OBRAS DEL MENSAJE


¡No Temáis, Yo Soy!
Jeffersonville, Indiana, E.U.A.
62-0629
1 Permanezcamos de pie por un momento e inclinemos nuestros rostros y corazones ante Dios. Y mientras tenemos nuestros rostros y corazones inclinados, me pregunto si hay peticiones esta noche, que quisieran que Dios los recordara en cierta manera y por una cierta cosa. Si hay, sólo levanten su mano a Él de esa manera. Miren, Él entiende. Él conoce todo movimiento. Él es infinito. Miren,sólo mantengan eso en su mente mientras oramos.
2 Padre Celestial, consideramos esto uno de los privilegios más grandes de nuestra vida el venir delante de la compra de Tu Sangre, la Iglesia que ha nacido de nuevo del Espíritu Santo de Dios. Y esta noche, mientras estamos congregados en el Nombre del Señor Jesús, Él nos dijo que donde estuvieran dos o más congregados en Su Nombre, Él estaría en medio de nosotros. Ahora, eso tiene que ser así. Él lo prometió.
Y luego nos enseña que a medida que el día empieza a acercarse al fin, que no deberíamos dejar de congregarnos, como algunos que no tienen fe; sino que nos debemos congregar. Y también se nos enseña que estamos sentados en lugares Celestiales en Cristo Jesús, siendo bautizados en Su Cuerpo por un solo Espíritu. Entonces estamos con Él,resucitados con Él en Su resurrección, y en Su Presencia, sabiendo que Él vive siempre para interceder. Te damos gracias por esto.
3 Y ahora esta noche, Señor, hubo manos que se levantaron. Tú conoces lo que estaba debajo de esa mano, en el corazón. Ellos están sosteniendo esa petición en sus corazones ahora mismo. Dios, oye y contesta sus oraciones. Te damos gracias porque tenemos la promesa, y la promesa… Y la fe es la seguridad con esa promesa de que les será concedida a ellos. Salva a toda alma perdida, Señor;trae de nuevo a todo descarriado, sana a toda persona enferma, Señor. Glorifícate.
Aquí delante de nosotros ahora hay pañuelos,telas, Biblias. Ahora, se nos enseña en la Biblia que del cuerpo de San Pablo,ellos tomaban pañuelos y delantales. Espíritus inmundos salían de la gente, las enfermedades eran… Ellos eran sanados. Ahora, nosotros sabemos que no somos San Pablo, pero Tú todavía eres el mismo Dios, el mismo Jesús.
4 Y también, se nos fue dicho que en una ocasión Israel iba en su camino a la tierra prometida, la gran Iglesia llamada de Dios a salir fuera de Egipto. Y en su camino, allí en el puesto del deber, el Mar Rojo los impidió continuar el camino hacia la tierra. Dios miró a través de esa Columna de Fuego con ojos de ira. Algo estaba obstaculizando el camino de Sus hijos, para impedirles llegar a la promesa. El mar se asustó. Retiró sus olas y sus aguas, e Israel cruzó en tierra seca.
Ahora, Tú eres el mismo Dios que estabas con Moisés, la misma Columna de Fuego, el mismo Dios. Ahora, cuando Tú mires sobre estas prendas, Señor, cuando sean puestas sobre la gente enferma, que mires Dios, no a través de la Columna de Fuego sino por medio de la Sangre de Jesús, y que sepan que por Su llaga ellos fueron curados.
Tú dijiste en Tu Palabra: “Que sean prosperados en todas las cosas, y que tengan salud”. Y que el poder de satanás que los ha privado de esa buena salud, se asuste y se vaya. Y que ellos crucen al otro lado entrando en esa tierra de salud y fuerza, y vivan felices aquí sirviendo a Dios. Concédelo,Señor. Ven en esta noche en gran poder. Muévete entre nosotros mientras humillamos nuestros corazones delante de Ti. En el Nombre de Jesucristo lo pedimos. Amén. Pueden sentarse.
5 El Señor les bendiga siempre.
Acabo de oír oficialmente esta tarde acerca del desayuno ministerial en la mañana, y estoy contento por esta oportunidad de poder reunirme con los hermanos y tener compañerismo. Uds. saben, hay algo con respecto a comer que trae compañerismo.No sé por qué es así, pero sencillamente—pero sencillamente lo trae. Eso trae compañerismo.
Y la Biblia nos dice que cuando Jesús estaba justo para partir de esta vida para entrar en las esferas Eternas de los benditos, Él quiso comer con Sus discípulos, y seleccionó una habitación por medio de Su profecía. Dijo: “Id ala ciudad ahora, y encontraréis a un hombre con un jarro de agua; y seguidlo, y adonde él vaya, decid al amo de la casa que Uds. quieren rentar la habitación”.Y así que, Él se reunió con ellos para tener… para comer el pan, y beber el vino, y—y tener compañerismo antes de Su partida.
Y nosotros nos sentimos de esa manera para con nuestros hermanos. Cuando llegamos a una cuidad (ya casi está cerca del tiempo para que nos vayamos), nos gusta tener compañerismo unos con otros, para así hablar y—y expresar nuestros sentimientos y gratitud unos por otros, y orar unos por otros. Pues verdaderamente estamos en la batalla, y nos necesitamos unos a otros más que en cualquier otro tiempo. Necesitamos Cristianos. Nos necesitamos unos a otros ahora más que nunca.
6 Miren, estamos confiados que Dios contesta la oración y nos da Sus bendiciones. Y ahora, mañana en la noche, si es la voluntad del Señor, me gustaría hablar sobre un mensaje de salvación a la iglesia, a la gente. Traigan a aquellos que están sin Cristo y a aquellos descarriados, y hablémosles de—de Dios mañana en la noche, y de cómo regresar a Cristo.
Muchos tienen tarjetas de oración, y vamos a orar por toda persona enferma que quiera que se ore por ellos antes de que nos vayamos de la ciudad, aunque tengamos que quedarnos aquí un mes para hacerlo. ¿Ven? Nosotros estamos…para eso es que estamos aquí. Así que vamos a orar por todos los que quieran que se ore por ellos. Y Dios proveerá la manera, y nosotros—nosotros la aceptaremos. Nosotros mientras… Nosotros vamos mientras que nos sentimos guiados a ir. Y así que, siempre es lo mejor hacer eso.
7 Hicimos nuestros mensajes muy infantiles, en forma juvenil, nunca entramos en ello en el acercamiento teológico profundo,porque esta es nuestra primera vez de estar aquí. No queremos que se les pase por alto el mensaje. Lo queremos hacer de tal manera que los niñitos lo entiendan, un pequeño drama. Pero sin embargo, es absolutamente la Escritura, y es la verdad. Sólo…
Pero miren, cuando nosotros le hablamos a los clérigos, les hablamos en una categoría más elevada, lo abordamos de otra manera. O—o santos que han visto el ministerio y han estado alrededor de ello,y saben cómo, entramos en una categoría más elevada. Pero aquí lo tratamos de mantener sencillo, para que así a nadie se le pase por alto. Y yo sentí al Espíritu Santo decirme eso, de—de hacer eso mientras estuviera aquí en Santa María.
8 Y estoy—estoy confiando que después que me vaya, que de aquí haya tal avivamiento entre las iglesias. Yo—yo sólo pido que Dios los bendiga ricamente y los haga una—una luz para todo el mundo, aquí en Santa María.
Y toda esa gente fina y de todas las denominaciones… ¿Ven? Todos nosotros somos humanos. Todos comemos la misma clase de comida. Todos amamos a nuestras esposas y a nuestros hijos. Nosotros somos—nosotros somos seres humanos por quienes Cristo murió. Algunas veces el sectarismo nos ha separado un poquito, pero seguramente estando en la Presencia de Dios nos podemos asomar por encima de esas pequeñas paredes allí para ver, y ver a nuestros hermanos en el otro lado, y estirar nuestra tienda un poquito más lejos, y meterlo también a él(¿Ven Uds.?), porque de esa manera lo queremos hacer para con todo ser humano.
9 Cristo murió para salvar a toda persona perdida, no importa lo que el credo le haya hecho. Siempre he tratado que ese sea mi acercamiento a—a la gente: ser un siervo público de Cristo para el que quiera (¿Ven?),justo—justo a quien quiera que sea. Yo estoy aquí para servir. Él nunca ha trazado una línea para alguien cuando yo oro por ellos. Él nunca dijo: “Mira,estos son metodistas; no ores por ellos. Estos son católicos; no ores por ellos”. Él sólo dijo: “Ora por los hijos enfermos”. Así que eso—eso lo concluye. Así que ellos son—ellos son… Y yo sólo quiero… De esa manera lo hago.
Esa es la razón que yo no tomo partidos con nadie. Yo sólo creo la Palabra, y me quedo de acuerdo con la Palabra. Y cualquiera que sea sensato sabrá que esa Palabra está correcta. Tiene que estar correcta. ¿Ven? Y yo no pongo ninguna interpretación a Ella. Yo la trato de leer exactamente de la manera como dice,y entonces decir la misma cosa.
Eso es confesando. “Confesar” significa la misma cosa; como decir: “Él es el Sumo Sacerdote de nuestra…” Bueno, la versión King James dice: “profesión”, pero “profesar” y “confesar” es la misma cosa.¿Ven? Así que entonces, confesar, significa: “Decir la misma cosa que Él dijo”. “Por Su llaga yo soy curado”. Yo estoy confesando. ¿Ven? Yo estoy confesando la misma cosa que Él dijo. ¿Ven? Yo estoy haciendo una confesión. Así es en un tribunal. Uds. tienen que decir la misma cosa. Miren,yo soy… A mi gran Sumo Sacerdote, porque Él está sentado a la diestra de la Majestad para interceder en base a mi confesión.
10 Así que, Uds. ven que antes que Dios pueda hacer algo por Uds., Uds. primero tienen que creerlo y confesarlo. Él no puede obrar, no puede hacer una sola cosa… Déjenme decirles, con razón la gente le tiene miedo a la sanidad Divina. Yo digo esto reverentemente y fraternalmente.Pero ha habido tanto engaño que es llamado sanidad Divina (¿Ven Uds.?), que eso ha ahuyentado a la gente.
Sólo recuerden: ¿Dónde están los espantapájaros? Están debajo del mejor manzano. Eso es correcto. Siempre es una boleta de comida. Si Uds. quieren encontrar dónde están las mejores manzanas en la huerta, busquen alrededor en donde están todos los palos, y varas, y espantapájaros, y todo lo demás. Ellos los están tratando de apartar de ese árbol. Y eso es exactamente lo que hace el diablo.
11 Recuerdo que en una ocasión hace años, recibí una lección sobre eso. ¿Cuántos de Uds. saben lo que es una marmota? ¿De qué parte de Kentucky son Uds.? Yo estaba… Había un sumidero, y yo había plantado unas … Miren, realmente es el…El nombre de él es topillo, pero nosotros lo llamamos marmota. Él es un—él es realmente un americano, porque está por toda la nación. Y él es un animalito muy fino, un animalito vegetariano. Y también es un animalito malo.
Así que un día yo estaba plantando habas, y… Yo tenía plantadas esas habas. No las podía dejar plantadas. La marmota venía por todo el surco, y se las comía todas, y volvía a su madriguera, y se sentaba allí, me imagino, y se limpiaba los dientes y me miraba. Así que yo pensé: “Le voy a dar el susto de su vida a ese animal”.
12 Así que honestamente, yo soy… Mi esposa,sentada aquí, pudiera decirles que yo soy todo un artista, Uds. saben. Así que dibujé un cuadro de una gran cara de apariencia horrible. Y todo lo que yo dibujaría de todas maneras sería muy horrible, así que yo—yo dibujé… (Gracias hermano.). Yo dibujé el cuadro de esa gran cara y puse unas habas dentro del saco, y lo amarré, metí una estaca en el suelo y la puse allí. Y así que, lo puse allí en el surco donde mis habas estaban plantadas.
De la madriguera salió la pequeña marmota. Y me puse allí y miré a través de mis binoculares para observarlo. Él salió de allí y miró todo alrededor para averiguar si yo estaba en alguna parte. Y no me vio, así que empezó a comer habas. Él llegó hasta ese saco. Era un día tranquilo. El viento no estaba soplando.
