OBRAS DEL MENSAJE


La Noticia De Última Hora Más Trascendental En La Historia
Chicago, Illinois, E.U.A.
61-0424
1 Permanezcamos de pie por unos momentos para orar. Nuestro Padre celestial, mientras nos acercamos a Tu trono divino de misericordia en esta noche, estamos agradecidos de que hay un trono de misericordia, porque sería algo muy terrible para nosotros acercarnos a un trono de juicio. Sin embargo, Cristo ha encarado todo eso, la justicia por nosotros, y nos ha reconciliado de vuelta con nuestro Padre. Y venimos ahora en misericordia rogándote que confirmes Tu Palabra en nosotros esta noche al venir a nuestro encuentro. Por cuanto está escrito: “donde están dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”. Ahora estamos agradecidos por esta promesa, y sabemos que Tú cumples cada promesa.
2 Y pedimos que bendigas aquellos que están en camino, que los alientes. Han hecho un sacrificio en esta noche, todos, de venir en esta mala noche lluviosa y con viento. Eso muestra su respeto y amor hacia Ti
Ahora oramos que Tú bendigas a aquellos que están enfermos y necesitados esta noche, que ellos puedan ser sanados de cualquier enfermedad que tengan, por medio de Tu presencia. Bendice a aquellos que no te conocen en esta noche. Dales tal bendición que ellos puedan amarte, y que sean vueltos sus corazones a Ti antes que salgan del edificio. Concédelo, Señor.
Bendice a tus siervos, tus ministros, tus evangelistas, a todos los que están aquí en la reunión y en diferentes partes. Que el Espíritu Santo esté en nuestras vidas y que otros puedan ver y produzca en ellos una sed de tenerlo. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Pueden tomar asiento.
3 En la lectura de la Escritura en esta noche, mientras nos vamos directamente al mensaje por causa que es un poco tarde, se encuentra en el Evangelio San Lucas, el capítulo 24 y el versículo 31.
Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?
Y mi texto esta noche, es este: La noticia de última hora más trascendental en la historia. Y mi tema es: “Venid, creed, id”.
4 Me maravillo de esos grandes, sobresalientes y gloriosos cuarenta días que nuestro Señor estuvo en la Tierra, apareciéndose a Sus discípulos y otros después de Su resurrección. Me he quedado pensando en esto muchas veces: “Qué si yo hubiera podido estar allí, y bajo esa gran expectativa, cómo en cada curva del camino pudiera uno encontrarse cara a cara con Él, el Señor Jesús resucitado”. Qué gran emoción hubiera sido para uno encontrarse con Él, y saber que ese era Él.
Pero luego, referente al segundo pensamiento de ello, después de pensar que tan emocionante hubiera sido encontrar al Señor como lo hicieron estos compañeros (Cleofás y su amigo camino a Emaús)… Y Él platicó con ellos todo el día, y ellos nunca lo reconocieron. Y luego esa noche cuando Él los reunió, cuando ellos… Él hizo como que iba más lejos, que iba a dejarlos, entro al pequeño hotelito, o lugar turístico… Ellos lo detuvieron por fuerza a que no se fuera, y que se quedara con ellos. Y ellos continuaron obligándolo hasta que finalmente Él entró con ellos. Todo el día, sin saber quién era Él.
5 Y después cuando ellos lo hicieron entrar y cerraron las puertas, Él hizo algo que era… para hacerles saber que era Él. Y después de platicar con Él todo el día, oírlo predicar por los tres años que Él estuvo en la Tierra, y luego después de Su resurrección oírlo predicar, y no lo reconocieron hasta que Él hizo algo igual a lo que hizo antes de Su crucifixión. Entonces ellos supieron que ese era Él.
Y ahora, ¿no es una cosa extraña que se necesita algo en el lado de lo sobrenatural para hacernos entender que es Él, que la enseñanza en sí no lo logrará? Él nunca comisionó a Su Iglesia para ir y enseñar la Palabra. Él dijo: “Predicad el Evangelio”, o “manifestad el Evangelio”. Y “el Evangelio no llegó en palabras solamente, sino también en poder y las demostraciones del Espíritu Santo”, dijo Pablo.
Ahora, por lo tanto, el versículo siguiente dice en Marcos 16: “Estas señales acompañarán (o seguirán) a aquellos… a los que creen”. Entonces Uds. ven que se necesita el acompañamiento de la señal de la resurrección para confirmar la Palabra, para dar a conocer a la gente a Jesús de una manera positiva.
6 Así que fue un gran tiempo, esos cuarenta días gloriosos. ¡Cómo me hubiera gustado haber estado allí! Pero, luego pensándolo bien, hubiera tenido que ser un creyente, porque Él no le apareció a ninguno sino a Su Iglesia elegida. Él únicamente le aparece a los creyentes. Y así como Él lo era en ese entonces, Él no puede cambiar. Hoy día Él todavía le aparece solamente a Su Iglesia elegida, a los creyentes.
Ahora encontramos en ese lugar a muchos que hablaban del Mesías en esos días y había muchos que esperaban el Mesías que había de venir. Pero Él tenía una Iglesia que era elegida. De igual manera Él la tiene esta noche. (Y ahí es en donde me quedé anoche, en la Iglesia elegida). Y entonces Él únicamente le apareció a Su Iglesia elegida. El resto de ellos no lo reconocieron. Y si Él estuviera aquí hoy, Él haría solamente lo mismo que hizo en aquel entonces: aparecer al creyente elegido. Él nunca le aparece al incrédulo.
7 ¿Por qué Jesús después de Su resurrección simplemente no…? Si Él estaba tan interesado en que todos supieran que Él había resucitado de los muertos, entonces me pregunto: ¿por qué Él no fue a… bueno, digamos, a Pilato, o a Herodes, y les dijo: “Vean, aquí estoy. Uds. pensaron que habían terminado Conmigo, ¿no es así? Pero Yo les dije que iba a resucitar al tercer día, así que, aquí estoy” O, ¿por qué Él no fue adónde Caifás, el sumo sacerdote, o fue a la iglesia ortodoxa allá en la sinagoga, y les dijo: “Ahora, todos Uds. siempre han creído que vendría un Mesías, y David dijo: No dejarás mi alma en el seol, ni permitirás que Tu Santo vea corrupción, así que Yo estoy aquí, el que Uds. clavaron en la cruz; Yo estoy aquí en la resurrección, para probarles que Yo soy el Mesías”? ¿Por qué no hizo Él eso? Porque si ellos no pudieron creerle a Él cuando estuvo aquí en persona en la Tierra antes de Su crucifixión, ellos no le creerían después.
Y así que entonces hubieran estado diciendo: “Hay algo más que sucedió. Él no estaba del todo muerto, o Sus discípulos tenían alguna clase de embalsamiento que lo trajo de nuevo a vida, o algo así sucedió”. Así que, Él solamente le apareció a aquellos que creían en Él, y lo amaban, y fueron elegidos para verlo a Él. De esa misma manera Él lo haría hoy día, si Él vendría hoy, lo cual Él sí ha venido en la forma de Espíritu.
8 Y notaron que Él únicamente se muestra… como nos quedamos anoche con Abraham; Él nunca fue allá al grupo de Lot. Pero Él le apareció al grupo elegido. Volteó Su espalda a la tienda y dijo: “¿Dónde está Sara tu mujer?”
Él dijo: “En la tienda”. Y Él le dijo lo que iba a suceder y cómo es que ellos iban a tener ese niño. Y Sara se rió. Y Él dijo: “¿Por qué se ha reído Sara?” Y Sara trató de negarlo.
Y Jesús, cuando Él dijo: “Como fue en los días de Lot, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. ¿Ven? Ahora ese Ángel nunca fue allá a ese grupo en Sodoma. Él únicamente se quedó con el “llamado a salir fuera y elegido”. Aquellos tuvieron sus mensajeros, y sus ojos fueron cegados a la Puerta. Pero el grupo elegido vio a Dios manifestado en la carne.
Y este… en esa gran mañana de resurrección, ellos vieron a Dios manifestado en la carne. La muerte no lo pudo retener. Y Él solamente vino a Sus elegidos, por supuesto que no a las otras iglesias, sino sólo a Sus elegidos. Ahora ¿por qué no fue Él a la iglesia? Él fue a ella cuando Él primero vino. Él vino a los Suyos, y ellos no lo recibieron.
9 Ahora bien, Él ha venido en la forma del Espíritu Santo en una… no a la iglesia, sino a la Iglesia elegida. Y nosotros, la Iglesia, lo debemos presentar a los incrédulos. Nosotros somos los que debemos permitir que Su Vida resplandezca por medio de nosotros, para que otros puedan creer. Somos nosotros, Cristo en la Iglesia, los que resplandecemos Su Presencia, para hacerlo a Él visible a todos. Así que por lo tanto, cuando Él mismo resplandece, a través de las vidas de Sus elegidos creyentes, aquellos que son elegidos para Vida Eterna lo reciben. Él dijo: “Mis ovejas oyen Mi voz, mas al extraño no seguirán. Pero ”Mis ovejas oyen Mi voz“. Él mismo se manifestó a Su Iglesia elegida y llamada a salir fuera. Y hoy en día Él hace la misma cosa a la Iglesia, para Él mismo manifestarse a través de Sus seres, nosotros, la Iglesia, la Iglesia llamada a salir fuera.
10 Nuestro mensaje es por esta razón, realmente la noticia de última hora más trascendental, que la historia alguna vez ha conocido. Ha habido toda clase de creencias falsas y lo demás, pero el mensaje que tiene la Iglesia es la noticia de última hora más trascendental que alguna vez llegó al mundo. ¡Sí, señor! Nosotros lo enterramos estando muerto, pero Él ha resucitado y está vivo otra vez. Él estaba muerto cuando lo enterramos y ahora Él está vivo por los siglos de los siglos. Esos son los hechos verdaderos. Él no está muerto, sino que está vivo por los siglos de los siglos. ¡Qué mensaje! ¡qué noticia de última hora! La iglesia debería estar muy emocionada. La iglesia debería estar haciendo que esto arda en los corazones de todos con los que entran en contacto. Él no está muerto, sino vivo. Debería aparecer en la primera plana de los periódicos en todas partes. Pero ellos no lo creen. Esa es la razón que no aparece en primera plana de los periódicos. Pero para el creyente… Produce una noticia de primera plana en el corazón del creyente. Cuando él lo ve y lo reconoce, lo conmueve de emoción más que cualquier otra cosa lo pudiera haber hecho. Produce una noticia de primera plana que lo ilumina a Ud., y da muerte a todo lo demás del mundo. Tan pronto que ellos ven que Él está vivo y con Su Iglesia, qué emoción conmovedora es para el creyente. Las noticias más trascendentales de primera plana que pudieran ser publicadas (correcto), es nuestro mensaje de hoy, el mensaje de la Pascua.
11 Pero hemos permitido que la Pascua sea un solo día en el año, que sea nuestra Pascua; un solo día del año lo hacemos Pascua. Cada día del año debería ser una Pascua. Cada día debería ser un día de gran emoción de resurrección. Pero, ¿saben qué?, ellos han mezclado el mensaje de Pascua. Y lo han mezclado con huevos coloreados, y-y ramilletes, y sombreros nuevos, y conejos. Y por lo tanto la Pascua sólo es una propaganda. Pero para el creyente que sabe, él vive día tras día en una Pascua, porque Él ha resucitado de los muertos y Él está vivo por los siglos de los siglos en los corazones, Él mismo dándose a conocer a Su Iglesia día tras día. “Estas señales seguirán a los que creen”.
Ahora, si Ud. dice que es un creyente y esas señales no lo siguen, entonces o Ud. ha dicho algo errado, o dice que Él dijo algo errado. Porque Jesús dijo: “Estas señales seguirán al creyente: en Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; si ellos han sido envenenados, si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Señales de ese tipo siguen al creyente. Y a ese es a quien Él le aparece, al creyente; así que por lo tanto, esas señales siguen al creyente.
12 ¡Oh, qué cosa más gloriosa es para Su Iglesia, después de mil novecientos años, hace casi dos mil años, el saber que Él vive! Nosotros lo encontramos a Él en todo recodo del camino, en toda vuelta. A todo lugar que vamos, vemos a Jesús, vemos Su Presencia Viviente fluyendo como radiante Luz de Su Iglesia gloriosa del Dios Viviente. ¡Cuán agradecidos deberíamos estar por eso!
El mensaje fue dado en el sepulcro: “Venid, ved, id, y decid”. La primera cosa: “Venid y estén convencidos”. En los días actuales, la gente no quiere venir a ver. Aquellos que sí vienen, no se pueden quedar sentados por diez minutos, ni por cinco minutos algunas veces. Si Ud. los exhorta, ellos se van. “Venid, ved”. No sólo le den una miradita, sino que párense y vean muy bien.
