S.902 62-0408  PRESUMIENDO 

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OBRAS DEL MENSAJE

Presumiendo

Cleveland, Tennessee, E.U.A.

62-0408

1 Gracias. Gracias hermano. Dios le bendiga. Permanezcamos de pie por un momento, e inclinemos nuestros rostros. Nuestro Padre Celestial, estamos agradecidos en esta man?ana por el privilegio de venir nuevamente a la casa del Sen?or, reunie?ndonos con esta gente amorosa, este amoroso pastor, su esposa, sus seres queridos. Rogamos, Dios, ahora mientras nos sentamos para estudiar, para estudiar la Palabra, que Tu? te encuentres con nosotros, y nos des alimento para nuestras almas. Estamos anhelando esto, Padre. Amen, rogamos en el Nombre de Jesu?s.
Pueden sentarse.

2 Consideramos esto un privilegio de estar de nuevo otra vez aqui? esta man?ana para esta clase. Llegue? de improviso aqui? hace unos momentos para hablar con el hermano Littlefield y tener un poco de compan?erismo. Tuvimos un tiempo tan maravilloso anoche aqui? orando por los enfermos. Y esta man?ana le dije que tratari?a de regresar y hablarle a la clase de escuela dominical antes de irnos. Asi? que llegue? un poco tarde. Tuve unos amigos que vinieron a verme, y hable? con ellos alla? afuera.
Y luego, mientras teni?a la oportunidad, baje? al so?tano para ver co?mo esta iglesia estaba arreglada alla? abajo, porque nosotros mismos estamos tratando de construir una alla? donde vivo. Y nos gusta e?sta bastante, este patro?n, la manera en que esta? construida. Me gusta la acu?stica, la propagacio?n del sonido aqui?, o como sea que Uds. lo llaman. Parece ser capaz de controlar bien la acu?stica.

3 Y luego otra vez, yo espero que si ninguno de ellos esta? aqui?… (si esta?n aqui?, esta? bien); quiero darle las gracias a este motel de aqui?, el City View Motel, donde me quede? anoche. Son muy pocas las veces en mi vida que me he quedado en un motel gratuitamente, pero asi? fue anoche. Ellos ni siquiera me cobraron por ello. Miren, eso es verdadera amabilidad. Mi hijo tambie?n, alla? en el Motel Lehi, ellos ni siquiera le cobraron por eso. Y tengo entendido que la gente que esta? conectada, que viene aqui? a la reunio?n, o algo asi?, anoche, que ellos les dieron un descuento, y cosas asi?. Si Uds. todavi?a esta?n aqui?, y se van a ir del motel, verdaderamente denles las gracias a esa gente.Y en alguna otra ocasio?n nos gustari?a venir aqui? en una convencio?n, Uds. saben, en una reunio?n. Yo espero que el lugar de esos hombres este? repleto cada noche de aqui? en adelante. Uds. saben, escrito esta?: “En cuanto lo hicisteis a uno de estos ma?s pequen?os, a Mi? lo hicisteis”.

4 Y por… Hablando al administrador esta man?ana, ¡Los cumplidos amables que e?l dio del hermano Littlefield, nuestro hermano aqui?! E?l dijo: “Bueno…”
Yo dije: “Quiero pagarle”
E?l dijo: “No. Ya esta? pagado”.
Yo dije: “¿Quiere decirme que el hermano Littlefield hizo eso?” E?l dijo: “No. Nosotros simplemente se lo queremos dar a Ud.” Yo dije: “¡Oh, vaya!” Yo dije: “Yo no quiero hacer eso, sen?or”
Y e?l dijo: “Si?, si?”. Dijo: “Nosotros tenemos un gran respeto por el Sr. Littlefield, de la manera que e?l cuida de la gente de por aqui?, los pobres y los dema?s, y trata de ayudar a todos” Dijo: “Nosotros respetamos eso. Asi? que, lo menos que podemos hacer es poner nuestra partecita de esa manera, para ayudarlo”.

5 Eso fue ser verdaderamente amable. Trate? de hacer que recibiera el dinero por el motel, y e?l no quiso. Asi? que, eso es amabilidad. Yo ruego que Dios bendiga a esos hombres por eso. Billy me dijo que alli? donde e?l se quedo?, en el Lehi, que e?sa era una de las damas ma?s amables que e?l alguna vez ha conocido, la que estaba alli?. Y e?l tuvo que quedarse un poco ma?s despue?s del tiempo de salida. Dijo: “Esta? bien. No hay cargos extras, ni nada. No hay cargos en lo absoluto por ello”
A mi? me gusta vivir con gente asi?. Eso es verdaderamente amabilidad. Y, Uds. saben, con esa clase de espi?ritu, uno puede trabajar con ellos. Son aquellos que tienen ese espi?ritu que es muy malo con los que uno no puede trabajar, Uds. saben. Esa es-e
es la clase que uno tiene que vigilar, al que uno no le puede decir nada. Ya esta?n establecidos, no hay necesidad de hablarles. Ellos sencillamente tienen su manera, y eso es todo.

6 Bueno, por lo general la escuela dominical dura cuatro o cinco horas, alla? en donde yo vivo, asi? que…No podemos hacer eso porque so?lo tenemos como unos cuarenta y cinco, cincuenta minutos aqui? en los que nos gustari?a hablar un poco esta man?ana sobre la Palabra.
Ahora, Uds. que tienen sus Biblias, quiero que abran conmigo la Biblia en Nu?meros, el capi?tulo 14. Deseo leer una porcio?n del capi?tulo 14 de Nu?meros. Y empecemos como en el versi?culo 37. Miren, escuchen atentamente a esta lectura.
…aquellos varones que habi?an hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehova?.
… Josue? (Josue?) hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida, de entre aquellos hombres que habi?an ido a reconocer la tierra.
Y Moise?s dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enluto? mucho.
Y se levantaron por la man?ana y subieron a la cumbre del monte, diciendo: henos aqui? para subir al lugar del cual ha hablado Jehova?; porque hemos pecado.
Y dijo Moise?s… (Miren, escuchen esto). Y dijo Moise?s: ¿Por que? quebranta?is el mandamiento de Jehova?? Esto tampoco os saldra? bien.
No suba?is, porque Jehova? no esta? en medio de vosotros,… sea?is heridos delante de vuestros enemigos.
Porque el amalecita y el cananeo esta?n alli? delante de vosotros, y caere?is a espada; por cuanto os habe?is negado a seguir a Jehova?, por eso no estara? Jehova? con vosotros.
Sin embargo, se obstinaron [presumieron] en subir a la sima del monte; pero el arca del pacto y Jehova?… de Jehova?, y Moise?s, no se apartaron de en medio del campamento.
Y descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en aquel monte, y los hirieron y los derrotaron, persiguie?ndolos hasta Horma.

7 Miren, esta es una escuela dominical, asi? que Uds. tienen un gran maestro aqui?, el hermano, nuestro precioso hermano Littlefield. Y yo me siento un poco renuente con respecto a abordar una leccio?n de escuela dominical. Pero me gustari?a obtener un pequen?o respaldo sobre esto.
Miren, todos sabemos que estas… Todo lo que sucedio? en el Antiguo Testamento fueron ejemplos de lo que esta? aconteciendo ahora. Como dije anoche, Dios da una sombra de un negativo antes que venga un positivo. Y el Antiguo Testamento fue una sombra del Nuevo Testamento; igual que la luna refleja una sombra del sol hasta que el sol sale. Miren, nosotros caminamos en la sombra de la luna en la noche. Pero cuando el sol se sale, entonces tenemos la verdadera luz del sol. Pero la luna u?nicamente refleja la luz del sol para darnos la luz que tenemos.
Miren, el Antiguo Testamento fue un tipo y una sombra del Nuevo Testamento que habi?a de venir. La gente camino? en la luz que ellos teni?an, a medida que la luna la reflejaba. Pero ahora que… Hebreos 1: “Dios, habiendo hablado muchas veces (en los tiempos antiguos)… y de muchas maneras (muchas maneras) a los padres por los profetas; pero en este postrero di?a nos ha hablado por Su Hijo, Cristo Jesu?s”. Miren, eso es glorioso.

8 Miren, Israel habi?a pecado, y ellos habi?an estado refunfun?ando y queja?ndose. Y ellos llegaron a un lugar llamado Cades-Barnea. Y e?se realmente era el trono de juicio, pues de alli? salio? juicio. Y alli? fue donde Israel fue juzgado: Cades-Barnea. Se nos dice que es un lugar pequen?o en el desierto al otro lado del Jorda?n, que—que tiene unas cuantas palmas, y que ellos… Alli? hay un manantial grande de agua, y varios manantiales pequen?os, lo cual significa un tipo hermoso que pudie?ramos obtener de aqui? del Trono de Dios siendo la casa de juicio, y apareciendo los lugares pequen?os de juicio, porque Cades-Barnea significa: “Juicio”.
Y alli? fue donde Israel fue juzgado debido a las rencillas, y desobediencia, e interrupcio?n del programa de Dios: un tipo exacto de hoy. La iglesia en sus diferencias interrumpe el programa de Dios. Dios quiere que nos unamos en un solo corazo?n, una sola alma, una sola mente, una verdadera repeticio?n de Pentecoste?s.

9 Pero ¿ven Uds.?, nosotros nos volvemos tan diferentes y lo queremos de esta manera, y no cedemos a menos que sea de esta manera, y esta…Oh, Uds. saben co?mo es. Nosotros so?lo… nosotros… eso es lo que… Dios nos trae a ese trono de juicio otra vez (¿ven?), que debemos dejar de hacer eso.
Dios tiene un programa; simplemente entremos en e?l y sigamos adelante. No esperen y traten de obtener esto y aquello. Mue?vanse Uds. mismos. Dios movera? a aquellos que E?l ha ordenado mover en esa direccio?n. Si?. Uds. simplemente tomen su propia…. Es la posicio?n de Uds. Fijen su posicio?n. Si el hombre al lado no lo hace, ¿co?mo sabemos nosotros que e?l…? Pudiera ser que no sea para que e?l lo tome. “Mis ovejas oyen Mi Voz. Todo lo que el Padre me ha dado, vendra? a Mi?”. Miren, si eso no es asi?, entonces Cristo dijo algo que esta? errado.

10 Miren, voy a ensen?ar sobre el tema de Presumiendo. Es so?lo Presumiendo. Miren, si nosotros fue?ramos… El diccionario Webster dice que presumir es: “Aventurar sin tener la verdadera autoridad, o dar como supuesto”. Eso es lo que significa la palabra presumir: “Ir sin autoridad, o so?lo dar como supuesto”. Miren, hay tanta gente que hace eso: so?lo lo da como supuesto. “Eso esta? bien. Oh, esta? bien hacer eso”. So?lo lo dan como supuesto; miren, eso es presumir.
Miren, Israel cometio? un error fatal cuando ellos hicieron eso. No u?nicamente Israel, sino todos los dema?s que lo hacen. Sera? un error fatal cuando Uds. presumen caminar con Dios, cuando Dios no los ha llamado a caminar con E?l; o cuando Uds. presumen aventurar sobre cosas que no son Escriturales, pensando que estara? bien. No esta? bien.
Eva presumio?. Ella presumio? que estari?a bien, porque satana?s le presento? algo que se miraba muy bien. Pero ella lo presumio?. No era la Palabra. No quieran Uds. hacer eso. Quieran quedarse con la Palabra. No se muevan de eso. Que?dense alli? mismo. No importa si Uds. se paran, y…
Recuerden: los hombres que alguna vez han hecho algo por Dios, se pararon solos con Dios. En el camino u?nicamente hay lugar para dos. Eso es Ud. y Dios. Uds…. Hombres que alguna vez han hecho algo bajo las convicciones por medio de la Palabra, se pararon solos: Marti?n Lutero, Juan Wesley, y los dema?s, Finney, Sankey, Calvino, Knox, Spurgeon, y todos los dema?s. ¿Ven? Moise?s, Eliseo, todos ellos se pararon solos en la Palabra de Dios. Y de esa manera Uds. lo tienen que hacer. Es un asunto individual. Uds. tienen que pararse firmes en la Palabra, tomar la Palabra de Dios.

11 Miren. Nos damos cuenta que Israel habi?a llegado a este lugar donde Dios, en Su gracia y misericordia, les habi?a perdonado sus pecados de toda su desobediencia, despue?s de hacer milagro tras milagro. Dios dijo: “Yo he mostrado sen?ales poderosas entre ellos…” En los versi?culos anteriores: “Yo he mostrado sen?ales poderosas, y ellos han ignorado todas estas sen?ales”. Ellos siguieron adelante ignora?ndolas de todas maneras, e hicieron lo que quisieron hacer, lo que pensaron que deberi?an hacer. No lo que Dios dijo que hicieran, sino lo que ellos pensaron que deberi?an hacer.
Miren, alli? es donde esta? la diferencia: donde pensamos que lo deberi?amos hacer de esa manera y Dios dice que lo hagamos de otra manera. Nosotros tenemos que regresar y hacerlo a la manera de Dios, o nunca pasaremos de ese lugar. Eso es. Uds. tienen que regresar a donde lo dejaron.

12 No hace mucho me conto? un capella?n… E?l dijo que lo llamaron; alli? estaba un hombre que habi?a sido ametrallado en el pecho, asi?, un capita?n. Y e?l estaba alli? murie?ndose. Asi? que llamaron al—al capella?n a que fuera a verlo a la tienda; el hombre se estaba esforzando, tratando de respirar. Lo acababan de sacar del campo de batalla. Y e?l—e?l dijo: “¿Es Ud. Cristiano?”
E?l dijo: “Yo—yo lo fui una vez”.
E?l dijo: “Bueno, vale ma?s que lo sea ahorita. Ud. se esta? muriendo”.
E?l dijo: “Lo se?”. (Porque las balas de la ametralladora le habi?an atravesado los pulmones de alguna manera, e?l me dijo. Y dijo que e?l se estaba muriendo, sus pulmones se estaban llenando, gorgoteando en su garganta).
Y e?l dijo: “Bueno, mire”, dijo, “¿Ud. lo conocio? a E?l una vez?”
Dijo: “Si?”.
Dijo: “Mire, piense bien. Donde Ud. lo dejo?, alli? es donde lo va a encontrar: donde Ud. lo dejo? a E?l”. Eso es correcto. Cua?n cierto es eso. Donde Uds. lo dejan a E?l en la Palabra, alli? mismo es donde Uds. tendra?n que regresar.