13 Así que él se detuvo, el animalito, y se levantó, y miró ese saco. Se levantó en sus patitas traseras y volteó a los lados, y lo miró, y a este lado. Y él—él sabía que allí había algo que tenía esa gran cara de apariencia horrible. Y llegó a él muy cerca, Uds. saben,y brincó como atacándolo cuatro o cinco veces para ver si brincaba. No se movió.
Así que él lo golpeó con su manita, e hizo matraquear esas habas. Él brincó hacia atrás cuatro o cinco pasos, y lo miró otra vez; lo valoró otra vez, y golpeó otra vez, esa cara de apariencia horrible. Volvió a matraquear otra vez.Entonces él empezó a sacudirlo con sus manitas. Era sólo una matraca. Así que le dio la vuelta y empezó a comerse las habas. No le molestó en lo absoluto. ¿Ven?
Cuando Uds. vean algo que es falso, no le presten atención. Denle la vuelta y continúen comiendo. Eso es todo. ¿Ven?,¿ven? No permitan que nada los ahuyente. Dios es un Sanador. Él siempre lo ha sido; Él siempre lo será.
14 Y miren, no busquen milagros. No le digan a Dios la manera como Uds. lo quieren; sólo acéptenlo de la manera que Él se los da. Simplemente aférrense a Su promesa y sosténganla. Miren, eso ha sido mi propósito. Eso ha sido lo que yo he estado tratando de exponer delante de esta—esta iglesia aquí en Santa María: que lo acepten a Él sólo por creer Su Palabra en acción (¿Ven?), la Presencia y la manifestación de Cristo. Y luego, aceptar no únicamente la sanidad, sino toda promesa que Él da: por el Espíritu Santo, por todo.Aceptarlo sobre la base de que Su Presencia está aquí para vindicar Su promesa.
15 Ahora, Uds. saben, esa realmente es la manera de recibir a Cristo. Uds. saben,hubo un judío en una ocasión en la Biblia, él dijo: “Mi hija está gravemente enferma. Ella está a punto de morir. Ven, y pon Tus manos sobre ella y ella sanará”. ¿Ven? Ahora… El pequeño Jairo… Así que yo siempre tuve compasión por él. Él como que era un creyente secreto. Y cuando…Uds. saben, algunas—algunas personas no creen en sanidad Divina. ¿Ven Uds.?Uds. todavía no se han enfermado lo suficiente; eso es todo.
Pero cuando él llegó al punto en el que su única hija estaba muriéndose, entonces él fue a buscar a Jesús. Miren,obsérvenlo. Él era judío. “Ven, pon Tus manos sobre mi hija, y será sana”.Miren, ese era un judío.
16 Observen al gentil, el romano. “No soy digno de que entres bajo mi techo”. ¿Ven?“Solamente di la Palabra, y mi siervo vivirá. Esa es la diferencia. ¿Ven Uds.?
Ahora, nosotros estamos llamados a creer en Dios, y Jesús volteó… ¿Recuerdan Su gran declaración? “Yo no he visto tanta fe en Israel”. ¿Ven eso?“Solamente di la Palabra; y mi siervo vivirá”.
17 Yo estaba hablando anoche sobre la mujer, la reina de Sabá, como la conocemos hoy. Jesús la llamó la reina de sur, y ella vivía en los confines del mundo conocido de aquel día. Y yo reprendí a esta generación por no recibirlo; y cómo es que ha recorrido la nación, y—y lo demás, y ellos todavía no lo reciben. Y dije cómo la gente de hoy ni cruza la calle.
Hoy yo estaba investigando, y me di cuenta que hay gente aquí de partes muy lejanas. Eso demuestra que algunos de ellos vienen de muy lejos. Yo estoy mirando ahorita a una pareja,el Sr. y la Sra. Tom Simpson. Ellos vienen de Saskatchewan, Canadá, para estar en la reunión. Hermano Tom, ¿se pondría de pie aquí? Es de Saskatchewan, Canadá, él y su familia.
18 Justo detrás de él está el hermano Fred Sothmann, su esposa y familia. Ellos también… Ahorita ellos están en Jeffersonville,estas personas, pero él es de Rosetown, Saskatchewan. ¿Se pondría de pie Ud.,hermano Sothmann, sólo un…? Él es de Rosetown. Y eso es de muy lejos.
La hermana Ungren, la hermana Downing (su hija), y… Ella tiene dos hijas que están aquí, y una nieta que viene desde Memphis, Tennessee. No he visto…Yo vi a la hija hoy en la calle. ¿Se pondrían Uds. de pie, dondequiera que estén, hermana Dowing, hermana Ungren, de Memphis, Tennessee? ¿Dónde están Uds. esta noche? Allí. Estoy muy contento de tenerlos a todos en la reunión.
19 Están también en la reunión mis amigos, el hermano y la hermana Welch Evans desde Tifton, Georgia, como unas tres mil millas cruzando el país, y su familia. ¿Se pondrían de pie, hermano Evans y hermana Evans, y su familia aquí? Estamos contentos de que estén con nosotros, desde Tifton, Georgia. El hermano Willie, olvido su apellido; creo que él de Tifton también. Yo lo vi el otro día aquí. Él está aquí, de Tifton, Georgia. Estoy muy contento de que estén aquí con nosotros.
El hermano y la hermana Wood de Jeffersonville, indiana, ellos también están aquí. ¿Dónde está el hermano Wood o la hermana Wood esta noche? El hermano Wood y la hermana Wood de Jeffersonville. Esa fue la gente a la que el Señor le hizo una cosa tan grande.Ellos tenían un niño inválido con parálisis infantil, con una pierna encogida. El hermano Wood era Testigo de Jehová. Y así que… Su padre era un lector en el movimiento de los Testigos de Jehová.
20 Y él oyó al respecto, y fueron a Louisville,Kentucky. Y una muchacha que estaba en la reunión esa noche, se estaba volviendo piedra hasta su cintura. Los doctores dijeron: “Ya todo ha terminado para tus manos y todo”. Y a la siguiente noche ella estaba subiendo y bajando escalones corriendo, de esa manera, para la gloria de Dios. Ellos pensaron que eso debería obrar en su hijo con polio, y ellos…
Yo me fui a ultramar inmediatamente después… Bueno, ellos fueron a Houston, Texas, donde la fotografía del Ángel de Señor fue tomada auténticamente; fue examinada por George J. Lacy.
21 Cuando un hombre católico estaba parado allí discutiendo, y un ministro bautista diciendo que no había tal cosa como sanidad Divina, y lo demás, tratando de empezar un debate, o tratando de debatir con el Sr. Bosworth…
Y yo dije: “Yo no reclamo ser un dios. Yo no reclamo ser un sanador. Yo—yo reclamo ser un siervo de Cristo. Si yo… Yo únicamente digo que si este ministerio está en tela de juicio, que Dios testifique por Sí mismo”.
Y ahí vino Él girando por toda la reunión ante millares de millares de gente, y los críticos tomaron la fotografía de Ella. Fue enviada a Washington, D.C. esa misma noche (el negativo), y—y fue registrada con los derechos de autor y la regresaron. La tenemos con nosotros esta noche, con los derechos de autor por los estudios Douglas en Houston,Texas.
El Sr. Ayers, un católico romano, tuvo un ataque de corazón esa noche porque él había criticado, y había dicho que una mujer que tenía bocio en su garganta,había dicho que yo la hipnoticé para que el bocio se le cayera de su garganta,y cosas así.
Y—y el Sr. Kipperman, un judío ortodoxo,también había dicho algunas cosas malas, y llegó a ser un Cristiano sólido debido al milagro. Y ahora ha ido por todo el mundo. El Sr. Wood estaba allá.
22 Inmediatamente después de eso, yo fui aultramar; luego regresé. El llevó a su hijo inválido a Ohio, Cleveland, Ohio. Y una noche en la reunión dije: “El Espíritu Santo me muestra un niñito (en un cierto lugar) que tiene una pierna inválida. Y ASÍ DICE EL SEÑOR, él está sano”. Y el niño fue sanado inmediatamente, y ahora está con nosotros esta noche, casado y tiene dos hijos. David, ¿estás cerca? David Wood, ¿Estás en el…? Aquí está, aquí mismo con la…No… ni siquiera se puede distinguir cuál pierna estaba dañada.
Entonces, su padre, siendo un contratista por todo el país, vendió todo lo que tenía, rentó las casas que él había construido, y se mudó al lado mío. Y él ha vivido allí desde entonces. Desde entonces, su esposa, siendo una metodista, o mejor dicho, de la Iglesia de Dios, y toda su familia es metodista, cada uno de su familia, hasta donde yo sé, ha recibido el Espíritu Santo, y ha sido lleno con el Espíritu de Dios desde entonces.
23 El hermano del hermano Wood, vino como un crítico, y era… El Espíritu Santo me reveló por visión a toda esa gente,diciéndoles cosas así, convenciéndolos, a sus hermanos, y a sus hermanas. Y su padre, un lector, vino a darme una buena reprendida. Y el Espíritu Santo habló y dijo lo que sucedería al día siguiente. Sucedió palabra por palabra. Él fue lleno con el Espíritu Santo y obtuvo la victoria. El Sr… Oh, esto pudiera continuar y continuar. Muchos están aquí que yo… Espero que no me haya faltado uno, pero hay muchos aquí. Estoy seguro que ya mencioné a todos los que tenía en mente que iba presentar esta noche.
24 Voy hacer algo. Y voy a recibir una gran regañada cuando llegue a casa. Mi reina,¿te pondrías de pie, cariño? Oh, yo sé que su cara está sonrojada, pero… A ella nunca le gusta hacerlo. Mi esposa, la Sra. Branham; y mi niñita Sara. ¿Dónde estás, Sara? Ponte de pie.Creo que ella está en la reunión. Mi hijito, José, ¿dónde está él? Ponte de pie, José. Ese es mi hijo, José. Tengo otra más que no está aquí esta noche.Rebeca.
Y sí, el hermano Jim Maguire, nuestro hombre de las cintas quien se casó en la familia de los Sothmann, es el hombre de las cintas parado aquí al lado.
25 El hermano Welch Evans, me recuerdo que el hermano Evans… La primera vez que me encontré con el hermano Evans… (Espero que no esté tomando demasiado tiempo). Pero el Hermano Welch Evans… ¿le pedí que se pusiera de pie hace rato (creo que sí), a él y a su familia?
Estábamos en Filadelfia en una—en una reunión, y una… El hombre de las cintas, uno de ellos, el Sr. Mercier, quien lo era.El hermano Mercier y el hermano Goad han… ya no están con nosotros. Ellos han entrado en el trabajo secular, y ya no están en las campañas.
Y el hermano Mercier había dicho: “Hay un hombre del sur, llamado Evans, que lo quiere conocer”. Y yo dije…“¿Desayunaría mañana con él?” Y él se encargaba de esas cosas en ese entonces,de las citas y lo demás, como lo hace mi hijo ahora, Billy Paul.
Y yo dije: “Sí, estaría bien”.
Él dijo: “El quería conocerlo a Ud.”
26 Mi esposa estaba conmigo en esa reunión y el pequeño José. Eso hace como tres años. Y todos Uds. conocen la historia, o quizás han leído acerca de José. Yo estaba estudiando la vida de José… Y el doctor nos había dicho que ya no podíamos tener más hijos después que Rebeca nació, porque ella fue una cesárea, y mi esposa no podía tener otro niño.
Y yo entré en un pequeño ropero en Minneapolis, y estaba llorando allí delante del Señor. Y una visión descendió y dijo: “Tú tendrás un hijo, y lo llamarás José”. Y así que, yo lo empecé a anunciar a toda la gente. Y así que, luego esperé cuatro años.
Todos decían: “¿Qué de esa profecía acerca de José?”
Yo dije: “Él vendrá. No se preocupen”.
Y luego supimos que mi esposa iba a ser madre otra vez. Y así que cuando nació, fue una niña, Sara, y todos se rieron de mí. Dijeron: “Yo… Tú quisiste decir Josefina, ¿no es así?”
Yo dije: “No, yo quise decir José”.
Los doctores dijeron: “Sr. Branham”,dijeron: “vale más que hagamos una pequeña operación aquí, porque su esposa no puede, de ninguna manera, tener otro niño”.
