S.920 62-0610E  CONVENCIDO LUEGO INTERESADO  

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OBRAS DEL MENSAJE

Convencido Luego Interesado

Southern Pines, North Carolina, E.U.A.

62-0610E

1 Muchas gracias, hermano Parker.
Buenas noches, amigos. Es bueno estar aquí esta noche. Y me imagino que están cansados de estar sentados, escuchándome. Y yo me puse—yo me puse tan cansado, ronco, un poco ronco de predicar tan duro.
Acabo de estar hablando allí con el hermano Parker, y diciéndole que creo que ésta es una de las mejores reuniones en la que el Señor me ha permitido estar en mucho tiempo. No ha sido grande (Uds. saben lo que quiero decir), no ha sido muy grande; no ha habido mucha gente asistiendo, pero la—la—la calidad de ella ha sido maravillosa. ¡Fe! ¡Oh!,parece que cualquier cosa pudiera suceder. A mí me gusta esa clase de reunión donde uno siente como que cualquier cosa pudiera suceder en cualquier momento.Y a mí—a mí me gusta eso. Y estoy seguro que habrá resultados perdurables, y se mostrarán por sí mismos.
Ciertamente admiro la paciencia de todos Uds.,al estar sentados, escuchándome predicar por horas, y luego regresar a la noche siguiente. Uds. en verdad que pueden soportar mucho castigo. ¿Ven? Así que yo estoy… Yo sé que Uds. tienen mucha paciencia. Así que estamos….

2 Quiero decir, de parte de todos nosotros, que estamos agradecidos de Uds., y del hermano Thomas. Yo sencillamente no puedo expresar mis sentimientos por el hermano Thomas. Él… Yo pensé que lo conocía,pero lo tenía confundido con alguien más. Pude estrechar manos con su agradable esposa. Y verdaderamente son siervos de Cristo. Y ciertamente espero que si es la voluntad de Dios, que nuestros caminos de vuelvan a cruzar muchas veces más en la vida.
Si yo fuera Uds., y viviera por aquí, su iglesia sería el lugar al que yo estaría asistiendo. Así que, a mí me agrada un hombre que es…
[El hermano Thomas Parker dice: “No me gusta interrumpir al hermano Branham de esta manera, pero pienso que estaría bien en esta ocasión. Le doy gracias a él por esos cumplidos y por esas cosas amables que él dijo. Me pregunto si la gente de aquí, y a todos los que asisten a esta convención: ¿les gustaría que él volviera otra vez? ¿Qué de eso? ¿Quieren todos Uds.?” La congregación aplaude—Ed.] Gracias. [De hecho, ¿quisieran que él volviera el próximo junio y—y estuviera con nosotros? Si quieren, pónganse de pie. Vamos“.—Ed.] Muchas gracias. [”Muy bien. Tomen asiento“.] Muchas gracias.Eso verdaderamente es amable. Gracias, hermano Parker. Estoy tan….
[Alguien habla con el hermano Branham—Ed.]

3 Él dijo que todos los gastos fueron pagados, y todo. Apreciamos la fina cooperación de todos Uds., y su ayuda, porque, Uds. saben, sí es costoso tener estas convenciones. Y así que todo está pagado. Eso está muy bien. Nosotros sencillamente estamos agradecidos. Todo fue pagado y sobró.
El Señor ha salvado, sanado, y todo ha sucedido, así que sencillamente estamos contentos de estar… al ver esto. Es una lástima ver esta reunión entrar en la historia.Pero saldrá otra vez en el… Muy en el futuro, en los tiempos que vienen,nosotros veremos los resultados.
Miren, queremos dar las gracias a todos otra vez, por… yo quiero dar las gracias, por los pequeños presentes que Uds. me enviaron durante este tiempo. Yo aprecio eso mucho.

4 Y ahora, vamos a ir allá para visitar al hermano Bigbee en Carolina del Sur, Columbia…mejor dicho, Columbus, Carolina del Sur. Y estaremos allá en la noche y el martes en la noche,con el hermano Bigbee. Luego vamos a la Costa del Oeste.
Yo les quiero pedir… Y luego, me supongo que desde allí, después que terminemos esa campaña allí, quiero ir a África, y a Australia, y a Nueva Zelanda, y por allí. ¿Puedo solicitar sus oraciones por mí, para que Dios me ayude? [La congregación dice: “Amén”—Ed.] Y… Muchas gracias.

5 Y estamos muy agradecidos por todas las cosas. Yo digo eso por mí mismo y por la gente que está aquí del Tabernáculo. Yo tengo a nuestros… o mejor dicho, a algunos de nuestros síndicos aquí, y diáconos, y algunos de mis amigos de por allá.
Nuestro pastor está aquí. Yo no he podido ver al hermano Neville. Me supongo que él ha sido presentado. ¿Ha sido presentado?[El hermano Parker dice: “Sí”—Ed.] Sí. El hermano Neville. ¿Dónde está Ud.,hermano Orman? No lo puedo ver. Y… ¡Oh, vaya! Está allá atrás, igual de grande.Venga aquí a la plataforma un momento.
Yo sé que este hombre es un verdadero siervo de Cristo. Él era un metodista intransigente, y luego recibió el Espíritu Santo. Ahora él es un metodista con el Espíritu Santo.
Este es nuestro precioso pastor.
Quiero estrechar su mano, hermano Neville. [El hermano Neville dice: “Gracias, Dios lo bendiga. Gusto de verle”—Ed.] Gracias….
Yo he conocido al hermano Neville por años, y a su encantadora esposa, aun antes que ellos se casaran. Y en los años que lo he conocido, él nunca ha cambiado ni una pizca, únicamente que se ha elevado más en Dios. Eso es todo. Pero él es confiable. Lo amamos ahora como pastor. Él ha estado allí por años, y esperamos que él se quede allí hasta que Jesús venga, si es la voluntad del Señor.
Y, ¿le gustaría decir una palabra al pueblo,hermano Neville?
[El hermano Neville dice: “Bueno, ciertamente estoy encantado de estar aquí en compañía con este buen hombre de Dios, con el que ha sido mi privilegio de asociarme por estos diez años. Yo no sé si he desempeñado un buen papel de Giezi, o no, pero yo he tratado de cargar la vara por este hombre de Dios. Él es más que un amigo para mí. Él también ha sido para mí como un padre en el Evangelio, por decirlo así, aunque yo soy unos cuántos años mayor que él].
[“Pero, sin embargo, también estoy tan encantado de estar en esta reunión. Algo echó mano de mí aquí en SouthernPines, que me gusta mucho este lugar. Y lo he disfrutado inmensamente. Yo sé que Dios metió Su mano para que yo pudiera venir aquí y estar con el hermano Branham en esta reunión. Así que, yo he estado tan complacido de estar aquí, de que las cosas han obrado tan convenientemente y muy maravillosamente, que yo no puedo alabar al Señor lo suficiente esta noche por todo eso].
[“Pero, por encima de todo, yo dije cuando vine aquí, que hay una sola cosa que para mí hace sobresalir toda la reunión, y eso es esta Palabra de Dios. ¡Amén! Yo no… Si yo nunca veo a una persona ser sanada, si nunca veo a nadie orar por los enfermos, si Dios sólo me continúa dando Su Palabra, hay un deleite que llena mi alma, que viene de las plantas de mis pies hasta arriba de mí cabeza, esta Palabra del Señor. Y, ¡amén!]
[“Yo estoy encantado que Dios ha bendecido a este, nuestro… el siervo de Dios y profeta. Y yo he sentido la Bendición viniendo de él hacia mí, así que estoy contento de poder estar aquí. Espero que todos Uds. hayan sentido la misma cosa que yo he sentido en estos servicios. Dios verdaderamente ha bendecido a Su siervo aquí en este lugar. La razón que yo sé eso, es que él lo expresó hace un rato. ¡Y son grandes y poderosas las cosas que tenemos fe esta noche!
[“Pues la Biblia nos enseña que no necesitamos tener cosas visibles. Todo lo que necesitamos hacer, cuando oramos, es creer, y ya lo hemos recibido. ¡Amén! Yo las tengo ahorita, porque así lo dice la Biblia. Y yo estoy encantado en eso, porque Dios está haciendo esas cosas maravillosas por medio de éste, nuestro pastor, el siervo de Dios y profeta, el hermano Branham. Y que el Señor siempre lo bendiga y lo continúe guardando en este Camino. ¡Alabado sea el Señor!”—Ed.]
Dios lo bendiga, hermano Neville, de todo nuestro corazón.
Ahora, Uds. saben, cuando Uds. van a un paseo de campo, si alguien sólo metió un arbolito en alguna parte, bueno, Uds. no pueden… Uds. no saben si todavía está allí o no (¿ven?), porque sólo fue puesto, metido, o algo así. Pero cuando Uds. saben que hay un viejo roble que se ha mantenido firme, Uds. muy bien pueden pensar en meterse debajo de ese árbol y descansar. Ese es el hermano Neville; es el mismo cada día, sólo siguiendo adelante. Así que, estoy tan contento por eso.

6 Nosotros tenemos—tenemos otro hermano aquí, un pastorcito de una de las iglesias hermanas de nuestra iglesia allá. Si él no viene a la plataforma, me gustaría que se pusiera de pie, el hermano Junior Jackson, un metodista lleno con el Espíritu Santo. Junior Jackson, ¿dónde estás? El hermano Junior Jackson, un metodista lleno con el Espíritu Santo.Aquí está él, aquí mismo, el hermano Jackson. ¿Quieres decir algo, o hay algo que tú quieras decir? Muy bien.
Otro aquí es el hermano Palmer, otro de nuestros hermanos aquí. ¿Te pondrías de pie, hermano Palmer? Un pastor de Macon, Georgia, es uno de nuestros amigos.
Y el hermano Fred Sothmann, yo sé que él está aquí. Él es uno de nuestros síndicos en la iglesia. ¿Dónde estás, Fred? Está en alguna parte aquí. Está sentado atrás, en la parte de atrás.

7 El hermano Banks Wood, ¿dónde estás, hermano Banks? Él es otro de nuestros síndicos. Está por acá.
El hermano Banks era un testigo de Jehová,Uds. saben. Y él vino a la reunión, y tenía un niño inválido, David. Su pierna estaba encogida por el polio. Y yo estaba es una reunión de carpa, y él primero había visto la… Él estaba allá en—en Dallas la noche que… o mejor dicho, en Houston, cuando el Espíritu Santo descendió en la forma de esa Luz, y ellos tomaron la fotografía de Ella. El hermano Wood estaba allí. Así que… Yo no lo conocía en ese entonces. Y así que él reunió el dinero suficiente. (Él es un contratista). Él vino a la mañana siguiente. Yo me fui a ultramar, de allí, y fui a la siguiente reunión. Él tenía a su niño inválido, y… con polio. Y mientras nosotros estábamos… Yo estaba parado allí bajo la Unción del Espíritu Santo, y Él se fue por toda la audiencia, y le habló a él, le dijo todo al respecto. Le dijo que se pusiera de pie.

