OBRAS DEL MENSAJE


Dando Dios Testimonio De Sus Ofrendas
Hammond, Indiana, E.U.A.
52-0713E
1 ¡Oh, cómo me siento ahora! Nuestro Padre Celestial, te amo con todo mi corazón. Tú Espíritu se está moviendo a través del edificio. Mi alma parece estar siendo arrebatada. Oh, Jehová, Tú que vienes y estas parado aquí ahora, en la forma de esa Columna de Fuego. Puesto que el mundo no puede decir que no es así, ellos lo ven. Allí está, probado científicamente. La iglesia lo cree. Dios, Tú hablas cada noche, y vindicas que es la verdad.
Verdaderamente, no somos mucho en este mundo, somos menospreciados, pero Dios, creemos que somos aceptados en Jesucristo, y Él en respuesta, nos ha dado el Espíritu Santo. Nosotros le amamos a Él, esa gran, Tercera Persona de la Trinidad, Quien arde en nuestros corazones. Y le amamos a Él. Oh Espíritu Santo, te doy las gracias por Tu guianza Divina, y cómo Tú me guiaste aquí a Hammond. Y Dios, en esa gran cuestión de anoche, Dios bendiga a esa joven. Permite que ella, allá lejos, Señor, que gane alma tras alma de esos perdidos allá lejos. Concédelo, Señor.
Desciende esta noche, Señor, y que esta noche sea mucho más abundantemente. Yo he hablado solo unas cuantas cosas, de eso que es la verdad. Tú has vindicado para estar seguro de que es correcto. Y Dios, esta puede ser mi última visita a Hammond, antes que los juicios de Dios ocurran. Pero si es así, he pronunciado todo como sé hacerlo. Tú has hablado de la misma manera, que yo he dicho la verdad. Dios, te lo encomiendo a Ti, de aquí en adelante. Prosigo, en esta reunión ahora, el resto de esta semana, para hacer todo lo que sé hacer, para servirte y para hablar, como Tú lo habrías hecho.
Bendice a cada uno. Que no haya entre nosotros enfermo cuando llegue la noche del domingo, una semana a partir de ahora. Concédelo, Señor. En el Nombre de Tu Hijo Jesús, lo pido. Amén.
Muy bien. Hermano Bosworth, si pudiera venir a tomar la plataforma. Dios le bendiga.
[Espacio en blanco en la cinta]. Gracias, Hermano Baxter. Buenas tardes a esta audiencia, esta noche. Yo también llegué un poco tarde. El hermano Baxter estaba jugando conmigo sobre un hombre borracho. No tuvimos que venirnos por la calle, esta mañana, hay uno allá en el camino, no nos dejaba [Palabras no claras] entrar. Él nos iba a azotar, porque queríamos entrar. Así que, los tienen en los terrenos [Palabras no claras].
2 El Hermano Baxter me estaba diciendo que Uds. levantaron una ofrenda de amor para mí en esta tarde, o de… esta noche. No soy digno de eso, pero les doy las gracias, desde lo profundo de mi corazón. Y les prometo, con la gracia de Dios, yo voy a… Llevo siete meses ahora, como les dije esta tarde, sin servicios. Y si hay… Billy Paul, tiene una familia, y mis gastos son muy pesados.
3 Y por tanto, yo lo aprecio, pero eso… con todo mi corazón, yo pondré cada centavo de eso, a lo mejor de mi conocimiento, para la gloria de Dios. Y luego a cambio, ruego que Dios les dé cien veces más, por todo lo que han hecho de esa manera. Dios les reembolsará, estoy seguro.
4 Y tan pronto pague mis deudas, cada centavo que podamos tener, se irá directamente a un pequeño fondo, y haremos… tan pronto logremos hacer eso, directamente a Sudáfrica, y a la India, y tan lejos como ellos nos permitan alcanzar. Tan pronto como podamos obtener lo suficiente para hacerlo, para tratar de traer el mensaje del Evangelio al África. Nosotros amamos África, porque las últimas seis semanas de reunión que tuvimos en África, produjeron cien mil conversiones. En un día, treinta mil personas aceptaron a Jesucristo, como Salvador personal, en un día. ¿No están felices por eso?
Recuerden, eso es treinta mil, sería… eso sería diez veces más grande que Pentecostés. Piénselo. ¿No es eso correcto? Hay dos mil Pentecostales [Palabras no claras]. Eso es diez veces más grande que Pentecostés. Donde treinta mil aceptaron a Cristo en un día, una semana. Ahora, eso es extraordinario, ¿no es así? Nunca se repitió, nunca se ha hecho en la historia del mundo.
Y ahora, los pequeños centavos y monedas de cinco centavos que recolectamos, entonces sabemos a dónde van. Yo mismo lo vigilo, para asegurarme que eso vaya absolutamente solo a la causa del Evangelio, porque yo soy responsable ante la gente. Y trato de hacer todo lo que puedo para ayudar a la gente. Esa es mi misión aquí en la tierra, es tratar de ayudar a cada uno.
5 Desearía que hubiera alguna forma esta noche… Yo podría comenzar aquí abajo, con estas dos mujeres que están allí postradas en cama. Hay un hombre, sentado aquí, en un carrito que se empuja, con una Biblia, una dama sentada aquí, en una silla de ruedas. Y veo una muleta, colocada allí, la dama con la extremidad seca. Dos muchachos sentados allá, en esos… [Palabras no claras] que empujan. Oh, desearía solo poder ir allá, y decir: “Ahora mira, Dios me llamó, que yo tengo un don de sanidad, que solo puedo poner manos sobre usted, y hacer que el lisiado camine, o hacer que el ciego vea, o que el sordo oiga”. Desearía poder hacer eso. Pero Él no da eso esta noche. Eso yace en el Calvario, eso es a través de Jesucristo, no en mí.
Si fuera yo, yo… haría… haría…. me imagino que lo haría… yo iría a todas partes que pudiera ir. Yo amo a la gente. Hubo un tiempo cuando yo no tenía amigos… El próximo domingo en la noche, en la tarde, si es la voluntad del Señor, quiero contar la historia de mi vida, y Uds. verán que de niño yo no tenía amigos.
6 Como joven, yo no bebía, no iba a los espectáculos, y por el estilo. Yo era en realidad un patito feo. La gente pensaba que yo era… a todos ellos les gustaba fumar, y bailar, y comportarse de esa manera, así que bueno. ¿Y qué era yo para ellos? ¿Ven?
Y cuando me convertí, y me hice miembro de la iglesia, entonces ellos me dijeron que yo era un fanático, solo un viejo [Palabras no claras]. Solo, como les dije esta tarde, en este momento, durante los últimos años, he conocido gente que ama a Dios, que cree en Dios, de la misma manera que yo creo. Cree que Él es Dios, aún el mismo Dios que era ayer, y lo será por siempre.
7 Y luego al encontrarme con Él con ese grupo que le ama a Él, y eso es como… simplemente como el guante en la mano. Sencillamente es algo, que yo amo a la gente con todo mi corazón. Luego oro: “Dios, ¿qué puedo hacer?”. Diariamente, cuando todos Uds. están afuera trabajando, yo estoy en alguna parte orando por Uds., pidiéndole a Dios que me permita tener más de Su gracia, o por favor, me dé más fuerza y poder, para ayudar de alguna manera que yo pueda ayudarles a Uds. Quizá no lo comprendan totalmente ahora, pero en aquel Día, cuando se repartan todas las coronas, y yo esté viendo las coronas siendo colocadas en cada una de sus cabezas. Y yo estaré parado atrás, en el fondo, llorando, y sollozando de gozo, de saber que Uds. lo lograron. Luego yo… Yo espero que mi Señor se dé la vuelta y les diga: “Él oró por ustedes. Él hizo todo lo que pudo”. ¿Ven? Eso… eso vale tanto para mí.
Eso puede sonar sospechoso. Pueden decir: “Hermano Branham, Ud. está ido”. Pero yo creo que esas cosas llegarán a suceder. Que nos encontraremos con Él. Él será Jesús, el mismo Jesús, comiendo, bebiendo, igual como Él era cuando estuvo aquí en la tierra. Y yo creo que nosotros seremos tal como somos ahora, solo que inmortal: “Cuando esto corruptible se vista de incorrupción”.
8 Ahora, y yo les agradezco desde lo profundo de mi alma, por su ofrenda. Y haré todo lo que pueda para glorificar a Dios. Estoy haciendo todo lo posible ahora para regresar a… Estoy seguro que por… Les conté la visión esta tarde, y habrá una reunión que voy a celebrar en alguna parte, y creo que es en la India, cerca de Bombay, donde habrá trescientas mil personas, y no sé cuántos convertidos habrá en esa reunión. Probablemente alcancen los ciento cincuenta mil, o doscientas mil personas, convertidas. Y los pequeños fragmentos que queden esta tarde y noche, irán para ese propósito. Y en aquel día, Dios les recompense, a cada uno por [Palabras no claras] es mi oración.
9 Ahora, esta noche, hace calor en este edificio, casi las nueve en punto. Y no voy a tomar… Tengo una Escritura colocada aquí, que pensé que iba a hablar, pero el Espíritu Santo parece decirme ahora: “No hagas eso, pero solo comienza la línea de oración”. Así que puedo comenzar a orar por los enfermos.
Ahora, anoche fue la noche, la noche de la reunión, en la que Dios me envió a Hammond, para reunirme, todos Uds. estaban aquí. Probablemente Uds. lo entienden. Ahora, desde entonces, el Espíritu ha [Palabras no claras] Todo eso es diferente. Y en este momento, es complemente diferente. Esta semana entrante, creo que será… excederá a la semana que pasó, mucho más, ¿ven? Yo lo creo.
Ahora, vamos a orar, y pidamos a Dios que nos ayude. Y Dios lo va a hacer, estoy seguro, si se lo pedimos a Él, y creemos. Ahora los que están afuera, y eso es… Ahora, a partir de este momento, hasta el próximo domingo en la tarde, probablemente se hablará muy poco.
10 Incluso conocí a alguien en el restaurante, esta tarde, y mientras estaba sentado allí, hace un rato, el Ángel del Señor estaba tan cerca en ese restaurante. Estaba un hombre sentado allí, justo enfrente de mí. Él no me conocía, pero yo sabía de qué estaba sufriendo. Y allí, miré a esta mujer, allí estaba una mujer sentada, una visión se movió justo sobre ella. Un joven ministro, amigo mío, se acercó a mí y le dije, yo dije: “Hermano Thoms, el Ángel del Señor está muy cerca en este momento”. ¿Lo ven?
Y solo… Después, al venir para acá, traje a la esposa, fui y conduje alrededor, solo seguí dando vueltas. Fui al lugar y esperé hasta hace un momento, por un… para entrar a la reunión, preparándome para el servicio. Pienso sobre [Palabras no claras] o ya no hacer nada, es solo una palabra o dos aquí, que podría sacarlo de mí. Estoy queriendo ver a Dios magnificar a Su hijo, Jesucristo, esta noche.
11 Y yo solo… Tengo que leer esta Escritura, porque quiero leer una Escritura todas las noches, porque espero que Uds., en su hogar, lean al menos un capítulo de la Biblia todos los días, y oren. ¿Ven? Siempre hagan eso. Ese es el hogar Cristiano chapado a la antigua, y Dios sabe que necesitamos más de eso, más de lo que necesitamos bombas atómicas, en Estados Unidos. Eso sería lo mejor que podríamos tener, era una fortaleza del amor de Dios y poder alrededor de nosotros. Derrotaría a todos los poderes atómicos, ¿no lo creen Uds. así? Estar orando.
