S.97 53-0216  Mi Ángel Irá Delante De Ti 

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OBRAS DEL MENSAJE

Mi Ángel Irá Delante De Ti

Tallahassee, Florida, U.S.A.

53-0216

1 Buenas noches, amigos. Estoy muy contento de estar… [interrupción en la cinta]… viniendo acá, y regresando, así que pensé, bueno… allí… que nuestro espacio sería un poco pequeño, pero estamos contentos… Uds. saben, algunas de nuestras reuniones más espirituales han sido donde ha habido dos o tres reunidos, Él está allí.
Estoy seguro que la mayoría de todos los cristianos aquí pueden referirse de alguna manera a algún tiempo cuando sólo teníamos un grupo pequeño, apenas una reunión de oración en una casita de algún tipo. Allí es donde yo disfruté de unos de mis momentos más bendecidos, cuando el Espíritu Santo realmente venía en medio nuestro y nos bendecía, cuando teníamos reuniones pequeñas. Él ha hecho la promesa que en la iglesia más pequeña: “Donde estuvieren dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estaré Yo en medio de ellos”.

2 Deseo leer una porción de la Escritura esta noche. Luego comenzaremos a orar por la gente, ya que ellos son… Siendo nosotros un grupo pequeño así, deberíamos entrar inmediatamente a la esfera de la gracia y poder sanador de Dios para que nos sane. Él ha prometido hacerlo. Y casi no hay nada que Él haya dejado sin hacer para revelar Su voluntad y Su favor para con nosotros. Así que, nosotros sólo tenemos que creerle a Él. ¿Es correcto eso?
Deseo leer una porción de la Escritura esta noche. En el capítulo 23 de Éxodo, comenzando con el versículo 20. Ha sido siempre un pasaje favorito para mí. Dice:
He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.
Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.
Porque mi Ángel irá delante de ti…
Ahora, como pensamiento por unos momentos, deseo tomar esa última parte… o mejor dicho, la primera parte de esa frase del último versículo: “Mi Ángel irá delante de ti”.

3 Dios en todas las edades ha tenido alguien con quien lidiar aquí en la tierra. Desde que Él ha tenido una tierra, Él comenzó… Nunca hubo un tiempo que Él no estuviera… que Él no tuviera a alguien sobre el cual Él pudiera poner Sus manos para enviarlos.
Y durante este tiempo del cual estamos hablando aquí, del cual acabo de leer, fue cuando Él envió a Moisés para libertar a los hijos de Israel. Ahora, el que fue enviado no fue Moisés. Moisés fue sólo el instrumento.
Ahora, en mi corazón yo he creído que Dios siempre ha sido el mismo en todas las edades. En cada edad, Él ha sido igual a como fue en el principio. Él fue manifestado en la Paternidad. Él fue manifestado en el Oficio de Hijo. Él es manifestado hoy en la dispensación del Espíritu Santo.
Nosotros estamos viviendo, no en la dispensación cristiana, sino en la dispensación del Espíritu Santo. Son los hechos del Espíritu Santo en la iglesia: la reacción de la iglesia a lo que el Espíritu Santo es en ellos. Es un día maravilloso en que estamos viviendo. Hoy estamos viviendo en el tiempo más grandioso de todas las edades, un poco antes de la clausura de la escena de las actividades de este mundo. Y a punto de entrar a esa gran edad que todos hemos esperado con ansia por tanto tiempo, de la cual han hablado los profetas hebreos a través de las edades.

4 Y Dios siempre ha tenido alguien sobre el cual Él pudiera poner Sus manos.
Ahora, Moisés nació un niño hermoso. Y Dios ordenó que él sacara a Israel bajo su liderazgo. Y antes de que él fuera a Egipto, una vez que fue llamado, cuando él estaba esa mañana en el desierto apacentando las ovejas de Jetro (su suegro), él vio una zarza ardiendo.
Ahora, yo creo que esa fue la primera aparición del Ángel del Señor. Él estaba en esta zarza ardiendo. Y entonces, cuando Él comisionó a Moisés y le dijo lo que tenía que hacer, Él fue delante de él a Egipto. Y cuando ellos salieron, Él estaba en la forma de una Columna otra vez, una Columna de Fuego.
Y esta Columna de Fuego guió a los hijos de Israel, que era el mismo Ángel que estaba en la zarza ardiendo. Esa era la misma Columna de Fuego que estaba en esa zarza ardiendo.

5 Y esa Columna de Fuego… o mejor dicho, el Ángel, era el Ángel del pacto. Yo creo que todos los ministros estarían de acuerdo con eso, que ese era el Ángel del pacto. Si era el Ángel del pacto, entonces era el Señor Jesús. Era Dios el Espíritu Santo.
Pues Moisés escogió sufrir el vituperio de Cristo, y lo tuvo por mayores riquezas que los tesoros de Egipto (¿Ven Uds.?), el vituperio de Cristo. Ese era Cristo, el Logos, el Ángel del pacto que guió a los hijos de Israel de Egipto a la tierra prometida, lo cual era sólo una sombra previa. Como Él hizo en lo natural en aquel entonces, Él hace en lo espiritual hoy.
Ahora, Él prometió suplir todas sus necesidades. Cuando ellos necesitaron agua, la sacaron de la roca. Cuando necesitaron comida, Dios la hizo caer del cielo, la sopló hasta allí por medio de los vientos. Y cuando las aguas estaban amargas, las hizo dulces. Y Él proveyó todo de lo que ellos tuvieron necesidad.

6 Cuando la enfermedad entró al campamento, Él hizo que hicieran una expiación. Él prometió ser Dios en el tiempo de tribulación—un pronto auxilio. Él prometió hacer estas cosas, y estar con ellos hasta el final.
Y ahora, así como Él fue allá en el… Él también es hoy. El mismo Espíritu de Dios que guió a los hijos de Israel guía a la iglesia hoy, llevándonos, por decirlo así, a través del desierto hasta la tierra prometida.
Nosotros tenemos una tierra prometida. Uds. creen eso. “En la casa de Mi Padre muchas moradas hay. Voy pues a preparar lugar para vosotros, y vendré otra vez, y os tomaré a Mí mismo”. Nosotros vamos en camino. Estamos yendo a esta gloriosa tierra prometida que Dios nos ha prometido.

7 Ahora, a lo largo de esta jornada, Él ha prometido suplir todo de lo que tenemos necesidad. “Todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré. Todo lo que pidiereis (Marcos 11:24) todo lo que pidiereis en oración, creed que lo recibiréis y os vendrá”.
Ahora, Él nos dio el arma más poderosa que existe en todo el mundo, y esa es la oración. La oración es lo que cambia las cosas. El cristiano no se da cuenta de la fuerza tan grande que él tiene cuando dobla sus rodillas delante del Dios Todopoderoso en el Nombre de Jesucristo. Él no comprende qué poder es ese. Si la gente únicamente pudiera darse cuenta que lo que le es dado a ellos… Cualquier cosa que Ud. pida le será dada, si Ud. se puede apropiar de la fe para creerlo. Porque la Palabra de Dios es verdad.