8 David, ¿dónde estás? ¿Estás aquí esta noche? Sí, el niño que estaba inválido, ese es él. David,si la gente no cree que Dios puede sanar a un hombre que tenía su pierna encogida con polio, y cosas así, quisiera que salieras allí caminando, sólo un momento, y les mostraras cómo puedes caminar. Sí. Sí. Miren, no para hacer una demostración pública, sino sólo un testimonio. ¿Ven?, ni siquiera una sola cojeada o algo más, sino perfectamente normal y sano. ¿Ven? Es verdaderamente,verdaderamente maravilloso, lo que nuestro Señor puede hacer. Miren, si Él ha hecho eso por él, bueno, Él lo hará por alguien más. ¿Ven? Así que, seguro. Es si sólo podemos tener ese tipo de fe.

9 Ahora, por supuesto, todos Uds. están familiarizados con el hermano Ben aquí. Él sólo… Uds. saben, es este hombre que Uds. oyen por encima de todos, diciendo: “Amén”. Les diré una cosita. No me gusta decir esto de él; su esposa está sentada allí. Todos amamos a Ben. Y fue antes que él estuviera casado. Yo estaba en la Costa del Oeste. Y ese hombre es del sur de Indiana.
Yo estaba allá en la Costa del Oeste,predicando con todas mis fuerzas, una noche allá en el valle de San Fernando,en el valle, con la gente bautista, en una carpa grande llena de gente. Miren,ellos son gente algo refinada, Uds. saben. Y yo estaba predicando con todas mis fuerzas. Y de repente oí un gran grito; un montón de cabello negro se estaba sacudiendo, parecía—parecía—parecía un mexicano; dos grandes pies estaban levantados en el aire, con sus manos de esta manera. Yo me detuve. Yo dije: “Ben, ¿cómo fue que llegaste aquí?” Ahí estaba él.
Dios te bendiga, Ben. Sólo ponte de pie, pónte de pie, tú y tu esposa. Nosotros sólo queremos que la gente… El Hermano Ben, ése es el que ha estado diciendo todos los “amenes” aquí en esta esquina. Dios te bendiga. [El hermano Ben dice: “Le pido a todos Uds. las oraciones.Confiamos regresar muy pronto al campo misionero en las montañas, hermano Branham”—Ed.]Amén. Dios te bendiga.

10 El hermano Way, otro misionero que está tratando de abrirse paso en los campos misioneros. Él está con nosotros esta noche. Lo conocemos. Él ha estado peregrinando allá con nosotros por un tiempo.¿Dónde estás, hermano Way? ¿Estás en la reunión? Aquí está, y su esposa.
Y ahora, déjenme decirles, la guerra entre Inglaterra y Noruega está concluida.Él es inglés, y ella es noruega. Se terminó. Son gente encantadora. Sí, señor. La guerra se terminó.

11 El hermano Boze estuvo allá la otra noche,mostrando su película, y diciendo: “Oh, bueno”, él dijo, “hay una mujer…” Se estaba refiriendo a la hermana Sothmann. Y quisiera que ella se hubiera puesto de pie con Fred, que están aquí en alguna parte. Son gente encantadora. Y ella es noruega. Por supuesto, el hermano Boze es—es suizo. Y él aclaró su garganta. Uds. saben cómo es Joseph. Dijo: “Hay una dama aquí, una hermana”, dijo, “ella es noruega”. Dijo: “Por supuesto, si Uds. no pueden ser suizos, es bueno ser un noruego”.
Salimos afuera, y él me miró. Y yo dije: “Por supuesto, Joseph, es una lástima que todos no puedan ser irlandeses”. Así que todos nosotros de allá tenemos el sentido del humor.

12 Hermano Higginbotham, ¿dónde está Ud.? Él está por aquí en alguna parte. Bueno,es otro hombre piadoso de allá de nosotros. Es uno que fue síndico de la iglesia de allá por años y años. Y su amiga, la hermana Arganbrigtht, la hermana Ruth Arganbright está aquí mismo. Creo que ella está sentada aquí en el pasillo. Póngase de pie. ¿Cuántos conocen a Miner Arganbrigth? Uno de los vicepresidentes de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo, es un primo de él.

13 ¡Oh, vaya! Si fallo en nombrar a alguno de Uds…. Yo—yo estoy orgulloso de Uds., de cada uno de Uds. Estoy contento que Uds. estén aquí con nosotros. Nosotros no nos damos cuenta, entrando y saliendo.
El hermano y la hermana Dauch también están sentados allí, y la hermana Brown, y el hermano Brown.
El hermano McKinney, otro predicador metodista con el Espíritu Santo. ¿Dónde está Ud., hermano McKinney? ¿En qué parte está Ud. aquí? Él es de allá de Ohio. Está allá, allá muy atrás. Es otro metodista sacudido, totalmente entregado, nacido de esta Palabra. Eso es correcto.Ahorita tiene el bautismo del Espíritu Santo, está siguiendo adelante para Dios.
Pat Tyler, otro amigo íntimo mío está sentado acá. Hermano Pat, póngase de pie. Pueda que todos Uds. conozcan a Pat Tyler. Gracias, hermano Pat. Dios lo bendiga. Él era un forajido, un pistolero, un asesino. Dios lo salvó e hizo de él un santo. Viaja por autostop por todo el país, siguiendo las reuniones y cosas así.
¿Saben Uds. lo que pienso de estas personas que… de donde provienen ellos? Yo pienso de Hebreos, el capítulo 11: “Fueron aserrados, y anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, de los cuales el mundo no es digno”. Todos ellos tienen su testimonio.
Tom Simpson, ¿dónde está Tom? ¿Vino él? Yo pensé que había visto su automóvil allá fuera. Él y su familia, yo pensé que él estaba aquí. Quizás me equivoqué. ¡Sí! Él está subiendo y bajando allá como un pescado mordiendo la carnada en una cuerda de pescar, “bump-bump”, de esa manera. Muy bien.

14 Que el Señor los bendiga a todos Uds. Estamos contentos de estar aquí. Aquí están otros de Georgia, de diferentes lugares. Y estamos contentos que todos Uds. estén aquí, y de encontrar a nuestros amigos antiguos.
¿Estoy mirando a la hermana Peckinpaugh de Chicago? Yo pensé que sí. Y la hermana Little, y… al lado de ella, y—y la hermana Damico, son gente preciosa, querida, de Chicago, ese grupo de mujeres que ha sido muy estimado para mí.
Y otros están sentados aquí. El hermano (ni siquiera puedo recordar su nombre) de allá de alguna parte de Georgia. Yo… Todos esos (¡oh, vaya!), parece que todos ellos se han reunido aquí. Estamos contentos de estar en este compañerismo.
El anciano hermano Bosworth me solía decir, él me decía: “Hermano Branham, ¿sabe Ud. lo que es compañerismo?”
Yo dije: “Pienso que sí”.
Dijo: “Son dos compañeros en un solo barco”. Así que ahí estamos,pero tenemos compañerismo. El Señor sea misericordioso con Uds.

15 Gracias por todo lo que Uds. han hecho. Y yo pondré una de estas… esta reunión en mi lista como una de las sobresalientes en mis días de ministerio, por su fina cooperación, estos finos hermanos y hermanas, y por ser tan cordiales todos Uds. Me he sentido como en casa, al grado que he predicado hasta enronquecerme.
Ahora, el hermano Ned Iverson va a continuarlos servicios después de mí, allá en—en Columbia, allá con el hermano Bigbee. Hermano Ned, ¿está Ud. aquí esta noche? Yo no sé si… Sí, está allá atrás. Es un presbiteriano lleno con el Espíritu Santo. Sí.
Y el Dr. Lee Vayle y su esposa, preciosos, queridos amigos míos. El hermano Vayle,ha trabajado conmigo en la reunión, un precioso amigo. Me supongo que todos estos hombres han sido presentados, y cosas así. ¿Está Ud. aquí, hermano Vayle?¿Está Ud. en el edificio esta noche? Está allá atrás. El Señor lo bendiga.Hermana Vayle, ¿dónde está Ud.? Yo no he logrado más que saludarla con un ademán. Dios la bendiga, hermana. Estamos tan contentos de que todos ellos estén aquí.

16 Y todos Uds. oren por mí ahora. Y yo estoy siguiendo adelante por fe, creyendo que en cualquier momento pudiéramos ver la Venida del Señor. No sé exactamente cómo, cuándo, dónde, pero yo quiero estar preparado cuando Él venga. Y algunas veces yo pudiera pensar que pudiera ser de esta manera, y que pudiera ser de la otra manera. Pero, de todas maneras yo quiero estar allí cuando Él venga. Yo me quiero ir con Él. Miren, esa es mi ambición. Y no únicamente me quiero ir yo;yo quiero que todos mis amigos, y quiero que todos mis enemigos, también se vayan. Yo quiero que todos se vayan.

17 Yo tuve la pequeña visión, o… no la quiero llamar una traslación. Yo nunca tuve una visión como esa. Yo estaba parado allí arriba mirándolo, mirándome a mí mismo acostado allí en la cama, recientemente.Muchos de Uds. lo leyeron en las revistas y cosas así. Amigos, Uds.—Uds. no se pueden dar el lujo de perderse eso. Sencillamente no se lo pierdan.
Miren, está allí en alguna parte.Yo estaba Allí,así como estoy aquí, mirándome a mí mismo acostado allí en la cama. Y yo he tenido visiones. Yo sé lo que son las visiones. Si esa fue una visión, fue la más extraña que yo tuve alguna vez. Y yo vi a la gente, los que han partido. Yo los vi Allí. El anciano estaba joven.Y ellos estaban parados allí, seres humanos así como yo lo soy, únicamente sin pecado. Era más allá de la perfección. ¡Sublime! Uno—uno sencillamente no pudiera mencionar lo que era.

18 Y cuando supe que yo tenía que regresar, únicamente había una sola cosa por la que yo regresaría y era para tratar de persuadir a la gente. Por lo que más quieran, no se lo pierdan. No se pierdan. No se lo pierdan. Uds. no se pueden dar el lujo de perdérselo. Todo lo demás, dejen todo lo demás, pero prepárense para eso (¿ven?), por lo que más quieran.
Miren, este invierno voy a ir a los campos misioneros, si el Señor lo permite, cuando regrese de estos viajes, así que estén orando por mí. Porque,aquí es fácil; de vez en cuando uno ve a un espíritu malo entrar en una reunión y tratar de perturbar. Pero en aquellos lugares, hay hechiceros y demonios. Vale más que uno sepa de lo que está hablando.Seguro que sí. Porque ellos son demonios, y ellos lo retan a uno sin vacilación. Pero ¡oh!, no ha habido ni una sola ocasión (lo digo con mi mano aquí sobre mi Biblia), ni una sola ocasión (y Uds. se pueden imaginar cuántas veces alrededor del mundo ha sido retada), sin que Dios venga a la escena y abra las cortinas, y Él mismo se muestre que es Dios, el mismo que Él era en el tiempo de Elías. Él todavía es Dios. Sí. No ha habido ni una sola ocasión.

