S.956 62-0728  DIOS TIENE UNA MANERA PROVISTA 

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OBRAS DEL MENSAJE

Dios Tiene Una Manera Provista

Port Albemi, BC Canada

62-0728

1 Permanezcamos de pie ahora sólo por un momento antes de orar. ¿Tiene alguien una petición especial esta noche que a Uds. les gustaría que Dios se las responda? Solamente levanten su mano. Ahora, piensen en su corazón en lo que Uds. están pidiendo. Muy bien. Y aquí están dos peticiones. Ahora, inclinemos nuestros rostros.

2 Nuestro Padre celestial, nos estamos acercando a Tu trono de gracia. De ninguna manera trataríamos de venir de alguna otra manera, porque es gracia lo que estamos necesitando, Señor. No nos pudiéramos parar en el trono de juicio. Jesús se paró allí por nosotros. Y ahora nos paramos en el trono de Su gracia con esta bendita promesa que si pedimos cualquier cosa en Su Nombre sería concedida. Somos una gente privilegiada en esta noche de tener esta promesa.
Y Padre, Tú has visto las manos, y estoy seguro que Tú sabes que había debajo de ellas, el deseo del corazón. Contesta, Señor, de acuerdo a Tus riquezas en gloria.
Oro por la reunión, por el pecador, el incrédulo, el impío. Oramos por los enfermos y afligidos, ambos aquí y en todas partes; por los hermanos ministros a través del país, quienes están levantando los preciosos derechos del Señor Jesús y Su Palabra. Danos un gran derramamiento de Su Espíritu en esta noche, Señor, sobre nosotros, que cuando salgamos de aquí, podamos decir como aquellos caminantes a Emaús esa noche: “¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino?”. Pedimos esto en el Nombre de Jesús, Tu Hijo, Amén. Pueden tomar asiento.

3 Es bueno estar otra vez aquí esta noche, y en los últimos minutos he tenido el privilegio de saludar a mis antiguos amigos, ministros que conozco desde tiempo atrás. El Hermano Andrew Rasmusson, es uno de ellos y otro fue el Hermano Toms aquí presente, y hermanos que he conocido en diferentes reuniones. Estoy muy alegre de que estén aquí esta noche con nosotros para orar por la reunión. Tuvimos un tiempo glorioso anoche en nuestra pequeña reunión.
Y una vez más les digo, quiero pedir disculpas a nuestros hermanos ministros que están aquí en la convención. Yo no quería interferir aquí cuando Uds. estaban llevando a cabo una convención, pero yo solamente iba pasando por aquí. Y el Hermano Eddie dijo: “Bueno, nosotros solamente pararemos una o dos noches mientras vamos de salida”, esperando que algún día, por la gran cooperación entre todos los ministros aquí por toda la isla, pudiéramos tener una gran reunión en alguna parte.
Yo vine aquí con el Hermano Eddie para estar con sus amigos indios. Y tuvimos un tiempo glorioso allá en Port Alberni, creo que así se llama, y con todos nuestros amigos indios, y también nuestros amigos blancos. Tuvimos un tiempo glorioso en aquel lugar y estamos esperando regresar pronto para verlos a todos otra vez.

4 Esta es mi onceava reunión consecutiva y me siento muy cansado. Y tengo que salir mañana, después del servicio, para llegar a… poder llegar a… para llegar a Tucson Arizona; y de allí a, quizás a Phoenix. Después tengo que ir por la carretera de Alaska para un pequeño descanso. Yo voy con un amigo, el Hermano Eddie aquí y ellos. Tengo que regresar para allá alrededor de los primeros de agosto, y en realidad seguir viajando. Y luego regresar e ir a ultramar, para Tanganyika, y Uganda, y…. y bajar a Sudáfrica; y, oh, simplemente hacer un recorrido alrededor del mundo, procurando regresar otra vez en la siguiente primavera, si el Señor lo permite, y si Él quiere que yo continúe ejerciendo en el evangelismo para Su gloria.

5 Yo me he prometido empezar una carpa nueva, agradable y grande, tener camiones, remolques habitables y todo pagado. Ni siquiera tendré que levantar ofrendas para ello. ¿No es eso maravilloso? Así que nosotros estamos confiando que eso… si es esa Su Divina voluntad…. Nosotros siempre queremos Su voluntad.
Entonces yo tengo la intención de hacer lo que siempre he prometido: poner una carpa en la comunidad donde no se estén llevando a cabo avivamientos, y todos… y todos cooperando, y tener una reunión en la mañana sólo para los hermanos ministros, hablar con ellos, una reunión por la tarde de instrucción para sanidad de los enfermos, y después un servicio por la noche, un servicio evangelístico. Y después dejar quieto los domingos por la tarde, y demás, donde las otras iglesias están teniendo reuniones. Nosotros no interrumpiremos los servicios regulares de la comunidad. Y nosotros siempre queremos hacerlo así. Y luego quedarnos por un rato. Solamente… La gente no capta la idea de cómo ser sanada. Ellos no lo entienden, cuando es por primera vez. Y luego si lo enseñamos, y empezamos a estudiarlo y demás, estoy seguro que eso nos ayudaría a todos. Yo sé que a mí me ayudaría, siempre que hablamos del Señor. Por lo tanto, yo…

6 El Hermano Toms está aquí esta noche. Estoy seguro que ha sido presentado, y todos lo conocen por los alrededores de Saskatchewan. Él fue uno de mis primeros patrocinadores cuando vine a Saskatchewan hace como catorce, o quince años, yo creo. Mis hermanos aquí y…
Estoy hablando por el micrófono equivocado. ¿Qué fue eso? La iglesia correcta, pero la banca equivocada, ¿es eso correcto? Muy bien. Me doy cuenta que lo ha puesto al otro lado del púlpito. Por lo regular yo hablo un poco fuerte, Uds. saben, así que yo… Me impide que ensordezca a la gente en este edificio, pues, yo creo que él lo puso allá. Muy bien. Nosotros descartaremos éste y usaremos ese otro de aquí en adelante.

7 Ahora, ¿cuántos le aman a Él con todo su corazón? Oh, esto está muy bien, muy bien. Ahora, mañana en la tarde, de manera que no vaya a interferir con los servicios en alguna parte… Ahora, yo no sé dónde se está llevando a cabo la reunión de campamento. Me enteré un poco antes de llegar aquí, que el campamento se estaba llevando a cabo. Así que tendremos servicios mañana en la tarde aproximadamente a las dos o tres en punto. Me supongo que lo han anunciado. Y para Uds. que no están en la reunión de campamento… Sólo es para señalar a aquellos enfermos y afligidos y que no pudieron llegar a la reunión de campamento. Esa es la razón por la cual nos estamos consagrando en oración por los enfermos. Y noten, el servicio de mañana por la tarde será aquí. El Señor les acompañe y bendiga.

8 Ahora, deseo leer una Escritura que se encuentra en el libro de Génesis y el versículo 22 y el… mejor dicho, en el capítulo 22, y en el versículo 8:
Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
Y ahora en el libro de San Juan el capítulo 12 y el versículo 32, Jesús hablando:
Y Yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a Mí Mismo.

9 Y ahora, para no ser extensos en el servicio esta noche… Yo… A mí no me preocupa retenerlos durante las noches entre semana, porque en las noches entre semana Uds. pierden un día de trabajo; a mí no me molesta eso. Pero no se pierdan la escuela dominical sea lo que sea que hagan; vayan a la escuela dominical. Y algunos de Uds. que están visitando, pues, estos pastores aquí estarían contentos de tenerlos en sus iglesias que están aquí en los alrededores. Visítenlos en la mañana. Ellos les serán de beneficio cuando vayan a escucharlos predicar y familiarizarse unos con otros; puesto que tenemos una eternidad para vivir juntos, así que familiaricémonos ahora.
Y así que recuerden ahora, yo siempre he dicho: “Es un pecado mandar a sus hijos a la escuela dominical”. Todos saben eso. Nunca, sea lo que sea que hagan, nunca manden a sus hijos a la escuela dominical. Eso no está bien. Llévenlos. Eso es correcto. Siempre llévenlos. No sólo los manden. Uds. vayan para que sean un ejemplo también. Uds. llévenlos a la escuela dominical. Uds. vayan junto con ellos. Pero no sólo los manden. Eso está mal. Llevarlos es lo correcto, porque Uds. están allí con ellos.

10 Y ahora, mañana en la tarde trataremos, si es la voluntad de Dios, de orar por los enfermos y afligidos, tantos como nos sea posible, o el grupo, al menos que se ponga demasiado grande. Mientras sea un grupito sólo como éste, pues, fácilmente podemos hacer eso. Así que si Uds. tienen a sus enfermos y quieren traerlos para orar mañana en la tarde, estaremos contentos de orar por ellos.
Ahora, quiero invitar a los hermanos que son sus pastores también para que vengan y nos visiten mañana después de la escuela dominical, si a él le es posible.

11 Ahora, yo quiero sacar de esta Escritura leyendo de Génesis el capítulo 22, el versículo 8: “Dios se proveerá para Sí Mismo el holocausto”. Y luego en San Juan 12:32, de donde obtuve mi nota y demás, y mis Escrituras sobre lo que yo quería hablar: “Yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a Mí Mismo”. Yo quiero tomar un texto de eso: “Dios tiene una manera provista”.
Ahora, Uds. saben, estoy muy contento de saber que hay una manera provista. Vean, sólo hay dos maneras para todo: esa es la manera correcta y la manera incorrecta. Y esa es la manera de Uds. y la manera de Dios. Uds. no pueden tener la manera de Uds. y estar en la manera de Dios; y Uds. no pueden estar en la manera de Dios y tener la manera de Uds. ¿Ven? Así que es una o la otra. O es la manera de Uds. o es la manera de Dios. Son sus pensamientos o la Palabra de Dios. ¿Ven? Uds. tienen que aceptar una. Uds. no pueden tomar sus propios pensamientos. Así que el hombre nació como una falla, y siempre ha sido una falla. Así que, ¿por qué tratar de apoyarnos en nuestra propia prudencia? ¿Por qué no tomar la manera de Dios? Porque Él siempre los sacará adelante de la manera correcta.

12 Y ahora, cuando Él provee una manera y la gente no camina en esa manera, entonces no es culpa de Dios. Por ejemplo, aquí en la ciudad, tienen semáforos, luces para hacer altos; y la ciudad ha provisto de ellas en los puntos de cruces peligrosos. Bueno, si aparece esa luz roja y dice: “No siga”, y si Uds. se pasan esa luz roja (¿ven?), Uds. no han venido por la manera provista. Y si sufren un accidente, Uds. no le echen la culpa a la ciudad. Ellos tenían puesta la advertencia allí. No culpen al hombre que los chocó. Uds. mismos se lo causaron. ¿Ven? Y miren, eso son Uds. usando su manera, o la manera provista.

13 Por ejemplo, cuando nos vayamos a casa mañana, pues, noten, que si yo digo: “Déjenme ver en cuál dirección vivo ahora. Yo vivo algo así como en el Este, y el Sur, y demás. Me voy a ir directamente por ese camino y voy a tomar un atajo, porque tengo que apurarme a llegar a casa. Muy bien. Me voy a ir directamente por ese camino. Terminaría por alguna parte de Puget Sound, hundido en el océano, o me encontraría desviado en algún campo lodoso. Yo no puedo hacer eso. Si lo hago, nunca llegaré a ninguna parte.
Bueno, de la única manera que lo puedo hacer es consiguiendo un mapa del camino, y allí está un… Las carreteras han sido provistas para que yo viaje. Si sólo tomo el mapa del camino y sigo el mapa del camino, yo… yo llegaré allí. ¿Ve? Solamente siguiendo las señales, tengo la seguridad de llegar allí. Quizás me lleve a mi manera incorrecta de pensar, pero el camino ya ha sido provisto. Y noten, si mi pensamiento es contrario a la manera en que el camino ha sido provisto, entonces que no razone con mi pensamiento; déjenme ir en la dirección por donde las señales apuntan, y yo llegaré allí.
De esa manera es con nuestro camino al cielo. Tenemos nuestra propia manera de pensar. Pero si usamos eso, nos encontraremos completamente equivocados, todos accidentados en alguna parte. Pero si tomamos el camino que Dios nos ha marcado, llegaremos con toda seguridad, porque Dios tiene un camino.