“Venid y ved, y luego id y decid”. Eso fue lo que Él les dijo a las mujeres esa mañana en el sepulcro. “Venid y ved dónde fue puesto. ”Pero El ya no está aquí“ Entonces id y decid a Sus discípulos que Él los encontrará en Galilea”.
13 Id, y decid, ¿a quién? A Sus discípulos desorientados. Ellos ciertamente estaban desorientados, y ellos no sabían qué hacer. Muchos de ellos habían regresado a sus redes de pescar. Ellos querían regresar a pescar peces. Ellos estaban desconcertados porque ellos no sabían qué… cómo llegar a una conclusión. Ellos habían confiado enteramente que Él era el Mesías, y aquí Él estaba muerto, y ellos no sabían qué hacer ahora. Pero: “Id, decid a esa Iglesia desconcertada que Yo estoy vivo y que iré delante de ellos, y los encontraré en Galilea como Yo lo he prometido hacer”.
Esa Iglesia, que estaba desorientada en aquel entonces, no estaba en peor condición que lo que la iglesia está hoy día. Todavía está desconcertada. No puede comprender las Escrituras. No puede entender por qué es que Marcos 16 fue escrito en la Biblia, y ellos están tan desconcertados que dicen: “No fue inspirada”. Y ellos encuentran otras Escrituras, y dicen: “El Espíritu Santo fue aplicado a otro día y no a este día”. Ellos encuentran otras Escrituras donde los milagros han de ser hechos, y ellos reclaman que todos los días de los milagros ya pasaron. ¡Hablando de estar desorientados!, ellos están más desorientados ahora que lo que ellos estaban en aquel entonces… pero están un poco como aquellos lo estaban, porque la única cosa que esos discípulos tenían para confortarse, era una experiencia del pasado. Y la iglesia hoy día está de esa manera, aun los pentecostales, tratando de satisfacerse ellos mismos con un Hechos 2:4, alguna experiencia del pasado. Pero, ¡oh!, ese mensaje del Dios Vivo todavía vive hoy. ¿Por qué están Uds. desorientados? “Yo voy delante de Uds.; Yo no estoy muerto; Yo estoy vivo”, Él dice, “por los siglos de los siglos”.
14 Pero los desorientados llegaron a estar tan desorientados, al grado que ellos trataron de organizar algún nuevo “ismo”. Y no pasa mucho tiempo cuando ese nuevo “ismo”, como siempre, llega a ser un “fuimos”. Ellos tuvieron una lluvia tardía, y una lluvia temprana, y una lluvia en medio, y una esta, y una de esa, y una de otra, alguna clase de organización o denominación. ¿Y qué le sucede a ella? Muere, igual que muere toda organización. Y ellos están… ellos-ellos están desconcertados. “Bueno, miren. Nosotros no sabemos qué hacer. Tenemos que reunir a esta gente. Nosotros tenemos que separarnos de este grupo o de ese grupo”. Sencillamente todavía están desconcertados, sin saber qué hacer, ellos no conocen el verdadero mensaje de la Pascua. El verdadero mensaje de la Pascua no era ir a formar organizaciones; era ir y predicar el Evangelio, demostrar el poder del Espíritu Santo, y permitirle a Él tomar la Iglesia en Su mano. Pero ellos todavía están desconcertados, no saben qué hacer, y cómo hacer.
Y la gente debería darse cuenta que cada vez, por toda la historia… Le pido a cualquier teólogo, a cualquier historiador, que me diga de alguna ocasión dónde Dios haya tomado una organización y hecho de ella algo más que un grupo de gente. Es un sistema hecho de hombre. No la gente dentro de allí, sino que es el sistema de organización. Y cada vez que Dios envió un avivamiento, Él sacó a alguien de alguna organización para empezar un avivamiento. Y cada vez que ese hombre, después que él empezó el avivamiento, y lo organizó la gente detrás de él, murió allí mismo y nunca se levantó otra vez. Ahora, Uds. muéstrenme la página y el número del libro de historia, dónde alguna vez una organización se levantó una vez que se organizó. Murió allí mismo. Ellos llegaron a ser niños mortinatos, y eso quiere decir niños que nacen muertos. Lo que necesitan son algunas nalgadas del Evangelio (exactamente), para traerlos a vida otra vez.
15 Ahora… Pero como fue en aquel entonces, cuando esos mensajeros venían del sepulcro esa mañana para decir a esos discípulos que Él había resucitado de entre los muertos, y estaba vivo entre ellos, e iba delante de ellos, y Él los encontraría en un cierto lugar designado… Qué cosa tan hermosa todavía es; nuestro Cristo todavía va delante de nosotros. Hay un lugar designado “Yo los encontraré en el aire en esa mañana”. Y la Iglesia todavía lo cree, la genuina y verdadera Iglesia del Dios Viviente. Estamos esperando que venga ese cambio. Nosotros hemos observado el proceso de Su Iglesia, la Simiente de Abraham, que viene avanzando como lo hizo Abraham; y todavía estamos esperando ahora esa gran reunión en el aire, donde lo veremos a Él, seremos arrebatados con aquellos que han esperado antes que nosotros. Ellos se levantarán de entre los muertos y seremos vivificados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, y seremos arrebatados para encontrarlo en el aire, y para siempre estar con Él. Todavía tenemos un lugar designado. Y nos debemos aferrar a esto, y creerlo con todo nuestro corazón.
16 Pero aquellos en aquel día estaban muy ocupados, absorbidos con otras cosas, y con sus redes, y se regresaron a pescar. Y nosotros estamos en la misma cosa: absorbidos con tantas cosas diferentes, con esta, esa, y la otra, y con tantos “ismos”, y tantas denominaciones, y tantas organizaciones, y el-el presbítero principal. Y “verdaderamente nos tenemos que fijar muy bien con qué clase de reunión cooperamos, porque el superintendente de distrito nos echará fuera. Y-y luego si vamos a tal y tal reunión, el pastor nos echará fuera. Y si el… oh, el obispo nos hará algo, o la iglesia nos excomulgará”. Oh, y estamos muy ocupados vigilando a nuestros miembros para ver que no se vayan a ninguna otra iglesia, o tengan algo que ver con algo más, sino únicamente con nuestro pequeño “círculo”. Estamos tan ocupados con eso; es como estar cambiando miembros unos con otros, y es como tomar un cadáver de una morgue a la otra, exactamente. No saben que la resurrección ya pasó y que nosotros ya la estamos disfrutando; sino que ellos sólo están cambiando cadáveres de una a otra, es así como resulta.
17 Oh, es difícil para que ellos lo entiendan, que nuestro Cristo está vivo. Él no está muerto, sino que Él vive por los siglos de los siglos, y Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Pero estamos tan ocupados, absorbidos con tantas cosas diferentes; la iglesia tiene tanto que hacer y está tan ocupada tocante a esto y eso, que no tenemos tiempo para examinar esas cosas. Y si oímos que viene de un mensajero, decimos: “¡Oh, esas son historias como las que ellos creían en aquel entonces! ¡Oh!, esas mujeres necias que estaban allí, es difícil decir lo que ellas… Ellas están inventando algo”. ¿Ven? Estamos muy ocupados con otras cosas. ¿Por qué no tomamos un poco de tiempo para analizarlo? Siéntense delante de Él y: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestra incredulidad fuera como la grana, como la nieve será emblanquecida; si fuere roja como el carmesí, vendrá a ser como blanca lana”.
Pero estamos muy ocupados. Nos tenemos que encargar de que ninguno de nuestros “dualistas” lleguen a ser trinitarios, y nuestros trinitarios lleguen a ser unitarios, y lo demás; tenemos que estar seguros que vigilamos eso. Y lo que es, es que Cristo ha estado viviendo todo el tiempo en Su Iglesia, y nosotros estamos-nosotros estamos, como dije, llevándolos de morgue a morgue. Y allí estamos. Ahora, de la misma manera que era entonces, de esa manera es hoy día, algo muy parecido.
18 Algunas personas hacen del Evangelio una procesión fúnebre. Eso es correcto. Ellos van a la iglesia, y actúan igual que si estuvieran en una procesión fúnebre. Otros lo hacen un bullicio. Correcto. Algunos de ellos simplemente lo hacen un bullicio, simplemente unos buenos momentos para ir y tocar mucha música, y brincar y saltar en la plataforma, bailar por toda la plataforma, o abajo en el pasillo, y correr, y sentarse y hablar de sus vecinos, y… Correcto. Algunos de ellos piensan que se deberían parar y recitar la doxología y el credo de los apóstoles, el así llamado. Yo quiero que alguien me muestre una sola cosa escrita en la Biblia que sea el credo de los apóstoles. “Yo creo en la santa iglesia católica romana”. Yo no creo en eso. “Yo creo en la comunión de los santos”. Eso es espiritismo; yo no creo en eso. Pero ellos están tan ocupados inventando esas cosas, y lo están haciendo una procesión fúnebre.
No es una procesión fúnebre, y ni tampoco es un bullicio. Es una fiesta, una fiesta con Cristo, cuando los creyentes vienen y cenan.
“El Maestro está llamando,
Vengan a cenar.
En la mesa con Jesús puedes siempre festejar,
El que harto la multitud,
Pudo el agua transformar a vino
Ese mismo Jesús está vivo esta noche.
Dice a los hambrientos
Vengan a cenar“.
Es una fiesta, y no un bullicio. Y ni tampoco es una procesión fúnebre.
19 Ahora, el mensaje es que Él va delante de nosotros, delante de nosotros. Él no está en un sepulcro detrás de nosotros; ¡Él está delante de nosotros, abriendo un camino! Lo debemos seguir, no para mirar hacia atrás al sepulcro, sino para mirar hacia adelante, hacia donde Él nos está guiando, pues Él es nuestro Líder. Debemos seguirle a Él, no mirar hacia atrás a los sepulcros.
María, esa mañana representó bien a la iglesia desorientada. Ella la representó bien, porque estaba en la misma situación en la que está hoy. ¿Qué dijo ella cuando lo oyó a Él hablar? “María… Mujer, ¿por qué lloras?”
Ella dijo: “Se han llevado a mi Señor, y no sé lo que ellos han hecho con Él”. Es casi la misma condición en la que la iglesia está hoy. “Se han llevado a mi Señor, y no sé dónde encontrarlo. He intentado con todas sus comuniones. He intentado con todos sus bautismos en agua. He intentado con los metodistas, bautistas, presbiterianos, pentecostales, católicos, y todo, y no lo puedo encontrar”. Si la Escritura dice que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, ¡Él está en alguna parte! Si Él no está muerto, entonces Él está vivo. Él no puede estar vivo y estar muerto al mismo tiempo. Así que María representó bien a la iglesia; “Se han llevado a mi Señor, y yo no sé dónde… lo que ellos han hecho con Él”.
20 Hoy en día la iglesia está pensando: “Oh, hubo un gran Cristo histórico. Él sanó a los enfermos. Él podía discernir los pensamientos de los corazones de ellos. Él era un Cristo histórico. Él fue a las multitudes. Él fue a Pedro, y Él le dijo a Pedro, (su nombre era Simón), le dijo: Tu nombre es Simón; el nombre de tu padre era Jonás. Oh, seguro, ese fue Jesús el que hizo eso. Esa fue la señal del Mesías de acuerdo a las Escrituras, lo que el profeta dijo”.
Él nunca enseñó una sola cosa, ni tampoco enseñó Pablo. Cuando Pablo fue llevado ante Agripa, él dijo: “Yo únicamente he predicado lo que Moisés y los profetas dijeron que acontecería. ¿Por qué me condenan?”, él dijo: “Cuando yo únicamente he dicho lo que Moisés dijo, lo que los profetas dijeron que acontecería. ¿Es una cosa extraña para ti, oh Agripa, creer en la resurrección de los muertos? Yo quiero que sepas que Dios es la resurrección de los muertos”. También lo es Él en este día.
21 Ahora bien… Pero María dijo: “Bueno, nosotros… sé que una vez lo conocí”. Pero ella estaba llorando de tristeza, porque una vez lo había conocido. Pero ellos se lo habían llevado. Y de esa manera es hoy. Cada uno de nosotros trata de… con alguna clase de teología filosófica, trata de empujarle a fuerzas a alguien por la garganta alguna clase de psicología y les dicen: “Nosotros-nosotros creemos esto, y nosotros creemos eso”.
Pero Jesús dijo: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago; él las hará también”.
Y la iglesia dijo: “Se han llevado a mi Señor”. ¿Qué hicieron ellos con Él? Sin embargo hoy, debido a la carencia y la tardanza y lentitud de la iglesia, hay muchos que creen que la historia judía que fue contada allá en el pasado, (de que ellos vinieron y se lo robaron del sepulcro en la noche) todavía piensan que fue así. Yo creo que fue como un setenta por ciento de los protestantes que ni siquiera creían en la-la resurrección física o en la Venida literal. Una estadística lo mostró. Ellos simplemente lo niegan. Muchos de ellos, miles de ellos, niegan el nacimiento virginal.