Muy bien. En Hebreos, el capítulo 11, y comenzando con el versículo 4, deseo leer esto ahora solo para una lección de la Escritura.
Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.
Dando Dios testimonio de sus ofrendas.
12 ¿Cuántos desconocidos están aquí por primera vez? Veamos sus manos, esta es su primera vez. Oh, muchos cientos. Ahora, el Hermano Baxter me dijo que esta noche… Usualmente el Hermano Bosworth, o el Hermano Baxter, uno de ellos, explican todo sobre la obra del Espíritu Santo en nuestras reuniones. Y yo no… Yo entraría directamente a la plataforma para comenzar la reunión.
Pero ellos tenían… Yo les dije, solo la semana pasada, dije: “Yo no sé por qué estoy en Hammond”. Pero lo entiendo ahora, así que entonces… Ahora, ellos se encargarán. Yo mismo estaba hablando. Quizá al estar hablando, yo podría encontrar algo o ver en dónde estaba. Hasta que encontré lo que era, y Dios ha sido glorificado. Y ahora, a partir de ahora, los administradores se encargarán de hablar. Yo solo oraré por los enfermos. Y cada noche, tal vez leer la Escritura, y solo comenzar a orar por los enfermos.
13 Ahora, querido amigo Cristiano, yo no soy un sanador Divino, ningún otro hombre lo es, ningún doctor lo es. Y solamente hay una sanidad, esa viene de Dios. ¿Creen Uds. eso?
Ahora, por ejemplo, si quisiéramos hablar de esto, ahora, todas las enfermedades… ¿Me pueden escuchar mejor de este micrófono aquí? Todas las enfermedades vienen de… son provocadas directa o indirectamente por el pecado. Ahora, tal vez no pecado en su vida, pero pecado en la vida de sus padres, heredado. ¿Cree que eso puede ser posible? Dios así lo dijo: “Yo visitaré la maldad sobre los hijos, y los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación”. ¿Es eso correcto? Entonces, eso viene… Antes que tuviéramos alguna enfermedad, antes que tuviéramos algún pecado, no teníamos enfermedades. Ahora mire que tan fácil pudiera ser, solo una leccioncita de esto.
Tomemos, por ejemplo, una cierta enfermedad. Tomemos un tumor, o un cáncer. Usualmente un tumor se torna maligno y se convierte en cáncer. Ahora observen solo un minuto, y escuchen con atención ahora, a ustedes que quieren oración y ser sanados.
14 Ahora, un cáncer, ahora eso es… en primer lugar es un nombre médico, proviene de la palabra cangrejo, con… “muchas piernas”. Hay muchas formas de cáncer. Está el cáncer rojo, y el cáncer sarcoma, y el… y los tipos diferentes de cáncer. El cáncer rugoso, cánceres rugosos generalmente en el pecho de una mujer. Solo se acumulan como, oh, como panqueques uno encima del otro. El cáncer de sarcomas es el peor, supongo, de todo eso.
Pero ahora vamos a observar lo qué es. En primer lugar, es un crecimiento. Muy bien. Ahora, es un cuerpo pequeño. Bueno ahora, antes de llegar a ser un cuerpo, tiene que llegar a ser una célula, y después el desarrollo de células, antes de que pueda llegar a ser un cuerpo. Ahora solo vamos a tomar, por ejemplo, a Ud. aquí esta noche. Usted fue una vez, yo fui una vez, solo un germen pequeñito. Usted también lo fue. Y ahora, a través del santo matrimonio, pues, cuando fuimos introducidos en la incubadora humana, luego esa pequeña célula, pequeñita, en la que Ud. estaba, tan pequeña que el ojo humano no puede verla. Parecía como un pequeño… a través del cristal del microscopio como un pequeño hilo, o algo. Y después, en medio de ello, es como un nudo que comienza, cuando empieza a desarrollarse, se anuda. Esa es la columna vertebral.
Y allí adentro, esa única célula pequeñita de donde Ud. vino, comienza a multiplicarse a sí misma, y comienza a desarrollarse partiendo desde una célula pequeñita, célula sobre célula, y cada simiente según su género. El pájaro producirá un pájaro, un perro, a un perro, un humano, a un humano, cada simiente según su género. Ahora…
15 Y esas enfermedades, de la misma manera: el sarcoma según su género, el cáncer rojo, los diferentes tipos de lo que sea que son los crecimientos. Ahora… pero noten. Luego Ud. finalmente llega a la edad… usted comienza como parecido a un limón, y después de un rato, hasta el tamaño normal del bebé cuando nace a los nueve meses, nació en el mundo, y ha desarrollado células. Y después finalmente, esa célula pequeña lo ha traído al lugar donde Ud. está ahora. Ud. sabe que eso es verdad, ¿no es así? Eso es verdad.
16 Bueno, ahora, vamos a tomarlo a usted, y diagnosticarlo, solo un minuto, y luego puede ver lo que es este otro hombre. Ahora vamos a traerlo, una célula tras la otra, una célula tras la otra, y Ud. finalmente llega a ese pequeño germen otra vez. Bueno ahora, ese pequeño germen, ¿qué es un germen? Eso es lo siguiente. Lo trajimos hasta allí. Ahora si yo tengo que descomponer ese germen, me daría cuenta que ese germen es una célula muy pequeñita, la peq… la célula más pequeña que existe. Se puede ver, porque es una parte natural, pero esa es la última cosa que esa luz en un cristal podrá reflejar, esa pequeñita, pequeña célula de un germen.
Bueno entonces, ese germen está vivo. Y si tenemos que ir más allá de la última célula, entonces Ud. tiene luz. Eso entra a la esfera espiritual. Bueno ahora un cáncer… conforme Ud. crece en el vientre de su madre, un cáncer crece en su cuerpo.
17 Por ejemplo, allí está mi mano. Allí no hay cáncer. Tal vez un día podría haber. Bueno, ¿qué causa el cáncer? Bueno, lo primero, quizá un moretón causaría un cáncer. Esas pequeñas células, cuando se lastiman, se descarrían. Esa es una gran palabra para que la diga un Bautista, ¿no es así? Pero eso es lo que sucede. Eso es… —eso es como Ud. se desc…— ella se descarrían. Y de esa manera es en la Iglesia. Ud. mete a ese descarriado a la iglesia, él va a —lastimará a todo el cuerpo, si Uds. no vigilan. Ahora… pero esa célula se descarría, y está lastimada.
18 Ahora Satanás… ahora de alguna forma, no hay una célula de cáncer allí ahora. Pero un cáncer podría entrar por alguna causa. Entonces es como… quizás esté en el interior, en las glándulas femeninas, en el estómago, en los pulmones, o donde sea que esté. Pero empieza primero con una pequeña célula. Luego si va a ser una célula, después de la célula, tiene que venir a una luz. Ahora si ese cáncer está en el interior de Ud., un tumor, catarata, lo que pudiera ser, un crecimiento. Es una vida pequeñita, por fuera de su vida, desarrollando células. Y aquí está, tal vez el tumor, o el cáncer está así de grande ahora. ¿Qué está haciendo? Está creciendo, desarrollando células. Está vivo. ¿Creen Uds. eso? ¿Ahora qué es? Detrás de allí, por debajo de eso, Ud. tiene que averiguar que eso proviene de un germen de cáncer, lo cual es una vida de cáncer, lo cual es un diablo. Ahora, me gustaría ver a alguien sacar eso de la Palabra de Dios, y decir que no es verdad.
19 Cada… Mire. La Biblia dice: “Cuando el espíritu mudo y sordo salió del hombre”. Ahora, por ejemplo, el hombre, esta noche, estaba sordomudo, como estaba la dama que estuvo hablando aquí, aquí en la plataforma, y en otros lugares. Ahora, él viene: “Um, um, um”, ¿ven? Sordomudo. Ahora el doctor le tomará una radiografía a ella. Ahora, tal vez a lo mejor, pudiera ser un hueso que ha sido empujado o algo, que se topó con ese nervio, que va a las cuerdas vocales de ella, o a su oído, que se haya cruzado, y que haya cortado la energía de eso, como una tierra en ese cable.
Ahora, el doctor mira esa radiografía, dice: “Sí. Aquí está. Una operación puede hacer eso. Vamos a tomar, entraremos allí, y moveremos ese hueso hacia atrás, y lo empujaremos hacia atrás”. Eso permitirá que la luz se energice, y cuando lo hace, ella puede escuchar, puede hablar, ¿ven? Si ha causado algún accidente o algo así, pero ¿y si él no puede ver nada? Él dice: “Bueno, ella simplemente es sordomuda”.
20 Bueno entonces, lo que quiero preguntarle a ella es, ¿qué la hizo sordomuda? ¿Qué causó que ella fuera sordomuda? Bueno, el doctor dice que solo se cortó la energía del nervio que, en el tímpano. Bueno, eso sería como una liga transparente alrededor de mi mano aquí, que, alrededor de mi mano, Uds. no la podrían ver. Y luego, mientras mi mano se pone rígida, se oscurece, se lastima y el médico viene, y una gran herida estalla en este dedo. Y él lo envolverá y dirá: “Bueno, Reverendo Branham, le hice una radiografía de su brazo, pero los nervios están muertos de aquí para enfrente”.
“Bueno, ¿qué los hizo morir, doctor?”.
“No lo sé. No veo una razón allí, no lo entiendo”.
21 De esa manera es con el oído. Nunca murió por todo el cuerpo. ¿Por qué murió en el oído? ¿Por qué murió justo en esa cuerda vocal? ¿Qué la hizo morir? No hay… Ud. no puede explicarlo, va más allá de… ¿Ven? Yo no puedo decirles, porque el doctor solo puede trabajar con los cinco sentidos, lo que él puede ver, o sentir. Esa es la única forma en que nuestras profesiones médicas y… ellos trabajan en los sentidos, en cualquier cosa que pueden ver o sentir. Fuera de eso, no pueden verlo, sentirlo, ellos no saben en qué trabajar.
Ahora. Luego si hay una verdad, aquí está la persona sordomuda. Y no hay nada colocado contra eso, o que detenga eso, o…. ¿Entonces cuál es la causa? Ahora, aquí esto es, amigos, a la luz de la Palabra de Dios. Hay una fuerza que no se ve, el diablo, el cual sale, y él mismo… los rayos-X no lo muestra, pero corta la energía. Es un ser sobrenatural, que está allí, que corta la energía de ese tímpano.
22 Ahora, a la manera de sanidad Divina, la oración de fe mueve esta fuerza invisible, y si la naturaleza continúa en su camino correcto, entonces ese tímpano se energiza de nuevo, y el paciente puede oír. Y Jesús dijo que era un espíritu sordo y mudo. ¿Creen Ud. que Él estaba en lo cierto? ¿Creen que Él sabía de lo que estaba hablando? Claro que lo sabía.
