S.927 62-0622E  ¿Por qué? 

Tiempo de lectura: 38 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

¿Por Qué?

South Gate, California, E.U.A.

62-0622E

1 Gracias. Inclinemos nuestros rostros por un momento para orar. Nuestro Padre Celestial, mientras nos acercamos a Tu trono de gracia esta noche, venimos en ese Nombre Todosuficiente del Señor Jesús con la seguridad bendita que Él nos ha dado de que seríamos oídos, y que nuestras oraciones serían atendidas. Pedimos primero el perdón de nuestros pecados y los pecados del pueblo. Y pedimos otra vez que Tus bendiciones continúen siendo dadas a conocer entre nosotros, para que Tu Nombre sea honrado.
Bendice las palabras que sean dichas en canto y en sermón, en testimonio, o en lo que pudieran ser dichas. Sana a los enfermos; salva a los perdidos; da—da el Espíritu Santo a aquellos que están hambrientos y sedientos. Y que esta sea una noche recordada por mucho tiempo debido a Tu Presencia. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
Pueden sentarse.

2 El otro día decía en el desayuno: “Yo siempre llego un poquito tarde”. Y estaba predicando en una iglesia de los hermanos de la unidad no hace mucho, y estaba… llegué como una hora tarde. Y entonces el ministro dijo: “Ahora voy a presentarles al retardado hermano Branham”. Yo dije: “Bueno, yo siempre he llegado un poquito tarde. Mi madre dijo que yo fui un bebé de nueve meses completos. Luego parecía que eso no fue bastante tiempo; yo pesé solamente cinco libras. Y cuando me casé, yo… Ella me esperó como por una hora. Yo tuve toda la cosa esperando hasta que terminé de atender una llamada de hospital y regresé. Miren, si yo únicamente puedo llegar tarde para mi funeral, esa es la cosa siguiente, si yo puedo posponer eso por un tiempo. No quiero que eso venga muy rápido. Así que, yo me quiero quedar y servir al Señor”.

3 Es bueno estar aquí y tener una audiencia amable de gente aquí otra vez esta noche. Creo que en la mañana, para Uds. que viven en los alrededores de Los Ángeles, hay un desayuno de Los Hombres Cristianos de Negocios en la mañana. Creo que ellos todavía lo llevan a cabo en la cafetería Clifton, y yo espero estar allí en la mañana.
Me he enterado que el hermano Shakarian ha estado bastante enfermo. ¿Él va a estar allí? Bueno, eso está bien. El hermano Demos Shakarian, un—un hermano mío, un buen amigo mío. Siento mucho enterarme al respecto. Supe que se enfermó un poco, pero no sabía que él estaba tan mal como está; sencillamente está todo agotado. Yo le dije hace como unos dos años que sería mejor que se aquietara un poquito. Él me miró y dijo: “Practica lo que predicas”. Y así que…

4 Recuerdo la última vez que estuve aquí, cuando Raymond Richey me agarró de la pierna del pantalón al entrar a la iglesia aquí en Los Ángeles en… No, perdónenme, fue en Long Beach. Íbamos entrando allí al auditorio esa noche. Raymond es un amigo mío muy íntimo, y él había tenido una crisis nerviosa. Él está en una condición terrible. Y él dijo: “Hermano Branham, no te esfuerces demasiado”. Él acababa de regresar de Corea. Y Raymond se está envejeciendo también, Uds. saben. Él dijo: “Te vas a matar”. Y luego dijo: “Mira en qué condición estoy yo ahora”.
Y yo he estado en esas condiciones, así que sé lo que es eso. Y veo que hay tanto por hacerse, sin embargo uno—uno… Parece que uno no tiene tiempo para hacerlo, y lo pone a uno nervioso. Así que yo espero que el Señor me perdone, que mi celo no venza mi sabiduría, o mejor dicho, que Él me dé la sabiduría para saber cómo controlar mi celo.

5 Es bueno estar aquí esta noche con Uds. hermanos que están detrás de mí, aquí en este momento, Les Kopp y todos Uds. hermanos. Es tan amable, esta audiencia amable aquí… Estoy tan contento de ver los… estas reuniones, parece que todos están en un solo corazón y unánimes; parece que cualquier cosa pudiera suceder. Las últimas reuniones han sido de esa manera, y yo simplemente estoy tan agradecido con el Señor. Mientras continúen de esa manera yo siento que puedo seguir adelante un rato. Cuando… Es cuando uno llega a esas confrontaciones, eso es cuando es desfavorable, Uds. saben, cuando no hay unidad y… Pero aquí sencillamente ha sido una sola hermandad enorme. Todo es… Estoy tan agradecido por eso. Que el Señor lo continúe.

6 Miren, comprendemos que no tenemos el oropel en las reuniones que teníamos la primera vez. Por lo general un avivamiento surge, y dura, de acuerdo a la historia, como unos tres años. Un ministro por lo general da lo mejor de él en tres años. Después de eso, él vive de la reputación de lo que él hizo en esos tres años. Yo estoy tan contento que he colocado la mía sobre la Palabra (eso es correcto), para que yo pueda vivir por medio de la Palabra.
Yo sencillamente creo esta bendita Biblia antigua. Yo pienso que es la cosa más grandiosa. Yo pienso que es—es Dios. La Palabra es Dios en forma de letra. Y cuando el Espíritu Santo se alinea con Ella, la trae a Vida.

7 Yo estaba hablando con alguien… Nosotros tenemos entrevistas privadas, y allí es donde un tiene que… Nosotros… A propósito, en casa creo que había trescientas en la lista cuando partimos, que están esperando para esas entrevistas privadas. Nosotros entramos con la gente, bajamos las cortinas, y nos quedamos allí hasta… Oramos hasta que el Señor revela qué hace por medio de una visión. Miren, nosotros sabemos que la Palabra del Señor nos dice, y expone el programa. Pero algunas veces hay cosas en la vida de una persona que sencillamente ellas no saben qué hacer. Y allí es donde nos quedamos delante del Señor hasta que son contestadas. Y luego tenemos estas entrevistas, como por ejemplo al llegar aquí, la gente en este distrito quizás ha estado esperando, algunos de ellos, por cuatro o cinco años para esas entrevistas.

8 Y estábamos hablando (creo que fue ayer o esta mañana, uno de los dos) acerca de la Luz brillando en los últimos días. Miren, me he abstenido en predicar porque sólo estoy aquí para orar por los enfermos, y para poner mi red con la de mis hermanos y tirar de ella. Pero yo verdaderamente creo que estamos viviendo en los últimos días. Estamos justo en el tiempo del fin. Y me gustaría tomar un—un grupo como éste, una unidad de espíritu y corazón, y quisiera que tuviéramos como—como dos o tres semanas que pudiéramos empezar a llevar a cabo servicios en la tarde, y servicios en la mañana, servicios en la noche, y sólo enseñar la Biblia como nosotros la vemos.

9 Y yo he estado tan agradecido. Hay un erudito griego sentado detrás de mí, y yo estuve con él el otro día. El hombre es de Grecia. Su padre es un ministro notable en Grecia. Y él recibió mis cintas. Y él dijo: “Hermano Branham, yo pensé que Ud. era un erudito griego”.
Yo dije: “Yo ni siquiera sé buen inglés, mucho menos una sola palabra griega”.
Él dijo: “Pero colocando sus sustantivos, pronombres, y todo, en la enseñanza en sus cintas”, dijo: “yo puedo poner una línea así, y lo divide perfectamente y cuadra exactamente con el griego”
Y yo dije: “Bueno, estoy agradecido por eso, porque yo siempre trato de sentirme guiado por el Espíritu Santo para decir lo que digo. Y eso, yo… si dice algo contrario a la Biblia, entonces yo no lo creería. ¿Ve? Yo no creería que fue el Espíritu Santo, porque Él siempre se quedará en la Biblia. El Espíritu Santo se quedará así”.

10 Y estábamos hablando acerca de esa mujercita que yo… esta tarde, o mejor dicho esta mañana, creo que fue, que estábamos hablando de la mujercita de la que hablé, la mujercita de mala fama que llegó al pozo de Sicar, y ella vio al Señor Jesús y no lo reconoció, aunque iba a ser una de Sus discípulos.
Miren, yo tengo una doctrinita rara y… Miren, si no está de acuerdo con las suyas, hagan de la misma manera que yo hago cuando estoy comiendo pollo frito en su casa. A mí me encanta el pollo frito. Y cuando llego a un hueso, yo no dejo de comer pollo: yo simplemente boto el hueso, y sigo comiendo pollo. Así que entonces Uds. crean la misma cosa.