19 Esa es la razón que yo….
Algunos de Uds., algunos ministros, vienen y me piden que vaya a sus lugares. Yo espero hasta que me siento guiado a ir.Pues si voy, yo sólo voy en mi propio nombre, si voy de esa manera, es sólo para ser su amigo. Pero cuando siento que soy guiado a ir, entonces puedo ir en el Nombre del Señor Jesús. Me bajo de ese avión; ella me pertenece. Amén. Yo tomo control de todo ello, en el Nombre de Jesucristo. Entonces uno se encuentra con Él allí, porque uno entonces es el embajador de Dios. Pero miren, cuando alguna iglesia lo envía, o algún amigo lo manda traer a, o algo así, entonces uno está yendo presumiendo otra vez. ¡Oh!¡Presumiendo! Me supongo que Uds. están cansados de escuchar eso.

20 Ahora, abramos la antigua Biblia de gracia. Y antes que hagamos eso, oremos. ¿Ven?, hemos estado hablando, y—y lo demás, y ahora centremos nuestras mentes alrededor de Él ahora por los cuantos minutos que siguen.
Nuestro Padre Celestial, le estábamos dando las gracias a la gente por su bondad, y sus grandes sentimientos generosos hacia nosotros, y cómo los apreciamos. Y ahora, Padre, te queremos dar las gracias, por encima de todo, pues eres Tú, Señor, que has hecho esto. Eres Tú que nos has bendecido y nos has permitido que nos sentemos en lugares Celestiales en Cristo. Satanás hubiera perturbado y—y arruinado nuestra reunión. Pero Tú nos amaste tanto, al grado que nos permitiste congregarnos y disfrutar el compañerismo alrededor de la Palabra. Y lo apreciamos mucho, Dios.Aun estando un poquito ronco por forzar la voz, Señor, yo disfruté unos momentos muy maravillosos, sintiendo Tu Espíritu bendiciendo mi alma. La Palabra (sin esperar una sola cosa) sólo fluyendo como ríos, al grado que me tuve que sentar. Dios, yo estoy muy agradecido por eso.

21 Y que nuestro hermano Parker, y todo su personal, y este lugar que nos invitó,Señor, que ellos sean bendecidos, dales miles de almas. Oye cuando ellos oren por los enfermos. Oye sus oraciones, Señor, y sana a los enfermos. Y cuando ellos estén tratando de hacer algo en Tu Nombre, hónralo, Señor. Dales el futo del Espíritu. Y el… Y dales el gran deseo del corazón de ellos, Señor, dales almas como paga. Luego, en aquel Día cuando nos paremos allá ante Ti, que las almas vengan de todas partes, abrazando a este precioso, piadoso hombre, y a su personal: “Si Ud. no se hubiera quedado en el campo, hermano Parker, no estaríamos aquí”. ¡Oh, Dios!, sabemos que ese es el deseo sincero de todo siervo verdadero de Cristo, al saber que ellos pueden guiar a pobres seres humanos perdidos a un Cristo Salvador.

22 Gracias por todo eso.
Y ahora, Señor, pedimos ahora que Tú bendigas a cada uno. Y bendice las reuniones próximas, en todas partes. Ve a todo hogar. Sé con ellos mientras nos vamos esta noche a nuestros diferentes hogares. Sé con nosotros en el camino. Permanece en el volante. Aparta al enemigo de nosotros, Señor. Y te pido que Tú concedas estas cosas.
Ahora danos el deseo de nuestros corazones,toda petición esta noche. Y la mía, Señor, es que Tú partas el Pan de Vida para nosotros otra vez esta noche.
Si hay algunos aquí que no son salvos, sálvalos. Si hay algunos que necesitan el Espíritu Santo en bautismo, que Él venga esta noche. Si hay algunos enfermos, sánalos. Si hay algunos agobiados, dales gozo. Concédelo, Señor. Bendice Tu Palabra ahora mientras la leemos, y que el Autor nos dé el contexto. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

23 San Juan, el primer capítulo, del 35 al 41, me gustaría leer estas Palabras preciosas.
Y el siguiente día otra vez estaba Jesús, y dos de sus discípulos. (Perdónenme)…. Estaba Juan, y dos de sus discípulos.
Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo:He aquí el cordero de Dios.
Le oyeron hablar… dos discípulos,… los dos discípulos, y siguieron a Jesús.
Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían,les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro),¿dónde moras?
Les dijo: Venid y ved. Y fueron, y vieron dónde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima.
Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Jesús… mejor dicho, a Juan, y habían seguido a Jesús.
Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).
Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo:Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro).
Ahora, que Dios añada Sus bendiciones a esta Palabra.

24 Miren, quiero sacar esta noche, si el Señor lo permite, como un pequeño… una—una palabra, dos palabras que quiero usar de allí. Las dos palabras que yo quiero usar son: “interesado” y “convencido”.
Miren, como sabemos, y todos nosotros sí sabemos, que estamos ahora viendo un gran enfriamiento en todas las naciones.Cuando primero empecé, había mucho oropel en la reunión. La gente estaba en reuniones de oración, por todas partes. Era criticado, los periódicos me criticaban. Una mujer manejó tres mil millas en un automóvil de alquiler sólo para llegar a la reunión en Canadá. Ellos ya no están así de interesados.Parece que ha llegado a ser una apostasía. Y parece que no hay mucho interés,al menos no hay tanto, no tanto como debería haber. Hay muy poco interés.

25 El único interés que tenemos ahora, no es de esas reuniones de toda la noche. Cuando en una ocasión yo—yo me quedé en la plataforma por ocho días y noches, sin dejarla, tratando de orar por toda la gente. Y al terminar, había cuarenta mil y algo de personas esperando para que se orara por ellas. ¿Ven? No podía hacerlo. Pero ellos se llevaban a un grupo en esta dirección y se metían al bosque; ellos se llevaban a un grupo en esta dirección y se metían al bosque; los ministros oraban por la gente hasta que recibían el bautismo del Espíritu Santo. Sencillamente no podían descansar hasta que ellos recibieran el Espíritu Santo.
Perdónenme. Yo dije cuarenta y dos mil. Uds. mirarán la revista, creo que sí eran veintiocho mil las que todavía estaban esperando. Por millas alrededor de Jonesburg, ni siquiera había un solo lugar que Ud. pudiera alquilar. Y habían erigido ciudades de carpa, y todo. Ellos ya no están así de interesados. ¿Ven? Los fuegos de avivamiento se están apagando.

26 El interés ahora es: “Sólo venga y únase a la iglesia”. O, un gran interés es: “Patrocinar alguna misión radial, o algún programa de televisión, y hacer de eso alguna clase de exhibición”, y para—para la buena causa, por supuesto, seguro. Grandes edificios, edificando grandes escuelas, y lo demás de esa manera. Parece ser que ese es el—el interés ahorita. Como que perdieron la visión de esa oración y el constreñimiento, y… que solían tener. Hay algo que ha sucedido. Me gustaría saber qué es lo que ha sucedido. Y ahora parece que ellos no están interesados al respecto.

27 Uds. podían visitar una iglesia, o llamar a la gente para que viniera al altar, y solía ser que ellos corrían al altar. Y yo he visto la ocasión que mientras estaba predicando, aun antes que pudiera terminar mi sermón, el altar y los pasillos de punta a punta estaban atestados con personas. Yo he visto la ocasión en la que el Espíritu Santo se movía en la audiencia, y—y predecía y le decía a alguien algo, y la gente se maravillaba y sencillamente se desmayaba allí en sus asientos.

28 Algo anda mal en alguna parte.
Todavía está haciendo la misma cosa. Todavía es el mismo Evangelio. Yo nunca he cambiado ni una pizca desde que empecé. Yo sólo empecé con la simple,pura, Palabra de Dios, y me quedé con Ella desde entonces. Por treinta y dos años yo he estado detrás del púlpito, y nunca me he retractado de nada ni he cambiado nada; la he declarado de la misma manera como empecé. Yo no puedo retractarme de Ella. Es la Palabra de Dios. Y—y si yo la digo exactamente como Ella lo dice aquí; a la siguiente vez yo tengo que decir la misma cosa, porque Aquí está de la manera que está escrito.¿Ven? Así que, no se puede hacer nada más respecto a Ella. Y el Espíritu Santo todavía está haciendo la misma cosa.
Así que, pero parece que no hay suficiente interés. Miren, yo estoy…

29 Me pregunto: ¿Por qué, por qué no hay un interés como el que solía haber? Es… Yo creo que la razón que no hay tanto interés como solía haber, es que ellos no están tan convencidos como solían estar. Uds. tienen que estar convencidos antes que puedan estar interesados.
Sin estar interesados, Uds. toman el tiempo ahora, en lugar de evangelizar y tratar de hacer algo, todos quieren una escuela enorme, o algo enorme donde ellos puedan enseñar, y—y hacer que los ministros tengan mejores modales en el púlpito y lo demás.
¿Saben Uds. lo que yo creo? Yo creo que la gente no está convencida que Jesús viene pronto. Yo creo que ellos no están convencidos que Él viene en esta edad. Y creo que esa es la razón que ellos no están interesados, es porque no están completamente convencidos. Correcto. Ellos no están convencidos que Él está con ellos. Si lo estuvieran, regresarían a la Palabra. Eso es correcto.

30 Y miren, mucha gente lo pudiera malentender.
El amor, el amor es—es disciplina. Ud. debe disciplinar a la gente, si los ama. Si su niñita estuviera sentada en la calle,como dije esta mañana, haciendo tortas de lodo; si Ud. verdaderamente la ama, la sacaría de esa calle.
Qué si su esposa dijera: “Juan”, quién sea,cual fuere su nombre, “Ud. sabe…” Ud. la deja salir con algún otro hombre,porque Ud. dice: “¡Bendito sea su corazoncito! Ella lo quiere hacer. Y yo la amo tanto, que la voy a dejar que lo haga”. Ud. no sería un buen esposo. Ella debería deshacerse de Ud., y conseguir a alguien que la ame, que la cuide. Yo no quise decirlo de esa manera, porque Uds. no pueden hacer eso.