Ahora un cáncer… Una catarata es el… en el ojo. Y un cáncer, es un carroñero, y come las cosas muertas, al igual que el carroñero de la tierra. Todas las cosas terrenales tipifican lo celestial, exactamente. Y un cáncer es un carroñero, y entonces, él come las impurezas, come las cosas muertas. Y él mata mientras come, chupando la sangre. Ahora él entra en su vida… ahora, miren. Aquí está la persona con ese germen de vida que fue ordenado por Dios, ese germen de vida, eso que era solo células. De esa vida pequeña brotó la vida de usted. Y luego, en usted, es un bulto, más o menos así de grande, otro grupo de células, una vida completamente diferente, viviendo en usted, chupando la sangre de su cuerpo. Él es un asesino.
23 Ahora, ¿quién le da eso a usted? Ud. no pudiera decir que un Padre Celestial y amoroso puso eso en usted. Entonces es el diablo. Y la Palabra de Dios declara que es el diablo.
Ahora, ¿qué hace la sanidad Divina? La sanidad Divina, algunas veces en un milagro, ciertamente… Yo tengo declaraciones de periódicos que puedo proveer a cualquier escéptico que quisiera verlo. Vayan allí atrás, y tomen uno de mis libros, y llamen al Sun Times, y averigüen si es correcto o no. Cuando los reporteros estaban parados allí mismo en la plataforma, y vieron un cáncer en el rostro de una persona, y mientras yo estaba orando, y reprendí el cáncer, y le pedí al Señor Jesús que lo sanara, el cáncer se tornó, se miraba muy rojo, y sangriento. Que… allí está el reporte, vayan a preguntar. Miren, escríbanles, hablen con ellos al respecto. Y se tornó negro, se secó, y se desprendió, y rodó hasta mis pies, al estar parado allí. Y el periódico se paró allí, y lo escribió, y tomó el… dijo: “¿Se puede quedar quieto solo un minuto?”. Y tomó su fotografía, de esa manera, y las noticias lo propagaron por todo el país.
24 Ahora, ¿ven? Ahora cosas como esa, eso es un milagro. Ahora, en un caso de sanidad, aquí está un cáncer, un crecimiento maligno, ahora está allí adentro. Nosotros oramos por usted, hacemos todo lo que podemos: otros oran por usted. Ahora, normalmente, en el caso, cuando esto sucede… Ahora, ¿qué acontece? No tanto como un cáncer que crece. El doctor, puede cortarlo, eso está bien. Si él lo puede cortar, y sacarle las raíces, bien, está bien. Es su deber hacer eso. Para eso fue entrenado. Para eso son nuestras escuelas, para doctores, para eso son nuestros hospitales. Para eso Dios nos dio el árbol del conocimiento, para hacer algo que ayude a alguien.
25 Si brazo está fracturado, es su deber ir con el doctor, y permitirle que coloque ese brazo, luego pídale a Dios que lo sane. Eso es correcto. Pero ahora espere. ¿Qué si ese cáncer, él no lo puede cortar? ¿Qué si las raíces se esparcieron de esta manera? Entonces solo queda una cosa, ese es Dios, el Todopoderoso… ellos aún no tienen medicina que pudiera envenenar ese germen. Dios les ayude a encontrar algo, es mi oración.
Pero ahora, en el caso de sanidad Divina, ¿qué sucede? La vida, no el cáncer, el cuerpo, la vida de ese cáncer, lo cual estaba dentro de ese germen, la vida que comenzó desarrollándose en primer lugar, es reprendido, y es sacado por Jesucristo, y desaparece de usted. El cuerpo todavía… Digamos por ejemplo, como esta dama que está sentada aquí, ¿qué si ella fuera un cáncer en la tierra, y yo quisiera deshacerme de ella a la manera de sanidad Divina? Yo simplemente sacaría su vida de ella, su cuerpo se caería. Bueno, su cuerpo todavía está aquí, de la misma manera como está ahora. ¿Lo ven? Pero, ¿qué le sucedió a la dama? Ella está muerta. Muy bien. Solo dele tiempo suficiente.
26 Ahora lo primero que le sucede a un paciente, usualmente ellos se sienten bien, inmediatamente. Empiezan a sentirse bien. “Gracias al Señor. Bueno, Hermano Branham, durante mucho tiempo no podía comer. Ahora puedo comer cualquier cosa”.
Yo tendría cuidado, solo un momento. Ahora, en una clase de procedimiento ordinario, y muchos saben esto, se pondrán así por unas setenta y dos horas, porque cualquiera aquí… ¿Cuántos cazadores están aquí? Veamos sus manos, que han cazado caza salvaje, veamos sus manos. Muy bien.
¿Alguna vez han matado un venado hoy, y le dicen a los muchachos cuánto pesó? Tengan cuidado cuando lo pongan en la báscula en la mañana, no va a pesar tanto así. ¿Es eso cierto? Si hay un carnicero aquí, si hay un director de funeraria, le dirá la misma cosa.
27 Nuestro cuerpo humano… Ellos le quitarán el ojo artificial, o los dientes falsos, porque el cuerpo se encogerá en las primeras setenta y dos horas, empezará a encogerse —encogiéndose. Y luego cuando está allí un cierto tiempo, entonces empieza a hincharse de nuevo, se está deteriorando, hinchando. Y como el animal que yace en el camino, que matan. Déjelo allí tendido al sol, aproximadamente setenta y dos horas, pues él está más pesado de lo que estaba en el principio. Él pesa más. Un cuerpo humano pesa más, y después que empieza deteriorándose, se hincha. Cualquier animal lo hace, cualquier cuerpo, cualquier carne humana, u otra carne, empieza a deteriorarse, y se hincha.
28 Ahora nueve veces de diez, si el paciente no ha sido instruido en qué hacer, allí mismo sale perdiendo, ¿ven? Ellos dicen: “Bueno, me siento tan bien. Simplemente me siento tan maravilloso”.
Y luego aproximadamente… después como en unas setenta y dos horas, se ponen con un episodio de enfermedad. Ellos empiezan a ponerse enfermos. Ellos dicen: “Oh, he perdido mi sanidad. Oh, yo pensé que el Hermano Branham me dijo: En el Nombre del Señor”.
Esa es la mejor señal en el mundo que Ud. está sanado, ¿ven? La cosa está muerta, se está hinchando. ¿Qué pasaría si un trozo de carne tan grande como mi mano, estuviera dentro de usted, como fue, esto está tan claro, donde lo estuviera pudriendo? El flujo cardíaco tiene que llevarse las impurezas y cualquier herida infecciosa, a Ud. le da fiebre. Usted sabe eso. Entonces tiene… su sangre y su corriente tienen que purificar su cuerpo, para eso es. Dios lo puso allí con ese propósito. Y luego la gente dice: “He perdido mi sanidad”.
Pues, hermano o hermana, ahí es cuando tiene su sanidad. Pero usted continúa, solo [Palabras poco claras] y para… “Bueno, ahora, Ud. no me trató bien”. Algo como eso.
29 La fe que aparta la incredulidad, lo resucitará de nuevo. Cuando Ud. se para por Jesucristo, quédese allí, y muera por eso. Lo que Dios dice es la verdad, y no tema lo que… Satanás no tiene nada que ver al respecto. No discuta con él, no alterque con él, solo ignórelo, y aléjese. Si Ud. discute con él, el seguirá discutiendo con usted día y noche. ¿Ven? “Bueno”, él dirá: “Tú sabes que no estás sanado”.
Usted dirá: “Bueno, ahora, mira, Satanás, quiero decirte algo”. No lo diga. Solo diga: “Aléjate, yo no quiero escuchar nada al respecto”.
Y siga caminando, y diga: “Gracias, Señor”. Siga adelante. ¿Ve? No le preste atención a nada de eso.
30 Ahora yo… ahora su doctor, él le puede decir algo sobre su cuerpo, su anatomía, pero yo estoy aquí, yo… mi trabajo está en la esfera de los espíritus. Es allí donde yo vivo, gran parte de mi vida, es en otra dimensión, el mundo no sabe nada al respecto. Y yo digo eso en el Nombre del Señor. Ellos no lo entienden. No hay necesidad de tratar de explicarlo, no hay manera de explicarlo.
Yo no puedo sanar a nadie, nunca he sanado una persona, jamás sanaré a una persona, y nunca nadie más lo ha hecho. Porque Dios dijo: “Yo soy el Señor que sana todas tus enfermedades”.
Luego todos los casos de hospital, eso es sanidad Divina. Cualquier sanidad que venga de cualquier manera, tiene que venir de Dios, o Dios dijo algo que estaba errado. Es Dios. Eso depende de su fe. Ahora, noten detenidamente ahora.
31 La única cosa que yo puedo hacer para ayudarles, es por un don Divino que me fue ministrado, siendo un bebé, cuando ni tenía unos minutos de nacido. Mi madre va a llegar, creo, esta próxima semana. Desearía que ella viniera a la plataforma y testifique. Que ella les diga lo que sucedió esa mañana. Tengo una anciana madre irlandesa encantadora, y yo… No tuve nada que ver con Eso, Dios lo envió. No a mí, para trabajar aquí con eso, para ustedes. Son ustedes. Y Él lo ha vindicado por todas partes. La única cosa que yo puedo hacer, ahora para que Uds. no reciban una superstición, la única cosa que podría hacer es decir lo que yo veo.
32 Por ejemplo, si yo estuviera parado en Philadelphia, en este momento, y estuviera parado allá en la calle, yo diría… Yo sé que estoy consciente, estoy parado en la calle, pero yo pudiera decir: “Veo un auditorio. Hay gente congregada, es una noche caliente, ellos se están abanicando. Hay un hombre parado delante de mí usando una camisa azul. Él tiene un… él está sentado en alguna clase de silla pequeña, en… pareciera, donde lo mueven alrededor. Él tiene una Biblia en…”. Eso es todo. Luego me pudiera dejar. Yo diría: “Bueno”, tan natural como estoy parado aquí, diría: “Veo un auditorio en alguna parte”, ¿ven? “Veo esto, aquello…”. Solo lo que yo veo, eso es todo lo que puedo decir. Y eso fue dado por un don Divino, que fue dado por Dios Todopoderoso. Lo cual es, hablando conscientemente, o tratando de decirlo de la mejor manera que sé, Dios preordenó cosas que serían.
33 Miren aquí. ¿Cuántos de los que están aquí alguna vez soñaron un sueño? Veamos su mano. Bueno, la mayoría. Bueno, qué si yo digo: “Suéñeme un sueño ahora”. ¿Lo podría hacer? No, señor, es imposible. También me es imposible a mí ver una visión para esta mujer, o ese hombre. Solo cuando… quien sea que le haya dado a usted ese sueño, depende de ellos. No depende de usted. No importa qué tanto lo quiera, es lo que ellos dicen. ¿Es eso…? Ya sea que Dios se lo dé a usted o no. ¿Es eso correcto? De esa manera es aquí.
Bueno, hay gente aquí adentro, que me fijé en las manos hace un rato, que nunca han soñado sueños, ellos solo duermen profundamente, no sueñan nada. Ahora, voy a tratar, porque yo sé que hay personas aquí que saben cómo discutir conmigo. Yo sé que hay personas aquí que no lo entienden.
34 Esto es lo que es: aquí está la consciencia de un hombre, aquí mismo, la consciencia en la que viven ahora. La ciencia nos enseña que Ud. está soñando, está en su subconsciente. ¿Alguna vez vieron a una persona soñando? Ud. cree que ha soñado toda la noche. No es tan largo. [El hermano Branham chasquea los dedos.] Un momento, usted [palabras poco claras] un poco. Usted ha pasado soñando horas de sueños, eso piensa.
