OBRAS DEL MENSAJE


El Sonido Incierto
Chicago, Illinois, E.U.A.
61-0429E
1 Él es nuestra vida, nuestro todo en todo. Te damos gracias a Ti por esta nueva oportunidad de abrazarlo y de amarlo. Te damos gracias por Su pueblo, y aquí en esta noche frente a mí, la compra de Su sangre, y de tener el privilegio de hablarles.
Oro que Tú unjas los labios, Señor, que hablarán, los oídos que escucharán, y que La Palabra de Dios caiga en buena tierra rica de fe. Que muchos sean sanados y salvos, porque lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
[Alguien habla en lenguas y otro interpreta. -Ed.} Amén. Gracias sean dadas a nuestro Padre Celestial por esa fuerte exhortación. Si nosotros le creemos a Él, eso es lo que debemos de hacer, creer Su Palabra, y todo de lo que tenemos necesidad será provisto. “Buscad primeramente el Reino de Dios y Su justicia, y todas las cosas os serán añadidas”.
2 Ahora yo sé que probablemente están cansados. Esta mañana los retuvimos en el edificio hasta las nueve y media (en el desayuno); y yo creo que nuestro precioso hermano David tuvo el servicio de mediodía, y Uds. probablemente ya estén llenos con el Evangelio. La única cosa que pueden hacer ahora es ir y ponerla en acción y todo terminará. Así que eso es lo que necesitamos.
Ahora, estoy ciertamente muy agradecido en esta noche de tener a este honorable grupo de hombres y mujeres aquí detrás de mí, los cuales son siervos de Cristo, orando por mi mientras yo trato de hablarles a Uds. por unos momentos. Y aprecio a todos ustedes que están allá en la audiencia orando también.
Si alguna vez quieren hacer algo por mí, solo oren por mí. Correcto.
3 ¿Te sientes mejor, hijo? Todo va a estar bien ahora. Solo observan, si algo no…
[Alguien habla en lenguas y otro interpreta. Ed.} Amén. Gloria a Dios.
Cuán maravilloso es estar sentados en lugares Celestiales en Cristo Jesús. Por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un Cuerpo, y estamos sentados juntos en lugares Celestiales en Cristo Jesús. ¿No aman Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. ¿No es Celestial y hermoso estar….?
Lo sentimos tanto que muchos estén parados en los pasillos y por dondequiera. Quisiéramos tener un lugar para que Uds. se sentaran, pero no lo tenemos esta noche. Y quizás mañana en la tarde los servicios empezarán, creo que a las dos. ¿Es…? ¿Tres? Mañana a las tres de la tarde; lo siento. Los servicios empiezan mañana a las tres de la tarde.
4 Eso les dará la oportunidad de ir a la iglesia y tener su servicio, y luego regresar aquí, y tener nuestro servicio mañana en la tarde, luego regresar al propio servicio de Uds. Visitantes: estos pastores aquí en la plataforma ciertamente los harían bienvenidos, y en estas iglesias del Evangelio Completo; si Uds. están visitando aquí, estén seguros de encontrar una de ellas y vayan a la iglesia mañana. Porque ese es el lugar en el que todos necesitamos estar, en la casa de Dios el domingo para adorar al Señor.
Ahora bien, y luego mañana por la tarde, Uds. que van a venir para conseguir las tarjetas de oración… Me gustaría invitar especialmente a los pastores mañana, porque quiero que ellos me ayuden a orar por los enfermos. Les quiero probar a Uds. que Dios no contesta únicamente la oración de un solo hombre; Él contesta la oración de cualquiera que ora. Y así que vengan y ayúdenos.
5 Y repartiremos las tarjetas de oración como a las tres, o quizás como a las dos y media, un cuarto para las tres, para que todas las… no interrumpir con el resto del servicio. Y los muchachos estarán repartiendo las tarjetas de oración mañana como a las dos y media de la tarde.
Ahora, en las Escrituras, si las abriéramos por unos cuantos momentos y tratar de… Esta mañana, volví a fallar esta mañana. Yo dije: “Seguro, que si son las diez y media…” Le dije a Billy: “Tú fíjate bien que voy a salir a las once; sí, tú sólo fíjate bien. Yo voy a subir allá arriba y sólo decir unas cuantas palabras”. Y empecé a hablar tocante al Señor, y no salimos hasta las once y media. Así que yo nunca puedo dar ese mensaje de treinta minutos, así que me imagino que vale más que me resigne y deje de intentarlo.
6 Entonces en 1 Corintios, en el capítulo 14, el versículo 8, leemos esto:
Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?
Y ahora, siendo que muchos están parados, trataré de ser lo más breve posible. Y estoy contento de oír esos reportes aquí tocante al hermano… alguien le estaba diciendo al Hermano David que ciento y algo de personas recibieron el Espíritu Santo. ¡Oh, hermanos! ¿No les hace eso arder su corazón, ver gente en estas últimas horas entrando al Reino de Dios, recibiendo el Espíritu Santo?
7 Y nuestro Hermano David aquí tiene un ministerio que él ministra entre los grupos eclesiásticos (¿ven?), que no son Pentecostales. Y yo leo algunos de los artículos (los cuales son asombrosos) de cómo Dios se está moviendo entre aquellos allá, trayendo a Su pueblo adentro. Le estamos dando gracias a Dios por esas cosas, por todos esos grandes ministerios. Lo oí a él hablar de Oral Roberts y de Tommy Osborn, y esos hermanos verdaderamente son preciosos y queridos hijos de Dios.
Y estoy tan contento de saber que el Señor Jesús me permitió tener una partecita en el ministerio de ellos, para impartir una cosita, que quizás allá en la otra Tierra cuando nos sentemos, y vea a todas sus decenas de millares entrar, yo diga: “¡Gracias, Señor! Estoy contento que no supe nada más sino sólo hacer lo que Tú me dijiste que hiciera”. Verlos entrar.
8 Ahora, “… si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?” Ahora, esa es una declaración tremenda: El sonido incierto.
Ahora, si Uds. no están ciertos, entonces Uds. no pueden tener fe. Si no hay certeza, entonces Uds. no pueden tener nada de fe. Porque fe es algo que es cierto; Uds. lo saben. Es la… “Fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. No es un mito. No es nada más una imaginación y no es esperanza, sino que es fe.
Y fe es una substancia. Es algo que Dios les ha dado a Uds. Y Uds. no la ven, pero sin embargo Uds. están tan seguros que la tienen, como si la tuvieran allí mismo en sus manos. Y la fe es lo que compra el producto que Uds. están esperando.
9 Y Ahora, Pablo está hablando aquí de: El sonido incierto. Yo escogí esto porque… para este servicio de esta noche, porque estamos viviendo en un día de tanta incertidumbre. Hay demasiado que es incierto hoy día. Y estamos… Por ejemplo nuestra nación: ¡la seguridad nacional es tan incierta!
Hace unos cuantos años, pues, dijimos que ya no habría más guerras. Pero nos damos cuenta que todavía tenemos guerras. Y las tendremos hasta que Cristo venga y tome control del reino. Porque mientras Satanás esté gobernando en el reino, tendremos guerras y dificultades. Pero la incertidumbre de la seguridad de la nación… no únicamente esta nación, sino todas las naciones…
Porque las naciones pequeñas ahora pueden… tienen las mismas armas que las grandes naciones tienen. Y ellas… La seguridad ciertamente es incierta. Y nosotros no sabemos exactamente qué… Hay una inquietud entre la gente.
10 Viajando de nación a nación, encuentro que parece que todos están nerviosos. Y los pabellones psiquiátricos se están llenando. Y la gente al caminar por la calle, parece que hay demasiada ansiedad. Y van apresuradamente, tan rápido como pueden, a tal grado que ni siquiera tienen cortesía unos con otros. Y lo he notado entre toda la gente.
Recientemente, estaba teniendo una reunión en un cierto lugar donde había un lugar de estacionamiento. Y me fijé que entre nuestra gente Pentecostal, estacionaban sus automóviles de lado, de esta manera. Si ellos sólo los hubieran estacionado derechos, le darían a alguien más una oportunidad. Y ellos tienen unos “insultos pentecostales” No sé si Uds. alguna vez han oído de eso o no.
11 Ellos van por la carretera en la noche, y el hombre les da un cambio de luz baja, y el hombre que sigue ni siquiera baja sus luces, sólo sigue adelante, sin prestar nada de atención a ello, lo dejan pasar así, y lo encandilan si es necesario. Ese es un “insulto pentecostal”. ¿Ven Uds.? “Déjenlo solo, él debería…”No deberíamos hacer eso, no importa lo que haga el otro hombre. Mostremos de lo que estamos hechos. Adquiramos algo aquí adentro para mostrar amor y respeto. Y respeten al otro hombre y ámenlo, si él está bien o mal.
Si Uds. sólo pueden amar a esos que los aman, bueno, los pecadores hacen la misma cosa. Pero nosotros somos diferentes. Cuando Cristo ha entrado en nuestro corazón, amamos a aquellos que no nos aman. Amen al que no es fácil de amar. Y nosotros en una ocasión no éramos fáciles de amar, Uds. saben. Y Cristo nos amó, hasta el momento que venimos a Él.
Y entonces si somos de Cristo y Cristo está dentro de nosotros, tenemos ese mismo Espíritu de compañerismo y cooperación, y de ayudar para tratar de mover la gran carga, y hacer la vida un poquito más fácil para nuestro compañero.
12 Ahora, recientemente yo estaba interesado en leer el periódico siguiendo esa carrera de misiles. Y yo pienso que el Hermano DuPlessis nos dio una buena lección sobre eso esta mañana, tocante al mundo tratando de poner un hombre en el espacio y ver quién lo puede hacer primero. Nosotros hemos tenido un Hombre en el espacio por dos mil años: Jesucristo. Eso es correcto.
Pero Rusia pensó que podía tocar la trompeta el otro día cuando pusieron a un hombre arriba en una pequeña cápsula y le dieron vuelta al mundo en una o dos horas. Bueno, ¡qué va!, Jesús puede venir de la Gloria más rápido que lo que un pensamiento puede llegar allí a Él. Eso es cuánto… Eso es cuán rápido es esto.
13 Uds. saben, Einstein probó que si dos fuerzas viajaban lo bastante rápido, ellas se podían atravesar una a la otra y no perturbarse una a la otra. Si dos automóviles fueran viajando por la carretera, y ambos viajaran a una velocidad terrífica, más rápida que el sonido, billones de millas por segundo, ellos probablemente se atravesarían uno al otro sin dañarse en lo absoluto uno al otro.
Él probó eso, por medio de las fuerzas encontrándose. Bueno entonces, vean Uds. nosotros somos una gente tan ligada a la tierra a tal grado que todo lo que pensamos y todo lo que podemos pensar es siempre tiempo y espacio; pero cuando dejamos este mundo, entramos adonde no hay tiempo.
14 Podemos pensar de cincuenta millas por hora, cien millas por hora, dos mil millas por hora, o diez mil millas por hora [80 km. /hr., 160 km. /hr., 3,200 km. /hr. y 16,000 km. /hr., respectivamente-Trad.]; eso ni siquiera principia cuando pensamos de la Eternidad. Cuán rápido Jesús, después que Él había sido glorificado, y había recibido Su cuerpo glorificado, había resucitado de entre los muertos y había ascendido a lo Alto al Padre, regresó unos cuantos segundos después, y con una velocidad tan fantástica al grado que llegó allí ante Sus discípulos atravesando la pared y ni aun se movió la pared; y sin embargo tenía un cuerpo que podía pararse allí, y comer pescado y pan. ¡Esa es velocidad, atravesando!