8 Ahora, la Palabra de Dios derrotará a satanás en cualquier lugar, en cualquier sitio, a cualquier hora.
Ahora, cuando Jesús estaba aquí en la tierra, yo creo que Él fue… Bueno, Él era Emanuel. “Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo”. Así que, todas las cualidades del Padre estaban en Cristo Jesús el Hijo, cuando Él estaba aquí en la tierra. Todo lo que el Padre tiene era Suyo. Y todos los finos dones que están en Dios, y todo lo que era, estaba en Cristo.
Pero cuando Él se enfrentó a satanás, Él nunca usó ninguno de esos dones. Él simplemente, para ser vuestro ejemplo, Él trajo la cosa adonde el más débil de los cristianos… Miren, Él dijo que Él tenía poder en ese momento para reprender a satanás y mandarlo lejos. Pero lo que Él hizo, Él nunca recurrió a ninguno de Sus poderes. Satanás dijo: “Si Tú eres el Hijo de Dios…” Siempre hay un signo de interrogación en la Palabra de Dios por parte de satanás. Así que, él dijo: “Si Tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en pan”.
Miren, Jesús dijo: “Escrito está (la Palabra del Padre) no sólo de pan vivirá el hombre”.
Él lo había llevado a Él al pináculo del templo y le dijo que se lanzara abajo.
Jesús le dijo: “Escrito está…” Directo a la Escritura.
Luego él lo llevó arriba de un monte; le mostró todos los reinos del mundo. Y dijo: “Yo te los daré si Tú te postras y me adoras”.
Jesús dijo: “Escrito está…” Vean, constantemente: “Escrito está…” “Escrito está…”

9 Y entonces cuando Ud. puede golpear a satanás con la Escritura, él queda tan impotente a más no poder (¿Ven?). No me importa lo que sea.
Ahora, no depende de mí o de su pastor orar… Nosotros estamos llamados a orar con Ud., pero tendrá que ser su propia fe individual lo que obra la sanidad.
Ahora, la única… Jesús nunca sanaba a nadie hasta que primero el Padre le mostraba a Él al respecto. Miren, Él dijo eso. Lo vimos anoche en Juan el capítulo 5, y el versículo 19. “De cierto, de cierto os digo que el Hijo no puede hacer nada en Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre”.
Observen a dos ciegos seguirlo a Él un día en las calles. Ellos estaban ciegos, clamando: “Ten misericordia de nosotros. Ten misericordia de nosotros”. Y Él siguió caminando como si nada. Él entró a la casa. Y ellos trajeron los ciegos a Él. Y los ciegos le dijeron: “Ten misericordia de nosotros”.
Él dijo: “¿Creen Uds.?”
Dijeron: “Sí”.
Él tocó sus ojos. Dijo: “Conforme a vuestra fe…” ¿Es correcto eso? “Conforme a vuestra fe, sea hecho”. ¿Ven? Y ellos tuvieron esa fe.
La mujer que tocó el borde de Su vestidura. Él dijo: “Tu fe, (no Mi poder), tu fe te ha salvado”. ¿Ven? ¿Ven? “Tu fe”. ¿Ven?
Pero, Él iba y hacía sólo lo que el Padre le mostraba.

10 Ahora, Su Espíritu está con nosotros hoy. Revela lo que el Padre muestra. Ya está hecho. Su oración, por ejemplo, allá en la audiencia estén orando. Estén sentados allá orando, y lo que el Padre decidiere, y hasta que su fe se eleve a cierto nivel y diga: “Sí, yo lo creo ahora mismo. Yo lo acepto ahora mismo. Yo lo creo ahora mismo”.
Ahora, el Padre pudiera darse la vuelta hacia mí y decir: “Dile que Yo lo escuché; y él tenía una cierta cosa, pero está concluido”. ¿Ven? Pero yo no pudiera hacer eso yo mismo. Yo solamente pudiera decir que está concluido si Él me dijera que está concluido. ¿Ven? ¿Entienden lo que quiero decir?“
Ahora, eso muestra que Él es el mismo ayer, hoy, y… Yo puedo orar por Uds. Y de acuerdo a su fe, así sea. Pero si Él me dice algo para decirle a Ud…. Yo puedo tomar un mensaje, mediante un don Divino allí, y decirle a Ud. lo que Él dijo.
Así como en diferentes personas, Uds. han oído los testimonios. Yo procuro no entrar en los testimonios, porque el Sr. Baxter entra en ellos a veces; y entonces yo vuelvo a hablar del mismo. Muchos han oído los miles de testimonios de lo que Él ha hecho alrededor del mundo. Grandes hombres, el congresista Upshaw, y ellos, y otros más; y Florence Nightingale.
Entonces cuando ellos fueron sanados (¿ven Uds.?), Él hablaría y diría una cierta cosa. Y no importa lo que sea, será de esa manera cada vez. Ahora, Uds. llévenlo a cualquier parte que deseen, y cualquier persona está en libertad, que cada vez que ellos lo oyeron decir: “Así dice el Señor”, o “en el Nombre del Señor”, o que una cierta cosa acontecería, será exactamente de esa manera. ¿Ven? O Uds. pueden seguir mis pisadas a través de las naciones, y ver si alguna vez, cada vez que Él habló diciendo: “Así dice el Señor”, y predijo algo, si no sucedió exactamente de esa manera. Nunca ha fallado.

11 La primera vez que sucedió… Por supuesto, yo era apenas un bebecito, apenas tenía como tres minutos de nacido, cuando Eso vino. Pero a través de la vida, cada vez, aun antes de yo ser convertido… “Dones y llamamientos son sin arrepentimiento”. Uds. saben eso. Allí es donde yo pienso que muchas de las…
Vean, yo soy nuevo en la iglesia Pentecostal. Yo vengo de la iglesia Bautista. En ese entonces, la gente bautista no podía entender que había un don Divino. La gente Pentecostal lo creyó, así que, por lo tanto, Dios me envió. Allí es donde yo me siento como en casa. Yo soy uno de Uds. ¿Ven? Porque yo he recibido el Espíritu Santo. Y entonces Dios me manifestó la cosa, y yo comencé. Pero de la parte en sí, ha sido desde que yo era un bebé. “Dones y llamamientos son sin arrepentimiento”. ¿Creen Uds. en eso? Si Uds. creen la Escritura…
Jesucristo fue pre-ordenado el Hijo de Dios. Él fue la simiente de la mujer que habría de herir la cabeza de la serpiente desde el Huerto del Edén. ¿Creen Uds. eso?
Moisés no podía evitar ser Moisés. Él nació un niño hermoso. Ellos vieron que él era, y sabían que lo era. Y Dios lo levantó a él de allí mismo debajo de la nariz de Faraón, ¿no fue así? ¿Es correcto eso? Él no podía evitarlo.
Juan el Bautista, setecientos doce años antes de que él naciera, él era la voz de uno que clamaba en el desierto. ¿Es correcto eso?