Pero solo un momento, un destello mientras está pasando. La persona que está soñando no está profundamente dormida. Pero Uds. gente aquí que no sueña sueños, su subconsciente será llevado a un lugar donde no lo alcanzará mientras duerme. No pueden evitar eso, no pueden evitarlo. Uds. nacieron de esa manera. Algo que tiene la autoridad sobre ustedes, y los hizo, los hizo de esa manera, no pueden evitarlo. Y ustedes, los que sueñan sueños, no pueden evitar eso. No fue porque… Uds. no tienen control sobre eso, es su subconsciente.
35 Ahora, les quiero preguntar algo. Ahora, escuchen atentamente. Ahora, cuando Uds. están dormidos, muchas veces en este consciente aquí, cuando esta consciencia no está activa, usted se salió de esta consciencia para dormir, se despertó por acá en una tierra de sueños, como lo llamamos. Ahora, Ud. puede recordar cosas aquí, o soñar sobre cosas que hizo cuando estaba en esta consciencia. ¿Es eso correcto? Y luego cuando Ud. despertó de allí, y aquí arriba, en la primera consciencia, entonces recuerda cosas que soñó, ¿es eso correcto? Cosas que soñó hace años. Pero esas personas que no sueñan, fueron hechas, y su subconsciente está aquí muy atrás, no sueñan en absoluto —hablando con parábolas, ahora.
36 Ahora, un vidente de visiones es… Dios mismo tiene que enviar eso. Ahora, su subconsciente no está ni acá atrás, ni aquí, tan alejado de él, está aquí mismo. Él no se queda dormido, él solo rompe de una consciencia a la otra. Y en… ahora en esta tierra de sueños, de la que hablamos, Dios algunas veces lidia con personas a través de sueños. ¿Creen Uds. eso? Él lo hizo con el Rey Nabucodonosor, con José, y José, el padre, el padre adoptivo de Jesús. Él lo prometió en los últimos días, que los ancianos soñarían sueños, los jóvenes ven visiones, ¿ven? Dios pone eso en orden.
Ahora, el ver visiones, yo no puedo evitarlo. Nadie impuso manos en mí y dijo: “Ahora tú tienes el don de ver visiones”. No fue que yo lo mereciera. Dios lo ordenó para que fuera así. Y luego, luego yo me di cuenta que eso era así, entonces vine para acá, en el Nombre del Señor, después que Él me había comisionado para hacer tal, para tratar de ayudarles a usted a que crean en Dios. ¿Lo ven? ¿Cuántos entienden ahora, de lo que estoy hablando? Muy bien.
37 Ahora, les quiero preguntar. Jesucristo no reclamó ser un sanador. ¿Es eso correcto? Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras, es el Padre que mora en Mí”. ¿Es eso correcto? Y ahora, quiero citar una Escritura, cuando Él pasó al lado del cojo, y paralítico, y ciego, en Betesda, allá en el estanque, San Juan 5. Ahora, escuchen esto detenidamente.
Los judíos cuestionaron a Jesús, y Él está hablando sobre el diabético, o lo que sea que sanó. Él dijo: “De cierto, de cierto os digo”. Escuchen, estoy citando a su Señor, a mi Señor. “De cierto, de cierto os digo”, eso es absolutamente, absolutamente: “De cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; eso también lo hace el Hijo igualmente. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que Él hace; y mayores obras que estas les mostrará a ustedes”, que la sanidad de este diabético en otras palabras: “De modo que vosotros os maravilléis”.
38 ¿Es eso correcto? Ahora, de acuerdo a las propias palabras de Jesús, las cuales yo creo que son la verdad. Nadie discute que San Juan 5 no está en… sino que está inspirado. Y de acuerdo a Sus Palabras, Él dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre Me muestra lo que Él hace. Entonces lo que el Padre Me muestra, eso hago”.
¿Es eso correcto? San Juan 5:19. Ahora, si “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Todavía un poco, y el mundo no Me verá más; pero vosotros Me veréis; porque Yo estaré en vosotros aún en vosotros”, entonces Jesucristo viene a Su iglesia, a Su pueblo, para manifestarse Él mismo a través de la gente, mientras que Él, Él mismo, está sentado a la diestra del Padre, mandando de regreso el Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Trinidad, para vivir en seres humanos, para obrar a través de ellos, para mostrar las mismas obras que Él hizo en el principio. Haciéndose “el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.
39 ¿Es eso correcto? “Vosotros Me veréis”. ¿Quién? Los creyentes. “Vosotros Me veréis, Yo estaré con vosotros”. Yo estaré entre vosotros. Alguien allí estará haciendo esto. ¿Ven? “Yo estaré con vosotros aún hasta el fin del mundo”.
¿Es esa la verdad? Bueno, entonces, si estuviéramos buscando a Jesús esta noche, buscaríamos a un… el Dueño de la Vida quien dice: “Yo no puedo hacer nada por Mí mismo, sino lo que el Padre me muestra, porque lo que el Padre me muestra, eso hago”.
¿Es eso correcto? Ahora, si yo vengo a ustedes testificando en el Nombre del Señor, que: “Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”, y Su Presencia está aquí, que Él está aquí para hacer estas cosas, si no llegan a suceder, entonces Uds. digan que yo les he dicho algo errado. Pero si llega a suceder, entonces ustedes están obligados con Dios a creer a Su Hijo, Jesucristo, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
¿Es eso verdad? Oremos.
40 Padre, yo sé que soy un hombre mortal, y uno de estos días tengo que subir a Tu Hogar. Debo llegar allá temblando, sabiendo esto, que por fe yo creo que Tú me dejarás entrar. Yo lo he intentado, aunque indigno. No soy digno aún de vivir, menos de predicar la Palabra de Dios. Pero Señor Jesús, aquí están mortales, unos cuantos miles de ellos sentados aquí esta noche, están interesados. Se están abanicando con abanicos, está caluroso. Ellos no están sentados aquí para ser vistos, ellos te aman.
Y yo vengo aquí a Hammond, porque Tú me dijiste que viniera para acá, y estoy haciendo todo lo que puedo para magnificar a Tu amado Hijo, Jesús. A medida que Tú das testimonio de mí, Señor, que yo no tomó crédito para mí, o poderes propios, o nada dentro de mí, solo el Espíritu Santo de Dios. Y Padre, he tratado de aclarárselo a la gente, durante estas noches, y en las noches siguientes, yo vendré, y luego empezaremos orando por los enfermos, si es Tu voluntad.
41 Al dejarlo claro esta noche, antes esta audiencia aquí, que no hay nada en Tu siervo que pueda sanar, solo la fe en Tu Hijo, Jesucristo. Porque cualquier hombre que reclama otra cosa es un ladrón y salteador. Y yo… ciertamente no quisiera ser llamado un ladrón y salteador en aquel día. Yo quiero venir y colocar mis trofeos a Tu pies, y decir: “Señor Jesús, hice lo mejor que yo sabía hacer, por la guianza de Tu Espíritu”.
Y ahora Señor, aquí estamos otra vez esta noche, como diez o doce noches en esta reunión, la audiencia y las multitudes son pequeñas. El clima está caluroso. Pero Tú has estado aquí cada noche, y te has manifestado Tú mismo, al punto que, si yo tuviera que irme mañana de Hammond, y si Tú me llamaras, entonces esta audiencia tendrá que saber que Tú has dado testimonio. El mundo alrededor, en donde hemos estado tendrá que saber, donde se miles se han juntado. Y el mundo científico, se inclinará con sus lentes y luces de rayos ultra, y por el estilo, dice: “Es la verdad”.
42 Entonces Padre, ¿qué se interpone en el camino de la gente que está evitando que crea? Dios, dales fe esta noche. Pon una doble porción en este edificio. Mucha gente esta noche, puede decir: “Bueno, esta es una noche cuando realmente voy a abrir mi corazón. Esta es una noche cuando yo voy a creer. Y si este hombrecito, frágil, en la plataforma nos ha dicho la verdad, entonces Jesucristo, baja Tú y háblame. Y luego permite que él me vea, y luego yo lo sabré”.
Concédelo, Señor. Y luego en respuesta, que Tu Espíritu Santo venga sobre Tu siervo, y que pueda moverse en las audiencias, y en los balcones, y alrededor del edificio, donde sea que Tú mires el deseo, de fe. Y permite que Tu siervo vea la visión, que yo pueda hablarlo a la gente, revelándolo a ellos, igual como Tú lo hiciste con la mujer junto al pozo, o con Natanael, cuando él vino a Ti. Y en otras ocasiones, cuando las mulas estaban atadas, el pez con la moneda en su boca. Declara Tu gran amor esta noche, Señor. Ahora, yo espero humildemente, como Tu siervo, encomendándome a Ti, para Tu servicio.
Dios, concede que pueda haber una cobija solida de fe sobre este edificio esta noche, que cuando el servicio termine, que ellos se regocijen como aquellos que venían de Emaús. Dijo: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros?”.
43 Ellos habían caminado con Él durante todo el día, y no lo conocieron. Pero de la manera que Él hizo algo allí a la mesa, ellos lo reconocieron. Dios, Creador de los cielos y la tierra, y Autor de la Vida Eterna, el Dador de todo buen don, que Tú puedas hacer algo, inusual esta noche, para la gente, para que puedan ver, y creer. No que ellos tengan que ver. Dijo: “Mayor es la recompensa de los que no vieron y sin embargo creyeron”. Pero para que Tú puedas declarar, y cumplir Tu Palabra, que dice que Tú eres el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. “Y las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”.
44 Padre, yo reclamo ser Tu humilde siervo. Y ahora magnifica Tu Palabra a través de Tu humilde siervo, mientras espero con un espíritu quebrantado, y humilde pidiendo Tus bendiciones, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
¿Cuántos están aquí, en estos terrenos para creer esta noche? ¿Están con el corazón abierto, están dispuestos? Ahora, recuerden, en una audiencia de este tamaño, debo hacer esta declaración. Yo no sé, algunas veces epilépticos, y por el estilo, eso es lo único que se aleja de mí, aparentemente, es la epilepsia. Mientras se está orando por los enfermos, si Ud. es un crítico, yo no me quedaría en este edificio. Pero permítame hablar con usted, si mis palabras son verdad. Usted está sujeto, y abierto a cada espíritu inmundo que se irá de la gente. Si acaso no es esa enseñanza pura de la Biblia, entonces no la conozco.
45 ¿Y cuántas veces lo hemos visto en nuestras reuniones? Y ustedes deben… Ahora, cada uno de Uds., quédense solemnemente. Si surge alguna cosa, Satanás se levanta de cualquier manera, solo mantengan su paz, y oren. Solo quédense quietos. Dios se encargará de Uds., ¿ven? Solo estén orando por mí, diciendo: “Dios, estamos buscando Tu manifestación”. Solo quédense quietos, no se muevan, no corran, ¿ven? Solo quédense quietos.
Estamos en una reunión espiritual, en una reunión donde el Espíritu Santo está aquí, entre gente Cristiana. Pero recuerden, cuando los espíritus dejan a una persona, están absolutamente imposibilitados, hasta que se encarnan de nuevo. ¿Creen ustedes eso? Esa es la Escritura. “Permítenos ir a aquel hato de cerdos”, dijeron.