22 “Se han llevado a mi Señor”. ¿Por qué? Ellos lo tienen que hacer. Si Uds. no pueden creer en la resurrección física, entonces no pueden predicar a un Cristo que es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Si Uds. no pueden tomar Su Palabra, y entonces, ¿qué de Ella? Nos hacemos nosotros mismos incrédulos e infieles. Con razón la iglesia clama: “¿Dónde está mi Señor? ¿Dónde está el Dios de historia? ¿Dónde está Jesús que fue, que dijo que estaría con nosotros siempre, que iría delante de nosotros, y Él estaría en nosotros hasta el fin del mundo? Las obras que Él hizo…” Y cuando la iglesia ve que eso acontece, ellos están muy ocupados formando organizaciones… y siendo que eso no salió de la organización de ellos, ellos lo clasifican como el diablo, y lo echan fuera, exactamente de la manera que ellos lo hicieron en aquel entonces. Así que todavía está desorientada
23 “Se han llevado a mi Señor. He ido a la mesa de la comunión. Ellos me dijeron que si yo iba y tomaba la santa eucaristía y creía en la iglesia, que… Bueno, yo fui e hice eso, y, ¿qué vi? Nada. Vi mucha teología, mucha psicología. Pero respecto a encontrar a mi Señor resucitado, no lo encontré. Ellos me dijeron que, si era rociado, que de seguro lo encontraría. Yo lo hice de esa manera. Y me dijeron que, si me bautizaba con el rostro hacia adelante, que lo encontraría. Y que, al ser bautizado con el rostro hacia atrás, que yo lo encontraría de esa manera. Yo he hecho todos los bautismos. Me he unido a todas las iglesias. He leído todos sus credos, y, ¿dónde está mi Señor? ¿Quién se lo llevó?”
“Se lo han llevado”. ¿Quién se lo llevó? La organización se lo llevó. Ahora nieguen eso una vez, y yo les probaré a Uds. por la historia que eso es exactamente correcto. La cosa que se lo llevó, que formó la iglesia católica, fue una organización. Y los protestantes dieron la media vuelta e hicieron la misma cosa que hizo la iglesia católica, forman una organización de ello. Y cuando Uds. hacen eso, Uds. se llevan a Dios. Observen la historia; fíjense bien en las Escrituras, y vean si no están cumplidas exactamente. “Se lo han llevado”.
24 Tengo un hermano allá que es un unitario. Y tengo otro aquí que es un “dualista”. Y tengo otro acá que es uno de algún otro, o algo así. ¿Qué es? Son pequeños “ismos” que después de un tiempo llegan a ser un “fuimos”. ¡Correcto! Pero, ¿qué es? El mensaje todavía permanece el mismo: Cristo resucitó de entre los muertos. No apunten a un hombre hacia una organización o hacia alguna forma de algo; apúntenlo hacia Jesucristo quien es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él ha resucitado de entre los muertos y Él es el único al que debemos ver.
Hoy los queremos apuntar hacia algunas de nuestras grandes escuelas de teología, hacia algunas de nuestras organizaciones. Pero vino el remedio a su llanto y a su mortificación. Vino su remedio, su desesperación terminó, cuando ella oyó que la llamó por su nombre y ella lo reconoció como su Señor. Y se le preguntó: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?” Y María se dio cuenta que su Señor no estaba en esos credos muertos. Y tan pronto como la iglesia reconozca, como María reconoció, que nuestro Señor resucitado no está en un credo… está en una experiencia personal del Bautismo del Espíritu Santo dentro del corazón del creyente. Él no está en un credo. Él no está en las organizaciones de iglesia. Él no está allí. Él está en el corazón del creyente. Él no estaba allá en sus sepulcros de muertos, sino que Él estaba vivo.
25 ¡Oh, qué mensaje para llevarlo a la iglesia en esta noche! ¿Lo recibirán? No más que en aquel entonces. Es peor hoy que en aquel entonces. Cuando los discípulos lo oyeron, ellos lo creyeron, y la Biblia dice que ellos se regocijaron. La Biblia dice: “Cuando ellos oyeron esto, ellos se regocijaron”, cuando ellos lo encontraron y reconocieron que ese era el Señor de ellos. Así es esta noche, cuando un hombre o una mujer, un muchacho o una muchacha, que están dispuestos a dar un paso más allá del credo de su iglesia… Yo no les digo a Uds. que no pertenezcan a su iglesia; eso está bien. Pero no escondan su alma detrás de ese credo, pensando que eso los salvará. Uds. nunca serán salvos, hasta que Uds. encuentren a Cristo como su Salvador personal y el Espíritu de Él llene sus vidas. Entonces “estas señales acompañarán a los que creen”.
26 No un baile bullicioso, como Uds. han visto hacer a muchos de los pentecostales; no una mortuario como Uds. ve hacer a muchos del resto de ellos. Y los pentecostales están ahora a punto de terminar el bullicio de ellos; ellos han regresado también a la morgue. No a algo como eso. Uds. no los introduzcan a eso, sino a un Cristo Vivo, resucitado. ¡Amén! Eso es lo que debemos… Entonces Uds. tienen gozo, como los discípulos, cuando Uds. se encuentren con Él y Uds. lo saben. Y cuando Él hizo la señal delante de ellos y les mostró que Él era el mismo Jesús, haciendo las mismas cosas que Él hizo… Nadie más lo podía hacer sino Él. Y ellos reconocieron que ese era el Señor de ellos, y estaban felices.
Bueno, a Cleofás y a ellos, les tomó todo el día para ir a Emaús, camino de un día de reposo. Y no les tomó sino unos cuantos minutos para regresar. Oh, después que ellos se dieron cuenta de la verdad, que Él sí había resucitado, porque ellos lo habían visto guardar Su Palabra y cumplirla y hacer exactamente como Él lo hizo antes que fuera crucificado, ellos rápidamente cruzaron la región. Me imagino que sus pies sólo tocaban el suelo cada “cuatro o cinco yardas” [“cada tres o cuatro metros”-Trad.]. Ellos iban apresurados. Ellos les querían decir al resto de ellos: “Ha resucitado el Señor verdaderamente”. Ellos tenían algo en su corazón.
27 Ellos no salieron para discutir sobre sus puntos religiosos. Ellos iban allá para decir: “Yo sé que Él está vivo. Yo lo conozco, porque Él nos apareció, y lo vimos hacer la misma cosa que Él hizo antes que Él muriera, antes que ellos lo mataran allá arriba. Y ellos no hurtaron Su cuerpo. Y las mujeres están exactamente correctas, porque Él sí resucitó de entre los muertos, porque ese era Él”. Entonces ellos se miraron uno al otro cuando se detuvieron debajo de un… en alguna parte a descansar un poquito. Dijeron: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros? Deberíamos haber sabido que ese era Él. Bueno, Él regresó hasta el principio en la Escritura. ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?” Dijo: “Oh, insensatos, y tardos de corazón para entender ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en Su gloria, como dice la Escritura?”
Vean, ellos sabían que ese era Jesús, porque Él se alineó exactamente con las Escrituras sin importar lo que los otros dijeron. Y mientras más pronto la iglesia llegue al lugar en el que se alinee con la enseñanza Escritural, en lugar de tratar de recibir alguna teología hecha por el hombre, más rápido Uds. encontrarán al Cristo resucitado. Eso es correcto, mi hermano. Dios no edifica en ningún otro fundamento sino en el que ya está puesto por los apóstoles. Eso es correcto. Oh, sí, ellos estaban contentos.
28 Las iglesias de hoy en día han cambiado en comparación a lo que ellos fueron en el Día de Pentecostés. ¡Oh, cuánto han cambiado ellas desde ese día! Las iglesias se reúnen hoy para honrar, así me parece… odio tener que decir esto; pero me parece que las iglesias se reúnen hoy para honrar un cadáver. Ellos entran al lugar y cantan: Más cerca de Ti, mi Dios, y alguna clase de cosa lenta de morgue así, que hace un sonido triste. Bueno, ellos vienen a Uds., y dicen: “Ahora, digamos ahora el credo de los apóstoles. Repitamos este cierto credo que el Doctor Fulano de tal de una cierta tal y tal…” (¡Oh, hermanos!), como si Uds. estuvieran pesarosos al respecto. Y la mitad de ellos se quedan en casa para mirar la televisión en lugar de venir a la iglesia el domingo. Eso es correcto. Muerto, sólo-sólo un cadáver moviéndose por allí. Y luego un cadáver predicando, y un cadáver tratando de decir tocante a un cadáver que en una ocasión vivió, y vivió en una tumba hace muchos años, un cadáver. Y sólo es un cadáver, un cadáver, un cadáver.
Ellos van para honrar a un Cristo que murió hace mil novecientos años. Eso es casi exactamente en donde las iglesias están hoy: tratando de honrar un cadáver, en lugar de saludar con aclamaciones a un Conquistador. ¡Amén! ¡Gloria a Dios! Estoy contento de ser Pentecostal en el corazón, no por denominación. No, señor. Borren mi nombre de allí. Sino ¡como una experiencia! Nosotros no venimos a honrar a algún hombre muerto. Estamos saludando con aclamaciones a un Conquistador que conquistó la muerte, el infierno, y el sepulcro, y la enfermedad; todo demonio, toda incredulidad. ¡Lo conquistó!
29 Ahora, ¿pueden Uds. imaginarse, si esta escuela aquí tuviera un equipo de béisbol o un equipo de basquetbol, y ellos salieran y conquistaran a su enemigo y regresaran, se pudieran Uds. imaginar a ellos parados allí, cantándoles alguna clase de cancioncita como: ¿Más cerca de Ti, mi Dios? Bueno, ellos estarían ondeando banderas, y saludándolos con aclamaciones, y haciendo… ¿Qué de cuando Napoleón regresó? ¿Qué de Stalin, cuando ellos entraron a Alemania? Cómo ellos dispararon las armas e hicieron el saludo, y cruzaron sus piernas en ese saludo ruso. ¿Qué de cuando nuestros hombres regresaron a casa de su victoria? Los silbatos silbaron; la gente se puso como loca; ellos dispararon los rifles; ellos gritaron; ellos sonaron campanas. ¿Por qué? Nosotros conquistamos a nuestro enemigo. ¡Gloria!
Y hoy día uno pensaría que está en alguna clase de morgue. Uno entra en una iglesia y ellos… “Nosotros creemos en Dios el Padre Todopoderoso”. Yo creo en un Jesucristo resucitado (¡amén!), un Conquistador de la muerte, del infierno, y del sepulcro. Yo creo que Él está vivo esta noche, y que está vivo en este edificio con nosotros, de acuerdo a Su promesa: “Donde están dos o tres congregados, allí estoy Yo en medio de ellos”. Sí, señor. No algún servicio fúnebre, sino saludando con aclamaciones a un poderoso Conquistador.
30 Pero el problema con nosotros, es que no miramos a nuestro Conquistador. Miramos a nuestro presbítero. Miramos a algún gran evangelista. Cuando alguien… Nosotros vemos lo que ellos dicen tocante a ello. Sí, señor. Nosotros-nosotros nos miramos unos a otros. Pero se nos manda que miremos a Él. Nosotros miramos… por decir, si es que hay esto o lo otro sucediendo… “Bueno, el Señor hizo cierta cosa; Él sanó a alguien. Él hizo algo más como eso”. Pero, bueno, ahora, nosotros decimos: “Veamos lo que dice el Doctor Jones tocante a eso. Si nuestra iglesia no cree eso, nosotros-nosotros no lo recibiremos”. ¿Ven? Uds. están mirando a lo que dice el presbítero. Uds. están mirando a lo que dice el obispo. Entonces Uds. nunca verán a Cristo.
Cuando ellos oyeron que Jesús había resucitado de los muertos y apareció entre ellos, ellos no se pararon y se miraron unos a otros. Ellos lo miraron a Él. Ellos vieron Sus cicatrices; ellos vieron Su poder; ellos lo vieron a Él hacer los milagros que Él hizo antes que Él muriera; y ellos sabían que era el Dios Viviente de ellos. Y ellos no se miraron unos a otros, ni tampoco pidieron que alguien los mirara a ellos.
