O él… Si estás aquí Lyle, levanta tu mano. Él siempre viene con nosotros.

23 Él atrapó un pescado con un—un anzuelo largo, pescó un pececito anguila azul. Y se había tragado el anzuelo hasta el fondo. Y él tomó el pececito y en vez de sólo sacarle el anzuelo por la boca, estaba atascado tan profundo que él sólo lo jaló. Y le sacó el estómago, los intestinos, las agallas y todo por la boca. Y luego simplemente lo arrojó al agua, sólo un pescadito como aquellos con los que estuvimos pescando la noche anterior y habíamos cortado cientos de ellos o más, para usarlos de carnada.
Y la pequeña cosita se retorció cuatro o cinco veces y trató de mover su boquita pero no pudo porque estaba llena con agallas y todo eso. Y Lyle le dijo: “ya lanzaste tu último respiro, pequeñín”.
Bueno, yo seguí pescando sin pensar en nada de eso. Luego (Dios hace cosas tan extrañas) de repente, sentí Algo viniendo por encima de los bosques. El Espíritu Santo bajó y me dijo: “Ponte de pie”. Dijo: “Háblale a ese pececito y tendrá vida otra vez”. Había estado tirado allí muerto por media hora y había flotado hasta las hierbas de la orilla.
Yo dije: “ Pescadito, puedo darte tu vida en el Nombre del Señor Jesús.” Ese pececito se dio la vuelta, saltó y se fue por el agua tan fuerte como pudo.

24 Yo me quedé parado allí sin saber qué hacer. El hermano Banks Woods dijo: “Es bueno para nosotros estar aquí”.
Y Lyle dijo: “Eso fue por mi causa por decirle eso de ”lanzaste tu último respiro, pequeñín“. Y se puso todo emocionado.
Yo le dije: “No, no fue por eso”. Estaba tratando de consolar a Lyle, le dije: “no fue por eso”.
Y entonces la Escritura vino a mí de nuevo. Tenía entonces por lo menos unos cien niños con daño cerebral en una lista de oración, muchas personas con leucemia, cáncer y llenos de tuberculosis, ciegos, sordos y mudos. Hay páginas tras páginas en mi casa, está llena de ellas. Y pareciera ser que un Dios misericordioso concedería eso primero en vez de usar Su poder en un pequeño e insignificante pez. Pero Él permanece Dios.

25 ¿Por qué no utilizó Su poder en los leprosos junto a la puerta, en vez de hacerlo en la pequeña higuera? ¿Por qué lo hace? Dios quiere mostrar que Él está interesado. Él conoce todas las cosas. Él es Dios sobre la higuera. Él es Dios sobre el pez. Él es Dios sobre toda la creación. Él es Dios sobre todas las cosas. Y no hay nada demasiado pequeño o demasiado insignificante en lo cual no pueda interesarse.
Así es que eso nos da a entender que, a pesar de que seamos pequeños e insignificantes, Dios está interesado en que hagamos algo por Él. A Él le encanta desplegar Su gloria.
Y eso me golpeó tan duro a tal grado que casi no podía descansar de día ni de noche. Eso fue hace dos años atrás. Y constantemente me ha perseguido. Y yo decía: “Oh, no puedo decir nada acerca de eso, pues no puedo colocarlo dentro de la expiación”.
“Lo que dijereis, sucederá, lo que dijereis os será hecho. Puedes tener lo que pedisteis”.
Y he estado parado en este mismo púlpito y he tratado, he ido a la Escritura y luego la he dejado y retrocedo porque estaba temeroso de usarla.
Ud. no puede tener fe a menos que usted sepa lo que está haciendo.

26 Un individuo vino a mí no hace mucho tiempo atrás y me dijo: “Hermano Branham, ¿Piensa Ud. que es incorrecto para un cristiano fumar tabaco?”
Yo le respondí: “¿Por qué me está preguntando? Si hay una pregunta en su mente, déjelo quieto. Jamás…”
Usted no puede tener fe a menos que esté perfectamente seguro de que Ud. está correcto. Cuando todas las sombras se han disipado, entonces Ud. puede tener fe y confianza. Y yo no podría salir y predicar Esa Escritura sin saber de lo que estaba hablando. Sin embargo, sabía que Eso era del Señor.

27 Muchos de ustedes pueden dar testimonio que, por los últimos dos años, me han oído constantemente desde esta plataforma decir que hay algo, algo en alguna parte. Y que estoy tratando de alcanzar; sé que está a la mano. Sencillamente pareciera que no logro alcanzarlo.
Decía: “Me topo con una Escritura y luego no sé qué hacer, porque las Escrituras…” Aunque le pudiera dar una interpretación… Si alguien me hubiera preguntado, les hubiera dicho algo y me hubiera ido y hubiera comenzado a hablar de otro tema. Pero para enfrentar el asunto…
Tal como debemos enfrentar el asunto de: ¿Es correcto o incorrecto el bautismo del Espíritu Santo? Tenemos que enfrentar el asunto: ¿Es Jesucristo el mismo ayer, hoy y por siempre? ¿Es correcto o incorrecto? Tenemos que enfrentarlo. Debemos saber que la Palabra de Dios es siempre verdadera.

28 Así es que eso continuó, con altos y bajos, y lo tenía en mi mente y no podía apartarlo de mí. Y dondequiera que iba, constantemente venía a mí: “Si dijeres a este monte: ”quítate y échate en el mar y no dudareis en tu corazón, sino creyeres que será hecho lo que dices, lo que digas te será hecho“.
Yo pensaba: “ ¿Como puede ser Señor? Ese sería yo diciéndolo. Yo podría… No serviría de nada, puesto que sería yo diciéndolo. Yo no puedo decir nada sino lo que Tú has dicho y yo—yo sólo puedo decirlo por las Escrituras”.
Y todas las cosas reposan en la expiación. No hay bendiciones fuera de la expiación, porque somos pecadores fuera de la expiación. Si fuera sólo una cosa universal para todos, entonces todos serían salvos. Pero es su actitud hacia las bendiciones de la expiación lo que le trae las bendiciones a Ud.
Es igual con la salvación. En lo que concierne a Dios, yo fui salvo cuando Jesús murió. Pero no me serviría de nada hasta que me sea revelado que Él es el Hijo de Dios y que yo lo haya aceptado como mi Salvador. Y es de la misma manera con cada Escritura.
La sanidad Divina es para Ud. si Dios le revela que eso es para Ud. Pero usted no puede solamente tomar eso. Tiene que venir por revelación. Y cuando es revelado que: “Por Sus llagas fuimos nosotros sanados”, no hay nada que Satanás pueda hacer, como nuestro hermano joven de Sellersburg dijo: “Todos los diablos no pudieron mover eso”. Seguro. Cuando algo es revelado…

29 Noten. Luego en este último otoño, muchos me han dicho: “¿Por qué es que cada mañana usted— cuando usted está en casa, usted toma su rifle y se va a los bosques a cazar?”.
Quiero que usted sepa que Él es Dios de los bosques tanto como es Dios de la ciudad. Él es tan Dios allá afuera como lo es aquí. Y Dios siempre lidia con los hombres de acuerdo a sus capacidades, y lo que… Como David, junto a aguas de reposo y pastos verdes, porque él era pastor, y de diferentes maneras Él se ha revelado… Y algo…
Me levanté muy temprano una mañana para ir al bosque, cerca de las cuatro de la mañana a cazar ardillas. Y aun mi esposa me dijo: “Billy, ¿nunca te cansas de ir de cacería?”.
Vea usted, esta batalla se gana solo. Mi esposa no lo entiende. Yo no lo entiendo. Pero es una pelea. Ud. tiene que pararse solo. Nadie se puede parar con Ud. Sólo hay espacio para Ud. y Jesús.
¿Malentendido? Seguro. Aun mi pequeña niñita Rebeca allí, Rebeca. Ella dijo: “Si alguna vez me caso con un hombre y si él siquiera menciona el irse de cacería, yo no me caso con él”. Dijo, “Yo sé por lo que ha pasado mi madre: Que el esposo esté fuera y se vaya a las reuniones y tan pronto como vuelve a casa, toma el rifle o la caña de pescar y se dirige al bosque”.
Yo le dije: “¿Prefieres que él haga eso o prefieres que tome un mazo de cartas o alguna rubia y se vaya de casa? Quisiera saber tu opinión”.
Y cuando regrese ese día, ella me dijo: “Papi, quiero disculparme por eso. Voy a casarme con un hombre que le guste la cacería como tú y yo voy a cazar con él.” Dijo: “Voy a salir con él”.
Le respondí: “ Bueno, eso está muy bien también. Me gustaría que pudieras hablar un poquito con tu madre acerca de eso”.

30 Pero el bosque tiene algo. Al principio cuando empecé a aprender de Dios, yo quería arrepentirme y no sabía cómo hacerlo. No sabía cómo hablar con Él. Así es que me senté y le escribí una carta y le pedí que me perdonara. Y no sabía cómo hacerlo; pero sabía que sentiría algo allá en el bosque. Así es que puse la carta en un árbol para que cuando Él pasara por el lugar del bosque donde lo había visto, Él pudiera leerla y entender lo que quería decir; que estaba arrepentido por no haberle servido y que quería que perdonara mis pecados. Después me avergoncé de mí mismo y la quité. Dije: “Si Él es un hombre, Él entenderá como un hombre; Él es mi Creador”.
Y me fui a la cabaña y comencé a hablar con Él, como si fuera un hombre y Él me respondió como un hombre.

31 Entonces, fue en… tengo algunas fechas escritas aquí. El doce de Octubre…El quince se estaba abriendo la temporada de caza de ciervos en Wyoming. El—el doce era el último día que yo podía cazar. E íbamos a partir el día doce. Quiero decir el diez. Estábamos en el bosque el día sábado. El domingo había predicado, lo cual fue el día once. El día lunes el hermano Sothmann y el hermano Roberson allá atrás y todos nosotros, partimos a— a los cultos—o para la cacería de ciervos en Wyoming.
Esa mañana que sería el diez… Luego el dieciocho se acabaría la temporada en Indiana. Ya no estaríamos cazando ardillas. Por lo tanto dije: “Esta será la última vez que pueda salir”. Y nos habíamos juntado un grupo y los repartí por el bosque. Y yo me interne en un lugar donde me encanta ir, en Salem. La temporada se estaba terminando; quedaban pocas ardillas. Había salido varias veces, consiguiendo sólo una ardilla a la vez.