12 Jeremías, el profeta, Dios dijo: “Antes de que aun te formases en el vientre de tu madre, te conocí, te santifiqué, y te ordené como profeta a las naciones”. ¿Es correcto eso? Antes de que él alguna vez saliera del vientre de su madre… ¿Ven? “Dones y llamamientos son sin arrepentimiento”. ¿Ven? Dios los da.
Ud. no puede evitar tener ojos azules. “Nadie puede por mucho que se afane añadir un codo a su estatura”. Allí es donde han salido tantas cosas hoy en el mundo, un montón de “ismos”. ¿Ven Uds.? Y eso absolutamente… No es nada sino una obra de satanás para tratar de apartarlo a Ud. de la cosa genuina de Dios. Y eso es lo que Uds. los Pentecostales, Bautistas y demás, han tenido a través de la edad: alguien tratando de personificar algo de lo cual ellos no saben nada. Sería mejor quedarse callado. “¿Quién pudiera añadir un codo a su estatura afanándose?”
Si Dios quiere que Ud. sea una cierta cosa, si Él lo trae a Ud. a esta tierra para que sea eso, Ud. lo será. ¿Ven? Si Él lo llamó a Ud. para que hiciera una cosa… como un hombre dijo: “Bueno, yo creo que puedo ganar más dinero si yo fuera un predicador”. Ud. nunca será un predicador. Dios tiene que llamarlo a Ud. para que sea un predicador. ¿Cómo puede un predicador predicar a menos que el Señor lo haya enviado? ¿Es correcto eso? Todo está en Dios. Todo se mueve otra vez hacia Dios. ¿Es correcto eso? Todo otra vez hacia Él. Él fija el programa. Nosotros simplemente caemos en posición de firmes. ¿Ven Uds.?, y lo ejecutamos.

13 Ahora, hace unos cuantos años, no era firmemente creído por nadie que hubiera alguna otra luz aparte de la luz del sol. Los críticos del mundo científico una vez se burlaron y dijeron: “¿No cometió Dios un error terrible cuando Él escribió la Biblia?” Dijeron: “Él dijo que Él creó el firmamento antes de que Él hiciera el sol”. Dijeron: “Qué ocurrencia. No existe tal cosa como alguna luz fuera de la luz del sol, que Él hizo el firmamento antes de que hiciera el sol. Y cómo es que el apóstol dijo: Todo tu cuerpo está lleno de luz”.
Bueno, la ciencia bajó la mirada con el espíritu de mansedumbre y consideración, y estudió eso, y probó que Dios tenía razón.
Miren, hay bastante luz aparte de la luz del sol. Por ejemplo, el Rayo X. Allí no interviene la luz del sol. Pero, todo su cuerpo, cada pequeña célula, pequeño átomo, es una luz. Ud. está hecho, lleno, de luz. Ellos descubrieron que la Biblia tenía razón, que uno está hecho de luz, porque los científicos… No mirándolo desde un punto de vista natural. Uds. no pueden entenderlo. Las cosas espirituales son discernidas espiritualmente. Pero ellos probaron que la Biblia tenía razón.

14 Y no hace mucho, hubo un hombre que realmente creyó que la electricidad podía ser canalizada. Él se buscó un cometa… con una llave en la punta de la cola. Pero él finalmente encontró lo que él pensaba… lo que él creía que era correcto, porque… La gente se burló de él. Pero en su corazón había algo allí que le decía que era correcto, así que él se mantuvo fijo con ello.
Un poco más tarde, Thomas Edison, el hombre que nos dio la electricidad en la lámpara, él creía que ese electrónico… o que la electricidad se transportaría por un alambre. Diez mil alambres, creo yo que él utilizó. Él utilizó esta clase de metal, y no funcionaba. Se sentaba de noche, con una taza de café y un emparedado, e incansable a más no poder. Pero sin embargo, en lo profundo de su corazón, algo le decía que él podía hacer que esa electricidad calentara un alambre hasta dar luz. Bueno, miren, él no se dio por vencido con el primer alambrito. Él simplemente lo puso a un lado e intentó con otro.

15 Pero nosotros (no nosotros… nosotros quienes estamos en contacto con la esfera espiritual de Dios)… nosotros decimos: “Bueno, oraron por mí, y no me sanó, así que supongo que no hay nada en eso”.
Oh, qué horrible carnada de cuervo es Ud. para Dios. ¿Ve?
Miren. No, señor. Dios quiere a alguien que no se dará por vencido. Un ganador nunca se da por vencido, y uno que se da por vencido nunca gana. Ud. tiene que mantenerse firme, y decir las cosas tal como son ante satanás. Dígale así: “Así dice el Señor. El Señor lo ha dicho. Y eso…” “Escrito está…” “Escrito está…” No importa lo que él diga: “Está escrito allí mismo”.
“Bueno, el hermano Branham nunca me tocó”.
“Escrito está…” El hermano Branham nunca hizo ninguna sanidad. Dios hizo su sanidad. Ya está hecha. “Escrito está…” “Lo que yo pedí y le creí a Dios, yo lo recibiré. Es mío. Es de mi propiedad personal”.

16 Entonces Edison, hora tras hora… algo en su corazón. Ellos nunca antes habían tenido electricidad para encender una luz, pero Edison creyó que podía hacerlo. Y finalmente él la conquistó, puesto que algo en su corazón le dijo que lo haría.
Y mientras que haya algo aquí adentro diciendo que lo hará, tiene que haber algo allá afuera que le responda a eso. Eso es correcto.
¿Qué habría dicho su bisabuelo cuando él habló con el vecino acerca de una televisión, una onda vibrando a través del aire así que formaría la película? Pues, él hubiera dicho: “Él está trastornado mentalmente”. Pero alguien creyó que había una onda. Y él no podía explicarlo. Dios la tenía aquí. Ahora, ¿cómo pensó él en que había una onda? Nosotros la tenemos. Tenemos televisión, ¿no es así? Claro que la tenemos: radio, y lo demás. ¿Cómo fue eso? Porque algo en lo profundo del corazón humano dijo que estaba allí. Y ellos irrumpieron en esa esfera, y la captaron, y la sacaron aquí, y se la dieron al mundo.

17 Ahora, hermano, hermana, Ud. puede llamarme fanático si lo desea, pero yo sé que existe un poder de Dios. Primeramente, porque Dios lo dijo. En segundo lugar, porque en mi corazón, hay algo allí que dice que hay un poder de Dios para sanar cada enfermedad. Yo lo creo. Y mientras yo crea eso, yo gastaré mi vida (¿Ven?), pues yo sé que es la verdad. Es la Palabra de Dios primero, y hay algo en mi corazón diciéndome que allí está.
Y yo estoy examinando cada alambre en todas partes, tratando de encontrar un lugar donde podamos traerla a la iglesia. Fanáticos pudieran levantarse e irse, pero Dios… Uds. verán el día en que la iglesia de Jesucristo se pondrá en pie con este gran poder por el cual ellos se están burlando de nosotros hoy; será producido, así como fue producida la electricidad. Porque hay algo en lo profundo del corazón humano que dice que está allí. ¿Ven? ¡Es el mismo Ángel de Dios!