31 Pero, ¿qué estoy tratando de decir? Es esto,que, qué si Dios le hubiera dicho a Eva: “Pobre Evita. Tú sabes, tú eres Mi hija. Yo—Yo—Yo… Tú no quisiste hacer eso”. Por supuesto que ella no quiso hacer eso. Seguro que ella no lo quiso hacer. Pero lo hizo. Y sabemos que ella lo hizo. Nosotros todavía vemos los resultados de ello. Pero (¿ven Uds.?), Él—Él la amaba, y Él—Él tenía que cumplir Su Palabra para con ella.
Y Dios tiene que cumplir Su Palabra para con nosotros, así que nosotros debemos obedecer Su Palabra. Y cuando nosotros obedecemos Su Palabra, y lo vemos a Él entonces vindicar lo que Él dijo que haría, entonces estamos convencidos (eso es correcto), que la Palabra está correcta.

32 Ahora, cuando nos damos cuenta, nosotros traemos….
No hace mucho tiempo, ese gran evangelista aun mahometano, Uds. lo leyeron en el periódico, como yo lo leí. Ese mahometano retó a ese evangelista, que “Jesucristo, era una adoración de hombre; que la gente estaba siguiendo a un hombre”.
Él creía en el mismo Dios que el evangelista creía, pero decía: “Jesús no es Su Hijo. Sólo es una adoración hecha por el hombre”. Y el evan-… Él retó al evangelista, dijo: “La—la Biblia dice que las obras que Él hizo, Cristo, Sus seguidores harían lo mismo”. Él dijo: “Mira, yo traeré treinta personas enfermas, y tú trae treinta personas enfermas, y yo sanaré a cada una que tú sanes”. ¿Ven? Y el evangelista corrió;él voló.
Y si yo hubiera sido el evangelista, yo creo que si yo hubiera tenido la fe suficiente como para hacerlo, yo nunca hubiera permitido a ese incrédulo pararse allí. Yo hubiera dicho: “Yo conozco a alguien en nuestras esferas que sí tiene fe para hacerlo”.

33 ¿Por qué? Uds. primero tienen que estar convencidos de que sí es Dios, entonces Uds. saben dónde están parados. Es verdad. Primero estén convencidos, luego estarán interesados. Aunque la gente reclama que Dios está con ellos, pero ellos están… no son todos… Mi madre solía decir: “Las acciones hablan más alto que las palabras”. Ciertamente que sí hablan más alto. Uds. deben actuarlo, creerlo, estar convencidos, y luego estarán interesados.
Jesús dijo: “Si me amas, alimenta Mis ovejas”.Miren, allí es donde pienso que hemos fallado mucho, es en alimentar Sus ovejas. “Si me amas, alimenta Mis ovejas”. Hoy en día, es casi: “Trasquila Mis ovejas”. Las llevan a un lugar y les quitan todo lo que tienen, y hacen que prometan ceder sus hogares, y todas sus pensiones de la vejez, y todo lo demás.¡Hablando de trasquilar! Jesús nunca dijo eso.

34 El hermano Parker dijo esta mañana: “Dios ama a Su pueblo”.
Él ama a Sus ovejas. Él dijo: “Aliméntalas”. Y las ovejas deben tener Alimento de ovejas. Y Él nunca dijo: “Educa Mis ovejas”.Él dijo: “Aliméntalas”, no edúcalas. “Aliméntalas. Dales, dales Alimento de ovejas”.
¿Qué es el Alimento de ovejas? Es el Pan de Vida. Jesús es el Pan de Vida, el Evangelio, la Verdad. Predíquenla sin comprometerla. Entonces Uds. saben que cuando tengan que responder en el Día de Juicio por las almas de ellos, como un ministro del Evangelio, Ud. se puede parar y decir: “Eso es lo que estaba escrito en la Palabra”.
“Aliméntalas con la Verdad. Alimenta Mis ovejas”.

35 Juan estaba muy interesado pues él sabía que el Mesías iba a venir en su edad. Juan el Bautista lo sabía, así que él sabía que el Mesías vendría en la edad en la cual él vivía. Pero cuando salió del desierto, él nunca empezó escuelas. Él nunca empezó colegios. Él nunca empezó organizaciones. ¿Por qué? Porque Él estaba convencido que el Mesías vendría en su tiempo. Su Alimento, su Mensaje, su acción, dieron testimonio de ello.
Y nosotros creemos que Él viene en esta edad.
¿Por qué queremos acumular grandes cosas? ¿Para qué querríamos hacer… construir escuelas y edificios de millones de dólares, y luego diciendo que Jesús viene?Pues, el público sabe que no se debe hacer eso. Ellos saben que Uds. están hablando acerca de algo que no creen. Practiquemos lo que predicamos. Correcto.Miren, debemos hacer eso.

36 Juan estaba muy seguro. Cuando él nació, él sabía que él había tenido un nacimiento raro.
Todos nosotros sabemos cómo Zacarías vio el Ángel. Y eso debe haber sido una tensión para la pareja anciana. Zacarías era un hombre anciano, y Elisabet era una mujer anciana, pero ellos habían creído que—que Dios algún día les daría un bebé. Ella era estéril.
Y sabemos que cuando Juan nació, con el nacimiento peculiar, y sabiendo que él sería el siervo de Dios, debe haber sido difícil para la pareja anciana. Pues ellos sabían, debido al tiempo de la vida, que ellos no vivirían para ver a ese muchacho entrar a su ministerio.
Y el padre de Juan era un sacerdote. Pero en lugar de que él, con ese llamamiento, fuera allá al seminario de donde su padre salió, él no podía ir allá. Él no podía correr un riesgo en eso. Él sencillamente no se podía mezclar con eso. Porque él vio que en la Escritura él iba a ser: “La voz de uno que clama en el desierto”. Él vio que él iba a ser:“El mensajero que iría delante del Mesías”. Y él debía estar cierto de eso. Y él esperó en el desierto hasta que estaba convencido, y luego estaba interesado. Él estaba convencido. Él se quiso—él se quiso quedar. Él estaba tan cierto de ello, de que él vería a Jesús, al grado que él dijo esto: “Allí… Él está en medio de vosotros ahora mismo. En medio de vosotros está Uno a quien vosotros no conocéis”. ¡Oh, me gusta eso!

37 Hay Uno en medio de nosotros esta noche,pero estoy contento que lo conocemos. Y yo creo que Él es el que está dando testimonio. El gran Espíritu Santo está dando testimonio de que Jesús viene pronto, pues es de acuerdo a la Palabra, y todas las señales están siendo cumplidas. Estamos en el tiempo del fin.
Él no quería declarar acerca de Él… cometer ningún error, así que él se quedó en el desierto hasta que estaba convencido de que él sabría quién era el Mesías. Y Dios le dijo qué clase de señal esperar,cuando él viera al Mesías. Así que cuando él lo vio, y vio la señal que debía seguirlo, él estaba convencido que ése era Él. Él dijo: “Yo doy testimonio que ése es Él”. Pues, Dios, que le había dicho, predicho a él por el profeta setecientos doce años antes que naciera, que: “Él era la voz del que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad Sus sendas”. Y el Dios que lo había predeterminado y predestinado para la tarea, él esperó en ese Dios hasta que oyó de parte de ese Dios. ¡Amén! Cuando ese Dios le dijo lo que iba a suceder, él estaba convencido. Cuando él vio esa señal, él dijo: “Ahí está él”.¡Amén!

38 ¡Si tan sólo fuéramos nosotros así de sinceros! ¡Si esperáramos en el altar! No recibir una clase de un pequeño sentir y luego ponerse de pie de un salto y correr, sino quedarnos ahí. No importa lo que suceda, quédense ahí hasta que estén perfectamente convencidos,por medio del poder de Su resurrección, de que el Espíritu Santo ha tomado el control de Uds. y los está sosteniendo y Uds. son una nueva criatura en Cristo.
Quédense ahí hasta que estén muertos y resucitados, entonces Uds. no tendrán que ir al agua como un hipócrita. Uds. van allá, y van sabiendo que Él—Él murió por Uds., y Uds. murieron con Él, y ahora van para ser sumergidos y ser resucitados con Él; mostrar al mundo que creen que Él murió y Él resucitó, y que Uds. están muertos con Él y ya resucitaron. Y ahora Uds. se van a sentar en lugares Celestiales, comiendo Alimento de ovejas. Correcto.

39 Andrés, ese gran hombre del que estamos hablando, el hermano de Simón, él se quedó toda la noche hasta que estuvo convencido. A medida que iba caminando por la ribera, Juan, ese gran profeta, continuaba diciendo: “¡Hay uno! El tiempo está a la mano. Todos Uds.,generación de víboras en la grama, no piensen decir: Yo pertenezco a esto, y pertenezco a aquello. Nosotros tenemos a Abraham como nuestro padre. Os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Oh, él sólo estaba poniendo el hacha a la raíz del árbol.
¿Ven?, Juan era un hombre del desierto. Miren de lo que él hablaba: hachas, árboles, víboras. ¿Ven? Eso es a lo que él estaba acostumbrado, allá en desierto. Y él dijo: “El hacha está puesta a la raíz del árbol, y todo árbol que no da buen fruto va a ser cortado y echado al fuego”.Golpeando el hacha contra el árbol; cortando cabezas de víboras, y todo. Él era un hombre del desierto.

40 Con razón Jesús dijo: “¿Qué salisteis a ver?”En esa Bienaventuranza Olvidada, como prediqué sobre ella. Cuando Él cruzó al otro lado del monte, a los discípulos de Juan les dijo: “¿Qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido de vestiduras finas?” Él dijo: “Esa es la clase que ellos llaman: Doctor, padre santo. Y ellos usan vestiduras delicadas. Y ellos besan a los bebes, y casan a los—a los jóvenes, y entierran a los ancianos. Él usa una navaja de bolsillo”. ¿Qué sabría un hombre como ése acerca de una Espada de dos filos allá en el frente de batalla? “¿Salisteis a ver a uno?”
Dijo: “¿Entonces salisteis a ver una caña sacudida por el viento, o que cualquier grupito puede venir y lo cambia de esto a eso, y de esto a aquello?” No así Juan. Él estaba convencido. Él—él sabía en dónde estaba parado. Él conocía su posición. Nada sacudía a Juan de aquí para allá. No, no.
Dijo: “¿Qué salisteis a ver entonces? ¿A un profeta?” Él dijo: “Y os digo, más que profeta. Él es más que profeta”.

41 Así que Juan estaba convencido, y él empezó a predicar. Y Andrés había estado asistiendo a las reuniones. Y así que cuando Jesús pasó por allí, y Andrés y otro discípulo estaban allí, y Juan lo señaló,y dijo: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. Y ellos lo siguieron.
¡Me gusta eso! Quisiera poder tener tanto así de fuerza en mi predicación. Cuando yo digo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, y que toda persona lo siguiera a Él. ¡Vaya! Permítanme….
“¿Dónde lo encuentro a Él, hermano Branham?” Yo puedo mostrarles.