32 Por lo tanto esa mañana, me interné al mismo lugar del bosque y el viento se levantó y comenzó a soplar. Y todos los que conocen de cacería saben que esa es una mañana mala. Busqué por todo el bosque sin ver ni oír una ardilla. Bajé hacia un arroyo y comencé a encontrar otra extensión de bosque y mientras me acercaba a este bosque, había muchos nogales y algarrobos. Todos sin hojas, sólo matorrales desnudos.
Y al frente, al lado de dos árboles de sicomoro… Ahora, las ardillas no andan en los sicomoros. Pero justo encima de uno, fue como que me pareció haber visto— vislumbré una ardilla subiendo a través del bosque, pero estaba corriendo rápido. “Bueno” dije: “no hay necesidad de cazar. Andan personas por aquí. Los granjeros están cosechando su maíz alrededor de este pequeño bosque. Las ardillas no estarán aquí.

33 Así es que me senté entre los dos árboles, apoyé un pie sobre uno de ellos y me recargué sobre el otro bajo la cálida luz del Sol. Y pensé: “Tomaré una siestecita y luego iré a buscar al hermano Banks, al hermano Sothmann y a los muchachos mientras voy de regreso”. Y mientras estaba sentado allí… [El hermano Branham tose-Ed.] Discúlpenme. Mientras estaba sentado bajo el árbol, tan cómodo bajo el cálido Sol, Algo me dijo: “Si le dices a este monte: ”Quítate y échate en el mar y no dudareis en tu corazón sino creyeres que lo que has dicho sucederá lo que pidiereis os será hecho“.
Yo dije: “Bueno, ahí está Esta Escritura otra vez en mi mente”, dije: “Me falta todavía un rato más para estar aquí, en una hora más iré a buscar a los muchachos y entonces estudiaré esa Escritura”. Y dije: “Bueno, cómo se podría aplicar”. Dije: “Esta debe ser la única forma; que aquellos discípulos vivieron al otro lado de la expiación. La expiación fue más tarde, cerca de… varias semanas después, antes de que la expiación fuera hecha. Jesús les dio poder del otro lado de la expiación, tal como lo hizo con los profetas”.
Y cuando dije: “Profetas”, Algo me golpeó otra vez. ¿Qué fueron los profetas?

34 Entonces comencé a pensar en eso, acerca de lo que hizo Él con los profetas. Y se puso… Después de haber estado hablando conmigo mismo allí por un rato, sólo pensando, hasta el momento que me di cuenta de que Algo estaba cerca; hasta el punto que me encontraba hablando con Alguien.
Y Algo me dijo: “Eso es en la expiación, pues si un hombre o una mujer están tan consagrados y rendidos a Dios, Dios sólo entra y utiliza su voz y no es el hombre hablando, es Dios que está en él hablando…”
Yo pensé: “Es correcto”.
Algo me dijo: “ ¿Quién crees que…? ¿Cómo es que ves esas visiones en la plataforma? ¿Cómo ves esas visiones aquí? ¿Qué es? ¿Crees que es tu propia sabiduría, que puedas predecir algo que sucederá cada vez al pie de la letra? ¿Crees que eres tú el que está hablando? ¿Quién crees que es, algunas veces cuando el Espíritu Santo entra en un mensaje y tú no sabes que decir, quién es el que habla entonces? ¿Qué es cuando un hombre habla una lengua que él no conoce nada al respecto? ¿Qué es lo que interpreta esa misma lengua y ninguno de los dos sabe nada acerca de ello? ¿Es el individuo o es el Espíritu del Dios Vivo?”.
Yo dije: “Eso es verdad, ya lo veo. Es Dios el que habla, y todo lo que la Iglesia necesita es un paso más cerca de Él, una vida más consagrada para vivir con Él”.

35 Y mientras estaba sentado allí por un momento o dos, pensando en esto, me descubrí a mí mismo hablando con Alguien. Y escuché a Algo decir: “Pide… Pide lo que quieras y sucederá”.
Y yo dije: “¿Que me estás di…?” dije: “¿A quién le estoy hablando? ¿Quién eres? ¿Quién está parado entre los arbustos y que puedo oír esa Voz hablándome? ¿Quién eres? ¡Háblam! Me puse todo emocionado y salté de donde estaba entre los árboles; dije: ”¡Háblame! ¿Quién eres? No puedo verte“. Busqué Esa luz allí pero no la encontré. Grité: ”¿Quién eres? ¿Dónde estás? ¿Qué quieres de mí Señor? ¿Dónde estás?
Algo retrocedió y dijo: “Pide lo que quieras y te será concedido”.
Yo dije: “¿Señor, estás cambiando mi ministerio? ¿Es este el cambio del cuál has estado hablando? ¿A esto está llegando? ¿Es esto lo que será, algo en la casita que vi en la visión? ¿Es esto?”.
En ese preciso momento, una gran, dulce y profunda unción del Espíritu Santo como que me levantó del suelo y dijo: “Pide lo que quieras y te será concedido”.

36 Me quedé allí asombrado. Me dejó, no tenía nada. Y pensé: “¿Bueno, qué puedo decir? No hay gente enferma aquí. No hay nadie aquí. Estoy en el bosque. ¿Qué puedo pedir? ¿Qué-qué-qué puedo hacer?” Y pensé: “qué—qué… ¿Me estoy volviendo loco? ¿He estudiado tanto que mi capacidad mental se está acabando?”.
Y justo entonces, lo escuché tan claro como usted me escucha a mí. Me dijo: “¿No estás cazando y no tienes cacería?” Dijo: “Pide cualquier cosa que desees”.
Bueno, yo pensé esto: “Ya que Dios dijo: ”Probad todas las cosas“, yo dije: ”Señor Dios, si eres Tú y esta es una señal de que Tú estás listo para cambiar mi ministerio de las visiones a algo más grande por lo que he estado esperando por tanto tiempo“, dije: ”Que suceda que Tú respondas mi oración“.
Y me quedé parado allí un momentito. Y pensé: “¿Qué dijo Él? Él no dijo: ”Ora“. Él dijo: ”Pide lo que quieras, sólo dilo y tus palabras se materializarán. Habla a esta montaña y se hará como tú dices“.

37 Así es que puse mi hombro contra el árbol. Y yo acostumbro a… Traigo mi rifle ajustado para clavar tachuelas a cincuenta yardas. Así es que miré alrededor para ver un árbol que estuviera a cincuenta yardas. Y mirando al que estaba a cincuenta yardas sin hojas allá, dije: “Es casi totalmente imposible que una ardilla venga a ese árbol. Cerca de allí hay granjeros recogiendo maíz”. Y dije: “Pero habrá una ardilla roja saliendo de la punta de esa rama, se colocará allí abajo y yo le dispararé desde aquí”.
Apenas había dicho eso, allí estaba la ardilla. Temblé un poco, apunté y le disparé; luego caminé hacia donde estaba y la recogí. Yo estaba temblando todo entero y dije: “Quizás esto sucedió así porque sí”. Ud. sabe como las personas pueden dudar. Pero Ud. quiere asegurarse. No hacer nada hasta estar completamente seguro de algo y luego Ud. sabe lo que está haciendo.

38 Me restregué un poco la cara y miré la ardilla; un tiro perfecto al ojo. Así es que subí y me senté al lado de la colina y dije: “Señor, está escrito en Tu Palabra que en la boca de dos o tres testigos conste todo asunto”. Dije: “Si Ese fuiste Tú, perdona mi estupidez. Pero oro a Ti y te pido que me des otra ardilla de la misma manera”. Y dije: “Entonces te creeré, que eres Tú. Y el diablo no tendrá lugar para decir que eso sucedió por casualidad”.
Así es que me senté. En un momento después, vino Esa (yo la llamo) Super-unción , que llegó al lugar otra vez, y yo estaba casi como en el aire y me dijo: “Pide lo que quieras y te será concedido”.
Miré a través del bosque hasta que encontré otro árbol a unas cincuenta yardas de distancia, era un árbol bien frondoso con parras silvestres y cosas rodeándolo; un árbol donde rara vez van las ardillas. Yo dije: “Habrá otra ardilla joven cola de zorro sentada allí”.
Bajé mi dedo y miré alrededor del bosque, miré otra vez y allí estaba sentada la ardilla cola de zorro mirándome directamente. Le disparé, la recogí y pensé…Oh, estaba temblando. Pensé: “Y pensar que el gran y poderoso Dios del Cielo está aquí en el bosque y está confirmándome en mi propia manera, cazando aquí, que Él va a hacer exactamente lo que me dijo hace quince años atrás”.
Observé por un ratito y dije: “Señor, sucederá de nuevo”.
Él me dijo: “Di el lugar donde será”.
Yo dije: “Me iré al extremo”, dije: “Ese viejo tronco seco, blanco, liso saliendo de ese lado de la tierra”. Yo dije: “Vendrá otra ardilla roja y caminará hasta la punta de ese tronco y comenzará a mirar hacia el campo donde están los granjeros. Será de esa manera”. Volví a mirar y no había ninguna ardilla allí. Observé por cerca de cinco minutos y no había ninguna ardilla. Me dije: “Bueno…” dije “Dos—dos ardillas están bien”. Dije: “Dos es un testigo. Lo creeré de esa manera”.
Y Algo me dijo: “Pero tú dijiste que habría una más”.

39 Esperé otros cinco minutos… nada. Y se mantenía citándome en mi corazón: “Dijiste que habría una más”. Y esperé y esperé.
Algo me dijo: “¿Estás dudando?”
Yo respondí: “Ni siquiera un poquito”.
Y apenas había dicho eso cuando la ardilla roja salió del tronco; se paró al final y miró a los granjeros. Dios es mi juez parado aquí. Le disparé a la ardilla, fui y la recogí y caminé de vuelta por el bosque hasta estar a horas de atraso de recoger a los muchachos, de ver si quedaba alguno más en algún sitio. Y no había nadie. Entonces, regresé a casa y les conté acerca de ello.

40 Y luego el siete de noviembre, yo estaba en Kentucky, estaba con el cuñado del hermano Wood, que está parado allí, Charlie Cox (parado allí en el pilar), y con el hermano Tony Zable, uno de los diáconos de aquí de la iglesia. ¿Estás aquí Tony? él está aquí en algún sitio). El hermano Tony Zable y también el hermano Banks Wood; estábamos en las montañas, cazando.
Mientras me fui internando en el bosque… y las ardillas estaban escasas, no… había mucha hoja suelta en la tierra. Así es que me interné en el bosque y Algo me dijo: “¿Cuántas ardillas quieres en esta mañana?”.
Yo dije: “Bueno. Cazé ciento catorce en este año, ciento diecisiete”. Dije: “Si tuviera tres más serían las ciento veinte”. Eso sería un buen número para detenerme“, Y dije: ”Creo que también sería bueno— seis para llevar a casa“. Me encantan las ardillas más que cualquier otra carne que haya de comer. Y dije: ”Si sólo pudiera encontrar tres más…“.

