OBRAS DEL MENSAJE


La Señal De La Simiente Del Tiempo Del Fin
Tifton, Georgia, E.U.A.
62-0319
1 Buenas tardes, amigos. Es un privilegio estar una vez más aquí en esta noche en Tifton. Es como una gran sorpresa para mí. Le dije a nuestro buen amigo, el Hermano Welch Evans, un tiempo atrás cuando me estaba poniendo un poco cansado; le dije: “Voy a ir a Tifton a pescar”. Dije: “Cuando vaya, me encontraré con Ud. allá en alguna parte, y tendremos (pensé), un culto de oración en el campo”. Y aquí él-me encuentro en un auditorio de una escuela esta noche.
Y también estoy un poquito ronco por-por haber hablado de más. Prediqué un sermón corto el día de ayer, solamente de seis horas, lo que dure predicando. Así que… Ahora, no los estoy asustando. No duraré tan extenso esta noche. Yo-yo estoy seguro de eso. Pero siendo que estoy un poco ronco y-y de paso.
2 Pero es un privilegio estar aquí y de conocer a este fino pastor que acaba de dar una introducción tan buena y espléndida. Y siempre nos da alegría conocer a las personas.
Y la expresión que el hermano acaba de hacer es absolutamente la verdad. Podemos decirle: “Amén” a eso, porque el diablo en estos últimos días como león rugiente anda devorando lo que sea que pueda encontrar para devorar, porque él sabe que le queda poco tiempo. Él casi ya no tiene el tiempo suficiente para lograrlo, así que él debe lograrlo mientras tenga el tiempo para hacerlo.
Me gusta la posición de este pequeño auditorio. Estamos muy agradecidos con la junta de enseñanza, el director, y todos los que han sido tan ambles de permitirnos usarlo; y también con todos Uds. que están aquí y que han cooperado en la preparación de esta reunión un poco precipitada. Y noté que alguien había puesto una alfombra de bienvenida aquí en la calle; quienquiera que haya sido, pues, eso es muy bueno. Pienso que un Hermano llamado Willie de por aquí fue el que la colocó; y aprecio eso.
3 Y quisiera quizás, si el Señor lo permite alguna vez, venir para tener una temporada de servicios, ponerme en contacto con este fino pastor y con otros aquí, y hacer los preparativos para una reunión de cuatro o cinco noches, que pudiéramos anunciar lo suficiente, y así juntar todas las iglesias; pues, como Uds. saben, nos necesitamos unos a otros ahora mismo más que nunca en toda la historia del mundo. Ahora mismo, creyentes fieles y genuinos, nos necesitamos unos a otros. Y así que estoy… Siempre es una bendición adondequiera que uno va y conoce el pueblo de Dios. En todas partes es una bendición.
4 Veo que tenemos algunos jovencitos aquí. Observe hace un momento un niño pequeño y una niña sentados aquí en el asiento de enfrente, los muchachitos más lindos, pequeñitos, sentados allí tan ordenados. Me gusta eso. Los niños… Hay algo en los niños que es tan dulce e inocente. Simplemente me gusta.
Y ahora, muchas gracias por asistir esta noche. Miren, pensé que sería bueno esta noche si tan sólo nos tomamos nuestro tiempo y sembráramos un poco de simiente de-de la Palabra del Señor.
Y ayer prediqué estas seis horas sobre un tema: La Simiente Original de la Palabra. Y lo fuimos trayendo desde Génesis hasta Apocalipsis, de un lado al otro, en una cinta de seis horas: lo que era el programa de Dios, lo que Él es, y cómo la Palabra hablada de Dios es la Simiente de Dios. Y la Biblia dijo que (en Lucas), que la Palabra de Dios es una Simiente que el sembrador salió a sembrar.
5 Y ahora, sabemos que cualquier palabra que es sembrada tiene que ser regada antes de que produzca su cosecha. Pero si el agua cae sobre la tierra, no importa qué tipo de semilla esté en la tierra, producirá según su género, porque Dios dijo en Génesis 1:11: “Que cada semilla se produzca según su género”. Que cada una… Y cuando el agua la riega (Hebreos, el capítulo 6)… nos damos cuenta que la lluvia cae sobre la tierra para regarla, para que sea labrada, para producir fruto. Pero las hierbas y los espinos, y cosas que están en la tierra crecen por medio de la misma agua. Pero por sus frutos son conocidos.
Por lo tanto los cristianos son conocidos por los frutos del Espíritu Santo. Eso es lo que domina la vida Cristiana, prueba lo qué es él. Y el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, fe, paciencia, bondad, benignidad… paciencia en el Espíritu Santo. Esos frutos se manifiestan por si solos a través de los Cristianos.
6 Ahora bien, ayer encontramos que en la simiente que fue sembrada, la simiente de discordia, que era… Satanás sembró la discordia cuando le dijo a Eva una mentira. Y nos dimos cuenta que descreer una Palabra hablada de Dios, causó toda muerte que ha habido, cada enfermedad, y todo este problema: simplemente por creer… descreer una sola Palabra. Ella no la creyó exactamente; trató de mezclarle algo a Ella, y nada se mezclará con la Palabra de Dios. Tiene que ser eso, porque es la Simiente original.
Dios es eterno, y Dios es la Palabra. “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra fue hecha carne entre nosotros”.
7 Ahora, Dios y Su Palabra es el mismo Ser. Piénsenlo. Yo creo que Dios juzgará al mundo algún día, no por un decreto del Congreso, no por el decreto de una iglesia, pero juzgará al mundo por Su Palabra. Si tuviéramos que escoger una iglesia, una organización eclesiástica, ¿cuál de ellas está correcta? Son tan diferentes una de la otra. La católica difiere de la protestante, la protestante difiere de la ortodoxa, el orto-… Pues, todas son diferentes. Así que ¿cuál de ellas está correcta? Estaríamos siempre confundidos en nuestra mente. Uno no sabría qué hacer. Y un Dios justo, el Juez de toda la Tierra, de seguro nos dará algo por lo cual ser juzgados.
8 Ahora, yo leo en la Biblia que los Cielos y la Tierra pasarán, pero que la Palabra de Dios no pasará. Yo leo en la Biblia que cualquiera que le quitare algo o le añadiere algo, su parte sería quitada del Libro de la Vida; tiene que dejarse tal como está. Muchos tratan de decir que ha sido alterada, que se le ha hecho esto o lo otro. Yo no creo eso. Creo que tiene que haber algún tipo de patrón por la cual Dios juzgará a la iglesia, o al mundo. Tiene que haber un patrón. No puede ser por medio de organizaciones eclesiásticas, porque son diferentes. ¿Quién sabría qué hacer? Pero sí hay un patrón, y esa es Su Palabra. Yo creo que Dios cuida de Su Palabra. Creo que la Palabra debe ser acentuada exactamente de la manera que Dios quiere. La Biblia es la Palabra de Dios para la gente. Esa es la razón que creo esa Palabra. Y creo que la Palabra es una Simiente, y si esa Simiente es sembrada en la clase correcta de tierra y regada por el Espíritu Santo, producirá según su género. Cualquier promesa que Dios hizo, Dios la cumplirá.
9 Cuando vemos a Dios sanando a un hombre… Aquí hace unos días en nuestra iglesia, anuncié que iba a predicar allá un domingo (el domingo pasado; ya hace una semana; el domingo pasado hizo una semana). Trajeron a una jovencita en una camilla. Y me llamaron en la noche desde la carretera y dijeron: “La jovencita no sobrevivirá”, el cáncer estaba tan mal; tenía como diecisiete años… “Ni siquiera puede llegar allí. Se va a morir antes de que ella llegue allí”. Era un caso muy triste: una jovencita de diecisiete años.
Para probarle algo a mi iglesia, nunca toqué a la jovencita para nada. Yo ni siquiera la toqué. Yo entré. Estaba acostada en la camilla… Y claro, estaban otras personas enfermas, pero yo estaba preocupado por la muchacha de captar su espíritu mientras le hablaba. Y ella parecía ser una jovencita muy agradable. No veía motivo alguno por qué esa jovencita debería ir a una tumba prematura; y tenía que ser el diablo tratando de quitarle la vida. Así que yo no toqué a la jovencita para nada; entré directamente al púlpito con la Palabra, y me quedé exactamente con la Palabra. Y la Palabra la sanó de una manera tan instantánea que hasta se levantó y se fue caminando; ya está bien, viviendo como cualquier otra persona: no pueden encontrar ni rastros de eso en ninguna parte. Ni siquiera toqué la Palabra, mejor dicho, no la toqué a ella.
¿Ven? La Palabra salió, y ella creyó la Palabra, y la Palabra es la Vida de Dios y el Poder de Dios. Y la Palabra es la que lo hace. La Palabra sana al enfermo.
10 Entonces dirán: “Bueno, Jesús sanó a los enfermos”.
Él es la Palabra. Él es la Palabra. Cuando Ud. recibe la Palabra, Ud. recibe a Jesús, porque Él es la Palabra. “La Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”. Creemos eso, ¿no es cierto? Cada porción de Ella. Creemos que Cristo es la Palabra de Dios manifestada; y creemos que Su Novia debe ser la misma cosa. Creemos que ella debe creer cada porción de la Palabra y tener esa Palabra en ella, porque ella es parte del cuerpo. Ella es el cuerpo mientras que Él es la cabeza.
Y cuando Él murió, y resucitó de entre los muertos, y resucitó, y se sentó en las alturas de la majestad de Dios, sobre Su trono, a la diestra de la Majestad, entonces… Y nosotros somos Sus delegados. Y nos consideramos muertos, y sepultados mediante el bautismo, resucitados con Él, y ahora mismo sentados con Él, en lugares celestiales en Cristo Jesús. Eso nos haría gritar, ¿no es cierto? Piensen en eso. Estamos, no estaremos; estamos ahora. Ahora somos hijos de Dios; ahora somos hijas de Dios. No que nos sentaremos; estamos ahora mismo sentados. No pueden… La….
11 Jesús dijo que las Escrituras tienen que ser cumplidas. Cada Palabra tiene que llegar a cumplimiento. Hoy día nos hemos alejado tanto de Ella. Simplemente nos hemos mezclado con credos y demás, al grado que nos hemos ido en un arrebato salvaje, precisamente como la Biblia dijo que lo haríamos. Exactamente.
Adán, antes de que él se allegara a su esposa, ella ya estaba preñada con mala simiente. Ella tomó la mentira del diablo y trató de mezclarla con la Palabra de Dios, y causó muerte. El primer niño que nació de ella tenía muerte. Desde entonces cada niño ha tenido muerte.
La esposa de Jehová, cuando Él la sacó de Egipto y la santificó, y la encaminó, ¿qué hizo ella? Hizo la misma cosa. Jehová llevó a Su esposa a la tierra prometida. En su jornada allá, escuchó a un falso profeta llamado Balaam, y ¿qué hizo ella? “Pues, no hay diferencia entre nosotros, unámonos todos juntos, y seamos una sola familia”.
12 Eso es lo que la novia ha hecho con el mundo: se ha unido con el mundo con sus credos y cosas, y ha negado la Palabra de Dios, diciendo: “Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo”. Y ¿dónde se encuentra ella ahora? Divorciada. Sólo… La novia de Jesús hizo lo mismo que la novia de Jehová hizo, y lo mismo que-que la novia de Adán hizo. Sí, exactamente lo mismo. La Biblia dijo que en boca de tres testigos conste toda palabra. Allí tienen tres iglesias, tres novias. Todas ellas hicieron la misma cosa.