Pero hoy, salen todos pomposos: “Yo soy Doctor Fulano de tal, con tal y tal educación; yo soy Ph.DQ.S.T.” [títulos de doctorado-Trad.], y toda esa otra clase de cosas, y, ¿dónde está Cristo en todo eso? ¿Qué es lo que tenemos? ¡Una morgue! Y adoramos a un Cristo muerto en un sepulcro. Nosotros no adoramos a un Cristo muerto en un sepulcro, la Iglesia Viviente, la Iglesia del Dios Viviente. Nosotros adoramos a un Conquistador resucitado, que conquistó nuestra incredulidad y todos esos credos, y los arrojó bajo Sus pies y nos dijo: “Yo soy de Uds., y Uds. son Míos”. ¡Amén! “Yo estoy vivo por los siglos de los siglos”. Ese es el gran Conquistador. Ese es Él. Ese es al que mi fe está mirando.
31 Lo que queremos hacer hoy es no mirar hacia esos pobres lamentadores comedores de ajo de allá en el pasado, de allá en el desierto, deseando las ollas de carne de Egipto, usando pantaloncitos cortos y vestidos y labios pintados, y cortándose su cabello, y negando el poder de Dios. Déjenlos solos. Ellos morirán allá en el desierto. Sigamos nosotros a nuestro gran Josué (¡aleluya!), nuestro Líder. No hagan preguntas; sólo manténganse en línea, eso es todo. Sólo continúen marchando hacia adelante. No miren hacia atrás a ellos; no les presten atención. Si ellos se quieren quedar en Egipto y prosperar por las cosas del mundo, y todas sus estrellas de cine y los mímicos y todo, déjenlos que sigan adelante. Nosotros miremos a Jesús. Nosotros miremos a nuestro Josué
Nosotros no estamos buscando una sed para esas cosas. El problema de ello hoy, es que Uds. dicen: “Ahora, espera, no deberías beber. No deberías ir a los cines. No deberías hacer esto; no deberías… Las mujeres no se deberían cortar su cabello. Ellas no deberían usar pantaloncitos cortos”. ¡Oh!, yo me imagino que si alguien alguna vez cruza a la otra Tierra y come algunas de las uvas de Canaán, y come algunas de las granadas, y algo de la buena miel de allá, ya no querrá más ajo del mundo.
32 La cosa de ello es que sólo los alimentamos de ajo y cosas así, y los dejamos que estén sedientos y que regresen con dolor de estómago (perdonen la expresión, eso no está correcto en el-en el púlpito). Pero ellos que regresen. Si ellos se quieren ir al mundo, ¡déjenlos que se regresen! Nosotros seguimos hacia adelante. Nosotros vamos a seguir a nuestro… No sólo regresar a Hechos 2:4, y vagar dando vueltas por allí en ese mismo terreno. ¿Qué hicieron ellos? Ellos se quedaron allí por cuarenta años y murieron allí. Regresaron directamente a la misma cosa antigua, todo el tiempo. Eso está bien; Hechos 2:4 es parte de ello. Pero la cosa de ello, es que Él dijo un día “Levantaos, habéis estado en este monte por cuarenta años; volveos al norte; cruzad el Jordán allí, la separación, pues hay más que este monte para Uds.” Hay más que Hechos 2:4 para Uds. Toda promesa en el Libro le pertenece a la Iglesia. Y Dios está esperando que Su Iglesia se levante y la reciba.
33 ¿Cómo lo pueden hacer cuando todavía tienen sed y quieren ser como el mundo? ¿Cómo lo pueden hacer ellos cuando todavía están comiendo… anhelando el ajo, las ollas de carne de Egipto? No. Manténganse en línea con Josué. Correcto. Coman las uvas nuevas y el vino nuevo de Pentecostés. Hermano, pónganse ebrios con él. Ud. ya ni siquiera mirará al mundo. Algo le sucederá a Ud. ¡Oh, sigamos hacia adelante, siguiendo los pasos de nuestro gran Líder, y conquistemos…! Recuerden: Dios le dijo a Josué: “Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie, será vuestro”. Hermano, esas huellas significan posesión. Sigamos caminando, entrando a la Tierra prometida, sin mirar hacia atrás para ver lo que sucedió allá atrás, y lo que alguien más está haciendo. Mantengan sus ojos en Jesús, el Josué, el Líder. Sólo continúen marchando hacia adelante a profundidades más profundas y a alturas más altas, hasta que Uds. posean todo lo que Dios les prometió en Su Palabra.
34 No todos los hombres pueden recibir esto. Esto está escondido de los ojos del mundo, y es insensatez para ellos. Pero para aquellos que han nacido y son elegidos para Vida Eterna, lo creen. Vemos la hora en la que estamos viviendo. Sigamos adelante, recordando esto: que tenemos algo que va detrás de nosotros. Jesús dijo, cuando Él envió a Sus discípulos: “Toda potestad me es dada en el Cielo y en la Tierra”. Muy bien. Eso nos respalda. ¿Qué? Toda promesa que Él hizo, porque toda potestad es dada a Él. El Padre le ha dado toda potestad al Hijo. “Y todo lo que está en el Cielo, y todo poder en el Cielo, me pertenece”, Jesús dijo. “Y Yo estoy con vosotros”. Es algo que nos respalda.
Recordando esto cuando marchamos: que hay Algo-hay Algo que va detrás de nosotros. Algo dentro de nosotros, y Algo que va delante de nosotros. ¡Amén! Eso es: venid, creed, e id. Algo detrás de nosotros, Algo dentro de nosotros, y Algo que va delante de nosotros. Él era, Él es, y vendrá. Él mismo Jesús que era, es el mismo Jesús esta noche, y el mismo Jesús que vendrá; el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Venid, creed, e id y decid a alguien más al respecto. ¡Amén! ¡Oh, yo amo eso! ¡Gloria a Dios!
35 Su vida… Lo que Él era, para nosotros es Su vida del pasado. Él nos dio lo que Él era, para que no fuéramos engañados en lo que Él es hoy día. ¡Oh, me gusta eso! ¡Amén! No tomen la palabra de cualquiera. Tomen la Palabra de Dios. La Biblia dice… Jesús dijo: “Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será dado”. Jesús dijo: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también”. Jesús dijo: “Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo, Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
¿Cómo lo sabemos? La gente dice: “Pues, seguro, yo creo eso”.
Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. Si esas señales no los están siguiendo a Uds…. No dijo: “Quizás seguirán, probablemente seguirán, ellas deberían seguir”. Él dijo: “Seguirán”. Muy bien. “Seguirán a los que creen”. Sí, señor.
36 Y, ¿qué dejó Él? Él dejó Su vida pasada, para mostrarnos lo que Él era. Eso es lo que está detrás de nosotros, para que podamos saber lo que va a estar dentro de nosotros. ¡Oh, me gusta eso! Miramos al pasado para ver lo que Él era, y entonces podemos ver ahora lo que Él es. Jesús nunca fue un teólogo duro de cerviz. Él los llamó un montón de hipócritas, y serpientes en la grama, y todo lo demás, paredes blanqueadas, sepulcros llenos de huesos de muertos. ¡Él los reprendió! Él nunca se unió a ninguno de sus grupos. Sino que Él se quedó con el mensaje del Padre. Él se quedó con las Escrituras: “¿No está escrito en vuestras Escrituras?” No importaba lo que ellos querían ver, y lo que ellos querían hacer, ellos querían que Él resucitara a este y al otro; Él dijo: “Yo hago lo que el Padre me muestra hacer. Yo no hago nada de Mí mismo, sino que Yo veo al Padre hacerlo primero”.
37 Moisés dijo que Él sería un Profeta, que el Mesías lo sería, y que Él discerniría los pensamientos del corazón de ellos. Y Jesús era la Palabra de Dios hecha manifiesta. “En el principio era el Verbo [Palabra, Biblia en inglés-Trad.], y el Verbo [Palabra] era con Dios, y el Verbo [Palabra] era Dios. Y aquel Verbo [Palabra] fue hecho carne, y habitó entre nosotros”. Él era Dios en carne. Y esa es la razón que la Palabra de Dios estaba en Cristo, y Él era la Palabra de Dios. Y la Biblia dice que la Palabra de Dios (en Hebreos el capítulo 4) es más aguda que toda espada de dos filos. ¿Cómo van a hacer eso y pertenecer a alguna organización? Dicen: “Si tú dices eso, te echaremos fuera” ¿Cómo van a hacer eso? ¡Miserables! ¡Oh, vaya!
Sé que estoy haciendo enemigos aquí, pero estoy haciendo amigos Allá. Así que, esa es la cosa principal. ¿Ven?, a mí no me importa lo que el hombre dice, es lo que Dios dice. Díganme si no es la Palabra. Miren a lo que hemos llegado. Uds. mismos miren a su alrededor y vean cómo estamos muriendo. Levántense y sacúdanse Uds. mismos. Regresen a una experiencia de la Pascua de la resurrección, de que Jesucristo vive hoy. Él está vivo ahora por los siglos de los siglos. Sí.
38 Él es el mismo hoy. Él nos apareció ayer, y probó lo que Él era, detrás de nosotros, para que pudiera ser lo que está dentro de nosotros, y un-un pensamiento substituto en nuestra mente de lo que Él será. Si es así de glorioso cuando Él desciende entre nosotros ahora, ¿qué será cuando tengamos un cuerpo como el de Él? Entonces vemos que tenemos Algo detrás, Algo yendo delante de nosotros, Algo que fue delante de nosotros para preparar un Lugar para nosotros. Gracias a Dios que no siempre tendremos que ser criaturas ligadas a la Tierra. Él se fue; Él es, Él era. Nosotros vemos lo que era. Miramos al pasado y vemos lo que Él era, así que vemos lo que Él es hoy. Si Él fue un discernidor de los pensamientos de los corazones en aquel día cuando Él era la Palabra, si Él está aquí hoy, Él es el mismo discernidor de los pensamientos del corazón. Lo que Él era, Él lo es hoy, y será para siempre. Si Él era un Salvador amante allá en el pasado y el Creador, Él es el mismo Salvador amante y Creador hoy. Y Él está detrás de nosotros, dentro de nosotros, y delante de nosotros. Venid y creed, id, y decid a alguien más.
39 Nosotros no lo creemos, o no nos quedaríamos tan muertos con todos nuestros ritos, como el ponerlos de pie y sentarlos, y todo eso, la mañana del domingo. Nuestros corazones estarían ardiendo con el fuego Pentecostés; no lo pudiéramos soportar. Era de esa manera, hace cuarenta años en la iglesia Pentecostal, pero Uds. la organizaron, la mataron. Uds. matan-Uds. matan a los-los… Uds. matan a los que quieren creer eso. Pero hay algunos que no creen eso; ellos siguen viviendo.
Cuando la Columna de Fuego… donde Ella se detenía, los hijos hacían un pequeño campamento. Ellos nunca pusieron sus tiendas de manera permanente, porque cuando esa Columna de Fuego se iba, ellos se iban con Ella. Lutero la vio y él salió de la iglesia católica. Pero cuando Lutero murió, ¿qué hicieron ellos? Ellos se organizaron. La Columna de Fuego salió y Wesley la siguió. Cuando Wesley murió, ellos se organizaron. Luego, ¿qué sucedió? La Columna de Fuego siguió adelante y los Pentecostales la siguieron (seguro que sí), el Bautismo del Espíritu Santo. Los pentecostales ahora se han organizado, y, ¿qué está haciendo la Columna de Fuego? Está siguiendo adelante, y los Pentecostales se están muriendo. Bueno, eso es exactamente correcto. No se está muriendo la experiencia de pentecostés, sino la organización pentecostal. No se está muriendo, sino que ya está muerta. Sucedió esto cuando se organizó. ¡Muertas!, cada una de ellas. Uno no-uno no puede llamar… El comal no le puede llamar a la olla grasienta, porque está en la misma condición. Eso es correcto. Los unitarios no pueden regañar a los “dualistas”, y “los dualistas” no pueden regañar a los trinitarios, y las Asambleas no pueden regañar a la Iglesia de Dios, y la Iglesia de Dios no puede regañar a los de la unidad; todos ellos están en un gran bulto. Cuando ellos se organizaron, la mataron. Ellos nunca la mataron, sino que ellos la echaron fuera de sus medios, porque ellos trazaron un círculo, y “nosotros entramos aquí”. Dios es un Dios universal, omnipresente, omnipotente. Él no está atado a los credos de ningún hombre. ¡Amén! Si Él está vivo, Él lo prueba. Si Él no lo prueba, entonces Él no está vivo. Venid y creed, e id a ved. Sí, señor.
40 El problema de ello, el mundo… es que ellos están tratando… la iglesia está tratando de dar al mundo un gran montón de entretenimiento. [Espacio en blanco en la cinta. Edit.]… No entren en sus terrenos. Nosotros no debemos hacer eso. ¿Qué hacemos? Nosotros sólo les damos una gran olla de estofado religioso que cocinamos. ¡Eso es todo! Lo llaman fiestas sociales, y pequeños juegos de estafa, y ventas de comida para pagar al predicador. ¡Tonterías! Esa no es la manera de administrar una iglesia. Dios envió el Espíritu Santo para administrar la Iglesia. Correcto. Pero estamos tratando de dar al mundo… Bueno, Uds. no le pueden dar a esa gente eso. Ellos ya tienen eso. Ellos son genios en los entretenimientos. Ellos son genios, así que nosotros no podemos hacer nada para ellos.