41 Caminé por el bosque un poco más lejos y oh, no había ninguna. Los buenos cazadores como Charlie y los demás consiguieron una. Y dije: “ Bueno yo…”.
Algo me dijo: “Dilo, habla tres ardillas y las tendrás”.
Yo dije: “Eso sucedió una vez”.
Así es que me paré al lado de un arbolito, ya era tarde y estaba al lado de una loma. Y esa Unción vino con tanta fuerza que apenas me podía mantener de pie y me dijo: “ ¡Habla! Lo que digas, no dudes en tu corazón, y te será concedido”.
Yo dije: “Tendré tres ardillas”.
Él dijo: “ ¿De dónde saldrán?
Yo respondí: “Una vendrá de este lado, la otra de ese lado y la otra desde atrás de este lado”. Me fui al extremo. A Dios no le importa cuán extremo parezca ser. Él es Dios de circunstancias.

42 Y mientras estaba parado allí por unos cuantos minutos, no escuchaba ningún disparo por ningún lado del resto de los muchachos. De casualidad voltee a mis espaldas. Y muy arriba por el bosque, cerca de noventa yardas y pensé que había algo sobre un pedazo de tronco. Lo observé. Después de un rato saltó; era una ardilla gris, muy lejos. Subió por la loma hasta la cima y cuando llegó al lado del árbol le disparé. Cerca de noventa yardas y la maté. Dije: “Allí está una. Me daré vuelta hacia este otro lado para buscar las otras porque están llegando”.
Vea, Dios tiene una manera de traerle cosas a Ud. para hacerle sentir seguro de lo que Ud. está hablando. Esa unción que podía… me dejó entonces. Bueno, esperé y vigilé por este lado por cerca de una hora y nada sucedió. Me estaba dando frío y pensé: “De seguro, si ese es el Espíritu Santo que me está diciendo estas cosas, será hecho exactamente como dijo; porque, cuando la unción estaba sobre mí, hable esa palabra y debe ser hecho de esa manera”.

43 Ahora bien, presten mucha atención a esto. Y esto quedará en una cinta grabada que recorrerá todo el mundo.
Ahora, a mi izquierda, yo seguía observando. Después de un rato, miré hacia un árbol. Viniendo por un árbol de haya, estaba una ardilla gris. Yo dije:“Exactamente como fue dicho. Eso es correcto Señor”.
Me acomodé para disparar y allí venía otra ardilla. Yo dije: “Hay dos. Exactamente. Con esa a completo mis tres ardillas”. Y le disparé a la primera ardilla.
La otra corrió debajo de un tronco; podía verla rompiendo una-una nuez o algo así bajo el tronco. El tronco era así de alto al final, se levantaba cerca de un pié. [como treinta centímetros- Trad.]. Podía ver la ardilla. Maté la primera y dije: “Ahora, le dispararé a la otra”.
Y apunté; puse la cruz de la mira directamente en su oreja, no eran más de cuarenta, cincuenta yardas de lejos, disparé, le pegué al tronco y la ardilla ni se inmutó. Puse otra bala en el rifle. Y ella se dio vuelta y se fue por debajo del tronco al otro lado. Bueno, nivelé mi arma y apunté lo mejor que pude. Yo sólo pierdo cinco tiros en el año. Así es que entonces, apunté; era un tiro perfecto, apreté el gatillo de nuevo y pasé por cerca de cuatro pulgadas sobre ella. [como diez centímetros- Trad.]. Me dije: “Debo haber golpeado la mira telescópica”.

44 Y miré de nuevo. La ardilla había corrido directamente al lado del bosque, hacia uno de mis lados; “bueno”, me dije, “golpeé mi mira telescópica, le dispararé hacia ese lado apuntando más abajo en su estómago”. Levanté mi arma y puse la mira… y pensé: “Tal vez me ha dado frío y estoy temblando”. Pensé: “No tenía frío ni temblaba cuando le disparé a la otra”. Así que entonces…pasaron uno o dos minutos entre uno el otro…

45 Me acerqué a un arbusto y la tome en mi mano, y apreté el rifle muy fuerte; apunté hacia el estómago de la ardilla y tiré del gatillo. Le di cerca de un pie por debajo de la ardilla. Y tiré del rifle para conseguir otro tiro y…El rifle estaba vacío. Mientras lo estaba cargando, me dije: “Le daré si se queda parada allí”. Cuando estaba cargada, la ardilla se fue por el bosque.
Y yo me quedé parado allí pensando: “ ¡Qué pasa! Tres tiros seguidos perdidos y yo sólo pierdo cinco de ciento catorce”. Me dije: “Cómo puede ser que haya—que mi rifle esté así”.

46 Y entonces caí en cuenta. “No puedes dispararle a esa ardilla hacia ese lado. Debe venir de este otro lado”. La Palabra de Dios es perfecta. No podía dispararle desde el sur; debía venir desde el norte“. Bueno”, dije: “Me daré vuelta de esta manera y miraré hacia el norte hasta que venga”.
Puse más cartuchos en el rifle y vigilé. La pequeña… Yo dije: “Si viene, tendrá que ser muy cerquita.”No me gusta dispararles de cerca, no es deporte, no es bueno hacerlo así. Así es que… Los matorrales allí… Yo dije: “Bueno, tengo que conseguir esta otra desde el norte porque lo dije así”. Así es que me paré de esta manera, vigilando.
Y dije eso, he… se estaba haciendo tarde y dije: “Un cuarto para las cuatro. Ahora, a las cuatro debo irme con las dos ardillas porque los muchachos me están esperando”. Así es que esperé por un rato. Llegaron las cuatro de la tarde, luego las cuatro con tres minutos y me dije: “Bueno, iré a buscar mis ardillas”. Me fui arriba y recogí las ardillas y regrese. Estaba tan oscuro que apenas podía ver en la cañada.

47 Comencé a bajar por la cañada. Y mientras bajaba, estaba oscuro. Y pasé por el lugar en donde había estado parado y Algo me dijo: “¿No vas a subir a buscar esa ardilla?”.
Yo dije: “ ¿Cómo puedo verla ahora?” Con una mira telescópica pequeña, con un objetivo chico y con apenas suficiente luz para ver unos pocos metros en frente de mí. Dije: “¿Cómo podría verla?”.
Él dijo: “Pero tu dijiste que habría una más”.
Oh, me gustaría poder hacer que eso… de alguna manera pudiera hacer que…vieran lo que eso… lo que… que realmente significa eso amigos. Vean, bajo esa Unción, no fui yo quien lo dijo, fue Dios quien lo dijo.
Camine un par de pasos más. Me dijo: “Vuélvete y ve hacia el Norte. Tu ardilla está allí”.
Me di la vuelta. Y dije: “ Señor Dios, yo no dudo ni siquiera un poquito”. Comencé a caminar de vuelta hacia el Norte. Hay aquí algunos que saben esto, comencé a caminar de vuelta hacia el Norte y arriba en el cerro a cincuenta o sesenta yardas, una ardilla subió al árbol. Había suficiente luz para que yo pudiera verla. Busqué con mi telescopio por todo el árbol y no había ninguna ardilla. Después de un rato, Pensé que estaba viendo un nudo del árbol, muy en lo alto. Estaba muy oscuro. Yo dije: “Bueno, trataré de darle a eso de todas maneras”. Y disparé; y cuando lo hice, una ardilla corrió alrededor del árbol y se cayó, escuché cuando pegó en el suelo. Y pensé que se había ido. Al mismo tiempo que sucedió eso, cerca de veinte pies de allí otra ardilla subió por un roble y yo dije: “Bajó de un árbol y subió a otro. Ahora, de seguro Señor, no me vas a dejar perderla después de que he dicho bajo la unción que sucedería esto, y Tú estás confirmando mi ministerio. Estas serán seis veces que Tú me lo has confirmado”. El número de hombre, seis veces. Yo dije: “No me dejarás fallar”.

48 Miré arriba y abajo del árbol. Y arriba allí pensé que estaba viendo algunas hojas. Vi algo moviéndose allí. Y levanté el arma y disparé. La ardilla cayó al suelo, muerta como piedra. Por la colina subí, feliz y regocijándome. Fui al primer árbol hacia mi izquierda y allí estaba la ardilla. “Bueno”, pensé, “Sabía que había cazado esa otra, pero no estaba seguro de esta”, dije, “Entonces Señor me has dado una de buena voluntad”.
Fui a buscar la otra ardilla y no estaba allí. Busqué y busqué, aun debajo de las hojas, levanté pedazos de madera y despedacé y abrí un viejo tronco. Y no había nada a treinta yardas a la redonda sino un viejo tronco. Lo despedacé entero, miré por los lados, palpé las hojas. No había ardilla por ningún lado.
Arriba, en la cima de la colina hay un gran y viejo tronco, subí hacia allá y en él hay un pequeño agujero. Casi podía sentir a mi ardilla moviéndose de arriba para abajo dentro de allí. Cuando estaba… Yo dije: “Bueno, no puedo encontrarla. Así es que en la mañana traeré a los muchachos aquí y la encontraremos”. Tengo que irles a decir. Y me fui hacia donde estaba el hermano Charlie. tapé el agujero y fui donde el hermano Charlie y los demás y les conté.

49 Fuimos a su casa esa noche para cenar. Nos estábamos regocijando en la Presencia del Señor y cuando… Antes de ir a dormir, el hermano Charlie Allí le pidió al hermano Tony Zable (allá atrás) que nos guiara en oración.
Ahora, no digo esto para hacer un conflicto o para herir al hermano Tony. Él es uno de los más finos caballeros Cristianos que yo conozca. Pero sólo para mostrarles como obra el Señor. Tony, en su oración esa noche dijo: “Señor Dios, que sea hecho notorio a nosotros que nuestro hermano nos está diciendo la verdad, que mañana él encuentre esa ardilla en el tronco”.
Eso fue… Yo jamás dije bajo la unción que encontraría una ardilla en un tronco. Yo dije: “Le disparé a la ardilla”. Por supuesto no pude encontrarla. Porque si lo hubiera hecho, habría sido más de lo que dije. Exactamente lo que dije bajo la unción, eso es lo que Dios produjo. Así es que no dije nada acerca de eso.
Vean, así es como muchas veces la gente dice: “El Hermano Branham dijo así y así”, Cuando el hermano Branham no ha dicho nada de eso, eso no tiene nada que ver con el asunto. Pero cuando Dios lo dice, eso es eternamente la verdad.
Pero el hermano Tony no lo captó. Él dijo: “Si esa ardilla está allí, entonces sabremos que nuestro Hermano nos está diciendo la verdad”.