46 ¿Fue esta noche la “K”? “L”. ¿Cuántas, cien? ¿De dónde empezamos? Empezamos… Les diré, empecemos del número 1, L-número 1, esta noche. Fórmense los primeros veinte, treinta. Algo… veinte —tomemos a veinticinco de ellos, unos veinticinco serán suficiente yo creo, ¿Hermano Baxter? Como 25, los primeros 25. L, ¿Quién tiene L-25? Volteen su tarjeta, tiene un número en la parte de atrás. L-25, o L-1 al L-25. Que esos se levanten primero.
Ahora, ustedes que están sentados uno al lado del otro, aquí… cada noche, casi, veo a alguien punzando a alguien y diciéndole a los que están sordos, o algo como eso, que entren a la línea, o alguien que tiene dificultad para oír. Alguien busque alrededor. Permitan que los ujieres miren a esas personas que están tendidas en las camillas, o que alguien mire aquí las tarjetas del otro y vean si tienen… si tienen una tarjeta. Tal vez ni tienen tarjetas. Repartimos unas ya tarde, no habían repartido muchas.
Ahora, ¿cuántos de los que están aquí que en verdad necesitan oración, y quieren que Dios Todopoderoso, si viene Su Presencia, quieren que el Dios Todopoderoso los sane esta noche? Levanten su mano. ¡Oh, vaya! Está por todas partes. Solo miren.
47 Ahora, queridos amigos Cristianos, los recién llegados, que estos otros testifiquen de esto. En el servicio, esta gente aquí, solo unos cuantos de ellos llegan a la plataforma. Es solo para que en una parte el Espíritu de Dios pueda venir aquí para empezar. Si comienza sin eso, estaría muy bien. Pero ahora miren, en medio de esto, si Uds. oran, Dios se moverá por esos lugares de aquí y enviará Su Espíritu. ¿Y saben lo que sucede? Esa Luz, veo que se mueve, cuando yo estoy bajo la unción. Se mantiene sobre la persona y simplemente se abre, y muestra su condición, luego se va. Y así es como puedo llamar esas cosas. Y algunas veces las veo cuando yo solo los llamo. El Ángel del Señor está cerca de ese santo orando y quiere revelarles un por qué, algo por el estilo para darles fe. Algunas veces los veo sanados. Después cuando veo que se vuelve a mover, veo qué efecto tiene en ellos cuando uno les habla. Y si se vuelve a mover, entonces yo solo les digo exactamente lo que sucedió. Si no lo hace yo solo lo dejo pasar y digo: “El Señor le bendiga”. Yo no sé.
Pero cuando yo veo una visión de si ellos están sanados, entonces eso es diferente. Eso es completamente diferente, cuando veo que están sanados. Pero ahora si yo no sé, oro por ellos, digo: “El Señor le bendiga”, pido esa bendición, y Dios mismo se manifiesta.
¿Cuántos dicen… saben que eso es la verdad? Veamos sus manos, solo como un testigo ahora, para los nuevos. ¿Ven lo que quiero decir, Uds. que son nuevos?
48 Ahora, en mi opinión, tal vez yo simplemente lo estoy viendo mal, pero en mi opinión, eso es infalible. El Señor Jesucristo está aquí, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
Y si Uds. han visto las veces cuando eso ha sido atacado por los críticos y todo, y vean lo que les ha sucedido a ellos, y que conocen la historia de eso. El Hermano Baxter aquí es uno de los… ha estado conmigo ahora, durante cuatro o cinco años. En cada caso, en todas partes, cada vez que ha sido atacado. Dios Todopoderoso llega a la escena. ¿Es eso correcto, Hermano Baxter? ¿Es eso correcto, Hermano Bosworth? Si es así, levante sus manos para que la gente pueda ver, Hermano Baxter. Dios Todopoderoso llega a la escena, y observen lo que sucede.
49 Por tanto no teman; el temor es del diablo. Todo lo que Jesús diría: “No teman, no teman”, constantemente: “No teman, no teman”. ¿Es eso correcto? Siempre: “No teman”.
Ahora, Dios no quiere que Uds. teman, Él quiere que crean. Así que cada uno de Uds., crea de común acuerdo, unánimes, cada uno de ustedes.
¿Repartiste unas tarjetas, Pablo? Cuatro o cinco tarjetas repartidas. L… miren alrededor al sordomudo. Usted tiene… falta el número 4. Y el número… ¿qué otros números hay? Que alguien mire alrededor y vea si tienen mal el número. ¿Cuáles son tus números, Billy? Muy bien, del 1 al 25. Falta el número 4, y algunos otros a lo largo de la línea. Si Ud. tiene L-1 al 25, por favor entre en la línea ahora, o perderán su lugar. Miren alrededor y vean si hay alguien allí que tiene el… que sea sordomudo quizá, y no puede… [Alguien habla con el Hermano Branham] ¿Huh? Muy bien.
50 Ahora, vi a dos que se fueron. La damita… ¿cuál es su tarjeta, hermana, que está allí con la flor en su cabello? ¿Tiene una tarjeta, hermana, que viene en la línea? Oh, ¿está buscando a alguien más? Muy bien, hermana, está bien.
Ahora, asegúrense… si su vecino es sordomudo, él no puede escucharlo, y luego esta línea… entonces… la gente dice: “Bueno, yo tenía la tarjeta, pues se suponía que debía entrar como mañana en la noche”, ¿ven? Cuando ya su turno fue llamado. ¿Ven lo que quiero decir? Después escriben cartas a mi oficina diciendo: “Hermano Branham, yo tenía la tarjeta, y Ud. no hizo…”. ¿Ven? Tengo que mantener eso elevado, ¿ven? con justicia delante de Dios. Tengo que ser reverente y respetable en esas cosas y ver si es correcto.
51 Ahora, muy bien. ¿Están formados sus veinticinco? Todos los veinticinco están en la línea. Muy bien, eso está bien. Ahora, recuerde, si la unción del Espíritu Santo viene sobre mí, y hay más que esos, entonces llamaremos del 25, L-25 al 50, prepárense los siguientes.
No sé cuánto tiempo dejaron que me quede. Anoche me desplomé. ¿Lo ven? Pero no sé cuánto tiempo me dejarán quedarme, pero si hay algo todavía, estoy haciendo mi otra llamada ahora. De L-25 a L-50 para la siguiente línea.
La razón por la que tenemos… Dejaría que se pusieran de pie ahora, pero habrá demasiados parados al mismo tiempo. Así que ahora, inclinemos nuestros rostros con reverencia para una palabra de oración.
Ahora, Tú Señor, el Creador de los cielos y la tierra, ten misericordia de nosotros Tus hijos creyentes. Nosotros creemos que el día está cerca cuando nuestro Señor Jesús regresará. Y cómo está la gente en este día, se ha vuelto a la incredulidad, y cómo ellos… bueno, ellos estaban… entendemos que tiene que haber un grupo de personas así. Tienen que ser incrédulos. Esos espíritus estaban sobre los fariseos y sobre los saduceos, y sobre esa gente en los días… nos damos cuenta que esos espíritus todavía son espíritus religiosos, y viven en la humanidad hoy día.
52 Dios, con todo mi corazón, con toda mi alma, recibe mi agradecimiento, Señor, por alejarme de tal cosa como esa, para que pueda creer en Ti en la plenitud de Tu resurrección. Y a medida que me doy cuenta que mi pobre corazón, como está palpitando, cada minuto, está palpitando un latido más hacia esa gran puerta oscura, más allá, que tengo que atravesar un día, llamada muerte. ¿Entonces qué haré? Padre, ahora permíteme vivir de tal manera, que en esa hora cuando yo llegue a esa puerta, que no vaya a ser un cobarde. Yo me envolveré en Tu justicia. Entrar por eso, sabiendo esto, entrando por esa cámara de la muerte sabiendo esto, que yo lo conozco a Él en el poder de Su resurrección, que cuando Él llamé, yo saldré de entre los muertos.
53 Dios, permíteme vivir así ahora. Concédelo, Señor. No solo a mí, pero a todos estos que me has dado como mi audiencia, esta noche. Que cuando la trompeta suene todos salgamos, o si estamos todavía vivos que podamos ser cambiados.
Y ahora, Señor Jesús, en bondad amorosa, mientras Tu profeta ora, pido con todo mi corazón, que Tú extiendas, como ha sido, Tus alas de sanidad sobre este edificio esta noche, y que se hagan grandes cosas para la gloria de Dios. Señor, recibe mi oración, a medida que te la doy en un compromiso, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
54 Muy bien. Acabo de ver una luz, creo que era una cámara. Ahora, no dispare la cámara mientras esto está sucediendo, por favor, querido, hermano. [Alguien dice: “No tomemos fotografías por favor, mientras esté el Hermano Branham orando por los enfermos, por favor”]. Uds. se dan cuenta que el Ángel de Dios es una Luz, y cuando se mueve, miren, eso me atrae, porque yo pienso que Eso se está moviendo de mí de un lugar a otro. Y es por eso que pido eso. Yo les amo, y no quiero lastimar sus sentimientos, pero es por… para la Gloria de Dios, ¿ven? Jala mi atención de un lugar a otro, observando, porque es una luz, en sí misma, ¿ven? Es una luz, y estoy observando, esperando por eso ahora.
Cuando vi el destello, pensé: “Bueno, aquí está en la audiencia antes de comenzar a orar por los enfermos en la plataforma”. Pero es… Vi entonces que debió haber sido un reflejo porque nunca se asentó sobre nadie.
55 Por tanto pueden tener todas las fotografías que quieran, pero solo esperen hasta que está parte termine, por favor. Todos quédense tan encantadores y solo manténganse tan llenos del Espíritu de Dios, y en oración.
Ahora [Palabras no claras] dama. Ahora, quiero hablar con Ud. solo un momento, porque usted es el primer paciente. Yo no la conozco. Creo que somos desconocidos, ¿no es así? Nunca la he visto en mi vida. Así que la… por lo tanto, solo hablaré con usted un ratito, y cuando yo le esté hablando, entonces si Él viniera… Ahora, Él no… ¿ven? Depende de Él; Él hasta ahorita no me ha fallado. Y yo creo que Él vendrá, porque mire aquí, a este grupo de gente que está aquí esta noche, que está esperando, vigilando. Y Él es… Él vendrá, y si lo hace, entonces Él actuará el mismo Jesús que era. ¿Ven?
Ahora, cuando Él se encontró con la mujer junto al pozo, fue directamente y le dijo lo que estaba mal con ella, en dónde estaba su problema. Ahora, si ella hubiera tenido un tumor, Él habría dicho: “Tráeme de beber”.
56 Ella diría: “No es costumbre que los judíos le pidan a una samaritana”. ¿Ven? Él solo estaba hablando con ella entonces, solo para… miren, usted es un… es un humano. Yo soy un humano. Y nosotros tenemos dos espíritus humanos. Ahora, cuando está unción viene sobre mí, pues, ese es el Ángel de… o un don de Dios, lo cual es un Mensajero, un Ángel enviado de Dios. Y ahora, es una parte de Dios, un atributo de Dios. Y entonces hará… y luego son espíritu ahora, entonces rompemos de lo natural a lo sobrenatural. Y entonces en medio de aquí, su espíritu me está hablando, yo le estoy respondiendo a usted a través de labios mortales, pero ambas dos unciones. Son dos… Ahora, si este Espíritu está aquí, está sobre mí para bendecirla… no que yo pueda bendecirla, Eso puede bendecirla, ¿ve?