13 Si Dios dice… Uds.—Uds. van a la iglesia (eso esta? bien), Uds. pagan sus diezmos (eso esta? bien), Uds. hacen estas cosas de iglesia (eso esta? bien). Pero entonces, cuando se vuelve al asunto de recibir el Espi?ritu Santo, o a una cierta cosa en Su Palabra, y Uds. se alejan y dicen: “Yo—yo no se? acerca de eso”, alli? mismo lo dejan Uds. a E?l, alli? mismo. Uds. nunca ira?n ma?s adelante. Si Uds. alguna vez lo encuentran a E?l otra vez, Uds. regresara?n alli? mismo. Uds. dejan la autopista; Uds. toman una desviacio?n. Si Uds. regresan a la autopista otra vez, Uds. lo encontrara?n esperando alli? mismo.
Miren, asi? lo dijo ese capella?n. E?l dijo: “A este hombre yo le dije, dije: ¡Pie?nselo ra?pido!”.
E?l dijo: “Bueno, no recuerdo”.
E?l dijo: “Vale ma?s que piense”. Y dijo: “Una Luz vino sobre el rostro del capita?n, y dijo: ¡Ya recuerdo!”.
Dijo: “Empiece alli? mismo”.
E?l dijo: “Ahora, me acuesto a dormir. Le pido al Sen?or que mi alma cuide”.
¿Ado?nde lo habi?a dejado e?l? En la cuna, en las rodillas de su madre. Y alli? es donde e?l lo encontro? otra vez. ¿Ven? Uds. tendra?n que regresar adonde lo dejaron a E?l.

14 E Israel habi?a empezado, pero habi?a fallado. Y la misericordia de Dios, Su gracia, los sustentaba, y se manteni?a guarda?ndolos. Y luego e?l llego? a Cades-Barnea. Y Moise?s escogio? a un hombre de cada tribu y envio? doce hombres al otro lado a reconocer la tierra. Y cuando llegaron alli?, ¡oh, que? turbacio?n hubo entre ellos! ¡Oh, hermano!
Ellos regresaron alli? y dijeron: “Pues, hay… Pues, no podemos conquistarlos. Pues, los amalecitas, y los cananeos, y los ferezeos, y toda esa clase, con sus grandes ciudades amuralladas, y algunos de ellos son tan grandes, esta gente, al grado que nosotros parecemos langostas delante de ellos”. Oh, ellos estaban desalentados. Nosotros…
Miren, ¿no es eso un tipo de la iglesia hoy? “Nosotros—nosotros sencillamente no lo podemos hacer. Nosotros… Pues, les digo; es—es imposible. Miren, nosotros hemos llegado a ser esto, y tenemos que llegar a ser un poco como esto, y…” ¿En do?nde hay ma?s reuniones en la calle? [Un hermano contesta: “No, no hay muchas, hermano”.— Ed.] Eso es correcto, jovencito. Ya no hay muchas. ¿Do?nde esta?n las reuniones de oracio?n de toda la noche que soli?amos tener? ¿Que? le ha pasado a eso? ¿Do?nde esta? esa sinceridad profunda y esforza?ndose para avanzar con Dios? ¿Cua?l es el problema? Nos hemos apartado de ello. La dejamos, poco a poco…
El pecado es tan—tan seductor. ¡Oh! Es encantador. Y tiene una atraccio?n muy apetitosa, el pecado la tiene. Es tan inocente. Pues, se ve tan… se ve tan inocente. ¡No lo escuchen!

15 Despue?s de un tiempo, cuando Josue? tomo? la tierra, Dios le dijo: “Destruye por completo todo lo que hay alli?. No dejes nada”. Pues, ¿pudiera imaginarse a algunas de esas mujeres Israelitas recogiendo a un bebecito? “¡Oh!, ¿no es lindo? Mira sus… ni siquiera tiene dientes todavi?a”.
Josue? dijo: “¡Ma?talo!”
La madre dijo: “Oh, yo soy una madre. Yo no puedo matar a ese bebe?”. “¡Debes hacerlo! ¡Da?melo!”
¿Por que?? Se pudiera ver lindo ahorita, pero e?l va a crecer y va a ser exactamente como su papa?. Uds. no pueden mimar el pecado. Tiene que ser manejado con… no con manos enguantadas, sino sin guantes. Nosotros queremos ser amables. Todos quieren ser asi?. Queremos… Pero, ¿que? es ser amable? Nosotros queremos ser humildes. ¿Que? es humildad? Nosotros queremos ser llenos de compasio?n. ¿Que? es compasio?n?
Jesu?s, un Hombre lleno de compasio?n, paso? por en medio de dos mil o tres mil personas, bebe?s hidroce?falos, inva?lidos, ciegos, cojos, parali?ticos. E?l teni?a compasio?n. ¿Que? hizo E?l? Fue adonde el Padre le mostro?, un hombre que teni?a quiza?s un problema de la pro?stata, o algo asi?, y lo sano? y se fue. Y dejo? al resto de ellos: un Hombre lleno de compasio?n.

16 Miren, la gente hoy… Nuestras palabras inglesas confunden a la gente. ¿Ven? Eso es simpati?a humana; eso no es compasio?n. Hay mucha diferencia entre simpati?a y compasio?n. Ellas son dos palabras totalmente diferentes. Y nosotros las usamos igual.
Miren, la Palabra no usa ninguna compasio?n; tiene que ser obedecida. Que?dese con Esa Palabra, no importa cua?nto corte. ¿Co?mo pensari?an Uds. que destruiri?a a bebe?s, y a mujeres inocentes, y los dema?s, asi? llamados? Un poco de levadura leuda toda la masa. Esa es la misma cosa que empezo? alla? en el pasado con Eva. Se vei?a muy astuto.
“Pues, tu? sera?s sabia. Seguramente que no morira?s. E?l es demasiado bueno. E?l no te matari?a. Pero seguramente no morira?s”. Pero Dios dijo: “Tu? morira?s”. Eso empezo? toda la cosa, alli? mismo, ¿Ven? Uds. tienen que quedarse con esa Palabra a pesar de todo.

17 No presuman; crean. No razonen. El conocimiento tiene razonamientos. La fe no tiene razonamientos. La fe sencillamente se aferra a ello. ¿Que? si Abraham hubiera razonado? Pie?nsenlo. ¿Que? si Abraham hubiera razonado? Teni?a cien an?os de edad, vivio? con su esposa, (era su media hermana) desde que ella teni?a como unos diecisiete an?os de edad. Ellos se casaron. Pues, la naturaleza lo mostro?; toda su virilidad y feminidad unie?ndose, esposo y esposa, pero sin un hijo. E?l era este?ril, y ella era este?ril, cuarenta an?os pasada la menopausia, totalmente imposible.
Pues, los razonamientos de Uds. hubieran—hubieran demostrado que no se pudiera haber logrado. Pero la fe en la Palabra se aferro? a ello. ¿Ven? La fe no acepta razonamiento. La fe se aferra a la Palabra.
Alguien dice: “Yo—yo creo…” Yo me he encontrado con muchos ministros que dicen: “Hermano Branham, yo creo que lo que Ud. esta? diciendo es la verdad. Pero si yo hiciera eso, ¿sabe Ud. lo que hari?a? Yo estari?a mendigando. Me expulsari?an de mi iglesia”. Ellos sencillamente tendri?an que echarme fuera a mi?. “Nadie ma?s me aceptari?a”. E?l los aceptara?. Uds. no pueden vivir aqui? para siempre; Uds. tiene que ir alla?. ¿Ven? La fe no conoce razonamientos; ella simplemente cree, lo separa a Uds. de toda—toda atadura, no hay nada. Uds. se quedan exactamente con la fe. Los razonamientos desaparecen.

18 Israel dijo: “Miren, el razonamiento muestra que, pues, si vamos alla?, pues, esos… Uno de esos hombres podri?a derrotar a diez de los nuestros, y nosotros no somos una nacio?n militar. No somos gente militar. Nosotros tenemos algunos palos, y lanzas, y cosas asi? que hemos recogido, despojos. Ninguno de nosotros somos hombres entrenados. ¿Que? podri?amos hacer?”. Eso era razonamiento.
Pero Caleb y Josue? (¡Ame?n!, ¡ahi? lo tienen!), hombres de fe, hombres de integridad, hombres que sabi?an que Dios habi?a dicho alla? en Egipto: “Yo les he dado la tierra”. Eso era suficiente.
Ellos corrieron entre el pueblo. El pueblo se estaba quejando, y clamando, diciendo: “Ahora nuestros hijos morira?n en el desierto. Nuestras mujeres sera?n violadas, y aqui? estamos. Pereceremos aqui? en el desierto”, cuando Dios habi?a prometido que E?l les dari?a la tierra.
Miren, recuerden, E?l les dio la tierra; pero ellos teni?an que pelear por cada pulgada de ella. Dios le dijo Josue?: “Todo lo que pisare la planta de vuestro pie, Yo os lo he entregado”. Pisadas significaban posesio?n.

19 Miren, a Uds. por quienes se oro?, todos Uds. que estaban aqui? anoche, pusieron… Alguien puso las manos sobre Uds., oramos. La Presencia del Sen?or descendio?, E?l mismo se revelo? de acuerdo con la Palabra, para mostrar que era verdad que E?l esta? aqui?. No hay engan?o; no hay error. Ahi? esta?. Es la verdad. Nosotros no presumamos nada ma?s. Pongamos a un lado los razonamientos. Derribe?moslos y tomemos la Palabra. Tomen la Palabra y sigan adelante. La Palabra lo dijo.
Miren, Uds. dicen: “Entonces la promesa es mi?a”.
Seguro. Pero Uds. peleara?n por cada pulgada de ello hasta que este?n sanos. Uds. tomara?n todo—Uds. tomara?n cada paso de ello. Es una batalla. La promesa es de Uds. Eso fue una tierra prometida; ellos tuvieron que pelear para obtener cada paso que dieron en ella. Y la promesa es de Uds., pero Uds. peleara?n por cada pulgada de ella.

20 Yo fui llamado para… por Dios para predicar el Evangelio hace treintaiu?n an?os. Desde entonces he peleado. Por cada pulgada de tierra, yo he peleado con la Espada de Dios, tomando la promesa, y cortando.
quien viene y dice: “Miren, nosotros pertenecemos al grupo bautista”. Dice: “Pues, Ud. no puede creer eso. Eso no era para nosotros”. ¿Que? hacen Uds.? Toman la Espada y se desligan de eso, y siguen marchando hacia adelante.
Yo fui a los Pentecostales, y dijeron: “Si te vas con este grupo, no tendremos nada que ver contigo”.
El otro grupo dijo: “Si te vas con ellos, no tendremos nada que ver contigo”.
Despre?ndanse. Sigan marchando hacia adelante. Si?. So?lo sigan… Tuve que pelear por cada pulgada de ella.

21 Pero, ¿que? es eso? Es una promesa. Dios hizo la promesa. Quede?monos con ella. Dios lo prometio?. No importa… Uds. tienen que tener una batalla. Si todo viene fa?cil, pues, Uds. son… ¿Que? esta?n venciendo Uds.? Ellos vencen por medio de la Palabra de Dios y su testimonio, por la Sangre de Cristo.
Uds. tienen que vencer algo, y tienen que tener obsta?culos. Y la gente que no esta? de acuerdo, y discute con Uds., y le dice que Uds. son santos rodadores y cosas asi?, Uds…. eso es puesto delante de Uds., es una prueba. Si Uds. no han tenido eso, entonces ni siquiera esta?n en la batalla. ¿Para que? se unieron a la iglesia…?
¿Para que? se unieron al eje?rcito y se entrenaron? ¿Para pasar el tiempo sin hacer nada, pavonearse de punta a punta por las calles y lucirse? Asi? actu?an algunos Cristianos, como que queremos que se nos admire. Uds. no van a ser admirados, Uds. van a ser menospreciados. “Porque todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesu?s padecera?n persecucio?n”. Levanten la espada, desha?ganse de toda atadura, y sigan marchando hacia adelante.

22 Josue?, Caleb, hicieron callar al pueblo. Ellos deci?an: “No la podemos conquistar, sencillamente no lo podemos hacer. Eso es todo”. ¿Ven? Ellos estaban mirando a los amalecitas. Josue? y Caleb estaban mirando a la promesa. Esa es la diferencia. Depende de lo que Uds. esta?n mirando.
Josue? dijo: “Nosotros somos ma?s que capaces para hacerlo. Somos ma?s que capaces. Pues”, dijo, “ellos simplemente son como pan para nosotros. Pues, ellos se ven grandes. Ellos son grandes. Pero nosotros comeremos pan grande”. Dijo: “Dios nos dio la promesa, y el temor de nosotros esta? sobre todos ellos. Aunque ellos no esta?n de acuerdo con nosotros, sin embargo nos tienen miedo”. Seguro. Dijo: “El temor—el temor del Sen?or esta? sobre cada uno de ellos. Ellos nos tienen un miedo terrible”. Dijo: “Vayamos a conquistarla. Dios nos la dio, asi? que es nuestra. Marchemos hacia adelante y conquiste?mosla”.

23 ¡Oh, si yo pudiera juntar a ese grupo Pentecostal! Ese filisteo incircunciso esta? parado alla?, y dice: “Nosotros tenemos que tener todo esto y todo aquello”. ¡Tonteri?as! “Tendremos que entrar en el Concilio Mundial de Iglesias para tener compan?erismo con ellos”.
Nuestro compan?erismo es con Dios, no con ningu?n concilio de hombre y dogmas hechos por el hombre. Nosotros somos—nosotros somos pueblo de Dios que espera tener compan?erismo con Dios. Alli? es donde esta?n nuestros derechos, es con Dios. ¿Co?mo podemos tener compan?erismo con Dios a menos que tengamos compan?erismo en Su Palabra? Porque la Palabra es Dios. Y la Palabra se hace carne cuando llega a ser Uds. “Si permanece?is en Mi? y Mi Palabra en vosotros, entonces pedid todo lo que quera?is”. Ahi? lo tienen. ¿Ven? Pero la Palabra tiene que permanecer aqui? adentro. Si no es asi?, la lluvia cae, y, pues, no puede producir, por cuanto Uds. no lo creen. No importa cua?nto profesen creerlo, Uds. tienen que creerlo. Muy bien.