50 El hermano Woods, el hermano Charlie, todos ellos lo captaron. Nosotros no dijimos nada. Yo dormí junto al hermano Tony esa noche. La mañana siguiente en la mesa, estábamos hablando de… Oh, fue un día horrible. Y el hermano Tony dijo: “Bueno, sabemos una cosa; el hermano Branham probablemente encontrará su ardilla en ese tronco esta mañana, de ese árbol”.
Yo le dije: “Hermano Tony, yo nunca dije que la ardilla estaba allí. Dije que podía sentirla. Si se levantara, se caería”.
Él dijo: “Estará allí, estará allí mismo en el tronco”.
Subimos y cuando me bajé del auto comencé a volver otra vez para decirle que había algo errado. Era mejor ir a decirle ahora a Tony, porque si esa ardilla no estaba en el agujero del tronco, yo volvería sin ardilla y de acuerdo a la manera en como él había orado la noche anterior, él todavía creería que yo había mentido. Yo dije: “Dios, Tú sabes, con la Biblia en mi mano que he dicho sólo la verdad”. Y Dios sabe que esa es la verdad, dije sólo la verdad.

51 Y seguí caminando. Algo simplemente me conducía y caminé por el bosque, cazando. Y seguía pensando: “Y ¿Qué pasará si la ardilla no está allí?”. Él me prestó su cuchillo de cacería para que pudiera abrir un agujero más grande para alcanzarla y agarrarla.
Y Algo me dijo: “Si no está allí o si está allí ¿Qué importa?”.
Yo dije: “El… Él no me creerá. Él oró y dijo que si encontramos la ardilla él sabrá que nuestro Hermano nos ha dicho la verdad”.
Y Esa gran Unción vino y dijo: “Sólo di que la ardilla estará allí y la tendrás”.
Yo pensé: “ Seguro Señor, seguro. Esta será la séptima vez seguida mientras esta unción está sobre mí”. Yo dije: “¿Eres Tu?”.
Él respondió: “¡Pide lo que quieras!”.
Yo dije: “Voy a encontrar esa ardilla”. Y la Unción me dejó.

52 Continué cazando hasta las nueve y media. Y se suponía que íbamos a ir a buscar unos perros. Ellos pensaron en ese entonces que andaban por allí. Yo subí la colina a las nueve y media, miré dentro del agujero, busqué y corté. No había ninguna ardilla dentro del agujero. busqué por todo el lugar. Lo que si estaba agarrando eran pequeñas raíces de pasto o raíces de árboles. Lo tomé y lo sentí y se caían al suelo cuando yo tomaba el palo así de esta manera. Yo pensé que estaba tocando la ardilla y que se estaba resbalando del palo, pero eran pequeñas raíces y cosas; no había ninguna ardilla allí dentro.
Pensé: “Ahora, ¿Qué voy a hacer?”, dije “Son las nueve y media, tengo que regresar”. Tomé mi rifle y comencé a bajar la colina.
Algo me dijo: “¿No dijiste que encontrarías la ardilla?”.
Yo respondí: “¿Dónde la puedo buscar?”.

53 Dios siendo mi Juez solemne con Su Palabra aquí y siendo yo un hombre de cincuenta años, un predicador del Evangelio, parado en este púlpito; Algo me dijo: “Busca debajo de ese pequeño pedazo de corteza”.
Yo dije: “Señor, yo no dudaría de Ti por nada”. Caminé, tomé la corteza y no había ninguna ardilla allí. Yo pensé: “Estaba…”
Pero antes de que lo hiciera, Algo me dijo: “¿Y qué pasa si no está allí?”.
Yo dije: “Oh, estará allí”. Y levanté la corteza y no había ninguna ardilla allí. Mire hacia abajo con asombro. Vi un pedacito de color gris saliendo de debajo de una hoja. Lo levanté y allí estaba la ardilla, cumpliendo todo tan exactamente como Él había dicho que hiciera.

54 Bajé la colina apresuradamente y les conté acerca de esto. Y nos regocijamos. Y cuando vine al auto, Charlie parado allí, Banks, estaban conversando: “¿No fue extraño que Tony dijera una cosa como esa en su oración, siendo que el ama tanto al hermano Branham? y ¿Por qué dudó en su palabra y dijo eso?”. Vea Ud., él tenía que decirlo de esa manera, porque Dios sabía que yo me pararía en el púlpito en esta mañana y diría la misma cosa.
Ud. debe vigilar lo que el hombre dice y luego lo que Dios dice. Lo que Dios dice es la verdad.
Entonces pensé: “Bueno, gloria a Dios”. Y bajé y tuvimos un gran tiempo de regreso a casa.

55 El hermano George Wright, por años ha preparado el vino de la Comunión (estoy por terminar), ha preparado el vino de la Comunión para la iglesia. El hermano Roy Roberson (allá atrás) me llamó y me dijo: “Hermano Branham, vamos a buscar el vino de la Comunión donde el hermano Wright”, que está sentado aquí, él y su familia.
Ahora, escuchen atentamente mientras cerramos. Oh Dios. Llegamos temprano en la mañana con el hermano Wright y como siempre allí había una gran bienvenida para nosotros. Y hablamos acerca del vino. Y luego la pequeña Edith, la niña paralítica sentada allí la cual he amado, como todos lo hacemos aquí en este Tabernáculo (no sólo yo, sino este Tabernáculo) como si fuera nuestra propia hermana. La familia Wright ha sido la familia más antigua. Una de ellas fue la familia Slaughter aquí, Roy Slaughter y los demás y los Wright o la Sra. Spencer, ellos están entre los más antiguos que han estado en el Tabernáculo. Creo que los Wright han estado asistiendo aquí por cerca de veinticinco o veintiséis años.

56 He orado y orado por esa niñita. He orado por ver a Dios que la sane. Y yo he visto aflicciones aun más grandes que la de ella siendo sanadas. He ayunado y he orado y he esperado y he buscado al Señor con lágrimas por la sanidad de esa niñita. La pobrecita fue afligida con eso cuando era una bebé, quizás parálisis infantil, tiene recogidas sus manitas y pies.
Ella había sufrido por muchos años. Y cuando oramos la primera vez por ella, ella dejó de sufrir dolor. De eso ya veintiséis años. Cuando ella tiene dolor de estómago o dolor de muelas, tan pronto como voy a orar por ella, yo sé que el Señor se lo va a quitar.
Pero esa aflicción…Y yo la he visto sentada aquí en el edificio cuando otros paralíticos se levantan y salen caminando, y aflicciones y todo lo demás, y me pregunto: “¿Por qué no camina esa niña? Señor, muéstrate en ella. Permite que el Ángel de Luz haga sombra a esta niña para que yo pueda decir: ”ASI DICE EL SEÑOR“. Si fuera por mí, yo lo hablaría. Pero no depende de mí. Depende de Él.

57 Y lo observaba. Y habíamos vuelto a su casa, ella quería un conejo. El hermano Wood y yo fuimos y matamos dos conejos y los llevábamos de vuelta para ella. Ella tenía la cena lista, la señora Wright y ellos.
Y durante ese tiempo, la hermana Hattie Mosier… Ella acababa de perder a su esposo. Yo casé a la pareja algunos años atrás. Tuvieron dos hijos finos. Y el hermano Watt había muerto. Su propio hijo lo encontró bajo su tractor, muerto, molido. Y el muchachito tuvo un colapso y algo le sucedió. El hermano Wood y yo fuimos allá una noche y nos quedamos hasta bien avanzada la noche, donde su mamá y su tío se estaban quedándose con él y el Señor le dio sanidad y él está sentado aquí presente en esta mañana.
Su madre estaba preocupada por él, pasando esa edad de adolescente, recién comenzando a salir con el mundo, quince años o algo así y su hermanito de doce o trece.

58 La hermana Hattie Wright… Todos ustedes saben… La llamamos Wright. Su apellido es Mosier. Pero ella ha sido una persona leal, una pequeña ama de casa, que vive en dos habitaciones allá en las colinas, trabajando afuera con una pala y un azadón, tratando de sacar las cizañas de su plantío de maíz para mantener unida a su familia. Ella ha trabajado fielmente.
Cuando estaba sentado a la mesa cenando, les estaba explicando lo que es la fe. Les decía: “Si la fe fuera esto; si viera una visión del hermano Shelby sentado de tal y tal manera y cada uno de manera tal que…”
Y la hermana Hattie estaba sentada al fondo, al otro lado del cuarto. Ella no tenía mucho que decir, nunca tiene.

59 Y entonces mientras estábamos conversando, yo dije: “Si el Señor me mostrara una visión de que algo va a suceder, entonces yo podría decirlo. Eso es lo que levanta mi fe”. Yo dije: “Cuando el Señor me muestra lo que va a suceder, entonces yo tengo confianza en que será de esa manera, cuando Él me lo muestra”.
Dije: “Si yo viniera aquí y esta niñita enferma sentada allí y el Señor me mostrara que ella va a ser sana, yo saldría afuera y me pararía en el camino para ver si todo está exactamente de la manera en que Él lo dijo y entonces decir: ”ASI DICE EL SEÑOR, Edith, levántate y anda.“ Yo dije: ”Ustedes verían esas piernecitas extenderse, sus manitas abrirse y ella se levantaría de allí y caminaría para la gloria de Dios. Yo dije: “Si sucediera de esa manera…”

60 Les había estado contando acerca de esta experiencia y les dije: “Saben que… Quiero preguntarles algo”. El hermano Banks Wood estaba sentado a mi lado en la mesa y luego a su lado se sentó… Entonces la hermana Hattie estaba sentada allá atrás y los muchachos estaban sentados aquí y la señora Wright y el señor Wright y Shelby sentado atrás a mi izquierda.
Ahora escuchen, que no se les pase por alto. Les muestro la soberanía de Dios. Mientras estábamos hablando, yo dije: “Quiero preguntarles algo. ¿Qué puso a esas ardillas allí? No había ardillas en el bosque; había buscado y buscado; y—y no soy el mejor cazador pero he cazado desde que era un muchachito y había buscado minuciosamente y-y estaban en los lugares más ridículos y en las maneras más ridículas en las cuales yo las pudiera encontrar”. Dije: “¿Qué las puso allí?” dije: “Me pregunto si es que este ministerio está a punto de cambiar, que el Dios de Abraham está confirmando Su promesa como Él lo hizo con Abraham”.