14 Ahora, vayamos a algunas de las maneras de Dios y en una forma sencilla para que la gente se entere. ¿Han notado alguna vez a un pollito tratando de salir a esta tierra? ¿Qué es lo que hace? Él se encuentra allí en la parte de adentro de ese cascarón y picotea ese cascarón hasta que él mismo se libera. ¿Qué es? La manera provista por Dios. Él tenía un pico. Antes que él alguna vez pudiera picar el cascarón, él tenía un pico, porque Dios le proveyó un pico para trabajar en la manera provista por Dios. ¿Ven?
Oh, Él es un Padre amoroso. Vean, Él hace todo correctamente. Primeramente Él tuvo que hacerle crecer un pico al pájaro, al ave, que nació dentro de un huevo. Él tiene que tener una manera para que él siga la manera provista para salir. ¿Se dan cuenta como lo hace Dios? Él ha provisto una manera. La única cosa que tenemos que hacer es seguir Sus instrucciones y saldremos siempre correctamente, cada vez. Sí señor. Él pica hasta salir, porque está saliendo de la manera provista por Dios.

15 Muy seguido me he preguntado, cuando llego aquí en el otoño del año en un viaje de cacería… Y admiro subir aquí a lo alto de las montañas y observar a los patos, cerca del tiempo de agruparse y a esos gansos. Ahora, ellos vienen del Sur, llegan aquí y se meten en estos pantanos cenagosos, fangosos, y hacen un nido, ponen sus huevos, y empollan a sus pequeñitos.
Bueno, esos pequeños patos que fueron criados en ese estanque, o lago, él no conoce nada más que ese lago. Él nació allí la primavera pasada. Él ha vivido allí todo el verano. Allí es donde tiene su medio de subsistencia. Y de alguno u otra manera, cuando ese largo… Y a finales de agosto o septiembre, cuando empieza a nevar arriba en las montañas, y ese viento helado baja congelando toda la región de la pradera dónde están los pequeños patos, él sabe que algo está a punto de suceder.
Ahora, ¿qué es lo que hace? Todos ellos comienzan a juntarse. Y de en medio de ese estanque sale un patito que nació esa primavera en el estanque. Él sale allí de en medio de ese estanque, levanta ese piquito en el aire y comienza a graznar: “Quack, quack. Quack, quack”, y cada pato en el estanque se aproxima a él. ¿Ven?

16 Noten. Dios ha provisto un instinto… un instinto en el pato que le dice que esa cosa se va a congelar, y que él se morirá allí. Así que no puede quedarse allí; y él nunca ha estado en ninguna otra parte más que allí. Pero Dios tiene otro lugar a dónde pueda ir, así que él… Si él tiene otro lugar allá en Louisiana y Texas en los campos de arroz, después que él se come toda la avena de Uds. todo lo que él pudo, entonces se va a los campos de arroz texanos a vivir, a esos lugares.
Bueno, ahora, él nació aquí en el lago. Él no sabe nada al respecto, pero él tiene un instinto dado por Dios, la manera provista por Dios que le dice que se aproximan problemas, y él empieza a sentir el aire.

17 Y no solamente… Si ellos tienen que agruparse, uno pudiera irse en esta dirección y otro irse en la otra dirección. Dios les proveyó un líder. Es una lástima que el humano no tiene uno, con el Espíritu Santo, uno tiene tanto sentido común como un pato lo tiene con instinto. Sencillamente no puedo saber…
Por supuesto, el pato cree en la provisión dada por Dios, pero el hombre no. ¿Ven? Nosotros tratamos de tomar algún logro hecho por el hombre para apartarnos de los problemas, cuando Dios nos ha dado el Espíritu Santo para apartarnos de los problemas. ¿Ven? Eso es correcto. Y ahora, cuando podemos sentir en el aire los problemas, sólo hay una cosa por hacer, eso es: escuchar al Líder. Y el Espíritu Santo es el Líder. Él fue enviado para guiar a la Iglesia.

18 Y ahora, recuerden, éste pequeño pato nunca ha estado fuera del estanque, pero cada pato en el estanque sabe que él es el líder. Y cuando en ese pequeñito surge ese instinto en una mañana de tal forma que suelta otro graznido, abandona el estanque y dice: “Adiós”, y todos los patos lo siguen.
Él sube en el aire. Él no sabe qué dirección tomar allá arriba, pero de una cierta manera provista por Dios, él apunta su carita hacia Louisiana, y se dirige hacia allá. Y él llega allá. ¿Por qué? Él confía en la manera provista por Dios para él. Esa es la razón que él puede lograrlo. Él confió en la manera provista por Dios. Noten, cuan bueno es eso.

19 Observen esos gansos, cómo ellos suben de allí y se agrupan. Yo simplemente amo escucharlos en el otoño del año. Ellos pasan sobre Indiana graznando con todo lo que tienen mientras siguen; con un líder allí en frente, con esa nariz apuntando directamente hacia Louisiana, y allí va él, nunca ha estado antes allí. Él no sabe lo que hay allá.
Igual como los hijos de Israel guiados por esa Columna de Fuego. Ellos se levantaron para salir de Egipto. Ellos nunca habían estado antes en ese camino. Pero ellos se fueron directamente a la tierra prometida, porque ellos estaban siguiendo una Columna de Fuego, el Líder provisto por Dios. Ellos se quedaron exactamente en la manera provista por Dios.
Oh, es una lástima que nosotros los humanos fallamos tanto en verlo, porque no sabemos Quién es nuestro Líder. Esa es la única cosa. Tratamos de tomar algún pensamiento propio. Siempre nos enredamos en alguna parte y nos accidentamos.
Ahora, los patos y los gansos se van al Sur, y ellos tienen un líder provisto. Dios, si Él los va a enviar a Uds. a alguna parte por una ruta, depende de Dios proveerles un Líder para dirigir el camino. Siempre. Sí, señor. Dios lo provee. Si Uds. se fijan tan sólo en la naturaleza; esa fue mi primera Biblia, observando la naturaleza. Si Uds. se fijan, nunca se les pasará por alto Dios si observan la naturaleza.

20 Yo he tenido el privilegio de viajar alrededor del mundo, y en los templos de Buda y Mahoma, con los Jains y Sikhs, y demás. Pero cada uno de ellos tiene una filosofía. Pero está basada en la premonición y, oh, yo no sé como Uds. lo pudieran llamar, reencarnación, y toda suerte de cosas. Pero la Cristiandad está basada en sepultura y resurrección. Ese es el principio.
Noten, la resurrección no es reemplazo. La resurrección es levantar lo mismo que cayó. Ahora, si este pedazo de papel cae, y se va al piso. Miren, si yo sólo tomo este pedazo de papel y lo pongo en un cierto lugar, eso no es resurrección; eso es un reemplazo. Pero la resurrección es levantar este mismo que cayó. Eso es resurrección.

21 Noten, cuando alguna cosa sirve el propósito de Dios, tiene que quedarse en la manera provista por Dios. Tomemos estas flores. Ellas fueron puestas aquí para servir el propósito de Dios. Ahora, Uds. las cortan así, Uds. piensan que es el fin de ello. Pero no lo es. Dios cuida de Sus flores. Si Uds. se fijan, una hermosa flor…Como me fije en Uds. aquí canadienses, como Uds. tienen estos jardines tan bonitos y grandes lugares bonitos de flores.
Ahora, después de un tiempo, serán flores jóvenes, flores viejas, flores de mediana edad. Pero una noche vendrá por toda la región una fuerte helada: muerte. Y atacará esa flor, independientemente de la edad que tenga. La muerte no hace acepción de edad, persona o habilidad. La muerte ataca a todos. ¿Qué sucede? La florecita da su vida. ¿Qué sucede después? Los pétalos se le empiezan a caer a la mañana siguiente, se está muriendo. De allí cae una semillita, cae hasta la tierra.
Luego llega una procesión fúnebre. No podrán creerlo, pero Dios lleva a cabo una procesión fúnebre por Sus flores. ¿Sabían Uds. eso? Ahora, noten. Después que pega la helada, luego vienen las lluvias de otoño. Dios manda las nubes de un lado a otro, y lloran grandes gotas que empiezan a caer, y sepultan a esa pequeña semilla.
Vean, tratamos de hacerlo tan complicado. Eso es lo que pasa hoy en día… La manera en que la iglesia siempre se sale del camino marcado, lo han tratado de hacer a Él tan complicado, por ejemplo diciendo que tienen que educarse en eso. Uds. no se educan en Cristo; Uds. nacen en Cristo por medio del Espíritu de…

22 Ahora, Dios manda los lamentadores y los dolientes, que vienen siendo el agua, y cae como grandes lágrimas y sepulta esa semillita. Se va debajo de la tierra, mientras yace abajo. Luego viene la ventisca del invierno, pasa por todo el país. Los pequeños pétalos se han ido; las hojas se cayeron; el tallo desapareció; el bulbo se ha secado; y la semillita se congela y se revienta. La pulpa se sale de ella.
La pobre florecita, parece como que ha llegado a su fin. Oh, no, no es el fin de ella. Cuando ese Sol caliente regresa otra vez, la Tierra misma se mueve en posición con el Sol, hay un germen de vida en alguna parte en esa tierra que nunca ninguna ciencia ha podido encontrar. Esa flor vuelve a vivir. ¿Por qué? Ella sirvió el propósito en la manera provista por Dios, y Él proveyó una manera para que ella volviera a vivir.
Y si Él proveyó una manera para que la flor viviera otra vez para que sirviera Su propósito, cuánto más Él ha provisto una manera para que un hombre o una mujer vivan de nuevo quienes sirven Su propósito, y andan en Su manera provista. Es tan simple, sólo al mirarlo.

23 Fíjense en el árbol, como es que las hojas brotan de él y cuelgan.
Recientemente, hace unos cuantos meses, yo perdí a mi madre y… mi piadosa madre. Y ella estaba acostada sobre la cama, muriendo. Y yo había estado muy lejos allá en Canadá, allá en Columbia Británica, y yo había regresado. Mi madre estaba enferma; fui a verla. Ellos la habían llevado al hospital. Ella dijo: “Billy, este es el fin, hijo”.
Le dije: “Oh, mamá, vaya, ese no es el fin”.
Ella dijo: “Sí lo es”.
Yo no me daba por vencido. Seguí orando, y ella se ponía peor cada vez. Dios no me habló ni una palabra. Yo me quedé parado allí. Muchas veces he declarado desde el púlpito, Uds. que saben, muchas veces yo he dicho: “Si mi propia madre estuviera allí acostada muriéndose, cómo pudiera decirle a ella alguna cosa al menos que Dios me lo dijera primero. Yo únicamente puedo decir como Dios lo dice que lo diga”. Allí esa cosa se cumplió, yo orando por mi mamá.

24 Mi hermana recientemente recibió el Espíritu Santo, y ella, la única mujer, oh, estaba muy preocupada. Yo estaba allí un día y… para verla, y mi hermana estaba allí. Mi mamá volteó a vernos. Ella dijo: “Mi primero y mi última”. Eso era, que yo era el mayor; Dolores era la menor. Fuimos nueve muchachos y una muchacha, y la muchacha fue la última.
Así que, mamá dijo: “Billy”, dijo: “Tú eras el que se aseguraba que no me faltara nada para comer. Tú me compraste ropa y me alimentaste después que papá murió”. Dijo: “Dolores, tú has sido dulce para mí. Tú venías conmigo, y me ayudabas a lavar, y a limpiar la casa, y cosas cuando yo no me estaba sintiendo bien”.
Y Dolores y yo nos miramos uno al otro, y dijimos: “Oh, mamá, eso está bien”.
Y yo dije: “Algunos de ellos han quebrantado tu corazón, mamá. Algunos de los muchachos bebían, y quebrantaron tu corazón”.
Ella respondió: “Billy, de todo eso se compone la vida humana”. Esa madre no se podía olvidar de uno, sin importar lo que hicieron, de todas maneras. Así que ella dijo: “Y Billy, una cosa más”, dijo: “Tú fuiste el que me guió a Cristo, Quién significa el todo en todo para mí ahora”.
Y yo le dije: “Mamá, yo fui a la iglesia, y la iglesia decía que Dios estaba en Su iglesia, el sacerdote lo decía”. Y yo dije: “Entonces yo comprendí que Dios estaba en Su Palabra, y yo me he quedado con la Palabra. Yo he tratado de enseñarte la Palabra”.
Y ella dijo: “Ahora es cuando vale la pena”.