24 Asi? que Israel… Dios llamo? a Moise?s y le dijo: “Voy a destruir la nacio?n entera. Hazte a un lado”. Moise?s intercedio?, se puso en la brecha. Era Cristo en Moise?s. ¿Ven Uds.? Dios hubiera matado al mundo entero en una ocasio?n debido al pecado, pero
Cristo se puso en la brecha por toda la raza humana. Moise?s se puso en la brecha por Israel.
Y e?l dijo: “Tu? hiciste una promesa, Dios. Tu? hiciste una promesa que los llevari?as a la tierra”. Eso es correcto. ¿Que? le hizo Moise?s a Dios? Cuando pareci?a que Dios iba a hacer algo contrario, e?l puso la Palabra en Su camino. ¡Ame?n! ¡Oh, me encanta eso! Miren, me dan ganas de gritar, so?lo al hablar al respecto. Pongan la Palabra en el camino. Dios no puede pisotear Su propia Palabra.
Dijo: “Tu? prometiste hacerlo. Tu? dijiste que los llevari?as a una tierra buena que fluye leche y miel. Yo les he dicho lo que Tu? dijiste, y aqui? estamos. Estamos en Tus manos”.
Dios dijo: “Tomare? a ese grupo obstinado y dejare? que se pudra en el desierto. Pero tomare? a los hijos de ellos, a los que ellos dijeron que no iri?an a ninguna parte, que pereceri?an en el desierto, pero Yo los llevare? a ellos al otro lado”. Eso es correcto.

25 Vean, el pecado es horrible. ¿Que? es pecado? ¿Fumar? No. ¿Beber? No. ¿Mentir? No. ¿Cometer adulterio? No. Eso no es pecado. Eso no es pecado en lo absoluto. ¿Ven? No. Decir una mentira no es pecado. Maldecir, usar el Nombre de Dios, eso no es pecado. Incredulidad es pecado. Si?. ¿Por que? hacen eso Uds.? Es porque no creen. Eso es. Eso es… Regresen a la causa. ¿Ven? ¿Ven?
Ud. miente, roba, comete adulterio porque no cree. Exactamente. “Pero el que no cree ya ha sido condenado”. Antes que aun empiece e?l esta? condenado, porque no cree. Correcto. Miren, Ud. hace eso porque es un incre?dulo. Si Ud. hace eso, y dice que es un creyente, Ud. no es un creyente. Su propio testimonio, sus frutos prueban que Ud. no lo es. ¿Ve? Ud. tiene que deshacerse de eso aun antes que sea un creyente. ¿Ve? Mire. Pecado es incredulidad, o mejor dicho, incredulidad es pecado. Y asi? que, (¿ve Ud.?) e?se es el problema.

26 Y luego ellos dijeron: “Bueno, mira, de?jame decirte. Nosotros hemos hecho mucho de esto, asi? que, simplemente nos arrepentiremos. Subiremos alla? y lamentaremos unos cuantos di?as y clamaremos un poquito. Y—y—y Dios nos perdonara? por ello, y seguiremos adelante”.
Moise?s dijo: “¿Por que? quebranta?is los mandamientos de Dios? Yo les he dicho a Uds., como Su profeta, en el Nombre del Sen?or, que Uds. llegaron a su fin”. ¡Ame?n! Miren, e?se es un mandamiento, tanto como Juan 3:16. “Dios ha terminado con Uds. ¿Por que? esta?n Uds. tratando de levantarse otra vez?”
Como yo le estaba diciendo a un hombre que me estaba criticando con respecto a reprender a las denominaciones. Yo no tengo nada en contra de la gente en esas denominaciones. Es a ese sistema al que estoy reprendiendo.
Si yo los viera a Uds. flotando en el ri?o yendo hacia las cataratas, y Uds. estuvieran en una barca pequen?a, y yo supiera que esa barca no iba a resistir esas cataratas, ¿no les gritari?a yo a Uds.? No es que yo no los quiera a Uds.; yo los amo. Es que esa barca va a naufragar con Uds. Si? sen?or.
Son esos credos y denominaciones que van a naufragar ma?s alla?, porque son contrarios a la Palabra. ¿Ven? Eso es correcto. Son contrarios. Que?dense con la Palabra. No presuman que ellos este?n bien. No lo esta?n. Son contrarios a la Palabra de Dios. Asi? que que?dense con la Palabra. ¿Ven? Miren.

27 Y cuando vemos hoy la manera en que ha obrado la iglesia, ¿cua?les han sido los resultados? Este hombre me dijo: “Pero, hermano Branham, Ud. esta? errado”.
Yo dije: “Pruebe que eso esta? errado.
¿Que? hombre fue ma?s grande que Juan Wesley?“ “¿Dice Ud. que es tan grande como Juan Wesley?”
Yo dije: “Yo no pudiera usar su calzado”. Yo dije: “Pero quiero preguntarle algo a Ud. Si la iglesia se hubiera quedado en donde Juan Wesley la dejo?… Pero, ¿que? hicieron Uds.? Uds. metieron alli? un grupo de Rickys y Elvises, y, ¿que? hicieron? Uds. pervirtieron la mismi?sima cosa por la cual e?l predico? y se paro? firme. Dios ha terminado con Uds.”
E?l dijo: “Yo estoy escribiendo una tesis sobre esta iglesia”.
Yo dije: “A mi? no me interesa cua?ntas tesis Ud. escriba. Dios los ha rechazado a Uds.”. Dije: “Dios rechazo? a toda organizacio?n y a toda denominacio?n”. E?l rechazo? a sus Pentecostales. ¿En do?nde esta?n ellas? ¿En do?nde esta?n las metodistas? ¿En do?nde esta?n las bautistas? ¿En do?nde esta?s las presbiterianas? ¿En do?nde esta?n las cato?licas? ¿En do?nde esta?n las luteranas? Cada vez que ellas hacen eso, Dios las coloca en el anaquel.
Y yo le pregunto a cualquier historiador (y he empleado an?os estudiando historia), yo quiero que me muestren cualquier ocasio?n en la que cualquier iglesia se organizo?, y Dios no la dejo? morir alli? mismo y nunca se levanto? otra vez. Quiero que me sen?alen el lugar. Murio? alli? mismo, porque lo rechazo? a E?l como Gobernante.

28 Eso es exactamente lo que hizo Israel cuando ellos queri?an parecerse a las dema?s naciones. Ellos queri?an un rey. Y Samuel, el profeta, a quien veni?a la Palabra del Sen?or, se paro? alli? y dijo: “Quiero preguntarles algo”, los reunio? a todos. Ellos queri?an parecerse a las dema?s naciones. E?l dijo: “Yo quiero preguntarles algo. ¿Les he dicho alguna vez algo en el Nombre del Sen?or que no fuera la verdad?” Ahi? lo tienen.
Ellos dijeron: “No. Todo lo que tu? dijiste se cumplio?”. ¡Oh! Ahi? lo tienen.
E?l dijo: “¿Alguna vez les he pedido su dinero para mi sustento?”
“No, Samuel. No creemos que tu? hayas recogido una ofrenda para ti”. ¿Ven?
“Bueno, entonces el Sen?or quiere que Uds. permanezcan igual y le permitan ser Rey”.
“Oh, nosotros sabemos que todo esto es verdad. Tu? nos esta?s diciendo la verdad. Pero Samuel, nosotros—nosotros queremos ser como los—los bautistas”. ¿Ven?
Dijo: “Ha?ganlo”. Y alli? mismo ellos perdieron su compan?erismo. Alli? mismo la iglesia perdio? su compan?erismo.
Si Uds. hicieran sus credos, sus planes, sus doctrinas, sus doctrinas de la Biblia, y luego las finalizaran con una coma: “Creeremos esto, ma?s lo que Dios nos permita tener, lo que nos muestre”, eso esta? bien. Pero Uds. las hacen y las terminan con un punto: “Creemos esto, y nada ma?s”. Y en ese momento echan fuera a Dios cuando ponen un punto. Eso es correcto. Las iglesias crecen continuamente.

29 Asi? que, alli? estaba E?l. ¿Ven? Asi? que, ellos no podi?an ir ma?s adelante. Israel no podi?a ir ma?s adelante. Y entonces dijeron: “Bueno, subiremos alla? y nos arrepentiremos, e intentaremos otra vez. Nosotros sabemos que Dios es compasivo, asi? que, E?l nos perdonara?.
E Israel subio? alla? y Moise?s dijo: “Uds. esta?n transgrediendo… quebrantando los mandamientos de Dios. Dios ha dicho que ha terminado con Uds., y eso lo concluye. Vale ma?s que hagan lo mejor que puedan de esto. Que?dense aqui?, porque Uds. van a pudrirse aqui? mismo en su propia—en su propia situacio?n. Uds. mismos se metieron en esto; Uds. mismos se pusieron aqui?; asi? que alli? se quedaran”.
Miren, eso es lo que… Aqui? esta?. Acabo de leerlo. Uds. mismos se pusieron aqui?; Uds. murieron aqui?; Uds. esta?n acabados espiritualmente; asi? que, aqui? permanecera?n. Alli? es en donde Uds. se van a quedar.
“Bueno, nosotros lo intentaremos de todas maneras”. Asi? que, subieron y dijeron: “Sen?or, perdo?nanos. De?janos decirte, Sen?or, no deberi?amos haber hecho esto”, y clamaron. Y al di?a siguiente dijeron: “Muy bien, todos Uds. hombres, vengan ahora, vamos”.
Pero ellos no pudieron llevar la Palabra con ellos, el arca. Ni tampoco el profeta fue con ellos. E?l se quedo? donde Dios le dijo que se quedara. Ellos siguieron para adquirir un millo?n ma?s, pero fallaron. Esos amalecitas, y los dema?s, los sacaron completamente de la regio?n. Ellos fueron presumiendo que Dios estari?a con ellos.

30 Miren, yo—yo voy a… No tengo mucho tiempo. Estamos encarando un di?a festivo, y ese di?a festivo se llama la Pascua. Esta gente americana que se llaman a si? mismos Cristianos….
Yo espero no estar actuando como un sabelotodo. Si estoy actuando asi?, perdo?nenme, por favor. Pero, ¿co?mo yo voy a…? Si Uds. clavan un clavo en ese taberna?culo, y lo dejan medio suelto, vale ma?s que no lo pongan alli?. Lo primero… Si todos esos clavos fueron clavados de esa manera, yo tendri?a miedo de estar debajo de e?l. Uds. tienen que clavarlo bien y remacharlo, poner la presio?n en el martillo.
Y nosotros estamos edificando la casa del Sen?or. Metan el clavo completamente hasta adentro. Rema?chenlo en el otro lado por medio de una confirmacio?n de ello. “Sobre esta roca edificare? Mi iglesia” (¿ven?), la verdad espiritualmente revelada de Dios. “Sobre esta roca edificare? Mi iglesia”. Oh, ella permanecera? en pie para siempre, porque son los clavos del Evangelio que Uds. esta?n clavando.
Dios los remacha en el otro lado confirmando la Palabra, probando lo que Ella dijo que hari?a. ¡Ame?n! Eso… Entonces Uds. la obtienen. La Palabra dice asi?, y Dios se para aqui? mismo delante de Uds., y prueba que es asi?. Entonces, ¿ado?nde van a ir Uds. desde alli??

31 Miren, fi?jense. Miren, todo lo que sucedera? en la man?ana de Pascua, es que habra? miles de millones de do?lares gastados en flores de Pascua para poner en el altar, igual que hizo Cai?n. ¿Ven? El altar no fue hecho para flores. Cai?n intento? eso. No funciono?. El altar fue hecho para las almas humanas.
Dios no quiere la flor suya; E?l lo quiere a Ud. en el altar. Ud. esta? tratando de hacer un substituto. Ud. es la persona que debe estar alli?. Yo y Ud., nosotros somos los que debemos estar en el altar. Pero nosotros presumimos que eso esta? bien. Dios lo acepta, decimos, y esta? bien. Nosotros presumimos que eso es todo lo que tenemos que hacer, es simplemente hacer eso.
Miren, nos damos cuenta que miles de ellos ni siquiera hara?n eso. Ellos saldra?n y se emborrachara?n. Ellos saben que son… Ellos saben que es la Pascua. Representa la Pascua. Asi? que, ellos tienen muchos problemas y pecado detra?s de ellos, y piensan que si se emborrachan, y se olvidan de todo, que eso es—eso es lo que ellos deberi?an hacer. Esa es Ame?rica. Ellos piensan que eso es lo que deberi?an hacer.

32 Yo vi la escena ma?s extran?a que he visto en mucho tiempo, el viernes, cuando fui a recoger a mis hijos en la escuela. Vi a una sola mujer que no estaba fumando cigarrillos. Regrese? y le conte? a mi esposa. Yo dije: “Vi un milagro”.
Cada una de esas mujeres saliendo: “Hola, Liddy”, prendiendo un cigarrillo. Dijo: “¿Ven?, yo… [El hermano Branham hace un sonido de soplo, imitando el sonido de ellas fumando.—Ed.]”. ¡Oh, hermanos! Cantan en los coros, pertenecen a la iglesia. Ellas presumen que eso esta? bien. Uds. se van a dar cuenta que no es asi? al final del camino. Vean en do?nde esta?n ahora mismo.
Pero ellos piensan: “Bueno, les dire? lo que vamos a hacer. Nosotros—nosotros…” Algunos son lo suficiente amables como para donar dinero a la caridad. “Yo hice mi parte”. Eso no es lo que… eso no es… Eso no es la Pascua. Eso no es la Pascua. Eso es una cosa buena, nada en contra de eso, el donar a la caridad. Eso esta? bien. Pero eso no es su deber para con Dios. Eso es su deber para con su pro?jimo. Su deber para con Dios es entregar su vida a E?l. De? su dinero a su pro?jimo. ¿Ven? ¿Ven co?mo lo recibimos? Pero ellos presumen que eso esta? bien. “Oh, si?. Eso—eso esta? bien”.

33 Oh, algunos toman la resurreccio?n como huevos de Pascua, conejitos. ¿Que? tienen que ver los conejitos con la resurreccio?n? ¿Que? tienen que ver los huevos de Pascua, y los sombreros nuevos, con la Pascua?
Un predicador me dijo, dijo: “Hermano Branham, yo…” Era un predicador Campbelita, un Cristiano, e?l dijo: “Yo tuve que esconder mi rostro y rei?rme de algunos de los sombreros que esas mujeres trai?an puestos pues se vei?an chistosos”.
Yo dije: “¿De do?nde tomo? Ud. su texto?” To?melo de do?nde se necesite tomar. No lo mime y lo acaricie. Ud. no puede acariciar al pecado; Ud. tiene que condenarlo. Eso es correcto. Condene la cosa. Esta? errada. Apa?rtese de ella.