18 Ahora, miren. David dijo: “Cuando el abismo llama al abismo…” Si hay un abismo llamando a un abismo, tiene que haber un abismo que responda a ese llamado.
Miren, como frecuentemente yo he usado la ilustración: antes de que hubiera una aleta en el lomo de un pez, primero tenía que haber agua donde él nadar, o él no hubiera tenido aleta. ¿Es correcto eso? Antes de que hubiera un árbol o flor que floreciera en la tierra, primero tenía que haber una tierra donde estuviera la flor, o no hubiera habido ninguna flor. ¿Es correcto eso?
Ahora, no hace mucho, yo leí que un niñito había… El hermano Baxter me estaba contando el otro día que un niñito seguía pidiendo sal, sal, sal. Y ellos le habían quitado la sal al niño, y no se la daban. El niño murió. Le hicieron una autopsia. Y se vinieron a dar cuenta que había algo en el cuerpo del niño que tenía que tener esa sal. Y ellos se la pusieron allí, y sencillamente disolvió la sal. ¿Ven? Le dieron sal al niño…
Aquí, yo leí que un niñito se comía los borradores de los lápices, y se comía el pedal de una bicicleta. Bueno, le hicieron un examen al niñito, y descubrieron que su cuerpecito necesitaba azufre. Y en la goma hay azufre. ¿Ven? Hay un azufre… algo aquí adentro llamando por azufre. Y él va a mordisquear hasta que lo encuentre en alguna parte. Y eso muestra que hay algo aquí adentro llamando por azufre. Tiene que haber un azufre que responda a ese llamado. ¿Saben lo que quiero decir? “Un abismo llamando a otro abismo”.

19 Ahora, mientras que haya algo en lo profundo de nuestro corazón… ¿Cuántos aquí creen en sanidad Divina? Muy bien. Tan cierto… Miren. Tan cierto como que hay un llamado allí abajo, un deseo de ser sanado por Dios mediante sanidad Divina, tiene que haber una fuente abierta en algún lado. ¿Ven? Antes de que esa creación pueda estar allí, esa creación para hacerlo desear a Ud. esa, tiene que haber un Creador que creará esa creación. ¿Es correcto eso? Bueno, tiene que haber un Dios, entonces, en algún lado, el cual está poniendo ese deseo en su corazón, para desear eso, y si Él ha puesto ese deseo allí, entonces tiene que haber algo allá para satisfacer ese deseo que Ud. tiene. ¿Entiende? “Un abismo llamando a otro abismo”.
Y en alguna parte aquí afuera, algún día, Ud. se dará cuenta, y todos nosotros vamos a verlo, que Dios va a tener una iglesia que va a incursionar en eso allá, hermanos, todas esas cosas maravillosas que una vez pertenecieron a la iglesia del Dios Viviente, que han sido puestas a un lado, se va a poner de pie algún día y tomará un vuelo a través de los cielos. Oh, yo he visto eso por años, hermano y hermana.
Y esta noche yo creo que el mismo Espíritu Santo que guió a los hijos de Israel nos está guiando a nosotros a esas aguas allá en algún lado. La gente no puede entenderlo pero está allí. Mientras que el corazón humano llame por ello, tiene que haber algo allí que le responda. “Un abismo llamando a otro abismo”. “Yo enviaré Mi Ángel delante de ti para que te guíe por el camino”.

20 El problema de ello es, que nosotros tratamos de adelantarnos al Ángel. Dejen que el Ángel muestre el camino. Y Él nos guiará a las fuentes de agua de Vida, y nos la dará gratuitamente. ¿Lo creen Uds.?
Inclinemos nuestros rostros.
Señor Jesús, esta noche, sólo aquí… Estamos agradecidos por esta iglesita. Te damos gracias por su pastor, y por sus maestros, y por sus alumnos. Y te damos gracias por cada ministro, y su congregación, parte de ellos, que están reunidos aquí esta noche. Algunos de ellos afuera en otros salones. Te damos gracias por ellos. Pero, sobre todas las cosas, te damos gracias por Jesucristo, quien nos ha juntado por Su misericordia, por Sus méritos. Te damos gracias, Padre, con un corazón verdadero y sincero.
Ahora, yo ruego que Tú estés con nosotros en esta noche. Ayúdanos, bendícenos. Y mientras que mi corazón, y los otros corazones aquí, están unidos, clamando por el abismo. Hombres y mujeres sentados aquí que son Tus hijos, están afligidos por el enemigo. Como nuestro hermano Baxter, Tu maestro, hace un rato, parado allí en los escalones escuchando, oyéndolo hablar, echando fuera espíritus malignos. Cómo te agradecemos, Señor, que Tu Palabra enseña que: “En Mi Nombre echarán fuera demonios. Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Tú lo has prometido, Dios.
Ahora, Padre, rogamos que Tú retires la cortina esta noche. Abre esos círculos y dimensiones allá, Señor, a nosotros, para que el gran Espíritu Santo pueda llenar cada corazón de fe esta noche, y nosotros salgamos de este edificio esta noche sin ningún enfermo en medio nuestro. Que podamos salir gozosos, contentos, llenos del Espíritu. Y que haya un avivamiento chapado a la antigua que comience aquí en la ciudad, Señor, que se extienda por toda la ciudad. Concédelo, Padre, y que muchos sean salvos, porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.

21 ¿Ven Uds.? Es algo un poco difícil, extraño para nosotros determinar cómo… al orar por los enfermos. Hermano Baxter, supongo que Ud. le ha explicado eso a ellos, cómo es que tenemos que repartir tarjetas para poder mantener una línea ordenada. Nosotros tratamos de decir: “Ahora bien, vamos a… Vean, vengan tantos aquí, o vayan allá atrás y consigan a tantos allá”.
Ud. diría: “Ajá. Allí lo tienen. Ud. hace acepción de personas”.
Así que, nosotros simplemente les damos tarjetas a todos. Y allí… Nosotros simplemente comenzamos así por ellas en alguna parte y las llamamos.
Ahora, yo creo que Ud. dijo que había repartido ¿de la 50 a la 100? En la… ¿Cómo? De la 1 a la 100 en H. Bueno, comencemos, tomaremos cincuenta, sesenta… ¿Cuántos podemos colocar en fila aquí, como diez? ¿Señor? Muy bien. Entonces intentemos con quince. Muy bien. Tomaremos la H-10, 11, 12, 13, 14, y así, 50, 55, 60, 65, como las primeras quince. Y comenzaremos con la H-50. ¿Quién tiene la tarjeta de oración H-50? ¿51? ¿52? ¿53? ¿54? Eso es correcto. Colóquense en fila aquí. Bajen por aquí por este lado, por favor, y colóquense en fila. Y puede que no podamos llamarlas a todas. Haremos lo mejor posible.