42 No hace mucho, yo estaba en una reunión de los Hombres de Negocio. Y yo estaba predicando en la Costa del Oeste. Y hubo un hombre que se acercó a mí, y él dijo: “Oiga, ¿no es Ud. un predicador?”
Yo dije: “Sí, señor”.
Él dijo: “¿Qué está haciendo Ud. con estos hombres de negocio?”
Yo dije: “Yo soy un hombre de negocio”.
Y él dijo: “¿En qué clase de negocio está Ud.?”
Yo dije: “En el negocio de seguridad”.
Él dijo: “¿Qué clase de seguro?” (Yo había dicho: “Seguridad”). Dijo: “¿Qué clase es ese?”
Yo dije: “Seguridad bendita, mío es Jesús”. Yo dije: “Si Ud. está interesado en una póliza, me gustaría hablarlo con Ud.”

43 Un amigo mío, el Sr. Snyder, un precioso hombre, él llegó a mi casa. Y yo lo conocí a él cuando era un muchachito, y fuimos a la escuela juntos. Y él dijo: “Billy, me gustaría venderte un seguro”.
Bueno, a mí me hicieron una “jugadita” en un seguro en una ocasión, y yo ya nunca más lo he comprado. Así que él dijo… Yo dije: “Wilmer, a mí—a mí ciertamente me gustaría, pero”, dije, “yo—yo ya tengo seguridad”.
Él dijo: “Oh, ¿tienes?”
Mi esposa me miró como si yo fuera un hipócrita. Ella sabía que yo no tenía ningún seguro, pero yo dije: “Seguridad”.¿Ven?
Él dijo: “Oh, lo siento, Billy”. Él dijo:“¿Con qué compañía?”
Yo dije “La Vida Eterna”.
Dijo: “Yo no creo que haya oído de esa compañía”.
Yo dije: “Deberías”. ¡Oh!, yo estoy convencido que está correcta. Está correcta.

44 Así que, Juan predicó y dijo: “Ahí está Él, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”.
Cuando yo lo veo a Él moverse por toda una audiencia, llamar a un pecador, o a una persona enferma, y hablarles, y saber que Ése es el mismísimo Dios (y cualquiera que sabría algo, sabría que yo no pudiera hacer eso), me gustaría decir: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.
A mí me gusta que la gente diga: “Yo lo creo.Y ahora me arrepiento de mis pecados. Yo creo en Jesucristo”. Oh, a mí me gusta verlos hacer eso.

45 Y estos discípulos siguieron a Jesús al instante. Y Él dio la media vuelta. Él los miró. Y Él dijo: “¿Qué buscáis?”
Ellos dijeron: “Rabí, (que traducido es,Maestro), ¿dónde moras?”
Él dijo: “Venid y ved”. Miren, esa es una invitación maravillosa. “Venid y ved”. Me gusta eso.
Eso es lo que Felipe le dijo a Natanael cuando Natanael dijo: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?”
Él dijo: “Ven y ve”.
Así que vengan, y dense cuenta. No se sienten en casa y critiquen. Vengan, y dense cuenta. ¿Ven? “Vengan, vean por Uds. mismos”.
Miren, ellos dijeron que era el atardecer, así que Andrés se quedó toda la noche. ¡Oh, esa es una buena manera! Él se quedó hasta que estaba convencido. Lo que ese Hombre le había dicho esa noche, lo que Él le había dicho a él, o lo que Él hizo, hubo algo que completamente convenció a Andrés que Él era el Mesías.

46 Me imagino que muy temprano al siguiente día,él agarró su saco y su sombrero y se fue rumbo allá, porque Pedro iba a estar pescando allá en el río. Y él dijo: “Ven, ve a quien encontramos. ¡Es el Mesías! Él estaba convencido. Cuando él estaba perfectamente convencido que Él era el Mesías, él estaba interesado en su hermano.
Ese es el problema esta noche. La gente no está convencida del Mensaje. La gente no está convencida del Espíritu Santo. Si Uds. verdaderamente se convencen, luego estarán interesados. Uds. harán todo lo que pueden hacer, para hacer lo que pueden hacer con lo que tienen. Dicen: “Bueno, hermano Branham, yo no soy un predicador”. Bueno, Uds. también pueden hacer algo.

47 Recuerdo una vez que tuve una reunión. Hubo un granjero que fue salvo y lleno con el Espíritu Santo. Y él no tenía nada sino únicamente su experiencia y un camión. Pero él llevó a tanta a gente a la reunión, que él consiguió que treinta más fueran llenos con el Espíritu Santo,antes… ¿Por qué? Él estaba convencido. Y cuando él estaba convencido, él estaba interesado. Su hijita fue sanada. Nosotros teníamos gente enferma cada noche,un camión lleno de ellos, trayéndolos de todas partes. Treinta recibieron el Espíritu Santo. ¿Ven? Él estaba convencido de que eso estaba correcto, así que él estaba interesado en alguien más. Y nosotros estamos… Si estamos convencidos de que Jesús viene pronto, estaremos interesados en nuestros seres queridos que están perdidos. Estaremos haciendo todo lo que podamos para llevar el Evangelio.

48 Una noche Jacob se quedó toda la noche,luchando. Ese príncipe luchador, él luchó toda la noche. Él había estado eludiendo a Esaú aquí y allí. Él estaba muy temeroso de él. Y él oyó que Esaú venía. Él puso a su esposa al otro lado del arroyo. Fue al otro lado y se arrodilló. Y Uds. saben, Dios descendió y echó mano de Jacob, y ellos lucharon toda la noche. Y al principio él—él no estaba completamente convencido. Pero cuando Dios terminó con él, él estaba convencido. Sí. Él se quedó y se aferró hasta que estaba convencido que Él era Dios.
Hermano, él entonces no estaba temeroso de Esaú. Cruzó el río, y él estaba débil y cojeando. Parecía que era el peor momento en el que pudiera estar. Él—él estaba—él estaba de lo más débil que alguna vez había estado. Él estaba inválido y todo. Pero Esaú le dijo: “¿Me permitirás enviar un ejército contigo para ayudarte?”
Dijo: “Yo ni siquiera necesito la ayuda”. ¿Porqué? Él estaba convencido de que el Dios al cual se había aferrado podía cuidar de él. ¡Aleluya! ¡Si tan sólo la gente hiciera eso!

49 ¡Si Uds. pueden estar convencidos del Dios que echa mano de Uds., sacude su corazón, y los hace una nueva criatura en Cristo Jesús! Que venga la enfermedad, muerte, o cualquier otra cosa; Uds. están convencidos que Él puede cuidar de Uds. Seguro. Amén. Me gusta eso.
Samgar, el hombrecito del que hablamos la otra noche, él estaba interesado en su familia. Sí, él sabía que ellos estaban hambrientos. Y vinieron los filisteos, mil de ellos, creo que eran, seiscientos y algo. Creo yo que eran seiscientos de ellos que venían en camino, hombres armados. Él estaba interesado en su familia, porque ellos morirían de hambre ese invierno. Pero él se quedó allí, pensando y analizando. ¿Qué podía hacer? Él se quedó allí hasta que estaba convencido de que Dios cumple Su promesa.

50 Ahora, miren lo que él pudiera haber pensado:“Mira esto: mi padre Abraham, de quien traigo en mi cuerpo la marca de la circuncisión porque yo creo que Abraham era un hombre de Dios, él estaba convencido. Él dejó su hogar. Él dejo todo lo que tenía para servir a Dios. Y sobre el monte aquel día, cuando él ofreció el carnero en lugar de Isaac, Dios le dijo a Abraham: Porque tú hiciste eso, tu simiente poseerá la puerta del enemigo”.Eso es correcto. “Tu simiente, Abraham, Yo te lo prometo. Yo te lo juro”.¡Aleluya! ¡Oh, qué cosa! Ahora me siento religioso. “Yo te lo juro. Abraham, tu simiente poseerá la puerta de su enemigo”.

51 Miren, Samgar podía decir: “Yo soy la simiente de Abraham”. ¡Amén!
Y si Samgar podía pensar eso, siendo la simiente natural de Abraham, ¿qué de esta noche, siendo nosotros la Simiente Real de Abraham? ¡Oh! ¡Fiuu! Uds. piensan que estoy loco. Quizás sí lo estoy.Déjenme en paz. Yo me siento mejor de esta manera que lo que me sentía cuando tenía la otra mente. Sí, ¡La Simiente Real de Abraham! La Iglesia es la Simiente Real prometida. Y si la simiente natural podía tener tanto así de valor, ¿qué debería hacer la Simiente Real, con la—con la Presencia del Espíritu Santo sencillamente ungiendo todo alrededor, mostrándose Él mismo?¡Fiuu! ¡Gloria! Seguro.
Samgar dijo: “Yo soy una simiente de Abraham”.Mientras él empezó a pensarlo: “Dios le dijo a Abraham (yo lo creo), que su simiente poseerá la puerta de su enemigo. Y allí están ellos, marchando por mi puerta”. Él extendió la mano, y agarró una aguijada de bueyes.

52 Miren, él no se detuvo.
Él nunca esperó para aprender cómo batirse a duelo, ni dijo: “Mira, espera un momento. Yo soy la Simiente Real. Yo soy la simiente de Abraham. Yo estoy circuncidado. Así que, tú sabes, todos estos filisteos son buenos guerreros. Ellos han estado practicando mucho tiempo. Yo iré allá al seminario y obtendré mi Ph.D y L.L.D., y aprenderé cómo batirme a duelo. Aprenderé el catecismo, todas las reglas de la iglesia”.
¡Si él hubiera hecho eso, eso es todo lo que hubiera sabido al respecto! [La congregación dice: “Seguro”—Ed.] Él únicamente hubiera sabido eso, y él no los hubiera podido derrotar. Entonces él no pudiera haber vencido al enemigo.
Uds. no pueden vencer al enemigo. Yo no lo puedo vencer. Pero yo recuerdo que estoy viviendo bajo una promesa (¡aleluya!),de que ya los poderes han sido más que vencidos, y conquistados, y derribados.“Yo soy más que conquistador, ahora mismo”. No yo, sino que yo estoy en Él,quien lo conquistó por mí, (¿ven?), y eso sigue viviendo. Yo soy parte de la Simiente Real de Abraham. Piénsenlo un momento, luego agarren su aguijada de bueyes. Hagan huir de Uds. ese demonio de duda. Sí.
Dijo: “Yo soy… Yo no puedo aprender a batirme a duelo”. Si él aprende eso, entonces eso es todo lo que él sabe hacer, es sólo batirse a duelo. Eso es todo de lo que él hubiera podido hablar.