13 Pero a pesar de todo eso, hay una Novia genuina que Dios está sacando, y se compone de un poquito de cada… Cada vez que ha habido una reforma, ha habido tanto de la Palabra que ha sido divulgado. Y a cada generación se le asigna su tiempo. ¿Se han fijado? Habrá un varón de Dios que aparecerá, que es encendido con el fuego de Dios, y un gran avivamiento que recorrerá por toda la Tierra. Y ¿qué sucede? Inmediatamente después, ellos toman la idea de ese varón, y la denominan, y meten credos, y los mezclan con ella. Allí ella muere y nunca más vuelve a levantarse (eso es correcto), siempre ha sido así, siempre será así, cada vez.
14 Pero cada generación, ¿qué obtiene? Su oportunidad para recibir la Palabra fresca de Dios cada vez, como Lutero bajo justificación; como Wesley bajo santificación; el movimiento Pentecostal bajo el bautismo del Espíritu Santo. ¿Ven? Cada uno recibe su oportunidad. Luego, ¿qué hacen los hombres que vienen después de esos reformadores? Lo hace una denominación, lo organizan, le mezclan credos, un poquito aquí y un poquito allá. Un nuevo grupo de escolares eruditos viene con mucha psicología, al igual como Eva estuvo tratando de encontrar alguna nueva luz, y mezclarla con la Palabra de Dios: ¡muerte! La organización se vino abajo y murió espiritualmente. Eso es exactamente correcto. De esa manera ha sido siempre.
15 Ahora. Aunque no lo crean… Pueda ser que no lo piensen de esa forma, pero voy a hablar esta noche (si el Señor lo permite) sobre el tema de La Señal de la Simiente del Tiempo del Fin. ¿Qué clase de señal será la señal de la Simiente del tiempo del fin? Antes de leer la Palabra, inclinemos nuestros rostros y hablemos con el Autor de Ella.
Me pregunto esta noche, con nuestros rostros inclinados, dándonos cuenta que estamos viviendo en la víspera de la venida del Hijo de Dios… ¿Me pregunto si habría peticiones esta noche, para hacerle saber a Dios que Ud. es sincero, y que tiene un-algo en su corazón que quisiera que Dios hiciera por Ud.? Sólo levante sus manos a Él, diga: “Este soy yo, Dios. Yo quiero esto y esto”. Gracias.
16 Nuestro Padre Celestial, estamos acercándonos a Tu trono de gracia, nunca a Tu trono de juicio. Dios, no deseamos el juicio, porque no pudiéramos pararnos ante ese trono. Pero estamos tan felices que hubo Uno que se paró por nosotros, Tu Hijo, el Señor Jesús. Él se paró allí por nosotros, y soportó el juicio, para que pudiéramos tener el derecho al trono de gracia. Y estamos acercándonos esta noche en Su Nombre.
Y Él mismo dijo (y cada Palabra que salió de Él era la Escritura, y deben ser cumplidas), Él dijo: “Si pidieres a Mi Padre cualquier cosa en Mi Nombre, Yo la haré”. Ahora, sabemos que esa Palabra es la verdad, y estamos acercándonos en el Nombre de Jesús para pedirle a nuestro Padre Celestial que nos conceda gracia perdonadora procedente de Su amoroso trono de gracia.
17 Estamos pidiéndole esta noche que nos clarifique Su Palabra y nos la dé a conocer, y nos revele la hora a la que estamos acercándonos, porque no queremos tropezar como alguien que no sabe por dónde va. El hombre que no sabe por dónde va, tropieza. Y Tú dijiste que éramos hijos de la luz, y debemos saber hacia dónde vamos, paso a paso, como cuando uno lleva una lámpara. No muestra todo el camino completo, sino solamente el paso que vamos dando. Oro, Padre, que mientras damos este paso esta noche hacia esta reunión, nos demos cuenta cuál es el propósito de Dios por el cual nosotros estamos aquí. Y te ruego, oh Señor, que cada mano que fue levantada en esta reunión esta noche, sea el mismo propósito de esa petición detrás de esa mano siendo contestada. Si es para salvación, Dios, concede esta noche que ellos la reciban. Si es un problema doméstico, endereza ese hogar, Señor, trae paz. Si es para alguien que está angustiado, dale de Tu misericordia, Padre. Si es para alguien que está enfermo, que las Palabras de sanidad de Dios se anclen muy profundas en su corazón esta noche, que producirá una cosecha de salud buena y Divina el día de mañana. Concédelo, Señor. Escúchanos.
18 Te presentamos la Palabra esta noche junto con nosotros y estos textos, que Tú puedas sacar de esto un contexto, y nos reveles las cosas que debemos saber. Bendice a estas personas. Bendice a esta escuela. En este día cuando alguien dice que van a tener una reunión, un grupo interdenominacional, ellos fríamente lo rechazarían. Pero este director nos abrió las puertas. Oramos, Dios, que Tú lo bendigas, y hazle saber que está escrito en la Escritura que: “En cuanto lo hiciste al más pequeño de estos, a Mí lo hiciste”.
“¿Cuándo estuviste enfermo, y no te ministramos?”
Y Tú dijiste: “Yo diré: Como lo hiciste con éstos, a Mí lo hiciste”.
Ruego, Padre Celestial, que de esta escuela salgan poderosos predicadores ungidos para el día que está por delante.
Oro por cada persona que está aquí, por sus pastores. Bendice a sus iglesias, Señor. Que un gran avivamiento surja en la comunidad entre esta gente aquí, y que cause que muchos sean salvos. Sana a los enfermos y a los afligidos. Glorifícate a Ti mismo. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
19 Una lectura de las Escrituras un poco rara… Cuando lleguen a casa, quisiera que Uds. lean el capítulo: Amós, el capítulo 3, y el versículo 7: una escena rara, extraña para un tema. Pero, Uds. saben, Dios hace cosas de una manera un poco rara y extraña; obra de maneras peculiares, maneras misteriosas, para poner por obra Sus maravillas. Amós 3:7:
Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.
Ahora bien, el tema que deseo usar es este: La señal de la Simiente del tiempo del fin. Y como yo les acabo de decir ayer, he predicado tanto sobre la simiente, porque es la Palabra… Todas las cosas tienen su inicio en Génesis, porque Génesis significa principio, o el Libro del origen de toda semilla de la Biblia. Todo lo que tenemos en la tierra hoy día, el origen de ello comenzó en Génesis.
20 Miren, tenemos cosas hoy día que no comenzaron en Génesis, debido a que ha habido hibridación. Cualquier hibridez es una falsedad. No sirve. No puede reproducirse a sí misma. Cualquier cosa híbrida es hecha por el hombre, y no puede volver a producirse otra vez.
Como he dicho muchas veces, tomando la cría del ganado. Por ejemplo, uno cruza el asno y la yegua, y dan a luz una mula; pero la mula no puede volver a reproducirse otra vez. Él no sabe nada acerca de padre o madre. Él está enredado.
21 Está el caso del maíz, es híbrido. Dicen que es más bonito, la mazorca es más grande; pero no sirve. ¿Vieron lo que la revista Selecciones acaba de escribir al respecto? Que si las mujeres continúan comiendo pollo, y carne de vaca, y cosas híbridas, de aquí a veinte años la raza humana cesará de existir: las mujeres no podrán tener bebés. Eso es correcto. La hibridez no sirve.
Tomen el maíz y crúcenlo; se forma una mazorca bien grande. ¿Qué es lo que hace? Está bien si uno quiere comérselo en la mazorca grande. ¿Pero qué le sucede? Si uno lo vuelve a sembrar, no se reproducirá otra vez. No sirve; está muerto. Luego, cualquier cosa que no fue hablada por Dios en el principio es híbrida.
22 Y de esa forma es que la gente se aparta de la Palabra de Dios. Se torna a ser un asunto de hibridez. Tiene que morir. No puede producir vida según su género otra vez. La iglesia que rehúsa creer la Palabra de Dios es una iglesia híbrida con dogmas, credos, doctrinas que no son Escriturales. Esa iglesia no puede dar a luz un hijo lleno del Espíritu debido a que es híbrida. No sirve. Puede que sea más grande, con enormes muros, bancos finos, grandes campanas, asientos lujosos. Pero eso no significa nada. Está espiritualmente muerta. Eso es correcto. No puede dar a luz hijos llenos del Espíritu por cuanto ella misma está muerta.
23 Ahora bien, al estar hablando por seis horas en ese tema, y esta noche regresando otra vez a esa misma señal de la Simiente del tiempo del fin… Ahora, toda persona sabia, si es que está bien de su mente, siempre estará intentando saber qué es lo que le espera. Todos nosotros queremos saber eso: “¿Cuál es el siguiente paso que debo tomar? ¿Adónde me voy de aquí? Es como un hombre cruzando un riachuelo. Él pisa sobre una piedra, luego mira alrededor para ver cuál va a ser su siguiente paso, pues él no… Él sencillamente no puede saltar en donde sea. Si lo hace se ahogará él mismo. Él tiene que fijarse por donde va. ”Después que cruce esto, entonces ¿a dónde?“ Todos nosotros somos así. Ese ha sido el clamor de la raza humana a través de las edades: ”¿Adónde vamos después de esto?“
24 El rey de Inglaterra… Una noche, cuando un santo lo bautizó, la siguiente mañana ellos estaban sentados junto a un fuego, en un gran lugar como plaza. Y había allí un gran horno de fuego, o un tipo de parrilla, le llamaríamos, sólo un lugar bien grande y gigantesco donde había leños puestos allí. El santo estaba tratando de decirle al rey acerca de Dios, y un pequeño gorrión le terminó su sermón. El pequeño gorrión durante la noche voló de lo oscuro a la luz, entonces de la luz regresó a lo oscuro. Y el santo se levantó, y le dijo al rey: “¿De dónde salió él y a dónde se fue?
Precisamente es lo que queremos saber. ¿De dónde venimos nosotros, y qué es lo que estamos haciendo aquí, y hacia dónde vamos después de esto? Ahora, ellos… Con toda la ciencia que tenemos, con todos los huesos que hemos desenterrado, con todos los libros que hemos escrito, no hay ni un libro que le puede decir a uno de dónde vino, qué es uno, y a dónde va: sólo hay un Libro, y ese es la Biblia. Le dice a uno de dónde vino, por qué está uno aquí, y a dónde va. Así que por lo tanto, si queremos saber a dónde vamos de aquí, tomemos el único Libro que nos lo puede decir.
25 Los huesos prehistóricos que están desenterrando, y-y estalactitas, y demás, no prueban nada. La Palabra de Dios tiene la respuesta. Tiene la respuesta para todo lo que podamos preguntar. Está en el Libro de Dios. El hombre muchas veces se ha preguntado. A veces vamos y leemos las Escrituras, y nos hacemos la pregunta sobre Ellas. Pero nosotros no deberíamos preguntarnos. Uno no puede explicarlas; uno tiene que creerlas.
Nadie puede probar a Dios de manera científica. Si uno pudiera explicar a Dios de manera científica, entonces ya no es fe. Nosotros deberíamos creer a Dios, y la fe no es científica.
¿Qué si Moisés hubiera arrancado algunas de las hojas de la zarza y dicho: “Creo que las llevaré al laboratorio para descubrir qué química tienen que no permite que se quemen?” ¿Ven?, Dios nunca hubiera hablado con él. Él no sabía eso. Lo único que él hizo fue quitarse el calzado y sentarse en reverencia, y Dios le respondió.
No podemos probar estas promesas de Dios de manera científica, pero vemos hacia atrás y nos damos cuenta en qué temporada cada una de ellas ocurrieron así como Dios dijo que lo harían. Así que, en reverencia y respeto a Su Palabra en esta noche, sentémonos por un tiempo y mirémosla, y veamos a dónde vamos, y cuál es el propósito. ¿Para qué estamos aquí? ¿De qué se trata todo esto?