Yo dije: “Doctor, no se atreva a tocarla. Nosotros vamos a tener un hijo, y su nombre es José”. Él se rascó la cabeza, e hizo así, y se fue.
27 Y pasaron cuatro años más. Y un día nos dimos cuenta que iba a ser madre otra vez. Algunos de ellos dijeron: “¿Es este José?”
Yo dije: “No sé”. Pero… dije: “José viene, porque Dios nunca me ha dicho nada sino la verdad”.
Así que, fui al hospital y la besé a medida que subió a la sala, a la sala de parto.
En unos cuantos minutos, la enfermera bajó. Ella dijo: “¿Quién es el reverendo Branham?”
Y yo dije: “Yo”.
Y ella dijo: “Ud. tiene un hermoso niño de siete libras”.
Yo dije: “José, cariño, tardaste mucho en llegar aquí. Tu papá está muy contento de verte”.
Y ella dijo: “Ud. lo llamó José”.
Yo dije: “Ese es su nombre”.
28 Y así que, estábamos en—en Filadelfia. Y esa mañana me levanté, y yo estaba mirando en el cuarto. Yo dije: “Cariño, el hombre con quien nos vamos a encontrar esta mañana ha violado la ley”. Yo dije: “Él ha estado pescando, y él pescó un saco lleno de pescados, demasiados. Y yo lo vi esconderlos dos o tres veces del guardabosque”. Y Uds. saben, yo fui guardabosque por varios años.
Y dije: “Yo lo vi escondiendo esos pescados del guardabosque”. Yo dije: “¡Vaya!, ese fue un lugar maravilloso en el que estaba pescando, y tantos—tantos peces”.
Así que en ese momento el pequeño José se levantó y vino a mí, como de unos cuatro años de edad, y él dijo: “Papá,Da—da (él quería decir David) va a tener un accidente en una motocicleta”.
Yo dije: “¿Qué quieres decir?”
29 Él ya me había dicho una visión. Él dijo: “Yo iba manejando mi pequeño triciclo para esperar a mi hermanita, Sara, venir por la calle”. Y él dijo: “Papá, ¿tiene Dios una mano?”
Y yo dije: “Sí”.
Dijo: “Yo vi una mano como la tuya, así como un puño”. Y dijo: “Estaba suspendida por arriba de mí, para evitar que me fuera a la calle mientras estaba esperando a mi hermana”. Bueno, nunca le prestamos atención, Uds. saben, sólo viviendo de la manera que vivimos, y oírlo hablar acerca de visiones; así que, yo pensé que quizás el niñito, Uds. saben cómo…
30 Así que esa mañana él dijo: “David va a tener un accidente en una motocicleta. Él se va a despellejar la pierna en el lado derecho”.
Y yo dije: “José, tú te acabas de levantar, hijo. Ven aquí”. Dije: “¿Soñaste eso?”
Él dijo: “No, papá. Yo acabo de ver a David tener el accidente”.
Cuatro o cinco días después de eso,David… Un muchacho vino de Louisville con una motocicleta, quería que David la manejara. La manejó por la calle, y lo tumbó, y se despellejó la pierna derecha, exactamente.
Fuimos a ver al Sr. Evans y a su encantadora esposa. Y yo dije: “Hermano Evans…” Después de conocerlo, de hablar con él, yo dije: “Ud. vive allá en donde hay muy buena pesca”. Y dije: “Yo soy pescador”.
Él dijo: “Sí, yo sí vivo allí”.
Yo dije: “Hace unas semanas Ud. estaba pescando y tenía un saco lleno de peces ilegal”. Y dije: “Ud. los tuvo que esconder como unas tres veces del guardabosque”.
Él me miró y dijo: “Esa es la verdad”. Y me miró, y se puso un poco nervioso. Y yo dije: “Tengo una sola petición. ¿Me llevaría Ud. a ese lugar para pescar?”
Él dijo: “Sí”.
31 Fuimos allá para pescar. Y era en Florida, allá en las pequeñas porciones pantanosas del río y lo demás. Y caminamos en los pantanos de los cocodrilos allá en lo remoto, donde… Él tenía un hermano que unos cuantos meses antes había sido mordido allí por una cascabel enana.
Miren, Uds. piensan que las de lomos de diamantes de Uds. son malas. Sólo miren a una de esas enanas; son peor que la cascabel que se desliza de lado. Y él… Y ellas se ponen por encima del agua y lo muerden a uno. En Florida, ellos sólo… sencillamente—sencillamente está llena de serpientes.
Y así que, nosotros traíamos—nosotros traíamos pistolas, y varas, e íbamos atravesando esos, donde ellos habían desplazado una línea de draga por todo un rancho de diecisiete mil acres,poniendo su ganado Brahman allí. Y ellos eran indómitos. Y nosotros estábamos allí con esas enormes percas. ¡Vaya! Qué cosas tan hermosas eran. Teníamos varas de álamos; nosotros la estábamos pescando. Y así que movíamos los lirios de esa manera, mirábamos alrededor cerciorándonos que no hubiesen cocodrilos, y serpientes, y lo demás, y luego avanzábamos en el agua.
32 Y llegamos a donde estaba la línea de la draga, o mejor dicho, a donde la línea de la draga había sacado la—la tierra. Y yo había pescado las percas más bonitas que jamás había visto. Y yo tenía una grandota en la línea. Su boca estaba como así de grande, y esa pequeña carnada artificial no se quedaba en su boca. Él la tenía que mantener en la boca, pero la escupía, o la echaba fuera. Y ese insecto saltando en la superficie del agua, él la agarraba otra vez. Yo lo tuve en la línea tres veces, y ni siquiera lo podía detener.
El Sr. Evans tenía las piernas de los pantalones enrolladas, y él llegó allí y dijo: “Hermano Branham, lo vi pescar esa grande”.
Yo dije: “¡Oh, vaya! Él está excelente”.Y hermano Evans, no les contaré que Ud. accidentalmente soltó mis pescados esa tarde. Así que, yo… Yo tenía un montón atadas, de las percas más finas, y él las empezó a levantar y dejó correr la cuerda, y todo el montón de ellas se escaparon. Así que tuvimos once excelentes. Ellos les tomaron las fotografías esa noche.
33 Así que estábamos… Yo tenía ese pez, y lo intenté otra vez, y otro la tomó. Me supongo que ese pez hubiera pesado doce o catorce libras, así que… era una perca con una boca grande. Y éste, él estaba golpeando en el agua, y yo lo estaba tratando de detener de esa manera. Yo dije:“No, ése no es”. Así que lo había cansado (pesaba como unas siete u ocho libras), y la había llevado hacia la orilla donde estaban los juncos y lo demás. Y él dijo: “Espere un momento, hermano Branham, yo se la agarraré”.
Yo dije: “No se preocupe. Yo la puedo traer”.
Pero él saltó al agua con las piernas de sus pantalones enrollados así. Y no acababa de saltar, cuando saltó para atrás. Una cascabel enana lo mordió y…allí al lado del pie y la pierna. Bueno, yo nunca vi tal sufrimiento por unos cuantos momentos. Casi lo paraliza a uno y hace que los huesos se congelen en uno.
34 Y allí estaba yo en lo remoto, y el Sr. Evans pesando cerca de doscientas libras. ¡Y tener que cargar a ese hombre por todo ese pantano en mi espalda! Era la única cosa que se podía hacer, era cargarlo hasta el automóvil que estaba cerca de dos millas, me imagino, de lejos. Pues,él estaba apretando sus dientes. Y yo miré, y vi como una pulgada de ancho donde, o no tanto así, donde esa… ambos colmillos habían mordido su pie.
Y su hermano estaba caminando con un aro debajo de su pie, donde ni siquiera a doscientas yardas de allí había sido mordido por una cascabel enana. Miren, su hermano no es Cristiano, y estuvo internado en el hospital por no sé cuántos días o semanas. Y todavía después de meses tenía un aro, iba caminando en él, por mucho tiempo.
35 Y ese cascabel había mordido al hermano Evans.Y mientras yo… Yo pensé: “¡Oh, Dios!, ¿qué podemos hacer?” Y esta Escritura vino a mi mente: “Hollarán sobre las cabezas de escorpiones y serpientes y nada os dañará”. Y puse mi mano sobre la mordida. Yo dije: “Padre Celestial, estamos en un estado de emergencia. Y Tú eres un pronto auxilio en las tribulaciones. (¿Ven?)Y Tú has dicho que nada dañará a estos creyentes, y éste hermano es un creyente. Y yo estoy invocando Tu misericordia”.
Bueno, él dejó de quejarse, o de gemir.Yo pensé que estaba respetando mi oración. Y cuando terminé, él dijo: “No tengo dolor en ninguna parte”, se levantó, y continuó pescando. Pescamos el resto del día.
36 Y esa noche, como a las once estábamos mostrando esos pescados, y su hermano vino, y él le estaba contando al respecto. Y su hermano pecador dijo: “Welch, está bien ser religioso, pero no está bien ser loco”. Él dijo: “Vete al hospital tan rápido como puedas, y recibe algún tratamiento médico o tú vas a estar como yo”.
El Sr. Evans le dijo: “Mira, hermano.Eso sucedió esta mañana como a las diez, y Dios me ha guardado sin dolor, y son como las diez de la noche. Si Dios me puede guardar hasta aquí, Él me puede guardar el resto del camino”. Así que… ¿Es eso verdad, Sr. Evans? “Y ellos no podían decir nada en contra. El hombre estaba parado en medio de la gente”.
37 Oh, Él todavía es Dios, amigos. ¿Ven?Ese hombre viaja, él y su familia, cada vez que yo estoy en el Tabernáculo (y algunas veces eso es semana tras semana, mil quinientas millas) cada domingo.Vienen… Salen el viernes y llegan el sábado, regresan el lunes o el martes. Y él trabaja en automóviles. Y ellos viajan así de lejos para oír el Evangelio.
Oh, se pudieran decir muchas cosas. Y ya es tiempo para que yo empiece a orar por los enfermos. Pero estoy tomando este tiempo (espero no haber interrumpido nada), y sólo para reconocer a algunas de las personas que han venido de tan lejos para—para oír. Ahora, quisiera que después de esto, todos inclináramos nuestros rostros una vez más.
38 Ahora, Padre Celestial, los testigos del Evangelio están cerca. Tú siempre estás cerca para ayudar y bendecir a aquellos que están necesitados. Y estos testimonios son dados en la luz del Evangelio,para que la gente que está enferma y necesitada pueda recibir ayuda y bendiciones del Evangelio.
Ayuda ahora a esta damita que está sufriendo aquí atrás en la reunión en este momento. Pedimos que Tus misericordias y gracia sean sobre la dama. Concédelo, Padre. Y permite que Tu fuerza sea la de ella, e imparte a ella de Tus bendiciones.
Y pedimos, Padre Celestial, que Tú nos bendigas ahora mientras abordamos la Palabra del Dios viviente, que la gran misericordia y bendiciones de Dios sean sobre todos nosotros. Éstos están dando testimonio de que Tú eres Dios, y de que Tú no haces acepción de personas, que Tú estás con aquellos que desean ayuda, y desean ser sanados. Así que, concede estas bendiciones a nosotros. Y mientras leemos de Tu Palabra, pedimos que unjas Tu Palabra para el beneficio de aquellos que están escuchando. En el Nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.
39 Ahora, quisiera leer en la Biblia, en Mateo el capítulo 14, empezando con el versículo 22. Y mi texto esta noche es un testimonio.
Enseguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
Despedid a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
…los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; Yo soy, no temáis!
Que el Señor añada Sus bendición a Ella.
40 ¿Está la señora enferma, muy enferma? Muy bien. ¿Qué dijo? Miren, cada uno, como Uds. han sido enseñados; permanezcan quietos. Inclinen sus rostros y oren.
Miren, no teman. Sólo sean muy reverentes ahora. Una mujer se ha desmayado, y está enferma. Y ellos la van a llevar para que reciba aire. Hemos orado por ella. Y nosotros… ellos ahora la van a llevar adonde haya aire, para que ella pueda recibir aire. Y ahora, continuemos con… La fe no conoce temor. Así que, sólo sean muy reverentes. Muy bien. Ella va a estar bien, si Uds. no dudan ahora.Crean.