Y Él puede venir desde la Gloria al corazón de Uds., tan rápido como puedan pensar de Él. Tan rápido como Uds. puedan confesar que están mal, Él puede correr al diablo y Él mismo entrar. Tan rápido como Uds. puedan tener suficiente fe como para creerlo. Cómo la velocidad….
15 Pero por supuesto, como yo he dicho, nosotros somos gente terrenal, y únicamente podemos medir pulgadas, millas, y lo demás. Igual que una vez fue citado: “¿Qué si un bebito pudiera pensar en el vientre de su madre? Y qué si acaso dijera: Bueno (o pensara), ¿sabes qué?, ellos me dicen que sólo unos cuantos días más y yo voy a nacer. ¡Ay de mí! Ellos me dicen que allá afuera hay mucho espacio y que hay un sol que brilla. Y la gente camina por todas partes. ¿De dónde voy a obtener mi sustento? Yo obtengo mi sustento de aquí adentro. ¿Qué será de mí? ¡Ay de mí cuando nazca!”
Pero entonces después que él nace, nunca querrá regresar otra vez al vientre de su madre. Bueno, de esa manera tratamos de pensar y multipliquen eso por millones, tratando de comparar las cosas Celestiales con las cosas terrenales. Son mucho más grandiosas.
Cuando la muerte nos azota, y partimos de esta gran tierra aquí llamada el mundo, para ir a aquella Tierra más Allá, bueno, nunca querríamos regresar a este lugar otra vez, a esta tierra de corrupción y aflicciones.
16 En la revista de los Hombres de Negocio, ellos publicaron una… yo la llamaré una visión, aunque no fue como cualquier otra visión que yo he tenido. Y yo he visto… El Señor ha sido bondadoso conmigo, al dejarme ver visiones desde que yo tenía como menos de dos años de edad. Y luego, yo he visto muchas visiones, pero nada como ésta, porque yo estaba parado allí mirándome a mí mismo. Y yo vi a esas personas, estreché sus manos. Y ellos eran personas iguales que nosotros lo somos. Únicamente que no había allí ayer, ni mañana, y no había allí personas mayores de edad. Todas ellas eran jóvenes.
Y ¡oh!, yo siempre quise vivir para ver la Venida de Jesús, porque nunca quise ser un espíritu, y yo siempre tuve miedo de los fantasmas, Y no quería morir, y llegar a ser una nubecita, como una nubecita flotando por allí en alguna parte, y ver a mis hermanos, y decir: “Allí están ellos. Quisiera que les pudiera estrechar sus manos, pero no tienen manos para estrechárselas. Están muertos y ellos están en la tumba”.
17 Y entonces vino a vida esa Escritura: “Si este tabernáculo terrestre se deshiciere, tenemos uno ya esperando”. ¡Oh, sólo cambiarse de este aquí, al otro! ¡Oh!, déjenme decirles, eso nos da grandes esperanzas. No importa lo que piense el mundo, y cuán inseguro el mundo esté, cuando podemos pensar en esas cosas, todo el temor se va. Y entonces llegamos a ser conciudadanos del Reino, y nos respetamos unos a otros. Y aquellos que no son conciudadanos, los queremos persuadir a que vayan a aquel Lugar donde ellos pueden… Nadie debería faltar a ese Lugar.
Yo soy un hombre de mediana edad. Tengo cincuenta y dos años de edad. Tengo una esposa y un bebé sentados aquí esta noche, y un hombre joven, (mi hijo aquí), y dos hijas en casa. Y si no fuera que estoy predicando el Evangelio y criando a esos niños para asegurar que ellos crezcan correctamente y por la causa del Evangelio, no me asustaría ni una pizca partir ahorita mismo, aquí mismo en la presencia de Uds.
¡Es un Lugar glorioso! Así que eso ha quitado todo el temor de mí, de que yo en una ocasión temía morir Yo ya no le temo. Estoy agradecido por eso.
18 Ahora, así que entonces, ¿qué si la nación no tiene seguridad? Y, ¿qué si Rusia arroja un sputnik, o una bomba, o como le llamen ellos a los misiles? ¿Qué importa eso? Bueno, eso sólo es una escalera para nosotros para irnos al Hogar, sólo un escape rápido de todas estas cosas, para ir al Hogar. Porque nos iremos antes que caiga, de todas maneras.
Así que la Biblia, creo yo, enseña eso. Jesús dijo: “Como fue en los días de Noé, y en los días de Lot”. En los días de Noé, antes que el juicio azotara la Tierra, Noé estaba dentro del arca antes que aun lloviznara. Seguro que sí. Él estaba fuera de peligro. Y el Ángel le dijo a Lot: “Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí”. ¿Ven? Ellos tenían que salir primero.
19 Y creo que se tocará la trompeta de Dios una de estas mañanas; los muertos en Cristo resucitarán. Nosotros los que hayamos quedado seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, y seremos arrebatados juntamente con ellos para recibir al Señor en el aire. Y luego el gran castigo para los malos empezará en la Tierra.
Y si nosotros sabemos que pudiéramos ser estallados en pedazos antes que venga la mañana, y la ciencia dice que es ahora como un minuto antes de la medianoche, ¿cuán cerca entonces está la Venida del Señor Jesús? Pero sucederá antes que las otras cosas puedan suceder.
Así que no hay seguridad en las naciones; están nerviosos, los hombres están tratando de firmar tratados y como un montón de niños están argumentando y hablando mal unos de otros. Y nosotros deberíamos considerar estas cosas, porque es necesario que las vigilemos.
20 El otro día, en esas conferencias que se han estado llevando a cabo, allí estaban el Sr. Eisenhower y Khrushchev que se reunieron aquí en los Estados Unidos. Eisenhower estaba representando a todas las naciones occidentales. Y Khrushchev estaba representando a todas las naciones orientales. Y, ¿se fijaron Uds. que no había nada de lo que ellos pudieran decir que estuvieran de acuerdo? Khrushchev se quitó su zapato y golpeó-golpeó en la mesa y todo así.
Bueno, ¿no saben Uds. que eso cumple exactamente lo que dijo el profeta? ¿Saben Uds. lo que Khrushchev significa en ruso? Significa: “barro”. ¿Saben Uds. lo que significa Eisenhower en inglés? Significa: “hierro”. Hierro y barro, el oriente y el occidente, esos dos dedos gordos del pie de la visión de Daniel. Ya estamos en el fin, amigos.
21 ¡Oh!, tenemos que tener esta inquietud entre las naciones. “Nación se levantará contra nación, reino contra reino; confusión del tiempo, angustia entre las naciones, el bramido del mar”. Bueno, parece que el mundo está en una postración nerviosa.
Otra cosa es tocante a nuestros trabajos; nuestros trabajos son muy inciertos. Yo estaba hablando allá en el pasillo con un jovencito que acaba de regresar del ejército. Regresó, y él no tenía trabajo. Y uno no sabe de un día para el otro, si alguien va a… Ud. llega al lugar de antigüedad en el trabajo, y alguien lo baja de posición para evitar que se jubile, y ellos encuentran algo en contra de Ud., y Ud. se queda en la calle y ya para entonces está muy anciano para obtener trabajo. Si Ud. ha pasado los veinticinco, a Ud. ni siquiera le sirve aun buscar trabajo en estos días.
22 Así que ellos sólo… ¿Ven?, hay… Uno piensa: ¿qué va a hacer un hombre después qué tenga treinta y cinco, o cuarenta años de edad, si él no tiene una manera para sostenerse? Así que entonces, si Ud. tiene trabajo, en cualquier momento ellos lo pueden suspender por una cosita, y eso hace que lo despidan, y Ud. está desligado de ellos entonces. Así que no hay seguridad en los trabajos, sabemos eso. No hay certeza en ello…
No hay certeza en qué tiempo nuestras naciones pudieran ser estalladas. En Miami, Florida, creo yo, en esta próxima reunión de los Hombres Cristianos de Negocios, hay un hombre que viene procedente de Groenlandia, que recientemente tuvo puesta su mano en la palanca; él hubiera enviado al mundo a la destrucción. Y estaba tan nervioso, él no sabía qué hacer. Ellos captaron una bomba o un misil en la pantalla del radar. Y ellos pensaron que Rusia estaba preparada para dispararlo, así que… los misiles están puestos en dondequiera, “está allí en un barril de pólvora”, a tal grado que pudiera estallar toda la cosa en cualquier momento.
23 Así que no hay seguridad. No hay manera de escapar de ello. Uds. no pueden excavar; esas bombas llegarán hasta ciento cincuenta pies en la tierra [45 m. -Trad.], y abarcarán casi ciento cincuenta millas cuadradas [388.50 km2-Trad.]. Y eso es lo que nosotros sabemos del asunto. ¿Qué de aquello que nosotros no sabemos nada? Toda nación tiene sus cosas secretas que ella está reteniendo. Y sólo pregunto acerca de eso que no sabemos nada.
Entonces ellos están hablando de toda esta exhibición, y de meterse en lugares, y encontrar en alguna parte un refugio para bombas, excavando en la tierra, y que van a llevar el cuerpo gubernamental a un túnel. ¿Qué bien haría eso? Bueno, si una de esas bombas estallara, y Uds. estuvieran a mil quinientos pies [450 m. -Trad.] bajo tierra, les quebraría todo hueso de su cuerpo, el traumatismo lo haría.
24 No hay manera de esconderse por aquí. Únicamente hay una sola manera cómo esconderse, esa es de subir hacia Arriba, salirse de ello. Y únicamente hay una sola manera para subir. ¡Oh, cómo me gusta que nuestro Hombre esté en el espacio! A mí me gusta eso. Porque Él dijo que nos sacaría de esto. ¡Salir de esta cosa! Sí, señor. No hay seguridad en las naciones.
Uds. dicen: “Yo me iré a esta pequeña nación, a esa pequeña nación”. Pues todas ellas serán estalladas. No hay seguridad aquí en la nación. No hay seguridad en nuestros trabajos.
Y fíjense bien en este día que la vida del hogar ha llegado a ser una situación que se debería lidiar con ella. ¡Qué cosa!, Uds. ven a muchachitos que salen y toman un rifle y matan de un balazo a papá y a mamá mientras que ellos están acostados en la cama. Hay deshonestidad entre nuestras mujeres y hombres, nuestras madres y padres. En muchas ciudades grandes, el esposo y la esposa cargan llaves secretas, o mejor dicho, cargan las mismas llaves, se pasan el uno al otro las llaves del apartamento de ellos. Cada uno entra, come en alguna otra parte. Y uno tiene una cita y el otro tiene otra cita. ¡Qué cosa!
25 Ya no tienen decencia, ni respeto en el hogar. Los hogares en estos días no tienen los hogares chapados a la antigua, muchos de ellos no lo tienen, donde la Biblia está abierta y el papá lee un capítulo y ellos se arrodillan alrededor de la mesa y oran. La gente entra, se sienta y come, nada más… He visto a gente que va a la mesa y sólo empieza a comer apresuradamente y haciendo un escándalo por todos lados, comiendo, nunca hacen la oración para bendecir. Uds. saben, que eso sólo… no es mi intención hacer de esto un chiste; es mi intención decirlo para traer un punto.
Una vez me di cuenta de algo, era cuando estábamos viviendo en la granja. Un cerdo estaba debajo de un manzano y esas manzanas se estaban cayendo y le golpeaban la cabeza. Y él comió manzanas todo el día. Y él nunca miró hacia arriba para ver de dónde venían. Eso es correcto.