26 Hace algún tiempo estaba allá en el Oeste, y estaba parado en la casa de un hombre que me invitó a cenar. Y él dijo: “Sr. Branham, veo que Ud. está admirando esa escultura, esa pintura, o no pintura, pero algo así como una placa tallada de madera, que estaba sobre la chimenea.
Le respondí: Sí, señor, lo estoy haciendo“. Y era una carreta de bueyes, o sea, una carreta con bueyes: estaba un hombre delante, un muchachito sentado con su mamá, y estaban viajando.
Y él dijo: “Esos eran mi padre y mi madre, y el muchachito en el asiento soy yo mismo”. Dijo: “Venimos aquí en esta carreta de bueyes”. Dijo: “Pero desde ese entonces hemos prosperado mucho. Dijo: ”Quiero que salga acá al patio“. Dijo… Se me olvida cuántos miles de acres [medida de superficie-Trad.] poseía él allí en el rancho. Él dijo: ”Yo lo compré cuando era más joven“.
Y él dijo: “Luego después de eso, compré el rancho cerca de aquí al Oeste; compré el rancho cerca de aquí al Sur”. “¿Puede ver el humo allá?”
“Sí, señor”.
Dijo: “Esa es la ciudad”. Se me olvida cuánta propiedad poseía allí.
Él dijo: “Soy el presidente del banco de ese lugar”, y contándome todo lo que tenía.
27 Lo escuche por un rato, y le dije: “Me gustaría hacerle una pregunta, señor. Ud. ha señalado al Este, y al Oeste, mostrando los ranchos, y a la ciudad. Me gustaría que Ud. mirara hacia este lado de arriba, que viera… y me dijera cuánto posee allá Arriba”. Eso es lo principal, porque un día uno va a tener que dejar todo esto acá abajo. Y entonces, ¿a dónde va uno después? Eso es lo principal.
Aquí solo es una pasadita, pero ésa allá es una estancia eterna. Por lo tanto, yo creo que deberíamos considerar a dónde vamos a ir en la eternidad. Si podemos proveer, y dejar todo arreglado para nuestras familias, y así sucesivamente aquí sobre la Tierra con hogares, casas, y comodidad, con educación, esas son las cosas que debiéramos hacer. Pero una de las cosas principales que deberíamos hacer la dejamos sin hacer hasta llegar al final del camino, y entonces nos hundimos nosotros mismos en una eternidad, sin conocer nada acerca de Dios, acerca de Su plan de salvación, y la gracia redentora de Jesucristo. Es lamentable que lo hagamos, pero lo hacemos.
28 Las personas sabias, cuando se dan cuenta que son criaturas de tiempo, ellas se preguntan qué sucede cuando el tiempo termina. Voy a hablar de un hombre llamado Job por unos cuantos minutos. Ese es el libro más antiguo de la Biblia. Nos damos cuenta que Job era uno de los hombres más sabios en el mundo de su día. Pues, él dijo que cuando iba a las plazas los jóvenes príncipes se postraban ante él buscando sabiduría. Él era un gran hombre.
Pero ese hombre empezó a darse cuenta, que a pesar de toda su grandeza, él se preguntó qué después de terminarse todo esto, entonces ¿qué sucederá? Él comenzó a preguntarse lo que sucedería después.
Así que, él habla entonces, y comienza a observar la creación de Dios. Él sabía que todas las cosas fueron creadas por una Palabra de Dios. Y nosotros… él observó también, él dijo: “Si un árbol muere, aún queda de él esperanza; vivirá otra vez”.
29 Si notan en la naturaleza, Dios, en su gran manera de expresar sus sentimientos a la gente para que estén seguros, sea que tengan una Biblia o cualquier otra cosa, Él se expresa a si mismo en la naturaleza, para ustedes.
Observen el Sol cuando sale en la mañana. ¿Qué le pasa al Sol? Es un pequeño bebé naciendo en el Este. Y más o menos como a las diez, es un adolescente. A la hora del mediodía, está en toda su fuerza. Por la tarde está en la edad media. Por la noche, se ha ido, se oculta, ha terminado. ¿Es ese el fin del Sol? No. Dios tiene un propósito para el Sol; así que, el Sol vuelve a salir otra vez a la mañana siguiente. ¿De qué habla esto? Nacimiento, vida, muerte y resurrección.
30 Vean sus flores. Yo las estaba observando hoy, mientras venía, las flores, qué tan bonitas son. Ellas están aquí por un propósito. Ellas son Palabras habladas de Dios. Dios las habló a existencia. Y cuando lo hizo, miren qué sucedió. Ellas lucen tan bonitas en sus patios.
Después de un tiempo, la helada las golpea. Nuevas, viejas, de edad media, tan pronto como la helada les golpea, es muerte. Ellas inclinan sus cabecitas, ¿y qué sucede? Una semillita negra de algún tipo cae de ellas. Créanlo o no, Dios les tiene una procesión fúnebre. Las lluvias de otoño caen, y lágrimas, por decirlo así, caen del cielo y entierran la semilla.
El invierno llega. Los pétalos se han ido, el tallo se ha ido, el bulbo se ha ido: la semilla se congela, estalla, la pulpa… ¿Es el fin de la semilla? No, señor. Deje que el Sol cálido brille, lo cual ocasiona la resurrección de toda vida botánica. Tan pronto como ese Sol empieza a alumbrar la tierra y calentar, hay un germen de vida en algún lugar en esa semilla, y vuelve a vivir otra vez. ¿Por qué? Cumplió un propósito de Dios, y Dios le abre paso para que vuelva a vivir otra vez.
Ahora bien, nosotros fuimos puestos aquí para un propósito, pero debemos cumplir ese propósito: escoger muerte o vida. Así que, fuimos puestos aquí para un propósito, pero debemos cumplir ese propósito. Eso es servir a Dios, por cuanto somos hijos e hijas de Dios.
31 Miren, Job observó la creación. Él vio que después de la muerte no terminaba allí. Él vio que después de la muerte había vida otra vez. Vida… Tan pronto como el Sol se ponía bien, había vida otra vez. “Pues”, dijo él: “Si esa semilla es una semilla hablada, o sea, una Palabra hablada de Dios, y cumple su propósito y muere… Pero”, dijo él: “Un hombre…” Yo estoy viendo alguna Escritura aquí de Job ahora, Job 14: “Así el hombre yace; perecerá el hombre, y será cortado. Sus hijos vienen a lamentarse; él no lo percibe. ¿En dónde está? ¡Oh, quién me diera que me escondieses en el Seol, que me encubrieses hasta apaciguarse tu ira!”
Job dijo: “Yo veo una flor morir. Cumplió su propósito, y se vuelve a levantar. Yo veo un árbol morir; el otoño del año hace que deje caer sus hojas”.
32 ¿Se han fijado en un árbol? Dará sus hojas, y luego cumple su tiempo a través del verano. Luego viene el otoño. Mucho antes que caiga la helada, esas hojas empiezan a tornarse amarillas, rojas, cafés. Después de un tiempo se caen del árbol: se caen. ¿Es el fin de ellas? No. ¿Qué sucede? La vida que estaba en esa hoja se regresa a la raíz del árbol de donde viene. ¿Qué es lo que hace entonces? La primavera del año la trae consigo en una resurrección, una hoja nueva, la misma vida regresando otra vez con una hoja nueva.
Y los cristianos están colgados en el Árbol de la Vida. Y cuando la vida deja este viejo cuerpo pecaminoso, regresa al Dios que la da, para volver otra vez con una nueva, por cuanto está cumpliendo un propósito.
33 Hace algún tiempo estuve por allá en el estado de Kentucky, supongo que de aquí, directamente tendría que señalar hacia el Norte, arriba hacia el estado de Kentucky. Yo y el Sr. Woods, uno de los síndicos que está aquí con nosotros, estábamos cazando. Yo había llevado a cabo una reunión allá en una pequeña ciudad llamada Acton en el campamento metodista.
Y una noche allí mientras estábamos predicando, y el Señor estaba haciendo grandes cosas, y estábamos teniendo un servicio de sanidad, orando por los enfermos. Todos Uds. estaban aquí en la otra reunión; Uds. saben lo que acontece.
Y yo no puedo sanar, ningún hombre puede. Dios ya lo hizo. Uds. simplemente tienen que creerlo. Así que, Él tiene una manera que Él prometió en los últimos días, un don que discerniría los espíritus, y demás, que funciona. Nosotros sabemos eso, que es cien por ciento, por cuanto es la Palabra de Dios haciendo manifiesta Su promesa para este último día.
34 Y en ese lugar estaba una señora. No me había tocado estar en esa región antes. Y había una señora sentada allá atrás en la audiencia, y el Espíritu Santo se metió entre el pueblo y comenzó a llamar a éste, a aquel, diciéndoles… Era nuestro Señor Jesús, Su Palabra hecha manifiesta en el cuerpo de Su Iglesia. Y después cuando comenzó a hablar, Jesús se paró allí en el campamento, conociendo los pensamientos de sus corazones, y les habló a ellos, le dijo a la gente acerca de diferentes cosas, como todos Uds. lectores de la Biblia saben que prometió que lo mismo se repetiría otra vez en los últimos días, lo prometió por medio de Su Escritura que lo haría.
35 Ahora, quiero que noten esto. Miren, cuando eso estaba aconteciendo, muy atrás en la parte posterior una mujer estaba llorando en alguna parte en ese gran campamento. Muchísimos cientos de cientos de personas estaban sentadas, y había una mujer llorando. Noten, el Espíritu Santo fue adonde la señora y le dijo: “Ud. está llorando a causa de su hermana. Su nombre es fulana de tal. Ella vive en un cierto lugar. Ud. tiene un pañuelo en su cartera que Ud. puso allí antes de salir de su casa. Es así y así: un pañuelo. Tome Ud. este pañuelo y póngalo sobre su hermana. Ella está muriéndose con cáncer. Y ASI DICE EL SEÑOR, ella vivirá”.
La mujer salió del edificio, se fue y puso su pañuelo sobre la dama esa noche. Y a la mañana siguiente ella estaba sanada.
36 Ahora. Así que yo estaba… La temporada estaba muy calurosa. El cazar ardillas… Como muchos de mis compañeros cazadores de ardillas saben, ellas son-ellas… el ruido al pisar las hojas asusta a las ardillas, y nosotros… Estaba tan seco que tuvimos que ir a un lugar adonde había algunos vallecitos adonde podíamos meternos-pequeñas zanjas, para caminar a través del bosque. El nombre de mi amigo era el Sr. Woods. Él está sentado aquí a mi derecha.
Y él dijo: “Yo conozco a un hombre que tiene un terreno con muchos acres”. Pero él dijo: “Él es una persona muy difícil de tratar”. Dijo: “Él es un incrédulo”, y dijo: “No cree en Dios”. Y dijo él: “Se burla de Él”. Y dijo: “Pero me conoce a mí; conoce a mi padre”. Y dijo él: “Pudiera ir a preguntarle si podemos cazar en su sitio….”
Le dije: “Vamos”.
37 Conducimos muy adentro en el campo, por un camino alterno y dos ancianos estaban sentados debajo de la sombra de un manzano. Él dijo: “Allí está; es el que está a la derecha”.
Dije: “Siendo que soy ministro, más vale que me quede en el auto”.
Entonces él se bajo, y le dijo: “¿Cómo está Ud.?”
Y el hombre dijo: “Acérquese, siéntese”.
Él le dijo: “Mi nombre es Woods”. Dijo: “Me pregunto si le importaría que cazáramos en su propiedad un rato”.
Dijo él: “¿Cuál Woods es Ud.?”
Dijo: “Soy el hijo de Jim Woods”.