25 Dolores se fue a casa. Ella me llamó y me dijo: “Billy, simplemente no puedo soportar ver que mamá se vaya”.
Le dije: “Dolores, ¿qué te hace decir una cosa como esa?
Ella dijo: “Simplemente no puedo soportar ver a mamá partir. Es la única mamá que tenemos, y la única que alguna vez tendremos”. Y dijo: “Tú tienes cincuenta tres años de edad y yo veintisiete”. Dijo: “¿Cómo vamos a soportarlo, Bill? Nosotros la hemos tenido toda nuestra vida.
Le dije: “Dolores, asómate por la ventana allí mismo dónde estás sentada con tu teléfono, a tu izquierda. ¿Qué es lo que ves? ¿Hay un árbol allí? ¿Un gran árbol de roble?”.
Ella dijo: “Sí”.
Yo dije: “Hace dos meses todas las hojas eran muy bonitas y verdes”.
“Sí”.
Le dije: “¿De qué color son ahora, Dolores?
Y ella respondió: “Ellas son marrón, y son rojas, amarillas y verdes”.
Yo dije: “¿Qué es lo que sucede?”
Ella dijo: “La vida está dejando a la hoja”.
Yo dije: “Eso es correcto”. Dije: “¿Cuándo fue más bonita?”.
Ella dijo: “Ahora mismo”.
Yo dije: “En su muerte… Amén. Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de Sus santos, viendo a esos santos llegar al fin, al último momento”.

26 Cuando mi mamá ya no podía hablar, yo le dije: “Mamá”, está bien si tú puedes… yo… Le dije: “Como tu muchacho predicador, quiero preguntarte, ¿qué significa Cristo para ti?”.
Y ella contestó: “El todo en todo, el todo en todo. Él es más amado que nunca”.
Y cuando ella ya no podía hablar, yo le decía: “Mamá, tú ya no puedes seguir hablando. Te estarás yendo en unos cuantos minutos. Yo quiero encomendar tu alma a Dios, aquí de pie. Mamá, si ahorita ya no me puedes hablar, si Cristo todavía significa todo para ti, cuando tú estás ahora a punto de morir, si no puedes hablar, parpadea tus ojos”. Y ella parpadeó sus ojos de arriba abajo y se fue a encontrar a Dios.
Oh, vaya, vaya. Estimada es a los ojos de Jehová, ese hermoso testimonio, cuando Satanás estaba parado allí, diciendo: “Yo haré que Bill y Dolores te den la espalda a Ti. Permíteme tenerla y torturarla un poquito”. Pero, oh, vaya, al ver a esa santa anciana aferrándose hasta ese fin y yéndose a encontrar con Dios, igual como muere una hoja.

27 Estoy mirando a un precioso amigo mío sentado aquí, que fue un Testigo de Jehová. Su nombre es Banks Wood, y es mi vecino. Y él vino, no hace….
En la primera ocasión que vino, él y su esposa, ellos tenían un niño con polio. Y él estuvo en la reunión en Texas. Primero en Louisville, donde él vio a una muchacha (volviéndose caliza, o piedra, eso era) que fue sanada, corriendo de arriba abajo por los escalones, asombró a todos los doctores y a todos. Ellos trajeron a su niño con polio a Texas. Allí fue en dónde se le tomó la fotografía al Ángel del Señor, la Columna de Fuego.
Y luego, después de allí yo fui a Noruega y Suecia, y regresé. Yo estaba en Ohio. Ellos llevaron al niño para allá, no sabiéndolo entonces.
Una noche el Espíritu Santo habló y dijo: “El pequeño niño con la camisa amarilla allá atrás está sanado. ASÍ DICE EL SEÑOR”. Y en ese momento el Espíritu Santo bajó, enderezó esa pierna torcida, tan perfecta en… ¿Se encuentra David en el… en el edificio esta noche? No, él se fue a casa, ¿verdad? Éste es su padre. Levante su mano, Banks. Su madre está sentada aquí en alguna parte. ¿En dónde se encuentra, Hermana Wood? Allí están como un testigo.

28 Bueno, ellos me amaban tanto a tal punto que se mudaron, son mis vecinos. Y también son unos verdaderos vecinos de Hechos 2:4. En verdad que los son, ambos han recibido el Espíritu Santo. Y toda su familia, prácticamente cada uno de ellos eran lectores con los Testigos de Jehová, y por medio de las visiones y los poderes de Dios, los convirtió a cada uno de ellos al bautismo del Espíritu Santo.
La familia de su esposa siendo todos Metodistas, buenas mujeres, buenos hombres, y todo lo demás, y cada uno de la familia de ella, todo el grupo, ha venido y ha recibido el bautismo del Espíritu Santo, exceptuando uno. Observando a Dios…
Y al Hermano Banks y a mí nos gusta cazar ardillas. Yo no sé si alguien… ¿Cuántos en algún momento ha ido a cazar ardillas? Oh, vaya. ¿De qué parte de Kentucky son Uds. de todas maneras? ¿Ven? Y no hay otro lugar para cazar como ése, en ninguna parte. Y cazamos ardillas con un rifle .22, disparando a cincuenta yardas, (46. Metros. Trad.) disparando al ojo. Y nosotros no tenemos demasiadas ardillas, pero nosotros disfrutamos de un gran tiempo cuando vamos de vacaciones.

29 Y un día sucedió allá… El otoño estaba muy seco, hace dos años, y estábamos acampando, no nos habíamos bañado como en dos semanas, y con barbas por toda la cara, y con sangre de ardilla. Éramos un desastre. Pero yo estaba descansando de las reuniones, más o menos alejándome en la naturaleza. Yo siempre veo a Dios en Su naturaleza, observando Su manera provista. Noten.
Y luego se puso tan seco, cuando pisábamos en el bosque, ese bosque plano, con un poquito que se quiebre la hoja… Y Uds. hablan de Houdini siendo un experto del escapismo, él es un principiante en comparación a una de esas ardillas. Se desaparecen así de rápido. Y con un disparado de rifle y luego tener que darles en el ojo, es algo difícil de hacer.
Así que el Hermano Banks dijo: “Mire, yo conozco a un hombre que tiene quinientos acres de bosques y todo está en las cañadas”. ¿Cuántos saben lo que es una cañada? Muy bien. Y eso es abajo como en el valle, donde el agua corre de un lado a otro. Dijo: “Nosotros pudiéramos bajar allá y caminar”. Así que fuimos a ver a éste hombre. Él dijo: “La única cosa es que este hombre es un incrédulo, un incrédulo terrible”.

30 Bueno, nosotros pasamos por los campos y demás hasta que llegamos a su propiedad. Y cuando llegamos al lugar donde éste incrédulo vivía, él estaba sentado debajo del árbol, él y otro anciano sentados allí, con sus sombreros tapándolos, masticando tabaco y escupiéndolo, de esa manera. Así que el Hermano Woods se bajó del automóvil, y se acercó a él y le dijo: “¿Pudiera cazar ardillas en su propiedad por un tiempecito?”.
Él le preguntó: “¿Cómo te llamas?”.
Él le respondió: “Wood”.
Él dijo: “¿Cuál Wood eres tú?”.
Y él respondió: “Banks”.
Él dijo: “¿Eres el hijo de Jim Woods?”.
Le contestó: “Sí”. Ése era su padre.
Él dijo: “Bueno, cualquier hijo o cualquier pariente de Jim Wood es bienvenido a venir a cualquier parte de mi propiedad a la que quieran venir”.
Así que él dijo: “Traje conmigo a mi pastor. ¿Pudiera él cazar también?”.
Este anciano escupió y dijo: “Wood, no querrás decirme que has llegado a ser lo bastante vil al punto que tienes que cargar con un predicador por donde quiera que vas.

31 Así que pensé que era hora para que yo me bajara del automóvil. Así que me bajé del automóvil y caminé hacia allá. Le dije: “¿Cómo está Ud.?”.
Él dijo: “¿Y Ud. es el predicador?”.
Yo dije: “Sí, señor”.
Y antes que el Hermano Wood tuviera una oportunidad para presentarme, pues, él dijo: “Sabe Ud. el problema con Uds.”, él dijo: “Uds. le están ladrando al árbol equivocado”. Uds. saben lo que un… Un perro cazador de mapaches que le ladra al árbol equivocado es un mentiroso, (¿ven?) y el mapache ya se escapó, y él no le está ladrando a nada. Así que él dijo: “Uds. le están ladrando demasiado al árbol equivocado”.
Le dije: “¿Qué quiere decir?”.
Él no creía que había tal cosa como Dios, y él no sabía nada al respecto. “Bueno”, yo pensé, “ahora, ese anciano no es malo. Él no quiere ser de esa manera”.
Él dijo: “Ellos hablan tocante a esto, y ellos hablan tocante a esto otro, y no hay nada en ello. Yo he estado aquí, y yo nunca he visto nada que se le parezca. Yo puedo mirar arriba hacia esa dirección, y no veo nada; miro a esta otra dirección, no miro nada”. Dijo: “Pues, son…”.

32 Vean, el problema viene siendo, es como la gente que viene a una de las reuniones; hay tantos árboles que uno no puede ver el bosque. Eso es todo. ¿Ven? Así que después, él se sentó allí, Uds. saben, por un momento. Y pensé: “Señor, si solamente me ayudas ahora, tal vez podamos atrapar al anciano para el Reino de Dios”.
Y había en el lugar un árbol de manzanas, y las avispas… ¿Cuántos saben lo que es una avispa? Él estaba… Ellas se estaban comiendo las manzanas. Y extendí la mano y recogí… Yo dije: “¿Puedo tomar una de estas manzanas?”.
Dijo: “Tome las que desee. Las avispas se las están comiendo”. Así que yo empecé a frotarla, de esta manera. Y él dijo: “Hubo un predicador en una ocasión aquí hace como tres años, o cuatro años, que vino aquí a un pueblito llamado Acton”. Y dijo: “Acton es un lugar muy pequeñito donde tienen un campamento Metodista”. Dijo: “Este predicador había venido desde Indiana, y tuvo el lugar repleto de gente durante tres noches”.

33 Y dijo: “Una anciana (de cierto nombre) aquí en la colina tenía cáncer en su estómago”. Y dijo: “Ella se puso tan mal que ya no la podían poner sobre la bacinilla. Tenían que usar sabanas de hospital abajo”. Y dijo: “Mi esposa y yo íbamos allá arriba dos veces al día y le cambiamos las sabanas de la cama”. Dijo: “Los doctores le habían dado unas semanas para morir un poco antes de eso”, y dijo: “no había nada que se pudiera hacer. Ella ya casi ni podía hablar. Ni siquiera podía retener agua tibia en su estómago”.
Y dijo: “Su hermana fue a esa reunión esa noche”. Y dijo: “Este predicador, parado allí (nunca estuvo antes en esta región en su vida) miró atrás de la audiencia y dijo: Esa mujer sentada aquí atrás su nombre es Tal y tal. Cuando ella salió de la casa esta noche, ella puso… sacó de un cajón de un tocador en el lado derecho, un pequeño pañuelo con una figura azul en él, lo puso en su cartera. Si… Ella tiene una hermana enferma. Ella tiene una hermana enferma, su nombre es Tal y tal que vive aquí arriba, y ella se está muriendo de cáncer, ASÍ DICE EL SEÑOR, tome ese pañuelo y vaya, póngalo sobre su hermana y ella sanará”.

34 Y dijo: “La mujer se levantó de la silla de donde estaba sentada, y fue y le puso el pañuelo a esa mujer”. Y él dijo: “Pues, ellos… Yo pensé que tenían al Ejército de Salvación allá arriba en la colina”. Dijo: “Yo nunca oí tantos gritos, alrededor de las doce esa noche”.
Bueno, eran muchos de ellos allá arriba colocando el pañuelo sobre la anciana mujer, y ella fue sanada, solamente de acuerdo a la Palabra del Señor. Se levantó, saltando por todo alrededor, gritando, alabando al Señor.

