OBRAS DEL MENSAJE


Una Super Señal
Grass Valley, California, E.U.A.
62-0708
1 Gracias, hermano Borders. Permanezcamos de pie un momento para orar, mientras inclinamos nuestros rostros. Miren, es la clausura de esta campaña de cinco días, y estamos agradecidos por lo que el Señor ha hecho. Me pregunto si todavía hay peticiones (lo cual, estoy seguro que sí hay); denlas a conocer con sólo levantar su mano y decir: “Señor, recuérdame ahora”.
2 Nuestro Padre Celestial, estamos llegando otra vez a la clausura de una reunión, lo cual siempre es… y especialmente ésta, trae a nuestro corazón un pequeño sentimental, triste, porque nos hemos llegado a conocer y amar uno al otro, con respetos piadosos y amor fraternal. Te damos gracias por todo lo que Tú has hecho por nosotros, por las misericordias que nos han sido concedidas. Tú has hecho por nosotros sumamente, abundantemente más de lo que esperábamos, y estamos inclinando nuestros rostros en humildad y dándote gracias a Ti.
Y te pido, Padre, que Tú bendigas toda petición que estaba detrás de esas manos. Eso es todo lo que sé hacer, es poner mi oración y mi fe sobre el altar, junto con la de ellos, y pedir en el Nombre del Señor Jesús que concedas cada petición.
Mira, Padre, te pedimos hoy que a la clausura del servicio… Y te vimos salvar a los perdidos durante la semana, y pedimos ahora que Tú sanes a los enfermos hoy por nosotros. Concede que no haya ninguna persona débil entre nosotros cuando el servicio termine hoy, sino que toda persona sea sanada. Bendice todos los esfuerzos y todo lo que se ha hecho, todo tiempo y esfuerzo; que sean bendecidos, Padre. Encomendamos todos los resultados a Ti, y confiamos volvernos a ver otra vez en alguna parte de este lado del río. Si no, sabemos que nos encontraremos Allá. Hasta entonces, mantennos saludables, contentos, en el servicio de Dios. En el Nombre de Su Hijo, Jesucristo. Amén. Se pueden sentar.
3 Yo sé, o mejor dicho, casi no sé dónde empezar y qué decir. Primeramente diré que yo siempre tendré un gran respeto por un hermano que me llamó para que viniera a este valle, y ése es el hermano Fred Friedmeyer. Pienso que él es amigo del—del hermano Harrel.
Y la pequeña familia Arganbright. La Sra. Arganbright estuvo aquí anoche; y mamá y papá Arganbright, la familia de la Sra. Arganbright, yo no sé cuál era su nombre antes que se casara, pero ellos fueron los primeros colonos que vinieron aquí en carretas viejas, y bueyes y lo demás, y se establecieron aquí en Grass Valley. Aquí está lo que ella siempre ha soñado. Ellos me siguen en las reuniones.
4 El hermano Arganbright y yo hemos ido como misioneros por casi todo el mundo. Él se paró firme conmigo en grandes batallas, cuando he visto tantos como veinte o treinta hechiceros venir y retarme, y sentarse a ambos lados y llamar una tormenta a existencia. ¿Piensan Uds. que ellos no pueden hacer eso? Es que sencillamente Uds. no han sido misioneros, eso es todo. Ellos lo pueden hacer. Pero yo vi el poder del Dios Todopoderoso dividir esa tormenta en medio, y regresar una mitad a un lugar, y la otra al otro, así, y vi a treinta mil venir en tropel al altar en una sola ocasión para recibir a Cristo. ¡Es verdaderamente algo tremendo estar en los campos misioneros! Quiero…
5 Si la Sra. Arganbright está aquí otra vez esta tarde, ¡que Dios siempre la bendiga a ella y a papá Arganbright! No logré verla, para estrechar su mano, más que en la parte de atrás del edificio. Ellos verdaderamente han sido papá y mamá para mí.
El hermano Arganbright está en ultramar ahorita. Voy a encontrarme con él pronto. Vamos a Anchorage, Alaska, para establecer una sucursal de los Hombres Cristianos de Negocio, de los Hombres de Negocio del Evangelio Completo. Yo predico para este grupo por todo el mundo. Voy a ir a África para organizar algunas—algunas sucursales allí. Les quiero dar las gracias a ellos.
Y Sra. Arganbright, si Ud. está presente, con razón Ud. estaba tan contenta por este vallecito. O mejor dicho… Me imagino que es un valle; lo llaman Grass Valley. ¡Cómo la he oído hablar acerca de mucha gente fina! La conocí.
6 Y le quiero decir a la gente que está conmigo, mi grupo aquí, y la gente que está visitando aquí, que vinieron aquí conmigo: sin duda esta es nuestra reunión culminante. De las once reuniones que he tenido en el itinerario, esta es mi séptima. Y esta es la reunión culminante, creo yo, de todas las que he tenido. Yo no he lidiado en lo absoluto esta semana con gente enferma; simplemente me he quedado con la Palabra. Y ha sido tal cosa tan tremenda, pues uno puede sentir si la gente recibe la Palabra o no.
7 Mi esposa, en la reunión, ella estaba sentada allá atrás anoche. Cuando me fui a casa, me dijo, ella dijo: “Bill…” Miren, ella es una mujer muy inteligente, con un buen discernimiento, oh, el discernimiento natural; yo no quiero decir que ella tiene un discernimiento espiritual. Ella dijo: “Esa gente te cree. Esa gente te ama”. Dijo: “Tú pudieras llevar a cabo aquí una reunión verdadera”. Dijo: “Todos se fijaban bien en cada Palabra que tú decías, y se aferraban a Ella”. Y dijo: “Uno podía ver la expresión de sus rostros cuando miraban; ellos la creían”.
Yo dije: “Cariño, la primera noche cuando entré allí, yo percibí eso”.
Mientras viva, yo nunca olvidaré esta pequeña visita a Grass Valley. Yo he estado en lugares más grandes, por supuesto, multitudes más grandes, pero nunca le he predicado a un grupo de gente más dulce que aquí en Grass Valley. Y le quiero dar las gracias a la gente.
8 Me dicen que el… todo el dinero fue recogido para pagar por la reunión, hace una o dos noches. Y anoche me dieron una ofrenda misionera, y hoy ellos dijeron que me dieron una ofrenda de amor. Miren, eso no era necesario. Yo no vine por eso. Yo nunca en mi vida he recogido una ofrenda. Yo recibo un salario de mi iglesia, de cien dólares a la semana. El dinero que se me envía, nosotros lo guardamos y lo ponemos en las misiones, todo ello. Entonces cuando tenemos lo suficiente para salir, para ir a los campos misioneros, entonces voy. Por lo tanto, no somos ni una pizca de carga para nadie.
Estaba hablando con el hermano Harrel. Él me pidió que fuera a Accra. Él cree que este ministerio sería efectivo allá. Es más efectivo en ultramar que lo que es aquí. Esa gente, ellos lo quieren. Ellos tienen que ver algo.
9 Y así que estoy esperando ese gran momento cuando yo vaya a Israel algún día, para llevarles el Evangelio a ellos. Recientemente estuve a punto de hacer eso, ya tenía mi boleto comprado. Y yo estaba—yo estaba en Egipto, y en media hora hubiera estado allá. Y el Espíritu Santo, tan claro como Uds. oyen mi voz, dijo: “Todavía no es hora para el judío”. Israel será salvo como una nación. Toda la nación vendrá a la vez. Dios lidia con Israel como una nación (todos nosotros sabemos eso, ¿ven?), no como un individuo; como una nación. Y Él no me permitió ir. Uds. recuerdan.
10 ¿Cuántos alguna vez han oído de Lewis Pethrus? Muchos de Uds. De la iglesia Estocolmo. Él envió un millón de Biblias allá. Uds. vieron en la revista Life donde ellos estaban trayendo a esos judíos de allá de Irán, y demás, y ellos nunca habían conocido lo que… todavía estaban labrando con instrumentos antiguos de madera y cosas así; y mostraron fotografías de los barcos. Yo la tengo, se llama: “Tres minutos para la media noche”, y—y donde tomaron las fotografías de ellos llegando, cargando a sus amados en sus espaldas, a sus ancianos. Y dijeron (ellos los entrevistaron, esos judíos), ellos dijeron: “¿Vienen Uds. a la tierra natal para morir?”
Dijeron: “Nosotros venimos para ver al Mesías”.
11 Cuando la higuera brota sus brotes, esa generación lo verá a Él. ¡Eso sencillamente me hace algo! Ellos están esperando un Mesías. El hermano Pethrus les dio esos Nuevos testamentitos. La Biblia judía se lee de atrás para adelante, Uds. saben. Y así que ellos los estaban leyendo. Y cuando los leyeron, dijeron: “Si esto…” Ellos nunca habían oído nada acerca de Jesús.
Ellos habían estado allí por dos mil años, y ni siquiera se querían subir a esos aviones. Y ellos no lo conocían. Les parecía como un pájaro. Ellos nunca conocieron nada al respecto. Así que su sacerdote se paró allí, el rabí mejor dicho, y él se paró allí y dijo: “¡Escuchen! Nuestro profeta nos dijo que regresaríamos a la tierra natal en las alas de un águila”.
¿Ve Ud. cuán cerca estamos, amigo? Estamos a la puerta. Recuerden que cuando el Evangelio vaya al judío, el gentil habrá llegado a su fin, la puerta está cerrada. ¿Ven cuán cerca está?
12 Y luego allí llegaron. “Nos subimos al avión cuando nuestro rabí nos dijo que nuestro… que nosotros regresaríamos a la tierra natal”. El profeta les dijo. Ellos siempre creen a sus profetas. “Y el profeta dijo que regresaríamos en las alas de una águila”. Allí estaba, ese pájaro, el avión.
Ellos se bajaron, dijeron: “Estamos buscando un Mesías”. Ellos no estaban buscando una tierra natal; ellos estaban esperando ver al Mesías. Cuando el judío empiece a buscar eso, algo está a la mano. Ellos leyeron este Libro, y dijeron: “Nosotros creemos a nuestros profetas y sabemos que el Mesías va a ser un Profeta cuando Él venga”. Dijeron: “Si éste es el Mesías, entonces Él está vivo; veámoslo a Él hacer la señal del Profeta, y nosotros le creeremos”. ¡Mmm! ¡Qué perfecto!, ¡qué cosa tan perfecta!
13 Me gustaría reunir a quinientos o a seiscientos de ellos. “¿Dicen Uds. eso en serio? Veamos si Él está vivo o no. Y allí mismo en los terrenos donde sus padres lo rechazaron, ahora lo reciben Uds.” Para entonces, el gentil habrá llegado a su fin.
Entren, rápidamente, quédense allí adentro, rápidamente. No… No es mi intención ponerme sentimental, pero yo—yo sé que estamos en el fin. Miren, Algo dentro de mí me dice que algo está por suceder. Esto sencillamente no puede seguir adelante. Sencillamente estamos aquí. Todo ya ha sucedido. Yo no sé cuándo. Pudiera ser hoy, pudiera ser la semana siguiente, pudiera ser en cinco años, pudiera ser en diez años. Yo no sé. Pero parece ser que está muy cerca. Yo lo estoy esperando. No podemos vivir mucho más tiempo de esta manera. Sabemos que no podemos.
Así que los amo por escuchar la Palabra. Dios les bendiga. Siempre oraré por Uds.
Y les quiero pedir a Uds. un favor. Eso es, que cuando… me estoy preparando para ir a ultramar ahora. Y cuando las noches estén oscuras, y los hechiceros estén a cada lado, y esté neblinoso y pesado, Uds. orarán por mí, ¿no es así? [La congregación dice: “Amén”—Ed.] Yo estaré recordando eso.
14 Le quiero dar las gracias a la gente de este auditorio. Este es un lugar placentero, hermoso, con sus asientos bien arreglados y todo tan cómodo. Yo no sé quién es, si es el—el oficial del día, o quien toma… o comité—comité, un comité de ellos. Lo que sea, yo les quiero dar las gracias por este edificio hermoso. Les quiero dar las gracias a cada uno de Uds. por su cooperación.
Les quiero dar las gracias a Uds. por la ofrenda. Yo—yo haré lo mejor posible, por la gracia de Dios, de cuidar de que se emplee para el Reino de Dios, que sea usado para el Reino. Uds. han sacado… Uds. han puesto parte de su sustento allí. Lo sé.
15 Y yo—yo los amo. Muchas veces cuando yo tengo que “sacudir” las cosas como lo hago, es debido al amor; el amor es correctivo. El amor siempre… Si Ud. vieran a su niñito allá fuera en la calle, Uds. dirían: “¡Pobre niñito, déjenlo en paz!” Uds. lo sacarían de esa calle, y lo corregirían (¿ven?), porque él pudiera ser matado. Yo no quiero que eso se les pase por alto, amigos. Yo quiero que Uds. se queden allí mismo con Ello.
Luego, les quiero dar las gracias a mis hermanos. Párense aquí por un momento, ¿lo harán, hermanos? Vengan aquí un momento, sólo un momento. Esto hace que mi corazón se estremezca de emoción. Nosotros somos…
“A los que aman a Dios, todas las cosas ayudan a bien”. Allá en Sadalia (donde yo quería ir con todo mi corazón; yo había recibido muchas cartas para que fuera allá), el hermano Borders, cuando él llego allí, dijo que de una manera u otra ellos como que me rechazaron, y… por causa de algo que había dicho en una cinta, alguna Doctrina. A ellos no les gustó eso. Así que, eso estuvo bien; eso es, cada quien… Uds. saben cómo es. Pero ellos no sabían lo que estaban haciendo. Si ellos lo hubieran aceptado, yo no hubiera podido venir a Grass Valley. La razón que ellos lo rechazaron (ellos no lo sabían), era Dios trayéndome a Grass Valley.