Démosles algo a ellos que no tienen. ¡Aleluya! La única cosa que ellos no tienen es a Jesús. ¡Amén! No traten de entretenerse con ellos; pues Uds. entonces los están encontrando en el terreno de ellos. Prediquen a Cristo, y déjenlos venir en este terreno y dense cuenta lo que ellos tienen. Si ellos se quieren quedar en la tierra del ajo, que se queden. Nosotros no debemos encontrarlos allí. Nosotros no somos mímicos; nosotros somos apóstoles. ¡Aleluya! Nosotros no hacemos… nosotros no somos monos, como ellos dicen que somos. Nosotros somos hijos de Dios, creados a Su imagen. ¡Tonterías a ese grupo! Aléjense de él. Hay un Cristo Vivo. Amén.
41 Oh, la única cosa que ellos no tienen, es a Jesús. Oh, nosotros-nosotros podemos darles todo… Oh, ellos tienen pleno de psicología, religiones filosóficas y todo. ¡Oh, oh, hermanos! Ellos están llenos de eso. Pero hay una cosa que ellos no tienen y es a Jesús. Eso es correcto. ¡Oh, ellos tienen entretenimiento! Ellos pueden hacer un alboroto de básquetbol más grande que lo que Uds. pueden; seguro que pueden. Ellos pueden poner hombres en esas pantallas de cine allá, que pueden superar todo lo que Uds. pueden hacer. Eso es correcto. Ellos son genios en eso. No se traten de comparar con ellos. ¿No dijo Jesús de los hijos del mundo, lo que ellos son? Eso es correcto. Pero hay una cosa que ellos no tienen: es a Jesús.
Y eso es lo que nosotros debemos representar, para decirles a ellos. No que tenemos un gran gimnasio, y que tenemos la clase más grande de escuela dominical, y-y regalamos esto, y tenemos ventas de comidas, y tenemos esto para nuestra iglesia, y bailes. “Si vienes y te unes a nuestra iglesia, tenemos un baile cada miércoles en la noche. Cada jueves en la noche, después que termina la reunión de oración, tenemos un bailecito en el sótano”.
42 El otro día, cuando ese… ¿Vieron esa película de Londres, que salió en la pantalla, donde ese joven idiota allá…? Un montón de la… una iglesia presbiteriana, llevaron a cabo una-una obra Beatnik acerca de la resurrección… o mejor dicho, de la crucifixión. Yo lo tengo aquí en el periódico. Y eso conmovió de emoción a toda Inglaterra. Salió en nuestros periódicos de aquí. Ellos tenían a un muchacho vestido con su camisa rayada de colores y los pantalones de mezclilla bajados hasta sus caderas, y él era Jesús. Ellos tenían otro, Judas, y él estaba tocando una pequeña guitara, caminando de un lado al otro (en una emisión nacional de televisión), y cantaba: “Yo lo voy a agarrar esta noche, cariño; lo voy a vender a Él”, y todo así. Y una muchacha bailando rock-and-roll, cantando tocante a Jesús, diciendo: “Amigo yo amo a mi mamá, ¿no es eso lo bastante bueno, cariño?”, así de esa manera, caminando por ahí de esa manera, tocando. Una iglesia religiosa que se baja tanto así, ¡ella está acabada! ¿Qué hizo la gente? Ellos pensaron que era maravilloso.
43 Bueno, ¿creen ustedes que es escandaloso? En nuestro propio país, cada jueves por la noche en una cierta grande iglesia organizacional, el pastor y todos ellos llevan a cabo un juego beatnik. Pusieron la fotografía en la primera página: un beatnik con una barba larga. Una cierta iglesia denominacional, (mi amigo me llamó la otra noche para que fuera) una gran organización de la santidad. Y ellos estaban llevando a cabo un beatnik, o mejor dicho, no, una fiesta de rock-and-roll. Y aun el hombre que estaba televisando dijo: “¿No tiene Ud. miedo que reciba algo de crítica?”
Él dijo: “Por mucho tiempo esta cierta… esta iglesia organizacional ha olvidado el arte hermoso del rock-and-roll”.
Cuando se llega a un punto en el que la iglesia no tiene otra cosa más que entretenimientos, ¡es un grupo de gente miserable, descarriada, y destinada al infierno! Cuando se llega al lugar que no podemos representar a Jesucristo en el poder de Su resurrección, ¡cierren sus puertas y regresen al mundo, porque Uds. están muertos de todas maneras! ¡Amén! Sí, pero eso es. Oh, sí. No los podemos superar en brillo. Él es una Luz. Él es un resplandor, no un brillo. Jesús no es un brillo como el mundo brilla, sino que Él es un suave resplandor de Luz. Amén. Y Uds. no lo pueden hacer resplandecer. Lo tienen que dejar que resplandezca. No traten de hacerlo funcionar, porque no funcionará. Ese es el problema. Si ellos no lo pueden agarrar de una manera, lo agarran de otra. Si ellos no lo pueden hacer funcionar, para tratar de hacer que la luz de ellos resplandezca, ¿qué hacen? Ellos tratan… Eso es hechura artificial. Uds. no lo pueden hacer resplandecer. Sólo déjenlo resplandecer. ¡Oh, aleluya!
44 ¿Qué hora es? Escuché sonar la alarma de mi reloj. Me pasé de tiempo. Él ha resucitado de los muertos. Él está vivo. ¿Cuál es el mensaje hoy? Venid, creed, id a decid a otros que Él ha resucitado de entre los muertos. Él está vivo y Él aparece a la Iglesia elegida esta noche. Como Él apareció en aquel entonces, lo que Él hizo en ese entonces… Yo siempre les he dicho que Dios es infinito y que no puede cambiar. Y si esa era Su actitud hacia al mundo, en ese entonces después de Su resurrección, es la misma actitud hoy. Y Jesús testificó la misma cosa al decir: “Como fue en los días de Sodoma, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. Inclinemos nuestros rostros.
45 Señor Jesús, algunas veces yo me pregunto si no estoy fuera de sí, cuando pienso de ver la horrible maldición que está viniendo sobre este mundo, cuando pienso de las iglesias que están tratando de ser animadoras, tratando de copiar al mundo. Señor Dios, oh, Tú-Tú dijiste… “Padre, te pido que Tú los quites del mundo. Quita el mundo de ellos, guárdalos del mundo”. Tú pediste que Tus discípulos… fueran guardados del mundo, y aquí ellos van directamente de regreso al mundo, tratando de compararse con el mundo.
Dios, concédelo; ayuda, Señor; seguramente que alguien captará el mensaje; ellos sabrán. Tú eres el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Tú no estás muerto, sino vivo por los siglos de los siglos. Te creemos, Señor. Y ¿cómo puede un hombre creer a menos que Tú lo llames? Jesús dijo: “Ninguno puede venir a Mí, si el Padre no le trajere primero, y todo lo que el Padre ha llamado-ha llamado, vendrá”. Y sabemos que eso es correcto. Ellos sí vendrán. Y sólo es nuestro deber predicarlo y dejar que las astillas caigan adónde ellas quieran, y las ovejas oyen la Voz.
46 Dios, seguramente que después de hablar de Ti, de Tu resurrección, la noticia de última hora más trascendental que alguna vez llegó al mundo, es que Cristo murió por nosotros, y resucitó otra vez, viviendo en nosotros, yendo con nosotros, vivo con nosotros, para Él mismo probar dentro de nosotros que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Señor, yo no sé de ninguna cosa más grandiosa. Te pido ahora, que esta noche muchos creyentes crean más profundo; que muchos incrédulos crean por su primera vez; que muchos que no están llenos con el Espíritu Santo sean llenos y lleguen a ser un apóstol Tuyo esta noche, un gran discípulo para seguirte a Ti e ir a decirles a otros. Que ellos miren en la Biblia y vean que Él murió para que pudiéramos tener este privilegio. Que ellos crean cuando ellos lo vean a Él aparecer. Y que entonces ellos salgan de la iglesia y vayan a decirles a otros que Jesús vive. Que ellos vayan con corazones, y pies ligeros, y un corazón ligero a decirles a otros, como Cleofás y su amigo que venían de Emaús.
Oh, Señor, ¿aparecerás aquí ante nosotros esta noche? Ven a nuestros medios y haz algo para-para estas personas igual como lo hiciste antes que fueras crucificado, para que ellos sepan que el mensaje de la hora verdaderamente es que Tú has resucitado de entre los muertos. Te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
47 En realidad, es tiempo para terminar, pero yo creo… mi hijo me encontró a la puerta y dijo que repartió tarjetas de oración; y el conserje me dijo, o el hombre que se encarga de las luces, que ellos habían repartido tarjetas de oración para que se orara por ellos. ¿Cuántos…? ¿Hay algunos aquí que nunca han estado antes en alguno de mis servicios que yo he llevado a cabo para el Señor?, levanten sus manos, los que nunca han estado en uno de ellos. Oh, bueno, quizás tengamos discernimiento entonces. Si Uds. tienen… Si hay alguno aquí que estuvo en una… que ha estado… si es que todos Uds. ya habían estado (como esperaba que así sería aquí en Chicago, debido a las muchas reuniones que he tenido), yo sólo iba a pedir que el Hermano Tommy viniera aquí y se parara y ambos oráramos por ellos, pasar a la gente que tiene tarjetas. Pero si no hay alguien aquí que alguna vez… Yo creo que dos terceras partes de la congregación nunca han estado en otro servicio.
Así que ahora, quiero decir esto: yo no reclamo ser un sanador. Cualquier hombre que reclama ser un sanador, él es un bribón (correcto), pero no un sanador. ¿Ven? Pero nosotros… Cristo es el Sanador. Jesús, en el Calvario, ya compró su salvación, y compró su redención, Él compró la sanidad de Uds. ¿Cuántos saben que eso es verdad? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. La única cosa que Él puede hacer es mostrar Su Palabra y cumplir Su promesa, ¿es correcto eso? Cuando Él estuvo aquí en la tierra, ¿reclamó Él ser un sanador? No, señor. Él dijo: “Yo no puedo hacer nada de Mí mismo; sino lo que veo hacer a mi Padre, también lo hace el Hijo igualmente”, San Juan 5:19 [el Hermano Branham parafrasea Juan 5:19-Trad.]. ¿Cuántos saben que eso es la verdad? Sí. Entonces Jesús nunca hacía nada hasta que Él veía una visión. Recuerdan cómo Él….
48 ¿Cuál fue la señal del Mesías? ¿Quién sabe cuál iba a ser la señal del Mesías? Un profeta (¿es correcto eso?), un discernidor de los pensamientos, y uno que predice. Todos los judíos creen que Él era un… que el Mesías iba a ser uno que predice; Él sabría qué era, y qué sería, y qué ha sido; esa era la señal. Dios dijo: “Si hay entre vosotros uno que es espiritual o profeta, Yo el Señor me daré a conocer a él, le hablaré en sueños y en visiones. Y si lo que él dice se cumple, entonces teman a ese profeta, porque Yo estoy con él. Pero si no se cumple, entonces no lo oigan; no le teman en lo absoluto porque Yo no estoy con él”. Bueno, eso es sólo sentido común.
Y los judíos siempre, (el Pueblo escogido de Dios), siempre recordaban que Dios les hablaba por medio de los profetas. Hebreos 1 dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por Su Hijo, Jesucristo”. Ahora en estos postreros días… Todos los lectores de la Escritura saben eso, Hebreos 1, Hebreos 1:1. Ahora, empecemos en el principio. “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, Cristo Jesús”. Ahora, ¿qué era Él? Él era el Rey de los profetas. Él fue el más grande de todos los profetas, porque Él era el Profeta. “El Señor vuestro Dios levantará un Profeta como yo”. ¿Cuántos saben que Moisés dijo eso en…? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Sí. Bueno, entonces, cuando Él vino y le dijo a Pedro que su nombre era Simón, y luego… Le dijo que su nombre era Pedro. Cuando Él le dijo a Natanael que Él lo vio debajo de la higuera antes que él llegara, Natanael dijo: “Verdaderamente Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel”.
49 Cuando Él le dijo a la mujer junto al pozo, le dijo: “Dame de beber”.
Y ella dijo: “Bueno, ¿tú un judío me pides a mí una samaritana? Nosotros tenemos segregación aquí. Nosotros no nos asociamos uno con el otro”.