61 Cuando él estuvo en la cima de la montaña y necesitó un sacrificio en lugar de su hijo, Jehová Jireh realizó un milagro y colocó un carnero a cien millas de lejos de su lugar. Él estaba a tres días de camino. Y un hombre ordinario puede caminar veinticinco millas por día y él levantó sus ojos y vio cuán lejos estaba la montaña y luego fue hacia ella y llegó hasta la cima. Un carnero silvestre allí, una oveja, los animales salvajes la habrían matado. Y luego en la cima de la montaña en donde no hay agua. ¿Cómo la consiguió allá arriba? ¿Qué sucedió? Dios necesitaba un sacrificio para probarle a Abraham que Él era Jehová Jireh. El mismo Dios de la creación habló un carnero a existencia. Ahora, no fue una visión; él mató el carnero y sangre fluyó del animal. No fue una visión; era un carnero.
Yo dije: “Ese mismo Dios…” ¡Aleluya! Ese Jehová Jireh, Él es tan Jehová Jireh hoy como lo fue en el monte con Abraham. Él aún puede producir un animal para Su gloria. Esas ardillas no eran una visión; yo les disparé; sangre salió de ellas. Yo las preparé y me las comí. No eran visiones; eran ardillas.

62 Yo dije: “Ese mismo Jehová Jireh, tratando de entregarme Su promesa, en la dureza y torpeza de mi mente. Él pudo hablar mi necesidad a existencia de la misma manera que Él pudo hablar la necesidad de Abraham a existencia”.
Apenas había dicho eso, la hermana Hattie (sentada allí llorando ahora)… no había dicho una palabra. Y ella dijo: “Eso no es nada más que la verdad”.
Ella dijo la cosa correcta. Ella dijo, tal como Banks lo dijo allá. Oí su voz como retumbó en mis oídos, tal como en los bosques. La Sra. Wright sentada allá atrás con su pequeña hija tratando de entender lo que Edith dijo, ya que yo no podía escuchar a la señora Wright.
Y esa Super-Unción me inundó por entero y me dijo: “Dile a Hattie que ella ha hallado gracia en la vista de Dios”. ¿Quién lo hubiera pensado…?. Me dijo: “Dile que pida lo que quiera, luego tú háblalo, a través de este don, a existencia. Cualquier cosa que pida, háblalo a existencia”.
Yo miré a la hermana Hattie. Por primera vez siendo manifestado en un ser humano. Yo le dije: “Hermana Hattie, pida lo que quiera; Dios se lo va a dar”.

63 ¿Qué le parece a Ud. eso?, ¿No les llega a lo más profundo? Siete veces Él lo ha confirmado por un animal. Siete es el número completo de Dios. Y aquí está la primera vez en un ser humano. Y Él… ¿A quién escogió Él? ¿Algún gran aristócrata? ¿Un gran y notable ministro? Una mujer pobre y pequeña viuda que apenas puede escribir su nombre. Dios sabe lo que está haciendo. Le dije: “Pida lo que quiera”.
Hattie me dijo: “Hermano Branham, ¿Qué quiere decir?”.
Yo le dije: “Pida cualquier cosa que su corazón desee y será producido aquí mismo, para que Ud. conozca que el Señor Dios del cielo responde y que Sus Escrituras son verdaderas”. Mi primera vez con un don nuevo, mi primera unción… apenas podía escuchar.
Ella miró alrededor. Habíamos estado hablando acerca de su hermanita enferma. Yo le dije: “Oh, no dude”, en mi corazón, “dentro de pocos minutos la pequeña Edith estará saltando para la gloria de Dios”.
Hattie miró alrededor, por todo alrededor y dijo: “Hermano Bill, mi deseo más grande es la salvación de mis dos muchachos”.

64 Qué cosa… Oh, pues no pudo haber sido algo más grande. Ella pudo haber pedido diez mil dólares y los hubiera obtenido. Qué si hubiera sido algún millonario, habría pedido otro millón. Dios sabía lo que ella iba a pedir.
La hermana Hattie, con al menos siete u ocho testigos parados allí… Todos ustedes que estuvieron presente esa… cuando eso sucedió, levanten su mano, todos aquí en el edificio que estuvieron presentes cuando ocurrió eso. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete. Siete de ellos, ocho de los que están aquí estuvieron presentes cuando sucedió eso.
Yo le dije: “Pida lo que usted quiera, porque Dios me ha dado que le dé a Ud. lo que quiera”.
Ella dijo que sus muchachos estaban comenzando con escenas de adolescentes. Ella me dijo: “La salvación de mis dos hijos…”
Yo dije: “Por la voluntad de Dios, por el poder de Dios, le doy a Ud. su deseo en el Nombre de Jesucristo”. Sus dos hijos se sacudieron bajo el poder de Dios y toda la casa tembló. Banks cayó encima de su plato; Shelby se agarró de… y Hattie gritó tan fuerte que la podía haber escuchado a dos cuadras de distancia. Los dos muchachos con lágrimas corriendo por sus mejillas recibieron exactamente lo que pidieron allí mismo.
Oh, la primera vez que fue usado en un ser humano. “Pedid lo que queráis y os será dado”. Sus muchachos sentados allí con ella esta mañana.

65 ¿Qué hubiera podido pedir? ¿Qué hubiera ocurrido si hubiera pedido la sanidad de su hermanita? ¿Qué si hubiera pedido eso? La muchachita hubiera sanado, pero sus dos hijos estarían perdidos. ¿Qué hubiera ocurrido si esa pobre viuda que me había acabado de decir que ella había tratado de darle a esta iglesia cincuenta dólares como un voto en ayuda a la construcción de un nuevo tabernáculo y el hermano Roberson no lo recibió; sólo le dejó dar veinte…?
Yo— yo me dije a mí mismo cuando ella estaba diciendo eso: “Le devolveré sus veinte dólares”.
Pero Dios me dijo en mi corazón, no por visión, sino en mi corazón: “Cuando Jesús estuvo parado mirando a una viuda echar sus tres centavos en donde había miles de dólares, ¿Qué hubieras hecho tu?”
Yo respondí: “Bueno, si yo hubiera estado parado allí, le hubiera dicho: ”No lo necesitamos Hermana, tenemos suficiente dinero“.
Pero Jesús nunca dijo eso. Él la dejó ir y que lo hiciera, porque sabía lo que le esperaba en el camino. Así es que, ayúdame Dios, como mi Juez solemne, Dios sabía que era lo que la esperaba más adelante.

66 Y yo estaba poniendo mi mano en mi bolsillo para tomar mi billetera y devolverle a ella sus veinte dólares y decirle: “Hermana Hattie…”
Pero Él me dijo: “No lo hagas”.
Luego, unos pocos minutos después, cuando fue hecha la pregunta acerca de Jehová Jireh, ella dijo: “Esa es la pura verdad”. Vino del corazón de una pobre mujer viuda. Dios sabía que ella pediría la cosa más grande que pudiera ser pedida.
Mientras haya un Cielo, cuando no haya más estrellas, cuando la Luna no sea más, la Tierra no sea más, no más mar, esos muchachos vivirán por la eternidad con el mismo Jehová Jireh que dio la promesa inmortal. Sus promesas no pueden fallar.
Estoy esperando con ansias las reuniones allá en San José. Oh, si algo diera lugar para que…
Ahora bien, cuando la unción viene: “Pide lo que quieras. Yo tengo una completa seguridad de que cuando eso viene y cualquier cosa que Dios coloca para que se pida, será exactamente así. Tiene que serlo. ”Porque, si decís a esta montaña…“ ¿Ven? No es usted hablando. No es usted; es Dios. Es usted tan—tan sometido a Dios.

67 Ahora, fíjese en los profetas de la antigüedad mientras concluimos. Los profetas de la antigüedad cuando estaban— vieron la venida del Señor Jesús, estaban tan en el Espíritu hasta el punto que ellos hablaron como si fueran ellos mismos.
Observe a David en los Salmos, el capítulo 22 clamando: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” No era David, era Cristo ochocientos años más tarde. “Puedo contar todos mis huesos, mientras ellos me miran. Estiran la boca, menean la cabeza diciendo: ” A otros salvó, pero a Si mismo no puede salvarse“. David hablando como si fuera él mismo, pero era el Espíritu de Dios en él, Cristo hablando.
¡Oh, alabado sea Dios! Moviéndose en Su Iglesia en la plenitud de Su poder, moviéndose entre Su pueblo, extendiendo Sus grandes alas de misericordia; que Él sea alabado.

68 No tengo tiempo para mi sermón. Inclinemos nuestros rostros por un momento. Si hay alguien aquí en esta mañana, o ¿cuántos hay aquí que saben que no están preparados en este momento para encontrarse con Dios? ¿Levantaría su mano y diría: “Ore por mí hermano Branham?”. No podemos traerlos a todos al altar porque está lleno. Dios le bendiga hermano y a usted hermana, a usted hermano, a usted, a usted allá atrás, por todo alrededor, a usted, usted jovencita, usted, mi hermano. Allá atrás bien atrás, por todo alrededor, Dios ve sus manos.
Si Él puede traer un carnero a existencia en donde no hay carneros, si Él puede traer animales a existencia, si Él está interesado en una pequeña higuera que crece al lado de la colina o un pequeño pececito flotando en el agua, cuanto más conoce el deseo en su.. Seguro que lo conoce. Él sabe que usted lo necesita a Él. “Pedid y recibiréis. Cuando oréis, creed que recibiréis lo que pedís”. ¿Fue el Espíritu Santo que levantó su mano? Si lo fue, entonces la Unción está sobre Ud. Entonces ore y créale a Dios y Ud. obtendrá lo que pide.