16 Aquí estamos parados en esta tarde. Yo tengo aquí a cuatro ministros que están cooperando. Uno de ellos es de la Asamblea de Dios, la cual es una gran iglesia, un gran grupo de gente; ellos han ayudado a patrocinarme por todo el mundo. El siguiente es el de la Iglesia de Dios, otro gran grupo de la gente Pentecostal, que ha ayudado a patrocinarme por todo el mundo. El siguiente es el de la Unidad, o la Unidad Pentecostal, otro fino grupo de gente que ha ayudado a patrocinarme por todo el mundo; acabo de salir de los Angeles, donde cuarenta y algo de iglesias de Los Angeles, incluyendo los suburbios, de la iglesia Pentecostal Unida, me patrocinaron la reunión de Cow Palace; o mejor dicho (nosotros lo llamamos Cow Palace), es la gran exhibición de ganado. Uno de ellos es interdenominacional.
17 ¿Saben qué?, les quiero decir algo. En muchas de las organizaciones de estos hombres, ha habido ocasiones en las que me han rechazado por cosas que yo he dicho. Pero estos hombres, yo entiendo que ellos han estado reuniendo a sus grupos y orando. Eso es lo que lo logró. Miren, nosotros somos seres humanos; nosotros cuatro estamos parados aquí esta tarde en unidad y en hermandad. Yo no sé dónde me pararía con alguien mejor, de este lado del Cielo. Yo digo eso en serio. Yo no lo estoy diciendo sólo para jugar un papel; yo tengo otras cosas que pudiera estar diciendo. Pero, digo eso en serio. Eso demuestra lo que Uds. pueden hacer cuando unen sus corazones.
Esas grandes organizaciones son maravillosas, están bien, ellas tienen finos hombres en todas ellas. Yo predico para todas ellas, y sé que es—es la verdad. ¡Cómo recuerdo a las Asambleas de Dios, cómo ellas vinieron a mi rescate en muchas ocasiones! Cómo recuerdo a la Iglesia de Dios allá en Tennessee, cuando fui allá y renté un auditorio grande; y me vine a dar cuenta que era algún hermano que me había escrito y él tenía una iglesita allí; y ese enorme Colegio Lee se unió, y lo atestaron con seis mil la segunda noche, y el alcalde de la ciudad y ellos ni siquiera pudieron entrar. Yo nunca lo olvidaré. Cuántas veces las pequeñas iglesias de la Unidad se pararon a mi lado en los campos misioneros y en todas partes. La Interdenominacional, en todas partes que ellos están, ellos son hombres verdaderos de Dios en esos lugares.
18 Miren, esa es la razón que Dios lidia con individuos. Él nunca lidió con grupos. ¿Ven? En el tiempo de Mo-… de la destrucción antediluviana, Él tenía a Noé. En el tiempo de llamar a salir fuera a Israel, Él tenía a Moisés. En la Venida de Cristo, tenía a Juan el Bautista. En los días de Cristo, tenía a Jesús. En los días de Lutero, tenía a Lutero. En los días de Wesley, tenía a Wesley. ¿Ven?, es sólo un individuo. Eso es correcto. Los hombres de Dios, con los que Dios ha lidiado.
Y miren, en las diferencia, yo pudiera decir esto. El ver a hombres que reúnen a sus grupos, y oran, hermanos, nunca permitan que eso se detenga. Continúen eso, hagan lo que Uds. hagan. Es todo…
19 Miren, cuando empezamos a cruzar el país… Yo soy un amante del Ford. Me gusta el Ford. A mi hijo le gusta el Chevrolet igual como a mí me gusta el Ford. El apoya tanto al “Chevy” como yo al Ford. Bueno, él me dice: “Tu cosa destartalada de Ford no podrá llegar allí”. Yo dije: “Tu chatarra vieja de Chevy no podrá llegar allí”. Pero, ¿saben qué? Él permanece siendo mi hijo; yo permanezco siendo su papá. Nos quedamos en nuestros automóviles y ambos llegamos aquí, porque estábamos dependiendo de Algo más grande que un Ford o un “Chevy”. ¿Ven? Uds. saben lo que quiero decir.
Cuando voy a comprar un helado para mis niños, uno de ellos dice: “Vainilla”, el otro dice: “Chocolate”, el otro dice: “Fresa”, el otro dice: “Naranja”. Cuando regreso, yo tengo un color de arco iris. ¡Tantas diferentes! Eso es sólo en cuanto al gusto. Todo es helado. Y en un…
Aquí estamos parados hoy. Todos somos nacidos del mismo Espíritu. La denominación es sólo el gusto. Todo es helado. Todo es el Espíritu de Dios. Y, ¿saben qué? Un arco iris hace un pacto. Quedémonos de esta manera, hermanos. Dios les bendiga. Quedémonos así (¿ven?); un pacto de arco iris.
20 Dios—Dios no mora en una “casa de Armonía” de Sears y Roebuck, de todas maneras. Dios es un Dios de variedad. ¿Sabían Uds. eso? ¿Por qué hace Él flores rojas, flores azules, flores rosas, toda clase de flores diferentes? ¿Por qué Él no las hizo todas blancas o todas rojas? ¿Por qué hizo Él montañas grandes, montañas pequeñas, palmas, robles? ¿Por qué los hizo Él? Porque a Él le gusta la variedad. ¿Entienden Uds. lo que quiero decir? A Él le gusta la variedad. ¿Por qué hizo Él la montaña, luego las praderas, el desierto muy seco, luego el mar con agua? Él es un Dios de variedad. Pero Él quiere que todo ello armonice. Esa es la razón que Él me hizo con oídos, nariz, boca; los hizo a Uds. de la misma manera. Todo ello armoniza para ser un solo cuerpo.
Eso es lo que nosotros podemos hacer: armonizar. En nuestras diferentes opiniones, todavía armonizamos porque somos… El gusto no tiene nada que ver con ello. Nosotros somos el pueblo de Dios, todos marchando juntos con un solo gran propósito, de ganar almas para Cristo. ¡Que siempre sea de esa manera! Que este gran ramo de flores que Dios ha reunido aquí sea un ramo Eterno hasta que Él venga para llevarnos a Casa. Ese es mi deseo sincero.
21 Miren, hoy, hemos apartado un tiempo para sanidad, para orar por los enfermos. He disfrutado de unos momentos muy gloriosos encontrándome con gente en la calle, oyéndolos, sentado, el Espíritu santo dirigiéndome a lugares.
Esta mañana fui a desayunar; allí estaba un hombre sentado. Quizás él esté sentado aquí ahora. Ahí estaba él, sentado allí, un ministro de allá de Tennessee. Él tenía un plato grande lleno de papas fritas, y jamón y huevos. Él empezó a gritar, dijo: “Hermano Branham, antes que yo lo conociera, no podía hacer esto. Yo tenía un estómago ulcerado”. Dijo: “Ahora como lo que quiero por la gracia de Dios”.
Otro me dijo: “Yo no tenía hijos, era estéril. Ahora tengo cinco hijos”.
¡Ahí lo tienen! ¿Ven? “Sencillamente es la gracia de Dios”, eso es lo que es (¿ven?), “derramada en nuestros corazones por el Espíritu Santo”. ¡Que Dios siempre los bendiga! Muchísimas gracias.
Gracias a los ujieres, por todo lo que se ha hecho. Dios les bendiga. Y espero regresar para estar con Uds. otra vez. Hasta que pueda volver, oren unos con otros, unos por otros. E inclúyanme en sus oraciones, si Uds. hacen eso. Dios les bendiga.
Miren, inclinemos nuestros rostros ahora para orar antes que empecemos un pequeño texto para el servicio de sanidad.
22 Bondadoso Padre Celestial, es una cosa tan grande encontrarse con Tus hijos. Me recuerdo que en una ocasión parado en la calle, nadie me hablaba, debido a mi vida familiar: pobre, de mala fama. Un hombre estaba platicando conmigo, y luego alguien más venía, y él se iba y me dejaba parado allí. ¡Y ahora gente por todo el mundo! Con razón Tú dijiste: “El que deje todo, Yo le daré padres, madres, hermanas, y hermanos. En este mundo le daré todas estas cosas, y Vida Eterna en el siglo venidero”. ¡Cómo te damos gracias!
Te pido ahora, Padre Celestial, que la gracia y la misericordia descansen sobre nosotros mientras confiamos en Ti y te servimos en nuestro día. Sé con nosotros ahora. Bendice todo lo que sea hecho. Bendice esta gente. Oh Dios, no sé cómo decir… Si yo he encontrado gracia en Tus ojos, contesta toda petición de ellos. Que no haya ningún débil entre ellos. Que sean sanados.
23 Bendice a estos pastores. Bendice a sus iglesias. ¡Oh Dios!, te pido que estos convertidos de esta semana encuentren un—un hogar en algunas de estas buenas iglesias de aquí. Permítales saber que ellos son los hombres que se pararon aquí en la plataforma, y me han respaldado y orado por mí, y se han parado por mí. Dios, si yo viviera aquí, yo querría pertenecer a una de ellas. Te pido que Tú los bendigas. Que estalle un avivamiento chapado a la antigua en cada una de sus iglesias, que haga que empiecen a rodar las bolas de fuego de Dios por todo el país. Concédelo, Señor. Sana a los enfermos en sus reuniones; salva a los perdidos; llena con el Espíritu Santo. Y que eso continué, Padre, hasta que Tú envíes a Jesús. Concédelo, pues lo pedimos en Su Nombre y para Su Gloria. Amén.
24 Miren, para los recién convertidos que están aquí, que se han convertido durante el tiempo de esta reunión, en que hemos tratado de hacer todo lo que pudimos para ayudar, miren, queremos que encuentren una de estas iglesias de su elección, a la cual Uds. deseen asistir; y vayan allí, sean bautizados, y sean llenos con el Espíritu Santo, y quédense allí tanto tiempo como Uds. vivan, sean un obrero verdaderamente bueno en una de estas finas iglesias. Ellos creen el Mensaje que he predicado, o ellos no me hubieran invitado aquí y no hubieran estado aquí para respaldarme en oración. Ellos despidieron a sus congregaciones; por lo tanto ellos son pastores; yo no diría una sola cosa para lastimar, porque yo entonces sería un destructor de ovejas. Y yo no quiero hacer eso. Yo quiero ayudar a las ovejas, alimentarlas con Alimento de oveja. Esa es la razón que trato de quedarme exactamente con la Palabra.
25 Miren, quiero hablar sólo un ratito. Y me pregunto: ¿está saliendo bien mi voz en el balcón? ¿Me pueden oír? Yo pensé que noté a la gente moviéndose allí. Quien sea el… Quizás yo tengo esto transpuesto. Yo… ¿Es este? No. ¿Este? ¿Está eso mejor? ¿Este? ¿Ese todavía está mejor? Muy bien. Yo tomaré este aquí y hablaré de este.
Miren, apacigüemos ahora. Y perdonen mi mela-… mis sentimientos; o yo iba a decir: melancolía. No lo puedo evitar. Cuando yo empiezo a conocer a alguien, y empiezo a amarlo, nos familiarizamos uno con el otro, luego tenemos que decir: “Adiós, nos veremos otra vez algún día”. Me molesta hacer eso. Pero les quiero decir a Uds.: algún día nos vamos a reunir donde ya no vamos a decir adiós (eso es correcto), ¡más allá del río! Y, ¡oh, yo tengo muchas cosas que me gustaría contarles a Uds. al respecto, de experiencias! Quisiera que tuviera tres o cuatro semanas para quedarme aquí. Y… Pero quizás, si es la voluntad del Señor, pueda regresar en alguna ocasión y continuaremos.
26 Miren, sólo para continuar, mi razón de hablar sobre Abraham, es que yo—yo sencillamente no pude llegar a cuando él estaba arriba del monte. Yo tenía tantas cosas que decir acerca de él aquí abajo, cuando él estaba en su jornada. Y yo hice eso para edificar fe en Uds., dándoles a saber que Uds. son herederos con él, Uds. son—son la Simiente de Abraham. Cuando Uds. están muertos en Cristo, son la Simiente de Abraham, y herederos con él de acuerdo a la promesa. ¡Piénselo!
¿Cuántos aquí son Cristianos nacidos de nuevo?, levanten sus manos. Parece como cien por ciento. Entonces Uds. son la Simiente de Abraham, y son herederos con él. Uds. son herederos. Todo lo que Él hizo por Abraham, Él ha prometido hacerlo por Uds. Y la Palabra aquí es Su promesa, así que aférrense a Ella ahora.
27 Y leamos algo de Ella. Yo quiero leer del Libro de Isaías, para un pequeño texto, para sacar un contexto. Isaías, el capitulo 7, el versículo 14.
Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emanuel.
Miren, de allí me gustaría sacar un texto, que es: Una Súper Señal.
28 Estamos viviendo en un—un día donde todo debe ser súper. No se vende; tiene que ser súper. Sencillamente es un día súper. Nosotros… La antigua tienda de abarrotes está para desaparecer, donde solíamos ir allá los sábados en la noche y pagar la cuenta de abarrotes, y—y… la tiendita de la esquina. ¿Por qué? El gran supermercado le quitó el negocio.