Dijo él: “Jim Woods es un amigo mío, y cualquiera de sus hijos puede cazar en cualquier parte”.
Dijo: “Gracias”.
Dijo él: “Me pregunto ahora”, dijo: “¿Cuál de todos es usted?”
Dijo: “Yo soy Banks”. Él habló con él unos cuantos momentos, y el Sr. Woods le dijo: “¿Me pregunto si está de acuerdo que lleve a mi pastor?”
Dijo él: “¿Me quiere decir Ud. que ha llegado a ser tan bajo que tiene que llevar a su pastor adondequiera que vaya?
Dijo: “Mi pastor está allá”.
38 Pensé que era mejor que me bajara del auto. Y me salí del auto, y caminé adonde estaban ellos, y dije: “¿Cómo está Ud.?”
Él dijo: “¿Cómo está Ud.? Así que Ud. es un predicador”.
Dije: “Sí, señor”.
Y dijo él: “Pues”, dijo: “Se supone que soy un incrédulo”.
Le dije: “Bueno, no hay mucho de que jactarse al respeto, ¿verdad?”
Dijo: “Me supongo que no”. Dijo él: “Pero lo que tengo en contra de Uds., es que hablan de algo que no saben nada al respecto”.
“Oh”, dije yo, “¿Es cierto eso?”
Dijo: “Sí, señor”. Yo siempre los oigo alardeando acerca de esto, acerca de un Dios, y todo“. Dijo: ”No hay tal cosa“.
Yo dije: “Ajá”. Dije: “Bueno, por supuesto Ud. sabe como son las cosas, señor”, dije yo, “Cada cual con lo suyo”. Yo estaba pensando en mi corazón: “Ahora, Señor, dame algo para ayudar a este hombre que sin duda es sincero”.
Y él dijo: “Yo sólo he visto a un predicador en toda mi vida que me gustaría oír-que he oído de él”.
Y dije: “¿Quién fue él, señor?”
Dijo él: “Hace como dos años, había un predicador aquí en un pueblo llamado Acton”. Dijo: “Y una anciana tal y tal aquí arriba en la colina que había estado postrada allí por dos años con cáncer”. Dijo: “Yo y mi esposa… Ya no podían ponerle la bacinica para nada. Tuvieron que usar una sábana de hospital”. Y dijo: “Nosotros estábamos allá esa mañana”, y dijo: “El doctor había dicho el día antes que ella no sobreviviría esa noche”.
39 “Ella tenía cáncer en su estómago. Estaba toda carcomida. Ella ni siquiera podía tomar agua de cebada, y habían pasado semanas sin poder lograrlo. La alimentaban con glucosa a través de sus venas, al grado que sus venas se colapsaron, y dijeron que no había nada que se podía hacer por ella”.
Y dijo: “Su hermana estaba sentada allá escuchando a ese predicador predicar, y ese predicador no conocía a nadie aquí; nunca había estado aquí, y le dijo a ella quién era, y lo que su hermana era, y le dijo acerca de un pañuelo que ella traía, y le dijo que se lo pusiera a esa mujer. Y dijo: ”Esa noche yo pensé que tenían al ejército de Salvación allá en algún lugar, debido a que se escucharon gritos“. Y dijo: ”El siguiente día fuimos allá a ver si estaba muerta“. Y dijo: ”Cuando llegamos allí, ella se había levantado y estaba cocinando pasteles de manzana frita y comiéndoselos“. Y dijo: ”Ella aun hace el trabajo del vecino“. Dijo él: ”Ahora….“
Le pregunté: “¿Qué tiene eso de extraño?”
40 Él dijo: “Bueno, esto es lo que yo quiero saber. Si alguna vez me toca ver a ese predicador, le preguntaré qué fue lo que le dijo a él acerca de esa mujer, y de cómo sanaría”.
“Oh”, dije yo: “sí, señor”, con sangre de ardilla por todas partes, y con barba mugrienta más o menos como de este largo, Uds. saben. Y dije: “En este momento no luzco mucho como un predicador”.
Él dijo: “Pues, se ve más humano”.
Y dije: “Sí, señor”. Así que dije: “¿Me permite una de esas manzanas?” Había pequeñas avispas sobre ellas.
Y dijo él: “Sí”. Yo cogí una, y la mordí. Y él dijo: “Sírvase. Las avispas se las están comiendo”.
Y dije: “Gracias”. Le di una mordida. Dije: “Es una manzana excelente”.
Dijo él: “Sí”. Dijo: “Ese árbol viejo me ha dado muchas”.
Y le respondí: “Sí, señor”. Dije: “¿Cuántos años tiene el árbol?
Dijo él: “Como algunos cuarenta años”. Dijo: “Yo lo planté allí sólo por hacer un cambio.
41 Y dije: “Ajá”. Dije: “Me he dado cuenta que todas las manzanas se le están cayendo y que las hojas se están yendo”.
Dijo él: “Sí. Así es de la manera que lo hace”.
Y dije yo: “Quiero hacerle una pregunta”.
Dijo él: “Sí, señor. Pregúnteme”. Dijo….
Y dije: “¿Qué causa…? Ahora, no hemos tenido helada”, dije: “Apenas estamos a mediados de agosto. No tendremos heladas hasta como en octubre o noviembre”. Le dije: “Pero aquí a mediados de agosto esas hojas se están cayendo del árbol”. Dije: “¿Qué hace que esas hojas se caigan?”
“Bueno”, dijo él: “La savia está bajando”.
Le pregunté: “¿Qué si la savia no baja?”
Dijo él: “Bueno, haría que-mataría al árbol en el invierno. El germen de vida está en la savia”. Dijo: “Si él… Mataría al árbol. Moriría”.
Le dije: “Sí, señor”. Dije: “Por lo tanto, la savia regresa de nuevo a estar dentro de las raíces donde está caliente; se queda allí por todo el invierno, luego vuelve en el verano, trayendo más hojas y más manzanas”.
Dijo: “Eso es”.
42 Le dije: “Quiero hacerle una pregunta”. Dije: “¿Qué inteligencia…? Ahora, el árbol no tiene. ¿Qué inteligencia le dice a ese árbol: Ya viene el tiempo del invierno? Bájate a la raíz y quédate allí hasta la primavera del año?” Le dije: “Ponga agua en un cubo y colóquelo sobre un poste, y vea si baja cuando el otoño del año llega. No lo va a hacer”. Le dije: “Ud. tiene que admitir que hay un tipo de inteligencia que hace que esa savia se vaya del árbol y que baje a las raíces. Si no lo hace, muere. Se esconde para proteger su vida. Ahora, el árbol no tiene inteligencia. Hay una ley de Dios que hace eso”.
Y él dijo: “Bueno, nunca lo había pensado de esa manera”.
Le dije: “Señor, la misma Inteligencia que le dice a ese árbol allá arriba… a la savia en ese árbol que se vaya a las raíces, esa misma Inteligencia es la que me dijo quién era esa mujer, y le dijo a ella qué iba a acontecer.
Él dijo: “¿No es ese predicador, verdad?”
Le dije: “Sí, señor”. Y allí él fue llevado a Cristo, y murió un cristiano como un año después, como de ochenta años.
43 ¿Ven?, Dios está por todo alrededor nuestro. Dios está por todas partes. Y si miramos a la naturaleza, nosotros lo encontraremos allí. Ahora, después que Job lo encontró a Él en la muerte, sepultura, y la resurrección de la naturaleza, reproducida otra vez según su género, entonces él no podía entender acerca de lo que le sucedería al hombre… “Si el hombre”, dijo él: “yace, perece, ¿y dónde estará?” Ahora, ¿ven?, el árbol nunca pecó. La naturaleza nunca pecó. El hombre pecó. Así que él no podía… Entonces siendo que era un profeta….
Ahora bien, la Biblia, mi texto dice: “Él revela Sus secretos a Sus profetas”. La Palabra del Señor viene al profeta. Y siendo un profeta (nosotros conocemos la historia de Job), Dios finalmente le explicó a Job que la simiente del hombre era imperfecta debido a que la madre del hombre había fallado en obedecer la Palabra de Dios. Ella trató de mezclarla con algo más; y la Palabra de Dios no se cruza con nada más. Eso es correcto.
44 Jesús dijo cuando Él estuvo aquí: “Si tuviereis fe como un grano de mostaza, diríais a este monte…” ¿Por qué es que se refirió al grano de mostaza? El grano de mostaza no se cruza. Es un grano genuino de mostaza. No se cruza con nada. Y El dijo por lo tanto: “Si tuviereis tanta fe así, en la Palabra de Dios, eso no se cruzará con la incredulidad, ni la cuestionará…” ¡Oh, me siento religioso! Que Ud. no la cuestionará….
No importa qué circunstancias, o cualquier otra cosa, uno no cuestiona la Palabra de Dios; ¡uno la cree! Ud. debería de creerla. Si Eva tan sólo la hubiera creído, ella hubiera recibido… y ella hubiera producido hijos de la manera correcta. Pero antes que ella-antes que su esposo estuviera con ella… la encontró amancillada, así como Jehová la encontró, y como Jesús también. Había contaminación en el vientre de su pensar. Ella había aceptado una simiente de incredulidad en contra de la Palabra de Dios, por cuanto le produjo a ella algo más brillante, y ella quería más conocimiento.
45 Ese es el problema hoy día. Estoy parado en una escuela. Seríamos un montón de ignorantes si no fuera por la educación, y la educación es parte de nuestra civilización. Pero la civilización, la educación, sólo vino por medio del Cristianismo. La civilización es la base del Cri… del… O sea, el Cristianismo es la base de la civilización. Claro que sí. La civilización vino por medio de Cristo. Ciertamente.
Ahora, el descreer la Palabra de Dios, o mezclarla con algo para obtener más luz… Uno no puede mezclarla. No se mezclará. Uno tiene que creerla exactamente de la manera que Dios la escribió, y de la manera que Él la habló. No se le debe añadir, o quitarle de Ella, o lo que fuera; uno tiene que creerla de esa forma.
46 Ahora bien, cuando Job, siendo un profeta, finalmente una visión se desenvolvió. Y entonces cuando él vio cómo es que Dios iba a abrir paso para que el hombre viviera otra vez, por cuanto habría otra Palabra hablada que una virgen recibiría….
Eva fue la primera en dudarlo. Cuando la Palabra vino a María, ella nunca la dudó. Ella dijo: “He aquí la sierva del Señor. Hágase conmigo conforme a Tu Palabra”. ¿Ven?, ella nunca… ella nunca dijo: “Ahora, esperen hasta que yo sienta la vida, y luego saldré testificando. Esperen Uds. hasta que yo esté segura de ello”.
Así es como nosotros los cristianos, así llamados, lo hacemos hoy. “Esperen hasta que esté seguro. Esperen hasta que me sienta mejor… Esperen hasta que yo vea algo suceder, y luego lo haré”. No, señor. Esa no es la cuestión. ¡Uno lo cree primero!
47 ¿Qué le dijo Elías a la mujer a la cual él fue, que no tenía nada más que un puñado de harina? Le dijo: “Hazme una torta primero, luego ve a empezar… El milagro llegará a suceder después que usted haya tomado la Palabra de Dios primeramente. Uno empieza a creer la Palabra de Dios, y luego el milagro acontece en la Palabra, por cuanto la Palabra es la simiente que produce el milagro. Uno tiene que tomar primeramente la Palabra. El Espíritu Santo le da vida, como agua cayendo del cielo.
Nosotros sabemos que el Espíritu Santo representa… El agua representa al Espíritu Santo, como… Como Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado. ¿Por qué? Debido al pueblo que perecía. Y cuando él levantó la serpiente de bronce, salvó la vida del pueblo que perecía, cuando hirió la peña. Cristo es la peña que fue herida, y de Él salieron las aguas de Vida para un pueblo que desfallecía. Ud. tiene que creerlo; actuar sobre ello. Ahora.