41 Miren, mientras estamos hablando sobre este tema: “No temáis, Yo soy”. Miren, debe haber sido como a la hora que el sol se oculta en la tarde, cuando el grande y fuerte pescador de espalda musculosa, empezó a sacar la barca de la arena, dando la vuelta a la proa otra vez y subiendo a bordo, se sentó al lado de su hermano Andrés, pues ellos eran hermanos y eran pescadores.Y tomando su remo…
42 Miren, los barcos de hoy en día no son como los barcos de ayer. Los barcos, los que ellos llamaban barcos, eran diferentes de nuestros barcos de hoy en día. Nosotros tenemos de gasolina, y de aceite, y de diesel, y de propulsión a chorro, y… Pero en aquellos días ellos únicamente operaban por el poder de la mano, o por una vela que izaban al aire; de esa manera ellos iban a su destino con sus barcos. En muchas ocasiones había grandes tormentas en el mar y ellos no podían llevar nada más un solo hombre en un barco. Se requería brazos fuertes para sostener esos barcos.
Uds. aquí saben lo que es eso. Uds. no pueden conducir un barco por arriba de una ola de esa manera. Se ahogarán. Uds. tienen que abordar esa ola en ángulo, saber cómo abordarla con su barco para hacerlo pasar por la tormenta. Y un buen barquero entiende cómo hacer eso. Y estos hombres debían ser buenos barqueros o no sobrevivirían.
43 Y así que ellos tenían un asiento. Y se requería un hombre con dos manos con un remo grande en este lado;al otro lado de él había otro hombre con la misma clase de remo. Y algunas veces había allí seis u ocho cerrojos de remo, que impulsaban esos barcos con trabajo en equipo; cómo es que ellos lo hacían al mismo tiempo, la misma ramada. Y era un poderoso impulso que tenía ese barco con esos grandes remos de hoja ancha que ellos usaban en aquellos días.
Y mientras cada uno tomó su posición,metieron sus remos en el agua, y empezaron a remar dos o tres veces, y luego le hacían ademanes de despedida a la gente en la orilla. Y la gente estaba diciendo, como siempre cuando llevamos tenemos una gran reunión: “Regresen a vernos”.
Hay algo con respecto a la humanidad y a los Cristianos, cuando ellos se congregan unánimes y en compañerismo; ellos tienen cosas en común. Uno puede notar que—que, cómo es que ellos…es difícil para ellos despedirse unos de otros.
44 Y miren, esto pudiera estar un poquito en el margen, pero muchos de Uds. han visto gente que sencillamente les gusta estar en su presencia. Y luego han visto gente que—que, Uds… ellos eran personas amables pero Uds. difícilmente podían soportar estar en su presencia. ¿Ven?, Uds. son un creador de una atmósfera alrededor de Uds. Y Uds. mismos crean eso por su propia disposición y el espíritu que está dentro de Uds.
Y es como me solía decir mi mamá sureña, que se acaba de ir al Cielo hace unos meses. Ella solía decir: “Billy, aves de un mismo plumaje se juntan”. Eso es correcto. Así que, por lo tanto, los cuervos,comedores de carroña, y las palomas no pudieran tener compañerismo unos con otros. Su dieta es diferente. ¿Ven? Ellos no pueden comer la misma cosa.
45 Y—y de esa manera es entre las filas del Cristianismo. Nosotros nos reunimos de esta manera, nos congregamos, porque tenemos cosas en común. Sencillamente amamos venir a las reuniones. Uds. aman ver a su pastor subir el escalón, y Uds. lo aman porque saben que él va a orar y a honrar el hogar de Uds. Su presencia significa mucho para Ud. Uds. quieren traer a los niños, reunirlos, para que las bendiciones del pastor puedan estar sobre los niños. Y cuando se visitan unos a otros quieren leer la Biblia, y ofrecer oración juntos, porque Uds. tienen cosas en común.
Oh, la iglesia debería ser la cosa más gloriosa, ese compañerismo. Cómo es que… Solíamos cantar en el tabernáculo hace años, cuando yo estaba pastoreando el Tabernáculo bautista Misionero, en Jeffersonville, solíamos cantar el canto antiguo:
Bendita sea la unión
Que enlaza nuestros corazones en amor Cristiano;
El compañerismo de mentes semejantes es como aquello de lo alto.
Y cuando nos separamos,
Nos da un dolor por dentro;
Pero aún estaremos unidos en nuestros corazones,
Esperando vernos otra vez.
Oh, eso significaba… provenía de nuestros corazones. Nos amábamos unos a otros.
46 Y ellos se habían estado asociando con Cristianos, hombres en ese día del mismo sentir, y ellos—ellos tenían compañerismo. Y cuando ellos se estaban yendo, viajando a lo largo del mar, se estaban despidiendo con un ademán: “¡Regresen a vernos otra vez! Vengan, cuéntenos de ese precioso Evangelio de Vida Eterna. Traigan a su Maestro con Uds.”, despidiéndose con un ademán. Luego alguien gritaba a alguien, diciendo: “¡Regresen!”, quizás un familiar.
Y ellos daban unas cuantas remadas más, y hacían un ademán de despedida, y el grupito en la orilla se hacía más pequeño,más pequeño. Y después de un rato se fue del alcance de la vista. El sol debe haberse ocultado para entonces. Y ellos iban a coger un poco de aire, Uds. saben, debido a la sudoración por ese remado pesado. Ellos tenían que cruzar el mar esa noche, el pequeño mar de Galilea, y estaban agotados por el trabajo arduo del día. Ellos quizás se detuvieron.
47 Debe haber sido el joven Juan. Él era el más joven; probablemente se agotó más rápido que los barqueros robustos de mayor edad. Así que él quizás dijo: “Hermanos, detengámonos por un momento y cojamos un poco de aire”. Y puedo verlo a medida que se limpia el sudor de su cabeza despeinada. “¡Fiuu!”. Él dijo: “Uds. saben, mientras estamos descansando por unos momentos…” Mientras la pequeña barca iba flotando, Juan quizás levantó su cabeza y dijo: “Hermanos, me gustaría contarles un pequeño testimonio aquí”.
Uds. saben, siempre hay algo en el corazón de una persona que a ellos les gusta decir, si están seguros de lo que están diciendo. Hay algo al respecto. Uds. tienen que testificar y decir algo.
48 Juan pudiera haber dicho algo así: “Nosotros podemos tener la plena seguridad de que el hombre al cual estamos siguiendo no es lo que el—el mundo lo llama, un falso profeta. Él no es un belcebú, como nuestros sacerdotes dicen que Él es, un adivinador. Él es nada menos que Jehová”.
“Cuando yo era un muchachito nosotros vivíamos allá…” Miren, estamos escuchando una reunión de testimonio. “Nosotros vivíamos cerca del Jordán. Y yo puedo recordar que en el mes de abril, cuando las florecitas salían en la primavera, yo solía cortar esas florecitas y entrar corriendo con una mano llena, y se las daba a mi hermosa madrecita judía. Y ella me mecía para dormirme en las tardes cuando tomaba mi siesta en el porche, y me contaba historias Bíblicas. Y yo recuerdo muchas.”
49 “Ella me contaba acerca de Josué, cuando él trajo a los hijos de Israel, un poco más debajo del vado allá, del desierto, y cruzó justo en el mes de abril cuando el Jordán estaba creciendo. Y allá arriba en las cabeceras, Dios detuvo el agua; y ellos cruzaron al otro lado en tierra seca. Y todas las historias…”
“Y una que me interesaba mucho era la que ella me solía contar acerca de nuestro pueblo saliendo de Egipto, viniendo a nuestra tierra natal que Dios nos había dado, y acerca de cómo Dios cuidó de ellos a medida que dejaron Egipto y empezaron a viajar hacia la tierra prometida; cómo Dios prometió proveer todo de lo que ellos tuvieran necesidad;y cómo todas las noches Dios enviaba maná, pan del cielo, y lo ponía por todo el suelo. Y a la mañana siguiente la única cosa que nuestro pueblo tenía que hacer era salir a recoger ese pan, y comérselo, y sobrevivir ese día”.
50 “Y eso me asombraba siendo un muchachito”, él pudiera haber dicho: “Yo volteaba y le decía a mi mamá: Mamá, ¿cómo obtuvo Dios ese pan? ¿Tiene Él todos los cielos llenos de grandes hornos, y tiene Él un turno de noche allá arriba trabajando,y Él hornea ese pan y envía a los Ángeles para que vayan abajo y lo coloquen por todo el suelo para Sus hijos?”
“Ella dijo: No, Juan, mi muchachito. Tú no entiendes. Todavía eres demasiado joven. Dios no tiene que tener hornos.Dios es un Creador. Él sólo crea el pan así del aire, y éste cae sobre la tierra. Así es como Él alimenta a Su pueblo”.
“Y hermanos, hoy cuando yo lo vi tomar esos cinco panes, y los dos peces, y alimentar cinco mil personas, yo sabía que Él tenía que tener alguna conexión con ese Jehová, porque Él había creado pan. Yo sabía que Ese tenía que ser el mismo Creador que creó todo ese pan allá en el desierto. Cuando ese niño que se había ausentado de la escuela, y nos dio su almuerzo…”
51 Miren, ese muchachito… Yo les quiero decir algo a estos muchachitos. Vean, ese muchachito tenía un pequeño almuerzo. No era nada sino sólo cinco panecitos y dos pececitos. Miren, mientras el muchachito lo tenía en su mano, no significaba nada, sólo era suficiente para alimentarse él mismo. Pero cuando Él le entregó eso poco que tenía a Jesús, miren lo que sucedió. Miren,puede que nosotros tengamos un poquito. No es mucho para nosotros, pero si permitimos que Jesús lo tenga, ¡qué no hará Él con eso! Él alimentó a cinco mil personas.
52 Puedo oír al joven Juan decir: “¿Saben Uds. lo que yo hice? Me subí por detrás de la roca, y lo vi cuando Él tomó ese pan y lo partió y lo puso en la bandeja.Y yo observé todo movimiento por encima de Su hombro. Y cuando Él metió Su mano de nuevo, cuando empezó de nuevo, únicamente había la mitad de un pan. Pero en el momento que Él lo fue a tomar, era un pan completo. Y Él lo partió y lo puso allí otra vez”.
Yo les quiero preguntar, hermanos: ¿Qué clase de átomo soltó Él allí? No el trigo para cultivarlo y eventualmente convertirlo en pan, sino que ya era pan horneado; no un pez que tenía que ser matado y luego freírlo, sino ya frito y listo. ¿Qué hizo Él?
Eso demuestra que si—si estamos dispuestos a entregar lo poco que tenemos a Él… Sólo tomen la fe que los hizo venir aquí esta noche, y pónganla en la mano de Él y reclamen su sanidad, y salgan con ella. ¿Ven? Observen lo que sucede.
53 Y dijo: “Cuando yo observé eso, yo quedé completamente convencido de que Ése era Jehová. Y cuando lo miré mientras Él estaba parado allí, no estaba emocionado, sin importar lo que estaba sucediendo, estaba tan calmado como Él podía estar, partiendo ese… Él incluso se me parecía a Jehová mientras estaba allí partiendo ese pan y repartiéndolo a esa gente hambrienta”. Él dijo:“Miren, para mí está concluido para siempre que Ése es Jehová. Y Él no es solamente un hombre; Él no es solamente un profeta; Él es el Hijo de Dios. Él es el Tabernáculo en el cual Jehová está morando, porque Él creó ese pan”.
54 Bueno, pudiera haber sido Simón, Uds. saben,quien también sabía algo acerca de esas cosas, que se levantó y dijo: “Bueno,eso está muy bien, Juan. Pero lo que me molestó primero, fue cuando Andrés me dijo que había un profeta allá. Bueno, yo difícilmente podía cree eso. Pero yo recordé que mi papá me dijo que cuando el Mesías viniera que Él sería un profeta. Y cuando yo fui allá aquel día y… con Andrés, y yo lo miré a Él en la cara, y Él me miró y dijo: Tu nombre es Simón; Tú eres el hijo de Jonás, eso para mí lo concluyó para siempre. Yo supe que Ése era Él, porque habíamos estado cuatrocientos años sin ese profeta y ahí vino Él a la escena. Y yo supe que era la sazón, era el tiempo correcto, y Ese de seguro era Él”.