53 De esa manera nosotros lo tratamos de hacer hoy en día. Los hombres dicen: “Yo tengo un llamamiento en mi vida para ser un ministro”.
“Bueno, mira, hijo, yo llamaré al obispo, y me informaré si te puedo dejar que vayas a la escuela, y puedas aprender psicología, y aprender todas estas cosas. Y pueda que te prepares al estar como por unos diez años en el seminario”. Eso sí lo preparará, de seguro. Lo preparará tanto que él ya nunca se podrá levantar.
Qué diferente es enviar a un ministro hoy en día, a como era en la primera Iglesia. Ellos no esperaron diez años. Ellos esperaron diez días. Si les toma a Uds. diez años para estar convencidos… Ellos fueron convencidos en diez días. Amén.

54 Pueda que él esté convencido en cuanto a psicología, pero Uds. deben obtener “rodillalogía”. En sólo diez días ellos estaban convencidos, y luego estaban interesados en otros. Algunos de ellos ni siquiera podían firmar su propio nombre. La Biblia dice que ellos eran del vulgo y sin letras, pero estaban convencidos. ¡Aleluya!
A mí no me interesa la educación. Yo estoy convencido que Jesucristo es el Hijo de Dios. Yo estoy convencido que Éste es el Espíritu Santo. Estoy convencido que Él es un Sanador. Estoy convencido que Él es un Salvador. Estoy convencido que Él viene. Estoy convencido que Esto es Eso. Yo estoy convencido. Yo lo creo.
Ellos dijeron que estaban convencidos. Algo sucedió. Ellos estaban convencidos. Luego estaban interesados después que estaban convencidos. Ellos estaban interesados en llevar Su Palabra al resto de ellos. Esa era una buena señal de que ellos estaban convencidos: estaban interesados.

55 Ellos no estaban interesados en una educación,ni interesados en que si ellos podían decir “amén” correctamente. Ellos no estaban interesados con respecto a qué organización pertenecían, ni si tenían una carta de compañerismo o no. Ellos estaban convencidos de que todo lo que ellos necesitaban era Él.
Y yo pienso de la misma manera esta noche. Yo estoy convencido de que todo lo que necesitamos es Cristo. Nosotros no necesitamos un nuevo alcalde. No necesitamos nuevos presidentes. No necesitamos un nuevo ejército. No necesitamos una nueva bomba. Necesitamos a Jesús.
Eso es todo de lo que ellos—de lo que ellos estaban convencidos. Y ellos también creían que Él… Ellos estaban convencidos que Él—Él se encargaría de todo lo que ellos tuvieran necesidad.
¿Están Uds. así de convencidos esta noche?

56 Digan: “Yo estoy convencido. No importa lo que me venga, Él lo vencerá. No importa lo que me venga, yo estoy convencido que Él cuidará de mí. Él dijo que lo haría”.
“Yo estaré con vosotros, aun en vosotros,hasta el fin de la edad. No os afanéis por el día de mañana, porque traerá su afán”. Eso es correcto. Sólo piensen de hoy en día.
“Si Dios vistió así al campo, y la hierba del campo que hoy es, y mañana no es; y si Él tuvo bastante cuidado que ni aun un pajarillo podía caer en la calle sin Él saber al respecto”, ¿cuánto más conoce Él nuestras necesidades?
Yo estoy convencido. Esa es la razón que Uds. no me ven rogando por ofrendas, y estoy aquello. Yo estoy convencido. Si yo me quedo con esta Palabra, Dios se quedará conmigo. Yo estoy convencido. No me tiene que ser dado. Vendrá de alguna manera. Yo—yo estoy—yo estoy convencido.Yo lo creo. Yo creo toda Palabra que Él dijo. Yo estoy convencido de Ello. Yo estoy convencido que Él satisfará todas las necesidades de las que tengo necesidad. Yo no tendré que preocuparme al respecto.

57 Y él también estaba convencido que ellos no necesitaban un montón de psicología, y tomar todas esas otras cosas. Ellos estaban convencidos que ésos que estaban… ésos a los que ellos—ellos predicaban, lo que ellos tenían sería todo lo que aquellos necesitaban.
Ese es el problema de hoy en día. Ellos están tratando de meterles a la fuerza otras cosas a ellos, credos, y cosas como esas. Uds. nunca han estado bien convencidos de que el Espíritu Santo está correcto. Eso es todo lo que yo necesito. Y eso es todo lo que Uds. necesitan.Eso es todo lo que alguien más necesita.

58 Yo estuve en África no hace mucho tiempo.Ellos estaban tratando de educar a esa gente de allá, en las tribus. Y cuando Uds. lo llevan al hombre blanco, él adopta el pecado del hombre blanco. Tiene su propio pecado allá en la tribu. Llevándolo a él ahí, él adopta el pecado del hombre blanco, y entonces él es dos veces más hijo del infierno de lo que era al principio. Él únicamente necesita una sola cosa. Él necesita a Cristo.¡Amén!

59 Hudson Taylor, en una ocasión… ¿Nunca han oído de Hudson Taylor, el gran misionero a China? Hubo un muchacho indio; él fue salvo, dijo que él había sido llamado al ministerio. Él fue y le dijo al Sr.Taylor, dijo: “Sr. Taylor, ¿debería tomar cuatro años de psicología?”, y las diferentes cosas que él debería hacer, “y ¿cuánto tiempo me tomaría para recibir mi Licenciatura en letras?”
El Sr. Taylor le dijo, le dijo: “Hijo, nunca esperes que la—la vela se queme hasta la mitad para que empieces”. No.
Eso es lo que yo pienso, también. No esperen hasta que la vela esté quemada hasta la mitad, y que alguna clase de educación le sea metida a Uds., alguna clase de líquido embalsamador. No hagan eso. Pero yo digo que tan pronto como la vela se encienda, ¡empiecen! Yo no estoy tratando de apoyar la ignorancia, pero esto es lo que quiero decir: si Uds. no saben nada más, díganles cómo se encendió la vela. Eso es todo lo que ellos tienen que saber. Dígales qué encendió la vela. Díganles qué es lo que está ardiendo allí adentro. Sólo díganles cómo se encendió. Permítanles que ellos se enciendan, y eso se encargará del resto de ello. Seguro que sí.
Uds. no tienen que decir, estudiar toda clase de palabras refinadas de las que Uds. para empezar no saben nada, y que no quieren decir nada después que Uds. las saben. ¿Ven? Sólo díganles: “¡Gloria a Dios! El Espíritu Santo me tocó, y yo soy un hombre diferente”. Díganles cómo se encendió la vela. No esperen hasta que se queme toda; para entonces estará humeando. Hay muchos de ellos así hoy en día. Sólo díganles cómo se encendió.

60 Hubo tal disputa sobre el hombre ciego al que Jesús le dio su vista allá. ¿Recuerdan cuando él pasó por allí, y los discípulos dijeron: “¿Quién pecó, él o su madre, o su padre?”
Jesús dijo: “Ninguno, sino para que las obras de Dios se manifiesten”. Y Él le dio su vista.
Y ahí vinieron todos los escribas y fariseos.Su padre y su madre estaban muy temerosos, porque ellos ya habían dicho: “Si alguien escucha a ese Jesús de Nazaret, a ese profeta, se le devolverá a Uds. su carta de la iglesia. ¡Uds. están excomulgados!”
Ellos no han cambiado ni una pizca. ¿Ven?, ¡es lo mismo! “Cualquiera que lo escuche a Él, o vaya a Su reunión, Uds. allí mismo son echados fuera de la iglesia para empezar”. Ellos borrarán su nombre del libro.

61 Así que ellos fueron y llamaron a su padre y a su madre, dijeron: “¿Es este vuestro hijo?”
Dijeron: “Sí, sí es”. Dijeron: “Nosotros sabemos que éste es nuestro hijo, y sabemos que él nació ciego”.
“Bueno”,dijeron: “¿Cómo recibió él su vista?”
Dijeron:“Pregúntenle a él. Edad tiene”.
Dijeron:“Da gloria a Dios. Ese hombre es un pecador”.
Bueno, él no podía argumentar teología con ellos. Seguramente que no. Pero hay una cosa que él sí sabía. Él estaba convencido que podía ver. Dijo: “Si él es un pecador o no, yo no lo sé. Yo no sé de qué escuela Él proviene, ni nada al respecto. Pero este es un buen punto que tengo para argüir: habiendo yo sido ciego, estoy convencido que puedo ver;porque Él me dijo que podía ver, y yo lo escuché a Él”. ¡Aleluya!
Es la misma cosa conmigo. Yo una vez era ciego, pero ahora veo. Yo una vez no podía ver Esto. Yo era un pecador. Él abrió mis ojos. Habiendo yo sido ciego, ahora veo.
Él tenía un buen punto para argüir, seguro que lo tenía; tan buen punto que ellos no le podían contradecir. ¿Por qué? Porque él estaba convencido que podía ver. Y él estaba convencido que… Él dijo:“Miren, esa una cosa extraña. Uds. levantan… Uds. hombres aquí son los líderes religiosos de la nación. Y Uds. dicen que no saben de dónde sea este Hombre, y Él hizo un milagro en mí que nunca ha sido hecho en el mundo. Esa es una cosa extraña”.
Hermano, yo creo que él es un buen teólogo en eso. ¿Por qué? Porque él estaba convencido.Él tenía algo que lo convenció. Él era ciego; ahora podía ver.

62 David, cuando él llegó al ejército de Saúl,estando Goliat al otro lado, David era el hombre más pequeño del grupo. Goliat era el más grande. Saúl hubiera sido un rival más apropiado. Saúl era como de unos siete pies, o más, quizás ocho, desde los hombros arriba era más alto que todo hombre en su ejército. Y David era el hombre más pequeño allí, y él era el único hombre allí sin entrenamiento. Pero, hermano, él estaba convencido.¡Gloria! ¿Ven? “A mí me gusta como me miro”.
Fíjense. Él no estaba entrenado. Él no tenía lanzas. Él no sabía nada acerca de eso. Y sólo era un hombrecito rubio. Pero él estaba convencido, y estaba preocupado por un ejército que ellos mismos se llamaban: “El ejército del Dios Viviente”. Y él estaba convencido que Dios,quien lo había ayudado con esa honda a matar un león y un oso, ciertamente podía matar a ese filisteo incircunciso. Él estaba convencido, por lo tanto él se preocupó por el ejército.
No importa cuánto él tuvo… Si Uds. están convencidos, entonces están interesados. Pero primero tienen que estar convencidos. Así que, él estaba convencido.

63 Yo recuerdo una noche, una noche muy calurosa, espeluznante todo alrededor, yendo a la guerra. Oh, las posibilidades estaban muy en contra de él. Y él oró. Él estaba acostado allí debajo de una balsamera. El ejército ya estaba allá, listo para enfrentarlo. Él se acostó debajo de esa balsamera. Y al poco un rato él oyó algo que venía, y atravesó las balsameras, y salió al otro lado. Él estaba convencido, hermano. No importa cuáles eran las oposiciones, él estaba convencido que Dios iba delante de él.
Hombres, si Uds. se pueden parar firmes aquí esta noche, no importa qué esté mal en Uds.; si pueden sentir ese viento del Espíritu Santo atravesándolos, y diciendo: “Yo Soy Jehová que sana todas tus dolencias;Yo te sano ahora mismo”. Si Uds. pueden estar convencidos, hermanos, a Uds. no les importa qué es lo que está allá en la audiencia, Uds. ya saben que va a suceder. Seguro que sí.
Él estaba convencido, y luego estaba interesado.