34 Por supuesto, si e?l hiciera eso, cuando menos piensa, la directiva de dia?conos escribiri?a a la oficina central, y e?l tendri?a que ser echado fuera de la organizacio?n. Pero para mi?, yo preferiri?a… Y entonces e?l no tendri?a pollo frito el domingo. ¡Oh, que? cosa! ¿Ven?, ¿ven? No podri?a usar un esmoquin en el pu?lpito. Nadie ma?s lo recibiri?a. La organizacio?n… Si e?l es echado fuera de una, queda bien marcado para las dema?s. ¿Ven? Asi? que, e?l esta? en el gran ro?tulo alla? arriba.
Pero, de?jenme decirles, yo preferiri?a tener mi nombre en el gran Libro alla? Arriba, que en el gran ro?tulo aqui? abajo. Si?. ¿Ven? Seguro. Dios lo recibira? a Ud.
Pero ellos no pueden hacerlo. Tienen miedo de ello. Presumen que eso esta? bien, y que Dios lo entendera?. E?l si? entiende. E?l entiende que Uds. deben hacer lo que es correcto. Correcto. La gente bebe, trata de suavizar el pasado y olvidarse de ello. Uds. nunca lograra?n hacer eso.

35 Los predicadores de hoy predican sus doctrinas, sus diferencias, y todo, presumiendo que eso esta? bien. El cuartel general asi? lo dijo. Eso es lo que fueron ensen?ados en el seminario. Ellos piensan que eso esta? bien, so?lo presumiendo que eso esta? correcto. Israel tambie?n presumio?; no llego? a ninguna parte. ¿Ven? No presuman. Este?n seguros que Uds. esta?n en lo correcto. ¿Ven? Correcto.
Ellos dicen: “Bueno, esta? bien. Sigan adelante. Eso esta? bien. Yo pertenezco a esta cierta cosa, y nosotros creemos eso. Nuestro—nuestro presbi?tero de distrito nos ensen?a esto. Nuestros—nuestro—nuestro—nuestro—nuestro (¿co?mo se llaman esos libritos que ellos escriben, Uds. saben?), nuestros credos y nuestra—y nuestra—y nuestra doctrina cree esto”.
Si es contrario a la Palabra, arrojen la cosa en el bote de la basura, y tomen la Palabra. Tengan una sola ley: amor; un solo libro; la Biblia; tengan un solo credo: Cristo; y so?lo sigan adelante. ¿Ven? Eso es correcto. Esa es la manera de hacerlo. ¿Ven?
Y la gente, ¿que? hace ella? Ella viene y se une a esas cosas. Yo espero no sonar como un hombre malo para Uds. Pero yo—yo tengo que hacer que esto quede bien pegado. Uno—uno tiene que llegar alli? al punto que remache. Si?. Eso es correcto.

36 Cuando al principio comence? mi entrenamiento de boxeo, antes que entrara en el boxeo profesional, habi?a alli? un entrenador llamado “Seis segundos Smith”. En la primera pelea profesional que e?l tuvo, e?l vencio? al hombre en seis segundos. Y cuando yo empece? el entrenamiento, ese hombre casi me mataba. E?l me sacaba de un golpe del cuadrila?tero y todo lo dema?s. Y yo estaba brincando la cuerda, y corriendo siete, ocho millas diariamente, y tomando todo el entrenamiento.
Y yo dije: “Seis, ¿por que? tienes que tratarme de esa manera?” ¿Ven? Yo dije: “Tu? sencillamente me sacas el aire. Oye, me sacaste de las cuatro cuerdas, cai? alla? entre las sillas, y casi me quebre? la espalda con ellas”.
E?l se rio?, dijo: “Eso te hara? bien”.
Yo dije: “¿Me hara? bien? ¿Co?mo me hara? bien? Casi me matas”.
Y e?l dijo: “Mira, Billy. A mi? no me interesa que? tan capacitado este?s fi?sicamente; tu cuerpo tiene que ser capaz de soportar eso, de reponerte ra?pidamente. Si tu? recibes un golpe duro”, dijo, “si tu cuerpo no esta? acostumbrado a reponerse, tu? te quedara?s alli? y te dara?n la cuenta”. E?l dijo: “Pero si tu—si tu cuerpo esta? acostumbrado a recibirlo y luego recuperarse…” Cada vez que lo golpean, eso detiene la sangre, regresa al corazo?n.
Dijo: “Si tu? haces eso”, dijo, “entonces tu cuerpo se acostumbra a recuperarse ra?pidamente. Cuando te tumban al suelo, [El hermano Branham truena sus dedos.—Ed.] te pones de pie otra vez. ¿Ves?” Y dijo: “No te afecta cuando te tumban al suelo; te pones de pie otra vez, ra?pidamente”. Dijo: “Ahorita me odias, pero me apreciara?s cuando salgas alla? al cuadrila?tero”. Eso era correcto.

37 Hermano, algunas veces yo tengo que golpear ba?rbaramente. Pero me di cuenta de algo. No los mimes; ¡dales duro! Uds. me apreciara?n cuando lleguen al Calvario. ¿Ven? Cuando lleguen al final del camino, dira?n: ¡Alabado sea Dios! Estoy contento que tome? ese Camino a?spero. Aqui? estoy parado, lavado en la Sangre del Cordero“. ¿Ven? No sean lisonjeros con esos credos y cosas alla?. Vengan, entren en el Camino. Dios tiene un Camino, un plan. Esta? escrito aqui? en la Biblia. Quede?monos con eso.
Pero la gente viene y se une ¿a que?? Ellos presumen que esta?n haciendo lo que es correcto. Entonces dicen: “¿En do?nde esta? Dios? ¿En do?nde esta? el Dios del Antiguo Testamento? ¿En do?nde esta? el Dios que levanto? a los profetas? ¿En do?nde esta? el Dios que prometio? todas estas cosas?” Pues, seguramente que E?l no va a obrar alli?. E?l no puede. No hay nada en que E?l pueda obrar.
Mi anciana madre suren?a soli?a decirme: “¿Co?mo se le puede sacar sangre a un nabo? No tiene nada de sangre”. Eso es correcto. ¿Co?mo van Uds. a tener sen?ales espirituales y prodigios en una morgue congelada eclesia?sticamente?
Uds. tienen que recibir el Espi?ritu en el Cuerpo de Cristo; e?sa es Su Palabra. “Mis Palabras son Espi?ritu”, dijo Jesu?s. Ellas lo son.

38 Miren, la gente se une. Ellos piensan que eso esta? bien (correcto), presumiendo que eso esta? bien. Los predicadores siguen predicando esa clase de dogma. Y sabiendo que la Biblia dice otra cosa, ellos lo predicara?n de todas maneras, presumiendo que esta?n bien. ¿Que? es? “Tomando la tradicio?n de los hombres e invalidando los mandamientos de Dios”.
Ellos tienen—ellos tienen una parte del—del Evangelio. Ellos predican una parte de Ello (seguro), toman una parte. Satana?s casi tomo? noventa y nueve porciento del Evangelio que Dios le dijo a Eva, y admitio? que era la verdad. Pero cuando llego? a esta sola cosa pequen?ita, e?l dijo: “Mira, yo no digo que no es la verdad. Pero seguramente, tu? sabes que eso fue en los di?as pasados. Tu?—tu? sera?s como esto”. ¿Ven?

39 No an?adan nada ni le quiten nada. So?lo mante?nganla de la manera que es. No presuman nada. So?lo tengan fe en la Palabra. Si esa iglesia pentecostal se hubiera quedado con eso, el rapto ya hubiera acontecido.
Oh, Ud. dice: “Espere un momento, hermano. Mire, mire, Ud. dijo algo errado”.
No, no. No, no. Yo se? lo que dije. En los di?as de Noe?… La Biblia dice: “Como fue en los di?as de Noe?, asi? sera? en la venida del Hijo del Hombre”.
En los di?as de Noe?, Dios fue paciente, dejo? pasar mucho tiempo (¿ven?), no queriendo—no queriendo que ninguno pereciera. ¿Ven? E?l siguio?, siguio?, y siguio?, paciente. Es la misma cosa hoy, tanto como fue en ese di?a, esperando que Su iglesia llegara a un reconocimiento de Su Palabra en el fin. Pero ellos siguen adelante.
Cada vez que Dios envi?a a alguien y habla duro, tan pronto como e?l es quitado de la escena, un grupo de Rickys y Elvises se reu?nen, Uds. saben, con sus grandes D.D.s. Ellos an?aden esto a ello, y an?aden eso a ello, y cuando menos piensan todo se ha terminado.

40 Nuestros pentecostales son de la misma manera: una gran parte de ellos niegan la sanidad Divina y todo lo dema?s. ¿Ven? Lo peor que alguna vez fui tratado debido— debido a sanidad Divina, fue por ministros pentecostales. Pues, yo—yo alquile? una armeri?a en una cierta ciudad, y no teni?a las sillas suficientes para sentar a la gente. Y esa pobre gente veni?a de todas partes de esas montan?as de Arkansas, veni?a a la reunio?n.
Y fui a una de las organizaciones ma?s grandes del—del movimiento pentecostal. Y era… Pues, el termo?metro espiritual estaba a noventa bajo cero. Pues, Uds. deberi?an haberlo visto. Y el hombre teni?a como unas trescientas bancas. Ellos habi?an construido una iglesia grande muy hermosa. Seguro. La gente piensa que la prosperidad es una sen?al de bendicio?n espiritual. Eso es exactamente lo contrario.
Y le pregunte?, dije: “¿Me presta estas sillas? Yo le pagare? tanto por ellas”.
E?l dijo: “Yo no permitiri?a que se sentara en mis sillas alguien que creyera en sanidad Divina”. Esos son pentecostales.

41 En Kingston, Jamaica, en el hipo?dromo, el an?o pasado, donde el Sen?or estaba bendiciendo, ellos teni?an alli? un ministro pentecostal. Y yo estaba con los Hombres Cristianos de Negocio. Y dije: “Teni?amos de Cuba, de Haiti?, y de las islas de alrededor, hombres de negocio sentados alli? anoche. Y, ¿que? hablaron Uds….?” Yo dije: “Me avergu?enzo de Uds. ¿De que? hablaron Uds.? De una flota de Cadillacs”.
“Yo era un hombre sin e?xito en el negocio alla? en la esquina. ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya! El Sen?or me dijo esto, y el Sen?or bendijo aquello”.
Yo dije: “Esos hombres se quedaron alli? y se miraron unos a otros”. Dije: “Yo he estado con Uds. el tiempo suficiente, al grado que Uds. saben que conoci? los corazones de ellos. El Sen?or me permitio? conocerlos. Yo vi lo que ellos estaban pensando. ¿Que? les estaban diciendo Uds.? Ellos pertenecen a estas grande morgues formales, y son pro?speros; son billonarios”.
Yo dije: “¡Cua?n diferentes son Uds.! Siempre esta?n jacta?ndose de lo que tienen, y cuanto acumularon en todo este tiempo”. Dije: “¡Cua?n distinto es al Pentecoste?s original! Ellos vendieron todo lo que teni?an y se lo dieron a los pobres”. Yo dije: “Uds. lo hicieron a la inversa. Esa gente sabe todo acerca de lo que significa ser rica. Ellos quieren encontrar algo que satisfaga y que tenga Vida”.

42 Esa noche en el terreno, en el lugar donde yo les estaba hablando a los hombres, despue?s que los teni?a alli? y les estaba diciendo al respecto, un hombrecito vino a mi y me dijo: “¡Cua?n errado estaba Ud.!”.
Yo dije: “¿Errado?”
E?l dijo: “Si? sen?or, cuando Ud. hizo esa declaracio?n acerca de los de alla? en Pentecoste?s, co?mo la gente vendio? todo lo que teni?a”. Dijo: “Eso fue lo peor que ellos pudieron hacer”.
Yo pense?: “¡Cua?n mundano puede Ud. llegar a ser!” ¿Ven?
Y e?l dijo: “Eso fue lo peor….”
Yo dije: “Entonces ¿quiere Ud. decirme que el Espi?ritu Santo cometio? un error? ¿A que? clase de Dios esta Ud. sirviendo, si E?l comete errores? E?l es infinito, omnipotente, omnisciente”. ¡Ame?n! Seguro. ¿Co?mo puede E?l cometer un error?
E?l dijo: “Yo le probare? a Ud. que ellos estaban errados. Eso no fue el Espi?ritu Santo”.
Yo dije: “¿Un hecho del Espi?ritu Santo en la Biblia no era el Espi?ritu Santo?”
E?l dijo: “Mire”.
Yo pense?: “Muy bien. Ud.—Ud. mismo se metio? en esto. Mire, Ud. mismo se va a colgar”.

43 Es igual a un conejo en un corral: si Ud. sabe do?nde esta? cada lugar, y cada hoyo esta? tapado, y e?l tiene que regresar alli? para salir, entonces simplemente que?dese alli?. E?l tendra? que regresar directamente a e?l. E?l metera? la cabeza en cada hoyo, pero nunca saldra?. Simplemente acorra?lelo. Que?dese alli?. De esa manera es con uno de aquellos. Simplemente sigan avanzando con la Palabra. Simplemente lleven la Palabra enfrente de Uds., sigan avanzando. Uds. tienen cada hoyo tapado alli? de todas maneras. ¿Ven? So?lo sigan avanzando, avanzando hacia arriba.
Yo dije: “Entonces, ¿cometio? un error el Espi?ritu Santo?”
E?l dijo: “Bueno, esa gente cometio? un error”.
Yo dije: “Ellos estaban inspirados por el Espi?ritu Santo”.
E?l dijo: “Mire, predicador. Cuando vino la persecucio?n, y surgio? la discusio?n entre ellos”, dijo, “e?se no era el Espi?ritu Santo”.
Yo dije: “No sen?or. Pero el Espi?ritu Santo estuvo en el primer movimiento”.
E?l dijo: “Cuando vino la persecucio?n, esa gente no teni?a ni siquiera un hogar adonde ir”.
Yo dijo: “Eso es precisamente lo que Dios queri?a que ellos hicieran. Asi? que ellos fueron predicando la Palabra por todas partes. Si ellos hubieran tenido un hogar, hubieran regresado a e?l. Pero Dios estaba esparciendo el Mensaje. (¡Ame?n!). Ellos tienen un hogar en el Cielo”.

44 Pero esa es la diferencia. ¿Que? hacen ellos? Presumen que e?sa es la cosa que se debe hacer. No es la cosa que se debe hacer. Ciertamente no lo es.
Miren. Los ministros predican eso, presumiendo que estara? bien. No estara? bien. Ellos le permiten a sus congregaciones, a sus mujeres usar pantaloncitos cortos, fumar cigarrillos, a sus hombres tener fiestecitas amigables de barajas, jugar al billar, bunco en la iglesia, ventas de comida para pagarle al pastor, todo lo dema?s que es mundano. La gente se une, pensando que eso esta? bien.
Pues, yo vivo al lado de la parroquia presbiteriana. Y a media noche la otra noche habi?a tanto boogie-woogie en su apogeo alla? en el so?tano, al grado que era—era una vergu?enza. O, ¿que? es este nuevo “winder” segu?n ellos lo llaman, o el—el… esas mujeres quebra?ndose las piernas y cosas asi?, al hacerlo, Uds. saben, que? es eso? “La torcida”. Ellas Necesitan una “torcida”. Ellas necesitan una—ellas necesitan una “tabla del Evangelio” para enderezarlas. Eso es lo que necesitan: un buen y antiguo avivamiento del Evangelio, enviado del Espi?ritu Santo. Ellas necesitan una “torcida”, eso si?, pero alrededor del cuello con cuerdas del Evangelio.