11 Miren, yo creo que el nombre de la Iglesia fue puesto en el libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo, cuando… antes que el Cordero fuera inmolado; porque la Biblia dice que el anticristo engañaría a todos sobre la tierra cuyos nombres no están escritos en el Libro de la Vida del Cordero inmolado desde la fundación del mundo. Yo creo que el Dios infinito, por medio de Su previo conocimiento, vio a la iglesia.
Miren, yo sé que ese es un tema delicado. Y recuerden, hay una verdad en ello. Yo no lo creo en la línea en que muchos lo creen, pero yo sí creo que por medio del previo conocimiento Dios podía conocer el fin desde el principio, porque Él es el Dios infinito. Ahora, si es que yo soy parte de esa iglesia, (espero que lo sea); yo simplemente me estoy ocupando de mi propia salvación con temor y temblor, quedándome allí mismo con la Palabra. Si me salgo de allí, entonces yo oro que pueda regresar otra vez. Y así que cuando eso…

12 No es una buena palabra para usar (¿ven?), pero cuando esa Simiente predestinada, que estaba en esa mujercita, creyendo, esperando… Aunque estaba en su condición pecaminosa, ella estaba esperando la venida de un Mesías. El orden de la iglesia en ese día era muy… casi como lo es hoy en día. Valía más que ella—ella viviera de la manera que estaba viviendo, y… porque ella vio lo ridículo de cómo la gente profesaba ser religiosa y no era sino un montón de hipocresía. Y yo digo eso no para ser sacrílego. Digo eso con honestidad, y sinceridad en mi corazón, y amor para con todos.
Y luego, cuando eso… cuando… Ella estaba parada allí esperando ver cuál iba a ser la respuesta de ese hombre, cuando ella dijo: “No es costumbre (ella entonces estaba entrando en la tradición de los ancianos), que Uds. judíos le pidan tal cosa a un samaritano, a mí, una mujer de Samaria, o tener tratos”.
Él dijo: “Pero si tú supieras con quien estás hablando, tú me pediría a Mí agua”. Entonces la pregunta surgió, y Jesús dijo: “Ve, llama a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ninguno”.
Él dijo: “Bien has dicho, porque cinco maridos has tenido, y con el que ahora estás viviendo no es tu marido”. Rápidamente… Observen, allí estaba esa Simiente predestinada para Vida Eterna. “Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá. Ninguno puede venir, a menos que Él lo llame”. ¿Ven? “Todo lo que El Padre me ha dado (tiempo pasado), vendrá”.

13 Y cuando esa Luz destelló sobre esa Simiente predestinada, rápidamente… No como esos eruditos educados parados allí criticando; ellos pensaron que estaban incluidos en ese grupo, pero no estaban. Ellos lo llamaron belcebú. Pero tan pronto como Él tocó esa Simiente predestinada, esa Luz destello sobre ella; ella dijo: “Señor”, vino a vida, (¿ven?), la vivificó, “me parece que Tú eres profeta. Nosotros sabemos que el Mesías, cuando Él venga, hará esta clase de obras”.
Él dijo: “Yo soy, el que habla contigo”. ¡Oh hermanos! Eso lo concluyó. ¿Ven? Lo que… “Todo lo que el Padre me ha dado…” Nosotros únicamente sembramos las semillas. Dios las deposita en donde Él quiere. Algunas caen junto al camino; algunas salen entre espinos por unos cuantos días, y los cardos las ahogan y lo demás; y otras caen en el lugar correcto. Yo no sé dónde están. Nosotros simplemente las sembramos.

14 Gracias. Dios les bendiga. Ahora leamos la Palabra. Miren, si está bien, quiero tomar la oportunidad esta noche para enseñar sólo un poco, nada fuera de lo normal, sólo una pequeña enseñanza. Y quizás el domingo en la tarde, si el Señor lo permite, me gustaría enseñar un pequeño mensaje a la Iglesia, si el Señor lo permite.
Cuán amable de parte de estos hermanos aquí que me dijeron: “Hermano Branham (es una carta hermosa y todos ellos la firmaron), le entregamos el púlpito, predique lo que esté en su corazón”. Miren, eso es… yo no pudiera tener más libertad que esa. Y así que, estoy—estoy muy agradecido por un grupo de hombres, ministros, pastores.
Y yo… La mayoría de los ministros son sospechosos porque ellos tienen el derecho de serlo. Ellos son pastores, y quieren saber qué es lo que está comiendo su manada. Eso es correcto. Ellos deberían saber. Un hombre que tiene dignidad y honor no haría nada para herir a ninguno o a ninguna manada. Él siempre trataría de darle vitaminas, si le daría algo, para añadir a la manada. Así que quizás el Señor nos dará algunas vitaminas en las mismas palabras que hemos oído muchas veces.

15 Abramos esta noche en el segundo Libro de los Reyes y leamos sólo una porción de la Escrituras.
Después de la muerte de Acab, se rebeló Moab contra Israel.
Y Ocozías cayó por la ventana de una sala de la casa que tenía en Samaria; y estando enfermo, envió mensajeros, y les dijo: Id y consultad a Baal-zebub dios de Ecrón, si he de sanar de esta mi enfermedad.
Entonces el ángel de Jehová habló a Elías tisbita, diciendo: Levántate, y sube a encontrarte con los mensajeros del rey de Samaria, y diles: ¿No hay Dios en Israel, que vais a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón?
Por tanto, así ha dicho Jehová: Del lecho en que estás no te levantarás, sino que ciertamente morirás. Y Elías se fue.
Cuando los mensajeros se volvieron al rey, él les dijo: ¿Por qué os habéis vuelto?
Ellos le respondieron: Encontramos a un varón que nos dijo: Id, y volveos al rey que os envió, y decidle: Así ha dicho Jehová: ¿No hay Dios en Israel, que tú envías a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón? Por tanto, del lecho en que estás no te levantarás; de cierto morirás.
Entonces él les dijo: ¿Cómo era aquel varón que encontrasteis, y os dijo tales palabras?
Y ellos le respondieron: un varón que tenía vestido de pelo, y ceñía sus lomos con un cinturón de cuero. Entonces el dijo: Es Elías tisbita.
Ahora, en Jeremías, como texto, si pudiera llamarlo así, en Jeremías el capítulo 8 y el versículo 22.
¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo?
Y me gustaría tomar el tema, si pudiera llamarse así (el texto, mejor dicho), de la palabrita: ¿Por qué? ¿P-o-r q-u-é? ¿Por qué?

16 Espero que mi voz no se oiga muy alta allá atrás, si el ingeniero de esto por favor lo controla. Ellos tienen un pequeño yugo alrededor de mi cuello aquí esta noche, que… Así que yo—yo espero que no esté muy alta mi voz. Y esto es bueno debido a mi voz áspera.

17 Cuando Dios hace una vía de escape para la gente, y la gente rehúsa ese escape, entonces Dios hace la Pregunta: “¿Por qué?” Yo pienso que Él tiene el derecho de hacerlo. Si Dios hace todo lo que Él puede para la gente, y el pueblo rehúsa recibir Su ayuda, entonces Él tiene derecho a preguntar por qué no la recibieron. Yo creo que así será en el Juicio. Cuando Dios ha hecho toda preparación que se podía hacer para la iglesia y para la gente y luego ellos la rechazan, Dios nos va a preguntar por qué no lo recibimos. Yo creo eso.

18 Miren, nos damos cuenta que este Ocozías era hijo de Acab y Jezabel. Él había salido de una familia maldita. Y cuando Uds. toman por ejemplo a una familia que está criando a sus hijos en una atmósfera incorrecta, casi no pueden esperar algo más.

19 Miren, Israel era una nación algo parecida a esta nación. Cometió los mismos errores que esta nación ha cometido. Y nos damos cuenta que Israel salió de Egipto y echó fuera a los ocupantes de la tierra y poseyó la tierra; igual que nosotros venimos buscando un oasis, y echamos a los nativos de aquí y poseímos la tierra. Israel tenía favor delante de Dios; nosotros creemos que nuestros padres peregrinos también lo tenían. Israel, en su primera etapa, produjo algunos grandes hombres. Bueno, ellos tenían por ejemplo a David, a Salomón, a Josué, grandes hombres; y nosotros tuvimos a Washington, a Lincoln, y a grandes hombres.
Pero finalmente, Israel con su política, se formó y obtuvo un renegado en el trono, a Acab, un creyente a medias, un miembro de iglesia tibio. Y no es tanto que era perverso Acab, como lo era su esposa. Ella era la que podía controlar a Acab. En cualquier manera que ella quería hacerlo actuar, ella lo hacía actuar. Y Uds. no necesitan ser muy espirituales para entender de lo que yo estoy hablando. Es el sistema detrás de ello. Pero en ese día ellos tenían un profeta, y su nombre era Elías, y él era un hombre piadoso, intrépido.