35 Y dijo: “La siguiente mañana mi esposa y yo fuimos allá arriba”. Dijo: “Era tarde, como a la media noche. Nosotros pensábamos que la anciana mujer… Esperábamos que ella muriera en cualquier minuto de todas maneras. Nosotros pensamos que eran sus hijos gritando, que ella ya había muerto”. Y dijo: “Nosotros fuimos allá a la siguiente mañana, allí estaba ella y su esposo sentados en la mesa comiendo pastel de manzana frito y tomando café”. Y dijo: “Ella hace su propio trabajo y el de la vecina.
Yo pensé: “Oh, oh. Por eso es que… Me alegro que haya dicho eso”.
Y el Hermano Banks empezó a decir: “Bueno, eso…”.
“No. ¿Ven? No”. Yo dije: “¿No me diga?”.
Él dijo: “Sí, así sucedió”.
Yo dije: “¿No creerá Ud. eso?
Él dijo: “Vaya allá arriba y averígüelo. Vean, él me estaba predicando ahora a mí. ¿Se dan cuenta? ¿Ven? ”Vaya allá arriba y averígüelo. Su nombre es Tal y tal. Ella vive a la vuelta de la esquina“.
El otro anciano que estaba sentado allí dijo: “Eso es correcto”. ¿Ven?
Y yo dije: “¿Quiere decirme que eso es cierto?”.
Dijo: “Bueno, vaya a averiguarlo Ud. mismo”.
Yo dije: “Oh, vaya”, dije: “¿Cómo se llamaba el hombre?”.
Dijo: “Yo no lo sé”, dijo: “Lo olvidé”. Dijo: “Un cierto predicador de Indiana”, él dijo.

36 Y yo dije: “Sí, señor”. Y yo me estaba comiendo esa manzana, Uds. saben, y le dije: “Esa es una muy buena manzana”.
Él dijo: “Oh, sí.” Dijo: “Ellas son deliciosas. Nosotros las envasamos cada año”.
Le pregunté: “¿Cuántos años tiene ese árbol?”.
“Oh”, él dijo: “Nosotros… Yo mismo planté ese árbol hace como cincuenta años, algo así”. Él tenía unos setenta y seis años, creo que más o menos eso.
Yo dije: “Sí, ajá”. Le dije: “Yo quiero hacerle una pregunta”.
Y él dijo: “Sí, señor”. Él acababa de decir: “Si alguna vez vuelve ese predicador para acá, parecía que él sí tenía algo”. Él dijo: “Yo le voy a preguntar: ¿cómo supo que esa mujer estaba en esa condición, y cómo supo que iba a ser sanada?”.
Y yo dije: “¿Me dijo que había plantado ese árbol allí hace mucho tiempo?”.
“Sí”.
Yo dije: “Quiero hacerle una pregunta. Más o menos estamos a mediados de agosto; no hemos tenido ni siquiera una noche helada. ¿Por qué se están cayendo esas hojas del árbol?”.
“Oh”, él dijo: “La vida las ha dejado”.
“Oh”, yo dije: “¿No me diga? Bueno, ¿y qué le sucedió a la vida?”.
“Oh”, él dijo: “Bajó a las raíces del árbol”.
Yo dije: “¿Por qué se fue para abajo?”.
Él dijo: “Bueno, si no lo hace, morirá. El invierno lo mataría. El germen de vida no puede quedarse allá arriba en ese árbol”.
Yo dije: “Oh, bueno”, le dije: “¿Qué causa que baje antes que llegue alguna oleada de frío?”.
“Bueno”, él dijo: “Simplemente se va hacia abajo”.
Y yo le dije: “Bueno, ahora…”.
Él dijo: “Sólo es la naturaleza. Así que en realidad se va hacia abajo”.

37 Yo dije: “Bueno, si yo tomó una cubeta con agua y la coloco aquí en esa cepa de algarrobo, cuando llegue el otoño del año, ¿saldrá el agua de esa cubeta hasta el fondo de la cepa y a la siguiente primavera volverá a subir, haciendo subir otra cubeta de agua?”.
Él dijo: “No”.
Yo dije: “Entonces seguramente tiene que haber una inteligencia. Ese árbol no tiene inteligencia. Es un… es un árbol, una planta. Tiene que haber alguna clase de inteligencia que causa que se vaya hacia abajo a esconder su vida, y luego le vuelve a traer a Ud. otro montón de manzanas.
Él dijo: “Bueno, ¿sabe una cosa?”, él dijo: “No me había puesto a pensar en eso de esa manera”.
Y yo dije: “Le diré algo, piense en eso. Y cuando averigüe de la Inteligencia que le dice a ese árbol: Desprende tus hojas. Date prisa a bajar a las raíces, y quédate allí, y a la siguiente primavera vuelve otra vez. Cuando Ud. se dé cuenta qué Inteligencia fue la que dirigió a ese árbol a hacer eso, yo le diré qué Inteligencia fue la que me dijo que esa mujer se estaba muriendo de cáncer, y que pusieran el pañuelo sobre ella. Ella sería sanada”.
Él dijo: “¿Acaso es Ud. ese predicador?”.
Yo dije: “Sí, señor. Yo soy. Soy el Hermano Branham”.
Él dijo: “Ese es el nombre”.

38 Ese hombre anciano se convirtió en Cristiano, le dio su corazón a Cristo. El año pasado el Hermano Wood y yo estuvimos allá, y manejé hasta el lugar para ver al anciano. Y su esposa estaba sentada en la parte de atrás del porche pelando manzanas del mismo árbol. Y yo me acerqué y hablé con ella. Y ella dijo: “Hermano Branham, esa pequeña y sencilla historia guió al hermano anciano a Cristo. Él murió en la fe Cristiana hace un año.
Noten, ¿qué lo ocasionó? Él encontró la manera provista por Dios. Al mirar la manera en que Él podía proveer una forma de escapar de la muerte en ese árbol, él encontró una manera provista que Dios le había provisto para que volviera a vivir.

39 Sólo observen la manera provista por Dios. Dios siempre provee una manera; en esta debemos seguirlo. Noten, Dios proveyó una manera para la raza humana, para que escapara de los juicios venideros. En los días de Noé Dios proveyó una manera.
Pero cuando Dios provee una manera y el hombre rechaza caminar en ella, entonces si la pasa por alto, no es culpa de Dios; de la misma forma como no es culpa del ayuntamiento cuando Uds. se pasan una luz roja. ¿Ven? Él proveyó una manera.
Y Dios, antes que Él fuera a destruir el mundo. Él construyó… hizo que se construyera un arca. No solamente eso, pero Él proveyó un profeta con Su Palabra para hacer una manera para que la gente escapara. Y todos los que creyeron y caminaron en la manera provista por Dios, por medio del mensajero provisto por Dios para señalarles la manera provista por Dios, ellos escaparon de la ira y del juicio de muerte.
Dios tiene en esta noche un Mensajero llamado el Espíritu Santo. Él es la Palabra. Y la Palabra… Él es… Él es el que manifiesta la Palabra. Pero Uds. deben de caminar en esa manera. Uds. deben escuchar al Mensajero de Dios, el cual es Su Palabra y caminar en esa manera. Es una manera preparada, para ser… para escapar.

40 Job, uno de los Libros más antiguos de la Biblia, que se han escrito, según afirman, antes que se escribiera Génesis… Y Job, siendo un hombre justo, un hombre piadoso. Y él sabía que había un Dios en alguna parte, y él quería saber si podía ir a Él en los días de su angustia. Él dijo: “Si yo sólo supiera dónde vive Él, y pudiera tocar en Su puerta, y hablar con Él. Si solamente pudiera encontrar una manera, de alguna manera, que yo pudiera ver a Dios…”.
Y Dios le habló a él e hizo una manera provista. Y él quería encontrar algo que se parara en medio, algo que pudiera pararse entre un hombre pecaminoso y un Dios santo, y poner sus manos en un Dios santo, y la mano de Él en un hombre pecaminoso, y unir el camino entre los dos, haciendo la paz.
¡Dios descendió en un torbellino! Job se ciño sus lomos. Dios tenía una manera provista, y el Espíritu de Dios vino sobre el profeta. Él vio la venida de Cristo y dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo. Y después que los gusanos de esta piel destruyan este cuerpo, aún en mi carne he de ver a Dios”. Amén. Vean, Dios mostrándole Su manera provista.

41 En Job 14, el vio a los árboles. Él dijo: “Si un árbol muere, hay esperanza que él viva de nuevo. Mas el hombre morirá, y será cortado y perecerá, ¿y dónde estará él? Sus hijos vienen a lamentar, para honrarlo a él, y él no lo sabrá. Oh, quién me diera que me escondieses en el sepulcro, que me encubrieras hasta apaciguarse Tu ira”.
Él podía entender que una… que una flor moría; ella vivía de nuevo. Y un árbol moría; él vivía de nuevo. Pero dijo: “Un hombre yace, él entrega el espíritu. No lo veo volver de nuevo”. Él ponía la semilla en la tierra. Él la veía morir, podrirse, y traer otra vida de nuevo. Pero un hombre caía en la tierra y él yacía allí.
Así que Dios está explicándole que la razón por la que el hombre yacía allí era porque el hombre había pecado y se había salido de la manera provista por Dios, la manera original. Y la manera original para que el hombre viviera era por medio de la Palabra de Dios.

42 Dios fortificó a Su iglesia con Su Palabra. Y cuando ellos se apartaron de esa Palabra, sólo con un pequeño movimiento fuera de ella, causó todo esto. Cada angustia, cada tristeza, cada desilusión, cada cementerio, cada vejez, y cada enfermedad, cada padecimiento, cada aflicción fue causado debido a que la raza humana sólo escuchó el razonamiento en vez de la Palabra. Eso causó toda la cosa.
“Oh”, Uds. dicen: “Bueno, en realidad eso no hace ninguna diferencia”.
Sí hace una diferencia. Dios con Su mensajero le dijo a Lot y a su esposa y a los hijos: “Ni siquiera volteen para atrás”. Y la esposa de Lot… Con sus propios hijos y nietos quemándose en los juicios de Dios, una madre solamente volteó un poquito y miró hacia atrás, y ella fue condenada a una estatua de sal. Uds. tienen que quedarse con cada palabra de ella. “No tan sólo de pan vivirá el hombre”, Jesús dijo: “pero de cada palabra que sale de la boca de Dios”.

43 Job supo entonces que el hombre había pecado. Pero entonces Dios le mostró Su manera provista por venir, cuando llegaría Uno que podía poner Su mano en un hombre pecaminoso y en un Dios santo y unir el camino. Y él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin Él se levantará sobre el polvo. Y aunque los gusanos de mi piel destruyan este cuerpo, en mi carne he de ver a Dios, al cual veré por mí mismo. Mis ojos le verán y no otros”. ¡Aleluya! Ese Redentor llegó exactamente a tiempo.

44 Llegó el tiempo de liberación para Israel. Dios proveyó un profeta con la Palabra original de la promesa: La manera provista por Dios. Ahora, Israel se encontraba en esclavitud. Ahora, a Moisés se le pasó por alto la primera vez. Él era un hombre militar. Él pensó: “Yo saldré y mataré a unos pocos de ellos, entonces me temerán”. ¿Ven?
Eso es lo que el hombre siempre está tratando de hacer, de tomar… llevarlo a cabo por medio de sus propios logros. Pero Uds. no pueden. La manera ya ha sido provista. Dios proveyó la manera. ¿Ven?
No importaba que gran judío inteligente se hubiera levantado y dicho: “¿Saben qué? Podemos batir nuestras espadas y podemos derrotar a esta nación”, eso nunca hubiera funcionado. Dios tiene una manera de hacerlo, y Dios les había prometido que lo haría.

45 Y cuando Dios mandó a un hombre, un profeta, a quién la Palabra de Dios viene, el tenía la Palabra original de Dios. “Yo he oído el clamor de Mí pueblo y he recordado Mí promesa”. ¡Aleluya!. Ese Dios no cambia. Él se queda con esa Palabra, letra por letra. No sólo eso, pero Él vindicó a Su profeta.
Él descendió. Él tenía la Columna de Fuego sobre él, que lo vindicaba. Él era Dios… Ese fue Dios probando que el hombre estaba correcto, porque él estaba exactamente con la Palabra. Oh, vaya. Él predicó la Palabra. Dios obró con él, confirmando las Palabras con señales que le siguieron.
Exactamente lo que Dios le dijo a Moisés que hiciera, Moisés lo hizo. Moisés tuvo muchos personificadores. Pero en cada caso Dios lo hizo cabalgar sobre todos los personificadores y lo sacó correctamente. Jesús dijo… La Biblia dice que: “En los postreros días de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así se levantarán hombres en los últimos días”, imitadores, lo prometió.