Ahora, recuerden: Jesús no lo hizo cuatro o cinco veces; Él lo hizo una sola vez, y eso lo concluyó. Ellos estaban listos.Ellos sabían que Ése era Él.
55 Pudiera haber sido Felipe que se puso de pie en ese momento y dijo: “Simón, yo estaba parado allí. Aunque el milagro no fue hecho en mí, fue hecho en ti, sin embargo yo creí, y estaba tan convencido al grado que corrí rodeando la montaña y encontré aquí a mi amigo Natanael. Y cuando lo traía, le conté acerca de lo que sucedió, y lo que te había sucedido a ti, y cómo es que supimos que esa era la señal del Cristo. Eso es lo que la Escritura decía que se suponía que Él iba a hacer.
Y cuando tú llegaste ante Su Presencia, Él te miró y dijo: ¡He aquí un israelita en quien no hay engaño!.Y tú le dijiste: Rabí, ¿de dónde me conoces? Y Él dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi“.
56 Y Natanael quizás se puso de pie de un salto en ese momento, y dijo: “Y eso lo concluyó para mí. Yo caí a Sus pies. Allí estaba mi sacerdote, y me miró disgustado. Pero no me importó cuánto me miraba así, yo ya había mirado en la Biblia y visto que Ése era el Mesías. Así que, yo caí a Sus pies y dije: Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel”.
¡Oh, hermanos! ¿No les gustaría haber estado en esa reunión de testimonio, sentados allí meciéndose en esa barquilla? Más o menos en ese momento, quizás—quizás Natanael empezó a alabar al Señor, y… le dijeron: ¡Siéntate! Estás meciendo la barca. ¡Siéntate!“ Tú…
57 Uds. saben, hay algo al respecto cuando Uds. empiezan a contar acerca de la bondad de Dios, que Uds. se ponen todos inquietos, emocionados, Uds. saben, emocionales. Alguien dice: “Yo no creo en religión emocional”. Bueno, entonces es mejor que entierre lo que tiene. Eso es correcto. Así que, si su religión no tiene un poco de emoción, vale más que entierre esa cosa. Eso—eso es correcto.
Y ellos deben haber tenido… La vieja barca debe haber estado meciéndose bastante cuando todos empezaron a testificar. Y debe haber sido Andrés entonces, que no lo podía contenerse más tiempo, dijo:“Hermanos, esperen un momento. Todos nosotros recordamos de allá en Sicar aquel día, cómo Él nos envió a la ciudad para comprar algo de comida y quiso estar a solas en esa región de Samaria. Él nos dijo que le era necesario pasar por allí. El Padre lo estaba enviando en esa dirección. Y así que todos nosotros—nosotros nos preguntamos acerca de por qué Él se quedó solo. Y entramos a la ciudad, y Uds. saben cómo nos trataron.”
58 “En camino de regreso, ¿recuerdan que cuando veníamos andando detrás de allí de los arbustos, lo oímos hablando? Y allí estaba una mujer marcada de mala fama,y ella estaba hablando con Él. Era muy fuera de lo común que un hombre honorable le hablara a una mujer de ese tipo. Y nosotros nos deslizamos por detrás de los arbustos para darnos cuenta qué le diría Él a ella. Y yo todavía lo puedo oír a Él… Lo que todos dijimos: Obsérvenlo a Él regañarla a ella. Él de seguro le dirá en qué posición está ella. Él le dirá a ella, debido a que ella es la clase de mujer que es. Me imagino que Él verdaderamente le va a dar una reprendida.
59 “Y ¿recuerdan Uds. cómo todos nosotros estábamos listos para oírlo reprenderla, cuando Él le dijo: Dame de beber? Nosotros pensamos que era extraño que nuestro Maestro se asociara con una persona como esa de baja condición, nuestro maestro. ¿Recuerdan cómo nos miramos asombrados unos a otros? Así que nos escondimos detrás de los arbustos para ver lo que Él diría.”
“Y a medida que la conversación continuó… Y después de un rato ellos hablaron acerca de la religión. Y así que Él le dijo a ella: Ve, llama a tu marido y ven aquí, y ella dijo: No tengo marido”.
“¿Y recuerdan lo que todos nosotros pensamos? Esa es una ocasión que vimos a nuestro Maestro caer en una trampa. Él se equivocó. No tengo marido. ¿Y recuerdan Uds. qué tan sin aliento estábamos, hermanos, todos nosotros? Nuestro Maestro le había dicho que ella tenía un marido, y aquí ella rotundamente lo niega. Yo no tengo marido. Y nosotros nos miramos asombrados unos a otros; cómo fue que no fuimos capaces de quedarnos quietos por un momento”. Ese es el problema con la iglesia hoy en día. No se puede quedar quieta por un momento. ¿Ven?
“Así que, entonces vimos a nuestro Maestro mientras se quedó modestamente con Su rostro inclinado, y la miró y le dijo:Mujer, tú has dicho la verdad. Tú eres honesta. Tú me has dicho la verdad. Y luego nos preguntamos. Ahora, aquí Él estaba tratando de salir de ellos de alguna otra manera. Él dijo… primero dijo: Tú tienes un marido, y ella dijo:No tengo marido Y ahora Él admite que ella ha dicho la verdad. ¿Recuerdan Uds. entonces cómo nos sentimos, hermanos?”
Todos ellos dijeron: “¡Sí, recordamos! Quédense quietos. No mezan la barca. ¿Ven? Ya estamos aquí muy metidos en el lago”. Y así que, todos ellos se emocionaron. “¡Sí, yo recuerdo eso!”; todos ellos estaban hablando.
Y dijo: “¿Recuerdan Uds. entonces las siguientes palabras? Tú has dicho la verdad, pues has tenido cinco maridos. Y con el que ahora estás viviendo no es tuyo”.
“Luego observamos la respuesta de la mujer. Y su semblante decayó, sus ojos brillaron, algo dentro de ella prendió fuego, y dijo: Señor me parece que Tú eres profeta. Miren, nosotros nos preguntamos cómo esa mujer samaritana de mala fama, desechada, tendría el conocimiento para saber que este Hombre era profeta”.
60 “Y a medida que Él siguió hablando, ella dijo: Nosotros sabemos que el Mesías, cuando Él venga, nos va a declarar estas cosas. Pero, ¿quién eres Tú?”
“Y Él dijo: Yo soy el que habla contigo. Y nos dimos cuenta que ella…
“Nosotros ya no pudimos mantenernos callados. Estábamos tan contentos de ver que nuestro Maestro era verdadero, y que Sus profecías estaban correctas, al grado que nosotros gritamos de gozo y corrimos hacia Él. Y ella dejó el cántaro y entró corriendo a la ciudad. Y Uds. recuerdan que todos los hombres de la ciudad salieron allí”.
61 Miren, realmente a esa mujer no se le permitía hacer eso. No. Ella… Si Uds. conocen las tendencias del este, y las costumbres,ninguno la escucharía. Ella era una mujer de mala fama. Nadie le prestaría atención a ella. Ella ni siquiera aun podía salir allí. Esa es la razón que estaba allí a las once. Ella no podía salir con las mujeres decentes. Aquí todas están juntas; pero allá ellas no podían hacer eso. Y así que, allí…
Pero cuando ella se había encontrado con Jesús, y había bebido de ese Pozo, alguien la iba a escuchar, ya sea que fuera lícito o no. Así mismo es hoy. La persona que alguna vez bebe de ese pozo,alguien va a escuchar; eso es todo. Ya sea que la iglesia les diga a Uds. que se sienten o no, algo va a suceder.
62 Yo pienso que mis hermanos en todas nuestras diferentes denominaciones… Yo—yo ciertamente estoy de acuerdo con Hudson Taylor, el gran misionero de la India,cuando un jovencito chino fue salvo. Y él se acercó, y le dijo: “Sr. Taylor,¿tendré que tomar cuatro años de—de psicología, y lo demás, y cierta cantidad de años en el colegio?”
El Sr. Taylor le dijo: “No permitas que una vela alumbre cuando está quemada a la mitad. Que dé su luz en cuanto se prenda”. Eso es correcto. El problema de ellos hoy en día, es que cuando un joven recibe un llamamiento de Dios en su corazón, lleno con el Espíritu Santo, y él va a uno de esos cementerios, o seminarios, o lo que (perdónenme)… De todas maneras, él va allá a ese refrigerador, y ellos le sacan todo lo que Dios puso en él. Eso es correcto.
63 Creo yo que la hora ha llegado… Yo no estoy de acuerdo con estas grandes escuelas de teología que están edificando hoy en día. Nosotros estamos hablando de que la venida del Señor está a la mano, y edificando grandes escuelas y todo. Bueno, nuestras propias acciones hablan más alto que nuestras palabras. ¿Cómo pudiéramos estar poniendo tanto en edificios,y lo demás, y grandes escuelas, y lo demás, y diciendo que el Señor viene?
Yo digo esto: “Tan pronto como Dios prenda la vela, salgan. Si no saben algo más, simplemente cuéntenles cómo se prendió. Eso es todo. Permitan que ellos se prendan, y ellos le contarán a alguien más, y tendremos un tiempo de prender la vela. Eso es lo que nosotros necesitamos de todas maneras, en lugar de tanta teología: prender la vela. Sólo cuenten cómo se prendió. Sólo… Eso es todo lo que Uds. tienen que contar. No traten de predicarlo; sólo digan cómo se prendió. ”Yo fui lleno de Algo que—que está ardiendo dentro de mí“. Eso es todo.
Simplemente cuenten acerca del tiempo de cuándo prendió, cómo se prendió, y les dará la luz a medida que se consume.Permitan que ése prenda a otro; y luego que él cuente cómo se prendió, y el otro cuente cómo se prendió. Habrá una luz alrededor de aquí después de un tiempo, si tan sólo contamos tanto así.
64 Ahora. Cómo es que esta mujer… Ella no se podía quedar callada. Ella entró corriendo a la ciudad. Y su testimonio era tan conmovedor al grado que ellos no la pudieron ignorar, así que ellos salieron. Y la Biblia dice que la gente de Sicar creyó en Jesús (miren, Él nunca les hizo eso a ellos otra vez), debido al testimonio de la mujer, de que le dijo lo que ella había hecho.
“¿Recuerdan eso, hermanos? Todos nosotros estábamos asombrados”, dijo Andrés. “Todos nosotros estábamos asombrados de cómo esos samaritanos allí… Esa porción de terreno que—que Jacob le había dado a su hijo José, y él tenía un pozo allí, y esa porción de terreno que había sido dada… Y aquí esta mujer de Samaria, una cosa inmunda para nosotros, y sin embargo, ella lo reconoció en un instante, aun en su condición de mala fama.”
“Sin duda que en su casita de prostitución”,sobre la que me propongo predicar en la mañana, si el Señor lo permite, “en ese lugarcito, ella tenía unos pergaminos de Dios allí, de donde ella había estado leyendo acerca de Dios, y sabía que Él iba a aparecer en esa forma. Y cómo es que todos nosotros estábamos asombrados”.
65 Y oh, me imagino que la barca se empezó a mecer otra vez, alguien gritando y alabando a Dios. Y quizás fue Pedro que dijo: “Hermanos, hay cuarenta brazas de profundidad aquí. Manténganse quietos”.
Mateo dijo: “Bueno, ¿piensan Uds. que yo… que Uds. se van a escapar sin que yo diga algo?” ¿Ven? Y dijo: “Permítanme decirles algo. ¿Recuerdan esa mañana en la que todos fuimos delante de Él para prepararla reunión allí en Jericó?”
“Oh, sí”, dijo Lucas. “Yo recuerdo eso muy bien”.
“Y encontramos a un hombrecito de negocios allí llamado—llamado Zaqueo, un hombrecito muy pequeño. ¿Recuerdan Uds. cuán insolente, cuán arrogante, un pequeño judío de nariz aguileña, y tan malo como él solo? Y le dijimos acerca del… ¡Oh, recibe….!”
66 “¿Recuerdan a su esposa, Rebeca, que era una creyente verdadera, cómo Jesús de Nazaret había hecho una gran cosa para ella?Y ella dijo: Yo estoy orando por Zaqueo. Y nosotros pensamos que si íbamos al restaurante del cual era dueño y comíamos, que no nos iba a cobrar. Cuando él descubrió que éramos discípulos de Él, nos hizo pagar doble, y dijo: ¡Váyanse de aquí con tales cosas como esas! Yo soy amigo de Rabí Kabinski, Lubinski, o…” Espero que no haya aquí uno con ese nombre. Así que de todas maneras… Si lo hay, perdónenme. ¿Ven Uds.?