20 Y yo pienso que muchos de Uds. así llamados bienhechores demócratas que vendieron sus primogenituras a la política para hacer la cosa tan perversa que Uds. han hecho, ¡Dios tenga misericordia de Uds.! Sí señor. Un día esta nación supo de esa cosa antigua, pero ella la ha olvidado. Ella la ha traicionado, porque la iglesia se puso tibia y se alejó de Dios. Eso es exactamente correcto. Vale más que deje eso, porque yo dije que no iba a predicar sobre eso.

21 Miren, mientras seguimos adelante (pero Uds. saben lo que yo estoy pensando), fíjense. Pero en ese mismo día Dios envió a uno poderoso en la tierra, justo antes que viniera una plaga que arrasaría la tierra. Y Dios fue probado. Miren, durante este… Después de la muerte de Acab, su hijo tomó su lugar y…Ocozías, y él reinó en Samaria. Un día caminando, se cayó por la ventana de su casa, y una enfermedad se instaló en el lugar donde él se lastimó. Y miren, en lugar de seguir como hicieron los antepasados, y consultar a Dios al respecto, él los envió al ídolo Baal-zebub.

22 Es una cosa extraña que un hombre que se suponía ser un israelita consultara a algo así, en lugar de regresar al mismísimo Dios que los trajo a esa tierra y se las dio. Es porque él estaba tratando de seguir la tendencia del día, y seguir en pos de su padre y madre.
Eso es lo que ha sucedido demasiado en las iglesias hoy en día. No hemos alejado de la aplicación espiritual de los principios por los que esta nación se para firme y hemos entrado en política, y en unión, y diversiones, y “la barriga llena”, y un nuevo automóvil, y—y nuevos hogares, y—y nos hemos alejado de los verdaderos principios de las cosas, los verdaderos principios del Cristianismo. Es una lástima que tengamos que decir estas cosas, pero alguien tiene que decirlas. Y se tienen que cumplir. Debemos ser francos, y honestos, y sinceros. Y Uds. no necesitan una interpretación espiritual, porque está delante de sus ojos. Uds. — Uds. pueden verlo.

23 Pero hemos, (como ellos lo hicieron en aquellos días) vendido nuestras primogenituras por un plato de lentejas, y vamos a cosechar exactamente lo que sembramos. Y ya está pasada la fecha ahorita. Y el avivamiento que teníamos recorriendo el país, ha disminuido llegando a ser un fuego lento humeante sin llama aquí y allá o algo así. No queremos creer eso, pero es la verdad. Eso es correcto. Y salimos y sembramos un montón de grandes semillas denominacionales. Y cuando el Espíritu cayó, ¿qué cosechamos? Una cosecha denominacional. Si hubiéramos sembrado la Palabra de Dios, hubiéramos cosechado la Iglesia de Dios, si lo hubiéramos hecho así. Peros nos desviamos al lado incorrecto.
La lluvia cae sobre la tierra para regarla. Y si la… Cualquier clase de semilla que esté en el campo, eso es lo que produce. Eso es correcto. Y así que el Espíritu Santo que produce la Iglesia del Dios viviente, también produce las hierbas, los denominacionales. Pero Uds. ven lo que hemos cosechado: “Un millón más en el 44”, para los bautistas, y los demás, y todos ellos. Y eso es lo que hemos cosechado, exactamente lo que hemos sembrado. Siempre será de esa manera.

24 E Israel estaba… sencillamente cosechó lo que había sembrado. Y ese joven había venido ahora para tomar el control. Y en lugar de enviar para consultar a Dios, para el pueblo que había venido allí para esa gran economía que Dios les había dado, él los envió a consultar al ídolo popular del día: Baal-zebub, la religión popular entre la gente. Sólo unos cuantos estaban sosteniendo en alto la Luz de la antorcha.

25 Y Elías era el gran profeta de ese día, y él se había olvidado de Elías. A él no le importaba Elías, porque Elías le hubiera dicho en dónde él estaba parado.
Por lo tanto ellos no quieren saber lo que es la Verdad. Más bien ellos toman esta otra manera, sin saber que van a cosechar lo que siembran. Exactamente. Esa es la ley de la naturaleza. Uds. cosechan eso. Es una ley del Espíritu. Uds. ciertamente tienen que cosecharlo.

26 Miren. Pero (¿saben Uds.?), Dios le revela Sus secretos a Sus profetas. La Biblia dice en Amós: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele Sus secretos a Sus profetas”.
Y entonces cuando esos mensajeros iban en camino para encontrarse con el sacerdote, y para consultar a Baal-zebub acerca de la condición de su rey, y cuál sería el resultado… Ellos no quisieron tomar la manera de Dios, para alinearse con la Palabra de Dios, para alinearse con la manera de Dios de hacer las cosas. Ellos querían vivir de cualquier manera que querían y seguir siendo religiosos.
Y a eso es a lo que esta nación ha llegado hoy en día. Sencillamente no quiere alinearse con Dios. Quiere vivir de cualquier manera que ella quiere; pero quiere ser religiosa. Así que toma la manera más fácil de salir de ello. Siempre encuentra eso; el agua siempre busca su nivel. Miren, ellos tenían otro brazo sobre el cual apoyarse. Ellos ya no necesitaban a Jehová. No querían esa manera estricta. Querían vivir según su propia codicia y según sus propias modas. Y todavía podían ser religiosos.

27 Pero recuerden que muy adentro de esa cueva, estaba metido un anciano de apariencia velluda (parecía un gusano velludo allí adentro), pero debajo de esa piel morena y brazos delgados latía el corazón en el que Dios vivía.
Él dio: “Elías, levántate y sube allá a encontrarlos”. ¡Oh, hermanos! Lo que necesitamos hoy en día es otro Elías, que no tenga temor de decir la verdad. Fue allá y se paró en el camino, con un pedazo de piel de oveja, o cuero, aquí alrededor de sus lomos para ceñirlo. Y allí se paró, el vello por toda su cara. Y me supongo que él no se bañaba todas las noches, ni usaba los tenedores y cuchillos de la manera que nosotros los usamos aquí en Hollywood, ni se acicalaba de la manera que nosotros lo hacemos. Pero sin embargo, Dios estaba con él. Dios estaba en él. Nosotros ponemos mucho énfasis en las tradiciones del día.

28 Miren, nos fijamos ahora que él se paró en el camino cuando esos mensajeros se acercaron. Y él dijo: “¿Es porque…? Ve diles: ¿Es porque no hay Dios en Israel? ¿No hay profeta aquí? ¿Es esa la razón?” Oh, sí había un Dios, y sí había un profeta; pero era la propia terquedad del rey. Él no quería alinearse con Dios y Su profeta. Y esa fue la razón que el rey estaba buscando la manera más fácil de salir de estas cosas. Él dijo: “¿Es porque no hay profeta?, ¿no hay Dios en Israel?, ¿no hay Dios en Israel?, ¿no hay otra—no hay otra manera de consultar?”

29 Me pregunto hoy, si… Hoy en día buscamos comodidad. Acabamos de perder… de pasar unos días festivos. La gente sale y se emborracha en esos días festivos. Ellos son maestros de escuela dominical, miembros de iglesia, miembros del coro. Salen y beben y van de juerga, apuestan. Y—y la gente vive de la manera que ella quiere, y sin embargo pertenecen a las iglesias más reconocidas que hay en la ciudad, una de las órdenes más elevadas que hay en este sistema eclesiástico intelectual que está dominando este país.
Y yo me pregunto: ¿Por qué? ¿Por qué no vienen? Ellos están buscando placer. Están buscando paz. Están sustituyendo. El diablo está sustituyendo tales cosas pendencieras como esas para tomar el lugar de una buena y verdadera experiencia llena del Espíritu, donde el gozo del Señor puede venir sobre ellos y darles paz y descanso.

30 Ellos aman los deleites del mundo más que lo que aman el Reino de Dios. Su vida lo prueba. Eso es exactamente. Lo que ellos viven lo demuestra. Parece que no hay diferencia en ellos, entre quién es un creyente y quién no lo es. Háblenles, y ellos cuentan chistes igual de sucios y tienen sus sociedades y lo demás, y se comportan como el resto del mundo.