46 Pero cuando Moisés arrojó su vara al suelo, y estos tipos parados allí con una percepción súper sensorial arrojaron sus varas al suelo, hicieron la misma cosa que Moisés hizo… Solamente que, Moisés estaba siguiendo la línea de Dios.
¿Y qué sucedió? No había nada que el hombre podía hacer. Él cumplió su deber. Cuando Uds. hacen todo lo que pueden hacer en la línea del deber, entonces es asunto de Dios proveer una manera para… Dios proveerá para Sí mismo un sacrificio. ¿Ven?
Y Moisés arrojó su vara, y Aarón arrojó la suya; y se convirtieron en serpientes. Entonces llegaron los que tenían una súper percepción sensorial, y arrojaron sus varas, y ellas se convirtieron. Y luego Moisés no podía hacer nada más. Después Dios proveyó una manera. Sus varas se comieron a las otras. ¿Qué sucedió con las varas? ¿Se hizo la serpiente más grande, o qué sucedió? Oh, Dios todavía tiene una manera provista, y Él es capaz de proveer un camino cuando no hay otro camino. Él es el Camino.

47 Cuando los egipcios no creyeron las señales que Moisés hizo… Ellos no las creyeron. Entonces eso trajo muerte. Y cuando un hombre no cree la Palabra de Dios, siempre lo separa a él de Dios. Cuando Eva falló en creer la Palabra de Dios la separó de Adán y de Dios, porque los dos eran uno.
Noten, cuando cualquier persona descree la Palabra de Dios… La Palabra de Dios es la manera provista por Dios. Nadie debe de agregarle algo a ella o quitarle algo a ella. Tiene que ser solamente de la manera que está escrita. Ahora, cuando alguien le quita a ella o le agrega a ella, pues, él mismo se separa de Dios. Entonces él está separado.
Los egipcios descreyeron la señal de ese profeta cuando él llegó allí y la hizo en presencia de todos ellos. Noten, ahora, él… Eso trae muerte. Muerte es separación. Y cuando la muerte estaba a punto de golpear, Dios hizo provisión para separar a los creyentes de los incrédulos, y eso fue a través de la sangre.

48 La sangre hizo una separación. Aquel que en verdad creyó vino bajo la sangre; aquellos que no creyeron se quedaron fuera de la sangre. Y de la misma forma es el día de hoy. Los creyentes se quedan bajo la sangre. Eso es correcto. Es el único lugar para permanecer seguro. Muy bien.
La Sangre hizo separación entre el creyente y el incrédulo porque la Sangre lleva la Vida. La Sangre… La vida está en la Sangre. Así que la Vida… La Sangre está en la Vida. Y el creyente se queda en la Sangre, la cual le trae Vida Eterna. Y el incrédulo toma su credo y continúa. Eso es correcto. No hay manera de evitarlo. Muy bien.

49 Después que Moisés los guió fuera, él llego al Mar Rojo. Justo en el sendero del deber, allí el Mar Rojo les estorbó el camino. Moisés necesitaba un puente. Dios proveyó un viento. Amén. Así que Moisés no… no tuvo que usar el puente. Él tomó la manera provista por Dios, y él marchó hacia adelante al mar. Y se abrió y Moisés e Israel cruzaron por tierra seca, porque ellos siguieron la manera provista de Dios.
Mientras atravesaban el desierto, con quebrantos y tristezas en su viaje de paso. Moisés envejeció, de ciento veinte años, y un día él iba a morir. Así que subió a la cumbre del monte Pisga. Y cuando estaba allá arriba viendo la tierra prometida, la muerte golpeó a ese fiel profeta de Dios, cuando nunca hubo uno que vivió como él. Pero la muerte lo golpeó. Y cuando la muerte lo golpeó, él necesitó un lugar en donde morir. Dios le proveyó una roca, la misma roca que lo había seguido a través del desierto. Él subió a la roca y murió. Después él necesitó porta féretros para que lo sepultaran, y Dios proveyó Ángeles. Y ellos vinieron y se lo llevaron a alguna parte de la tierra.
¿Qué era? Dios. Si nosotros caminamos en la manera provista por Dios, Dios proveerá todo de lo que tenemos necesidad. Dios provee. Sin importar las circunstancias, Él provee.

50 Un día Enoc, quién caminó quinientos años delante de Dios y tuvo testimonio de haberle agradado a Él… Amén. Qué testimonio. Quinientos años y tuvo testimonio de haber agradado a Dios, y un día él comenzó a dar una caminata en la tarde, y él necesitaba un sendero. Y Dios le dio una carretera. Y Él caminó saliendo de aquí, subiendo por la escalera de Jacob, o la carretera, subiendo a casa. ¿Ven? Dios le proveyó una manera para irse a casa. Correcto.

51 Elías, después que reprendió tanto a Jezabel… Necesitamos otro hoy en día. Eso es correcto. La reprendió… Como es que… Nosotros necesitamos uno el día de hoy. Cómo es que la gente…. Oh, es una desgracia, lo que la gente hace hoy en día. Sólo es… Y todos ellos llamándose a sí mismos Cristianos. Y algunas de estas modas que nuestras mujeres modernas están usando, unas de estas mujeres con cortes de cabello estilo encrespado, Uds. saben. [Espacio en blanco en la cinta. Trad.]
Yo he visto lepra, pero nunca he visto algo como eso. Esa mujer tenía rojo y azul en los ojos, una cosa café por toda su cara, y uno de estos cortes de cabello encrespado. Me dio tanta lástima. Y yo le iba a ir a decir: “Hermana, dispénseme. ¿Qué es lo que le pasa? Yo soy misionero. ¿Desea que ore por Ud.? Yo oro por los enfermos”. Y cuando iba a ir con la mujer, dos o tres más venían de la misma manera. Yo pensé: “¡Qué barbaridad! Seguramente que eso no puede estar tan mal”. Horrible. Oh, qué cosa, vaya, vaya. Es una desgracia. Sí.
Y Elías había reprendido a esas primeras damas de la nación y así sucesivamente. Y él se había cansado y fatigado, se iba a ir al hogar. ¡Aleluya! Él cruzó el Jordán. Y él necesitaba una escalera. Pero Dios le envió a él caballos de fuego y un carro de fuego. Él tenía… Dios tenía una manera provista para sacar de eso a Su profeta anciano y cansado. Estoy tan contento que Él todavía sigue siendo Dios.

52 Josué, después de la muerte de Moisés, descendió al río Jordán. Él también necesitaba un puente para cruzar. Pero Dios le dio un poder, un Espíritu que detuvo el río, y lo detuvo arriba en las montañas hasta que ellos cruzaron por tierra seca. ¡Gloria a Dios!
Daniel, justo en el puesto del deber… parado allí como profeta delante de Dios, hablando la Palabra de Dios y rehusó doblar rodilla ante cualquier cosa. Justo en la línea del deber, fue lanzado en el foso de los leones con unos leones hambrientos y enfurecidos. Él necesitaba un intercesor. Él necesitaba un cerco que lo cercará a él de los leones. Pero Dios envió un Ángel, la manera provista por Dios para él. Tal vez Daniel quería un cerco, pero Dios envió un le… envió un Ángel que le proveyó una manera a él. Cuán maravilloso es Dios, si tan sólo caminamos en Su manera provista.

53 Los jóvenes hebreos necesitaban una manguera, una manguera contraincendios, allá en el horno de fuego ardiendo un día; también parándose leales, justo en la línea del deber. Ellos necesitaban una manguera para extinguir el fuego, pero Dios les envió el cuarto Hombre, asombró al rey. La manera provista por Dios.
Los hombres sabios del Este estaban esperando que se levantara una estrella de Jacob. Estaban buscando un guía que los condujera a ella. Y ellos querían un guía; y Dios les envió una estrella. Ella los guió directamente al pequeño Rey.
Puedo escuchar a la esposa del Belzar diciendo: “Oye, Belzar, ¿a dónde vas?”.
“Yo voy hasta Jerusalén”. Oh, vaya. Eso era en el Este, muy allá en la India. Hace poco estuve allí; ellos todavía se sientan de la misma manera, los hombres sabios en las calles se sientan en grupos de tres. Y dijo: “Yo voy de salida”. Bueno, tenían que tener un compás que los guiara.
Le dijeron: “Mira, se te olvido el compás”.
“Yo no me la llevaré en esta ocasión. Voy a salir en la manera provista por Dios”. Amén. “Voy en la manera provista”. Y lo guió directamente al pequeño Rey que había nacido.

54 Un día el mundo quería un Salvador. Ellos necesitaban un Salvador. Dios proveyó a Su Hijo. Jesús, un Salvador, hecho sacrificio. Él era un intercesor. Él iba a pararse entre el pecador y el castigo que Dios había puesto sobre él; parándose entre la muerte y la vida, entre el infierno y el cielo. Él fue el intercesor de Dios, un Salvador.
Después que Él murió, y había sido sepultado y vuelto a vivir, la iglesia necesitaba un poder para predicar Su Evangelio. Noten, Él no les dio una educación. Él no les construyó una escuela. Él no les formó una organización, pero Él les dio el Espíritu Santo. Esa fue la manera provista por Dios.

55 Dios tiene una manera provista. Nosotros tratamos de hacer alguna otra manera, pero Dios tiene una manera provista. Siempre lo mejor es seguir Su manera. “Vosotros recibiréis poder después que Uds. hayan recibido su licenciatura en letras. Vosotros recibiréis poder después que Uds. lleguen a ser un diácono”.
“Vosotros recibiréis poder después que el Espíritu Santo venga sobre Uds. Entonces seréis testigos Míos en Jerusalén, en Judea, (y en Victoria), y hasta lo último de la tierra”. Sí, señor.
Después de dos mil años de incredulidad, y de apostasía, y credos, y doctrinas, y dogmas añadidas a la iglesia, ellos necesitaban una señal para averiguar si Él todavía vivía o no. Oh, vaya. Dios tenía una manera provista, la prueba de Su resurrección, una señal que Él le había prometido a la simiente real de Abraham.
Él le prometió a la simiente real de Abraham la misma señal que Abraham vio (como lo abordamos anoche) su simiente real vería la misma señal. Y nosotros estamos viviendo en el tiempo de la tarde cuando el profeta dijo: “Al tiempo de la tarde habrá Luz”.

56 ¿Qué viene siendo? La civilización ha viajado con el sol. La civilización más antigua que tenemos es la India… o quise decir China. Y entonces la civilización ha viajado con el sol (y noten), y ha venido avanzando hasta que llegamos a la costa del Oeste.
Ahora, no pueden seguir más lejos. Si ellos siguen, regresarán otra vez al Este. Y noten. “Viene un día”, dijo el profeta: “que ni será llamado día ni noche”. Era un día sombrío, neblinoso. Uds. lo tienen aquí en la costa. Uds. tienen suficiente luz que pueden ver como andar, pero no es como la luz original, el sol que sale en una mañana clara.
Y así como el S-o-l que sale en el Este y se oculta en el Oeste, el Evangelio del H-i-j-o salió en el Este y se está poniendo en el Oeste. [En el inglés, las palabras “sol” e “hijo” suenan igual.—Traductor] Y ahora el mismo sol que sale en el Este, s-o-l, es el mismo sol que se oculta en el Oeste. Y el mismo H-i-j-o (¡Aleluya!) que arroja Su Luz del Evangelio, y poder, y Su señal Mesiánica para la gente del Este… En los últimos días ahora las nubes se han despejado alejándose de la iglesia, y el H-i-j-o se levanta con sanidad en Sus alas, y produce el poder, la evidencia de Su resurrección, de que Él todavía sigue siendo el Hijo de Dios. “Habrá Luz al tiempo de la tarde”, la manera provista de Dios, sí.

57 Dios ha provisto Su manera, la señal Mesiánica, para probar que Él es, de acuerdo a Hebreos 13:8: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Su misma manera provista que Él tuvo para Abraham, la misma manera provista que Él tuvo para la simiente natural de Abraham, la misma manera provista que Él tiene para la simiente real de Abraham…
Estamos viviendo en los últimos días cuando las iglesias se han vuelto formales, con credos y dogmas. Y la gente se ha vuelto formal; el avivamiento terminó, y la gente está regresando a cualquier clase de manera de vivir. Ya no quieren ir a la iglesia. Se quedan en casa a ver la televisión. Ellos salen, y las mujeres se visten tratando de copiar a Hollywood. Y los hombres, que se supone que son los gobernantes en sus propias casas, le permiten a sus esposas usar pantaloncitos cortos y fumar cigarrillos, y se hacen llamar a sí mismas Cristianas, y cantan en el coro y cosas como esas; cuando toda la cosa ha llegado a estar llena de inmundicia y vomito.