Bueno, Él dijo: “Pero si tú supieras quién es el que está hablando contigo, tú me pedirías a Mí de beber. Yo te daría agua que no tendrías que venir aquí para sacarla de este pozo”. Y la conversación siguió. ¿Qué estaba haciendo Él? Estaba contactando su espíritu. Entonces cuando Él encontró cuál era su problema… ¿Cuántos saben cuál era su problema? Ella tenía muchos maridos. Así que Él le dijo a ella: “Ve, llama a tu marido, y ven acá”.
“Oh”, ella dijo: “Yo no tengo marido”.
Él dijo: “Tú has dicho verdad; porque cinco maridos has tenido; y con el que ahora tú estás viviendo, no es tu marido; así que dijiste la verdad”. Ahora, fíjense bien en esa mujer. Ella sabía más tocante a Dios que la mitad de los predicadores de Chicago. Eso es correcto; eso es correcto. Ella dijo: “Señor….”
50 Ahora, observen lo que esos predicadores dijeron, cuando ellos lo vieron a Él hacerlo. Ellos dijeron. “él es un adivinador, es Belcebú”.
Jesús dijo: “Yo los perdono por eso. Pero algún día el Espíritu Santo vendrá para hacer la misma cosa, y si Uds. hablan una palabra en contra, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.].
Esa mujer dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta”. Dijo: “Nosotros sabemos (nosotros los samaritanos), nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos declarará estas cosas”. Bueno, esa sería la señal del Mesías. Liga-De-Autismo-69-6nY si Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, esa todavía será la señal del Mesías. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también. Yo estoy con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo”. ¿Es correcto eso Hermano Hicks? ¿Ven?
“Nosotros sabemos que el Mesías viene y nos declarará estas cosas, pero, ¿quién eres Tú?” ¿Ven? “Tú debes ser profeta”.
Él dijo: “Yo soy, el que habla contigo”.
Y con eso entró de prisa a la ciudad y les dijo a los hombres, ella dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el mismísimo Mesías?” Y la Biblia dice que el pueblo de allí de Samaria, creyó en Jesús debido al testimonio de la mujer. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.].
51 Ahora, Él hizo esa señal delante del judío y delante del samaritano, ¿por qué? Porque ellos estaban esperando un Mesías. ¿Es correcto eso? Uds. no encuentran un solo caso dónde lo hizo delante de un gentil. No. Eso… ¿Ven? Ellos habían sido enseñados por miles de años que iba a venir un Mesías, así que lo hizo…
Solamente existen tres razas de pueblos; esos son: el pueblo de Cam, Sem, y Jafet. Pedro, con las llaves en el Día de Pentecostés, lo abrió a los judíos. Felipe fue allá y predicó a los samaritanos, los bautizó en el Nombre de Jesucristo, puso manos sobre ellos, pero el Espíritu Santo no vino. Pedro tenía las llaves; fue allá y puso manos sobre ellos; ellos recibieron el Espíritu Santo. Allá en la casa de Cornelio, Pedro fue allá con las llaves, y lo abrió. ¿A quién? A los judíos, samaritanos, y gentiles. Y entonces de allí el Evangelio se dispersó. Luego fue abierto a todos los pueblos: al pueblo de Cam, de Sem, y de Jafet.
Ahora… de los tres hijos de Noé brotó toda la raza humana, si creemos nuestra Biblia. El resto de ello fue destruido. Nosotros no provenimos de allí de esa región de monos, de los que eran “mitad mono mitad humano”. Nosotros creemos que somos seres humanos que provenimos de Dios, hechos a la imagen de Dios. Dejen que ellos crean lo que quieran creer. Esto es lo que nosotros creemos: Nosotros creemos en Jesucristo el Hijo de Dios, hecho a la imagen de Dios; no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse. Y “Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo al mundo”. Él era Dios. Él se miraba como Dios; Él actuaba como Dios; Él predicaba como Dios; Él resucitó de los muertos como Dios. ¡Él es Dios! Seguro.
52 Entonces lo notamos a Él, cuando Él vino y dijo: “Yo estaré con vosotros, aun en vosotros. Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también”. Ahora, Él prometió que esta señal aparecería al fin de la edad gentil. Ahora, ¿estamos esperando un Mesías? Eso es correcto; estamos esperando un Señor Jesús que viene, el Mesías. Bueno, entonces, Él prometió que Él aparecería. Ahora, si Él les apareció a ellos en esa manera, a esas dos generaciones de gente (y sólo lo tomamos en teología), entonces Él… ese no es nuestro Señor Jesús. Oh, no. No. No. ¿Ven?, Él tiene que hacer lo mismo a nosotros como lo que les hizo a ellos. ¿Qué está haciendo Él? Está haciendo como Él lo prometió en los días de Noé, quise decir en los días de Lot, así sería Él hoy día. Así que, Él ha venido a Su pueblo elegido que lo creerá y Él mismo se está mostrando que todavía es el Mesías, el Resucitado. ¡Amén! Ese es el Evangelio, mi hermano. No hay uno que pueda hallar una falla en eso. Miren, la cosa de ello es: ¿cumplirá Dios Su Palabra? Yo lo creo.
53 ¿Cuántos de Uds. tienen tarjetas de oración? Parece ser que son como unos cuarenta o cincuenta. Muy bien. Número 1, ¿quién la tiene? La tarjeta de oración número 1, levante su mano. ¿Qué letra es? Quizás yo tengo… ¿Cuál? “A”. “A”, número 1, levante su mano, el que tenga “A”, número 1. Debe haber un error en alguna parte. Entonces empezaremos en alguna otra parte. ¡Oh, lo siento! Muy bien. Número 1, venga aquí, señora. Número 2, levante su mano. Muy bien, señora, venga aquí. Número 3, levante su mano. ¿Número 3? Aquí, señora. ¿Número 4? ¿Número 5? Aquí, señora, venga aquí. ¿Número 6? ¿Número 7? ¿Número 8? ¿8?, ¿8? Muy bien. ¿9? No vi la 9. ¿9?, ¿10? ¿Quién tiene la 10? ¿11? ¿12? Es para que así todos ellos no se precipiten al mismo tiempo. ¿12? ¿13?, ¿13? ¿La tarjeta de oración 13? ¿Levantaría su mano? ¿14? ¿14? Están respondiendo muy despacio. Bueno, muy bien, que se pongan de pie un minuto.
54 ¿Cuántos no tienen tarjeta de oración, levanten su mano, y que estén enfermos?, levanten su mano. Ahora, Uds. que no tienen que tener una tarjeta de oración. Les pido a Uds. que crean que esta historia que les he contado tocante a Él, es la verdad. Hubo una mujer en la Biblia, digamos que ella tenía un flujo de sangre; nosotros conocemos la historia. Digamos que ella tampoco tenía una tarjeta de oración. Pero ella dijo: “Yo creo que ese Hombre dice la verdad. Yo creo que ese es el Hijo de Dios. Si yo lo puedo tocar, seré salva”. ¿Cuántos saben la historia? Y cuando ella lo tocó a Él, ¿qué sucedió? Ella se fue, quizás, y se sentó, porque en su propio corazón estaba satisfecha que había tocado al Mesías. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Miren, escuchen, obsérvenme y escúchenme. ¿Ven? Tocó al Mesías. Y Jesús se volteó, dijo: “¿Quién me tocó?” (Ahora, mientras ellos están preparando a esa gente). “¿Quién me tocó?”
Y Pedro lo reprendió, diciendo: “Bueno, Señor, todos te están tocando. ¿Por qué dices: Quién…?” En otras palabras: “¿Qué te hace decir tal cosa como esa? Bueno, la gente piensa que algo está mal Contigo. ¿Por qué dices tal cosa como esa?”
Él dijo: “Pero me doy cuenta que virtud a salido de Mí”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.].
55 Bueno, si eso hizo al Hijo de Dios sentir que fuerza salió de Él, ¿qué le hará a Ud. y a mí, un pecador salvo por gracia? Nosotros no lo pudiéramos hacer una sola vez, a menos que Él dijera: “Las cosas que Yo hago, vosotros las haréis también, y aun más que estas haréis”. Yo sé que la versión King James dice mayores, pero miren a la traducción genuina: más. Ninguno pudiera hacer mayores, porque Él hizo todo lo que se podía haber hecho. ¿Ven? Él levantó a los muertos y detuvo la naturaleza, e hizo todo. ¿Ven?
Muy bien. Ahora. Y esa mujercita tocó Su manto y Él sintió que poder salió de Él. Y Él miró por allí en la audiencia hasta que Él encontró dónde estaba ella, y Él le dijo tocante a su flujo de sangre y le dijo que su fe la había salvado. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. ¿Es eso…? ¿Fue ese Jesús ayer? ¿Fue esa la manera que Él lo hizo ayer? [“Amén”]. Bueno, si Él es el mismo hoy, ¿no lo hará de la misma manera hoy? Seguro que sí lo haría. Ahora, él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Es verdad eso? ¿Creen Uds. eso? [“Amén”]. ¿Ha resucitado Él de entre los muertos?
56 Entonces, ¿cómo pudieran Uds….? “Bueno, Hermano Branham: ¿cómo puedo tocarlo?” Ahora, si Uds. lo quieren tocar a Él, más les vale escuchar lo que estoy diciendo. Miren. “¿Cómo puedo tocarlo? Él es ahora mismo ”un Sumo Sacerdote (Hebreos el capítulo 3), un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras enfermedades“. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: ”Amén“-Ed.]. Ahora, Su cuerpo visible está en la Presencia de Dios, en el trono de Su Majestad, ¿es correcto eso? [”Amén“]. Su Espíritu está aquí en la Iglesia, Su Vida, viviendo en nosotros; y Él es la Vid, nosotros somos los pámpanos. La vid no lleva el fruto, los pámpanos llevan el fruto. La vid energiza a los pámpanos, Juan 15. ¿Es correcto eso? Ahora, si Él es el mismo Sumo Sacerdote y Uds. pudieran alcanzar hasta la Gloria y tocarlo a Él con su fe, ¿qué haría Él? Si Él es el mismo Sumo Sacerdote, Él actuaría de la misma manera, Él haría la misma cosa. Entonces Uds. sométanse a Él, yo me someto a Él, y entonces si Uds. tocan Su-Su manto con las enfermedades de Uds., como Él prometió en Su Biblia que Él lo haría, vean si Él no se voltea y usa mi voz y usa el cuerpo de Uds., nos usa juntos.
57 Uds. allá en la audiencia que no estarán en la fila de oración… Atenderemos todas estas tarjetas de oración poco a poco, pero empecemos con la primera ahora. Muy bien. Ahora, primero, Uds. en esa fila de oración… ¿Cuántos allá en la audiencia están-están enfermos, y yo no los conozco?, levanten su mano. Todos Uds. allá en la audiencia que saben que yo no sé nada tocante a Uds., levanten sus manos, toda persona en la audiencia que sabe que yo no sé… La gente en la fila de oración, que sabe que yo soy un desconocido para Uds., los que están en la fila de oración, levanten sus manos, que yo no los conozco, levanten su mano. Pienso que es un cien por ciento por todas partes.
58 Muy bien. Ahora, aquí está un cuadro precioso. ¿Recuerdan cuando yo primero vine a Chicago, como…? Bueno, yo… Así que miren: aquí está un cuadro hermoso de la Biblia. Aquí está un cuadro de San Juan el capítulo 4. Aquí está una mujer que yo nunca he visto, no sé nada tocante a ella. Y yo nunca la he visto a ella antes en mi vida. Ella es una desconocida para mí. Yo soy un desconocido para Ud. Nos encontramos por primera vez. Ahora, si esto… ¿Ha estado alguno de Uds. en Palestina y visto dónde Jesús encontró a esa mujer en ese pozo? Es un panorama, algo así, allá… el pequeño pozo allá donde Él estaba sentado allí, viendo a la mujer. Ahora, aquí están un hombre y una mujer parados aquí que nunca se han conocido antes en la vida. Y somos desconocidos. Les puedo decir esto antes que empecemos: ella no es de mi nacionalidad. Ella verdaderamente no habla buen inglés. Eso es verdad. Allí están una samaritana y un judío.
Ahora, yo no soy Él, pero es Su Espíritu, que está dentro mí. Y entonces si Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, y nunca la he visto a Ud., no sé nada tocante a Ud., Ud. es sólo una mujer que viene aquí arriba, si Dios me revela algo que está en su vida, como Él lo hizo con esa mujer en aquel entonces, Ud. sabrá si es la verdad o no. Ud. -Ud. lo sabrá. Y entonces, por ejemplo algo que Ud. ha hecho, algo por lo cual Ud. está aquí, algo que está mal en Ud., o… Si yo no la conozco, yo no sé nada tocante a Ud., pues Ud. está haciendo… tiene mucha dificultad para entenderme. Pero si yo no sé nada tocante a Ud., entonces si Él me lo revela, tendrá que venir por medio de Su Espíritu en alguna parte. ¿Cree Ud. eso?