Yo visité uno de sus supermercados. Tengo una pequeña historia que contarles al respecto. Esta agua de aquí, es agua buena, es buena y fría. Pero como que nos enfermó a todos nosotros, el cambio de agua, así que los niñitos se enfermaron. Y mi esposa y yo, fuimos aquí al supermercado, para ver si ellos tenían agua. Y la señora nos señalo un estante. Y fuimos allí, y parecía cerveza en latas. Me regresé, y dije: “¿Es eso agua?”
Ella dijo: “Léalo”.
Así que, sí era agua. Y agarré una caja de esas latas. Me sentí tanto así de grande al salir, cargando esas latas. Pensé: “¿Qué si algún Cristiano me ve cargando esto? ¿Sería capaz de explicarle que es agua?”
Y, así que entonces, cuando llegué a mi motel, la señora es una Cristiana que administra el lugar, una gente muy fina, y ella dijo: “Bueno, mi esposo dijo que estaba muy agradecido que no tuvimos que sacar latas de cerveza esta semana”.
Yo dije: “Señora: ¿se fijó Ud. en las latas de agua?” Yo quería estar seguro que ella se fijara que era agua. E—e iba caminando por allí con ese montón de latas en mi mano, Uds. saben, pero era agua en latas.
Miren, así que, los supermercados, los grandes lugares, ellos tienen cosas que no tenía la tiendita de la esquina. Es un supermercado.
29 Y luego mi antiguo modelo A, ya está fuera de uso. Mi Ford, el que—el que Billy no está de acuerdo conmigo, viniendo aquí… A propósito, el radiador en su nuevo “Chevy” hirvió todo el camino hasta aquí, y los frenos de mi Ford se quemaron. Así que (¿ven Uds.?), se requirió a Dios para que nos trajera aquí, de todas maneras. Así que, eso es lo que tenemos, es simplemente una opinión. Ambos nos trajeron aquí porque confiamos en Dios, y no en el “Chevy” ni en el Ford. Así que, pero ahora…
Mi primer automóvil que tuve fue un modelo T. Yo he tenido un Ford desde entonces. Y yo siempre reclamaba que la cosa viajaba treinta millas por hora. Se dudaba mucho eso, pero yo tuve… yo iba quince millas por hora en esta dirección y quince millas por hora en esta dirección, Uds. saben. Así que, entre las dos, yo obtuve treinta millas por hora.
Pero ahora ellos tienen uno súper (¡vaya!), realmente lo lleva a Ud. a una gran velocidad por el suelo. Nosotros ya no pudiéramos vender el antiguo modelo T, porque es un día de súper. Todo tiene que ser súper. Y ahora ellos aún tienen súper aviones de propulsión a chorro, súper carreteras.
30 Bueno, estos automóviles que tenemos hoy día, no pudieran viajar en esas carreteras que teníamos. Mi primer viaje al oeste, me tomó dieciséis días para ir de Jeffersonville a Phoenix, Arizona, mil ochocientas millas Pero (¡vaya!), lo mejor que tenían en 1926, no eran más que antiguos caminos de piedra. Yo era un muchachito sentado allí, manejando ese Ford con capota; pesé que no me tomó mucho tiempo. Le hubiera tomado a un caballo dos o tres meses para hacer el viaje, si mi papá hubiera venido.
Pero, ¿ven Uds.? Miren, ¿qué sucedió de repente? Por seis mil años ha sido el mismo hombre. Pero aquí en los últimos cincuenta años, él ha pasado de un coche ligero con caballo, a un avión de propulsión a chorro o a un cohete. ¿Por qué? La Biblia dice que “muchos correrán de aquí para allá” en estos últimos días, “y la ciencia se aumentará”. Es una señal del tiempo del fin.
31 Súper, todo debe ser súper; no funcionará. Ellos aún quieren súper gente. Nosotros aún… Me dicen que tienen un programa de televisión que le llaman “Superman”. ¡Siempre algo súper! Dos o tres de ellos se han suicidado, o algo así, tratando de emocionar esa mente. Hermanos, estamos en la edad de la locura, en la que todo ha llegado a ser muy súper.
Nosotros sólo somos seres humanos. Y ellos quieren una súper raza. Hitler dijo que Alemania era la súper raza. Stalin dijo que—que los rusos eran una súper raza. Algo anda mal en alguna parte. Todos ellos están hechos de un solo árbol; así lo dice la Biblia, que: “Dios, de un solo hombre, de una sangre, hizo todas las naciones; un solo hombre, Adán”. De ese Adán provinieron todas las razas: negra, blanca, morena, amarilla, roja, lo que sean, Dios lo produjo de esa sola sangre. Cada uno de nosotros le puede dar al otro una transfusión de sangre. La región donde fuimos criados cambió nuestro color en diferentes colores; todavía es el mismo hombre.
Y yo me he fijado en esto, como misionero. Sin duda que el hermano pudiera decir lo mismo. Yo he estado con los hotentotes donde ellos ni siquiera saben cuál es la mano derecha y la izquierda. Pero déjenlos que reciban el Espíritu Santo, y ellos hacen las misma cosa que Uds. hacen cuando reciben el Espíritu Santo. ¡Eso es correcto! Actúan de la misma manera, hablan en lenguas desconocidas, hacen exactamente las mismas cosas que Uds. hacen con el Espíritu Santo. ¡Seguro! Y ellos verdaderamente están ardiendo.
32 Miren, ¡todo esto de súper, súper! Ahora están dejando la tierra, subiendo a orbitas, y lo demás. ¡Ellos tienen todo tan súper! ¿De qué está hablando todo esto? ¡De una señal de oscuridad que se aproxima! Eso es correcto.
El hombre siempre ha tratado de él mismo alcanzar un logro por medio de su propio conocimiento. Ese ha sido su—ese ha sido su lema todo el tiempo, el de tratar de lograr algo por medio de su propio conocimiento. Empezó en el principio en el huerto del Edén. Adán, tan pronto que él cayó de la gracia, trató de lograr algo; él trató de lograr una súper iglesia, es decir, una manera de redención sin una expiación. Él trató de lograr una iglesia a su propia manera, para entrar de regreso al huerto, sin una expiación. Y él ha tratado la misma cosa por todo el trayecto. El Adán caído de hoy en día intenta la misma cosa: de lograr una súper iglesia, algo grande, intelectual, algo grande que capte el ojo, y la belleza.
33 Miren, si tan sólo comprendemos que únicamente hay una sola manera de volver y esa es por la manera que Dios primero recomendó: la Sangre.
Caín, él edificó una iglesia, hizo un sacrificio, dio una ofrenda, sinceramente, y oró; y si Dios lo condenó y recibió a Ada… a Abel sobre la misma base, Dios hizo mal si Él hizo eso. Pero, Caín vino por su propia manera. Y Abel vino de la manera provista de Dios, la revelación de que no fue fruta (como algunas personas piensan hoy en día) lo que sacó a Adán y a Eva del huerto del Edén.
Miren, esto es una declaración. Yo lo digo no para hacer una declaración mala, sino sólo para traer un punto, no un chiste. Pero, yo siempre he dicho… La gente cree (esa fue la razón que fui rechazado en aquella otra reunión) que—que fueron manzanas o algo así que Eva comió, que causó la—la caída. Si el comer manzanas hizo que las mujeres comprendieran que estaban desnudas, vale más que repartamos las manzanas nuevamente. Eso es exactamente correcto. Sí, señor. No fueron manzanas; y nunca permitan que alguien los force a aceptar eso.
34 ¿Por qué ella comprendió que estaba desnuda? ¡Absolutamente! ¿Por qué la vida provino por medio de esa, esa vida pervertida? Dios, el gran Contratista, tenía todos los cuerpos puestos aquí en la tierra, de calcio, potasio, petróleo; Él los iba a crear y los iba a hacer. Pero ella—ella pasó por alto la manera de Dios. Sí, señor. ¿Qué hizo Adán cuando llegó a su esposa? Cuando él llegó a ella, la encontró preñada (exactamente) de uno malo; su propia excepción, concepción, había recibido simiente inmunda. Jehová, antes que Él se pudiera casar, Su esposa hizo la misma cosa. Y Jesús, antes que Él pudiera llegar a Su novia, ella se organizó y llegó a ser la iglesia Católica Romana. ¡La misma cosa!
Pero Él sí tendrá una Novia (no se preocupen), que será comprada con Su Palabra, exactamente con lo que Él le dijo a Eva que se quedara. ¡Él tendrá una Iglesia (¡Amén!), que será comprada por medio de Su Palabra!
35 Miren, nos damos cuenta que todo esto de tratar de lograr algo grande, es para hacer alguna clase de una—una gran conmemoración al propio nombre de ellos, algo súper.
Nimrod, en una ocasión él quiso lograr una manera de ir al Cielo sin ninguna expiación, así que él construyó una súper torre. Había muchas torres, pero él trató de construir una súper torre. ¿Qué le sucedió a ella? Se cayó.
Luego vino Nabucodonosor; él construyó una súper ciudad. Pensó que él podía construir esas grandes murallas, lo suficientemente anchas que él podía llevar a cabo carreras de carros en ellas, y las grandes puertas de hierro y las cosas que él edificó. Puso el río que pasara justo por en medio; un tipo del Cielo. Jardines colgantes en su trono, al lado del río, como el río—el río Éufrates; y como el río de Vida en el huerto del Edén, y el río de Vida en el Reino de Dios. Y ¿qué sucedió? Se cayó, porque no podía permanecer en pie.
36 Nuestra propia nación, como una hermana de Inglaterra, siempre estaba celosa de su marina de guerra. Así que tratamos de construir un barco en una ocasión que no podía ser hundido, llamado el Titánic. ¡Pero se hundió de todas maneras! Y la canción que el poeta escribió: “Dios, con Su mano poderosa, demuestra a este mundo que uno puede permanecer en pie”. Correcto.
Francia construyó lo que ellos llamaron la línea Siegfried. Y ellos pusieron todos sus cañones allí, con mujeres, vino, y todo lo demás, viviendo en pecado. Y si Alemania hubiera marchado sobre ellos, los hubieran matado allí mismo, porque ellos tenían construida la Línea Siegfried, fortificados con concreto. Pero, ¿qué sucedió? Los alemanes marcharon detrás de ella y los estallaron de allí. No sirvió.
Alemania lo intentó. Ellos construyeron una Línea Maginot; se metieron muy profundo en la tierra, fortificados con concreto y cosas así. ¿Qué hicieron los americanos? Enviaron la bomba de demolición, y los estallaron de allí.
37 El hombre está tratando de lograr algo, haciendo una señal de su propia obra, tratando de lograr algo. Las iglesias hoy en día están tratando de obtener más miembros en ellas, hacer más grande la organización de ellos. En lugar de aceptar las revelaciones de Dios, ellos se separaran y hacen de ello una cosa sectaria. ¡Ese es el problema con toda organización! No estoy en contra de mis hermanos en la organización. Yo amo a mis hermanos. Pero cuando una organización escribe sus documentos y los firma con un punto… Si ellos lo firmaran con una coma, estaría bien. Si Uds. dijeran: “Yo creo esto, más todo lo que Dios nos añadirá”, amén, eso está bien. Pero cuando Uds. dicen: “Nosotros creemos eso, ¡Y esto es!; y no queremos—no queremos nada más con ello”, entonces Uds. sacan a Dios del cuadro cuando hacen eso. Eso es correcto.
38 ¡Oh, súper denominación! Ellos han tratado de educar a la gente. La educación es una cosa buena, pero nunca tomará el lugar de la salvación. No puede. El programa de Dios no es educación, no es civilización, ¡sino salvación! Pero el hombre ha tratado de formar una súper iglesia.
El mundo ha tratado de formar una súper nación, con las bombas y lo demás. ¿Qué hicieron ellos? Hasta que llegaron a un punto tal que se tienen miedo unos a otros. ¡Un solo toque! Ya no se requiere de todo un ejército. Las naciones pequeñas, en todas partes, ellas pueden tocar algo y (¿qué es?) todo el mundo estallaría a pedazos en un segundo. Uds. no tienen que tener una gran nación como Rusia. Bueno, un lugar pequeñísimo, una isla en alguna parte, puede hacer la misma obra. Y allí están colocados, con los postes de radares, los grandes misiles por miles están allí preparados, con armas atómicas y de hidrógeno, que pudieran disparar. Rusia pudiera tocar un solo disparador esta tarde, y todo este Estados Unidos se hundiría debajo de la tierra. Y los Estados Unidos pudiera tocar un solo disparador y hundir a Rusia debajo de la tierra. ¡Eso es correcto!
39 Yo he oído de los hombres, los científicos en el campo, que se han asustado tanto que ellos vinieron buscando a Dios, y encontraron el Espíritu Santo. ¡Ellos no saben qué hacer! ¡Oh, déjenme decirles!, Uds. no pueden excavar para escapar de ello.
Pero nosotros tenemos un Refugio. No está hecho de acero. Está hecho de Plumas; está debajo de Sus Alas, donde descansamos, esperando. Cuando la bomba vuele, no se preocupen por eso; nosotros también estaremos volando hacia arriba para recibirlo a Él en el aire; seremos arrebatados para recibirlo a Él, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos. Así que, ¿ven Uds.?, las grandes súper cosas los tienen asustados unos a otros.