22 Y ahora, quiero que todos y cada uno de Uds. estén profundamente y sinceramente en oración. ¿Harán eso? Muy bien. Mientras que ellos están viniendo… Veo a un joven sentado aquí frente a mí, seriamente enfermo. Ojalá que Dios sane al hombre, o nos dé algo a nosotros, alguna revelación, mientras que estoy aquí. A mí me gustaría ver… Yo he visto casos peores que nuestro Señor ha hecho.
Ahora, el muchacho, probablemente, se ha orado por él varias veces. Yo no lo sé. Pero si Dios me hablara y me dijera algo para decirle a él… Oren Uds. para que Él lo haga. ¿Lo harán? Yo espero que Él lo haga. Yo vi al joven anoche. Mi corazón sintió lastima por él. Ahora, Él pudiera decirme a mí lo que es, cuál es el propósito, cuál es la razón, qué lo causó, qué lo hará. Yo no sé. ¿Ven? Eso depende de Dios. Yo sólo tengo que hacer según Él me diga que haga. Él quizás le diga a él que está sano. Si es así, eso lo concluye. Si Él le dice que nunca sanará, así será. Será exactamente como Él dijo. ¿Ven?
Yo no podría… Pero, yo no sé. Yo sólo estoy observando al muchacho, vigilándolo. Y yo hago eso con cada uno.

23 Ahora, el Ángel del Señor…
¿Cuántos han visto alguna vez Su fotografía? Veamos sus manos. La fotografía… eso como un Halo de Luz que fue tomada allá. Muchos de Uds. la han visto. Yo creo que nos quedan algunas.
[Alguien le habla al hermano Branham a un lado.]
Muy bien. 50 a 65. Volteen sus tarjetas de oración, amigos. Miren en la parte de atrás de ella. Encontrarán que allí hay un número 50 a 65, si son tan amables. No hay… No todas están en la fila. 50 a 65. Si Uds. se colocan en fila aquí, trataremos lo mejor posible de hacer lo que podamos. 50 hasta 65. ¿Es la H? ¿Fue la H-50? Muy bien. Muy bien.
Y ahora, el resto de Uds. mantengan su tarjeta. Ahora, quizás… Si podemos pasar este número aquí, quizás podamos llamar otro número, y lo llevaremos un poco más lejos allí, así, justo alrededor. Siempre tratamos de ver que todos estén en su lugar, mientras que estamos orando, para que así se pueda orar por todos.
Y ahora, miren en sus tarjetas. (Ahora, Ud. cuéntelas, hermano Baxter, como Ud. vea). Y si hay alguien que quizás es sordo, o algo, y no viene, miren alrededor en la tarjeta de alguien que está cerca… Alguien que está al lado suyo, o algo así.
Y ahora, la gente que está subiendo aquí, no hay ninguna seguridad… (Bien.)

24 Muy bien. Si la gente que está subiendo aquí… No hay ninguna seguridad de que estas personas van a ser sanadas. En lo absoluto. Ellos simplemente están parados aquí. Pero la única seguridad que hay, es cuanta fe Ud. tiene en Dios. Su fe es lo que lo hace.
Ahora, quiero que cada uno de Uds. que están en estos pasillos esta noche se tranquilicen, hagan silencio, y oren. Quiero que Uds. oren con la sinceridad más profunda. Quiero que oren, creyendo que Dios revelará, y les sanará donde Uds. están sentados, o parados, o acá atrás, donde quiera que estén, simplemente crean. Eso es todo lo que les pido que hagan. Simplemente tengan fe en Dios.

25 Ahora, yo soy su hermano. Y estoy aquí por un solo propósito y es para ayudarles. Y la única forma en que yo puedo ayudarles es haciéndoles entender lo que Jesucristo ya ha hecho por Uds.
Ahora, antes que comencemos a orar, déjenme decirle esto a esta audiencia acá atrás, en todas partes: mi hermano y hermana, Jesucristo ya ha sanado a cada persona que está aquí, que está enferma. Cada persona aquí que está enferma esta noche, Ud. ya está sano. Y cada pecador que está en el edificio, si Ud. está aquí, sus pecados ya han sido perdonados. Lo único que Ud. tiene que hacer es aceptar lo que ha sido hecho. Entonces cuando Ud. lo acepta, Ud. lo acepta a Él como su Salvador.
Pero Él no desciende y muere otra vez por Ud.; Ud. simplemente acepta lo que Él ha hecho. Y a través de eso, Ud. es salvo. ¿Es correcto eso? Y lo mismo es con la sanidad. Yo creo que eso es correcto, hermano Baxter. Y, hermanos, yo creo que esa es la verdad, ¿no es así? Ya está… La obra… Jesucristo terminó la obra, y pagó el precio de completa redención en el Calvario cuando Él murió. Ahora, nosotros simplemente tenemos que mirar hacia allá, y creerlo. Lo que Ud. pida, crea que lo recibirá. Eso lo concluye. Ahora, tengan fe.

26 Y la única cosa que… Ahora, aquí están estos ministros acá, aquí atrás detrás de mí; y mi propio director aquí, el hermano Baxter. Ahora, ellos pudieran explicar la Palabra probablemente a tal grado que yo no podría igualarlos. Dios los ha llamado a ellos para eso. Y si Uds. creen lo que ellos les están diciendo, eso es lo que lo logra. Obrará exactamente igual. Es la Palabra de Dios.
Ahora, después de eso, el amor de Dios ha enviado dones en la iglesia. Ahora, yo creo esta noche que el Espíritu Santo pudiera hablarle a una cierta persona por medio de lenguas desconocidas, y otra allá en la audiencia pudiera dar la interpretación, y decirle exactamente a esta persona aquí, o a alguien más, qué hacer, cuál es el problema, y cuál es… ¿No creen Uds. eso? Bueno, ese es un don Divino que está en la iglesia.
Ahora, pero si Él dijera eso, será exactamente de esa manera, si es el Espíritu Santo. Será exactamente de la manera que Él lo dijo. Ese es un don.

27 Luego Él envió… Primero, Él envió profetas, maestros, evangelistas (¿es correcto eso?), dones de lenguas, interpretación; todo es para la edificación de la iglesia. ¿Es correcto eso? Todo para edificar a la iglesia, Dios los ha puesto a ellos en la iglesia. ¿Quién lo hizo? No porque alguien haya puesto las manos sobre Ud., sino porque Dios lo ha hecho. No que el hombre lo ha hecho; Dios ha puesto en la iglesia.
Muy bien. Traigan a la dama. Ahora, estas personas que vienen son totalmente desconocidas. Y miren, quiero que todos en esta noche hagan esto por mí, porque yo sólo tengo…
Miren, yo estoy esperando un llamado a África. Y eso pudiera ser en cualquier momento. Y no sé cuántas noches podamos quedarnos en cada lugar, por cuanto Él pudiera… Mi vida está entregada a Él. Él pudiera llamarme dentro de diez minutos, y enviarme a Australia. Yo saldría, ¿ven?, para donde sea.