57 Ahora, y luego, si su espíritu está dispuesto… pero si Ud. tiene un espíritu de incredulidad, entonces no la puede bendecir, ¿ve? Solo le dirá a usted, quizá le diga lo que está mal o algo, y que siga adelante. Pero si Ud. cree y estos dos espíritus pueden juntarse… ¿ven? Es una batalla.
Aquí está un demonio llorando, suplicando, rogando, y de esa manera, y aquí está el Espíritu de Dios parado aquí mirando eso. Ahora. Solo depende de la manera que nuestros espíritus se estén conduciendo. Yo creo. Si logro que Ud. crea que lo que yo digo es la verdad, entonces algo va a suceder. ¿Ve? Tiene que suceder. Usted entiende lo que quiero decir.
Ahora, acerco el micrófono porque muchas veces me dicen que mi voz llega a bajar tanto que yo… la audiencia no puede escuchar, ¿lo ve? Y esa es la razón que yo…
58 Ahora, usted está consciente de que algo está sucediendo ahora. Y es… eso es. Está llegando de este lado, como una ola. Ahora, audiencia, yo hablo en el Nombre del Señor, esa fotografía que Uds. ven allí atrás, la cual está en Washington, DC, el Ángel del Señor, Él está a unos pocos pies de distancia de mí, parado aquí al lado derecho.
Él es un Hombre más grande que yo. Esta mujer que está aquí, es consciente de eso. Quiero preguntarle algo, señora. Probablemente Ud. sea conocida entre esta multitud; yo no la conozco Pero Ud. está consciente de que algo está pasando. Si eso es correcto, levante su mano. ¿Ve? Es Su Presencia.
59 La otra noche, vi algo que sucedió, nadie supo nada al respecto. Yo vi a un cierto predicador aquí que quería acercarse cuando esa unción estaba obrando, solo para ver lo que acontecería. ¿Qué de eso Reverendo, es eso correcto? Usted no pensó que yo sabía eso, ¿verdad? Él caminó hasta allí, y quería subir aquí al lugar, para él… ¿Ven? Solo para ver lo que era. No que Ud. sea curioso; usted lo quería.
Sí, mi hermana, usted está… está sufriendo con una clase de condición de dolor de cabeza, que le está provocando dolores de cabeza todo el tiempo. ¿No es correcto? Veo que sostiene su cabeza, muchas veces de esa manera. Usted lee bastante, o algo. Es un libro, una revista, o algo. Veo que estaba sentada, leyendo, cuando la vi sentada en una silla en la habitación, leyendo algo. [La mujer le dice al Hermano Branham lo que estaba leyendo]. ¿Eso es lo que era? Sí, yo vi que era un libro cuando Ud. estaba leyendo. Usted tuvo un dolor de cabeza y se estaba frotando su cabeza, de esta manera. Usted estaba leyendo un libro blanco… era mi libro. ¿Es eso verdad? [“Eso es verdad”]. Y Ud. entonces tomó consciencia. Nadie lo sabe porque no hay nadie más que usted. Dios la vio. Y usted pensó entonces: “Si puedo llegar a la reunión y tal vez si él ora por mí, estos dolores de cabeza cesarán”. Es entonces cuando Ud. comenzó a tener fe. ¿No es así? Para decirle algo más ahora, para elevar su fe. Eso es provocado por un problema femenino. Yo sé que le han dicho otras cosas, pero está errado. ¿Ve? Ellos lo llaman dolores de cabeza migraña, y por el estilo, de esa manera, pero eso está errado. Ellos cometieron un error. No estoy corrigiendo al doctor, pero sí sé de lo que estoy hablando. Para que Ud. pueda saber que soy el profeta de Dios, usted no pertenece a este tipo de iglesia, pero sí pertenece a una iglesia, y esa es la Ciencia Cristiana. ¿Es eso correcto, es eso correcto? Sí, señor. La vi en un cuarto de Ciencia Cristiana leyendo, esa es la razón por la que supe que pertenecía a eso, o estaba allí. ¿Es correcto? Si es así, levante su mano.
60 Muy bien, venga para acá. ¿Cree que si le pido a Dios…? Esto no es mente sobre materia, es el poder de Dios Todopoderoso para hacer que eso la deje. ¿Lo cree? Muy bien. ¿Le servirá a Él, todos los días de su vida?
Dios Todopoderoso, yo vi Tu luz destellar alrededor de esta mujer, yo creo que la hora ha llegado para su sanidad. Sinceramente y con humildad, el Espíritu de Dios se ha movido sobre la mujer. Y oh, Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, y Autor de Vida Eterna, Tú dijiste: “Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará”. Y oh, mientras oro por los enfermos, yo te pido, querido Dios, que muevas esto esta noche, y sanes a esta pobre mujer. Que estos dolores de cabeza que la están lastimando, y molestando a ella, y cómo lo ha intentado de todas las maneras posibles para deshacerse de eso. Pero Satanás, te escondiste del doctor, pero no puedes ocultarte de Dios. Él sabe dónde estás. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo del Dios viviente, sal de la mujer. Muy bien. Mire aquí. Ahora, hermana, ahora, claro que ahora no lo tiene. Vaya. Ahora, todo se ha ido de usted ahora. Permanecerá lejos de usted mientras pueda creer y tener fe. Dios le bendiga.
61 Muy bien. Venga, dama. ¿Somos desconocidos? Yo no la conozco, no creo. Esa unción de buena manera me sacude solo un poquito. ¿Señora? [La mujer le dice al Hermano Branham que nunca lo había visto hasta esa reunión]. Nunca me vio hasta esta reunión. Bueno entonces, si yo nunca… Discúlpeme, algo estaba sucediendo, yo estaba observando. Vi a alguien sosteniendo su cabeza de la misma manera, pero era una dama de color. Y… y yo miré, y eso… eso… era… Sí. Lo es. Es esa mujer sentada allí mismo con esa blusa amarilla, es a quien vi en la visión. ¿Acaso no tiene algo mal como un problema de sinusitis o dolores de cabeza? ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, póngase de pie. ¿Es eso verdad? Tantas veces Ud. levantó sus manos de esta manera y le dolía de esa manera en el seno nasal. ¿Es eso correcto? ¿Cree usted en el Hijo de Dios Todopoderoso, Jesucristo? En el Nombre del Señor Jesucristo, pido la bendición de Dios sobre usted que eso la deje y nunca regrese. Dios le bendiga, dama. Usted debió haber estado orando, debió… algo.
62 Vi a ese espíritu del cual esta mujer fue sanada, destelló, y algo me movió, y vi entonces que arriba de mí estaba una dama frotándose su cabeza. Yo pensé que era la misma, pero no era, era una… Vi que era una damita de color. Ahora, discúlpeme, hermana.
Cada escéptico que está aquí debiera sentirse avergonzado de sí mismo.
63 Acérquese. Usted dice que nunca me había visto hasta esta reunión. Bueno, yo no sé nada respecto a usted entonces, ¿verdad? No hay nada en el mundo que yo podría saber con respecto… Percibo sin embargo que usted es una creyente; Ud. es una mujer Cristiana. Porque su espíritu es bienvenido, se da cuenta, eso significa que Ud. cree. ¿Ve? ¿Ve? Ahora, usted está consciente de que algo está ocurriendo. Eso solo está ungiendo, lo cual no le hará daño, no le hará daño. Es… si acaso, está para ayudarla. Y ahora… sí…
Ahora, solo un momento. ¿Acaso no la han operado? ¿Es eso correcto? ¿Y no fue eso en… por cálculos biliares, o algo? [La dama dice: “Eso es correcto”]. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”]. ¿Fue a través de allí? ¿No es correcto? [“Correcto”]. ¿Es eso verdad? Fue en el hospital. [“Eso es correcto”]. Y ahora, y ha provocado que de alguna manera, veo que no puede comer bien o algo. Le ha afectado su estómago. ¿No es así? Si eso es correcto. Ra… Muy bien, hermana, venga aquí. ¿Está Él cerca?
64 Señor Jesús, Creador, Dios, el Padre, ven cerca y bendice a esta pobre hija Tuya que Satanás ha afligido. Y de… a medida que pongo manos sobre ella en conmemoración de la Palabra de nuestro querido Señor Jesús, Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”, y yo oro, con todo mi corazón, que ella pueda ser capaz de ir a casa y comer cualquier cosa que ella quiera, y sea sanada, por medio el Nombre de Jesucristo pido esto. Amén.
Muy bien ahora, hermana. ¿No es Él bueno con usted? ¿No es Él hermoso? ¿Cómo podría yo saber algo sobre sus condiciones? En este momento no sé lo que fue la visión, me ha dejado y se ha ido de mí. Por supuesto todavía se está moviendo aquí, porque está simplemente jalando de todas partes aquí adentro. Pero lo que yo haya dicho, ¿fue esa la verdad? [“Es absolutamente correcto”]. Muy bien, vaya a casa ahora… [“Se cumplieron dos años en noviembre que fui operada”]. Usted tuvo una operación. [“Se cumplen dos años en noviembre, yo tenía tres cálculos grandes biliares”]. Muy bien. Ahora, puede irse a casa ahora, y usted se va a poner bien. Dios le bendiga.
65 Ahora, traiga a la dama. Ahora, todos tan reverentes como saben ser ahora. Estén adorando a Dios. No actúen como si solo… ¿Ven? Eso me dificulta aquí. ¿Ven? Solo sean reverentes y observen con todo su corazón.
Cómo le va, hermana. Muy bien. No piense que tengo maneras extrañas de actuar, es solo que algunas veces no puedo alcanzar mi… solo me estoy orientando en donde estoy. Y pienso que si alguien tal vez vino o algo, y yo miré al Hermano Baxter entonces, y era para averiguar si este era el paciente, ¿lo ve? Y a veces, Él podría llevarme directamente a la reunión o algo así, ¿lo ve?, y yo… directamente en la audiencia, y tengo como que… No es necesario que explique esto [Palabras no claras] yo no puedo.
66 ¿Me cree que soy Su siervo? [“Sí, lo creo”]. Sí lo cree. Esa es la razón que le pregunté eso, que Él me dijo: “Si haces que la gente te crea, luego sé sincero cuando ores”. Gracias. Yo no sé nada de usted. Dios sabe eso, ¿ve? Yo no sé nada de usted, pero ahora yo no podría sanarla si tuviera que hacerlo, no hay nada que yo podría hacer para sanarla, ni aún saber lo que está mal con usted; yo no soy un doctor. Y yo tendría que examinarla para averiguar lo que estaba mal y luego quizá yo no podría hacerlo. La pondría bajo rayos-X. Pero el Espíritu de Dios el cual es el Maestro de todos los rayos-X, Él está aquí, y conoce todas las cosas. Él mira directamente atrás a través del ciclo del tiempo. ¿Cree Ud. eso?
67 Ahora mire, entre usted y yo hay un objeto oscuro, casi como una nube, flotando, moviéndose. Y yo sé quién es. Y sé lo que le hace a la gente. Usted está afectada con una condición nerviosa. ¿Es eso correcto? Nerviosismo mental, preocupada. Y algunas veces piensa que está perdiendo su mente. ¿Es eso correcto? No estoy leyendo su mente, pero eso… ¿No es eso correcto? Ahora, no llore [Palabras no claras]. Ahora, se ha movido de usted. Su fe, sin oración, la ha sanado completamente. Ahora vaya a casa, se va a poner bien, una mujer saludable. Las bendiciones de Dios sobre usted. Eso es fe, crea. Tenga fe, no dude, solo crea.