Bueno, eso no únicamente se aplica a cerdos. Uds. no se dan cuenta de dónde viene esa comida. Vale más que miren hacia arriba y le den gracias a Dios por ello, porque Él fue el que la dio.
26 Ya no tenemos seguridad en el hogar. Envían sus niños a la escuela, y ¿qué les enseñan ellos allí? Muchas veces, demasiadas veces, ellos les enseñan que nosotros provenimos de los gorilas. Bueno, nosotros no creemos eso. No. Y si un hombre no es más que un animal, entonces “coman, y beban y regocíjense”. Eso es lo que los hace a muchos delincuentes juveniles. Eso es lo que hace que se cometan muchos crímenes. Porque si la persona no es más que un animal, la hace actuar como un animal.
Nosotros le tenemos que decir que él es un hijo de Dios, nacido para el Reino de Dios, y que él sí es alguien. Esto sólo es un negativo, una fotografía, un negativo, esperando ser develada algún día. Y la muerte es la única cosa que la puede develar.
Cuando Uds. mueren a sí mismos, empieza una fotografía nueva en el interior. Y entonces esa nueva criatura, Cristo Jesús, se empieza a mostrar ella misma por medio de Uds. Y uno de estos días, Él vendrá y los recibirá a Uds. arriba para Él mismo. Entonces toda la cosa será cambiada. Y entonces esta sombra negativa llegará a ser positiva.
27 Nos damos cuenta que la seguridad del hogar es muy incierta. Un jovencito puede ir y conseguir una esposa, una jovencita puede tomar para ella un esposo. Él pudiera actuar como un caballero y todo, pero ciertamente es arriesgarse.
Y encontramos que todo está sucediendo en los hogares, en dondequiera, rompiéndose. América tiene más divorcios, creo yo, que cualquier otra nación en el mundo, en donde se supone que somos civilizados. Y cada año nos damos cuenta que cada año la gente empieza a actuar un poco más incivilizada.
¿Se pudieran Uds. imaginar hombres que pueden matar hombres y mujeres y niños pequeños, y ésos son los que se suponen ser cultos? En los tiempos antiguos, cuando se peleó la Revolución, cuando creo que fue Stonewall Jackson que estaba arriba de la montaña el Mirador, y otro gran general estaba al pie de la montaña, ellos tenían sus cañones apuntados uno al otro. Y luego cuando el… cuando estaban listos para disparar a la mañana siguiente, y Jackson dio órdenes de avanzar, les gritó a los que estaban al pie de la montaña y les dijo: “¡Hermanos, prepárense; les vamos a disparar!”
28 Y ahora, allá en Alemania y en diferentes lugares, donde hombres como Hitler, llevaron allá a esos pobres judíos, y… Pues, las huellas de ello todavía están allí. Ellos los mataron por decenas de millares, y millares. Uno, dos hombres fueron responsables, que se supone que eran altamente educados, cultos. Hubiera sido mejor que no hubiéramos conocido nuestras abecés, y haber conocido a Cristo. Y entonces no se producirían tales cosas como esas.
No. Ciertamente que es inseguro. Asuntos nacionales, trabajos, hogares. Y ahora, quiero hablar de algo más que está dando un sonido incierto, y en lo que ponemos demasiada confianza, y del cual hacemos tal argumento, y eso es la política.
Los vecinos de antaño se enojan uno con el otro, argumentan y disputan sobre la política. Uno es Demócrata, y el otro es Republicano, y-y él… Bueno, ellos argumentan y pelean al respecto, cuando ambos partidos están tan podridos y sucios como pueden estar. Eso es correcto. Así que uno no le puede decir al otro que está errado, porque ambos están errados. Eso es exactamente correcto.
29 La política… Hace unos años, cuando teníamos… cuando primero surgió tocante a la democracia, uno de los señores de Inglaterra dijo: “Es todo velas y sin ancla”. Dijo: “Pronto ellos estarán parados en… los políticos en tribunas improvisadas, haciendo campañas electorales”. Bueno, eso es correcto, exactamente correcto. Pero él no pensó de su propia y hermosa Cámara de los Lores, de lo que le iba a suceder a ella también, y la de los Comunes.
Pero allí Uds. se dan cuenta que todas estas cosas tienen que llegar a un fin. Yo creo en democracia. Pero creo que la democracia es igual a como fue la situación en Francia durante el tiempo de Juana de Arco.
Francia necesitaba una revolución. Eso es correcto. Pero después que ellos tuvieron la revolución, ellos necesitaron una contrarrevolución para solucionar algunas de las cosas por las que ellos se estaban sublevando. Y pienso que la democracia está correcta; pero ya que la democracia ha ganado, entonces necesitamos algunas soluciones en la democracia. Eso es correcto.
30 Pienso que la iglesia está correcta, pero ya que la iglesia está conquistada, entonces necesitamos algunas soluciones en la iglesia. Eso es correcto.
La política. Recientemente… Yo no soy ni Demócrata, ni Republicano; yo soy Cristiano. Así que yo-yo no… Yo voté por un solo Hombre, ese fue Jesucristo. Y Él lo aceptó y yo de seguro que voy a ganar en eso, así que… Ese es por quién yo estoy haciendo campañas electorales, es por Él.
Y mi madre era Demócrata. ¡Oh, qué cosa! Y mi papá era tanto así de Republicano. Así que allí el… Así era en casa. Y así que, uno votaba todas las veces para anular el voto del otro. No, señor, sencillamente ellos no cedían.
Así que, de esa manera es. ¿Ven?, es igual que un montón de niños jugando. Pienso que ellos pudieran ser buenos en ambos partidos, o malos en ambos partidos. Eso sólo depende de la persona. Pienso que de esa manera es respecto al metodista, al bautista, o al presbiteriano, o al pentecostal. Es el individuo que está en la iglesia.
31 Si Ud. es católico, y está dependiendo en la iglesia católica para salvación, Ud. está perdido. Y si Ud. es pentecostal y está dependiendo en la iglesia pentecostal para salvación, Ud. está perdido. Pero si Ud. es católico y-y tiene fe en Jesucristo, y confía en Él, Ud. es salvo por su fe por medio de gracia. Es la misma cosa con cualquier otra iglesia. Es el individuo. Es el sistema, como dije, que ha apartado la hermandad; no es la iglesia en sí.
Ahora, la política. Uds. no pueden poner su confianza en ellos. Acabamos de tener una elección que probó ser una de las cosas más fraudulentas que alguna vez azotó la nación. Correcto. Pero, ¿qué hicieron ellos? Ellos tenían una máquina que era infalible. Y el FBI [Departamento Federal de Investigaciones-Trad.] lo expuso y lo publicó en los periódicos y en todas partes, que las máquinas estaban programadas para que cada vez que votaban por el Sr. Nixon, ellos votaban por Kennedy a la misma vez. Y el FBI lo expuso. ¿Hicieron ellos algo al respecto? No, señor. Entonces es fraudulento. Eso es correcto.
32 Ahora, alguien dijo: “A Ud. lo van a matar de un disparo uno de estos días por decir eso”. Este es el mejor lugar del que yo sé para morir. Y no sé de una mejor causa por la cual morir.
Esta nación ha sido en gran manera igual que Israel. Israel fue un pueblo que estaba en esclavitud. Y ese grupito de israelitas, que estaba en esclavitud, y amaba la libertad, y quería adorar al verdadero Dios Viviente, Dios lo liberó de su pozo de esclavitud y lo metió a una tierra que les fue prometida a ellos, e hicieron retroceder a los ocupantes de esa tierra. Y conquistaron la tierra, y llegaron a ser una nación poderosa. Ellos tuvieron hombres poderosos.
Y esta nación hizo la misma cosa. Nosotros éramos un pueblo atado, sin libertad de religión. Y Dios envió a nuestros antepasados a esta nación. Y nosotros hicimos retroceder a los ocupantes, y los conquistamos. Y ha llegado a ser la nación líder del mundo.
33 Israel era la nación líder del mundo en sus días, porque ellos tenían grandes hombres piadosos, hombres como David, como Salomón, hombres de honor, hombres de integridad, hombres que conocían a Dios y confiaban en Dios. Pero un día, consiguieron un renegado que fue elegido para el trono, y ese fue Acab, un creyente fronterizo.
Esta nación fue conocida por todo el mundo como la nación líder, porque tuvimos hombres piadosos detrás de ella: Abraham Lincoln, George Washington, hombres como ésos que confiaron en Dios y temieron a Dios. Pero igual que Israel cometió su error y metió a Acab, nosotros hicimos la misma cosa no hace mucho tiempo.
Cuando Acab entró, él se casó con Jezabel. Y Jezabel era una pagana. Y no era Acab. Acab era un hombre bastante bueno. Él se quiso arrepentir muchas veces. Pero no era Acab; era Jezabel detrás del trono, porque él estaba casado con ella. Y ella lo controlaba a él, y trajo pecado a la nación y pecado al pueblo.
34 Y la misma cosa ha sucedido ahora. Algunos de Uds. Demócratas buenos y rectos pudieran no estar de acuerdo con eso. Pero permítanme decirles a Uds.: Uds. pensaron tanto en su política en lugar de pensar en la Biblia de Dios, que le permitieron entrar y tomar control. ¡Dios es primero! ¿Para qué estamos aquí: por libertad de religión o qué? Ese sistema Jezabel.
Nuestro Presidente que tenemos ahora está casado con ese sistema Jezabel. ¡Exactamente correcto! Así como fue en aquel entonces, así es ahora. Sin embargo en él, el presidente, yo no tengo nada en contra de él. Pero es ese sistema detrás de ello…
¿Se fijaron Uds. recientemente tocante a las escuelas, qué tan sutilmente ellos trataron de hacer que aceptaran eso? Seguro que sí. Eso sólo es el principio de ello. Uds. sólo esperen. Sí, señor. Sólo esperen. Uds. han sido más bien advertidos de no hacer eso por predicadores del Espíritu Santo, quienes los han advertido a Uds. Pero, ¿qué es lo que pasa? Nosotros vendimos nuestras primogenituras por la política.
35 Uds. juegan la política en la iglesia y lo demás. Y luego, ¿qué hicieron Uds.? Uds. han anclado a toda la nación y han vendido su primogenitura dada por Dios, a la mismísima cosa por la que Uds. fueron traídos aquí, para así estar libres de ella. Eso es exactamente correcto. Amén. No era mi intención entrar en eso.
Es demasiado tarde ahora. Eso sucedió para cumplir profecía. Esa es exactamente la razón que ellos no lo corrigieron, después que fue probado que las máquinas eran fraudulentas. Esto es más tarde de lo que Uds. piensan. Tiene que ser así.
Ahora, no, no podemos… Esta política da un sonido incierto. Uds. no saben. Uds. pueden votar, y votar, y votar, y votar, y no importa; ellos lo dirigen de la manera que ellos quieren. Así que, hay una incertidumbre en la política.
36 En la iglesia hay incertidumbre. Oh, nosotros tenemos cientos de denominaciones, cada una diciendo: “La nuestra está correcta. Aquellos no sirven. Nosotros lo tenemos”. Hay como unas novecientas diferentes organizaciones aquí en los Estados Unidos. ¿Cómo pueden todas ellas estar correctas?