64 Sansón, parado allí delante de los filisteos con sólo una quijada de una mula en su mano, él ni siquiera—él ni siquiera estaba armado. Pero él estaba convencido que el Dios que lo había levantado, era capaz con esa quijada de una mula, de matar a esos filisteos. Y él mató a mil.
El profeta fugitivo, Moisés. Cuando Moisés estaba convencido que era Dios en esa zarza… Uds. saben, Moisés no había tenido una experiencia con Dios. Él tenía mucha teología. Pero él había huido. Pero cuando… Él estaba convencido de que Ése era Dios en la zarza. Porque la Voz habló de la zarza, citándole Escritura, y él estaba convencido que Ése era Dios. Y Dios dijo: “Yo estaré contigo”. Uds. saben, él había perdido todo interés en las cargas de Egipto. Él había estado allá por cuarenta años, y ellos trabajando como esclavos. Pero cuando él estuvo convencido de que era la voluntad de Dios librarlos, él se interesó justo al día siguiente.
Ahí va él por el camino. ¿Se pudieren imaginar Uds. qué escena era? Con Séfora sentada en una mula, el pequeño Gerson en su cadera. Su barba colgándole de esta manera, de ochenta años de edad; su cabeza calva brillándole por el sol; una vara torcida en su mano, gritando: “¡Aleluya!” Iba a Egipto para conquistarlo.Sí.
Pueda que los haga a Uds. actuar extraño.
Quizás lo hizo a él actuar extraño, pero él estaba convencido. ¿Por qué? “Yo voy contigo, Moisés. Yo voy a tomar esa vara que está en tu mano, y Yo voy a libertar a Mi pueblo”.
Miren, una varita vieja torcida no parecía mucho, pero, hermano, él estaba convencido porque la Palabra de Dios estaba con él.
Si Uds. saben que la Palabra de Dios está con Uds., y en Uds., Uds. pueden estar convencidos.

65 Los jóvenes hebreos, ellos estaban convencidos que Él era capaz de cumplir Su Palabra, sí, mientras que ellos se pararan firmes en Ella. Dios les dijo que no se inclinaran a ídolos. Eso es exactamente lo que Dios quería decir. Y ellos sabían que si ellos no se inclinaban a ese ídolo, que Dios era capaz de cumplir Su Palabra. Ellos estaban convencidos que Él era capaz. Y cuando ellos estuvieron convencidos acerca de pararse firmes en Su Palabra, Dios estuvo interesado en pararse por ellos.
Cuando Uds. están convencidos que Ésta es la Palabra de Dios, entonces Dios está interesado en cuidar de Uds. con Ella. Lo he comprobado en los campos extranjeros y en todas partes. ¡Cuando Uds. están convencidos que está correcta! pero Uds. tienen que estar convencidos, luego Dios estará interesado por Uds. Pero, primeramente, Uds. deben estar convencidos de que es Él y que Él cumple Su promesa; entonces Dios estará interesado.

66 Marta estaba convencida que si Jesús le pedía a Dios, sucedería. Ella dijo: “A mí no me interesa lo que digan los demás. A mí no me interesa aun si mi hermana María no cree en ello. Yo no creo… A mí no me interesa lo que diga el rabí. Pero, Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano”. Y Él dijo… “Mas también sé ahora, yo estoy convencida, que si Tú le pides a Dios, Dios te lo dará. Sucederá. Yo voy ahorita allá y voy a quitar la piedra. Voy a prepararme para eso. Yo estoy convencida”. Seguro.

67 Recuerdo a mi padre allá en Kentucky, hace años. Todas las cosechas se estaban quemando. Y el predicador de circuito pasó por allí, y él era un hombre excelente. Cuando él se arrodillaba, él se quedaba allí hasta que algo sucedía. Ese día, todos ellos iban a orar para que lloviera. Mi papá dijo que cuando ese anciano se arrodilló, y vio esas viejas manos levantarse en el aire, él dijo: “Oh, Dios, yo te he servido; esta gente es Tuya, y sus cosechas se están quemando”, papá dijo que él se salió de la iglesia, y fue allá y le quitó la silla a su mula, la puso debajo de la iglesia, porque él sabía que la lluvia iba a venir. Correcto. Convencido (sí,señor), entonces él estaba interesado en su silla. ¡Después que Uds. están convencidos!

68 Marta dijo: “Si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano. Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios,Dios te lo dará. Eso es correcto. Va a suceder, si Tú le pides a Dios”. ¿No es eso maravilloso?
Jairo, con un cadáver en su casa, su única hija de doce años de edad, una niñita. El mensaje vino: “No molestes más al Maestro, porque ella ya ha muerto”. Y Jesús dijo…
Primero, él le dijo a Jesús: “Mi hija ya está muerta, pero yo estoy convencido”. ¡Aleluya! “Ven y pon Tus manos sobre ella, y ella estará bien”. ¡Convencido!
Él había oído eso de Jesús. Él sabía de Sus obras. Él era un creyente secreto. En lo profundo de su corazón él creyó que Ése era el Hijo de Dios. Él estaba completamente convencido que Él lo era.

69 Uds. saben, ¿no es eso extraño? Dios le forzó la situación.
Dios sabe cómo forzarlos a Uds. Correcto.Algunas veces Él les da una enfermedad a Uds., todo lo demás, sólo para forzarles la situación, para que muestren su color, lo que Uds. son.
Lo forzó. Jairo fue forzado a creerlo. Así que entonces él mostró lo que era. Dijo: “Si Tú vienes y pones Tus manos sobre mi niña, aunque ella esté muerta, vivirá”. ¡Oh, hermanos, me gusta eso!
Yo pienso que Marta dijo la misma cosa.
También Jesús estaba convencido de ello.

70 El soldado romano, el centurión, él estaba convencido, si es que él únicamente podía conseguir que Jesús dijera la Palabra. Escuchen a ese soldado, un romano, un gentil, un pagano. Él dijo: “Yo soy hombre bajo autoridad. Yo le digo a este hombre, a este soldado: ”Ve allá“, y él va. Y le digo a este ”Ven“, y viene”. ¿Por qué? Él estaba por encima de él. ¿Qué estaba testificando él? “Jesús, Tú estás sobre todas las enfermedades. Tú estás sobre todo. Si yo tan sólo te puedo oír decir la Palabra, mi siervo vivirá. Yo estoy completamente convencido”.
Y luego, después de todo eso, nosotros todavía no estamos convencidos. ¿Ven?
¿Qué era? Jesús dijo que esa era una gran fe. Él no encontró eso en Israel. “Solamente di la Palabra”.

71 Aquí está, Aquí mismo. “Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.Si tú dices a este monte: Quítate, y no dudas en tu corazón, sino crees que será hecho lo que tú has dicho, lo que has dicho te será hecho”.
Entonces confiesen. ¿Qué? “Por Su llaga yo soy sano. Por Su gracia yo soy salvo. Por Su promesa yo obedeceré, y seré lleno con el Espíritu Santo”. Ahí lo tienen, si Uds. están convencidos que Él cumple Su Palabra. Pero primero tienen que estar convencidos.
La mujer con el flujo de sangre, ella estaba convencida; no importaba lo que dijera el rabí, y lo que dijera el sacerdote, y lo que dijera su esposo, y lo que dijera alguien más. Ella dijo: “Ese es un Hombre Santo. Él es el Hijo de Dios. Y si yo puedo tocar el borde de Su manto, eso es todo lo que tengo que hacer. Yo estoy convencida que sanaré”.Aunque el doctor había dicho que ella no podía sanar, sin embargo ella dijo:“Yo sí puedo sanar si tan sólo puedo tocar el borde de Su manto”. Ella estaba convencida.

72 La mujer en el pozo estaba convencida que Él era el Mesías, cuando ella había visto esa señal Escritural, de lo que ella sabía que iba a ser el Mesías. Como dije esta mañana, esa vida predestinada estaba allí. Y tan pronto como ella… como las aguas cálidas se derramaron… Las aguas frescas, mejor dicho, se derramaron sobre esa Palabra de Vida que Dios había predestinado desde el principio del mundo, ella lo vio [El hermano Branham da un chasquido con sus dedos—Ed.] así de rápido. Cuando había ministros allí que no lo vieron; sacerdotes que no lo vieron; sumo sacerdotes no lo vieron; grandes clérigos no lo vieron; lo llamaron “demonio”. Y esa pobre prostituta allí, Dios había predestinado eso desde la fundación del mundo. Si Uds. estaban allá, Uds. también estaban predestinados.

73 Miren, la Biblia dice: “En los últimos días,el anticristo sería tan religioso, y tan semejante a la cosa real, que engañará, si fuere posible, aun al Escogido”. Pero no es posible. Eso es correcto. Y, “todos”. “Él engañará a todos sobre la tierra, cuyos nombres no fueron escritos en el Libro de la Vida del Cordero”, ¿desde el último avivamiento? Eso no suena como la Biblia, ¿verdad? [La congregación dice:“No”—Ed.] Desde la fundación del mundo“. Uds. no los van a engañar, porque ellos están puestos allí en esa Palabra. Cuando ellos ven esas cosas apareciendo [El hermano Branham da un chasquido con sus dedos—Ed.], es Vida,ellos lo captan rápidamente.
Otros caminarán alrededor, dirán: “¡Aah, no hay nada en Eso!” ¿Ven?, ellos no están convencidos. No hay nada allí para que los convenza. No hay nada dentro de ellos con qué creer.
Mi madre solía decir: “¿Cómo se le puede sacar sangre a un nabo cuando no hay sangre en él?” Correcto.