68 Por favor todos con reverencia. Cuando se mueven me interrumpe solo un momento.
Cómo le va. Yo… solo para hablar con usted un momento. Somos desconocidos, ¿no es así? Somos perfectamente desconocidos. Yo no la conozco, lo único que sé que hay un objeto de mujer parado delante de mí, eso es todo. Pero me doy cuenta que, siendo Ud. un ser mortal, que un día tendremos que pararnos delante del Todopoderoso para dar cuenta de nuestras vidas.
Usted es una persona enferma. Usted está… la han revisado. Creo que es un problema femenino de algo, ¿no es así? Un cáncer en las glándulas femeninas. Como que la estremeció un poco, pero tenía que hacer eso. Pero veo algo más, que Ud. no es Cristiana; aún no ha sido salva. Usted es una pecadora que no ha aceptado a nuestro Señor. Ahora, sea honesta conmigo. ¿No es eso verdad? ¿Acaso no le he dicho la verdad? Ahora se dará cuenta, dama, que eso le quitará la vida, aparte de Dios, es la única cosa que la puede salvar. ¿Quiere aceptar a mi Señor, ahora, Quien está aquí? Y usted se da cuenta que algo está sucediendo alrededor de usted. ¿Quiere aceptar a nuestro Señor Jesucristo como su Salvador personal, Quien murió por usted para que pudiera ser salva? ¿Lo acepta a Él ahora? Si es así, levante sus manos como testimonio para la gente. Usted ahora acepta a Jesús como su Salvador.
69 Dios del Cielo, bendice a esta joven mujer. Que este horrible demonio que se arrastraba sobre ella para quitarle la vida, que la deje a ella. Ella te ha aceptado, ahora. Ella llora porque ha pecado, y ahora nada está delante de Ti, Padre. Y como Tú has dicho: “Aquel que aceptará… al que a Mí viene, no le echo fuera”. Un Padre hermoso listo para perdonar, llamando a esta niña esta noche, por enfermedad, un demonio que le quitaría la vida dentro de los próximos seis meses. Pero ahora, Señor, te damos gracias por Tu poder sanador. Y ruego Dios, que ella sea obrera en la viña. “El que oye Mi palabra, y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. Vida nueva nace entonces, aquí mismo, Padre, y te damos las gracias por su alma, y por su sanidad, por medio el Nombre de Jesús. Amén.
70 Mi hermana, usted es una Cristiana. Estaba muerta en delitos y pecados cuando vino en esta línea; Ud. está viva en Cristo Jesús para salir de la línea, con una vida nueva, sanada de su cáncer. Vaya, Dios le bendiga.
¿Cree Ud., con todo su corazón? Bueno, yo soy un desconocido para usted. No la conozco; nunca la he visto en mi vida, hasta donde yo sé. Pero usted y yo somos desconocidos. Pero Ud. es una Cristiana. ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Entonces Ud. lo hace. Cuando dije eso, algo la impactó, ¿no es así? Esa fue una visión que pegó delante de mí. Ahora, le voy a decir lo que está mal con usted. Pudiera ser extraño. Y no es mi intención delante de una audiencia mixta, pero no hace daño, es una u otra cosa que está en su piel que Ud. no puede tocar ciertas cosas. Usted es alérgica a algo parecido, alguna clase de tela que Ud. usa en sus extremidades, como calcetas o algo. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano. Se extiende en usted. Venga acá. El Dios del cielo la va a sanar.
71 Jesús de Nazareth, viendo a esa mujer sentada al lado de su cama allí, poniéndose esas calcetas, y dándose la vuelta. Maestro de Vida, como Tu profeta, pongo manos sobre ella, y ella, siendo mi hermana Cristiana, y yo pido en el Nombre de Jesucristo, que Satanás deje a la mujer esta noche. Y que, una alergia que ella tiene mal allí, que le está causando ser alérgica, que eso deje su sangre en esta hora precisa, y que ella pueda ser sanada, por medio del Nombre de Jesucristo lo ruego. Y Tú dijiste: “Si eres sincero, haces que la gente te crea, y luego eres sincero cuando oras”.
72 Y yo dije: “Ellos no me creerán”.
Tú dijiste: “Por estas señales, ellos te creerán”.
Y ahora, yo soy sincero, encomendándola a Ti, que ella pueda ser sanada a partir de esta hora, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, Dios le bendiga, hermana. Ya no tema más sobre sus calcetas y condiciones. Dios seguramente la sanará. Muy bien.
73 Jovencita, ¿cree usted? Usted está solo un poquito emocionada. Y yo soy su hermano, para ayudarla. Y ese Espíritu es el Único Quien sabría de su condición. Él es el Único que podría ayudarla. ¿Cree ese libro del cual Ud. habla? [La dama habla con el Hermano Branham]. Yo sé que sí, además. Pero… como que la sorprendió, ¿no es así? Cuando yo dije eso. Pero esto es lo que es también: Usted tiene un problema estomacal que la molesta. Y está nerviosa por la presión. Tiene otras cosas mal en usted, también. ¿Pero no le gustaría simplemente disfrutar la salud que solía tener, no hace mucho? ¿No es eso correcto? Muy bien, acérquese.
74 Padre, como Tu siervo, impongo manos sobre esta mujer, dándome cuenta que aquí en este plataforma está el Ángel de Dios Todopoderoso. Yo la bendiga, y oro por ella, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, que Tú la sanes y se ponga bien. Escucha la oración, esta sincera oración, la oración ferviente y eficaz de Tu siervo, por medio del Nombre de Jesucristo, pido esto. Amén. Dios le bendiga, hermana. Ahora vaya, y sea sanada.
Venga dama. ¿Cree usted? Digo eso solo para ver cómo se siente su espíritu, para ver lo que hará su espíritu o reacción cuando digo: “¿Cree usted?”, para ver si me está mintiendo o no. Si lo estuviera haciendo, le será dicho. Pero Ud. se está preguntando ahora. No estoy leyendo su mente, pero Ud. se está preguntando qué le voy a decir, cuando vio que eso se le dijo a esa mujer. Lo de Ud. no yace en un problema estomacal, no, no era lo que ella tenía. Pero Ud. tiene un tumor. ¿Es eso correcto? Cree que si yo le pido a nuestro Señor Jesús… Él dijo: “La oración de fe salvará al enfermo”. ¿Cree que yo le amo a Él? ¿Lo cree? ¿Cree que Él escuchará mi oración si le pido por usted? Entonces acérquese. ¿Le servirá toda su vida a Él con un corazón verdadero?
75 Dios Todopoderoso, bendice a esta mujer a quien yo bendigo, en Tu Nombre. Tú dijiste: “Lo que atares en la tierra, Yo lo ataré en el Cielo: lo que desatares en la tierra, Yo lo desataré en el Cielo”. Las llaves son dadas a la iglesia. Ahora, sobre la autoridad de la Biblia, y sobre la autoridad de mi Señor resucitado, Quien está presente ahora, con Su Ángel, manifestando estas cosas, yo ahora digo: “Maldito sea este tumor en la mujer”. En el Nombre de Jesucristo, que salga de ella“.
Eso… solo siga diciendo: “Gracias, Señor”. Dios se encargará de que no necesite su operación.
Cómo le va. Dios le bendiga. Él estaba escuchando su oración. Que Ud. estaba orando. Sí, le estoy hablando a usted. Usted estaba sentado allí orando, ¿no es así? Orándole a Dios. Y Dios me dio la vuelta, y le habló a usted, porque Ud. tenía su rostro inclinado, orando. Ahora míreme… No quiero decir eso. Solo como Pedro y Juan dijeron: “Míranos”. ¿Lo ve? Elías dijo: “Si no tuviese respeto al rostro de Josafat, no te mirara a ti, ni te viera”.
76 Pero Ud. me miró porque Ud. estaba orando, y Dios hizo que me fijara en usted. Si Dios me deja saber lo que está mal con usted, dama, ¿aceptará su sanidad? Si Él me dice lo que está mal con usted… ¿Acaso no hay algo mal sobre una condición de sangrado, no es así, no es así? ¿No está programada para una operación? ¿No es eso correcto? ¿Supuesta a ser operada de algo rectal…? ¿No es eso correcto? Si eso es correcto, póngase de pie. Muy bien. Vaya a casa, y sea sanada ahora. Dios escuchó su oración.
Muy bien, hermana. Mientras estaba parada allí, Ud. estaba mirando eso, y algo vino sobre usted, ¿no es así? Una sensación muy extraña, rara. Dios la sanó entonces. Ud. llevaba mucho tiempo con un problema femenino. ¿No es así? Una vieja condición de dolor, más al lado izquierdo. ¿No es eso correcto? ¿No es eso correcto? Nadie sabría eso… pero en la habitación, su baño, y por el estilo, es lo que yo… usted sabe de qué estoy hablando, porque Ud. está pensando ahora mismo de lo que estoy diciendo. Lo que estoy pensando en mi propia mente, Ud. está pensando la misma cosa. ¿Es eso correcto? Solo Dios sabría eso. Muy bien. Ud. se va a poner bien. Dios la ha bendecido. Siga su camino, que el Señor Jesús esté con usted, y sea sanada.
Qué tal, mi hermana. ¿Cree usted?
77 Ahora, Dios comenzó a moverse en la audiencia, lo siento yéndose de la mujer hacia allá otra vez. Cuánto tiempo tiene… Mire y viva. ¿Creen esa Palabra? Bueno, esa Palabra, de acuerdo a la Biblia, San Juan 14:12, Él es Jesucristo, el Autor de ese Libro, dijo: “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis”. ¿Es eso verdad? ¿Creen que Él me ha enviado para que yo pueda representárselos a Uds. esta noche? Entonces, de la única manera que lo hago, solo podía decir lo que Él me mostrara. ¿Es eso cierto? Porque Él solo podía hacerlo cuando Él estaba aquí, y eso es lo que hace ahora, está aquí ahora.
Yo veo cuál es su problema. Si yo se lo digo, ¿lo aceptará a Él como su sanador? Usted tiene artritis. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano. Ahora, ¿lo ha aceptado a Él como su sanador? Vaya a casa entonces. Tiene que haberse ido. Dios le bendiga, mi hermana.
¿Cómo dice? No se preocupe de eso. Le dije que Dios la bendecirá. Mire que… Escuche lo que le digo, las otras cosas que Ud. estaba pensando, yo estaba pensando la misma cosa. Muy bien. Siga adelante. Eso [Palabras no claras] está bien.
78 Qué tal, hermana. ¿Me cree como el profeta de Dios? Usted tiene sufrimientos… es más que una sola cosa. Una cosa, un problema cardíaco la está molestando. Y otra cosa, usted está [Espacio en blanco en la cinta]… pero Ud. tiene fe ahora. Si puede permanecer exactamente en donde está ahora en fe, se irá de usted. ¿Puede hacer eso? El Señor le bendiga ahora. También, con su problema del corazón, puede irse. Cuando ella… sería mucho mejor si lo hacemos en primer lugar [Palabras no claras].