45 Pero ellos dicen: “¡Oh, E?l es un Dios bueno!” E?l si? es un Dios bueno. Pero no presuman Uds. en eso. E?l tambie?n es un Dios de justicia. E?l es un Dios bueno. Como dijo un jovencito no hace mucho. Dijo: “Ud. sabe, Dios es tan bueno que a E?l no le interesa lo que yo hago”. ¡Tonteri?as! A E?l si? le interesa lo que Uds. hacen.
Si?, Uds. dicen: “Dios es un Dios bueno”. Dios si? es un Dios bueno. Pero nosotros oi?mos mucho de eso hoy. Dios es un Dios de ira. E?l es un Dios de juicio. E?l fue lo suficiente bueno como para ir alla? y sacar a Israel de la boca de la muerte; y luego se volvio? en el desierto y los dejo? que se pudrieran porque no lo siguieron.
Dios fue un Dios bueno como para sacarlos a Uds. pentecostales de esas organizaciones. Pero Uds. se regresaron y actuaron como su mama?. Asi? que, Uds. se esta?n pudriendo en ello. (Hay una grabadora grabando aqui?, van por todo el mundo, como Uds. lo saben. Yo no estoy predicando tanto de aqui? ahora). Pero Uds. se pudren en ello. Luego vengo y les digo la verdad, y Uds. no lo creen. Aqui? esta? escrito, aqui? mismo, en la Palabra. Si? sen?or.

46 Oh, si?, ellos presumen que E?l es un Dios bueno. Si? sen?or. ¿Ven?, ello—ellos no… ellos no presumen que E?l tambie?n es un Dios de juicio. Alli? es donde Israel cometio? su error. Ellos pensaron que E?l era tan bueno. E?l habi?a hecho tantas cosas para ellos. Seguro, E?l los saco? de Egipto. Seguro que E?l hizo eso. E?l ejecuto? milagros. E?l trazo? una li?nea, puso la Columna de Fuego entre ellos y el enemigo. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Seguro, Dios es un Dios bueno. Seguro. Los dejo? cruzar el Mar Muerto, y el Mar Rojo, y los cruzo? al otro lado para entrar al—al desierto, y—y lo dema?s. E?l es un Dios bueno. Cuando los egipcios empezaron a perseguirlos, pues, E?l los protegio? en la hora de la muerte: mato? a los egipcios. Seguro. E?l es un Dios bueno.
Pero Su paciencia se agoto?. Entonces cuando E?l hablo? esa Palabra final, eso lo concluyo?. Moise?s dijo: “¿Por que? quebranta?is las leyes de Dios? Dios ya ha dicho que E?l ha terminado con Uds.”. No presuma demasiado, hermano. Eso es correcto. Ud. pudiera cruzar esa li?nea. No hay regreso.
Uds. saben, existe una li?nea. Uds. recuerdan a los creyentes fronterizos alla? de aque?l entonces en—en Israel: simplemente fueron fronterizos. Hebreos 6 dice: “Es imposible que los que una vez fueron iluminados, y fueron hechos parti?cipes del Espi?ritu Santo, y gustaron de los dones celestiales, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para si? mismos al Hijo de Dios y exponie?ndolo a vituperio. Y tuvieron por inmunda la sangre del pacto en la cua?l fueron santificados, e hicieron afrenta a las obras de gracia”. Eso es correcto. Dios es un Dios celoso. E?l es un Dios de justicia.

47 Uds. son padres y madres, y les dicen a sus hijos: “Si vas alla?, te voy a dar una paliza”. Si Ud. ama a ese nin?o, y e?l quebranta sus leyes, Ud. cumplira? su palabra. Eso es correcto. Pero si Ud. le permiten seguir: “Bueno, eso esta? bien”. Lo hara? otra vez. ¿Ven? Eso es lo que produce a todas estas pequen?as Melindas, y Rickys de aqui?, y los dema?s que andan por aqui?. Eso es lo que produce la delincuencia juvenil.
Algunos de ellos hablan acerca de la ignorancia de la gente de las montan?as de Tennessee y Kentucky. De?jenme decirles, algunas de esas mama?s de antan?o de alla? les ensen?ari?an a algunas de estas Jezabeles modernas co?mo criar a un nin?o. Correcto. Dejen que uno de sus hijos vengan con sus… mujer, en la noche, la muchacha con la ropa toda descompuesta, en ella, por haber estado con Ricky toda la noche en alguna parte, en amori?os en un automo?vil, y no diri?a: “¿La pasaste bien, querida?” Ella tomari?a una vara de nogal de uno de esos a?rboles, y ella no saldri?a de la casa por un an?o. Seguro que si?. Y luego dicen que eso es ignorancia. Ellas saben ma?s al respecto que… Oh, vale ma?s que me calle ahi?. Muy bien. Sigamos.

48 Miren, Israel estaba presumiendo. Si?. ¿Ven lo que estamos incubando hoy al presumir? Un nido lleno de huevos de buitres. Eso es exactamente correcto. Ellos no son a?guilas. Ellos no saben nada acerca de los lugares elevados, co?mo subir alla?. Sus plumas esta?n tan sueltas, que ellos quedari?an desnudos al empezar a volar en el aire. Eso es correcto. La altura les arrancari?a las plumas. Y el a?guila es la u?nica que tiene plumas que lo puede soportar cuando llega alla? arriba. Sus plumas crecieron desde adentro, esta?n bien sujetas, bien clavadas. ¡Ame?n! Ella puede subir tan alto, a tal grado que el buitre, o el cuervo, o el gavila?n pollero, moriri?an tratando de seguirla.
Dios dijo que E?l era un A?guila. “Yo soy Jehova?—A?guila, y todos Mis hijos son aguiluchos”. Ellos saben co?mo volar alla? en lo alto, donde e?l esta?… alla? arriba donde Uds. simplemente vuelan. ¡Ame?n! Oh, a mi? me gusta observarlos. Si? sen?or. Si?, presumiendo.

49 E?l dijo: “Oh, bueno, Dios nos perdono? tantas veces; E?l nos perdonara? otra vez”. Asi? que ellos subieron.
Pero Moise?s dijo: “E?l ha terminado con Uds. Cuando Uds. hicieron esto, Uds. cruzaron la li?nea”.
Miremos al pasado y veamos si nosotros hemos cruzado la li?nea o no. ¿Do?nde les trazo? E?l la li?nea a los luteranos? ¿Do?nde les trazo? E?l la li?nea a los metodistas? ¿Do?nde les trazo la li?nea a los bautistas, o a los Campbelitas, o los nazarenos, o a los peregrinos de santidad, al grupo de Buddy Robinson y a todos e?sos? ¿Do?nde trazo? E?l la li?nea? En el mismo lugar en el que le ha trazado la li?nea a los pentecostales. Se pudren alli?. Dios tenga misericordia. Eso casi me mata, el decir eso. Pero yo estoy comprometido con esta Palabra, para decir la verdad. Pero es la verdad. Uds. se pudrira?n alli? mismo. Ella jama?s volvera? a levantarse. Esa es la Palabra del Sen?or.

50 ¡Oh!, Uds. esta?n presumiendo. Uds. saben, Sanso?n tambie?n presumio? en una ocasio?n. Sanso?n presumio? que estaba bien. Dios era un Dios bueno. E?l podi?a salir con mujeres, e?l podi?a hacer todo lo que e?l quisiera, y que estari?a bien. E?l podi?a revelar los secretos de Dios para e?l, y que eso estari?a bien. ¿Ven lo que fue? Una mujer, una iglesia. La mujer representa a la iglesia en la Biblia. Dalila era esa Jezabel del di?a. Eso es correcto. Asi? que, cuando menos piensa, e?l se enredo? con ella, y ella se lo enredo? en el dedo, e hizo exactamente…Y e?l entonces se dio cuenta que toda su fuerza se habi?a apartado de e?l.
Eso es exactamente lo que le ha pasado a la iglesia hoy: se enredo? con esos credos, y cosas hechas por el hombre, y organizaciones, denominaciones, y aparta?ndose de la Palabra de Dios en formalismo. Y la iglesia se parece al resto del mundo, y actu?a como el resto del mundo. Y cuando menos piensan, Uds. encuentran que el Espi?ritu Santo se ha ido. La fuerza del Evangelio se ha apartado de Uds. ¿Que? es lo que pasa?
Espero no ofenderlos, pero si? espero chamuscarlos, para que Uds…. yo preferiri?a ser chamuscado que quemado, en cualquier momento. Asi? que—asi? que, ¡escuchen! Que?dense con la Palabra.

51 Sanso?n, e?l presumio? que todo estaba bien. Dios todavi?a estaba alli?. Eso es lo que penso? la iglesia, cuando ellos fueron alla?. “Bueno, Dios todavi?a esta? alli?. E?l es un Dios bueno. A E?l no le importa”. Uds. veteranos aqui?, cuando su mama? y su papa?, hace cincuenta o sesenta an?os, cuando ellos salieron de esas organizaciones, y cosas asi?, para ser libres con Dios, para alabar a Dios, y siguieron la direccio?n del Espi?ritu Santo, salieron de Egipto, pues, si Uds. les hubieran hablado a ellos, si regresari?an y hari?an la misma cosa que los egipcios hicieron, el mundo, ellos se hubieran rei?do en la cara de Uds. Pero ellos lo hicieron. Ellos si? lo hicieron: “¡Oh!, nosotros presumimos que eso estara? bien” No presuman. Que?dense con la Palabra.
Uds. tuvieron que comprometerse. ¿Que? tuvieron que comprometer? Su gran doctrina evange?lica, aun para asi? entrar en el—el Concilio Mundial de iglesias. ¿Que? esta?n Uds. haciendo? Esta?n actuando igual que ellos. ¿Que? esta?n haciendo las iglesias? Esta?n actuando igual que ellos. ¿Que? esta?n haciendo sus escuelas? Esta?n haciendo la misma cosa. Aun nuestras escuelas de la santidad se esta?n poniendo tan mal y cosas asi?, la perversio?n y todo lo dema?s entrando entre ellas.
Lo que necesitamos es el poder de Dios alli? adentro para exponer ese pecado. Y aqui? mismo se esta? derramando y diciendo: “¡Aqui? esta?!”. Para eso es que son enviados los dones a la iglesia…

52 Pero ellos ensen?an tanta teologi?a, y ciencia, y cosas asi?, al grado que han contristado al Espi?ritu Santo. Esa es la razo?n que esta? aconteciendo lo de nuestras “jovencitas embarazadas”, y lo dema?s. Esa es la razo?n que hay tanto pecado entre nosotros. Esa es la razo?n que uno no le puede decir nada a la gente. Ellos esta?n tan sofocados con las cosas del mundo, y los cuidados del mundo, y las cosas de… “Con tal que estemos en buena posicio?n con la iglesia, con tal que estemos en buena posicio?n con los presbi?teros, con tal que estemos en buena posicio?n aqui?”.
¿Que? importa eso? Este?n en buena posicio?n con Dios. Dejen que el resto de ellos se vaya. Si ellos quieren seguir, de?jenlos que sigan. Si ellos no quieren, de?jenlos que se queden donde esta?n. Uds. van con rumbo a la Tierra prometida. Como Dios le dijo a Josue? (un tipo exacto de e?sos nuevos saliendo), E?l dijo: “Tu? has estado vagando en este monte por cuarenta an?os”.
¿Que? hicieron ellos alli? esos cuarenta an?os? ¿Los maldijo Dios? No, E?l los bendijo. Oh, ellos se casaron, y cultivaron buenas cosechas, y criaron bebe?s, y…Oh, ellos tuvieron un tiempo maravilloso. Dios estaba con ellos. Pero todavi?a esa no era la promesa.

53 Escuchen, voy a decir algo ahora. Pudiera chamuscarlos, pero escuchen. Eso es exactamente lo que ha hecho la pentecostal. Ella se organizo? como el mundo, pero nunca llego? a la promesa completa. Ella si? salio? de Egipto. Ella si?… Dios cuido? de ella, le mostro? prodigios, y sen?ales, y milagros, pero nunca hasta la plenitud. Uds. saben que es la verdad. Y murieron los antiguos contenciosos. Eso es exactamente correcto.
Miren, ahi? es donde hemos llegado otra vez. Hemos estado vagando, ¿por cua?nto tiempo? Como por unos cuarenta an?os.
“Bendito sea Dios, yo soy de la unidad. ¡Aleluya!”. “Bendito sea Dios, yo soy de las asambleas”. “Gloria a Dios, yo soy de la iglesia de Dios”. “Nosotros somos los de esta clase”. “Nosotros somos lo de esa clase”.
¡Uds. no son nada! Mientras Uds. piensen eso, Uds. no son nada. La Biblia dice que cuando un hombre piensa que es algo, e?l no es nada. E?l es… E?l no es nada que deberi?a ser. Eso es exactamente correcto. No piensen nada de si? mismos. Humi?llense para que Dios pueda… Vaci?ense. Uds. esta?n tratando de llenarse Uds. mismos. Vaci?ense. Ese es el trabajo ma?s grande para la iglesia y para el individuo, es vaciarse a si? mismo. Eso es duro. Pero es bueno.

54 Recuerdo cuando mi mama?… Cuando e?ramos nin?itos nosotros fuimos criados muy pobres, y asi? que no teni?amos mucho para comer. Y mi mama? acostumbraba… Mi papa? consegui?a pellejos de carne de la panaderi?a de alla?, donde ellos cocinaban esos jamones y cosas asi?. Y—y ellos… La Sra. Goodman, una alemana anciana, ella… Ellos soli?an cocinar esos jamones.
Ellos le cortaban el pellejo a los jamones, y papa? iba y los consegui?a. Y mama? los poni?a en la cacerola. Oh, ellos olvidaron la cacerola hace mucho tiempo en mi regio?n. Por supuesto, Uds. suren?os no la olvidaron. Y ellos poni?an los pellejos de carne alli?, y los poni?an de nuevo en el horno y los cocinaban, Uds. saben, de esa manera; y le sacaban la manteca para ponerla en el pan de mai?z. Y nosotros haci?amos panes de mai?z para el desayuno. Teni?amos melaza de sorgo y panes de mai?z. Y de eso era que vivi?amos.
Para el almuerzo, comi?amos verduras, si estaban en sazo?n, frijoles morados, o algo de esa i?ndole. Y comi?amos muy pobremente y lo dema?s.