48 Recuerden ahora. Entonces cuando Job vio a este Justo que venía, el que podía pararse en la brecha entre el pecador y Dios, y llenar el vacío, esa Simiente perfecta… “Estas simientes”, dice él, “se corrompen; las puedo ver entrar a la tierra”. Sus hijos vienen a lamentarle; él no lo percibe. Él se queda allí; ya no se levanta. Él simplemente se queda allí, se corrompe, y allí termina todo. Él nunca se levanta otra vez, por cuanto es una simiente imperfecta.
Pero él dijo… Cuando se dio cuenta que había Uno que venía que volvería a traer perfección a la Palabra de Dios otra vez, que abriría paso, que llenaría el vacío, entonces el profeta entró en el Espíritu y clamó: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios”. Él vio a ese Perfecto venir. ¿Qué pasó? Job siendo un profeta, los secretos son dados a conocer a los profetas. Él habló la Palabra. Y cuando habló la Palabra que Dios le mostró, llegó a ser materia, puesto que era una Palabra hablada. Y en su sazón sucedió exactamente de esa manera.
Cristo nació, el Redentor que podía pararse entre los vivos y los muertos y llenar el vacío, y trajo la resurrección. Exactamente. ¿Por qué? Era la Palabra de Dios. Ahora, Él habló la Palabra, y la Palabra era una Simiente, y se maduró en Su sazón. Toda Simiente de Dios colocada de manera correcta madurará.
49 Ahora, qué si Dios hubiera enviado Su mensaje por medio de un Ángel a María, y dicho: “Salve María, bendita tú entre las mujeres. Tú vas a tener un bebé sin conocer varón”, y ella dijera: “Ahora, espera un minuto. Permítame llevarlo al laboratorio, y Ud. me dirá… Que-que el doctor me pruebe a mí exactamente cómo voy a hacer esto (¿ven?), entonces yo le creeré a Ud.”. Nunca hubiera sucedido. ¿Pero a qué se acercó ella? Al vientre de su corazón, al vientre en el cual estaba su espíritu. El vientre de su espíritu es su mente. Su mente es un canal.
Ud. tiene cinco sentidos que controlan el cuerpo. Ud. tiene cinco sentidos que controlan el alma: Conciencia, y así sucesivamente. Ahora, el cuerpo tiene vista, gusto, tacto, olfato, y oído. Pero sólo hay un canal al interior de esa alma; eso muestra que Ud. es una simiente. Ud. es alma, cuerpo, y espíritu, y entonces hay un canal, una avenida, un camino de entrada a eso: a su propia agencia de libre albedrío. O sea, Ud. puede recibir o rechazar, y hacer lo que Ud. desee.
50 Por lo tanto, Eva estaba sobre las mismas bases. Ella podía tomar la Palabra de Dios y decir: “Dios dijo que no lo hiciéramos, así que aléjate de aquí”. Eso hubiera estado correcto. Pero en vez de eso ella trató de hibridarlo con la mentira de Satanás, y le trajo muerte a ella. Pero cuando se trató de María, fue distinto. “He aquí la sierva del Señor”. ¿Cómo será esto? No importa cómo será eso. “Tú lo has hablado; es la Palabra de Dios; yo la recibo. He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a Tu Palabra”. Ahí estaba. Eso lo concluyó. Y ella estaba bien entonces.
Vean, ella trajo a luz ese germen de vida lo cual era la Palabra de Dios hecha manifiesta en la forma de un hombre. Y a través de la muerte del Justo, pagó la muerte por-la deuda de cada uno de nosotros que somos injustos. Y por aceptar entonces Su Palabra, nos trae Vida y trae a Cristo de regreso en nosotros, por cuanto Cristo es la Palabra, la Palabra hablada. Y se madurará si la pueden recibir. Uds. que están enfermos, acéptenla, créanla. Tiene que madurarse; saldrá en su sazón; tiene que hacerlo.
51 Ahora, todos nosotros creemos que estamos en el tiempo final. Cualquier hombre que-que es inteligente, creo yo, si se fija alrededor y ve, le mostrará que esto no puede continuar así por mucho más tiempo. Quiero unos quince minutos más o menos ahora para mostrarles lo que quiero decir. Cualquiera sabe que algo tiene que suceder. Todas las Escrituras lo apuntan así.
Hemos sido enseñados que el mundo fue creado en seis mil años, siendo mil un día, un día es como un año para con Dios, y así sucesivamente: seis mil años en la creación. Muy bien. Se le llama seis días, y la Biblia dice que un día es mil años, o mil años es un día para con Dios.
52 Miren, los primeros dos mil años el mundo cosmos (el orden del mundo) llegó a su fin, y Dios tuvo que mandar algo: Los juicios del cielo, y juzgar la Tierra en juicio, y salvar al justo Noé y su familia.
Los segundos dos mil años, la misma cosa sucedió de nuevo. Cosmos: El orden del mundo; aun la iglesia estaba contaminada. En los días de Noé, se mofaron y se burlaron de él, y él predicó ciento veinte años a la puerta del arca. Y en los segundos dos mil años la iglesia entró en cautividad, cometiendo prostitución con el mundo, y llegó a ser nada más que un montón de formas y credos. Y Dios mandó juicio a la Tierra al enviar a Su Hijo. Llegó al final de sus poderes….
53 Ahora este es el año 1962, y ¿qué es lo que dice la Biblia? La Biblia dijo que en los últimos días la obra sería acortada (las Escrituras no pueden mentir) por causa de los elegidos, por causa de los elegidos, o nadie sería salvo. Entonces vemos que estamos en el tiempo del fin.
El séptimo es el día de sábado, que es el milenio. Eso es-eso ocurrirá durante ese tiempo del reinado en el milenio. Ahora, pero los seis días han sido cumplidos. El hombre ahora mismo tiene en su mano un arma con la que puede destruirse a sí mismo. Él puede destruir al mundo; pudiera hacer que el mundo estalle a pedazos en un segundo. Él puede lanzar a un hombre y ponerlo en órbita y hacerlo girar sobre el país aquí, y decir: “Ríndanse, o la lanzaré”. Eso es todo. ¿Qué harían? Bueno, cualquiera que fuera sensato, se rendiría. ¿Entonces qué?
Y ahora, las pequeñas… Antes pasaba que las grandes naciones dominaban a las grandes-a las pequeñas naciones; pero ya no; ellas tienen la misma cosa. ¿Ven? Así que ha llegado a un tiempo que vemos y creemos que estamos en el tiempo del fin.
54 Miren, pudiéramos continuar con esto por horas, pero miremos algunas de las Escrituras aquí por un minuto que se dirigen a la Simiente que ha sido sembrada para el tiempo del fin.
Si esa Simiente de-la palabra hablada por Job… Isaías habló de ella, cada hombre de Dios, cada profeta de Dios al cual Él le dio a conocer Sus secretos (aun David, Isaías, Jeremías, y todo el resto de ellos), habló de esa Simiente venidera. Y cuando llegó la sazón, fue exactamente de esa manera. Siempre lo es. No puede fallar. Es la Palabra de Dios. Es eterna; no puede fallar. Y todos nosotros sabemos que Jesús era la Palabra.
55 Ahora bien, tomemos Su Palabra entonces. Hebreos 1 dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, Cristo Jesús”. Ahora, Él era un profeta-Dios. Él era un profeta, seguro. Moisés dijo: “Jehová vuestro Dios les levantará un profeta”. Pero Este era más que un profeta; Él era Dios manifestado en carne.
Ahora, este profeta-Dios nos dio dos o tres señales que queremos ver aquí: grandes señales que queremos recordar. En Mateo 24 cuando se le preguntó: “¿Cuándo serán estas cosas? ¿Qué será la venida del fin del mundo? ¿Cuándo acontecerá todo esto?” Él introdujo muchas cosas distintas que acontecerían: que se levantaría nación contra nación, reino contra reino, y demás, y así sucesivamente. Pero dijo: “De la higuera aprended la parábola: Cuando… y todos los otros árboles”.
56 ¿Cuántos aquí son cristianos? Ahora, levanten sus manos. Muy bien, gracias. Supongo que fue un cien por ciento. Muy bien. Observen ahora detenidamente cuando presentemos esta señal de la simiente del tiempo del fin. Jesús dijo: “De la higuera aprended la parábola”. Ahora, cuando vean los higos.
Ahora, ¿aprended la parábola de qué? De la higuera. Ahora, todos los que leen la Biblia saben que la higuera siempre ha sido la raza del pueblo judío.
Joel dijo: “Lo que quedó de la oruga comió el saltón”, y así sucesivamente. Eso fue el tronco, que los credos y cosas dejaron al comerse a la iglesia. Pero dijo: “Yo restituiré dijo el Señor”.
Ahora, los judíos fueron cortados, nos dice Pablo, y los gentiles fueron injertados otra vez en el Reino. Pero fíjense. Jesús dijo: “De la higuera aprended la parábola”. Ahora ese árbol es como el que vio Job: si muere, ¿vivirá otra vez?
Seguro. Él dijo: “Ahora, cuando vean la higuera, y todos los otros árboles…” ¿Arboles-árboles de qué? Está el Árbol de Vida, está un árbol de credo (denominación), está el credo de las naciones. “Cuando vean la higuera y todos los otros árboles brotando (ramas, a punto de brotar las hojas) decís que el verano está cerca”. Noten, haciendo una parábola de las naciones.
57 Miren, Dios trata con los gentiles para tener una Novia: Uno aquí, y otro allá. Pero Él trata con los judíos como nación, no como individuos; como nación. Él siempre… Esa ha sido la nación escogida de Dios. Dios los escogió como nación. Los misioneros yendo a Jerusalén, y cosas… Cuando Israel sea salva, ella será una nación. La Biblia dice que ella nacerá en un día. Eso es correcto. Así que, Israel aceptará a Cristo en una… solamente… como una nación; no solamente como individuos.
Pero noten ahora lo que Él dijo; tomémoslo. Mírenlo claramente: “Cuando vean la higuera empezar a brotar otra vez, y todos los otros árboles brotando….”
58 Miren, todo está teniendo un avivamiento o acaba de tener un avivamiento. Los judíos están de regreso en su tierra natal como nación, ondeando su propia bandera, con su propio gobierno, con su propia moneda. Ellos son una nación por primera vez desde (supongo) hace como mil ochocientos años. Oh, más que eso, como dos mil doscientos años, como dos mil doscientos años. Israel es una nación otra vez. La bandera más vieja en el mundo, la estrella de seis puntos de David, vuelve a ondear otra vez, y por primera vez después de dos mil doscientos años. Y Jesús dijo: “Cuando ella empiece a brotar, el tiempo está a la puerta”. Israel; hablándoles a los judíos.
59 Ahora, observen. Él dijo que cuando todos los otros árboles empiecen a brotar… La iglesia católica romana ha tenido el movimiento más grande que alguna vez ha tenido. La iglesia protestante ha tenido el más grande avivamiento que alguna vez haya tenido. Billy Graham, y Jack Schuller, y los pentecostales han tenido el avivamiento más grande que alguna vez hayan tenido. Oral Roberts, Tommy Hicks y el resto de ellos: grandes hombres… un avivamiento.