28 Y mientras que estoy aquí, yo quiero que se alejen de todas las supersticiones. Tranquilicen todo, y hágase sumiso al Espíritu Santo, para que Dios pueda moverse a través de Ud., y Ud. pueda obtener el beneficio de las bendiciones de Dios para Ud. Para eso es que yo he venido a Uds. Yo he bajado así y digo: “Ahora, Dios, ayúdame. Y permite que toda la gente crea, y así yo les pueda ministrar a ellos”. Y cuando yo deje la ciudad, la gloria de Dios estará por todo lugar, y la gente estará alabando a nuestro querido Señor Jesús, a quien amamos encarecidamente con todos nuestros corazones, y trabajamos por Su viña.
Ahora, en el Espíritu Divino, providencia de Dios, está este don de ver, y conocer anticipadamente, y conocer lo que fue, y lo será. Nada de eso es para sanar; es solamente para edificar a Jesucristo, para traer Su Palabra nuevamente, que dijo: “Las cosas que Yo hice, Uds. también las harán”, lo que el Padre mostraría.

29 Ahora, creo que esta dama parada aquí… Yo no la conozco a Ud., ¿verdad, señora? Yo nunca la había visto, hasta donde sé. Somos totalmente desconocidos. Nunca la había visto en mi vida. Y, bueno, si yo no la conozco, y probablemente Ud. se crió a cientos y cientos de millas aquí de donde yo vivo, entonces cuando yo baje aquí para hablar con Ud., bueno yo me crie en Indiana, probablemente Ud. allá en Florida, así que entonces, cuando nos juntamos para hablar el uno al otro… Nosotros hemos estado a millas de distancia, pero Dios la conoció a Ud. antes de que Ud. naciera. Él me conoció a mí desde antes que yo naciera.
Y ahora, yo creo que Ud. es una cristiana, porque su espíritu parece estar bienvenido. Vea, eso sólo… Cuando un cristiano viene, hay algo que simplemente dice: “Bienvenido”. Y yo capto eso enseguida. Es el Espíritu Santo.
Pero mire, si yo no conozco nada acerca de Ud., y hemos estado separados por millas toda nuestra vida, el Espíritu Santo tendría que… hacer algo que la hiciera a Ud. saber que la Presencia de Su Ser está aquí. Entonces eso la haría a Ud. tener más confianza de que yo he dicho la verdad.

30 Ahora, quiero que se acerque. Yo sólo… Desde luego, Ud. sabe lo que estoy haciendo ahora: yo simplemente estoy haciendo contacto con su espíritu. ¿Ve? Pero, al hablar con Ud., yo quiero que Ud. crea esto, (¿Ve?) que Dios conoce todas las cosas. Y lo que está tratando de hacer es ponerla a Ud. en condición de recibirlo a Él como su Sanador, (¿Ve?; sólo es algo para estimular su fe que está en Ud. Porque siendo una cristiana, está allí, pero puede que esté inactiva. ¿Ve?
Y ahora, sólo para hablarle unos momentos, para más o menos… Siendo la primera paciente, es siempre…A mí me gusta primero tomar el tiempo con el paciente hasta que sé que Su Presencia está allí. Luego simplemente comienzo a orar por las personas, porque si ellos creen a medias, ellos obtendrán una bendición, (¿Ven Uds.?), si ellos simplemente lo creen.
Pero el Ángel del Señor del cual el hermano Baxter estaba hablando esta noche… En Su Presencia ahora, si Él estuviera parado cerca de aquí, entonces Él… Él la conoce a Ud., y me conoce a mí. Y entonces, si algo anda mal con Ud., alguna enfermedad, entonces eso absolutamente (como Ud. escucha en los servicios de la tarde y demás) eso es un demonio. Toda enfermedad es del diablo. Ud. no puede atribuirle eso a Dios. ¿Ve? Es del diablo.

31 Ahora bien, si eso es un espíritu… Mire, nosotros dos aquí somos espíritus. Igual como somos naturales, somos sobrenaturales. Y entonces, si Ud. es una mujer cristiana, y yo soy un hombre cristiano; y entonces en Ud. hay algo, un espíritu de enfermedad…
Y entonces, Dios me ha enviado a mí como su hermano. ¿Ve? Y yo le hablo a Ud., y le digo que Él me dijo que fuera y orara por la gente. Ahora, eso es todo. Dijo: “Si logras que la gente te crea y fueres sincero cuando ores, nada le hará frente a tu oración”. Ahora, esa es la cosa. Ser sincero cuando ore, y lograr que la gente crea.
Bueno, yo cuestioné mi analfabetismo. Yo tuve una educación de escuela primaria, apenas un séptimo grado. ¿Cómo lograría yo que la gente me creyera? Él dijo: “Así como a Moisés le fueron dadas dos señales como vindicación…”, y comenzó a hablar. Uds. saben cómo es la historia al respecto.
Ahora, ¿cree Ud. que esa es la verdad? Mire, si Él me revelara lo que anda mal con Ud., una u otra cosa acerca de su vida de lo cual Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, entonces Ud. creerá que esa es una verdadera señal de que Dios me envió aquí para orar por Ud. ¿Es correcto eso?

32 Muy bien. Ahora, sólo quiero que Ud. mire; siga mirándome, y créale a Él.
Déjenme decirles, amigos cristianos, es un problema tremendo. ¿Ven Uds.? Uno tiene espíritus todo alrededor de uno. En mis reuniones en auditorios, yo nunca he tenido a nadie detrás de mí. ¿Ven Uds.? Nadie alrededor así, en ninguna parte, sino sólo hacia acá, de manera que yo pudiera mantener mi espalda de esta manera, para mirar de frente al paciente. Pero vean, hay gente enferma sentada allí atrás. ¿Ven? Y tan pronto como yo… esta mujer… tan pronto como Eso comienza a venir, se está moviendo de todas partes, ¿Ven Uds.? Uno tiene que vigilar bien porque si no se enreda. ¿Ven? Pero tengo que apartarme, y enfocar solamente en la visión.
Y vean, hay gente sentada allí que está enferma, aquí enferma, aquí, aquí, por acá atrás, y todo alrededor, parados frente a mí. Pero yo ruego que Dios sea misericordioso.

33 Ud. está sufriendo de un… Algo anda mal. Es un… es cáncer. ¿Es correcto eso? ¿No es correcto eso? Ud. acaba de tener un examen de eso. Y ¿no estaba eso en el pecho? ¿Es correcto eso? Ahora, sólo vea si estoy en lo correcto. ¿Estaba en el pecho izquierdo? ¿Es correcto eso? Yo vi al doctor cuando él estaba moviendo esa cosa alrededor sobre Ud. Un hombre más o menos alto estaba mirando hacia abajo. ¿Es correcto eso?
Oiga, Ud. no es de Florida. Ud. es de Nueva York. ¿Es correcto eso? ¿Es verdad eso? Muy bien. Yo la vi a Ud. alrededor de un lago o algo así, un lugar allá en el norte. ¿Es verdad eso? Yo conozco la región. Venga aquí sólo un momento. ¿Cree Ud. que esa es la verdad, que Dios me envió a mí para que Ud. esté sana?
Oh, Dios, ten misericordia. Yo ruego que Tú seas bondadoso con esta pobre mujercita, y la sanes, y le des salud. Y ahora, como Tu siervo sabiendo que, si Tú no la tocas, Señor, en alguna manera, ella no podrá permanecer más tiempo en la tierra. Señor, nosotros la necesitamos. La necesitamos aquí; ella es nuestra hermana.
Y yo oro sinceramente ahora para que su fe se remonte por encima de toda enfermedad, por encima de toda duda, y llegue a la gloria de Dios. Y que, desde esta misma hora, ella comience a mejorar y a sanar. Yo digo: maldito sea el cáncer. En el Nombre de Jesucristo, que deje su cuerpo. Y que ella se vaya a casa como una mujer sana, y le sirva a Dios, en el Nombre de Jesús. Amén.
Dios le bendiga, hermana. ¿Va Ud. a ponerse bien? ¿Cree Ud. con toda su vida? Dios le bendiga. Levántese ahora y diga: “Yo acepto mi sanidad”.