55 Mama?… Todos los sa?bados por la noche… cuando esta?bamos en la escuela… ella nos ban?aba o todos, todos en la misma tina, la misma agua, so?lo le an?adi?a un poquito ma?s, Uds. saben. Empezaba desde el… hasta el… ban?aba primero al pequen?ito, y el u?ltimo recibi?a lo sucio de todos ellos, pero todos nos ban?a?bamos. Nos ban?a?bamos.
La limpieza no es tanto que Uds. laven lo de afuera; pero, ¿que? de lo de adentro? ¡Paredes blanqueadas! Pulen lo de afuera del sepulcro, mas por dentro esta? lleno de huesos de muerto. Uds. parecen la mera cosa hoy, con todos los programas de televisio?n y cosas asi?, y que con ese detergente suave Uds. se quitan lo sucio de sus manos. Y todo eso es una mentira.

56 Yo llegue? a casa el otro di?a. Habi?a visto algo en—en la televisio?n, o programa de televisio?n, o algo asi?, estando alli? parado en la estacio?n gasolinera. Un hombre dijo: “Oh, Uds. ya ni siquiera tienen que lavar los platos. Simplemente me?tanlos alli?. Les quita todo inmediatamente. Simplemente prepa?relo”
Yo dije: “Voy a lavarte los platos, Meda”. Yo queri?a… Fui y me compre? una botella de esa cosa, y dije: “Voy a lavar los platos”. Y lo vacie? alli?, y la espuma se levanto? asi?. Y meti? los platos, y los deje? por media hora, y los saque?. El huevo todavi?a estaba pegado a ellos. ¡Tonteri?as! Asi? es como ellos consiguen toda esa… Cuando Uds. oigan todos esos grandes anuncios, cuando algo es muy anunciado, no vale la pena. Si el producto es bueno se vende por si? mismo.
De esa manera es con la religio?n antigua. Uds. no tienen que presentar grandes cosas, y grandes organizaciones. Se vendera? por si? misma, si tiene el poder de Dios en ella. Uds. tienen mucho pecado para que se les quite, llamado: “U?nete a esto”, “Nosotros somos la santa esto, y la santa aquello” ¡Santa nada! Eso es correcto. Dios es el u?nico que puede quitar el pecado: La Sangre de Jesucristo. Y E?l lo hace cuando Uds. entran en Su vasija para lavar. Eso es correcto. E?l es el U?nico que puede hacerlo.

57 Pero Sanso?n presumio? que todo estaba bien. Dios habi?a hecho tantas cosas por e?l. Eso es lo que nosotros pensamos: Dios hizo tantas cosas. Israel penso? la misma cosa. “Bueno, Dios lo ha hecho antes. ¿Que? si hacemos—hacemos esto? No nos importa. Dios esta? con nosotros”. Ellos presumieron que estaban bien. Pero se dieron cuenta. La batalla no resulto? a su favor.
Miren, al subir nosotros a conquistar la tierra, nos damos cuenta que estamos en la misma posicio?n. Eso es correcto.
Uds. saben, Aca?n penso? lo mismo. E?l teni?a los mandamientos de Dios de no tomar nada de esa ciudad maldecida. (So?lo tengo como unos doce minutos ma?s. Tengo que regresar a ese motel. Quiero clavar esto un poco ma?s. ¿Ven?) Miren esto. Eso es exactamente lo que nosotros hicimos. ¿Ven? Un manto babilo?nico fino que Aca?n tomo?, y un lingote. E?l penso?… Esa ciudad estaba maldecida, y todo en ella estaba maldecido. Y esta? comprobado que las denominaciones esta?n maldecidas. Eso suena horrible. Pero es la verdad.

58 Como dije hace rato acerca de mi mama?, todos los sa?bados en la noche ella nos haci?a… Debido a que comi?amos esa comida inadecuada, ella nos haci?a tomar una dosis grande de aceite de ricino. Toda… Yo no puedo soportar el olor de esa cosa. Uds. lo pueden tener en este edificio, y me provocara? na?useas. Sencillamente no lo puedo soportar, pues tome? mucho de ello. Y con mi mano me apretaba la nariz. Yo iba y le deci?a: “Mama?, sencillamente no puedo soportar esa cosa. Me provoca na?useas”.
Ella deci?a: “Si no te provoca na?useas, y hace que te sientas bien enfermo, no te hace ningu?n bien”.
De esa manera es con la predicacio?n de la Palabra. Si no les provoca na?useas, y los conmueve, los hace leer, los saca de esos credos viejos, y hace que se metan en la Palabra, que escudrin?en y vean si ellos esta?n correctos (Correcto), no les hace entonces nada de bien. Eso estimulara? su gastronomi?a espiritual. Si? sen?or. Los hace empezar bien.
Eso es rudo, una manera dura de expresar algo. Pero es la u?nica manera que tengo. Yo mismo soy rudo, y no tengo ninguna educacio?n. Simplemente tengo que… Todo… como Juan: La u?nica cosa que e?l conoci?a era serpientes, y hachas y cosas del desierto. Y la u?nica cosa que yo conozco es lo que conozco, y eso es todo lo que se?. Asi? que yo—yo tengo que decirlo de la manera que lo veo, y de la manera—manera que me viene. Se pudiera expresar mucho ma?s claro y ma?s refinado que eso. Pero Uds. saben de lo que estoy hablando. Esa es una cosa segura. ¿Ven? Uds. saben lo que quiero decir. Asi? que eso lo concluye. Uds. tienen que regresar a la Palabra; apa?rtense de todas esta cosas viejas de todas maneras. Muy bien.

59 Miren, Aca?n penso? que eso estari?a bien. “Tomare? este lingotito fino, y sera? un buen arreglo. Y tendre? esta cosita fina aqui?, y sere? el presbi?tero, y lo dema?s. Y yo—yo… Estara? bien”. Pero estaba maldecido. Todo en ese lugar cai?do estaba maldecido.
Y asi? es hoy di?a. Nosotros no queremos Acanes; no queremos ningu?n… Ellos nunca pudieron avanzar y ganar una batalla, hasta que esa cosa fuera destruida. Eso es correcto. Si? sen?or.

60 Los egipcios presumieron que estari?a bien. Israel cruzo? el Mar Muerto. ¿Por que? no pudieron ellos? Eran incircuncisos, no teni?an las bendiciones del pacto. Ellos presumieron que estaban bien. Pero se dieron cuenta que se ahogaron. Uds. no pueden atravesar este… puede… Uds. no pueden entrar en el compan?erismo con Dios trayendo doctrinas hechas por el mundo. Uds. se ahogara?n, perecera?n con ellos. Uds. tienen que venir a la manera de Dios o no hay manera. Uds. tienen que alinearse con la Palabra, o esta?n fuera. Alli? mueren.
Asi? que… Pero Egipto penso?: “Bueno, ellos lo cruzaron. Yo soy tan… Nosotros somos mejores hombres que ellos. Somos ma?s saludables, ma?s fuertes, ma?s inteligentes. Bueno, esos hombres ni siquiera pueden escribir su nombre. Y nosotros somos maestros”. Pero los maestros no llegaron muy lejos. Dios no toma en cuenta la maestri?a de la manera que la gente la toma en cuenta. Eso es correcto.

61 En el tiempo de Noe?, ellos pensaron: “Miren, si en verdad vienen una… Pues, miren, si en verdad viene una lluvia abundante, nunca ha habido una, pero si viene, pues, nosotros tenemos barcos y barcas”.
Uds. dicen: “Ellos no los teni?an”. Ellos si? los teni?an.
Jesu?s dijo: “Como fue en los di?as de Noe?…” La misma clase… Ellos desentierran ciudades y cosas asi? hoy di?a, que se han hundido, y hace an?os encontraron alli? en Me?xico, todo el sistema de agua moderno, y todo en ellas. Seguro. No hay nada nuevo debajo del sol.
“Nosotros navegaremos en nuestros propios barcos”
Ellos presumieron que estari?an bien. Pero Dios teni?a un solo barco que iba a flotar, y el resto de ellos se iban a hundir. Pero ellos presumieron que su barco durari?a, flotari?a de igual manera que e?sta lo hari?a, sin importar si habi?a sido construida Escrituralmente o no.
[El Hermano Branham hace un ruido—Ed.] Yo pudiera decir algo aqui?. ¡Escuchen! De esa manera es hoy di?a. Uds. piensan que la cosa flotara?; que estara? bien, ya sea Escritural o no. Tiene que ser completamente Escritural.

62 Dios le dijo a Noe? que hiciera esa arca de madera de gofer, y esa madera es ma?s liviana que el ba?lsamo. No hay nada en ella; so?lo es una gran esponja hueca. Pues, yo podri?a cagar una viga de aqui? hasta alla?, hasta el fin del lugar… de la pared de alla? atra?s, y que fuera de seis pies de ancha. Yo pudiera pone?rmela sobre los hombros y caminar con ella. Pues, no es nada sino so?lo una esponja. No hay nada dentro de ella: madera de gofer.
¿Que? hizo E?l despue?s de eso? Eso los represento? a Uds. Uds. tienen que sacar todo de Uds., todos sus credos y doctrinas. Luego, ¿que? hizo E?l? E?l dijo: “La calafateara?s con brea por dentro y por fuera”. ¿Co?mo obteni?an la brea? Ellos cortaban un a?rbol y lo golpeaban, le sacaban la vida a golpes, le sacaban la brea. Y luego tomaban la brea caliente y la derramaban alli? adentro, y todos esos lugares vacios se empapaban. Luego es mucho ma?s duro que cualquier acero que hay. Uds. no podri?an doblarlo. Esa es la razo?n que resistio? el juicio.
Hubo uno que tuvo que ser golpeado; el Justo, Cristo. Nosotros mismos nos vaciamos, y permitimos que el Espi?ritu Santo entre, que la Palabra de Dios entre. Eso los establece. Los Juicios… “Cuando viere la sangre, pasare? de vosotros” Asi? tiene que ser. Oh, si?. Pero ellos pensaron que daba igual. ¿Ven Uds.?, que eso estaba bien. Ellos presumieron que estari?a bien.

63 De esa manera es hoy. Ellos dicen: “Nuestra denominacio?n… Yo presumo que esta? bien”.
“¡Oh, no me digas! Yo soy… Los di?as de los milagros, no hay tal cosa como esta. Miren, estara? bien. ¿Acaso no somos una iglesia?”
Sigan adelante. Entren en el Juicio. Eso esta? bien. Hay tantas denominaciones distintas, a tal grado que causa una confusio?n. La gente so?lo esta? presumiendo que eso esta? bien; sigan adelante. Nosotros no sabemos do?nde… ¿Cua?l esta? correcta entonces, cua?l esta? correcta? Denles la prueba de la Palabra. Eso es el que les dice si esta? correcto o no. ¿Ven Uds.?
Deuteronomio 22: 18, Uds. saben, dice: “Si hay uno entre vosotros que es espiritual o profeta, Yo, el Sen?or le hablare? a e?l. Entonces si e?l esta? de acuerdo con la Escritura, se cumplira? exactamente lo que e?l dice. Estara? bien”. ¿Ven?
Marcos 16 dice: “Estas sen?ales seguira?n a los que creen”. Juan 14: 12 dice: “El que en Mi? cree, las obras que Yo hago, e?l las hara? tambie?n”. Ahi? lo tenemos. Miren, estamos avanzando.

64 Cuando vino Juan para introducir lo que era la manera correcta… Los fariseos teni?an la manera de ellos; los publicanos teni?an la manera de ellos; los diferentes grupos teni?an la manera de ellos: las denominaciones, la de ellos, las organizaciones, la de ellos. Juan no fue a ninguna de las escuelas de ellos. E?l se fue al desierto y espero?. E?l estudio? la Palabra. Cuando menos penso?, Dios le dijo alla? en el desierto que este Mesi?as tendri?a una sen?al siguie?ndolo, como siempre lo siguio? (de lo que hablamos anoche).
Asi? que Juan espero?. E?l no se unio? a ninguna de ellas. E?l sencillamente espero? hasta que estaba seguro. E?l no presumio? nada. E?l dijo: “Mira, espera un momento. Alli? esta?n los fariseos. Ellos son gente buena, son gente de santidad. Pues, seguro, ellos esta?n bien”. Yo… E?l no dijo: “Yo presumo que esta?n bien”. Ellos no estaban bien. Dios…
Juan espero? la sen?al. Juan espero? hasta que estaba seguro. ¿Ven? Seguro que si?. E?l no presumio?. E?l espero? hasta que vio la verdadera sen?al del Mesi?as.
Nata?n, e?l estaba muy irritado. E?l dijo: “Mira, yo no lo creo. Tendre? que verlo”. Cuando llego? alli? y vio que E?l si? era el Mesi?as, e?l entonces estaba satisfecho. E?l no presumio?. E?l simplemente espero? hasta que lo vio.

65 La reina de Saba?, ella espero? hasta que lo vio. Ella dijo: “Mira, es un largo… Ella era una pagana, Uds. saben. Dijo: ”Si voy alla?, todas estas cosas, ¿que? voy a hacer?“, y lo dema?s. ”Tengo entendido que—que hay un… Que el Dios de ellos esta? viviendo en un hombre llamado Salomo?n, el rey de ellos. Ellos lo aman tanto que lo han hecho rey. Y yo… Si… E?l es Dios. Si… yo—yo leo estas Palabras. Si—si esa sen?al esta? dentro de ese hombre, entonces e?se hombre esta? hablando acerca de Dios. Ire? a ver“.
Asi? que ella ensillo? sus camellos, y cruzo? el desierto, y llego? alla?, y armo? su tienda alli?, y espero?, Uds. saben. Y espero?. Y el primer di?a, quiza?s, ella se sento? muy atra?s, en la parte de atra?s de la iglesia. Y vio al pastor Salomo?n salir en—en el templo, y todos sus hombres a su alrededor. Y, oh, ellos teni?an una cosa tremenda alli?. Miren, ella queri?a estar segura que estaba en lo correcto.
Asi? que entonces, cuando menos penso?, noto? que ese discernimiento fue perfecto. Finalmente, su tarjeta de oracio?n fue llamada y ella subio? a la plataforma. Y la Biblia dice que no hubo nada que Salomo?n no supiera acerca de ella. Eso es correcto. Ella no presumio? ma?s.
Ella dijo: “Todo lo que he oi?do es verdad, y mucho ma?s. Es ma?s grande aun de lo que se me dijo”. Dijo: “Bienaventurados son los hombres que esta?n aqui? contigo y pueden ver estas cosas sucediendo di?a tras di?a. Permi?teme llevar un poco de tierra de aqui?, para que cuando regrese a mi tierra me pueda hincar en ella. Permite que el Dios tuyo sea mi Dios”. Ella no estaba presumiendo nada. Ella observo? y espero? hasta que vio la verdadera sen?al de Dios.