Noten. Los poderes han tenido un avivamiento, los poderes nacionales. Hay un avivamiento en proceso ahora mismo, ¿quién va a tener el mayor poder? ¿El comunismo? A todos los que uno escucha; los predicadores se paran en el púlpito predicando: “Oh, temamos al comunismo”. Boberías. Muéstrenme una Escritura donde el comunismo gobernará al mundo. El romanismo gobernará al mundo, no el comunismo. Miren la visión del Rey Nabucodonosor, la Palabra del Señor, la cabeza de oro, el bronce hasta abajo a los pies romanos los cuales eran de hierro, y nunca cambió. La piedra vino mientras todavía estaba en la parte del hierro y la hirió. Recuerden que al final estaban mezclados con barro-la debilidad; el barro y el hierro juntos.
60 Esta gran reunión que ellos acaban de tener aquí entre Khrushchev y Eisenhower… ¿Saben Uds. lo que Khrushchev significa en su propia nación, su propia lengua? Khrushchev significa lodo, barro. ¿Saben Uds. lo que Eisenhower significa en inglés? Hierro. Y aun para hacerlo más claro a la gente, Khrushchev se quitó el zapato y golpeó la mesa. Ellos no se pondrán de acuerdo. ¿Quién va a gobernar? Roma gobernará. Una confederación de iglesias con el catolicismo lo unirá, y ahí lo tienen precisamente, el poder gobernante. La Biblia dice eso. Esa es la simiente que no puede fallar.
61 Ahora, miren hoy. ¿No es cierto que este nuevo Papa esté invitando a todas las iglesias protestantes a entrar? ¿No es cierto que ellas estén aceptando ir? ¿Qué de sus pentecostales? La misma cosa: la federación de iglesias. Ahí lo tienen. Esa simiente tiene que llegar a suceder. Esto tiene que llegar a suceder. Tiene que madurarse. Es tiempo para que se madure. ¿Qué haría la gente? Organizar y continuar edificando grandes edificios, y organizaciones más grandes, denominaciones más grandes. ¿Y qué sucedió? La misma cosa; exactamente lo que la Biblia dijo que ellos harían.
Eso es lo que el Profeta-Dios, Jesucristo, dijo que sucedería. Los judíos serían restaurados, y que habría un gran avivamiento entre ellos como nación, juntándose como nación. Habría un avivamiento entre los metodistas, bautistas, presbiterianos, y así sucesivamente, un avivamiento entre los pentecostales, y ahí lo tienen. Y nación estaría contendiendo contra nación; la simiente ha madurado. Israel llegó a ser una nación después de dos mil doscientos años. ¿Qué sucedió? Todas las iglesias se juntaron teniendo un avivamiento. Muy bien, señor.
62 Ahora, otra gran simiente fue sembrada. Él dijo que en los últimos días, en segunda de Timoteo, el tercer capítulo, que vendría entre la iglesia una apostasía de la fe bíblica. Eso es correcto. ¿Es simiente eso? ¿Es esa una promesa? ¡Mírenlos a ellos ahora! ¡Miren a nuestras iglesias! ¿Qué están haciendo ellas? Se están organizando juntamente; están cooperando entre sí, atándose ellas mismas, fallando. No creen en la Biblia, no creen en la-en la Palabra real y verdadera de Dios.
Uds. dicen: “La Biblia dice esto”.
“Esas cosas ya pasaron. No hay tal cosa. Oh, no-no hay tal cosa. Los días de los milagros ya hace mucho que pasaron. No hay tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo. Eso fue para un puñado de personas: fueron doce allá atrás, los apóstoles”. ¿Ven? ¿Qué es esa simiente? Se está madurando. Es la señal de la simiente del tiempo del fin.
¿Qué dijo Jesús? “Cuando veáis estas cosas sucediendo, levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención cerca está”, a la iglesia. Nosotros vemos que ella apostataría. Muy bien. Encontramos eso. Muy bien.
63 Ahora, dijimos que en los últimos días, Joel nos dijo (la otra parte de las Escrituras; escuchen ahora atentamente), que habría una lluvia temprana y tardía en el mismo tiempo. ¿Cuántos Cristianos saben eso? Digan: “Amén”. Seguro. ¿Qué?
Ahora, el otro día, para sorpresa mía, cuando busqué… La lluvia temprana y tardía vendría en el mismo tiempo. Ahora, la palabra “temprana” en el hebreo (cojan su léxico y dense cuenta), la palabra hebrea para “temprana” significa moureh. Moureh significa: “enseñanza”. Vendrá una lluvia de enseñanza. ¿Qué es? Poniendo las semillas dentro de la tierra. ¿Qué es eso?
¿Qué está pasando? Bueno, nos damos cuenta que ha habido una lluvia de enseñanza en proceso. La gente bautista: “Un millón más en el 44”, era su meta en cuanto a miembros de la iglesia. Los grandes avivamientos de Billy Graham, nuestro gran evangelista, miren lo que ha hecho él. Miren a Oral Roberts y los pentecostales. Ha habido una lluvia de enseñanza que ha salido.
Ha habido una lluvia de enseñanza nacional: el comunismo ha sido sembrado entre la gente, en cada nación.
Ha habido un avivamiento romano. ¿Saben Uds. qué sucederá? Si ellos devuelven la parte occidental, o la parte oriental de Berlín, eso coloca al comunismo exactamente, o quiero decir, al imperio romano, exactamente en el mismo círculo antiguo que estaba en el tiempo de Jesús. Ciertamente que sí, perfectamente.
64 Hay un avivamiento que se está llevando a cabo. ¿Qué es? Una siembra. Uno ya no oye mucho de Billy Graham, ¿no es cierto? ¿Qué de Oral? ¿Qué de los demás? Uno se da cuenta que el fuego del gran avivamiento no está ardiendo. ¿Qué es? ¡Es la señal de la simiente del tiempo del fin! Las palabras han sido sembradas. ¿Qué es? La denominación cosechará denominación. Eso hace que ellos mismos se formen en una confederación.
¡Pero la Palabra de Dios ha sido sembrada también! Y cuando el Espíritu de Dios empiece a caer, ¡la Palabra de Dios vivirá en el pueblo! Y esa novia falsa que ha cometido adulterio allá afuera, y se ha metido en credos, y ha vendido su primogenitura, ¿qué cosechará? Una confederación de iglesias, que ha de ser atada y quemada como los espinos y abrojos. Pero donde la Palabra de Dios ha sido sembrada en el corazón del pueblo, se cosechará una Novia para Cristo tan cierto como estoy parado aquí. Son señales del tiempo del fin.
65 ¿Qué pasa, Iglesia de Dios? ¿Qué nos pasa a nosotros? ¿Qué les pasa a Uds. bautistas, a Uds. presbiterianos, asambleas de Dios, los sólo Jesús, todo el resto de Uds.? ¿Qué nos pasa a nosotros? ¿Qué no pueden ver? La simiente… No hagan… Tengan cuidado qué tipo de simiente están recibiendo en la matriz de su corazón. No reciban credos; reciban la Palabra.
Han estado hablando tanto acerca de la lluvia tardía. No descartándolos a Uds. hermanos de la lluvia tardía, pero eso no es la lluvia tardía. Si la lluvia tardía hubiera estado aquí, el poder de Dios hubiera encendido la cosa, y hubiera arrasado el mundo. La lluvia tardía está a punto de venir. ¿Qué es lo que pasa? La iglesia está manufacturando alguna cosa así como Eva intentó hacerlo. Ella procuró tener más luz para manufacturar algo.
Nosotros hemos hecho lo mismo, intentando hacer algo por nosotros mismos. No metan su mano en eso. Dejen que Dios lo haga. Tomen Su Palabra y créanla. Manténganla en su corazón. Y cuando la lluvia empiece a caer, la Vida prenderá, y la Palabra se manifestará a Sí misma.
66 Me imagino que Uds. creen que estoy loco, pero no lo estoy. Si lo estoy, déjenme en paz; yo estoy contento así. Así que yo creo la Palabra. ¿Qué le pasa a la iglesia? Su matriz, su mente abierta, ha recibido todo tipo de credos y dogmas, y no la Palabra de Dios. Cuando Cristo vino, Él encontró lo mismo que Adán encontró, lo mismo que Jehová encontró. Y aquí están estas señales, y en el tiempo del fin están apareciendo, y la iglesia no tiene la respuesta. Eso es correcto. Ya es el tiempo.
La lluvia temprana salió. Esa es la razón que Billy no está haciendo mucho. Recuerden, había los….
67 Jesús dijo: “Como fue en los días de Sodoma, así será en la venida del Hijo del Hombre”. Hubo dos Ángeles que fueron allá a los sodomitas. Recuerden, Lot caminó una vez con Abraham. ¡La iglesia caminó una vez en compañerismo con Cristo, con la Palabra! Pero ellos vendieron su primogenitura por una denominación. Ahora, ella está vendiendo la cosa completa y organizándose en una gran confederación de iglesias.
Eso es exactamente lo que le sucedió a Lot. Él fue allá. Dos ángeles (Oral Roberts, y un Billy Graham, como sería en este día) fueron allá, y les presentaron el Evangelio a ellos. ¿Qué sucedió? Aun una desgracia salió de eso.
68 Pero Abraham… Uno se quedó con él. Hay Uno al cual él llamó Dios. Y la señal que realizó ante ellos, ¿qué hizo? Probó quién era Él. Abraham fue elegido, por cuanto él era… Abraham tenía la promesa. Y ahora, miren, ésta es la Simiente de Abraham. La promesa no sólo se le hizo a Abraham, sino a su Simiente. No a su simiente Isaac; esa falló; probó que falló. Sino a la Simiente, la fe que él tuvo: no importaba cuáles eran las circunstancias, qué tan en contra estaba la naturaleza, qué tanto dijo el médico que no se podía… Abraham, después que se le dio la promesa, cuando era imposible….
69 El se casó con su hermana que tenía más o menos diecisiete años, su media-hermana. Ellos no tenían hijos. Y cuando ella tenía sesenta y cinco y él tenía setenta y cinco, Dios se le apareció a él y dijo: “Vas a tener un bebé de ella”. Bueno, ella tomó-él tomó Su Palabra. Él se preparó para ello. Veinticinco años después de eso nada había sucedido. Ahora él tiene cien años, y ella tiene noventa. Eso no lo detuvo ni un poquito. “Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios….”
¡Esa es la fe! ¡Esa es la Simiente Real de Abraham! ¡Ese es el tipo de Simiente que toma la Palabra de Dios! ¡Esa es la cosa que traerá a la Novia! ¡Esa es la cosa que se encontrará con Cristo! Él es la Palabra.
70 Y si la iglesia es sembrada con algo más aparte de la Palabra, no puede ir a encontrarse con Él. Él no tiene un cuerpo anormal con hongos en él. Él tiene un cuerpo perfecto, y Él es la Palabra perfecta. Y la iglesia será sembrada y creerá en la Palabra perfecta. Y la Palabra perfecta y la Palabra perfecta se unirán como una carne y un cuerpo, como un esposo y esposa. Amén. (Yo no me estoy diciendo “amén” a mí mismo, pero “amén” significa “así sea”.) Yo lo creo, de todas maneras. Sí, señor.
La lluvia temprana ya ha salido. La lluvia está a punto de caer. ¿Qué es lo que va a producir? Sólo observen.
71 Una señal más: La virgen fatua. ¡Oh!… Jesús dijo que poco antes de la venida del Novio habría una virgen prudente con aceite en su lámpara, y una fatua. Y la virgen fatua despertaría un día y se daría cuenta que ella no tenía nada de aceite en su lámpara, cuando llegara el momento: “¡He aquí viene el Esposo; salid a recibirle! Eso es de lo que se trata la aclamación ahora: ”¡Cristo viene!“ Y ella despertó y se dio cuenta que no tenía nada de aceite.
Aceite significa “Espíritu”. El Espíritu es lo que trae la Palabra a vida. El Espíritu es el agua que trae la Palabra a vida. Riéguela. Ud. dice: “Bueno, ¿qué de estas iglesias?” Si ellas siembran simientes denominacionales, traerá eso a vida. El Espíritu de Dios traerá eso a vida.