Ha llegado a un punto que nosotros tratamos de edificar una súper iglesia. Miren, Uds. saben que yo fui ordenado en una iglesia Bautista Misionera. Y la gente Bautista, en 1944, hizo un refrán: “Queremos un millón más en el 44”. Yo fui a una reunión que ellos estaban llevando a cabo, una reunión de escuela dominical, y ellos tuvieron que despedir a la iglesia para que los pastores pudieran ir afuera y fumar. Eso es correcto. Y luego, mujeres sentadas allí medio desnudas, y cosas así, sólo porque la única cosa que ellos tuvieron que hacer fue poner su nombre en un libro. Yo tengo gran respeto por Bautistas, Presbiterianos, o cualquiera que invoque el Nombre de Jesucristo. Pero, lo que quiero decir, es que tenemos que regresar a la manera que Dios lo hace. No tanto… Ellos quieren…
40 Los Bautistas quieren ser el más grande. Los Presbiterianos quieren ser el grupo más grande. Los Pentecostales, los de la Unidad, quieren ser el grupo más grande. Las Asambleas quieren ser el grupo más grande. El resto de ellos quiere ser el grupo más grande. ¡Saquémonos eso de nuestra mente! Únicamente hay un solo grupo, y ese es el de los Santos del Dios Viviente lavados con la Sangre, que han sido predestinados desde la fundación del mundo. Y ninguna simiente, a mí no me interesa lo que sea, si no está germinada, no brotará. A mí no me interesa cuántas veces Uds. se unan a la iglesia, a cuántas denominaciones pertenezcan; a menos que esa vida de Uds. sea germinada por el Espíritu Santo, Uds. nunca se irán en el Rapto, nunca resucitarán de ese lugar al que Uds. van abajo, a la tumba. Eso es correcto.
41 Sí, una súper iglesia, súper denominaciones, todo es súper. Pero, ¿qué ha hecho eso siempre? Todo lo que el hombre ha puesto en sus manos, ha fallado. (Ahora me estoy empezando a sentir religioso). ¿Por qué? Es una falla para comenzar. Y todo lo que él ha tratado de lograr, ha fallado.
Estamos en el día de las medicinas más grandes que alguna vez hemos tenido, y sin embargo eso mata a tantos así como cura. Eso es correcto. Estamos en el día en—en el que todo parece ser más grande. Pero miren lo que está haciendo: está sacando la vida de la gente. Yo estuve en África y observé los mosquitos de malaria, por montones, sobre las piernas de un nativo, y no le dañaron; deje que uno me toque, yo estaría tan lleno de toda clase de—de cosas con las que ellos inyectaron en mis brazos para ir allá; yo me contagiaría de malaria la primera vez que uno pasara cerca de mí. ¿Ven?, le destroza el sistema. Le pudiera ayudar de una manera, pero en otra impide. Todo el tiempo nos debilita.
Y miren lo que tenemos hoy en día: un montón de… Me duele decir esto, esto suena sacrílego; pero tenemos casi un montón de idiotas educados. Eso es correcto. Yo digo, como un misionero, que es mucho mejor lidiar con un pagano sin educación que lo que es lidiar con un pagano educado. Un pagano es un “incrédulo”. Eso es exactamente correcto. ¡Oh, es una cosa tan terrible en este día en el que vivimos!, ¡cuán horrible!
42 Miren, fíjense bien otra vez, una súper, todas estas cosas… Hitler trató de formar una súper raza. Faraón trató de formar una súper raza. Yo estuve en Egipto, para tratar de ver los—los tronos donde Faraón se sentó. Uds. tienen que excavar veinte pies debajo de la tierra para encontrar sus tronos. Yo he estado en Roma donde los Césares, es todo… Uds. ni siquiera pueden encontrar el lugar a menos que excaven muy profundo; las paredes hundidas y lo demás, donde los Césares estaban. ¿Por qué? Demuestra que todo lo que el hombre hace es corruptible. ¿Qué es todo eso? Todas esas cosas han pasado a la historia y al polvo.
¿Qué hace a un hombre querer hacer eso? ¿Qué hace eso? Es porque hay algo detrás de ello, y él trata de tomar su propia manera en lugar de tomar la manera de Dios para ello. Esa es la razón que tratan de edificar súper denominaciones. Esa es la razón que tratan de edificar una súper transportación, súper ciudades, y lo demás, es porque hay algo detrás de ello. Eso es lo que hace a un hombre querer vivir desordenadamente y emborracharse. ¿Por qué lo hace él?
43 ¿Por qué una mujer se quiere desvestir? Escuchen, hermanas. Esto casi ha llegado a ser un campo nudista. No permitan que ese espíritu entre en Uds. ¡Es un espíritu! Créanme como siervo de Cristo. ¡Es un demonio!; ¡apártenlo de Uds.! Pidan que la Sangre de Cristo lo aparte de Uds. A mí no me interesa a qué iglesia Uds. pertenecen, eso no significa nada para mí ni para Dios. La cosa es: ¿están Uds. bien con Dios? Entonces todo el… Uds. no tienen que quitar…
Yo vivo en una región donde ellos tienen robles, robles achaparrados. Y en la primavera, el invierno ha pasado, y ahí están todas las hojas viejas colgando del roble. Miren, ¿cómo vamos a obtener unas hojas nuevas? Uds. no tienen que ir allá y quitar las hojas viejas. Sólo permitan que la vida nueva entre y las hojas viejas se desprenden.
Y de esa manera es con Cristo. Cuando Cristo entra, el mundo automáticamente se desprende. Cuando la gente dice que ha nacido del Espíritu de Dios, y todavía ama las cosas del mundo, la Biblia dice: “Si amáis al mundo o las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en vosotros”. ¿Cómo podemos hacer esas cosas?
44 Estamos tratando de edificar súper cosas. Miren, todo ello está podrido, todo ello es polvo, todo ello regresará al polvo. Así que, el hombre desea ver una súper señal.
Y Dios dijo en una ocasión: “Les voy a dar una Súper Señal. Le voy a dar a esa gente una Súper Señal”.
Los judíos quieren señales. Todos quieren señales. Y ellos quieren señales. El mundo hoy en día quiere señales. Ellos están tratando de hacer sus propias señales. ¡Pero Dios les dio una Señal! Eso es correcto. El relámpago zigzagueante en una noche tormentosa, oscura, muestra que puede haber luz en el tiempo de oscuridad. Eso es correcto.
Dios dijo: “Yo les voy a dar una Señal: ¡la virgen concebirá!” ¡Cuán humilde Él lo hizo! Esta es una Súper Señal. “La virgen concebirá y dará a luz un niño, un Hijo, y llamará Su nombre Emanuel, Dios con nosotros”. ¡Ahí está una Súper Señal!
45 ¡Cuán impresionante debería ser que Dios mismo llegara a ser un Bebé!, cómo es que: “¡De tal manera amó Dios al mundo!” Esa es una de las Escrituras más grandiosas que hay, de cómo: “El amor de Dios de tal manera amó al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga Vida Eterna”. El mismísimo polvo que Él creó en la tierra, Él llegó a ser ese polvo. ¡Cuán impresionante debería ser! Dios, Emanuel, cambiando Su forma de Dios a hombre, extendiendo Su tienda desde las estrellas del Cielo, para vivir aquí en la tierra con criaturas inmundas como nosotros lo somos. El amor de Dios, ¡cómo Él haría eso!
Cuán impresionante debería ser para el pecador, el saber que el pequeño Jehová estaba llorando en los brazos de una madre. El pequeño Jehová no vino en el brillo de un ángel. Él vino como la Simiente de Abraham. Él vino como un hombre. Él nunca descendió de los corredores dorados del Cielo. Si lo hubiera hecho así, hubiera sido para los ricos. Pero Él nació en un pesebre, tan pobre que Él tuvo que pedir prestada una matriz en la cual nacer. Y cuando Él partió, Él tuvo que pedir prestado un sepulcro en el cual ser sepultado. ¡Jehová, Emanuel, una Súper Señal! ¡Amén!
46 Dios envió profetas, envió señales, envió todo. Pero dijo: “Yo les daré ahora la Súper Señal, la gran Señal; Yo, Yo mismo, Yo voy a descender para morar entre Uds., para ser llamado Emanuel”. Eso debería impresionar a la gente; ¡Él mismo se hizo carne y habitó entre nosotros! Nació en un establo sucio y hediondo; el pequeño Jehová, no acostado en una canasta rosada en un cuarto de hospital, sino en un pesebre hediondo sobre una pila de estiércol, en un establo. ¡Emanuel! ¡Él Creador de los Cielos y de la tierra, envuelto en pañales! ¡Aleluya! Él pequeño Jehová jugando como un niño, Jehová como un adolescente, Jehová como un carpintero, ¡debería ser impresionante! Pero, es tan sencillo, que al mundo se le pasa desapercibido un millón de millas.
47 Una mujer no hace mucho tiempo, yo estaba predicando sobre la Deidad de nuestro Señor Jesucristo, y ella dijo: “Sr Branham, aprecio su predicación, pero” dijo, “hay una sola cosa que Ud. hace con la que yo ciertamente no estoy de acuerdo con Ud.”
Y yo dije: “¿Qué es, hermana? Si sólo es una sola cosa, estoy agradecido de conocerla,” yo dije, “porque generalmente son como unas cien cosas”.
Y ella dijo: “Bueno, hay una sola cosa sobresaliente”. Por supuesto, ella pertenecía a una iglesia que no cree en la Deidad de Cristo. Como cuando yo veo hoy en día cuando ellos lo empiezan a desechar, y sólo lo hacen un profeta. ¡Oh, vaya! Ella dijo: “Ud. alardea mucho acerca de Jesús. Ud. lo hace Divino”.
Yo dije: “¡Él sí era Divino!”
“Bueno,” ella dijo: “Él—él no pudiera ser Divino”.
Yo dije: “Bueno, Él sí era Divino”.
Ella dijo: “Bueno, él no pudo ser. Yo se lo comprobaré a Ud. por su propia Biblia que él no es Divino”.
Yo dije: “Me gustaría verla a Ud. hacerlo”.
Y ella dijo: “Muy bien, tome su Biblia y ábrala en San Juan, el capitulo 11”.
Yo dije: “Muy bien. Yo sé exactamente lo que Ud. va a decir, porque prácticamente la sé de memoria”.
Y ella dijo: “Jesús en Su camino para levantar a Lázaro del sepulcro, la Biblia dice que: Él lloro”.
“Bueno”, yo dije: “Seguro”.
Y ella dijo: “Bueno, mire, ¿cómo pudiera él ser Divino, y llorar?”
Yo dije: “Esa era la parte que era hombre que estaba llorando. Eso es correcto. Ud. falla en ver que Él era Emanuel. Él era ambos, hombre y Dios”. Yo dije: “Él era un hombre yendo al sepulcro, llorando. Pero cuando enderezó esos hombritos y dijo: ¡Lázaro, ven fuera!, y un hombre que había estado muerto cuatro días, y hediondo, salió y vivió otra vez, ¡eso requirió más que un hombre!” Correcto.
48 Él era un hombre cuando descendió del monte esa noche, hambriento, buscando en una higuera para encontrar algo para comer. Pero cuando Él tomó cinco panes y dos peces, y alimentó a cinco mil, Ese era más que un hombre. Ese era el Creador, ¡Jehová! Correcto.
Él era un hombre cuando estaba acostado en esa barca esa noche, diez mil demonios del mar juraron que lo ahogarían. Rebotando allí como un corcho de botella, cuando las olas subían. Él estaba tan cansado de predicar, al grado que ni siquiera se podía mover, ni siquiera lo despertó. Pero cuando lo despertaron (¡Aleluya!), fue y puso Su pie sobre la cargadera de la barca, y miró hacia arriba y dijo: “Calla, enmudece”, Ese era más que un hombre. Ese era Dios quien podía calmar las olas del mar.
Él era un hombre que clamó por misericordia en la cruz: “Mi Dios, ¿por qué me has desamparado?” Pero en la mañana de la Pascua cuando Él rompió los sellos de la muerte, del infierno, y del sepulcro, y resucitó y dijo: Yo soy el que estuve muerto, y vivo por los siglos de los siglos“, Ese era más que un hombre. Ese era Dios en Su Hijo. ¡Amén!
49 Todo hombre que ha logrado ser algo, creyó eso; todo poeta que ha—ha estremecido de emoción a todo corazón, y que alguna vez ha logrado algo.
Eddie Peronet, que escribió el canto de inauguración, sus cantos no se vendían. Un día el Espíritu tomó control de él; él tomó la pluma en su mano, él escribió con el Espíritu:
¡Toda aclamación al poder del Nombre de Jesús!
Que los Ángeles se postren;
Traed la diadema real,
Y corónenlo a Él Señor de todo. (¡Amén!)
La anciana ciega Fanny Crosby, una noche se le preguntó por qué ella no escribía cantos mundanos. Ella dijo: “Yo soy Cristiana”. ¡Cuán diferente ella es de Elvis Presley! Ellos dijeron… Bueno, el hombre se burló de ella, dijo: “No existe tal cosa”. Dijo: “¿Qué quieres decir, cuando Él ni siquiera te abre tus ojos?”
Ella dijo: “Dios ha escogido mi suerte”.
Y él dijo: “Bueno, ¿cómo lo conocerás? Si tú te mueres, y si existe tal lugar, tú no lo podrás ver a Él”.
Ella dijo: “Yo tendré mi vista allá”.
“Bueno”, dijo. “¿Qué si tú no tienes tu vista?”
Ella dijo: “Yo lo conoceré, de todas maneras”.