66 La mujer junto al pozo, ella sabi?a que veni?a un Mesi?as. Ella sabi?a lo que E?l hari?a. Asi? que, no importo? lo que ellos hicieron… Ella no presumio?, sino que tan pronto vio eso, ella miro? y dijo: “Espera un momento. Tu? debes ser profeta”. (E?l se vei?a como un Hombre comu?n y corriente). Dijo: “Nosotros sabemos que viene Uno; el Mesi?as hara? tales y tales cosas”.
E?l dijo: “Yo soy E?l”.
Entonces ella se fue a la ciudad, sin presumir nada. “Salgan, hombres, y traigan sus… todas sus doctrinas, y traigan todos sus libros de credos y lo dema?s, y veamos si e?ste es el Mesi?as. Veamos… Posiblemente pudiera ser”. Ella no presumio? nada. Dijo: “Venid, ved a Quien he encontrado”. ¡Ame?n! ¡Correcto! “Venid, ved. Lo encontramos”. No hay error al respecto. Ella no estaba presumiendo nada. Ella sabi?a de lo que estaba hablando. Ella sabi?a que estaba en lo correcto.

67 Los disci?pulos—los disci?pulos en Pentecoste?s, ¿que? si ellos hubieran dicho: “Miren, esperen. Veamos es una…? Veamos. Jesu?s nos dio un mandamiento. Asi? que, E?l nos dijo que subie?ramos aqui?. Nosotros sabemos que nuestro Sen?or no puede mentir. (Miren cua?n inocente, cua?n engan?oso es el pecado)”. Miren, E?l no dijo que recibiri?amos el Espi?ritu Santo cuando subie?ramos aqui?. (Yo voy a…Escuche esto, doctor). Oh, tu? sabes… Andre?s, ven aqui? un minuto“.
“Si?, si? sen?or”.
“Mateo, ¿que? piensas tu??”.
“Oh, Juan ven aqui?. Mira, tu? sabes que nuestro Sen?or no puede mentir”. “Es verdad”.
“E?l nos dijo que espera?ramos hasta que hubie?ramos recibido la promesa del Padre, y que nosotros i?bamos a recibir el Espi?ritu Santo. ¿Recuerdas que E?l levanto? Sus manos sobre nosotros y soplo? sobre nosotros, y dijo: Recibid el Espi?ritu Santo?”. “Si?”.
“Bueno, de?jenme decirles, hermanos. Yo creo que lo hemos recibido. Yo presumo que lo hemos recibido”. ¡Oh, tu? miserable hipo?crita! ¿Ven? “Yo creo que lo hemos recibido. Yo pienso que deberi?amos aceptarlo por fe”.
¡Uds. Bautistas! “Nosotros lo aceptamos por fe”. ¡Por fe, nada! ¡Es una experiencia!

68 Puedo ver a Pedro, ese hombre entrenado pararse alli?, vivio? con Jesu?s. E?l dijo: “Espera un momento. Eso no es Escritural”.
“Bueno, yo presumo que lo hemos recibido”.
“¡Tonteri?as!”
“Nosotros deberi?amos comenzar nuestro ministerio. Bueno, hemos estado aqui? nueve di?as. ¿Que? estamos esperando?”.
“E?l dijo: Hasta, ¿no es cierto? Hasta. No nueve di?as, ni diez di?as, ni cincuenta, ni cien. E?l dijo: Esperad hasta”.

69 Alli? es donde nosotros cometimos nuestro error (si? sen?or), presumiendo que eso esta? bien. Muchos de nosotros presumimos que porque hablamos en lenguas, que eso era todo lo que teni?amos que hacer. Eso es correcto. Nos quedamos alli? y hablamos en lenguas. Y alguien nos animo?, y hablamos en lenguas. Presumimos que eso estaba bien, y seguimos asi?.
Esa es la razo?n que Uds. mujeres todavi?a se cortan el cabello, usan maquillaje, pantaloncitos cortos. Esa es la razo?n que Uds. hombres todavi?a tienen sus cosas, y siguen de la manera que lo hacen. Uds. simplemente esta?n presumiendo. Eso es correcto. ¡Dejen de hacerlo! ¡Dejen de hacerlo! Regresen a la Palabra. Recuerden.
Puedo ver a Simo?n ponerse de pie y decir: “¡Esperen un momento! Isai?as dijo: Mandamiento sobre mandamiento, li?nea sobre li?nea, un poquito alli?, un poquito alla?. (¡Oh, hermano! Yo puedo verlo referirse a las Escrituras). No vamos a presumir nada. Vamos a esperar aqui? hasta que algo suceda”. Eso es correcto.
“Bueno, de?jenme decirles, hermanos. De?jenlos que vayan a hacer lo que quieran. Nosotros organizaremos nuestro propio grupito, y nos llamaremos la Tal y tal. Y de?jenlos que se queden aqui? si ellos quieren ser fana?ticos”. Ahi? lo tienen. Eso es correcto.
Que?dense con la palabra. Pablo dijo: “Salieron de nosotros porque no eran de nosotros”. Eso es correcto. Si? sen?or.
¡Oh, cua?ntas pudiera…! Tengo tantas Escrituras apuntadas aqui?, que me llevari?a todo el di?a. Y no puedo quedarme ma?s tiempo. So?lo presumiendo, presumiendo, eso es todo lo que ellos hacen, pensando que eso estara? bien, pensando que eso esta? bien.

70 Daniel, ellos presumieron alla? en… Ellos presumieron que estari?a bien, tomar los vasos santificados de Dios, y beber de ellos. Ellos presumieron que estaba bien rei?rse del pueblo que teni?a el Espi?ritu Santo, y que estaba bien hacer burla de ellos. La Biblia dice: “Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se hundiese en lo profundo del mar, que hacer tropezar a uno de estos Mis pequen?itos”.
Hermano, yo veo a estas personas caminando por las calles, estas mujeres con cuellos erguidos, desvergonzadas, con tacones como asi? de altos, mujeres inclinadas hacia adelante al caminar y resaltadas alla? atra?s, y todo asi?.
Y una mujer me dijo, dijo (una mujer pentecostal), (usando esas falditas cortas, Uds. saben, casi hasta la mitad de sus rodillas, dijo): “Pues, hermano Branham”, dijo: “esa es la u?nica clase que hacen”.
Ellos hacen ma?quinas de coser y venden telas. ¿Ven?, ese espi?ritu sucio esta? en Ud. ¿Por que? una mujer pentecostal querri?a actuar de esa manera? Yo… Ella no es pentecostal; ella so?lo tiene el nombre de pentecostal. Vale ma?s que deje eso ra?pidamente, volteare? a la pa?gina siguiente. ¡Oh, hermanos!

71 Moise?s, ¿que? si e?l hubiera presumido? No presuman; que?dense con la Palabra. No acepten nada diferente. Que?dense exactamente con lo que Dios dijo que se quedaran. Que?dense con la Palabra. ¡Ame?n!
Dios esta? obligado. Dios esta? obligado a Su Palabra. Y si la Palabra esta? en Uds., E?l esta? obligado a Uds. con Su Palabra. Pero cuando Uds. hacen como Eva, dudan una porcioncita de Ella y meten algo para substituir, Uds. llegaron a su fin, alli? mismo. Que?dense con la Palabra. No presumamos nada. So?lo tomemos lo que dice la Palabra y crea?moslo. ¿Hara?n Uds. eso?

72 Ahora miren, amigos. Eso es duro. Y tengo que estar en ese lugar alli? en unos cinco minutos, o diez, y yo—yo tengo que irme. Asi? que yo—yo… Por lo general mis predicaciones son muchos ma?s largas. Pero tengo que avanzar. Pero, Dios les bendiga. Yo—yo los amo. No es mi intencio?n ser malo. No es mi intencio?n cortar y desgarrar. Muchas veces a mi? me corta ma?s que a Uds. pero, hermano, hermana, yo tengo que encontrarme con Uds. alla? algu?n di?a. Y si me paro Alli?, y E?l me mira, y dice “¡Engan?ador! La sangre de ellos se requiere de tus manos”. (¿Ven?), porque yo se? que es la verdad. Y ¡ay de mi? si no lo digo!
Miren, Uds. pueden… Yo—yo so?lo pido que no se disgusten conmigo, sino que simplemente tomen la Palabra y se sienten y se den cuenta si eso no es verdad. Escudrin?en estas organizaciones, denominaciones. Regresen. Es un deber que tienen Uds. con Uds. mismos. Pues, si hubiera algo que los iba a dan?ar fi?sicamente. Uds. hari?an todo lo posible, conseguiri?an licenciados, abogados, y todo lo dema?s, para protegerse Uds. mismos; conseguiri?an un guardaespaldas si su vida estuviera amenazada, y todo lo dema?s. Uds. lo hari?an. ¿Ven? ¿Que? de su alma, su Vida Eterna que es afectada?
Uds. deben regresar y ver lo que les sucedio? a las organizaciones, lo que siempre les ha sucedido a ellas. Yo no estoy en contra de la organizacio?n, la gente que esta? alli? en ella. No estoy en contra de los cato?licos. No estoy en contra de los bautistas, los presbiterianos. Pues, si yo preguntara en esta man?ana en esta iglesia aqui?….

73 Le doy gracias al Sen?or por darme millones de amigos alrededor del mundo, y ellos son cato?licos, bautistas, presbiterianos. ¿Que? es? Miren, los Hombres Cristianos de Negocio con los que estoy ahora, yendo por todo el mundo con esa gente, ¿por que? es eso? Yo les digo a ellos lo mismo que le digo a cualquiera. Y dije eso el otro di?a en una reunio?n. Y uno de los hombres directivos se puso de pie, dijo: “Ud. se mantiene de acuerdo con la Palabra, y eso nos mantiene alineados”. Eso es correcto.
La gente lo admira a uno si uno le dice la verdad. ¿Cua?ntas de Uds. muchachas aprecian a una buena madre que no perdono? la vara, sino que la mantuvo en li?nea? ¿La aprecian Uds. a ella? ¿Que? de ese anciano padre canoso, que esta? aqui? en el cementerio hoy? ¿Lo aman Uds.? ¿Por que?? Porque e?l era un padre. Eso es correcto. Pero aque?l que los dejo?… Yo vi a un muchacho el otro di?a, que robaba, y todo lo dema?s, y se comportaba mal. Pues, su madre lo defendi?a en eso. E?l dijo: “Si mi madre (e?l iba a ir a prisio?n) me hubiera hecho regresar esas cosas, yo no estari?a yendo alla? hoy”. Ahi? lo tienen. ¿Ven? Es eso. No sean debiluchos. Dios quiere que Uds. se paren firmes en lo que es la verdad. Ame?n.
Inclinemos nuestros rostros por un momento.

74 Nuestro Padre Celestial, yo no se?. Pueda que nosotros no nos reunamos otra vez de esta manera. Esta pueda que sea nuestra u?ltima man?ana juntos. No se?. Te pido que seas misericordioso, Padre. Concede Tus bendiciones para esta gente. Y, Sen?or, yo—yo se? que algunas veces es cortante, y… Pero es una Espada, es una cortante…La … Tu Biblia, en el Libro de Hebreos, dice: “La Palabra de Dios es ma?s cortante que toda espada de dos filos”. Y esta Espada u?nicamente puede ser manejada por la mano de fe, eso quiere decir que con un llamamiento definitivo, el Espi?ritu de Dios detra?s de Ella para respaldarla y mostrar que Dios, con el Espi?ritu que la puede hacer que pruebe que esta? correcta. Pero Dios, que la gente lo vea.
Esa personita humilde de mi hermano aqui?, el hermano y la hermana Littlefield, los dos son uno, y su amor y su caridad… Recuerdo que en una ocasio?n te llamaron para que fueras a un—un hombre. E?l era un romano. Pero ellos dijeron: “E?l ha hecho grandes cosas por nuestra nacio?n. E?l nos ha edificado una sinagoga. E?l es digno”.
Y Dios, estando bajo la Uncio?n al lado del hombre, yo se? que dentro de su corazo?n e?l me ama, e?l lo cree. E?l lo sabe, y yo lo amo. Tu? sabes eso, Sen?or. Y yo le he dicho que las horas no podri?an llegar a ser muy largas, ni las noches podri?an ponerse muy oscuras, ni podri?a llover muy fuerte, que yo no pudiera en cualquier momento unir mi corazo?n con el de e?l para orar por su pequen?a congregacio?n, hacer todo lo que pudiera.
Mientras no fuera contrario a Tu liderazgo, yo lo hari?a. E?l siente lo mismo por mi?.

75 Mira, Sen?or, que mis bendiciones descansen sobre e?l. Conce?delo Sen?or. Su iglesita aqui?… Parado aqui? en el pasillo con los hermanos hace unos instantes, y lo oi? hablar acerca de… cuando una persona le dijo: “¿Que? vas a hacer con los pobres?”, e?l dijo: “Me los llevare? conmigo”. Eso es correcto, Sen?or. Ese es el Espi?ritu de Cristo en e?l, como Moise?s mismo se puso en la brecha y dijo: “Sen?or, ra?eme a mi?; de?jalos a ellos”, era el Espi?ritu de Cristo en e?l.
Te pido que ayudes al hermano Littlefield y a la hermana Littlefield. Dales, Sen?or, el—el poder del Espi?ritu de Dios. Que ellos sean bendecidos. Que sus… Que ellos alimenten a este pueblo, Sen?or, fi?sicamente y espiritualmente. Conce?delo Sen?or.
Bendice a la iglesita, bendice a los dia?conos, a los si?ndicos. Que la iglesita se pare firme. Y desde este lugarcito aqui?, cuando el rapto venga, que haya literalmente docenas ye?ndose de aqui? en el rapto. Ver a estos ancianos de?biles; a estas ancianas con cabello canoso, rostro arrugado; verla a ella y a papa? con sus nin?os alrededor de ellos, sus nietos parados alli?, de repente ver al abuelo volverse un hombre joven, y la abuela, ye?ndose en esos momentos.
Oh, este manto de carne dejaremos, y nos levantaremos, tomaremos el premio Eterno. Gritaremos mientras vayamos atravesando el aire: “Adio?s, adio?s”. Te pido, Dios, que los bendigas.