31 Yo vivo al cruzar la calle de una—una gran parroquia de una gran orden de gente Cristiana, como ellos mismos se llaman. Y todos los sábados por la noche en la casa pastoral, pues, Uds. nunca han oído tal alboroto, y bailes, y rock-and-roll, y boogly—boogly, y todas esas cosas impías, y tal alboroto. Y luego el domingo en la mañana van a la iglesia con una mirada piadosa en sus rostros. Hermano, cuando el Espíritu Santo entra en una vida, Él cambia esa vida desde la planta de los pies hasta la cabeza.
Y la parte triste, es que eso está entrando sigilosamente en nuestras organizaciones pentecostales. Está entrando allí porque, como siempre ha sido…

32 Cuando Israel vio que las otra naciones tenían un rey, y ellos querían actuar igual que las demás naciones, el anciano profeta vino a ellos (Samuel), y él dijo: “Uds. deben… Uds. son un pueblo diferente. Uds. no deben ser igual que ellos. Dios es vuestro Rey”. Él dijo: “¿Alguna vez les he dicho algo en el Nombre del Señor que no se haya cumplido? ¿Alguna vez les he rogado por su dinero o les he quitado sus finanzas, y lo demás, para edificar grandes monumentos honorables y todo lo demás?”

33 Ellos tuvieron que decir que él no había hecho eso. Él dijo: “Entonces escúchenme”. Y él tenía la Palabra del Señor. Pero el pueblo tuvo que admitir que todo lo que él había dicho había sido la Palabra del Señor, y se había cumplido exactamente como él dijo que se cumpliría. Pero sin embargo el pueblo quería parecerse a las demás naciones.
De esa manera es hoy día, que las iglesias están tratando tomar el modelo de las demás iglesias. Cristo es nuestro Modelo. Así que, exactamente lo es.
Miren, ellos no lo querían. Ellos no querían el mensaje. ¿Qué si ese rey se hubiera humillado? ¿Qué si él hubiera ido al… se hubiera humillado, y hubiera regresado a Dios y se hubiera arrepentido? Yo creo que el hombre hubiera vivido. Yo creo que Elías hubiera ido a él con la Palabra del Señor, y el hombre hubiera vivido. Pero él endureció su corazón y no escuchó al Señor.
Y Elías dijo: “Ve y pregúntale. ¿Es porque no—no hay Dios en Israel? ¿No tienen el profeta?” No, él sí tenía profeta. Él tenía… Sí había un Dios, pero el rey no lo quería. Y así es hoy en día.

34 Es igual que un paciente sentado en los escalones de la puerta del doctor, y muere sentado en los escalones, porque él es muy terco como para entrar y tomar la medicina que el doctor tiene para él. Exactamente. Muere en los escalones del doctor, sentado allí. Y el doctor le dice: “Yo tengo el remedio para su enfermedad”, pero él sencillamente es demasiado terco para entrar y tomarla. Esa es una cosa peligrosa. Un hombre pudiera morir, y él sí moriría sentado allí, cuando hay suficiente medicina. Ellos tienen una toxina para ello, pero ellos… él no quiere tomársela. Él es demasiado terco.
Bueno entonces, Uds. no pueden culpar al doctor, y no pueden culpar la medicina; es el hombre. Él es el culpable. Así es hoy en día. Los hombres y las mujeres se sientan en la iglesia; en las bancas de la iglesia, y oyen el Evangelio sin adulteración en el poder del Espíritu santo, y ven las manifestaciones y las demostraciones de Su Espíritu, de un Cristo resucitado viviente, y mueren en pecado, sentados en las bancas de la iglesia. No es porque no hay bálsamo, no es porque no hay médico, sino es porque la gente es demasiada obstinada para tomar la Medicina, tratando de encontrar la manera de menor resistencia, yendo a la manera del mundo, pereciendo en la contradicción de Coré.
Uds. saben lo que hizo Coré. Siempre son los líderes los que enredan a la gente, y ella perece en la contradicción de Coré. Seguro.

35 No culpen al doctor. No culpen
la medicina. ¡Es culpad de Uds.! Si el doctor tiene el remedio y tiene bastante de ella y él los invita a venir y Uds. no vienen, entonces no es esculpa del doctor, ni tampoco es culpa de la medicina. Es culpa de Uds. porque no toman la medicina. Eso es correcto.
Y la gente sentada en las iglesias, muere en las bancas sin conocer a Dios, sin recibir el Espíritu Santo, porque ellos piensan que tendrán que renunciar a algunas de las cosas del mundo. Ellos prefieren pertenecer a una iglesia que tiene un nombre de más “clase”, o que tiene lo que ellos piensan que es de un poco más de prestigio.
¿Han alguna vez comprendido Uds. que pocos son los que van en el camino de Dios, y ellos son despreciados y rechazados porque no son del mundo? Ellos son de Dios; un pueblo, real sacerdocio, ofreciendo sacrificios espirituales, es decir, frutos de labios dando alabanza a Dios. ¡Amén!

36 Las medicinas del doctor… Uds. saben, hubo un tiempo en que ellos no tenían ninguna toxina para tales cosas como la viruela. Miles morían anualmente de viruela. No tenían una toxina para la difteria, y miles morían cada año con toxinas… o mejor dicho, sin tener ninguna toxina, murieron de difteria. Pero ahora ellos tienen toxina. Ellos tienen vacunas para esas cosas.
Y, ¿cómo obtiene esas medicinas un doctor, de todas maneras? ¿Qué… cómo él… cómo lo hacen ellos? ¿Saben Uds. lo que hacen? Ellos juntan un montón de cosas: algo de veneno, y luego algo de antídoto, los mezclan hasta que obtienen fórmula. Y luego ellos consiguen un—consiguen un conejillo de indias, y le inyectan esa medicina al conejillo de indias. Si él sobrevive, entonces se lo dan a Uds. Y entonces… Y si ello… ¿Ven?, es para matar la enfermedad que está en su cuerpo; tanto así de veneno, tanto así para contrarrestar ese veneno. Demasiado veneno los mataría; demasiado antídoto no les harían ningún bien, la medicina no les haría bien. Tiene que ser una fórmula balanceada.

37 Y algunas medicinas del doctor, él las puede dar… Por ejemplo, como la penicilina, uno de los grandes descubrimientos que… Ellos piensan que es un descubrimiento. Pues, cuando yo estuve en Suráfrica vi a un nativo allí, y cuando él… si a ellos se les forma una llaga en la pierna, o alguna u otra cosa, y la llaga se avanza; ellos encuentran una naranja vieja que este debajo de un árbol en algún lugar, que está enmohecida. Y ellos frotan esa naranja allí. Lo han estado haciendo por cientos y cientos de años, y sanan. ¿Qué es? Penicilina. Seguro. Así que ellos piensan que son inteligentes. El hotentote en África sabía eso hace mil años. Dios le dijo cómo cuidarse él mismo. Pero entonces pensamos que tenemos algo de inteligencia.
Miren, la penicilina, algunas veces una sobredosis mata a un paciente, y a algunos de ellos los ayuda. Hay una pregunta allí. Ellos reclaman que en estos días…

38 Por supuesto, la causa número uno de muerte, dicen ellos, es el problema del corazón. No. Yo difiero en eso. La causa número uno de muerte no es el problema del corazón. La causa número uno de muerte es el problema del pecado. Ese es el que mata. Esa es la cosa. Es el pecado; ese es el que mata, no el problema del corazón.
Mucha gente dice: “Yo sencillamente tengo que pecar. Sencillamente tengo que fumar”. Las mujeres dicen: “Sencillamente tengo que cortarme el cabello. Yo—yo—yo no puedo conseguir otra ropa. Yo sencillamente tengo que usar lo que ellos venden”. ¿Saben Uds. cuál es el problema? Ellos están haciendo excusas. Ellos todavía no han tomado la toxina de Dios. Si ellos alguna vez reciben eso, estarían vacunados contra tales cosas. Eso es correcto. Sí. Es porque no han tomado la toxina de Dios. Ellos rehúsan tomarla.

39 Pues cuando el Espíritu de Dios está en Uds., se alinea con la Palabra de Dios. Y si niega la Palabra de Dios, entonces no es… Uds. todavía no han recibido la inyección correcta; eso es todo. Uds. no están vacunados. El pecado todavía está a la puerta, la incredulidad a la Palabra. Así que se requiere la toxina de Dios para matar el pecado, y el pecado es la causa número uno de la muerte. Sí, sí es. Mata, y mata hasta lo sumo. Así que, nosotros sabemos que es un—que es un… el pecado es el que mata. Así que es una toxina; la gente sencillamente rehúsa tomarla. No les gusta. No les gusta el pensamiento de un nuevo nacimiento.