69 Padre Celestial, mientras nos acercamos al mediodía y he sido extenso en esta mañana hablando de esta historia de Tu Divina gracia, de acuerdo a Tu Palabra… Está escrito en las Escrituras que Jesús, nuestro Señor dijo: “El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él las hará también”. Y sabemos que esas obras son verdaderas. Tú puedes discernir los pensamientos de la gente. Tú le dijiste a Pedro quién era él, cuál era su nombre, quién era su padre. Tú le dijiste a Felipe cuando él trajo a Natanael— o le dijiste a Natanael mejor dicho, que Tú lo vistes bajo el árbol antes de que viniera. Tú le dijiste a la mujer junto al pozo cuantos esposos había tenido. Oh, nada se esconde de Ti. Tú sabes todas las cosas. Esas fueron Tus obras. Luego Te vemos hablarle a esa higuera…
Oh Señor, yo creo que la hora viene muy pronto cuando los panes y los peces serán multiplicados. Vendrá una marca de la bestia pronto. Vendrá una Confederación de iglesias y ellas pondrán una señal que—una iglesia unificada en donde ningún hombre podrá comprar o vender. Y a Tu Iglesia, no le importarán esas cosas; porque Tu Espíritu Santo los guiará y los alimentará como Tú hiciste con Israel en el desierto. Tú eres Dios. No nos dejes olvidarnos de eso Señor. Que permanezcamos fieles. Que seamos verdaderos.

70 Ahora, yo no sé cuando sucederá esto de nuevo, Señor, quizás esta mañana otra vez. Quizás sucederá de nuevo en el tabernáculo hoy, confiamos que será así Señor. Confiamos que Tú pondrás fe en los corazones de éste pueblo y que sepan que yo no les he engañado o dicho ni una cosa errada. Lo he dicho tal como fue, con lo mejor que sé en mi corazón, Señor, cuidando mis palabras y pesándolas, sabiendo que Tú has confirmado eso, como he dicho, siete veces y sabiendo que inmediatamente después de eso, sobre el primer ser humano al cual le hablé, ella obtuvo el deseo de su corazón en el momento en que lo habló.
Ahora Señor, hay muchos deseos aquí en esta mañana. Tendrás que ungir a Tu siervo, Señor. Si Tú tan sólo envías la unción y me dejas tenerla en esta mañana. Si alguien necesitara algo, Tú sólo me hablas a mí Señor, cuando ellos hablen o cuando… que… a quien Tú quieras y que suceda. Y ahora, sé que cuando sea dicho entonces, no seré yo, serás Tú Señor hablando.

71 Me someto a Ti. Y antes de que deje este ministerio, el viejo tipo de visiones y todo eso, en este altar donde dediqué mi vida de nuevo, desde el predicar el Evangelio a las señales y maravillas. Yo me dedico a mí mismo de nuevo en esta mañana a Ti Señor, para el servicio. Es la primera vez que esto ha sido dicho, la primera vez Señor, la primera vez que ha sido manifestado, aquí hay testigos sentados. Oh Señor Dios. Si hay algo que Tú puedas usar en esta vieja cáscara mía, yo soy tuyo, Señor. Tómame y moldéame, fórmame y haz algo Señor que Te honre y Te glorifique.
Que esto se difunda a otros ministros. Envíalo a los cuatro rincones del mundo. La hora se hace tarde, Jesús viene. Bendice a Tu pueblo juntamente. Salva al perdido. Cada uno que ha levantado sus manos aquí en esta mañana, Sálvalos Señor. Dales el Espíritu Santo. Que sus vidas sean dedicadas a Ti.
Esta iglesita Señor, el pastor y cada pastor aquí, cada evangelista, maestro, cada miembro de cualquier otra iglesia; Oh Dios, como un cuerpo de gente, nos entregamos a Ti. Tómanos y úsanos Señor. Somos tuyos y estamos esperando llegar a Ti algún día en paz.
Y ahora, si hay alguno enfermo o afligido, que sean sanados en esta mañana. Que Tu gracia y eternas bendiciones reposen sobre ellos, mientras oramos poniendo nuestras manos sobre ellos y oramos y que el Espíritu Santo venga y haga la obra que Él ha ordenado que sea hecha. Concédelo Padre, a través de Jesucristo pedimos estas bendiciones. Amén.

72 Les he dicho la pura verdad. Tal como Dios la ha revelado y lo ha hecho. Sinceramente les he dicho la verdad y ahora estoy esperando y deseando con ansias sus oraciones. Me doy cuenta de que un hombre de mi edad, cincuenta años…
La otra mañana le dije a mi esposa: “Ya tengo cincuenta años cariño. Si tengo que hacer algo por el Señor, tengo que apurarme”.
Ella me respondió: “Bill, Dios entrenó a Moisés por ochenta años”. Y me siguió diciendo: “Él puede seguir entrenándote por otros cincuenta años para que le sirvas por un día. Él tiene un propósito para ti, así es que solamente quédate quieto”.
Yo pensé que eso fue muy sabio. Quédate quieto. Dios mueve cada mano de acuerdo a Su gran plan. Sólo quédese quieto. No trate de… de empujar. Usted se pondría por delante de Él entonces. Es mucho mejor tratar de seguir que guiar, porque Él es el Líder.

73 Ahora, a mi pequeña iglesia aquí, mi pequeño rebaño que ha sido tan fiel y ha orado por mí mientras he estado por todo el mundo. Yo creo que hay otro sacudimiento mundial por venir. Estas cosas que les he dicho son la verdad. En el día del juicio, yo los veré más allá con la misma historia, tan cierta como ahora estoy parado aquí.
Ahora, estoy seguro de que Uds. pueden ver lo que es. Es la venida de una más grande y profunda unción del Espíritu Santo. Cómo entrar a ella, no lo sé. Lo único que sé es que se necesita a Dios para meterlo a usted allí. Así es que sólo viva tan dulce y humilde y cerca de Dios como le sea posible. No dude de Él. Sólo crea que todo obra para su bien y todo obrará para bien. ¿Ven?

74 Solamente recuerde, Ud. es una oveja; Él es la paloma. Y la paloma guía al cordero. Cuando… Y el cordero y la paloma tienen la misma naturaleza. La paloma es la más mansa de todas las aves de los cielos; un cordero es el más manso de todas las bestias de la tierra. Así que vea, sus espíritus coinciden el uno con el otro. Ahora, la paloma no vendría sobre un lobo, ¿ven? no se quedaría allí. El lobo es un asesino; el cordero es manso. Así que pueden ver, es el cordero y la paloma y uno guía al otro.
Y ¿Puede ver hacia donde guía la Paloma al Cordero? Por todo el trayecto hasta el Calvario para la crucifixión y Él no abrió Su boca. Cuando lo escupieron, Él no respondió escupiendo. Cuando lo golpearon, Él nunca respondió golpeando; Él sólo continuó conociendo que Él era— para la gloria de Dios, Él estaba haciendo la Voluntad de Dios.

75 La hermana Hattie y yo tenemos alrededor de la misma edad. Y el hermano George Wright allí, su papá y sus muchachos y su madre, Shelby; quiero decir esto: Me supongo que Uds. se preguntaron porque me levanté y me fui de la casa tan rápido como pude. Nunca había… He estado donde treinta mil paganos fueron salvos de una vez (Sudáfrica) y vinieron a Cristo. Yo pensaba que esa era la unción más grande que jamás había sentido. No se compara de ninguna manera con lo que sucedió en la casa de George Wright el otro día. Jamás Había sentido algo parecido. Toda la habitación parecía ser una—una Luz de la Gloria de Dios.
Ahora, la hermana Hattie es muy callada, una mujercita muy pía que nunca levanta su voz por algo. Pero Ud. la podía haber escuchado gritar a una cuadra de distancia cuando el Espíritu Santo golpeó la casa. Todos—todos allí lo sintieron. Fue maravilloso. Quizás vivamos por mucho tiempo. Pero, hermana Hattie, mientras haya una memoria en nuestra mente, recordaremos eso hermana Wright.

76 Ahora, para que la gente sepa que lo que he dicho es exactamente la verdad, levantaría su mano hermana Hattie, para que… Hermana Wright y todos ustedes que estuvieron allí, sólo…que estuvieron allí, para que ustedes puedan ver. Vean, allí están. Aquí… Párese hermana Hattie. Allí está la pequeña viuda sobre la cual sucedió el milagro, la primera, pasando por alto a toda la gente del mundo, y eso vino a suceder primero en aquella pobre, pequeña y humilde viuda en la loma de una colina allá, tratando de cultivar una cosecha de maíz en un terreno árido por allí para mantener a sus hijos. Eso fue lo que Dios honró por primera vez desde los días de la… de Jesucristo, cuando dijo: “Pedid lo que queráis”.
Yo dije: “Yo reto a cualquiera en el Nombre del Señor, cuando ese Espíritu viene y dice eso; no me importa lo que Ud. pida, le será concedido”.

77 ¿Sabe usted porque los magnates no consiguen ese privilegio o los grandes tipos como esos? Porque Dios sabe que ellos pedirían cosas que no son buenas para ellos. Él lo concede a personas que Él sabe que pedirán la cosa correcta. Y qué más podía esa mujercita…Qué más… Simplemente dígame algo que ella pudo haber pedido que sea más grande que eso. Su madre y su padre son salvos; su hermanita es salva. Toda la familia es salva excepto los dos muchachos en ese tiempo. No eran salvos.
Ellos son gente pobre. Shelby me contó que su constante ingreso anual de una buena cosecha es de seiscientos dólares, trabajando hasta el punto que los chicos… Él es de mi edad y está todo quebrantado trabajando para mantener a su papá y mamá y ellos son viejos y—y para tratar de cuidar a su hermanita enferma, pero él es salvo. El hermano Wright, todos ellos son salvos. Pero aquellos dos no lo eran y Hattie pidió la salvación de sus hijos. Mientras haya una eternidad; ella pudo haber pedido diez mil dólares y los hubiera obtenido. Pudo haber pedido lo que quisiera. Pero Dios sabe lo que usted va a pedir antes de dejar caer la unción. Eso es correcto.

78 Hermana Hattie, ¿es correcto que le dije: “Pida lo que quiera, cualquier cosa que su corazón desee, pídalo Hattie? ¿Es correcto hermana Hattie?” ¿Ven? ¿Ven? Pedid lo que quisiereis, no importa lo que sea, pídalo. Dios me había dicho: “Sólo habla lo que ella pida y lo tendrá”.
Él dijo: “Pide ahora, cualquier cosa que desees”. Y ella lo hizo.
Oh hermano, hermana ¿Se dan cuenta del día en que estamos viviendo? El tiempo más glorioso, cuando el Dios del Cielo pondrá en los seres humanos el pedir cualquier cosa que deseen y Él se lo dará a Ud…. Pues, es—es demasiado profundo para mi mente, lo sé. Pero espero que mi corazón pueda contener tanto de eso como pueda. Es… He vivido por eso, he prosperado por eso. Me voy al Oeste con eso. Comenzaré reuniones venideras con eso. Vivo por eso. Y las Palabras de Dios son correctas.