Ahora, hay un sonido incierto allí en alguna parte. No está sonando correctamente. Una dice: “Ud. venga y únase a nuestra iglesia”. “Ud. deje esta, y venga y únase a la nuestra”. Y el siguiente se une a su… La gente lleva la carta de iglesia a iglesia hasta que la desgasta, sólo cambiando el nombre, de la metodista, a la bautista, a la presbiteriana, a la luterana, a la pentecostal, a la unitaria, “dualista”, trinitaria, y… Bueno, es… ¡Oh, Dios mío!
¿Por qué no se olvidan de eso? Pongan su nombre en el Libro de la Vida del Cordero en el Cielo, y Uds. ya no lo tendrán que cambiar más. Eso es correcto.
37 Incertidumbre, la iglesia dando sonidos inciertos. Los bautistas tenían un dicho no hace mucho tiempo: “Un millón más en el 44”. ¿Qué obtuvimos? Uds. obtuvieron un millón más de los que se unen. Seguro que sí.
Si toda la gente que está en los Estados Unidos que profesa ser cristiana en alguna categoría, católica o protestante, de las iglesias, si todas esas personas fueran Cristianas nacidas de nuevo, déjenme decirles a Uds., este país no tendría ni una gota de alcohol, y un contrabandista de licor se tuviera que forzar él mismo para obtener la humedad suficiente en él para escupir. Eso es correcto.
38 Sería, ¡oh!, sería diferente. Pero hoy día ellos le venden whisky a esa gente, y luego la arrestan por beberlo. ¡Oh, Dios, ten misericordia! La política, la iglesia, y todo, ciertamente que sí es un sonido incierto; ¡incertidumbre!
“Venga y únase. Venga y ponga su nombre”. Esa no es la idea. ¡Venga y nazca! ¡Venga y muera! ¡Venga y púdrase a Ud. mismo y a sus propios pensamientos, y permita que Cristo entre, y llegue a ser una nueva criatura! Esa es la idea.
Hay incertidumbre en las naciones, incertidumbre en los trabajos, incertidumbre en el hogar, sonidos de incertidumbre en la política, sonidos inciertos en las iglesias. Bueno, aun la vida misma es incierta. Nosotros no sabemos cuándo partiremos. Pero hay una cosa segura: sabemos que tenemos que partir.
39 Como el viejo proverbio dice: “Hay dos cosas que son seguras: esas son los impuestos, y la muerte”. Y Uds. se van a encontrar con ambos, así que, ¿por qué no prepararse para eso? Eso es correcto.
Hay incertidumbre en la vida, incertidumbre en la iglesia; hay tanta incertidumbre. Entonces Uds. dicen: “Hermano Branham, Ud. de seguro nos está poniendo en una rama. ¿Hay algo que sí es cierto?” Me pudiera parar aquí y leer una lista de cosas que aquí son inciertas.
La nación es incierta. Un sonido incierto: ¿quién es el que sabe qué hacer? Los trabajos, la política, son inciertos; la iglesia es incierta; la vida del hogar es incierta. ¿Qué es cierto? ¿Hay alguna cosa que es cierta? Sí, hay una sola cosa que yo les garantizo a Uds. que es cierta. Esa es la Palabra de Dios. Eso es correcto.
40 En Mateo el capítulo 24 y el versículo 35, Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero Mis Palabras no pasarán”. Así de cierto como Dios dice algo, es así de cierto que se va a cumplir.
Antes que hubiera un mundo antes que hubieran… cuatro mil años, antes que aun Cristo naciera, la Biblia dice que Él era el Cordero de Dios, inmolado desde la fundación del mundo. Pues cuando el programa de Dios fue elaborado, y Él sabía lo que iba a suceder, en Su gran mente Él sabía que Él iba a tener que inmolar a Su propio Hijo para salvar al mundo. Y fue establecido tan pronto como Dios lo habló. ¡Amén!
Cuando Dios dice algo, es sencillamente tan Eterno como Él lo es. No puede fallar, la Palabra de Dios. Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero Mis Palabras no pasarán”. ¡Oh, ciertamente que Ella es cierta! No hay incertidumbre en Ella.
41 Lo pudiera hacer a Ud. actuar extraño cuando Ud. la recibe; Ud. pudiera actuar diferente a como Ud. solía actuar. Y esa es una cosa que también es cierta. Pablo dijo: “Lo que ahora vivo” Él debió haber vivido una clase diferente de vida antes, y sin embargo él fue criado religioso. Pero él tenía una clase nueva de Vida. “Ya no vivo yo mas vive Cristo en mí”. ¿Ven?, él había pasado de una vida a otra.
Y así de cierto como Ud. recibe la Palabra de Dios dentro de su corazón, Ud. entonces tendrá Vida Eterna y actuará extrañamente, se mirará extraño, y será diferente de lo que Ud. era.
Regresemos por unos cuantos momentos ahora, como por unos diez minutos, y revisemos algunos de ellos que han… hombres en tiempos pasados que han descansado únicamente sobre la certidumbre del sonar de la Palabra de Dios.
42 Noé, muy allá en el principio antes de la destrucción antediluviana, quizás era un granjero allá en el campo, pero un día él se encontró con Dios. Y Dios le dijo que iba a llover. Noé estaba tan seguro que iba a llover, como él estaba seguro que él era Noé. Y él preparó un arca para la salvación de su casa, porque él estaba cierto que iba a llover.
No importaba cuán opuesto a la ciencia parecía, no importaba cuánto la ciencia le podía comprobar a él que no había ni una pizca de agua allá arriba, que no se podía formar una nube, que no podía haber esto, eso, o lo otro, no importaba cuán científico parecía, él estaba cierto que iba a llover, y él hizo arreglos para ello. ¡Amén!
¡Esa es la manera, hermano! Cuando Ud. está cierto, hace arreglos para ello. Si Ud. está cierto esta noche que no va a salir de aquí enfermo, si Dios se lo ha revelado a Ud., que Ud. no se va a salir así, haga arreglos. Ud. dice: “Yo estoy inválido. Yo no puedo caminar. Pero yo estoy cierto en mi corazón que Dios me habló hace rato y me dijo: Esta noche tú vas a salir caminando de este edificio”. Sólo prepárese; Ud. va a salir así. Eso es correcto.
Esté cierto en su corazón. Cuando Dios habla, es cierto, Eternamente cierto, cuando Dios habla; no hay un sonido incierto al respecto en lo absoluto.
43 Moisés, un hombre que era inteligente, altamente educado, un erudito pulido, que aun podía enseñar a los egipcios. Se nos dice que él era un hombre militar, conocía todo lo relacionado al militarismo. Y él se dio cuenta que él fracasó en su militarismo, cuando tenía todo el ejército de Faraón respaldándolo y hubiera sido heredero del trono. Pero un día, después que él había huido y había estado en el desierto por cuarenta años, casado, establecido, tenía una esposa y niños…
Un día en la parte de atrás del desierto, siendo un anciano de ochenta años de edad, con barba larga, pastoreando ovejas, recibió un resplandor fugaz de una zarza ardiendo. Se paró delante de esa zarza y oyó a Dios decir: “Ve, porque Yo estaré contigo. Ve allá a Egipto”. Y Moisés estaba cierto que nada lo iba a molestar a él. El sabía que él iba a ir allá para liberar al pueblo, porque él estaba cierto que Dios le dijo la verdad. Porque él sabía que era Dios y sabía que era el plan de Dios y la Palabra de Dios para liberarlos a ellos.
44 Ahora, si Moisés podía estar así de cierto, siendo un anciano, para ir y sacar a una nación de una nación, ¿cuánto más ciertos deberíamos estar nosotros, cuando leemos la Palabra de Dios y vemos que estamos viviendo en este tiempo en el que vivimos ahora? ¡Deberíamos estar muy ciertos de un avivamiento venidero! ¡Deberíamos estar muy ciertos del derramamiento del Espíritu Santo! ¡Deberíamos estar muy ciertos de nuestra sanidad! Dios así lo dijo; eso lo concluye.
45 Moisés estaba perfectamente cierto que Israel iba a ser liberado. Él no sabía cómo; él no tenía nada en su mano sino una vara vieja. Pero él iba allá de todas maneras. Él no sabía cómo se iba a hacer, pero él sabía que Dios le había hablado a él, y él iba en camino.
Él iba a llegar allí y permitir que Dios hiciera lo que Él quisiera después que él llegara allí. Así que, esa es la manera. Ud. dice: “Hermano Branham, yo tengo cáncer. ¿Cómo puedo estar cierto?” Permita que Dios le hable a Ud. Acepte la Palabra. Bueno, si el doctor dijo… Yo sé que el hombre hizo todo lo que podía hacer por Ud., sin duda. Pero si Dios le ha hablado a Ud., sólo esté cierto que es Dios y luego siga adelante.
46 Si Dios le habla a Ud. que Ud. verá a Dios, verá Su poder, verá Su resurrección, verá Sus obras, y Sus señales, y Ud. sabe que Él está aquí, entonces acéptelo a Él y acepte Su Palabra. Si Ud. lo puede sentir muy adentro de su corazón, que es verdad, entonces sólo siga adelante, haga preparaciones porque todo va a estar bien.
Esa damita de la cual hablé aquí la otra noche, quizás la damita esté aquí esta noche, con una bebé que tenía ese pie encogido, procedente de Zion, ella estaba tan cierta que esa bebé iba a caminar, que ella le compró un par de zapatos (¿ven Uds.?), y vino para que se orara por ella.
47 Y luego cuando ella caminó por la plataforma para que se orara por ella, ella miró, y la bebé trató de mover su pie, y no había mejorado. Así que ella fue adonde su madre, y la madre sabía que yo estaba en la oficina. Así que ellos enviaron a la damita allá. La damita entró y yo dije: “¿No fue Ud. la dama por la que se oró anoche?”
Dijo: “Sí”. Dijo: “Pero Ud. sabe, el Señor me habló y me dijo que yo le trajera mi bebé a Ud. y que cuando Ud. pusiera sus manos sobre mi bebé, iba a caminar”.
Le dije: “Bueno, entonces eso es todo lo que es necesario. Dios lo dijo. Eso es todo lo que tenemos que hacer, sólo creerlo”.
Dijo: “Pero la bebé no está caminando”.
Le dije: “Eso no tiene nada que ver con ello. Si Ud. está cierta, Ud. no tendrá interrogantes al respecto”.
48 Así que oramos y puse manos sobre el bebé. Y yo dije: “Hermana, mire, yo me pudiera parar y hacer eso todo el día. Si Ud. está cierta y verdaderamente lo cree, sucederá. Ciertamente será de esa manera”. Y entonces cuando se iba yendo, ella me quería oír que yo dijera algo más. Pobre mujercita, damita… Yo espero… Ella pudiera… ¿Está Ud. aquí, hermana de Zion, que tenía esa bebé aquí la otra noche? ¿Está Ud. en el edificio? Levante su mano si Ud. está aquí. Algunos de Uds. estaban aquí la otra noche cuando ella estuvo aquí…
¿Estaban algunos aquí cuando ella estuvo aquí la otra noche? Sí. Muy bien. Ahora, ella estaba cierta que el Señor iba a sanar ese bebé, pero ella quería que yo dijera algo al respecto. Bueno, ya les había dicho a los hermanos allí, que había visto que el bebé estaba bien. Pero yo sólo quería ver lo que ella iba a hacer al respecto.
49 Así que cuando ella se fue de la oficina estando un poco desanimada y algo llorosa, ella miró para atrás; su esposo salió. Así que entonces cuando ella volteó para atrás para mirarme, ella dijo: “¿Reverendo Branham?”
Y dije: “Sí, señora”.