74 “Mis ovejas oyen Mi Voz”. Ellos conocen la Palabra. ¿Qué es Su Voz? Aquí está.“Ellos no siguen estos credos. Sino que ellos oyen Mi Voz, ellos la siguen”.
La mujer en el pozo estaba completamente convencida. Luego ella estaba interesada en que su pueblo también viera esa señal y la creyera, después que ella estaba convencida de que Ese sí era el Mesías, porque Él le dijo a ella dónde estaba su problema. Ella dijo: “Señor,nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará eso”.
Él dijo: “Yo soy.
Ella sabía que un hombre que pudiera hacer esa cosa ciertamente le estaría diciendo la Verdad. ¡Gloria a Dios! Sí, un hombre que Dios usaría de esa manera no mentiría. Correcto. Él les dirá a Uds. la Verdad.
Dijo: “Yo soy”.
Y ella se emocionó tanto, cuando esa Luz tocó Esa Palabra, que ella entró corriendo a la ciudad. Ella estaba completamente convencida. No le importó si ella debía hacer eso o no, ella entró corriendo a la ciudad y les dijo a esos rabís y sacerdotes, y a todos los hombres en las calles, a los hombres del mercado, y en toda tienda de abarrotes. Y de un extremo al otro lado de la calle ella fue testificando: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. Tomen su Biblia. Miren el pergamino. ¿No es esa la Verdad, que Ése es el mismísimo Mesías?” Ella estaba convencida. Ella se levantará en el juicio y condenará a miles de gente de aquí de los Estados Unidos. Ella ciertamente la condenará.
Uds. saben, Jesús dijo: “La reina del sur se levantará en el Juicio y los condenará, porque ella vino a oír un don de sabiduría que Salomón tenía, un discernimiento”. Y dijo: “Uno más grande que Salomón está aquí. Seguro. Pero todavía la gente no le creía. Seguro.

75 Ella estaba convencida, y ella quería que su gente estuviera convencida. ¿Ven? Después que ella estaba convencida, luego se interesó en su pueblo. Ella sabía que Ése era el Mesías. Ella sabía que eso era lo que la Biblia decía que sucedería cuando viniera el Mesías.
Ella dijo: “Sabemos que el Mesías, llamado el Cristo, cuando Él venga nos declarará esas cosas. Pero Tú debes ser Profeta”.
Jesús dijo: “Yo soy”.
Allí ella estaba convencida, porque sabía que la Escritura así lo decía, y ahí estaba Él. Ella estaba convencida, luego estuvo interesada. Ella fue y le dijo alguien más.

76 Miren, Jesús estaba convencido que Él se levantaría al tercer día. Él estaba tan convencido, que dijo: “Destruid el templo y Yo lo levantaré al tercer día”.
¿Por qué?
David, en las Escrituras, un profeta bajo la inspiración (David era un profeta, Uds. saben), David, bajo inspiración, profetizó, y dijo: “Yo no dejaré Su alma en el infierno, ni permitiré que Mi Santo vea corrupción”.
Y Él sabía que en algún momento dentro de las setenta y dos horas, antes que la corrupción comenzara en ese cuerpo, Él se levantaría. Setenta y dos horas son tres días y noches. Él dijo: “Destrúyanlo, y Yo lo levantaré otra vez”,completamente convencido (eso es correcto), que Él lo levantaría otra vez. Él sabía que las Escrituras no pueden fallar. ¡Aleluya!

77 Yo estoy convencido que Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Yo estoy convencido del ministerio y del mensaje que estoy predicando; estoy convencido que es la Verdad. Estoy convencido que estas visiones provienen de Dios. Estoy convencido que estamos viviendo en los últimos días. Estoy convencido que este mismísimo Espíritu que está sobre mí ahorita es el Espíritu Santo. ¡Gloria!
Yo estoy plenamente convencido. Estoy convencido que la manera del Espíritu Santo está correcta. Estoy convencido que la manera de la Biblia es la Verdad.Yo estoy convencido que Este es Jesucristo el que está aquí ahora mismo. Yo estoy convencido. Si nosotros creemos en Él en este momento, yo estoy convencido que Él sanará a toda persona enferma en un momento, en un abrir y cerrar de ojos. Yo estoy convencido que Él derramaría el Espíritu Santo aquí, a tal grado que habría tal aclamación, que sería difícil saber qué sucedería.

78 Yo estoy convencido. Lo creo con todo mi corazón, no porque soy un anciano. Yo prediqué esto cuando era un joven, no más de veinte años de edad. Yo he estado convencido desde ese día que Él me encontró en el río. ¡Aleluya! Yo estoy convencido que Él está aquí ahora mismo. Yo estoy convencido. Y esa Columna de Fuego es la misma Columna de Fuego que estaba con Israel en el desierto, es la misma Columna de Fuego que está con la Iglesia hoy en día. ¡Gloria!
Yo estoy convencido que ella está correcta. Yo he dado mi vida por Ella. Yo he dejado mi hogar y todo lo demás, he dado mi todo por Ella. Yo estoy convencido que Ella es la verdad.
Yo estoy convencido que Él está aquí ahora mismo. Yo estoy convencido que este Espíritu que está aquí ahorita es el Espíritu Santo. Yo estoy convencido que estamos bautizados en Su Espíritu ahora mismo. Sé que Él es la Verdad. Yo estoy completamente convencido que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Yo estoy convencido, perfectamente convencido.

79 Ese Ángel me encontró allá y me dijo lo que Él me dijo. Yo me he parado ante paganos, por millares y decenas de millares. Uds. dicen: “¿No tiene Ud. miedo?” ¡No, señor! Yo estoy convencido que Ella viene de Dios. Yo estoy convencido que Ella es el Ángel del Señor. Yo lo creo con todo lo que está en mi corazón. Amén. Yo estoy convencido que si le pidiéramos algo a Dios, Él nos lo daría. Uds. sencillamente están asustados. No estén asustados. Él está aquí.
Yo estoy convencido que ese mismísimo Espíritu que Uds. sienten, el Espíritu Santo que se está moviendo dentro de nosotros, yo estoy convencido que Ese es Cristo. Amén.
Yo estoy convencido que ahorita, que Esto a lo que yo estoy mirando, ese círculo de Luz que está delante de mí, yo estoy convencido que Ese es el Espíritu Santo. Yo estoy convencido que esa visión está ante mis ojos. Yo se que Él está. ¡Amén! Yo reto a todo demonio en el mundo en esta hora. ¡Correcto! El es Dios. Cristo no sólo es un Profeta. ¡Él es Dios!, en nada está Él falto de ser Dios.

80 Inclinemos nuestros rostros para orar por un momento. Sencillamente ya no puedo predicar más. ¡Mmm! ¡Tal unción! [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]
¡Bendito sea el nombre del Señor!¡Completamente convencido de que Él es Jesucristo, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos!
Padre Celestial, yo estoy convencido que eres Tú. Te pido, Dios, que antes de dejar esta plataforma esta noche, que Tú hagas algo especial. Prueba a la gente, una vez más, que eres Tú. Yo encomiendo esta audiencia a Ti; Señor, estamos en Tus manos. Haz con nosotros como Tú juzgues conveniente. En el nombre de Jesús.Amén.

81 Algo sucedió. Yo estoy convencido de que Dios está aquí.
¿Repartió él tarjetas de oración? ¿Hay algunas tarjetas de oración?
[Alguien dice: “No”—Ed.] No. No las necesitamos. Yo estoy convencido que Él está aquí. ¿Lo creen Uds.? [La congregación dice: “Sí”].
Si Uds. están completamente convencidos, digan: “Jesús, yo te toco con mis debilidades.Yo creo que el hermano Branham ha dicho la Verdad. Él es sólo un hombre. Tú eres Dios. Pero yo creo que él dijo la Verdad, porque es la Palabra. Permite que suceda, Señor. Permítele que me hable y me diga. Que yo sea convencido”.
Él ya está aquí en la reunión. Esa señora sentada allí, ella está orando por una condición nerviosa. Su niñita que está con ella, está mentalmente retrasada. ¿Lo va a creer? Tiene una madre enferma en casa. Tenga fe. No lo dude. Ud. puede recibir lo que pidió.

82 Yo estoy convencido que el mismo Ángel que descendió en la forma de un hombre y le habló a Abraham, con Su espalda volteada hacia la tienda, es el Mismo que está aquí esta noche. Él prometió que así sería. Yo creo que ese mismo Ángel nos unge a nosotros, porque era Dios. ¿Lo creen Uds.? [La congregación dice: “Amén—Ed”.]
Muy bien, Sara,que está en un lugar aquí, háblale a Dios. Yo estoy convencido, hermanas. Yo estoy convencido, hermanos. Yo sé que es la Verdad. Seguramente que sí es la verdad.
Hay una señora sentada detrás de mí. Ella tiene un problema de corazón. Está sentada detrás de mí. Yo no la conozco. Ella aparece frente de mí. Es una mujer de edad media. Ella no es de aquí. Es de Virginia. Sra. Fox, Jesucristo la sana. Ella está sentada aquí. Veamos. Esa es ella, aquí. Crea.
¿Creen Uds.? [La congregación dice:“Amen”—Ed.] “Si puedes creer, todo es posible”.

83 ¿Qué piensa Ud. al respecto, señora? ¿Somos Ud. y yo desconocidos uno del otro?¿Cree Ud. que yo soy Su profeta? ¿Sí lo cree? Ud. tiene un problema de la cabeza. Eso es correcto. Su nombre es Sra. Moore. Si eso es correcto, levante su mano. Se puede ir a casa.Sea sanada.
¿Están creyendo Uds.?
Miren, alguien está aquí, frente de mí aquí. Aquí está alguien. Es una mujer. Ella tiene cáncer en el pecho. Sra. Rhodes, crea en el Señor Jesucristo. Yo no conozco a la mujer. Dios la conoce. “Si puedes creer, todo es posible”.Correcto.
Un hombre sentado allá, orando, de Tulsa. Sr.Harwood, crea en el Señor Jesucristo. Se puede ir, y ser sano. Tenga fe. Eso es todo lo que Ud. tiene… Yo no conozco al hombre, nunca lo he visto en mi vida. Somos desconocidos. Pero eso es correcto. ¿Por qué? Él tocó Algo.
¿Están convencidos Uds.? [La congregación dice: “Amén”—Ed.] ¿Están convencidos de que Dios cumple su Palabra? [“Amén”.]
Si Uds. están convencidos, ¿cuántos de Uds. tienen una necesidad?
Miren, seguramente que así como pensó la mujer en el pozo… Pregúntenle a esa gente. Vayan, hablen con ellos, en donde sea que ellos….
Yo veo otro. Sí, otro. Escuchen: vean si es correcto o no.

84 Miren, Él está dando vueltas en el edificio. Todo el edificio está ungido, todo el lugar. Yo estoy convencido que la Presencia de Jesucristo sanará a toda persona aquí.
¿Están Uds. convencidos de lo mismo? [La congregación dice: “Amén”—Ed.] ¿Están convencidos que les digo la verdad?[“Amén”]. Dios vindica que yo les estoy diciendo a Uds. la Verdad. Entonces, yo les ordeno que se pongan de pie y acepten su sanidad, en el Nombre de Jesucristo. Si Uds. están convencidos, levanten sus manos a Él, y denle alabanza.
Padre Celestial, el Espíritu Santo, llena este edificio. Ellos están convencidos que satanás está derrotado.
En el nombre de Jesucristo, satanás, sal de este lugar aquí. Nosotros estamos convencidos que esta es la Presencia de Jesucristo la que está aquí. Y será hecho. ¡Amén!
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