40 Miren, sabemos que todo nacimiento es un desorden. No me importa si es una pocilga o si es un cuarto de hospital decorado de rosado. Cualquier nacimiento es un desorden y el nuevo nacimiento no es nada menos. Es un desorden. Eso es correcto. Los hará berrear, y llorar, y alborotarse, como si estuvieran en el desorden más terrible que alguna vez hayan estado. Pero les hará bien.
Jesús dijo: “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo”. Y la gente no quiere morir. Uds. quieren estar vivos en el mundo, y todavía quieren ser religiosos. Así que Uds. aceptan un concepto intelectual de ello. Y luego, cuando hacen eso, Uds. todavía están muertos en pecado y delitos. Y eso es lo que hace a la gente actuar y comportarse de la manera que se comportan, porque el espíritu que está en ellos domina su vida.

41 Dicen: “Bueno, los demás hacen esto”. Bueno, Uds. no son como los demás. Uds. están muertos, y vuestra vida está escondida en Dios por medio de Cristo y sellada por el Espíritu Santo. ¿Ven?, Uds. no probaron la toxina. Es porque la gente no quiere probarla.
Miren, Uds. tienen que morir. Tienen que pudrirse. Eso es el problema de la gente. En lugar de eso, van al altar y reciben alguna clase de sensación, se ponen de pie de un salto y estrechan manos con el predicador, salen y reciben alguna clase de dogma, o credo, y lo recitan, y dicen: “Yo pertenezco a tal y tal. Yo pertenezco a tal y tal”.
“¿Es Ud. Cristiano?”
“Yo soy tal y tal”.
Un Cristiano debe ser como Cristo. Ser como Cristo es creer la Palabra. Si Uds. no creen la Palabra, entonces no pueden ser como Cristo. ¿Cómo pueden Uds. decir que son Cristianos y niegan la mitad de la Palabra? Si el Espíritu Santo escribió la Palabra, el Espíritu Santo confirma la Palabra. El Espíritu Santo es la Palabra. Y la Palabra habitando en Uds. trae las promesas de Dios a todo creyente. ¡Amén! Esa Palabra, significa: “Así sea”. Yo lo creo con todo mi corazón. Es la Palabra del Dios viviente. ¡Amén!

42 Fíjense. Sí, el nuevo nacimiento… Ellos no quieren morir. Miren, ellos han sustituido algo por un nuevo nacimiento. Si el diablo… Si Uds. no aceptan la Palabra de Dios, entonces el diablo les dará a su palabra. Y allí es donde la primera raza humana… en donde la raza humana cayó primero, fue en descreer la Palabra de Dios.

43 La mejor manera que Dios podía fortificar a Su ejército era fortificándolos con lo mejor. Si nuestra nación… Nosotros tenemos espías en Inglaterra; Inglaterra tiene espías aquí, sin embargo somos amigables. Nosotros tenemos espías por todo el mundo, y el mundo tiene espías aquí. Están vigilando para ver qué clase de misil nuevo hay, qué clase de cosa nueva… Luego ellos regresan a su nación, y encuentran algo para contrarrestar eso, mientras ellos visten a sus hombres, preparan las cosas para esa clase de guerra. Siempre está sucediendo eso. Hay un conflicto entre el diablo y Dios; siempre lo ha habido.
Y cada año están encontrando algo nuevo. Los aviones antiguos que usaron allá en el pasado, los antiguos P-38, o lo que haya sido, ellos los descontinuaron. Ahora tienen aviones de propulsión a chorro. El antiguo rifle Springfiel ya no sirve en lo absoluto. Ellos tienen un rifle misil ahora. La antigua bomba demoledora quedó muy en el pasado. Pues, aun los trenes antiguos, las máquinas antiguas a vapor que solían tirar las cosas de un extremo a otro de los carriles, están obsoletas. Seguro. Ellos tienen algo nuevo. Siempre están investigando algo nuevo, algo nuevo. Ahora están tratando de excavar en la tierra para encontrar, alguna manera de escapar de la bomba atómica, algo nuevo, algo nuevo.

44 En el principio Dios le dio lo mejor a Su gran poderoso ejército, y Él nunca ha tenido que cambiarlo; porque, como dije anoche, Su primera decisión es la mejor y la única. Él le dio a Su pueblo Su Palabra.
Y satanás razonó con ellos, razonó contra la Palabra de Dios. Eso es lo que el diablo hace hoy en día. Él trata de razonarlo. Dice: “Miren, es razonable que Uds. no tienen que hacer esto. Es razonable que tengamos buenos doctores; nosotros no necesitamos sanidad Divina. Es razonable que tengamos bastantes miembros; nosotros no necesitamos—no necesitamos el Espíritu Santo, el Espíritu Santo”. Ellos lo razonan, tratando de decir que la gente está mentalmente perturbada, que ellos son emocionales, porque ellos mismo están muertos en pecado y delitos y no saben nada del poder de Dios.

45 Eso me recuerda a un incrédulo que en una ocasión estaba llevando a cabo un debate, y—y él dijo: “No existe tal cosa como Dios”.
Un muchachito campesino con una chaqueta de trabajo puesta, su cabello colgándole en su cara, se acercó, y empezó a pelar una manzana.
El incrédulo dijo: “Zacarías, ¿qué quieres?”
Dijo: “Quiero hacerle una pregunta”.
Dijo: “Bueno, ¿Qué es?”
Él le quitó el corazón a la manzana y le dio una mordida y empezó a comérsela y dijo: “¿Está esta manzana agria o dulce?”
Y el incrédulo dijo: “No sé porque no la estoy comiendo”.
Él dijo: “Eso es exactamente lo que yo estaba pensando”.
Y yo dije… Y la gente se rió del incrédulo hasta que dejó la plataforma. ¿Por qué? Porque él nunca la había probado, él nunca la había tomado. Él nunca había recibido la toxina (¡aleluya!) del poder de Dios para vacunarlos a Uds. contra toda incredulidad en la Palabra de Dios.

46 El verdadero Espíritu Santo acentuará toda frase con un “amén”. No dirá: “Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como esta, no hay tal cosa como esa. Bueno, el sentido común nos dice que no deberíamos hacerlo de esta manera, no deberíamos hacerlo de esa manera”
A lo que Dios dice, el Espíritu Santo dice le “amén”. Toda frase, toda palabra, todo versículo en la Biblia, es acentuado con un “amén”. Sí señor.

47 El nuevo nacimiento trae un desorden, pero trae vida nueva con ello. Eso es correcto. Una planta, todo, una semilla tiene que pudrirse para traer nueva vida de ella. Un pecador tiene que morir y pudrirse a sus propias ideas. Su propia vida tiene que pudrirse para que la nueva Vida pueda crecer de él. Es un desorden, pero es un desorden glorioso. Trae vida nueva.
Eso es lo que la iglesia necesita hoy en día, pero lo están pasando por alto con dogmas y lo demás, para tratar de escapar de los pensamientos de morir a ellos mismo. Ellos quieren vivir para ellos mismos. El que vive para sí mismo, vive para sí mismo y para el diablo. El que se niega a sí mismo encontrará su vida en Cristo y será una nueva criatura.

48 Miren, nos damos cuenta cómo ellos encuentran estas toxinas. Ellos las toman, como estaba diciendo, y las mezclan para obtener una fórmula, la ciencia lo hace, y se la administran a un conejillo de indias. Miren, no todos tienen la naturaleza de un conejillo de indias. Así que mata a algunos, y ayuda a otros. Sabemos eso.
Pero Uds. saben, cuando… Hubo un tiempo en el que Dios no tuvo una toxina muy buena. Su toxina era de ovejas y machos cabríos. Pero iba a haber un tiempo cuando Dios iba a perfeccionar Su toxina. Así que Él no trató de administrársela a un conejillo de indias; Él se la administró a Sí mismo. Él mismo tomó la toxina. Esa es la razón por la cual Cristo, el ungido, Dios, fue hecho carne para así tomar la toxina en Su Propio cuerpo.