Y dijo: “A la mañana siguiente… Rebeca oró toda la noche que… Jesús iba a visitar la ciudad, y así que ella pensó que quería que él se pusiera en contacto con Jesús. Ella le había contado acerca de que Él era un profeta, y que Él era el profeta de quien Moisés habló. Pero oh,él era arrogante. Sus esperanzas estaban en el dinero, y a él no le importaba nada Jesús de Nazaret. Pero Uds. saben, cuando Rebeca nos dijo que ella oró toda la noche… Uds. saben, la oración cambia las cosas”.
67 Eso es correcto, amigos. Uds. saben, la oración cambia la mente de Dios. Dios envió un profeta a un hombre un día y dijo: “Ordena tu casa. Tú vas a morir”.
Él volteó su rostro hacia la pared, y oró fervientemente, y dijo: “Señor, te ruego me consideres. Yo he andado delante de Ti con corazón íntegro. Yo necesito quince años más”.
Y pareciera como si Dios le hubiera contestado al rey; él era el hombre más importante enbel país. Pero Él le habló a Su profeta. Él le dijo a Isaías: “Regresa y dile que lo oí y que le voy a perdonar la vida”.
¿Se pudieran Uds. imaginar la vergüenza de ese profeta, habiendo pasado ya una vez por los hombres militares. “Oh, gran profeta, ¿qué de nuestro rey?”
¡ASÍ DICE EL SEÑOR, él va a morir!“
Pasó por la gente pobre parada a la puerta. “¿Qué de nuestro profeta…? Profeta, ¿qué de nuestro rey?”
“¡ASÍ DICE EL SEÑOR, él va a morir!”
Oh, cómo estaban llorando. Yendo por allí, saliendo: “¡ASÍ DICE EL SEÑOR, él va a morir!”. Y luego, en lapso de unos minutos, ahí viene él de nuevo diciendo: “¡ASÍ DICE EL SEÑOR, él va a vivir! ASÍ DICE EL SEÑOR…” ¿Qué sucedió? La oración cambió las cosas. La oración cambia las cosas.
68 Fíjense. Entonces este testimonio: El pequeño Zaqueo esa mañana cuando… Rebeca había orado toda la noche. A la mañana siguiente él se levantó muy temprano, y empezó a arreglarse, y a peinar su barba, y se puso su mejor manto, Uds. saben, y se alistó para ir allá a la ciudad. Y Rebeca se voltea, Uds. saben, y como que lo mira de reojo y dice:“Ajá. Lo veo. Gracias, Señor. Todo va a salir bien. ¿Adónde vas esta mañana, mi esposo amado?”
“Oh, sólo voy a salir para tomar un poco de aire”. Y se va hasta la puerta, y se da cuenta que él no puede llegar allí.Hay muchos allí; él es muy corto de estatura. Él va allá y agarra un bote de basura de la ciudad, y lo reclina contra el árbol, se sube hasta arriba del árbol. Dijo: “Yo sé que Él viene aquí por la calle de la Gloria, y se da la vuelta en la avenida Aleluya”. Él siempre hace eso. “Así que yo me encontraré con Él aquí en la esquina”. Ese es un buen lugar para encontrarlo a Él.
69 “Así que, ¿recuerdan Uds. hermanos, cómo es que Zaqueo nos dijo al respecto?”
“Sí, nosotros recordamos”.
“Y él se subió en ese árbol, y dijo:Bueno, soy tan pequeño que cuando Él pase por aquí, Él nunca… yo nunca lo veré, y Él nunca me verá. Pero si yo me subo en este árbol, estaré por encima de toda la multitud. Yo podré mirar para abajo y verlo, y le contaré unas cuantas verdades cuando Él pase por debajo de aquí”.
“Y entonces cuando menos pensó, bueno,él por casualidad pensó: ¿Sabes qué? Rebeca dijo que ese Hombre era un profeta. Y si Él es un profeta, Él pudiera mirar para arriba de este árbol y verme, y yo quedaría avergonzado. Así que yo lo arreglaré. Él no me verá. Así que él se empezó a cubrir con las hojas alrededor de él, y se camufló muy bien.Él se sentó en la unión de dos ramas para sacarse las astillas, y la basura del bote, Uds. saben, y lo demás”.
70 Pero Uds. harán cosa ridículas cuando Uds.—Uds. quieren ver a Jesús. Nada va a interponerse en su camino. Ellos los pueden llamar “santos rodadores” o lo que quieran. Si Uds. están decididos a ver a Jesús, Uds. irán a verlo de todas maneras.
Así que ahí estaba él sentado en donde dos ramas… Miren, ese es un buen lugar al que todos vienen: donde se encuentra el camino de ellos y el camino de Dios. Y él se sentó en esa rama, se cubrió completamente con ramas. Dijo: “Él nunca me verá”. Así que se hizo una puerta con una hoja grande allí, para que así él pudiera levantar esa hoja, y mirar, y pudiera verlo venir, y luego se cubriría de nuevo. Miró todo alrededor. No había manera que Él lo viera. Después de un rato él oyó un ruido.
71 ¿Saben algo extraño? Cuando Jesús está cerca, hay mucho ruido. Así que él lo vio venir. Él levantó esa hoja y lo observó. Pero había algo acerca de Él que se miraba diferente. Él no era como los otros hombres. Vemos al pescador corpulento andando por allí, diciendo:“Háganse a un lado, hermanos. Lo siento, yo no puedo… No podemos permitir que se acerquen a Él. Él está cansado. Él ha estado predicando la mayor parte de la noche. Lo siento, amigos. No podemos…”
“Y mientras Él pasaba, ¿Recuerdan lo que dijo Zaqueo? Él tenía su rostro inclinado. Él llegó y se paró justo debajo del árbol. Y cuando Él se detuvo debajo del árbol, miró hacia arriba, y dijo:Zaqueo, desciende. Yo voy contigo a tu casa a comer”.
“Oh, ¿Recuerdan Uds. lo que Zaqueo dijo?Eso lo concluyó. ¿Cómo supo Él que era yo? ¿Y cómo supo Él que yo estaba en el árbol?”
Zaqueo que estás aquí esta noche, Él sabe exactamente en dónde estás, y detrás de qué hoja te estás escondiendo.Exactamente correcto.
72 Uno de ellos pudiera haber dicho sólo un…Miren, dejemos testificar a Marcos, y luego terminaremos. Marcos quizás dijo:“Escuchen. ¿Recuerdan a Bartimeo, lo que él dijo? Él había estado sentado allí toda esa mañana, se había perdido toda esperanza. Y él oyó un ruido saliendo de la ciudad. Y sucedió que él recordó cuando él estaba sentado allí meditando, y pensó: ¿Sabes qué? Si yo hubiera vivido en el tiempo de los profetas, por esta misma calle pasaron Elías y Eliseo, juntos, yendo allá para cruzar el Jordán. Si yo hubiera vivido en aquellos días, hubiera corrida allá ante esos profetas, y me hubiera postrado y dicho:”¡Oh, grandes hombres de Dios, oren por mí para que reciba mi vista!“ ¡Pero ay de mí! El sacerdote me dice que los días de los milagros ya pasaron.
73 “Y sólo pensar que a cien yardas de donde estoy sentado, el gran guerrero, Josué, iba caminando por ahí una tarde. Y de repente vio a un hombre parado delante de él con una espada desenvainada. Josué sacó su espada, y corrió a encontrarse con él, y dijo: ”¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?“ y Él levantó la espada, y el relámpago zigzagueante salió de ella, y dijo: ”Yo soy el Príncipe del ejercito de Jehová“. Y Josué, el gran guerrero, arrojó su yelmo, puso a un lado su espada, y se postró a Sus pies. Sólo pensar que eso fue únicamente como a unas ciento cincuenta o doscientas yardas de donde yo estoy sentado”.
No tenía la menor idea que ese mismo Capitán en Jefe iba en camino para pasar por allí en ese entonces. La gente no tiene la menor idea que ese mismo Capitán en Jefe está en este edificio esta noche. Si no es así, entonces la Biblia es un libro engañoso. Él dijo. “Dondequiera que estuvieren dos o tres congregados, allí estoy Yo en el nombre de ellos… mejor dicho, en medio de ellos, donde están congregados en Mi Nombre”.
74 “Él oyó un ruido”. Ahora, Marcos les está dando a Uds. un testimonio de lo que él le pudiera haber dicho a él. “Y de repente vino tal ruido, Y alguien dijo: ¿Quién está pasando? Algunos decían una cosa y otra. Y cuando menos pensamos oímos a un sacerdote gritar, y decir: ”Oye, nosotros tenemos entendido que Tú resucitas a los muertos. Nosotros tenemos todo un cementerio lleno de ellos aquí. Ven aquí y resucita uno de éstos“.
Uds. saben, ese diablo antiguo todavía no está muerto. No, señor. “Si eres…” Es el mismo que le puso un trapo sobre Su rostro, y lo golpeó en la cabeza con un palo, y dijo: “Si eres profeta, dinos quién te golpeó. Te creeremos”. ¿Ven? Es el mismo diablo antiguo que dijo: “Si Tú eres Hijo de Dios, nosotros tenemos a alguien… ejecuta este milagro. Veámoste hacerlo”. Dios no payasea para nadie.
Jesús dijo: “Yo vengo a hacer la Voluntad de Él, y no hago nada hasta que Él me dice primero”. (San Juan 5: 19).
75 “Así que el pobre Bartimeo el ciego fue empujado hacia atrás. Nosotros oímos todo… Uno a favor de Él, uno diciendo:¡Hosanna al profeta que viene en el Nombre del Señor! Y otro diciendo:¡Fuera con tal hipócrita! ¡Tal multitud mixta!” Siempre hay una multitud mixta donde Él está. Y encontramos al pobre Bartimeo el ciego, si Uds. alguna vez han estado en Jericó y marcan donde él estaba sentado, hasta donde Jesús estaba, son casi doscientas yardas. Allí esa multitud le estaba arrojando fruta podrida a Él, y lo demás, y burlándose de Él…“
Pero Su rostro precioso estaba fijo hacia el Calvario. Él iba allá para ser un Sacrificio para el mundo. Toda la carga del pecado estaba puesta sobre Él. Dios cargó en Él, el pecado de todos nosotros.Él iba caminando, sin poner ninguna atención a lo que ellos decían. Pero Él ejecutaría lo que el Padre le había dicho que ejecutara, y eso lo concluyó.
Y Él iba saliendo de—de Jericó, saliendo de la ciudad. Y cuando menos piensa,Bartimeo el ciego dijo: “¿Quién es? ¿Quién es este? ¿A qué—a qué se debe todo el ruido?”
Y alguien lo empujó hacia atrás. “¡Oh,cállate! Tú eres una persona insignificante”, lo empujó hacia atrás, con sus trapos viejos. Él se levantó del polvo.
76 Debe haber sido una mujer Cristiana amorosa quien era una creyente del Señor Jesús. Ellos nunca soportarían el ver a un hombre ciego ser empujado para todas partes. Ellos siempre son bondadosos, los siervos de Jesús lo son. Así que esta mujer joven quizás se agachó y le dijo:“Señor, ¿lo pudiera ayudar?”
“Sí,señora. Yo quiero que Ud. me diga: ¿a qué se debe todo ese ruido?”
“Oh,¿es Ud. un extranjero aquí?”
“No,yo fui criado aquí”.
“Bueno,ese es Jesús de Nazaret, el Profeta de Galilea”.
“Yo no entiendo”.
“¿Conoce Ud. las Escrituras?”
“Sí”.
“Ud. sabe, Jesús de Nazaret, el Profeta que Moisés dijo que se levantaría, Él está pasando por aquí. Ese es Él”.