72 La Biblia dice que: “la lluvia cae sobre justos e injustos”. En el capítulo 4 de Hebreos-el capítulo 3-el 6 dice que la lluvia cae muchas veces para producir los frutos que son de la tierra. Pero los espinos y abrojos que se regocijan y viven tanto por la lluvia como pueden… “Pero por sus frutos los conoceréis”. Es exactamente correcto. Ahí lo tienen. Ahora, cuando vieron eso… ¿Ven?, los frutos han de ser recogidos; la lluvia está a punto de caer. La denominación producirá denominación; eso es todo. Pero la Palabra producirá a Cristo, la Novia. Ciertamente. Siembren la Simiente de la Palabra. Ahora, cuando la virgen prudente….
73 ¿Han notado lo que publicó la revista Voz de los Hombres Cristianos de Negocios? Yo predico para ellos internacionalmente. No puedo andar con rodeos por causa de ellos. Esta es la Palabra. Miren. ¿Qué de lo que está en…? Miren aquí a los presbiterianos, los episcopales: cientos de ellos por todos lados están procurando buscar el Espíritu Santo. Están haciendo un gran alboroto de esto.
Un precioso ministro amigo mío del África, un buen hombre, piadoso, yo le pregunté: “¿Acaso no sabes de qué se trata esto, hermano? ¿Cuál es tu ministerio?
Dijo él: “Me toca meter a Babilonia”.
Pensé: “¿Qué no puedes ver que en la misma hora que la virgen fatua quiere aceite para hacer que sus simientes crezcan también, que ese es el tiempo que Cristo viene y ella queda afuera?” El gran predicador Billy Graham acaba de decir que necesitamos un Pentecostés; que necesitamos que la gente regrese. Los episcopales escribieron un gran artículo, una carpeta de este largo, diciendo: “Necesitamos gente que hable en lenguas. Necesitamos sanadores divinos en la iglesia teniendo servicios de sanidad, y gente allá afuera orando por los enfermos”. ¿Qué es lo que ellos están procurando hacer? Conseguir aceite para sus lámparas. Exactamente. ¡Esa es una señal de la simiente del tiempo del fin! Amén. Mientras que ella estaba procurando hacer eso, el Novio vino y la Novia entró, y ella quedó afuera. ¡Oh, en qué día tan maravilloso estamos viviendo!
74 Sólo quiero agregar una cosa más: habrá angustia entre las naciones. ¡Oh, qué cosa! Habrá terror en los cielos, ¿lo creen así Uds.? Miren; sólo tomaremos un par de éstas. ¿Tienen un par de minutos más, para así terminar a las nueve y media? No quiero detener más el auditorio. Nosotros… Es gracia; estas personas nos lo permitieron.
Escuchen. ¿Cuántos…? Y cada uno de Uds. ha visto… La nación ha sido recientemente estremecida en lo que concierne a las señales. ¿Vieron Uds. lo que este hombre en órbita el otro día…? El encontró cosas allá arriba que él nunca… La ciencia ni siquiera sabe qué son. Cuando él pasó alrededor de la Tierra… Sin embargo, ellos han estado observando vez tras vez tras vez, pero no las vieron. Él creyó que su órbita estaba cayéndose a pedazos. No fue así. Su órbita estaba bien. Luces…
75 Miren lo que ha estado por toda la… Uds. lo escucharon en la radio; lo vieron en la televisión; ha estado en la prensa: platillos voladores en todos los sitios. Y el Pentágono soltó el otro día (más o menos hace como seis semanas) que no era ficticio. Aun lo mostraron en la televisión como ellos captaron estos platillos, con inteligencia-luces descendiendo, suspendidos sobre el Pentágono de esa manera, por todo el Distrito de Columbia, en Washington. Y lo captaron en el radar, y tenían pilotos allá arriba. Ellos se acercaron a su alrededor y los rodearon, luego se alejaron con velocidad de relámpago. Una inteligencia, ¿qué es?
Jesús dijo que habría señales de terror en los cielos, desfalleciendo los hombres, temor, perplejidad por causa de los tiempos, angustia entre las naciones. ¿Qué no pueden ver que el tiempo de la simiente está aquí ahora-el tiempo de la siega, las cosas que la Biblia dijo que acontecerían? Esa simiente que ha sido sembrada, ¿qué no pueden ver que ha brotado a vida y está viviendo? Eso es lo que sucede.
76 Miren, sólo una cosa más. Escuchen. Antes… Ahora, escuchen atentamente. No dejen de alcanzar esto ahora. Antes de la primera venida de Jesús, los astrónomos de la India, los magos… Yo he sido misionero en la India, y he hablado con los magos acerca de esto. Y ellos estaban observando. Ellos eran astrónomos; ellos estaban observando los cuerpos celestiales. Y ellos dicen que Dios siempre se declara a Sí mismo en un astro antes de hacerlo en la Tierra; antes de hacer cualquier cosa.
Y ellos dijeron: “Pues, cuando éstos… Cuando los tres magos fueron a adorar a este Rey que habría de gobernar la Tierra, un Rey bebé, ellos siguieron una estrella, según dicen sus Escrituras”. Él dijo: “Pero, en realidad fueron tres estrellas que se juntaron y formaron esta estrella”. Y ellos dicen que… El astrónomo cristiano con el cual yo estaba hablando, o el mago, dijo: “Eso significa que había tres razas de gente por las cuales este Hombre murió. Las únicas tres razas que hay son: el pueblo de Cam, de Sem, y de Jafet. Y cuando Su Evangelio sea predicado al pueblo de Cam, de Sem, y de Jafet, y ellos se unan bajo Su Evangelio, entonces el regreso se cumplirá”.
Está bien, si él quiere creer eso. Tres es el número de perfección. Pero ¿qué creo que fueron esas tres? ¿Qué creemos nosotros? Era un tres de perfección, mostrando que la trinidad de Dios (Padre, hijo, y Espíritu Santo) fue hecha manifiesta en un Hombre: Jesucristo, el Hombre perfecto. Todos los otros hombres habían fallado. Todo lo demás había muerto. Pero aquí venía un Hombre que no podía morir; perfección, aun la muerte no pudo matarlo. Él se levantó otra vez.
77 Tres es el número de perfección. Todos sabemos eso. Tres es el número de Dios en Su numerología. Dios es conocido por Sus números. Tres es perfección, y siete es adoración; veinticuatro es adoración; cuarenta es tentación; cincuenta es el jubileo de Pentecostés (¿ven?), y así sucesivamente. Todos estos números, los números de Dios son perfeccionados-están en perfección. Ahora, tres es el número de perfección. Poco antes cuando el… (Escuchen ahora con atención) cuando el pequeño niño Cristo nació, tres estrellas se juntaron y formaron la estrella de la mañana, que reflejó la venida del infante Cristo, el Perfecto.
78 Ahora, ¿qué sucedió? Vemos el alboroto en los periódicos, en la televisión, por todas las naciones, donde cinco estrellas acaban de alinearse con el mundo. ¿Qué es cinco? Un número de gracia. Cada vez que esas estrellas se alinean algo acontece en la Tierra. ¿Qué aconteció? Cinco estrellas se alinearon. ¿Qué estaba introduciendo?
Miren lo que se ha llevado a cabo desde entonces. Alemania por poco desaparece del mapa en una inundación. Algunos de los magos dijeron que el mundo reventaría como una sandía. Cada cosa angustiante fue profetizada por ellos para los últimos días. Miren lo que ha sucedido. El otro día Inglaterra tuvo una tormenta que arrasó con setenta mil casas en un día. Hay desastres por todas partes. California, Los Ángeles, por poco es derribada en el océano. ¿Qué es? El principio de dolores. Terremotos han aparecido en todas partes. Cinco estrellas se alinearon: Gracia, la gracia de Dios.
¿Qué ha sucedido? Una iglesia infante (¡Aleluya!), ¡una Novia!, en su infancia, que el poder de Dios ha comenzado a caer sobre ella. Ella está tomando forma: ¡una Novia para este Novio! Las tres estrellas significaron la perfección del Padre celestial, de la trinidad llegando a ser Uno en la Tierra entre nosotros; los oficios de Dios llegando a ser un oficio. ¿Qué ha tomado lugar ahora? Es la Iglesia del Dios vivo uniéndose bajo la Palabra de Dios, y el cielo astronómico está anunciando su acercamiento. Amén. Puede que no crean eso, pero es la Palabra de todos modos. Sí, señor.
79 ¿Qué está aconteciendo? (Estoy cerrando). Pudiera decir esto: Amigos, la Iglesia está entrando a la escena. Dios va a tener una Iglesia sin mancha y sin arruga. Y ella está predestinada. Dios lo dijo, y Él la va tener. Eso lo hace correcto. ¿Quién es miembro? Yo no sé. Estoy confiando yo mismo ser uno; estoy confiando que Ud. es un miembro. Pero Él va a tener un cuerpo sin mancha y sin arruga.
Y creo que estas señales del fin y las cosas que están aconteciendo, que cada una de ellas se está juntando para mostrar que Cristo está listo para venir por esta Novia. Es Dios en Su Palabra hecho manifiesto en un hombre-en un hombre perfecto. Así también Dios y Su Palabra están regresando nuevamente, y Él está haciéndose manifiesto en una Novia. No hará lo que hizo Eva, cruzarla con algo más, sino que la Palabra no adulterada de Dios nacerá en esa Iglesia, y ella se parará como Jesucristo lo hizo, con la unción de Su Espíritu en Su Palabra. Amén. Yo creo que ahora está saliendo el anuncio.
80 El profeta dijo: “Habrá un día que no será ni día ni noche, pero sucederá que al caer la tarde habrá luz”. Todos Uds. lectores de la Biblia saben eso. ¿Qué acontece? La civilización viaja del Este hacia el Oeste. China es la civilización más antigua que tenemos. La civilización comenzó en el Este. Ha viajado con el Sol, viajando hacia el Oeste. ¿En dónde está ahora? En la costa Occidental. Si avanza más, regresa al Este de nuevo. ¿Ven lo quiero decir?
El mismo Sol que sale en el Este, es el mismo Sol que se pone en el Oeste: el mismo: S-o-l. Y el mismo H-i-j-o, el Hijo de Dios que vino a la Tierra para tomar una Novia de entre la gente Oriental… Y esa Novia se contaminó a sí misma como lo hizo Eva, como lo hizo la Novia de Jehová. Ese mismo Hijo que brilló allá-que brilló allá con Su mismo poder en Pentecostés, para madurar la Simiente que Él había sembrado; ese mismo Hijo está brillando ahora en el hemisferio Occidental. ¿Para qué? Para madurar la Simiente que ha sido sembrada para sacar a luz a una Novia. La Luz del atardecer del Evangelio sacará a luz a una Novia (amén) para el Señor Jesús. Ahí tienen algunas de las señales de la simiente del atardecer; hay cientos de ellas.
81 Tenemos cinco minutos antes de terminar. ¿Es Ud. uno de esos? ¿Cree que Ud. es una de esas simientes? ¿Cree que su corazón ha sido sembrado con el Evangelio no adulterado, que no hay nada en el mundo que pueda quitar la Palabra de Dios de su corazón? ¿Cree Ud. eso? Si no es así, mi amigo… Tal vez no nos volvamos a ver de nuevo sobre la faz de esta Tierra, pero recuerde: la Palabra del Señor y el secreto del Señor son dados a conocer a Sus profetas. Sus profetas hablaron de esto. Aquí está ahora mismo. Lo estamos viendo suceder. Yo estoy repitiendo lo que ellos dijeron para advertirles.