49 Cualquier buen doctor probará la toxina en sí mismo, cuando nadie más lo hará. Y no había nadie más que pudiera hacerlo sino Dios. Así que Él descendió, Jehová, y fue hecho carne y habitó entre nosotros y Él mismo se administró la toxina.
En el Jordán cuando Él estaba parado allí, Juan dio testimonio. Dijo: “Yo vi al Espíritu de Dios como una paloma descender sobre Él”. Y Él recibió la Toxina y la vacuna contra el pecado y la muerte; nació de mujer, y recibió la Toxina. Y ellos lo observaron a Él para ver lo que sucedería. Y se fijaron en Él en Su prueba. Ellos se fijaron en Él cuando se enfrentó a la disputa; Él siempre se aferró a la Palabra del Padre… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]

50 “…pero tú sabes que de seguro Dios no haría una cosa así”. Él lo razonó con Eva. Pero cuando él vino contra Cristo, se topó con ese alambre de cien mil voltios. Las plumas le volaron cuando vino con su razonamiento, porque Él le respondió con “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Dijo: “Si eres el Hijo de Dios y tienes hambre, ¿por qué no conviertes estas piedras en pan y comes? (Razonando). Tú podrías hacerlo”.
Claro que Él podía, pero Él respondió “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.

51 Ellos lo observaron. Vieron que la Toxina surtió efecto en cada caso. Cuando vino el tiempo que se enfrentó con la muerte, la Toxina surtió efecto. Cuando le escupieron Su rostro, se burlaron de Él, la Toxina surtió efecto. Miren, allí es donde Uds. saben si tiene la Toxina o no, ésa es su prueba. Alguien dice algo de Uds. y dice: “¡Tú, aleluya!” Bueno, Uds. dejan de ir a la iglesia, luego dicen que están vacunados, dicen que han recibido la Toxina, el Bálsamo.
“¿No hay bálsamo en Galaad; no hay médico allí?” Si hay, “¿por qué, pues, la hija…?” Recuerden, no la madre (Él la divorció), sino la hija es esta iglesia; la profecía corresponde a esto. “¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo?”

52 Aquí está ella esta noche anémica (eso es correcto): está la mitad de esta manera, y la mitad de esa manera, y toda enredada, y toda clase de órdenes y todo lo demás, y separada de la hermandad, esparcida por dondequiera, la mitad creyendo esto y la mitad creyendo credos; y la mitad creyendo la denominación, la mitad creyendo esto y aquello. Bueno, ¡Dios mío!, su salud debería estar en una condición perfecta, con sus mejillas sonrosadas con la Palabra de Dios y el poder de Su resurrección. “¿Cuál, pues, es el problema con la hija de Mi pueblo? ¿Dónde está Mi hija?”
“Yo envío Mis señales entre ellos de esa manera, y ellos se levantan y se salen. ¿Qué le pasa a la hija de Mi pueblo?” Cuando es explicado y probado por la Palabra, y la Biblia dice que si la… que siempre debemos creer la Palabra. La Palabra es confirmada. Entonces Uds. no pueden descreerla. Pero Uds. están razonando, dejando que satanás les hable en la mente.

53 Anoche cuando Uds. levantaron su mano indicando que eran pecadores, y que no querían morir como pecadores, y los llamé a la plataforma, Uds. se dieron la vuelta y se salieron. ¿Qué es lo que pasa? Uds. dejaron que satanás les razonara: “Vas a perder tu trabajo”. Yo prefiero perder mi trabajo que perder mi vida. “Tu esposa te dejará”. Yo prefiero perder a mi esposa que perder a mi Cristo. “Tu esposo o tu—tu vecino se burlarán de ti”. Yo prefiero que mi vecino se burle de mí y estar bien con Dios.
Pero, (¿ve Ud.?), Ud. está escuchando razonamientos. Eso es. Ud. está… Ud. ha tenido tantas cosas falsas. ¿No comprende Ud. amigo, que cada vez que aparece una cosa falsa, eso declara que hay una verdadera? Claro que sí.

54 Fíjense, Dios se administró a Sí mismo Su Toxina. Ellos lo observaron. Y en la ocasión cuando le pusieron un trapo sobre Su rostro… Él estaba… podía discernir los pensamientos en el corazón de la gente; y ellos le pusieron un trapo sobre Su rostro, y le golpearon la cabeza con una vara, y dijeron: “Mira, si tú eres profeta, dinos quién te golpeó, y te creeremos”. Pero la Toxina surtió efecto. ¡Amén! Él no estaba payaseando.
Ese es el problema con el mundo hoy en día. Ellos quieren una payasada. Ese es el problema con esta costa del oeste. Uds. tienen mucho de Hollywood en ello. Uds. tienen mucho brillo. El Espíritu Santo no brilla; el Espíritu Santo resplandece. Hay una diferencia entre resplandecer y brillar. La iglesia brilla con sus grandes programas; pero el Espíritu Santo resplandece en humildad, humildad, cuadrando con la Palabra, creyendo la Palabra.

55 El anciano santo, en una ocasión sentado en una iglesia… Hace unas semanas yo debí haber estado en una reunión en Chicago, y un gran ministro allí dijo: “No podemos recibir al hermano Branham debido a su doctrina”. Y yo no predico doctrina entre ellos, pero él sólo quería decir eso.
Y él consiguió a un hombre famoso de un gran instituto allí. Y él entró caminando, su pecho… con suficientes papeles puestos allí que parecía que él pudiera haber logrado todo con ello. Subió con su pecho erguido, abrió de un tirón ese libro grande en una plática intelectual. ¡Vaya!, fue maravilloso, su discurso intelectual. Pero no había Espíritu allí.

56 Al poco rato vio que eso no cuadró con el pueblo de Dios, igual que Saúl trató de ponerle su chaleco eclesiástico a David, un hombre de Dios; no le quedó bien. Y un mensaje intelectual no le queda bien a una Iglesia llena del Espíritu. Ellos tienen que tener el poder del Espíritu Santo y la manifestación. Jesús dijo: “Estas señales les seguirán”. Ellos tienen que tenerlo.
Y entonces el hombre se dio cuenta que aquello no cuadró con la gente pentecostal. Él cerró sus libros y bajó con su cabeza agachada.
Un anciano santo allá en el rincón vino y me contó después, dijo: “Si él hubiera subido como bajó, hubiera bajado como subió”. Así que, de esa manera es hoy en día.
Lo que necesitamos es regresar al Espíritu Santo, regresar a la Biblia, regresar al poder de la resurrección de Jesucristo, y no a todos estos razonamientos, e intelectualidad, y lo demás.

57 ¡Seguro que sí! Ellos se dieron que cuenta que surtió efecto. Surtió efecto en la hora de la muerte; surtió efecto en la hora del Getsemaní; surtió efecto en todas esas cosas. Luego Él murió. Él murió, como dije anoche, al grado que todo declaró que Él estaba muerto. La luna, el sol, y las estrellas, la tierra, los terremotos, todo probó que Él estaba muerto. El sol se ocultó al mediodía.
Los soldados romanos dijeron: “Verdaderamente éste era el Hijo de Dios”.
Judas dijo: “He entregado Sangre inocente”
Pilatos dijo: “Denme agua. Déjenme lavarme las manos. Yo no tendré más nada que ver con ello”.

58 Él murió, y se fue con esa Vacuna, pero era la Vacuna de la Vida Eterna. Al tercer día todavía surtió efecto. Después que las profecías de Dios fueron cumplidas, Él resucitó al tercer día, ¡vivo! La Iglesia lo vio y se regocijó.
Miren, Él dijo: “Uds. también tienen que ser vacunados. Pero quiero que suban allá y esperen hasta que reciban su Vacuna”.
Ese es el problema con la gente hoy en día, ellos no subieron y esperaron su Vacuna. Ellos más bien fueron al seminario y obtuvieron su Licenciatura en Artes en vez de ir por la vacuna, subir y recibir un poco de Bálsamo de Galaad inyectado en las venas del alma de ellos. Eso es correcto.

59 Ellos subieron allá en el día de Pentecostés. Todos ellos estaban congregados. Ellos creyeron que Él había resucitado de entre los muertos. Habían hablado con Él, y Él prometió que enviaría mucho de esa Vacuna. Y mientras todos ellos estaban congregados, el Bálsamo empezó a caer sobre ellos y lenguas repartidas como de Fuego se asentaron sobre ellos. Fueron todos llenos con el Espíritu Santo, y salieron afuera corriendo y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu les daba que hablasen.
Hubo un hombre que unos días antes había negado a Jesús, y se paró en una caja de jabón, o en un tronco, y dijo: “Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea a notorio, y oíd mis palabras. Éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día, sino que esto es aquella Vacuna que iba a venir, que Él vacunaría contra el pecado, contra las enfermedades, contra la muerte, contra el sepulcro, para Vida Eterna”.