Dijo: “¿Cómo piensas tú que lo conocerás?”
Dijo: “Yo sentiré las marcas de los clavos en Su mano”. Entonces ella volteó, y la inspiración la tocó, y ella cantó:
Lo conoceré, sí, lo conoceré,
Y redimido a Su lado yo estaré;
Lo conoceré… Por las marcas de los clavos en Sus manos.
¡Qué cosa! Ella escribió:
No pases de mí, oh, bondadoso Salvador,
Oye mi humilde clamor;
Mientras a otros Tú estás llamando,
No pases de mí.
Pues Tú eres el Torrente de todo mi consuelo,
Más que vida para mí,
¿A quién tengo yo en la tierra aparte de Ti,
O a quién en el Cielo, sino a Ti?
50 Seguro. ¡Cualquiera que alguna vez logró ser algo, creyó que Él era Emanuel! Él era más que profeta. Él era Profeta, pero Él era el Dios-Profeta; Emanuel, Dios en carne.
Él nunca vino con el saludo del Cielo. Él nunca vino como un Ángel. Él vino como la Simiente de Abraham, para demostrar la Súper Señal de Dios del último día (oh, sí), para hacer una Súper Simiente, una súper raza, la raza que había sido prometida, la raza de Abraham, para traer una Súper Simiente de la que hemos estado hablando, un Súper Cristo.
¿Qué le hicieron ellos a Él cuando vino a la tierra? Se burlaron de Él. Le llamaron al Espíritu que estaba obrando en Él, que podía discernir los espíritus y todo lo demás, ellos dijeron: “Es el diablo. Él es Beelzebú, un adivinador”. Y en cuanto a la parte física, la parte que era el cuerpo, ellos lo colgaron en un madero y lo mataron.
51 ¡Pero Él era una Súper Señal! Él resucitó al tercer día, porque Él confió en la Palabra de Dios. David dijo, bajo inspiración: “No dejaré Su alma en el infierno, ni permitiré que Mi Santo vea corrupción”. Por lo tanto Jesús supo que la Escritura hablaba de Él, que Él no vería corrupción. La corrupción se establece en setenta y dos horas en un cuerpo muerto. Sabemos eso. Y Él sabía que entre ese tiempo, Él resucitaría de entre los muertos. Y Él resucitó de entre los muertos, porque Él era una Súper Señal. Los profetas eran señales, seguro, pero ellos murieron y entraron en el sepulcro. Pero Jesús era la Súper Señal; ¡Él salió del sepulcro! ¡Amén! ¡Una Súper Raza! Sí, señor. ¡Un Súper Cristo!
Después de dos mil años ahora, dos mil años, con todas las críticas y todo lo demás, ¡Él todavía permanece el mismo hoy! “Yo te daré una Súper Señal, una gran Señal”. La gente quiere algo súper, así que la Iglesia recibió algo Súper. No sólo un apretón de manos, no sólo un—un bautismo formal; ¡sino un bautismo del Espíritu Santo! No sólo de hecho una confesión de ojos secos; sino un Espíritu de Cristo viviendo dentro de ellos, trayendo la mera vida de ellos a un nivel que sirva a Cristo y viva con Cristo.
52 Miren, la Biblia dice, anoche donde nos quedamos (Abraham, le dijo Abraham) en Genisis, el capítulo 22, los versículos 16 y 17, Él dijo: “Tu simiente poseerá la puerta de su enemigo. Tu simiente, Abraham, poseerá la puerta del enemigo”.
Cuando Rebeca había sido escogida para Isaac, el hijo, también le fue dicho lo mismo a ella. Cuando Eliezer, un tipo del Espíritu Santo que fue a encontrar a la Novia, él la encontró en la frescura de la tarde. ¿Captan lo que es eso? Es este día, el último día, la última parte del día, cuando las Luces del atardecer están brillando, Él la encontró.
Y fíjense bien que él tuvo que lidiar con dos personas diferentes. Ella tenía una familia. Pero con los únicos que Eliezer tuvo que lidiar, fue con la madre de ella y con el hermano de ella. Pero él iba tras esa novia. Así que, como Abraham le dijo a él: “Ve busca una novia entre mi pueblo. No tomes una de estas extranjera como su novia”.
Y él dijo: “Bueno, ¿qué si la mujer no quiere venir conmigo?”
Dijo: “Entonces si ella no quiere venir, entonces tú eres libre de tu juramento”. Luego él puso su mano sobre su cadera, y juró.
53 Fíjense bien que Eliezer encontró a la mujer; él sabía que ella era. Y fíjense bien que él tenía que lidiar con dos personas: la madre de ella y el hermano. El padre, y el resto de ellos, no tenían nada que decir. ¡Madre y hermano!
Así también el Mensajero, el Espíritu Santo de Dios, en estos últimos días, escogiendo la Novia. Él ha tenido que lidiar con la iglesia que se llama la “madre”, la Católica; y el “hermano”, el predicador. Eso es exactamente. Él tenía que lidiar con estos dos. Ellos eran los que armaron un escándalo al respecto.
Pero, miren, él dijo: “Tú tienes que hacer tu elección. ¿Irás?”
Y miren, rápidamente, tan pronto como ella oyó acerca de Isaac, antes que ella lo hubiera visto, dijo: “¡Yo iré!”
¿Por qué? Ella era pariente consanguínea con él. ¿Ven? Esa era la hija del hermano de Abraham. Isaac y Rebeca eran primos hermanos, eran parientes consanguíneos; demostrando que la Iglesia en los últimos días será pariente consanguínea con Cristo. Pues el mismísimo Dios que predestinó al Cristo, cuyo… era el Cordero inmolado desde antes de la fundación de la tierra; la Iglesia misma, Su nombre, fue puesto en el Libro antes de la fundación del mundo. Y Rebeca, tan pronto como ella oyó de Isaac, había algo en ella que la atraía directamente a él, aunque ella no lo había visto a él ni nada más, ella todavía se quería ir de su madre y de su hermano, por su propia elección.
54 ¡Y hoy en día, si esa Luz de Dios, ese Espíritu Santo, alguna vez toca una—una Simiente predestinada, cuyo nombre fue puesto en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo…! La Biblia dice eso. Eso es correcto. ¡La Luz brillará! Uno le puede predicar algunos, y parece que es como agua cayéndole sobre el lomo de un pato, se desliza. Pero deje que una vez toque a esa Simiente, y observen lo que sucede rápidamente; ¡algo está allí en ese momento! ¿Por qué? Es una Simiente predestinada saliendo. Tiene que salir. Y cuando esa Luz, el Evangelio, la toca, ellos lo captan. El resto de ellos se levantan y se alejan; no es para ellos. La Biblia dice que esos hombres fueron “Preordenados a condenación”, en el Libro de Judas. Toda Escritura es por inspiración.
55 Miren, cuando esa Luz tocó a la pequeña Rebeca, ella supo lo que había dentro de ella, y eso la llevó a Isaac. Ella veló su rostro. Ella ya no quiso tener nada que ver con su propio pensar. Isaac fue su pensar desde ese momento en adelante. Y la Iglesia misma, cuando toca ese Poder de Dios, el Bautismo del Espíritu Santo (fuera de las Iglesias denominacionales, fuera de la iglesia Católica, ¡en donde sea que esté!), cuando ese Bautismo del Espíritu Santo se hace real a la gente, a ésa que está predestinada (como Uds. gente aquí) a Vida Eterna, la ve y camina en Ella. ¿Qué es? Una Súper Señal. Y, el enemigo… ¡Ella posee la puerta del enemigo!
56 Miren a la simiente natural de Abraham. Moisés, él poseyó la puerta de Egipto, esa gran ciudad. Él poseyó la puerta del Mar Rojo cuando él llegó a él. Él sí la poseyó.
Miren a los jóvenes hebreos. El enemigo era el fuego. Ellos poseyeron la puerta del fuego, para que no los pudiera quemar.
Miren a Daniel en el foso de los leones, la simiente de Abraham; él poseyó la puerta de la boca de los leones. Él no podía abrir su boca. Yo creo que Dios descendió en esa Columna de Fuego, y se paró allí entre Daniel y esos leones. Todos saben que un león le tiene miedo al fuego. Y él vio a esa Luz remolinando allí, y ese león no iba tras él. Era el Ángel del Señor. Daniel poseyó la puerta del foso de los leones. ¿Por qué? Él era la Simiente de Abraham.
57 Todos estos grandes guerreros, pudiéramos tomar horas en ellos. Tengo a muchos de ellos escritos aquí. Los pasaré por alto, debido a la falta de tiempo. Pero todos estos murieron en la fe, todos descendieron a la tumba.
Pero un día allí vino la Súper Simiente, la Simiente real, y Él poseyó las puertas de la muerte, del infierno y del sepulcro. Y Él trajo, después de Su resurrección, una Súper Señal Eterna: “Estas señales seguirán a los que creen”. Hoy en día, es un “millón más”, es una denominación, es una organización. Pero Jesús dijo: “Estas señales los seguirán”, una Súper Señal. Una vez que Dios dice algo, Él nunca se puede retractar de ello.
Algunas personas dicen: “Eso sólo era para los apóstoles”.
58 ¿Qué dijo Jesús? “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. ¿Qué tan lejos? ¡A todo el mundo! ¿A cuántos? ¡A toda criatura! “El que creyere y fuere bautizado será salvo; el que no creyere, será condenado. Y”, una conjunción, “estas señales seguirán a los que creen”, ¡en todo el mundo, y a toda creación, a toda criatura!
Yo les puedo demostrar a Uds. dónde Dios puso dones y poder en la Iglesia. Yo quiero que alguien señale con su dedo una Escritura y me demuestre dónde Él los quitó, dónde Él los quitó de la Iglesia. Es una Súper Señal para el creyente, de que nosotros hemos pasado de muerte a Vida, porque sentimos el Espíritu Santo, y lo vemos obrando en nuestras vidas y cambiándonos de lo que éramos a lo que somos ahora. ¡Amén! Él resucitó de los muertos. ¡Gracias sean dadas a Dios!
59 Hace la Palabra Súper en el último día; Él todavía vive en la en la Simiente de Abraham, con una Súper Señal. La señal que Él le prometió a Abraham, la Súper Simiente en los últimos días percibiría la misma Señal, haría la misma cosa. Porque Dios tuvo que matar a Cristo, Emanuel, para resucitarlo, para enviar el Espíritu Santo (Uno Eterno que no podía morir) para vivir dentro de la Iglesia para producir esa Señal. De toda nuestra psicología, de todos nuestros grandes maestros, de todos nuestros teólogos, no hay uno que esté viviendo en la tierra hoy en día que lo pueda producir. ¡Se requiere el Espíritu Santo, y Él solo! Así que, Emanuel, es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, Dios lo resucitó de entre los muertos, y Él está aquí con nosotros después de mil novecientos años, vivo, ¡la Súper Señal!
Nosotros tenemos toda clase de señales. Tenemos señales aquí y señales allá. Pero Dios dio una Súper Señal, Emanuel, la Simiente de Abraham se hizo carne y habitó entre nosotros, murió, resucitó a fin de redimir a la Iglesia y todavía producir las Súper Señales para otros a medida que las edades avanzaban, como Él prometió. No una súper organización, sino una Súper Señal. Oh, nacidos de Su mismísima Vida, la propia Vida de Dios viviendo dentro de nosotros, produciendo la misma Señal que Él hizo en los días de Sodoma, allá con el profeta Abraham.
60 Dios siempre ha dado profetas. Dios da profetas. Y cuando Él envía profetas a la gente, generalmente es la Señal de un juicio que sigue. ¿Sabían Uds. eso? Cuando los profetas son enviados a la tierra. Miren, les quiero dejar algo sólo por un momento, antes que entremos a la línea de oración, en unos cuantos minutos que siguen.
Cuando Dios envió a Noé a una edad intelectual, era un mensaje absurdo para ellos, porque no cuadraba con la condición de ellos de aquel día. Pero Dios envió a Noé como un profeta, profetizando que el fin estaba a la mano. Y Dios lo dejó vivir para que lo viera suceder.
Cuando Dios envió… sacó a Israel fuera de Egipto, Él envió a Moisés, un profeta, para profetizar una edad científica de Egipto. Un profeta, una señal del juicio venidero.
Daniel fue una señal para Babilonia. Y Juan fue una señal para los judíos.
61 Ahora hay una Súper Señal del Espíritu Santo. Nosotros sabemos, absolutamente sabemos que Cristo todavía vive y reina. Él es el Súper.
¿Hablan Uds. acerca de un “Superman”? El diablo tiene algo para imitar la mismísima cosa que Dios ha creado. Todo lo que el diablo tiene, él lo hizo de algo que es original. El diablo no puede crear. Miren, Uds. saben eso. Si el diablo es un creador, entonces tenemos dos creadores. El diablo no puede crear. Él pervierte lo que ha sido creado. Ahora, miren, como por ejemplo un—un…
¿Qué es un adulterio? Un adulterio es el acto correcto, pervertido. ¿Qué es una mentira? Es la verdad pervertida. ¿Qué es pecado, injusticia? Es la justicia pervertida. Y todo lo que el diablo tiene, es algo pervertido de lo que Dios creó originalmente. Esa es la razón que ellos llamaron a Jesús “Beelzebú”, ese diablo antiguo adivinador allí que es un espíritu pervertido de un profeta. ¿Ven?
Y esa es la misma cosa hoy en día. Ellos no lo entienden. Pero si ellos leyeran la Biblia, la Biblia dice que era una Súper Señal.