Ella dijo: “¿Es la voluntad de Dios que mi bebé esté inválida?” Ella sólo quería oír que yo lo dijera; me forzó a decir lo que ella quería oír.
Le dije: “No, señora. No es”.
Ella dijo: “Gracias, señor”. Y se fue.
Y como una semana después de eso, la pierna de la pequeña bebé se enderezó normal y sana. ¿Ven? ¿Ven?, ¡sólo aférrense a ello! ¡Echen mano de algo! Aférrense a ello. ¡Estén Ciertos! Sí, señor.
Moisés estaba cierto que Dios iba a liberar a Israel.
50 Elías, arriba del monte en los días cuando él pensaba que sólo él era el único que quedaba, Dios lo tuvo que llevar allá arriba y lo alimentó por medio de los cuervos, y lo mantuvo vivo hasta que Él pudiera cumplir su profecía, Él sencillamente lo retiró del campo.
Allá en los días de Acab, todos los hombres se sometieron, pero ellos tenían un anciano allá que no se sometía. Ese fue Elías. Él todavía le decía a Jezabel que estaba mal que ella se comportara de esa manera. No importaba lo que el resto de ellos hacían, él los reprendía tan duro como podía.
51 Un día Dios dijo: “Ahora, tú ya profetizaste lo suficiente en contra de ellos; sal del campo, y Yo voy a dejar que los juicios de tu profecía lluevan sobre ellos”. Así que Elías subió a la cumbre del monte, y estuvo allá arriba por tres años y medio, o mejor dicho, por tres años, cuando todos ellos se estaban mordiendo sus lenguas de dolor; pero él estaba sentado al lado de un arroyito, un pequeño manantial, que tenía revelación espiritual todo el tiempo, aguas de vida brotando.
El resto de ellos… Y escuchen, hermano, hermana, déjenme decirles. Uno de estos días cuando Dios esté… cuando esté harto de esto por aquí, Él retirará a todos los verdaderos del campo y luego Uds. querrán un avivamiento. Tiene que acontecer. El profeta dijo que habría un tiempo en los últimos días cuando no habrá hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la Palabra de Dios. Y los verdaderos siervos serán sacados. Y habrá hambre en los últimos días. Seguro que sí habrá.
52 Ahora, noten. Pero Dios le dijo a él entonces por qué Él lo había sacado de su “hibernación” allá arriba. Él dijo: “Ve, llama a Acab y tráelo aquí arriba del monte”. Y entonces cuando… Elías estaba muy cierto que Ese era Dios el que le dijo que hiciera eso, al grado que él llamó a cuatrocientos sacerdotes, y ellos pusieron un buey, y oraron todo el día. Y Elías caminaba por allí haciendo burla de ellos.
Él dijo: “¿Por qué no gritan un poquito más alto? Quizás él tiene algún trabajo, quizás él está dormido, o no quiere ser perturbado o algo así”. Dijo: “Gritad un poquito más alto a él”. Y sólo hizo burla de él, mientras ellos… ¿Por qué? Porque él estaba cierto. Él sabía que no había poder en ese ídolo. Y él estaba cierto que él estaba en contacto con el Dios Vivo.
53 Esa es la razón esta noche, hermanos, (yo digo esto con amor y respeto) yo sé que no hay ningún avivamiento en el organizacionismo; pero yo sé que hay un Dios Viviente que sí tiene un avivamiento. Regresemos a eso. Yo estoy cierto de ello. Yo estoy positivo de ello. Yo sé que es la verdad.
Dios nunca hará eso. Ellas nunca se han levantado y nunca se levantarán. Pero Dios sacará un pueblo de ese pueblo por causa de Su Nombre. Él hará eso.
Así que Elías, cuando él puso esas doce piedras allí, y puso el buey y lo mató exactamente de la manera que Dios le dijo que lo hiciera, él estaba tan cierto que ese fuego iba a caer, como estaba cierto que él era Elías. Nada… No había fuego allá arriba. Y no había agua allá arriba. No había llovido por tres años y seis meses.
54 Y él salió allí tan tranquilo y quieto, porque él estaba cierto. Él no tenía que decir: “Mire, hermano, yo saldré e intentaré. Yo veré…” No, no. La Voz le había hablado a Elías; Elías estaba cierto que era Dios. ¡Amén! Cuando Uds. están ciertos que es Dios, algo tiene que suceder.
Elías salió allí y dijo: “Oh, Dios de Abraham, Isaac, y de Israel”. Fíjense Uds. que él no lo llamó a él por su nombre de engañador: Jacob. Él lo llamó por su nombre de príncipe: Israel. “Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, sea hoy manifiesto que Tú eres Dios, y que yo soy Tu profeta”.
55 Y en ese momento el fuego empezó a caer. ¿Por qué? Él estaba cierto que iba a caer. Él dijo: “Por mandato Tuyo he hecho todas estas cosas”. ¡Es cuando Uds. están ciertos de algo! Hay un solo sonido del que Uds. pueden estar ciertos, y esa es la Voz de Dios. La Palabra de Dios es cierta.
David. Él había probado a Dios. Un día cuando él estaba pastoreando las ovejas, vino un oso y agarró a una de ellas. Él tomó una hondita y derribó al oso al suelo. Ahora, Uds. saben que una piedrecita en una honda no derribaría a un oso.
Luego allí vino un león fiero, agarró una de las ovejitas y huyó con ella. David fue tras él, confiando en el Señor. Y él arrojó esa piedra y derribó al león al suelo, y mató al león.
56 Entonces un día él estaba parado allí arriba, y vio a un filisteo incircunciso pararse y decir: “Los días de los milagros ya pasaron. No hay tales cosas como ésas”.
Y el pequeño David, quizás con hombros caídos y demás, él dijo: “¿Me quieren decir que Uds. se quedarán parados allí y dejarán que ese filisteo incircunciso provoque los escuadrones del Dios Vivo?” Él dijo: “Yo iré y pelearé con él”.
Y, ¡qué cosa!, cuando él, Saúl, trató de poner sobre él su Ph.D. [título-Trad.], bueno, no le quedó en lo absoluto. Él no sabía nada tocante a cómo decir: “Amén” correctamente, Uds. saben, y lo demás. Y él dijo: “Yo no sé nada tocante a esas cosas. Yo no sé nada tocante a eso. Pero yo tengo algo en lo que yo sí he confiado. Yo no sé lo qué Dios haría por mí con un Ph.D., pero yo sé lo que Él ha hecho con esto por mí”.
Y él dijo: “El Dios que me permitió matar un león con esta honda, el Dios que me permitió matar un oso con esta honda, ¿cuánto más (¡amén!), cuánto más Él entregará en mis manos a ese filisteo incircunciso?”
57 Hombres y mujeres, amigos, ¿comprenden Uds. que el Dios del Cielo que resucitó a Cristo Jesús de los muertos, Él no está muerto sino que está vivo? Y si Él le cumplió Su Palabra a David, si Él se la cumplió a Elías, si Él se la cumplió a Moisés, si Él se la cumplió a los jóvenes hebreos, si Él se la cumplió a Daniel, Él se las cumplirá a Uds. y a mí, si es que nosotros estamos ciertos que es Dios. ¡Aleluya! ¡Qué cosa!, me siento religioso en estos momentos. Sí, señor.
Sé que esa noche… Alguien dijo: “Hermano Branham, ¿no tiene miedo Ud. de un error?” ¿Un error? ¿Cómo puede Dios cometer un error? Seguro que no. Ese Ángel llegó allí esa noche y dijo que Él me estaba enviando para hacer esta cierta cosa, tocante a las visiones y lo demás; por todo el mundo yo he ido con eso, a toda clase de gente y a toda clase de lugares. Y ni una vez ha fallado.
58 ¿Por qué? Yo estoy cierto que fue Dios. Él vino de acuerdo a Su Palabra. Es de acuerdo a Su Espíritu. Es de acuerdo a Su naturaleza. Y está exactamente a tiempo para la Simiente de Abraham.
Puedo ver por qué las iglesias nominales no lo reciben. Ni tampoco fue allá aquel Ángel para predicarle a Lot y a aquellos. Él se quedó con el elegido. Ellos tenían uno para ir allá y predicarles a aquellos, al grupo de allá. Y esa es la razón que ellos han… ellos me dijeron cuando me fui de mi iglesita Bautista, dijeron: “Tú vas a ser un santo rodador [”aleluya“-Trad.], te vas a unir con esos santos rodadores”.
Dije: “No sé lo que ellos son, pero si Dios me está enviando a ellos, Él tiene un mensaje para ellos”. Eso es correcto. Si Dios da un mensaje, alguien lo va a oír en alguna parte. Amén.
59 Eso es lo que Juan pensó cuando él salió del desierto, ese Elías del Nuevo Testamento, un hombre rudo. Él dijo: “Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Él estaba cierto de su mensaje. Él sabía que era verdad. Él sabía que él había nacido, y recibió el Espíritu Santo en el vientre de su madre al mencionar el Nombre de Jesucristo.
De nueve años, él se fue al desierto sin educación, se quedó allí hasta que tenía treinta; salió sin ropa, sólo con un pedazo de piel de oveja envuelta alrededor de él. Y él predicó el mensaje que sacudió las regiones de alrededor. ¡Amén! ¿Por qué? Él estaba cierto.
60 Y cuando él vio a ese Espíritu Santo como una Luz, descender allí con dos alas en Él, descendiendo sobre Jesús, él dijo: “Yo no le conocía; pero el que me habló en el desierto, me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu Santo y que permanece sobre Él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo y fuego. Yo estoy cierto de ello”.
Cuando él se puso un poquito afligido, como hablamos la otra noche, Jesús dijo: “Vayan, y muéstrenle a Juan lo que está sucediendo”. Estén ciertos. Estén ciertos que es un sonido cierto.
Ahora, Simeón. Le fue revelado a él por el Espíritu Santo que él no iba a ver muerte (y sin embargo él era un hombre muy anciano), que él no iba a ver la muerte hasta que viera al Cristo del Señor. Él no estaba avergonzado. Él iba por ahí diciéndoles a todos: “Yo no voy a morir. Yo voy a ver la Venida de Cristo”.
61 Bueno, los puedo oír decir: “Pobre anciano, él está un poco perturbado. Se está poniendo viejo ahora, Uds. saben, y yo creo que su mente se está arruinando un poquito, Uds. saben”. Los hace a Uds. hacer cosas y comportarse como nunca se comportaron antes, cuando Uds. están ciertos, cuando Uds. están verdaderamente ciertos.
Simeón dijo: “No, yo no voy a morir hasta que vea al Cristo viniendo”.
Ahora, dijo: “Piensen. David esperó en Él. Moisés esperó en Él. Y hace miles de años ellos esperaron en Él. Y ahora aquí nosotros estamos en caut-… romana. Bueno, ¿cómo lo pudiera él ver? Pobre anciano, no le presten atención”.
62 Eso no le molestó a él. Él iba por ahí diciendo: “¡Que cosa!, yo no voy a morir hasta que vea al Cristo venir. Yo lo voy a ver”. Un día cuando él estaba allá atrás en su estudio, llevaron a Jesús al templo para la circuncisión, para la purificación de María, envuelto en pañales, y ella se paró allí, la virgencita.
Y la gente guardaba su distancia de ella porque Él tenía un mal nombre para empezar. Ellos decían que Él había nacido fuera del santo matrimonio. Y yo me puedo imaginar a esos hipócritas que se designan por sí mismos, Uds. saben, no tenían nada que ver con algo así. Ellos guardaron su distancia.