60 Ellos vieron que había funcionado en Jesús. Cuando ellos fueron compungidos en sus corazones, les dijeron: “Varones hermanos, ¿qué haremos?”.
Miren, ellos tenían un doctor allí. Su nombre era el Dr. Simón Pedro. Ellos tenían un médico, y tenían suficientes vacunas. Lo estaban probando. Todos estaban ebrios de Ella. Ellos verdaderamente la habían recibido en una manera grande.
Y ellos tenían allí al Dr. Simón Pedro. Él dijo: “Miren, esperen un momento. Si Uds. quieren saber cómo ser vacunados, voy a darles una Receta. Y no la adulteren. Uds. sencillamente cúmplanla, porque va a ser para Uds. y para sus hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.

61 “Voy a darles una Receta Eterna para la Vacuna. Si Uds. quieren recibir este Bálsamo, este Bálsamo de Galaad, esta Vacuna para el pecado y la muerte, reciban esta Receta”. Cualquier buen doctor que mide su medicina, la mide correctamente. Déjeme decirle, hermano, él les dijo. Él dijo: “Miren…”
Hoy en día han sustituido cosas por esa Receta. Ellos tratan de decir que es el estrechar manos, rociar un poquito, o algo así. Pero Pedro dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de pecados; y serán vacunados. Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Seguro que sí.

62 Si un doctor escribe una receta… ¿Cuál es el problema hoy en día? Si ese doctor escribe una receta para esa enfermedad, debería ser Eterna. ¿Cuán lejos? Para vuestros hijos. Ellos dicen que terminó con los apóstoles. ¡No terminó! El Dr. Simón Pedro dijo: “Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Esta es la Vacuna de ellos.
¿Cuál es el problema entonces? Nosotros vemos en nuestras iglesias mujeres con cabello cortado, usando pantaloncitos cortos, pintura, maquillaje. Vemos hombres con huesos de pechuga de pollo en lugar de espinazos. Vemos predicadores en el púlpito sin el poder suficiente como para—para quebrar un huevo, y luego se llaman predicadores. La cosa de ello, hermanos, es que ellos no han recibido la Vacuna. Eso es todo.

63 Uds. saben que si toman una fórmula del doctor, y empiezan a hacer una mezcolanza de ello, van a matar a su paciente. Eso es correcto. Pero nuestro problema es que algún farmacéutico charlatán salido de algún seminario ha tratado de mezclar esa fórmula con el estrechar de manos, y otro montón de tonterías. Esa es la razón que tienen una iglesia muerta como la que tenemos hoy en día. Está muerta porque no siguieron la fórmula de la Receta.
Dicen: “No tiene importancia”.
Pablo dijo que sí tenía importancia. Él dijo: “Si un ángel del Cielo os anunciare otro Evangelio, sea anatema”. Ellos tienen miembros de iglesia muertos porque están tratando de adulterar esa receta: estrechando manos, rociando, todas esas otras clases de formas, y todo lo demás. Sigan exactamente lo que dice la Receta. Si Uds. quitan algo del antídoto, matarán al paciente. Si le ponen demasiado antídoto, lo—lo que mata allí, no matará la enfermedad. Tómenla exactamente de la manera que está escrita. ¡Amén! ¡Aleluya! ¡Yo creo con todo mi corazón que es la verdad! ¡Seguro que sí!

64 “¿No hay Bálsamo en Galaad? ¿No hay médico allí? ¿Por qué, pues, está la hija de Mi pueblo en la condición anémica en la que está esta noche?” ¿Por qué la iglesia está en la condición que está esta noche? Porque ellos han adulterado la Receta. Sí, hay Bálsamo en Galaad. ¡Aleluya! Hay un Bálsamo allí. Cristo está allí. Él es el Bálsamo. Sean inyectados con Su Vida.
Él está aquí ahora. Él se está moviendo entre nosotros. Lo vemos obrando, ejecutando señales y prodigios entre nosotros. Hay Bálsamo en Galaad. Y hay doctores aquí. ¡Amén! Nosotros tenemos doctores. Entonces, ¿cuál es el problema? Son Uds. pacientes que no vienen y se enfrentan al hecho de ello, y siguen la fórmula.

65 Quizás ya he dicho suficiente. Que el Espíritu Santo diga el resto de ello. “¿No hay Bálsamo en Galaad?” ¿No hay médico allí? ¿Por qué, pues, mi iglesia está en la condición que está esta noche? Algo anda mal en alguna parte. Eso es correcto. Yo pienso que hemos recibido mucho dogma en lugar de recibir la Receta; seminarios fraudulentos produciendo recetas falsas que son contrarias a la Receta original.
¡Regresen! Esa es la manera de obtenerla. Esa es la Receta Eterna; no es un estrechón de manos, y recitar un credo, y una cosa como esa. “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros”, dijo él: “en el Nombre de Jesucristo para perdón de pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare, de todas las naciones, todas… Todas…”

66 “¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay médico allí?” Hay bastante Bálsamo aquí. Hay bastante Toxina. ¡Es una promesa! ¿Cuál es el problema? Es porque el pueblo no quiere recibir la Receta. Ellos tienen doctores aquí que la pueden escribir. Ya está escrita.
Uds. ya no tienen que escribirla. Ya está escrita. Sólo digan lo que ya se ha escrito. Entonces recíbanla de esa manera. No un apretón de manos afeminado, y un poquito y decir: “Yo recitaré el credo, el credo de los apóstoles. ”Yo diré: Ave María de vez en cuando, encenderé una vela“. ¡Tonterías! ¡Arrepiéntanse o perecerán! No: ”Yo creeré, y aceptaré y creeré“.
El diablo también cree. Eso no los salva. Sino que tiene que nacer de nuevo. Si Uds. han nacido de nuevo, han nacido de la Palabra de Dios, porque Él es la Palabra y la Palabra está en Uds., y acentúa toda Palabra con un “amén”. ¡Amén!

67 Oremos. Padre Celestial, hay Bálsamo en Galaad. Estoy tan agradecido por ello. Estoy tan agradecido que hay médicos que no mezclarán esa Receta en lo absoluto. No para conseguir miembros en la iglesia, sino para conseguir hijos para Dios, ellos se quedan con Ella. No un apretón de manos formal y frío, un credo o algo así, sino una verdadera Receta escrita por Dios, el Padre, Él mismo, y dada como una Receta Eterna. Dios Padre, él dijo que era para sus hijos, y para todos los que están lejos; los gentiles; para cuantos el Señor nuestros Dios llamare, ellos podían recibir el Espíritu Santo. Aquí estamos en las Luces del atardecer esta noche.

68 Allá en el principio, antes que el mundo fuera creado, Tú lo tenías en Tu mente, y luego fue un pensamiento. Luego fue expresado, y entonces la expresión llegó a ser real. Y ahora, Dios, Tú pusiste nuestros nombres en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo. Y, Dios Padre, te pido esta noche que si hay algunas de esas simientes aquí en esta iglesia esta noche…
Yo no soy juez; Tú sí. Yo únicamente soy responsable por predicar Tu Palabra. Pero si hay algunas de esas simientes aquí esta noche, Señor, y yo creo que al destellar esa Luz sobre ella, tiene que venir a vida. La verá con toda seguridad, porque está predestinada para verla. Tiene que verla.

69 Señor, Tú dijiste: “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere. Todo lo que el Padre me ha dado vendrá”. Señor, ¿están ellos aquí esta noche, esos que te han sido dados? Si es así, te pido que ellos vean la Luz y caminen en Ella, se arrepientan de sus pecados. Concédelo Señor. Que no tomen un substituto y vean en sus vidas…
Muchas de estas personas profesan que ellas lo han recibido, y mira de la manera cómo se comportan, y mira de la manera que actúan, e ignoran la Palabra; y se alejan y dicen que los días de los milagros ya pasaron. Nuestras mujeres se empiezan a hacer formales como el resto del mundo. Dios, yo he estado celoso de ellas. Yo—yo te pido que hagas algo por ellas. Concédelo Señor.

70 ¡Oh, vuelvan al Calvario, gente! Vuelvan a la Receta. Vuelvan y arrepiéntanse y mueran a Uds. mismos, y sean salvos y llenos con el Espíritu Santo.
Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, y nuestros corazones inclinados, nuestro ser más profundo inclinado, y la Palabra de Dios puesta delante de nosotros, ¿desearían que se ore por Uds.? Yo sólo les voy a pedir que levanten su mano. Simplemente digan: “Yo levantaré mis manos”. Dios les bendiga. Dios les bendiga. Muy bien.
Miren amigos, yo no estoy criticando, sino que yo estoy… Él Espíritu Santo está sobre mí, y quiero decir esto. Yo no soy uno de esos predicadores que andan por allí y quieren… La gente hoy quiere ser entretenida. Ellos quieren conseguir un premio. “Miren, pónganse de pie. El siguiente paso es hacer esto; el siguiente paso…”
Yo tengo un solo paso, ese es: ¡arrepentíos! Y el siguiente es ser bautizado en el Nombre del Señor Jesucristo para perdón de sus pecados. Luego la cosa que sigue, es que Dios dijo: “¡Te daré el Espíritu Santo!” Esos son los tres pasos que yo sé dar. Yo no tengo premios, ni prendedores dorados para darles para que asistan a la escuela dominical. Yo tengo el Evangelio. “Es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”.