Si Ud. no tiene esas simientes, y si Ud. está aquí esta noche, y Ud. no es un Cristiano, Ud…. Tal vez Ud. pertenece a una iglesia. No tome el riesgo, hermano. No escuche esas cosas. Eso es algo híbrido. La Palabra de Dios tiene que vivir en Ud. supremamente como vivió en Jesucristo, porque Él es la Cabeza. Su Cuerpo no puede ser una cosa, y Su Cabeza otra. Tiene que ser la misma Palabra. Si su iglesia sólo le da credos y dogmas, que no son Escriturales, no crea en eso. Ud. no puede unirse a una iglesia; Ud. nace en el Cuerpo por la Palabra del Dios viviente. Si Ud. no tiene eso, no vaya a arriesgarse.
82 Si Ud. fuera aquí a comprar un plato de sopa, y tuviera una araña, Ud. demandaría al restaurante. Pues, no se lo comería por nada, porque Ud. tendría temor de destruir este cuerpo. Hermano, no le tema al que puede destruir el cuerpo, sino al que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno. Si Ud. es tan cuidadoso con su comida, que no comería nada sucio que pudiera enfermar este cuerpo o causarle náuseas, ¿cómo puede permitir que su alma, que es eterna, se trague todo tipo de credos, mientras que este cuerpo tiene que perecer? No permita que el diablo le meta esa cosa por la fuerza.
Ud. llegará a nacer de nuevo del Espíritu de Dios, y su espíritu dará testimonio de toda Palabra de Dios escrita aquí, y toda promesa que Él ha dado será manifestada en Ud. El Espíritu de Dios vendrá y vivirá en Ud. Ud. es el Cuerpo de Cristo, el representante de Él mismo aquí en la Tierra. Si Ud. no tiene eso, si Ud. no puede creer en sanidad Divina….
83 Si Ud. está aquí y está enfermo, y Ud. cree que Dios le concederá sanidad Divina, Ud. sólo posicione esa Palabra: “Yo soy Jehová que sana todas tus enfermedades. Señor, yo lo creo”. Observe lo que acontecerá. Diga: “Señor, yo lo creo. Abre todo conducto, y heme aquí”. Mire lo que tomará lugar, lo mismo que hizo por esa jovencita que se estaba muriendo el otro día, y en miles más por todo el mundo.
84 He estado allí y los he visto… He visto… En Sudáfrica hice una sola oración por un gran grupo de gente, y estimaron… Se requirió siete camiones grandes… ¡Qué cosa!, Uds. no tienen un camión como esos aquí en el estado de Georgia; tenían casi seis u ocho ruedas allí.
Y a la mañana siguiente, el alcalde de la ciudad estaba allí presente; se acercó a la ventana y dijo: “Hermano Branham, venga aquí y mire”. Viniendo por la calle… Allí venían por la calle con siete camiones llenos de muletas, y sillas de ruedas, y todo lo que la gente… Ni siquiera toqué a uno de ellos; ¡sólo traje la Palabra!; les dije que la creyeran; y la creyeron. Y la gente que el día anterior había estado usando esas cosas, aquí venía caminando por la calle con sus manos sobre su corazón, cantando en su propia lengua indígena: “Todo es posible, sólo creed”.
“Envió Su Palabra…” Eso es todo lo que uno hace: ¡Enviar la Palabra!, y cuando la iglesia la recibe… El que ha nacido de Dios, recibe a Dios, cree a Dios. ¿Le creen a Él? Inclinemos nuestros rostros. Oraré por estos pañuelos.
85 Con sus rostros inclinados y todo ojo cerrado, quisiera hacerles una pregunta muy seria. Si Ud. no está bien con Dios, si hay algo en Ud. que no le permite creer que esta Biblia es la Palabra de Dios inspirada, y Ud. cree que no pudiera vivir de acuerdo a Sus preceptos, ¿haría por lo menos el esfuerzo de levantar sus manos y decir: “Dios, sé misericordioso. Quiero que ore por mí, Hermano Branham, que yo sea ese tipo de Cristiano”? ¿Hay alguien aquí? Levante sus manos… Yo… Gracias, jovencita. Gracias. Dios les bendiga. Muy bien. Hay una persona en el edificio que piensa de esa manera, dos de Uds. que piensan de esa manera.
Yo-yo no soy como estas otras personas que tienen que estar persuadiendo, si la Palabra no lo hace. Ud. sólo puede hacerlo si está predestinado para creerlo. Recuerden que a pesar de que Jesús hizo tantos milagros, los fariseos no pudieron creerlo. No podían entender, porque no fueron hechos de esa manera. Y si su corazón es tan duro que Ud. sabe muy bien que la Palabra de Dios no está obrando a Sí misma en Ud., y luego Ud. no levanta sus manos a Dios para pedir misericordia, ¿qué va a hacer en el día del juicio? Muy bien.
86 ¿Habría alguien enfermo que quisiera ser recordado? Levante su mano. Tres o cuatro, cinco, seis, siete, ocho, como diez de Uds.
Muy bien. Inclinemos nuestros rostros. No duden. Ud., mi hermanita allá atrás que levantó su mano: “Recuérdeme,” Dios la bendiga, hermana, bendiga su tierno corazón. Y que la Palabra de Dios se arraigue en su corazoncito esta noche, y que Ud. llegue a ser una misionera de Cristo.
Este varón que levantó sus manos un poquito después aquí: Hermano, su cabello está gris. Pero recuerde, Abraham tenía setenta y cinco años cuando Dios le habló por primera vez. Que Dios plante Sus raíces de la Palabra en su corazón esta noche. Y que cuando la gran lluvia comience a caer, que no produzca sólo un credo, sino que produzca a Cristo siendo manifestado en Ud.
87 Cada uno de Uds. que levantó su mano pidiendo sanidad, la Biblia dice: “La oración de fe salvará al enfermo, y Dios lo levantará”. Si la Simiente está en su corazón, voy a orar para que el Espíritu Santo riegue la Simiente ahora mismo. Algo sucederá.
Dios no hace acepción de personas. Si Él salva a uno, Él salvará a otro que lo creerá. Si Él sana a uno, Él sanará a otro. Pero Uds. tienen que creerlo. Si Uds. lo creen, yo voy a orar por Uds. en este preciso momento.
88 Nuestro Padre celestial, estoy colocando mi mano sobre estos pañuelos que están aquí. Alguien tal vez tiene a un ser querido en alguna parte que está enfermo y afligido, algo mal con ellos, tal vez una madre en alguna parte con un pequeño niño enfermo, tal vez un padre anciano ciego, sentado en una pequeña cabaña aquí en Georgia en alguna parte; Tal vez uno en un hospital en alguna parte. Tú sabes todo acerca de estas cosas. Señor, sabemos esto, que Tú eres el Cristo que ya has comprado la sanidad de ellos. Estoy enviando Tu Palabra por medio de esta oración, Señor. Tú enviaste Tu Palabra.
La mujer que vino a Ti, dijo: “Señor, ten misericordia de mí, Hijo de David”. Y Tú no eras el Hijo de David para ella; ella era una gentil.
Tú dijiste: “No está bien tomar el pan de los hijos y dárselo a los perrillos”.
Ella dijo: “Eso es verdad, Señor. Pero los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores”.
Tú dijiste: “Por esta palabra, tu hija vivirá”. Y nos damos cuenta que cuando Tú llegaste a casa-o cuando ella llegó a casa, Tu Palabra ya había llegado allí y sanado a la jovencita.
89 En una ocasión, un padre, al tratarse de su hijo, inquirió a qué hora había sucedido. Se le dijo que cerca de la hora undécima la fiebre lo había dejado. Tú enviaste Tu Palabra. Señor, yo estoy enviando Tu Palabra junto con una oración de fe. La estoy enviando a esa jovencita allá que levantó su mano. La estoy enviando a ese varón que levantó su mano. Y que se arraigue para salvación esta noche. Concédelo, Señor.
Ahora, Tú dijiste: “El que cree… oye Mis Palabras y cree al que me envió, tiene Vida Eterna”. Ahora, Señor, esa es Tu Palabra. Tú así lo dijiste.
De acuerdo a la ciencia, ellos desafiaron toda ley. La ciencia dice que uno no puede levantar su mano; la gravedad la mantiene hacia abajo. Pero hay un espíritu en el hombre. Él puede hacer una decisión y levantar su mano, porque hay un espíritu que lo gobierna, que desafía las leyes de la ciencia. Ahora, Dios habló, y ellos levantaron su mano hacia su Creador. Padre Celestial, que Tu Palabra caiga en sus corazones ahora mismo, en el vientre de su corazón, y saque a luz por medio de ellos la Novia de Cristo. Concédelo, Padre.
90 A estos que levantaron su mano, que están enfermos por todo el edificio aquí… Ellos levantaron sus manos porque están con necesidad. Ellos creen que Tú eres un sanador. Ahora, yo hago esta oración de fe. La estoy enviando, Señor, en el Nombre de Jesucristo. Que esa fe caiga en cada corazón ahora mismo. Que la Palabra de Dios se quede allí tan enfáticamente hasta que produzca sanidad para cada uno de ellos. Concédelo, Padre.
Ahora, otra vez, yo digo esto concerniente a los pañuelos que están aquí, que en la Biblia dice que tomaron del cuerpo de Pablo pañuelos y delantales, y espíritus inmundos salieron de la gente, enfermedades se fueron de ellos. Ahora, no somos San Pablo. Pero no fue él el que hacía eso, porque en él estaba la Palabra. Tú todavía eres la misma Palabra.
91 Ahora, Padre, en una ocasión Israel fue bloqueado en su camino a la tierra prometida. Era Tu Novia. Tú la estabas encaminando a la tierra prometida. Tú le estabas abriendo el camino. El enemigo se puso en el camino. Tú miraste hacia abajo a través de la Columna de Fuego con ojos llenos de ira. El mar se asustó y retrocedió. Israel siguió adelante.
Ahora, Dios, no mires a través de la Columna de Fuego, pero mira a través de la Sangre de Tu propio Hijo, que murió para este propósito. Y yo envié Tu Palabra. Que el diablo se asuste; que se aparte, y que esta gente llegue a la promesa de Dios como lo hizo Israel, sin fallar. Que lleguen a esa gran promesa: “Deseo que seas prosperado en todas las cosas y que estés en salud”. Concédelo, Señor. Que esto haga la obra en dondequiera que la enviemos, pues dice que Tu Palabra no regresará a Ti vacía, sino que hará todo por lo cual fue enviada. Y hago esta oración de fe para estas personas en el Nombre de Jesucristo.
92 Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, ¿cuántos de Uds. aceptarán ahora lo que ha sido dicho, y creen que la Palabra de Dios ha venido a Uds., y Uds. están aceptándola? Cada uno que levantó su mano, no importa para que haya sido, Ud. levante su mano, diga: “Yo creo. Yo lo acepto ahora mismo. Creo que recibiré lo que he pedido”. Dios les bendiga. Eso es maravilloso. Eso está bien. Dios los bendiga. Espero que la Palabra de Dios se arraigue en Uds.
93 Ahora, Uds. tienen… Mientras que tienen sus rostros inclinados, Uds. tienen un pastor aquí, un precioso hermano, que vino aquí y les habló como lo hizo hace unos cuantos momentos. Los evangelistas no tienen que hacer todo en un culto Uds. deben conocer a su pastor, este varón piadoso. Estoy tan feliz de poder alcanzar a estas personas que levantaron sus manos para estas cosas, y pasarlos a este precioso pastor. Permítanle que los guíe ahora a experiencias con Dios más profundas para su sanidad y para su salvación. Dios lo bendiga, Hermano pastor. Lo que fuere…
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