34 ¿Cómo está Ud., señora? Venga. Mire, ¿es su bebecito? Bueno, él es un fino pequeño… Veo que tiene una erupción en su rostro. Bueno, es una lástima. Ahora, no… Ahora, eso no me está molestando a mí para nada. Eso está bien, déjelo quieto. Si él fuera… Me imagino que esa es una clase de eczema en su rostro. ¿Es correcto eso? ¿Cree Ud. [palabras confusas] es el mismo? [“Claro que sí”.] Ud. lo cree.
Su bebé tiene algo más, también, ¿no es así? Es un poco asmático. ¿Es correcto eso? Oiga, Ud. también está sufriendo. Ud. tiene una especie de espíritu que la asfixia. Creo que es un bocio o algo que la hace asfixiarse. ¿Es correcto eso? Oiga, otra cosa, Ud. necesita a Jesucristo como su Salvador. ¿No es correcto eso? Ud. no es cristiana. ¿Desea hacerse cristiana ahora mismo? Levante su mano, y dele a entender a la gente que Ud. desea ser cristiana.
Dios Todopoderoso, esta pobre mujer joven parada aquí, cargando a su bebé. Y somos enseñados que todas las cosas están obrando para bien. Dios, sánala. Quita el bocio de su garganta. Quítalo, Señor y sana a este bebito precioso. Salva su alma de una vida de pecado. Que ella vuelva a casa esta noche gozosa, contenta, y que ambos sanen y te sirvan a Ti todos los días de sus vidas.
Así como ella te ha aceptado a Ti en este momento delante de esta audiencia, Tú dijiste: “Si tú testificas de Mí delante de los hombres, yo te proclamaré delante del Padre”. Te damos gracias, Señor, de que Tú la hayas aceptado, y la hayas salvado, y la hayas sanado; en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Ud. es mi hermana ahora. Sus pecados son perdonados, Ud. está sana, el bebé va a estar bien. Vaya en paz, y Dios sea con Ud.

35 Muy bien. Vengan. ¿Han creído Uds.? ¿Por qué no ser sanados? No importa lo que venga ni lo que vaya, Dios ya se ha vindicado a Sí mismo. Él está aquí, presente. ¿Quiénes son estas personas? Ha habido dos o tres que pasaron. Yo nunca los había visto a ellos en mi vida. No sé nada acerca de ellos. Nunca había oído de ellos, ni los había visto en mi vida. Y Uds. tienen que admitir que hay algo aquí. Uds. tienen que admitir que está en la esfera sobrenatural. Ahora crean.
Es el Espíritu de Jesucristo, el mismo que sabía en donde había unas mulas amarradas. El mismo que le dijo a Felipe, cuando él vino con Natanael, Él dijo: “He aquí un Israelita en el cual no hay engaño”.
Él dijo: “Bueno, ¿cuándo me conociste?”
Él dijo: “Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol”.
Pues, él nunca trató de decir: “Ahora…” Los Judíos dijeron: “Oh, Él es simplemente un buen adivino, beelzebub”.
“Nosotros sabemos que ningún hombre pudiera hacer estas cosas a menos que Dios esté con él”.

36 Ahora bien, si Ud. está aquí, y no es una persona del Evangelio Completo, y Ud. tiene una pequeña superstición acerca de Ud., saque eso de su camino. Estas personas no están locas. Ellas tienen el Espíritu de Dios sobre ellas. Ellas son necias para el mundo, pero es el Espíritu de Dios moviéndose dentro de ellas.
Yo estuve una vez en la misma condición de Uds., pero Dios me llevó con gente que creen. Ahora, apártense de las dudas, y cosas que Uds. tienen en su corazón, y crean, y Uds. también recibirán, y será la gloria… tendrán la gloria de Dios.
Aquí está una mujer parada junto a mí. Es el Espíritu de Dios aquí. Yo no conozco a la dama. Nunca la había visto en mi vida. Pero Ud. es una cristiana (¿no es correcto eso?) llena del Espíritu Santo. Ud. estaba muy emocionada en el momento cuando sucedió. ¿Es correcto eso? Y Ud. está sufriendo ahora con una condición tuberculosa, y eso está en los intestinos. ¿Es correcto eso? ¿Es ese el mismo Cristo que estaba en…? Ahora, el Señor Jesucristo le sane, señora. [Palabras confusas.] Ud. puede irse y estar bien otra vez, en el Nombre de Jesucristo. Amén.

37 Tengan fe en Dios. Créanle a Él, y Él hará que suceda.
Venga, señor. ¿Cree Ud.? Lo único que Ud. tiene que hacer es tener fe. Créale a Dios, y Dios hará que suceda.
Alguien está orando. Oh, lo que el Espíritu Santo pudiera hacer en este mismo momento. Lo que Él pudiera hacer, si la gente sólo se lo permitiera.
Ud. está tratando de ser sanado, allí mismo. Ud. me está mirando, haciendo lo mejor que puede para orar, para ser sanado. Yo no podría sanarlo a Ud., mi hermano, pero Ud. míreme, y yo le puedo decir lo que está mal con Ud. Yo le preguntaré esto: Ud., sentado allí, un desconocido para mí. Si Dios me revela lo que anda mal con Ud., ¿aceptará Ud. su sanidad? ¿Lo hará? Ud. tiene una ruptura. ¿Es correcto eso? Muy bien, entonces póngase de pie y acepte su sanidad. Sane.
Muy bien. ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo, hermano? Yo creo que Ud. cree eso. [“Sí”.] Sí, señor. Y solamente Dios… solamente Dios. Yo nunca lo había visto a Ud. en mi vida, pero el Espíritu Santo está aquí ahora. ¿Ve? Aquel a quien yo… Yo sé en quién he creído. Y yo sé que Él me dijo a mí. Y yo creo cada Palabra que Él dice.
Oiga, a propósito, yo puedo ver un púlpito parado entre Ud. y yo. Ud. es un ministro del Evangelio. ¿Es correcto eso? [“Eso es correcto”.] ¿Y no tiene Ud. algo mal con su garganta? [“Eso es correcto”.] ¿Es correcto eso? Levante su mano. Muy bien.
Dios Todopoderoso, sana a este, tu siervo. Y que esto lo deje a él, y se vaya de él esta noche. Y que no lo moleste más. Que se vaya, en el Nombre de Jesucristo, y que él predique el Evangelio mejor que nunca antes en su vida, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga.