71 Miren, si Uds. son Cristianos robustos, si Uds. son verdaderos siervos de Cristo, yo tengo esta noche bendiciones para la gente. Yo tengo un don que obrará entre la gente. Esa es una confirmación de que les he dicho la verdad. ¿Creen Uds. que Dios el Padre enviará un hipócrita o un mensaje falso, y luego ir y confirmar ese mensaje? Nuestro Dios no es así. Nuestro Dios es puro, sin adulteración, y Santo. Él no tiene nada que ver con errores. Él es Verdad, y Él se queda con Su Palabra. Él es la Palabra.

72 Miren, dejen que los enfermos miren en esta dirección y crean. Yo no soy un sanador; yo soy su hermano. Uds. crean. Vean si la Vacuna es correcta. Vean si está correcto lo que Él dijo: “Las obras que yo hago vosotros la haréis también”, Juan 14: 12.
Esta señora sentada aquí en la primera fila, una viuda orando por su hijo. ¿Cree Ud. que Dios le concederá su petición? Es un alcohólico, bebe. ¿Cree Ud. que Dios se encargará de eso? ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? ¿No tiene? Ud. no la necesita. Si Ud. cree con todo su corazón, lo dejará. Miren, yo no conozco a esa mujer. Nunca la había visto. Pero Dios la conoce. Eso es correcto. Dios es Dios. ¡Amén!

73 Esa mujer sentada allá atrás orando por su esposo, con un vestido de puntos rojos. Si ella cree con todo su corazón, Dios le concederá la petición, si ella absolutamente lo cree. Dios le bendiga. Yo no conozco a la mujer. Ella no necesita una tarjeta de oración. ¿Tiene Ud. una? ¿No tiene? ¿Sí tiene una tarjeta de oración? ¿Tiene Ud. una? Bueno, Ud. no tiene que usarla. Ud. no tiene que pasar en la línea. No dude lo que Ud. ha dicho… que lo que se le ha dicho es la verdad, y le será hecho lo que Ud. ha dicho. ¡Amen! ¡Amén!
¡Oh, estoy tan contento con la Vacuna contra la incredulidad! ¿Qué es pecado? Incredulidad. “El que no cree, ya ha sido condenado”. Ni siquiera ha llegado a la primera base. Uds. están completamente fuera del juego, sacados antes que aun lleguen a entrar a batear. Uds. tienen que creer toda Palabra de Dios. Jesús dijo: “Las obras que Yo hago…” Si mi… Si el Espíritu de Dios mora en Uds., ¿no producirá la misma Vida que estaba en Él? Seguro que la producirá.

74 La mujercita sentada allí con ese problema en su pecho, si ella cree, Dios la sanará. ¿Lo cree señora? ¿Sí lo cree? ¿No tiene Ud. una tarjeta de oración? Ud. no necesita una si lo cree. Esa hinchazón disminuirá y Ud. será normal y sana. ¿Lo creerá Ud.? Muy bien.
Allí está una mujer sentada con su rostro inclinado, orando. La mujer va a morir si Dios no la ayuda. Ella no es de aquí. Ud. tiene más fe de lo que pensó que tenía. Ud. es de los alrededores de Santa Ana. Ud. tiene cáncer, sentada en la silla de rue-… Ud. ha sido operada por ello. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? ¿No tiene? Ud. no necesita una. Ud. tiene cáncer. Ha regresado. Dios la sanará.
Escuche. Alguien la trajo a Ud. aquí esta noche que estuvo aquí anoche, y tuvo suficiente fe como para ser llamada en la línea y ser sanada del problema de corazón. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Aquí está otra cosa. Yo veo que Ud. es una predicadora. Eso es correcto. Mire, si Ud. cree a Dios y no duda en su corazón, Ud. seguirá adelante con su mensaje. Simplemente crea.

75 Si yo estuviera en su lugar, yo creo que me levantaría de esa silla, y saldría caminando de este edificio, y aceptaría a Dios. Ud. va morir sentada allí, así que yo me levantaría de esa silla, y me iría creyendo a Dios, y me iría para ser sano. Ud. va a morir sentada allí. Los doctores no pueden hacer nada por Ud.; ellos ya han tratado.
Igual que los leprosos sentados a la puerta, dijeron: “¿Para qué sentarnos aquí hasta que muramos?” Si ellos iban a la ciudad, a Samaria, ellos se estaban muriendo de hambre, comiéndose los hijos de unos y de otros. Si ellos se quedaban allí, iban a morir. Ellos tenían que ir al campamento del enemigo. Y ellos corrieron ese riesgo. Ud. no tiene que correr ese riesgo.
Ud. no está invitada a un campamento enemigo; Ud. está invitada al Trono de su Padre que está esperando que Ud. venga esta noche. Si Ud. tiene suficiente fe como para tocar el borde del manto de Jesucristo, para que Él use mi voz para contestarle a Ud., entonces tenga esa… mantenga esa fe y salga de aquí caminando y sea sana. Si Ud. lo cree, Él lo hará. ¡Amén!

76 Yo reto a toda persona aquí que crea esa Vacuna. ¿Lo creen? ¿Todos Uds. lo creen? Entonces pónganse de pie y reciban su sanidad en el Nombre de Jesucristo. ¡Amén! Eso es correcto. ¡Amén! Tome su silla y empújela a casa. ¡Ahí está ella!, se levantó de la silla… para el Reino de Dios. ¿Creen Uds.? ¡Amén! ¡Gloria!
Miren, ¿no ven Uds. que Él está aquí? La Vacuna, el Bálsamo está aquí. ¡Gloria a Dios! ¡Créanlo amigos, no tengan miedo de confiar en Él! ¡Aleluya! ¿Dónde está su fe?
Ud. se siente diferente, ¿no es así, hermana? Tome ahora su silla de ruedas y puede irse a casa y ser sana. Tome… No dude. No dude. Sólo manténgase con la misma fe que Ud. tiene. Si Ud. tiene bastante… Ud. sabe, una mujer tocó Su manto. Bueno, Ud. hizo la misma cosa. Entonces váyase y crea.

77 “Yo le alabaré, yo le alabaré, alabaré al Cordero inmolado por los pecadores”.
Cantemos todos. Levantemos nuestras manos.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores;
Denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado toda…
Muy bien. Todos Uds. que levantaron sus manos para salvación vengan al frente ahora, mientras cantamos otra vez.
Yo le alabaré (vengan ahora mismo), yo le alabaré,
Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores;
Denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado toda…

78 ¿Uds. nunca han recibido la Receta? ¿Nunca han sido vacunados? ¿Nunca han probado la Vacuna? ¿Nunca han sido llenos con el Espíritu Santo? ¿Por qué no vienen ahora? Esto es. Dios confirma que Él está aquí. Hay Bálsamo en Galaad. Hay Bálsamo; hay médicos. ¿Por qué no vienen mientras lo cantamos otra vez?
Yo le alabaré, yo (si quieren el Espíritu Santo, vengan)…
Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores;
Oh, denle (Señor Jesús, concede estas peticiones; sánalos en el Nombre de Jesús)… Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado…
Vamos, vengan todos, todos Uds. que necesitan a Cristo.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores;
Denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado….
Vengan, el agua está agitada. Métanse todos, mientras pueden. Mientras el agua está agitada, vengan. Si Uds. tienen necesidad de Dios, vengan.
Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores;
Oh, denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado toda mancha.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabare al Cordero inmolado por los pecadores;
Denle… pueblo,
Pues Su Sangre ha lavado toda mancha.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabaré al Cordero… por los pecadores… ¿No vendrá Uds. ahora, antes que sea demasiado tarde?
Oh, denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado toda mancha.
Yo le alabaré, yo le alabaré (toquen—tóquenlo)
Alabare al Cordero inmolado por los pecadores;
Denle gloria a Él todos Uds.,
Pues Su Sangre ha lavado toda…
Levantemos nuestras manos ahora y alabémosle.
Yo le alabaré…
Mensaje extraido de Messagehub