63 Pero ella sabía lo que ella estaba cargando en sus brazos. Ella sabía de quién era Hijo. Y de esa manera yo lo digo hoy. Uds. pueden llamar a un Cristiano nacido de nuevo “un fanático”, o un “santo rodador” o lo que Uds. le quieran llamar. Si él sabe que Ese es el verdadero Espíritu Santo, Uds. nunca lo sacudirán. No, señor. Uds. nunca tendrán problema con él. Él sabe lo que está allí adentro. Él sabe de dónde proviene.
Como siempre he dicho, esta religión híbrida que ellos tienen en estos días, si hay algo que yo aborrezco, son todas estas cosas híbridas de las que ellos están hablando. Esto que es híbrido, y…Creo que la ciencia ha llegado a un lugar que ellos han-ellos han refutado su propio argumento.
Uds. saben, ellos dicen que el hombre evolucionó de… provino de un mono y ascendió, y llegó a un… de un renacuajo y ascendió. Pero en Génesis 1:26, dice: “Toda semilla produzca según su género”. Yo creo que Dios creó monos. Sí, señor. Yo creo que Dios creó todo. Pero Él creó al hombre. Y el hombre nunca por evolución, llegó a ser… que los monos llegaron a ser hombres. Dios creó los pájaros y todas las cosas en el principio. Y se prueba que fue así.
64 Si Uds. toman algo híbrido y lo cruzan, no se puede reproducir otra vez. Eso es correcto; está muerto. Van diciendo: “¡El maíz híbrido, el maíz híbrido, un maíz muy hermoso!” Yo sé eso, pero no es bueno. Uds. no lo pueden plantar; ya no se reproducirá. Eso es correcto; llegó a su fin.
Por ejemplo un mulo. Un mulo… Yo… Un mulo es la cosa más horrible que hay. Uds. saben, él no es ni caballo ni burro. Y él…y él verdaderamente ni siquiera sabe lo que es él. Eso es correcto. Y su madre es una yegua y su padre es un burro, así que él no sabe dónde pertenece. Y nunca se podrá reproducir. Un mulo no puede reproducir un mulo. Llegó a su fin. Uds. saben eso.
65 Y de esa manera son algunas de estas religiones de hoy día: religión de mulos. Eso es correcto. Uds. pueden hablar tocante a los días de los milagros, y el Espíritu Santo, y todas estas cosas. ¿Han visto Uds. alguna vez un mulo? Él es ignorante. Él sólo para sus grandes orejas y sólo lo mira a Ud. Él no tiene mansedumbre y ningún sentir de bondad. Y Ud. no puede hacer nada con él. Él esperará toda su vida para patearlo a Ud., y luego él espera hasta que Ud. se muera. Y luego cuando él se está muriendo, él lo pateará a Ud.
Y se parará allí con sus grandes orejas, y Ud. le dice: “Ven aquí. Whew, whew, whew”. [El Hermano Branham aquí hace sonido de un silbido como llamando a un animal-Trad.]“.
Él sólo hará: “Jija, jija”. ¿Ven Uds.?, él no sabe nada. Él es un híbrido.
66 Ese es el problema con algunos de esta religión híbrida. Ud. puede decir: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.
Grita: “Jija, jija. Los días de los milagros ya pasaron; no hay tal cosa como esa”. ¡Oh, hermanos! Con razón la Biblia dice que ellos vendrían como un montón de mulos rebuznando. Eso es correcto.
¡Oh, es…! Eso es correcto. Es híbrido. ¿Qué trataron Uds. de hacer? De mezclar algo del mundo con la iglesia. Eso es lo que lo empezó en el principio, una iglesia híbrida. Bueno, Uds. saben, una cosa que es mansa, una cosa que me gusta, es un caballo fino purasangre. ¡Oh, vaya!
67 Ese caballo purasangre le puede decir a Ud. quién es su papá, quién es su mamá, quién es su abuelo, su abuela, su tátara, tátara, tátara, tátara, tátara, tátara abuelo, y seguir retrocediendo. Él es un purasangre. De esa manera me gusta ver a un cristiano purasangre (¡amén!), uno que sabe quién es su Papá y quién es su Mamá. Ud. dice: “¿Es Ud. cristiano?”
“Soy metodista”. Bueno, esa es una buena confesión de que Ud. no es cristiano.
“Soy bautista”.
“Soy presbiteriano”.
“Soy pentecostal”.
Hermano, nosotros somos cristianos porque somos purasangres, nacidos del Espíritu Santo. Yo sé quién es mi Padre. ¡Amén!
Un cristiano es un cristiano. Jesús dijo: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también; estas señales seguirán a los que creen”, un Cristiano purasangre, uno que está lleno con el Espíritu Santo. No hay sonido incierto tocante a eso. No, señor. Eso es correcto.
De esa manera sonó en el Día de Pentecostés. Así que todavía está sonando la misma cosa. Y es un verdadero sonido cierto. Eso es correcto. Eso es un buen sonido cierto. Sí.
68 Simeón. Él estaba cierto que él lo iba a ver a Él. Jesús estaba cierto de la Palabra del Padre. Pues, seguro que sí. Cuando María llegó allá, y ella dijo, o mejor dicho, Marta, ella dijo: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”.
Y Él dijo: “Yo soy la Resurrección y la Vida; el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá. Todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”
Ella dijo: “Sí, señor; yo he creído que Tú eres el Hijo de Dios, como Tú dices que lo eres. Yo creo que Tú eres ese Mesías que has venido al mundo”.
Dijo: “¿Dónde lo enterraste?”
69 Ahora, Él no dijo: “Yo iré allá y veré qué puedo hacer al respecto”. ¡Oh, no! “Yo iré y lo despertaré”. No “Yo iré y trataré de despertarlo”, sino “Yo lo despertaré”. ¡Amén! Eso es cierto. Jesús dijo que Él no hacía nada hasta que el Padre se lo mostraba a Él. Es San Juan 5:19. “No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre primero.”
Y el Padre le había mostrado a Él que Lázaro se iba a levantar de entre los muertos. Por lo tanto, antes que algo fuera dicho, Él dijo: “Yo iré y lo despertaré”, no, “veré si puedo”. Él dijo: “Yo tengo poder para poner Mi vida y para volverla a tomar otra vez”; no hay nada incierto tocante a eso, no hay ni una pizca de algo incierto tocante a eso.
70 “Mátenme… Destruyan este tabernáculo y Yo lo levantaré otra vez en tres días”. “Destruyan este…” “Lo intentaré” “¿Lo trataré y veré lo que sucede?” “¡Yo lo levantaré!” Porque David dijo: “No dejaré Su alma en el infierno, ni permitiré que Mi Santo vea corrupción”. Él sabía que en setenta y dos horas la corrupción se establece. Y en un momento antes que se cumplieran las setenta y dos horas, el cuerpo de Jesús iba a resucitar de los muertos; no había nada incierto tocante a eso. Él enfáticamente confió en la Palabra de Dios. ¡Amén! Todo lo que Él hacía, Él confió en Dios por Ella.
Ahora, Él dijo: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago él las hará también”. No hay nada incierto tocante a eso. Él dijo que era cierto. “Él las hará”. Él le dio a Su Iglesia la comisión y dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. No hay nada incierto tocante a eso. Eso es correcto.
71 Jesús dijo, en los postreros días, el Espíritu dijo, la Biblia dice: “Habrá hombres impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, calumniadores, intemperantes, y aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”. No hay nada incierto tocante a eso; los tenemos. ¡Amén!
Daniel dijo que el pueblo que conoce a su Dios en este día haría proezas [actuaría, Biblia en español, Dan. 11:32-Trad.]. No hay nada incierto tocante a eso. Dios lo dijo así y las tenemos. Amén. No hay nada incierto tocante a eso.
Oh, alguien dijo: “Hermano…” que “el Espíritu Santo fue para ese… para el pueblo de Pentecostés, allá en el pasado”.
Pedro dijo en el Día de Pentecostés: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. No hay nada incierto tocante a eso; “ellos lo recibirán”. Eso es… “Ellos lo recibirán”.
72 A todos, a cuantos el Señor Dios llame, bueno, Él les va a dar a ellos el Espíritu Santo. Si ellos sólo siguen las instrucciones, eso es todo lo que tienen que hacer; no hay nada incierto en eso, no.
Jesús dijo: “Las obras que Yo hago, Uds. las harán también”. Él dijo: “Como fue en los días de Sodoma, así será en los días de la Venida del Hijo del Hombre”. Cómo el Ángel del Señor descendería y… entre el pueblo y mostraría estas señales y prodigios, los prodigios de Su resurrección. Él ha estado desde… se levantó del sepulcro hace dos mil años. El mundo no lo cree. Pero Él… “Porque Él vive”, Él dijo, nosotros podríamos vivir también. No hay nada incierto en eso.
73 Las obras que Él hizo, nosotros las podemos hacer también. No hay nada incierto tocante a eso. Todas Sus promesas son “sí” para nosotros. Nosotros estamos viviendo en los últimos días. Vemos que todo es exactamente de la manera que Él lo dijo. Así que no hay nada incierto. Uds. lo pueden creer, poner su confianza en eso.
Pablo Rader, muchos de Uds. lo recuerdan a él, de aquí de Chicago, un gran hombre de Dios; él murió hace unos cuantos años. Yo siempre he amado a Pablo. Y lo oí unas cuantas veces cuando yo era un jovencito. Y yo estaba sentado en el Tabernáculo Redigar allí, en el cuarto donde él escribió esa alabanza: Sólo creer, con la que me llaman al púlpito en cientos de idiomas diferentes, me imagino, por todo el mundo: Sólo creer. Y me pregunto si Pablo sabía que ese jovencito sentado allí con overoles, tomaría esa alabanza y la llevaría alrededor del mundo, la que él había escrito.
74 Yo estaba sentado allí hace tiempo, llevando a cabo una reunión, y esa alabanza se oyó por la bocina. Yo me arrodillé y lloré debido a que sabía que él fue un gran hombre de Dios.
Él estaba contando una historia de una ocasión en su libro. Yo la estaba leyendo. Creo que él provenía de Oregón. Y él cortaba árboles. Él era un hombre fuerte. Lucas era un hombre muy fuerte, su hermano. Y así que, Pablo dijo que él… que allá en, creo que fue en algún país extranjero en el que estaba, que él estaba… él contrajo la fiebre de agua negra o algo. Él estaba-él se estaba muriendo.
Y él le dijo a su esposa fiel que se quedara a su lado, porque ellos no podían conseguir un doctor allí, pues estaba muy distante. Y se empezó a poner más oscuro en el cuarto. Y él dijo: “Cariño”, él dijo, “quédate a mi lado. Continúa orando; continúa orando”. Pablo era un gran creyente en sanidad Divina. Y así que… Él predicó aquí mismo en esta ciudad, allí en el tabernáculo.
75 Y así que, él creía en eso. Y él le dijo a su esposa que continuara orando. No importaba lo que sucediera, que sólo continuara orando. Él dijo que se ponía más oscuro y más oscuro en el cuarto; y finalmente todo se puso oscuro.
Y él dijo que estaba soñando. Él pensó que estaba de regreso en Oregón. Y él estaba… El patrón del campamento maderero donde él trabajaba, le dijo: “Pablo, sube a la colina y córtame un cierto árbol, de un cierto tamaño, y tráemelo aquí”.