62 Miren a ese motón de ciento veinte pescadorcitos ignorantes, y los demás, que subieron al aposento alto en el Día de Pentecostés. Ellos salieron con una Súper Señal. Había gente parada allí de todas las naciones debajo del cielo. Y allí estaban ellos, ni siquiera conocían su propia lengua, y estaban hablando en la lengua de toda nación debajo del cielo. ¡La Súper Señal! ¡Oh, vaya, pudiéramos seguir y seguir y seguir! La Súper Señal, Él es la Súper Señal.
Él es la última Señal. Y, recuerden: la Súper Señal en el tiempo de Abraham fue, ¿qué? Cuando él… Dios se manifestó en carne, y así que demostró esta gran manifestación de saber lo que Sara estaba diciendo en la tienda. La última Señal que Israel recibió antes de su rechazo, y de llamar a Jesús “Beelzebú”, fue cuando Jesús podía percibir los pensamientos que estaban en el corazón de ellos.
Jesús dijo que esta generación recibiría la misma cosa. ¡Esa es la última! ¿Qué es eso? Ese fue Dios con Abraham; Ese fue Dios en Cristo. Dios con Abraham; Dios en Cristo, Emanuel; y hoy en día es Dios Su Iglesia, la Súper Señal de que Dios todavía vive. ¿Lo creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”—Ed.] Nunca se aparten Uds. de eso. Quédense con eso. Son las horas de clausura. Son las horas de clausura de la historia del mundo.
63 Miren, es un poco más tarde de lo que pensé, es un cuarto después de las cuatro, así que me tengo que detener, y empezar a orar por los enfermos.
¡La Súper Señal! “Yo les daré una Señal Eterna. Les daré una Señal que ellos no pueden destruir”. Y ellos no pueden, pues Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. No importa lo que Uds. le traten de hacer, Uds. nunca serán capaces de destruirla. La única cosa que deben hacer con ella es creerla.
Y miren, durante esta semana, Uds. gente amable, yo sería un—un hipócrita miserable al pararme aquí ante gente que ama a Dios y tratar de decirle cualquier cosa errada; yo sería un engañador; yo no me debería parar detrás del púlpito; yo no debería estar en la compañía de estos ministros finos; yo no debería estar en la compañía de Uds.; yo debería estar allá afuera con el resto de los pecadores y—y los hipócritas. Pero porque yo creo esto, y Dios ha escogido que esto se manifieste en los últimos días, y lo ha probado por Su Biblia, esa es la razón que estoy aquí.
64 Yo no estoy aquí por popularidad. Si yo estuviera aquí por eso, yo tendría programas radiales y de televisión, tendría todo esto televisado y todo. Ellos tuvieran que rogar a la gente por su dinero, y cosas así; yo no quiero esas cosas. Yo quiero hallar gracia con mi Dios, y eso es todo. Yo quiero estar dispuesto para que si Él me envía adonde únicamente hay cinco personas en una iglesia, y me dice: “Quédate allí por seis meses”, yo me quedaré allí mismo. Yo no tengo nada que me ate. Eso es correcto. Si Él me envía a Ultramar a cien millones de gente, yo estaré allí mismo. De alguna manera Él se encargará de ello, Él siempre lo ha hecho y lo hará.
Pero para ser honesto y sincero, y les digo a Uds. mis amigos, que Cristo está vivo hoy. Él no está muerto. Y Él es una Señal Eterna, como lo hemos traído ahora por medio de Abraham, a través de los días de Jesús, y hasta aquí, que es la última cosa para ser dada a la iglesia.
65 Permítanme predecir. Yo no estoy profetizando. Estoy prediciendo. Yo predigo que en los cuantos años que siguen, toda organización religiosa será forzada a tomar una decisión. Y ella tendrá una unión de iglesias, y un gran boicot seguirá a esta unión de iglesias. Todas las denominaciones serán forzadas a entrar en ella; todas ellas. Si ellas no lo hacen, habrá un boicot horrible. Casi cada una de ellas hoy en día se ha (sin saberlo) unido a ese Concilio mundial de iglesias, vendiendo sus primogenituras; Protestantes, los “hermanos”, con la “madre”, la Católica de Roma. Ellas harán eso.
Uds. saben, la Biblia dice que las cizañas serán atadas, atadas primero. Ellas se están atando todas en un gran grupo. La Biblia dice que ellas harán una imagen a la bestia. Yo creo que vendrá a suceder que muy pronto, si la gente no se une a alguna organización, a alguna iglesia, si no entra allí, entonces sus puertas serán cerradas.
66 Esta nación siempre ha tipificado a Israel. Israel, nos damos cuenta, entró a otra tierra, tomó a los ocupantes, los mataron, los echaron fuera, los arrinconaron, y ocuparon la tierra, así como nosotros lo hicimos con los indios. Entonces… Dios les dio esa tierra. Dios nos dio esta tierra. Fíjense bien lo que sucedió. Ellos tuvieron grandes hombres en esos días; Josué, un rey; ellos tuvieron a David; ellos tuvieron a Salomón; grandes hombres. Pero finalmente siguieron así hasta que ellos obtuvieron un renegado en la plataforma, Acab, un creyente tibio. No era tanto Acab, sino que era esa esposa detrás de él, Jezabel, de otra raza, de otra clase, no una israelita, ella era una pagana, una adoradora de ídolos. Ella fue la que hizo el trabajo sucio; ella le decía a Acab qué hacer.
Y nosotros hemos seguido de la misma manera, y hemos tenido a un Washington, un Lincoln, después de haber arrinconado a los indios y de haber tomado su terreno. Pero, ¿qué hemos hecho? Por medio de la política, hemos dejado entrar la mismísima cosa por la cual venimos aquí para librarnos de ella. Eso es exactamente correcto. Una Jezabel, una Herodías, y una Jacquelin, casada dos veces antes, viviendo con su tercer esposo, viviendo allí ahora. Y sin embargo la gente lo acepta, cegada en sus ojos. ¡Y allí está!
67 Uds. sólo observen, ¡nosotros vamos a cosechar lo que sembramos! Ella llegó a su fin. Yo profeticé en 1956 cuando Billy Graham volvería, y yo dije que Tommy Osborn volvería, y que América recibiría su último llamado.
Hace varios años, Él predijo exactamente la Línea Maginot, exactamente lo que sucedería, exactamente que Kennedy tomaría la posición y de esto, y que habría un Presidente Católico gobernando aquí, y lo que sería. Y sólo quedan dos cosas más, de las siete cosas que Él me dijo que sucederían perfectamente. Eso es correcto. Está en un papel viejo amarillo. Estamos en el tiempo del fin.
68 Recuerde, hermano, que en los días de ese país allá en el pasado en Israel, cuando erró, Dios tenía a alguien para pararse firme, uno llamado Elías. Él no era muy popular. No tenemos historia de su vida, no sabemos de dónde provino. La única cosa que sabemos, es que él fue al Cielo en un carro. Él como que era un hombre del bosque. Él odiaba a las mujeres inmorales, y no falló en decirle a esa Jezabel lo que ella había hecho.
Entonces antes de la Venida del Señor Jesús, hubo otro que vino ungido con su espíritu, llamado Juan, también un hombre del bosque. Y él odiaba a las mujeres inmorales. Él no falló en decirle a Herodes que era incorrecto que él viviera con la esposa de su hermano Felipe. Y Herodías mandó que le cortaran la cabeza. Correcto.
69 Es predicho otra vez, Malaquías 4, que volverá otra vez. Habrá una Súper Simiente que se levantará. Tiene que haber algo que se pare firme, que tenga espinazo e integridad Cristiana (seguramente), que quitará esta religión Jezabel que ha sido metida a fuerzas aún dentro de nuestros grupos Pentecostales, alguien que se parará firme con el Espíritu Cristiano y Fuego, con el Espíritu Santo detrás de ello, para probar que está correcto. ¡Habrá Luz al atardecer! Y Él restaurará la Fe de los hijos de vuelta a los padres Pentecostales, separándolos de sus dogmas y credos. ¡Tiene que venir! ¡Y sí vendrá! En el Nombre del Señor, ¡vendrá!
70 Estos así llamados pequeños logros del hombre, debiluchos, insignificantes, que permite a la gente salirse con la suya, y jugar baraja, y casarse cuatro o cinco veces, y ser diáconos en las iglesias, y cosas así, es una podredumbre vergonzosa ante los ojos de Dios, ¡luego la llaman religión de Cristo“; predicadores, hombres, mujeres, nadando con personas de ambos sexos, usando en las calles pantaloncitos cortos, fumando cigarrillos! Bueno, el espinazo de la nación está roto cuando las mujeres actúan de esa manera. La mujer es el espinazo de una nación. No es el petirrojo que picotea la manzana que la daña; es el gusano en el centro. Yo no le tengo miedo a las bombas atómicas de Rusia. De ninguna manera. Bueno, nuestra propia podredumbre es lo que nos está matando. Está podrido hasta el centro, de inmoralidad. ¡Eso es correcto!
71 Y a Uds. (les tengo que decir esto): nunca permitan que alguien los force a aceptar algo referente al comunismo. El comunismo no es nada. Sólo es un instrumento en las manos de Dios. Quiero que cualquier lector de la Biblia, cualquier profeta, se pare y me muestre dónde la Biblia dice que el comunismo va gobernar. No es el comunismo el que va a gobernar. Es el Romanismo el que va a gobernar, de acuerdo a la Biblia.
Permítanme decir esto, para terminar. Hay tres grandes cortinas hoy en día. Una de ellas es la cortina de hierro. La otra es la cortina de bambú. Y la otra es la cortina púrpura; Uds. vigilen ésa, ésa es la que va a gobernar.
¡Oh!, ¿no pueden ver Uds. que toda la cosa está llegando a ello? La iglesia se está poniendo… “Sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado”. Los comunistas, la tibieza de la iglesia, el insignificante andando por allí. ¡Dios, ten misericordia! Dijo que en aquel día Él enviaría una Súper Señal entre ellos, Él llamaría a un pueblo por causa de Su Nombre. ¡Él lo hará!
72 Hace treinta y un años yo dediqué mi vida, murió el viejo William Branham, y yo me entregué en servicio para respetar y quitar la—la suciedad del Nombre de Jesucristo, y poner la Palabra de Dios de nuevo en la Iglesia. Yo tengo treinta y un años en el servicio. Que Dios me ayude a vivir para ver el día cuando pueda ver los corazones de Cristianos latiendo como uno (¡Amén!), y la suciedad de las mujeres y de los hombres, y—y de las iglesias y sus credos y cosas, se desprendan, y una verdadera Iglesia del Dios Viviente, sin adulteración, se pare firme en la belleza de Cristo para recibirlo cuando Él venga. Inclinemos nuestros rostros.
73 Padre Celestial, ¿por qué tengo yo que decir tales cosas? Ya no está en mis manos ahora, Señor. Está—está en los oídos de la gente. Te—te pido, Dios, que… Yo no pienso que esa gente está sentada aquí, pero permíteles que lo lleven a alguien más. ¡Oh, ten misericordia, Dios Padre!
Hemos hablado tanto hoy de la Súper Señal. Tomamos a Abraham, para mostrar la fe que él tenía. Permite que el Poder de Dios ahora, Señor, gobierne en las vidas de la gente. Permite que el Espíritu Santo venga mansamente, dulcemente, a todo creyente, que los abrigue a Sus brazos, les diga: “No temáis, pequeño, está un poco más adelante en el camino”. Sólo un poquito más adelante, y vendrá la gran Obra Maestra, el Cristo de Dios, la Súper Señal que resucitó de los muertos y está vivo por los siglos de los siglos, viviendo entre nosotros en la forma del Espíritu Santo, diciendo: “En aquel día sabréis que Yo estoy en el Padre, el Padre en Mí; Yo en vosotros, y vosotros en Mí”. Entonces Dios está en Su pueblo, manifestándose. Dios, que no haya ninguno aquí esta tarde, lo suficiente torpe que eso se le pase por alto. Que el Espíritu Santo vivifique las cosas para ellos.
74 Aquí hay pañuelos puestos para los enfermos y los afligidos. Yo pienso: ¿qué si este pañuelo fuera para mi hijito? ¿Qué si fuera para mi esposa? O para mi precioso padre anciano, si estuviera viviendo, ¿qué si fuera para él, para mi madre? ¡Oh, cómo yo querría a alguien que fuera sincero! Y, Dios, con toda la sinceridad que sé tener, yo—yo -yo te pido que sanes a cada uno de ellos, Dios. Concédelo. Somos enseñados en la Biblia que ellos toman paños o delantales de Pablo. Mira, nosotros comprendemos que Pablo ya no vive entre los mortales; él es inmortal. Pablo ha partido. Pero Jesús permanece aquí; Él es el mismo Dios. Y la gente que tenía fe en Pablo, sabiendo que Tú estabas en su cuerpo, que eras Tú, y no Pablo. Él moría diariamente para que Tú pudieras vivir en él. Y ahora, Padre, ellos comprenden la misma cosa, y esa es la razón que ellos traen pañuelos y delantales a nosotros. Tú sigues siendo el mismo Dios. Dales las mismas bendiciones, Padre. Te lo pido en el Nombre de Jesús.
Y mira, Señor, voy a orar ahora por Tus hijos enfermos. Te pido que me ayudes. Que el Espíritu Santo me unja de tal manera esta tarde, no sólo a mí, sino a cada ministro, a toda persona aquí, que no haya una sola persona débil entre nosotros cuando termine el servicio. Concédelo, Señor.