59 ¿Creerá la audiencia eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Aquí estamos juntos. Ahora, ¿está Él vivo? [“Amén”]. Entonces qué si yo… Si Él estuviera parado aquí con este traje puesto que Él me dio, miren, si esta mujer viniera y dijera: “Señor, ¿me sanarás?”, ¿saben Uds. lo que Él diría? “Yo ya lo he hecho. Ud. está redimida”. Si un artículo es redimido de una casa de empeño, no puede ser redimido la segunda vez. Nosotros tenemos el recibo. Ellos no pueden cobrarnos por segunda vez; nosotros tenemos un recibo. Y nosotros tenemos un recibo de Dios. ¡Amén! El precio se pagó. Estamos redimidos. Uds. están sanados. Si yo viniera a esta mujer… Ahora, ¿qué haría Él parado aquí? Entonces si Él ya la ha sanado a ella… “Por Su llaga nosotros fuimos curados”. Está escrito en tiempo pasado; Uds. fueron sanados. Todos los ministros, todos los lectores de la Biblia, saben eso. Es tiempo pasado. Ahora, si Él-si Él viniera aquí, entonces, ¿qué haría Él? Él mismo se pudiera mostrar vivo. Y, ¿cómo sabríamos que Él estaba vivo? Porque Su Espíritu vendría dentro de nosotros y actuaría exactamente de la misma manera que Él actuó cuando estuvo aquí en Su cuerpo. ¿Es correcto eso? [“Amén”]. “Yo (pronombre personal) estaré con Uds., aun en Uds. Las obras que Yo hago, vosotros las haréis. Todavía un poco y el mundo (cosmos, el orden del mundo, el orden de iglesia, y demás) no me verá más, pero vosotros (Iglesia) me veréis, porque Yo estaré con Uds.; Yo estaré aun en Uds. hasta el fin del mundo. Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también”. Aquí está. ¿Es mi mensaje la verdad? Si lo es, entonces Dios cumplirá Su Palabra.
60 Ahora, señora, Ud. míreme sólo un momento. Yo quiero hablar con Ud. Estableciendo… La razón que yo la traje aquí, es para que así yo la pudiera separar a Ud. del resto de la gente, y así de esa manera yo pudiera hablar con Ud., pues cada quien tiene un espíritu. Jesús llevó… sacó a toda la gente de la casa cuando Él sanó a la hija de Jairo. Él llevó a un hombre sordo, o mejor dicho, a un hombre ciego y lo guió fuera de la ciudad, alejándolo de la multitud, para que así Él lo pudiera apartar y le pudiera hablar. Esa es la razón que yo la tengo aquí. Hay una-una unción del Espíritu.
Y esta mujer, ella tal vez no me entienda. Pero si Ud. me puede entender ahora, sea honesta conmigo. En estos momentos, algo le sucedió a Ud. Un sentir verdaderamente dulce y de calma vino sobre Ud. ahorita mismo. Si eso es correcto, levante su mano. Yo estoy mirando directamente a esa Luz que Ud. ve en la fotografía, lo cual Jesucristo es esa Luz.
Cuando primero estuvo aquí, Él estaba en Dios el Padre, en una Luz. Los hijos de Israel la siguieron por todo el desierto. Él dijo: “Yo salí de Dios y voy a Dios”. Y después de Su muerte, entierro, y resurrección, Saulo iba camino a Damasco, y una Luz lo tumbó, esa misma Luz. “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”
Dijo: “¿Quién eres Tú?”
Dijo: “Yo soy Jesús”. ¿Ven? Ahora, esa es esa misma Luz.
61 Ahora, si Dios me describe algo, Ud. sea el testigo si es verdad o no. Ud. está aquí para que yo ore por Ud. por una condición nerviosa que Ud. está padeciendo, nerviosismo. Si eso es correcto, menee su mano de lado a lado de esta manera para que la gente la vea. Mire-mire, hay otras cosas. Ud. tiene un problema de vesícula, ataques de vesícula. Y siendo que Ud. dijo eso en ese momento, estando parado cerca el Hermano Hicks, veremos si sólo… si era verdad o no. Observemos un minuto más. Sí. Ud. está aquí por alguien más: un niño enfermo de Ud., que dejó en casa. Aparte de eso, Ud. tiene una hermana que tiene un niño enfermo al que Ud. está representando. Si eso es verdad, menee su mano de un lado al otro. Ud. ha recibido lo que Ud. ha pedido. Su fe la ha salvado. Se puede ir a casa y Ud. lo encontrará así. Dios la bendiga. Todo estará bien. Dios la bendiga ahora; Ud. se puede ir creyendo y todo estará perfectamente bien.
¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. ¿Está vivo El? [“Amén”]. Ahora, Uds. saben que yo no conozco a esa mujer. ¿Cómo pudiera yo…? Yo ni siquiera sé lo que dije. La única cosa que yo sé es lo que está grabado en esa grabadora, cuando regreso la cinta. Miren, la Biblia dice: “Si ellos dicen, y llega a suceder lo que dijeron, entonces créanlo”. Yo les he dicho a Uds. que Él resucitó de entre los muertos. Y Él lo ha probado. ¡Créanlo! Amén.
62 Ahora, aquí está otro cuadro de otra mujer. Sucedió que fuera una mujer. Yo no conozco a la mujer, yo nunca la he visto. Somos desconocidos uno del otro. Y somos dos razas de pueblos; ella es… Yo soy anglosajón y-y ella es etíope. Nosotros… Pero cuando ellos le hablaron a la mujer del pozo, la samaritana, cuando la mujer samaritana dijo: “Hay una segregación”, Él le dio a saber a ella rápidamente que no había diferencia entre los colores que tenemos. Dios es el Dios de la raza humana. Los países que vivimos cambiaron nuestros colores, y no tiene nada que ver con lo que somos. Uno fue criado en un país y volvió a uno amarillo, y al otro negro, y al otro moreno, y al otro blanco, y eso no tiene nada que ver con ello. Nosotros provenimos de un solo árbol: Adán y Eva. Eso es correcto, la raza humana brota de allí. Mi Dios es el Dios de Ud. Mi Creador es el Creador de Ud. Pero Ud. es… siendo una-una mujer de color, y yo un hombre blanco, entonces somos dos razas diferentes de pueblo. Pero nos paramos como… Yo estoy tratando de hacerlos a ellos ver algo. En San Juan el capítulo 4, Jesús se encontró con una-una mujer que era una samaritana.
Ahora, si Dios me declara cuál es su problema, ¿creería Ud. que yo soy Su profeta, o Su siervo? Yo no… Yo-yo tengo que tener cuidado con esa palabra; es una piedra de tropiezo para mucha gente. Así que… ¿Nosotros lo sabemos y lo creemos… [Grabación incierta]… Ud. está sufriendo de crecimientos? Esos crecimientos están en el tracto intestinal. Si eso es correcto, levante su mano. Si Dios me dice quién es Ud., ¿me creerá? Él le dijo a Simón Pedro quién era él. ¿Es correcto eso? Entonces Sra. Hall, se puede ir a casa, Jesucristo la sana. Amén.
Ahora, todos Uds. gente de color crean en el Señor en estos momentos. ¿Ven? El es el Señor Jesús, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Creen Uds. en Él? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Sean muy reverentes.
63 Muy bien. Aquí está, creo yo, otra hermana de color. Venga aquí. Nosotros somos desconocidos uno del otro. Como le dije a la señora, creo yo, que pasó, que todo… Uds. saben que cuando me lleva en una visión, yo… no estoy loco, pero yo… Uno entra en otro mundo. Uno ve cosas que sucedieron hace mucho tiempo y algo que está sucediendo en alguna otra parte, luego uno se pregunta en dónde está parado cuando regresa. Esa es la razón que lo debilita a uno. Uds. pueden ver el efecto que causa. Algún día, yo me iré del mundo, pero el mundo nunca sabrá por lo que paso yo hasta que nos encontremos Allá, al tratar de darles a saber que mi Señor es real. Él resucitó de los muertos. Él no está muerto, Él está vivo. Yo lo creo con todo mi corazón.
Si Dios me revela cuál es su problema, para que así yo no tenga que entrar en mucho, sino sólo en cuál es su problema, ¿me cree que soy Su siervo? ¿Cree Ud. que mi historia es verdad? [La señora dice: “Sí”]. Muy bien. Ellos dicen que Ud. debería tener una operación. Es por un crecimiento. El crecimiento está en el estómago [“sí”]; eso es correcto. Ud. puso su mano sobre su estómago. Alguien se fijó en eso; yo lo sentí venir de allá de la audiencia antes que lo dijera. Ahora, si Dios me revela cuál es el nombre de Ud., ¿me-me creerá que soy Su profeta, Su siervo? [“Sí”]. Sra. Cole, se puede regresar Ud. a casa, sea sana. Dios la bendiga, mi hermana. Tenga fe en Dios; no lo dude. Crea Ud. con todo su corazón.
64 ¿Cómo está Ud.? Miren, aquí está un anglosajón y una anglosajona. Somos desconocidos uno del otro. Yo no la conozco, pero Dios la conoce. Si Dios me revela… Un momento. Algo en la audiencia… La fe de alguien lo alcanzó. La mujer sentada allí con su rostro inclinado orando, con el sombrerito verde puesto, sentada aquí enfrente de mí, una mujer algo anciana, sentada allí, orando, con artritis… Muy bien hermana, sólo levante su mano. Ud. miró para un lado, y miró para el otro, y miró en esa dirección. Muy bien, su artritis la dejó. Ud. no tiene que venir. Quédese allí donde está. Se puede ir a casa; Jesucristo la sana.
Les quiero preguntar algo a Uds.: ¿a quién tocó ella? Ella nunca me tocó. Estoy a 30 pies [9 m. -Trad.] de ella. Pero ella tocó a ese Sumo Sacerdote. ¿Creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Miren, la mujer que fue tocada, que ella tocó a Dios y Dios la tocó a ella, ¿somos desconocidos uno al otro?, menee su mano de un lado al otro, señora. Eso es correcto. Yo no la conozco. Esas cosas fueron verdad, lo que se dijo, ¿es correcto eso? Muy bien. Ud. ha recibido su petición; Ud. tocó a Jesucristo.
65 Ud. no está aquí por Ud. misma; Ud. está aquí por alguien más. Alguien se está quedando ciego. Ellos están ciegos, una persona ciega. Eso es correcto. Ellos no están aquí. O ellos han estado en California o están en California. Ellos están en California. Es una mujer. ¿Cree Ud.? Entonces Ud. se puede ir, y así como crea así será. Siga adelante, créalo. Dios la bendiga. Tenga fe; no lo dude.
¿Creen Uds. allá en la audiencia, todos Uds.? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Sólo crean ahora con todo su corazón.
66 ¿Cómo está Ud., señora? Muy bien. Quizás haya mucha diferencia en nuestra edad, quizás. Pero hasta donde yo sé en mi corazón, esta es la primera vez que me encuentro con Ud., parado al lado de Ud. Yo no la conozco a Ud., así que… Dios sí la conoce a Ud. Si Dios me revela algo tocante a Ud. que… algo por ejemplo que está en su corazón, algo que Ud. quiere o algo… Y Ud. sabrá si es la verdad o no, Ud. es el juez de eso. Bueno, si Él sabe lo que ha sido, seguramente que Ud. puede aceptar Su Palabra por… si Él le puede decir a Ud. lo que ha sido, Ud. sabe que lo que será, será verdad. Muy bien, que Él se lo conceda.
67 Ahora, en algún momento el Ángel del Señor se fue de la plataforma. El Espíritu de Dios se fue… ¡Ahí está Él! Es ese hombre de color sentado ahí en un rincón, orando. Ud. sufre de sinusitis. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien. Ud. tocó Algo, hermano. Ud. no me tocó a mí; yo no lo conozco; Ud. tocó al Sumo Sacerdote. ¿Le cree Ud. a Él? Entonces está concluido.
Sólo crean en Él; yo les pido que crean en Él. Yo nunca he visto a ese hombre en mi vida, que yo sepa, a menos que lo haya visto en la calle o pasando en alguna parte, o yendo y viniendo a la iglesia; yo no conozco al hombre. Si Ud. es un desconocido para mí, señor, levante su mano para que la gente vea que-que Ud. y yo somos desconocidos. Ahí lo tienen Uds. ¿Ven?
Ahora, díganme… Yo les quiero preguntar: ¿a quién tocó el hombre? A Jesucristo nuestro Sumo Sacerdote. Entonces mi mensaje tocante a Él, es verdad; Él está vivo. Entonces crean mi palabra. Huyan de estas morgues y vengan a un Cristo Viviente. Quiten el nombre de Uds…. si está en algún libro de iglesia, olvídense de eso. Pongan su nombre en el Libro del Cielo, por medio de una nueva experiencia de aceptar a Él y nacer de nuevo.