58 Pero Dios dijo: “Yo restauraré todos los años que se comió la langosta y el saltón y todo lo que los otros gusanos se comieron. Yo restauraré, dice el Señor”. Esa misma iglesia que estuvo allá en el día de Pentecostés que cayó, y llenó una iglesia, que la iglesia romana finalmente (los saltones dentro de las organizaciones, las denominaciones) se la comieron hasta reducirla a un tocón. Pero Dios dijo que Él la restauraría en los últimos días.
La Luz de la tarde resplandecerá. Nosotros necesitamos un evangelismo del tiempo del atardecer, con un mensaje del tiempo del atardecer, no un montón de credos. Ellos ya tuvieron la lluvia temprana y tardía. La palabra “temprana” en el hebreo significa: “lluvia de siembra”, y luego la lluvia de la siega. Sembrando… ¿Qué obtuvimos de éste avivamiento? Más miembros. ¿Qué fue lo que sembramos? Semilla denominacional. Nosotros hemos segado una cosecha denominacional.
Los Bautistas tenían un gran lema: un millón más en el cuarenta y cuatro. Billy Graham, el gran evangelista… Eso es verdad. Nosotros apreciamos esos hombres. Pero lo que necesitamos éste día, hermano, es sembrar la semilla del Evangelio del poder de la Palabra, la resurrección de Cristo, el Ser viviente que está viviendo con nosotros, en nosotros ahora, tiempo presente. “Él que en Mí cree, las obras que Yo hago él las hará también”. Amén.

59 Se nos ha prometido un mensajero en los últimos días, Malaquías 4 dice, que restauraría la fe de los hijos a los padres. Los hijos pentecostales que ahora se están apartando de ello, los volverá al mensaje original del Pentecostés original. ¡Aleluya! Me siento religioso. Amén, amén. “Yo restauraré”. Dios tiene una manera provista hoy en día. Es un Pentecostés restaurado, de regreso a las mismas cosas, a las mismas señales, al mismo mensaje. Amén. Allí lo tienen.

60 ¿Qué estoy diciendo? La manera provista por Dios, caminen en la manera provista por Dios. Él nos ha provisto un Mensajero, el Espíritu Santo. Él nos ha provisto una Palabra. Y si algún espíritu habla en contra de la Palabra no puede ser el Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo escribió la Palabra. “En el principio era la Palabra, la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros”. Hebreos 4:12: “La Palabra de Dios es mas cortante que una espada de dos filos (corta toda la carne mundana de Ud.), y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Yo restauraré, dice el Señor. Un camino… Una calzada y un camino, y será llamado camino de santidad, el inmundo no transitará por él”. ¡Aleluya!
Uds. no pueden caminar con Hollywood y con la iglesia al mismo tiempo. Uds. no pueden caminar con Dios y con el mundo al mismo tiempo. Uds. no pueden amar a Dios y a Mammón al mismo tiempo.
Lo que necesitamos hoy en día no es más organización, más membrecía; pero necesitamos una limpieza en la iglesia que vaya desde el púlpito hasta el conserje, y un buen avivamiento chapado a la antigua al estilo de San Pablo, y el Espíritu Santo de la Biblia, y gente regresando y caminando en la manera provista de Dios. Amén. Dios tiene una manera provista. Caminemos en ella.
Dios prometió cuando estuvo aquí en la Tierra, Él prometió: “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. Jesús prometió antes: “Como fue en los días de Lot, Sodoma, así será en la venida del Hijo del Hombre”. ¿Qué es? La manera provista por Dios.

61 Un grupo de discípulos en una cierta vez estaba en el mar. Ellos habían visto una gran reunión en aquel día, y vieron a un hombre partir el pan, separarlo, y ponerlo allí, y otra pieza de pan crecía allí de ese mismo, poniéndolo allí hasta que Él alimentó a cinco mil. Oh, hermano. Dijeron: “Ese tiene que ser Dios. Nadie más puede hacerlo más que Dios”. Allí estaba Él.
Ellos se encontraban en la barca en el mar. Ellos se habían ido sin ello… se fueron sin Él. Y allí se encontraban, siendo zarandeados, y no sabían que rumbo tomar. Los remos estaban quebrados; la barca se encontraba anegada; las velas estaban desgarradas; y ellos no tenían una manera de escaparse del poder de Satanás que estaba arrojándoles agua a borbotones.

62 Me pregunto si hoy en día no nos hemos ido en un capricho también, en el avivamiento, para construir lugares nuevos, y nos dispersamos y construimos nuevos y más grandes edificios, y predicando que la venida de Cristo está a la mano. Nuestra propia obra testifica en contra de nosotros. Oh, vaya, y misioneros sin zapatos en sus pies. ¿Qué es lo que pasa, hermano? Algo está mal. Noten en qué condición se ha metido la iglesia. Pero Dios prometió que de eso Él restauraría, Él traería de nuevo, Él proveería un camino.

63 Los discípulos se encontraban allá, todas las esperanzas se habían ido. Ya se habían dado por vencidos. Dijeron: “Bueno, ya no podemos avanzar. Simplemente vamos a morir aquí en el mar esta noche”. Y en eso venía Jesús caminando sobre el agua. Y lo más triste de todo fue que Dios les había provisto una manera de escape, y ellos le tuvieron miedo. Ellos dijeron: “Parece un fantasma. Oh, Él es un espíritu”. Y gritaron de miedo.
Jesús dijo: “No temáis. Sed de buen ánimo. Yo Soy”.
Dios ha provisto una manera para el pueblo hoy en día para que vea que estamos viviendo en el tiempo del fin. No le tengan miedo; créanlo.

64 Inclinemos nuestros rostros ahora solamente por un momento. Dios tiene una manera provista, amigo. Está señalada por todo el camino. Es angosto. “Espacioso es el camino que lleva a la destrucción; pero angosto el camino que lleva a la Vida, y sólo son unos pocos los que la hallarán”.
¿Está Ud. aquí en esta noche sin conocer ese camino, que no sabe lo que significa caminar en el camino de Vida, Ud. no conoce a Cristo, Ud. no ha sido lleno con el Espíritu? Les voy a preguntar, como Su siervo, con un corazón sincero: si Ud. está aquí y no lo conoce a Él como Su Salvador, levantará Ud. su mano y dirá: “Hermano Branham (cuando Ud. levanta su mano, eso testificará por Ud.), quiero que ore por mí para que pueda caminar en la manera provista por Dios”.
Ud. pudiera ser miembro de una iglesia. Eso no significa nada. Mire, Ud. dice: “Bueno, yo vivo una vida buena limpia”. Todavía eso no significa nada para Dios. ¿Quién pudiera ser más limpio, de quién se pudiera decir que era más santo que lo que aquellos fariseos eran en aquel día? Ellos eran hombres fieles que nosotros los llamaríamos hombres temerosos de Dios. Pero Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”, porque ellos no conocieron a su Mesías. Si Uds. no lo conocen a Él personalmente…

65 Nosotros enviamos a nuestros hijos a escuelas Bíblicas y a colegios, y les enseñamos la Biblia. ¿De qué sirve conocer la Biblia si Uds. no conocen al Autor? La Biblia no dice conocer la Palabra. Satanás conoce la Palabra mejor que cualquier estudiante en el mundo. Eso no lo salva. No es por conocer la Palabra; conocerlo a Él es Vida: conocerlo a Él.
Si Uds. no lo conocen a Él, levanten su mano y digan: “Hermano Branham, ore por mí. Yo quiero conocerlo. Sinceramente, de todo corazón, quiero conocerlo a Él”. Si hay pecadores aquí que puedan levantar la mano y decir: “Ore por mí. Yo quiero conocerlo a Él. Quiero caminar por Su camino, por la manera provista de Dios. Me doy cuenta que me he unido a la iglesia, pero si me estuviera muriendo esta noche, yo estaría muerto de miedo, no sería salvo”. Dios le bendiga. ¿Hay alguno más? “Yo quiero conocerlo a Él”. Dios la bendiga a Ud. jovencita. Dios le bendiga. Dios la bendiga, dama. Eso es bueno.

66 Hermano Brent, Dios le bendiga, señor. Déjenme decirles, se necesita de un verdadero hombre para admitir cuando se está equivocado. Cuando él está errado, y lo admite, me hace tener muchas esperanzas en esa persona. Cuando una mujer está equivocada y lo admite, tengo muchas esperanzas en ella. Pero cuando están equivocados y no lo admiten… “El que esconde su pecado o encubre su pecado, no prosperará. Pero el que confiesa su pecado alcanzará misericordia”. Si Ud. está equivocado y lo sabe, levante su mano y diga: “Ore por mí, Hermano Branham”. Dios le bendiga, hermano. ¿Habrá otro, antes de orar? Dios le bendiga, dama. Sí, Dios le bendiga a Ud. de este lado, y a Ud. dama. Dios le bendiga. Hacer eso es de una gran valentía.
Diga: “Sí, Señor, yo creo”. Solamente estoy observando sus manos. Él también está observando. No duden; solamente crean. Sólo sigan orando, observando el… permitan… Sólo piénsenlo bien ahora, si Uds. se estuvieran muriendo. ¿Están seguros de haber decidido, de que su dedición ha sido la correcta?

67 Nuestro Padre celestial, hay como unas quince manos que fueron levantadas o más, a lo mejor de mi entendimiento. Ellos están necesitados, Señor. Están dispuestos a levantar sus manos y decir: “Estoy equivocado, Ore por mí”.
Señor Dios, te voy a citar Tus Palabras. Tú dijiste en el Evangelio de San Juan el capítulo 5 y el versículo 24: “El que oye Mis Palabras, y cree al que Me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación; más ha pasado de muerte a Vida”. Esa fue Tú promesa, Señor.
Ahora, ellos levantaron su mano, mostrando que había un Espíritu alrededor de ellos, el espíritu de ellos, diciéndoles que están equivocados. Y levantaron su mano al Hacedor que los creó a ellos, reconociendo ante Él que están equivocados. Padre, cuando de lo profundo de sus corazones que eso fue dicho, ellos pasaron de muerte a Vida. Tú lo prometiste, Tú dijiste: “Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre y de los santos Ángeles”.

68 Hay un Sacrificio provisto. Dios ha provisto para nuestras enfermedades, para nuestra salvación. Para todo de lo que tenemos necesidad, Dios tiene una manera provista. Él es Jehová-Jireh: “El Señor puede proveerse a Sí Mismo un sacrificio”. Y Él lo proveyó. Permite que Tu paz y misericordia reposen sobre ellos, Padre. Ellos son Tuyos. Ellos son los que Jesús te ha dado. Él dijo: “Nadie puede arrebatarlos de Sus manos”. Ellos son Tuyos.
Ellos lo han dicho en serio. Yo creo, Dios, con todo mi corazón que ellos en verdad lo quisieron decir. Y yo oro esta oración de fe por ellos para que puedan conocer que Tú eres Dios, que Tú no estás muerto, que Tú moriste una vez y resucitaste al tercer día. Y dos mil años de críticas, y… y de toda forma posible que existe en el mundo han tratado de enlodar Tu Nombre, y de eliminar la Biblia; todavía permanece hoy en día, y Tú estás parado firme dando testimonio de ello. Allí… “Yo vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del infierno”, dijo nuestro Salvador.

69 Ahora, Señor, ellos son Tuyos. En la presencia de este grupo y este ejército del cielo, y de la iglesia del Dios vivo, ellos son Tuyos. Guárdalos, Padre. Y en ese gran día, que nosotros tengamos el privilegio de reunirnos otra vez unos con otros alrededor de esa mesa de comunión en esa tarde de la Cena del Señor, otra vez en el Reino con Él.
Que ellos encuentren una buena iglesia, una buena iglesia del Evangelio completo, y que sean bautizados en el bautismo Cristiano. Y luego, Padre, que reciban el Espíritu Santo y que vivan una vida piadosa de allí en adelante. Concédelo, en el Nombre de Jesús. Amén.

70 Ahora, antes de pedirles que vengan y que se paren para la oración, ¿cuántas personas enfermas están aquí, o personas que tienen necesidad de Dios, que no tienen tarjetas de oración? Levanten entonces sus manos.
Si la Palabra es predicada, y el Señor confirma la Palabra que ha sido predicada, obrando milagros y señales… Ahora, anoche pasé por… para mostrarles a Uds. que Jesús, cuál fue Su señal como Mesías, lo mostramos a través del día de Abraham y mostramos que cerró la dispensación judía, la cerró en el tiempo de Abraham, prometido por Jesús a la simiente real de Abraham, la cual es la iglesia y en su tiempo.
Les dije que Dios nunca hace una decisión… Y cuando es llamado a la escena para hacer algo, Él tiene que hacerlo siempre de la misma manera. Cuando Dios fue llamado para salvar a un hombre, si Él hubiera dicho: “Párese de cabeza”, así hubiera tenido que ser siempre. Dios salvó al hombre por medio de la sangre de un inocente, y siempre ha permanecido de la misma manera.