75 línea de oración, me pregunto si hay algunos aquí que están enfermos de pecado. Uds. han ido a la iglesia porque tenía una campana grande arriba de ella, porque el alcalde de la ciudad pertenecía a ella, o algún doctor famoso de divinidad. Yo no tengo nada malo que decir en contra de eso. Jesús no condenó a esos Fariseos; Él simplemente dijo: “¡Uds. están ciegos, guiando a ciegos!” Él dijo: “Uds. recorréis mares para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que cuando él empezó”. Eso casi es correcto. Recuerden que Uds. tienen que pasar por alto la Verdad, para recibir un error. ¡Crean la Palabra! “Él que a Mí viene, no le echo fuera”.
¿Recibirán a Cristo esta tarde, al sólo levantar su mano, y decir: “Hermano Branham, yo—yo sí lo haré aquí mismo en mi asiento; yo no iré allá al altar; yo—yo creeré en Él aquí mismo; y desde este día en adelante, prometo que serviré a Cristo; yo iré a una de estas iglesias y seré bautizado; yo buscaré hasta que el Espíritu Santo llene mi cuerpo, llene mi alma, me dé Vida Eterna; yo creeré que lo que Tú has enseñado ha sido la Verdad. Mire, sólo ore por mí, hermano Branham, para que esté convencido, que esta sea la hora, aquí en mi asiento yo levantaré mi mano” ¿Cuántos habrá? Dios le bendiga. Dios le bendiga. Y Dios le bendiga. Eso está bien. Correcto.
76 No los voy a llamar aquí al frente. Sólo allí en su corazón, digan: “Señor Jesús, yo—yo verdaderamente creo ahorita mismo”. Muy bien. Sólo continúen creyendo ahora. “Yo verdaderamente creo, Señor Jesús”. Alguien más en el balcón ahora. Yo simplemente estoy esperando un momento.
Esto es más—más que orar por los enfermos, amigos. Dios te bendiga, yo veo tu mano allá atrás, hijo. Dios le bendiga, Señor. Sin duda que un buen hombre como ese ha hecho muchas cosas buenas en su vida; pero esa es la cosa más grande que alguna vez ha hecho, hermano.
Recuerden que justo al levantar Uds. su mano en sinceridad, así de rápido Él los aceptó. “El que oye Mis Palabras y cree al que me envió, tiene (tiempo presente) Vida Eterna, y nunca vendrá a Juicio (Uds. nunca pasarán por la tribulación), nunca vendrá a Juicio, sino que ha pasado de muerte a Vida”. ¡Cuán hermoso!
77 ¿Levantará su mano, alguien más? Dios le bendiga, hermanita. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, hermana. Y Dios le bendiga. A Uds. dos muchachas, y el muchachito, Dios les bendiga. Dios bendiga a esta señora aquí. Dios le bendiga, mi hermana. Díganlo en serio ahora; Él los aceptará allí mismo donde Uds. están. Ahora recuerden: el llamamiento al altar es maravilloso, pero en la Biblia ellos nunca tuvieron un llamamiento al altar; la gente creyó. “Tantos como creyeron fueron añadidos a la Iglesia”. Uds. sólo crean allí donde Uds. están, que están pasando ahorita mismo de muerte a Vida.
Hay otro por el cual estoy esperando con todo mi corazón. Dios le bendiga allá atrás. Muy bien. Dios le bendiga. Hay—hay alguien más, yo lo sé. Yo los estoy mirando. Yo lo veo. Ud. dice: “¿Dice Ud. eso en serio, hermano Branham?” Lo digo en serio. ¿No recibirán Uds. a Cristo hablándoles ahora, diciendo: “Este es el tiempo; esta es la hora”? Uds. siempre lo han querido recibir. ¿No lo recibirán a Él ahora como su Salvador? “Aquí mismo yo tomo mi decisión. Esta es mi hora. Ahorita estoy levantando mis manos, y diciendo: Señor, yo ahora quiero pasar de muerte a Vida. Quiero ser una nueva criatura. Quiero tener algo en mi vida que sepa que es valiente, que me ha elevado por encima de los cuidados del mundo. Yo quiero saber que estoy viviendo. No me puedo permitir tomar el riesgo. Yo pudiera… Mi vida pudiera ser cortada, cortada ahorita mismo, pudiera partir aún hoy, y luego yo tendré que encontrarme Contigo”. Pero si Uds. no están seguros de ello, ¿no levantarán su mano mientras oramos? Concédelo, Dios. Amén. Eso está bien, eso es bueno. Eso es. Sí, yo estoy contento, mi preciosa hermana, que Ud. entendió eso.
78 Nuestro Padre Celestial, todo está en Tu mano ahora. Allí es en donde la Luz estaba suspendida; y no está ahí ahora, se ha ido. Yo he hecho lo mejor que sé, Padre. Y ahora como los trofeos de esta reunión, te entrego cada uno de ellos, Padre, los trofeos del Mensaje. Y que Tú… Ellos son regalos de amor de Dios, para Su Hijo, Jesucristo. “Y ninguno puede venir a Mí si Mi Padre no le trajere; y todo lo que Padre me ha dado, vendrá; y Yo lo resucitaré en el día postrero”. Tú lo prometiste, Cristo. Yo reclamo eso para ellos. Yo reclamo Tu Palabra para ellos. Parado aquí como un ministro, un—un—un sacerdote entre los vivos y los muertos, y ahora yo estoy haciendo exactamente lo que Tú dijiste, tomando lo que Tú dijiste en Tu Palabra. Tú dijiste, En San Juan 5:24, Señor, donde está escrito, Tú dijiste: “Él que oye Mis Palabras, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna”. Mira, Tú lo prometiste, y ellos levantaron sus manos, significando con eso que ellos lo creyeron y lo aceptaron. Ahora ellos son Tuyos. Yo los encomiendo a Ti. Guíalos, Padre, por toda la jornada de la vida. Y luego, y finalmente al fin, cuando el Rapto venga, que ellos se vayan en ese Rapto. Pueda que nunca estreche la mano de ellos aquí, pero, Señor, permítenos vivir como vecinos unos con otros al otro Lado. Concédelo, por medio del Nombre Jesucristo. Amén.
79 Y Uds. se sienten restregados; el Espíritu Santo sencillamente hace algo por nosotros cuando predicamos. Hay una Persona que yo siempre anhelé ser como Ella, y esa era Jesús. ¿Saben Uds. el canto? El hermano Davis la escribió.
Del pesebre de Belén salió un Forastero,
En esta vida yo quiero ser,
En mi jornada de aquí a la Gloria,
Yo sólo anhelo ser como Él.
Todos juntos ahora, tratemos de cantarlo.
Ser como…
…ser como Él;
A través de mi jornada en la vida …
Tarareémoslo como niños. [El hermano Branham empieza a tararear Ser como Cristo—Ed.] Ese es mi deseo. Cuando yo era un muchachito, yo leí de Tarzán Y Los Simios de Edgar Rice Burroughs; corté la alfombra de mi madre para imitar a Tarzán. Cuando leí El Llanero Solitario, yo cabalgué un un caballo de madera adondequiera que iba. Pero un día agarré la Biblia, y desde entonces mi anhelo es de ser como Él. Dios, permíteme; permite que Su Vida fluya por medio de mí. Que yo mismo me limpie, profesando estar muerto por treinta y un años ahora, para que Jesús se pueda reflejar. De la única manera que yo sé que Él lo puede hacer, es por medio de Su Palabra. ¡Ser como Jesús! ¡Oh, sí, ser como—como Jesús!
…En esta vida yo quiero ser,
En mi jornada…
Me estoy envejeciendo ahora. Yo tengo que salir de la escena muy pronto. Ese es todavía mi anhelo, ser como Él.
80 Padre Celestial, mientras este canto hermoso está siendo tocado, Ser como Cristo, ¿puedo yo morir lo suficiente? ¿Puedo yo hacerme a un lado lo suficiente, el indigno? Ninguno de nosotros es digno, Señor, de ser como Tú. Pero, Tú dijiste que lo seríamos; entonces es Tu promesa. Límpianos, Señor. Quita todas las dudas. Queremos ser como Jesús. Nuestras vidas, queremos que Su Espíritu viva en nosotros. ¿Qué haría Él parado aquí esta tarde con la compra de Su Sangre, después de Su muerte, sepultura y resurrección? Dios, concédelo una vez más, ¿lo harás? Ayuda a este pobre corazón mío hambriento, hambriento de amor fraternal de hermano, de amor de hermana, con decencia y honor, como Cristianos, como hijos e hijas del Maestro. ¿Qué tipo de personas deberíamos ser? Concédelo por medio del Nombre de Jesús, una vez más, Señor, por favor.
81 Si Él estuviera parado aquí, ¿qué haría Él? ¡Oh, si tan sólo nos pudiéramos rendir! Él prometió: “Todavía un poco, y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis”. ¡Si Él tan sólo lo hiciera otra vez, para que cuando yo vaya a orar por Uds., Uds. sepan que no soy yo! Su—Su Palabra dice aquí: “Estas señales seguirán a los que creen: Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Permite que sea una vez más. ¡Si Él tan sólo permite que Su Espíritu entre ahora antes que empecemos esto!
Habiendo yo estado predicando duramente como ahora, se hace difícil, pero oren por mí. Oren. Oren: “Señor, permíteme—permíteme ser capaz de tocar Tu manto hoy. Voltea, Señor, a Tu siervo, el hermano Branham; que él me hable como él lo hizo… como Tú le hablaste a la mujer en el pozo. Yo sé que no es el hermano Branham. Él se tiene que hacer a un lado. Pero si Tú tomas su cuerpo y lo usas, yo sabré que eres Tú, después de todos estos cinco días de enseñanza dura sobre ello, Escritura tras Escritura, y las promesas. Yo lo creeré”. ¿Lo harán Uds.? Gracias.
82 Por Su Gracia y por Su ayuda, el Ángel del Señor cuya fotografía Uds. ven allá atrás, cuando yo los encuentre a Uds. otra vez en el río o en el más Allá, antes que subamos, recuerden: Él no está ni a dos pies de donde yo estoy ahora. Y esa es exactamente la verdad. Y yo tomo a todo espíritu aquí bajo el control del Espíritu Santo, en el Nombre de Jesucristo. Les pido que crean que lo que yo he enseñado es la Verdad, si es la Palabra de Dios. Si no es la Palabra, no lo crean. Si es la Palabra, entonces es la Palabra; Dios confirmará Su Palabra.
Sólo tendremos un poquito—poquito… para la gente allá en la audiencia, para que la Unción venga. Luego vamos a llamar a toda persona. Billy dice que hay quinientas tarjetas de oración aquí en la audiencia. Voy a orar por cada una de ellas, lo voy a hacer. Yo quiero que vean que es Él.
83 Una señora Católica vino aquí a Santa… Todos esos nombres de santos de por aquí, yo los confundo todos. ¿En dónde estuvimos últimamente? En Santa María. Ella subió allá, y traía sus cuentas en su mano. Ella dijo: “Padre”.
Yo dije: “Hermano”.
Ella dijo: “Yo sé que Dios está con Ud. si Ud. tan sólo pone sus manos sobre mí, yo seré sana”. Eso es todo lo que ella necesitaba.
Yo pienso de esa mujercita mexicana aquella noche allá en México, con ese bebito muerto. Uds. oyeron la historia, estaba en la de los—los Hombres de Negocio. Parado allí, predicando, tratando la segunda noche. Billy vino a mí, dijo: “Papá, yo tengo más de seiscientos ujieres parados allí. Ellos no pueden detener a una mujercita. Su bebé murió esta mañana a las nueve, una mujercita mexicana”. Fue en la ciudad de México. Y dijo… Había llovido todo el día, y ellos estaban parados allí, miles, apoyándose, sin lugar para sentarse; parados.
84 Y el hermano que repartió las tarjetas, ¡él era tan lento! Yo lo nombré “Tomorrow”, en México eso significa: Mañana. Él siempre llegaba muy tarde. Él vino, me recogió a las nueve. Y yo llegué allá.
Y Billy dijo: “Esa mujer trae a ese bebé muerto allá, papá. Y yo… Nosotros no la podemos detener”. Y dijo: “Mañana ya repartió todas las tarjetas”. Dijo: “Yo no la puedo meter en esa línea de oración sin una tarjeta, debido al resto de ellos”.
Yo dije: “Bueno”, yo dije, “Hermano Moore…” ¿Cuántos conocen al hermano Jack Moore? Muchos de Uds. aquí. Yo dije: “Hermano Moore, vaya y ore por el bebé. Y ella no me conoce de todas maneras”, Ellos me bajaron por una pared, en la escalera, a la plataforma. Yo dije: “Ella no me conoce”, en esa plaza grande.
85 El hermano Espinosa, ¿lo conocen aquí en la Costa del Oeste, al hermano Espinosa? ¿Algunos de Uds. conocen al hermano Espinosa, el mexicano? Sí, seguro que sí. Seguro. Él estaba parado allí mismo, interpretándome.
Y yo empecé… Yo dije: “Como yo estaba diciendo: Fe es la certeza de lo que…” Y miré, justo enfrente de mí estaba un bebito mexicano. No tenía dientes. Se estaba riendo. Y yo miré alrededor, y vi al hermano Moore yendo a orar por la—la señora. Ella corría por debajo de las piernas de esos ujieres, los desconcertaba, se subía por encima de sus hombros con ese bebé muerto envuelto con una cobija. Entonces yo vi eso, dije: “Espere un momento, hermano Moore. Diga a los ujieres que le abran paso y permitan a la señora que suba aquí”. Yo no sabía si era el bebé. Yo sólo pensé… Yo puse mi mano sobre la cobija mojada.