Muy bien. Todos sean reverentes. Dios ten misericordia y sana a la mujer, lo ruego. Que Tu Espíritu esté sobre ella y la sane completamente. Satanás, déjala, en el Nombre de Jesucristo. Mire aquí. ¿Puede escucharme muy bien? ¿Cree con todo su corazón? Muy bien, Él la ha sanado. Vaya, y todo está bien. Usted está normal.
79 Damita [Palabras no claras] solo el mirarla parada allí, dama, usted no es una mujer joven, su cabello se está poniendo gris, probablemente la vida no ha sido un lecho de flores para usted. Eso aún yo no lo sé; no puedo decirle. Pero Dios está aquí para dar a conocer lo que está mal con usted. Siento lástima por usted, y yo soy su hermano, en el Señor Jesús, y yo quiero ayudarla. ¿Me cree? Si Él será lo suficiente hermoso como para venir con usted y conmigo, como hermano y hermana, y yo queriendo tanto ayudarla, y si Él me deja saber lo que está mal con usted, para que yo pueda orar por su problema, entonces ¿creerá usted que Él la va a sanar?
Bueno, Padre, oro por ella, que Tú la sanes y se ponga bien. Y yo impongo manos sobre ella y pido esta bendición, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, que Tú la sanes. Amén.
Ahora, este corazón que la ha molestado por tanto tiempo, ¿cree que eso la va a dejar? ¿Cree que se va a poner bien? Así será. Dios sea con usted.
80 ¿Aman al Señor, los que están arriba en los balcones, le aman a Él con todo su corazón? Tengan fe en Él, Él lo traerá a cumplimiento, en donde sea que Uds. están. Lo único que les pido que hagan es creer que yo les he dicho la verdad, eso es todo lo que les pido. Solo alguien dando rienda suelta a lo que siente. Oh, si pudieran estar espiritualmente vivos.
Dios le bendiga hermano. Si cree ahora, esa condición asmática lo dejará, y se pondrá bien. ¿Lo cree usted? Bueno, Dios le bendiga, puedes irse ahora.
¿Dama? Sí. Desde que entré a este edificio, Ud. ha estado allí mirándome constantemente. Hermana, está bien, allí donde usted está. Usted se ve una mujer saludable, pero yo la observé hace unos minutos, tiene un problema en su espalda. ¿No es eso correcto? Él la sanó hace un rato; usted está bien ahora. Muy bien. Tenga fe.
81 Um, usted sabe lo que está mal con usted, ¿no es así? Cáncer. Vi a ese tipo cuando él le dijo eso. Usted solo tiene una oportunidad para vivir, y esa es a través de Jesucristo. ¿Cree en Él como su Salvador? ¿Le servirá a Él con toda su vida? ¿No se siente avergonzada de sí misma, por la manera que lo ha tratado a Él? ¿Me cree que soy Su profeta? Usted no pudiera esconder su vida de mí aunque tuviera que hacerlo. Ahora, ¿va a volver al hogar, ahora? ¿Se ha rendido a Dios?
Mire, una vez Ud. conoció a Dios; una vez Ud. tuvo una experiencia con Dios, pero lo dejó a Él y se fue. Y este cáncer está sobre usted para traerla de regreso a Casa. ¿Está lista ahora para recibirlo a Él? ¿Lo toma ahora a Él como su Salvador? ¿Promete que nunca más va a vagar sin Él, sino que vivirá para Él el resto de sus días? Si lo hace, levante su mano.
82 Dios Todopoderoso, Tu ves la confesión de este pobre hijita, como el hijo prodigo, que se apartó, entre los corrales de los cerdos del mundo, en el fango de los asquerosos. Pobre cosita, Satanás se ha colocado sobre ella ahora, para quitarle la vida. De esa manera lo hace él; los ciega por allí, y les quita la vida. Pero de alguna forma mediante la gracia, Tú la empujaste a esta reunión esta noche, y lo arreglaste para que ella pudiera estar aquí en la plataforma, para que los secretos de su corazón fueran dados a conocer. Dios, perdónala por sus descarríos. Tú dijiste que estuviste casado con una. Y yo oro, Padre, que quites… Ahora, Tú dijiste: “Al que a Mí viene, no le echo fuera”. Ahora, concede, Señor, que esta noche, que ella está dispuesta, humilde… Tú nunca la abandonaste, ella te abandonó a Ti. Por todo el trayecto allá, Tú la amaste y le hablaste a ella y le hablaste a ella, pero sin embargo ella siguió apartada. Dios, esta noche, esa es la razón por la que usé estas palabras: “¿Estás viniendo a Casa?”.
83 Dios, concede que a partir de esta hora ella se quede Contigo, y Tu iglesia, y viva para Ti. Y yo ahora, después que se encontró la causa, la cura tendrá que ser. Satanás, maldito seas. En el Nombre de Jesucristo, tú que eres llamado cáncer, sal de la muchacha.
Míreme como el profeta de Dios. La razón por la que usé esas palabras: “Viniendo a Casa, quedándose lejos, mirando atrás…”. Ahora, sus pecados le son perdonados, y su cáncer está sanado. Ahora, vaya, y no peque más, y Dios sea con usted.
Solo un minuto, dama. Está bien. Damita, sentada allá arriba, vestida con un vestido blanco, con un problema estomacal, ¿quiere ser sanada? Allá en la hilera de arriba, en el lugar allá arriba, que tiene un problema estomacal. Usted también ha dejado a Dios. Si se arrepiente, esta noche, regresa a Casa, Dios la sanará.
84 Y usted, sentada allí, con un vestido que se ve rojo, mirándome para abajo, ¿me cree que soy Su profeta? Usted está bajo esa luz, es por eso que le estoy hablando, puedo ver objetos oscuros allí atrás. ¿Me cree que soy Su profeta? ¿Lo cree? Usted no está preocup… no, usted está preocupada por un niño allí. ¿Es eso correcto? Con un problema de riñón. ¿Cree que Dios lo sanará? ¿Cree que Dios sanará al niño, al niñito allí, en el que está pensando, lo cree? Si es así, Dios lo hará, si Ud. lo acepta a Él como su sanador. Tenga fe en Dios; no dude nada, Dios lo traerá a cumplimiento.
85 Dios le bendiga, hermana, usted fue sanada mientras estaba parada allí… allí. El Señor le bendiga.
Tengan fe en Dios. ¿Creen ustedes? El Ángel del Señor se movió con alguien más por aquí en el balcón, y yo no pude ver en ese momento quién era. Tenga fe en Dios.
¿Cree usted con todo su corazón? Señor, ¿quiere superar esa asma? ¿Es así? Levante su mano si le gustaría terminar con eso. ¿Acepta a Jesús como su sanador? Muy bien, siga su camino entonces. Dios lo va a sanar.
Señor, el hombre de color, sentado allí con el problema cardíaco, por aquí. Tiene una clase de sarpullido en sus piernas, también, ¿no es así? Muy bien. Puede irse a casa y recuperarse, también, Jesucristo lo sana. Dios le bendiga.
La dama sentada allí atrás con anemia, también, puede sanar, también, si ella cree. Tenga fe en Dios. Muy bien. ¿Cree usted?
86 Qué tal, hermana, cargando a su niñito. ¿Me cree que soy Su profeta? Yo no puedo sanar a su hijo, hermana. Es imposible, yo soy un hombre. Pero Dios puede sanar a su hijo. ¿Me cree como Su siervo? Ese bebé estaba… empezó en la vida, nació un bebé azul. ¿Es eso cierto? El bebé sufrió con un problema cardíaco, aún ahora. ¿Es eso correcto? ¿Es eso verdad? [“Eso es verdad”]. Venga aquí.
Dios en el Cielo, ten misericordia de ese pequeñito, a medida que bendigo a este niño. En el Nombre de Jesucristo, remite cada pecado, y toma al niño en Tu cuidado, y que viva y no muera, por medio del Nombre de Jesucristo. Amén. Dios [Palabras no claras].
87 Muy bien, hermana. ¿Me cree que soy Su profeta? Usted debiera creerme que soy Su profeta porque Ud. misma es un ministro. ¿Es eso correcto? ¿Cómo supe que Ud. era un ministro? Eso es exactamente correcto. Está sufriendo con un problema femenino. [“Sí”]. Muy bien. ¿Es eso verdad? [“Verdad”]. Eso es correcto. Puede irse a casa… usted tiene… ¿tiene algo mal en su garganta? ¿Es eso correcto? [“Yo preferiría que eso sanara”]. Usted preferiría que su garganta sanara que la… lo otro. ¿Es eso correcto? [“Para yo poder predicar el Evangelio”]. Para que Ud. pueda predicar el Evangelio. Siendo Ud. un ministro, y tiene un problema en la garganta… hay otro ministro sentado allí arriba, que pertenece a las Asambleas de Dios. ¿Es eso correcto, señor? Usted es un perfecto desconocido, y usted tiene mal la garganta. ¿Es eso cierto? Pero ambos vayan a casa y sean sanados, entonces, en el Nombre del Señor Jesús.
88 ¿Quiere superar el cáncer, hermana? [“Sí”]. ¿Lo hará? Solo acepte a Jesús como su sanador, ahora mismo, y diga: “Te creo, Señor Jesús”. Dios le bendiga. Siga su camino, hermana, y sea sanada.
Aquí está Él. Él está cerca, si pueden creer. Por todo el edificio está llegando a ser una luz ámbar, por todas partes. Tengan fe en Dios. Crean en Él con todo su corazón.
¿Por qué se está preocupando por el cáncer? Los dos, usted y su esposo ambos, se asustan al respecto. Justo detrás de usted, ese hombre y mujer. Ambos han estado… sí, le estoy hablando a Ud. Muy bien, si quiere ser sanado, póngase de pie, en el Nombre del Señor Jesús. Muy bien. ¿Creen con todo su corazón?
89 ¿Qué de Uds. abajo en esos casos de camillas, creen ustedes? ¿Me creen? Ud. ha estado sentada allí, dama, la mire hace un rato, Ud. estaba interesada en esa muchacha tendida allí. ¿Es eso correcto? Yo no puedo sanar a la niña. Mire hacia acá, jovencita. ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Hermana, si se queda allí acostada, Ud. morirá. El problema está en la condición estomacal. ¿No es así? Muy grave, por cierto. Nada la puede ayudar fuera de Dios. ¿Tomaría mi palabra en algo? El Ángel de Dios Todopoderoso está parado cerca de su camilla. Veo su revisión, y escucho lo que él le dice. Le están ocultado algo. Pero permítame decirle, si Ud. cree en Jesucristo para que sea su sanador, y lo acepta a Él como tal, ¿le servirá a Él todos los días de su vida? ¿Lo hará? Entonces, como siervo de Dios, yo le ordeno, en el Nombre de Jesucristo, que levante su cama y se vaya a casa, y sea sanada. No tema, Ud. tiene fuerza, no se preocupe. Levántese, vaya a casa.
Dama, le hablo otra vez, el quedarse allí acostada es muerte, en el Nombre de Jesucristo, levántese. Allí está. Nunca desobedezca el Espíritu de Dios.
¿Cuántos de los que están aquí quieren ser sanados? Levanten su mano.
90 Dios Todopoderoso, en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo, manda Tus bendiciones, Señor, en este minuto, sobre este Tu pueblo, y sánalos, a cada uno de ellos. Yo ahora los bendigo, a cada uno. Que cada persona enferma aquí sea sanada. Satanás, sal de ellos, en el Nombre del Señor Jesús.
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