Él dijo: “Muy bien”. Dijo que él subió corriendo la colina, y podía oler el pino, y sus pulmones respirando el olor, Uds. saben, como únicamente una persona que vive en el bosque lo puede disfrutar. Y dijo que él cortó el árbol, y le cortó las ramas, y clavó el hacha en él, y agarró el árbol y sencillamente no lo podía levantar. Dijo que él puso sus rodillas juntas y dobló su espalda. La parte más fuerte del hombre son los músculos de su espalda. Él intentaba levantarlo y levantarlo. Y dijo que él podía levantar un árbol dos veces el tamaño de ése. Pero por alguna razón él luchó con él, y luchó con él, y él luchó con él, y sencillamente no podía hacer nada con él.
76 De esa manera mucha gente lo hace. Ellos sólo… Ellos toman una Palabra y la tratan de llevar aquí, allí, o allá, y luchan con Ella, y luchan con Ella, la llevan a esos seminarios, y le cortan aquí, y hacen una palabra griega de Ella aquí, y una palabra hebrea de Ella allá. Y cuando menos piensan, llega a ser como eso, y no una Palabra de Dios. ¿Ven? Uds. sólo luchan con Ella, y luchan con Ella.
Uds. la llevan adonde el Dr. Fulano de tal, Ph.D., y le preguntan qué piensa él tocante a Ella. Y adonde el Dr. Zutano de tal, Ph.D., y le preguntan qué piensa él tocante a Ella. Y él dice: “Bueno, ¡es telepatía!” Él otro dice: “¡Es fanatismo!”
Y cuando menos piensan, Uds. están luchando con Ella y luchando con Ella. “Bueno, yo estaba en la reunión, y honestamente, yo vi el Espíritu de Dios descender. Yo oí a alguien hablar en lenguas desconocidas”.
“¡Es el diablo!”
“Sí, y oí a la gente gritar”.
“¡Oh, es excitación!”
“Y vi a un hombre pararse en la plataforma y por el poder de discernimiento decirle a la gente quién era, y en la audiencia, y lo que estaba mal. Y fue exactamente de la manera que la Biblia dice que Jesús lo hizo, para mostrar la señal del Mesías. Bueno, iré y le preguntaré a mi pastor”.
Él dice: “¡Ah, es telepatía!” ¿Ven?
Uds. sólo continúan luchando con Ella y luchando con Ella, eso es todo. Uds. nunca van a lograr nada.
77 Finalmente, Pablo dijo que se debilitó. Así que él se sentó. Su fuerza estaba agotada. Él sólo se sentó y se reclinó contra el árbol, dijo: “¿Qué le ha sucedido a mi fuerza?” Por supuesto eso era la fiebre que él tenía la que estaba haciendo eso. Y él dijo: “He llegado al fin”. Dijo que después de un rato él oyó una voz muy dulce, que dijo: “Pablo”.
Él dijo: “¿Es ese mi patrón?” Y dijo que cuando él volteó, era su Patrón en verdad. Dijo que él nunca había visto un rostro más dulce en toda su vida.
Él dijo: “Pablo, ¿por qué estás luchando con él?” Él dijo: “¿Ves esa corriente de agua allí?”
Dijo: “Sí”.
Dijo: “Esa corriente de agua desciende por aquí rodeando la colina y va directamente al campamento”. Dijo: “¿Por qué no lo hechas en el agua, y te subes en él, y lo montas yendo hacia abajo?”
“Oh”, él dijo: “No se me había ocurrido”.
78 Así que él lo echó en el agua, y montado se fue sobre las olitas gritando a voz en cuello: “¡Yo voy montado en él! ¡Yo voy montado en él!” Y dijo que cuando él volvió en sí, él estaba parado en medio del cuarto, gritando a voz en cuello: “¡Yo voy montado en él! ¡Yo voy montado en él!”, la promesa de Dios.
Y esta noche, hermano, no hay nada incierto tocante a la Palabra de Dios. ¡Yo voy montado en Ella! Ella me llevará al Campamento algún día. Yo no sé cuántas olitas tendré que atravesar, pero yo voy montado en Ella. ¡Amén! ¡Alabado sea Dios!
Digámoslo todos juntos: “¡Yo voy montado en Ella! ¡Yo voy montado en Ella!” Es la promesa de Dios. Yo voy montado en Ella. Es un Sonido cierto. Es el sonido de Dios. Es Su Voz. “El cielo y la tierra pasarán, pero Mis Palabras no pasarán”. Y voy montado en Ella esta noche. Él prometió estas cosas en los últimos días; y sí creo que Ella está aquí.
79 Que ellos lo llamen lo que ellos quieran, a mí no me importa. Eso no me importa a mí. Yo estoy cierto que es Dios. ¡Amén! Y yo voy montado en Ella. Yo la he montado ahora por treinta y un años, y la montada se está poniendo más dulce todo el tiempo, porque me estoy acercando a la puerta. ¡Amén! Yo todavía voy montado en Ella.
Cuando la muerte azote mi cuerpo, yo la montaré, seguiré montado. “Yo soy la Resurrección y la Vida”, dice Dios, “el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá. Él que vive y cree en Mí, no morirá eternamente”. Yo voy montado en Ella. No hay nada incierto tocante a eso. Yo voy montado en Ella. Y es Su Palabra, y la creo con todo mi corazón.
¿La creen Uds. de la misma manera? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Todo lo demás es incierto. Pero eso es un sonido cierto. “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también”. Inclinemos nuestros rostros ahora.
80 Hay toda clase de sonidos inciertos. Es incierto que esta ciudad esté de pie para mañana. Yo no sé. Es incierto que Uds. lleguen a casa esta noche. No sé. Es incierto que yo esté en Chicago otra vez. Yo no sé. Es incierto que nos volvamos a encontrar otra vez. No sé. ¿Ven?
Pero hay una cosa que sí es cierta; esa es la Palabra de Dios. Yo no sé cuánto tiempo nosotros… cuánto más tiempo seremos una nación, cuánto más tiempo será antes que seamos estallados en pedazos. Yo no sé. Es incierto. Pero hay una cosa que sí es cierta; esa es la Palabra de Dios. Yo voy montado en Ella, amigos. Yo creo en Ella con todo mi corazón, con toda mi alma. Yo voy montado en Ella.
Nuestro Padre Celestial… [Alguien habla en lenguas y otro interpreta-Ed.]
¡Oh, Señor! Cómo te damos gracias por eso. Ahora, Padre estaremos sin excusa al oír ahora, no únicamente eso, sino oír Tus profecías, oírlos hablar en profecías y verlas cumplirse, ver las promesas de Dios, de una resurrección, de un avivamiento, de la Venida otra vez, y de la gran señal Mesiánica de un Jesús resucitado para aparecer ante los gentiles como lo hizo con los judíos y samaritanos en este último día…
81 Oh Dios Padre, te damos gracias por esto. Yo te doy gracias. Ahora, esas palabras, Dios, viniendo de Ti Es seguramente… Después que yo he tratado de exponerlo de la Biblia, y oírte a Ti hablarlo por medio de dones y lenguas e interpretaciones, pedimos ahora que Tú permitas a Jesús venir en nuestros medios y confirmar que esto es la verdad.
Para que así todos seamos capaces de tener el privilegio de saber que el mismo Jesús que una vez estuvo con los hijos de Israel en la nube, lo cual fue llamado la Paternidad, también habitó entre los hombres en el oficio del Hijo, y ahora mora dentro de los hombres por el Espíritu Santo.
Padre, permíteles ver que la misma naturaleza de Dios permanece igual, la que estaba en Jesús, así también está en la Iglesia. Y hace las mismas obras aquí en los últimos días, cuando la Iglesia ha llegado a Su destino. Y ahora es la señal Mesiánica del tiempo del fin… La destrucción está lista, como estuvo lista para los judíos en aquellos días. Ellos tenían que negar ese Mesías con el fin que viniera la destrucción.
Y hoy día las naciones se están burlando. Ellas se burlan de Ella, y la llaman toda clase de nombres sucios. Y cuando Tú hiciste eso, cuando Tú estuviste aquí, ellos dijeron: “Es Beelzebú, un demonio”. Y Tú dijiste que los perdonabas a ellos, pero que algún día cuando el Espíritu Santo viniera, hablar una palabra en contra de Él sería imperdonable.
82 Y ahora, Padre, vemos que las naciones se han condenado ellas mismas, con sus palabras y sus acciones. Las iglesias, y muchas, muchas personas, se han condenado y han firmado su propia condenación, llamando al Espíritu de Dios una cosa inmunda.
Ahora, esta es otra oportunidad esta noche. Te pido, Padre, que Tú sanes a toda persona enferma aquí, salva a todo aquel que no está salvo, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
[Alguien habla en lenguas y otro interpreta-Ed.] Amén. Gracias sean dadas a Dios. Ahora, de acuerdo a eso, Él nos prometió estar aquí. Yo no iba a hacer… Sólo iba a hacer un llamado al altar. Pero creo que ahora siento la Unción del Espíritu para algo más.
83 Nosotros no repartimos tarjetas de oración hoy, si se fijan. Así que no tenemos las tarjetas de oración, pero tenemos a Cristo. ¿Cuántos están enfermos allá en la audiencia y quieren ser sanados?, levanten sus manos dondequiera que Uds. estén. (Gracias, conserje). Ahora, si yo he predicado las verdades correctas y he hecho la cosa correcta, entonces Dios está obligado a respaldar lo que yo he dicho.
Ahora, ¿cuántos de Uds. allá en la audiencia saben que yo no los conozco a Uds.?, levanten sus manos, los que yo no conozco. Por todas partes.
Uds. gente pentecostal, ¿debería ser difícil para Uds. creerme? Miren esto aquí; les quiero mostrar a Uds. algo aquí, que se escribió recientemente.
84 Yo estaba en el desayuno de los Hombres de Negocio en California. Y acababa de predicar un sermón en el que yo pensé que había hecho pedazos a toda organización y las había expuesto completamente. Y un hombre joven Bautista llamado Danny Henry, vino a mí y me abrazó para orar. Y él empezó a hablar en lenguas desconocidas. Y allí estaba sentada una dama de Louisiana, una dama francesa. Ella dijo: “Eso no necesita ninguna interpretación”. Dijo: “Esas no fueron lenguas desconocidas. Él habló francés”.
Otro hombre dijo: “Es francés”. Y sucedió que vinieron al frente, y lo compararon. Ellos la pusieron aquí. Y cada uno estaba dando la interpretación. Y…
Porción en blanco en la cinta. Ed.} Y el intérprete de la O.N.U. estaba allí. Y él se levantó, y dijo… vino al frente. El hombre dijo que nunca lo había visto antes y ni después. Pero él era el… dijo su nombre, quién era él, el intérprete de la O.N.U. Y él dio la interpretación. Yo la tengo escrita aquí.
Escuchen esto; Uds. pudieran pensar que yo soy duro. Fíjense bien en esto aquí.
85 “Porque tú has escogido el Camino estrecho, el Camino más difícil, tú has caminado por tu propio escogimiento”. Ahora, yo puedo entender eso. Moisés tenía que caminar por su propio escogimiento. Él no tenía qué. Pero él hizo su decisión. Esa fue mi decisión de quedarme con la Palabra, sin importar lo que me costara. ¿Ven? Yo… “Tú has hecho esto por tu propio escogimiento. Tú has escogido la correcta y precisa decisión, y es Mi Camino”. (Gracias sean dadas a Dios). “Debido a esta decisión trascendental, una enorme porción del Cielo te espera”. Ahora, este hombre no sabía nada tocante a esta visión, porque yo la acababa de tener unos cuantos días antes de eso, ¿ven? “¡Qué decisión tan gloriosa tú has hecho! Esto en sí, es eso lo cual te dará y hará que suceda la tremenda victoria en el Amor Divino”.