77 Entonces Bartimeo de repente cayó en cuenta.“Él está muy lejos de mí para permitirle a Él que me oiga físicamente, debido a tanta gente. Pero si Él es Dios, si Ese es el Hijo de David, yo todavía lo puedo tocar. Él pudiera haber caído de rodillas y dicho: ”¡Oh, Dios, óyeme!Hijo de David, ten misericordia de mí“. Él nunca lo hubiera oído literalmente con Sus oídos, pero la fe de ese solo mendigo ciego detuvo a Jesús. Me gustaría predicar eso un día, o en alguna ocasión antes de partir. ”Y Jesús se detuvo“.Sí.
Y Él se detuvo. Y Él no sabía… ¿Qué era? Su fe lo detuvo, y luego Él lo mandó traer.
¡Oh, qué reunión de testimonios! Ellos empezaron a mirar alrededor; se estaba haciendo tarde. Dijo: “Hermanos, vale más que rememos hacia la orilla”. Así que ellos empezaron a remar otra vez.
78 ¿Saben qué? El diablo los vio allí sin Él; y miró por arriba del monte, y dijo: “Ellos se han ido sin Él, y ahora es mi oportunidad”.
Miren, yo digo esto con amor, hermanos. ¿Ven?Me pregunto si esa no es la situación esta noche. Desde que el avivamiento ha estado aconteciendo, la gran prosperidad de la iglesia, nosotros hemos edificado nuevos edificios; hemos estado en grandes programas; hemos hecho todo lo grande que se podía hacer; y tratando de compararnos con los luteranos,metodistas, y católicos, recibiendo más miembros todo el tiempo. Me pregunto si nuestro programa grande, si no nos hemos ido sin Él en nuestro entusiasmo.
Ellos estaban tan entusiasmados, que no lo constriñeron. Se fueron sin Él. Y esa es la oportunidad del diablo para venir aun hombre. Así que él descendió con toda su fuerza. Él dijo: “Los tengo ahora sin Él, así que los hundiré en ese mar”. Y él empezó a soplar su aliento de los cielos.
79 Y él ha empezado a soplarlo otra vez: “Los días de los milagros ya pasaron. Todo es emoción. Todo es fanatismo. Todo es esto, aquello, o lo otro”.
Y las pequeñas barcas se están meciendo bastante, Uds. saben, sin una vela.
La barca se hundió, los remos se quebraron,el mástil de la barca se quebró en dos, y los vientos la habían azotado y la llevaban de aquí para allá. Parecía que se habían perdido todas las esperanzas de salvarse.
Pero, ¿saben qué? Cuando Él los envió, ¿saben Uds. lo que Él hizo? Él escaló la montaña más alta que había allí. Entre más alto Uds. suben, más lejos pueden ver. Así que Él escaló la montaña para poder vigilarlos.
80 Y cuando Él murió en el calvario, y comisionó a Sus discípulos que fueran a todo el mundo, y “estas señales seguirán a los que creen”, Él escaló desde el Calvario hasta que pasó el sol, la luna y las estrellas, subiendo hasta que pasó la vía Láctea. Él subió hasta pasar el cielo. La Biblia dice que Él se sienta aun por encima del cielo; mira hacia abajo para ver el cielo. Él llegó allí de manera que pudiera ver todo el universo. Y Su ojo está sobre el gorrión, y yo sé que Él está vigilando esta noche.
No importa cuánto parezca que somos llevados de aquí para allá, cuántos remos estén quebrados, cuánto se haya perdido toda esperanza. Él todavía está vigilando. “Yo nunca te dejaré ni te desampararé”.
81 Oh, en ese tiempo de crisis, el avivamiento se había terminado, y la barca estaba inundada, y parecía que todo se había perdido, todas las esperanzas se habían perdido. Y ahí vino Él andando sobre el mar yendo hacia ellos, andando sobre el mar. Es extraño. Andando sobre el mar.Y la parte extraña de esto, es que la única cosa que les podía ayudar, ellos estaban temerosos de ello. Parecía fantasmal,parecía como un espíritu. Y ellos dieron voces de miedo.
Esa es la misma cosa hoy en día. La única cosa que nos puede salvar es la Biblia, y la promesa de Dios, y el Espíritu Santo con nosotros. Le parece fantasmal a la gente, y ellos dan voces de miedo. Pero ahí vino esa dulce Vocecita apacible:“¡No temáis, Yo soy!
82 Y yo creo esta noche que si Él pudiera venir andando sobre esta reunión esta noche, ejecutando Sus milagros, y Uds. preguntándose: “¿Qué sucede? ¿Qué hace eso? ¿Qué clase de truco es ese? ¿Es una—una… alguna telepatía? ¿Qué es?”
Él les gritaría a Uds.: “¡No temáis,tened ánimo, Yo soy!”, cumpliendo la promesa que Él dijo que haría.
Pero la mismísima cosa que los podía ayudar,y la única cosa que los podía ayudar, ellos le tenían miedo.
Y hoy en día es la misma cosa. Ellos tienen miedo de echar mano del Espíritu Santo. Tienen miedo de creer el mensaje de Dios. Tienen temor de creer al Espíritu Santo cuando lo ven obrando entre ellos. Dicen: “Mira, espera un momento. Yo no sé si pudiera ser para mí o no”.Es para el que quiera venir, para cualquiera.
“¡No temáis, Yo soy!”. Es Cristo. Él no está muerto; Él está vivo por los siglos de los siglos, y tiene las llaves de la muerte y del hades. Y no hay nada que nos pueda dañar. ¿Creen Uds. eso? Dios sigue siendo Dios. Si Él alguna vez fue Dios, Él todavía es Dios. ¿Creen Uds. eso? Amén.
83 Los he retenido tarde cada noche. No lo voy a hacer ahora. ¿Cuántos hay aquí que no tienen una tarjeta de oración, que no me conocen, o que yo no los conozco, y Uds. están dispuestos a decir que: “Yo creo que ese mensaje es la verdad, que Jesucristo está en medio de nosotros”?,levanten sus manos, en dondequiera que estén. Miren, que el Dios del Cielo venga andando sobre el mar agitado. Cuando Uds. se estén preguntando: “¿Cómo voy yo a conseguir una tarjeta de oración? ¿Cómo se va a orar por mí?”
No es… Uds.—Uds. pudieran… Yo pudiera orar por Uds., y poner manos sobre Uds., los hermanos pudieran orar. Nosotros somos hombres. Pero esa no es la persona a la que deben tocar. Nosotros somos hombres con compasión por Uds.; pero a quien se debe tocar es a Él; Ese es a quien se debe tocar, tóquenlo a Él. Y si alguien más lo puede tocar a Él, seguramente que Uds. pueden, pues a Él se le puede tocar.
84 La Biblia dice que Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. La Biblia dice que Él es el Sumo Sacerdote ahora mismo,que puede compadecerse de nuestras debilidades. Bueno, si Él es el mismo Sumo Sacerdote, él actuaría de la misma manera que actuó cuando alguien lo tocó a Él en aquel día con fe. ¿Cuántos en aquel día, con la mujer del flujo de sangre,cuántos lo estaban tocando a Él, poniendo sus manos alrededor de Él diciendo:“Rabí, estamos contentos de verte, Señor” y lo demás de esa manera? Y Él se detuvo y dijo: “Alguien me tocó”.
Y Pedro lo reprendió como diciendo: “Maestro,¿no sabes que eso es un descrédito para Tus—para Tus normas, que estés preguntando quién te tocó, cuando todos tienen sus manos sobre Ti, tocándote?”
85 Él dijo: “Sí, pero esta es una clase diferente de toque”. ¿Ven? Me debilité. Fuerza salió de Mí“. Y Él miró por toda la audiencia, y encontró a la mujercita. ¡Oh!, y ¿qué le dijo Él acerca de su flujo de sangre? ”Tu fe te ha salvado“.Si ese fue Jesús ayer, ese es Jesús hoy.
Y hermano, hermana, permítanme preguntarles algo. Miren, Uds. no verán a Jesús en un cuerpo físico hasta que Él venga por Su Iglesia. Pero todo lo que Él era, todo—todo lo que Dios era, Él lo derramó en Jesús. Y todo lo que Jesús era, Él lo derramó en la Iglesia. Él es el mismo.Él está en la Iglesia, en los creyentes. Miren, si—si un hombre viniera aquí,como dije la otra noche, con cicatrices de clavos y—y marcas de espinas en su frente, ese pudiera ser un engañador. Pero cuando Uds. ven producida la mismísima Vida de Cristo… Juan 14:12, Él dijo: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque Yo voy a Mi Padre”.
86 Pero parece ser que algunas personas piensan que—que los hombres que tienen estos dones de ministros deberían ser algún gran sacerdote, algún gran erudito. Yo todavía no he leído en la historia de alguien así que Dios haya usado. Díganme dónde está él, y cuándo sucedió. Dios siempre toma lo que es nada, para que Él pueda mostrar Su gloria en lo que es nada.
Miren lo que Él escogió: pescadores,analfabetas, ignorantes, para que Él mismo se pudiera manifestar. Uds. me pudieran decir acerca de Pablo. Pablo dijo que él tuvo que olvidar todo lo que alguna vez aprendió para conocer a Cristo; moría diariamente para que él pudiera conocer a Cristo. Y él dijo: “Yo nunca… ” Les dijo a los Corintios: “Yo nunca vine a Uds. con grandes palabras educacionales, e inteligente, como hombres educados, porque su fe estaría edificada en eso. Pero vine a Uds. en el poder del Espíritu, para que su fe estuviera en—en Cristo, en el Espíritu”.
Dios toma a un hombre de donde Él desea tomar, de la nada, para que Él mismo se pueda manifestar. Eso es lo que lo hace a Él Dios. Entonces no es el hombre; es Dios obrando en ese algo que no es nada, probando que es Dios. Si el hombre fuera algo, Uds. pudieran mirar al hombre. Pero si el hombre no es nada, entonces tiene que ser Dios. Y en este caso, no hay hombre que lo pudiera hacer. Tiene que ser Dios… y es para cumplir Su promesa. Miren, nosotros sabemos eso.
87 Y amigo, deténgase por un momento. Sacuda su—su—su memoria. Sacuda la parte… Quítele el polvo a las promesas de Dios y vea si no se nos ha prometido esto en los últimos días.
Miren, Él está apareciendo entre su pueblo, y Él está aquí esta noche. Y no importa cuánto Él me unja, Él los tiene que ungir a Uds. de la misma manera. Y es la fe de Uds., no la mía. Es la fe de Uds. la que hace las cosas, no es la mía en lo absoluto. Yo sólo soy un instrumento, y Uds. sólo son un instrumento, que si algunas personas…
Miren, si esto impresiona a alguien que tiene una tarjeta de oración para que se ore por ella, yo no lo hago con ese propósito. Pero quiero preguntarles algo. Muchos de Uds. allá en la audiencia…Yo no veo una sola persona allá en la audiencia, sino aquellos que presenté. Y no… Yo ni siquiera los vi a ellos.
88 No mencioné al hermano y a la hermana Dauch,sentados aquí, que desde Ohio vinieron hasta acá. Quisiera que tuviera tiempo para dar el testimonio de ellos, cómo un hombre de noventa años haría frente a esas cosas y él nos sigue adondequiera que vamos (eso es correcto), porque él cree; y cómo el testimonio de ellos los alarmaría a Uds.
Pero fuera del hermano y la hermana Dauch sentados allí, y creo que el hermano y la hermana Simpson…
Miren, los Sothmann y ellos están allá atrás en alguna parte, pero yo no sé. Yo no conozco a ninguno, hermano Roberson; y ni siquiera sé cuál es el nombre del presidente. Esa es la verdad. Yo no les pudiera decir su nombre ahorita si lo tuviera que decir. Yo no lo sé. Yo lo he oído, pero no lo sé.
89 Y durante todo el día… Hoy llevé a mi pequeño hijo José. Fuimos a la playa, y metí mi automóvil en reversa en una pequeña ensenada. Y yo dije: “José, juega allí. Yo debo subir aquí en la ensenada. Y mientras…” Yo dije: “Dios, cuida de mi hijo allí, que él no se meta en esas olas”. Yo subí para hablar con Él.
Yo no soy un aislacionista. Pero uno no puede ser un siervo de Dios y un siervo del público. Uno no puede… afuera, y en fiestas y comportándose de esa manera, y todavía esperar permanecer… Uno tiene que quedarse sólo con Dios, para que uno le pueda ayudar al público. Y por eso estoy aquí, es para ayudarles a Uds. Yo no vine aquí por popularidad. Pues, Uds. saben que yo evito tales cosas. Y yo sé que no soy nada.