86 Ella primero subió corriendo, y agarró una de esas cuentas, y empezó a gritar: “¡Padre!” Que significa “Padre”, Uds. saben.
Y yo dije: “No haga eso”.
Así que yo simplemente oré por el bebé, dije: “Señor Jesús, yo vi una visión de un bebito. Yo no sé si es éste”. Yo dije: “Yo pongo mis manos sobre esta cobija mojada”. Y empezó a patalear y a gritar. Volvió a la vida.
Yo dije: “Hermano Espinosa, investigue eso. No—no lo diga hasta que el doctor firme la declaración que el bebé murió”.
Él lo investigó. Murió esa mañana a las nueve; y a las once de esa noche, volvió a la vida. Luego vinieron los periódicos y todo.
Luego ellos me dieron una entrevista con la iglesia Católica, y ellos me preguntaron si pensé que los santos de ellos pudieran hacer la misma cosa. Yo dije: “Si ellos están viviendo”.
Él dijo: “Bueno, ellos no pueden ser un santo hasta que mueren”.
Yo dije: “No. Encuéntrenme eso en la Escritura”.
87 Así que, Él todavía vive. Él todavía está aquí. Oren ahora. Sólo toquen el borde de Su manto. Permítanme darles una Escritura ahora. Él es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Yo reclamo que Él es el Sumo Sacerdote que está aquí mismo. Él es el Sumo Sacerdote invisible que únicamente puede hacer o interceder por Uds. cuando Uds. confiesan que Él lo ha hecho. ¿Ven? Miren, Uds. tóquenlo a Él. El tocar a cualquiera de nosotros, no serviría de nada; pero tóquenlo a Él y Él obrará por medio de Su Espíritu. ¿Ven? Yo creo que tengo Su Espíritu. Uds. toquen y vean si está correcto o no. Tóquenlo a Él. Simplemente oren.
En el balcón, algunos de Uds. en el balcón, piensan que porque están así de lejos… Uds. no están fuera del alcance de Él. Él está en todas partes, omnipresente. ¿Creen Uds. eso? Omnisciente. ¿Creen Uds. eso? Sabe todo, siempre-presente, omnipotente, Todopoderoso, infinito. ¡Aleluya! Ese es mi Dios.
88 Aquí está una señora anciana sentada al final; ella había estado orando allí por unos cuantos minutos. Yo pensé que lo vi parado al lado de ella. Ella tiene problema con su cabeza. Ud. crea. Si eso es correcto, levante su mano. La ha dejado a Ud. ahora. Su fe la sanó.
Miren, ¿la quieren Uds. cuestionar? ¿Qué fue eso? Ella nunca me tocó. Miren cuán lejos ella está de mí. Pero el Ojo que vio, que dijo: “Yo te vi cuando estabas debajo de la higuera”, Él todavía vive hoy. Esa es una Súper Señal. Él todavía está aquí. Simplemente crean.
Está una señora sentada allá atrás. Ella está llorando. Ella está orando. Ella está sufriendo de un estomago nervioso. Si ella sólo creyera con todo su corazón, Dios la sanará. No se le pase por alto, hermana. Sra. Snowden, tenga fe. Me molesta tener que llamar su nombre. Somos desconocidos uno del otro, yo nunca había visto a la mujer en mi vida. ¿Fueron esas sus condiciones, y lo demás, todo lo que fue dicho? Menee su mano de un lado al otro, si eso es correcto. Si nosotros somos desconocidos uno del otro, y yo no la conozco a Ud., menee sus manos otra vez.
89 Miren, ¿qué es eso? Sólo ser como nuestro Señor Jesús, en la tierra anhelo ser como Él. ¿No quieren Uds. ser así?
Alguien aquí. Hay una mujer que continúa… Oh, está aquí. Problema del ojo. Srita. Craig, yo no la conozco, pero Ud. está sentada allí orando por ella. Si somos desconocidos, menee su mano de un lado al otro, así, para que la gente la vea.
Ud. está cerca del Reino ahora. Sólo tenga fe, y crea.
La damita sentada aquí, eso fue tan maravilloso para ella; ella meneó su cabeza, mirando alrededor. No… Ella no lo dudó. Ella lo creyó. Y porque Ud. lo ha creído, míreme y créame. Ud. está orando por un muchacho. Eso es correcto. Un caso mental. ¿Cree Ud.? No dude; él regresará a casa.
La señora justo detrás de ella, una mujer joven sufriendo de complicaciones, espalda débil, nerviosismo. Sra. Patchett. Crea con todo su corazón, Sra. Patchett. Yo soy un desconocido para Ud., pero eso es verdad. Si eso es verdad, mueva su mano. La ha dejado ahora. Había una sombra oscura sobre Ud., y se ha ido.
90 ¿Qué del balcón? ¿Alguien cree? ¿Lo creen Uds., que Él es el mismo?
Yo veo a una mujer, ella ni siquiera comprende que tiene esa fe. Es una fe escondida. Ella ni siquiera la confiesa. Ella está sufriendo de un dolor de cabeza. Ella está sentada aquí mirándome, aquí enfrente. Sra. Singer. La sorprendió a Ud., ¿no la sorprendió? Sus dolores de cabeza la van a dejar a Ud. ahora. Ahora Ud. dígale a sus críticos que respondan a eso.
¿Me creen Uds.? Cantemos una vez más a Él.
Ser—ser como Cristo… Cristo…
Señor, ese es mi deseo, sólo que nos humillemos. Miren a estas personas, estas mujeres, estos hombres, muchos de ellos esta tarde, a lo largo de estas líneas, y alrededor, con la misma fe que aquella mujercita tuvo hace años, el mismo Jesús representándose Él mismo, la Súper Señal en los últimos días, como en aquel entonces fue en los últimos días para Israel.
…anhelo ser como Él.
91 Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. ¿Creen Uds. eso? ¿Cuánto de Uds. aman a sus pastores?, levanten su mano. Seguro que Uds. los aman. Yo También los amo. Ellos son hombres de Dios. Yo sé que ellos mismos sufren. Yo—yo sé que ellos son pastores. Dios conoce todo al respecto. ¿Ven?, ellos están dispuestos a entregarse ellos mismos.
Permítanme demostrarles. Ese hombre con su pañuelo en su cara en ese momento, él ha estado sufriendo con problema de su nariz, se va y regresa, y sigue. Eso es correcto. Él conoce todo sus problemas. No hay una sola cosa que Él no la sepa.
¡Yo reto al incrédulo! Si Ud. piensa que está errado, venga aquí y haga la misma cosa.
92 Yo sé lo que está mal con esa mujer que sentada allí. Yo no la puedo llamar; porque si ella sólo tuviera más fe, esa cadera sanaría. Seguro.
Esta mujer sentada allá en esa silla, en ese catre, yo sé su problema pero, ¿qué provecho le hace llamarla? ¿Ven?, yo diría allí… Uds. dicen: “Seguro, miren, ella está invalida”. ¿Qué de esa gente que no se mira invalida? Allí está el milagro.
Esa mujer con artritis acostada allí. Se requiere fe. ¿Por qué dudó Ud., hermana? ¿Por qué no continúo creyendo? Ud. una vez lo creyó. Ud. permitió que alguien le hablara a Ud. Mire, Ud. sabe que eso es correcto. Yo pido que su fe ya nunca le falle.
Traten Uds. de esconderse ahorita, y vean si lo pueden hacer. Además yo puedo llamar ahorita a tres críticos aquí por el nombre de ellos. Pero eso lastimaría algunos sentimientos.
93 Oh, nosotros no estamos jugando iglesia. Este es Dios. No soy yo; ¡es Él! Su Presencia está aquí. ¿Lo creen Uds.? Miren, mientras Su Espíritu está aquí, ungiéndome, si Uds. creen que eso es Dios, yo quiero que estas tarjetas de oración se pongan de pie, para orar por Uds. Uds. pasen por aquí; no—no vengan a mí. Si Uds. vienen a mí, Uds. van a perder. Vengan Uds., cuando Uds. pasen por aquí, como si estuvieran pasando debajo de la cruz.
Yo les voy a pedir a estos pastores piadosos que se paren aquí conmigo. Yo me voy a parar con ellos en el Tribunal del Juicio. Pueda que ellos no sean capaces de tener discernimiento; eso sólo es dado, Uds. saben. Pero ellos son hombres de Dios, salvos como yo soy salvo, llamados a su ministerio. Hay cinco dones en el cuerpo ministerial: primero son apóstoles, profetas, maestros, pastores, y evangelistas. Eso es predestinado de Dios. “Dios ha puesto en la Iglesia, dones”. Hermanos, ¿se pararán conmigo?
94 Que esa sección, todos los que tienen tarjetas de oración, se paren en el pasillo, se pongan de pie. Que esta sección de en medio, los que tienen tarjetas de oración, se pongan de pie. Que la primera sección venga en esta dirección.
¿Hay una manera para traerlos? O, ¿debemos nosotros bajarnos aquí a la parte de enfrente? [Alguien en la plataforma le habla al hermano Branham—Ed.] Miren, bueno, yo no puedo… Yo—yo quiero que ellos vengan. Yo… Veamos. Quizás sería mejor si nosotros nos bajamos allá. ¿Pude Ud. poner este micrófono allá abajo? Me gusta bajarme con la gente, de todas maneras. Gracias, hermano.
Yo veo a su bebé. Ud. puede recibir la petición de Ud. Vengan, hermanos.
95 Aquí está un muchacho acostado, muriéndose ahora. Hay descansando en ese viejo catre…Oremos.
Padre Celestial, ten compasión de este grupo. No permitas que el muchacho muera. Salva su vida. Concédelo. La estamos reclamando ahorita. No le permitas morir en esa condición, Señor. Que le bendición de Jesucristo lo unja allí. Concédelo, Señor. Él se está esforzado mucho para respirar. Que las misericordias de Dios saturen al muchacho. Que él sea salvo, sanado, y saludable para la causa del Reino de Dios, Padre. Nosotros la Iglesia del Dios Viviente lo creemos ahora, y lo aceptamos en el Nombre de Jesús.
96 Muy bien, hermanos. Ahora yo les voy a pedir a mis hermanos que se paren a cada lado.
¿Cuántos de Uds. están interesados en estás personas enfermas?, levanten su mano. Oremos unos por otros.
¿Hay más verdaderos pastores creyentes que vendrán para pararse con nosotros? Vengan. Uds. están invitados y ordenados.
En el Nombre de Jesús. Dios, en el Nombre de Jesús.
Algunos de Uds. ministros que quieran venir y pararse con nosotros.
En el Nombre de Jesús Amén. Pobre anciano hermano; venga aquí, para bendecirte.
Oh, Padre Celestial, yo pongo mis manos sobré él por fe. En el Nombre de Jesús, concédelo.
97 Dios, por medio del Nombre de Jesús, concédelo. En el Nombre de Jesucristo. En el Nombre del Señor Jesús. En el Nombre de Jesucristo. En el Nombre del Señor Jesús, concédelo, Padre.
Mire, se puede ir creyendo, cada uno. En el Nombre de Jesús. En el Nombre del Señor Jesús, concédelo. Pongo mis manos con mis hermanos aquí, en el Nombre de Jesús. Concédelo, oh Dios, por medio del Nombre de Jesucristo.
Venga, mi hermano. Crea en Él ahorita con todo su corazón. En el Nombre de Jesucristo, sea sanado. En el Nombre del Señor Jesucristo. En el Nombre del Señor Jesús, yo pongo mis manos sobre la madre, sobre el niñito tambien.
Venga, mi hermano. En el nombre del Señor Jesús. Venga, hermana… En el Nombre de Jesucristo. En el Nombre de Jesucristo. En el Nombre de Jesucristo, te pido. En el nombre del Señor Jesús. Venga, hermano, en el Nombre de Jesús. Crea en Él, hermana, ahora, con todo lo que está dentro de Ud. En el Nombre de Jesucristo. En el Nombre de Jesucristo.
[El hermano Branham y los ministros continúan orando por los enfermos, pero sus palabras no se pueden distinguir—Ed.]
98 Amén. ¿Le aman? [La congregación dice: “Amén”—Ed.] ¿Creen Uds.? [“Amén”] Cantemos este antiguo canto ahora:
Yo puedo creer, yo creeré, yo sí creo;
Yo puedo creer, yo creeré, yo sí creo;
Yo puedo creer, yo creeré, yo sí creo;
Que Jesús me sana ahora.
Miren, les diré lo que quiero que hagan. Quiero que pongan su mano sobre alguien a su lado, cuando cantemos eso otra vez. Cada uno de Uds. únase. Unámonos de manos unos con otros, así. Muy bien.
Yo puedo creer, yo creeré, yo sí creo;
Yo puedo creer, yo creeré, yo sí creo;
Yo puedo creer, yo creeré, yo sí creo;
Que Jesús me sana ahora.
Todos lo creen ahora, levanten sus manos, juntos.
Yo puedo creer, yo creeré (todo terminó; Uds. lo poseen)… creo;
Yo puedo creer, yo creeré, yo sí creo;
Yo puedo creer, yo creeré, yo sí creo;
Que…
Dios le bendiga, hermano Borders. Dios le bendiga, hermano Carl. Dios les bendiga.
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