68 ¿En dónde nos quedamos? ¿Qué hora es? Muy bien. No dejen que me quede mucho tiempo. Ahora, yo creo que esta es la mujer. Perdóneme, señora, yo-yo-yo sólo tengo que seguir adonde Él me dirija; eso es todo lo que yo-yo tengo que hacer. Miremos al Señor, veamos qué… Sí. Ud. está en una condición seria. Ud. tiene un crecimiento, y está preocupada al respecto. ¿Piensa Ud. que si Dios me puede decir en dónde está ese crecimiento, le ayudaría a su fe? ¿Sí le ayudaría? Está en el pecho. Está en el pecho derecho. Eso es verdad, ¿no lo es? Espere un momento. Sí, Ud. tiene a alguien en su corazón. Y es alguien que ha sido un cristiano. Ud. es-Ud. es la madre de una muchacha drogadicta que fue sanada de esa adicción en mi reunión. Su nombre es Elena. Ella era una bailarina o algo de esa índole. Y esa muchacha se está debilitando, se está apartando de Dios, y ella está en el corazón de Ud., que yo ore por ella. Eso es ASI DICE EL SEÑOR. Eso es verdad. Muy bien. Venga aquí. En el Nombre de Jesucristo trae de nuevo a esa hija, sana a esta madre para la gloria de Dios. Amén. No dude. Todo estará bien.
69 “Si puedes creer, todo es posible”. ¿Creen Uds.? ¿Cuántos recuerdan que en el principio, cuando yo tenía que tomar la mano de la persona y la ponía sobre la mía, que Uds. veían esas cosas sucediendo, cuántos recuerdan eso? ¿Cuántos recuerdan que yo les dije a Uds. que el Señor me dijo que sucedería que si yo era humilde y sincero, que yo sería… revelaría los secretos de los corazones? Si ellos no creían a esa primera señal, como ellos lo hicieron con Moisés, la segunda señal la superaría. ¿Cuántos recuerdan eso? Uds. dicen: “¿Quita Dios un don?” No, señor.
70 Venga aquí, señor. Yo no lo conozco; Ud. es un desconocido para mí. Ponga su mano sobre la mía. Sí, señor. Venga aquí. Problema de estómago. [El hombre dice: “Sí”-Ed.]. Eso es correcto. Permítame mostrar algo a Ud. Mire aquí. Tome esa otra mano suya; ponga esa mano sobre la mía. No hay diferencia, ¿la hay? Fíjense en esta; ¿vea aquí?, no hay diferencia. Ahora yo pongo mi mano en… No hay diferencia, ¿la hay? Ahora fíjese bien cuando Ud. pone esta mano. Hay una diferencia. Se hincha y pequeños puntos rojos la cruzan… o pequeños puntos blancos quise decir, la cruzan. Mire cómo se pone mi mano. ¿Ve? Eso es como un… ¿Ve?, lo que es, es que estoy ungido. Esa es la razón de poner manos sobre los enfermos bajo la Unción. ¿Ve? Poniendo manos sobre los enfermos estando ungido, no soy yo el que está haciendo estas cosas. Yo no los conozco. Yo no conozco a la gente. Yo no lo conozco a Ud. ¿Pero ve?, hay algo en Ud. que lo matará. ¿Ve? Y ese es el diablo, un espíritu, algo que está vivo, “comiendo”, una vida que está tratando de quitarle la vida a Ud. Esa es la razón que vibra.
Ahora, Ud. sólo observe para que Ud. esté seguro de mirar esto. Ahora, mire aquí. No es la manera que yo muevo mi mano, porque esas-esas cosas blancas… Mire, ¿vea mi mano aquí? ¿Ve? Ahora, mire, voy a tomar esta mano suya. ¿Ve? Yo tomo su mano izquierda. Mire, no sucede nada allí. Ahora, ponga esta aquí. Ahora ahí está. ¿Ve? Mire, Ud. es tan humano en esta mano como lo es en esta otra mano. ¿Es correcto eso? [El hombre dice: “Correcto”-Ed.]. Pero, ¿ve?, ¿qué es? Es su mano derecha en la mía significando que Ud. me cree. Es mi mano izquierda en la suya cerca a mi corazón, significando que yo lo amo; y mi mano derecha levantada a Dios, significando que Él es mi-Él es mi Guía, mi Salvador.
71 Ahora, venga aquí un momento. Quiero que observe. Permítame poner mi mano aquí, para que Ud. lo pueda ver. Mire, si eso se va… Mire, por el Espíritu de Dios, yo creo que lo puedo hacer que se vaya, pero yo no lo puedo mantener alejado. Pero si Ud. lo puede ver que se va, entonces eso lo ayudará, ¿no lo ayudará también? Sí, señor. Ahora, mire, observe ahora, para que Ud. esté seguro ahora. Ponga esta mano aquí, en la que yo tengo mi mano puesta. ¿Ve? Mire, ponga esta otra mano aquí (¿ve?), para que Ud…. Allí está. Ahora, quiero que Ud. mantenga sus ojos abiertos; yo quiero que lo observe. Yo quiero que la audiencia incline sus rostros por un momento.
Nuestro Padre Celestial, no como exhibición, sino que estamos en los últimos días. Estamos en las últimas horas del día; el sol se está ocultando; las luces del atardecer están brillando. El profeta dijo: “Al caer la tarde habrá Luz”. Dijo que habría un día que no sería llamado día ni noche. Eso es lo que hemos tenido: sólo organizaciones, denominaciones. Pero “al caer la tarde habrá Luz”. La luz se levanta en el este y se pone en el oeste. La civilización ha viajado con el sol. La Luz brotó en el este, en la gente del este, el Hijo de Dios. Y ahora el Hijo se está poniendo en el oeste, y la civilización ha avanzado hasta el oeste; lo que sigue es el este; las Luces del atardecer están brillando.
El hombre está observando mi mano. Ahora, él ve que todavía hay vibración en mi mano. El está enfermo, Padre. Yo te pido misericordia. Te pido que Tú lo hagas que lo deje, por medio de Cristo nuestro Señor.
72 Ahora, es obstinado. Antes que yo abra mis ojos, no ha cambiado; está igual. ¿Es correcto eso, señor? [El hombre dice: “Sí, señor”-Ed.]. Se mira igual. Ahora, esperen un momento, todos crean ahora.
Señor, yo le he dicho a este grupo pequeño de personas aquí esta noche, que Tú resucitaste de entre los muertos y dijiste: “En Mi Nombre echarán fuera demonios”. Ese hombre sabe que ese diablo es un atormentador. Y la palabra diablo significa: “Un atormentador”. Así que él está observando mi mano. Él ve la reacción de ello con sus propios ojos; él lo está observando. Él está observando para ver qué sucede. Ayuda, Señor. Tú diste la promesa; yo te creo. Satanás: en el Nombre de Jesucristo, sal del hombre.
Ahora, antes que yo mueva mi mano, o Ud. haga algo, se ha ido, ¿no es así? [El hombre dice: “¡Sí!”-Ed.]. Ahora, abran sus ojos. Yo todavía no he mirado mi mano; ahí está. Ahora, mire aquí, señor. Ponga esta mano aquí. ¿Ve cómo se mira? Ponga esta mano aquí. ¿Ve cómo se mira? Mire, algo ha sucedido, ¿no es así? [“Sí”]. Se ha ido. Ud. está libre. Se puede ir, Jesucristo lo sanó; crea con todo su corazón.
73 Muy bien, ¿Creen Uds. con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Sólo tengan fe en Dios; no duden. Venga, permitan que venga la siguiente persona. Miren, no duden; tengan fe en Dios. Yo todavía siento eso allá atrás, que yo he… Ahora, miren, yo voy a voltear mi rostro; observen aquí. Venga aquí, señora. Sólo toque mi mano. Si Dios me revela, mirando para este lado, cuál es su problema, ¿me creerá que soy Su siervo? ¿Sí me creerá Ud., esta señora? Muy bien. ¿Cree Ud. que Dios sanará su problema de corazón y la hará saludable? ¿Lo cree Ud. que Él hará… su problema de corazón y la hará saludable? ¿Lo acepta Ud.?, levante su mano. Muy bien, continúe su camino y sea sana, diga: “¡Gracias a Dios!” Crea con todo su corazón. Muy bien, señor.
Ahora, señora, si Ud. cree que nunca estará inválida con esa artritis, Él la sanará. ¿Cree Ud. eso? Continúe su camino, diga: “¡Gracias, Señor!” Se puede ir creyendo. Muy bien.
74 Venga ahora, señora. Ahora bien, Ud. es una mujer joven. Su problema es nerviosismo. Ud. sencillamente no puede encontrar un lugar dónde empezar. ¿Es correcto eso? Todos, ellos le dicen: “Despierta a la realidad, todo eso está en tu mente”, pero no está. Algo la está asustando (¿ve?; correcto) y atemorizando. Este es el lugar dónde empezar. Sal de la mujer, Satanás; yo te desafío en el Nombre de Jesucristo que dejes esta mujer. Ud. ahora ha empezado; sólo siga adelante. Sea sana en el Nombre de Jesucristo.
Venga. Ahora, esta mujer fue sanada de la misma cosa, mientras estaba sentada en la silla. Así que, vale más que siga adelante. El suyo es… [Grabación incierta]… pero es el tiempo… Sólo continúe su camino; Jesucristo la sana.
75 ¿Creen Uds. con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Esperen un momento. Esa señora algo robusta, sentada allí con una hernia, mirándome, ¿cree Ud. que Dios la sanará? Muy bien. Ud. puede recibir lo que Ud. pide. Yo no conozco a la señora. Yo nunca la he visto en mi vida, pero ella estaba orando esto… Hace unos cuantos momentos esa Luz estaba sobre ella; ella estaba orando que Dios la llamara esta noche. Si eso es correcto, menee su mano de un lado al otro, señora, así (¿ve?), para que ellos la vean. Muy bien. Ahí lo tienen. Si Ud. lo cree, la dejará. Sólo tenga fe en Dios; no dude. ¡Amén!
El-el hombre al lado… No, es una mujer, al lado de ella, sentada allí, teniendo esos dolores de cabeza: ¿cree Ud. que Dios la sanará? Levante sus manos si Ud. quiere… acepte su sanidad. Tenga fe en Dios; no dude.
¿Qué si le dijera a Ud. que ya fue sanada?, ¿me creería? Sólo siga su camino; Jesucristo la sana.
76 ¿No ven que Él es Dios? Allí está sentada una mujer de color, la segunda mujer sentada allí en el asiento, sentada allí mirándome. ¿Cree Ud. que Dios puede quitar esa condición anémica de Ud. y sanarla? Entonces Ud. puede recibir lo que pide. Se puede ir y creer. Sí. Tenga fe.
¿Qué si yo dijera: “Jesucristo la sana”? ¿Me creería? Muy bien, se puede ir, y sea sana.
¿Qué si yo le dijera que su problema de espalda fue sanado mientras Ud. estaba sentado allí?, ¿me cree Ud.? Entonces sólo siga adelante, diciendo: “¡Gracias, Señor!”
¿Qué si yo le dijera a Ud. sentada allí, señora…? ¿Cree Ud. con todo su corazón que ese problema de cabeza (Ud. con ese sombrero negro puesto, esa señora de color sentada allí al lado), cree Ud. que Dios la sanará de eso y la hará saludable, del problema de la cabeza? ¿Lo cree Ud.? ¿Lo acepta Ud.? Levante su mano, si Ud. lo cree. Muy bien. Ud. puede recibir lo que pide.
77 ¿Cuántos de Uds. allá en la audiencia creen en el Señor Jesucristo, creen que Él es el Jesús resucitado? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. ¿Cuántos saben que: “Estas señales seguirán a los que creen”? Levanten sus manos. ¿Cuántos creyentes hay aquí?, levanten sus manos. ¿Cuántos saben que Él está vivo? [“Amén”]. Entonces pongan sus manos unos sobre los otros. Yo oraré por Uds. Todos Uds. pueden ser sanos. Él cumple Su Palabra aquí. Él cumple Su Palabra allá en la audiencia. ¿Lo creen Uds.? Pongan sus manos unos sobre los otros allá en la audiencia y oren unos por los otros.
Nuestro Padre Celestial, encomendamos esta audiencia a Ti como creyentes en el Cristo resucitado. Más allá de toda sombra de duda, Tú no estás muerto, sino que estás vivo por los siglos de los siglos, el Gran Conquistador. Ellos han venido; ellos han visto; ahora que ellos vayan a decirles a otros que Él no está muerto, y que no está en una tumba ni en una organización, sino que El está vivo en los corazones de Su pueblo. Concédelo, por medio del Nombre de Jesucristo.
Hermano Hicks, tome mi lugar.
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