90 Yo no vine aquí por dinero. Pues, seguramente que no. Yo no vine aquí porque no tenía otros lugares adónde ir. Yo vine aquí porque me sentí guiado a venir aquí. Yo tengo seiscientas o más invitaciones a ultramar y demás, los Hombres Cristianos de Negocios de todas partes,organizaciones locales para ser organizadas por todo el mundo, los viajes pagados, todo. Yo no tengo que tener dinero. Adondequiera que voy, el… ellos lo pagan. Si los Hombres de Negocio me quieren enviar a alguna parte, ellos a veces gastan treinta o cuarenta mil dólares al año enviándome a lugares, y yo no tengo que aportar un centavo.
Si yo quiero… Si Dios me envía donde hay sólo cinco o seis personas, yo puedo ir, quedarme hasta que Él me diga que parta. ¿Ven? Yo no estoy bajo obligación, sino únicamente a Dios. Entonces yo debo averiguar: “Padre, ¿qué estoy haciendo aquí? ¿Para qué quieres que esté aquí?”
Jesús fue a Sicar. Él iba rumbo a Jericó.¿Por qué? El Padre lo envió allá. Entonces, ¿qué es lo siguiente que va a suceder? Ahí vino una mujer, así que Él sólo le habló a la mujer. Él se dio cuenta lo que era, y toda la ciudad creyó en Él.
91 Miren, Él está aquí en esta noche. Y créanlo.No duden. Crean en su corazón que Jesucristo es el Hijo de Dios, y que Él fue levantado de entre los muertos y ascendió a lo Alto, después de ser perseguido y crucificado por Poncio Pilatos, y sepultado, muerto en el sepulcro por tres días, y resucitó, y ascendió a las alturas, y está sentado a la diestra de la Majestad de Dios esta noche.
Él es el Sumo Sacerdote viviente, viviendo siempre para interceder en base a nuestra confesión; y un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos,con toda promesa y cosa que Él hizo para ser reproducidas otra vez en la Iglesia. Después que los revoltones romanos y las orugas se lo comieron, Él prometió que Él restauraría, dice el Señor, en los últimos días. Él lo restauraría otra vez, ese Árbol Novia.
92 Él era el Árbol, el Árbol de la Vida desde el jardín del Edén; lo cual, la mujer era el árbol de la muerte, la perversión.Eso es lo que las hace actuar de la manera que actúan hoy en día. Toda la cosa ha sido una perversión, actuando de esa manera. Es muy difícil venir en contra de ello, pero uno se debe parar firme. Alguien lo tiene que decir. Seguro que sí. Uno sería mucho más popular si no lo dijera; pero, ¿quién lo va a decir?Alguien tiene que decir algo al respecto, porque Dios que… Entonces va a ser…Ellos serán responsables entonces en el día del juicio. Pero si ellos no… Si ellos lo oyeron y lo ignoraron, eso es cosa de ellos. Pero miren, si Uds. lo oyen, anden entonces en ello.
93 Ahora. Que el Espíritu Santo, a quien yo represento aquí esta noche entre el Cuerpo de Cristo, que Él quite todo temor y duda de Uds. Qué Él descienda aquí esta noche, exactamente como Él lo hizo aquella noche sobre el mar, y diga: “¡No temáis, Yo Soy!, el mismo ayer, y hoy,y por los siglos”.
Cuán apropiada fue esa señal. Yo no sabía que estaba allí hasta anoche. Ellos lo imprimieron allí arriba. Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Ahora, créanlo con todo su corazón.
94 Quiero preguntarles algo. Si Él lo hará por lo menos… Una sola vez debería ser lo suficiente, pero si lo hace dos veces,una o dos veces en este edificio esta noche… Y no estamos allá… No es como alguna magia negra usando alguna tabla de ouija en alguna parte. Nosotros estamos aquí mismo bajo las luces de este tabernáculo. Estamos aquí bajo la…todo puesto abierto aquí en la Presencia de Dios, y en presencia de estas personas, con la Biblia de Dios declarando que así sucederá. Allí es donde mi fe se para firme, allí mismo, en el hecho de que Él lo dijo. Él lo prometió, y yo sé que Él lo hará.
95 Ese Ángel, cuando Él me mostró esa noche allá(y esa Luz girando por allí), y me dijo esas cosas y dijo: “¡No temas! Ahora, esto se cumplirá, y luego aquello cumplirá”. Muchos de Uds. recuerdan cuando fue profetizado. Aquí está. Yo les estoy diciendo la verdad. Cristo está aquí, y Uds. ya están sanos, cada uno de Uds. Todos son salvos, pero Uds. lo tienen que aceptar para que haga algo para Uds. Lo tienen que creer, y tómenlo como su propio… “Es para mí”. El precio está pagado. Uds. sólo lo tienen que creer.
Ahora, si Él lo hace, ¿cuántos aquí dirán:“Por la gracia de Dios y la ayuda, yo lo aceptaré esta noche, como ambos, mi Salvador y mi Sanador”? Levanten sus manos y digan: “Dios, yo lo digo de lo profundo de mi corazón. Yo lo haré”. Dios los bendiga. Parece como el cien por ciento por todas partes. “Yo—yo lo haré”. Miren, yo tengo dificultades. Uds. saben que yo tengo eso, y estoy peleando duro contra ello. Pero Dios recompensará eso. (¿Ven?), siempre ha sido así.
96 Yo recuerdo que no hace mucho un hombre vino,empleado por el ejército, me vino a hipnotizar. Uds. recuerdan la reunión. Él se sentó en la audiencia, y yo continuaba sintiendo un espíritu raro en alguna parte. Yo lo traté de ignorar,porque muchas cosas malas han sido hechas. Yo nunca dije nada, seguí por un ratito. Él continuó haciéndolo. Él iba—él iba a los campamentos del ejército, y hacía a los soldados ladrar como perros,y corre en el…
El Espíritu Santo tomó control de mí. Yo ya no podía decir algo más. Dije: “¡Tú hijo del diablo!, ¿por qué has venido a interrumpir la reunión del Señor? Dios lidiará contigo”. Y él ha estado paralizado desde entonces. Así que… Él envió carta tras carta, y dijo esto, aquello y lo otro; yo dije: “yo no tengo nada que ver con ello, señor. Yo nunca lo hice.¡Arrepiéntase! Es la única cosa que le puedo decir. Eso es entre Ud. y Dios”.
97 Ahora, yo tomo todo espíritu aquí bajo el control de Espíritu Santo el cual me está ungiendo ahora, en el Nombre de Jesucristo. Que la gloria de Dios brille, y lo compruebe, no importa lo que yo diga. Yo puedo mentir;yo soy un hombre. Pero Dios no puede mentir, el cual lo prometió.
Sólo estén orando. Sólo digan: “Señor Jesús,el hombre no me conoce. Pero se nos dijo que Tú nos vas a enviar… Yo he estado aquí noche tras noche, y he escudriñado las Escrituras. Es exactamente la verdad. Y es la última señal que vamos a recibir de Dios hasta que el fuego caiga, igual que fue en Sodoma, como Jesús prometió y dijo que estamos… Esa es nuestra última cosa, la última señal”. Y esa es la verdad. Uds. anoten mi palabra en alguna parte en el libro de Uds. y dense cuenta si esa es la verdad.
Miren en 1946, lo que dijo acerca de Billy Graham regresando, y el resto de ellos y demás, el avivamiento, y lo que sucedería. Las semillas denominacionales habían sido sembradas, y eso es lo que sería la cosecha. Y eso es exactamente lo que es.
98 Sólo quédense muy quietos. Cada uno de Uds. es un espíritu. Cuando Uds. se mueven… Por supuesto, si Uds. no son un espíritu, entonces están muertos. Es el espíritu el que motiva la vida de Uds., la pulsación del espíritu, es exactamente lo que Jesús estaba hablando acerca de la mujer, cuando Él vio a los fariseos, y conoció lo que estaba en el corazón de ellos, y les podía decir. Ellos estaban pensando que Él era belcebú. Ambas clases siempre están cerca, siempre están reunidas.
Ahí está sentada una mujer, ahí a mi derecha,orando. Ella está orando porque tiene un tumor en su espalda. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? No. Ud. no necesita una. ¿Somos desconocidos el uno del otro? Somos desconocidos. Levante sus manos para que la gente pueda ver. ¿Es ese su problema? Muy bien. Ud. crea en Dios; la cosa se irá. Amén. Yo no la conozco; yo nunca la había visto a ella. Dios sabe eso.
99 Ahí está una mujercita sentada aquí, con un vestido puesto que se mira verdoso, con su rostro inclinado, orando. Ella tiene problema del riñón. Si Ud. cree con todo su corazón, hermana, Dios la sanará del problema del riñón. ¿Lo acepta Ud.? Ud. no necesita una. Su problema del riñón la dejó.
Yo reto a cualquier incrédulo que me diga qué tocó a esa mujer. Ella nunca me tocó a mí, sino que ella tocó a ese Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Sí. ¡Si Ud. Cree con todo su corazón! ¡Amén!
100 Ahora se ha empezado a mover por todas partes. Esa negrura se ha empezado a retirar. Por un rato estaba muy densa alrededor de aquí, pero se está retirando. Aquí está sentada una mujer enfrente de mí, sufriendo con alergias; yo no la conozco a Ud., señora, pero Ud. tiene alergias, ¿no las tiene? ¿Cree Ud. que Dios sabe quién es Ud.? Si yo dijera su nombre, como Jesús le dijo a Simón Pedro, ¿creería Ud. que yo soy Su siervo? ¿Sí creería? Sra. Holt, crea con todo su corazón, y se puede ir a casa y sea sana.
101 ¿Creen Uds.? Observen. Mírenla. ¿No pueden Uds. ver esa Luz? Miren aquí, está sobre un hombre que me está mirando, sentado allí. Él esta orando por su esposa.Ese es Ud., señor. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? No. Póngase de pie.
Si no se hace algo por su esposa inmediatamente, ella morirá. Ella sufre de cáncer. Eso es correcto. Ud. no es de aquí. Ud. es de un lugar lejos de aquí. Ud. es de una ciudad llamada Fresno.Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Dios me pudiera decir quién es Ud.? ¿Le ayudaría a Ud. a creer? ¿Le ayudaría? Sr. Matthew, crea con todo su corazón, regrese a casa.
102 Yo reto a cualquier incrédulo que me diga cómo se hace eso, fuera del poder de Dios Todopoderoso. ¿Lo creen? Bueno, no tengan temor. Ese es Cristo, exactamente lo que Él dijo. ¿Lo creen Uds. ahora?Miren, yo los encomiendo a Uds. a Cristo quien está presente aquí. Si Uds., lo creen con todo su corazón, y lo aceptan sobre esas bases, pueden ser sanados. Uds. están sanos ahora mismo. ¿Cuántos lo creen con todo su corazón, sin haber más… para salvación, para su sanidad, para su ser físico, y creerán en Dios el resto de su vida, y lo aceptarán a Él ahora mismo? Su Presencia. Es Él, la única cosa que los puede ayudar. Créanlo y pónganse de pie.
Digan: “Yo me pongo de pie ahora en el Nombre de Jesucristo, para aceptarlo”. Toda persona que cree póngase de pie.
103 Pongan sus manos unos sobre otros ahora.Pongan sus manos unos sobre los otros. La Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen”. Siendo que Uds. han llegado a ser creyentes… Si Uds. son creyentes ahora, la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Es exactamente como arrepentirse, y ser bautizados. Es obedeciendo un mandamiento de Dios. Ahora, oren unos por los otros , simplemente de la manera que oréis en vuestra iglesia, oren unos por los otros, mientras yo oro por Uds. desde esta—desde esta plataforma.
104 Padre Celestial, yo he hecho todo esto según Tu mandato. Yo lo he hecho exactamente de la manera que Tú dijiste que lo hiciera. Yo te pido, Padre Celestial, que en el Nombre de Jesucristo, que Tú honres las oraciones de esta gente, la fe de ellos, sus esfuerzos.
Satanás, tú has perdido la batalla. Tú eres un ser derrotado. ¡Sal de esta gente! ¡En el Nombre de Jesucristo, déjalos, y sal de ellos! Y que todos sean sanados.
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