76 Y si he hecho algo malo, si he cortado u ofendido a alguien, Sen?or, no fue mi intencio?n hacerlo de esa manera. Quiza?s habi?a algo que necesitaba ser cortado. Asi? que, yo simplemente expuse la Palabra alli?. Ella es una Semilla. Ahora permite que Ella produzca una gran cosecha. Que produzca un Espi?ritu tal en esta iglesia, Sen?or, que el poder de Dios sea dado a conocer por todas las regiones de los alrededores.
Que de aqui? salgan misioneros, de aqui? salgan pastores famosos. Conce?delo Sen?or. Dales alimento, alimento de oveja, Sen?or. Ellos desean alimento de oveja: Tu Palabra. Engrande?cete, Padre, en nuestros medios en el Nombre de Jesu?s.
Mira, Sen?or, si hay aqui? hoy aquellos que no te conocen, que ellos te acepten ahora en el Nombre del Sen?or Jesu?s.

77 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, quiero que se conteste una pregunta verdaderamente honesta. ¿Sienten Uds. que esta?n caminando en la Luz de Dios? Yo no voy a preguntar si Uds. no lo esta?n; por supuesto Uds. esta?n—Uds. esta?n simplemente presumiendo ahora. Pero dentro de su corazo?n, Uds. saben que hay cosas escritas en esa Biblia para que Uds. las hagan, y Uds. no las hacen. Y mientras Uds. hagan eso… Amigos, no presuman. Estemos bien.
Uds. no van a ser juzgados por medio de sus credos. Uds. no van a ser juzgados por medio de su sentir. Uds. van a ser juzgados por medio de esta Palabra. Y si Uds. saben que han estado mal, con todo rostro inclinado y todo ojo cerrado, ¿levantara?n sus manos, y dira?n: “Ore por mi?, hermano Branham; yo pido ahora que Dios me ayude?”
Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga, y a Ud., a Ud., a Ud., a Ud. Dios le bendiga. Eso esta? bien. Sean honestos. Dios la bendiga, sen?ora. Dios la bendiga, alabado sea Dios. Yo la veo. Vi a una mujer ser sanada, en ese momento, que estaba enferma, sentada alli?, debido a que ella levanto? su mano. Ella fue honesta, y sano?.
Dios le bendiga, sen?or. Correcto. Ud. dice: “Hermano Branham, ¿co?mo sabe Ud. eso?” Yo lo se?. Si? sen?or. Dios sea con Ud. So?lo sean honestos. Yo se? que yo no… Dios le bendiga, a Ud., a Ud., a Ud. Si?. Docenas de ellos. Dios les bendiga.

78 E?l ve… E?l… Yo pudiera no ver su mano, pero E?l si? la ve. E?l es infinito. E?l sabi?a que todo mosquito que estari?a en la tierra antes de que la tierra fuera creada, sabi?a cua?ntas veces parpadeari?a sus ojos, y cua?nto sebo produciri?a. Seguro, es la Palabra hablada de Dios, toditita Ella. E?l sabe… E?l es infinito. E?l sabi?a lo que… Infinito, la palabra proviene de infinito. ¿Ven? Sencillamente es infinito. No hay explicacio?n para ello; Uds. no lo pueden explicar. Es Eterno. E?l es Eterno. E?l sabe todo, aun un pensamiento. Todo pensamiento que Uds. iban a pensar, E?l lo sabi?a antes que Uds. nacieran. Esa es la razo?n que por previo conocimiento E?l podi?a predestinar. E?l sabe lo que Uds. van a hacer. E?l puede hacer que todo obre para Su gloria.
Dios les bendiga. Yo he venido a Uds. en el Nombre del Sen?or. Mientras tienen sus rostros inclinados… Yo he tratado… He predicado muy duro, pero es—es la verdad. Miren, anoche tuvimos un servicio de sanidad, pero me siento guiado a hacer algo ahorita. Veo gente aqui? que todavi?a esta? enferma, necesitada. Que Dios hable si yo les he dicho a Uds. la verdad o no. Que Dios les hable a Uds.

79 Padre Celestial, habla ahora. Yo ya he hablado. Ahora habla Tu?, probando que es la verdad. Conce?delo Sen?or, en el Nombre de Jesu?s.
Miren, quiero… Todos aqui? que esta?n enfermos… Quiero tomar a lo menos dos o tres como testigos antes que me vaya de aqui? y devuelva el servicio al hermano Littlefield. Miren, mante?nganse en oracio?n.
Miren, oren y digan: “Sen?or Jesu?s, dice en la Biblia que nosotros tenemos un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades”. Miren, si ese Sumo Sacerdote es Jesucristo… Todos los que creen eso, digan: “Ame?n”. [La congregacio?n dice: “Ame?n”.—Ed.] ¿Creen Uds. que Jesu?s es el Hijo de Dios, el Hijo de Jehova?? ¿Creen Uds. que E?l esta? vivo? ¿Y esta? E?l ahora sentado—sentado en el Trono de Dios, viviendo siempre para interceder en base a nuestra profesio?n? Y si es un Sumo Sacerdote viviente, co?mo E?l hizo…
Cuando E?l fue un Sumo Sacerdote aqui? en la tierra, una mujer un di?a toco? Su manto, y E?l volteo? y le dijo que su flujo de sangre se habi?a detenido. ¿Fue esa la accio?n del Sumo Sacerdote? Entonces E?l es un Sumo Sacerdote Eterno. Entonces E?l es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.

80 Miren, E?l es la Vid. Permi?tanme tomarme yo mismo (si me disculpan, y Dios tenga misericordia de mi?), yo sere? el pa?mpano. Que de? Su fruto, vean si estamos en el tiempo del fin o no. Oren.
La veo sombreando a un joven, pero yo conozco al hombre. Veo esa Luz suspendida alli? sobre un joven, que me esta? mirando, pero yo lo conozco. E?l ha sido sanado (no voy…) antes. E?l va a estar bien ahora. Yo no dire? ni una palabra al respecto.
Aqui? esta? Ella, cerca de mi?, como en la segunda o tercera fila. Esta? sobre una mujer que tiene complicaciones. Yo no la conozco a ella. Espero que ella lo capte. Sen?or, dime quie?n es ella. Srita. Cox, crea. ¿Cree? Ud. puede recibir lo que pidio?.
La mujer sentada cerca, muy cerca, ella tiene crisis de ahogo. Yo soy un desconocido para Ud. Yo no la conozco a Ud. Sra. Allaway. Eso es correcto. Nunca en mi vida habi?a visto a la mujer. ¿Cree Ud.? Ame?n.
Tengan fe. No duden. Miren, ¿lo creen Uds.? ¿Que? sucedio?? Ella toco? al Sumo Sacerdote. ¿Lo pueden entender?
¿Que? de Ud. sentada alli?, sen?ora que esta? orando, tiene problemas dome?sticos? Sra. Miller, e?l hizo mal al huir con esa mujer. Nunca en mi vida habi?a visto a esa mujer. Dios en el Cielo sabe que es la verdad. ¿Que? hizo ella? Ella no me toco? a mi?. Ella esta? a treinta pies de mi?. Pero ella toco? al Sumo Sacerdote.

81 ¿Que? es? Este Evangelio que yo les he predicado es la verdad. ¿Lo creen Uds.? Entonces caminen en la Luz. Caminen en la Luz del Evangelio. Cre?anle a E?l con todo su corazo?n. ¿Lo aceptara?n Uds. a E?l? ¿Se—se apartara?n de todos los credos y de todo lo dema?s, y aceptara?n al Mesi?as, al Espi?ritu Santo de Cristo? ¿Lo creen con todo su corazo?n? Levanten su mano. Miren, ¿que? es eso que esta? aqui??
¿Cua?ntos fueron? ¿Fueron dos? ¿Cua?ntos? ¿Tres? Tres. Eso es suficiente. Eso es suficiente. Yo la veo sobre un hombre, suspendida aqui? en el rinco?n. ¿Ven? ¿Que? les estoy diciendo? No soy yo dicie?ndoles eso a Uds. Un hombre puede decir cualquier cosa. Nosotros tenemos tanta falsedad que anda por todas partes llamado discernimiento. “El Sen?or me dice que alguien aqui? tiene un problema de rin?o?n”. ¿Quie?n es, de do?nde provienen, que? de ellos? Son imitadores, presumiendo. ¿No comprenden Uds. lo que dice la Escritura acerca de este u?ltimo di?a? ¿No comprenden Uds. que la u?ltima cosa que debemos recibir…? ¿Que? dijo E?l en Malaqui?as 4, justo antes que cayeran las sombras del atardecer?
Oh“, Uds. dicen: ”Eso se cumplio? en Juan“. No. Malaqui?as 3 se cumplio? cuando Juan vino.
En Malaqui?as 4, E?l dijo: “Justo antes del di?a que el Sen?or juzgara? la tierra y quemara? con fuego…” Entonces si Dios no quemo? la tierra con fuego cuando Juan vino, entonces no es ese tiempo. E?l era Malaqui?as 3. Malaqui?as 4 va a estar pronto ahora. Ahora es cuando debe estar.

82 Miren, nosotros no estamos presumiendo nada. Lo vemos. Sabemos que Dios esta? aqui?, el Espi?ritu Santo, el grande, el Dios de Eli?as, el Espi?ritu Santo, el Testigo del u?ltimo di?a, transfiriendo Su ministerio dentro de la Iglesia, la misma cosa que hizo nuestro Sen?or .
El Sumo Sacerdote esta? descendiendo desde el Trono a la Iglesia. Y la Iglesia se esta? llenando con la Palabra, porque E?l u?nicamente puede venir a la Palabra. E?l es la Palabra. La Palabra no puede venir a—a un almanaque. No cuadrara?.
Asi? que la Palabra tiene que venir a la Palabra. “Si permanece?is en Mi? y Mi Palabra permanece en vosotros…” El hombre vivira? de toda la Palabra de Dios. Aqui? esta?. Cre?anlo; ace?ptenlo entonces. Ahora, oremos.

83 Gracias, Sen?or. Si nunca vuelvo a esta iglesia amorosa otra vez, en aquel Di?a del Juicio la sangre no estara? en mis manos. Yo he cortado, y destrozado, y hecho todo, Sen?or. Parece que fue suficiente como para matar a una persona. Si ellos siguen adelante… Y estas cintas aqui?, todos ellos por todo el mundo, si ellos siguen adelante despue?s de vean esto y sepan que es una cinta magnetofo?nica….
Estas cosas suceden; no es conjetura, no es algo que uno esta? presumiendo; sino algo que esta? espiritualmente revelado en la Palabra, y es probado que es eso. Entonces en nuestros medios esta man?ana esta? ese Amado, ese Espi?ritu Santo que estara? alli? en aquel Di?a y traera? esto a nuestra memoria. La gran cinta magnetofo?nica de Dios sera? tocada en aquel Di?a.
Dios, ten misericordia de mi? ahora. Ten misericordia de la iglesia. Ten misericordia de esta congregacio?n aqui? esta man?ana. Ten misericordia de esta pobre gente, Sen?or. Muchos de ellos son guiados en toda clase de caminos por falsos profetas, engan?osos, con prodigios mentirosos, no Escriturales; sangre, fuego, humo, ¡oh, Dios!, no Escritural, engan?osos. La Biblia dice que seri?a de esa manera. Dios, ellos piensan que uno esta? tratando de promover algo. ¿Que? puedo hacer, Dios? Yo no se? que? hacer, Dios. Ellos piensan que quiza?s uno esta? tratando de ser un sabelotodo, o… Te pido que enmiendes eso en sus corazones, Sen?or. Permi?teles saber que eres Tu?. Es el Espi?ritu Santo probando que Su Palabra esta? correcta.

84 Hubo muchas manos que se levantaron hace rato, Sen?or. Miembros de iglesia y todo, levantando sus manos. Tu? le revelaste a cada mano que se levanto?: “Eso es lo que esta? en su corazo?n, eso es lo que es”, viendo la condicio?n de ellos, algunos de ellos con pecado sin confesar. ¡Oh, Dios, ten misericordia! Te pido que todos los que levantaron su mano nunca se encuentren en el Juicio de Dios alla?. Que ellos escapen del Juicio, y se vayan en el rapto como Noe? paso? sobre el Juicio (conce?delo, Sen?or), como Abraham, que este?n fuera del Juicio. Ten misericordia, te pido.
Bendice a estas personas ahora. Perdona sus pecados. Que la dulzura, y la suavidad, y la ternura del Espi?ritu Santo descanse sobre cada una de ellas.
Tu? eres nuestro Dios, y te amo, Sen?or. Oh, te adoro, Tu? la Rosa de Saro?n, el Lirio del Valle. ¡Oh, si yo pudiera extender mis brazos y abrazarte, Sen?or! Yo no soy digno. Permi?teme tocar Tu pie o algo, Padre. Yo se? que Tu? esta?s parado aqui? mismo, aqui? mismo en la plataforma, ese Glorioso cicatrizado de clavos, tan cerca, tan… En otro mundo, en otra dimensio?n parado aqui?. Sentimos Tu presio?n y el poder de Tu Espi?ritu movie?ndose en nuestra carne, Sen?or. ¡Oh!, gente adu?ltera como somos, y luego Tu? te mueves entre nosotros, y nos santificas con Tu Sangre para cumplir Tu Palabra, y presionas Tu Espi?ritu Santo dentro de nosotros para permitirnos saber cosas que han pasado, cosas futuras, cosas presentes.

85 ¡Oh, Dios, Tu? eres Dios! ¡Cua?nto te amo, Sen?or!, ¡cua?nto te adoro! ¡Oh!, con razo?n no podemos encontrar un Nombre para Ti. Admirable, Consejero, Pri?ncipe de Paz, Dios Fuerte, Padre Eterno; oh, el Lirio del Valle, la Rosa de Saro?n; el que era, el que es, el que ha de venir; la Rai?z y Linaje de David; la Palabra, la Vida, el gozo, el todo; Tu? eres Dios.
Cua?nto te amo, Sen?or. Te alabo, te adoro, Tu? el Incomparable, Tu?, el gran Eterno, te hiciste carne y habitaste entre nosotros, ahora esta?s aqui? en una Columna de Fuego, movie?ndote aqui?, mostra?ndote a Ti Mismo, la misma Columna de Fuego que estaba
dentro de un cuerpo llamado el Sen?or Jesu?s, el primer Hijo, el Hijo unige?nito, ahora por medio de hijos adoptados mostrando que Tu? todavi?a eres Dios.
No estamos perdidos. Somos salvos. No estamos en la cai?da; no estamos en denominaciones; no estamos en credos; sino que estamos en el poder y la resurreccio?n de nuestro Salvador. ¡Cua?nto te alabamos, Sen?or, por Tu bondad!
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