71 Lo hemos intentado con educación, por medio de la denominación, y todo tipo de programas, y todos han fallado y han llevado al hombre más lejos de Dios y de uno del otro. Pero cuando venimos bajo la Sangre derramada, los Metodistas, los Bautistas, los Católicos, los Presbiterianos y todos pueden estar de acuerdo; porque estamos en la manera provista por Dios: compañerismo por medio de la Sangre de Jesucristo, el único terreno en común de adoración donde hay compañerismo.
A nosotros no nos interesa si príncipes, jueces, sean lo que sea, sentados cerca cuando el Espíritu cae, nosotros estamos para adorar a Dios, porque no nos avergonzamos del Evangelio de Jesucristo. Porque es poder de Dios para salvación, la manera provista por Dios para el pecador.
Jesús dijo: “El que en Mí cree las obras que Yo hago él las hará también”. Todos Uds. aquí han estado antes en las reuniones, y Uds. saben a lo que estoy llegando. Miren, yo predigo esto: que la iglesia está en la condición más crítica que alguna vez haya estado.

72 Aquellos esclavos egipcios ni se imaginaban, cuando se pararon en la orilla después de haber visto un gran avivamiento de ese profeta que descendió y que se los trajo, y ellos vieron la mano poderosa de Dios, y que ellos habían sido protegidos y que salieron de allí; y estaban danzando en el Espíritu después de haber cruzado por el Mar Rojo y vieron a sus enemigos ahogados detrás de ellos (todos sus hábitos y cosas, como los llamaríamos hoy en día, ahogados detrás de ellos), las cosas que los atormentaban; y María danzando en el Espíritu, y Moisés cantando en el Espíritu y así sucesivamente; ni se imaginaron que estando a tan sólo diez días de la tierra prometida, no supieron que estarían cuarenta años lejos de ella… ¿Por qué? Porque ellos rehusaron seguir a Dios. Ellos quisieron una ley en vez de la gracia. Y ellos la obtuvieron; para así poder tener su propia manera y su propia tal y tal. El hombre siempre ha intentado hacer algo por sí solo. Y Dios dejó que cada uno de ellos muriera en el desierto, y levantó una nueva generación y los llevó a la tierra prometida.

73 La iglesia Pentecostal de hace cuarenta o cincuenta años ni se imaginó, cuando Uds. estaban danzando en el Espíritu, esas madres ancianas con cabello largo, con vestidos largos puestos, que sus hijas alguna vez serían reinas de Hollywood, como tratan de serlo hoy en día.
Ni siquiera se imaginaban, cuando hombres de integridad, y hombres piadosos quienes morirían por esa Palabra, se pararon frente a los disparos y todo lo demás, llamados “santos-rodadores”, echados en la cárcel; se paraban en la esquina de la calle, y los corrían de una esquina, e inmediatamente se ponían en otra, trayendo el Evangelio, y que aún sus hijos permitieran que tal cosa viniera; para tener a sus iglesias en un lugar igual que el resto de las denominaciones.
Ahora, ellos andan vagando. Por cuarenta años han estado así. Pero hay una nueva que viene: “Dios restaurará”, dice Dios, alguien que andará en el Espíritu, que traerá la verdad, y dirá la verdad. Josué, Jehová-Salvador, los guió al otro lado del Jordán.

74 Miren, hermano, hermana, Cristo vive hoy en día. Él no está muerto. Si Él está muerto, entonces nuestra religión es en vano. Él resucitó, y está vivo por los siglos de los siglos. Él únicamente vino a morir porque Él podía quitar el pecado. Él fue Emanuel.
Cuando Él subió la montaña, la abeja de la muerte estaba zumbando a Su alrededor, sabiendo que iba a aguijonearlo a Él, ni se imaginaba que Él era… Satanás ni siquiera creyó que Él era profeta. Pues, esa burla, poniéndole un trapo sobre Su rostro, y escupirle en Su rostro, y pegarle en la cabeza con una caña, y decirle: “Si eres profeta, ¡dinos quién te pegó! ¿Ven? ”Si Tú eres el Hijo de Dios, convierte estas piedras en pan“. ¿Ven? Ese viejo fariseo parado allí dijo: ”Si fuera profeta Él sabría qué clase de mujer era esa lavándole los pies“, como si Él no lo supiera. ¿Ven?

75 Cuando Él vio a Simón y llamó su nombre, y le dijo: “Tú nombre es Simón. Tú eres el hijo de Jonás”, esa semilla predestinada de Dios vino rápidamente a vida. Cuando Felipe fue y encontró a Natanael y lo llevó allá, Él dijo: “He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño”.
Él dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?”
Dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol te conocí”.
Él dijo: “Rabí, Tu eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”. Ellos supieron que esa era la señal Mesiánica. Eso es correcto. Esa era la manera provista por Dios para que ellos lo vieran a Él.

76 Aquel Ángel allá en Sodoma, que volvió su espalda hacia la tienda y le preguntó a Abraham dónde estaba Sara, su esposa… Y ella estaba en la tienda. Y Él dijo: “Yo te visitaré según el tiempo de la vida”. Y Sara se rió entre sí. Él dijo: “¿Por qué se rió Sara?”, detrás de él.
Jesús dijo: “Así como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del Hombre”. Abraham pasó por toda clase de señales y cosas, pero un poco antes del fuego allí vino esa señal. Israel pasó por toda clase de señales. Pero antes de que fuesen excomulgados de la Presencia de Dios, ellos vieron esa señal Mesiánica.
La iglesia ha pasado por los Luteranos, los Bautistas, los Presbiterianos, hasta los Peregrinos de Santidad, y Nazarenos, Pentecostales, a hablar en lenguas; pero aquí está. Ellos tienen… Algo tiene que suceder. Él tiene que ser el mismo Dios.
Yo no tengo educación. Yo soy su hermano. Pero yo les estoy diciendo la verdad. Y si yo les estoy diciendo la verdad, Dios tiene que respaldar esa verdad. Y si no es la verdad, Dios no tendrá nada que ver con eso. Eso es…

77 Todos Uds…. Todos sabemos que la Palabra del Señor vino a los profetas. Los profetas eran la Palabra del Señor manifestada. Jesús era el Profeta, y esa es la razón por la cual Deuteronomio dice: “El Señor vuestro Dios os levantará profeta”. Y cuando ellos lo vieron a Él haciendo eso, no habían tenido profeta por cientos de años, pero supieron que era ese profeta.
Miren aquella mujercita allá, una prostituta, en San Juan 4, mientras ella estaba en ese día. Y Jesús vino, siendo un judío, y le pidió a ella de beber. Y la conversación se extendió por un largo rato. Jesús estaba tratando de encontrar en dónde estaba su problema.
Y cuando Él encontró en dónde estaba su problema, le dijo: “Ve trae a tu marido y ven acá”.
Ella respondió: “No tengo marido”.
Él dijo: “Verdad. Cinco has tenido, y con el que ahora estás viviendo no es tu marido”.
Fíjense en esa pequeña mujer. Ella dijo: “Señor, paréceme que Tú eres ese Profeta”.
Ahora, si observan, la versión King James dice: “un profeta”, pero vayan a su anotación en el margen… “Ese Profeta”, que había de venir. Ellos le preguntaron a Juan: “¿Eres Tú ese Profeta?”Sabían que ese Mesías iba a ser profeta.
Ella dijo: “¿Eres Tú ese Profeta que había de venir? Sabemos que cuando el Mesías, el cual es llamado el Cristo, cuando Él venga, esa será Su señal. Él nos mostrará estas cosas. ¿Pero, quién eres Tú?
Jesús dijo: “Yo soy, el que habla contigo”.

78 Hermanos, esos fariseos, altamente instruidos, denominacionales, apretaron sus dientes, se pararon allí y dijeron: “Es un diablo, Belcebú, un adivino”.
Él les dijo: “Yo los perdono. Pero un día el Espíritu Santo hará la misma cosa. Una palabra en contra de eso no le será perdonado ni en este mundo, ni en el venidero”.
Él dijo: “Escudriñad las Escrituras. Ellas son las que dan testimonio de Mí”. Él era la Palabra de Dios hecha carne. Él es una manifestación. “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, no me creáis. Las Escrituras testifican de Mí. Porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la Vida Eterna. Ellas testifican de Mí”. En otras palabras: “Ellas son las mismísimas cosas que dicen lo que Yo soy”.

79 Noten, las mismas Escrituras están hablando del día en el que estamos viviendo, prueban que estamos en el tiempo del atardecer. Y Dios ha provisto un camino de escape. Corran a él tan rápido como puedan. Ese escape es Jesucristo, el Espíritu Santo. Por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en eso.
Y no dependan en… Yo creo en gritar, en hablar en lenguas y todo eso, pero no dependan en eso. Es la Vida que está en eso. Y esa Vida es la que cree esa Palabra. No importa si hablaron en lenguas, o lo que Uds. hayan hecho, si aún dudan la Palabra, eso no es el Espíritu Santo en Uds.
El Espíritu Santo escribió la Palabra, y el Espíritu Santo no puede negar Su propia Palabra. ¿Ven? El Espíritu Santo acentuará cada uno de sus enunciados con un: “Amén, Amén”, exactamente, línea sobre línea, línea sobre línea, el Espíritu Santo lo hará.
Y el Espíritu Santo fue quién hizo la promesa. Cualquier hombre sabe que la Biblia dice que: “Jesucristo está ahora como un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades”. Cualquiera sabe que la Biblia dice, Hebreos 13:8, que: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Si Él es el mismo Sumo Sacerdote, Él tiene que actuar de la misma manera si Él es el mismo Sumo Sacerdote. Jesús dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros también haréis”. ¿Qué clase de obras hizo Él?

80 La Biblia muestra claramente que estamos en el último día y en la última señal. Aún yo sigo siendo joven; tengo cincuenta y tres años. Observen esto: En el Nombre del Señor, nunca verán algo mayor. Yo sé que Uds. están buscando algo mayor, pero tengan cuidado. Uds. tienen su ojo… Uds. en eso están en el camino errado.
Lean los primeros tres capítulos de Apocalipsis. No hay mucho que se le haya prometido a la iglesia gentil. Eso es correcto. Esas cosas que están leyendo, están por venir allá en Israel después que la iglesia se ha ido. Así que tenga cuidado, hermano. Pasa por encima de Ud. y no se da cuenta.

81 “¿A cuál de los profetas vuestros padres no apedrearon por causa de no conocer su día? Si me hubieses conocido a Mí, hubierais conocido Mi día”. Ellos no supieron de Juan hasta después de muerto, y sepultado.
Ellos no supieron de Jesús hasta que Él murió, y fue sepultado. Ellos no supieron de San Patricio. A Juana de Arco, la iglesia católica la quemó como una bruja en la estaca, porque la mujer tenía poder en la oración y veía visiones. Y ellos dijeron que era una adivina, una bruja, y quemaron a esa mujer, quien gritaba por misericordia. Oh, por supuesto, Uds. hicieron penitencia doscientos años después, escarbaron los cuerpos de esos sacerdotes y los arrojaron… Pero les pasó por un lado y Uds. no lo supieron. Aún los discípulos dijeron: “¿Por qué dicen los escribas que Elías vendrá primero?”.
Dijo: “Elías ya vino y no lo reconocieron”. Se les pasa por encima de sus cabezas y no lo saben. Que no se les pase por alto. El Espíritu Santo, Cristo está aquí.
Ahora, recuerden estas dos palabras antes de que me vaya: la aparición de Cristo y la venida de Cristo son dos cosas diferentes. Cristo está ahora apareciendo en todo Su poder. Su venida vendrá después: Su aparición es antes de Su venida. Dios se misericordioso.

82 Ahora, todas las personas que están aquí sean muy reverentes. Yo estaba hablando, esperando, hasta reconocer Su Presencia aquí. Le voy a pedir a Él, en el Nombre de Jesucristo, que nos tome en Sus manos y que quite nuestra incredulidad de nosotros. Quita mis temores, mis dudas, y confusiones, Dios. Quita las confusiones de este grupo, para que Tú puedas obrar las obras que Tú prometiste en los últimos días. Para que nos podamos ir de aquí esta noche, Dios, con nuestros corazones ardiendo dentro de nosotros, y que veamos que el Dios al cual hemos servido, al cual hemos aclamado, al que hemos adorado, se encuentra aquí mostrándose a Sí Mismo vivo entre nosotros. Concédelo, Señor. En el Nombre de Jesucristo, que así sea.