79 Ahora, hasta donde yo sé, eso es lo último que sucederá. No sé de nada más, que pudiera ser, sino darlo ahora a seres humanos: “Pedid lo que queráis, no importa lo que sea, sólo pídanlo y os será dado”.
¿Y puede Ud. ver la sabiduría? ¿Cuántos creen que ella pidió la cosa más grande que podía pedirse? Veamos sus… Puede usted imaginarse una—una mujer con una hermana afligida, podía haber pedido por su sanidad, una mujer que es pobre y su madre y su padre son pobres y todos ellos pobres, podía haber pedido dinero y haberlo obtenido. Podía haber pedido años añadidos a su vida y haberlos obtenido. Pero ella pidió la cosa más grande que podía ser pedida; la salvación de su familia no salva y la obtuvo. Amén. Eso es lo principal. Lo obtuvo a través del mismo Dios que dio la promesa. Dios, oh cuanto le amo.

80 Ahora vamos a… ¿Hay algún enfermo que necesite oración? Levante su mano.
Una mujer llamó unas cuantas noches atrás (Hay tres de ellos creo de California o algo así me dijeron) que dijeron: “Hemos venido dos o tres veces, Ud. da tarjetas de oración y nuestros números no son llamados”. Yo le hice una promesa que, si ella se quedaba, yo oraría por los enfermos en esta mañana.
¿Cuantos han estado aquí cuando hemos tenido los discernimientos y esas cosas? Oh, todos Uds., me supongo, todos aquí. ¿Ven? Sabemos que eso es verdad. Ahora estamos yendo más allá de eso. Oh gloria a Dios, estamos yendo más allá de eso ahora.
Quizás sucederá. Yo no sé lo que Dios hará en esta mañana. Pero Uds. que están enfermos y afligidos, voy a pedirles que vengan sólo unos pocos a la vez. Que éstos en este lado vengan para que pueda orar por ellos primero. Quizás podamos hacerlo de esta manera. Venga por aquí hermana. Hagan una fila por aquí porque no tenemos… Tenemos que mandarlos de vuelta por el mismo pasillo por aquellos que vienen hacia el mismo lugar. [Espacio en blanco en la cinta-Ed.]

81 Yo pudiera decirlo de la misma manera que lo dijo esta personita aquí en la mañana, él cree en sanidad Divina. Yo sé que él cree en el poder de Dios. ¿Hay otro ministro aquí que sea un—un ministro que crea que Dios sana al enfermo? Si lo hay, que venga aquí si lo desea y se pare con nosotros mientras oramos por aquellos—aquellos enfermos y afligidos. Cualquiera de Uds. hermanos que crea que Dios sana al enfermo. Dios le bendiga señor, pase adelante, queremos que pase aquí con nosotros.
Ahora, no sabemos lo que el Espíritu Santo hará. El Espíritu Santo puede en este momento, hacer tal como lo hizo allá en la casa de la hermana Wright el otro día. Confío que lo hará. Yo no sé, usted entiende… ¿Cuántos saben…? Bueno, no hay muchos aquí que queden de cuando recién comenzaron las visiones ¿verdad? Yo no sé cuando vendrán ni lo que harán. Todo está en la Voluntad de Dios y debe ser controlado por Dios. ¿Cuántos saben eso? Dios no puede darle al hombre cosas que ellos controlen. Si lo hicieran entonces (¿Pueden verlo??) no sería Dios. No sería Dios; sería… Quiero que Uds. piensen, amigos, en este humilde lugar, y en como el Señor nos ha (hermano Mike) bendecido absolutamente más allá de toda sombra de duda; y ha hecho exactamente lo que Él prometió que haría.

82 ¿Cuántos de Uds. han oído de la percepción extrasensorial? Muchos de ustedes han oído de eso. No es— es nada más que mitología, espiritismo. Pero usted sabe, ellos no pueden… Esas cosas no duran. No permanecen. No pueden obtener nada concreto. Ellos se sientan allí y tienen… dicen: “Hay un espíritu, hay un espíritu.” Y tratan de tomar alguna foto o algo así. No pueden hacerlo. Ve usted, es sólo…no hay nada allí. Es algo psíquico, mental. ¿Ven?
Pero lo que Dios hace es perfecto. Cuando Moisés arrojó al suelo su vara, el mago también arrojó su vara, ambas se convirtieron en serpientes. ¿Es eso correcto? Pero, ¿Qué les pasó a las varas de Janes y Jambres? La vara de Moisés se las tragó. Y cuando Moisés tomó su vara, aún era una vara. Pero, ¿Dónde estaban las varas de ellos? Dentro de la vara de Moisés. ¿Se da cuenta? Ud. no podría verlas.
Cuando Dios hace algo, Él lo hace real. Ahora, me han dicho que el Espíritu Santo… Ud. sabe, dicen: “Esa es gente que la han trabajado. Es mental. Esas visiones y cosas son sólo telepatía mental”.

83 Bueno, cuando George J. Lacy examinó la fotografía allí cuando aquel Ángel del Señor… Muchos de Uds. parados aquí lo han visto en el río y muchas veces. Él me dijo: “Hermano Branham, el ojo mecánico de esta cámara no toma psicología.”Me dijo: “La Luz pegó allí.” Allí lo tiene. Es eterno. Es verdadero.
Entonces pueden ver, es el mismo Ángel de Dios. Ahora, observe. La naturaleza de Eso lo prueba. Cuando Él estuvo aquí en la Tierra, moró en un— El Señor Jesucristo Quien fue Dios hecho manifiesto. Y ahora, Jesús dijo: “Un poquito y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis porque estaré con vosotros y en vosotros hasta el fin del mundo y las obras que Yo hago, vosotros las haréis también”.
Ahora observe cuando viene… un hombre puede decir de todo, pero cuando Dios lo respalda, eso lo hace la verdad. Ahora observe la naturaleza de Ese Ángel. Cuando consigue a una persona tan sometida a Él, Él hace la misma cosa que hizo Jesús cuando Él estuvo en la Tierra. Porque somos hijos e hijas de Dios, si es que somos nacidos de Su Espíritu. ¿Ven? Y no es una cosa mítica. Tiene evidencia para probarlo. Muestra que es correcto. También lo es nuestra salvación, es absolutamente perfecta.

84 El Dios de los Cielos que tuvo a todos los profetas hablando acerca de la venida del Señor Jesús… Y Jesús, cuando Él vino, cumplió cada profecía. Muchas de ellas fueron cumplidas en la cruz: “Herido por nuestras transgresiones”. Y lo que David dijo: “Dios mío, me has abandonado”. Pero cuando Dios envía un profeta, y éste habla, Dios prueba eso ser la verdad, si es que es Dios. Eso es lo que Él nos dejó para reconocerlos. Si ellos hablaban: “y lo que dijeren llegara a suceder, entonces créanles porque Yo estoy con ellos”. Si no es así, entonces no…no lo son. Son falsos profetas. Él dijo: “Para reconocerlos, vean si llega a suceder”.
Ahora mire. Si Dios, Quien habló en los santos profetas, habló acerca de la venida del Mesías para la gloria y honra de Dios… Si yo supiera quién va a ser presidente en este próximo otoño y pudiera decirlo, eso sería profecía, eso es correcto. Pero Dios no profetiza de esa manera, sólo para…oh, sólo por estar jugando. Dios hace algo para que le glorifique. ¿Ven?

85 Pero cuando el Mesías vino y cuando se fue… Quiero preguntarles a todos ustedes metodistas, bautistas, presbiterianos, católicos, luteranos, pentecostales, nazarenos, peregrinos de santidad, a todos ustedes; quiero preguntarles algo: ¿No creen Uds. que Ese Rey de los profetas, Jesús, debió haber sabido cómo establecer Su Propia Iglesia? Si todos los profetas hablaron de Él y apuntaron hacia El…
¿Qué clase de Iglesia constituyó Él? Cuando Él se fue, Él dijo… Cuando estuvo aquí en la Tierra, Él le dijo a Pedro: “Sobre la revelación de la Palabra de Dios”. Él le dijo: “Sobre esta roca edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán en contra de Ella”. ¿No es eso correcto? Bien. Cuando Él estuvo… Antes de irse, en Marcos 16, Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creyeren”. ¿Dijo Él eso? “En Mi Nombre echarán fuera demonios, hablarán en nuevas lenguas, tomarán serpientes, beberán cosas mortíferas”. Él también dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también”. ¿Es eso correcto? Esas son las señales que siguen a Su Iglesia. No es una denominación. Es una organización establecida y ordenada por Dios, llena del Espíritu Santo, una Iglesia nacida del Cielo, que sale de todas las denominaciones, un grupo de gente realmente creyente.

86 Estos ministros parados aquí están solamente a mi lado. Somos hombres, Él es Dios, pero estamos aquí para representarlo a Él. Estamos aquí para decirles que… Dios nos ha enviado para hacer esta obra, poner las manos sobre los enfermos. “Estas señales seguirán a los que creyeren”. Esas señales, todas las señales que Él habló que seguirían al creyente. Aquí están siguiéndolos. Ellas los siguen.
Y Dios no hace acepción de personas. Lo que Él hizo por Hattie, Él lo hará por Ud. Lo que Él hizo por el ciego, Él lo hará por Ud. que esté ciego. Lo que Él hace por el sordo, Él lo hará por Ud. Cualquier cosa que Él ha hecho por alguien más, Él lo hará por Ud. si Ud. tan solamente puede creer. ¿Es eso correcto?
Ahora, hermano Teddy, quiero que toque “Sólo creed”. Y mientras estas personas pasan por la línea, luego iremos al otro lado. Vamos a pasar por allí todos nosotros poniendo las manos sobre Uds. orando por Uds. y para que sus enfermedades sean curadas. Y puedan… sean… y yo no sé lo que Dios va a hacer. Yo sólo estoy parado aquí ahora mismo no sabiendo que hacer. Sólo voy a orar por los enfermos tal como se lo prometí a alguien que lo haría, sólo orar por los…
El domingo pasado… Uds. recuerdan, les dije el domingo pasado fue la—fue la revelación y todo lo demás. Este domingo orare por los enfermos.