86 Eso fue interpretado por el intérprete de la O.N.U., de un hombre joven Bautista que me vino a abrazar y sólo para hacer una declaración, dijo: “Ese mensaje pudiera realmente ser añadido al Libro de Apocalipsis”. ¿Ven? Era un hombre joven que no me conocía. Él es familiar de una estrella de cine allá. Y él no me conocía, un hombre joven Bautista. Y él sólo subió para darme las gracias y me abrazó para orar.
Y cuando él lo hizo, el Espíritu Santo empezó a hablar en lenguas por medio de él. Y allí estaba gente sentada en la audiencia… Era igual como lo fue en Pentecostés. Era un idioma que ellos entendieron; ese era su lenguaje nativo. Y ese hombre joven no sabía ni una palabra de francés. ¿Ven cómo es? Es el Espíritu Santo. ¡Amén!
87 Él está aquí. Muy bien. Oren ahora. Yo les hablé de la Biblia. El Ángel volteó Su espalda hacia la audiencia. Alguien en estas secciones aquí, alguien en estas secciones aquí, oren Uds. que Dios haga algo por Uds., sólo vean si Él todavía permanece el mismo Ángel de Dios, o alguien en cualquier parte, dondequiera que estén. Yo voltearé hacia Uds. hermanos. Quiero que Uds. crean, hermanos.
Este es el Cristo que Uds. han predicado por tanto tiempo. Esta es la cosa por la que Uds. se han parado firmes. Uds. hermanos, si hay algún honor para ser dado, que sea dado a Uds. Uds. estaban allá, Pentecostales predicando; allá en las esquinas de las calles con panderos y guitarras, mientras ellos se estaban riendo y burlando de Uds. Uds. estaban únicamente preparando el camino para que yo pudiera correr por él sin dificultades. ¿Cómo pudiera yo venir y ser otra cosa sino ser su hermano? Uds. profetizaron que estas cosas vendrían, muchos de Uds. Uds. lo oyeron en las reuniones de Uds. Y yo sólo estoy aquí cumpliendo lo que Uds. dijeron que decía la Palabra de Dios. ¿Ven?
88 Ahora, alguien está contactando a Dios. En esta dirección hay un hombre que está sentado detrás de mí, en algún lugar en esta dirección. Él está orando. Él tiene algo mal en su costado. Él tiene una condición nerviosa que lo está molestando. (¿Se ha puesto de pie alguien? ¿Nadie se ha puesto de pie? Estoy mirando al hombre aquí). El hombre es un ministro. Él es un Menonita. Su nombre es el Sr…. Reverendo Miller. Póngase de pie; acepte su sanidad.
Soy un desconocido para Ud., señor. No lo conozco. Oh, lo que fue dicho, ¿fue esa la verdad? Si es la verdad, ¿se volvería a poner de pie otra vez? Muy bien.
¿Creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. Ahora, ¿qué dijo Jesús? Que estas cosas sucederían. Es el mismo Ángel de Dios que se quedó con Abraham y dijo: “¿Dónde está Sara tu mujer?”
Dijo: “Ella está en la tienda detrás de Ti”.
Y Él dijo: “Yo te voy a visitar según el tiempo de la vida”.
89 Y Sara… Como les dije a Uds. el domingo pasado, esa relación marital había cesado años atrás. Ella dijo: “¿Tener yo deleite otra vez con mi señor que está ahí afuera, siendo él anciano y yo anciana? No pudiera ser”. Y ella se rió.
Y el Ángel dijo: “¿Por qué se rió Sara, diciendo que estas cosas no serán?”
Él dijo que sucedería la misma cosa en el tiempo del fin. Tengan fe. Crean.
Esa dama de color sentada allá atrás, tiene problema de mujer, sentada al fin de la fila. Sí, señora. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? Ud. no necesita una. Ud. no tiene una; Ud. no necesita una. ¿Tiene Ud. problema de mujer? ¿Es correcto eso?, levante su mano. ¿No estaba Ud. orando en ese momento: “Señor, que sea yo esta noche”? Si eso es correcto, menee su mano de esta manera. Muy bien. Ud. recibió su deseo. Se puede ir a casa; Jesucristo la sana.
¡Si puedes creer! Únicamente tengan fe.
90 Este hombre sentado allí, el segundo contando del fin de la fila, allí, volteó su cabeza y miró: complicaciones y problema del pulmón y demás. ¿Cree Ud. que Cristo lo sanará? El hombre corpulento al fin de la fila, el segundo hombre del fin de la fila. ¿Cree Ud. con todo su…? ¡Sí, señor!, Ud. es la persona. Allí, el otro hombre allí, señor. Póngase de pie. Ese es el hombre sobre el cual está esa Luz. Muy bien. Reciba su sanidad. Se puede ir a casa y créalo. Amén.
Somos desconocidos uno del otro. No lo conozco a Ud. Yo-yo no lo conozco a Ud. Somos desconocidos uno del otro. Eso es correcto.
91 Esa mujer sentada al lado del hombre que se puso de pie allá, ¿quiere Ud. terminar con esa diabetes, y creer con todo su corazón que Dios la sanará? Si Ud. creerá, póngase de pie, diga: “Amén”. Muy bien. Ese es Él. Ud. puede recibir su sanidad si Ud. lo cree. Pero Ud. tiene que creer, ¿no es así?
Esa dama, sí, que está meneando su mano, sentada allá en la audiencia, ¿cree Ud. que esa hinchazón se detendrá, que su hija allí con epilepsia ya no la tendrá? Sra. Smallwood, Ud. se puede ir a casa ahora, y todo está bien. Ud. puede ser sana, si Ud. cree con todo su corazón.
Soy un desconocido para Ud. No la conozco a Ud. Nunca la he visto en mi vida. Si eso es así, levante sus manos, ambas de Uds. Levanten sus manos allí. Eso es exactamente correcto.
92 ¿Creen Uds. con todo su corazón? ¿Qué de algunos de Uds. sentados aquí? ¿Qué…? ¿Creen Uds. con todo su corazón? Entonces tengan fe.
¿Qué de Ud. sentado aquí, este hombre de color sentado aquí mirándome? ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? No. Ud. no necesita una. Ud. tiene fe, y eso es todo lo que Ud. necesita. ¿Cree Ud. que soy Su profeta, o mejor dicho, Su siervo? ¿Cree Ud. eso con todo su corazón? Yo soy un desconocido para Ud. Somos dos clases diferentes de razas, y es la primera vez que nos encontramos. Pero parece que Ud. tiene un buen espíritu. Ud. tiene fe. Esa es buena fe por alguien más, por quien Ud. está orando. Eso es correcto. Su hermana, ella tiene cáncer. Si eso es correcto, menee su mano. Muy bien, crea y ella sanará.
¿Creen Uds. con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. “Si puedes creer, todo es posible”.
93 Srita. Johnson, ¿se quiere Ud. ir a casa y ser sana también? ¿Cree Ud. con todo su…? Jackson, mejor dicho, quise decir. Si Ud. cree con todo su corazón, Ud. se puede ir a casa y ser sana también.
¿Qué de esta mujer sentada aquí? La… ¿Cree Ud. con…? Sí. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? Ud. tiene problema con sus pies, problema con sus manos. Ud. está orando por un niño que tiene una condición mental. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Ud. puede recibir lo que Ud. pidió. ¿Lo cree Ud.? No llore, sino sólo esté agradecida.
94 ¿Cuántos creen del resto de Uds.? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. ¿Creen Uds. con todo su corazón? ¿Cuántos creen en Él como su Salvador ahora? Ese no es un Sonido incierto. La Biblia lo dice. Ese es un Sonido cierto. “Estas señales les seguirán”; en los últimos días se cumplirá.
Uds. que lo quieren recibir a Él como Salvador, si Uds. están aquí, pónganse de pie como un testigo. Digan: “Yo lo recibiré a Él como mi Salvador”. Mientras Uds. están en Su Presencia, mientras la unción del Espíritu Santo está sobre la gente, ¿lo recibirán Uds. a Él como Salvador? Póngase de pie, si Ud. está aquí, alguien que lo quiera a Él como Salvador.
¿Cuántos aquí no han recibido el Espíritu Santo? Dios la bendiga, hermana. Alguien aquí que no haya recibido el Espíritu Santo, póngase de pie, diga: “Yo lo recibo a Él, para que me dé el Espíritu Santo esta noche”. ¿Lo creen Uds.? Pónganse de pie.
95 Bueno, Él está aquí. Es el Espíritu Santo mismo. Permanezcan parados; permanezcan parados. Permanezcan de pie. Todos los que quieren el Bautismo del Espíritu Santo, que no lo hayan recibido, y creen que Uds. lo pueden recibir esta noche, pónganse de pie. Sólo recíbanlo. Muy bien.
Ahora, no hay sonido incierto tocante a eso. Recuerden: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”; no hay nada incierto. ¿Creen Uds.? Entonces Uds. van a ser llenos. Si Uds. creen correctamente, Uds. tienen que ser llenos.
Miren esto aquí. ¿Por qué Uds. lo traerían…? Miren aquí en dónde yo me tengo que parar. Me tengo que parar aquí ante todo. Y tiene que ser así (¡amén!), tiene que ser así.
96 Ahora, ¿cuántos de Uds. están enfermos y quieren ser sanados?, pónganse de pie. Uds. crean que van a ser sanados esta noche. Si Uds. no lo creen, no se pongan de pie. Pero si Uds. sí lo creen y Uds. se han aferrado… han sentido que un Sonido cierto que tocó su corazón… “Esta es la hora que voy a recibir mi sanidad. Este es el momento”. Si Uds. lo creen con todo su corazón, pónganse de pie.
Eso es. Sólo permitan que el Espíritu Santo obre en lo profundo de su corazón y Uds. se darán cuenta que algo sucederá. Ahora, ¿creen Uds. verdaderamente que por lo que Uds. se pusieron de pie, Uds. lo van a recibir? Entonces levanten sus manos y digan: “Gracias, Señor Jesús. Yo ahora recibo mi sanidad. Yo ahora recibo el Bautismo del Espíritu Santo”. Sólo denle alabanza. ¡Amén! ¡Alabado sea Dios! (Yo le alabaré).
97 Eso es correcto. Permanezcan allí mismo. No-no… Mantengan sus manos… ¿No es maravilloso? ¿Sienten Su Presencia? Quisiera que Uds. se pudieran parar aquí y mirar lo que yo estoy mirando. Eso se mira hermoso… ¡Amén! Muy bien.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores;
Denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado toda mancha.
¿Lo aman? [La congregación dice: “Amén”-Ed.]. ¿Creen Uds. que recibieron su sanidad?, digan: “Amén”. [“Amén”]. “Yo ahora la reclamo. Yo voy montado en Ella. Yo voy montado en Ella. Dios lo prometió. Yo voy montado en Ella. Yo creo toda Palabra de Ella”. Entonces levantemos nuestras manos y cantémosla otra vez.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores;
Oh, denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado….
98 No creo que Uds. pensarían que yo soy un hipócrita o un mentiroso. ¡Si Uds. pudieran únicamente bajo…! Vale más que no lo diga. Pero escuchen, amigos: como que el ungimiento… como que un… como que esa-esa Luz que yo observo, está posada por dondequiera. ¡Oh, hermanos! ¡Es glorioso! ¡Si Uds. tan sólo acceden!
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores;
Denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado….
Dios les bendiga.
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