38 ¿Creen Uds. con todo su corazón? Tengan fe en Dios. No duden. Simplemente crean. Uds. en la línea, allí. Uds. no tendrían que venir en la línea, si sólo creen. Uds. allá en la audiencia, Uds. no tendrán que entrar en ninguna línea si sólo creen. Tengan fe.
Vi un… ¿Adónde iría ese hombre por quien acabo de orar en ese momento? Allá atrás. Yo vi un púlpito, una línea aquí, hace unos momentos, pero había una mujer parada detrás de él. Oh, es… ¿No es Ud. una predicadora, allí? Ud. tiene un problema en su pulmón, ¿no es así, hermana? ¿No hay un problema del pulmón, o algo en eso, junto con su pulmón? ¿Es correcto eso? ¿Ud. cree con todo su corazón que Dios la sanará? Muy bien. Entonces póngase de pie y acepte su sanidad en el Nombre del Señor Jesús.

39 Muy bien, venga. Señora, ¿cree Ud.? ¿Con todo su corazón? Si yo soy siervo de Dios, entonces Dios está aquí. ¿Es correcto eso? Si yo no estuviera diciendo la verdad, Dios nunca testificaría de nada. ¿Es correcto eso? Dios solamente testifica de Sus dones. Si yo proclamo eso y está errado, entonces Dios nunca me envió. Si yo digo que es la verdad, Ud. tiene derecho a dudar de mí pero no de Dios. Entonces es Dios ahora. Mire, ya no soy yo. Yo sólo estaba testificando hace un rato, pero ahora Él está testificando. ¿Quiere Ud. librarse de esos cálculos renales? ¿Sí? Muy bien, entonces vaya, y que el Señor Jesús le sane, y le dé salud. En el Nombre de Jesucristo, que eso se vaya de Ud.
Digamos: “Alabado sea Dios”. Muy bien.
¿Cree Ud.? ¿Quisiera Ud. sentir ese corazón latiendo correctamente otra vez? ¿Sí? Levante su mano y así será.
En el Nombre del Señor Jesús, que él vaya y sea sanado en el Nombre de Jesús. Amén.
Vaya creyendo. Vaya creyendo, y dándole gracias a Dios por Su bondad y misericordia.

40 Muy bien. Traigan a la dama.
Venga, señora. A Ud. también le gustaría librarse del problema del corazón, ¿no es así, hermana? [“Sí, señor”.] Levante su mano y diga: “Yo la acepto ahora mismo, en el Nombre del Señor Jesús”. Amén.
Muy bien. Venga. Resulta que Ud. tiene un problema femenino, y también un problema del corazón. ¿No es correcto eso? Levante su mano y diga: “Yo doy gracias a Dios por mi sanidad”. Váyase creyendo, teniendo fe.
Venga, señora. ¿Está Ud. creyendo?
Oiga, la dama sentada allá adelante, ¿quiere Ud. librarse de esa alta presión sanguínea? Sentada en la punta. Si es así, póngase de pie. Eso la dejó a Ud. en ese momento, señora. Si Ud. sólo sigue creyendo, Ud. siempre estará bien. Dios le bendiga. Tenga fe.
Muy bien, hermana. ¿Cree Ud. que yo soy profeta de Dios? Entre Ud. y yo hay una mesa. Ud. se está retirando de ella, de esa mesa, porque Ud. tiene un problema estomacal. Es una úlcera péptica en el estómago. ¿Es correcto eso? Muy bien.
Señor Jesús, yo ruego que Tú la sanes a ella. Que ella salga de aquí esta noche, y sea sanada, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Mire, vaya y acéptelo, creyendo y alabando a Dios.

41 Uds., cada uno pudiera ser sanado si solamente creen. La Presencia del Señor está cerca. La Presencia del Señor está aquí para sanar.
¿Cree Ud., señora? ¿Quiere Ud. librarse de esa condición asmática que Ud. tiene? Diga: “Gracias a Dios por sanarme”. Créalo con todo su corazón, y Dios lo hará suceder. Tenga fe.
¿Cree Ud., señora? ¿Quiere ser libre de esa artritis? Levante sus manos y diga: “¡Señor, yo soy libre! ¡Tú me hiciste libre!” Entonces baje de la plataforma regocijándose y diciendo: “Gracias, Dios”. [Cinta en blanco].

42 Ud. tiene problemas mentales, angustia. Ya avanzada la tarde cuando el sol comienza a ocultarse, Ud. comienza a ponerse muy nerviosa. ¿No es correcto eso? Ud. está toda trastornada. Ud. está en la menopausia. Eso le ha causado tener una condición estomacal que Ud. no puede comer cosas. Se le vuelve ácido. ¿Es correcto eso? Levante su mano y diga: “Yo soy sana, Señor”. Bájese de la plataforma regocijándose y diciendo: “Alabado sea Dios”.
Muy bien. Digamos: “Alabado sea el Señor”.
En el Nombre del Señor Jesús, que él vaya y sea sanado, en el Nombre de Jesús. Amén.
Digan: “Gracias sean dadas a Dios”.
Muy bien. ¿Cree Ud., señora? En el Nombre del Señor Jesús, que Ud. se vaya y sea sanada, y libertada, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Digamos: “Alabado sea Dios”.
Ahora es el momento en que la Presencia del Señor está aquí para sanar. Las aguas están agitadas. Ahora es el momento de entrar. Esta es la verdad. Dios está vindicando la verdad. ¿Por qué no pueden Uds. en este momento?
Mire aquí. Ud. no tiene… La cosa que Ud. tiene que hacer es tener fe. Ud. se siente diferente, ¿no es así? Eso es correcto.

43 Muy bien. Señora, Ud. sentada en la silla allá, mire aquí. Ud. no tiene que subir aquí. ¿Ud. cree? ¿Ud. cree que yo soy Su profeta? Entonces si es así, pues, Ud. no tiene que estar parada aquí. Yo le puedo decir a Ud., sentada allí. ¿Es correcto eso? Ud. tiene un problema femenino. ¿Es correcto eso? Es un absceso en el ovario. Levante su mano si Ud. tiene problemas femeninos. Levante su mano. ¿Es correcto eso? Mire, dese la vuelta y regrese y salgase de la línea y sea sanada.
Digamos: “Alabado sea Dios”.
¿No creen Uds. que Él los sanaría ahora mismo si Uds. lo aceptaran? Entonces pongámonos de pie y aceptémoslo. Pónganse de pie, en todas partes. Miren, oremos. Levantemos nuestras manos. Glorifiquemos al Señor.
Querido Jesús, te damos gracias. Alabado sea Dios. Que el Espíritu caiga. Que Tú sanes a cada uno de ellos. Que ellos salgan de este edificio esta noche, gozosos y contentos…

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