87 Oremos ahora. Señor, nos paramos aquí como Tus siervos. Nos paramos ante Tu pueblo. Estamos aquí. No sabemos lo que vas a hacer. Quizás hablarás en lenguas y las interpretarás. Quizás me lleves a tomar la mano de alguien para recibir revelación. Quizás hablarás y darás la autoridad para decir “pide lo que quieras”. No sé lo que Tú vas a hacer Señor, y quizás Tú quieres que pongamos las manos sobre los enfermos. No sabemos lo que será; sólo queremos agradarte Señor, estamos parados aquí como Tus siervos y este es Tu Pueblo y estamos tratando de ayudarles de acuerdo a lo que dice Tu Palabra que debemos hacer. Tratamos de seguir Tus instrucciones. Y yo oro Señor, que Tú nos des de lo que tenemos necesidad para ministrar al pueblo a través del Nombre de Jesucristo. Amén.
Quiero que todo el resto de Uds. mantenga sus rostros inclinados y oren mientras el hermano Wood, si usted fuera tan… y los hermanos ministros, creo que nos pararemos aquí mismo. ¿Cuántos hay allí? Cuatro aquí. Muy bien, dos de Uds. a cada lado allá y yo me pararé al comienzo de la línea aquí mismo. ¿Ven? Sólo un momento. Ahora, correcto—correcto… Venga aquí hermano Gary. Ahora, eso es, párense por allí mismo y mientras pasan, toda la congregación… Ahora, si ustedes niños pudieran hacerse un poco hacia atrás para que ellos puedan caminar por aquí. Ahora, mientras todos están orando, vayan directamente a sus asientos, luego en unos pocos minutos, llamaré al otro lado.

88 Ahora, cada uno de Uds., no sólo los ministros, sino todos Uds. deberían estar orando por esta gente. Uds. no saben lo que Dios puede hacer por Uds. mientras están orando por otra persona. ¿Qué pasaría si Ud. dijera la cosa correcta? ¿Qué pasaría…? Aquí hay una mujer parada que está tan enferma que tienen que sostenerla de pie. ¿Qué pasaría si su oración fuera la cosa correcta, tal como Banks dijo la cosa correcta, como Hattie dijo la cosa correcta? ¿Qué pasaría si Ud. dijera la cosa correcta y su oración causara que Dios descendiera e hiciera algo? ¿Ven? No es asunto de una sola persona; esta es la iglesia… ahora todos estén en oración.

89 Ahora… hermano Banks, Ud. sólo pase a la gente por aquí. Alguien que se pare aquí si lo desea… los ujieres… hermano Willard… Ud. ayúdenos por este lado y el hermano Banks, venga por aquí…
Vamos a orar. Señor Jesús el pueblo ha venido ahora para ser sano. Que sean sanos…
Pasen ahora, cada uno… oren hermanos… [La Línea de oración continúa y el sonido de la cinta es inaudible-Ed.]
…montón de estos pañuelos Señor, pequeños paños que irán a los enfermos y afligidos en diferentes lugares. Que ellos sean bendecidos Padre, a través de la honra y la gloria de Dios en el Nombre de Jesucristo. Amén.

90 (Tengo un mensaje aquí. Esté preparado para entonces).
Muy bien. Si el Señor lo bendice hermano. [Un hermano habla con el hermano Branham-Ed.] Bien, de— de Oregón. San José… bien, maravilloso. Dios le bendiga. Espero… espero que sea uno de los cultos más grandiosos. Gracias mi hermano. El Señor le bendiga.
¿Acaso no es aquí como el Cielo? Cuando uno piensa en predicar el Evangelio y de almas levantando sus manos a Cristo, enfermos y afligidos pasando por la línea, servicios de bautismo, compañerismo, hermandad; eso es—es como un pedacito de Cielo que ha caído a la Tierra. Ud. sabe, El… Me siento como cuando el apóstol dijo en esa ocasión: “Nos es bueno estar aquí”. Si pudiéramos… No necesitamos sino un tabernáculo, que… Amamos estar aquí para el servicio de Dios.

91 Ahora, cada uno de ustedes que pasó por la línea en esta mañana y que oramos por Uds., sólo recuerde que el mismo Dios que concedió todas estas cosas que Ud. ha escuchado que se han hecho por todo el país… Y ellas son verdad, tan ciertas como pudieran serlo. Y todos éstos ministros aquí y lo que ha sido hecho en sus ministerios, lo que ha sido hecho en el ministerio que Dios me ha dado a mí. Nos hemos parado aquí con sinceridad, con todo nuestro corazón, orando y poniendo las manos sobre Uds. tal como Jesús lo dijo: “Estas señales seguirán a los que creyeren; si pusieren las manos sobre los enfermos, éstos sanarán”.
Ahora, tiene que… Solamente hay una cosa que impediría que eso ocurriera, eso sería que Ud. no lo creyera. Jesús dijo: “Venid a Mí todos los que estáis cargados y trabajados y Yo os haré descansar. Todo aquel que quiera venir, que venga”.
Ahora, hay una sola manera en que a Ud. se le pueda pasar por alto. La Palabra de Dios es Verdad. La única manera por la cual a Ud. se le pueda pasar por alto, es no viniendo. ¿No es eso correcto? Esa es la manera en que Ud. lo pierde. Dios dijo: “Estas señales seguirán a los que creyeren; si pusieren las manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Hay sólo una manera en que Ud. puede perder eso y esa es descreyéndola. Si Ud. cree la Palabra de Dios, Dios guardará Su Palabra. Ve… Eso sería… Esa es la primera cosa… Esa es la manera de orar por los enfermos: pasarlos por aquí, poner las manos sobre ellos o ungirlos o cualquier cosa que Dios dijo…

92 Pero después de todo eso, Dios, para mostrarle a Ud. que Él está en el medio de Su pueblo, Él muestra señales y maravillas. Y, vea Ud. son los milagros y las maravillas del Dios viviente que hacen las cosas que Él dice que debemos hacer. Él es maravilloso, ¿no lo cree Ud.?
Ahora, los hermanos se están preparando para el servicio de bautismos. Será dentro de poco. Y ahora, aquellos están listos para ser bautizados. Las mujeres van al cuarto… ¿No es eso correcto, las mujeres de este otro lado? Las mujeres por aquí, y los hombres en este lado.
Mientras nos estamos preparando para el servicio de bautismos, deseo leer una Escritura en los próximos minutos y estaremos… Sé que algunos de Uds. sus piernas les deben estar doliendo de tanto estar de pie, si sólo pueden mantenerse de pie sólo por un momento más, Ud. verá una hermoso cuadro cuando vea la —la inmersión de esta gente.

93 Deseo leer unas Escrituras ahora; se encuentra en el libro de los Hechos el capítulo 2, mientras ellos se preparan para el servicio bautismal. Creo que hay sólo dos o tres para bautizar. Sólo tomará un momento. Quiero que escuche atentamente ahora. Voy a comenzar comenzando a leer Hechos 2, el verso 28, comenzaré leyendo:
Me hiciste conocer el camino de la vida…los caminos de la vida;… (Es plural)…Me llenarás de gozo con Tu presencia.
Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy.
Pero siendo profeta… (¿Cuantos saben que David fue un profeta? Seguro. Él fue un salmista y profeta.) Pero siendo profeta y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,
Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.
A Este Jesús resucitó Dios de lo cual todos nosotros somos testigos. ¿No suena eso como si fuera hoy? Somos testigos de estas cosas. Yo pudiera decir en esta mañana, Hattie y el resto de ustedes, somos testigos de estas cosas).
Así que, exaltado por la diestra de Dios…, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.
Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: “Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, (recuerdan el domingo pasado cuando hablamos de los profetas, todos ellos grandes hombres, como tuvieron que morir. Pero Uno vino. La Simiente Real.) Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
Sepa pues, ciertamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.
Al oír esto… (Que Jesús fue Señor y Cristo) Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿Qué haremos?
Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.
Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.
Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;
Y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.
Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
Alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

94 Ahora, sólo un… Mientras ellos vienen a las aguas… Déjenme saber si… cuando pasen al agua.
Para que Uds. sepan, que la gracia soberana reina con Dios. Quiero volver. No puedo contenerme de decir algo más. ¿Sabe Ud. que aquellos dos muchachos, los hijos de aquella mujer que fueron salvos, Dios sabía eso desde antes de la fundación del mundo y sus nombres fueron puestos en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo? La Biblia dice eso. Sólo tuvo que obrar en este minuto… ¿Sabe Ud. que Dios sabía que nosotros estaríamos parados aquí diez millones de años antes de que el mundo fuera fundado? ¿Sabe Ud. que Dios sabía que estaríamos parados aquí en esta mañana? Lo infinito de Dios conoció cada mosca, cada mosquito y cada vez que parpadearían y cuanto cebo producirían. Antes de que el mundo fuera formado, Dios lo sabía.

95 Ahora Ud. dice: “Bueno, si Él lo sabe, entonces ¿Para qué está Ud. predicando?” Ese es Dios… parte del programa de Dios. El predicar es Su programa. Cuando Él miró a los apóstoles, Él miró la cosecha y dijo: “La mies está madura y los obreros son pocos. Orad para que el Señor de la mies envíe obreros a Su mies”. ¿Cuántos recuerdan eso? Bueno, ¿por qué tendrían ellos que orar para que el Señor de la mies envíe obreros a Su mies, si el Señor de la cosecha estaba parado allí mismo sabiendo que sería hecho? ¿Por qué? Dios lo tiene arreglado de ese modo, ese es Su…
Ahora escuchen esto. Dios lo tiene todo tan arreglado que Su programa no se puede mover sin Ud. y yo. Y mientras no estemos haciendo lo que Dios nos guía a hacer, estamos paralizando Su programa. Pero cuando la Iglesia se mueve por la unción del Espíritu Santo entonces estamos en la voluntad de Dios, llevando a cabo Su programa.

96 Oh, tan pronto como vuelva de California, si el Señor lo permite; lo que el Tabernáculo Branham necesita es un avivamiento. Necesitan un avivamiento y una llenura del Espíritu Santo. Yo… la gran necesidad del Tabernáculo; algunas de las personas más finas del mundo asisten aquí. Pero lo que necesitamos es el bautismo del Espíritu Santo. Lo siento así y se puede palpar eso. Y tan pronto como volvamos, si el Señor lo permite, vamos a tener un avivamiento con ese propósito: Que el ministerio de este Tabernáculo y otras personas que están buscando el Espíritu Santo puedan venir y recibirle a Él; bautistas y todos los demás. Cultos de oración aquí para recibir el Espíritu Santo. Hasta donde la iglesia pueda entrar a la voluntad de Dios y seguir avanzando con el programa de Dios mientras se desarrolla.
El Señor les bendiga. Creo que están listos en el bautisterio.
Manténganlos allí. Y yo iré adentro a orar por ellos…
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