83 Ahora, si hubiere alguna duda en el corazón de alguien, venga Ud. aquí mismo y tome mi lugar. Pero si yo les he dicho la verdad, Dios está obligado a respaldar esa verdad. Ahora, Uds. que levantaron sus manos, les voy a pedir que hagan algo, en un minuto más.
Pero Uds. que saben y creen que esto que les he dicho es la verdad, entonces oren y digan: “Señor, permíteme tocar Tu manto con mi fe esta noche”. Ahora, si Uds. me tocarán a mí, no serviría de nada, de la misma forma con mis hermanos sentados aquí, o alguien entre Uds. Pero Uds. tóquenlo a Él una vez.
Observen el Espíritu. De esa manera conocemos a Cristo. No por la manera en que Él se vistió; no por la manera (como dije) como Él se peinaba Su cabello, o Su barba, o por Su manera de hablar, lenguaje, pero ellos conocieron Su Vida. Cristo es una Vida. “Sabemos que cuando el Mesías venga Él nos declarará estas cosas. Él es el mismo ayer, y hoy y por los siglos”.

84 Solamente oren con toda sinceridad. No estén nerviosos. Si lo están, no lo captarán. Solamente sean simples. Sólo digan: “Es la simplicidad que ellos pasan por alto. Ellos lo hacen tan complicado al punto que ellos… Ese fue el motivo por el cual ellos fallaron en ver a Jesús en primer lugar. Dijo: ”Bien dijo Isaías: tienen ojos, y no pueden ver, oídos, y no oír“. ¿Ven? Hagan su… Solamente dense cuenta que Cristo, el Hijo de Dios, está vivo.
Ahora, Uds. oren. Y si Dios hace lo que la Biblia dice que Él hace, entonces es la verdad, la Biblia está correcta. Pero si Él no lo hace, entonces no es Dios; y sabemos eso. Cualquiera sabe eso, que Dios está obligado a Su Palabra. ¿No creen Uds. eso? Él tiene que cumplir Su Palabra, Uds. solamente oren ahora y crean con todo su corazón que Dios se lo concederá. Y ahora, que Él pueda traer Su Espíritu, y nos hable, y confirme la Palabra. Ahora, observen con detenimiento.

85 Ahora, recuerden, ¿cuántos de los que están aquí, mientras oran silenciosamente, han visto la fotografía de ese Ángel del Señor en ese periódico? Seguro. Me supongo que fue mostrada aquí en el edificio. Por lo tanto, que Dios me ayude, con esta Biblia aquí, y ella sobre mi corazón, en el día del juicio yo seré juzgado y Ud. será juzgado si se nos pasa por alto Cristo. Esa misma Luz no está a más de un pie [30 cm. Trad.] de donde estoy parado ahora mismo.
Ahora, Él dijo: “Yo vengo de Dios, y vuelvo a Dios”. Esa Luz descendió y se hizo carne. Regresó después de la resurrección a la gloria, y Pablo camino a Damasco fue derribado por ella.
Ahora, si esa Luz, que el mundo científico ha probado que es un Ser sobrenatural, si ella no produce la misma Vida que produjo cuando estuvo aquí en Cristo; si no hace la misma cosa en Su iglesia, entonces no es la misma Vida. Si lo hace, es la misma Vida.

86 Aquí. Yo quiero… Miren esto. Hay una mujercita sentada aquí mismo, acaba de agachar su cabeza en este momento. Fe, intentando creer, ella está orando por sus ojos. Sus ojos están en una mala condición. Ella está preocupada por eso. Me está mirando directamente. Ella no está… Ella es una… de Noruega. Eso es correcto. ¿Tiene una tarjeta de oración? ¿No tiene? Ud. no necesita una. Sus ojos se pondrán bien ahora. Su fe lo ha tocado a Él.
Tengan fe. Ahora, yo solo quiero… solamente nos vamos a tomar el tiempo por un minuto.
Vaya a esa dama. Póngase de pie sólo por un momento, quién haya sido la mujer. ¿En dónde estaba ella? Vean, es una visión. Es como si soñé algo. ¿En dónde estaba la mujer? Ahora, yo creo que estaba en la parte de atrás de aquí. ¿Fueron verdad esas cosas, dama? ¿Lo que fue dicho? Levante su mano. ¿Estaba Ud. orando de esa forma, y demás?
¿Cómo sabría yo esas cosas por las que ella estaba orando, y por lo que estaba orando, y todo al respecto, y quién es ella, y dónde está ella, y lo que sucedió y demás? ¿Cómo sabría yo eso cuando la mujer es una total desconocida para mí? Nunca la he visto a ella en mi vida, y somos completamente extraños.
Vayan a ella después del servicio y pregúntenle. Gracias. ¿Qué hizo ella? Eso confirma la Escritura. “Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras enfermedades”.

87 Mire. Aquí aparece un hombre que viene delante de mí. La cuerda salvavidas está aquí. Está sentado aquí en el extremo de la hilera, sufriendo con un problema de espalda, ¿cree Ud. que Dios lo sanará, de ese problema de espalda, sentado aquí? ¿Cree que Dios lo sanará? ¿Lo cree? ¿Acepta Ud. su sanidad? Sr. Sanders, ¿cree Ud. que Dios es un gran Sanador?
Deseo preguntarle algo. Voltee a verme. Anoche Ud. tuvo un sentir muy extraño cuando estaba aquí en la reunión. Algo sucedió. Ahora, esta noche cuando venga de nuevo a usted… Ahora, Ud. crea con todo su corazón; que ese problema se ha ido de Ud. ¿Lo cree?

88 Mire, yo no lo conozco. Somos desconocidos. ¿No pueden ver eso? Miren acá, hermanos. Miren allí, justo arriba del hombre allí… una Luz ámbar amarilla. El hombre está sufriendo. Está en muy mala condición. Es nerviosismo, a punto de sufrir una crisis. Es sólo una crisis nerviosa, eso es todo. Ud. es un buen hombre, tiene una familia, un montón de niños, como cinco niños. Eso es correcto. ¿Tiene una tarjeta de oración? Ud. no la necesita. Todo ha terminado ahora, puede irse a casa, trabajar para sus hijos. Su fe lo ha sanado.
¿Ve ese muchacho sentado a un lado de Ud.? Cuando apunte mi dedo para allá, el brincó. Si puedes creer, esa enfermedad en la piel lo dejará también, y se recuperará. ¿Puede creerlo? ¿Tiene tarjeta de oración? Ahora ya no la necesita. Su fe lo ha sanado.

89 ¿No lo creen Uds. con todo su corazón? Pregúntenles a esas personas. Yo no las conozco. Ellos simplemente están sentados aquí en la reunión; pero ellos tienen fe.
Aquí está una dama sentada mirándome directamente, aquí mismo. Ella está sufriendo también con problema en la espalda. Ella lo creerá… Sra. Cobbles. Yo no la conozco. ¿Tiene una tarjeta de oración? Ud. no la necesita. Su fe la ha salvado.
¿Es Él el mismo ayer, hoy y por los siglos? Esta es la manera de Dios; caminen en ella. ¿Qué es? El Jesucristo resucitado. Olvídense de todos estos credos y cosas en los cuales Uds. están tratando de sujetarse. Suéltenlos. La Palabra siendo hecha carne entre nosotros. Nosotros vemos que es la Palabra de Dios.

90 ¿Le aman Uds.? ¿Les gustaría venir a ofrecer sus vidas a Él, como una vida de servicio; aún un servicio de dedicación, para dedicar sus vidas otra vez a Él? ¿Lo harán? Mientras estamos en Su Presencia, quiero que cada persona que está aquí, que quiera dedicar su vida de nuevo, y todos aquellos que levantaron sus manso hace un momento, vengan y párense aquí por un minuto. Me siento guiado a hacer esto. Y cuando yo me siento guiado, siempre es la cosa correcta. Eso es cierto. Oh, ahora, Uds. verán algo sucediendo.
Sí, nos reuniremos en el río,
El hermoso, hermoso río;
Oh, reunidos con los santos en el río,
Que fluye junto al trono de Dios.
Sí, (todos juntos) nos reuniremos en el río,
El hermoso, hermoso río;
Nos reuniremos con los santos en el río,
Que fluye junto al trono de Dios.
Nos reuniremos en el río,
Donde pies resplandecientes de Ángeles.
Con…?
Levantemos ahora nuestras manos.
Sí, nos reuniremos en el río,
El hermoso, hermoso río;
Reunidos con los santos en el río,
Que fluye junto al trono de Dios,
Inclinemos nuestros rostros ahora. La organista puede seguir con eso mientras lo tarareamos en nuestros corazones. Sólo continúen tarareándolo ahora, pensando que Uds. están ahora entrando en la Presencia del Espíritu de Dios que está aquí con Uds.

91 Padre celestial, me acerco ante este grupo penitente, de toda la iglesia hay como diez o quince personas que están de pie, deseando conocerte más cerca, andar Contigo, amarte a Ti más. Ellos están de pie, Señor, cantando: “Nos Reuniremos En El Río”. Sí, Señor, nos reuniremos allí, y no tardará mucho.
Cuando el tiempo sea cumplido, luego el Espíritu de Dios, el cual está aquí ahora, el gran Espíritu Santo moviéndose por todo el edificio, esa dulzura de compañerismo acercándonos a Él, haciéndonos saber que nuestros pecados nos son perdonados, nuestras iniquidades se han ido… Cuando estamos listos para confesar nuestras faltas, Dios está listo a perdonarnos.

92 Padre celestial, mientras vemos que el día se ha ido, y te vimos hacer algo esta noche como Tú lo hiciste antes de tu crucifixión, estas son las mismas obras que Tú hiciste antes que fueras crucificado. Y aquí ahora nosotros sabemos por esto, por la promesa de la Palabra que prometió que lo haría de nuevo. Sabemos que Tú has resucitado de entre los muertos, y que Tú estás vivo para siempre.
Dos mil años de críticas y desvirtuando con teología, nunca ha podido distorsionarlo de la Palabra de Dios. Nosotros vemos a Cristo venir a la escena y hacer exactamente la misma cosa que Él hizo cuando estuvo aquí en la Tierra. Por esto sabemos que Él vive.
Y sabemos por medio de esto que somos aceptos, porque el Ángel que vino a Abraham y al grupo elegido, no allá abajo a Sodoma, pero arriba al grupo elegido, ejecutó este tipo de señal. Y estamos tan contentos, Dios, que Tú nos has permitido saber que somos esa iglesia que ha salido y que está separada; ya no está allá abajo en Babilonia, pero han nacidos de nuevo y son hechos nuevas criaturas en Cristo Jesús, esperando Su venida. No nos importan las cosas del mundo, porque somos peregrinos y extranjeros. Nuestra heredad es de arriba donde Dios se sienta en Su trono.

93 Oramos, Padre celestial, que Tú tomes cada persona penitente que está de pie aquí. Y si yo he hallado gracia delante de Ti, y hemos predicado el Evangelio sin compromiso, sólo exactamente de la manera que la Palabra lo enseña, y Tú has probado que es la verdad visitándonos está noche; Dios, perdona cada pecado. Quita toda frialdad de la gente, y permite que el Espíritu Santo, en el poder de Su resurrección de Cristo, se mueva dentro de todo corazón y enternezca esos corazones. Llénalos, Señor.
Ahorita mismo permite que otro Pentecostés caiga sobre esta audiencia. Satanás estás derrotado. Que el poder de Dios se mueva dentro de los corazones, y santifique y llene cada corazón aquí con poder Divino del Espíritu Santo. Concédelo, Señor.
Te ofrezco esta oración a Ti, Dios. En el Nombre de Jesucristo, concédelo, Padre. Que Tu gracia, favorezca (a nosotros) nuestra reunión esta noche y nuestras bendiciones juntamente Contigo, Señor, en lugares celestiales. Concédelo, en el Nombre de Jesús.

94 Todos los que creen ahora con todo su corazón que Dios los perdona, y que Uds. prometen que por medio de la gracia de Dios en la Presencia de este Ángel, el Espíritu Santo que está aquí ahora, Uds. prometen que a partir de esta noche en adelante vivirán para Él, Uds. orarán más, Uds. sacrificarán, Uds. ayunarán, Uds. harán todo lo que esté en su poder, por la gracia de Dios, vivirán para Él. Levanten sus manos y alábenle. Ahora, digan: “Gracias, Señor, por darme esta fe para creerlo”. Dios les bendiga. Amén.

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